
«No podemos mitigar el cambio climático sin la sociedad civil organizada»

Exportaciones e importaciones llegaron a un máximo histórico en el primer trimestre de 2022
Entre enero y marzo, Argentina vendió por u$s 19.342 millones y compró por u$s 17.958 millones, según informó el INDEC. Las subas se dieron fundamentalmente por la escalada en los precios internacionales, pero también crecieron las cantidades comercializadas.
De acuerdo con los datos oficiales, en marzo el país vendió por u$s 7.352 millones, debido a un incremento del 23% en los precios y del 5% en las cantidades. Las exportaciones que entre enero y marzo sumaron unos inéditos u$s 19.343 millones crecieron un 25,5% anual (= +u$s 3.396 millones). El anterior máximo para este mismo período se había verificado en 2012. Aunque la suba en los precios, impulsada en gran parte por la guerra entre Rusia y Ucrania, fue el principal factor que explicó el nivel de comercio internacional, desde el Ministerio de Economía también destacaron que las cantidades exportadas fueron las segundas más altas de la historia. En la segmentación por rubros, las que más se dispararon en términos anuales durante el primer trimestre fueron las ventas externas de combustibles y energía (+94%). También crecieron fuerte los envíos de productos primarios (+57,7%) y de manufacturas de origen industrial (+32%). La única división que arrojó una caída fue manufacturas de origen agropecuario (-4,2%). En cuanto a los tipos de productos, los que más incidieron en las exportaciones adicionales respecto de 2021 fueron cereales (+84,6% ó u$s 2.112 millones), petróleo crudo (+207,3% ó u$s 653 millones) y productos químicos (+65,9% ó u$s 616 millones). Los principales destinos durante el primer trimestre fueron:- Brasil (12,7%)
- Estados Unidos (7,5%)
- Chile (6,6%)
- China (6,5%)
- Países Bajos (5,5%)
- China (24,5%)
- Brasil (19,2%)
- Estados Unidos (8,3%)
- Alemania (3,5%)
- Paraguay (2,6%)
Olvídense de twitter, Elon Musk va por el litio. Automóviles eléctricos y geopolítica
LONDRES.- Las ganancias y los precios de Tesla acapararon la atención de la industria automotriz la semana pasada, pero un hecho posiblemente crucial para el sector pasó casi desapercibido.
Quien encabeza, por muy lejos, el mercado de los autos eléctricos reveló que casi la mitad de los vehículos que ensambló en el primer trimestre estaban equipados con baterías de litio-fosfato de hierro (LFP), más baratas que las celdas basadas en níquel y cobalto que dominan en Occidente.
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La revelación, eclipsada por los ingresos de 19.000 millones de dólares del fabricante de automóviles y la oferta de Elon Musk por Twitter, fue la primera vez que Tesla da a conocer datos tan concretos sobre la composición de sus baterías.
Fue una fuerte señal de que las celdas electrolíticas basadas en el hierro están empezando a ganar atractivo en el mundo, en un momento en que el níquel ha sido golpeado por las preocupaciones de suministro debido a la guerra de Rusia -el principal productor- en Ucrania. Además, el cobalto ha estado en entredicho por los reportes sobre las peligrosas condiciones de las minas artesanales en la República Democrática del Congo.
Tesla no es la única que apuesta a que las baterías LFP, ya populares en China, puedan abrirse paso en los mercados occidentales.
Más de una docena de empresas están estudiando la posibilidad de establecer fábricas de baterías y componentes de LFP en Estados Unidos y Europa en los próximos tres años, según un estudio de la agencia Reuters sobre el panorama para los vehículos eléctricos y entrevistas con varios empresarios del sector.
Junto con Bolivia y Chile, la Argentina conforma el “triángulo” que posee el 63% de las reservas de litio en el planeta. Mineral con alta conductividad eléctrica, el litio es fundamental para producir las baterías que, se espera, permitirán al mundo cortar la dependencia a los combustibles fósiles y migrar a energías renovables más limpias.
“Ventaja clara”
“Creo que el fosfato de hierro y litio tiene una nueva vida”, dijo Mujeeb Ijaz, fundador de la empresa estadounidense de baterías Our Next Energy, que dice estar buscando un centro de producción en Estados Unidos. “Tiene una ventaja clara y de largo plazo para la industria del vehículo eléctrico”.
Ijaz ha trabajado en este campo el tiempo suficiente como para ver cómo una tecnología que no logró imponerse en Estados Unidos hace una década cobra un nuevo impulso. Fue director de tecnología de A123, de Michigan, uno de los primeros productores de baterías LFP que quebró en 2012 y fue adquirido por una empresa china.
Ijaz y otros promotores de las LFP citaron la relativa abundancia y los precios más baratos del hierro como un factor clave que empieza a compensar los inconvenientes que han frenado la adopción de las células LFP en todo el mundo: son más grandes y pesadas, y generalmente conservan menos energía que las células NCM, lo que les da una menor autonomía.
Sin embargo, hay que subir una enorme montaña. La química LFP representó solo el 3% de las baterías para vehículos eléctricos en Estados Unidos y Canadá en 2022, y el 6% en la Unión Europea, mientras que las células de níquel-cobalto-manganeso (NCM) son el resto, según datos de Benchmark Mineral Intelligence (BMI).
La carrera es mucho más reñida en China, donde el LFP tiene el 44% del mercado de los vehículos eléctricos frente al 56% del NCM.
Podría ser un camino largo y difícil para los fabricantes occidentales de células de LFP que quieran prosperar frente a sus rivales de China, que representa alrededor del 90% de la producción mundial.
Una preocupación de corto plazo para estas empresas, según el director de datos de BMI, Caspar Rawles, es la continua dependencia de los proveedores chinos para los materiales refinados.
Las celdas de LFP también contienen más litio que sus rivales de NCM, y los expertos del sector temen que la ventaja histórica de las baterías basadas en el hierro, por ser más baratas de producir, pueda verse mermada e incluso borrada por el aumento del costo del metal.
¿Sin salir de Los Ángeles?
Tesla lleva utilizando LFP en algunas versiones básicas de su Model 3 fabricadas en Estados Unidos desde el año pasado, ampliando el uso de la tecnología fuera de China, donde hace unos dos años empezó a usar en algunos Model 3 baterías LFP de CATL de China, el mayor fabricante de baterías para vehículos eléctricos del mundo.
Sin embargo, dado el dominio histórico de las baterías basadas en níquel y cobalto en Estados Unidos, la magnitud del uso de células LFP por parte de Tesla en el primer trimestre de 2022 -instaladas en unos 150.000 autos producidos- tomó por sorpresa a algunos analistas y especialistas en baterías.
Mitra Chem, cofundada por el antiguo director de la cadena de suministro de baterías de Tesla, Vivas Kumar, está trabajando en la fabricación de materiales para baterías LFP, inicialmente en California. Kumar dijo que esperaba que los precios del níquel sigan siendo volátiles debido a los problemas en la cadena de abastecimiento.
“La mejor póliza de seguro que tienen los fabricantes de automóviles (…) es incorporar más cátodos a base de hierro en su cartera”, añadió.
La empresa estadounidense de vehículos eléctricos Fisker, que planea usar baterías de LFP en sus SUV de gama baja, tiene previsto abastecerse de células de CATL. Sin embargo, su presidente ejecutivo, Henrik Fisker, dijo que estaba en conversaciones con proveedores de baterías fabricadas en Estados Unidos, Canadá o México a partir de 2024 o 2025.
El abastecimiento local es importante porque el envío de los pesados paquetes desde Asia es caro, especialmente para los vehículos de bajo costo y gran volumen, según Fisker. Además, no es respetuoso con el medio ambiente, añadió el presidente ejecutivo, que confía en que habrá un lugar importante para las baterías de LFP en la oferta global de vehículos eléctricos.
“Si nunca salgo de Los Ángeles, nunca salgo de San Francisco, nunca salgo de Londres (…) Creo que ahí es donde el LFP es realmente útil”, dijo sobre los propietarios de vehículos eléctricos urbanos que recorren distancias más cortas.
Otros fabricantes de automóviles de gama alta también están estudiando la química tras el estallido de la guerra de Ucrania, como Audi, de Volkswagen,, que no ha usado antes baterías LFP.
“Es muy posible que veamos las baterías LFP en una mayor parte de la flota a medio plazo”, dijo el presidente ejecutivo de Audi, Markus Duesmann, en marzo. “Después de la guerra, surgirá una nueva situación; nos adaptaremos a ella y elegiremos las tecnologías y especificaciones de las baterías en consecuencia”.
El jefe de compras de BMW, Joachim Post, también dijo recientemente que la empresa estaba examinando las ventajas de la LFP. “Estamos estudiando diferentes tecnologías para minimizar el uso de recursos y también estamos estudiando la optimización de la química”.
Entre sus ventajas, las celdas LFP suelen presentar menos riesgo de incendio que las NCM y pueden cargarse continuamente sin perder tanto rendimiento durante de la vida de la batería.
A medida que el mercado mundial de los vehículos eléctricos se expande, se espera que esta química se introduzca en más vehículos comerciales y de consumo básicos en los que una mayor autonomía no es tan importante.
Sin embargo, los obstáculos para la adopción generalizada de las pilas LFP incluyen la búsqueda de soluciones para mejorar la densidad energética -reduciendo así el tamaño y el peso- y la lucha contra el creciente costo del litio.
Mientras tanto, la construcción de plantas y el aumento de la producción de LFP en Estados Unidos y Europa llevará tiempo, lo que subraya el reto que supone para los gobiernos occidentales reducir la dependencia de China.
Las nuevas empresas estadounidenses se enfrentan a una ardua batalla para competir con CATL (Contemporary Amperex Technology Ltd), que cuenta con el apoyo de las subvenciones del Gobierno chino y suministra células LFP a Tesla, entre otros.
“Tiene que ser una fabricación disciplinada, sin meteduras de pata”, dijo Bob Galyen, antiguo director de tecnología de CATL que ahora encabeza una consultora de baterías, Galyen Energy. «Una empresa en Estados Unidos no tiene que preocuparse por los problemas geopolíticos que tienen actualmente China y Estados Unidos”.
Reunión de la CNEA con la empresa española TECNATOM
Qué pasa con el gasoducto Néstor Kirchner; la obra pública más importante de esta gestión
¿Por qué es importante la construcción del gasoducto Néstor Kirchner?
La capacidad de transporte de los tres gasoductos que unen la cuenca Neuquina con los grandes centros de consumo se encuentra en la actualidad prácticamente saturada. Los datos de inyección en cabecera de julio de 2021 -uno de los meses más fríos del año, pero cuando todavía se estaba saliendo de la pandemia de la covid-19- mostraron que el gasoducto Centro Oeste (Transportadora Gas del Norte) se encontraba operando al máximo, mientras que el conjunto Neuba I y II (Transportadora Gas del Sur) registró una capacidad ociosa de poco más de 5 millones de metros cúbicos. Eso implica, según el propio gobierno reconoce, que en estas condiciones los productores de gas de Vaca Muerta no podrán seguir incrementando su producción más allá de unos 5 o 6 millones de metros cúbicos adicionales, precisamente por la imposibilidad de evacuar ese gas. Ese límite estructural impide reemplazar volúmenes significativos del Gas Natural Licuado Importado que se consume en invierno, con el consiguiente impacto fiscal y en la disponibilidad de divisas.¿Cuándo va a empezar la construcción?
Todavía no hay una fecha precisa porque ni siquiera se publicaron los pliegos de la licitación. Se suponía que el acto que el presidente Alberto Fernández encabezó el jueves en Vaca Muerta era para lanzar esa licitación, pero al final no hubo ninguna novedad concreta, más allá de la promesa de que la obra se iniciará en breve. El secretario de Energía, Darío Martínez, aseguró durante el breve discurso que ofreció ese día que los pliegos se publicarán en “las primeras semanas de mayo”, con la intención de adjudicar en julio y comenzar con la construcción en agosto. Alberto Fernández fue todavía más optimista y, según publicó La mañana de Neuquén, luego del acto declaró ante un grupo de periodistas que “la licitación está en marcha y yo quiero que se empiecen las obras en julio de este año y que los adjudicatarios lo hagan rápido. Que no se demoren porque tenemos una gran oportunidad como país en un mundo que demanda energía, no queremos perder más tiempo”.
¿Por qué no se empezó a construirlo antes?
El gobierno de Mauricio Macri avanzó en esa dirección durante su último año de mandato. El 8 de marzo de 2019, el entonces secretario de Energía, Gustavo Lopetegui, publicó en el Boletín Oficial la resolución 82/2019 convocando a la presentación de manifestaciones de interés para la construcción de un nuevo gasoducto, o la ampliación significativa de la capacidad de transporte existente, para la evacuación de gas natural producido en la Cuenca Neuquina hacia los centros de consumo del Área Metropolitana de Buenos Aires y el Litoral. A partir de los aportes privados y la evaluación del Ente Nacional Regulador del Gas y la propia secretaría de Energía, se decidió construir un gasoducto que conecte la localidad neuquina de Tratayén con la localidad bonaerense de Salliqueló. El 31 de julio de 2019 se convocó a licitación pública, a través de la resolución 437, para la construcción del proyecto. La fecha de apertura de las ofertas se fijó para el 12 de septiembre, pero la derrota del oficialismo en las PASO y la profundización de la crisis macroeconómica forzó al gobierno a postergar esa fecha primero para el 12 de noviembre y luego para el 31 de marzo. En el esquema que había diseñado el macrismo el financiamiento de la obra iba a ser privado y ese objetivo se había vuelto una quimera en medio de la corrida cambiaria y el restablecimiento del cepo. El 31 de marzo de 2020, cuando vencía la prórroga para la presentación de las ofertas, el gobierno de Alberto Fernández volvió a prorrogar la fecha hasta el 30 de diciembre de 2020 y finalmente ese día el actual secretario de Energía, Darío Martínez, derogó la licitación a través de la resolución 448/20. En esa misma resolución, Martínez instruyó a la subsecretaría de Hidrocarburos “a llevar a cabo una evaluación técnica y legal, a fin de considerar las mejores alternativas de construcción de un nuevo gasoducto y/o la ampliación de las capacidades de transporte”, pero durante más de un año no hubo novedades. El jueves pasado Martínez ensayó una explicación para justificar por qué el gobierno actual no avanzó antes. “¿Qué hubiera pasado si tan solo, hace 17 meses, con la producción cayendo al 8 por ciento anual, hubiéramos planteado la construcción de este Gasoducto? Los mismos que hoy nos critican, hubiesen dicho que era una locura construir esta obra sin tener gas”. Más allá del argumento de Martínez, lo cierto es que no fue la caída en la producción de gas lo que frenó la construcción del gasoducto sino las recurrentes internas políticas del área energética que han paralizado prácticamente todas las iniciativas de gestión durante los últimos dos años y medio.
¿Cuándo estaría terminado el gasoducto?
La intención oficial es que esté operativo para “el próximo invierno”. Por lo tanto, debería inaugurarse antes del 21 de junio de 2023. Sin embargo, no está claro que pueda cumplirse con esa fecha ya que ni siquiera se sabe con precisión cuándo comenzará su construcción. Por ahora lo que hizo el gobierno fue declarar de interés público la construcción del gasoducto a través de la resolución 67/2022 del 7 de febrero de este año y otorgarle a IEASA la concesión de transporte para dicho gasoducto por un plazo de 35 años con la firma del DNU 76/22 del 14 de febrero. Además, el 23 de febrero IEASA concretó la primera licitación para la compra de los caños, pero todavía no adjudicó ese contrato. Martínez dijo que el gobierno quiere llamar a licitación en mayo, adjudicar en julio y empezar a construir en agosto. El gobierno de Macri, por ejemplo, había llamado a licitación el 31 de julio de 2019 y la apertura de las ofertas estaba prevista inicialmente para el 12 de septiembre. Para el dictamen de la evaluación del sobre 1 con la propuesta técnica se fijaron 10 días hábiles y otros 5 días hábiles para el acto de preselección. La apertura del sobre 2 con la propuesta económica se fijó dentro de los 3 días hábiles posteriores al acto administrativo de preselección y el dictamen de evaluación dentro de los 3 días hábiles posteriores a la apertura de la propuesta económica, mientras que el acto de adjudicación se estableció dentro de los 5 días posteriores al dictamen de evaluación del sobre 2. Eso significa que, en caso de que todo se hubiera concretado de acuerdo a lo planeado, la adjudicación hubiera sido 26 días hábiles después de la presentación de las ofertas, aproximadamente el 18 de octubre de 2019. Es decir, dos meses y medio después del llamado a licitación. Una vez que la obra esté adjudicada, hay que comenzar a montar los campamentos y eso también va a llevar tiempo porque no se empieza a construir al día siguiente de la adjudicación. Los especialistas sostienen que eso puede demorar unos 30 días más. Por lo tanto, si se avanzara en tiempo record, la construcción podría iniciarse 3 meses y medio después del llamado a licitación. Si se licita a mediados de mayo, la construcción podría comenzar en septiembre. Luego el objetivo sería montar 558 kilómetros de gasoducto para unir Tratayén con Salliqueló en 9 meses para tener concluida la etapa 1 para el invierno. Si se toman como referencia los plazos de construcción del Gasoducto del Noreste Argentino (GNEA), habría que ser muy optimista para creer que el gasoducto Néstor Kirchner va a estar listo en esos plazos. En el caso del GNEA, el decreto 267 del 24 de marzo de 2007 declaró de interés público nacional su construcción y designó a Enarsa como la responsable de la obra, pero la construcción se inició recién el 23 de febrero de 2015, casi ocho años después, en la localidad formoseña de Ingeniero Juárez con la primera soldadura de los caños y debido a los numerosos inconvenientes que fueron surgiendo la obra todavía no concluyó.¿De dónde saldrán los fondos para financiar la construcción?
El gobierno afirma que la obra demandará 2.540 millones de dólares: 965 millones de dólares en la primera etapa y otros 1.575 millones en la segunda. Por ahora, afirman que solo está asegurado el financiamiento de la primera etapa con fondos del Tesoro y del impuesto a las grandes fortunas aprobado por la ley 27.605. En diciembre Economía informó a través de un comunicado que hasta el 17 de diciembre de 2021 se habían recaudado 247.503 millones de pesos provenientes del impuesto a las grandes fortunas y sostuvo que transfirió a IEASA 60.190 millones de pesos destinados a “proyectos de inversión en gas natural”. Este portal consultó en ese momento a fuentes de la secretaría de Energía quienes se limitaron a aclarar que los fondos “están depositados en una cuenta especial con destino específico a lo dispuesto en la ley. La Secretaría de Energía resolvió girar todo (unos 600 millones de dólares al momento) y el ritmo depende de Hacienda”. Sin embargo, otras fuentes oficiales aseguraron a este medio que Economía nunca transfirió esos fondos a IEASA. No está claro si efectivamente IEASA invirtió esos fondos, preservándolos de alguna forma frente a la inflación, o Economía gastó lo recaudado por el impuesto a las grandes fortunas, aprovechando que el dinero es fungible, y el Tesoro tendrá ahora que hacerse cargo de toda la inversión que demande la obra. Si esto último es lo que pasó, ¿podrá el gobierno financiar este año los 965 millones de dólares que demandará la primera etapa del proyecto solo con recursos propios? Otro problema es que la ley 27.605 establece que los fondos deben ser destinados “a exploración, desarrollo y producción de gas natural”. En ningún lugar habla de obras de transporte de gas. Para poder destinar recursos del impuesto a las grandes fortunas a la construcción de un gasoducto, el proyecto de Presupuesto 2022 modificaba en su artículo 101 el inciso 5 del artículo 7 de la ley 27.605 para que los fondos no solo tuvieran que ser destinados a “a exploración, desarrollo y producción de gas natural” sino a “exploración, desarrollo, construcción y mantenimiento de infraestructura, transporte y producción de gas natural”. El problema es que el proyecto de Presupuesto fue rechazado por el Congreso Nacional y esa modificación todavía se encuentra pendiente.»Actualización:
A última hora de ayer, 26 de abril, Agustín Gerez, el presidente de IEASA, declaró sobre el gasoducto Néstor Kirchner: «Hemos recibido lo que faltaba del aporte solidario. Eso permitirá esta semana adjudicar el abastecimiento de caños y para los primeros días de mayo poder licitar la obra propiamente dicha».Las transacciones en criptomonedas, en la mira de la AFIP
La AFIP propone incluir las transacciones en criptomonedas en el intercambio de información que se hace regulamente entre las agencias de recaudación de distintos países.
Al inaugurar la 56° Asamblea General del Centro Interamericano de Administraciones Tributarias (CIAT), la titular de la AFIP, Mercedes Marcó del Pont, dijo que «la experiencia argentina reciente demuestra que el intercambio automático de información sobre cuentas financieras es una herramienta central para combatir las maniobras de evasión de los sectores de mayor capacidad contributiva».Jujuy inició la cosecha de cannabis medicinal «más importante de Latinoamérica»

En EE.UU., y en China, hay alarmas por respectivos brotes de covid. Situación en Argentina
La Vicepresidenta recibió a la jefa del Comando Sur de EE.UU.
En una reunión que, inevitablemente, tendrá una lectura política -en especial en la coalición oficialista- la vicepresidenta Cristina Kirchner mantuvo en el Senado una reunión con la generala Laura Jane Richardson, comandante del Comando Sur de Estados Unidos. La visitante estuvo acompañada por el embajador norteamericano, Marc Stanley.
La jefa militar, formada como aviadora del ejército (helicópteros Black Hawk), fue titular del Comando del Ejército Norte de su país y asumió en octubre de 2021 al frente del Comando Sur, de larga trayectoria en la región. Entre sus actuales objetivos explícitos está la lucha contra el narcotráfico. Previo a la reunión en el Senado, la generala Richardson estuvo casi una hora y media con el ministro de Defensa, Jorge Taiana, con quien analizó la relación bilateral en materia militar entre ambos gobiernos. Según el comunicado del ministerio de Defensa, evaluaron, entre otros temas, estrategias comunes en la formación de oficiales y equipamiento militar, la cooperación frente a eventuales desastres naturales y en las áreas de ciberseguridad y cambio climático.«Solar54»: el proyecto riojano que simula la vida en Marte y se codeó con Space X y la NASA
Ayelen Ebene, líder del proyecto, destacó: «Solar54 es una base de simulación de las condiciones de vida humana en Marte que se va a instalar en el Parque Provincial Los Colorados, en la provincia de La Rioja. Sería la primera base de estas características en Latinoamérica y la onceava en el mundo». «Nuestro objetivo es presentar este proyecto disruptivo y todas las potencialidades que tiene para ofrecer a los jugadores de la industria satelital internacional. Cada agencia internacional de cada país puede tener su propio domo dentro de nuestra estructura».
Este fue uno de los proyectos que integraron por primera vez el Pabellón Argentino dentro del Satellite 2022, el evento más importante de líderes de opinión sobre el espacio y los satélites del mundo, que desde hace 15 años se realiza en Estados Unidos. Entre los expositores del evento estuvieron los directivos de referentes mundiales del rubro como Space X, Virgin Galactic y NASA.
El resto de la delegación argentina fue integrada por ARSAT (Buenos Aires), Ascentio Technologies (Córdoba), CTA-UNLP (La Plata, BsAs), DTA (Córdoba), Innova Space (Río Negro), INVAP(Río Negro), Tlon Space (CABA) y VENG (CABA).

