Malvinas. 40 años, y más de 200

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El 6 de noviembre de 1820 un coronel estadounidense nacionalizado argentino, David Jewett, al comando de la fragata Heroína, y siguiendo órdenes expresas del gobernador de Buenos Aires, Martín Rodríguez, realizó en Puerto Soledad la toma de posesión de las islas Malvinas en nombre de las Provincias Unidas del Río de la Plata. El 3 de enero de 1833 la corbeta HMS Clio, tomó el control de las islas en nombre del Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda, y desalojó a las autoridades argentinas. El 2 de abril de 1982 -hace 40 años hoy- tropas argentinas desembarcaron en esas islas y recuperaron el control del archipiélago, con sus 778 islas e islotes, y su superficie total de 12.173 km2. Gran Bretaña envió una poderosa expedición militar y después de algunas semanas y muchas vidas de ambos lados, recuperó esas islas. Pero esa breve guerra -dos meses y medio- nuestros soldados luchando y muriendo en la turba malvinera, en la última gran batalla aeronaval del siglo XX, dieron un significado a esas islas, como no tiene ningún otro pedazo de nuestra patria. Como Alsacia-Lorena para Francia, Kosovo para Serbia,… son un territorio y un símbolo. La historia no terminó el 14 de junio de 1982, con la rendición de las tropas. Nunca se termina. Perdida la guerra por Argentina, además del de las Malvinas, se perdió el control de otros archipiélagos: el de las Georgias y el de las Sandwich del Sur. Estos últimos no tienen población humana, salvo -hoy- transitorios científicos y militares británicos. Justamente en 1982, las Naciones Unidas implementaron la actual legislación de Zonas Económicas Exclusivas trazadas a 200 millas náuticas de las costas de cada país. Con lo que la pérdida de los 3 archipiélagos recorta la ZEE marina en la que Argentina puede ejercer sin obstáculo su control, de 3,849,756 km2 a 1,159,063 km2. Con la rendición de Puerto Argentino, se perdieron nó solo la superficie seca de las Malvinas, sino un total de 2.690.693 km2 de mar donde antes la Argentina podía navegar o pescar sin pedir permiso a nadie. Y ahora no puede ni pidiendo permiso. Y a partir de 1986, con la creación de «Zonas de Conservación» en los archipiélagos por parte del Reino Unido, la actividad económica fundamental de los malvineros pasó de la cría de ovejas a la emisión de licencias de pesca sobre aguas arrebatadas militarmente a la Argentina. El 75% del producto pesquero se vende directa o indirectamente a España, que se volvió la pescadería de la Unión Europea. Y contra toda expectativa, el Brexit británico no alteró la situación. Esto hace llover sobre las Malvinas no poco dinero. El «kelper» o «islander» promedio accede a un PBI per capita que en 2013 llegó a U$ 77.692. No existen sudamericanos tan ricos como los malvineros. Además, las aproximadamente 200 licencias anuales expedidas por Port Stanley atraen centenares de pesqueros (cada vez más) al Atlántico Sur, y para mejorar las estadísticas del viaje, entran de noche en la escueta ZEE argentina, especialmente en busca de merluza y calamar. Aprovechan no sólo la contigüidad forzosa de la «Zona de Conservación» malvinera y la ZEE Argentina, sino también la falta de barcos de la Prefectura Naval y de la Armada argentinas, y más aún, la evidente política, mantenida por gobiernos muy distintos entre sí durante décadas, de ejercer un control que no llega ni a simbólico. Repasamos algunas fechas de un tiempo de 201 años y algunos meses. Inevitablemente, pusimos más énfasis en la bronca y frustración de los últimos 40; pero nuestra intención es marcar que la historia de las Malvinas, y la de la Argentina, no empieza ni termina con nosotros. Tenemos un compromiso con los que fueron, y con los que vendrán. Por eso queremos reproducir aquí -es el hábito de AgendAR- propuestas que miran hacia adelante, caminos que podemos tomar con prudencia, realismo y decisión. Empezamos con algunas de las propuestas que hacen Matías Rohmer y Juan José Carbajales, del Observatorio Malvinas, en este artículo: Más allá de la guerra: poblar el mar argentino y fortalecer la plataforma continental: «A casi 200 años de iniciada la ilegítima ocupación del Reino Unido, debe ampliarse la mirada para ofrecer nuevas bases de comprensión de la temática evitando lemas del tipo “fue una aventura bélica de una dictadura en decadencia” o “el golpe de gracia que nos permitió que hoy vivamos en democracia”. Si como sociedad exigimos este debate, obligaremos a nuestros líderes políticos a salir de cierta comodidad discursiva y a enfrentar los desafíos que supone una posición reivindicatoria de nuestra soberanía. En el primer caso, ya no podemos aceptar la asociación de la “cuestión Malvinas” con un falso patrioterismo que deslegitimaría nuestros derechos. En este sentido, reconocer la realidad de la ocupación británica implica aceptar a un poderoso actor extracontinental con ambiciones militares, geopolíticas y económicas frente a nuestras costas y con vistas a la estratégica región Antártica. La experiencia negociadora desde posiciones conciliadoras, propia de los años ’90, no demostró beneficios reales para Argentina. Por su parte, defender con acciones concretas nuestros derechos sobre las islas nos presenta el desafío de consolidar nuestra presencia en el extremo austral del país. Presencia demográfica, productiva, física, científica y militar. Desde este lugar, “la cuestión Malvinas” debería hacernos pensar una estrategia integral de desarrollo para nuestra región más austral, coordinando la retórica diplomática con acciones que supongan transformar nuestra Patagonia sur como una zona estratégica consolidada. Una vía es avanzar con la conexión por aguas argentinas entre Tierra del Fuego y Santa Cruz: resulta inaceptable que la provincia que integra nuestros espacios insulares y marítimos continúe sufriendo un desmembramiento territorial que lleva más de 100 años. Valor geoestratégico de la plataforma continental En este marco se inscribe el reciente contrapunto sobre las actividades de exploración off shore que lleva adelante el Gobierno. Debate sobre desarrollo productivo vs. protección ambiental que pone de relieve la importancia de conocer las enormes riquezas contenidas en las extensas superficies submarinas, y que realzan el valor estratégico de esta política energética. La sísmica off shore contribuye a un objetivo geopolítico claro: el fortalecimiento del reclamo sobre Malvinas. El concurso internacional de 2018 adjudicó 9 licencias exploratorias en la Cuenca Malvinas Oeste y 2 más en la Austral. En 2011 se aprobó la Ley 26.659 que prohibió realizar actividades hidrocarburíferas en la Plataforma Continental (PC) sin la habilitación de la autoridad competente argentina. Cancillería denunció en la justicia local y foros globales los actos ilícitos de compañías internacionales que actuaban dentro de la zona de exclusión. Mal puede nuestro país perseguir una actividad sin autorización de la Secretaría de Energía y, al mismo tiempo, suspenderla a quienes sí cuentan con ese permiso, pero ahora por aplicación (controversial) del principio precautorio de índole ambiental. El segundo objetivo geopolítico surge del reconocimiento del nuevo límite exterior de la PC más allá de las 200 millas. Son 1,7 millones km2 más de territorio (un 35% adicional a la superficie continental) para la explotación del lecho y el subsuelo, con recursos minerales, hidrocarburos y especies sedentarias, que se logró gracias a la presentación de Cancillería en 2009 ante la Comisión de Límites de la PC. Quien llevó adelante semejante proeza fue la Comisión Nacional del Límite Exterior (COPLA), creada en 1997 bajo dependencia de Cancillería e integrada por el Servicio de Hidrografía Naval, los Ministerios de Economía, Desarrollo Productivo, Defensa, Interior y CyT. Está compuesta por geodestas, hidrógrafos, geólogos, geofísicos, cartógrafos, oceanógrafos, abogados y expertos en SIG y derecho internacional. Colaboran la Comisión Nacional de la Carta Geológica, CONAE, CONICET y Universidades Nacionales. El nuevo límite fue reconocido por la ONU en 2016. Se trata de la reafirmación de la soberanía en las zonas submarinas adyacentes a su territorio más allá de las 200 millas y hasta donde la profundidad de las aguas permita la explotación de los recursos naturales. Argentina fijó el límite exterior de su PC de conformidad con la Convención ONU sobre el Derecho del Mar (CONVEMAR): comprende el lecho y subsuelo de áreas submarinas que se extienden a lo largo de la prolongación natural del territorio hasta el borde exterior del margen continental, o bien hasta las 200 millas desde las líneas de base, determinado ello según dos criterios (espesor sedimentario y distancia al pie del talud) y dos restricciones. Las tareas del trazado del límite es otra “política de Estado” producto de la continuidad de COPLA a lo largo de 11 años, sinergia estatal virtuosa que se coronó en 2020 al aprobar por unanimidad la Ley 27.557 con la nueva demarcación. ¿Y ahora qué hacemos? Lo que hay que hacer es desplegar una articulación público-privada para conocer aquello que hemos reivindicado con profesionalismo y ganado en buena ley. Aquí entra en radar la Iniciativa Pampa Azul: proyecto interministerial creado en 2014 para gestionar acciones de investigación científico-tecnológicas (I+D+i) y contribuir a las políticas públicas oceánicas, incluyendo el fortalecimiento de la soberanía nacional sobre el mar, su conservación y el uso sostenible de los bienes marinos. En su agenda figuran tres temas hoy candentes: cambio climático, gestión de riesgo ambiental y prospección geológica y geofísica. Existe una enorme potencialidad y nuevos retos por conocer, administrar y controlar en semejante extensión territorial. Asimismo, otras iniciativas actuales deben ser fortalecidas: el Polo Logístico Antártico en Ushuaia; la reapertura de la Base Antártica Petrel como nuevo punto de comunicación área con el continente blanco; la fabricación local de un buque polar en los astilleros Tandanor; y la decidida política energética de exploración hidrocarburífera en tres cuencas del mar argentino. Gobernar es poblar el mar argentino El espacio geográfico comprendido por las Islas Malvinas, Georgias y Sandwich del Sur, sus espacios marítimos y fondos oceánicos es vasto y su potencialidad ilimitada en materia de conocimiento científico, tecnológico y productivo. No obstante, es notable la ausencia del tema en el debate político de nuestro país. Y este 2 de abril cumpliremos cuatro décadas de desorientación acerca del contenido último de nuestros intereses en la zona. Ello, en un contexto global que ya poco tiene que ver con aquel de 1982, y en un país que ha sufrido desde entonces un grave deterioro socioeconómico, aunque ha consolidado sus instituciones democráticas. Un mundo en constante transformación del que las Malvinas no han estado ajenas. Pero no todo está perdido. Argentina ha logrado el meritorio reconocimiento internacional de nuestra inmensa plataforma continental. Fruto de un consistente trabajo, su nuevo estatus internacional demuestra las enormes capacidades de nuestro sistema de ciencia y técnica, las virtudes de la articulación público-privado y, finalmente, la decisión sostenida de un Estado dispuesto a construir soberanía con visión estratégica. En suma, es imperioso repensar “la cuestión Malvinas” y del Atlántico Sur más allá de los inevitables recuerdos de la guerra. Tanto como el desafío de construir una estrategia sistémica que integre la diplomacia con la presencia militar, industrial, científica y productiva en los espacios marítimos y en la Patagonia austral. Todo ello, en un mundo interpelado por la agenda climática, las tensiones geopolíticas y la creciente escasez y encarecimiento de los recursos energéticos.»

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También nos parecen valiosas las sugerencias que hace Alejandro Winograd en Naufragios Argentinos. Un punto de interés es que las publica en el portal Seúl, de orientación opositora al actual gobierno, al que parece atribuirle -como esa publicación- un nacionalismo declamatorio. Declamaciones hacemos todos, los políticos y todos los que comunicamos; debemos ser juzgados por lo que hacemos y por lo que hicimos. Pero vamos a las propuestas: «… Un camino, menos transitado, tendría que iniciarse con una serie de preguntas acerca de las cosas que nosotros podríamos hacer para presentar, también bajo la mejor luz posible, nuestra historia y las perspectivas de nuestro futuro en el Atlántico Sur. Se me ocurren, sólo como ejemplos, las siguientes iniciativas: la restauración y puesta en valor del sistema de Faros del Fin del Mundo, desde el cabo San Pío hasta la Isla Observatorio; la creación de un área protegida que abarque el oriente de Tierra del Fuego y la Isla de los Estados, o el desarrollo de un programa de estudios de alto nivel acerca de distintos aspectos de la ecología y la historia de las regiones australes y de la Antártida. Para el caso de alguien quisiera extenderse más allá de lo estrictamente cultural o educativo, el diseño de un programa de manejo de los recursos pesqueros del Mar Austral; la generación de combustibles limpios que puedan ser usados por las embarcaciones turísticas, científicas y logísticas que operan en la región; la construcción de una planta que ofrezca las mejores y más seguras tecnologías de tratamiento de los residuos generados en las bases antárticas; y tantas cosas más. No sé cuál es el peso específico que se les puede atribuir a este tipo de iniciativas en las discusiones acerca de la soberanía. Pero quizás sirvan, cuando menos, para demostrar y para demostrarnos que estamos al tanto de la importancia de ese sector del mundo y que tenemos ideas acerca de lo que puede hacerse en él. Al fin y al cabo, el futuro llega para todos, y nosotros también tenemos el derecho de decidir —o, al menos, el de intentar decidir— cómo queremos que sea.»

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Con acuerdos y desacuerdos, nos sentimos satisfechos de abrir nuestras páginas a estas formas de pensar las Malvinas, el Sur, la Argentina. Es que hoy también es otro aniversario, menor: desde el 2 de Abril de 2018, AgendAR está online.

A. B. F.

Crean papas que toleran mejor las sequías por medio de la biotecnología

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  • Como el cultivo de la papa requiere mucha agua, se lo produce en contadas zonas del país, incluso bajo riego.

  • La Facultad de Agronomía de la UBA y el CONICET obtuvieron plantas que toleran la escasez de agua y que pueden contribuir a elevar los rindes.

Las papas son versátiles. Se pueden preparar fritas, al horno o hervidas. Sin embargo, su producción es más exigente, ya que demanda gran cantidad de agua. Por eso el cultivo se realiza bajo riego en relativamente pocas regiones de la Argentina. A través de la biotecnología, un grupo de investigadores de la Facultad de Agronomía de la UBA (FAUBA) y del CONICET obtuvo plantas de papa que además de producir más tubérculos, también toleran más la falta de agua. La nueva genética permitiría mejorar los rindes en zonas tradicionales de producción y habilitar el cultivo en nuevos ambientes. Los investigadores resaltaron la importancia del hallazgo en un contexto de sequías más intensas y frecuentes, producto del cambio climático. “El cultivo es muy sensible al déficit hídrico, que reduce su rendimiento tanto en la cantidad como en el peso de los tubérculos, y por eso es que requiere un riego frecuente. Además, las predicciones climáticas indican que el siglo XXI va a ser más árido, con sequías más severas y prolongadas. En este contexto, buscamos una forma de generar plantas de papa que toleren mejor el estrés hídrico”.
“La papa es uno de los cultivos más importantes a nivel mundial»
En la Argentina se producen anualmente 2,8 millones de toneladas que se destinan sobre todo a la demanda interna, ya sea para consumir fresca, para abastecer a la industria o para producir papa semilla. Por cuestiones climáticas, el cultivo se concentra en pocas zonas. Cerca del 50% se hace en la localidad bonaerense de Balcarce y otra parte en las provincias de Mendoza y de Córdoba”, explicó Gabriel Gómez Ocampo, docente de la cátedra de Fisiología Vegetal en la FAUBA e investigador en el Instituto de Investigaciones Fisiológicas y Ecológicas Vinculadas a la Agricultura (IFEVA; UBA-CONICET). Por medio de la biotecnología, el grupo de investigación que integra Gómez Ocampo, liderado por Javier Botto, docente de la cátedra de Fisiología Vegetal de la FAUBA e investigador del CONICET en el IFEVA, generó una nueva genética de papas de la variedad Spunta, la que más se produce y consume en la Argentina. Cuando las comparamos con las plantas ‘normales’, vimos diferencias marcadas en su fisiología, su bioquímica y su morfología. Ya sabíamos que rinden un 15% más en condiciones óptimas, entre otras características. Los resultados del reciente trabajo del grupo, publicado en la revista científica The Plant Journal, sugieren que esta nueva genética también es más tolerante a una eventual restricción hídrica. Bajo condiciones de sequía moderada, las líneas transgénicas que generaron Gómez Ocampo y colaboradores produjeron tubérculos un 11% más pesados que los de las plantas ‘normales’.

Tecnología moderna para un cultivo ancestral

Gómez Ocampo destacó que esta papa con nueva genética podría tener diversos beneficios, entre los que remarcó la posibilidad de aumentar los rendimientos en las actuales zonas de producción y de realizar el cultivo sin ayuda de riego. Esto permitiría ampliar el abanico de ambientes y condiciones en los que se lleva a cabo.

Los investigadores afirmaron que los tubérculos de la papa transgénica y los de la ‘normal’ tuvieron calidades similares

Javier Botto indicó que “las plantas de papa modificadas genéticamente producen más cantidad de ciertas proteínas —llamadas BBX21— que le aportan una mayor capacidad de tolerar estrés hídrico y otros estreses. Por ejemplo, responden mejor a las irradiancias elevadas durante las horas del mediodía, lo que se traduce en un aumento del rendimiento de tubérculos. Esta tecnología optimiza el crecimiento y el desarrollo de las plantas de papa, y se podría usar en programas de mejoramiento para cultivos como alfalfa, soja u otros”.

Modificación genética

“Nosotros usamos la biotecnología desde un marco conceptual distinto”, enfatizó Gabriel, y añadió: “A la papa le incorporamos más copias del gen BBX21 que tomamos de la planta Arabidopsis thaliana y que se encuentra muy difundido en el reino vegetal. Esto provoca que la papa sintetice una mayor cantidad de proteína BBX21. La tecnología que usamos sólo aumenta el número de copias de un gen que ya se encuentra presente en todas las plantas, y por eso sería inocua para la salud humana y animal”. En muchos ámbitos, hablar de transgénesis puede ‘activar alarmas’. Por eso, Gómez Ocampo aclaró: “En las últimas décadas, la biotecnología vegetal se centró en producir genotipos resistentes a enfermedades, a plagas y a malezas. Estas variantes disminuyen así el uso de agroquímicos, que aplicados en exceso traen daños ambientales y generan rechazo”.

Del laboratorio hasta la verdulería

Botto contó que desde hace más de 10 años su grupo de trabajo investiga el tema, con el aporte de varias tesis de grado y doctorales, como la de Gómez Ocampo y la de Carlos Crocco, también docente de Fisiología Vegetal en la FAUBA. Al mismo tiempo, destacó que los estudios se enriquecieron con el aporte de Edmundo Ploschuk y de Anita Mantese, docentes de las cátedras de Cultivos Industriales y Botánica General de esa Facultad, respectivamente, y con la financiación de la UBA, del CONICET y de la Agencia Nacional de Promoción de la Investigación, el Desarrollo Tecnológico y la Innovación. Además, agregó que están generando una patente con la tecnología en cuestión. Para finalizar, expresó que en los experimentos futuros les gustaría evaluar si las características positivas que observaron en laboratorio se plasman en el campo. “Para ello es necesario seguir pasos y normas que controlan el material biológico que llega a los lotes, ya que puede tener muchas consecuencias. En esta etapa estamos buscando la colaboración del mundo privado y la incorporación de estudiantes y profesionales que quieran generar plantas que rindan más en condiciones subóptimas de cultivo y así garantizar la seguridad alimentaria”.

Nuevas recomendaciones del Ministerio de Salud: chau distancia social, pero siguen los barbijos

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  • El Ministerio de Salud instó a mantener el uso del barbijo en espacios cerrados.
  • Dejó sin efecto el distanciamiento social de dos metros y pidió asegurar la ventilación de los ambientes y el lavado frecuente de manos.
El ministerio de Salud de la Nación actualizó las medidas de prevención contra el coronavirus y de otras enfermedades respiratorias, en una resolución publicada este viernes en el Boletín Oficial que deja «sin efecto el distanciamiento social de dos metros» e insta a «continuar con el uso adecuado del barbijo en espacios interiores, incluyendo los ámbitos laborales, educativos, sociales y el transporte público». Según la cartera sanitaria, Argentina lleva diez semanas consecutivas de descenso del número de casos de coronavirus e importantes avances en la estrategia de vacunación que cuenta con niveles de cobertura del 89,2 por ciento en población general en primera dosis, 80,1 por ciento en esquemas completos, y más de 15 millones de dosis de refuerzo aplicadas. «Considerando la situación epidemiológica, sanitaria y los avances de la campaña de vacunación, es menester actualizar las medidas generales para prevenir tanto la Covid-19 como otras infecciones respiratorias estacionales con el fin de proteger la salud pública», indica la Resolución 705/2022 firmada por la ministra Carla Vizzotti.
Las medidas recomiendan también «asegurar la ventilación de los ambientes y mantener la higiene frecuente de manos».
«Ante la presencia de síntomas, evitar el contacto con otras personas, no acudir a actividades laborales, sociales, educativas, lugares públicos y evitar el uso del transporte público», se indica en el articulado de la normativa. Asimismo se deja «sin efecto» la «obligatoriedad del autorreporte de síntomas en la aplicación «Cuidar» dispuesta en el artículo 5° de la Decisión Administrativa N°1198/21″.

El proyecto de Ley de Hidrocarburos que negocian el oficialismo y la oposición

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El presidente de la Cámara de Diputados, Sergio Massa, negocia con diputados de Juntos por el Cambios una ley ómnibus para el sector petrolero, en la que figura la creación de un nuevo esquema cambiario para favorecer el ingreso de capitales a Vaca Muerta. Esta nota del portal especializado EconoJournal informa sobre como se encara hoy en los niveles de decisión política la explotación de un recurso que los geólogos, y los intereses de la industria petrolera, insisten que es un activo excepcional de Argentina. Pero que desde hace por lo menos más de diez años -desde que nuestro país perdió el autoabastecimiento- que no se encuentra la forma de desarrollarlo como sería necesario. «Sergio Massa, titular de la Cámara de Diputados y uno de los tres actores principales que integran el Frente de Todos, está negociando con dirigentes de primera línea del PRO en la cámara baja la aprobación de una Ley ómnibus de Hidrocarburos. El proyecto de Ley incluye desde desgravación de impuestos para importar combustibles (uno de los aspectos claves que reclaman las petroleras para hacer frente a la crisis por el abastecimiento de gasoil) hasta la creación de instrumentos en el plano cambiario (en castellano, libertad para disponer al menos de una parte de los dólares que produzcan las exportaciones) para que productores puedan incrementar las inversiones en Vaca Muerta.
El proyecto ya está en manos de diputados oficialistas y opositores de Juntos por el Cambio, como el diputado Cristian Ritondo. El texto contiene 36 artículos y en líneas generales, apunta a cubrir cinco aspectos destacados:

1. Régimen de exportación y liquidación de divisas

El proyecto contempla en el artículo 7 un esquema de acceso al mercado cambiario para empresas petroleras que aumenten sus inversiones en, al menos, US$ 50 millones por año. Para esto, se crea un régimen de promoción de Exportaciones de Petróleo y Gas. En un primer momento, el esquema aspira a promover exportaciones de crudo. Además, se les garantiza a las empresas que tengan acceso a divisas por el 20% de las exportaciones para poder afrontar nuevas inversiones, pagar costos operativos, dividendos, servicios de deuda, entre otras, con una alícuota de cero por ciento de derechos de exportación. Es uno de los puntos que varios referentes del sector petrolero plantearon al ministro de Economía, Martín Guzmán, tanto en Buenos Aires como en Houston, a donde viajó el funcionario para participar del CeraWEEK.

2. Importación de gasoil

El régimen que establece el proyecto de ley también autoriza, en el artículo 25, la importación de combustibles -sobre todo de gasoil- sin impuestos. El proyecto prevé un cupo de hasta 4,4 millones de metros cúbicos (MMm3) de diesel sin pagar el Impuesto a los Combustibles Líquidos (ICL). Esto es clave en esta coyuntura porque hoy YPF y el resto de las refinadoras pierden a razón de US$ 500 por metro cúbico adquirido en el mercado de importación. La desgravación estaba prevista en el proyecto de Ley del Presupuesto 2022, pero como esa iniciativa no avanzó en el Congreso, quedó trunca. Sólo se puede modificar el esquema cambiario vía Ley.

3. Ajuste por inflación en ganancias

El artículo 35 propone cambios en la metodología de ajuste por inflación para el pago del Impuesto a las Ganancias correspondiente a 2021. Este punto que reclaman las empresas desde hace algunos meses, dado que el esquema vigente genera una «ganancia ficticia» que repercute en el nivel de impuestos que deben pagar las petroleras, obligando a los privados a reducir sus inversiones productivas. Era otro de los puntos que estaba incluido en el proyecto de Presupuesto 2022.

4. Régimen de quebrantos

El proyecto prevé en el artículo 29 la creación de un régimen de quebrantos, que es favorable para que YPF pueda anotar las pérdidas que registró en su balance de downstream -la comercialización- de 2019 y 2020.

5. Alícuotas variables

Por último, el artículo 13 del texto propone una modificación del esquema impositivo al volver a las alícuotas variables de impuestos, en lugar de los cargos fijos.

Un equipo científico internacional completó la secuencia del genoma humano

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Nuevas tecnologías hicieron posible a un equipo científico, el Consorcio T2T, lograr un objetivo que se perseguía desde hace décadas: secuenciar el 8% del genoma humano que faltaba. Se espera que será clave para avanzar en el combate de enfermedades neurodegenerativas, afecciones cardíacas y cáncer.

El «manual de funcionamiento» de un ser humano está escrito en cada una de sus células, en una molécula de ADN de unos dos metros de longitud, plegada de manera inimaginable, con las instrucciones para transmitir un pensamiento, bailar una danza o tararear una canción. La primera lectura absolutamente completa del ADN de una persona —su genoma— ha revelado un mundo desconocido de secuencias redundantes. Va contra la intuición, pero estos tramos repetidos en el ADN de un ser humano ayudan precisamente a que sea único.

Un equipo científico internacional, denominado Consorcio T2T (Telomere-to-Telomere) publica hoy 1° de abril la primera secuencia verdaderamente completa de un genoma humano.

Hasta ahora solo se había logrado leer el 92%. Los autores comparan su tarea con un gigantesco puzle de una ciudad, en el que faltaba por encajar el 8% de las piezas, las del cielo azul, demasiado repetitivas como para encontrar su lugar. Los avances en la tecnología han permitido ahora poner orden en esos tramos redundantes.

La bioinformática Daniela Soto, de la Universidad de California en Davis (EE UU).
La bioinformática Daniela Soto, de la Universidad de California

El genoma completo de un humano es un texto de 3.055 millones de letras (ATTGCTGAA…), en el que cada letra es simplemente la inicial de un compuesto químico con diferentes cantidades de carbono, hidrógeno, nitrógeno y oxígeno.

La C, por ejemplo, es citosina (C₄H₅N₃O). Si se imagina este manual de funcionamiento como un célebre poema de Antonio Machado, hasta ahora la tecnología permitía leer tramos cortos, como “caminante, no hay”, “camino”, “se hace”, “camino al andar”, “al andar”, “se hace camino”. Era complejo ordenar las frases y casi imposible averiguar que el verso “caminante, no hay camino” estaba repetido dos veces. Las nuevas tecnologías, como los secuenciadores de la empresa británica Oxford Nanopore, permiten leer millones de letras seguidas, mientras que la plataforma estadounidense PacBio logra una lectura en alta definición de hasta 20.000 letras. Es como ponerse anteojos para ver de cerca.

«Estas zonas del genoma se llamaban antiguamente ADN basura, pero cada vez más sabemos que no son basura» Carmen Ayuso, médica

El primer genoma completo de una persona añade 200 millones de letras al poema humano y corrige miles de errores de la actual secuencia de referencia, publicada en 2001 y actualizada desde entonces. El ADN de una célula está repartido en 46 paquetes, denominados cromosomas, que a su vez se dividen en tramos, llamados genes. En el ejemplo del poema, el gen sería un verso: “Caminante, no hay camino”.

Algunos de estos genes son instrucciones para fabricar proteínas, como algunas hormonas o los anticuerpos que nos defienden de los virus. El genoma completo, publicado hoy jueves en la revista Science, incluye 99 genes aparentemente vinculados a proteínas, hasta ahora desconocidos, y otros 2.000 presuntos genes que habrá que estudiar en detalle.

Lo asombroso es que una persona puede tener dos copias de un gen —”Caminante, no hay camino, caminante, no hay camino”—, pero otro ser humano puede tener 25 copias de ese mismo gen. El Consorcio T2T ha unido ahora sus fuerzas al Consorcio del Pangenoma Humano de Referencia, otro proyecto internacional que pretende obtener los genomas completos de 350 personas, de grupos raciales diversos, para entender el papel de estas repeticiones y para detectar variantes asociadas a enfermedades, como el cáncer.

El genoma de referencia empleado hasta ahora, denominado GRCh38, es una secuencia, llena de agujeros, elaborada a partir de retazos del ADN de diferentes personas. El nuevo genoma completo, bautizado T2T-CHM13 y con ancestros mayoritariamente europeos, se ha obtenido de una mola hidatiforme, un tumor derivado de un embrión humano que rechazó el ADN de su madre y duplicó el de su padre. Esa ausencia de mezcla genética ha facilitado la lectura detallada del genoma.

Los cromosomas tienen forma de X y el punto de unión de sus cuatro brazos se llama centrómero. Las secuencias hasta ahora desconocidas se concentran en estas regiones centrales, esenciales para la multiplicación del ADN durante la división celular y en la formación de óvulos y espermatozoides. Los errores en los centrómeros pueden provocar abortos espontáneos, malformaciones congénitas y cáncer.

Para obtener diagnósticos de enfermedades, los médicos y los científicos leen fragmentos de los genomas de sus pacientes y utilizan el genoma de referencia para comparar, como se hace en los puzles con la fotografía de la ciudad con cielo azul en la caja. El equipo de Daniela Soto en el Consorcio T2T ya ha analizado los genomas de más de 3.000 personas empleando el nuevo modelo y sus resultados sugieren que se evitan decenas de miles de errores, por ejemplo, en más de 200 genes implicados en enfermedades.

El Instituto Nacional de Estándares y Tecnología de EE UU ha afirmado que este genoma completo puede “dar un gran impulso a la investigación de los trastornos genéticos”, mejorando los diagnósticos a medio plazo.

El Consorcio T2T ha iluminado también la secuencia de los telómeros, una especie de capuchones protectores que constituyen los extremos de la X formada por cada cromosoma. Esos telómeros se desgastan y se acortan al envejecer y, al contrario, crecen en los tumores malignos, cuando las células se convierten en inmortales.

Un programa de asistencia para empresas estatales para desarrollar nuevos mercados

El Ministerio de Desarrollo Productivo dispuso la asistencia por $ 1.000 millones a las empresas estatales, sociedades de estado y anónimas con participación estatal mayoritaria que presenten proyectos de exploración de mercados no convencionales o alternativos a los de su actividad habitual.

La medida se dispuso a través de la Resolución 222/2022, publicada en el Boletín Oficial, y los aportes no reintegrables se canalizarán a través del Fondo Nacional para el Desarrollo Productivo (Fondep). La convocatoria a «empresas estatales, sociedades del estado y anónimas con participación estatal mayoritaria tanto nacional como provincial o municipal» está abierta desde este lunes 4 hasta el 26 de abril próximo. Las sociedades interesadas podrán presentar «proyectos que tengan por objeto explorar mercados no convencionales o alternativos a los de su actividad habitual, favoreciendo la inserción de dichas empresas en los mismos». «Resulta apropiada la implementación de una política de financiación y fomento para que las empresas públicas investiguen y se desarrollen para lograr la inserción en nuevos mercados o la exploración de nuevos segmentos productivos». La asistencia consistirá en el otorgamiento de un Aporte No Reembolsable (ANR) a través del Fondep de hasta $ 480 millones por proyecto, destinado exclusivamente a la adquisición de equipamiento, insumos, licencias y otros gastos necesarios para la implementación del proyecto. «El personal de la empresa afectado al proyecto deberá ser provisto por la empresa y no podrá financiarse con ANR», se aclaró en la norma. Se aplicará sólo para insumos y compra de material de trabajo.

El telescopio Hubble detectó la estrella más distante, formada en los comienzos del Universo

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El Telescopio Espacial Hubble -en órbita a 593 kilómetros de altura desde 1990, y pronto a ser reemplazado por el James Webb- detectó la estrella más distante jamás observada, que fue denominada Earendel, cuya luz viajó durante 12.900 millones de años hasta llegar a sus lentes.

Esa estrella era un gigante supercaliente y superbrillante que se había formado hace unos 13.000 millones de años en los comienzos del universo como lo conocemos. Pero esta luminosa estrella azul hace tiempo que desapareció, era tan masiva que es casi seguro que explotó en una supernova apenas unos millones de años después que se formara. «Estamos viendo la estrella tal y como era hace 12.900 millones de años, lo que la sitúa unos 900 millones de años después del Big Bang», dijo el astrónomo Brian Welch, estudiante de doctorado de la Universidad Johns Hopkins y autor principal del estudio que aparece en la revista Nature este miércoles (30.03.2022). «Definitivamente, hemos tenido suerte». Earendel será «una ventana a una era del universo con la que no estamos familiarizados, pero que condujo a todo lo que conocemos. Es como si hubiéramos estado leyendo un libro interesante, pero comenzamos en el segundo capítulo y ahora tenemos la oportunidad de ver cómo empezó todo«, agregó Welch.
La estrella toma su nombre del poema El viaje de Earendel, la estrella vespertina, escrito en 1914 por J.R.R. Tolkien, autor de El señor de los anillos, y se encuentra en una galaxia que han llamado Sunrise Arc. El equipo estima que tendría, al menos, 50 veces la masa del Sol y es mucho más brillante que este, pero habrá que esperar a que el recién lanzado telescopio James Webb esté totalmente operativo para determinar su masa, tamaño, temperatura, radio y establecer si es una estrella de primera o de segunda generación.
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La anterior poseedora del récord, Ícaro, también una estrella supergigante azul observada por el Hubble, se formó hace 9.400 millones de años. Es decir, más de 4.000 millones de años después del Big Bang. En ambos casos, los astrónomos utilizaron una técnica conocida como lente gravitacional para ampliar la minúscula luz de la estrella. La gravedad de los cúmulos de galaxias más cercanos a nosotros  sirve de lente para magnificar los objetos más lejanos. Si no fuera por eso, Ícaro y Earendel no habrían sido discernibles dadas sus enormes distancias. Aunque el Hubble ha detectado galaxias a una distancia de entre 300 y 400 millones de años del Big Bang que formó el universo, sus estrellas individuales son imposibles de distinguir. «En esos casos, estamos viendo la luz de millones de estrellas mezcladas», dijo Welch. «En ésta, está ampliada de modo que podemos ver sólo esta estrella». Esta estrella será un objeto principal de estudio para el nuevo telescopio espacial James Webb, que actualmente se está calibrando en el espacio.
  «El James Webb la observará este año», según un comunicado la Agencia Espacial Europea (ESA), que opera el telescopio con la NASA. A diferencia del Hubble, que tiene una pequeña capacidad de infrarrojos, James Webb solo operará en estas longitudes de onda, lo que permitirá retroceder aún más en el tiempo.

BA.2. la «subvariante silenciosa» de Ómicron que hoy causa el 86% de los nuevos casos en el mundo

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La extremadamente transmisible variante ómicron del coronavirus ha desarrollado una subvariante, la BA.2, también conocida como “ómicron silenciosa”, que, según la OMS, ya es la causante del 86% de los nuevos casos registrados en el mundo

Hasta mediados de marzo, la variante más común en el planeta era la BA.1, que sorprendía a los expertos por su nivel de transmisibilidad, aunque fuera menos peligrosa que otras. Pero ya la OMS (Organización Mundial de la Salud) dijo que la subvariante BA.2. representa casi el 86% de los casos secuenciados.

Los contagios, que estaban disminuyendo rápidamente en todas partes después de máximos diarios inimaginables causados por ómicron, volvieron a subir en Europa en las últimas semanas, y según el director de la división europea de la OMS, Hans Kluge, es debido al linaje BA.2.

El martes, los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, por su sigla en inglés) de Estados Unidos informaron que alrededor del 55% de los casos nuevos de covid en EE.UU. eran debido a la BA.2. Eso supone que es ya la variante dominante en el país.

Ante esto, la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) autorizó también el martes otra dosis de refuerzo de la vacuna anticovid para personas de 50 años o más a partir de los cuatro meses de recibido el primer refuerzo.

En Asia también ha habido un repunte en los casos detectados a diario a partir de mediados de febrero.

Subvariante “silenciosa”

Muchas veces se denomina a la BA.2 como una subvariante “silenciosa”, porque no tiene el marcador genético que los investigadores habían estado usando para determinar rápidamente si era muy probable que una infección fuera por la ómicron “regular” (BA.1), en lugar de la variante delta.

Al igual que con otras variantes, una infección por BA.2 puede detectarse mediante una prueba de flujo lateral o una PCR, pero estos tests no pueden distinguir BA.2 de delta. Hace falta hacer otras pruebas para estar seguros.

Lo que se sabe de la BA.2:

La BA.2 es más transmisible que la ómicron normal aunque, afortunadamente, no es más grave.

A medida que los virus mutan en nuevas variantes, a veces se dividen o se ramifican en sublinajes. La variante delta, por ejemplo, consta de 200 subvariantes diferentes.

Lo mismo sucedió con ómicron, que incluye los linajes BA.1, BA.2, BA.3 y B.1.1.529.

La variante ómicron tiene una mutación llamada BA.2 que es un 30% más contagiosa que la original

No está claro dónde se originó, pero se detectó por primera vez en noviembre entre las secuencias cargadas en la base de datos desde Filipinas.

Ha sido designada como una “variante bajo investigación” por las autoridades sanitarias británicas, lo que significa que la vigilan de cerca pero no les preocupa demasiado.

Aunque las vacunas son menos efectivas contra ella y la protección disminuye con el tiempo, una dosis de refuerzo aumenta la protección y previene hospitalizaciones y muertes, según datos de la Agencia de Seguridad Sanitaria de Reino Unido.

Un estudio de 8.500 hogares y 18.000 personas realizado por el SSI de Dinamarca, que aún no fue revisado por pares, encontró que la subvariante BA.2 era “sustancialmente” más transmisible que BA.1.

La BA.2 resultó más eficiente a la hora de infectar a las personas vacunadas y con una tercera dosis de refuerzo que las variantes anteriores, según el estudio, aunque las personas vacunadas tenían menos probabilidades de transmitir el virus. Un estudio en Reino Unido también halló que la BA.2 era más contagiosa en comparación con la BA.1.

No hay datos que sugieran que la BA.2 provoque una enfermedad más grave que las subvariantes anteriores de ómicron. Los expertos aseguran que esta subvariante está infectando ahora más por el relajamiento de las medidas de contención en muchos países.

Al igual que con las variantes anteriores, sostienen que las vacunas seguirán siendo muy eficaces para evitar la enfermedad grave, las hospitalizaciones y la muerte.

Sin embargo, esta subvariante es un recordatorio de que el virus sigue causando daño a las personas no vacunadas, a aquellas que no han recibido dosis de refuerzo o a los más vulnerables.

“ El coronavirus aún es un gran problema de salud pública y lo va a continuar siendo”, dijo Mark Woolhouse, epidemiólogo de la Universidad de Edimburgo (Escocia), según la agencia Reuters.

La 1° vacuna argentina contra el coronavirus en Fase I. El triunfo. La demora injustificada

La ANMAT autorizó ayer, 30 de marzo, la realización de los ensayos clínicos de seguridad de la vacuna ARVAC Cecilia Grierson, diseñada íntegramente en Argentina por investigadores de la UNSAM y del Conicet, en conjunto con el Laboratorio Cassará. Es un hito para la ciencia argentina. La ANMAT autorizó, mediante la disposición número 2182/22, la realización del estudio de Fase I (primera vez en humanos) para evaluar la seguridad, tolerabilidad e inmunogenicidad de la vacuna proteica recombinante “Arvac-Cecilia Grierson” contra el Covid19, diseñada por el equipo de investigadores de la Escuela de Bio y Nanotecnología de la UNSAM y del CONICET, liderado por Juliana Cassataro, en un desarrollo conjunto con profesionales e investigadores de la Fundación Pablo Cassará y del Laboratorio Cassará. En esta fase I participarán 80 voluntarios sanos que ya hayan recibido un esquema de vacunación previo completo y que, de constatarse que cumplieran con todos los criterios establecidos por protocolo (criterios de elegibilidad), recibirán un esquema de refuerzo de la vacuna en estudio. Esta fase I se llevará a cabo en la ciudad de Buenos Aires, en un centro autorizado especialmente por ANMAT para la realización de estudios de fase I en humanos y cuyo Investigador Principal es el infectólogo pediatra Dr. Gustavo Yerino. Estos ensayos son necesarios para avanzar en el objetivo de que la vacuna “ARVAC Cecilia Grierson” esté disponible como refuerzo de las vacunas actuales. Cassataro lo explicó así: “Dado que en Argentina la mayor parte de la población está vacunada, nos enfocamos actualmente en el prototipo de vacuna de refuerzo y cambio de variante. En diciembre de 2021 terminamos los estudios preclínicos, es decir en ‘no humanos’, y encontramos que nuestro prototipo de vacuna además de ser seguro, induce anticuerpos neutralizantes contra las variantes que circulan en nuestro país, así como respuesta celular T y protección frente al desafío experimental con SARS-COV2. Por estos resultados promisorios, la ANMAT nos ha permitido avanzar con los estudios en humanos”. La fórmula de la “ARVAC Cecilia Grierson” se basa en proteínas recombinantes, una tecnología segura que ya se aplica en las vacunas contra la Hepatitis B desde hace más de 20 años o mas recientemente contra el VPH. Se trata de una tecnología que ha demostrado ser muy segura y robusta, y que permite desarrollar vacunas que se almacenan entre 2 y 8C (temperatura de heladera doméstica). Estas características podrían permitir que las dosis de la ARVAC Cecilia Grierson, a diferencia de las primeras vacunas contra Covid-19, sean más económicas, fáciles de producir y de distribuir. El desarrollo de esta vacuna comenzó en junio del 2020. Los estudios preclínicos fueron financiados por la Agencia Nacional de Promoción Científica (Agencia de I+D+i), dependiente del Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación, mientras que el desarrollo y escalado industrial del proceso biotecnológico bajo estándares de calidad GMP, así como el estudio clínico de fase I, son financiados por el Laboratorio Pablo Cassará. Antes de la producción industrial -retoma Cassataro-, hay varias etapas que deben ser cumplidas: la Fase I, que comienza ahora, y cuyo objetivo principal es comprobar la seguridad de la vacuna, y luego las fases II y III que están destinadas a evaluar ya no sólo la seguridad sino también la inmunogenicidad de la vacuna y que incluirá un número mucho mayor de voluntarios. «Todo este proceso se realiza bajo la supervisión y la aprobación de la ANMAT, el órgano regulador para todos los estudios de investigación en farmacología clínica. Estamos trabajando para realizar estos ensayos y presentar los resultados para su evaluación lo más pronto posible”, añadió la investigadora y vacunóloga. Un hito de la Ciencia Argentina y de la articulación público-privada Actualmente existen seis proyectos de vacunas contra COVID19 diseñadas en Argentina, cinco de las cuales tienen financiamiento del Estado Argentino (ver este Especial de AgendAR). La primera en realizar ensayos de fase I es la de la UNSAM/CONICET-Cassará. Este hito de la ciencia argentina es acompañado de otro: nunca antes una vacuna argentina contra una enfermedad infecciosa en humanos había llegado tan lejos. Yo tengo conocimiento que el Instituto Leloir y el CONICET desarrollaron una vacuna terapéutica para tratar melanoma que completó fases I y II, pero entiendo que no hay antecedentes de ninguna otra vacuna innovadora preventiva para enfermedades infecciosas en humanos desarrollada en Argentina que haya realizado la fase I aquí en Argentina. «Esta es la primera vez que una vacuna preventiva diseñada en una universidad pública argentina llega a realizar ensayos de fase I. Es un hito para todo el sistema público de ciencia y tecnología”, redondeó la Dra. Cassataro. En este video, de sólo 11 minutos menos los baches, Juliana Cassataro, autoridades de los distintos ministerios, de la universidad y del laboratorio farmcéutico que interviniero, anuncian el logro. Es justo que se los escuche, porque a continuación subimos las críticas.

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Comentario de AgendAR:

No queremos aguar la fiesta, porque que esta vacuna inicie por fin una fase uno da para descorchar champagne. Pero no vamos a desdecir todo lo que ya dijimos: la vacuna de la UNSAM se desarrolló en marzo de 2020. Debió haber empezado una fase 1 razonablemente a mediados de ese año, pero el gobierno estaba demasiado ocupado en estrategias que le salieron resueltamente mal, y en otras que le salieron bien, pero tarde. Y eso se pagó con decenas de miles de muertes. La que salió horriblemente fue que el Ministro de Salud, Ginés González García, dejara que de la fabricación de vacunas anti-Covid en el país se ocuparan el billonario mexicano Carlos Slim y dos multinacionales: AstraZéneca, que aportaba la vacuna y el know-how para fabricarla, y el Grupo INSUD a través de su firma biotecnológica mAbxcience. Su planta en Garín se construyó y equipó para fabricar anticuerpos monoclonales murinos, o mAbs (de ahí su nombre), pero con unos U$ 60 millones de Slim se reconvirtió técnicamente para la fabricación de vacunas a virus recombinantes, algo muy distinto. La vacuna AstraZeneca es realmente buena, pero todo lo que fabricó la planta de Garín, desde que entró en producción, en la 2da mitad de 2020, terminó en México y sin regreso, porque se debía filtrar y fraccionar en los muy mexicanos Laboratorios Liomont. No tiene siquiera sentido logístico: el regreso a origen y por aire de la vacuna ya fraccionada es mucho más caro, porque ocupa más volumen y pesa más. Ahí estaban las dosis que necesitaba desesperadamente el personal sanitario argentino en primera línea de fuego, amén de los mayores de 65 años y otros grupos vulnerables. Ya estaban pagadas y cubrían la vacunación de 11,4 millones de personas. Pero no volvieron. México adujo que Liomont no tenía los filtros y los frasquitos necesarios para el «filtering filling», y se quedó con todo. Acaso no sin razones, pero distintas de las que se arguyeron. No faltan frasquitos en el mundo. El Covid allí en México, especialmente en el DF, fue verdaderamente salvaje y la contabilidad de muertes en 2020 y 2021 es bastante conjetural. El presidente Alberto Fernández estuvo por tierras aztecas y visitó Liomont con su par, AMLO, pero si la idea del viaje era volver con vacunas, eso no sucedió. Y aquí la curva de contagios y muertes se disparó al techo en cuanto el distanciamiento social estricto empezó a resquebrajarse, por económica y políticamente insostenible. La opción del gobierno debió ser incautar la AstraZeneca, que salía de aquí a granel. ¿Dónde se podía hacer el filtering-filling para tener dosis aplicables? No es por ser ortivas, pero a 400 metros de distancia de mAbxcience el grupo INSUD tiene otras plantas especializadas en vacunas, y una de ellas, Biogénesis Bagó, en sociedad con Bagó, es la mayor fabricante regional de vacunas contra la aftosa.Y hasta hace no mucho, primera fabricante mundial, pero puso plantas en otros países, entre ellos China. Bien por ellos. ¿Pero y nosotros? No es imposible que sin salir siquiera de Garín, haya personas en Argentina que entiendan algo de filtrado y de llenado de dosis, y que tengan los equipos para ello. Pero el Dr. Hugo Sigman, dueño de INSUD, se apresuró a aclarar que la vacuna era propiedad privada de… bueno, otra gente. En 1982, cuando la Argentina retomó las Malvinas, la primera ministra Maggie Thatcher no tenía flota para la logística de la Task Force, e incautó más de medio centenar de barcos de las líneas privadas de navegación, entre ellos algunos emblemas del lujo naval, como el Queen Elizabeth y el Uganda. No es que Maggie fuera muy socialista, más bien lo contrario, pero había una emergencia nacional. Aquí los argentinos empezaban a morirse de Covid como moscas, pero el gobierno nacional hizo cualquier cosa menos aplicar el criterio, sumamente capitalista, de que el derecho público manda sobre los contratos privados. Tal vez alguien al que corren con la vaina le estaba rajando a un juicio. Vaya a saber. Un abogado, allí, en la Rosada. ¿Ah, ya tenemos? Cuando González García desapareció de la ecuación sanitaria por motivos absolutamente ajenos a los que habrían justificado su raje, entró a atajar los penales la actual ministra, Carla Vizzotti, cuyas primeras medidas (la compra urgente de vacunas Sputnik-V en Rusia y Sinopharm en China) apoyamos totalmente, pese al estrépito del Nelsoncastrismo nacional contra estas fórmulas «flojas de papeles». Tarde pero seguro, en cuanto empezaron a llegar en masa, estas dos fórmulas, muy bien elegidas, dieron vuelta la situación sanitaria, que era terrible. Pero «en masa» fue durante meses una expresión de deseos. Ni China ni Rusia tenían en línea las plantas suficientes para atender su demanda doméstica y además pedidos extranjeros. De modo que la campaña vacunatoria en serio empezó medio año tarde. Lo impresionante es que hemos vivido parte de 2020 y 2021 esperando vacunas en Ezeiza, celebrando cada llegada de cantidades más bien chicas, mientras las cifras de contagio y mortandad hacían rampa a contraestación de toda pandemia respiratoria, durante el verano. Y en todo ese tiempo, la vacuna de la UNSAM pedía que le autorizaran empezar la fase I, y el Ministerio de Salud miraba para otro lado. Esto excede incluso la vocación de pegarse tiros en las patas. Entre tanto, ya en marzo de 2020 el laboratorio Cassará, viendo tal vez con ingenuidad que parecía venir un gobierno con más vocación industrial y de autoabastecimiento, reconvirtió su planta para empezar a fabricar la vacuna que más lo entusiasmó por su punto de equilibrio entre efectividad preclínica y costo de producción: la de la UNSAM. Seguramente Cassará pensó que podría empezar una fase 1 como muy tarde a fines de 2020. Pero la planta sigue inactiva -y perdiendo plata- porque el MinSal siguió pisando la pelota hasta ayer con la fase 1. ¡Vamos la industria nacional! Alguien gana, obviamente, con todas estas barrabasadas. ¿Pero quién? El gobierno de EEUU, con su generosidad, habilitó una línea de crédito de U$ 500 millones para que la Argentina comprara dosis de Pfizer y de Moderna. Se compraron dosis como para garantizar tercer e incluso cuarto pinchazo a casi toda la población argentina durante todo 2022. Creemos haber hecho un aporte solidario a estas compañías, que últimamente no logran ubicar su producción en los mercados ricos, porque el techo son los antivacunas. Pero tampoco van a malgastarla vendiéndola un poco por encima del costo en el mundo pobre y no vacunado. Es curioso que el MinSal le diera tanto changüí a las firmas cuyas vacunas hoy importamos. Aquí Pfizer, Sinopharm, AstraZeneca y Johnson & Johnson hicieron sin problemas sus estudios de fase 1, 2 y 3, cuando todavía el mundo ignoraba si esas fórmulas eran pato o gallareta, a saber: si servían, y cuánto, y con qué efectos colaterales. Por las dudas, el MinSal puso esos estudios de fase bajo protección contra juicios. No se puede decir que haya hecho lo mismo con los estudios de fase de la vacuna de la UNSAM. Cassará, hasta donde sabemos, va a riesgo. Agrego que en un acto de difusión pública por TV como el que anunció esta fase 1, que esté todo el mundo con barbijo salvo el Ministro de Ciencia da un mensaje epidemiológicamente incorrecto. Máxime con la cepa viral BA.2, tan contagiosa, rampante en todo el planeta. Dicho con onda, eh. Al lado de todo lo anterior, es una pavada.

Daniel E. Arias