Alemania toma el control de la filial de la empresa rusa Gazprom para garantizar el suministro de gas

El Ministro de economía alemán, Robert Habeck, dispuso que la Bundesnetzagentur (la Agencia Federal de Redes) asuma el control de Gazprom Germania, la filial alemana del gigante energético ruso. De acuerdo a lo comunicado oficialmente, será transferida al regulador alemán para «garantizar la seguridad energética».

«La orden de la administración fiduciaria sirve para proteger la seguridad y el orden públicos y para mantener la seguridad del suministro», afirmó Habeck, que representa a los Verdes en el gobierno de coalición, en conferencia de prensa. Y agregó «Esta medida es obligatoria». Al mismo tiempo, confirmó que la seguridad del suministro está garantizada en la actualidad, en un momento de crisis en los lazos energéticos entre Alemania y Rusia a raíz de la invasión rusa de Ucrania el 24 de febrero. «Nuestro objetivo será dirigir Gazprom Germania en interés de Alemania y Europa», dijo Klaus Mueller, jefe de la Bundesnetzagentur, en un comunicado. Gazprom no dio detalles ni explicaciones sobre su decisión de poner fin a su participación en Gazprom Germania y a todos sus activos, que incluyen filiales en Reino Unido, Suiza y la República Checa. La firma rusa lleva meses en el punto de mira de los reguladores de la Unión Europea por acusaciones de que estaba reteniendo gas que podría haber liberado para reducir los precios en alza. La semana pasada, las autoridades antimonopolio de la Unión Europea registraron sus oficinas en Alemania. Según informó el semanario alemán «Der Spiegel», Gazprom ya había intentado en los últimos días reasignar acciones de su filial de Berlín por un valor de 226 millones de euros y transferirlas a una organización con sede en San Petersburgo, como medida de prevención para evitar la nacionalización por parte de las autoridades alemanas y después de que el diario alemán ‘Handelsbaltt’ adelantase que el Ministerio de Economía estaba estudiando una posible expropiación.

Los cambios en el directorio de ARSAT. Qué significan

En AgendAR publicamos mucho sobre ARSAT, una de las empresas tecnológicas claves de nuestro país. Recientemente informamos de los cambios en su conducción, aquí. En esta columna de opinión, Arístides Silvestris, del OECYT, los analiza y percibe una deriva hacia una alianza, subordinada, con empresas tecnológicas de EE.UU. «Argentina está realizando grandes esfuerzos y apuestas en la incorporación de las nuevas tecnologías en todos los ámbitos posibles, achicando la brecha digital, todo esto gracias a la inversión en programas como Conectar Igualdad, Argentina Programa, y «Argentina Conectada». Este último hace hincapié en potenciar la empresa de servicios satelitales ARSAT, reforzando y ampliando la penetración de la Red Federal de Fibra Óptica (Refefo), actualizando el centro de datos nacional y aprovechando los servicios de los satélites geoestacionarios para lugares de difícil acceso. El camino no es simple, ya que se trata de un sector estratégico y de alta complejidad, que además fue desfinanciado por la gestión de Cambiemos, puntualmente por Rodrigo de Loredo, yerno del entonces Ministro de Comunicaciones Oscar Aguad, había iniciado la entrega del proyecto ARSAT-3 a la empresa estadounidense Hughes Communications mediante la carta de intención firmada el 29 de junio de 2017 entre Rodrigo De Loredo y la compañía, perteneciente a EchoStar Corporation, una de las empresas líderes en servicios de Banda Ka en la región.
EchoStar Corporation se encuentra respaldada por varios fondos financieros de origen angloamericano. Más del 28% de la participación accionaria de esta compañía está en manos de capitales pertenecientes a Vanguard Group y Blackrock. Estos fondos son considerados como los big players, o grandes jugadores, de las finanzas globales, teniendo la capacidad de imponer fuertes condiciones ante otros actores, incluso países. El acuerdo firmado en aquel momento entre el ex funcionario y la empresa estadounidense, proponía ceder el 51% del satélite a la compañía extranjera, puso en alerta al sector tecnológico y a varios legisladores del congreso argentino. Con él cambio de gestión, en febrero de 2020, el presidente Alberto Fernández anunció la reanudación del Plan Satelital Argentino que incluye la construcción del geoestacionario ARSAT-SG1 con servicios en Banda Ka, a desarrollarse por medio de la empresa rionegrina INVAP en alianza con la compañía Turkish Aerospace Industries (TAI). En el 2020, se definió un directorio con personas con trayectoria y experiencia en el sector como Pablo Tognetti (presidente), Guillermo Rus (vicepresidente) y directores como Facundo Leal, Marcelo Tesoro y Anabel Cisneros. Pasados los 2 años años de gestión y concreción de varios objetivos, el 25 de enero de este año, mediante la Resolución 17/2022 de la Jefatura de Gabinete de Ministros, se propuso a Claudia Elena Bello como posible directora de ARSAT, quien ejerció cuestionadas funciones durante la presidencia de Carlos Menem. Su designación fue repudiada al instantante por el sector y bloqueada por la empresa satelital. Adicionalmente, se reemplazó a Anabel Cisneros por la rionegrina Soledad Gonnet, ex vicepresidenta de INVAP; quedando compuesto finalmente por Tognetti (presidente), Guillermo Rus (vicepresidente); Facundo Leal, Marcelo Tesoro y Soledad Gonnet como directores. Una vez firmado el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional, el 28 de enero de 2022, y luego de anunciar, el 1 de febrero, el Cierre de la Revisión de los Requerimientos del Satélite ARSAT-SG1;, continuaron los movimientos en el directorio. El 24 de febrero de 2022, el economista y ex vicepresidente del Banco Nación, cercano a Sergio Massa, Matías Tombolini, fue designado como presidente de ARSAT. El acta de la asamblea cita que «resulta conveniente que el Directorio entrante convoque a Asamblea Ordinaria a fin de que se designe al Dr. Néstor Pablo Tognetti en el cargo de Gerente General ante su gran trayectoria en el ámbito y rubro en el que corre la empresa. El 2 de marzo, en la Apertura de las Sesiones Ordinarias del Congreso Nacional, el presidente anunció el desarrollo del ARSAT-SG2 e informó que se actualizará la Refefo con la mira en ampliar 10 veces la capacidad de tráfico. Pero a 15 días del cambio del directorio, el 11 de marzo, Tognetti renunció a través de una carta en la que cuestionó con duros términos al nuevo presidente de la compañía, Tombolini. “Me resulta imposible convivir con las actitudes del nuevo responsable del directorio, quien creo vulnera la historia de la empresa e irrespeta los objetivos que la misma encarna desde su fundación. No encuentro otro camino en función del proceder del nuevo presidente de la empresa, con metodologías que considero contrapuestas a la cultura institucional de una empresa de tecnología, y en particular de ARSAT”. El pasado 21 de marzo, el Consejo Profesional de Ingeniería de Telecomunicaciones, Electrónica y Computación (COPITEC), le envió una carta a Juan Manzur, Jefe de Gabinete de la Nación, resaltando su “profunda preocupación” por las decisiones tomadas a nivel nacional, agregando que “el área de las telecomunicaciones del Estado Nacional es un ejemplo de la situación planteada. La falta de profesionales idóneos, en puestos estratégicos de conducción dentro de las estructuras del Estado, hoy ocupadas por funcionarios que no están preparados para diseñar políticas, que tengan en cuenta las tendencias tecnológicas y los cambios que se están produciendo en el mundo, afecta el desempeño eficiente en el cumplimiento de misiones y funciones que tienen asignadas los organismos». Pero en el plano estratégico, las diferencias que indica Tognetti, pueden estar vinculadas al acercamiento del nuevo directorio hacia los Estados Unidos, sus intenciones sobre el sector satelital y el posible condicionamiento externo. La agenda del embajador de Estados Unidos en el país, Marc Stanley, refleja el ritmo que le impuso Washington a las relaciones bilaterales en los últimos meses. En su paso se reunió con el ministro de Defensa, Jorge Taiana; el de Economía, Martín Guzmán; el de Seguridad, Aníbal Fernández; de Ciencia, Daniel Filmus; de Trabajo, Claudio Moroni; de Producción, Matías Kulfas, de educación, Jaime Perczyk; y con el secretario de Asuntos Estratégicos, Gustavo Béliz; y algunos más como lo muestra su cuenta de Twitter. El 19 de marzo, el vicejefe del Gabinete Nacional, Jorge Neme, y el director del Banco Mundial en Argentina, Jordan Schwartz, realizaron el cierre de la Misión del Programa de Desarrollo de Infraestructura Digital y se anunció que «El Programa de Desarrollo de Infraestructura Digital prevé un préstamo de 170 millones de dólares y tiene como objetivo fomentar la innovación en los servicios digitales que presta el Estado a través de ARSAT». Recientes hechos respaldarían esa interpretación, ya que desde el 21 al 24 de marzo en marco de la feria Satellite 2022 que tiene lugar en Washington DC, se hizo presente una delegación encabezada por Filmus y Kulfas, quienes estuvieron acompañados por los directivos de la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE) y 12 empresas representativas de la industria satelital argentina. Los últimos acontecimientos que han tenido como eje a la empresa Arsat son solo la punta de un iceberg que, silenciosamente, avanza y se convierte en un factor de degradación de las profesiones, en particular de las telecomunicaciones y otras tecnologías y servicios nominados como TIC (Tecnologías de la Información y de la Comunicación). Argentina tuvo por primera vez lugar en el pabellón de la feria Satellite 2022. Se organizaron reuniones entre las firmas argentinas y las compañías nucleadas en CompTIA (Asociación de la Industria de Tecnología de la Computación). En sintonía con lo descrito, el 23 de marzo Arsat publicó en Twitter “Nuestro presidente @matiastombolini se reunió con representantes argentinos del @BancoMundial, @cecilianahon y de @el_bid, Guillermo Francos. Exploraron nuevas posibilidades de financiamiento y trabajaron en posibles acuerdos de asociación con otros países de la región.”, y horas más tarde “Participamos del lanzamiento del Día de la Tecnología Argentina en la Embajada @ARGinUSA. Un evento que reunió empresarios del sector satelital y aeroespacial del ámbito público y privado. Seguidamente, el 24 de marzo, se logró firmar la incorporación como miembro pleno del Global Satellite Operators Association (GSOA), mediante la integración de Facundo Leal, al Board of directors de la entidad. GSOA es una asociación internacional que representa a los operadores de satélites globales y regionales. Más allá de los tintes personales de cada una de las declaraciones, es posible apreciar que la prestigiosa empresa ARSAT no está exenta a las tensiones presentes a nivel nacional. La preocupación por la entrega de soberanía y decisiones erróneas en favor de capitales estadounidenses está latente; el sector teme que ocurran maniobras economicistas similares a las propuestas por Rodrigo De Loredo en pos de generar vínculos para “dinamizar” y “hacer más rentable” la empresa; apostando a un joint-venture como uno de los posibles mecanismos para financiar el ARSAT-SG2 pero que podría llegar a condicionar más a la Argentina. Considerando el rumbo que está tomando ARSAT, desde el Observatorio de Energía, Ciencia y Tecnología (OECYT) creemos que este marco de alianzas puede realizarse mediante acuerdos que fomenten la integración regional desarrollando mejores condiciones para la sociedad en su conjunto, sin ceder soberanía y la toma de decisiones sobre un recurso escaso y crucial en el siglo XXI.»

Arístides Silvestris

Ingeniero en Telecomunicaciones y Magíster en Ciencias de la Ingeniería (UNRC). Director del Observatorio de Energía, Ciencia y Tecnología (OECYT)

FAdeA presenta el avión entrenador IA-100 y el avanzado IA-63 Pampa III, en FIDAE 2022

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FIDAE, Feria Internacional del Aire y del Espacio, es la exhibición aeroespacial de defensa y seguridad de mayor trayectoria de américa latina. La de este año se realizará entre el 5 y el 10 de abril en Santiago de Chile. Estará presente el Airbus A220-300 de SWISS; exhibirá sus modelos Embraer, y, naturalmente, la Fábrica Argentina de Aviones, FAdeA.

Dentro de los sistemas que la Fabrica Argentina de Aviones “Brigadier San Martin” (FAdeA)  destacará están la última versión del entrenador-avanzado IA-63 Pampa III Bloque II y el  avión entrenadores primario el IA-100. El IA-63 Pampa III Bloque integra tecnología de vanguardia que permite adiestrar a las tripulaciones en las más modernas tácticas del combate aéreo, pudiendo simular sensores y armamento, tanto para combates aire-aire (BVR/WVR), como para misiones aire-tierra (armamento guiado). FAdeA destaca las capacidades tácticas del Pampa III, que permiten a sus operarios efectuar misiones de defensa del espacio aéreo. Dicha capacidad, permite llevar a cabo dos misiones en una misma aeronave. En esta oportunidad, se exhibirán dos aviones, con el fin de mostrar sus características y cualidades, tanto en tierra como en vuelo. FIDAE 2022 será sede de la presentación oficial al mercado internacional de un nuevo producto en el rubro de entrenadores elementales-primarios, el IA-100. Esta aeronave, actualmente en desarrollo, ofrecerá una solución moderna y eficaz en la formación de los nuevos aviadores militares, al contar con una estructura robusta, de material compuesto, con cabina digital y motor acrobático, certificado bajo normas FAR-23, lo cual permitirá satisfacer las elevadas exigencias requeridas en las primeras fases de vuelo. El IA-100, será parte de un sistema integral que incluirá, además del avión, un robusto sistema de mantenimiento (MSG-3) y entrenamiento (ITS), como así también de soporte post-venta, lo cual convertirá al IA-100 en la mejor solución de los próximos años en este rubro. Otra solución que FAdeA expondrá al mercado aeronáutico en general, es su capacidad y experiencia en el diseño y fabricación de aeroestructuras. Dado que la empresa ha participado y participa de variados programas aeronáuticos, nacionales e internacionales, posee una amplia experiencia en la fabricación de aeroestructuras en diferentes tecnologías aeronáuticas. Un ejemplo que permite observar el nivel obtenido, es su participación como proveedor del programa KC-390 de Embraer,  donde FAdeA fabrica seis conjuntos principales de la aeronave. También se expondrán sus capacidades de MRO Militar y Comercial. Como centro integral de mantenimiento, reparación y “overhaul” bajo el concepto “one-stop shop”, se ofrecen soluciones de mantenimiento para aeronaves militares como IA-63 Pampa, C-130 Hércules, P-3 Orion, AB-206, Fokker F28 y servicios de mantenimiento mayor para Airbus A320 Family (CEO y NEO). Dentro de las capacidades de MRO Militar, es de destacar que FAdeA es uno de los pocos  Centros de Servicio Autorizados por Lockheed Martin para el mantenimiento de C-130 Hércules. En el stand de la empresa los asistentes a FIDAE podrán interiorizarse asimismo de las variadas soluciones en servicios de ingeniería que ofrece, los cuales abarcan capacidades de diseño, desarrollo, modernización, certificación, ensayos en tierra (estructurales y de laboratorio) como en vuelo(FTI). También, podrá, interiorizarse en sus amplias capacidades de fabricación, entre las que se destacan su equipamiento CNC de alta y baja velocidad, procesos especiales para tratamiento de material y tecnología de material compuesto.

Dos investigadores argentinos trabajan con la ESA en una misión a las lunas de Júpiter

“De chicos rompíamos los juguetes para conocer cómo funcionaban. También muchos dispositivos electrónicos, que nunca se pudieron reparar, y una vez incluso prendimos fuego a una frazada en casa de nuestros padres. Las cuestiones técnicas siempre nos atrajeron”.

Fernando y Andrés Lasagni tenían nueve años cuando su padre los llevó, sin previo aviso, a un instituto de computación. “Ahí empezó todo. Solo nos dijo ‘vengan’. No llevábamos ni una hoja de papel para anotar. Pero nos fortaleció mucho el pensamiento lógico, porque cuando aprendimos a programar y el lenguaje de la computación, y nos favoreció para pensar en estructuras. En el pensamiento científico es muy importante saber desarrollar una idea”, relató Andrés.

Estos gemelos idénticos nacieron en Cinco Saltos, provincia de Río Negro, el 27 de agosto de 1977. Los dibujos de naves espaciales, aviones y cualquier vehículo de transporte inundaron su infancia y cuando terminaron el secundario en un colegio industrial de orientación técnica, no dudaron en iniciar la carrera de Ingeniería Química en la Universidad Nacional del Comahue, Neuquén. “Nos interesaba mucho la química y tuvimos que hacer un estudio de mercado, dejando de lado por ejemplo la música, que nos atraía, pero iba a ser difícil vivir de ella. A mí también me encantaba jugar al voley, pero me hice una autoevaluación y asumí que nunca iba a ser profesional”, contó Fernando.

Sus caminos se separaron por primera vez en 2002. Andrés viajó para hacer su tesis de grado a Alemania y el destino de Fernando fue Austria; donde se doctoraron con mérito en 2006 en Ciencias de Materiales.

“Irte del país y dejar a todos tus afectos no es algo sencillo, pero teníamos ganas de demostrar que podíamos. Además, teníamos muchas cosas de las que preocuparnos: no hablábamos alemán, era una nueva ciudad y un nuevo equipo de trabajo”, dijo Fernando. “Y mucho miedo, que nos generó la necesidad de sobrevivir y encarar la situación con otra valentía”, apuntó Andrés.

Fernando Lasagni emigró a Austria y España, mientras que el destino de Andrés fue Alemania
 

Su trayectoria fue amplia y diversa. Andrés fue investigador en el Georgia Institute of Technology en Atlanta, Estados Unidos; y ahora vive en Dresden, Alemania, donde es profesor en la Universidad Tecnológica y director del Center for Advanced Micro-Photonics en el Instituto Fraunhofer IWS. Se convirtió en un referente mundial en tecnologías láser para el tratamiento de superficies.

“Se trata de darle a la superficie nuevas propiedades y funciones para elevar su valor agregado y generar características únicas. Esto lo hacemos a través de tecnología láser y lo llevamos a sistemas competitivos para la producción. También de desarrollar una tecnología, para generar este tipo de funciones, para abaratar los costos de producción; lo cual significa incrementar la velocidad de fabricación de las estructuras, que son muy específicas y pequeñas. Lograr una alta resolución y definición a esas velocidades, hacer las dos cosas en simultáneo, en general es complicado”, explicó.

Y añadió el ejemplo: “Hay un insecto en el desierto que por la noche, cuando bajan las temperaturas, condensa el agua sobre su caparazón para poder beber durante el día. Con tecnología láser a alta velocidad, podemos conseguir que el agua no se adhiera en la superficie de las alas de un avión; disminuyendo muchos problemas y posibilidades de accidente, pero además consiguiendo que el avión se desplace a mayor velocidad gastando la misma cantidad de combustible. Podemos imitar las superficies que ofrece la naturaleza fabricando estructuras muy pequeñas, del orden de los nanómetros, muy precisas y específicas, con geometrías muy bien definidas”.
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Fernando, por su parte, emigró de Austria a España, donde trabajó en la empresa IberEspacio, y después se mudó a Sevilla, donde ocupa la Dirección Técnica del Centro Avanzado de Tecnologías Aeroespaciales (Catec). Allí se especializa en los procesos de fabricación avanzada e inspección, automatización de procesos aeronaúticos, desarrollo de materiales por impresión 3D y ensayos para la industria aeroespacial.
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“Ayudamos a las empresas del sector a mejorar sus procesos de fabricación e inspección para que sean más competitivos y para que no dejen de ser punteros tecnológicos en lo que hacen. Así, desarrollamos nuevas tecnologías de fabricación, como lo es la impresión 3D, para fabricar estructuras aeronáuticas, en satélites, y atomizar procesos y bajar los costos. De esta manera, mejoramos la competitividad de las empresas y eso se consigue con investigación”, detalló.

Trabaja con más de 300 empresas del sector y su equipo desarrolló aplicaciones para plataformas aeroespaciales utilizando esta tecnología de fabricación adivita, como los cohetes lanzadores Ariane 5 y VEGA, o aviones de transporte como el Airbus A400M.

«Hay un déficit de ingenieros y tecnólogos en el mundo. Los países mejoran su calidad de vida cuando son capaces de desarrollar tecnologías por sí mismos, como Irlanda o Corea del Sur. Pero se necesita, además de inversión, personas que se decidan por el mundo de la ingeniería y las ciencias duras»

Andrés Lasagni:

“En Sevilla hay uno de los tres polos aeronáuticos de Europa, donde se ensambla un avión completo, junto a Toulouse (Francia) Hamburgo (Alemania). Cuando llegué, hice inversiones de en torno a ocho millones de euros solo para empezar a trabajar, y de ahí luego pueden salir esas cosas punteras a nivel mundial que hacemos hoy en día”, añadió.

Y apuntó: “Poner un kilo en el espacio cuesta entre 20.000 y 30.000 euros. Si buscamos una tecnología de fabricación que nos permita hacerlo más ligero, podemos ahorrar mucho dinero”.

“Hicimos dos vidas distintas, pero seguimos siendo muy unidos. Cuando uno está bajo de energía, el otro tira del carro”, dijo Fernando. “Aunque estemos lejos, siempre nos apoyamos”, apuntó Andrés. Hacía tres años que no visitaban la Argentina, desde 2019, pero se vieron por última vez la pasada Navidad en Dresden, y la semana pasada se reencontraron en Buenos Aires por unos días.

Por un lado, desarrollaron un proyecto conjunto: fabricar piezas de impresión 3D metálicas para aviones y modificar su superficie, cambiando los materiales por otros más ligeros. “Hay piezas que se fabrican en el sector en titanio, porque son muy resistentes a la corrosión y no se oxidan; pero con los tratamientos que hace Andrés se pueden fabricar en aluminio, que pesa prácticamente la mitad, y que no estén en contacto con entornos húmedos. Las podemos reemplazar”, destacó Fernando.

«Poner un kilo en el espacio cuesta entre 20.000 y 30.000 euros. Si buscamos una tecnología de fabricación que nos permita hacerlo más ligero, podemos ahorrar mucho dinero»

Fernando Lasagni:

Además, el equipo de Fernando en el Catec fabricó los componentes de impresión 3D en aluminio pertenecientes a la estructura de la sonda espacial Juice, que volarán el próximo agosto en una misión histórica de la Agencia Espacial Europea (ESA) a las lunas de Júpiter, en busca de vida extraterrestre.

“Conseguimos aligerar la sonda en 15 kilogramos, que es muchísimo cuando hablamos de sistemas para el espacio. Son 11 componentes con distintas funciones: los soportes de los sensores de misión para los trabajos de investigación en la luna, los soportes de los star trackers que ayudan a establecer la posición de la sonda en el espacio, y los soportes de las ruedas de inercia”.

La nave será impulsada por un cohete Ariane 5 desde la Guayana Francesa y se calcula su llegada al sistema joviano en 2030, ya que el viaje a Júpiter dura casi ocho años; y operará en el planeta y sus lunas alrededor de tres años y medio. “En 2033 la nave espacial debería entrar en órbita alrededor de Ganímedes, después de completar varias órbitas y maniobras sobre Júpiter y las lunas Europa y Calisto.

Durante el recorrido, la gravedad de las lunas Calisto y Ganímedes ayudarán a dar forma a la trayectoria de la sonda espacial, y se realizarán dos sobrevuelos en la luna Europa para estudiar la composición del material de la luna y el primer sondeo del subsuelo”.

Y agregó: “También se realizarán observaciones de los polos de Júpiter. Los frecuentes sobrevuelos de Calisto permitirán observaciones remotas únicas de la luna y mediciones in situ en sus proximidades. La misión culminará con un recorrido orbital dedicado de 8 meses alrededor de Ganímedes”.

Los instrumentos que la sonda llevará a bordo, explicó el experto, incluyen cámaras, espectrómetros, magnetómetros y un radar de penetración en el hielo. “Es una misión muy compleja porque hay una ventana única para el lanzamiento. Los planetas están alineados en un espacio temporal muy pequeño y, si nos pasábamos de agosto, teníamos que esperar muchos años más para volver a tener una oportunidad. Es muy desafiante y la tecnología es única”, dijo, y aseguró que comenzaron la fabricación de las piezas 3D en 2018 y las entregaron a principios de 2021.

Ambos fueron galardonados con la Mención de Honor Domingo Faustino Sarmiento del Senado de la Nación Argentina en 2019. Aseguran que su éxito exige no más sacrificio que cualquier trabajador. “Es mucho, pero no más que cualquier ciudadano que se levanta a las 5 de la mañana para abrir su negocio y mantenerse. Aprendimos a ser eficientes con el tiempo, a ser multitarea, día a día y durante muchos años”, señaló Fernando.

“Mi consejo a todos mis estudiantes doctorados es que sepan escribir bien. Una de las herramientas más importantes para tener éxito en el ámbito científico es que sean buenos escritores: ser breve y conciso desarrollando una idea y poder explicarla al resto es fundamental”, apuntó Andrés.

Y añadió: “Hay un déficit de ingenieros y tecnólogos en el mundo. Los países mejoran su calidad de vida cuando son capaces de desarrollar tecnologías por sí mismos, como Irlanda o Corea del Sur. Pero se necesita, además de inversión, personas que se decidan por el mundo de la ingeniería y las ciencias duras”.

China expandirá las pruebas del yuan digital a más ciudades

Más de 20,8 millones de personas en China han abierto una billetera virtual que almacena la moneda digital y han realizado más de 70,7 millones de transacciones en total. Pero todavía el Banco Central no definirá un calendario para su implementación total.

China expandirá su prueba de yuan digital a más áreas de las 11 ciudades y regiones actuales, según el banco central. La prueba del yuan digital de China alcanzó a un total de u$s 5.300 millones en transacciones. «La respuesta del mercado hacia el uso del yuan digital en ciudades piloto y sedes de los Juegos Olímpicos de Invierno ha sido buena, y las escalas de usuarios y transacciones han estado creciendo constantemente», dijo Yi Gang, desde 2018 gobernador del Banco Popular de China. En el próximo paso para promover el uso del yuan digital, el banco central dijo que trabajará en la protección de la privacidad y la prevención del delito, y realizará una «investigación profunda» del impacto en el sistema financiero del país. Ya se han realizado pruebas en Shenzhen, Suzhou, Xiong’an, Chengdu, Shanghái, Hainan, Changsha, Xi’an, Qingdao, Dalian y el ciclo cerrado de los Juegos Olímpicos de Invierno de 2022. China agregará a Tianjin, Chongqing, Guangzhou, Fuzhou, Xiamen, Hangzhou, Ningbo, Wenzhou, Huzhou, Shaoxing y Jinhua a la lista de ciudades de prueba. Beijing y Zhangjiakou, las ciudades coanfitrionas de los Juegos Olímpicos de Invierno y los Juegos Paralímpicos de Invierno, continuarán utilizando el yuan digital después de que finalicen las pruebas dentro de las sedes de los Juegos. Hasta ahora, el banco central ha completado la investigación y el desarrollo del diseño y la función de la moneda digital. En el futuro, el banco dijo «ampliará aún más el alcance de las pruebas y los escenarios que cubren». El impulso de China para desarrollar un yuan digital aceleró el movimiento a nivel mundial, lo que ha llevado a más bancos centrales a considerar el desarrollo de monedas virtuales. Al mismo tiempo, algunos de ellos han expresado su preocupación de que la moneda digital de China pueda desafiar el lugar del dólar estadounidense como la moneda de reserva dominante en el mundo, incluso cuando los funcionarios chinos dicen que se utilizará principalmente para transacciones minoristas nacionales. China comenzó la prueba de su moneda digital a fines de 2019 y desde entonces ha expandido la prueba a 11 ciudades y provincias. Los ensayos han aumentado la comprensión del público sobre cómo funciona. El yuan digital es una moneda digital del banco central minorista (CBDC) que circulará entre el público, a diferencia de una CBDC mayorista emitida a bancos comerciales y otras instituciones para transacciones de gran volumen. Técnicamente, el yuan digital se puede utilizar para transacciones transfronterizas, pero por ahora se utilizará principalmente para fines minoristas nacionales. El Banco Popular de China afirmó que explorará los ensayos transfronterizos basados en las necesidades en el extranjero y respetará la soberanía monetaria de otros países en el proceso.

Convenio del Ministerio de Ciencia, el CONICET y la UBA para construir 8.000 m2 de laboratorios

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El MinCyT firmó un convenio con la Universidad de Buenos Aires y el CONICET para realizar construcciones de una superficie cubierta total de aproximadamente 8.000 metros cuadrados.

Están asignados 6.500 metros cuadrados al Sector Ciencias de la Salud, en Ciudad Universitaria, y 1.500 metros cuadrados al Sector Ciencias Sociales.

En el Aula Magna de la Facultad de Odontología de la Universidad de Buenos Aires, se firmó un convenio de cooperación entre el Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET), el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación (MINCyT) y la Universidad de Buenos Aires (UBA). El objeto es la construcción de un Centro de Laboratorios Unificados de Ciencias de la Salud en la Ciudad Universitaria, y del nuevo edificio del Instituto de Investigaciones Gino Germani (IIGG) en la sede de la calle Santiago del Estero de la Facultad de Ciencias Sociales. En el Centro de Laboratorios Unificados de Ciencias de la Salud de Ciudad Universitaria funcionarán: el Instituto de Fisiología y Biofísica Bernardo Houssay (IFIBIOA); el Instituto de Inmunología, Genética y Metabolismo (INIGEM, CONICET-UBA); el Centro de Estudios Farmacológicos y Botánicos (CEFYBO, CONICET-UBA); el Instituto de Investigaciones Biomédicas en Retrovirus y SIDA (INBIRS, CONICET-UBA) y el Instituto de Química y Fisicoquímica Biológicas (IQUIFIB, CONICET-UBA). Encabezaron el anuncio el Ministro de Ciencia, Tecnología e Innovación, Daniel Filmus; la Presidenta del CONICET, Ana Franchi y el Rector de la UBA, Alberto Barbieri. Estuvieron presentes, además, el Secretario de Ciencia y Técnica de la UBA, Aníbal Cofone y las decanas y decanos de las facultades de Ciencias Sociales, Carolina Mera; Farmacia y Bioquímica, Cristina Arranz y Ciencias Médicas, Ricardo Gelpi.

«Big Data» y estadística: de qué se trata

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«Tiempos de Big Data y algoritmos», dice Walter Sosa Escudero. Reproducimos este artículo suyo, que ayuda a entenderlos: “Big data es estadística con masa madre” dijo alguien, con intenciones de relativizar el fenómeno de datos masivos, que tiene tanto de revolución como de “parripollo” o “café de especialidad”. Antes, estaba la estadística. Después vino el diluvio universal de datos, se pasó de estimar a “entrenar” modelos, y, de asignatura nerd, la ahora llamada ciencia de datos devino en la disciplina más «sexy» del mercado laboral. ¿Es big data el fin de la estadística?

A diferencia de las encuestas o los experimentos, los datos de big data no provienen de ninguna estructura, sino de información creada por un mecanismo secundario, pasivo. Si alguien les preguntase qué están haciendo, posiblemente respondan “estoy leyendo el diario” y no “estoy generando datos”. Pero, si mientras leen esta nota tienen sus celulares prendidos, lo están haciendo.

Sin embargo, por muchos que sean estos datos, no son más de lo mismo. En una encuesta o experimento hay una estructura: una relación explícita entre los datos y lo que estos pretenden representar. Los cerca de 1500 hogares que conforman la Encuesta Permanente de Hogares del Gran Buenos Aires deberían poder representar el comportamiento de los casi 5 millones de la región. Es la estadística la que garantiza que es posible extrapolar conclusiones de la muestra a la población, a través de un vínculo probabilístico explícito en ellas.

Por el contrario, los datos de big data no tienen una estructura trivial, de modo que no refieren a ninguna población obvia y, justamente, proveer esa estructura es tal vez la tarea más desafiante de la ciencia de datos. Cualquier encuesta implementada en las redes sociales recoge muchos más datos que los que usa el Indec para medir la pobreza. Pero, sin una estructura obvia, estas encuestas son solo representativas de los seguidores de Twitter o Instagram de una persona o institución. Y esta cuestión es la madre de casi todos los problemas de big data.

Así, las encuestas de usuarios de una plataforma esconden la opinión de quienes no la usan; los datos de automóviles obtenidos vía sensores en una autopista no muestran información de quienes la evitan, creando peligrosos sesgos, de los que la estadística se ha ocupado desde sus inicios.

Se habla de big data como si fuese la primera revolución de datos de la historia. Pero no es obvio ni que sea la primera ni que sea realmente revolucionaria.

Ya no sorprende que, luego de googlear “Italia”, las redes sociales nos ataquen con ofertas de pasajes a la tierra de Dante Alighieri o imágenes del Coliseo; ni que Google Maps nos lleve eficientemente de un lugar a otro. Pero llama la atención que los éxitos de big data convivan con yerros notables, cuando no con silencios llamativos acerca de fenómenos cruciales.

En 2022 todavía no sabemos con precisión cuándo terminará la epidemia de Covid-19, quién ganará las próximas elecciones o cómo saldrá un partido de fútbol. Peor aún, tampoco ha mejorado la capacidad predictiva de estos fenómenos, aun cuando la cantidad de datos y la potencia de los algoritmos hayan crecido a tasas exorbitantes.

Desde la perspectiva de que big data es simplemente un fenómeno de “más datos”, la estadística debería ser la primera agradecida al verse librada de la escasez de materia prima con la cual trabajar. Pero como big data no es un fenómeno de más de lo mismo, no solo no resuelve los problemas que tenía la estadística, sino que los magnifica.

Los sesgos que afectan a los algoritmos son de una naturaleza idéntica a la de los que atentaron contra las herramientas de la estadística clásica, como los que en 1936 condujeron a uno de los fracasos más estrepitosos de la disciplina, cuando una masiva encuesta predijo que Alfred Landon ganaría las elecciones presidenciales en los Estados Unidos sin darse cuenta de que había sido implementada mediante el sistema de correo, que sobrerrepresentaba a los votantes ricos y cultos.

 A big data se le escapó la tortuga, una vez más, como con la irrupción de la pandemia, la elección del Papa Francisco y otros eventos cruciales.
A big data se le escapó la tortuga, una vez más, como con la irrupción de la pandemia, la elección del Papa Francisco y otros eventos cruciales.
 

La impredecibilidad del valor del dólar o del resultado de un partido de fútbol obedece a razones que fueron estudiadas hace más de medio siglo por la economía, las finanzas y la matemática. Las dificultades a la hora de lidiar con datos faltantes fueron analizadas por la estadística y, algunas de ellas, por la economía, como los métodos que le valieron el Nobel en 2000 a Daniel McFadden y James Heckman, o las técnicas casi experimentales por las que Joshua Angrist, Guido Imbens y David Card obtuvieron el galardón en 2021.

Más aún, se habla de big data como si fuese la primera revolución de datos de la historia. Pero no es obvio ni que sea la primera ni que sea realmente revolucionaria. A mediados del siglo XVI, Tycho Brahe provocó una auténtica revolución de datos astronómicos que luego dieron lugar a las teorías de Kepler, Galileo y Newton acerca del movimiento de los planetas, y a la física de los tres siglos posteriores. A mediados del siglo XIX, el monje austríaco Gregor Mendel gestó otra revolución de datos al cultivar más de 28.000 variedades de un guisante, cuyo estudio minucioso lo llevaría a postular las “leyes de Mendel” que conforman los principios básicos de la genética.

La estadística y la ciencia formal serán un componente clave para que big data se trasforme en una revolución.

La historia de la ciencia provee varios ejemplos de este tipo, que sugieren dos cuestiones llamativas: que la de big data no es la primera revolución de datos y que a las que hubo les sucedió una auténtica revolución de ideas, que cambiaron radicalmente la forma de interactuar con el universo.

Es la conjunción de datos y mentes brillantes lo que produce revoluciones en el conocimiento; la estadística y la ciencia formal serán un componente clave para que big data se trasforme en una revolución. Mientras tanto, nos obliga a ver a big data como una promesa y, fundamentalmente, a tener una postura madura, capaz de apreciar sus enormes ventajas y, a la vez, lidiar con sus limitaciones, para lo cual la estadística es una disciplina esencial. Recién cuando aparezca el (¡y ojalá que “la”!) Newton o Mendel de big data es que realmente podremos darle al fenómeno la entidad revolucionaria que reclama.

A fines de 2021, The Economist publicó un artículo sobre las posibles acciones de Putin, como parte de una sección futurista llamada “El Mundo en 2022″ y titulado “Putin renovará sus ataques sobre internet y las elecciones”. La palabra “Ucrania” no aparece por ningún lado. A big data se le escapó la tortuga, una vez más, como con la irrupción de la pandemia, la elección del Papa Francisco y otros eventos cruciales.

La estadística no solo no ha muerto, sino que está más viva que nunca, porque big data, más que resolver sus problemas, los ha vuelto a poner sobre la mesa. El reciente libro del autor de esta nota, Qué es (y qué no es) la Estadística, publicado por Siglo XXI Editores, es una introducción informal y a la vez rigurosa de las contribuciones de esta disciplina clave para las sociedades y su rol crucial en tiempos de big data y algoritmos.

Otros 40 años: los de CONUAR, Combustibles Nucleares Argentinos S. A.

Un video bien hecho pero breve, tan sólo de 5 minutos. Igual, muestra uno de los emprendimientos argentinos importantes, público-privado. Y los que no conocen nuestra industria nuclear. encontrarán algunas sorpresas. Aquí agregamos algo que dijimos en febrero de 2019, cuando la continuidad de la empresa estuvo en riesgo y sus trabajadores salieron a defenderla: «Gracias a CONUAR, nuestras centrales nucleoeléctricas no se enteran de si llovió o no llovió, si sopló o no sopló, o de si el estado subsidia mucho o poco a las petroleras. La Argentina tardó 34 años en dominar la ciencia de materiales cerámicos y metalúrgicos atípicos, los que hoy le permiten fabricar combustibles nucleares. Pero hizo solita esa curva de aprendizaje y no se va a olvidar».

Rafael Grossi, director del OIEA, visitó Ucrania y Rusia e informa: «la situación de Chernobyl es bastante normal»

El director general del Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA), el argentino Rafael Grossi, indicó que la situación radioactiva de la antigua planta nuclear de Chernobil es «bastante normal» tras la toma y retirada de las fuerzas rusas y anunció que visitará la central «cuanto antes».

Al volver a Viena, sede de la agencia, tras visitar Ucrania y Rusia, dijo que los representantes de ambos países coincidieron en la necesidad de «proteger la integridad física» de los sitios nucleares en el territorio ucraniano en medio de la guerra. Las tropas rusas se retiraron el miércoles por completo de la central que ocupaban desde el inicio de la invasión el 24 de febrero, informaron autoridades ucranianas y estadounidenses. La ocupación encendió la alarma por la falta de información sobre la situación de la planta y la ausencia de rotación del personal encargado de su control.
El director general del Organismo Internacional de la Energía Atómica encabezará una «misión de asistencia y apoyo» a la planta nuclear.
No aclaró cuándo viajará, más allá de decir que irá «cuanto antes», informó Europa Press. El jefe del OIEA espera que sea «la primera de varias» visitas para garantizar la seguridad de las centrales nucleares de Ucrania, después de advertir en estas últimas semanas del riesgo de que se produzca un accidente en zonas como Chernobil o Zaporiyia, que alberga la mayor central nuclear de Europa. Grossi llegó a Ucrania a principios de esta semana y posteriormente viajó a Rusia, donde se reunió con el director general de la agencia nuclear rusa Rosatom y otros altos cargos. A continuación reproducimos el informe más reciente del OIEA, con fecha 2 de abril: «Ucrania informó hoy al Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) que estaba “analizando la posibilidad” de reanudar el control regulatorio de la Central Nuclear de Chernobyl, luego de que las fuerzas rusas se retiraran del sitio, dijo el director general Rafael Grossi. Ucrania también dijo que se estaba preparando para la rotación del personal de la central nuclear de Chernobyl, incluida la evaluación de su seguridad, pero aún no se había fijado una fecha para esto. La rotación de personal técnico más reciente en el sitio tuvo lugar el 20 y 21 de marzo, que a su vez fue el primer cambio de turno de trabajo desde fines de febrero. Ucrania le dijo al OIEA el jueves que las fuerzas rusas abandonarían la central nuclear de Chernobyl después de controlar el sitio durante cinco semanas. La retirada fue confirmada por altos funcionarios rusos en una reunión con el director general Grossi en la ciudad rusa de Kaliningrado el viernes por la mañana. Ucrania le dijo más tarde al OIEA que, si bien todas las fuerzas rusas habían abandonado el sitio de la central nuclear, la situación en la zona de exclusión alrededor de la planta no estaba clara. Gran parte del personal de la central nuclear vive en la ciudad de Slavutych, fuera de la zona de exclusión de 30 kilómetros establecida tras el accidente de 1986. Las fuerzas rusas entraron en la central nuclear de Chernobyl, donde se encuentran las instalaciones de gestión de residuos radiactivos, el 24 de febrero. El 4 de marzo, también tomaron el control de una de las cuatro centrales nucleares operativas de Ucrania, la central nuclear de Zaporizhzhya en el sur del país. El Director General Grossi tiene la intención de encabezar una misión de asistencia y apoyo del OIEA a Chernobyl tan pronto como sea posible, la primera de una serie de misiones de seguridad y protección nuclear que planea enviar al país, que tiene 15 reactores de energía nuclear operativos en cuatro sitios además de la planta de Chernobyl. Los expertos del OIEA proporcionarán asesoramiento y evaluación técnica tanto en el lugar como fuera del lugar. El OIEA también entregará equipo de seguridad, cuando sea necesario. De los reactores operativos del país, Ucrania dijo que siete estaban en funcionamiento, incluidos dos en la central nuclear Zaporizhzhya controlada por Rusia, tres en Rivne y dos en el sur de Ucrania. Los otros reactores están cerrados para mantenimiento regular, incluidas ambas unidades en la central nuclear de Khmelnytskyy. En relación a las salvaguardias, la Agencia dijo que la situación se mantuvo sin cambios con respecto a lo informado anteriormente. El Organismo aún no recibía la transmisión remota de datos de sus sistemas de vigilancia instalados en la central nuclear de Chernobyl, pero esos datos se estaban transfiriendo a la sede del OIEA desde las demás centrales nucleares de Ucrania

FAdeA, la Fábrica Argentina de Aviones, recuerda la Guerra de Malvinas, y su papel en esa pelea. Video

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«Información 100% cierta y 100% desconocida en el país. Por algo luego de la guerra la fábrica pasó las que pasó: proyectos de todo tipo y calibre cancelados, destrucción de bienes de capital y de recursos humanos, su entrega a Lockheed durante años, la discontinuación sistemática y repetida de la fabricación y modernización de los Pucará y Pampa, la drástica terminación del proyecto SARA de drones de uso dual, la reducción de la planta a un taller de reparaciones de flota civil.»

Daniel E. Arias