Italia ya exige certificado de vacunación para el ingreso a restaurantes y espectáculos
Con más del 60% de la población italiana mayor de 12 años ya inmunizada, desde este viernes 6 de agosto el denominado «pase verde» permitirá solo a personas vacunadas o que presenten un test negativo de covid ingresar a espacios cerrados dentro de los restaurantes, además de «espectáculos, eventos y competiciones deportivas. La pregunta no es si algo parecido sucederá en Argentina, sino cuándo.
El Gobierno italiano considera extender al transporte de media y larga distancia el denominado «pase verde», que desde el viernes permitirá a personas vacunadas asistir a museos, eventos y congresos, y también a restaurantes en espacios cerrados de todo el país. «Sería justo extenderlo», afirmó el ministro de Salud Roberto Speranza en declaraciones que reprodujo el lunes el diario Repubblica, al ser consultado sobre la posibilidad de que, desde septiembre, el «pase verde» se exija también para los trayectos en tren y en avión de media y larga distancia. El Gobierno italiano extiende también el pase verde a las personas que hayan recibido una sola dosis de las vacunas que requieren dos aplicaciones. Puede obtenerse también con un test negativo con 48 horas de antigüedad o demostrando un certificado de alta de la enfermedad en los últimos seis meses.Comentario de AgendAR:
El pase sanitario obligatorio comienza a ser efectivo en varios países de la Unión Europea. La ciudad de Nueva York anunció hoy que será obligatorio en restaurantes, teatros y gimnasios… Por eso la pregunta no es si veremos algo parecido, obligatorio, en Argentina, sino ¿cuándo? Ciertamente no será antes que un porcentaje de la población bastante mayor al actual esté vacunado. Y tampoco antes de las elecciones de noviembre (con algunas excepciones, como en Jujuy). No porque los opositores a una medida así sean mayoría, sino porque aún una minoría «intensa» conserva un apreciable poder de veto en la sociedad moderna. Pero estamos razonablemente seguros que en el año próximo veremos algo parecido en Argentina. Y en la mayoría de los países. En muchos casos, no por una decisión explícita de los gobiernos, sino por la lógica empresaria, se exigirá en los transportes de larga distancia y por los grandes empleadores. Como señalamos aquí, eso ya está sucediendo.El picosatélite argentino, el sueño que nació en una escuela – Video
A finales de este año se lanzará el primer picosatélite argentino, un artefacto de 10 x 5 x 5 centímetros y de menos de medio kilo de peso, que será impulsado al espacio el próximo 20 de diciembre desde Cabo Cañaveral.
(El término «picosatélite» se aplica a satélites artificiales con una masa entre 0,1 a 1 kg. Se utilizan cada vez más para por el bajo costo de ponerlos en órbita). Hace algo más de un año y medio atrás, el proyecto comenzó desarrollando prototipos de picosatélites con alumnos de la Escuela Técnica N° 5 de Mar del Plata. Poco tiempo después, el equipo ganó el primer premio de Innovación del Ministerio de Educación y también accedió al financiamiento de un ANR (Aporte No Reembolsable) del Ministerio de Desarrollo Productivo por $ 14.500.000, que les permitió apuntalar el desarrollo del picosatélite. El lanzamiento se realizará en diciembre con la compañía SpaceX de Elon Musk en un cohete Falcon 9. Permitirá que el pico satélite llegue hasta los 500 kilómetros de altura, y quedará girando de polo a polo, pasando sobre Argentina una vez por día. El lanzamiento estará a cargo del grupo Neutrón, una aceleradora de startups, y de Innova Space. Ambas entidades se reunieron con el jefe de Gabinete Santiago Cafiero que destacó que «es un proyecto muy importante porque impacta en el despliegue de la economía del conocimiento, un sector que viene creciendo con nuestro gobierno y que permitirá darle conectividad a las zonas rurales del país, ya que está pensado para dar cobertura de comunicación donde no la hay, principalmente áreas agrícolas y mineras». El desarrollo de estos picosatélites permite que los costos de lanzamiento sean menores, ya que es una producción de tecnología de bajo costo, peso y tamaño producido en Mar Del Plata, en el laboratorio instalado en las oficinas del grupo Neutron.El primer picosatélite de América Latina es argentino y lo desarrolló @innova_space. La empresa pudo avanzar con este sueño gracias al Programa Soluciona.
— Ministerio de Desarrollo Productivo (@produccion_arg) August 3, 2021
Potenciar la economía del conocimiento ayuda a crecer a toda la Argentina. #IndustriaArgentina pic.twitter.com/0EBrDANLHv
Cicaré entrega su helicóptero n° 100 (?)
La fábrica argentina de helicópteros fundada en Saladillo, provincia de Buenos Aires, por Augusto «Pirincho» Cicaré en los ’70, acaba de entregar el número 100. La gente del palo aeronáutico dice, medio en broma, que tal vez hayan sido más de 100, pero probablemente la empresa decidió dar un número redondo para hacer un evento mediático.
Si es raro que alguien fabrique helicópteros en la Argentina, más raro aún es que los exporte a sitios tan distantes como la Isla Mauricio, en el Océano Índico, o Australia, donde se lo puede ver controlando canguros rojos. Y todavía más extraño resulta que en realidad Cicaré ya no sepa cuántos helicópteros fabricó, pero es el caso. Me gustaría también decir que es raro que este diseñador genial e intuitivo sea más conocido en el exterior que en su propio país. Pero esas excepciones entre nosotros, compatriotas, son más bien reglas. En Saladillo, esa pequeña ciudad agropecuaria de la depresión bonaerense del Río Salado, «Pirincho» empezó a diseñar helicópteros a ojo y construirlos a mano en la adolescencia, en 1961. Viendo que volaban bien, «se corrió la bola» en las vecindades, y luego en el ambiente de los aeroclubes del país, que es un pañuelo. De modo que nunca le faltaron compradores. En materia regulatoria, la Fuerza Aérea (autoridad aeronáutica civil en aquel entonces), estaba más bien ocupada con la homologación de sus propios aviones (fabricados en el Área de Materiales Córdoba) y los monomotores de otros fabricantes privados. Hasta los ’70, el mundillo de los fabricantes artesanales de vehiculos voladores muy livianos sencillamente no caía en ninguna categoría supervisable, de modo que era un alegre Far West. Y es que la FAA tenía bastante trabajo en la aviación considerada «seria». Antes de la presidencia de Carlos Menem, nuestro primer presidente con brevet de piloto, teníamos paradójicamente varios fabricantes, de los cuales algunos, como Aeroboero, llegaron a producir 4.000 aviones a lo largo de 60 años, e incluso exportarlos en la región. Pero tras dos gobiernos del aeronauta Menem cerraron o quebraron todos… salvo Cicaré. En los ’70, Pirincho Cicaré empezó a llevar números y a homologar sus aparatos cuando pasó de tener taller a tener fábrica, fundada formalmente. Ésa es la razón por la cual el evento del helicóptero número 100 tal vez haya quedado atrás hace un tiempo.
La construcción artesanal y bajo pedido firme explica que ese centenar aproximado de helicópteros livianos haya transitado por ya 12 modelos distintos hoy fuera de producción, 5 modelos en oferta actual y 2 en desarrollo. Entre ellos se destaca el único helidrón de peso mediano de Sudamérica, sobre el cual AgendAR publicó El dron argentino, RUAS-160, recibe su primer premio y El dron nacional: INVAP amplía la información sobre RUAS-160.
El RUAS 160, una máquina robótica dual de 160 kg capaz de levantar 80 kg. de carga útil, de uso tanto agropecuario como militar. Fue co-desarrollada para la agricultura de precisión con la firma nuclear y aeroespacial barilochense INVAP y Nicolás Marinelli, un productor agropecuario santafesino.
Las otras dos cosas que explican por qué Cicaré pasó por tantos modelos pero tan pocos helicópteros tiene varias respuestas posibles: desde 1982 la Argentina hizo todo lo posible por reventar su industria aeronáutica, de modo que el hecho de que la fábrica de Saladillo siga existiendo -y goce de buena salud económica- es más bien un milagro que habría que celebrar cada día.
Por lo demás, las Fuerzas Armadas y de Seguridad, que deberían ser propulsores naturales de un fabricante nacional de helicópteros, no se sienten muy a gusto con los aparatos calificados -por peso y motorización- como ULM, Ultra Light Machines, ultralivianos: en general prefieren importar helicópteros más resistentes y pesados. En realidad, dado que produce viajes y comisiones y ya forma parte de su cultura, prefieren importar.
Sin embargo es obvio que a Cicaré, cuyos diseños han sido suficientemente buenos como para ser objeto al menos en una ocasión de robo de patentes por un gran fabricante mundial de helicópteros militares, se le podrían pedir aparatos más pesados. Y eso sucedió.
En 2007 el Ejército le pidió a Cicaré su primer helicóptero militar a turbina, el CH-14, reconocible no sólo por su mayor tamaño, potencia y capacidad de carga sino por su diseño angulado de baja sección frontal para el radar, es decir menos detectable. Pero el prototipo no fue seguido por un pedido de pre-serie. En aviación, los argentinos siempre fuimos grandes fabricantes de prototipos únicos.
En el propio «Pirincho» hay una tendencia a querer desarrollar en forma constante productos nuevos. Quienes lo han tratado creen que fabricar siempre lo mismo en grandes series lo aburriría. Tal vez la creación del FONDEF, el Fondo para la Defensa, una iniciativa del ministro Agustín Rossi que le da autarquía económica pautada y creciente al Ministerio de Defensa, permita que Pirincho por una vez se aburra más, y que ver helicópteros argentinos se vuelva menos infrecuente.
Los helicópteros ULM de Cicaré suelen ser monoplaza o tener cabina en tándem, con piloto y copiloto sentados uno tras otro, para minimizar la sección frontal, tener una aerodinámica más pulida y así lograr mayor velocidad. Pero también ha incurrido en cabinas más convencionales, con piloto y acompañante sentados lado a lado.
La motorización preferida fue en otros tiempos el motor Rótax de 2 tiempos, que tiene una correlación ideal de potencia y peso, pero el éxito de la marca la llevó a elegir los Rótax de 4 tiempos -el doble de caros- por su mayor confiabilidad, en general de potencias mayores de los 110 HP.
En el caso del Cicaré 12, con cabina lado a lado, don Augusto empleó el viejo e indestructible Lycoming de 180 HP, el motor absolutamene convencional que suelen llevar las avionetas de 3 o 4 plazas en casi todo el país. Su único proyecto militar, como ya se dijo, el CH-14, tenía una turbina de 360 HP y podía llevar más de 700 kg. de armamento, lo que configuraba una nave interesante para patrulla y apoyo cercano a infantería.
Desde AgendAR, tenemos esperanzas de que el FONDEF permita la construcción serial del RUAS-160. Más allá de su indudable utilidad rural como aeroaplicador de alta eficiencia y bajo costo, especialmente en establecimientos de 200 o 300 hectáreas alejados de aeroclubes, es el tipo de aparato que podría multiplicar enormemente el poder de observación, detección y también de captura de pesqueros piratas por cualquier unidad liviana naval o de la Prefectura.
Munido de un radar pequeño RASIT modificado por INVAP, una cámara telescópica en infrarroja y banda óptica FixView y una ametralladora liviana MAG 7,62 mm., el RUAS -160 podría operar desde la cubierta de barcos chicos que carecen de hangar de helicóptero. Su sola aparición en el cielo le quitaría a los pesqueros piratas la detestable costumbre de embestir entre varios a las naves de la Prefectura o de la Armada cuando estos tratan de cerrarles el paso, y los visitantes no autorizados tratan de ponerse a salvo más allá de la milla 200.
Es el tipo de tecnología que deberemos desplegar para dejar de ser sólo un lugar y volver a ser un país. Es una decisión más política que tecnológica.
Daniel E. Arias
Gustavo Béliz: «El riesgo de las calificadoras de riesgo»
Gustavo Béliz es Secretario de Asuntos Estratégicos en el gabinete nacional y al mismo tiempo preside el Consejo Económico y Social. A pesar de eso -o por eso- cultiva un bajísimo perfil. El Consejo ha organizado eventos importantes -hace un mes publicamos sobre uno de ellos La transición energética, pero tampoco se les dio mucha publicidad.
En los medios han aparecido, notas sobre sus proyectos en organismos internacionales, pero no declaraciones suyas. Por eso llama la atención que haya escrito una columna para anunciar la intención del gobierno de impulsar la reforma de instituciones privadas con un rol clave en el sistema financiero global: las calificadoras de riesgo. Reproducimos su artículo:
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«Democratizar la economía y transformar los injustos pilares de la arquitectura financiera internacional es el gran desafío de la pospandemia. Uno de ellos entorpece el andar de los bancos multilaterales de desarrollo (BMD), como si fuera una astilla en el pie. Es hora de poner sobre la mesa el rol de las agencias calificadoras de riesgo, que tienen una implicancia central, entre otros, en el desempeño del BID y la CAF. Criterios enlatados para medir la proximidad de fantasmas que nunca aparecen frenan el despliegue de la asistencia económica y social hacia decenas de naciones de ingresos bajos y medios. Las agencias crediticias califican con una nota a los países, a firmas del sector privado y a los organismos multilaterales de crédito. La calificación máxima es AAA (triple A), seguida por AA, A, BBB, BB, etc. Una calificación más alta posibilita un acceso al financiamiento internacional en condiciones más favorables debido a la señal que brinda a los inversores sobre un menor riesgo asociado. Una peor nota trae aparejado un incremento del costo para compensar un riesgo más elevado. La calificación suele estar acompañada de una perspectiva que puede ser positiva o negativa. Por ejemplo, tras la pandemia, uno de cada tres países de América Latina fue calificado con perspectivas negativas debido a las restricciones fiscales y al endeudamiento con los que afrontaron la crisis sanitaria. Tres calificadoras de riesgo –S&P, Moody’s y Fitch– monopolizan el 95% de un mercado altamente concentrado. Las metodologías utilizadas no siempre gozan del mismo nivel de transparencia y objetividad. Ni las tres calificadoras miden lo mismo, ni ponderan o valoran de forma idéntica los mismos datos. Un mismo indicador puede tener lecturas distintas y puntajes diferentes según la cuota de discrecionalidad que use el evaluador. En el caso específico de los BMD, la categoría AAA se logra solo a partir de políticas conservadoras y poco flexibles sobre la suficiencia de capital, el riesgo crediticio y la liquidez, ocasionando fuertes restricciones a la capacidad prestable.Modificar sus criterios permitiría impulsar la financiación para el desarrolloUn informe encargado por el G24 concluyó que los métodos de las calificadoras de crédito tienen un impacto muy negativo sobre la labor de los BMD, limitando demasiado su operatoria a pesar de su extrema solidez financiera. En efecto, las agencias calificadoras son en exceso restrictivas sobre el nivel de exposición al riesgo de los bancos multilaterales que actúan en países en desarrollo. Es una solidaridad puesta de cabeza donde la vara más alta, la mayor severidad y dureza se aplican sobre los organismos que tienen como misión ayudar a los más vulnerables. Las evaluaciones que se aplican a los BMD no contemplan adecuadamente sus fortalezas debido a que son variantes de las aplicadas a bancos comerciales. Un aspecto relevante es la consideración apenas tangencial del estatus de acreedor preferente o privilegiado. Los países no son solo deudores de los organismos multilaterales, son también sus dueños. Las agencias de riesgo no consideran positivo que los países no tengan incentivos para caer en impagos porque generarían perjuicios a sus propias finanzas y externalidades negativas para otros países amigos y vecinos. Los BMD tienen una idiosincrasia y objetivos diferentes a los de la banca comercial, los fondos de inversión o las compañías de seguro. Sus carteras están diversificadas entre distintos países, en diversas actividades económicas, entre el sector público y el sector privado. Su rol es contracíclico, están guiados por fines socioeconómicos de desarrollo y no por una ambición de rentabilidad. Sus metas son de largo aliento. Sin embargo, la capacidad prestable de los BMD se ve limitada por exigencias impuestas por manuales que desconocen su ADN y su historia. Bajo un modelo de calificación de riesgo riguroso, transparente e independiente que comprenda su naturaleza intrínseca, los principales BMD podrían incrementar su asistencia financiera al desarrollo en más de 40%. Un cambio de las políticas de capital elevaría su capacidad prestable entre US$ 500 mil millones a US$ 1 billón, preservando incluso las calificaciones actuales. Los BMD observan el problema, pero no han encarado todavía una acción colectiva que les permita salir del atolladero. Aunque las implicancias respecto del acceso a recursos no son menores, en muchos casos los bancos multilaterales no cuentan con un estudio detallado sobre los costos y beneficios de pasar a un nuevo esquema de evaluación del riesgo crediticio, ni de adoptar decisiones alternativas de política financiera frente a las debilidades técnicas y las subjetividades del actual modelo.
No se trata de tomar más riesgo, sino ser realistas en la evaluación del riesgoUna acción coordinada de la comunidad internacional para modificar los criterios de evaluación y aportar transparencia podría ser la bisagra que precisa el financiamiento al desarrollo. Para abordar este desafío, hace unas pocas semanas el Grupo de Trabajo sobre Arquitectura Financiera Internacional del G20 encargó una revisión independiente sobre los marcos de suficiencia de capital de los BMD para maximizar el financiamiento, estrategias que dependen de la gestión crediticia del riesgo y de la relación con las calificadoras. Se espera que el informe encargado esté terminado en 2022. La reciente aprobación de la emisión de derechos especiales de giro (DEG) por parte del FMI fue un paso adelante para edificar una arquitectura financiera internacional más justa y solidaria. Lo mismo es válido para la conformación del Fondo de Resiliencia y Sustentabilidad que posibilitaría la recanalización de DEGs. El rediseño del sistema de evaluación crediticia sería otro paso firme en esta dirección. El Consejo Económico y Social (CES) organizará el Foro Internacional sobre Calificación de Riesgo en la Nueva Arquitectura Financiera Global para intercambiar experiencias y consensuar rumbos de acción sobre esta cuestión fundamental. Argentina alzará la voz a nivel global sobre este tema, con racionalidad. Una alternativa, impulsada por los economistas franceses Gael Giraud y Cecile Renouard, es la creación de un cuerpo supranacional capaz de verificar el trabajo independiente de las agencias calificadoras. En 2006, el 73% de los derivados montados sobre hipotecas tenían calificación AAA. Dos años más tarde, durante la crisis 2008-2009, su valor era cercano a cero. En 2010, con la Ley Dodd-Frank y la creación de la Oficina de Calificación Crediticia de la Securities and Exchange Commission (SEC), los Estados Unidos comenzaron a regular y auditar a las calificadoras. El accionar de las agencias aún resulta insatisfactorio para identificar de forma anticipada episodios de sobreendeudamiento y advertir a tiempo procesos especulativos. Por el contrario, acostumbran reaccionar después de una eventualidad y en lugar de jugar el rol de agentes preventivos terminan actuando como bomberos tardíos, generando más problemas cuando hacen leña del árbol caído. No se trata de tomar más riesgo. Se trata de ser realistas en la evaluación del riesgo en condiciones particulares y no generales. Se trata de permanecer abiertos al cambio y acordar métricas distintivas sobre la base del sentido común y la autocrítica que den lugar a más ayuda al desarrollo, a créditos concesionales, a reducción de tasas y sobrecargos. La recuperación del mundo en desarrollo tras la pandemia requiere una inteligencia colectiva y un realismo audaz para movilizar recursos. Hacer más de lo mismo será demasiado poco y llegará demasiado tarde.»
Anticipan buenas noticias sobre la combinación de vacunas
El ministro de Salud de la Ciudad de Buenos Aires, Fernán Quirós, ofreció detalles sobre los estudios de combinación de vacunas contra el coronavirus y adelantó “Esta semana vamos a presentar un plan para los que tienen una sola dosis de Sputnik V”.
Ante un aumento en los casos de las variante Delta del covid, la amenaza que tiene en alerta a autoridades y expertos, la demora en la aplicación de la 2° dosis en los que recibieron la vacuna rusa se ha convertido en uno de los temas más discutidos. En este contexto, el ministro de Salud porteño, anticipó que el estudio de combinación de vacunas que conduce la ciudad dará respuestas “auspiciosas” esta semana. En estos días, afirmó Quirós, se tendrán los resultados de los primeros dos grupos analizados: uno recibió como segunda dosis la AstraZeneca, mientras que el otro recibió la Sinopharm. Se trata de individuos que habían sido inoculados con la primera dosis de la vacuna rusa Sputnik V.. Al ser consultado por un adelanto, el funcionario de la Ciudad dijo: “Los datos son auspiciosos”. Se limitó a precisar más información al respecto, aunque celebró: “Esto dará instrumentos y perspectiva para las próximas semanas”. “Espero que para el fin de esta semana tengamos un plan claro para estas personas que están esperando su segunda dosis, y que ese plan signifique que en los próximos 10 días podamos ofrecerles la opción de vacunarse”. El ensayo clínico encabezado por el gobierno porteño se realiza en colaboración con el equipo de Nación, según precisó el ministro de Salud. “Lo único que nos falta garantizar es la inmunogenicidad”, dijo el funcionario, quien detalló que ya se confirmó la seguridad de la prueba.Se abrió la inscripción para una nueva edición del Curso de Aplicaciones Nucleares para Docentes
Ayer, lunes 2 de agosto, comenzó la inscripción a la séptima edición del curso virtual que la Comisión Nacional de Energía Atómica, junto al Instituto Nacional de Formación Docente (INFoD), ofrece desde el año 2018 a docentes de nivel secundario de todas las regiones del país.
La comunidad de educadores de todo nuestro país podrá ingresar a la página del Plan Federal Juana Manso e inscribirse a la séptima edición del curso Aplicaciones de la tecnología nuclear en la vida cotidiana, que realiza la CNEA junto con el INFoD dependiente del Ministerio de Educación de la Nación. El curso alcanzó en sus seis ediciones anteriores un total de 3.720 inscriptos. Es coordinado por la Gerencia de Comunicación Social de la CNEA y cuenta con el acompañamiento pedagógico de un equipo de tutores con formación en educación a distancia que se desempeñan en diversas áreas de la institución. Además, es asistido por especialistas del sector nuclear que permiten resolver consultas técnicas y profundizar sobre los temas de mayor interés por parte de los docentes. Así, la CNEA permite acceder desde cualquier sitio del territorio nacional al conocimiento sobre las aplicaciones de la energía nuclear. Esta capacitación de carácter federal permite que los y las docentes tengan un abordaje interdisciplinar de las diferentes temáticas nucleares que aborda, permitiendo llevar estos temas complejos al aula de forma didáctica y entretenida. La capacitación es gratuita y enteramente virtual, con una duración de 12 semanas. La misma otorga 60 puntos o créditos horarios y está dirigido a docentes de Ciencias Naturales del nivel secundario en actividad, preferentemente vinculados a las áreas de Física, Química y Biología. Tiene por objetivo aportar conocimientos -teóricos y didácticos- que los profesores pueden compartir con sus alumnos sobre los distintos usos pacíficos de la energía nuclear. Contenidos y herramientas didácticas Esta iniciativa e-learning de la CNEA busca incrementar los conocimientos que la comunidad educativa tiene sobre la energía nuclear y sus usos pacíficos, así como también brindar herramientas especialmente diseñadas para su uso en el aula que concienticen a los y las jóvenes sobre la importancia y las ventajas que se obtienen del uso de esta tecnología. Para ello, la propuesta incluye un abordaje temático desde un lenguaje claro y comprensible, relacionando conceptos teóricos con aspectos de la vida cotidiana. El eje del curso está puesto en desarrollar en profundidad las diferentes aplicaciones de la tecnología nuclear con fines pacíficos en la vida cotidiana como la generación de nucleoelectricidad; los usos en el agro, la industria y la salud; la preservación del patrimonio cultural; el cuidado del ambiente, entre otras. Del mismo modo, se presentan en detalle los proyectos prioritarios de la CNEA como el reactor CAREM y el reactor multipropósito RA-10, resaltando el prestigio y la trayectoria argentina en el desarrollo de esta tecnología.José Luis Antúnez: la construcción de la 4° central nuclear argentina comenzará en 2022
El gobierno nacional relanza la construcción de dos nuevas centrales nucleares, en el programa “Proyecto Nacional” dado de baja en 2018. La encargada de desarrollar el plan es la Comisión Nacional de Energía Atómica y su puesta en práctica está en manos de Nucleoeléctrica Argentina SA (NA-SA).
Con las dos centrales, la Argentina podrá duplicar la oferta de generación eléctrica nuclear: la subirá a unos 3500 MW (megavatios) de potencia instalada. Con la alta disponibilidad típica de las centrales atómicas modernas, eso generaría el 15% del consumo eléctrico nacional actual. En lo que va de 2021, la oferta eléctrica del sistema nuclear promedio alcanza a entre el 8 y el 10%, pero es considerablemente mayor en las economías más desarrolladas (el «share» nuclear sueco es del 30%, el británico alcanza el 51%, el ruso está en el 20%, el de Corea del Sur, el 30%, el estadounidense llega al 20%, el francés es del 71%, etc). Así las cosas, el ing. José Luis Antúnez, presidente de Nucleoeléctrica SA (NA-SA), explica: “Fijarse a futuro ir al promedio general de las naciones desarrolladas y llegar al orden del 15% nuclear sería un buen objetivo”. Los dos grandes proyectos que NA-SA tiene previstos son la 4° y la 5° centrales nucleares. La primera será una Hualong-1 china de uranio enriquecido y agua liviana, tecnología nueva para la Argentina, y sumará 1150 MW. La segunda será de uranio natural y agua pesada, como todas las centrales nucleares argentinas, de diseño y construcción nacionales, y aportará 700 MW. Esta máquina tiene nombre en castellano: «Proyecto Nacional». Será conceptualmente muy parecida a Embalse, la central cordobesa. En lugar de recipiente de presión usará tubos de presión, como las centrales emblemáticas de Canadá, las CANDÚ, y las «CANDÚ-like» de la India. Hay también máquinas así en Corea del Sur, China y Rumania. «En el camino de estas dos centrales, que tienen un plazo de construcción de ocho años cada una, se debería ir planeando lanzar una central cada cinco años; es decir, coincidir con la mitad del plazo de producción de la anterior para aprovechar mejor los recursos”, afirmó el titular de NA-SA. Las tres centrales nucleares en operaciones -ambas Atucha, la I y la II, además de la citada Embalse- aportan al Sistema Argentino de Interconexión 1700 MW. Se trata de una experiencia tecnológica iniciada en 1967 y que permitió el desarrollo de ingenieros, físicos y químicos nucleares, especialistas en combustibles, en ciencia de materiales, en termohidráulica, en sistemas de control y en técnicas de fabricación y montaje muy especializadas. Muchos pertenecen a la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) o a empresas nacionales del Programa Nuclear, como INVAP, DIOXITEK o la propia NA-SA, pero una cantidad que fue creciendo a partir de 2006 se desempeña en más de 200 empresas privadas, entre grandes y medianas. La reactivación de la obra paralizada de Atucha II -que debía terminarse en 1987- y su culminación en 2014 implicó la re-calificación como «nucleares» de más de 400 ingenieros de otras especialidades, mayormente en las empresas contratistas privadas. Con un paquete de financiación común a ambas máquinas de la China National Nuclear Corporation (CNNC), los nuevos recursos humanos nucleares argentinos debían empezar a construir la Proyecto Nacional en 2016, y la Hualong-1 en 2018, es decir el orden inverso del que se seguirá ahora. En 2018 el gobierno del ing. Mauricio Macri dio de baja la central argentina, y retrasó deliberadamente el inicio de obra de la máquina china Hualong-1 hasta el fin de su gobierno. La cantidad de empleos directos y de alta calificación que estaban previstos y que se perdieron, especialmente en el sector metalúrgico, metalmecánico y electromecánico, AgendAR la calcula entre los 7.000 y los 12.000 puestos de trabajo. El nuevo gobierno nacional tardó un año y cuatro meses en reordenar sus planes nucleares. Si bien volvió a la decisión es construir ambas máquinas, por ahora hay una sola con sitio de emplazamiento asegurado y autorizado por las autoridades de licenciamiento nacionales y provinciales. Está en Lima, provincia de Buenos Aires, en el predio de las Atuchas I y II. Es difícil que China, tras tantas ideas y vueltas, mantenga su oferta financiera por ambas centrales si no se empieza la obra de la que tiene su tecnología, es decir la Hualong-1. Éste es un producto emblemático de exportación que China quiere mostrar en el único país latinoamericano que alcanzó el grado de exportador de reactores nucleares de investigación: la Argentina. Comercialmente, para China, somos una buena vidriera. Y ellos para nosotros son el único financista posible en condiciones razonables. Por ende, la máquina que se llamará Atucha III será la Hualong-1. La de diseño argentino, uranio natural, agua pesada y tubos de presión entrará mientras tanto en fase de ingeniería básica y de detalle, y NA-SA irá pidiendo a la industria local sus componentes, e irá estoqueándolos para lanzar la obra civil (excavacíón, cimientos, primeras coladas de hormingón) cuando esté asegurado un número razonable de piezas necesarias para el montaje inicial, y por supuesto, no antes de que se haya acordado su ubicación. Reciba el nombre que reciba, probablemente ligado a su paradero geográfico, tal vez su fama se deba a que será la única central nuclear de diseño argentino, con posibilidades de ser clonada N veces en territorio propio sin transgredir los acuerdos de transferencia de tecnología firmados con Canadá en 1974, pero también con chances de exportación si hay suficientes innovaciones divergentes legalmente demostrables respecto del modelo CANDU 6, y que además se habrá pagado en pesos. Con participación china El inicio de la construcción de Atucha III, la cuarta central atómica de la Argentina, está proyectada para junio de 2022. Presumiblemente, dos años después se haría lo propio con la quinta central, Proyecto Nacional. Como se dijo, China financiará ambas centrales, aunque su objetivo comercial es mostrar una Hualong-1 funcionando correctamente en Sudamérica. Es una máquina sólida y de buen linaje, heredera mejorada y actualizada de las PWR Westinghouse estadounidenses y sobre todo, de las Framatome francesas. Éstas son las centrales nucleares más estandarizadas y más construidas en la historia, y por ende también las más baratas midiéndolas por el costo del megavatio instalado, y las que explican ese 71% de «share» nuclear en la producción eléctrica de Francia, y además una performance de más de 40 años sin accidentes. Hay varias Hualong-1 en construcción en China y Pakistán, una en estudio en el Reino Unido, una ya comercialmente operativa en China (Fuqing 5) desde febrero de este año, y otras dos a que entrarán en operaciones en Fangchenggang, región autónoma de Guangxi. Hay 4 más en construcción en las provincas de Fujiang y de Guangdong. China parece decidida a seguir con este diseño de 1150 MW una trayectoria parecida a la de la Francia de Jacques Mitterrand, allá en los ’80, con la Framatome de 900 MW: clonarla y repetirla en todo el territorio nacional, y volverla un símbolo de un país relanzado al status de economía del conocimiento, una exportación icónica. La irrupción de China dentro del pequeño mercado nuclear sudamericano es resistida por los partidos y facciones históricas del estado que prefieren un alineamiento diplomático y tecnológico con los EEUU. No carecen de representantes dentro del oficialismo. Por algo, entre la asunción del presidente Alberto Fernández y la designación de nuevas autoridades nucleares -y de nuevos planes- hubo un parate de 16 meses, durante los cuales no pasó absolutamente nada, salvo la continua pérdida de recursos humanos re-iniciada en 2016. Sobre el asunto, Antúnez aseguró que “en un panorama realista, nuestra idea es cerrar el contrato con la contraparte china hacia fin de este año y en los siguientes seis meses hay que completar los prerrequisitos para acomodar el proyecto dentro del tratado país-país, porque no nace de una licitación pública internacional. «Se deben determinar la razonabilidad del precio, las condiciones concesionales favorables para el financiamiento y las condiciones técnicas -señala el constructor de Atucha II. «Todo eso va a llevar otros seis meses. Con lo cual, el inicio del proyecto cuarta central en el terreno se puede estimar en junio 2022, y a partir de ahí son ocho años de construcción”. Con todo, “las dos centrales sumarán 1800 MW a nuestra potencia instalada, que implica, prácticamente, duplicar lo que tenemos hoy”, concluye Antúnez.Un programa para atacar el desempleo joven: «Te Sumo»
El dato más importante de este reportaje al Ministro de Trabajo, Claudio Moroni, es que desempleo joven (18 a 24 años) supera el 30 por ciento y, entre las mujeres, se arrima al 37 por ciento.
En la primera parte se habla sobre las paritarias que se reabren y el compromiso del gobierno de que el aumento de los salarios superen a la inflación. Un tema importante, sin duda, aún si tomamos en cuenta que una parte importante de nuestros compatriotas no tiene un empleo formal «en blanco», sujeto a las paritarias. Pero recordamos que alguien dijo, hace ya bastantes décadas, que «los precios suben por el ascensor y los salarios por la escalera». Creemos que la solución no pasa por poner escaleras mecánicas, sino en detener, o al menos moderar, la suba del ascensor. De todos modos, la parte novedosa es la que se refiere al programa «Te Sumo». Reproducimos el reportaje.ooooo
«-Con el cierre de paritarias del gremio de la Sanidad en la última semana, parece que se afirma una nueva pauta de aumentos salariales para el año del 45 por ciento. ¿Es así? -Muchos gremios están renegociando los acuerdos para recuperar los puntos perdidos contra la inflación en el primer semestre, y desde el Ministerio alentamos que se adelanten las revisiones previstas para más adelante, septiembre u octubre. Cada gremio tiene sus particularidades, Sanidad en especial es muy heterogéneo. Tenés desde clínicas de alta complejidad hasta geriátricos, y la situación es muy distinta en unos y otros. Finalmente llegamos a un aumento del 45 por ciento en etapas, hasta enero. Con encargados de edificios de renta (Suterh) también se alcanzó una renegociación que alcanza a un aumento entre el 41 y 45 por ciento, incluida una suma fija. Bancarios, que venía con un buen aumento al principio de año, firmó por otro 29 por ciento. Ahora vendrán las negociaciones con los estatales de la Administración Central, con ATE y UPCN, no creo que haya inconvenientes en acordar aumentos que estén en ese orden. En general, no veo complicaciones, más allá que cada uno negocia en distinta fecha. Comercio, por ejemplo, todavía no arrancó, pero había negociado por el 37 por ciento y pidió la reapertura. -¿Cual fue la actitud de las patronales ante el reclamo de reabrir las negociaciones salariales ante la inflación? ¿Hubo resistencias, se vio alguna señal de intentar boicotear los acuerdos? -No, por ahora no tuvimos nada de eso. Lógicamente, todos se sientan con una actitud de máxima, pero se van alcanzando acuerdos en casi todos los casos. Los más complicados son los de sectores que están económicamente muy sumergidos por la pandemia. Espectáculos públicos que no pueden reabrir. Gastronomía, hotelería, turismo en general. Son actividades a las que les va a resultar más difícil salir de esta parálisis. Ahí se sigue apuntando a cómo garantizar la subsistencia. -¿Y qué evaluación hace de las herramientas que se utilizaron para sostener el empleo en esos sectores? -La prohibición de despidos y suspensiones así, masivamente y en forma prolongada, es la primera vez en la historia que se aplica. Fue muy resistida por algunos sectores empresarios, pero paralelamente se le dieron muchas herramientas a las empresas para compensar ese sostenimiento del empleo. El resultado del ATP (Programa de Asistencia al Trabajo y la Producción) es a mi juicio excelente. No tenemos otro instrumento en Argentina para proteger los contratos de trabajo de forma masiva, y hay que tener en cuenta que era algo nuevo. Lo resolvimos casi al comienzo de la pandemia y en 45 días estaba funcionando. El esfuerzo administrativo que hicieron los trabajadores de la AFIP, Anses y el Ministerio de Trabajo fue descomunal. Y logramos llegar a 1,9 millones de trabajadores. Hoy ese resultado también se puede verificar en los sectores que empiezan a recuperarse. En una de las fábricas que visitamos, un empresario me decía: «si hubiera echado gente, hoy no tendría capacidad de producción para atender a la recuperación de la demanda, ni posibilidad de reponerla rápidamente». Y esa experiencia particular, es generalizable. ¿Cómo hacés para poner a trabajar tres turnos, como ya ocurre en muchos sectores, si te desprendiste del personal? Yo creo que hay que poner en valor también las crisis que se evitan, y el ATP como herramienta para proteger los contratos de trabajo fue fundamental. -¿Y en los sectores más golpeados, los que no logran recuperarse? -Hoy ya no existe el ATP, pero para esos sectores se mantiene el Repro, que es otra forma de asegurar una parte del salario. Se fueron incrementando los valores, también fuimos incluyendo a los independientes que trabajan en actividades críticas. Llegamos a tener 800 mil inscriptos, pero ya en los últimos meses eran unos 600 mil, aproximadamente, por sectores que van saliendo de la parálisis. Pienso que a medida que sigan aflojándose las restricciones, iremos hacia los 300 mil trabajadores que habrá que seguir sosteniendo. -Pero hay amplias franjas de trabajo informal que siguen en situación alarmante y ya no existe el IFE... -El IFE tuvo sentido, como política masiva, cuando no se podía hacer nada, la cuarentena era total. Si se llegó a 9 millones de personas es porque era un problema masivo. Pero la actual no es la situación del año pasado. Como se dice habitualmente, «en el barrio hay laburo», «reapareció la changa». Se mantienen todos los planes sociales para atender a los más vulnerables, pero en materia laboral comienza a notarse ese movimiento de demanda de trabajadores para reparaciones o algún arreglo en el hogar. Pero tampoco nos engañamos. Si tenemos esos niveles de informalidad es porque hay un problema estructural no resuelto. Tenemos que mantener políticas económicas que alienten el desarrollo por un tiempo prolongado para tener respuesta a esos sectores. No hace falta que recuerde que venimos de cuatro de destrucción del empleo y cierre masivo de fuentes de trabajo.Desempleo joven
-Las estadísticas no marcan una suba del desempleo. Y sin embargo el tema aparece como un tema central entre las preocupaciones de la sociedad. ¿Cómo lo precibe el gobierno? -El nivel de desempleo, en general, quedó en niveles apenas por encima del 10 por ciento, y a pesar de la pandemia y una caída importante del PBI no creció tanto el año pasado, porque nos dimos políticas muy potentes de protección del contrato laboral. Donde sí hay un problema grave es en la población más joven. En las personas entre 18 y 24 años tenemos un registro de desempleo del 30,7 por ciento. Entre las mujeres es peor, del 36,9 por ciento, contra el 26,7 entre los varones. El problema es, entonces, no tanto de gente que pierde el trabajo, sino de los jóvenes que no pueden insertarse, no consiguen su primer trabajo. Visto este panorama, la respuesta que estamos dando con el Programa Empleo Joven, Te Sumo, es intentar readaptar la forma de contratación. Alentar con incentivos o subsidios a las empresas, particularmente a las pymes, a que contraten personal joven, y a la vez solventar el proceso de capacitación o adaptación de los conocimientos o capacidades que tengan los pibes a las necesidades del trabajo que le ofrecen. La idea es que estos chicos se puedan capacitar en la misma planta, con una capacitación de hasta seis meses que cubrimos con una beca de 15 mil pesos. Y después de ese período, con la contratación por tiempo indeterminado asistimos por dos años a la empresa cubriendo el 50 por ciento del salario en el caso de las microempresas y del 20 al 30 en el caso de las pequeñas y medianas. Además, hay una disminución del 90 por ciento en las contribuciones patronales por un período, que sube al 100 por ciento en el caso de contrataciones de mujeres y personas no binarias. -¿Cuántos son esos jóvenes desempleados? -Son 680 mil, de los cuales 360 mil varones y 320 mil son mujeres. El programa que acabamos de lanzar está orientado exclusivamente a los que tienen secundario completo, porque estamos pensando en una capacitación complementaria para adaptarlos al trabajo. Por eso es importante que la capacitación se haga en el mismo establecimiento donde van a trabajar. De esos 680 mil, son unos 420 mil los que tienen secundario completo. Posteriormente pensamos en un programa de formación y capacitación más intenso, necesariamente, para quienes no completaron el secundario. Por ahora vamos por esa primera franja y esperamos que haya mucho interés. Recién abrimos la inscripción y ya tenemos, en 48 horas, cuatro mil jóvenes inscriptos y unas 80 empresas interesadas. -¿Cómo va a funcionar la captación y la asignación de becas y cursos de capacitación? -Por ahora, hablamos de cifras de los inscriptos en el Portal Empleo del Ministerio. Pero pensamos tener una estrategia muy dinámica en la que participen las autoridades locales, municipios, que ya tienen oficinas de empleo. Son unas 400 habilitadas. Están las agencias territoriales del Ministerio también, algunas dentro de los parques industriales. Todo ese mecanismo se va a poner en marcha para tener un contacto más directo con las pymes. Con cada pyme que se sume al programa se va a firmar un convenio con sus obligaciones y compromisos. -Se habló de una meta de crear 50 mil empleos con este programa. ¿Por qué esta cifra? -En realidad, surgió de una estimación presupuestaria de cuánto habría que asignar por inscripto y los fondo disponibles. Pero no me cabe duda de que si el programa funciona, la partida se ampliará par que llegue a muchos más. La idea es que sean muchos más de 50 mil. Vamos a estar en todo el país con este programa, no hay cupos ni vacantes limitadas. Los que se inscriban, se buscará ubicarlos en alguna de las empresas que se anotan y ahí se firma el convenio para que arranque la capacitación. -Llamó la atención la adhesión que manifestaron algunos sectores pymes ante el programa, ¿Por qué no se lanzó antes? A mí también me entusiasma mucho, de hecho es el programa de empleo más agresivo que se haya propuesto. Apostamos todo a crear ese puente entre los jóvenes sin trabajo y empresas pyme que empiezan a producir más y no se animan a tomar un nuevo trabajador. Tiramos toda la carne al asador. Y por qué no se hizo antes, tiene una explicación. No podíamos ofrecer este programa cuando no había empezado la recuperación. La lógica del empresario es: si no vendés, no contratás a nadie. Y hoy tenés a sectores pymes en electrodomésticos, textiles, hilados, en los que ya se disparó la recuperación. El momento de largar era éste. En el último año se crearon 84 mil empleos, pero seguramente no para esta franja de jóvenes. Tenés sectores como programación e informática con una demanda de empleos no cubierta en unos diez mil puestos de trabajo. Pero en otros, como me pasó en estos días en una fábrica de heladeras, me decían que no consiguen soldadores para determinados trabajos que parecen ser muy específicos. ¿Cuántos pibes egresados de escuelas técnicas tenemos desocupados? Nosotros tenemos cómo financiar esa capacitación y promover la contratación. Por supuesto, a cambio de un compromiso de la empresa: no echar gente, no reemplazar con el trabajador nuevo subsidiado a otro anterior. Y además, vamos a crear un mecanismo de certificación de esa capacitación, que el joven que la hizo pueda demostrarlo. Hay que empezar a reconocer esa otra formación del trabajador. Magia no hay: si queremos tener más empleo, hay que utilizar los instrumentos para facilitar ese acercamiento entre empresa y el joven desempleado. Y los tenemos.»La inteligencia artificial predice la forma de las proteínas humanas. Se abre nueva era en biología
El laboratorio de investigación de Iinteligencia Artificiañ DeepMind ha creado el mapa más completo de las proteínas humanas hasta la fecha.
Sus autores anunciaron en un trabajo en la revista Nature la disponibilidad de la mayor base de datos de proteínas que forman las estructuras de la vida, lo que «cambiará fundamentalmente la investigación en biología», según especialistas. Piezas fundamentales de la vida, la estructura de cada proteína, que depende de los aminoácidos que la componen, define lo que hace y cómo lo hace. Este paso, entonces, aportaría información valiosa para entender los procesos biológicos, hacer avanzar diversos campos de investigar y podría servir para el desarrollo de nuevos fármacos.Google DeepMind
La empresa DeepMind y el Laboratorio Europeo de Biología Molecular (EMBL) han empleado el sistema de inteligencia artificial AlphaFold para publicar la base de datos más completa y precisa de las predicciones de las estructuras de las proteínas humanas. Cada célula de un organismo viviente ejecuta su función con la ayuda de proteínas que dan permanentemente instrucciones para mantener en buena salud la célula y combatir las infecciones. A diferencia del genoma –la secuencia de los genes que codifican la vida celular–, el proteoma humano cambia permanentemente en respuesta a instrucciones genéticas y estímulos exteriores.La comprensión del funcionamiento de las proteínas, a través de la forma que adopten al interior de las células, es un verdadero desafío.

