jueves, 30 julio, 2026 - 12:33 pm

A cincuenta años del premio Nobel de Química que recibió Luis Federico Leloir

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Obtuvo el máximo galardón de la ciencia por describir por primera vez los nucleótidos azúcares y su papel en la formación de hidratos de carbono (azúcares). “Sus trabajos no solo permitieron describir cómo se almacenan los azúcares en animales y plantas bajo la forma de glucógeno y almidón respectivamente, sino también el modo en que se utilizan como fuente de energía”, explica Armando Parodi, investigador emérito de la Fundación Instituto Leloir (FIL) y del CONICET quien realizó su tesis doctoral bajo la dirección de Leloir. Leloir fue el segundo y el último Nobel de ciencias recibido por un argentino por investigaciones realizadas en el país (César Milstein, ganador en 1984, se formó en la Universidad de Buenos Aires, pero hizo casi todas sus investigaciones en Cambridge). En su discurso del 10 de diciembre de 1970, en Estocolmo, Leloir afirmó: “El honor que he recibido excede -de lejos- mi expectativa más optimista. El prestigio del Premio Nobel es tal que uno de repente es promovido a un nuevo estatus”. Y continuó: “En este nuevo estatus me siento incómodo al considerar que mi nombre se unirá a la lista de gigantes de la química como van Hoff, Fischer, Arrhenius, Ramsay y von Baeyer, por nombrar solo algunos”. “También me siento incómodo cuando pienso en químicos contemporáneos que han hecho grandes contribuciones y también cuando pienso en mis colaboradores que llevaron a cabo una gran parte del trabajo”, afirmó Leloir en su histórico discurso. Que no fueron palabras de circunstancia. La foto que ilustra esta nota puede ser icónica para la ciencia argentina. Leloir, un caballero formal de su generación, siempre elegante, trabajaba inclinado sobre la mesa en un viejo guardapolvo gastado. Su uniforme de combate. Como lo describió hace poco un periodista «el genio que investigaba en una silla desvencijada, usaba un fitito e inventó la salsa golf«. Los hallazgos de Leloir sirvieron para entender en profundidad la galactosemia, una enfermedad hereditaria que provoca que quienes la padecen estén impedidos de asimilar el azúcar de la leche y que de no ser tratada produce lesiones en el hígado, riñones y en el sistema nervioso central, explica Parodi. “Los descubrimientos de Leloir y colaboradores sobre la vía de metabolismo de la glucosa (la vía glicolítica) fueron fundamentales, y hoy despiertan enorme interés dado que se encontró que muchas células cancerosas utilizan esa vía para su multiplicación”, afirma el médico José Mordoh, investigador superior del CONICET que integró el laboratorio de Leloir entre 1964 y 1969. “La verdadera medida del impacto científico no depende de cuántas veces se citan artículos de investigación o las revistas en las que se informan los trabajos, porque el legado de un gran trabajo a veces no se puede evaluar hasta muchos años después del descubrimiento inicial”, señala Randy Schekman, galardonado en 2013 con el Nobel de Medicina e investigador del Instituto Médico Howard Hughes y de la Universidad de California, en Berkeley, Estados Unidos. Schekman agrega: “Si el profesor Leloir estuviera vivo hoy, estoy seguro de que se maravillaría por el alcance y la profundidad del impacto de su descubrimiento de los nucleótidos azúcares como precursores de la síntesis de carbohidratos en la biología y la medicina”. Sin duda que el futuro traerá mucho más, indicó Schekman, y recordó las frases finales premonitorias de Leloir en su conferencia Nobel: “Sin duda, esto puede convertirse en un problema fascinante para futuras investigaciones. Afortunadamente, incluso después de dos décadas, nuestro campo de investigación no se ha vuelto aburrido ni ha pasado de moda”. De la medicina a la ciencia Leloir había nacido en septiembre de 1906, en París, Francia, aunque desde los 2 años vivió en la Argentina. Con 26 años se recibió de médico en la UBA. Trabajó en el Hospital de Clínicas durante dos años. “Nunca estuve satisfecho con lo que hacía por los pacientes”, explica Leloir en su breve autobiografía de 1982. Y agrega: “Cuando practicaba la medicina, podíamos hacer muy poco por nuestros pacientes, a excepción de la cirugía, digitalina y otros pocos remedios activos”. “Los antibióticos, drogas psicoactivas y todos los agentes terapéuticos nuevos eran desconocidos. No era por lo tanto extraño que, en 1932, un joven médico como yo, tratara de unir esfuerzos con aquellos que querían adelantar el conocimiento médico”, justificó Leloir su decisión de volcarse a la ciencia básica y realizar su tesis de doctorado con quien sería en 1947 el primer Nobel de ciencia argentino, Bernardo Houssay. Ese mismo año, Houssay propuso a Leloir como director del Instituto de Investigaciones Bioquímicas-Fundación Campomar (en la actualidad, Fundación Instituto Leloir), creado el 7 de noviembre 1947 en una vieja casona en la calle Julián Álvarez 1917, en el barrio porteño de Palermo. Ahí, Leloir y sus colaboradores comenzaron a realizar los primeros hallazgos que permitieron aclarar el mecanismo de la biosíntesis de polisacáridos (unión de azúcares), especialmente del glucógeno y del almidón. Dentro de sus descubrimientos figura el llamado “camino de Leloir”: la ruta bioquímica a través de la cual el organismo aprovecha la energía de los azúcares para poder vivir. En términos técnicos, describe los tres cambios sucesivos que experimenta la galactosa (un azúcar presente en la leche materna y en lácteos en general) para convertirse en glucosa y que en esa transformación participa como intermediario una molécula llamada UDP-glucosa, el primer nucleótido azúcar que se descubrió. Hoy se conocen más de 100. Parodi y Mordoh coinciden en que los trabajos pioneros de Leloir en la formación de glicoproteínas (unión de proteínas y azúcares) son de igual relevancia que los estudios que le valieron el Nobel de Química. “Esta línea de investigación es muy importante. Los anticuerpos, muchas hormonas y muchas enzimas son glicoproteínas que cumplen un rol clave en procesos vitales”, destaca Parodi. “Fue una experiencia decisiva formar parte del laboratorio de Leloir durante 7 años. Era una persona muy sencilla, humilde y respetuosa de las ideas de los demás. De él aprendí modos eficientes de trabajar en equipo, encarar preguntas, diseñar experimentos y analizar los resultados. Estimulaba la autonomía”, afirma Parodi. “Trabajar en el laboratorio de Leloir fue como tocar el cielo con las manos. Inteligente, sencillo y afable, podía mantener ese difícil equilibrio de guiar sin imponer; de estar al tanto de mis investigaciones, corregir respetuosamente mis propuestas”, recuerda Mordoh. Los experimentos de Leloir eran simples pero muy creativos, afirma Mordoh. “Tenía más apego a los resultados que a las teorías; fundamentalmente, mantuvo el trabajo ‘con las manos’ hasta el final de sus días. Metódico y disciplinado, detestaba los grandes escritorios. Siempre se mantuvo cerca de sus discípulos porque nunca perdió el contacto con los experimentos”, agrega. Para Schekman, la devoción singular de Leloir a su trabajo experimental, a los colegas de su instituto y, más ampliamente, a la ciencia latinoamericana, debería servir de modelo para inspirar a la próxima generación de jóvenes investigadores: El espíritu de Leloir sigue vivo en aquellos de nosotros cuya motivación principal es la sed de mayor conocimiento de la naturaleza”. “Tuve el privilegio de que Leloir fuera el director de mi tesis de doctorado”, señala Angeles Zorreguieta, directora de la FIL e investigadora del CONICET. “Lo que más disfrutaba Leloir era hacer ciencia en el laboratorio, estar lo más cerca posible de la mesada y los experimentos. El gusto por lo que hacía, su curiosidad, claridad, simplicidad y perseverancia en la búsqueda de respuestas lo llevaron a descubrir procesos fundamentales que ocurren en las células”, agrega. Y continúa: “Siempre será una gran fuente de inspiración para quienes tuvimos la suerte y el honor de trabajar con él. Es importante seguir transmitiendo su legado a nuestros jóvenes para que emprendan carreras científicas, motivados por las ansias de generar conocimiento en ciencias de la vida”. “El 50 aniversario llega en un momento crítico para la ciencia mundial, en que toda dedicación posible es insuficiente para combatir esta pandemia tan alarmante”, afirma Alejandro Schinder, presidente de la FIL e investigador del CONICET. Y agrega: “Creo que Leloir estaría muy orgulloso viendo cómo el Instituto que fundó responde en esta situación, explotando el conocimiento científico para desarrollar herramientas innovadoras que permiten diagnosticar y combatir COVID-19 en nuestro país y en el mundo”. “Los pasos de Leloir recorrieron un camino de ciencia básica de altísimo nivel. Hoy frente a la pandemia estamos convencidos que no hay ciencia aplicada a resolver los problemas de nuestra sociedad sin ciencia básica innovadora y recursos humanos que la acompañe”, señala Andrea Gamarnik, directora del Instituto de Investigaciones Bioquímicas de Buenos Aires (IIBBA), que depende del CONICET y de la FIL, y líder del desarrollo de COVIDAR IgG e IgM, los test serológicos argentinos para COVID-19.   Leloir definía a la investigación como una “aventura atractiva”. “Algunos de los períodos más placenteros de mi carrera fueron aquellos en los cuales trabajé con personas inteligentes y entusiastas, con buen sentido del humor. La discusión de los problemas de investigación con ellas fue siempre una experiencia muy estimulante”, escribió en su autobiografía. Y añadía: “La parte menos agradable de la investigación, el trabajo de rutina que acompaña a la mayoría de los experimentos, está compensada por los aspectos interesantes, que incluyen conocer y a veces ganar la amistad de personas intelectualmente superiores, provenientes de diferentes partes del mundo. El balance es claramente positivo.”

El Gobierno y el Consejo Agroindustrial anuncian avances en un acuerdo para estimular exportaciones

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Como ha venido informando AgendAR en este año de pandemia, un sector muy importante de los empresarios rurales y de las exportadoras, agrupado en el el Consejo Agroindustrial Argentino (CAA) decidió apostar al diálogo con el gobierno, a pesar de la «grieta». Ayer se dieron algunos pasos más en este camino. El proyecto de Ley sobre Fomento al Desarrollo Agroindustrial que el Gobierno y  vienen desarrollando de manera conjunta quedará para el 2021. Así lo dispusieron en la reunión de ayer del equipo económico encabezado por el ministro Martín Guzmán con los representantes del sector agroindustrial. Desde ambos lados destacaron que hubo importantes avances en varios puntos que estaban incluidos en el proyecto de ley, En primer lugar, el Gobierno publicará un documento para la simplificación de las exportaciones. Son 34 medidas que la administración de Alberto Fernández se compromete a modificar, incluyendo disposiciones de la Aduana Argentina, la Administración Federal de ingresos Públicos (AFIP), el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) y Prefectura. Los procesos de cambios se harán en los próximos meses. Según el comunicado enviado desde el Ministerio de Economía, esta agenda de simplificación es un paso muy relevante hacia una modalidad de trabajo permanente en la medida que nuevas problemáticas se incorporen, por el entorno cambiante e innovador del comercio exterior argentino. También se acordó también hacer públicas los problemas identificados, los organismos a cargo de las áreas correspondientes y las fechas tentativas para alcanzar una solución. “La solución de estas problemáticas posibilitará ahorro de costos al sector exportador, optimización de tiempos y federalización de la actividad exportadora. Las herramientas para lograr estos objetivos vienen de la mano de la simplificación de trámites y posterior digitalización mediante el desarrollo de sistemas”, remarcó el texto enviado por el Ministerio que conduce Guzmán. También avanzaron en la desgravación del Impuesto a las Ganancias sobre la compra de los principales insumos para el agro, como son semillas y fertilizantes, algo que ya se venía trabajando desde hace tiempo. “Estas cosas puntuales irán saliendo de a poco, sin grandes anuncios”, remarcó Jorge Chemes, presidente de Confederaciones Rurales Argentinas (CRA), quien fue uno de los representantes del campo junto al presidente de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, José Martins; el coordinador de la Mesa Nacional de las Carnes, Dardo Chiesa; el presidente de la Cámara de la Industria Aceitera de la República Argentina (CIARA) y el Centro de Exportadores de Cereales (CEC), Gustavo Idigoras, entre otros. “No estamos conformes porque queremos mucho más de lo que planteamos” dijo Chemes. “Es esto o nada», agregó el dirigente rural. Del encuentro, que se realizó en el salón Belgrano del Palacio de Hacienda además participaron por el lado del Gobierno la vicejefa de Gabinete, Cecilia Todesca; los ministros de Desarrollo Productivo, Matías Kulfas; y de Agricultura, Ganadería y Pesca, Luis Basterra; el presidente del BCRA, Miguel Pesce y la titular de AFIP, Mercedes Marcó del Pont, entre otros funcionarios. También acordaron entre el Gobierno y los representantes de la agroindustria en lograr par el año que viene beneficios en economías regionales y pesca e ir hacia una nueva ley de biocombustibles que se vence en mayo de 2021.

«El último acero argentino se licita como chatarra»

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Reproducimos este cuestionamiento de la publicación especializada Zona Militar. Y, desde nuestros artículos sobre otras áreas, subrayamos especialmente algo que se dice en éste y que podría ser pensado como marginal a este tema «la tendencia de la Argentina de producir prototipos o series extremadamente limitada». Necesitamos industrias pensadas para exportar. «Con una criticada medida, el país estaría cerca de deshacerse de una enorme cantidad de bateas blindadas que se encuentran en la localidad de Boulogne, provincia de Buenos Aires. La medida, enmarcada en el Proceso de Compra 84/129-0055-SPU20, ordena la puesta a disposición de un lote de bateas de VC TAM para chatarreo. En total, el lote 11, se compone de 54 bateas blindadas de la familia de vehículos producidos por la ex TAMSE (Tanque Argentino Mediano Sociedad del Estado), las cuales se venden a un precio irrisorio: parten de los 750 mil pesos por las 702 toneladas de acero. (Estas bateas eran la pieza más voluminosa del Vehículo de Combate Amunicionador, con cinta transportadora y aparejo para facilitar la carga, capaz de transportar 80 proyectiles de 155 mm). Cada una de estas bateas puestas a chatarreo por el Estado Nacional ronda las 13 toneladas. La particularidad de la medida, es que el acero tiene una carga importante: es el ultimo acero argentino, tipo AL CR-NI-MO, considerado siempre por la excelente calidad de fabricación. Este ultimo acero, antes de ser entregado a un posible adjudicatario, será cortado en instalaciones del Batallón de Arsenales 602 para impedir su uso fuera del ámbito militar. Expertos autorizados y ligados a la historia de los VC TAM, afirman que las bateas de acero inoxidable, pueden ser fácilmente puestas a punto con un simple proceso de arenado. En misma línea, han determinado que la utilización de estas bateas para llevar adelante un pequeño programa de fabricación TAM es altamente viable. Este proyecto podría considerar el uso de estas 54 bateas blindadas junto a las enormes cantidades de excedentes de material e insumos, para completar una limitada serie de vehículos VC para funciones especificas. Uno de las propuestas se posa sobre la adaptación de las bateas para portar cañones Oerlikon para proveer a la defensa de punto ante la dificultad del país de hacerse con vehículos blindados para cumplir esta función. Otro de los ejes que se han mencionado es la instalación de los cañones de los retirados AMX Mk F3, los cuales tienen un 80% de su vida útil, para conformar un pequeño núcleo de vehículos VC de artillería autopropulsada que acompañe al VCA Palmaria mientras el pais planifica la llegada de un vehículo nuevo de reemplazo. Se propone también la instalación de puentes sobre las bateas, ademas del aggiornamiento de las unidades para convertirse en nuevos puestos de comando o incluso en nuevas unidades amunicionadoras. Hoy en día en mismas instalaciones del Ejército Argentino se cuenta con barras de torsión, reductores, motores, cañones de 20 mm, sistemas QBN, sistemas hidráulicos, conjuntos de sistemas de freno, entre otro material disponible para completar nuevas unidades. Para aquel material faltante, a bajo costo, la Argentina tiene la posibilidad de acceder a las instalaciones de Krauss-Maffei Wegmann, que dentro de sus 18 emplazamientos posee orugas y ruedas, que estaría siendo el faltante para retomar un breve proyecto de fabricación en el país. El Battle Tank Dismantling GmbH Koch, ya visitado con anterioridad por el Ejército Argentino para analizar el proyecto del VCTP2 posee centenares de bateas en desuso del ejército alemán, ademas de torres, motores e instrumental que se ofrece a precios muy bajos. Si bien un proyecto así puede ser criticado por la tendencia de la Argentina de producir prototipos o series extremadamente limitadas, como lo fue el proyecto Patagón, se ha estimado la idea de regalar el material como algo «criminal» a las capacidades potenciales que tiene el país con las viejas bateas. Restará ver en el futuro que termina sucediendo con el ultimo acero argentino. ¿Se venderá a un precio irrisorio, quedará como una suerte de medianera en instalaciones de Arsenales o podrá pensarse en el desafío de trabajar sobre algunas de estas unidades?»

Alberto Fernández anuncia el acuerdo por la vacuna Sputnik V. Es el 3° que firma la Argentina – Video

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El presidente, acompañado por el ministro de Salud, anunció que ayer se firmó el contrato con el fondo soberano de la Federación Rusa para la compra de las dosis necesarias para vacunar a diez millones de compatriotas. Alberto Fernández comenta en el video que es el tercer contrato que firma el gobierno: el primero fue con la firma sueco británica AstraZeneca. A continuación, el COVAX, el acuerdo auspiciado por las Naciones Unidas para una distribución más equitativa de las distintas vacunas. Pero es la Sputnik la que está disponible ahora, y el gobierno, y una parte muy considerable de la población, están apurados por comenzar. Es razonable. Entonces, cumplir con la meta de inmunizar a 10 millones de argentinos ya es un problema de la eficacia de esta vacuna -hasta ahora, no hay información sobre resultados negativos entre las probables decenas de miles -si no cientos- de vacunados, y de cómo se resuelva en Argentina el problema logístido de su distribución. Éste es el gran desafío para el gobierno nacional y los provinciales.

Hacia el rearme aeroindustrial argentino – V y conclusión

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(Los cuatro capítulos anteriores de este artículo están aquíaquí, aquí y aquí) Lectores, dudo que estemos en condiciones de desarrollar solos (o con Brasil, el día que nos vuelva a descubrir) un caza de superioridad aérea. Es carísimo. ¿Pero modificar uno? Mi postura es básicamente defensiva. Llegará el día en que controlemos los cielos argentinos en forma automática, mayormente con sensores, misiles antiaéreos y drones, pero entre tanto tenemos que FABRICAR un caza multirrol que tire los 20 o 30 años de inversión en informática y plataformas crecientemente poderosas. Y de paso que fabricamos ese caza, podemos customizarlo, como hacen los israelíes con todo lo que EEUU los obliga a comprar, e ir sacando derivados y modificaciones vendibles. Esto nos puede transformar de compradores bobos a socios. El éxito de mercado del F-16 (4604 fabricados, vendidos a 28 países) se debe en parte a su «customización» por parte de las distintas fuerzas aéreas que lo tienen de dotación o bajo leasing. Cada variante local implica varias mejoras, y la gran beneficiaria es Lockheed, la firma fabricante, con 28 elencos de desarrollo de otros países trabajando gratis para la compañía, dueña del club. Nada tiene tanto éxito como el éxito. Partimos del JF-17 pakistaní actual, que promete ser otro club. No todos tienen lanza de reabastecimiento en vuelo, pero aquí tenemos 2,78 millones de km2 de territorio continental a vigilar, y 1 millón casi redondo de Zona Económica Exclusiva marítima. ¿Cómo se hace eso sin reabastecimiento en vuelo? Ésa es una modificación fácil: se pide, y chau. Las difíciles me las reservo yo. Quiero un tren de aterrizaje más largo y más fuerte, aunque me obligue a cambiar algunas cosas de lugar y reforzar otras. ¿Por qué tanto trabajo en un diseño que tantos otros países consideran excelente? Porque tengo un territorio gigante en el que quiero dispersar parte de mi fuerza de cazas, del mismo modo en que los suecos disuelven sus Saab Gripen en sus boscosas y casi vacías provincias del Norte. Operan rotativamente desde rutas preferentemente bordeadas de bosque o monte, y para eso fueron diseñados con despegues y aterrizajes de apenas 800 metros, y llevando armamento.

Tren de aterrizaje robusto del Gripen, hecho para operar desde rutas en el bosque. No es mala idea para operar también desde un portaaviones

            Eso el liviano pero potente Gripen lo hace fácil, y levanta casi 4,5 toneladas de armamento y combustible. ¿Da nuestro avión pakistaní-chino para ello? Teóricamente, lleva hasta 3 toneladas de carga útil. Es estructuralmente liviano, tiene postcombustión, y dado que soy un cliente creativo y así figura en el contrato de transferencia de tecnología, soy libre de ponerle mayores slats hipersustentadores en el borde de ataque alar, o ver si admite canards (probablemente no los necesite), o si se banca despegues con cohetes descartables tipo JATO (Jet Assisted Take Off) desarrollados ad-hoc. La lógica del asunto: si metemos todos nuestros cazas en tres o cuatro bases aéreas, se pueden eliminar en otros tantos minutos con misiles crucero que destruyan el asfalto de las pistas. Luego de eso, los aviones que hayan sobrevivido, no pueden despegar durante horas. Acepto operar desde bases por comodidad y para mejor mantenimiento de la flota, pero no para toda la flota, no todo el tiempo, y menos que menos todo el año. El que me quiera dar una sorpresa como la que propinó la aviación israelí a la de sus vecinos árabes la madrugada del 5 de julio de 1967 se va a tener que tomar mucho trabajo hasta para encontrarme, si quiere destruir mis aviones en tierra. Es la ventaja de tener un territorio enorme. De paso, esta política me obliga a mantener muchas rutas en estado relativamente bueno. Y cobertura de bosque, donde todavía queda.

Un MiG 17 egipcio, destruido sorpresivamente en tierra el 5 de junio de 1967, como el 90% de los aviones de ese país

            Esto requiere un soporte muy a lo Gripen: un técnico y 5 soldados calificados por cada avión, en cada aeródromo improvisado e insospechado en nuestros despoblados. Sí, ni ellos ni los pilotos van a pasarla onda “living la vida loca”, al menos mientras dure su despliegue en algún lugar rotativo y difícilmente identificable de la Cordillera o de las Sierras Subandinas. Lo segundo que me importa es que seguramente esto me obliga a rediseñar muchos sistemas y subsistemas del caza para facilitar y acelerar su mantenimiento en tierra con un equipo humano mínimo, y sin usar escaleras ni plataformas, desde el nivel de la pista. Lo tercero, es que el caza resultante, con su tren reforzado, podría ser bueno para operar desde portaaviones. Nosotros no creo que volvamos a tener alguno, pero ¿cuánto y de qué modos se le puede cobrar a Pakistán y China por todos estos rediseños? Sigo modificando un caza que no conozco e ignoro siquiera si voy a conseguir: quiero una gran cantidad de bipostos, con doble cabina obviamente en tándem. Y no sólo para usar cazas de combate como aviones escuela, sino porque pretendo desarrollar algunos radares y misiles y municiones inteligentes que van a ser materia de control del tipo que viaja en el asiento de atrás. Que eventualmente puede ser el controlador aéreo de su dispersa escuadrilla, y el tipo que realmente cuenta.

Un A4 de la US Navy dando reabastecimiento a otro, “Buddy System”

            Digo más: Pablo Díaz habla de aviones multiplicadores, como los AWACs, que hacen de control aéreo sobre enormes extensiones. Yo le añado tanqueros, porque efectivamente son los GRANDES multiplicadores. ¿Le habríamos podido dar mastuerzo al HMS Invincible en 1982, atacando por sorpresa y desde el SSE, sin tanqueros? Pero no me refiero únicamente a los obvios y enormes KC-130. Si nuestro punto débil son los tanqueros grandes, con que nos bajen los 2 que tenemos, en semejante pedazo de país perdemos casi todas nuestras capacidades de atacar por donde no nos esperan. Yo tomo en cambio el concepto del “buddy refueling” que usaban los A4 estadounidenses cuando operaban desde portaaviones. La US Navy tenía una cantidad de A4 transformada en minitanqueros, aviones que iban sólo medio camino, pero capaces de abastecer a la ida y al regreso a su escuadrilla en una misión de ataque a distancia, y sin generar grandes ecos de radar. ¿Cuánto le cobro a los diseñadores del JF-17 por esta variante para países de gran extensión? Sería raro que no tengan una. Pakistán, con 882.000 km2, es un país bastante grande. Nuevamente, éstas son ideas que se me ocurren sólo para poder durar sin pérdidas territoriales los próximos 20 o 30 años. En 15 años tal vez no necesitemos 200 aparatos tripulados de combate, como teníamos a principios de los ’80, pero seamos bastante expertos en aviones robóticos y más baratos, tengamos una flota considerable de ellos, e incluso estemos exportando. Causa por la cual hay que volver a apostar al proyecto SARA (Sistema Aéreo Robótico Argentino). Y abstenerse rabiosamente de importaciones en esta materia. Si podemos hacer satélites (y excelentes), podemos hacer drones. Son lo mismo:  robots con mucha Inteligencia Artificial y capaces de hacer muchas tareas sin supervisión humana, pero intraatmosféricos. A Israel EEUU le impidió fabricar su caza Lavi. ¿Qué hizo ese estado con su industria aeronáutica? La unificó con su enorme industria informática y se volvió el mayor exportador de drones del mundo. Pero ojo, compatriotas: si quiero imitar verdaderamente a Israel, tengo que evitar toda tentación de importar drones. Quiero ser competidor, no cliente. Ése es un terreno en el que tenemos suficientes matemáticos e ingenieros informáticos como para un despegue no asistido. En fin, estoy tratando de mostrar el modo en que compra tecnología un país industrialista y lleno de ingenieros, como supo ser alguna vez la Argentina. Es lo que aprendí en 35 años de estudiar el Programa Nuclear Argentino, un asunto en el, pese a todo tipo de zancadillas, muchas de ellas autoinfligidas, somos productores de tecnología original y exportadores respetados. Pero eso se hizo aplicando exactamente la política opuesta a nuestras habituales compras aeronáuticas «de kiosquito», tramposas, ratoniles, erráticas, inútiles y sobre todo, bananeras. No me alcanza con comprar cazas. Quiero cambiar una cultura. Lo que no podamos desarrollar solos, se compra en paquete abierto. Pero para meterle mano y mejorarlo, y al hacerlo, mejorarnos.

Daniel E. Arias

Los Emiratos Árabes Unidos aprobaron la vacuna china de Sinopharm

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Los Emiratos Árabes Unidos (EAU) han aprobado una vacuna COVID fabricada por Sinopharm, una empresa farmacéutica estatal de China.

«DUBAI (Reuters) – Una vacuna experimental contra el coronavirus desarrollada por el Grupo Farmacéutico Nacional de China (Sinopharm) tiene un 86% de eficacia, anunció ayer miércoles el Ministerio de Salud de los Emiratos Árabes Unidos, citando un análisis provisional de ensayos clínicos en etapa avanzada. Si bien los datos positivos se producen poco después de los optimistas resultados del mes pasado de rivales occidentales, como Pfizer Inc, Moderna, AstraZeneca Plc y Rusia, ni los Emiratos Árabes Unidos ni Sinopharm han publicado datos detallados del estudio fundamental. En julio, el estado del Golfo Árabe inició los ensayos clínicos de fase III de la vacuna, desarrollados por el Instituto de Productos Biológicos de Beijing, una unidad del Grupo Nacional Biotec de China (CNBG) de Sinopharm. En septiembre, autorizó el uso de emergencia de la vacuna para ciertos grupos, la primera autorización internacional de este tipo para una vacuna desarrollada en China. El análisis también muestra “99% de seroconversión de anticuerpos neutralizantes y 100% de efectividad en la prevención de casos moderados y severos de la enfermedad”, dijo el ministerio en un comunicado difundido por la agencia estatal de noticias. «El análisis no muestra preocupaciones serias de seguridad». También dijo que había registrado oficialmente la vacuna, sin dar más detalles, y que 31.000 voluntarios de 125 nacionalidades participaron en el ensayo de los EAU. No dijo qué efectos secundarios identificó, si hubo alguno, cuántos participantes se enfermaron o cuántos voluntarios recibieron la vacuna o un placebo. CNBG no pudo ser contactado de inmediato para hacer comentarios. La vacuna, que utiliza un virus inactivado que no puede replicar las células humanas para desencadenar la respuesta inmunitaria, requiere dos dosis, según mostraron los datos de ensayos anteriores. El ensayo y la administración de la vacuna en los EAU es una asociación entre CNBG, la empresa de inteligencia artificial con sede en Abu Dhabi Group 42 (G42) y el Departamento de Salud de Abu Dhabi. ”

EE.UU. demanda a Facebook por monopolio. Exigen que se desprenda de Instagram y WhatsApp

La Comisión Federal de Comercio de Estados Unidos (FTC, por sus siglas en inglés) y un grupo de fiscales de 48 de los 50 Estados del país han presentado ayer miércoles 9 una demanda contra Facebook para reducir el tamaño de la empresa y su posición de mercado.

Según la demanda, la tecnológica que dirige Mark Zuckerberg lleva años manteniendo un monopolio en el sector de las redes sociales mediante conductas empresariales que atentan contra el libre ejercicio de la competencia. En un comunicado, Facebbok lamenta los “efectos adversos“ que dichas restricciones tendrán sobre la comunidad empresarial y los usuarios de sus servicios. El penúltimo capítulo de la ofensiva antimonopolio contra el gigante de Palo Alto ha generado inquietud, con una bajada de cerca del 2% del índice tecnológico Nasdaq. La demanda, presentada ante un tribunal federal de Washington, fue anunciada por la fiscal general del Estado de Nueva York, Letitia James, que encabeza la acción. Los Estados acusan a Facebook de adquirir de forma ilegal a competidores como Instagram o WhatsApp, privando así de esta manera a los consumidores de los beneficios y ventajas de un mercado competitivo y con mayores garantías de protección de la privacidad. La compañía ya recibió una multa de 5.000 millones de dólares en 2019 por la fuga de datos del ‘caso Cambridge Analytica’. Facebook compró Instagram en 2012 por mil millones de dólares y el sistema de mensajería WhatsApp dos años después, por 1.900 millones. Desde que fueron adquiridas por Facebook, las dos redes sociales han visto dispararse su popularidad, contribuyendo a apuntalar el dominio del mercado de una compañía que empezó en un dormitorio estudiantil de un campus y cuyo valor ahora se estima en más de 800.000 millones. Los reguladores federales y estatales han investigado a la compañía de Zuckerberg durante 18 meses. Se prevé que las demandas contra Facebook desencadenen una ardua y prolongada batalla legal. La compañía ha negado repetidamente haber violado ninguna norma antimonopolio. La demanda ilustra la creciente ofensiva doméstica e internacional contra el gigante tecnológico. Los legisladores y reguladores tienen desde hace tiempo en el punto de mira a Facebook, Google, Amazon y Apple por su posición de predominio en el comercio, la electrónica, las redes sociales, los motores de búsqueda y la publicidad en Internet. En la consideración de otros, representan un riesgo por el poder y la influencia que acumulan. Tanto el partido demócrata como el republicano se han mostrado partidarios de regular la actividad de las grandes tecnológicas, lo que se ha sustanciado en los últimos meses en una demanda del Departamento de Justicia contra Google por abusar de su posición frente a la competencia. Se espera otra en el mismo sentido, a instancias de legisladores republicanos y demócratas, para finales de año. En Europa los reguladores también defienden leyes más estrictas para acotar el dominio de la industria tecnológica, y han impuesto multas por valor de miles de millones de dólares por violar las leyes de la competencia.

Hacia el rearme aeroindustrial argentino – IV

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(La 1ra, 2da, y 3ra partes de este artículo están aquíaquí, y aquí) Sea por “soft power” o directamente por hardware, EEUU nunca deja de ser el propietario real de las armas complejas que te vendió y te cobró. El Ministro de Defensa de Malasia, Mahatir Mohammad, se lo dijo el 20 de mayo de este año a la cadena qatarí Al-Jazeera (ver aquí): si la Malasian Royal Air Force trata de usar sus cazas F-18 contra un estado con el cual Washington no autoriza guerras, los aparatos sencillamente no obedecen. Las computadoras de misión tienen código cerrado, y están microcableadas de modo que sólo se las pueda reprogramar en EEUU. De modo que, como admite Mahatir, los F-18 de su flota son impresionantes, pero sólo sirven para desfiles aéreos. El ministro malasio dice también que sus cazas rusos MiG-29 y Su-30 jamás tuvieron ese problema, y que por eso ahora que tienen sus añitos está interesado en reemplazarlos por MiG-35 y el Su-57, la generación siguiente: tienen código abierto. Los rusos también lo dejan elegir el armamento misilístico o las actualizaciones que se le dé la gana a Malasia, incluidos municiones y misiles de la OTAN. Es bueno saber esto de fuente autorizada. Lamentablemente para nosotros, los rusos ahora sólo tienen cazas bimotores, unos monstruos muy temibles y en los de 5ta generación, bastante invisibles al radar, pero todos ellos muy caros de mantener. Mahatir sospecha, taimado, que los aliados de EEUU que usan armamento avanzado estadounidense saben que no son libres de usarlo como les parezca, pero para no parecer totalmente idiotas, se hacen los idiotas. Compatriotas, si alguna vez nos atacan los 53 F-16 chilenos, resultado de 4 compras sucesivas, aparatos que desde 2002 nuestros foristas más babosos viven envidiándole a la FACH, eso difícilmente ocurra sin acuerdo de Washington. ¿Queremos pagar como duques por aparatos con esas restricciones? Como dice Sancho Panza: “Con su pan se los coman”. Cada vez me gusta más el logotipo Industria Argentina.

Los Saab Gripen comprados por la República Checa, tan letalmente utilitarios

Suecia ya nos dijo que nos olvidáramos del mejor monomotor occidental, el Saab Gripen, muy exitoso. Está lleno de aviónica inglesa de BAE y la turbina es una Volvo fabricada bajo licencia de General Electric. Brasil, que tras mucha sarasa de un caza UNASUR se cortó solo y fabrica el Gripen bajo licencia sueca (y a U$ 120 millones cada uno), también nos echó flit. Sigan participando. Gracias: a ese precio, ni ahí. Si EEUU, con tal de que no compremos Pakistaní-Chino nos ofreciera sus F-16 viejos o nuevos, directamente o por terceros, y supiéramos a ciencia cierta que sus computadoras tienen código libre y están limpias de interdicciones decididas a la vera del río Potomac, no vale la pena subrayar cómo vendrán de destripados. Sin radar AESA o misiles de capacidad BVR (Beyond Visual Range), y tampoco que la hora de vuelo por esas unidades de desfile no bajará de U$ 7000, más o menos el doble de la del JF-17 chino-pakistaní. Igual, eso no va a suceder: los F-16 en Argentina, con o sin instrucciones subhipnóticas yanquis, encarecerían la custodia militar de las Malvinas por Inglaterra: en Port Stanley, la paisanada kelper se sentiría traicionada por EEUU, y también que ya no alcanza con 4 viejos Eurofighter Typhoon de la RAF para dormir sin frazada. ¿Acaso somos malos piratas informáticos? Y es que hablando de piratería, incluso los chinos, coreanos, taiwaneses, españoles y otros que le compran licencias de pesca a Stanley sentirían miedito de meterse de noche a extraer 250.000 toneladas de recursos pesqueros del Mar Argentino, incluida su Zona Económica Exclusiva. Todo rearme argentino, aunque tibio, pondría en estado de ansiedad a los isleños, que exigirían que Whitehall gaste más plata para que, con la venta de 1887 licencias de pesca sobre NUESTRAS aguas y sólo a España, puedan seguir siendo los sudamericanos más ricos del planeta, con un PBI per capita de U$ 70.800/año. Las islas le cuestan caras a esas otras islas, las del Reino Unido, donde el PBI per capita es de sólo U$ 35.200. Y EEUU no quiere confundir ni fundir a Whitehall, a su representante en zona.

El impactante J-10 C chino, que no se exporta. Lamentablemente…

En fin, que no tenemos más remedio que hacer cola en Islamabad o en Beijing (ya nos aclararán adónde) y sentarnos a negociar. Por supuesto, cuando nos atiendan en Beijing, conviene apuntar más alto: en lugar del JF-17, codiseñado por China y Pakistán exclusivamente para exportación, pidamos un J-10, que los chinos o no logran vender, o más bien se reservan para uso propio.  El J.10 es también monomotor, pero con ala delta y canard, más pulsudo y veloz que el JF-17, y con mayor capacidad de carga útil. Amén de lo cual, es bellísimo… y extrañamente familiar. Es una fotocopia del Lavi israelí, caza que la IAI intentó construir en los ’80, hasta que EEUU les dijo que se olvidaran. Claro, competía con el F-16, entonces novedoso, y el aparato israelí era claramente más liviano, veloz, ágil, barato y capaz. 

Uno de los 3 Lavi israelíes que se llegó a fabricar antes de que EEUU detuviera en seco el programa. Si no es por las escarapelas, uno diría que es un Chengdu J10. Obviamente, Israel le vendió los planos a China. Ninguna de las 3 partes lo admite.

Los israelíes se pusieron de la nuca (en los ’80 eran mucho más rebeldes que hoy), y la cosa se discutió a gritos en el gabinete, donde tras días de sesiones agotadoras se aceptó cajonear el proyecto Lavi por escasos dos votos. La Fuerza Aérea Israelí tuvo que comprar el F-16 (al que le cambió todo, casi por venganza), la Israeli Aircraft Industries tuvo que echar a 20.000 personas, y este país se mentalizó para escaparse de su pesadísimo aliado hacia el futuro: la guerra electrónica, la vigilancia, el espionaje y la seguridad informáticas… y los drones.  ¿Cómo terminó el Lavi fabricado, con apenas un cambio de escarapelas, por Chengdu Aircraft y con nombre de dragón? En Tel Aviv y en Beijing niegan toda transferencia de tecnología, y en Washington por una vez les toca hacerse los idiotas a los autodenominados americanos. Si desde 1975 han logrado fabricar más de 4500 F-16 y se los pudieron vender a 26 países, fue gracias a la «cortesía» de Israel, que retiró del mercado mundial su propio caza.  Pero el J-10 C contemporáneo está lleno de secretos tecnológicos ulteriores a los ’80, que no le das a un país que el día de mañana te traiciona y le entrega tu avión a los técnicos yanquis, categoría que nos comprende, por nuestro exceso demográfico de viudas de Lockheed. De modo que entiéndase que pedir el J-10C es una causa perdida y la intención es conseguir el mejor JF-17 posible con las mejores condiciones posibles. Y el JF-17, que viene probando ser muy bueno y cuya hora de vuelo vale LA MITAD de la del F-16, lo quiero sobre todo para fabricarlo. Volarlo es a lo sumo una consecuencia de fabricarlo. Usarlo en otra cosa que desfiles sería un fracaso político, pero obviamente las computadoras de vuelo y de misión están entre las cosas que exigiremos fabricar aquí ¿Por qué usarlo fuera de desfile o entrenamiento sería un fracaso político? Porque el sentido último de las armas es no tener que usarlas. El J17 es un caza excelente para tener en cantidades limitadas y así disminuir el riesgo de vivir en desarme aeronáutico unilateral, mientras voy desarrollando una aviación 2.0, cada vez más robótica, propia y exportable. El riesgo de nuestro desarme unilateral desde 1982 es creciente, en un país que desde aquel año vino perdiendo territorios insulares y marinos por 1,6 millones de km2, y en peligro de perder territorios continentales. Somos una tremenda tentación.  Tengo 66 años y no creo que vaya a ver cómo Inglaterra (en realidad, los EEUU) nos devuelve las Malvinas: antes se congelará el infierno, como dicen los gringos. Pero espero que mi hijo no tenga que pelear tras la pérdida de Tierra del Fuego, mientras nuestro país trata desesperadamente de parar un avance chileno por la Meseta Central de Santa Cruz. Creo que eso podría ocurrir dentro de 2 décadas, cuando venza el Tratado Antártico y tengamos que encarar negociaciones jodidas con gente jodida que maneja bien los hilos de la política sudamericana, caso en el cual Whitehall, si Washington concuerda, bien podría decidir empujar a Chile a una blitzkrieg patagónica. Está dentro de los usos y costumbres. ¿O acaso en 1931 la Standard Oil de New Jersey no hizo que la dictadura de turno en Bolivia ocupara militarmente el puerto fluvial paraguayo de Masamaklay, para tener una salida hacia el Paraná y el Atlántico de «su» petróleo en Tarija? Esa guerra, la del Chaco, terminó como empezó, con ambos países exhaustos, y 100.000 muertos.  Sudamérica es un barrio bravo y de paz precaria. Los territorios que cada república reclama como suyos y son del vecino, sumados, dan más o menos la mitad de la superficie del subcontinente. Por lo cual, y sin desmedro de mi antimilitarismo político, creo en una Argentina militarmente capaz. Esto se puede lograr no  tanto con fuerzas armadas enormes y caras, sino tecnológicamente capacitadas y apoyadas en una industria propia de armamento. Industria que ya tuvimos y perdimos, y de la cual salieron nuestra industria qúimica, nuestra siderúrgica, nuestra electrónica, nuestra metalmecánica, y siguen las firmas. Y que además genere -porque ya lo hizo en el pasado- trabajo bien pago y de alta capacitación, y exportaciones, amén del prestigio y el “soft power” diplomáticos que adquiere quien tiene buenos fierros para vender. Industria de defensa aquí es defensa de la industria. Mi modo de encarar los temas militares, como se ve, es espantosamente civil y pacífico, y trata de no caer en la bobera ingenua. Es lo que aprendí de 35 años de interacción con nuestro programa tecnológico más exitoso: el nuclear. Que pese a haber estado fundacionalmente y hasta 1983 bajo la égida de la Marina, no ha producido jamás una bomba, pero sí muchas exportaciones, prestigio, y la certeza de que no conviene empujarnos a la desesperación porque no tenemos ganas de hacer bombas, aunque sabemos bien cómo hacerlas y con qué. Dicho esto a riesgo de pelearme con el 90% de los visitantes asiduos de los foros de armas, cuyas nociones científicas, geopolíticas y de manejo de la ortografía son raíz cúbica de su intensidad patriótica y su vehemencia bélica. Por último, algunas sugerencias. Si el JF-17 lo vamos a fabricar en buena medida aquí (eso espero, puedo equivocarme), metámosle mano al diseño. Siguen algunas ideas.

¿Concluirá? Sí, mañana

Daniel E. Arias

Turismo interno en tiempos de pandemia: más de medio millón de argentinos viajaron este feriado largo

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Durante el fin de semana extra largo, que comenzó el viernes pasado y terminó ayer martes 8, más de medio millón de argentinos disfrutaron del turismo en las provincias que ya habilitaron la actividad. En los últimos cuatro días, se emitieron unos 630.000 Certificados Verano. Según datos del Ministerio de Turismo de la Nación, la gran mayoría de estos documentos fueron expedidos para visitar la costa de la provincia de Buenos Aires. Los principales destinos turísticos de Entre Ríos, Neuquén y Córdoba también recibieron una importante cantidad de viajeros.

Los cinco primeros puestos del «ranking» de destinos pertenecen a la provincia de Buenos Aires. Estos son: el Partido de la Costa -tiene 14 balnearios!, incluyendo San Bernardo, Mar del Tuyú y Santa Teresita-, con 96.000 visitas en total; Mar del Plata, con 73.773Villa Gesell, con 31.592Pinamar, con 25.766, y Monte Hermoso, con 20.898. A estos le siguen San Martín de los Andes, el principal destino turístico de Neuquén, con 6.634 turistas , y Gualeguaychú, la ciudad de Entre Ríos, con 5.138. Como el ranking fue elaborado a partir de la base de datos del Certificado Verano, la lista excluye a las seis provincias que no exigen este documento como requisito al turístimo: Tucumán, Corrientes, Formosa, Santiago del Estero, Misiones y Mendoza. El gobierno mendocino, por su parte, elaboró su propio registro. Según la información brindada, el movimiento turístico del fin de semana largo superó las 12.000 personas, que visitaron principalmente algunas de las localidades montañosas de la provincia -como Cacheuta y Valle del Sol-, los parques locales y las bodegas. Mendoza es la única provincia del país que no exige ningún requisito para ingresar. Fuentes del Ministerio de Turismo de la Nación describieron el movimiento de este fin de semana como auspicioso. Lo mismo destacaron desde la intendencia de Villa Gesell, el segundo destino de la lista. Según fuentes de la intendencia, la cantidad de turistas de este fin de semana genera optimismo. El mayor movimiento se registró en las localidades del sur de Villa Gesell -Mar de las Pampas, Las Gaviotas y Mar Azul-, donde la ocupación hotelera fue casi plena. En Córdoba, a pesar de la prohibición de turismo nacional impuesto por el gobierno de Juan Schiaretti, que se extenderá hasta el 1° de enero, este fin de semana el turismo interno de la provincia fue un éxito. En total, se tramitaron 37.000 Certificados Verano para viajar por la provincia. Las ciudades más visitadas fueron Villa Carlos Paz Mina Clavero, con 4.658 y 2.291 turistas respectivamente. «El movimiento del fin de semana largo es una gran noticia para un sector tan importante para la economía nacional como lo es el turismo, con un nivel de ocupación alto en los principales destinos del país», afirmó el Ministro de Turismo y Deportes, Matías Lammens. Con respecto a la cuestión sanitaria ligada a la pandemia por Covid-19, el funcionario aclaró que el Gobierno lanzará una campaña masiva de concientización para que los argentinos puedan disfrutar de sus vacaciones de verano.

El agua ya se cotiza en el mercado de futuros de Wall Street

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El agua, la base de la vida en la Tierra, comenzó este lunes 7 a cotizar en el mercado de futuros de materias primas, debido a la escasez de este bien, cuyo precio fluctuará ahora como lo hacen el petróleo, el oro o el trigo, informó hoy el CME Group (Chicago Mercantile Exchange, el principal mercado de las materias primas).

El índice Nasdaq Veles Califonia Water Index, con el ‘ticker’ NQH2O, se basa en un indicador de precios de los futuros del agua en California que ayer cotizaba a unos 486,53 dólares por acre-pie, una medida de volumen utilizada normalmente en Estados Unidos equivalente a 1.233 metros cúbicos. Justamente, es la escasez hídrica que enfrenta ese estado son los que han llevado a establecer este mercado de futuros. El precio del agua en California se ha duplicado en el último año según este indicador y con la mayor escasez de este bien, junto al aire, clave para la vida, la llegada al mercado de materias primas permitirá según los expertos una mejor gestión del riesgo as+futuro vinculado a este bien. Así, los agricultores, fondos o municipios podrán cubrirse o especular ante los cambios en el precio del agua. En los términos del CME Group, los nuevos contratos permitirán una mejor gestión del riesgo asociado a la escasez del agua y realizar una mejor correlación entre oferta y demanda en los mercados. Aunque el índice está basado en los precios de las principales cuencas fluviales de California, donde la escasez del agua ha aumentado, este valor podrá ser usado como referente para el resto del mundo en los mercados del agua. Estos contratos de futuros no requieren entrega física de agua y son puramente financieros, basados en el precio semanal promediado entre las cinco principales cuencas de California hasta 2022. Es decir, los precios actuales y futuros del agua también formarán parte del gran casino global El nuevo índice permitirá no tener que recurrir a una estimación «a ojo» del precio futuro del agua, sino a cuáles son las expectativas de los principales actores de este mercado. China y Estados Unidos son los principales consumidores del mundo de agua y, según Naciones Unidas, 2.000 millones de personas viven en países con graves problemas de acceso al agua, mientras que en los próximos años dos tercios del planeta podrían experimentar escasez de agua y millones de personas verses desplazadas. La explotación excesiva de este recursos por el sector primario, la industria y el consumo humano, así como el cambio climático, han llevado a que este recurso sea cada vez más escaso.