Tocando un asteroide: la misión de OSIRIS-REx . Video

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La OSIRIS-REx es una sonda espacial de la NASA diseñada con el objetivo de alcanzar el asteroide Bennu, entre las órbitas de la Tierra y Marte, recoger una muestra del material de su superficie y volver a la Tierra para que esta muestra sea analizada.​ Fue lanzada el 8 de septiembre de 2016 desde cabo Cañaveral. Llegó al asteroide el 3 de diciembre de 2018. Y esta semana descendió en Bennu.

La misión de la nave OSIRIS-REx (Origins, Spectral Interpretation, Resource Identification and Security – Regolith Explorer) para recolectar material de la superficie de Bennu fue altamente compleja y riesgosa. Frente a los desafíos que representa descender en un asteroide plagado de rocas del tamaño de un edificio, que además expulsa partículas que vuelven a caer como lluvia sobre su superficie, la NASA diagramó un procedimiento que duró cuatro horas y media. Los pasos para que la sonda se posara en la superficie del asteroide por escasos segundos y tomara el material que luego será analizado en la Tierra fue el siguiente: 1- La secuencia de descenso comenzó con OSIRIS-REx encendiendo sus propulsores para dejar su órbita segura aproximadamente a 770 metros de la superficie de Bennu. 2- Después de viajar cuatro horas en esta trayectoria descendente, la nave espacial realizó la maniobra «Checkpoint» a una altitud aproximada de 125 metros. Esta combustión del propulsor ajustó la posición y la velocidad del OSIRIS-REx para descender abruptamente hacia la superficie. 3- Aproximadamente 11 minutos después, la nave espacial realizó la combustión «Matchpoint» a una altitud aproximada de 54 metros, ralentizando su descenso y apuntando a una trayectoria que coincidiera con la rotación del asteroide en el momento del contacto. 4- La nave espacial luego desciendió a la superficie, aterrizó durante menos de dieciséis segundos y disparó una de sus tres botellas de nitrógeno presurizado. El gas agitó y levantó el material de la superficie de Bennu, que luego quedó atrapado en la cabeza recolectora de la nave espacial. Después de este breve toque, OSIRIS-REx encendió sus propulsores para alejarse de la superficie de Bennu y navegó a una distancia segura del asteroide. 5- Después de la maniobra de salida de la órbita, la nave espacial emprendió una secuencia de reconfiguraciones para prepararse para el muestreo. Primero, OSIRIS-REx extiendó su brazo de muestreo robótico, el mecanismo de adquisición de muestras Touch-and-Go (TAGSAM), desde su posición de almacenamiento plegada hasta la posición de recolección de muestras. 6- Los dos paneles solares de la nave espacial luego se movieron en una configuración de «ala en Y» sobre el cuerpo de la nave espacial, que los colocó de manera segura arriba y lejos de la superficie del asteroide durante el aterrizaje. Esta configuración también colocó el centro de gravedad de la nave espacial directamente sobre la cabeza del colector TAGSAM, la única parte de la nave espacial que entró en contacto con la superficie de Bennu durante el evento de recolección de muestras. Lamentablemente, una porción significativa de la muestra se está perdiendo en el espacio, porque el compartimiento donde está alojada no se cerró correctamente. Nada es perfecto, ni siquiera los desafíos humanos más asombrosos. Agregamos este didáctico video de la NASA. En un castellano algo agringado, pero, nuevamente, nada es perfecto.

Investigadores del Conicet y de universidades piden revisar los criterios de compra de tests

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Frente a la reciente compra de 375.000 test rápidos a Laboratorios Abbot, por un valor de 1,9 millones de dólares, dejando de lado los test de producción nacional, como el NEOKIT de diagnóstico rápido desarrollado por el Conicet, instituciones oficiales y laboratorios argentinos, varios científicos que trabajan en el combate a la pandemia han hecho oír su voz.

«Treinta y dos investigadores del Conicet y de universidades firmaron e hicieron pública una carta al director del Instituto Malbrán, Pascual Fidelio, con sus objeciones a la licitación para comprar a una compañía internacional tests rápidos de antígenos (que detectan una proteína del virus) para diagnosticar Covid-19 y pidiendo que se revisen criterios de testeo.

En el pliego de la licitación se establece que el Malbrán deberá realizar una prueba de desempeño del test que se compre, que éste deberá mostrar una sensibilidad mayor o igual al 90% en comparación con la técnica de referencia, conocida popularmente como PCR. Sobre la base de estudios locales, subrayan los científicos, una prueba de desempeño de los tests de antígenos que respete la estadística de las cargas virales locales «de ningún modo puede dar como resultado un 90% de sensibilidad en comparación con la técnica de referencia». Los científicos piden que las pruebas de desempeño del test Panbio (de la empresa Abbott, que es el que se ajustaría a las exigencias de la licitación) se realicen teniendo especial cuidado en incorporar muestras con diferentes cargas virales que respeten la estadística de las obtenidas en nuestro país.

Cómo son los tests de COVID-19

En un «anexo», los científicos detallan cuál es la utilidad de cada tipo de test para la gestión de la pandemia. Dejando de lado los serológicos (que detectan anticuerpos), hay tres básicos: los de PCR, isotérmicos LAMP (que no requieren ciclos de temperatura); y de antígenos. «Las PCR son los más sensibles y selectivos, presentan una sensibilidad muy alta y en principio podrían detectar incluso una sola copia del ARN del virus presente en la fracción que se analiza. Se basan en la amplificación génica. El valor que entregan es el número de ciclos (Ct) de duplicación necesaria para hacer detectable el ARN del virus. Por ejemplo, un Ct=20 significa que la muestra se multiplicó por 2 veinte veces, es decir, algo más de un millón de veces para ser detectable». Con respecto de los isotérmicos (LAMP) también amplifican, pero con un método que es a temperatura constante y vuelve muchísimo más barato el instrumento de laboratorio necesario para su uso (100 a 1000 dólares versus más de 20.000 para la PCR). Su sensibilidad no es tan alta como la de PCR (se necesita 10 veces más concentración de ARN para detectarlo)». Por último, los tests de antígenos o «rápidos» no amplifican y su sensibilidad es muchísimo menor. Presentan la ventaja de dar un resultado en 20 a 30 minutos, pero son igual de invasivos que los dos anteriores, exigen las mismas precauciones de bioseguridad, y son igual de lentos en esa etapa. Además, son entre 500 y 50 veces menos sensibles que los que utilizan la técnica de PCR y LAMP respectivamente. Según los científicos, ningún test tiene sensibilidad 100%, pero por la dispersión de cargas virales, algunos individuos positivos prácticamente no tienen potencial de contagio, mientras otros son altamente infectivos. Conocerla tiene un importante valor para el manejo de los brotes.

Conclusiones

Los tests rápidos no pueden reemplazar a la PCR en el diagnóstico debido a su baja sensibilidad -concluyen-. Por eso, la rutina que se ha determinado implica que si da negativo debe retestearse con PCR. Este hecho los pone muy por debajo de los tests LAMP. No se entiende entonces la razón por la cual estos se han eliminado en el documento del Ministerio de Salud en dos de las tres situaciones de positividad de testeo, mientras que se habilita el uso de tests rápidos, menos sensibles, que no pueden dar un resultado de descarte por no tener poder predictivo negativo. En vigilancia activa estos tests dejarían afuera un porcentual importante de casos con capacidad de contagio, pero podrían servir como método masivo de screening de supercontagiadores. En resumen, los test isotérmicos deben ser los que reemplacen a las PCR donde no se encuentren estos, y los tests rápidos de antígeno deberían servir solamente como una ayuda excepcional donde no se cuenta con otro tipo de test. El hecho de que sean nacionales y desarrollados por la ciencia local debería ser una razón adicional y muy fuerte para esta elección«.»

Barrick Gold anunció extensión de vida útil de la mina de oro Veladero hasta 2033

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La minera Barrick Gold anunció que extenderá la vida útil de la mina Veladero, en San Juan, hasta el año 2033. Afirmó que, en ese lapso, el proyecto tendrá un impacto en la economía de US$ 5,3 mil millones. Ese fue el contenido de la exposición del CEO de Barrick Gold, Mark Bristow, en la Exposición Internacional «San Juan factor de desarrollo de la minería argentina», que esta vez, se hizo en forma virtual. El empresario señaló que para alargar el rendimiento de la mina se avanzará en proyectos asociados con otras empresas que podrían generar inversiones adicionales por unos US$ 600 millones. Algunos de esos nuevos puntos cordilleranos donde la minera está haciendo tareas de exploración son La Ortiga, Penélope, Porfiada y Cerro Pelado, entre otros.
Mark Bristow, CEO de la minera Barrick Gold

Mark Bristow, CEO de la minera Barrick Gold

Según el ejecutivo la «Argentina tiene un enorme potencial desde el punto de vista geológico. Por eso se puede seguir operando Veladero. Es un lugar desafiante para operar, debido a las restricciones financieras, pero estamos comprometidos con el Gobierno para encontrar soluciones aceptables«, dijo el directivo. Bristow agregó que «el precio del oro también es un componente bien importante de la industria que desde los 70, los diferentes eventos hicieron subir su precio como en los últimos meses y el precio va a seguir alto en el futuro y abre una oportunidad y motivación para seguir explorando». «En 2019, Veladero no era viable a US$ 1200 la onza. Pero ahora, a diez años, considerando los precios actuales, la rentabilidad es bien atractiva», continuó diciendo el empresario. El objetivo es llegar a medio millón de onzas al año y bajar un 50% los costos para que pueda cotizar mejor». Como parte de ese proceso, la empresa tiene previsto conectar la mina con la  energía eléctrica de Pascua Lama que es más económica que la utilizada actualmente en Veladero, con diesel. Según los gráficos expuestos durante su presentación, Veladero contribuyó con US$ 9,5 mil millones a la economía argentina entre el 2005 y el 2019. Y se espera, durante los próximos 13 años la generación de  otros US$ 5.000 millones de nueva creación de valor en el pais en forma de salarios, impuestos y compras de bienes y servicios». En cuanto a los empleos generados en la mina, a sus 3300 empleados se sumaran otros 400 nuevos puestos a fines de octubre, de los cuales el 93,5% son trabajadores sanjuaninos, destacó el CEO de la minera que, en el mundo, tiene 40 mil empleados. Sobre la operación de la minera en el proyecto binacional de Pascua Lama, cerrado en 2013 por cuestionamientos ambientales, el directivo de Barrick dijo «Vamos a parar la pelea. Hay que empezar de cero, con nuevos permisos, de una manera apropiada y más responsable a futuro». Según detalló luego Leandro Sastre Salim, vice-presidente de Exploración de Barrick Gold en America Latina, en la zona donde están ubicados los proyectos de Veladero y Pascua Lama hay oro por más de 40 millones de onzas identificado. Por eso, según el directivo, la empresa sigue buscando «oportunidades en la Argentina». Así lo está haciendo en la provincia de Salta, en una zona llamada El Quevar, mediante un acuerdo firmado con la empresa Golden Minerals.

Las misiones argentinas a la Antártida en el marco de la pandemia

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«La preparación para la Campaña Antártica de Verano (CAV) 2020-2021 ya comenzó, con un estricto protocolo que se adapta a los requerimientos dispuestos para evitar la propagación del COVID-19. Además de los desafíos típicos de cada campaña, este año se suma la preocupación por el riesgo de contagio. Según se conoce hasta la fecha, la Antártida permanece libre de casos declarados del nuevo coronavirus, y las autoridades argentinas quieren que se mantenga así.

El Ministerio de Defensa y el Estado Mayor Conjunto están preparando un protocolo para evitar la posibilidad de contagios. La preparación habitual de la CAV requiere del relevo de las dotaciones y el abastecimiento de las bases permanentes y temporales que Argentina alberga en el continente. Pero como aseguró el Ministro de Defensa Agustín Rossi estos días, «existe una responsabilidad especial para evitar que el virus llegue allí».

El severo protocolo sanitario incluirá el aislamiento preventivo de 14 días de todas las personas que tengan que viajar. El primer día, a cada uno de sus integrantes se les realizará un test de PCR, un hisopado que detecta si la persona está infectada con coronavirus. Luego, se procede al inicio de la cuarentena de dos semanas donde se les realizará controles médicos de rutina. Y una vez finalizado los 14 días de aislamiento, cada integrante de la dotación debe someterse nuevamente a un test de PCR. Así, con el resultado del hisopado negativo, se autoriza al tripulante a viajar a la Antártida, sea por avión o buque.

La CAV consta de tres fases que se completan cada año, la primera comienza en diciembre y tiene como tarea principal el relevo y abastecimiento de la Base Marambio. La fase dos, inicia en el mes de enero donde se procede a realizar el relevo de la Base Belgrano II, la más lejana, y por último se concreta la fase tres que completa las tareas de la CAV pero en la Base San Martín. Pero como condición por el contexto de pandemia, se estableció que habrá varios cambios con el objetivo de disminuir el riesgo de contagio.

Base Marambio
Uno de los cambios establecidos es que las bases temporarias y refugios no podrán ser ocupados, y la Escuela Dr. Raúl Alfonsín de la Base Esperanza permanecerá cerrada durante el ciclo lectivo 2021. También se reducirá la cantidad de personal que viajará a la Antártida. Para empezar el personal científico y de investigadores que desarrollan actividades en las bases permanentes y que invernan allí, «será muy limitado», como también el personal que desarrolla las tareas esenciales durante la etapa de verano. Este nuevo escenario plantea una CAV reducida, que se verá limitada en la cantidad de trabajo que se podrá realizar en el campo científico.

Estas nuevas medidas han generado mucha preocupación. La reducida capacidad de personal operando en la Antártida y la suspensión de varias actividades pone en cuestionamiento cuál será el verdadero alcance de la campaña antártica argentina y que sucederá de cara al futuro en un contexto internacional donde los especialistas epidemiólogos del mundo aseguran que la situación ocasionada por el covid-19 no cambiará en los años venideros, a menos que haya una vacuna efectiva.

Las empresas de turismo que realizan su actividad en la Antártida ya han anunciado que retomarán sus viajes a partir de noviembre. Si bien estas empresas operan con protocolo sanitario, y probablemente reducirán también su capacidad de transportar turistas, lo cierto es que el flujo de personas a la Antártida aumentará considerablemente el próximo mes, exponiendo al territorio a un posible inicio de contagios.

La apertura del turismo en la región podría frustrar los planes de las autoridades argentinas por intentar evitar infectar a la Antártida con este nuevo virus. Si es así, limitar el personal y las tareas podría no ser la mejor estrategia en término de intereses a largo plazo.

El continente antártico, uno de los territorios más hostiles y alejados del planeta, alberga uno de los ecosistemas menos alterados del mundo. Ejerce un rol estratégico como regulador de climas, temperaturas, vientos y corrientes marinas. Así, su importancia se extiende a todo el planeta Tierra, y no sólo al territorio argentino. Gracias a la actividad que realizan los científicos en la Antártida, se pueden realizar estudios que analizan el cambio climático, – al estudiar el hielo y como estos se derriten – y con ello predecir el futuro ambiental del mundo y de la Argentina, en un contexto también preocupante de calentamiento global.

La CAV le brinda a la Argentina el privilegio de ostentar presencia en uno de los territorios más valorados del planeta, y sostener año a año tareas de labor científica que favorecen a la humanidad. Pero sobre todo, la CAV contribuye al enriquecimiento del capital humano, tanto científico como el personal de las fuerzas armadas, que constituyen un pilar vital para la construcción de la defensa nacional.

Las fuerzas armadas del mundo están sufriendo un proceso de adaptación al nuevo contexto de covid-19, incorporando protocolos. Esto ha supuesto que la planificación de la defensa de muchos países se oriente a crear protocolos eficientes para evitar contagios y probables brotes, pero también que les permita sostener su estructura sin que se vea afectada o disminuida su capacidad operativa. Con la misma lógica se debería planificar las futuras misiones en la Antártida, buscando maximizar la presencia Argentina y no disminuirla

El gobierno prorroga las restricciones hasta el 8/11. La situación en AMBA y en provincias

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Por primera vez Alberto Fernández presentó fuera de Buenos Aires la extensión de las medidas de cuidado por el coronavirus, que seguirán otras dos semanas. Explicó que el país se estabilizó en una meseta de 15.000 casos diarios, pero que en el interior del país se ha diseminado el virus. Pidió entender la gravedad de la situación. También por primera vez se refirió a la temporada de vacaciones de verano, un tema sensible por la situación crítica que vive el turismo y el hastío social generalizado tras siete meses de medidas de aislamiento. «Todos queremos que exista verano, pero para que exista verano es muy importante que nos cuidemos hoy» «Sentimos que estamos estabilizándonos en una meseta de 15 mil casos diarios», resaltó el presidente al anunciar desde Misiones la nueva fase del aislamiento social preventivo por coronavirus, que comenzará el lunes próximo. «Lejos estamos de haber resuelto este tema», indicó, al destacar que continuarán las medidas: «un mecanismo de aislamiento para algunos y de distanciamiento social para otros». No obstante, adelantó que «poco a poco» se abrirán las actividades «porque la economía también lo necesita», pero «siempre con prudencia». Al igual que en el último anuncio, el mandatario puso el énfasis en las provincias más afectadas por el virus, donde se mantendrán las medidas vigentes por 14 días más para evitar los contagios. «Lo que vemos es que en el interior del pais ha diseminado el virus mas alla de las ciudades», resaltó el presidente, quien explicó que el virus «está también en pequeños pueblos». Declaróó que por eso también decidió ayer «concentrar el esfuerzo en las ocho provincias más afectadas», aquellas que concentran el 55% de los contagios. Las ocho provincias que tienen las ciudades y localidades más comprometidas son Santa Fe, Córdoba, San Luis, Mendoza, Neuquén, Río Negro y Tucumán. Con los gobernadores de esos distritos el Presidente habló ayer vía zoom. El balance, según trascendió, fue que las medidas que se tomaron hace dos semanas «fueron oportunas» aunque «hubo lugares en donde el cumplimiento no fue efectivo». Respecto al AMBA, valoró que se registran 8 semanas consecutivas de caídas de nuevos contagios. «A pesar de que hay una baja clara todavía no podemos quedarnos tranquilos porque hay un número de contagios importantes». La decisión de hacer el anuncio desde Misiones fue del propio Fernández. Así se los comunicó este jueves a los gobernadores que participaron de la reunión virtual en la que analizaron la situación epidemiológica en todo el país. Los pormenores de aperturas o cierres de actividades quedan en manos de cada gobernador.

El gobierno prepara un plan de vacunación masiva a partir de fin de año

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Fuentes del Ministerio de Salud han hecho conocer a varios periodistas -en forma no oficial- que se está diseñando un plan de vacunación masiva y obligatoria para fines de año que abarcaría a no menos de 13,5 millones de personas, entre personal de salud y grupos de riesgo. Lo consideran el primer y necesario paso para llegar a toda la población hacia marzo de 2021.

Frente a algunas reservas expresadas, también en privado, «¿Tiene sentido hablar de un plan cuando no se conocen fechas ni características, si no se sabe todavía cuál o cuáles serán las vacunas a aplicar? Qué cadena de frío se necesitará, por ejemplo?». La respuesta es que la vacunación es ante todo un problema de logística: transporte y distribución, gigantesco. Muchos detalles pueden variar, pero el esfuerzo central puede y debe planearse desde ya. El otro factor -resulta evidente- es que la vacuna es el único antídoto efectivo contra la pandemia de coronavirus para salvar vidas y también una economía que está en terapia intensiva. Como se anticipó aquí en AgendAR, el ministro Ginés González García está negociando plazos y precios con al menos cinco laboratorios que ya tienen vacunas en fase 3 de experimentación: Oxford-Astra Zeneca (Gran Bretaña) Sinopharm (China), Sputnik V (Rusia), Jansen y Pfizer (Estados Unidos). Sin definiciones ni plazos definidos, y por orden del Presidente, se afirma que el ministro seguirá un orden establecido de prioridades a la hora de la elección, en cuanto a la o las vacunas estén disponibles. «Primero el cuándo, después el cuántos y por último (aunque no menos importante) el cuánto».
La prioridad es, por ende, la velocidad, luego la cantidad de dosis y por último su precio
Nadie quiere arriesgar una alternativa, pero Pfizer pica en punta para ser la primera, según comentan en despachos oficiales. Astra-Zeneca, que produce y distribuirá aquí el empresario Hugo Sigman, tiene la ventaja del precio, unos 4 dólares por dosis contra 37 de la empresa Moderna, con la que Argentina aún no firmó acuerdos y que parece destinada únicamente al mercado estadounidense. También Sinopharm, con la que trabaja la fundación Huésped de Pedro Cahn, está entre las más esperadas. «La selección será científica y a la vez geopolítica«, suele repetir el ministro de Salud, quien apela a veces a una humorada para describir las presiones de las distintas empresas a la hora de ofrecer la solución que el mundo espera. «Cada uno me habla mal del otro para que le compremos la vacuna a ellos«, resume González García en la intimidad, y da otro detalles: salvo Jansen, el resto de las opciones incluye la obligatoriedad de una segunda dosis que aseguraría su efectividad. «Hay mucha presión social para hacer magia», hacen trascender cerca de González García, en crítica a la oposición y a sectores «que quieren abrir todo, aunque reconocen como «un tiro en el pie» las omisiones en el conteo de testeos, que le valieron la exclusión de un sistema global de medición de casos. Lo que sí está definida, dicen en el ministerio, es la obligación de vacunarse de cada ciudadano. «Hay una ley de vacunas que hay que cumplir. Y más en este caso donde la responsabilidad es individual y colectiva», afirman desde el ministerio de Salud, aunque no prevén por el momento castigos o penalizaciones para aquellos que decidan no vacunarse. Desde AgendAR, observamos que una ley que no establece sanciones, es una expresión de deseos. Pero creemos que la presión social que hoy empuja las flexibilizaciones -aunque algunas ean imprudentes- terminará por hacerla obligatoria, si se ven resultados positivos.

«El martillo y la danza» se ofrece como alternativa a una larga cuarentena que perdió efectividad

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El ingeniero franco-español Tomás Pueyo se volvió viral con su teoría de la danza y el martillo para aplicar la cuarentena. Dice que hoy sólo se puede mitigar el virus.
En marzo de este año, Tomás Pueyo empezó a escribir en las redes sociales algunas reflexiones sobre la por entonces reciente pandemia de coronavirus y cómo frenarla. La reacción a sus comentarios fue tal que siguió el consejo de sus amigos, y acomodó esas ideas en un posteo que publicó en Medium. Tuvo una enorme repercusión y el segundo, “El martillo y la danza”, tuvo 40 millones de vistas. “Es loco, porque no soy experto en epidemiología ni doctor en medicina. Pero esto habla del hecho de que hoy, con Internet, cualquiera puede acceder a los datos y a los medios para distribuirlos”, reflexiona Pueyo. Este franco-español de 38 años es ingeniero, empresario y escritor. La viralización de su teoría de la danza y el martillo lo convirtió en referente, speaker y consultor de gobiernos. En Argentina también se tomaron en cuenta estos principios para establecer la estrategia de gestión de las cuarentenas. La teoría propone, primero, aplanar el pico de contagios con medidas duras de distanciamiento social (el martillo), para luego controlar la evolución según el riesgo (la danza) e ir recuperando la vida cotidiana. Hoy, 10 meses después de los primeros casos de coronavirus en el mundo, Pueyo cree que hay cosas que cambiaron, pero otras no tanto: por ejemplo, la diferencia entre los países desarrollados, que pudieron mantener una baja prevalencia, y los países en desarrollo, que no lo lograron. “Vemos que tenemos que forzar a los gobiernos a hacer pruebas, aislamientos y cierre de fronteras imponiendo controles de manera más activa que hacer solo un lockdown (cuarentena estricta)”, explicó en un panel en el Roche Press Day. En este encuentro virtual, especialistas internacionales analizaron los desafíos y enseñanzas para la gestión de la salud en Latinoamérica en la pandemia y más allá de ella, cómo sus consecuencias impactan en las enfermedades no transmisibles y cómo las soluciones digitales y la participación ciudadana pueden mejorar los sistemas sanitarios. Pueyo contesta el reportaje de la periodista argentina Adriana Santagati:
—Argentina aplicó una cuarentena temprana y, siete meses después, estamos entre los países con más casos. ¿Qué falló? —Argentina hizo mucho de lo que se sabía en ese momento. Cerró el país para entender rápidamente que es lo que pasaba, y al principio tuvo bastante éxito, pese a todo. En la mayoría de las ciudades del país no había casos. Pero lo que paso al principio, específicamente en Buenos Aires, es que hubo focos en barrios más pobres que no se pararon y luego de ahí salieron a las zonas colindantes. Es un problema al que no se había enfrentado el mundo hasta ese momento, quizás el país que estuvo más cerca fue Singapur, que tuvo un brote muy fuerte a finales de marzo, en los barrios más pobres donde había mucha gente junta y por ende es muy difícil controlar el virus. –¿Qué se debería haber hecho? –Lo que falló es que lo que se supo hacer bien en Buenos Aires no se aplicó lo suficientemente rápido en Buenos Aires. En el barrio 31 y en Quilmes (NdR: se refiere a Villa Azul) se cerró el barrio, se traía la comida y se testeaba a todo el mundo, y en esos barrios se paró. Pero ese aprendizaje no se utilizó lo suficientemente rápido en el resto. Lo segundo es que una vez que ya está descontrolado y a pesar de aplicar un martillo no eres capaz de controlarlo, hay que darse cuenta de que si algo no funciona seguir usándolo no va a ayudar. Una de las claves del martillo no era solamente parar la epidemia, sino aprender y saber qué hacer. Si el martillo no está funcionando, mantenerlo aplicado es durísimo para la economía. Y eso no se tiene que hacer. —¿Habría que haber flexibilizado antes esa cuarentena y haber pasado a una danza en otras condiciones? -Absolutamente. Pasar a la danza cuanto antes. Hay muchas medidas que se pueden tomar. El barbijo se tomó bastante bien, pero el testeo y rastreo de contactos no estuvo al mismo nivel, tengo entendido. Otro punto es que también Argentina tuvo mala suerte porque justo empezaba el invierno y la gente se queda más en casa y esa es muy mala receta para el coronavirus: estás encerrado, no hay aireación buena y hay muchas más infecciones. Eso es una oportunidad que está viniendo para Argentina, porque a medida que el tiempo mejore se puede enfocar en tener todo lo que se pueda de actividad al aire libre. Eso, con las otras medidas, sí puede parar el virus. Lo que no se puede hacer es mantener un martillo tanto tiempo porque es demasiado caro.
The Hammer and the Dance (El martillo y la danza), el escrito que Tomás Pueyo publicó el 19 de marzo y se volvió viral y motivo de consulta de líderes de todo el mundo.
The Hammer and the Dance (El martillo y la danza), el escrito que Tomás Pueyo publicó el 19 de marzo y se volvió viral y motivo de consulta de líderes de todo el mundo.
—Hablando con los resultados puestos… ¿en qué momento se debería haber flexibilizado el martillo? —Es una posición muy difícil para un gobierno tomar esas decisiones, y lógicamente sé menos del caso especifico de Argentina que el gobierno, pero te puedo decir que inicialmente el martillo —por lo que se vio en China— tendría que haber tenido éxito a las siete semanas. Si a las siete semanas ves que no has sido capaz de pararlo, tienes que replantearte la estrategia. —Mencionaste los testeos. ¿La falta de más testeos fue una de las fallas? —Sin duda. La tasa de posibilidad de Argentina es altísima, llegó al 60%. Una positividad del 60% significa que no tenemos ni idea de los casos que hay. Es difícil, porque faltaban reactivos en ese momento. Si no tienes testeo, el rastreo de contactos, aislamiento y cuarentena se vuelven imposibles. —¿Y qué es lo que habría que hacer ahora, que nos acercamos al millón de casos y superamos los 25.000 muertos? —(Piensa y calcula en voz alta) Muy probablemente haya más de un millón de casos en Argentina, esos son los oficiales. Personalmente, lo que diría es que va a ser imposible suprimirlo. Es posible que el verano ayude, pero todo lo que puedes hacer es mitigarlo. Y mitigarlo de la manera menos costosa posible. Todas las partes de la economía que sean las más costosas para cerrar, hay que evitarlas todo lo que se pueda. Como las escuelas: es extremadamente costoso mantenerlas cerradas. Si se hace inteligentemente, hay que abrirlas.

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Desde AgendAR tenemos que señalar que en el Ministerio de Salud de Israel no piensan lo mismo. Pero es cierto que el de las escuelas es uno de los temas donde hay afirmaciones más contradictorias. En cualquier caso, la dificultad para aplicar estas medidas que recomienda en nuestro país son principalmente su extensión, su carácter federal y el transporte por carretera de los insumos esenciales.

Una central Hualong-1 logró por 1° vez reacción en cadena sostenida (Es el que China nos vende)

La Corporación Nacional Nuclear de China (CNNC) anunció que la unidad 5 en la planta de energía nuclear de Fuqing (provincia china de Fujian) llegó a su primera reacción sostenida o en cadena el pasado 21 de octubre. La unidad, el primero de dos plantas de demostración Hualong-1 en el sitio, está programada para comenzar a operar comercialmente (es decir, vender electricidad) a fines de este año, y la unidad 6 lo seguirá a fines del próximo año. La Unidad 5 será el primer reactor Hualong-1 en servicio en el mundo. Es uno de los 10 productos de exportación con el que China pretende borrar su vieja imagen industrial en el mundo, basada únicamente en bajos precios, y hacerse valer como un país de tecnología sofisticada que vende productos y sistemas de alta calidad. El nombre mismo de la Hualong-1 trasunta orgullo nacional: significa «Dragón chino». No sólo es una máquina, sino un emblema. Esta noticia, que aquí desarrolla WNN, World Nuclear News, es de especial interés para nosotros los argentinos. Porque la CNNC es la corporación china que está en negociaciones, muy avanzadas, con nuestro gobierno para vendernos una de estas plantas de potencia Hualong-1, idéntica a la que hoy «se puso crítica» en Fuqing. Seríamos el 2do cliente internacional de la Hualong-1 y el primero en Occidente: Pakistán compro dos unidades, hoy en construcción en los alrededores de Karachi. La Hualong se ofrece a la Argentina en condiciones económicamente favorables, es cierto. Pero en AgendAR no queremos abandonar el proyecto de Atucha III con tecnología CANDU, una máquina de tubos de presión moderada y enfriada por agua pesada. Atucha III CANDU sería similar a la de la central cordobesa de Embalse, pero con una potencia de 740 MW. Las CANDU son plantas que tienen 60 años de experiencias y mejoras en 7 países del mundo. La tecnología la conocemos bien, la podemos construir cuantas veces querramos en territorio propio y también reparar. Más aún, una CANDU quema uranio natural, es decir sin enriquecer, lo que nos vuelve independientes en materia de combustibles. El uranio natural genera, desde 1974, toda nuestra electricidad nuclear. Pero además nuestras plantas pueden también funcionar con otros combustibles nucleares, ligeramente enriquecidos o reciclados, entre ellos el torio, 4 veces más abundante que el uranio en la corteza terrestre.

Remes Lenicov en la Universidad de San Martín

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El economista, ministro de Economía de la provincia de Buenos Aires de 1989 a 1997 y ministro de Economía de la Nación en el crucial 2002, expuso sobre los efectos de la pandemia en la economía mundial en el 6° Seminario de Investigación de Economía y Negocios de la UNSAM y dijo que la educación es central para sobrellevar los cambios acelerados de la cuarta revolución industrial. En la apertura del encuentro, el decano Marcelo Paz dijo que vivimos una situación histórica con algunas similitudes a los años 2000 y que “para nosotros es muy importante escuchar a Jorge Remes Lenicov (ex ministro de Economía, diputado y embajador ante la Unión Europea), por su experiencia y por la proyección hacia adelante que nos brinda, además de formar gente dentro del ámbito de la Universidad”. El profesor Remes Lenicov basó su exposición en el último boletín publicado por el Observatorio de la Economía Mundial, centro que dirige en la Escuela (OEM-EEyN-UNSAM) y que mensualmente emite informes de coyuntura internacional. Ofreció una mirada sobre los cambios acelerados que está produciendo el Covid-19 a nivel internacional y las perspectivas pospandemia para 2021. Dijo que se trata de una crisis simultánea e inédita: “Los gobiernos actuaron rápidamente y se acepta el déficit, el aumento de la deuda y la ayuda a la población mediante subsidios”. Habló del shock de la oferta y la demanda, de modelos globales, geopolítica, cuestiones impositivas, paraísos fiscales, cadenas de valor, criptomonedas y la necesidad de cambios en el sistema internacional frente a una población que se manifiesta contra modelos que ya no acepta. “Nos encontramos frente a un cambio de paradigma: no se sabe adónde irá el mundo. Tendremos que discutir geopoder, política y sus instrumentos. Estamos entrando en años en los que el mundo se reordenará de otra manera para evitar el malestar de la población”. Respecto a la actual revolución industrial afirmó que los cambios tecnológicos impactan sobre el modelo de producción y el comercio internacional, pero que la pandemia acelera ese impacto: “nos hemos entrenado en pocos meses en el e-commerce, en las clases virtuales, en resolver cuestiones cotidianas con la tecnología y gracias a eso podemos superar la cuarentena. (…). Pero la reconversión de los trabajadores lleva años, por eso les va mejor a los más calificados: para los países es central la educación, para sobrellevar los cambios y crecer a futuro”. Luego respondió preguntas de los participantes, comentó las disputas de poder entre Estados Unidos y China, hizo referencia a evitar la dictadura digital en cuanto a la propiedad de los datos porque “el que tiene la información tiene el poder” y concluyó en que “América Latina se debe una discusión profunda acerca de porqué no crecemos: educación, acumulación de capital, aumento de productividad, suba en los precios son problemas que de momento no hemos sabido resolver”. La charla estará disponible en el canal de Youtube de la universidad y queda hecha la invitación para el próximo Seminario de Investigación del 26 de noviembre, 11 hs: “Ciencia abierta y desarrollo sostenible: un estudio de caso sobre investigación en Chagas”, a cargo de Valeria Arza, investigadora Cenit-EEyN-Conicet.

Control del mar argentino – Cuales son los medios disponibles a corto plazo

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Reproducimos información de la nota que preparó su editor Carlos Borda Bettolli para la publicación Zona Militar: «Ante la noticia de que la masiva flota de pesqueros chinos ha puesto rumbo nuevamente hacia aguas del Atlántico Sur, surge el interrogante respecto a los medios aeronavales con los que dispondrá la Argentina a los fines de ejercer las Patrullas de Control de Mar y de esta manera evitar la explotación ilegal de los recursos naturales nacionales.

En estos meses de 2020, la Armada Argentina y la Prefectura Naval tuvieron bastante actividad: en menos de 15 días (entre los meses de abril y mayo) se logró la captura de tres buques pesqueros luego que los mismos infringieran los regímenes legales vigentes para la actividad.

Solo en los decomisos de cargas (que incluye gastos incurridos de la Armada y Prefectura) realizados a los dos buques chinos y uno portugués, se recaudaron 54,5 millones de pesos mientras que el monto de las multas impuestas por la Subsecretaría de Pesca y Acuicultura ascendió a 56,2 millones de pesos. Realizando un simple análisis, estamos ante cifras que cubren con creces los gastos que implican las mencionadas patrullas de control de mar, y que en un futuro se podrían ver incrementadas gracias a las modificaciones realizadas en la Ley 24.922 Régimen Federal de Pesca.

Pese a que todos los años se tiene que lidiar con esta problemática, los encargados de la toma de decisiones en la Argentina solo han podido brindar soluciones parciales ante las consecuencias que tiene la pesca ilegal en aguas argentinas. En el mes de agosto informábamos que «…pese a que no hay cifras exactas, entidades como la Organización para la Protección de los Recursos del Atlántico Sudoccidental calculan que las pérdidas económicas anuales rondarían los 1.000 millones de dólares, cifra no menor si consideramos que en 2018, la Argentina exportó productos pesqueros por un valor total de 2148 millones de dólares (489 mil toneladas)…» Y esto solo si lo analizamos desde el punto de vista económico, ya que el daño al ecosistema marino resulta a esta altura irreversible atento la continua explotación que sufre esta particular región del Atlántico sur.

¿Por que decimos soluciones parciales? Porque pese al endurecimiento de sanciones y multas, a la Armada Argentina y la Prefectura Naval se les sigue negando el acceso a herramientas que les permitan ejercer un efectivo control del espacio marítimo.

Sin ir más lejos, la constante desinversión a las que han sido y son sometidas las FFAA ha derivado en pérdida de capacidades esenciales tanto para las misiones centrales como para estas tareas de control. Países como Ecuador y Chile son un ejemplo reciente de los medios y actividades que demandan la vigilancia de flotas pesqueras.

Medios actuales.

El Informe brindado por el Poder Ejecutivo a la Cámara de Diputados en el mes de agosto no hizo más que reflejar la precaria situación de la Argentina: Limitados medios aeronavales, tanto de la PNA como de la Armada.

Para el caso de la PNA, se informaba que la fuerza contaba con cinco guardacostas de la Clase Halcón (dos acondicionamiento y modernización) y un guardacostas multipropósito, mientras que los medios aéreos del Servicio de Aviación de la Prefectura Naval Argentina se limitaban a tres aeronaves (dos C-212-300 y un King Air 350iER).

La situación de la Armada también distaba de ser la ideal, con solo tres unidades disponibles en la División de Patrullado Marítimo: El patrullero oceánico ARA «Bouchard» P-51, el aviso ARA «Bahía Agradable» A-23 y la corbeta ARA «Granville» P-33. Estos buques son usualmente reforzados con buques del Comando de la Flota de Mar. Por su parte, el Comando de Aviación Naval solo podía disponer de dos aeronaves, un Grumman S-2T Turbo Tracker y un Beechcraft B-200 Kin Air.

La mayor carencia se aprecia en medios aéreos de exploración de largo alcance ya que la flota de Lockheed P-3B Orión de la Escuadrilla Aeronaval de Exploración se encuentra fuera de servicio desde hace un buen tiempo. Pese a la intención del COAN por retornar a condición de vuelo al menos a uno de sus Orión, los esfuerzos del Taller Aeronaval Almirante Zar han dado con novedades (fatiga de material principalmente) que requerirán una importante inversión de tiempo y dinero para su solución. Para el Orión que estaba en proceso de modernización en FAdeA, también se deberá aguardar ya que su finalización se ha incluido en el proyecto de presupuesto 2021. Esta situación se pudo haber mitigado de haber avanzado con la incorporación de los P-3C Orión norteamericanos, de los cuales se pusieron a disposición seis unidades vía el programa Excess Defense Articles junto con su respectivo paquete de actualización (vía FMS).

También se pudo haber avanzado en el refuerzo y mejoras de capacidades de los medios disponibles, ya que los mismos no disponen por ejemplo de sistemas tan básicos como resultan las plataformas electroópticas/IR estabilizadas para detección y seguimiento de blancos (tanto de día como de noche y en condiciones adversas). Con el supuesto impulso que se le pretende dar a la Industria de la Defensa nacional, no resulta descabellada la posibilidad de haber evaluado la incorporación de un pod como el POA de FixView en el Turbo Tracker o en el B-200 del COAN.

Dentro de un contexto desfavorable, la buena noticia es que se avanza con la construcción de los restantes patrulleros oceánicos. Recientemente pudimos informar sobre el avanzado estado de completamiento del ARA «Piedrabuena» P-52 así como de las otras unidades. De no mediar inconveniente, el P-52 se estaría incorporando a la Armada Argentina en el primer trimestre del 2021.

En paralelo también avanza un proyecto destinado a la modernización de las corbetas MEKO 140, el cual inicialmente fue erróneamente anunciado como una reconversión del perfil operativo de los mencionados buques. Los alcances del proyecto en estudio son más ambiciosos, ya que pretenden modernizar e incorporar nuevas tecnologías que también resultarían útiles para las tareas de control de mar.

Con una nueva temporada de calamar en ciernes, y con lo que será la presencia de una flota extranjera operando en los límites (o dentro) de la Zona Económica Exclusiva de nuestro país, no se puede pasar por alto que la mera presencia de medios aeronavales cumplen una doble función: disuasión y, llegado el caso, como elemento de aplicación de la ley. Como hemos reflejado en el artículo, queda una vez más en evidencia que los recursos disponibles para la salvaguarda del espacio marítimo argentino y sus riquezas siguen siendo insuficientes.»