El trigo HB4 y el desarrollo económico

0
Reproducimos estas reflexiones de Bernardo Kosacoff. Su autor es Licenciado en Economía (UBA), Profesor Titular de la Universidad de Buenos Aires en Organización Industrial (desde 1984), de la Universidad Nacional de Quilmes en Política Económica (desde 1993) y del MBA de la Universidad Di Tella (desde 2009). «El logro del desarrollo económico es un ejercicio colectivo de sociedades con una visión de futuro que permite una mejora sustantiva del bienestar, con procesos de inclusión social y sustentabilidad ambiental. Los determinantes de estos procesos son múltiples y las experiencias son idiosincráticas a cada país, de las cuales se permiten extraer lecciones muy útiles, pero no se pueden replicar automáticamente a otros contextos nacionales. Una lección transversal a todos los países, indica que la vinculación entre la ciencia, la innovación tecnológica y la producción –basada en una densa articulación entre los sectores públicos y privados es un pilar para el desarrollo. Asimismo, son esfuerzos con una visión compartida de largo plazo, que incluye simultáneamente una construcción institucional, con el fortalecimiento de las capacidades empresariales, en la generación de ecosistemas productivos. Estos son los activos claves para lograr una dinámica de cambio estructural asociada a la participación creciente de empleo calificado y desarrollo de capacidades tecnológicas. La experiencia internacional también indica que cuanto más disruptivo es el avance técnico más complejos son los procesos de adaptación y difusión a los nuevos escenarios productivos; valorizar la ciencia y la tecnología es un camino no exento de marchas y contramarchas. El secreto consiste en lograr –desde una perspectiva holística y de largo plazo- los acuerdos sociales que faciliten los aprendizajes para adoptar nuevos desarrollos; omitir el problema es perder la oportunidad del cambio. Veamos el contexto local donde se inserta el tema. El desempeño de la economía argentina en las últimas décadas ha sido decepcionante, es ineludible generar una estrategia de desarrollo para revertir nuestro estancamiento con creciente exclusión social. Sin embargo, existen esperanzas: en el país que hay modelos de organización tecno-productivos aplicados a sectores de actividad que son ejemplos de “clase mundial” (similares a los vigentes en una decena de países entre las 170 naciones en desarrollo). Entre otros, se destacan las áreas de servicios basados en el conocimiento, la farmoquímica, algunos núcleos metalmecánicos; la energía nuclear y buena parte de los complejos agroindustriales. No escapa que parte de la competitividad genuina de estas últimas actividades se asienta en la bondad de los recursos naturales, pero… no existen “bosques de soja” ni “yacimientos de trigo”; los logros son fruto de una larga trayectoria evolutiva en materia tecnológica, organizacional y productiva, donde la genética -vegetal y animal- tuvieron y tendrán un rol crucial. En su desarrollo –desde las primeras variedades y razas anexadas a los procesos inmigratorio- se jalonaron los primigenios procesos de selección natural, el fitomejoramiento convencional y, más recientemente, el uso de la moderna biotecnología (con sus variadas y cambiantes herramientas). Forma parte de una pieza central para la consolidación de actividades que, si bien son una parte pequeña de nuestra estructura productiva y social, nos demuestran la potencialidad de la argentina para poder recuperarnos. Y nos alertan acerca de la necesidad de no perder el rumbo de largo plazo. Debemos seguir fortaleciendo estas actividades y su construcción institucional, como ejemplo de su viabilidad para generar condiciones para su expansión a todo el tejido productivo, reduciendo las enormes heterogeneidades que hoy nos caracterizan y volver a crear empleo formal. Una tarea pendiente es la densificación del tramado exportador hacia bienes de mayor valor agregado; sumar valor –por industrialización y/o valorización de atributos- es un desafío que para la agroindustria remite –entre otros temas- a la segmentación de la materia prima; en el marco de una creciente des-comoditización de los granos, los países mundiales líderes apelan a la segmentación de calidades y contenidos readaptando sus sistemas de categorización y comercialización. Argentina tiene asignaturas pendientes en esa carrera que va más allá de las simples normas técnicas: se trata de modificar algunas rutinas de almacenamiento, transporte y comercialización –que involucran a los sectores públicos y privados- para que cada segmento de mercado se acople con la respectiva oferta y se resguarden –equitativamente- los múltiples intereses en juego. Así, el modo de funcionamiento pre establecido no es la mejor plataforma para la adopción masiva de nuevas tecnologías. El caso del Trigo HB4 debe analizarse en ese contexto y desde una perspectiva estratégica con proyección de largo plazo; no es un caso aislado sino que parece inscribirse –con una potencia icónica destacable- en la saga de dinámicas similares –como la liberación de la caña de azúcar resistente al glifosato, el uso restringido para seleccionar ejemplares de reproductores bovinos de alta gama en base a marcadores, las restricciones regulatorias a los medicamentos biosimilares, las hormonas de crecimiento y leches “maternizadas” derivadas de bovinos clonados y otros similares-. O sea, un evento disruptivo en un contexto no preparado. ¿Qué sendero seguir? ¿Desechamos los avances y mantenemos el statu quo o apostamos a fortalecer las plataformas tecnológicas que nos brindan la confluencia entre las modernas biotecnologías y las tecnologías informáticas? Anticipamos: no se admiten soluciones simples en base para satisfacer miradas individuales, sino que se apela a senderos complejos con múltiples participaciones sectoriales. Veamos sucintamente la situación de HB4. El Ministerio de Agricultura –en base a una destacable institucionalidad- acaba de aprobar la tecnología HB4 para el cultivo de trigo, única a nivel mundial que permite una mayor tolerancia a las sequias. Este logro es producto de una colaboración público-privada de 15 años entre Bioceres y el grupo de investigación de la Dra. Raquel Chan (Conicet-Universidad Nacional del Litoral) responsable del descubrimiento. En ensayos a campo llevados a cabo durante los últimos 10 años, las variedades de trigo HB4 mostraron mejoras de rendimiento en promedio del 20 por ciento en situaciones de sequía. La incidencia de este fenómeno ha aumentado su frecuencia en el contexto del cambio climático global, afectando cada vez más la estabilidad de los ecosistemas agrícolas. O sea, contamos –socialmente- con base científica-tecnológica y una buena alianza público-privada. A su vez, para su desarrollo se generó una alianza estratégica con la constitución de Trigall Genetics, un joint-venture entre Bioceres y Florimond Desprez de Francia, una de las empresas líderes a nivel mundial en genética de trigo. Bioceres se fundó en 2001, cuenta con más de 300 accionistas, entre productores agrícolas, cooperativas, grupos agroindustriales y otros actores del sector científico y financiero, cotiza en la Bolsa de Valores de Nueva York y comercializa insumos de alto valor tecnológico en más de 30 países, con filiales en Brasil, Paraguay, Uruguay, Bolivia, Colombia, Estados Unidos, Sudáfrica, Francia e India. En otros términos, existe base empresarial para traducir a la tecnología en motor de desarrollo –con impacto local e internacional-. El potencial de la capacidad innovativa no se reduce a este evento en el trigo, dado que se ha desarrollado una rutina de procesos de aprendizaje colectivos que ha conformado una plataforma con un potencial enorme para futuros desarrollos, ubicando al país como jugador global en una de las áreas más dinámicas a nivel internacional. O sea, no hablamos sólo de trigo, hablamos de una plataforma de lanzamiento de tecnologías multi-productos. Se trata sin duda de un producto icónico: el trigo es pan y el pan es símbolo universal del alimento. Su imagen se asienta parte en “lo simbólico” y parte en temas estrictamente objetivos de inocuidad, seguridad y novedad. Sobre esto último, la resolución del Ministerio para autorizar la liberación productiva se otorga en base a tres dictámenes técnicos independientes. Participó la Comisión Nacional Asesora de Biotecnología Agropecuaria (Conabia), concluyendo que los riesgos derivados de la liberación de este organismo vegetal genéticamente modificado (OVGM) al agro ecosistema, en cultivo a gran escala, no difieren significativamente de los inherentes al cultivo de trigo no GM. El Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) concluyó que no se encontraron objeciones científicas para su aprobación desde el punto de vista de la aptitud alimentaria humana y animal. Agrega, que no se encuentran reparos para la aprobación con destino a consumo humano y animal de los eventos de transformación antes mencionados, siendo estos tan seguros y no menos nutritivos que sus homólogos convencionales. Por su parte, la Subsecretaría de Mercados Agropecuarios, en su dictamen concluye que se estima que este evento proporcionará una nueva alternativa para optimizar el control de malezas en el cultivo de trigo y para aumentar los rendimientos ante situaciones de estrés hídrico. Del análisis comercial y su impacto en las exportaciones se advierte un posible riesgo, ya que el solicitante carece de aprobación comercial en Brasil, el principal comprador internacional de trigo argentino. Entiende que la misma debe estar condicionada a la aprobación comercial por parte de las autoridades competentes de Brasil, debiendo abstenerse la solicitante de producir y comercializar las variedades que contengan el evento hasta tanto obtenga la licencia de Brasil. Es muy importante señalar la participación de los Entes Reguladores para el análisis de los efectos de estas innovaciones. Como activo destacado, la Argentina cuenta con instituciones de alta capacidad, trayectoria y reconocimiento internacional. O sea, el tema es más comercial que estrictamente técnico. En este contexto se han planteado serias objeciones a la aprobación de la comercialización del trigo HB4 por parte de varios actores, principalmente de productores trigueros. Aceptando los dictámenes de CONABIA y SENASA, su rechazo plantea, que el mercado mundial del trigo alcanza los 175 millones de toneladas anuales y el de harinas a los 18 millones y los dos en su totalidad son no transgénico. En varios países se intentó lanzar eventos en trigo que no pudieron prosperar debido a la reacción negativa de los mercados compradores por: (i) la no aceptación por parte de los consumidores locales y/o extranjeros de los productos elaborados con cultivos transgénicos y (ii) la dificultad de mantener separada la producción transgénica de la no transgénica. Argentina sería el primer país productor de trigo en el mundo en aceptar la producción y el consumo de trigo transgénico (OGM), y es de suponer que esto, más que ser una ventaja, generará un problema relevante en la comercialización de nuestro trigo tanto dentro como hacia afuera del país ya que no se ha implementado ningún sistema comercial que permita segregar (separar) y controlar la trazabilidad de los granos provenientes de variedades OGM y no OGM. Este es un tema crucial donde la “institucionalidad” y rutinas productivas y comerciales previas no están aggiornadas como para garantizar una adecuada segmentación. Una parte corresponde a los mercados externos. De acuerdo a los expertos, más allá de beneficios productivos, podría haber «un efecto negativo en la exportación argentina de trigo». Es obvio que los importadores –muy cercanos a los molinos harineros- prefieren mantener la situación previa con escasa segmentación. Una situación alternativa les significa segmentar los procesos –harinas GM y “naturales”- con los consecuentes costos; mayores producciones globales y precios en descenso para calidades GM no les son comercialmente atractivas. Nótese que los consumidores menos favorecidos a nivel de ingresos y/o los ubicados en países cercanos a la subsistencia –desde algunos países africanos a ciertos estados/provincias latinoamericanas- muy afectados por los “efectos sequías” no tienen “voz” de representación ni opinión. Por otra parte, el consumo local no tiene experiencia en consumir trigo GM. La primera reacción –subconsciente- es de rechazo al producto apelando a la consabida fórmula “mejor malo conocido que bueno por conocer”. Una sana política trabajaría sobre el aporte objetivo de información general y precisas normas de etiquetado. El eje –pensado en un comprador racional- es información clara y precisa para respetar la “soberanía” del consumidor. Muchos perfiles de consumidores derivan en muchas “voces”. El mercado puede responder con libertad a cada una de ellas si se regula acertadamente. Un eslabón previo son los molinos harineros y las empresas. Ya existen pedidos de parte de firmas alimenticias nacionales e internacionales que operan en nuestro país, de comprar únicamente harina o trigo no transgénico. Siempre queda la pregunta incómoda: ¿están dispuestos a pagar más por una calidad diferenciada? Nuevamente la inercia –y los intereses- previos priman sobre lábiles criterios de conjunto asociados con mayores producciones, menores precios e incremento de los saldos exportables. Adicionalmente sostienen que el uso comercial nacional del trigo HB4 impactará en los precios y abastecimiento de trigo en el país. No solo se ponen en riesgo las exportaciones de trigo y harina, sino también de pellets, almidón, gluten, panificados, fideos y todos los productos del segundo procesamiento donde existen miles de PyMEs que actúan en esta cadena. Obviamente el razonamiento supone el mantenimiento de las rutinas comerciales y regulatorias actuales. Al inicio de la cadena, la actitud de los productores –un amplio arco de agentes interesados e involucrados en el tema con diversos intereses- y algunas de sus varias entidades de representación oscila entre su aceptación –en base a mejoras en costos/productividad- y rechazo sobre las prevenciones de cierres de mercados, entrecruzamientos de variedades y dudas sobre la apropiación de los eventuales efectos positivos. Subyace la no completamente resuelta situación de los derechos de propiedad y pago por el uso de la nueva semilla. Nuevamente, el tema bajo análisis involucra a problemas ya catalogados como estructurales y cuya solución implica nuevas conductas y rutinas de funcionamiento. La respuesta de Bioceres se resume en que “Existen riesgos por aprobarlo, es evidente, cualquier transformación o cambio del status quo lo tiene, más aún en esta situación donde somos líderes sin tener el poder de los países centrales. También existen riesgos por no aprobarlo y la mayoría de las veces estos no se dimensionan. Ser líder requiere no solo crear algo nuevo, que agregue valor, sino asumir los riesgos y estar dispuesto a luchar para hacerlo y sostenerlo. Ser líder es correr riesgos y gestionarlos. Es saber cómo, cuándo y con quién dar los pasos necesarios. Esperamos poder construir junto a todos los grupos de intereses y actores de la cadena de valor del trigo, ideas y acciones que nos ayuden a mitigar los riesgos por hacer. Pero no seremos parte de un colectivo que prefiere el riesgo de no hacer“. En suma, el Progreso e Innovación plantean dilemas y conflictos, cuya resolución final deseable sea a través de una evaluación integral de los beneficios sociales involucrados y podamos aprovechar al máximo el extraordinario esfuerzo de innovación generado con su aporte al desarrollo económico.»

Las 5 vacunas contra el coronavirus en las que el gobierno deposita esperanzas

El ministro de Salud Ginés González García declaró este domingo en un reportaje que la vacuna contra el coronavirus podría estar disponible en forma masiva en marzo, y que “entre las siete u ocho que están en primera línea, Argentina negocia con cinco”. Agregó, “tres de ellas están haciendo ensayos de fase 3 en nuestro país”, y que “una se fabricará acá”. Es de conocimiento público entonces, que los laboratorios con los que el gobierno está negociando son Pfizer, Janssen, Sinopharm y AstraZeneca. La quinta sería la vacuna rusa conocida como “Sputnik V”, y la periodista Irene Hartmann sostiene que al menos dos jurisdicciones firmaron contratos y aguardan la llegada de las dosis: una de ellas, la provincia de Buenos Aires. Parte de esta información fue adelantada a los medios latinoamericanos en una webinar promocional organizada ayer lunes por los desarrolladores de la vacuna rusa. El Russian Direct Investment Fund (RDIF), el Institute Bering-Bellingshausen for the Americas y el Gamaleya National Research Center for Epidemiology and Microbiology. En el encuentro, que estuvo focalizado tanto en las ventajas de la vacuna rusa frente a los desarrollos de empresas competidoras, como en las perspectivas de cooperación con los países de la región, el CEO del RDIF, Kirill Dmitriev, aseguró que “America Latina es un socio sumamente importante”, y aseguró: “Vamos a confirmar acuerdos con Argentina y Perú, adicionando los ya existentes con México, Brasil y otros países de la región”. En el intercambio de la webinar, protagonizada por los desarrolladores y un grupo chico de periodistas, se sugirió que dos provincias argentinas habían comenzado tratativas certeras en relación con el arribo de esa vacuna al país. Si bien no se pudo corroborar la cantidad de dosis pautadas, una segunda fuente del sector confirmó que el acuerdo está cerrado y simplemente aguardan que llegue la partida. Se deduce, no obstante, que antes de su administración deberá ser aprobada por la ANMAT, el organismo regulador en materia farmacológica. El desarrollo ruso contra el Covid-19 vino siendo cuestionado internacionalmente, dada la rapidez con que el gobierno de Vladimir Putin anunció que el fármaco estaba listo, lo que fue visto más como un gesto político que sanitario. De hecho, fue famoso el debate a principios de septiembre entre Rusia y un grupo de investigadores de universidades de Estados Unidos e Italia, entre otras, que publicaron una carta abierta dirigida a los autores del estudio, donde cuestionaban errores estadísticos en algunos ensayos de las fases 1 y 2, que habían sido publicados en la prestigiosa revista The Lancet. Quizás por eso en la webinar de este lunes se insistió especialmente en la seguridad y eficacia de los ensayos hechos hasta ahora: 16.000 pacientes de 18 a 60 años cursan ensayos de fase 3, explicaron, y se pondrá en marcha otra tanda de pruebas en 40.000 pacientes mayores de 60 años. Además, aseguraron los responsables de la vacuna, “la inmunidad (a través de dos dosis inyectables de dos tipos de adenovirus humano) promete durar entre uno y dos años, a diferencia de otros desarrollos similares, que no lograron inmunidad de más de seis meses”. Observaciones de AgendAR: Es natural que la vacuna rusa sea en estos días la que despierta mayor atención de los medios. Sus desarrolladores están llevando adelante una intensa campaña promocional. Y tiene un punto importante a favor, que señalamos en agosto cuando Putin hizo el anuncio: la vacuna Sputnik V, que implica la introducción de dos componentes del fármaco con un intervalo de tres semanas, no contiene adenovirus humanos vivos -como sus competidoras más adelantadas- sino vectores adenovirales humanos que no son capaces de multiplicarse en el organismo del paciente. Pero es difícil aceptar que una nueva vacuna, al ensayarse en decenas de miles de personas, no registre ninguna complicación. Si algún laboratorio afirma eso, es una invitación a desconfiar. En cualquier caso, desde AgendAR queremos reiterar a nuestros lectores que el cuadro general del desarrollo de las nuevas vacunas es promisorio: una parte considerable de la comunidad científica mundial está empeñada en ello, y no se mezquinan los recursos. Las vacunas más adelantadas se están probando en este momento en decenas de miles -sino cientos de miles- de personas, y es imposible ocultar los éxitos y los fracasos cuando tantos participan. Y las potencias en mejores condiciones para reunir información, producir las vacunas y distribuirlas, no sólo tienen razones humanitarias para hacerlo sino también de prestigio y poder «blando». En este caso, podemos confiar que la competencia producirá los resultados benéficos que se le atribuyen.
Vladimir Putin y Kirill Dmitriev

La UNLP y Astillero Río Santiago proyectan una megaimpresora 3D para construir viviendas

0
La Facultad de Ingeniería de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP) y el Astillero Río Santiago (ARS) desarrollarán la primera impresora 3D de fabricación nacional que permitirá fabricar viviendas sociales de manera rápida, económica y con materiales reciclables, se informó hoy oficialmente. Se trata de una innovación tecnológica que será diseñada por esa Facultad para la construcción de casas a base de mortero, una mezcla de características cementicias que se fabricará por primera vez en el país por el Astillero Río Santiago. La iniciativa resulta de «especial interés como solución a la problemática habitacional que existe en la Argentina desde hace décadas», al considerar que, según datos oficiales, «una de cada tres familias tiene problemas de vivienda», según un comunicado de la universidad platense. El convenio para la ejecución de esta innovación tecnológica fue firmado en una reunión desarrollada en la planta naval de la localidad de Ensenada, por el vicepresidente institucional de UNLP, Marcos Actis, y el decano de la facultad de Ingeniería, Horacio Frene, junto al presidente del Astillero Río Santiago, Ariel Basteiro. Tras la firma, el representante de la universidad, Marcos Actis, destacó «la importancia de trabajar en conjunto con el Astillero Río Santiago». Además señaló que “gracias al impulso de la actual gestión podemos concretar este trabajo que realizaremos entre la Universidad y el Astillero, en proyectos de interés social, como también en otros proyectos que puedan servir a la industria naviera”. En tanto Basteiro aseguró que “este acuerdo nos permite crear un prototipeado de esta máquina, para seguir innovando en tecnología y brindar soluciones habitacionales, de forma ágil, en un país que tiene una deuda fuerte en cuestiones de hábitat”. El decano de la facultad de Ingeniería, Horacio Frene, consideró que el proyecto permitirá desarrollar «una herramienta para dar respuesta habitacional a un sector de la sociedad relegada, pero también será de gran utilidad y aplicable a la industria y a las obras civiles». Según adelantaron los ingenieros de la UNLP, se trata de una verdadera mega impresora ideal para construir barrios sociales de manera rápida y económica».

Un test serológico nacional detecta anticuerpos del Covid-19 en cinco minutos

0
Científicos de la Universidad Nacional de La Plata que crearon el primer test serológico que en cinco minutos detecta si la persona está o estuvo infectada con el coronavirus destacaron que fue producido 100 por ciento en el país. «En un momento en que todos los países están comprando los mismos insumos, haber logrado un test 100 % totalmente desarrollado aquí, nos independiza, al menos de forma parcial, del mercado internacional», aseguró Sebastián Cavalitto, investigador de Conicet y director del Centro de Investigación y Desarrollo en Fermentaciones Industriales (Cindefi), ubicado en la Facultad de Ciencias Exactas, dependiente de la Universidad Nacional de La Plata. Remarcó que con este dispositivo «se alcanza soberanía nacional en la lucha contra la pandemia».
Este dispositivo funciona de manera similar a los test de embarazo
El científico lideró el equipo de investigadores que logró el dispositivo que funciona de manera similar a los test de embarazo, pero en este caso, en lugar de orina, una gota de sangre permitirá saber «en 5 minutos» si se tiene anticuerpos de Covid-19. El test ya está en fase de producción y se espera pueda comercializarse en noviembre con el nombre de FarmaCov test. Cavalitto recordó aquel viernes de marzo que terminó su jornada de trabajo en el laboratorio y ya el lunes siguiente no pudo volver allí por haberse implementado el aislamiento social y obligatorio debido a la pandemia de coronavirus. Un virus que como él mismo define «vino para que se tengan que reescribir todos los libros sobre virus, se comporta distinto a todo lo conocido». «Bajo la modalidad de teletrabajo, con el equipo empezamos a pensar en elaborar un test, algo útil y necesario que permitiera un diagnóstico veloz», relató. Explicó que la idea era que ese sistema de detección «pudiera ser utilizado por el Estado en salitas de atención primaria barriales y en las guardias de hospitales; pero también por privados en fábricas o lugares de trabajo con mucho personal que por ser de un sector esencial no pueda parar la producción y deba conocer el estado de sus trabajadores semana a semana». Consideró que el test «tiene que ser usado por alguien que tenga autoridad sobre la persona testeada para que pueda decirle: ‘mirá, sos positivo. tenés que hisoparte y aislarte para no contagiar a tus compañeros’; o en un hospital decirle al paciente ‘mire, dio positivo, tendrá que hisoparse´». Enfatizó que «no es un test de uso individual» que estará de venta libre en farmacias, porque es una herramienta epidemiológica, se necesita saber quién da positivo y quién no para que una autoridad indique el protocolo a seguir.

Cómo funciona

El test detecta dos tipos de anticuerpos que se desarrollan al contraer Covid, el IgM que aparece a la semana de contraer el virus y el anticuerpo IgG que aparece con la enfermedad ya en curso, detalló el científico. «Se punza en dedo del paciente con una lanceta, se extrae una gota de sangre y se la coloca en el test que contiene dentro una tira reactiva», detalló. Cavalitto precisó que en ese momento «se agrega un reactivo químico» que identifica la presencia de esos anticuerpos y si los detecta aparecen en la pequeña ventana del test dos líneas de color y si no los detecta se marca una sola línea. «El laboratorio Cindefi va a producir la proteína, que toma parte del ácido nucleico del virus, que muta menos y es más estable, y es la que detecta los anticuerpos que tenga una persona que esté o haya estado enferma de coronavirus», detalló. Precisó que esa proteína «es el corazón del test» y tras ser sometida a una serie de procesos para purificarla se la envían a la cooperativa Farmacoop, que se ocupará de armar el test. Farmacoop es el ex laboratorio farmacéutico Roux-Ocefa que fue recuperado por sus trabajadores y convertido en cooperativa. En el marco de la pandemia producía alcohol en gel y barbijos y ahora producirá el test que detectará Covid 19 en 5 minutos. Con el objetivo de crear un test 100 por ciento nacional, el equipo de científicos, integrado además por Brenda Bezus, Andrea Ramírez, Juan Pablo Bracho y Gastón Ortíz, buscaron alternativas locales tanto para las nanopartículas de oro que le dan color a las líneas del test como el casete de plástico del test. El desarrollo de este test contó con financiamiento de la empresa argentina de base tecnológica Bamboo, informó el científico. Cavalitto remarcó que «estamos muy orgullosos de haber logrado producir para el país este sistema de detección rápida».

La situación de las muertes por millón de habitantes en Argentina

0
Con sorpresa leemos en La Nación de hoy, lunes 19, una nota firmada por Nora Bär -una de las periodistas científicas más prestigiosas del medio- titulada La Argentina es el país con más muertos diarios por millón de habitantes. Dado lo sensitivo del tema, en AgendAR nos sentimos impulsados a aclarar que, según la información que tenemos y la que hemos chequeado apresuradamente, éste está lejos de ser el caso. Las cifras a la fecha de muertes por millón de habitantes de la Argentina están abajo, por ejemplo, de EE.UU., Perú, Gran Bretaña… Nosotros estamos en 590 muertes por millón. En la región, Chile y Brasil están arriba de 700, Bolivia y Perú se encaminan a 800… Como la misma Nora Bär señala, los números de la pandemia son necesariamente imprecisos, por los distintos criterios que emplea cada país. Pero los fallecimientos, lamentablemente, son el indicador más preciso, aunque tampoco pueden ser exactos. Nos parece importante que, en medio de la incertidumbre -y de las «fake news»- tratemos de brindar la mejor información posible. En cualquier caso, no debemos despreocuparnos. El promedio de muertes en Argentina, aunque fuera más bajo que en países comparables, está aumentando…

Lecciones para Argentina en el acuerdo nuclear EE.UU.-Rumania

0
Ayer publicamos en AgendAR una noticia con un significado impactante para la comunidad nuclear argentina -científicos, técnicos y empresarios- y algunas indicaciones útiles para nuestro gobierno. Dijimos que Estados Unidos y Rumania firman un acuerdo para incorporar a Washington en un proyecto de 8.000 millones de dólares, para construir dos nuevos reactores en la única planta nuclear del país. Reactores de tecnología CANDU. Y agregamos que esto sucedía tras la anulación de un acuerdo con China en la misma dirección firmado en 2015. Que no había avanzado desde entonces. Lo casi increíble, para los seguidores del mundo comercial nuclear, es que con esta movida los EEUU apoyan la construcción de centrales CANDU de diseño canadiense de la Atomic Energy Commission of Canada Ltd., o AECL. Sucede que la AECL fue, entre los años ’60 y 2009, un vendedor de centrales nucleares demasiado exitoso y el Departamento de Estado de los EEUU hizo lo indecible por quebrarla comercialmente, obligando a los posibles clientes de AECL a firmar el TNP, o Tratado de No Proliferación. El TNP es un pacto invasivo que, por su protocolo de inspecciones sorpresa «full scope», pone bajo la lupa todas las instalaciones nucleares de un firmante, incluso las que son de desarrollo propio y no han sido adquiridas a terceros «bajo salvaguardias». El sistema de recarga y descarga de elementos combustibles de las CANDU o de cualquier otra central de uranio natural se hace con la máquina a plena potencia. Una descarga prematura intencional, sin embargo, permite sacar elementos combustibles poco irradiados, con una proporción interesante de plutonio 239 (el físil y usado en bombas atómicas) y muy poco de los plutonios más pesados y radioactivos, el 240, 241 y 242. De modo que los varios países que, como el nuestro, tenían centrales de uranio natural de ingeniería alemana o canadiense y no habían firmado el TNP, por muchas pruebas que dieran de no estar desarrollando armas atómicas, eran una pesadilla para el Departamento de Estado. La firma del TNP sin duda tranquiliza a las cancillerías de los países con armas nucleares, pero liquida efectivamente la posibilidad de desarrollos tecnológicos independientes por parte de los compradores típicos de AECL. La firma canadiense no resistió la pérdida de nuevos clientes, y en 2009 quebró. Las centrales CANDU funcionan a uranio natural, algo que le permite hacer sus propios combustibles nucleares para este tipo de máquinas a casi cualquier país con alguna modesta mina de uranio. Eso limita otra posibilidad de manipulación externa que EEUU ha empleado más de una vez: el boicot de uranio enriquecido a los países que han comprado centrales tipo PWR o BWR. Ponerse a cubierto de esos manejos fue el argumento ganador en ventas de AECL. Ahora EEUU acaba de patentar un nuevo tipo de combustible que permite que las centrales CANDU quemen una mezcla de uranio de mediano enriquecimiento (HALEU) y torio 232, un potencial combustible nuclear 4 veces más abundante que el uranio en la corteza terrestre. La mezcla, ya bajo patente, se llama ANEEL. El quemado del ANEEL en una CANDU típica llega a 55.000 MWd/T (megavatios por día por tonelada de combustible). Supera más de 8 veces el de las CANDU con uranio natural. Pero más importante aún, casi duplica el de las PWR o BWR a uranio enriquecido al 3,2%, que es de 35.000 MWd/T, y también el de las máquinas chinas favoritas de exportación como la Hualong-1, cuyo rendimiento se desconoce porque no hay ninguna en línea ni siquiera en China, pero que promete 45.000 MWd/T. Como hay 50 centrales de tipo CANDU o copiadas de ese modelo canadiense en 7 países del mundo, se puede decir que Canadá estuvo 60 años fabricándole sin sospecharlo un mercado a este combustible estadounidense. Y ahora, además, con la AECL liquidada y reducida a una firma casi testimonial (CANDU Energy), y 191 países que terminaron firmando el TNP, y además la seguridad de un combustible que como el ANEEL necesita de uranio enriquecido al 20%, EEUU ahora está dispuesto a poner plata en ampliar la cantidad de máquinas CANDU en el mundo. Los únicos países que tienen suficiente planta industrial como para enriquecer grandes cantidades de uranio a esos valores son todos de la OTAN, China y Rusia, miembros del Consejo de Seguridad de la ONU y un club muy cerrado. Con esto queda claro que la movida en Rumania excede en mucho el interés geopolítico de EEUU y de la UE en eliminar la influencia china en los países de Europa Oriental, iniciativa que la cancillería de Beijing inició en 2012 con el nombre de «Iniciativa 16+1». EEUU está volviendo fuerte al mercado nuclear, y no tanto a partir de la venta de centrales (no tiene nada construido que sea vendible), pero sí a la venta de combustible, componentes y servicios, entre ellos los financieros. La movida de EEUU parece diplomática: recuperar a Europa Oriental al área de influencia de la OTAN. Pero en realidad EEUU se propone hacer plata, no sólo gastarla en geopolítica. Desde 2018, China prefiere ofrecernos su modelo Hualong-1 de uranio enriquecido, una sola central por el mismo dinero por el que ahora Rumania se lleva 2, y con 240 MW más de potencia, ambas tecnológicamente idénticas al parque nucleoeléctrico previo (Cernavoda 1 y 2 son centrales CANDU). Esto permite una participación importante en componentes de la industria nuclear rumana, y al parecer con mejor financiación. La guinda en la punta del helado es que en el mismo paquete hay financiación para que Rumania haga un «revamping» o «retubado» de Cernavoda 1, una extensión de vida que le da 25 años más de operaciones. Repetimos entonces lo que ya dijimos ayer: Nuestros negociadores con la CNNC (China National Nuclear Corporation) deberán tomar nota de estos hechos. La irrupción de EEUU como financista de centrales CANDU cambia todo. La cancha ahora está inclinada a nuestro favor.

Daniel E. Arias

«En noviembre conoceremos la eficacia y la seguridad de las vacunas contra el coronavirus». Pfizer pediría la autorización en la 3° semana

0
Dentro de dos semanas comienza un mes decisivo para la salud, la ciencia y la economía de todo el planeta. “A partir de noviembre comenzarán a publicarse los resultados de la Fase III de las vacunas más adelantadas en ensayos hechos con decenas de miles de personas”, explicó el infectólogo Roberto Debbag, durante una capacitación online dada ante un auditorio de más de mil pediatras y personal de salud de toda América Latina.
.
Debbag, que es vicepresidente de la Sociedad Latinoamericana de Infectología Pediátrica, agregó que “hoy hay unas 50 mil personas vacunadas bajo en diferentes protocolos y, en pocas semanas, alcanzaremos las 100 mil en todo el mundo. Eso sirve para analizar la eficacia y la seguridad en gran escala de las inmunizaciones contra el SARS-CoV-2″. Según este experto, que también es miembro del equipo del Hospital Garrahan, “esto es algo inédito en el desarrollo de vacunas, porque en menos de 18 meses desde su aparición seguramente tendremos ya varias vacunas seguras disponibles. En otras afecciones transcurrieron décadas de investigación antes de que tener vacunas”.
.
Sin embargo, aunque es posible que pronto lleguen buenas noticias aun queda un largo trecho por conviviendo con el virus. Y ya comienzan a acumularse deberes por hacer. “Ya tendríamos que estar armando comités de expertos independientes, para analizar qué personas y grupos recibirán las primeras dosis disponibles”, dijo Debbag.
.
“Posiblemente sean para el personal de salud, la tercera edad o personas con comorbilidaes. Pero eso es demasiado general: debemos consensuar las prioridades en función de las necesidades del país”.
.
Otro tema que los expertos recomiendan empezar dilucidar desde ahora es el abordaje de los efectos adversos sobre la salud que pueda causar la campaña masiva de vacunación.
.
“Hay que tener políticas de vigilancia epidemiológica que nos permitan identificar rápidamente esos casos; cómo y dónde tratarlos y quien se hará cargo de los gastos, porque seguramente aparecerán esas situaciones. Hay que llegar a acuerdos y estos deben ser comunicados a la sociedad en forma abierta y extensiva”.

Problemas de logística

Un tema no menor es la logística y la seguridad de la vacuna, algo doblemente complejo en un país con la extensión geográfica y demográfica de la Argentina: “Habrá que distribuir cientos de miles de dosis en aviones que -tal vez- deban ser previamente acondicionados para esa tarea, tomando en cuenta que algunas de las futuras vacunas deben almacenarse a 60 grados bajo cero. También se vuelve necesario estudiar muy en detalle como garantizar la cadena de frio hasta el momento de aplicarlas”. Son, según Debbag, “implementaciones complejas que hay que empezar a diseñar desde ahora”. Finalmente, el experto recomendó discutir políticas públicas para hacer el mejor manejo posible de las controversias que plantearán los grupos de anti-vacunas, especialmente en las redes sociales. “Ya hay encuestas en EE.UU, donde el 50% de los consultados afirma que prefiere esperar antes de vacunarse para garantizarse la seguridad ante posibles efectos secundarios desconocidos”. Esto no solo ocurre en países desarrollados. “Hicimos un estudio este año -en Argentina- analizando las “charlas” sobre la pandemia en el mundo digital. Se revisaron 110 mil posteos públicos y se concluyó que el 18% de esas comunicaciones expresaba ideas antivacunas, con argumentos que varían entre que no sirven, a que son el resultado de una mega-conspiración entre gobiernos y empresas o que son tóxicas”, detalló el experto. Y agregó que “otra encuesta hecha entre médicos encontró que el 36% de los pediatras asegura haber recibido, recientemente, planteos de los padres de sus pacientes expresando dudas sobre la seguridad o efectividad de la vacunación”. “Tenemos que ir resolviendo todas estas temáticas, no solo por el coronavirus sino porque estamos entrando en una “era de pandemias”: lo que aprendamos ahora será clave para que podamos hacerle frente con una “era de las vacunas”.

CARTA ABIERTA DEL CEO DE PFIZER

En esa carta posteada en el sitio web de la firma, Albert Bourla -CEO de la farmacéutica Pfizer– detalla cuando esperan elevar a la FDA, la autoridad regulatoria de los medicamentos en EE.UU, el pedido de aprobación para el uso general de la vacuna para prevenor el Covid-19. Según Bourla, si logran cumplir con todos los objetivos de seguridad y la vacuna demuestra ser efectiva, la empresa elevaría el expediente a la FDA durante la tercera semana de noviembre. La vacuna se está probando desde hace casi dos meses en diversos países del mundo, incluyendo Argentina, y se está ya cerca de completar la Fase III del estudio que involucra a decenas de miles de voluntarios. De esos personas 4.500 fueron inoculadas en el Hospital Militar Central y su salud es seguida de cerca para determinar los posibles efectos secundarios y el grado de protección que ofrece la vacuna de Pfizer-Biontech. En su posteo Bourla describe lo que aún falta: “Hay tres áreas clave de este desarrollo en las que, al igual que con todas las otras inmunizaciones, debemos demostrar que tuvimos éxito antes de poder aplicar para obtener la aprobación de la FDA para su uso generalizado. Primero, la vacuna debe demostrar su eficacia, lo que significa que realmente puede ayudarnos a prevenir el Covid-19, en al menos la mayoría de los pacientes vacunados”. El consenso de los expertos es que una vacuna contra el SARS-CoV-2 debería ser aprobada si protege de la enfermedad a, al menos, el 50% de las personas vacunadas. “En segundo lugar”, escribió Bourla, la vacuna debe demostrar su seguridad, con datos sólidos generados a partir de analizar en detalle lo que le pasa en términos de salid y síntomas a varios miles de personas tras recibir las dosis de inmunización. Y, finalmente, debemos demostrar a las autoridades que podemos fabricar la vacuna en cantidades suficientes, de manera constante y también manteniendo en todos los lotes más altos estándares de calidad”.

Las otras enfermedades “olvidadas”

Mientras el mundo baila al ritmo del coronavirus, los médicos recuerdan que hay que seguir lidiando con otras enfermedades. Hace tres semanas la Sociedad Argentina de Pediatría (SAP) publicó un informe detallando la “alarmante falta de vacunación a causa de la cuarentena. Se estima que entre 3 y 4 de cada 10 niños no completaron las vacunas incluidas en el calendario nacional para los primeros seis meses de vida. Los recién nacidos dejan las maternidades habiendo recibido apenas las dos vacunas iniciales (BCG y Hepatitis B) pero un gran número no está regresando a los vacunatorios para recibir las otras nueve del calendario. Ya sea por el miedo al contagio por Covid-19 o por la falta trasporte público, dos temas que atentan con el cumplimiento del calendario.

Enrique Garabetyan

El gobierno lanza el Consejo Empresario India-Argentina

0
Para profundizar los vínculos con India, esta semana el ministro de Desarrollo Productivo, Matías Kulfas y el embajador Dinesh Bhatia, presentaron el Consejo Empresario India-Argentina, conformado por compañías y cámaras de ambos países. Entre las 26 empresas y cámaras que integran actualmente el Consejo se encuentran la Unión Industrial Argentina (UIA), la Sociedad Rural Argentina (SRA), la Cámara de la Industria Aceitera de la República Argentina (Ciara), Cámara Argentina de Comercio y Servicios (CAC), Globant, Techint, Los Grobo, INVAP, IMPSAS, OLX, Glenmark Pharma, entre otras firmas locales e indias. Aunque en 2019 las operaciones entre Argentina y la India alcanzaron una cifra récord de 3.090 millones de dólares -el comercio bilateral se duplicó en diez años y la India era en 2019 séptimo socio más grande de este país- las exportaciones al país asiático todavía están demasiado concentradas en pocos productos, sobre todo derivados de la soja. «Tenemos la responsabilidad de desarrollar el enorme potencial que hay en materia comercial entre Argentina e India, en beneficio de ambas naciones», sostuvo Kulfas en el acto de inauguración del business Council, al tiempo que invitó a trabajar junto con el sector privado para promocionar nuevos canales de intercambio económico. «India tiene potencial para ser un socio importante para Argentina también en materia de inversiones», añadió Kulfas, quien destacó para esos fines a los sectores farmacéuticos; de economía del conocimiento; de energía limpia, especialmente solar y eólica; de industria satelital; de energía nuclear y fabricación de motocicletas. Por su parte, Bhatia aseguró que tras su llegada al país, hace catorce meses, la Argentina lo «enamoró» y destacó las similitudes que existen entre ambas naciones, especialmente porque «son miembros del G20 con poblaciones que crecen a tasas similares con un porcentaje de jóvenes que representan más del 40% en ambos países».

Bolivia: el partido de Evo Morales gana en 1° vuelta las elecciones

0
Jeanine Áñez, desde la presidencia de Bolivia, reconoció en las primeras horas de hoy lunes la victoria del MAS en primera vuelta en las elecciones presidenciales de ese país. «Felicito a los ganadores y les pido gobernar pensando en Bolivia y en la democracia», dijo la mandataria tras los primeros sondeos, que dan como vencedor al candidato del partido de Evo Morales, Luis Arce. «Aún no tenemos cómputo oficial, pero por los datos con los que contamos, el Sr. Arce y el Sr. Choquehuanca han ganado la elección. Felicito a los ganadores y les pido gobernar pensando en Bolivia y en la democracia», escribió Áñez en su cuenta de Twitter. El anuncio de la mandataria llega minutos después de que se difundieran los primeros resultados oficiales y los primeros bocas de urna. ACTUALIZANDO:

«Científicas de Acá» muestra en las redes la contribución de mujeres a la ciencia argentina

0
Antes que el Premio Nobel reconociese los méritos de la astrofísica estadounidense Andrea Ghez, y de las médicas Emmanuelle Charpentier (Francia) y Jenniffer Doudna (EEUU), y de la escritora Louise Glück (EEUU), una cuenta de Twitter y su equivalente en Instagram comenzaron a difundir los nombres, la obra y los rostros de las mujeres que hicieron ciencia en el país.
.
«Científicas de Acá» nació a fines de septiembre y, entre otras cosas, rescató 150 perfiles de otras tantas investigadoras argentinas en sus #Martes de Científicas.
.
Las promotoras de la movida que pone en foco la contribución de las mujeres en el desarrollo científico y tecnológico de la Argentina son cuatro investigadoras que vienen de campos bien distintos: una química, Valeria Edelstein; una bióloga, Julieta Alcain; una periodista y editora, Julieta Elffman; y una especialista en Tecnología, Carolina Hadad.
Valeria Edelstein, una doctora en química que se especializó en divulgación
.
“Nos juntamos porque a todas nos da bronca que siempre que preguntamos el nombre de científicos nos responden nombres de varón, y casi siempre extranjeros. Queremos construir un imaginario de mundos posibles en los que las mujeres podamos proyectarnos haciendo ciencia”, explica Alcain.
.
“Confluimos en este proyecto que nos permite unir algunas de nuestras pasiones: la ciencia, la comunicación, el feminismo y la lucha por una sociedad más diversa, plural y justa, con igualdad real de oportunidades”, agrega Elffman.
.
Edelstein precisa que viene contando sobre ciencia hace diez años, “Siempre me interesó “la otra mitad de la historia”, la de las mujeres que contribuyeron a la construcción del conocimiento científico pero fueron olvidadas o deliberadamente obviadas en los registros. Por eso no dudé en sumarme”.
.
Por su parte, Hadad relata el momento mismo en que nació el proyecto: “Un día hablando con Juli de las poquísimas mujeres científicas que conocíamos, decidimos ponernos a investigar, arrancar este proyecto-aventura… ¡e invitar a personas que admirábamos a sumarse!”.
Carolina Hadad, la «pata tecnológica» del proyecto
.
El resultado es una cuenta que difunde datos -como que de cada diez biografías de investigadores argentinos, solo dos son de mujeres-, y que detectó que la única mujer de ciencia que podían nombrar sus seguidores era María Curie. Del ámbito nacional sólo conocían varones: Milstein, Leloir y Houssay.
.
“¿Por qué, si hay montones de mujeres argentinas que trabajaron y trabajan en ciencia, a muchas no las sabemos nombrar ni les conocemos la cara?”, se preguntan las fundadoras del proyecto.
.
“Para visibilizarlas estuvimos compartiendo historias, datos, estadísticas y en Twitter lanzamos la movida #MartesDeCientíficas (@CientificasAca). Más de 200 personas llenaron las redes sociales de historias de mujeres científicas argentinas de todo el país y a nosotras se nos llenó el corazón”, resume Edelstein, y cuenta que sólo en la primera semana de actividad, más de 4.000 personas comenzaron a seguirlas y a compartir sus contenidos en las redes.
.
“Me sumé a la movida porque me pareció bastante importante reivindicar el papel de la mujer en Ciencia y Tecnología. Trabajo en Tecnología y estudio Ingeniería en Sistemas pero en la oficina estoy rodeada de varones. En la facultad tengo compañeras mujeres pero en el trabajo, en áreas como Desarrollo no se ven, por eso hay grupos que promueven la participación como Chicas en Tecnología”, cuenta Agustina Nahas, una estudiante de Sistemas que participó de la propuesta, a quien le tocó en suerte rastrear la historia de la química, pintora y cantante Delfina Molina y Vedia.
Julieta Alcain, bióloga y becaría de la Academia de Medicina
.
A la hora de elegir los nombres a reivindicar, Hadad y compañía recurrieron al conocimiento colectivo: “Creamos un listado de mujeres que conocíamos, mujeres cuyas biografías encontramos en wikipedia, mujeres pioneras y mujeres cuyas historias rescataron otros colegas en notas, libros y artículos. Es un listado inicial y, a través del proyecto queremos conocer más y más científicas”. En la nómina entran pioneras de la ciencia en el país como Eugenia Sacerdote de Lustig, la primera persona en probar la vacuna contra la poliomielitis en la Argentina, y Andrea Gamarnik, quien en 2020 desarrolló junto a su equipo del Instituto Leloir la primera prueba de anticuerpos del coronavirus de fabricación nacional.
.
“Si logramos cambiar la imagen del científico loco con un tubo de ensayo en la mano y ampliar la mirada para incluir dentro de las personas que hacen ciencia a une investigadore de género fluido que trabaja sobre fenómenos sociales contemporáneos, al menos algunos de nuestros objetivos están cumplidos”, apunta Alcain.
Julita Elffman,una periodista que alguna vez fantaseó con ser astrónoma
.
Lo que viene
.
Pero no todo es redes sociales, en Científicas… Ya trabajan en un libro con ilustraciones que contendrá la versión extendida de algunas de esas historias que rescataron del olvido. Parte de las ganancias que dé el libro, irán a la asociación La Poderosa, una organización de base que trabaja en temas de inclusión.
.
“Decidimos intentar compensar al menos en parte algunos de los devastadores efectos de la crisis y la pandemia entre los sectores más necesitados y olvidados de nuestra sociedad”, argumentan y se entusiasman con narrar el trabajo de investigadoras de las cuales ni siquiera existen fotos para conocer su rostro. “Si no conocemos a las científicas que contribuyeron al avance de la ciencia, ¿cómo podríamos reconocerlas? Y, además, ¿cómo podríamos esperar que las nuevas generaciones de mujeres se identifiquen con ellas?”, se preguntan y sueñan con encontrar la respuesta en esta cruzada que comenzó en las redes.