En defensa de la tecnología nuclear argentina

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. El lector de AgendAR ya nos conoce: somos Antúnez, Kreiner y Barceló, profesionales nucleares literalmente “de toda la vida”. Desde este portal venimos abogando para que la próxima central nucleoeléctrica de nuestro país sea una CANDU de uranio natural, agua pesada, y de diseño, tecnología y fabricación argentinas. Pero hay quienes nos dicen que la línea de uranio natural está muerta. Tremenda tragedia: serían 53 años argentinos de investigación, desarrollo e inversión pública y privada, muertos. Sólo que no es verdad. En una reciente publicación de AgendAR nos salió al cruce el Dr. Alfredo Caro, ex funcionario de la CNEA, egresado del Instituto Balseiro, hombre con una larga e importante trayectoria en el extranjero y años de experiencia como Director de Programas de la National Science Foundation de los Estados Unidos de América. Caro es de una opinión contraria a la nuestra, y propuso abrir un debate público, seguramente enriquecedor. La argumentación expuesta por Caro se construye desde premisas que hoy pasan por “sentido común” en ciertos sectores. Son fruto del martilleo ideológico de los medios desde hace al menos 44 años, recrudecido durante los años ‘90 y endiosado en los últimos 4 de gobierno macrista. Estas premisas son: – 1. Que el mundo es un gran mercado donde sólo importan el precio y la calidad. – 2. Que todas las naciones tienen acceso libre e irrestricto a ese gran mercado globalizado y con idénticas oportunidades. – 3. Que la energía y los medios para producirla son otra mercancía más. – 4. Que la participación del Estado en la economía debe limitarse como mucho a su poder de compra. El Dr. Caro –no se egresa del Balseiro en vano- agrega también los desarrollos tecnológicos de ruptura. – 5. Que toda omisión a estas reglas concluye sin excepción en atraso y subdesarrollo. Veamos si las cosas son así. Respecto a las premisas 1 y 2 hay más excepciones que reglas. Existen cárteles internacionales como la OPEP, barreras para arancelarias contra las que choca la carne argentina con excusas sanitarias, o desembozadamente arancelarias como las impuestas por Trump al biodiesel o los limones argentinos, y en el campo tecnológico es todo peor. Están, por ejemplo, las jugarretas diplomáticas que nos impiden venderle aviones Pampa a Bolivia (también a Guatemala, Perú, Uruguay y Alemania), y una larga fila de etcéteras en la que es inútil abundar. El comercio internacional no se rige por reglas caballerescas. En cuanto a la tercera premisa, la energía no es otra mercancía: es la que genera todas las mercancías. Basta recordar la seguidilla de intervenciones, revoluciones y golpes de estado recientes en África y Medio Oriente, unánimemente crueles y trágicos, todos con olor a petróleo. Los más viejos recordamos el embargo petrolero de la OPEP en 1973, con sus tremendos impactos económicos, políticos y estratégicos. Fue cuando se quedó sin petróleo y gas que Francia decidió volcarse al átomo y volverse el país más nucleoeléctrico de la Tierra, no porque le resultara más barato [1]. Paradójicamente, al hacerlo se volvió el país de la Unión Europea con electricidad más barata. Si la energía a secas no es en absoluto una mercancía más, la nuclear está en otra categoría única. Como tiene uso dual (pacífico y bélico), las superpotencias crearon primero el Club de Londres, del cual salió el actual “Nuclear Suppliers Group” (NSG, Grupo de Proveedores Nucleares), supuestamente para evitar la proliferación de armas atómicas. Lo que lograron es limitar la aparición de competidores comerciales en tecnología y servicios nucleares. No es TODO lo que querían, pero sí parte de ello. Desde que existen el NSG y su antecesor, antes citado, como poderes, 3 países ajenos al Consejo de Seguridad de la ONU construyeron y ensayaron sus propias armas nucleares: la India, Paquistán y Corea del Norte. Se puede añadir Sudáfrica, que “recalculó” y se deshizo de todas sus bombas tras firmar el Tratado de No Proliferación, o TNP, amén de otro país con un arsenal imponente y que parece aumentar, si bien no lo admite ni lo niega: Israel. El tema de la proliferación nuclear que el Dr. Caro menciona ha sido una herramienta habitual de la política exterior norteamericana. Por supuesto, no tiene asidero para ser aplicado a un país como el nuestro, firmante de todos los tratados antiarmamento nuclear y pionero en el establecimiento de un mecanismo de control recíproco con nuestro vecino Brasil. Aun así, la excusa de la proliferación fue, sigue y seguirá siendo el gran argumento diplomático para atacar y limitar nuestros desarrollos tecnológicos autónomos en el terreno nuclear comercial. El aseguramiento en la provisión de energía es una obsesión de cualquier país, no necesariamente periférico. Incluso en Estados Unidos, como dijimos en el documento del Instituto de Energía Scalabrini Ortiz, en junio pasado [2] el ex presidente George W. Bush indica, en 1989 su preocupación por los “proveedores potencialmente poco confiables”. También fue obsesión la del Gral. Enrique Mosconi cuando fundó YPF en 1922 para romper el monopolio de Inglaterra y los EEUU sobre el petróleo argentino. Y la misma obsesión tuvieron los profesionales de la CNEA, liderados por Jorge Sábato, cuando decidieron tener centrales nucleoeléctricas de uranio natural. Nunca se priorizó el precio, sino la seguridad del suministro. Con uranio natural, ninguna potencia con la que tengamos algún diferendo puede dejarnos en apagón, así de simple. La historia justifica asegurarse la energía como idea fija. Las pérdidas económicas de los países golpeados por boicots o embargos energéticos son de calamidad. El embargo petrolero dispuesto por la OPEP contra los EEUU en 1973 produjo en ese país una inflación sólo comparable a la causada por las dos guerras mundiales, pero de una duración mayor [3]. Más recientemente, estimaciones semioficiales de Sudáfrica indican que la larga crisis local de capacidad de generación eléctrica ya sumó pérdidas de U$ 19.000 millones en 10 años. Sólo en 2019, Sudáfrica perdió entre U$ 3.400 y 6.800 millones por esta causa. [4]. En suma, que la energía no es una mercancía más en el mercado y, por ello su costo no es el principal factor a tener en cuenta, como afirma el Dr. Caro. Lo principal es la seguridad del suministro. El costo es importante, pero viene inmediatamente después, en plano de igualdad con la evaluación del impacto ambiental. Finalmente, respecto a las premisas 4 y 5, que recomendarían la prescindencia de los estados en tecnología energética nuclear, basta ver las políticas de rescate de Alemania y Francia respecto de las empresas privadas que consideran estratégicas. En 2017, Électricité de France (EDF) compró el 75% de AREVA [6]. La presencia del estado no es “per se” una causa de subdesarrollo. Es todo lo contrario en demasiados casos. Todos los países, especialmente los desarrollados, recurren a sus Estados cuando entran en crisis sus empresas estratégicas. Y en los países más pobres, la ausencia del estado en asuntos energéticos es causa de catástrofes y luego de falta de recursos fundamentales para salir de ellas. Quizá se encuadre en la confusión causada por estas premisas la curiosa afirmación que hace el Dr. Caro sobre nosotros: dice que queremos que la Argentina compre a China una central CANDU. No es nada menor su error de percepción: lo que afirmamos en todos nuestros trabajos es que queremos que la Argentina haga por sí misma una central CANDU. ¿Por qué? Porque la industria nacional está capacitada para fabricar todas las partes específicamente nucleares, y Nucleoeléctrica Argentina SA (NA-SA) puede actuar como arquitecto e ingeniero del proyecto. ¿De dónde sacamos esta afirmación? Con la terminación de Atucha II y la extensión de vida de Embalse, la industria nacional y NA-SA no tienen que demostrar nada a nadie. La confusión de Caro pasa por pensar que el rol del Estado en el desarrollo tecnológico consiste, a lo sumo, en producir desarrollos disruptivos y originales, como la central nuclear compacta CAREM. De haber adoptado este enfoque, China sería hoy un país subdesarrollado con una miríada de proyectitos tecnológicos quizás destinados a un gran futuro, pero imposibles de pagar con un PBI minúsculo forzado a sostener como sea a una población y un territorio gigantes. En realidad, en China, el estado exigió transferencias de tecnología a todo otro país deseoso de operar o vender cosas de complejidad en el mercado local. Luego absorbió esas tecnologías, las mejoró, y hoy sale al mundo con productos de calidad y de indudable adelanto. Deberíamos estar haciendo eso. Pero para ello, antes debemos contestar una pregunta. ¿LA TECNOLOGÍA CANDU ESTÁ MUERTA? Central nuclear Embalse, Córdoba, una CANDU 6 El Dr. Caro parece poner en duda la viabilidad económica (por costo) de la generación nucleoeléctrica en general, pero de la CANDU en particular. Nos ocuparemos sucesivamente de ambas cuestiones. En el último informe (actualizado a marzo 2020) sobre la economía de la energía nuclear, “Economics of Nuclear Power” de la World Nuclear Association[7] se muestra cómo la energía nuclear se mide contra otras fuentes de generación eléctrica. La comparación involucra a una serie de países (Francia, Corea del Sur, Reino Unido, EEUU y varios otros) y diversas fuentes: carbón, nuclear, gas, eólica onshore y offshore y solar fotovoltaica. El informe toma como métrica el costo nivelado de la energía (LCOE, Levelized Cost of Energy) a lo largo de toda la vida útil de las centrales y revela que la nuclear aventaja a casi todas las demás. Su costo es inferior para tasas de descuento menores o iguales al 7% anual y en muchos casos aún para tasas mayores. También señala ese informe que los costos sistémicos de las fuentes renovables son enormes, aunque raramente se habla de ellos. En general implican la construcción de una infraestructura de transmisión muy costosa para llevar la electricidad desde fuentes dispersas a las grandes ciudades. Y para asegurar que la provisión eléctrica sea confiable, esas fuentes intermitentes y/o impredecibles (el sol, el viento), que además tienen factores de carga muy bajos, deben asegurarse generación de respaldo disponible 24x7x365, es decir respaldarse en generación de base. Estos costos sistémicos se suman a los de construcción y operación, pero los paga directamente el consumidor, o el contribuyente a través del estado. Los costos sistémicos son tan pesados como los de generación, pero en general se los omite a la hora de comparar cuánto cuestan realmente los MWh nucleares contra los de centrales tan dispersas, intermitentes y/o impredecibles. Toda nueva central añadida a una red la cambia, y añade costos. En el caso nuclear, estos añadidos son poco significativos, si se los compara con los de integración de una red dispersa y llena de renovables. No estamos tratando de convencer de ello al Dr. Caro. El sabe estas cosas de sobra. Pero queremos eliminarlas de la argumentación para desbrozar el campo de debate, que debe abarcar a los decisores políticos. Tampoco es correcta la afirmación del Dr. Caro sobre que la tecnología CANDU no haya evolucionado. CANDU Energy hoy es una empresa privada y relativamente pequeña del grupo de ingeniería Lavalin, pero también es heredera de la tradición tecnológica de la extinta AECL estatal. Hace poco CANDU Energy firmó un contrato con China para colaborar en la implementación de dos AHWR (Advanced Heavy Water Reactor). China los usará como post-quemadores para seguir sacando electricidad de los combustibles gastados que se extraen de sus reactores convencionales PWR de uranio enriquecido. El AHWR es un reactor de generación III de 700 MW. Cumple con los últimos estándares y requerimientos internacionales en materia de seguridad, los llamados “Post Fukushima”. Incluye nuevos y mejorados sistemas activos y pasivos de seguridad junto con un diseño estandardizado para reducir los costos de mantenimiento y de capital [9]. La antigüedad de una tecnología no es sinónimo de su obsolescencia. Para el caso, la tecnología base PWR de la central Hualong-1 que le compraríamos a la China National Nuclear Corporation (CNNC) es bastante más vieja que la CANDU, y sigue siendo una vía excelente y segura de generación de energía eléctrica… al menos para quienes producen uranio enriquecido. Eso sí, puede ser inconveniente para quienes no tienen enriquecimiento doméstico, ya que el abastecimiento es externo y depende de decisiones diplomáticas de terceros. Dicho de otro modo: si hay desacuerdos fuertes con China por temas de pesca pirata en la Zona Económica Exclusiva de Argentina, o por patentes de semillas transgénicas o porque nos atrasamos en un pago de deudas, alguien en Beijing puede dejar sin combustible a una central de 1065 MWe y cortarle la luz a casi todo el AMBA. Y si los demás proveedores de uranio enriquecido (EEUU y la UE) respaldan esa postura china, ese apagón en el área más poblada e industrializada de la Argentina puede durar y costar más que la insuficiencia eléctrica crónica que aqueja a Sudáfrica. Nuevamente, para Argentina antes debería estar la seguridad operativa y la de suministro y luego los costos. Pero hablando de costos, van algunos números comparativos entre las opciones CANDU y Hualong-1, con los que tenemos otro desacuerdo con el Dr. Caro. Usaremos los empleados en un informe de una comisión argentina de expertos en centrales formada en 2016 para opinar sobre estas dos opciones. El CANDU estaba estimado en U$ 5.672 M con una potencia neta de 685 MWe mientras que el Hualong-1, con 1065 MWe, se reportaba en U$ 8.042 M. Hoy después de más de 4 años de negociaciones se habla de U$ 7.900 M para la Hualong-1,aunque sin ponerle valor a la supuesta transferencia de tecnología, y sin mencionar tampoco que el proveedor quiere algunos cientos de M U$ más por transferirnos la tecnología de los elementos combustibles, algo por lo cual la CNEA jamás pagó un centavo, como dijo repetidamente desde AgendAR el Dr. Carlos Aráoz. Como sea, la cifra que da el Dr. Caro, U$7.500 M, nunca estuvo en ninguna mesa de discusión. Tomando en cuenta un factor de carga para la CANDU de 0.91 y un factor de carga promedio para los PWR en China de 0.87, tenemos un costo de inversión por kWe de U$ 9.099 para CANDU y U$ 8.680 para Hualong. Dadas las incertezas en estas cifras, no hay diferencias significativas entre las dos centrales desde el punto de vista del costo de inversión unitario. Si la energía nuclear no fuese competitiva contra las fuentes térmicas o las renovables, algo que al Dr. Caro le produce dudas, no lo sería para ambos tipos de reactores, sin importar si se trata de un CANDU argentino o de un PWR chino como el Hualong-1. Pero a sumar, está el hecho de que el uranio enriquecido es significativamente más caro que el natural. Con ese agravante innegable e innegociable: el uranio enriquecido lo tenemos que comprar en el exterior si quieren vendérnoslo, el uranio natural lo producimos nosotros. El gasto en combustible por año para la CANDU es de 23.6 M U$ (con 3.93 U$/MWh). El valor que para la Hualong cita el Dr. Caro es de U$ 7.45/MWh [8]. Nosotros tenemos un valor medio mundial de U$ 7.67/MWh, no es una gran diferencia. Pero para igual cantidad de energía anual producida que una CANDU, una Hualong-1 estaría gastando U$ 46 M, poco menos que el doble. En 30 años, eso sumaría una diferencia de U$ 673 M favorable para una CANDU. Pero dado que ambas centrales deben durar al menos 60 años, el ahorro con la CANDU a tan largo plazo parece mucho mayor. Sólo que nos resulta un poco aventurado estimar los costos comparativos de uno y otro combustible en, digamos, el año 2080. Sin embargo, la diferencia fundamental, de lejos, entre las dos opciones es que la central CANDU tal como nosotros la proponemos puede ser hecha en nuestro país, en pesos, hasta en un 70% o más. Esto es alrededor de U$ 4.000 M pagaderos en pesos, derramados para revitalizar la industria nacional. CANDU genera trabajo argentino de calidad, moviliza el mercado interno, especialmente a muchas PyMES avanzadas de ingeniería, montaje, metalúrgicas, metalmecánicas, electromecánicas, electrónicas e informáticas que se prepararon con la terminación de Atucha II y luego con el proyecto de extensión de vida de Embalse. Estas empresas ya se calificaron con estándares internacionales de calidad nuclear. Darles una obra como Atucha III CANDU sustituiría exportaciones y minimizaría la erogación en divisas que no tenemos. Nada de esto sucedería con una central Hualong-1 “llave en mano”, asunto en el cual la industria argentina quedaría de mirona, con una participación mínima y simbólica. Comprar “llave en mano” una Hualong-1 es exportar trabajo de calidad a China. Y aquí no sobra. La tecnología CANDU aquí no está muerta. Veamos cómo sigue –si sigue- en el mundo. ¿EL MERCADO PARA LOS REACTORES CANDU HA DESAPARECIDO? Complejo de 2 centrales nucleares CANDU en Fuqing, China Señala el Dr. Caro en su artículo que el mercado para reactores CANDU desapareció. Una revisión de proyectos CANDU en danza hoy nos obliga a revisar algunas cifras indicadas por nuestro colega. India acaba de inaugurar una unidad CANDU, tiene tres en construcción avanzada y diez planificadas. China tiene planificadas esas dos nuevas unidades CANDU para quemar combustibles usados descargados de su impresionante flota de PWRs [9]. Esto hace un total de 16 unidades CANDU que, con su vida útil de 60 años han de llegar funcionando a fines de este siglo, sin contar las anteriores a las cuales se les va a extender la vida en los años venideros, como ya se hizo con Embalse, en Córdoba. Este es el mercado de unidades CANDU vigente al momento en el mundo. Si eso es estar muerto… El criterio del Dr. Caro es descartar de lo que él denomina mercado a las unidades nuevas que cada país instale en su propio territorio. Es decir que Caro considera que el mercado lo forman únicamente aquellas centrales destinadas a ser exportadas a terceros países. Pero además esos países receptores deben tener una economía de mercado y un gobierno democrático pluripartidario, criterio algo atravesado con la mirada economicista del propio Caro, y que no compartimos. Justamente, nuestra propuesta es hacer una máquina CANDU nueva para nuestro mercado doméstico, y utilizar para ello la tecnología que es de nuestra propiedad en virtud de los acuerdos de transferencia suscriptos cuando se construyó Embalse. Esos documentos nos permiten utilizar la tecnología CANDU para construir centrales nuevas sin limitaciones dentro del territorio nacional. Concretamente, la planificación original era la construcción de 6 centrales más como Embalse. Y para abastecerlas de combustible se fundó y equipó CONUAR, “joint venture” con fábrica en Ezeiza de la CNEA con el grupo Pérez Companc, y para dotarlas de agua pesada, se construyó la imponente PIAP (Planta Industrial de Agua Pesada) en Arroyito, Neuquén. Estamos hablando de muchas décadas de investigación, inversión y desarrollo propios, que resultaron en una capacidad productiva instalada importante. ¿Ahora tenemos que tirarla a la basura? Por último, citamos parte de un artículo escrito por el Dr. Caro en febrero de 2016[10] ”De lo dicho parece razonable concluir que la construcción de una cuarta central (CANDU) podría hacerse a valores internacionalmente competitivos, contando con una gran participación de la industria nacional, a la que se potenciaría. La decisión de construir la cuarta central hoy debería resultar de un análisis comparativo con las alternativas basadas en la generación con combustibles fósiles, incluidos sus costos económicos y pasivos ambientales, de la urgencia de resolver la crisis energética, y también del interés estratégico en desarrollar capacidad industrial nuclear. Mientras esto no se resuelva parece prematuro hablar de una quinta central y más prematuro aún hablar de una central llave-en-mano y con tecnología diferente a la usada hasta ahora….”. Cabe preguntarle al Dr. Caro, cuya opinión hoy es tan diametralmente opuesta: ¿Qué cambió tanto en 4 años para que la opción CANDU deba hoy ser descartada? Dr. Caro: el mercado mundial para los reactores CANDU no ha desaparecido. China y la India tampoco desaparecieron. Es más: en una década, la India podría ser la tercera economía mundial. LA PLANTA DE AGUA PESADA Planta Industrial de Agua Pesada, Arroyito, Neuquén El Dr. Caro ha objetado nuestra defensa de la PIAP como posible fuente de agua pesada destinada a las futuras plantas de fusión nuclear, todavía lejos de su madurez técnica y comercial. Pero el sueño de la fusión sigue vigente: promete una fuente de energía tal vez inagotable, aparentemente segura y quizás de bajo impacto ambiental. Pero la PIAP no la queremos para alimentar sueños sino para hacer funcionar realidades, como las Atuchas 1 y 2, además de Embalse. Y más allá de ellas, está el mercado mundial de centrales CANDU, fogoneado hoy por la India y China. Necesitan agua pesada. Y la PIAP, que se diseñó para 6 CANDU, hoy todavía es la mayor fábrica del mundo. Señalamos con claridad que la PIAP es a nuestro parque de uranio natural lo que cualquier planta grande de enriquecimiento de uranio es a las PWR de todo el mundo: un atributo esencial para la autosuficiencia soberana en electricidad. Reiteramos que se debe recuperar la PIAP, que sufre aún las consecuencias del intento del gobierno anterior de destruirla por abandono. Es esencial para la continuidad de nuestras centrales. Pero además creemos que la India, con su flota de 17 CANDU en funcionamiento, sus 3 centrales en construcción y otras 10 aprobadas, puede ser un gran mercado adicional para la producción de esa enorme planta en la estepa neuquina. De las 8 plantas de producción de agua pesada que menciona el Dr. Caro en la India hay sólo 4 operativas. Tienen una producción marginal, si se trata de cubrir la demanda del imponente programa de construcción de CANDU en marcha en ese país, el 2do gigante asiático [11]. Y acá parece necesaria una nueva aclaración: En efecto, la India, como la Argentina, se propuso ser autosuficiente en materia nucleoeléctrica. Y lo consiguió cuando nacionalizó su propio diseño CANDU, que ha ido mejorando en potencia y calidad: llegó a los 700 MW por planta. La India tiene, sin embargo, un techo bajo para suministrarles agua pesada. No es inevitable pero sí probable que podamos ser los proveedores, del mismo modo que la India puede ser un respaldo confiable para nuestra industria nuclear. De hecho, la complementariedad ya es real, EXISTE. La industria argentina –concretamente, CONUAR- está exportando componentes para la línea CANDU en India. Y para tranquilidad del Dr. Caro, le aseguramos que la India es una democracia pluripartidaria. Concordamos con el Dr. Caro en que las centrales de fusión, que hemos mencionado como posible mercado futuro, hoy no existen. En 1945 tampoco existían las plantas nucleoeléctricas de fisión… pero en 1951 se construyó la primera, el reactor EBR en EEUU. Hoy son 440 operativas, hay 50 en construcción, y centenares en estudio. Para hacer funcionar el mayor prototipo de reactor de fusión tipo Tokamak del mundo, el ITER, en Francia, se va a necesitar deuterio y tritio. El agua pesada, se sabe, en lugar de un átomo de oxígeno y dos hidrógenos, está compuesta por un oxígeno y dos de deuterio, un isótopo del hidrógeno con un neutrón extra. Eso la hace, efectivamente, algo más pesada que el agua común. Y muy cara, porque no se puede fabricar deuterio: hay que purificar el existente en la naturaleza, que es primordial (se formó en los orígenes del Universo) y por ende, muy raro. Eso explica que una instalación imponente como la PIAP, que hasta 2015 empleaba a 640 personas, puede llegar a producir sólo 200 toneladas/año de agua pesada, un compuesto químico con deuterio, pero a condición de gozar de un estado de mantenimiento y una planificación de trabajo impecables. Rara vez gozó de ello. La PIAP ha tenido demasiados enemigos externos que generaron no pocos enemigos internos. Creemos que la estimación de los requerimientos de agua pesada de una central de fusión que hace el Dr. Caro está subestimada en un factor de 5. En nuestro cálculo, se necesitarían 1.5 toneladas de agua pesada por año para una central de fusión de 800 MWe. Está claro que si esta impresionante aventura internacional que es el ITER desemboca en una tecnología madura y capaz de despliegue comercial, serán muchas las centrales de fusión y con ellas, habrá un mercado extra de agua pesada. En tal caso, serán necesarias muchas PIAPs. Los nucleares estamos obligados a planificar en décadas, que es lo que reclama el Dr. Caro. Como suele escribir Abel Fernández, el editor de este portal, “el que viva lo verá”. Algunas palabras sobre el tritio. A diferencia del deuterio, que se dejó de generar muy poco después del Big Bang, el tritio se genera en nuestras centrales de agua pesada por captura de un neutrón en el deuterio. Coincidimos con Caro en que hay también otros métodos de producción de tritio: los propios reactores de agua pesada que de hecho estamos explorando. Pero no profundizaremos aquí para no desviarnos demasiado. El tritio es un elemento radioactivo que decae con un semiperíodo de 12 años en helio3, y lo hace emitiendo un electrón de muy baja energía que puede ser atajado fácilmente con blindajes muy simples. Este tritio puede usarse directamente con el deuterio (algo que Caro objeta) para formar la mezcla que va a producir energía en ciertas plantas de fusión. Por ejemplo, en las pequeñas gotas de deuterio-tritio que hacen de “targets” en un reactor muy distinto del ITER, el de fusión por confinamiento inercial, concretamente el National Ignition Facility (NIF) del Lawrence Livermore National Lab, EEUU. Ahí hay un mercado posible para el tritio producido por nuestras centrales CANDU. El Dr. Caro afirma, en cambio, que el tritio es una molestia pero que se puede ventear a la atmósfera de manera de no dañar el medio ambiente. Nosotros afirmamos que ventear el tritio es tirar plata a la basura. Los canadienses lo recuperan: más allá de que el NIF de los EEUU desemboque alguna vez en tecnología de madurez comercial, el tritio tiene un mercado asegurado hoy. Y paga fortunas. El tritio decae espontáneamente en helio3, un isótopo útil del helio, rarísimo en la corteza terrestre (y por ello de un costo lunático: U$ 21.000 por gramo, ¡y subiendo!). Se lo usa en diagnóstico por imágenes: revolucionó las técnicas de resonancia magnética en afecciones pulmonares. Sumando aplicaciones presentes y futuras, sería bastante bobo que la Argentina, con apenas un par de firmas desaprensivas, renuncie de golpe a una inmensa instalación capaz de proveer deuterio estable en forma de agua pesada, como la PIAP, y a centrales nucleares que, además de electricidad barata, tienen la gentileza de producir tritio. No es la única gentileza: las CANDU producen también cobalto60, insumo crítico en terapia radiante con rayos gamma. Tenemos producción propia de fuentes de este material, y además las exportamos. Y no es cierto que la India sea nuestro único mercado de exportación de agua pesada. Los reactores modernos de investigación, como el RA-10, o las plantas de ese tipo que diseña y exporta INVAP, tienen un tanque de agua pesada con varias toneladas de ese líquido, cuyo precio mundial anda por lo bajo en U$ 700.000 la tonelada. Dentro de ese tanque el alto flujo neutrónico permite producir radioisótopos de uso médico y materializar otras importantes aplicaciones industriales. Esos reactores de INVAP, como los vendidos a Australia. Arabia Saudita y Holanda, que son la principal y más impactante exportación de alta tecnología argentina, requieren de agua pesada. Si cerramos la PIAP, deberemos importarla, y costará más que nuestro precio de venta. Y eso porque la salida de esa instalación tan grande encarecerá el costo del crítico líquido en todo el planeta. La continuidad de la PIAP es esencial en muchos frentes. EL CAREM El CAREM, en Lima, al lado de las Atuchas, obra abandonada desde 2019 El CAREM es mencionado por el Dr. Caro como una víctima probable de un CANDU. En sus palabras, quedaría afectado en su financiación por “la compra del reactor chino CANDU”. Como señalamos más arriba, nada más lejano a nuestra propuesta que comprarle una CANDU a China. Lo pactado en 2014 entre NA-SA y la CNNC, es decir entre dos gobiernos nacionales, era que a condición de que Argentina comprara una central Hwalong-1, la CNNC nos financiaba el 80% de una CANDU que sería en un 70% argentina, y de la cual China proveería sólo algo que aquí jamás se fabricó: el turbogrupo. Respecto del CAREM, somos partidarios fundacionales. Hay que terminar de una vez el prototipo experimental de 32 MW, cuya construcción en Lima, al lado de las Atuchas, descarriló y luego paralizó la administración nuclear macrista. Tenemos que mostrar el CAREM prototipo al mundo mientras validamos con esa máquina el diseño del CAREM comercial futuro, hecho de módulos de 120 MWe. Y mientras lo validamos, hacemos marketing, como ya hace desde 2017 el consorcio NuScale en EEUU, aunque no tienen nada en construcción. Toda central nuclear -y el CAREM no es una excepción- es un eslabón de su ciclo de combustible y el CAREM utilizará uranio enriquecido para su funcionamiento. Por eso también consideramos indispensable continuar y llevar a término  las investigaciones necesarias para ser eventualmente autosuficientes en el proceso de enriquecimiento. Eso significa modernizar y ampliar las capacidades de la planta de demostración tecnológica de Pilcaniyeu, provincia de Río Negro. Concretamente, hacer el salto tecnológico de una instalación “sesentista” (de difusión gaseosa) al estándar industrial de hoy (de ultracentrífugas).
Planta de enriquecimiento de uranio en Pilcaniyeu, Rio Negro
Ser autosuficientes no significa producir todo el uranio enriquecido necesario para un programa CAREM comercial en despliegue. No hace falta invertir tanto. Alcanza con adquirir la capacidad tecnológica de hacerlo, es decir tener una línea de ultracentrífugas argentinas aunque no lleguen a alimentar siquiera del CAREM prototipo de 32 MW. Como nos sucedió con Pilcaniyeu, una pequeña planta “de demostración” viable puede vacunar a los proveedores mundiales de uranio enriquecido contra toda idea de volver a hacernos un boicot. No podemos olvidarnos de que Pilcaniyeu se construyó después de que EEUU, en 1981 y para disciplinar a la CNEA (ésta se había atrevido a venderle un reactor nuclear a Perú), nos decretara el desabastecimiento de uranio enriquecido. Sin la construcción de Pilcaniyeu, que se reveló al mundo en diciembre de 1983, jamás habríamos conseguido el uranio enriquecido al 20% que usan los reactores como nuestros RA domésticos, y los que exporta INVAP. Nos lo venden para que no tengamos que modernizar o expandir Pilcaniyeu. Hasta ahora, los EEUU, la UE y Rusia nos abastecen sin chistar. Pero lanzar el CAREM comercial sin siquiera una actualización tecnológica de Pilcaniyeu como respaldo, es exponerse a nuevos maltratos. Los EEUU, la UE, Rusia y China también tienen sus propios reactores modulares. Y dado que el proyecto CAREM tiene un 60% de avance, es viable, e INVAP nos dio el perfil de exportadores nucleares respetados, somos competencia peligrosa por todo ello. El prototipo del CAREM debe terminarse, ensayarse y validarse para considerar su producción a escala comercial. Pero para ello hay que dominar también la tecnología de enriquecimiento por centrífugas e incluso otras más avanzadas, como el láser, al menos en etapa pre-industrial. Las opiniones que hemos vertido en este trabajo están basadas en nuestra mirada informada “in situ” de las capacidades y necesidades nacionales, así como de la situación del mundo. Pero por sobre, están libres de espejismos culturales. Saludamos a la Redacción de AgendAR muy atentamente,

Dr. Andrés Kreiner, Dr. Gabriel Barceló *, Ing. José Luis Antúnez

  • El Dr. Barceló aclara que firma como integrante del Instituto de Energía Scalabrini Ortiz.
Dr. Andrés Kreiner Dr. Gabriel Barceló Ing. José Luis Antúnez REFERENCIAS [1]: Electricité de France Company HistoryElectricité de France, accedido 11 Abril 2011 [2]: agendarweb.com.ar/2020/06/27/la-politica-nuclear-que-argentina-necesita-y-que-no-se-esta-llevando-adelante/ [3]: www.federalreserve.gov/monetarypolicy/historical-approaches-to-monetary-policy.htm [4]: www.opml.co.uk/blog/south-africa-s-crippling-electricity-problem [5]: www.nytimes.com/2020/06/17/business/european-union-china-deals.html [6]: www.reuters.com/article/us-edf-areva/edf-completes-75-5-percent-acquisition-of-areva-np-statement-idUSKBN1EG2AS [7]: www.world-nuclear.org/information-library/economic-aspects/economics-of-nuclear-power.aspx [8]: sites.google.com/view/alfredo-caro-notas/home [9]:www.snclavalin.com/en/media/trade-releases/2019/02-12-2019 [10]: Análisis y propuestas para la actividad nuclear en Argentina, Alfredo Caro, 11/02/2016. [11]: www.nti.org/learn/countries/india/facilities/ ; www.hwb.gov.in/

INVAP está trabajando para la producción del gas natural licuado

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INVAP Ingeniería trabaja en el diseño de diversos modelos de plantas para producir gas natural licuado. Considera que su uso aumentará en los próximos años

El gas natural licuado (GNL) es gas natural que, en lugar de estar a temperatura ambiente y alta presión, se lo mantiene a 162 grados centígrados bajo cero y presión atmosférica. Mediante este procedimiento se puede reducir el volumen del gas natural en unas 600 veces y esto facilita su transporte –en forma líquida–, ya sea para uso vehicular o para su transporte en barco. Posteriormente, puede ser regasificado para ser usado como gas natural, tanto para uso hogareño como para plantas productoras de electricidad. A diferencia del GNC, muy difundido en vehículos de uso intensivo como alternativa a la nafta y el gasoil, su densidad es mucho mayor, por lo que se obtienen rendimientos muy altos y se puede usar en vehículos pesados de larga distancia. En transporte de cargas, el GNL se posiciona como una evolución frente a los motores diesel, que producen partículas contaminantes con alto impacto en el ambiente (los motores a gas emiten menos dióxido de carbono y no generan el material particulado causante del smog). Los nuevos vehículos pesados diseñados para utilizar este combustible aseguran una autonomía de hasta 1600 kilómetros por carga. Martín Absi, gerente general de INVAP Ingeniería dijo que la empresa ve una oportunidad en esta tecnología de procesamiento del gas porque su demanda crecerá: “Lo que estamos haciendo actualmente es desarrollar la tecnología y, posteriormente, podremos acomodar la ingeniería de detalle de acuerdo con lo que necesite cada cliente. Puede ser que pidan una microplanta, que puede rondar entre las 2 y las 40 toneladas diarias de producción de GNL y que puede ser modular, para poder moverlas de un yacimiento a otro. También podrían ser más grandes, de 40 a 200 toneladas por día, con lo que ya hablaríamos de plantas fijas”.

“Lo que estamos haciendo es desarrollar la tecnología y, posteriormente, podremos acomodar la ingeniería de detalle de acuerdo a cada cliente”

En términos comerciales, dado que el GNL puede ser transportado en barcos, esto abre potenciales mercados de exportación más allá de los conectados por gasoductos. Así, la venta del gas extraído de yacimientos como el de Vaca Muerta, especialmente en los meses de verano, cuando se produce más gas del que se consume en el mercado interno, podría resultar en una oportunidad para la exportación. La demanda de gas para la generación de energía eléctrica está aumentando en el mundo, ya que reemplaza a fuentes más contaminantes como fueloil, gasoil y carbón, y la forma de comercialización que más está creciendo es en buques de GNL.

INVAP Ingeniería es una subsidiaria de INVAP y se dedica específicamente a las áreas de petróleo, gas y energías renovables

En 1991, cuando el Estado decidió desfinanciar a INVAP y la empresa debió achicarse y reducir considerablemente su planta, muchos de sus empleados formaron empresas privadas alrededor de las áreas de negocio que ya manejaban y una de ellas fue INVAP Ingeniería. En un primer momento, la firma se ocupó de las actividades estratégicas vinculadas al área nuclear, pero posteriormente se orientó a petróleo y gas, con productos y servicios de auditoría. A principios de los 2000 la empresa fue absorbida por INVAP, que se quedó con el 80% de las acciones. El resto está en manos de Sima, una empresa neuquina dedicada a la energía eólica. La empresa llegó a tener más de 150 empleados, pero con la crisis de la industria de petróleo y gas debió reducirse y muchos de ellos pasaron a la empresa madre, que necesitaba incorporar personal para los proyectos satelitales, de defensa y nuclear. Actualmente, tiene 33 empleados. “El último año sumamos siete profesionales y esperamos seguir creciendo en la medida en que la industria comience a moverse nuevamente”, dijo Absi. Al igual que muchas otras empresas, INVAP Ingeniería está sintiendo el impacto de la crisis económica desatada por la pandemia. “La crisis del petróleo se acentuó con el coronavirus pero ya venía de antes y eso hizo que la industria se pare. Eso nos golpeó directamente porque, si los equipos no se mueven, los servicios no se solicitan. Nadie sale a inspeccionar un equipo o hace auditoría de una herramienta que no se va a usar. Esto hace que, por un lado, los negocios que ya estaban desarrollados entrasen en pausa y también fuerza a ver qué qué otras cosas se pueden hacer para cuando la industria se vuelva a mover. En particular, hemos aprovechado el tiempo para organizar internamente la empresa y desarrollar otros proyectos, servicios e ingenierías”, agregó Absi. A fines de los años noventa, la empresa TGS importó aerogeneradores de Estados Unidos para hacer la protección catódica de gasoductos, un método por el cual se evita la corrosión de los caños mediante el uso de electricidad. Pero estos aerogeneradores solo duraron 15 días expuestos a los fuertes vientos de la Patagonia, por lo que INVAP Ingeniería fue la encargada de diseñar un aerogenerador de 4500 watts que pudiera soportar las ráfagas patagónicas. Con ese proyecto, la empresa ingresó en el área de las energías renovables, al que luego sumó otro aerogenerador de 30 Kw y hoy también tiene la ingeniería básica de un aerogenerador de 2 Mw y turbinas para generación eléctrica hidrocinética aplicadas a ríos caudalosos y a los canales de riego mendocinos. Para completar este último proyecto están esperando la aprobación de un crédito del Banco Interamericano de Desarrollo (BID). Sin embargo, el corazón del negocio de INVAP Ingeniería es el área de petróleo y gas. “Del año 2001 a 2003, INVAP Ingeniería desarrolló motores de fondo de pozo a pedido de la empresa San Antonio Pride. Se trató de motores que se usaron en campo y se siguieron usando hasta que hubo un cambio de gerencia en la empresa y volvieron a otros convencionales. También se han desarrollado herramientas de fondo de pozo”, expresó Absi. En sus trabajos de auditoría sobre herramientas de pozo han tenido logros importantes con la empresa Tecpetrol, ya que redujeron al mínimo la cantidad de fallas. “Cuando una herramienta de pozo falla, lo suele hacer a unos 3000 metros de profundidad, por lo que es necesario retirar toda esa tubería para acceder a la herramienta, cambiarla y volverla a bajar, lo cual implica varios días de suspensión de operaciones, con los costos que eso conlleva”, explicó el gerente general. Otro de los proyectos en lo que está trabajando la empresa es en el desarrollo de un sensor para medir el nivel de los tanques de almacenamiento de petróleo. A diferencia de los tanques de agua, en el caso del petróleo es necesario saber el nivel y también la composición del contenido, ya que además de petróleo líquido habrá una parte de agua, otra de emulsiones y otra de espuma. Para eso están usando sensores radar que reemplazarán a los que se usan actualmente, que son importados. Una afirmación frecuente de Absi: “Hoy lo que se necesita en Vaca Muerta es reducir costos, así que todo lo que tenga que ver con insumos nacionales permite hacerlo”.
Martín Absi, gerente general de INVAP Ingeniería

Para el productor, el maíz está compitiendo de igual a igual con la soja

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La relación de precios soja/maíz se ubica en 1,63/1. Se trata de una ecuación netamente favorable al cereal, que hoy ofrece más rentabilidad en la zona núcleo -la mayor parte de las provincias de Buenos Aires y Santa Fe más el sur de Córdoba- que la oleaginosa. En las últimas semanas el precio de la soja disponible fue escalando posiciones hasta llegar muy cerca de los 250 dólares por tonelada. Y como los productores no venden en un mercado en suba, a partir de ahora el volumen de oferta de soja disponible tenderá a disminuir en las próximas semanas. Esto es lo que ha venido sucediendo en el último mes. Los productores vendieron 652 mil toneladas de soja disponible en la semana del 15 al 22 de julio, luego comercializaron 623 mil toneladas en la semana posterior, 452 mil toneladas en la siguiente y 424 mil toneladas entre el 5 y el 12 de agosto. A pesar de esa mejora en el precio futuro, la relación de precios soja/maíz se ubica en 1,63/1. Se trata de una ecuación netamente favorable al maíz, en cuanto al mejor margen bruto comparado entre los dos cultivos. Hoy en zona núcleo es más rentable sembrar maíz que soja. Si a ello se le agrega la estabilidad en los rendimientos que se ha logrado la genética del cereal y la mayor seguridad de cosecha, la soja pasa a ser un cultivo de alto riesgo desde el punto de vista climático y de precios de mercado. En el mismo sentido habrá que analizar qué cultivo tiene mejor margen en zonas extra pampeanas, con un maíz que rinde 9.000 kilos por hectárea y una soja que aporta 3.000 kilos por hectárea. El análisis del mercado físico indica que hoy el productor tiene en su poder maíz por un volumen de 9,3 millones de toneladas. Sin embargo, las necesidades de compras de maíz por parte de la exportación y la industria hasta el fin del año comercial ascienden a 10,3 millones de toneladas. La cuenta es muy simple: falta un millón de toneladas si la exportación quiere cumplir con el saldo exportable y si la industria pretende satisfacer la demanda interna.

75 años de la industria nuclear en Rusia

Desde ROSATOM nos hacen llegar esta información sobre los festejos por los 3 cuartos de siglo de su industria nuclear, donde hacen hincapié en la continuidad de los esfuerzos y logros soviéticos y de la Federación Rusa:

Rusia celebra el 75° aniversario de su industria nuclear. Durante 75 días ROSATOM realizará más de 100 eventos en todo el país dedicados a la industria nuclear con el lema del aniversario “75 años adelantados a los tiempos”.

El 20 de agosto de 1945 se convirtió en el punto de inicio de la historia de la industria nuclear de Rusia, que ha formado como un escudo de protección para el país, proporcionando energía a la gente, desarrollando ciencia y nuevas tecnologías mucho más allá del campo nuclear. Ese día se creó el Comité Especial y el primer departamento de Gestión dependientes del Comité de Defensa del Estado de la URSS para gestionar los trabajos del proyecto atómico.

Durante muchos años la industria nuclear fue uno de los sectores más reservados y hablar de los logros de la ciencia nuclear para los fines pacíficos no era muy común. Hasta ahora la mayoría de la gente no se da cuenta de que muchas tecnologías y soluciones de las que disponemos hoy en día, desde los equipos médicos de diagnóstico hasta los sistemas de seguridad, han sido desarrollados y fabricados por las empresas nucleares.

Rosatom está trabajando activamente en América Latina. En particular, con Argentina se ha firmado un documento estratégico sobre la alianza ruso-argentina en el campo de los usos pacíficos de la energía nuclear y una hoja de ruta para la cooperación en la implementación de los diferentes proyectos específicos ruso-argentinos, además de la cooperación en el área del ciclo de combustible nuclear.

Las celebraciones del aniversario de ROSATOM comenzaron el 20 de agosto, el día en el que nació la industria nuclear, y los festejos durarán 75 días. Durante esos días se llevarán a cabo diferentes eventos informativos  en todo el país dedicados a la industria nuclear de Rusia y el papel que desempeña la misma en la vida de cada uno de nosotros. Los eventos se dividen en tres bloques principales: «Pasado», «Presente» y «Futuro».

El primer día se llevarán a cabo varios eventos importantes dedicados a la historia de la industria atómica del país y en honor a los veteranos. Se inaugurarán monumentos y placas conmemorativas de los destacados científicos soviéticos de la energía nuclear, incluido un monumento al legendario Ministro de Construcción de maquinarias Efim Slavsky, que se instalará cerca de la sede central de ROSATOM en la calle Bolshaya Ordynka de Moscú.

En el marco de los eventos del aniversario, uno de los principales eventos del bloque «Futuro» será la inauguración del Festival de la Ciencia de toda Rusia llamado “Ciencia 0+, Física del futuro», que se celebrará entre el 9 y el 18 de octubre. El festival albergará conferencias abiertas de diferentes científicos famosos, debates sobre el futuro de la humanidad y se proyectarán películas científicas y educativas. También en el marco de los festejos del aniversario se realizarán talleres y exposiciones interactivas, muestras de inventores Science Maker Fair, concursos de robots, teleconferencias con la Estación Espacial Internacional (ISS), la Estación Antártica de Rusia, excursiones a los laboratorios científicos, batallas Science Slam, exposiciones al aire libre, misiones científicas y mucho más.

El festival del aniversario también estará dedicado a las tecnologías de vanguardia de la energía nuclear, medicina, biología, IT, inteligencia artificial, nanopartículas y otras áreas de la física que determinan el desarrollo de la humanidad para los próximos siglos.

El acto de cierre del festival del aniversario será la conferencia de la juventud llamada “Next75” que se realizará en Sochi el 31 de octubre. Diferentes científicos de renombre mundial discutirán sobre el futuro con los jóvenes, entre ellos Konstantin Novoselov, el Premio Nobel de Física por el descubrimiento del grafeno, el fundador del Software libre Richard Stallman, el mejor conferenciante sobre el futuro según Google, Thomas Frey, y uno de los creadores de Angry Birds Peter Vesterbacka, entre otros.

Cerebros, langostas y huevos en la Argentina – 1° parte

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(La 2° parte de este artículo está aquí; la 3° y última estará online este miércoles 26) Tucura quebrachera, bastante preferible a la verdadera langosta sudamericana, si dejan elegir… Tenemos 6 mangas de langostas sudamericanas “verdaderas” trabajando en simultáneo en el país, y lo preocupante es que esto sucede en invierno y que hace un mes eran sólo 3. Y esas 3 no lograban bajar desde el NOA debido a la dirección y temperatura del frente de aire polar que llenaba el país. Ahora, con la meterología más a favor de las langostas, el Programa Nacional de Langostas y Tucuras del SENASA (Servicio Nacional de Sanidad Animal) habla de 3 mangas en Salta (2 muy cerca de Formosa), 2 en Santiago del Estero (de las cuales una se dividió en dos partes) y 1 ya bajo control, en Entre Ríos. Las cuarentenas provinciales y municipales impuestas ante el Covid-19 se dan de palos con la esencia federal de la lucha contra esta plaga. Hace dos semanas Santiago del Estero le cerró el paso a un equipo del Centro Regional NOA-Sur del SENASA que venía desde Tucumán para coordinar un ataque en tierra a una de las dos mangas ya operantes en Santiago. La idea suele ser armarle una recepción “con toda la química” en algún sitio previsible de aterrizaje nocturno de las langostas. Pero al mismo tiempo Santiago quiere conservar su casuística de Covid-19 baja, con cuarentena rabiosa para quienes entran desde “zona roja”. El asunto es que pasados los 15 días de la misma, la manga puede haber bajado a la Pampa Húmeda o haberse ido a cualquier otro agroecosistema. ¿Qué hacer ante estos casos? Mientras duren la pandemia y los retenes policiales en las rutas, la lucha contra las mangas es asunto federal, excede al Ministerio de Agricultura, debe involucrar también a los de Salud, Interior y a los gobernadores e intendentes. Fácil, no es. El trabajo del Programa de Langostas venía complicado ya antes del Covid-19. A las mangas, estos tsunamis entomológicos, se les pierde fácil el rastro en las más de 60 millones de hectáreas “arbustizadas” del NOA y las Sierras Pampeanas, chaparral espinoso entreverado de arroyos (hoy secos) y con poca población, señal de celular o caminos. Por eso a veces las langostas “desaparecidas del radar” parecen rematerializarse de golpe. Y si comieron mucho y la meteorología ayuda, no es infrecuente que las de la especie problemática sudamericana, la Schistocerca cancellata haya logrado reproducirse a contraestación. Lo grave es tener mangas nacidas aquí, en Argentina, de huevos puestos aquí, y eso tras medio siglo de aniquilamiento de la especie. Las langostas, de cuyas crudas hazañas en el Río de la Plata tenemos testimonio escrito desde 1538, cuando liquidaron la cosecha porteña de mandioca, fueron finalmente erradicadas en 1964. Desde que Carlos Pellegrini asumió la presidencia tras la caída de Miguel Juárez Celman y el estado nacional resucitó, pasaron 73 años de lucha contra las mangas, en la que se hizo uso de tecnologías que fueron evolucionando desde la ineficacia inicial a una creciente contundencia primero química, y luego metodológica. Si un dato nos describe como país agroexportador, es éste: el programa científico más viejo de la Argentina resulta ser la Comisión Nacional de Extinción de la Langosta (CNEL). Data de 1891 y lo fundó el citado Pellegrini. Hoy, tras varios cambios de nombres, reparticiones y métodos, esa función la ejerce el SENASA, como agencia del Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca. En sus primeras décadas, la CNEL trataba de salvar objetivos reducidos pero valiosos (frutales, por ejemplo) envolviendo cada árbol en telas, pero andá a hacer eso con objetos planos y de la escala de un trigal. No es que la CNEL no haya tratado, pero la Schistocerca le pegaba a la tela como aperitivo, y luego “iba al grano”. Entre 1931 y 1932 la Schistocerca fue un tiro de gracia para nuestra economía, que ya venía sangrando por el crack financiero mundial del ’29 y las consecuentes cancelaciones de compras británicas de trigo y carne. En aquellos 2 años tuvimos hasta 152 millones de hectáreas cubiertas por la nevada gris y errante de las mangas: más de 3 quintas partes del territorio argentino continental, entonces el octavo mayor del mundo.
Langostas comiéndose los árboles en Santa Fe, 1932. En 1964 el INTA las erradicó del país. En 2015, empezaron a volver. En 2018, el Ministerio de Agroindustria falló en echarlas. Se quedaron.
Hace más de medio siglo que no vemos escenas como ésta, de Casilda, Santa Fe, 1932 ¿Esto se puede repetir? El escenario económico mundial es más complejo que el de 1929: desde 2017 se veía venir una recesión mundial, pero la pandemia de Covid-19 la incendió hasta límites inexplorados. Y el escenario climático es definitivamente peor: hasta la Pampa Húmeda se ha subtropicalizado, por temperaturas y lluvias. En cuanto al efecto futuro de la langosta sobre nuestras exportaciones agropecuarias, depende, entre otras cosas, de qué haga el estado contra estos insectos y qué armas use. Las puramente químicas se desafilan rápido, y si el estado nacional juega una segunda vez a evaporarse, estamos en el horno. Eso merece explicación. Tras la Segunda Guerra Mundial, el uso masivo de aquella novedad, el DDT (y otros insecticidas órganoclorados persistentes) fue muy malo para avifauna y anfibios, pero por primera vez le hizo mella a las mangas. Cuando al poder residual de los órganoclorados se sumó la neurotoxicidad instantánea de los órganofosforados (“derribantes”), la langosta no logró volverse resistente a tiempo. Pero el jaque mate fue la aplicación preventiva de estos compuestos de síntesis en los sitios de desove, es decir el raleo de las ninfas y “las saltonas” inmaduras, a partir de 1954. Eso borró a la Schistocerca del mapa. Al menos, del nuestro. Sin embargo, para el licenciado Alejandro Inti Bonomo, responsable de la carrera de Gestión Ambiental en la UADE, las plagas de langostas son algo normal en el suelo latinoamericano, dice, (cuándo no), Infobae. Normal, mi bisabuela: entre 1964 y 2015 a la Schistocerca en este país le dimos el olivo. Los insectos-plaga tienen su modo darwiniano de sobreponerse a los pesticidas, incluso cuando se combinan distintas familias químicas. Los individuos genéticamente más inmunes a tales o cuales cócteles sobreviven, y aunque los bichos resilientes sean temporariamente unos pocos, su descendencia se irá reconstruyendo sobre esa fortaleza genética hereditaria. Es inevitable que en un centenar o más de generaciones de insectos, que transcurren en una única generación humana, varias especies terminen volviéndose resistentes a las novedades en agrotóxicos. Para romper esa resistencia hoy se cruzan piretroides “derribantes”, de neurotoxicidad aguda inmediata, con “sistémicos” (como el fipronil). Éste es particularmente ingenioso: mata “a la larga”, porque bloquea la capacidad del insecto para generar una muda de cutícula: al crecer muere comprimido por su viejo exoesqueleto de quitina. Como venganza, es de un refinamiento veneciano. Lo cierto es que aplicados al voleo desde avión, con algo más de precisión desde “camión mosquito” o incluso desde una prolija pero poco potente motomochila, estos cócteles son de diversa letalidad para los grandes polinizadores (las abejas), y también para esos insecticidas vivientes que son los pájaros, anfibios y peces. Y sabemos que son malos para los gusanos, hongos y bacterias de la tierra, la poco vistosa biota que no figura en los créditos de la película, pero es que le da estructura y resiliencia físicoquímica al suelo. Esa vida subterránea, especialmente la unicelular, no será vendible a China pero forma la base invisible de los agroecosistemas desde los cuales le vendemos forrajes (y a veces, alimentos) a China. Dada la capacidad de las langostas de ir generando resistencia, Darwin juega contra nosotros. Es una carrera armamentista en la que hay que renovar el arsenal químico, pero las novedades llegan tarde, de afuera y cuestan dólares. En 2015 la Schistocerca, sin embargo, era sólo tenues recuerdos de abuelos. Nos contaban cómo de purretes salían inefectivamente a la calle a redoblar cacerolas o a quemar neumáticos, no para darle el raje al general José “von Pepe” Uriburu sino para espantar a las langostas del arbolado urbano. Obvio, las langostas no se enteraban. Pero la vida te da sorpresas. Aquel 2015, montada sobre el recalentamiento global y estos inviernos cortos y sin grandes heladas en en la llanura chacopampeana, la Schistocerca volvió desde Paraguay y Bolivia, cuyos estados, sistémicamente más débiles que el nuestro, nunca lograron eliminarla. Mal momento para que aquí colapsara también el estado pero por vocación, nomás. El SENASA dio batalla contra repetidas mangas que bajaron deambulando desde el NOA, tratando de impedir que desovaran, y si lo hacían, tomando nota de los sitios y revisitándolos cuando la eclosión. Con Darwin y el cambio climático a favor de las langostas, esta vez la cancha venía muy inclinada contra el país, pero cuando en 2018 cayeron recortes de presupuesto, tercerizaciones de tareas y despidos masivos en el SENASA, en el INTA y en el Ministerio de Agroindustria, la Schistocerca sacó DNI nuevo. Hoy es argentina nacida y criada. En 2018 desapareció también como tal el Ministerio de Ciencia, con su caja de posibles herramientas nuevas. La langosta volvió a asentar sus reales (y sus huevos) en 8 provincias. Los números de la langosta Una hembra “pesada” carga hasta 120 huevos, que deposita a una profundidad de hasta 10 cm. como paquete, u “ooteca”. Con buenos vientos y temperaturas una manga de Schistocerca puede viajar hasta 150 km. en un solo día: dado el tamaño y rapidez del problema, combatirlo excede a las provincias y es asunto necesariamente federal. El modo estándar es seguir una manga de cerca, tratar de predecir sus movimientos con el pronóstico de temperaturas, vientos y lluvias y los avisos que mandan por Twitter y Watsapp o e-mail los pobladores, amén de mapas satelitales de índices verdes de vegetación. Como en el fútbol, es mejor no correr la pelota sino anticipar su paso. Por eso, si ve pasar una manga, avise a este teléfono (011) 4121-5247 o a este mail: [email protected]. O llame sin cargo al 0800-999-2386. O mejor aún bájese a su celular la app ALERTAS Senasa desde Playstore. Mientras cae la tarde, hay que posicionar y tener bien cargados de piretrinas los aviones fumigadores contratados por el SENASA en los aeródromos y aeroclubes más a tiro. Cuando se sabe que la manga aterrizó y se ha puesto el sol, se despega a bombardearla. Los aviones fumigadores son feúchos: tienen alas de gran superficie y grosor, diseñadas para vuelto lento y giros escarpados cerca del suelo sin caerse. Los aparatos gastan motores comparativamente muy potentes para su peso. Hacen falta más de 220 HP, para poder cargar media tonelada de agroquímicos en un Piper Pawnee, un Cessna 188, un Laviasa Puelche; y 1000 HP para subir 1 tonelada a un PZL Dromader polaco. Tales máquinas usan tren fijo muy robusto para poder operar desde caminos de tierra, y una cabina de pilotaje alta, como subida a una joroba, para que el piloto tenga buena visibilidad frontal y hacia abajo, cosa de no llevarse puesto un árbol o un poste. Hay unos 800 aviones aeroaplicadores operando en el país, con una tasa de reposición anual de 20/año. Y sobra decirlo: éste un trabajo arriesgado. Una nube de langostas que en vuelo diurno se extendía a lo largo de 100 km., de noche se posa en apenas 5 o 15 hectáreas. La Schistocerca prefiere, si las hay, las ramas de los árboles al suelo. Y como “velocidad y altura/conservan la dentadura” (primera enseñanza del aspirante a piloto), el rociarlas con precisión, volando lento sobre monte en la oscuridad y baja cota, es una receta insuperable para pegarse un palo. ¿Por qué no atacarlas de día y en el aire, entonces, mientras viajan? La respuesta obvia: están más dispersas, y se trata de no gastar venenos (son caros), y menos aún, de intoxicar al cuete áreas enormes. Tampoco sería seguro para el piloto: las langostas aplastadas contra el parabrisas del avión te dejan ciego y las que obturan el radiador te pueden costar una recalentada. A eso normalmente sigue plantada de motor “por agarre” de los pistones en sus camisas, y un aterrizaje forzoso y a ciegas donde se pueda, con riesgo de ponerse el avión de gorra. En 2018, sin embargo, el entonces llamado Ministerio de Agroindustria impartió guías para que (sic) cada afectado estuviera obligado a controlar su propia infestación. “A la langosta la combatimos entre todos”, decía el slogan: haceme reir. Es uno de los hitos por los cuales recordar al exministro Luis Miguel Echevehere, en cuyo mandato la Schistocerca se renacionalizó sin que nadie le haya hecho tractorazos: los funcionarios antiestado salen caros… pero caen bien parados, cuando son de pedigrí. En 2017 y muy “in extremis”, el SENASA habilitó una variedad de insecticidas para esta lucha (cipermetrina, deltametrina, lambdacialotrina, diflubenzuron y fipronil). Es una lista complicada. Aún así, la visión (bastante infernal) de una manga en acción como en este video te cura enseguida de pruritos ecologistas.
1 km2 de manga aterrizada al atardecer “en alta densidad” tiene hasta 80 millones de individuos, cada uno capaz de comer su propio peso corporal (aproximadamente, 2 gramos) en 24 horas. Sí, son 160 toneladas de vegetación. Pero si se las “emboca” con precisión durante la cena, en una noche se obtienen tasas de mortalidad del 90%. Parece mucho pero los números de reproducción van en nuestra contra: el paso de una primera manga, si encontró la suficiente alimentación, deja entre 100 y 120 huevos por hembra en el suelo, como para que la siga un segundo rebrote de estación cálida. Éste, medido en adultos supervivientes, puede ser 20 veces más masivo que la manga original. Si la meteorología y la vegetación permiten –no es imposible- un tercera puesta y eclosión anual, la generación # 3 será 20 veces más numerosa que la segunda, es decir 400 veces peor que la inicial. Con la langosta es como con el SARS CoV-2: si no aplastaste la curva de reproducción de movida, el resto de la batalla es muy cuesta arriba. Pero, al igual que con el Covid-19, también se puede perder en el 2do tiempo un partido bien empezado. El asunto es cuántos y cuáles medios emplear. Lo impresionante, la buena noticia, la sorpresa, es cuántos y qué variados son los que tenemos hoy en Argentina. ¿Da para una segunda parte? La seguimos mañana.

(Continuará mañana)

Daniel E. Arias

“La inversión de Enacom se usará para ampliar y modernizar la red de ARSAT”

La nueva administración de Arsat revivió algunos viejos proyectos, como la construcción de un tercer satélite argentino. La compañía pone el foco ahora en la ampliación de su Red Federal de Fibra Óptica (Refefo) que la gestión anterior dejó iluminada en un 90%. El plan es modernizarla, ampliar su capacidad y extender fibra para cerrar anillos. La compañía, que se enfoca únicamente en el mercado mayorista, apunta a una colaboración estrecha con las Sapem (sociedad anónima con participación estatal mayorista), las cooperativas y los ISPs privados, que son los que se conectan a su red y se encargan de desplegar y comercializar la red de acceso en los diferentes mercados. Arsat, en tanto, se concentra en las redes de fibra óptica mayoristas, los servicios satelitales y la posibilidad de colaborar en el cierre de la brecha digital. Uno de sus directores, Facundo Leal, responde a un reportaje sobre los planes de la compañía en la nueva gestión. Recientemente anunciaron que Arsat avanzará con la tercera etapa de la Red Federal de Fibra Óptica, ¿qué significa esa etapa? En este momento estamos trabajando con la Secretaría de Innovación en conjunto con el Ente Nacional de Comunicaciones (Enacom) para avanzar en la ampliación y cierre de anillos de la Refefo. ¿Cuáles son los plazos? Todavía no los tengo pero estamos trabajando activamente para hacerlo lo antes posible porque más allá de la ampliación, que siempre es bueno tener otras ciudades conectadas, lo importante es el cierre de anillos porque lo que hace es segurizar la red y que no se produzcan cortes. Enacom acaba de anunciar una financiación de 3.000 millones de pesos (41,3 millones de dólares) de los Fondos del Servicio Universal para la Refefo, ¿para qué se utilizarán esos recursos? Esto es para reemplazar las placas de 10 y 40 gigas por placas de 100G. Es decir, modernizar la red, la parte eléctrica, tanto en placas como de switches. Esto lo que permite es que la red pueda soportar incremento de tráfico, mejorar en los lugares donde la red pueda estar estresada y, por supuesto, ofrecer servicio de mayor calidad. Con la pandemia la red de Arsat encontró un incremento de tráfico de aproximadamente un 30%, ¿cómo está la situación ahora? Se mantiene constante la ampliación y el incremento del tráfico. La fibra óptica de Arsat logró reducir el precio mayorista por una política de precio único que fue pesificado en 2019 para atender los problemas por la suba del dólar, ¿tienen previsto modificar esta política? Sí, con la gestión anterior se pesificó y vamos a mantener ese precio por ahora y mientras dure la pandemia. Una vez que esto finalice, vamos a ver cómo está el mercado y analizar si tenemos que hacer alguna variación en el precio. Por ahora se mantiene el precio anunciado a finales del año pasado… Sí. La nueva gestión de Arsat anunció la construcción y lanzamiento del tercer satélite, con foco en la banda Ka, que es justamente muy utilizada para servicios de banda ancha de gran capacidad, ¿qué tipo de servicios esperan ofrecer sobre estos satélites? Todo lo referido al nuevo satélite está en proceso de planificación y puede cambiar. Todavía la oferta comercial no está. En los últimos años se abrieron los cielos para el mercado satelital, ¿cómo evalúa el mercado satelital hoy? Sí, efectivamente encontramos un mercado abierto pero no había pactos de reciprocidad. Es un tema más político que nuestro. Cuando se le dio los permisos a los satélites se deberían haber exigido los landing rights en reciprocidad, pero no se hizo. Igualmente, Arsat tiene landing righs en el exterior, ¿dónde están comercializando servicios ahora? Sí, en Estados Unidos y en Venezuela. ¿Y cómo está la ocupación de los dos satélites argentinos? Está en un 92 por ciento, 95 por ciento. Hay que tener en cuenta que siempre se deja un porcentaje libre por cualquier necesidad. ¿Qué otros proyectos tienen? Con la emergencia hicimos un trabajo conjunto con la Secretaría de Innovación y el Ministerio de Salud y tenemos un plan para conectar centros de atención primaria. Llevamos conectados 150 y vamos a terminar de conectar aproximadamente 400. También le dimos el doble de capacidad al Ejército y le dimos capacidad a los ISPs. Por otro lado, estamos tratando de poner al día todo lo que es el Centro Nacional de Datos. Nos encontramos con muchos clientes pero pocos contratos firmados. Hemos firmado entonces convenios con el Ministerio de Seguridad, Defensa y Fabricaciones Militares. También estamos trabajando con Educación con la plataforma Educar. ¿El centro de datos se está utilizando únicamente para servicios del Estado? No, también privados. Hay que recordar que es un centro de datos de alto nivel y está funcionando hace 10 años sin fallas, excepto ese famoso Día del Padre que se cortó la luz en toda la Argentina y nuestro centro de datos se cayó cinco segundos, pero no hubo ninguna pérdida de datos. Lo mismo nuestros satélites, no tuvieron fallas nunca, me parece algo de suma importancia. Y es tecnología satelital argentina… Apostamos a tener una política satelital argentina, queremos volver a ser un país que desarrolle satélites. Esto sin dejar de lado la fibra que hoy es lo que genera mayor tránsito y tráfico de datos. Creo que podemos ayudar a achicar la brecha digital. Estamos teniendo charlas ahora para ver cómo podemos dar mayor conectividad. Estamos trabajando de forma coordinada con la Secretaría de Innovación Micaela Sanchez Malcolm, la Subsecretaría de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones, Martín Olmos, y Claudio Ambrosini del Enacom. Ese trabajo conjunto no se había generado antes y creo que es importante. ¿También con los privados? Sí, estamos abiertos a tener conversaciones con cualquiera que se acerque.

Científicos argentinos secuencian unos 450 genomas de coronavirus de todo el país

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El proyecto apunta a determinar si existe correlación entre características genéticas del virus y la severidad de los cuadros clínicos.

Un consorcio de más de 100 investigadores ya secuenció cerca de 450 genomas de coronavirus provenientes de pacientes de la Patagonia, de Córdoba y del AMBA. Se van a agregar análisis genómicos de virus aislados en Chaco y Santa Fe y en próximas etapas analizarán la circulación comunitaria en todo el país. “Nuestro objetivo es secuenciar mil genomas distribuidos en todo el país”, afirmó Mariana Viegas, investigadora responsable de genómica de virus respiratorios del Laboratorio de Virología del Hospital de Niños Dr. Ricardo Gutiérrez y coordinadora del “Consorcio interinstitucional para la secuenciación del genoma y estudios genómicos de SARS-CoV-2” que creó el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación. La secuenciación de los genomas virales y el análisis de su evolución son importantes para conocer el patrón de circulación global y las cadenas de transmisión viral particulares, así como para monitorear cambios que podrían impactar en la biología viral, el diagnóstico molecular y la efectividad de vacunas y antivirales en los diferentes virus circulantes”, puntualizó Viegas quien también es investigadora del CONICET.

Primeros resultados

Los resultados de estos primeros análisis, realizados a partir de muestras tomadas en abril y mayo, han mostrado una “sectorización” o confinamiento en determinadas áreas geográficas de distintos linajes o grupos genéticos del virus, en virtud de la restricción del movimiento de la población, explicó Viegas. “Por ejemplo, no encontramos un continuum del virus en Gran Buenos Aires y la Ciudad de Buenos Aires, sino que según el barrio o la localidad se podían reconocer distintos orígenes del virus”, señaló. Sin embargo, con la flexibilización de la cuarentena y la mayor circulación de la gente, “probablemente los virus ya empezaron a mezclarse”, vaticinó. “Lo vamos a comprobar en los análisis de muestras tomadas en junio y julio”. Una vez que se hayan obtenido todos los genomas de los coronavirus estudiados y teniendo la información clínica de los pacientes, los investigadores evaluarán si existe alguna correlación entre las características genómicas del virus y las clínicas de los pacientes que lo padecieron. “Sin embargo, hasta la fecha esto no se ha encontrado en otras partes del mundo. Hay que juntar muchos datos y casos para poder determinarla”, indicó Viegas.
El grupo de Viegas está formado por bioquímicas y biotecnólogas especializadas en genómica de virus respiratorios
“En febrero de este año, cuando vimos que la llegada de este virus podía ser posible a nuestro país, nos preparamos para tener un protocolo que pudiera secuenciar los genomas completos directamente a partir de muestras clínicas”, explicó la científica. El consorcio interinstitucional para la secuenciación del genoma y estudios genómicos de SARS-CoV-2 cuenta con siete centros distribuidos en distintas regiones: Córdoba, Santa Fe, Neuquén, Tierra del Fuego, Buenos Aires y CABA. “La idea es generar una red de científicas y científicos que puedan responder a este problema actual pero también seguir conectados para cualquier eventual emergencia de patógenos en el futuro”. “Coordinar este consorcio me da mucha satisfacción cuando veo que juntos vamos avanzando y generando conocimiento conjunto, que servirá para generar soberanía científica”, concluyó Viegas.

Estudiantes de la UNLP diseñaron un escudo de protección para un nano-satélite

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Un equipo de estudiantes de la Facultad de Ingeniería de la Universidad Nacional de La Plata ideó un escudo de protección para un nano-satélite que viajará al espacio en el 2021.

Se trata de un satélite de la empresa Satellogic, que llevará el escudo de protección creado por el grupo de estudiantes con el fin de reducir el costo de protección de componentes electrónicos de la radiación. El proyecto es uno de los ganadores del concurso Open Space, un programa espacial que tiene como objetivo promover el interés en los jóvenes por la ciencia y la tecnología. El equipo «Space Shielding» de la Universidad platense está integrado por Gustavo Ariel Schmidt, Federico Olivero, Matías Stamm y Julio Esteban (los cuatro de Ing. Electrónica); y Agustín Mazzocato (Ing. Electromecánica) de la UNLP. Además, está compuesto por Rocío Santos (Arquitectura en la UCALP, sede Bernal); y Santiago Andrés Testa (Ing. Química UTN-FRA). «Nuestro trabajo consistió en generar un estándar de protección contra los daños que ocasiona la radiación en los sistemas electrónicos en un satélite. Un escudo que permita el empleo de electrónica comercial y no sólo de grado espacial, posibilitando el uso de dispositivos de mayor performance y mucho menor costo», explicaron voceros del grupo.

Los equipos trabajaron durante cuatro meses con tutores de INVAP, las universidades de La Plata y San Martín, Skyloom y Satellogic

Los estudiantes señalaron que estaban «felices de haber participado. Este concurso significó un punto de encuentro entre alumnos y profesionales de mucha experiencia en el campo, dispuestos a dar apoyo y comprometerse con los distintos proyectos». «Con nuestro proyecto esperamos disminuir los costos de este tipo de misiones y, de esta forma, dar un pequeño pero importante paso hacia la democratización del espacio», confiaron. Los ganadores compartieron el podio con «To Infinity and Beyond», de la Universidad Nacional de San Martín (UNSAM), que desarrolló un gemelo digital que permite reducir el costo de fabricación de tecnología espacial. (Esta es la tercera vez, en este año de pandemia, que en AgendAR publicamos una noticia sobre los logros de estudiantes de la Universidad de La Plata en el campo de los microsatélites. Y la segunda que ganan un premio en este concurso. Es evidente que en la UNLP están haciendo cosas vinculadas a la frontera espacial. No es tecnología de punta. Son desarrollos ingeniosos de materiales y técnicas accesibles. Pero, lo fundamental, es la preparación del talento humano que nuestro país necesita)

El Banco Central investigará los intereses que han cobrado los bancos en las tarjetas de crédito

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Ante las quejas por los costos que tuvo el plan de refinanciación de los saldos de las tarjetas de crédito que el gobierno dispuso al comienzo de la cuarentena, en el Central se inició una investigación para determinar si los bancos aplicaron correctamente el programa, que permitía pagar el saldo en 9 cuotas, a una tasa nominal del 43%, sin intereses punitorios, ni recargos. En el BCRA no hay registradas denuncias de usuarios por la aplicación del plan de cuotas pero de todas maneras controlará que se aplique correctamente, indicaron. Y recordaron que si hay clientes de bancos con problemas, pueden realizar reclamos de manera online en la entidad. Según un trabajo de la consultora CERX, hay cerca de 2,5 millones de hogares que entraron en ese esquema, que contemplaba tres meses de gracia y empezar a pagar recién en agosto. Los bancos tuvieron que aplicar en forma obligatoria y automática este plan a los usuarios que dejaron saldos pendientes de pagos al 30 de abril. Pero algunos clientes notaron que las cuotas eran más altas que las prometidas. Cuando se lanzó el plan, el Central había dicho que, por cada $ 1.000 refinanciados se pagaría una cuota de $ 147, pero ese monto no contemplaba el IVA sobre intereses. Y, según indicó la consultora Victoria Giarrizzo, hubo gente que llegó a tener que pagar cuotas de $ 400 cada $ 1.000. Además, la economista explicó que la cuenta es más compleja porque el IVA sobre intereses se paga sobre la deuda inicial, no sobre la deuda que va quedando. Matías Tombolini, vicepresidente del Banco Nación, admitió que en el número inicial que dio el Banco Central, de pagar $ 147 cada 1.000 de deuda no contemplaba el IVA sobre los intereses. Pero explicó que no debería haber sorpresas en las cuotas. Dijo que por cada $ 1.000 de deuda, la primera cuota fue de $ 153,93 y la última será de $ 147,36 porque el IVA sobre los intereses son decrecientes. Así, por cada $ 1.000 financiados, se debería pagar un total de $ 1.357,02. El problema con la llegada de los resúmenes de la tarjeta de agosto es que también arrastra los consumos de los meses de cuarentena en que muchas personas no pudieron trabajar y siguieron consumiendo con el plástico. En julio, las deudas familiares (por el pago de tarjeta, servicios, préstamos, colegio o prepaga, entre otros) tuvieron un salto fuerte, debido a la continuidad de la pandemia y el agravamiento de la situación económica. La deuda bancaria creció 10%, según CERX. En julio, 12 millones de hogares quedaron debiendo algo. La deuda total de las familias creció 16,3% en julio y alcanzó los $ 2.118.633 millones. Afecta al 87,6% de los hogares del país: es decir casi 9 de cada 10 personas. Frente a junio, 107 mil hogares más pasaron a tener deudas. Cada familia adeudaba en julio $ 70.200 según el promedio de deuda no bancaria y $ 155.800 de deuda bancaria. En ambos tipos de deudas el crecimiento fue elevado ya que el 64,6% de los hogares no pudo cubrir sus gastos en julio. Los datos surgen de un cruce entre información del Banco Central y una encuesta entre 6810 hogares realizada por la consultora.

Telecom entra en el comercio electrónico con Personal. Competirá con Mercado Libre

La compañía de telecomunicaciones más grande de la Argentina decide ingresar en el e-commerce. La movida arranca a través de Personal, donde la compañía tiene 19 millones de clientes.

Personal decidió incursionar en uno de los segmentos que creció mucho con la pandemia: ofrecer a los clientes que tienen un negocio utilizar la plataforma móvil para dar sus primeros pasos y evolucionar en el comercio electrónico. Con este servicio competirá de manera directa con Mercado Shops de Mercado Libre.

Los dueños de negocios, que debían alquilar locales en avenidas o shoppings ya se estaban volcando cada vez más a la venta online. Este año, debieron adoptar de manera acelerada diversas herramientas digitales para sobrevivir. A esta altura, incorporar la ventana virtual es un paso obligado para cualquier tipo de comercio porque la compra virtual será uno los nuevos hábitos que dejará la pandemia.

Sólo en abril, el segmento había crecido un 38% en órdenes de compra y más de 70% en cantidad de unidades vendidas aún cuando había actividades que estaban impedidas de poder distribuir sus productos, según datos de la Cámara Argentina de Comercio Electrónico (CACE).

En los primeros tres meses de restricciones por la pandemia, es decir, entre marzo y junio, en Mercado Libre, por ejemplo, se sumaron más de 4.000 pymes a la plataforma para vender productos y servicios. Y en todos los niveles se aceleró un proceso de transformación e, inclusive, de adopción digital que, hasta ahora, en algunos segmentos de la actividad económica no habían sido considerados. Es en este contexto y ante lo que dejará el post-covid19 que la compañía del Grupo Telecom lanzó el servicio Mi Negocio Personal, una solución de tienda virtual integrada que permite a los microemprendedores digitalizar su local, sea un quiosco, una librería o una mercería, disponerlo a medida y vender a través de las redes sociales que quiera con métodos de pago integrados.

Su primer universo de clientes podría conformarse, además, a través de la comunidad Club Personal, según explicó la empresa. Es decir, cuenta desde el primer momento con una comunidad cautiva a la cual ofrecer sus productos más allá de poder llegar de una nueva manera a los clientes de cercanía.

En el último Hot Sale, una de las dos principales acciones comerciales orientadas a consolidar el comercio electrónico en la Argentina, el 70% de las búsquedas se realizaron a través de dispositivos móviles. Es lo que explica que este avance sobre el comercio electrónico se realice desde ese lugar. A esto debe sumarse que, entre las iniciativas de digitalización que se crearon desde que se inició la cuarentena y donde la vía digital fue a la que debieron acudir todo tipo de empresas para mantener ventas, las que primero se desarrollaron fueron las vinculadas con el uso de servicios móviles, como Whatsapp, al estilo de Mibarrio.chat. Para diferenciarse de otras plataformas, como Mercado Libre, la compañía informó que no cobrará comisiones por ventas, aunque sí por los distintos planes que ofrecerá a los interesados. De todos modos, y como parte de la promoción en el marco de la pandemia, la compañía bonificará el servicio durante tres meses a fin de que los interesados prueben el servicio. El servicio Mi Negocio Personal se ofrece mediante cuatro tipos de planes: Lite, Emprendedor, Empresa y Pro.