PedidosYa inauguró su propio supermercado 100% online, exclusivo para pedidos a través de la plataforma. Se trata de la segunda tienda del estilo en la región y «el punto de partida de una expansión del negocio», afirmaron desde la firma. Competirá entonces con las cadenas tradicionales y con Mercado Libre.
Para acceder, se debe ingresar en la categoría «supermercados» de la app. Las góndolas propias de PedidosYa se encuentran rotuladas bajo el nombre «Market PedidosYa» y promete entregas en 30 minutos en promedio. Por el momento, está disponible solamente en la Capital Federal.
«Para esto, los pedidos serán preparados por personal dedicado a esta tarea en un promedio de 5 minutos, lo que se logra con un sistema ágil de armado y facturación», explicaron. Estos «compradores personales» fueron puestos de trabajo muy demandados al inicio de la cuarentena: en los primeros 10 días de aislamiento, la demanda por ese oficio creció un 600%, aseguraban consultoras de trabajo temporario.
Estos «compradores personales» fueron puestos de trabajo muy demandados al inicio de la cuarentena: en los primeros 10 días de aislamiento, la demanda por ese oficio creció un 600%, aseguraban consultoras de trabajo temporario.
Los pedidos solo podrán realizarse a través de la plataforma y no habrá atención pública en ningún espacio físico. La tienda online funcionará de 9 a 20 en una primera etapa y será una opción más dentro de las opciones de la app, que incluyen envíos de restaurantes (su principal negocio), de farmacias y de kioscos, entre otros.
Sebastián Genesio, gerente general de PedidosYa Argentina, aclaró que el proyecto tiene más de un año de trabajo.
Este desarrolló se adelantó por el cambio de hábito de los argentinos por la cuarentena obligatoria que comenzó el 20 de marzo y aceleró la venta online de alimentos y productos de consumo masivo.
En el día de ayer, domingo 14 de junio, se confirmaron 1.282 nuevos casos de coronavirus, y el total de personas contagiadas en nuestro país llegó a 31.577. Quedan pocas dudas que estamos entrando en el «pico» tan temido.
Ahora, de esos 1.282 contagios, 558 se detectaron en la C.A.B.A. y 635 en la provincia de Buenos Aires. Y sólo 89 en el resto de la Argentina. Aunque hay un foco de contagio en la provincia del Chaco (27 casos registrados ayer), resulta evidente que el Área Metropolitana de Buenos Aires, donde habitan 14 millones de argentinos, es la zona donde se concentran hoy los contagios. Como fue la Lombardía en Italia o Nueva York en los Estados Unidos.
Los motivos para esto son menos evidentes de lo que puede parecer a un análisis superficial. Densidad demográfica, desplazamiento de trabajadores, pobreza y hacinamiento también se encuentran en el Gran Rosario, y el Gran Córdoba. Y también ahí golpea la pandemia, por supuesto, pero en una escala mucho menor que en el AMBA.
Las mismas dudas se pueden plantear para otros países ¿Porqué la Lombardía y no Sicilia? ¿Porqué Nueva York y no San Francisco? No importa: hay mucho que todavía no sabemos del COVID-19 ni nosotros, ni el Ministerio de Salud, ni la OMS. Pero hay un dato indiscutible: el contagio es mucho más improbable si no hay contacto humano. Por eso, el aislamiento es la respuesta que hasta ahora se ha encontrado. Y en AgendAR creemos que los argentinos somos afortunados en que nuestras autoridades, con vacilaciones y errores humanos, han decidido afrontar el costo de aplicarlo.
Un medio -BAE Negocios- da por hecho que el presidente Alberto Fernández ya ha decidido prorrogar la cuarentena hasta el 12 de julio. Aún si no fuera así, esa decisión está sobre la mesa y, salvo un giro completamente improbable en la situación sanitaria, se tomará.
El gobernador de Buenos Aires, Kicillof, ha sido muy claro y enfático en el tema. Y el jefe de gobierno de la Ciudad Autónoma, Rodríguez Larreta, el más presionado porque debe «encerrar» a todos sus electores, ya ha dicho que «Si los casos aumentan mucho, tomaremos decisiones». En el lenguaje de la política, ha sido todo lo claro que se puede esperar.
La decisión la hacen más fácil los irresponsables alegres que bailan en la calle en Recoleta, o inauguran un boliche en San Luis, o… hay demasiados casos. Pero eso no debe ocultar el hecho que el aislamiento social está destruyendo los ingresos y el patrimonio de una inmensa cantidad de argentinos.
(No ponemos tanto énfasis en la angustia sicológica que provoca el «encierro»; existe, claro, pero las fosas comunes o los hospitales desbordados que se pueden ver en países cercanos, impactan mucho más. Hagamos lo posible para que no nos toque).
El punto que, creemos, es necesario que se tome conciencia es que la cuarentena estricta es insostenible en la práctica por un plazo largo, y ya no se sostiene después de 87 días. El rigor de los primeros días ha disminuido muchísimo; mirando a nuestro alrededor en la Capital y el Gran Buenos Aires podemos verlo.
Atención: el «aislamiento social, preventivo y obligatorio» nunca fue perfecto, ni podía serlo. Necesariamente, estaban exceptuados quienes trabajaban en el reparto de alimentos, de combustible, de medicamentos, las fuerzas de seguridad… Las medidas de aislamiento no impiden la transmisión comunitaria. La hacen más lenta, y eso es todo lo que se puede conseguir.
El gobierno deberá encontrar medidas económicas más audaces que las que ya ha implementado para evitar que la desesperación rompa más la cuarentena. Recordemos que la mayor parte de la Argentina está ingresando, con algunos retrocesos en la «nueva normalidad». Y la actividad rural, y su transporte, que es la que proporciona las divisas que el país necesita han seguido funcionando durante la cuarentena.
Tengamos presente que el hartazgo también es un factor a tomar en cuenta, sobre todo porque el riesgo individual de muerte es pequeño: habrá que pensar en serio cómo se pueden formar las «burbujas sociales» que permitan el contacto humano dentro de grupos, la idea que se comentaba en una nota de AgendAR. Es cierto que la propuesta surgió en Bélgica, que no ha tenido una buena experiencia con la pandemia…
En realidad, no hay recetas, y esta nota no presume de ofrecerlas. Tan sólo queremos insistir en que es necesario recuperar la dimensión de futuro en el planeamiento de las medidas y en su comunicación. #Quedateencasa es un buen consejo, pero no alcanza.
Hoy el diario La Nación publica una nota que muestra la intención de la Cancillería de remarcar que la política exterior no es una de las «actividades no esenciales» que han sido paralizadas por la pandemia. Y tiene razón. La reproducimos y agregamos fragmentos de un reportaje a nuestro embajador en EE.UU., Jorge Argüello.
«Un vínculo sin sobresaltos, con diferencias acordadas y con apoyo a la renegociación de la deuda externa. La hoja de ruta que se propuso Alberto Fernández para mantener su relación con Estados Unidos entró en una etapa de dinamismo en los últimos días, luego de que en los primeros meses de Gobierno hubiera poco movimiento.
La negociación de la deuda y el conflicto bilateral por las trabas al biodiésel son por estas horas los dos principales puntos de contacto entre la Argentina y el gobierno de Donald Trump. Mientras que la Casa Rosada se muestra conforme con el apoyo indirecto de Washington a la Argentina en sus conversaciones con los acreedores privados, el canciller Felipe Solá calificó la semana pasada de «grave» el entredicho con el Departamento de Comercio norteamericano por los aranceles a la exportación de biodiésel, que representa una pérdida sustancial de divisas para nuestro país.
En el entorno de Solá ratifican que el Gobierno busca mantener una relación cordial, sin confrontaciones ni sumisión, y creen que se está en camino hacia ese tipo de vínculo «maduro». La Cancillería niega que la relación hubiera sido distante durante los primeros meses de gestión y asegura que la velocidad de los contactos recientes fue casual. Recién el martes pasado, un día antes de que se cumplieran los primeros seis meses de la gestión de Fernández, el ministro de Relaciones Exteriores tuvo su primera conversación telefónica con el Secretario de Estado, Mike Pompeo.
La charla marcó el punto más alto del acercamiento que hubo en los días previos a cargo del embajador argentino en Washington, Jorge Argüello, que mantuvo conversaciones con el Secretario de Comercio, Wilbur Ross, luego que Estados Unidos decidiera mantener los altos aranceles al biodiésel argentino por considerar que está subsidiado.
Argüello participó en la comunicación virtual entre Solá y Pompeo. El funcionario argentino le planteó el malestar del Gobierno por haber vuelto a foja cero con las negociaciones para reabrir un mercado que hasta 2017 representó US$1200 millones.
En una conferencia que brindó ante empresarios de la Cámara de Comercio de los Estados Unidos en Argentina (Amcham), Solá admitió que el biodiésel es un problema «severo» y cuestionó a Washington por haber «sacado del mercado» a la Argentina al imponer una protección del 143%.
«El Departamento de Comercio, que había dado señales claras de que teníamos razón por lo menos en la mitad de esa protección, sorpresivamente, y contraviniendo un dictamen del año pasado, dijo que se deben mantener los aranceles», dijo entonces Solá.
El conflicto bilateral hizo que la relación ganara temperatura mientras el ministro de Economía, Martín Guzmán, negocia la reestructuración de la deuda externa con acreedores privados. En su conversación con Pompeo, Solá agradeció el «involucramiento» y «buena voluntad» de la administración de Trump en la cuestión.
Para el Gobierno fue un espaldarazo fuerte los apoyos del Fondo Monetario Internacional (FMI) -donde Estados Unidos es socio mayoritario- en las tratativas con los bonistas privados. En el Palacio San Martín reconocen la «predisposición» de Washington para que haya acuerdo.
«Le agradecí el apoyo de EE.UU. en la negociación de la deuda con el FMI y con los bonistas», dijo el canciller en Twitter.
Diferencias acordadas: Venezuela
Más allá del problema de la deuda, la salutación mutua de Solá y Pompeo en las redes sociales expuso una llamativa diferencia en torno a la cuestión Venezuela, que se impuso como una suerte de disidencia respetada entre ambos países. Mientras el argentino escribió que durante la charla subrayó «la posición argentina de garantizar la convivencia, el diálogo y la paz en Venezuela», Pompeo fue más directo y aseguró que se habló de cómo «tratar de restaurar la democracia en Venezuela».
Hoy mantuve un productivo diálogo con el secretario de Estado norteamericano @SecPompeo. Le agradecí el apoyo de EE.UU. en la negociación de la deuda con el FMI y con los bonistas, y subrayé la posición argentina de garantizar la convivencia, el diálogo y la paz en Venezuela.
The U.S. and Argentina are strong partners in the effort to expand prosperity and security in our hemisphere. Had a good conversation with Foreign Minister @felipe_sola to reiterate the importance of this alliance as we confront COVID-19 & seek to restore democracy in Venezuela.
El tema más candente de la geopolítica regional aleja a Fernández y Trump, pero en el Gobierno aseguran que la diferencia no afecta las relaciones bilaterales.
Mientras la relación toma ritmo, todavía queda pendiente la confirmación de un viaje oficial de Fernández a Washington para reunirse con Trump. Si bien hubo algunos contactos en esa línea a principios de año para concretarlo, la pandemia frenó las expectativas a corto plazo.»
Las afirmaciones en un reciente reportaje del embajador en EE.UU. Jorge Argüello -que es además un amigo del presidente Fernández- muestran los objetivos necesarios de la política argentina hacia esa Gran Potencia:
«Hay toda una agenda con Estados Unidos vinculada a la promoción del comercio. ¿En qué medida el período pospandemia puede complicar ese objetivo?
–Todos los países navegan hoy con brújulas antiguas en un mar aún no cartografiado. La realidad cambió y los países, organismos multilaterales y organizaciones varias deberán adecuarse a ella. La nueva situación presenta múltiples oportunidades ante las cuales hay que estar abiertos. Le doy un ejemplo: la Argentina acaba de multiplicar de manera muy importante sus exportaciones de carne a Estados Unidos porque el COVID-19 afectó mucho las plantas frigoríficas de este país, que tuvieron que cerrar. Eso fue posible dado que había un excedente por el achicamiento del mercado de China, pero sobre todo gracias a un reconocimiento rápido de esa realidad. Otro: el gobierno argentino envió el miércoles al Congreso un proyecto de ley para subir las multas a los infractores de pesca. En este tema tenemos una agenda convergente con Estados Unidos porque los dos países trabajamos en pos de la eliminación de los subsidios que promueven la pesca ilegal. Se trata de descubrir nichos de oportunidad y de trabajar sobre ellos
… Hace dos semanas recibí en la embajada para un almuerzo de trabajo al secretario deComercio, Wilbur Ross. En el encuentro repasamos las alternativas del mercado internacional y de la relación bilateral en función de los objetivos de los dos países, que pasan por incrementar las exportaciones, algo que requiere de acuerdos y sistemas de compensación. Como resultado de eso, nuestros equipos ya están trabajando sobre la agenda que se acordó para la pospandemia.
… Si no es capaz de dar un salto en su capacidad exportadora, la Argentina seguirá encerrada en un circuito sin salida.¿La relación con los EE.UU. es compatible con una también importante relación con China o los enfrentamientos entre ambos países imponen un obstáculo?
–El presidente Fernández tomó la decisión de no caer en el falso dilema de optar entre Estados Unidos y China. Tenemos muchas y muy fructíferas relaciones con los dos y no vemos ninguna razón para cambiar eso. Estados Unidos es desde 2012 el principal inversor en la Argentina, mientras que el comercio con China es muy importante. ¿Sería razonable anular a uno para privilegiar al otro? No, todo lo contrario. Necesitamos más comercio con más actores, independientemente de la intensidad de la competencia que exista entre ellos. No puede haber una limitación ideológica en la búsqueda del bienestar y el crecimiento de nuestro país.»
A comienzos de marzo, una semana después que se registrara el primer caso de Covid-19 en el país, Diego Comerci, investigador del Conicet y de la Universidad Nacional de San Martín, se encontró con funcionarios del gobierno nacional para hacerles una propuesta: en lugar de invertir una donación en importar tests, él desarrollaría la máquina para hacer los kits en el país y cedería gratis los 10.000 primeros. De ese modo no solo se impulsaría a dos compañías tecnológicas nacionales, sino que se ganaría independencia y se generarían productos exportables.
Comerci, biólogo y doctor en biotecnología, sabía de lo que hablaba: menos de un mes antes, el 17 de febrero de este año, había presentado un kit diagnóstico de bajo costo para detectar el dengue sin necesidad de equipos complejos ni profesionales especialmente entrenados (Ver en AgendAR: La epidemia cercana).
Para hacer una prueba de detección viral del SARS-CoV-2, el cofundador de Chemtest (empresa incubada en su universidad gracias a un programa de financiamiento del Ministerio de Ciencia y Tecnología) decidió aliarse con otro emprendimiento de base tecnológica, pero esta vez de la Universidad de Quilmes, Productos Bio-Lógicos (PB-L), creado por Marcos Bilen. El resultado es ELA Chemstrip, una prueba capaz de revelar la presencia del virus en individuos incluso sin síntomas, en alrededor de una hora y sin necesidad de equipamiento costoso, como el que se emplea en la RT- PCR.
Cuenta Comerci: «Convoqué a la gente de la Unqui, a quienes conocía porque los había visto en el concurso Innovar del año pasado. Vi que ellos tenían una tecnología que, si la juntábamos con la nuestra, nos permitirían hacer un muy buen test. Se armó un grupo bárbaro de 25 personas, hubo que repatriar a tres chicos que estaban varados en Alemania y Colombia, tuvimos que procesar 30 órdenes de compra internacionales de equipamiento e insumos claves por 280.000 dólares en medio de una batalla mundial por los recursos, pero gracias a la cooperación del Ministerio, del Registro de Organismos y Entidades Científicas y Tecnológicas (Roecyt), de la Agencia de Promoción I+D+I, de la AFIP, de la Aduana, de Anmat, Aerolíneas y Cancillería, pudimos crear un test que anda muy bien».
Como el Neokit, desarrollado por el Instituto Milstein y el Laboratorio Cassará, el ELA Chemstrip también se basa en la amplificación del ARN viral utilizando calor («amplificación isotérmica»). Pero en este caso, en lugar de utilizar enzimas adquiridas en el extranjero, trabajan con las obtenidas de un microorganismo 100% argentino. O, más precisamente, salteño.
Una bacteria «gauchita»
La tecnología «Easy loop amplification o ELA» se desarrolló a partir de una bacteria termófila que Bilen descubrió en 2002, en barros de unas vertientes naturales de aguas termales mientras recorría la Puna a caballo acompañado por su padre. «Ya había terminado mi licenciatura en biotecnología -cuenta el investigador en un comunicado de la Unsam-. Las muestras las mantuvimos congeladas en un freezer hasta 2012». Junto con Daniel Ghiringhelli y Julian Bergier las descongelaron, purificaron y aislaron la polimerasa (enzima capaz de transcribir ácidos nucleicos) que modificaron por ingeniería genética para dotarla de una mejor capacidad de amplificar exponencialmente fragmentos de ARN. Por otro lado, le introdujeron varias mejoras que le proporcionan una alta especificidad.
Para validar el primer test molecular rápido de Covid-19 de América Latina, trabajaron junto con el Instituto Malbrán; primero en la puesta a punto, después sobre un panel de 150 muestras de ARN extraído de hisopados, y después en 50 más que recibieron directamente del Barrio Mugica. «Estamos en un 100% de especificidad y en un 95%/98% de sensibilidad -destaca Comerci-. Donde podemos tener alguna falla es en personas que están en recuperación y en las que la cantidad de virus es muy, muy, muy baja o esporádica. Pero el test no está pensado para eso, sino para el análisis masivo, en forma lo más rápida posible, en los lugares donde hay brotes. Después, una vez que se identifica al paciente, lo sigue el Malbrán. Esa creo que va a ser la rutina de trabajo. La idea es equipar unidades móviles y poder ir a lugares donde no se cuenta con la infraestructura indispensable».
El ELA-Chemtest llega a detectar la presencia de apenas 25 partículas virales , lo que permite identificar individuos incluso casi sin síntomas. «En 25 vimos una de cuatro, en 50 vimos dos de cuatro y en 100 vimos cuatro de cuatro -precisa Comerci-. Después habrá que ver si eso se mantiene en muestras de saliva. Por los datos que tenemos, en una persona infectada, la cantidad de partículas virales que queda en el hisopo puede ir de uno a cien millones. Esto explicaría su gran transmisibilidad».
Añadido de AgendAR: Comerci subraya la impresionante sensibilidad de su test: da positivo el 25% de las veces cuando las muestras tienen sólo 25 viriones, la mitad de las veces con 50 viriones… y no hay un hisopado de contagiado que tenga menos de 1 millón de viriones. Parece no haber modo de «comerse» un falso negativo. Son cifras de sensibilidad como no se han visto jamás, creemos.
Otra diferencia que le incluyeron a este test es un control interno para asegurarse que el proceso de extracción del material genético del hisopo fue bien realizado, lo que reduce el riesgo de falsos negativos. Al terminar la reacción a 60 grados, que dura alrededor de 45 o 50 minutos, se introduce una tirita reactiva durante alrededor de otros diez minutos y, si las dos bandas aparecen coloreadas, quiere decir que el resultado es positivo. Esa tira se puede guardar, encarpetar o escanear para tener un registro. Por lo pronto, ya están garantizadas unas 100.000 determinaciones.
Según explicó Enio García, jefe de asesores del gobierno de la Provincia de Buenos Aires, a la brevedad empezarán a probar estos tests desarrollados localmente porque «hay que ver cómo funcionan en el territorio, que es distinto de analizarlos en el laboratorio».
Hemos recibido, como otros portales de noticias, esta nota que habla con entusiasmo de una decisión del gobierno Fernández de avanzar en la dirección del título.En AgendAR estamos a favor -y lo manifestamos en muchos artículos- de la creación de una empresa minera estatal, para que sirva como testigo en una actividad de la que hoy el Estado no tiene información directa, y para el desarrollo de tecnología apropiada.Pero la mega minería requiere inversiones gigantescas y su rentabilidad es mucho menos inmediata de lo que puede aparecer en las películas. Sabemos que desde la Secretaría de Minería se está conversando sobre el tema en su ministerio y con el nuevo CEO de YPF, pero vemos el proyecto mucho menos avanzado de lo que da a entender la nota. Y más preocupación por la conciencia ambiental en las provincias andinas.Pero coincidimos en que la minería es una actividad necesaria, y tiene un campo de desarrollo mucho mayor en nuestro país que el que tuvo hasta ahora (la geología más elemental nos dice que la vertiente argentina de los Andes no tiene menos minerales que la chilena), y el Estado debe tener un papel informado en ese futuro. En cuanto al litio, promover motores eléctricos es una prioridad para nuestro país, que la pandemia ha hecho más urgente.
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«Lo anticipado a principios de marzo por el presidente Alberto Fernández, en lo que fue su discurso de apertura de las sesiones ordinarias 2020, respecto de la apuesta oficial por la mega minería comienza poco a poco a tomar forma. En aquella exposición, el primer mandatario definió a las actividades de extracción de metales como «grandes oportunidades para aumentar las exportaciones argentinas» con mención del litio como uno de los elementos de relevancia para las arcas públicas.
Meses después, la manera de avanzar con esta pretensión da sus primeros pasos: la cartera de Minería profundizó el diálogo con YPF y ya se discute el modo para transformar a la petrolera bajo control estatal en un actor de peso en las explotaciones mineras a gran escala.
Según indicaron fuentes ligadas a la Secretaría de Minería que encabeza Alberto Hensel, la decisión de motorizar una injerencia fuerte de la compañía de hidrocarburos en el rubro minero comenzó a tomar forma hace escasas semanas y con aval, también, de Guillermo Nielsen, titular de YPF.
«El Secretario ya lo habló con el presidente de YPF y es un tema sobre el que se está trabajando. Es una idea que surge de la capacidad técnica de la empresa, que puede ser muy útil para la minería. Hay experiencia y profesionales que conocen (la actividad)», expusieron desde la dependencia oficial.
«Además, al ser nuestra empresa de bandera, y teniendo en cuenta el prestigio que tiene, también es una buena opción para asociarse con empresas extranjeras que operan en el país «, se entusiasmaron en la cartera.
El desembarco fuerte de la empresa bajo control estatal en el extractivismo minero se llevaría a cabo mediante la Compañía de Inversiones Mineras SA (CIMSA), unidad de la petrolera que ya controla un entramado de canteras con las que provee de arena silícea a las compañías que hacen «fracking» en la cuenca de hidrocarburos no convencionales Vaca Muerta.
Sin embargo, en torno a Hensel no descartan impulsar, también, una nueva división con orientación específica al desarrollo de proyectos a gran escala. Respecto de CIMSA, se indicó que «se conversa la idea y puede ser una opción».
Con relación a los materiales sobre los cuales hará foco versión minera de la estatal, desde la cartera se detalló: «cobre, litio, oro, plata, molibdeno». La idea es desarrollar la cartera de proyectos avanzados para que produzcan».
«Es una idea viable que ayudaría al desarrollo de la minería desde la exploración hasta la puesta en producción de proyectos. Todavía tenemos el 75 por ciento con potencial minero sin explorar», comentaron las fuentes, que además ratificaron que la decisión de promover una YPF también minera va en línea con lo expresado por Alberto Fernández a principios de año y lo expuesto por Hensel a los popes de esa actividad en el último tiempo.
Posibles alianzas
Desde la cartera de Minería también se anticipó que la compañía a desarrollar podría entablar alianzas con otros actores del rubro con yacimientos ya en marcha. «Cochilco lo hizo en Chile. Puede haber una asociación de una empresa estatal con privados, sí», indicaron los portavoces interpelados.
«La forma de participación dependerá de la empresa (con que se asocie). Habrá muchas maneras: colaboración técnica, equipos, no sólo mediante dinero. Son ideas sobre las que se está conversando», agregaron.
Desde la dependencia oficial comentaron que aún no se llegó al punto de definir si la división de YPF competirá en licitaciones de áreas en solitario o iniciará sus movimientos ya en modalidad joint venture. «No está definido el cómo», señalaron.
De consolidar la idea a través de CIMSA, el Gobierno abrirá un nuevo horizonte financiero para YPF, dado que la unidad minera reuniría todas las condiciones para cotizar en bolsa. Este cambio, igualmente, no modificaría en absoluto el rol de proveedores de insumos para el sector minero -combustibles y lubricantes- que la empresa se ocupó de acentuar en las últimas dos décadas.
La decisión oficial de promover la mega minería a través de una empresa bajo control del Estado expone, también, la tozudez de Alberto Fernández por promover una actividad marcada por una condena social cada vez más acentuada en el interior de la Argentina.
La postura del primer mandatario muestra que lo ocurrido en Mendoza a fines de diciembre de 2019, con el pueblo movilizado en oposición a la extracción con cianuro y la depredación de las fuentes de agua, no modificó en absoluto la predilección de Fernández por esa forma de explotación.»
El Banco Central puso en la mira a los medios de pago y crédito por vías electrónicas.
Tras difundir un lapidario informe en el cual se «detectaron inconsistencias» y tasas abusivas, el Banco Central prepara una nueva regulación para bajar el costo de los préstamos que otorgan las fintechs (tecnológicas financieras) como Mercado Libre, Ualá y Moni. La idea es contrarrestar «las distorsiones» detectadas en un relevamiento a 46 empresas que brindan créditos a través de aplicaciones móviles o plataformas de Internet: «Más de la mitad percibe un Costo Financiero Total por arriba del 400%», y «el 24% no publican ningún tipo de información sobre el costo de los préstamos», son algunas de las conclusiones del estudio.
Desde su llegada al Central, Miguel Pesce modificó la línea del gobierno anterior y puso en la mira a la actividad. El foco está puesto en alrededor de 50 fintechs que ofrecen medios de pago y créditos, principalmente para el consumo, por medios tecnológicos. Allí coexisten nombres reconocidos, como Mercado Crédito (del grupo de Marcos Galperin) y Ualá (tarjetas prepagas), con otras creadas recientemente y con nombres muy llamativos, entre ellas Dinero ya mismo, MoscaYa, Te presto y Pedile al chino.
Sin abandonar el tono crítico, el informe aclara que «el BCRA sigue con atención el desarrollo de la actividad de las fintechs, ya que tienen el potencial de profundizar la inclusión financiera de la población» y reconoce que «a través de estas compañías es posible realizar pagos en comercios, pagos de servicios, transferencias de fondos y recargas de telefonía celular, entre otros, por medio de billeteras electrónicas, como así también acceder a prestamos de dinero en línea». Eso no implica un vía libre.
Ayer también, la Cámara Argentina de Fintech (que agrupa a casi 200 compañías) presentó sus argumentos en un breve comunicado, En primer lugar, subrayaron que el término fintech es muy diverso y que «el sector de créditos representa un 25% del total de nuestros socios». Hay otras vetas ligadas a los servicios financieros, como plataformas de inversiones, criptomonedas, financiamiento colectivo y ciberseguridad. De todos modos, sin negar el alto nivel de tasas de los créditos online, aclararon que «no es posible analizar el costo de las financiaciones sin identificar plazos de repago, tipos de clientes, modalidad de pago y segmentos de riesgos (determinado por comportamientos de pago anteriores), entre otros muchos factores».
«El costo de los créditos a corto plazo son elevados en la Argentina y en todo el mundo. Porque son de alto riesgo y se otorgan sin demasiados requisitos», remarcó un ejecutivo fintech de larga trayectoria. Por otro lado, añadió que eso ocurre con los bancos tradicionales «que cobran tasas de hasta 250% anual por girar en descubierto», comparó.
Mercado Libre ya vale US$ 37.000 millones, lo mismo que el 10% del PBI
Fuentes empresarias reconocen que existen diferencias dentro de la cámara. Sobre todo en el aspecto regulatorio. Algunos sostienen que las fintech (medios de pago y préstamos) no compiten con los bancos y que no les caben las mismas reglas. Otros postulan que se deben igualar las condiciones, para unos y otros. En el centro de los debates está Mercado Libre y sus brazos financieros: Mercado Pago y Mercado Crédito. «Me parece adecuado que el Central controle la actividad, siempre y cuando se reconozca la importancia del rol de las fintech para ofrecer servicios a personas no bancarizadas», interpretó Joaquín Diz, Gerente de Riesgos de Ualá. Mercado Libre rechazó formular declaraciones.
Una nueva regulación ya no sorprende. En enero pasado, el BCRA mostró el nuevo rumbo de la política hacia las fintech y se tomaron las primeras medidas para los medios de pago electrónicos y los préstamos online. Ahora, las fintech están obligadas a depositar en un banco los saldos de sus clientes en una cuenta a la vista. Lo mismo con la plata de las billeteras digitales. El objetivo es que estas tecnológicas no puedan invertir esos fondos ni ofrecer créditos, lo que se llama intermediación financiera.
Hace 40 días -justo una semana antes que el primer ministro Boris Johnson fuera hospitalizado, un paciente grave más con COVID-19- el Financial Times publicó un editorial afirmando que «se requieren reformas radicales para forjar una sociedad que funcione para todos», y que los «gobiernos tendrán que aceptar un papel más activo en la economía».
No tendría nada de extraño en boca de Macron, o de la misma Merkel. Hasta el Boris podría haberlo dicho, para seducir votantes laboristas que desconfiaran de Jeremy Corbyn. Pero el FT no es un político en busca de votos, sino el diario que desde 1883 ha sido el adalid del liberalismo económico más ortodoxo y, en las últimas décadas, de la globalización financiera. Su público son los inversores, los especuladores y los brokers de todo el mundo.
Se puede decir que son sólo palabras. Y es seguro que la idea del FT de «reformas radicales» no es la misma que la de Altamira, o de Guillermo Moreno. Pero eso, nos parece, es no entender el tiempo y los significados.
Hace más de 40 años empezó a imponerse en el mundo una versión del capitalismo que ponía como criterio, antes que la producción o las ventas, la valorización financiera. Y estaba acompañada por el individualismo más radical. En la síntesis que acuño Margaret Thatcher «la sociedad no existe«. Existen los individuos, que persiguen sus intereses particulares «and the devil take the hindmost» (y que el demonio se lleve al último), según la vieja frase yanqui.
Ese paradigma, que llegó a ser hegemónico en la mayor parte del mundo, se ha deteriorado. Lo desafía el capitalismo de Estado de China; la crisis financiera que comenzó en 2007/2008 lo obligó a recurrir a la emisión («quantitative easing«); y se extiende el descontento en muchos países, en formas distintas e imprevistas.
Reproducimos la versión en nuestro idioma de ese editorial publicada entre nosotros, y agregamos al final una brevísima reflexión:
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«En medio de la crisis sanitaria mundial provocada por la pandemia del coronavirus, se requieren reformas radicales para forjar una sociedad que funcione para todos», dice el Financial Times, y añade que los «gobiernos tendrán que aceptar un papel más activo en la economía.»
Incluso hasta pide poner sobre la mesa impuestos a la renta y la riqueza.«Si hay un lado positivo en la pandemia de Covid-19, es que ha inyectado un sentido de unión en las sociedades polarizadas. Pero el virus, y los bloqueos económicos necesarios para combatirlo, también arrojan una luz deslumbrante sobre las desigualdades existentes, e incluso crean otras nuevas», señaló el periódico en un sorpresivo editorial, considerando su trayectoria centenaria en defensa del liberalismo económico.
En esta línea, FT se pregunta si luego de la enfermedad, que generó un propósito común, habrá cambios en las sociedades: «Como los líderes occidentales aprendieron en la Gran Depresión, y después de la Segunda Guerra Mundial, para exigir sacrificios colectivos debes ofrecer un contrato social que beneficie a todos».«La crisis actual pone al descubierto hasta qué punto muchas sociedades ricas no alcanzan este ideal», analiza el medio británico, apuntando contra la falta de preparación en salud y la fragilidad de las economías.
Continúa: «Los bloqueos económicos están imponiendo el mayor costo a los que ya están en peor situación. De la noche a la mañana, se han perdido millones de empleos y medios de subsistencia en la hotelería, el ocio y los sectores relacionados, mientras que los trabajadores mejor remunerados a menudo se enfrentan solo a la molestia de trabajar desde casa».
El análisis de FT, sorprendentemente, apunta también a un problema muy presente en la Argentina: «El extraordinario apoyo presupuestario de los gobiernos hacia la economía, aunque necesario, empeorará las cosas de alguna manera. A los países que han permitido la aparición de un mercado laboral irregular y precario les resulta particularmente difícil canalizar la ayuda financiera a los trabajadores con un empleo tan inseguro. Mientras tanto, la gran relajación monetaria de los bancos centrales ayudará a los ricos en activos. Detrás de todo, los servicios públicos con fondos insuficientes están crujiendo bajo la carga de aplicar políticas de crisis».
Sigue el FT: «La forma en que libramos la guerra contra el virus beneficia a unos a expensas de otros. Las víctimas de Covid-19 están abrumadoramente entre los viejos. Pero los perjudicados por los encierros son los jóvenes y activos, a quienes se les pide que suspendan su educación y renuncien a sus ingresos. Los sacrificios son inevitables, pero cada sociedad debe demostrar cómo ofrecerá restitución a aquellos que soportan la mayor carga de los esfuerzos nacionales».
El Financial Times concluye: «Será necesario poner sobre la mesa reformas radicales, que inviertan la dirección política predominante de las últimas cuatro décadas. Los gobiernos tendrán que aceptar un papel más activo en la economía. Deben ver los servicios públicos como inversiones en lugar de pasivos, y buscar formas de hacer que los mercados laborales sean menos inseguros. La redistribución volverá a estar en la agenda; los privilegios de los ancianos y ricos se pondrán en cuestión. Las políticas hasta hace poco consideradas excéntricas, como los impuestos básicos sobre la renta y la riqueza, tendrán que estar en el programa«.
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Como se insinuó en la primera parte de esta nota, en nuestra opinión la pandemia acelera el deterioro de una concepción de la sociedad que ya estaba en problemas.
Ahora, la alusión del FT a que «el Covid-19 … ha inyectado un sentido de unión en las sociedades polarizadas», no parece ser válida entre nosotros. La política argentina sigue amargamente dividida. Eso resulta satisfactorio para los entusiastas de ambos lados. Pero es fatal para el país.
“Lo peor está por venir y ahora tenemos que concentrarnos en no tirar por la borda lo que logramos todos juntos en materia de salud”, fue la idea-fuerza sobre la que giró buena parte de la entrevista que ayer brindó en exclusiva el ministro de salud, Ginés González García a la red de periodistas científicos de Argentina (Radpc).
Para el responsable de llevar adelante la estrategia de salud de la nación en creciente acoso por la pandemia de coronavirus, “el gran problema que enfrentamos ahora es controlar lo que pasa en el AMBA y no tanto lo que pasa en el interior del país, salvo en algunas localidades particulares. La megalópolis es, realmente, un lugar muy vulnerable en general y no solo los barrios vulnerables”, afirmó.
Según GGG, en este momento el registro indica que los casos aumentan y eso le preocupa. “Además, estamos llegando al invierno, dondepueden aparecer otros virus respiratorios.
Históricamente, el pico de circulación viral se da entre junio y julio. Por eso decimos que lo peor está por venir y porqué ahora es cuando tenemos que tomar medidas”.
Consultado sobre cuales son las causas directas del reciente aumento de los casos, si la apertura de actividades o el aumento de los testeos, el ministro explicó que “lo que pasa es simple: el virus está circulando más, especialmente en AMBA, donde tenemos la mayor concentración geográfica. Eso abre una posibilidad de aumento de casos brutal. Hasta ahora, con la cuarentena, logramos que el crecimiento no se vuelva exponencial, pero si nos descuidamos estamos en riesgo de tener una explosión en poco tiempo y podemos llegar a dilapidar el esfuerzo colectivo”.
¿Cuál es su opinión sobre si se debería, o no, volver a una fase más estricta de la cuarentena? Para GG “nunca especulamos con eso. Siempre analizamos varios indicadores epidemiológicos y tomamos decisiones en base a los datos, nunca políticamente, pero tratando de que la epidemia no se nos escape”. Por eso en este momento, con su equipo están muy preocupados.
“BUENOS AIRES YA ESTÁ TENIENDO UN MOVIMIENTO PARECIDO A UN DÍA NORMAL”
“Consideramos que debemos tomar medidas: basta con observar la ciudad de Buenos Aires para ver que está teniendo un movimiento ya parecido al de un día normal. Eso, además, genera riesgos para todo el país, y las consecuencias recién las veremos en dos semanas. Pero siempre, antes de tomar este tipo de decisiones, “se analizan varios factores, desde la cantidad de casos a las zonas donde ocurre, pasando por la disponibilidad recursos de aislamiento e internación intensiva”.
Un punto debatido es si, al principio, se perdió tiempo en obtener recursos para la atención médica, y en la búsqueda de espacios de aislado, mientras se descuidaba la tarea de rastreo de contactos cercanos de los infectados, para sumarlos al aislamiento. “Es posible que eso nos haya pasado y hubiéramos debido empezar antes con esas acciones”, reconoció. “Pero en esos primeros momentos tampoco teníamos evidencias de que el virus ya estuviera en circulación comunitaria”.
Para este experto en salud pública “pocas veces en la historia reciente hemos visto tantas debilidades del conocimiento científico ante una pandemia: medicamentos que van y vienen, tapabocas que si o que no, retracciones de artículos en las mejores revistas científicas y otras contradicciones. Lo único que sabemos con certeza que sí funciona frente al virus es la cuarentena. Incluso la OMS tuvo, por momentos, un rol deslucido. Además, quedó atrapada en el medio de un juego geopolítico internacional y justo cuando el multilateralismo debería reforzarse quedó cuestionada por varios países”.
Finalmente, GG concluyó que “este momento que viene tenemos que apelar a un mensaje colectivo para que cada persona tome su responsabilidad en las medidas de cuidado y prevención. Lo importante es convencer a la gente de alejarnos de lo partidario y que no dilapidemos todo lo bueno que, hasta ahora, venimos consiguiendo entre todos”.
Tratamientos y vacunas
Sobre los diversos tratamientos que se están ensayando en el mundo, el ministro destacó que “localmente estamos trabajando en tres de las ramas del ensayo coordinado por la OMS, pero -por ahora- no encontramos ningún resultado contundente. Parecería que el tratamiento en base a plasma de personas recuperados de la infección, aporta algún beneficio a los pacientes más graves, pero lo cierto es que no hay nada concluyente todavía.
Ya hay 115 proyectos de vacunas diferentes en diferentes fases de investigación (Foto: U.S. Air Force photo Airman 1st Class Tristan Truesdell)
Igual esperamos que algunos sueros que se están investigando puedan resultar efectivos. Respecto a las vacunas en desarrollo, el funcionario expresó que su preocupación se centra en que, cuando finalmente éstas estén disponibles, surgirá el problema de ver si estas son accesibles para todos. “Tanto desde el punto de vista de la disponibilidad de dosis suficientes para las poblaciones de nuestra región, como por el alto costo que podrían tener esos medicamentos. Son dilemas que ya estamos planteando en diversas reuniones internacionales”. También destacó que a la Argentina le interesaría participar de este tipo de ensayos, siempre que se realicen bajo las condiciones adecuadas.
Deportes postergados
El ministro no eludió el debate de los “runners“. “Me gusta hacer deporte, pero no entiendo como la gente comenzó a salir de esa manera, sobre todo cuando estamos en un pico ascendente de la curva. El lunes pasado realmente fue un desborde de gente saliendo, algo fuera de toda lógica y -encima- el martes la situación no mejoró sino que pareció repetirse. El ejemplo de lo que pasó en la ciudad con los corredores, además, es algo malo para todo el país, algo que me comentaron varios gobernadores del interior cuando vieron por televisión lo que estaba pasando en CABA. Se preocuparon, porque es algo que suele provocar un efecto “imitación”.
Respecto al regreso del futbol, GG reconoció que “tengo mucha presión para autorizar su regreso. A mí me encantaría volver a la cancha y entiendo el negocio que implica, pero creo que por ahora no podemos pensar en volver a tener partidos de fútbol ni en el AMBA ni en el resto del país. Aunque sea un deporte profesional y tenga protocolos me parece demasiado riesgoso autorizarlo en el corto plazo”.
Aunque el dato es impreciso (¿cuál auto usado? hay precios tan distintos…) pero sirve para hacer presente un dato de la realidad: las notebooks, una herramienta clave en este tiempo, están muy caras en la Argentina.Y como se dijo en C5N -un canal bastante oficialista- «Pese a que es uno de los productos importados que menos impuestos paga, las computadoras se convirtieron en inalcanzables para los asalariados que hacen teletrabajo».Aquí va una nota donde se discuten distintas explicaciones, se informa de los precios actuales, y se dan buenos consejos. Pero no respuestas claras.En AgendAR queremos anticipar algo: sabemos que algunos fabricantes de hardaware informático -los que no se siente cómodos con ser sólo importadores- están hablando con el Ministerio de Desarrollo Productivo de Kulfas para establecer algunos mecanismos que permitan volver a producirlas en el país. Creemos que las más simples y económicas, aptas para el secundario, por ejemplo, son un buen nicho para los fabricantes locales. Y sugerimos que avancen rápido. Es evidente que la apertura a la importación no sirvió para abaratarlas.
«Década del ’90. Un dólar se conseguía por un peso, aunque algunos sostenían que era un ficción riesgosa. Los adolescentes de la alicaída clase media aspiraban a un auto usado para salir los fines de semana. Un 147, un 504, un Taunus, un 1500, un R12, no salían más de 2 mil pesos convertibles de curso legal porque el 0 Km. oscilaba en los 10 mil. Con un semestre de sueldos bien ahorrados, porque te bancaban los viejos, se llegaba a lo soñado desde que se terminaba el secundario.
Año 2020. Una pandemia confina a millones de personas al teletrabajo. El objeto aspiracional dejó de ser el auto usado y pasó a ser una notebook. Poder cumplir con un jefe intenso, o con la propia autoexigencia, puede costar más de u$s 2.000 si se toma la cotización para los importadores. Por esa cifra, se puede comprar tanto una laptop con necesarios 8 gigabytes de RAM para que no se tilde a cada rato o un coqueto Gol 1.0 que no gasta nada y está en «excelente estado de mecánica y motor con todos los papeles al día listo para transferir», según su vendedor.
Un auto usado de esos que «te llevan y te traen» cuesta menos que una notebook de esas que no se tildan cuando abris más de dos ventanas de Chrome
Una de las primeras voces que se alzaron fue la de la periodista Estefanía Pozzo. Panelista de C5N y Radio 10, explica los vericuetos de la macroeconomía pero no comprende cómo un auto usado es más barato que la computadora que necesita para transmitir vía streaming al canal o la emisora.
«Una computadora con lo que necesito yo o lo que pueda necesitar un docente para dar clases cuesta lo mismo que un auto usado. Es preocupante porque cada vez más personas necesitan sus propios dispositivos para trabajar en medio de la pandemia».
Y agregó que «para la radio tengo que hacer streaming de audio y de video, tener WhatsApp abierto, Twitter, un sitio de noticias y el programa de mensajería de la radio. La que yo busqué me salía 200 mil pesos».
«ENDEMIANADO», ENDEMONIADO POR LOS PRECIOS
Demián Prado es uno de los socios de Boreal Networks, una empresa que brinda soluciones de informática, pero todo Twitter Argentina lo conoce como «Endemianado». Con 25 mil seguidores es uno de los «influencers» de la red social que se convirtió en una caterva de trolls, pero que hasta hace unos años era un espacio de buen humor, información de primera mano e ironía por doquier. En los años gloriosos de 140 caracteres, fue que cosechó los followers a fuerza de posteos sobre su mascota, River, sus dotes gastronómicas y también consejos de informática, su ocupación principal.
«Gente: cuiden sus computadoras como nunca en la vida porque reemplazarlas está costando verdaderamente un riñón. O sea en serio creo que un riñón en el mercado negro sale más o menos lo mismo que una compu decente nueva», tuiteó Prado en línea con Estefi Pozzo. Luego, como conocedor del rubro, Endemianado recomendó comprar una PC de Escritorio. «Tenés alta gama con lo que te cuesta una notebook. Si no necesitás la movilidad, siempre es mejor comprar una para armar».
«Si no estás urgido, yo esperaría. Se puede normalizar el mercado y en dos o tres meses comprás una mejor máquina. Esto ya pasó», agregó Prado aclarando que no es vendedor, pero siempre suelen pedirle consejos.
LE DIERON ENTER A LA GRIETA
«Las laptops llegaron a valer el triple en dólares que en EEUU en 2015, bajaron mucho cuando eliminamos el arancel, los controles de cambios y las licencias no automáticas. Ahora vuelven a subir por controles y licencias. El proteccionismo es malo para los consumidores», dice Miguel Braun, ex secretario de Comercio de Macri.
En 2015, el sitio Mi Mundo Gadget recomendaba una computadora de las más populares cuyo precio internacional era u$s 420. En un catálogo de uno de los dos vendedores de electrodomésticos más grandes del país, se ofrecían similares a menos de $ 6.000 cuando el dólar para los importadores estaba por debajo de $10. Si algún sitio que verifica el discurso público quisiera chequear los dichos de Braun no afirmaría que su tuit es al menos DUDOSO.
La medida de eliminar el arancel del 35% fue tomada por el gobierno de Macri en febrero de 2017 a través del decreto 117 de ese año. Un relevamiento de la cartera que conducía Braun indicó que el precio promedio de los equipos para enero de 2018 fue u$s 591, un 2% menor que el precio promedio del mismo mes del año anterior. En dólares, las notebooks con procesadores iCore bajaron, en promedio, 16% cuando empezó el penúltimo año de Cambiemos. Por entonces, el billete estadounidense estaba por debajo de los $ 20 y una buena laptop no costaba más de $12.000.
Miguel Braun siguió defendiendo el librecomercio en un hilo de tres tuits pese a que los datos de su primer posteo estaban alejados de la realidad incluso por el paper publicado por su propia cartera. Además, un estudio de Linio de julio de 2019 ubicaba a la Argentina como el segundo país de la región más caro para comprar una notebook.
Por entonces estaban, en promedio, en 886 dólares que se podían comprar libremente. La comercialización de laptops, PC de escritorio y tablets se redujo un 41%, en mayo del último año de gobierno de Mauricio Macri respecto al mismo período anterior. Por entonces, lanzaron el Ahora 12 para reactivar el sector. No se pudo.
NO SON LOS IMPUESTOS
¿Por qué una notebook que no se trabe a la primer exigencia para poder teletrabajar durante la cuarentena cuesta más que un Escort gasolero con pocos kilómetros con el que un remisero del Conurbano bien puede ganarse el jornal?, preguntaron a Carlos Scimone de la Cámara Argentina de Multimedia, Ofimática, Comunicaciones y Afines (CAMOCA), la entidad que agrupa a empresarios del sector informática.
«No hay un motivo único», comienza Scimone. «Algunos argumentan que el dólar oficial no se puede comprar porque las licencias no automáticas no salen por lo que hay que compensar utilidades con menor cantidad de unidades. Otros esgrimen que para reponer los dólares hay que ir al mercado negro y comprarlos a 125 pesos».
El sitio Comparacity releva precios de artículos de consumo en las tiendas de retail más conocidas de la Argentina. Por ejemplo, por una notebook con pantalla de 14″, procesador Intel Core i5 y 8 gigas de RAM el 15 de mayo pidieron $ 180 mil y el 30 de mayo $ 240 mil. Ese 25% de aumento en una quincena se acomodó en $ 210 mil en estos días de junio. ¿Facilidades? Un pago. En 12 cuotas su precio total pasa a ser de $ 319.618,47 y en 18 es de $ 386.146,16. Por lo que cuesta financiar una buena laptop en un año y medio se puede comprar un Corolla 2007 con caja automática para pasear con la familia arriba del auto más vendido del mundo.
«La situación se puede normalizar en cuanto se resuelva el canje de la deuda y luego con una devaluación. Necesitamos un dólar competitivo y que se liquiden las exportaciones. Hay 30 mil millones de dólares en silobolsas del campo. Así se regularizarán las importaciones», se esperanza Scimone poniendo la fe en que el ministro de Economía Martín Guzmán pueda convencer a los bonistas que la deuda que contrajo el gobierno de Mauricio Macri es insustentable.
Sobre la desbandada de precios, el referente del sector subraya que «las computadoras tienen muy baja carga impositiva. El arancel es 0% y el IVA es 10,5. Cualquier computadora desde que sale del barco hasta que entra en un depósito tiene una carga del 20%, similar a la que ingresa a Chile o quizás un poco menos».
OTRO SECTOR EN CRISIS, Y VAN…
«Para reactivar al sector tenemos una Ley de Promoción y Protección de la Industria Electrónica Nacional que está en la Secretaría de Industria y la vamos a presentar en el Senado. Tenemos que activar los aranceles para que se pueda producir en el país», plantea Scimone quien se reunió con el ministro de Educación, Nicolás Trotta en el marco del plan de conectividad «Juana Manso». «Tenemos un faltante muy grande en las computadoras educativas. Hay 2,5 millones de chicos que no pueden estudiar sin sus notebooks».
Pese a que Miguel Braun destacaba la ausencia de aranceles, la informática no se escapó al desplome de todos los sectores en la era Cambiemos según el vocero de CAMOCA: «Durante los últimos tres años la venta cayó mucho», señala el referente de la CAMOCA agregando que las notebooks que se ofrecieron en el mercado local fueron casi obsoletas: «Los modelos que se vendieron fueron viejos. Los únicos modernos eran los que se adquirían al exterior en sitios de comercio electrónico. Recién ahora están empezando a ingresar equipos más modernos, pero no cubren las necesidades de demanda. Faltan dos o tres millones de computadoras para vender. El año que viene quizás se pueda empezar a fabricar algo. De acá a tres o cinco años se puede regularizar el mercado informático argentino».
«No hay un motivo para explicar sus precios elevados. Tal vez los pases de mano desde el barco a la góndola aunque son tres pasos. Algunos artículos hablan de impuestos cuando es de los más bajos. Que Argentina sea uno de los países mayores precios de computadoras al consumidor es difícil de explicar».
¿Qué hacer entonces? Si no hay necesidad imperiosa de movilidad, una computadora de escritorio está por debajo de los 60 mil pesos. En caso de urgencia, es una alternativa accesible. Para los que disponen de las «200 luquitas» que tenían pensado invertir en una computadora, pueden fijarse en la tabla de precios de usados que elabora la Cámara de Comercio Automotor para tener donde pasear el día en que se pueda volver a salir a la calle en la esperada nueva normalidad.
Son recomendaciones sanitarias y pautas de atención elaboradas por el Ministerio de Turismo y Deportes junto con las provincias y el sector privado.
Un protocolo COVID-19 para alojamientos turísticos y otro para establecimientos gastronómicos fueron elaborados por el Ministerio de Turismo y Deportes de la Nación, en conjunto con el Instituto de Calidad Turística (ICTA), la Cámara Argentina de Turismo (CAT), la Asociación Hoteles de Turismo (AHT), la Asociación de Hoteles, Restaurantes, Confiterías y Cafés (AHRCC), la Federación Empresaria Hotelera Gastronómica de la República Argentina (FEHGRA) y las provincias, a través del Consejo Federal de Turismo.
Las pautas contenidas en ambos protocolos, los dos primeros de una serie que contempla los diversos rubros de la actividad turística, siguen las recomendaciones establecidas por el Ministerio de Salud de la Nación y su objetivo principal es resguardar la salud y el bienestar de trabajadores y turistas.
Sobre la importancia de los protocolos, el ministro de Turismo y Deportes, Matías Lammens, afirmó: «Son herramientas concretas, recomendaciones sanitarias y pautas de atención que apuntan a fortalecer la cadena de valor y contribuir a preservar los empleos del sector, en línea con las nuevas demandas globales».
A su vez, subrayó: «Seguimos convencidos de que el turismo va a ocupar un rol estratégico cuando pase la pandemia. Desde el primer momento, nuestro país priorizó la salud de las y los argentinos, y creemos que esa será una marca distintiva a la hora de recuperar la confianza de los turistas en la próxima etapa».
Entre otras medidas, ambos manuales plantean, por ejemplo, la implementación de medidas de control al personal, previo a su ingreso a trabajar, para la detección de síntomas compatibles con COVID-19, y la designación de responsables para la tarea.
En el caso de los alojamientos turísticos, todo personal que tenga contacto con huéspedes deberá utilizar tapabocas cuando esté estipulado en su jurisdicción. Salvo tareas específicas, se desaconseja el uso de guantes dada la mayor persistencia de partículas virales viables sobre el látex/nitrilo.
En cuanto a la gestión de reservas, plantea digitalizar el check-in y el check-out. En una primera etapa, se evitará el servicio de bell boy y valet parking. Habrá un buzón para el depósito de llaves, que serán desinfectadas antes de su reutilización.
La ubicación del mobiliario considera la instalación de paneles de vidrio como barreras, cuando sea necesario. Habrá que indicar la capacidad máxima de personas en las áreas de uso común, según los metros cuadrados del espacio, y se ofrecerá alcohol en gel. En ascensores, se deberá sugerir el uso individual.
En relación a la circulación, se recomienda que sea en un solo sentido, con señalética que lo indique. Se aconseja no permitir el ingreso a la piscina y el gimnasio, salvo que la autoridad sanitaria de su jurisdicción indique lo contrario.
En referencia a alimentos y bebidas, se recomienda evitar su manipulación por parte de los huéspedes y sugerir el servicio de desayuno en la habitación o modalidad take away y/o disponer cafeteras en las habitaciones, así como ampliar el horario de desayuno y hasta ofrecer reserva previa para planificar la cantidad de personas desde el día anterior.
Las cartas de los restaurantes serán digitales o plastificadas, para facilitar su desinfección, y las bebidas se ofrecerán cerradas en botella o lata. Se recomienda que no haya productos en el frigobar.
En relación a las habitaciones, luego de realizado el check out, se sugiere dejarlas libres el tiempos suficiente para asegurar la correcta ventilación, limpieza profunda y desinfección.
Por su parte, el manual para establecimientos gastronómicos recomienda ofrecer servicio de reserva anticipada para planificar la cantidad de comensales desde el día anterior, exhibir el menú en carteles dispuestos en el exterior y/o interior del local, evitar el autoservicio de alimentos y ofrecer platos a la carta, en porciones individuales.
Para la modalidad “take away” (comida para llevar), el personal deberá trabajar con uniforme y lavarse las manos antes y después de cada entrega o pedido, entre muchas otras pautas. En entrega a domicilio, mochilas y motos deberán ser desinfectadas previamente y .se evitará el contacto directo en la maniobra de entrega.
Otros puntos plantean el cierre de las áreas de juego destinadas a los chicos, la organización del personal de la cocina en turnos y desinfectar la vajilla, cubetería y cristalería en el lavavajillas, incluida la que no se haya utilizado en un turno.