Una grieta en la Mesa de Enlace por el Grupo Vicentin

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La decisión del Gobierno de intervenir las empresas del grupo Vicentin provocó reacciones muy distintas entre las entidades empresarias que agrupan a la gran mayoría de los productores rurales y forman la Mesa de Enlace. CRA, Confederaciones Rurales Argentinas y la Sociedad Rural salieron a cuestionar con dureza la medida. Pero Coninagro y la Federación Agraria consideraron que la iniciativa es una «oportunidad» para desconcentrar el manejo del sector. El vicepresidente de la CRA, Gabriel de Raedemaeker, se mostró «sorprendido y preocupado» por la decisión de intervenir la empresa agroexportadora, dado que «había un canal judicial que estaba interviniendo» en el caso.El dirigente alertó sobre «un avance de un poder sobre otro» y dijo que detrás de la medida hay «una decisión política de avanzar sobre la comercialización de granos». «Me preocupa que detrás de esto esté la intención de reeditar la Junta Nacional de Granos y que no haya una garantía de seguridad jurídica de la propiedad privada. Hay un montón de empresas que están financieramente vulnerables y Vicentin puede marcar un precedente peligroso. El Estado ya demostró que no es eficiente en el manejo de las empresas». En la misma línea, el presidente de la Rural, Daniel Pelegrina, también consideró que la intervención marca «un mal precedente», y señaló que «el Estado ha demostrado que manejando empresas deja bastante que desear». «Si empezamos de esta manera con una empresa que venía así desde el gobierno anterior, ¿qué se puede esperar más adelante con otras empresas?”, se preguntó en declaraciones radiales. En un comunicado, la entidad manifestó que ve «con suma preocupación la intervención a Vicentin» y señaló que «la historia demostró que las intervenciones del Estado en el comercio de granos en particular y los mercados agropecuarios en general han creado siempre severas distorsiones, que terminaron provocando problemas más graves». En cambio, el presidente de la FAA, Carlos Achetoni, se mostró más cauto a la hora de opinar y dijo que espera que la intervención a la cerealera no resulte un «pasamano de una empresa concentrada privada a otra empresa privada». «Hay que ver primero en qué consiste el proyecto. Quisiéramos saber si en la participación privada en Vicentin van a estar los pequeños y medianos productores o si va a quedar en manos concentradas». Y agregó: «Lo privado solo en manos concentradas no es bueno, pero la regulación del Estado de manera absoluta tampoco. El Estado no es garante de que las cosas se vayan hacer como corresponde». El presidente de Coninagro, Carlos Iannizzotto, admitió que «ésta podría ser una oportunidad para desconcentrar el manejo del sector» y dijo que «sería oportuno darles lugar a las pequeñas y medianas empresas”. Remarcó que «el cooperativismo, con su territorialidad y diversidad de economías productivas, está preparado para fortalecer vínculos con trabajadores tamberos, apoyar al sector lácteo, junto a diferentes actores productivos”. Asimismo, este dirigente agropecuario destacó la necesidad de «sostener las fuentes de empleo, mantener la cadena de pagos y asegurar que el productor esté a salvo».

Durante la cuarentena, los argentinos y las argentinas aumentaron su consumo de alcohol

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Según una encuesta del Instituto Gino Germani, el 45 % de las personas toma más alcohol que antes del aislamiento.

La viralización de chistes y memes sobre el aumento del consumo de alcohol durante las semanas de aislamiento preventivo motivó a un grupo de investigadores del CONICET que trabajan en el Instituto Gino Germani (IIGG) de la Universidad de Buenos Aires, de lanzar un relevamiento online para conocer cuánto se bebía antes y cuánto durante la cuarentena. Y comprobaron que se triplicó el número de personas que consumen bebidas alcohólicas todos los días. El consumo de alcohol estuvo siempre presente, permeando las distintas clases sociales, las distintas edades y los géneros –explicó Ana Clara Camarotti, investigadora del CONICET que encabezó el estudio junto a Daniel Jones, también del CONICET, e integrantes del Área de Salud y Población del Instituto Gino Germani.
EL ALCOHOL ES LA DROGA MÁS CONSUMIDA A NIVEL MUNDIAL Y TIENE EFECTOS PROBLEMÁTICOS PARA LA SALUD PÚBLICA
Según la encuesta, que circuló de manera online entre el 4 y el 8 de mayo, durante la cuarentena crecieron los dos polos de la frecuencia de consumo: se duplicó el número de quienes no toman bebidas alcohólicas y se triplicó la cantidad de personas que toma todos los días. Esa multiplicación del número de personas que afirman consumir bebidas alcohólicas se registró, con mayor énfasis, en el grupo de 35 a 44 años, entre quienes casi se cuadruplicó (de 4.6% a 18.1%). “Hay una suerte de presente continuo a través de la repetición de un día tras otro, que se traduce en una indiferenciación entre días laborales y de descanso también en lo que refiere a tomar alcohol”, explica Jones. El relevamiento llegó a casi cinco mil personas de 18 años o más que cumplían entre 45 y 50 días de cuarentena en el Área Metropolitana de Buenos Aires . Entre ellos, por otra parte, se duplicó el número de personas que mencionan directamente no consumir bebidas alcohólicas (eran 8.5% antes de la cuarentena, y 15.95% durante la cuarentena). En el grupo de 18 a 24 años, este porcentaje se cuadruplicó (de 5.2% a 20.7%). Por otro lado, se redujo a la mitad el porcentaje de quienes consumían bebidas alcohólicas exclusivamente los fines de semana (ya sea algunos al mes o todos los fines de semana). “Los resultados muestran numerosos y diversos cambios en el consumo de bebidas alcohólicas, al menos para un porcentaje significativo de la población alcanzada por este estudio, que fue población mayoritariamente femenina y con un alto nivel de educación formal en su gran mayoría”, aseguran los investigadores que realizaron el estudio. En el trabajo se refleja que durante la cuarentena se incorporó el consumo de bebidas alcohólicas a nuevas situaciones de la vida cotidiana: entre quienes consumieron, casi un 20% comenzó a tomar alcohol durante la cena y cerca de un 15% mientras lee o escucha música o mira televisión. Por otro lado, quienes consumieron alcohol durante la cuarentena dieron cuenta del aumento en ciertas bebidas, especialmente el vino (el 40% de estas personas aumentó el volumen consumido) y la cerveza (en el 25% de los casos). Entre las razones para tomar más alcohol, citadas por los encuestados prevalecen las siguientes:
  • La desorganización del tiempo (42.2% porque tienen más tiempo libre y 29.4% por la falta de una rutina estable)
  • La afectación emocional provocada por la cuarentena (33.6%).
  • Quienes afirmaron estar consumiendo menos alcohol señalaron la falta de salidas o eventos sociales (70%).
Pese a estos cambios en los patrones de consumo, resulta significativo que nueve de cada diez personas que declaran haber tomado más durante la cuarentena no crean que esto afecte su salud, sus vínculos (familiares, de amistades y de pareja) o su trabajo. Es decir, no consideran su consumo problemático para alguna dimensión relevante de sus vidas. Sin embargo está probado que este aumento suele provocar diferentes trastornos de salud. Si necesitás ayuda o estás preocupado por las consecuencias del consumo excesivo de alguna sustancia psicoadictiva y vivís en Argentina, podés llamar al 144, a la línea gratuita de SEDRONAR.

Los castores se siguen expandiendo sin control por la isla de Tierra del Fuego ¡200 mil diques!

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Científicos del CONICET registraron más de 200.000 diques en el archipiélago de Tierra del Fuego, tanto del lado chileno como del argentino, e identificaron qué factores favorecen su expansión.

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En 1946, Argentina introdujo castores provenientes de Canadá para comenzar una industria peletera en Tierra del Fuego que pronto se mostró poco exitosa. Fue entonces cuando estos animales de apariencia simpática fueron liberados a la vida silvestre y comenzaron una historia de colonización, cambiando radicalmente la fisonomía y los ecosistemas de la isla. La disponibilidad de agua y madera, junto a la adaptabilidad de los castores a diferentes condiciones y la falta de predadores naturales, contribuyeron al crecimiento de estas poblaciones. Casi 75 años más tarde, la presencia de castoreras -es decir, las represas construidas por estos mamíferos- en los paisajes fueguinos son un testimonio desolador de cuán agresivas pueden ser las transformaciones derivadas de la introducción de especies exóticas para el equilibrio de los ecosistemas nativos, tanto terrestres como acuáticos. Científicos del CADIC identificaron más de 200.000 diques, ya no sólo en la isla grande de Tierra del Fuego sino también en gran parte de las islas que conforman el archipiélago, cubriendo alrededor de un 50 por ciento del mismo, sin reconocer las fronteras políticas que dividen al territorio entre Chile y Argentina. En el trabajo publicado en la revista PLOS ONE, liderado por Alejandro Huertas Herrera, becario posdoctoral del CONICET en el Centro Austral de Investigaciones Científicas (CADIC, CONICET), se identificó qué características ambientales son las más influyentes y explican la mayor densidad de castoreras en ciertas regiones. A partir de la interpretación visual de imágenes satelitales de alta calidad (Microsoft Bing, Google Earth y HERE) se registraron 206.203 diques de castor, de los cuales 100.951 se encuentran del lado argentino del archipiélago y 105.252 en Chile. “Como era de esperarse, la Isla Grande de Tierra del Fuego alberga la mayor cantidad de castoreras identificadas (más del 75%) mientras que existen islas que aparentemente aún no han sido invadidas, como Isla de los Estados y las ubicadas al suroeste de la Cordillera Darwin, en Chile”, explica Huertas Herrera. La mayor presencia de diques en la isla principal puede explicarse porque fue allí donde se introdujeron originalmente. Además, esta investigación muestra que la concentración se da en mayor medida en ambientes boscosos, y también se relaciona con factores como temperatura, precipitaciones, elevación y pendiente. “Los bosques fueron el tipo de vegetación más invadido (llegando a concentrar casi un 80 por ciento de los diques), mientras que los ecosistemas de transición, como por ejemplo el ecotono estepa-bosque, fueron los menos afectados, con menos del 10 por ciento de las castoreras registradas. Otros ecosistemas extremos, como tundras y estepas, también mostraron signos de ocupación, aunque en mucho menor proporción. Con respecto a los factores ambientales analizados, los ecosistemas terrestres que más eficientemente acumulan biomasa por fotosíntesis, es decir, la vegetación más productiva en relación al material arbóreo (por ejemplo, ramas y hojas), son los preferidos por los castores”, describe el becario del CADIC. Como es sabido, para construir estos diques los castores utilizan troncos y ramas de árboles que cambian el curso de los arroyos y, en consecuencia, la vegetación y el suelo circundantes. Por ejemplo, las áreas inundadas que se forman en torno a las represas, se convierten en praderas con niveles de humedad, luz y vegetación donde las especies nativas no son capaces de sobrevivir. “Debido a esos significativos impactos ambientales, los castores son considerados como uno de los principales agentes de transformación de los ecosistemas fueguinos y su invasión constituye una de las mayores amenazas para la conservación de la naturaleza”, asegura Huertas Herrera. Este trabajo cobra especial relevancia en un marco global preocupado por los efectos del cambio climático que, según se prevé, favorecerá el crecimiento y expansión de las invasiones de especies exóticas, como los castores. “La información que obtuvimos sirve, no sólo para conocer cuál es el estado de la invasión de castores en el archipiélago, sino además como base para construir modelos que permitan anticipar cómo avanzará la invasión, según las preferencias que tiene la especie a la hora de colonizar nuevos territorios, y diseñar estrategias para detener el avance”, concluye el becario.

El presidente Alberto Fernández dispone la intervención del Grupo Vicentin

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Ayer el Presidente anunció en una conferencia de prensa que enviaba al Congreso un proyecto de ley disponiendo la expropiación de las empresas del Grupo Vincentin, y, mientras tanto, disponía su intervención para salvaguardarlas, así como a sus trabajadores y los intereses de 2.600 productores rurales que trabajan con Vicentin. A continuación, subimos el video de la conferencia, con breves exposiciones del presidente, el ministro Matías Kulfas, la senadora Anabel Fernández Sagasti y el interventor Gabriel Delgado. Y algunas preguntas interesantes. PERO, advertimos que en este video, del sitio oficial de Presidencia, los primeros 12 minutos son «Piiiii, Piiiii,...». Empiecen desde el minuto 12:01
Para hacerles más fácil formarse una opinión inicial, aquí agregamos un breve resumen: “Estamos firmando un decreto que dispone la intervención del grupo Vicentin. Ha designado como interventor a un experto, Gabriel Delgado”. “Venimos trabajando hace días con la senadora Anabel, mi amiga, y con Matías. Trabajaron entre ellos a partir de una idea de Anabel. La idea de la intervención y expropiación del grupo”. “Todos los activos del grupo Vicentin serán parte de un fondo fiduciario y se lo encomendaremos a YPF Agro. Lo que estamos buscando es que una empresa líder, de capitales mixtos, siga, pueda hacerse cargo de la gestión futura de esta empresa. Queremos rescatar en favor de la economía, de una parte de la economía que para nosotros tiene particular relevancia, que es el mercado de granos y cereales”. “En la Ley de Expropiación vamos a declarar a la empresa de utilidad pública, es una empresa que se dedica a la producción de alimentos. En un momento post pandemia tiene una relevancia singular todo eso”. “Quiero darle tranquilidad a los trabajadores de la empresa, continuarán en sus puestos de trabajo, y también a los 2.600 productores de los que antes hablé. Son una fuerza muy importante para el desarrollo del grupo. Quiero darles la tranquilidad que podrán contar con la empresa para seguir operando”. Matías Kulfas: “Esto significa volver a poner de pie a esta empresa tan importante y que el Estado argentino, con la idea de una gestión profesional, con lo que significa YPF, junto con una gestión profesional y eficiente, poder tener una empresa testigo en el mercado de granos y mercado de cambios”. Gabriel Delgado: “Es una decisión que viene a rescatar a una empresa tan importante como Vicentin, pero la decisión histórica es desarrollar un instrumento como este fondo, que va a administrar una empresa de la talla de YPF”. “Los que trabajamos en el sector, entendemos y apoyamos a Vaca Muerta. Ahora a YPF le toca tener ‘la vaca viva’. Puede ser una analogía que puede ser una seña mundial para muchas compañías. Finalmente el petroleo es energía y la producción agrícola también es energía. Este es un sector muy importante”. AF (Respuestas) “Estamos decretando una intervención para saber lo que pasa adentro del grupo Vicentin. De ahí en más, veremos cómo se actúa. Para nosotros es muy importante que una empresa, el Estado a través de YPF pueda participar. Todo eso es muy prematuro para analizar, no hemos hecho pie en la empresa, sabemos que Glencore es socio del grupo, pero nuestra intención no es nada más y nada menos que rescatar una empresa, que en los tiempos que se vienen, donde los alimentos van a tener un rol preponderante, es una empresa muy significativa. No hay que apurarse tanto”.

Vicentin: su ruta de gran exportadora de cereales al default, convocatoria y acusación judicial

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ROSARIO.- La debacle de Vicentín empezó a hacerse visible el 4 de diciembre pasado, cuando seis días antes del cambio de gobierno, admitió que se encontraba en un estado de «estrés financiero» y que no podía hacer frente al pago de 350 millones de dólares. Desde ese momento, la caída de la cuarta empresa agroexportadora más grande del país, que liquidó más de 8,4 millones de toneladas de granos en la campaña 2018/2019, provocó un fuerte estruendo en el mercado y en la Bolsa de Comercio de Rosario, luego que empezara a trascender que el Banco Nación, que era el principal acreedor, había otorgado préstamos a una firma que terminó siendo insolvente por más de 18.000 millones de pesos. En 2019, la cerealera exportó 2,6 millones de toneladas de granos, 5,9 millones de toneladas de subproductos y 1,4 millones de toneladas de aceites. Ocupó el cuarto lugar en el ranking general y primera en subproductos y aceites. En febrero pasado, el fiscal federal Gerardo Pollicita imputó al ex presidente del Banco Nación Javier González Fraga e inició una investigación para determinar por qué el grupo agroexportador hizo figurar en el último balance las deudas en dólares y los activos en pesos. Este punto habría provocado, según la sospecha de la Justicia, un desequilibrio financiero que podría haber llevado, con el argumento de estrés financiero, a la firma a la cesación de pagos el 4 de diciembre pasado y dos meses después a una convocatoria de acreedores. El fiscal también imputó a los directivos de Vicentín Gustavo Nardelli y Alberto Padoán. Este último fue presidente de la Bolsa de Comercio de Rosario hasta el 13 de diciembre, cuando dio un paso al costado después de que la empresa cayera en default. Padoán ya se había apartado antes de la conducción de esa institución cuando fue procesado en octubre de 2018 por el fallecido juez Claudio Bonadío en la llamada causa de los «cuadernos». Retornó a su cargo cuando el magistrado le dictó la falta de mérito en abril del año pasado. El grupo Vicentín, de la mano de Padoán, que tejió las relaciones políticas, fue -como se publicó en varios medios en octubre del año pasado- el principal aportante para la campaña electoral de Juntos por el Cambio. Donó $13,5 millones de pesos al espacio político encabezado por el ex presidente Mauricio Macri. Después de varias idas y vueltas y a medida que los créditos que el Banco Nación había cedido a Vicentín se transformaban en un escándalo, con consecuencias judiciales, Vicentín se presentó formalmente en convocatoria de acreedores en el juzgado Civil y Comercial de Reconquista, a cargo de Fabián Lorenzini. Vicentín tiene dos plantas cerealeras en San Lorenzo y Ricardone, entre otros activos. En el concurso de acreedores se presentaron 2.638 acreedores por una suma denunciada total de 99.345 millones de pesos. El grupo tiene participación accionaria en 19 empresas y posee 1287 empleados. Antes de presentarse en convocatoria, Vicentín intentó gestar pactos con los acreedores a través de la figura de Acuerdo Preventivo Extrajudicial (APE), pero la propuesta no consiguió el aval del 50% de los acreedores. En el plano privado y productivo, Vicentín tiene contraído el mayor volumen de deuda con la Asociación de Cooperativas Argentinas (ACA), la cooperativa agrícola más grande de la Argentina, a la que le debe más de 110 millones de dólares. La pandemia y la consiguiente cuarentena generaron demoras en la convocatoria de acreedores más grande de la historia de Santa Fe. El juez decidió extender los plazos para hasta el 25 de agosto para verificar los créditos, algo que originalmente estaba previsto que terminara hoy, 9 de junio. A la par de la convocatoria, el punto clave dentro de la trama de Vicentín es si la justicia federal podrá comprobar las sospechas del fiscal Pollicita, que imputó a directivos de la firma: «Vicentín, contando con una deuda millonaria y en forma prácticamente simultánea a la elección de las Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias, comenzó a incumplir con los pagos al Banco Nación, y poco tiempo después anunció que se encuentra en una situación de «estrés financiero». Finalmente, como resulta de público conocimiento el pasado 10 de febrero solicitó la apertura de su concurso preventivo«. Y agrega: «Sin embargo, esta situación de crisis fue puesta en tela de juicio por el propio informe del Banco Nación, que a partir del análisis de los balances de la empresa, advierte que la compañía tuvo un crecimiento notable en su facturación, con un crecimiento interanual de 66,7% en 2016, 35% en 2017 y 92,4% en 2018, lo que dificultaría comprender la alegada crisis«. Los interrogantes que plantea el fiscal apuntan a ir al fondo del problema: cómo el Banco Nación le prestó más de 18.000 millones de pesos a una empresa que meses después entró en default.

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Comentario de AgendAR: Corresponde agregar a esta historia que, más allá o más acá de la investigación judicial, la empresa cerealera del Grupo Vicentin es objeto del interés de poderosísimas firmas en el comercio de granos. Glencore PLC, la multinacional con sede en Suiza que es la principal empresa privada en la comercialización de producción de materias primas y alimentos del mundo, tiene participación en Vicentin y no quiere quedar afuera. Así lo reveló en su pregunta el periodista de Bloomberg´, en la conferencia de prensa presidencial de ayer. También la cerealera Cargill -presente en 70 países, con 160.000 empleados- y algunos grupos locales se han acercado al juzgado donde se lleva adelante la convocatoria de acreedores. Es probable que la intervención dispuesta por Alberto Fernández tenga la intención de anticiparse a los hechos.

Desde el INTI proponen recurrir a la nanotecnología para inactivar particulas virales en la ropa

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Se trata de recubrimiento antiviral que se aplica en la tela y podría ser usado en elementos médicos descartables como barbijos, cofias y camisolines, y también en elementos lavables, como sábanas.

Leandro Monsalve empezó su carrera en el área de la biotecnología y poco a poco se fue interesando cada vez mas en el universo de los nanomateriales y cómo estas pequeñas estructuras pueden transformar las superficies y propiedades de casi cualquier cosa. Hoy integra el Centro de Micro y Nanotecnologías, del Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI), “un equipo muy fuerte en todo lo que tiene que ver con biosensores”, según lo define. Su trabajo es experimentar con enzimas y catalizadores biológicos que otorguen nuevos «detectores» a los materiales tanto para disparar una señal que advierta de la presencia de azúcar en sangre en un test, en dispositivos que obtienen energía a partir de microorganismos, o en técnicas para regenerar tejidos humanos. En esa fascinante relación entre los materiales y la biología, en el instituto venían trabajando en una pintura para paredes con nanopartículas bactericidas, hasta que apareció el coronavirus. Luego de la primera etapa de cuarentena estricta, los investigadores fueron regresando al laboratorio para proseguir con ensayos y pruebas que habían quedado por terminar y allí surgió la pregunta: ¿cómo adaptar su trabajo a la lucha contra el Covid-19? Una de las primeras cosas que notaron fue la gran cantidad de médicos contagiados en nuestro país y en el mundo. “Las estadísticas muestran que es un problema relevante, en la Argentina el 16 por ciento de los casos se da en el personal de salud y a nivel global se ubica entre 12 y 18 por ciento. Pero hay otro tema: la gente que va a los hospitales para hacer consultas y se contagia”, explica Monsalve. Una de las claves reside en la indumentaria del personal sanitario, porque aunque muchas prendas son de un solo uso tienen el poder de transmitir el virus, sobre todo cuando los profesionales intentan quitárselo o al momento de descartarlo. “Ahí surgió la idea de aplicar nuestros conocimientos para desarrollar un material con propiedades para inactivar el virus que absorben las superficies de los elementos de protección de mayor uso en los hospitales. Las cofias, camisolines y barbijos actúan como una barrera física ante el virus, son un filtro, pero los virus se van concentrando y absorbiendo sin quedar inactivos, y eso puede ser un arma de doble filo al tocar la superficie contaminada”, describe. Entonces se embarcó a dirigir un proyecto para diseñar una sustancia con nanopartículas con la que tratar superficialmente las prendas al momento de su fabricación. Y hoy son uno de los ocho proyectos de investigación sobre Covid-19 que obtuvieron las máximas calificaciones por su calidad académica y viabilidad, en la reciente convocatoria realizada por la Agencia Nacional de Promoción de la Investigación, el Desarrollo Tecnológico y la Innovación y que serán financiados por el Ministerio de Ciencia y la Fundación Bunge y Born. En el INTI en esta etapa están probando en distintas telas, e incluso en elementos no descartables, como las sábanas, para evaluar la resistencia del tratamiento antiviral a los lavados sucesivos y verificar cuánto tiempo se puede extender el efecto protector del antiviral de acción prolongada y amplio espectro. “Tenemos que ir haciendo algunas modificaciones en el proceso porque tenemos un abanico de posibilidades y queremos ver cuál es nuestro mejor resultado. Lo que buscamos es un tratamiento que sirva contra el Covid-19 pero que a la vez sea útil para otras infecciones cuando esta pandemia pase o se encuentre una vacuna efectiva”, afirma Monsalve. El científico está al tanto de que otros proyectos a nivel nacional van por la misma vía, por eso destaca «el esfuerzo para intentar aunar estos esfuerzos. Si hay grupos que pueden avanzar en paralelo y hacer cosas complementarias, nos ponemos en contacto para trabajar en red. En INTI no hacemos virucidas pero INTA Castelar sí los hace, entonces hablamos con ellos. También con grupos de Mar del Plata, Bahía Blanca y Córdoba que pueden hacer ensayos que nosotros no, y viceversa. Así ganas tiempo y la probabilidad de éxito del proyecto es mucho más grande”. El cronograma pautado es tener el proyecto piloto totalmente desarrollado en un plazo máximo de dos meses y en seis la batería de validaciones para ser aprobado por las autoridades regulatorias. La sustancia se aplicaría a la tela durante su producción de manera similar al proceso de teñido industrial, lo que permitirá realizarlo con maquinaria al alcance de los empresarios textiles del país. Por eso, la idea es avanzar rápidamente en el desarrollo técnico, los ensayos de desempeño y las certificaciones para poner el avance a disposición del sector productivo. “Cuanto antes logremos tenerlo listo mejor, queremos que llegue como una solución lo más pronto posible”, concluye.

CONAE prepara y publica el Mapa de Riesgo Ambiental del Dengue

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(El Servicio de Mapas Web (WMS por sus siglas en inglés) que presta la Comisión Nacional de Actividades Espaciales es un estándar que permite publicar información geográfica mediante mapas referenciados espacialmente. Estos mapas pueden tener su origen en datos vectoriales, imágenes de satélites, ortofotos, etc. y pueden visualizarse en capas individuales o combinarse y superponerse, admitiendo transparencias. La forma de acceso es mediante una interfaz HTTP y los mapas son devueltos como archivos de imagen (formato png, jpg, etc.).

¡Empieza MAL la campaña electoral en EE.UU.! Una llamativa acusación de Trump

El actual presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, siempre fue activo en Twitter. Sus decisiones, sus aspiraciones y sus broncas, las vuelca ahí. Pero desde que comenzó el «clima de campaña», cuando los Demócratas eligieron su candidato, está «on fire», como dicen los jóvenes…en Argentina. Hace dos días Trump cuestionó en un tuit las razones por las que un Presidente anterior, de su mismo partido, fue a la guerra de Irak… Se lo traducimos   «Colin Powell, un real tronco que fue muy responsable de llevarnos a las desastrosas Guerras de Medio Oriente, acaba de anunciar que votará por otro tronco, el Dormilón Joe Biden. ¿No dijo Powell que Irak tenía «armas de destrucción masiva»? No las tenía, ¡pero nosotros fuimos a la GUERRA!» (Aclaramos que Colin Powell es el general que comandó el Estado Mayor de las Fuerzas Armadas con Bill Clinton, y fue Secretario de Estado con George W. Bush, cuando la invasión de Irak. La semana pasada anunció que votaría por Biden)

Dan el adiós a la globalización. Pero no se va lejos

Esta tapa de The Economist -probablemente la revista más leída en los círculos dirigentes de los países del Atlántico Norte- impactó, aún acá en el Sur donde no se la lee tanto. Preocupó a algunos, entusiasmó a otros… Reproducimos la lúcida transcripción de Pablo Maas, y agregamos luego -no íbamos a dejar de hacerlo- un comentario de AgendAR. «Carlos Marx era uno de sus lectores más atentos allá por la década de 1860 en Inglaterra. Recortaba y pegaba en sus cuadernos de notas artículos enteros de The Economist, los subrayaba y escribía anotaciones que luego utilizaría en la redacción de su obra cumbre. Desde entonces, este semanario fundado en 1843 es de lectura indispensable si se quiere saber hacia dónde marcha el capitalismo. La otra semana, dio un indicio sugerente y publicó una portada de su edición internacional (tiene otra para Europa) con un título contundente. “Adiós a la globalización” y la ilustración del mundo como una naranja pelada. “Nuestro diseñador quiso representar las fuerzas que están despellejando la globalización”, contó en un e-mail a los suscriptores la editora en jefe de la revista, Zanni Minton Beddoes, la primera mujer en ocupar ese cargo en los 177 años de historia de la publicación. El subtítulo, “El peligroso atractivo de la autosuficiencia” hizo pensar a muchos que lo comentaron en Argentina en las redes sociales que se trataba de una crítica al intenso proceso de desglobalización que registra la economía internacional en los últimos años. Pero el artículo principal (“Has covid-19 killed globalisation?”) muestra ser más un lamento que una crítica. El texto puede leerse casi como un manifiesto de agudo realismo económico. Comienza recordando que la pandemia global no es más que el tercer golpe que enfrenta la globalización en una docena de años, después de la Gran Recesión de 2008-2009 y la más reciente guerra comercial entre Estados Unidos y China. Ya cuando el comercio y las inversiones se estancaron en relación al PIB mundial, The Economist llamó al proceso “slowbalisation”. Cuando las economías reabran, la actividad se recuperará, pero ya nada será igual, anticipa. Las heridas que está sufriendo el comercio internacional en lo que va del año son sencillamente brutales, con una caída del orden del 10% al 30%. En los primeros 10 días de mayo, las exportaciones de Corea del Sur se desplomaron 46%, el peor resultado desde que se comenzaron a anotar los registros, en 1967, ejemplifica el artículo. La pandemia dejó en evidencia un alto grado de anarquía en la gobernanza global, con enfrentamientos entre Gran Bretaña y Francia por las cuarentenas o con China amenazando con imponer tarifas de importación punitivas a un importante proveedor como Australia, que le exige investigar el origen del virus. Y esto es solo el comienzo, advierte The Economist. Traten de imaginar el retorno de los viajes. Muchos gobiernos solo se abrirán a países con los mismos protocolos sanitarios (mala noticia para Brasil, por cierto. Pero no sólo para él). La industria turística se está preparando para pasar largas temporadas de escasa actividad. Airbus, el fabricante europeo de aviones, redujo su producción en un tercio y Emirates, una aerolínea-símbolo de la globalización, no espera una recuperación antes de 2022. La lista de calamidades que se ha abatido sobre la globalización, que muchos creían era como una fuerza imparable de la naturaleza, incluye otros ejemplos. Los gobiernos y bancos centrales están pidiendo a sus contribuyentes que apoyen a sus empresas nacionales a través de los paquetes de estímulos, creando un enorme incentivo a su favor. El 12 de mayo, el primer ministro de la India, Narendra Modi, anunció a la nación que está comenzando una nueva era económica de autosuficiencia. Japón ya subsidia la repatriación de sus empresas. Estados Unidos quiere que Intel levante plantas industriales en su territorio. Es cierto que el comercio digital está en aumento, pero su escala todavía es modesta. Las ventas al exterior de Amazon, Apple, Facebook y Microsoft son equivalentes a apenas el 1,3% de las exportaciones mundiales. Los flujos de capitales están en retroceso. Las inversiones chinas en capital de riesgo en EE. UU son hoy 60% menores que hace dos años. Washington ha ordenado a su principal fondo de pensiones estatal que deje de comprar acciones chinas. Los flujos de bienes también han caído, incluso antes de la irrupción de la pandemia. La guerra comercial entre Washington y Pekín llevó las tarifas de importación estadounidenses de vuelta a sus niveles de 1993, cuando la actual etapa de la globalización recién estaba comenzando. “Que nadie crea que un sistema comercial con una red tan inestable de controles nacionales será más humana o más segura. Los países más pobres la tendrán más difícil para progresar y en las naciones ricas, la vida será más cara y menos libre”, advierte The Economist. La forma de reparar las dañadas cadenas de valor global, por ejemplo, no es domesticándolas, sino diversificándolas, propone. Pero trágicamente, se responde, “esta lógica ya no está más de moda. Los tres golpes han herido tan malamente al sistema abierto de comercio que los poderosos argumentos en su favor están siendo ignorados”, se lamenta. Y concluye como en una letra de tango: “Dígale adiós a la mayor era de la globalización y preocúpese por lo que va a tomar su lugar”. Hace poco, la propia revista dio un indicio de respuesta a esta inquietud. En junio de 2019 publicó una entrevista premonitoria a Michael O’Sullivan, autor del libro: “The levelling: What’s next after globalisation”. Según este economista de la universidad de Princeton y ex banquero, se viene un mundo de bajo crecimiento y alto endeudamiento (dicho esto antes de la explosión de deuda causada por la pandemia). – Describa qué viene después de la globalización, le pidió The Economist. – «La globalización ya está detrás de nosotros. Debemos decirle adiós y enfocarnos en el mundo multipolar emergente. Este estará dominado por al menos tres grandes regiones: Estados Unidos, la Unión Europea y China, como centro de Asia. Todos van a tomar caminos distintos en términos de políticas económicas, libertades políticas, tecnologías, etcétera.» Será interesante ir tomando nota de la nueva realidad de cambio acelerado que describe ahora The Economist (el Financial Times también lo hizo recientemente) en un país como Argentina, en la que muchos de sus dirigentes, del gobierno y la oposición, repiten el “hay que integrarse al mundo” y “vivimos en un mundo globalizado”.

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Felicitamos a Maas por esta nota, pero debemos decir que O’Sullivan, como muchos economistas, simplifica demasiado la realidad. La idea de tres grandes poderes que dominan que un mundo dividido en tres estuvo muy de moda en los comienzos de la década de 1940 (James Burnham, entre otros), y sirvió de inspiración a Orwell para su «1984» y los tres superestados totalitarios: Eurasia, Estasia y Oceania. Pero la historia, los seres humanos, nunca toman los caminos previstos. Sobre todo cuando se dejan de lado hechos tan grandes como la India, por ejemplo, que en pocos años será la nación más poblada del globo y cuya economía crece con rapidez, aunque con una espantosa desigualdad. Y Rusia ¿no jugará su propio juego, como siempre lo hizo, esta vez entre China y la Unión Europea (bah, Alemania y sus socios)? Pero la observación principal que hay que hacer a ese cuadro es que omite analizar que las fuerzas que impulsaron la globalización no son solamente un complot de banqueros y gerentes de fondos de inversión (aunque la aprovecharon bien), sino el crecimiento demográfico y los avances tecnológicos en transportes y comunicación. Seguirán operando. En este escenario imprevisible nuestro país deberá manejarse con suma prudencia, por cierto. Tomando en cuenta que contando con una región fértil entre la media docena de las más extensas del mundo y una base tecnológica modesta pero no insignificante, algunas cartas tiene para jugar. También las tiene la región, cuando Brasil vuelva a la racionalidad.

Sunchales, un «Silicon Valley» argentino, ahora enfocado en la salud

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En Sunchales, una pequeña ciudad agrícola de apenas 25.000 habitantes en medio de la pampa gringa, a 110 kilómetros de Santa Fe y 270 de Rosario, una combinación entre la universidad, el sector privado y los estímulos del sector público dieron luz a la nueva generación de la economía del conocimiento, las empresas de tecnología profunda. Todo arrancó cuando un grupo de científicos convenció a SanCor Seguros para hacer una inversión de US$ 20 millones que se sumó a apoyos del ministerio de Ciencias y a las alianzas estratégicas con los principales centros del saber. En ese lugar de tambos, pasturas y cosechas con buenos rindes, un edificio que simula en sus formas al símbolo del infinito, cobija a empresas que están dando respuesta al Covid-19. Sunchales sigue invicta al virus, pero le da pelea. Con la app Llamando al doctor, toda la comunidad -y en el país, los afiliados a SanCor seguros-, establecen el primer contacto con el sistema médico ante cualquier síntoma. Otra tecnológica fabrica en impresoras 3D mascarillas de alta complejidad para médicos y también a través de un ploteo con rayos láser sobre placas de poliuretano. Con una start up desarrollan a gran velocidad un respirómetro que sirve para medir remotamente la frecuencia respiratoria del paciente y de esa manera controlar a distancia la evolución de la enfermos. Y con Radbio están desarrollando moléculas para tratar la fibrosis que genera el Covid 19 en los alvéolos pulmonares. ¿Milagro? “No, ningún milagro. Esto es fruto de un largo trabajo como el que requiere la ciencia, dice Nicolás Tognalli. Este doctor en Física de 40 años que se formó en el Instituto Balseiro, la prestigiosa universidad estatal de ciencias e ingeniería ubicada en Bariloche y que sólo acepta quince alumnos por año en cada disciplina, impulsó la creación de una incubadora de este tipo de firmas. Tras recibirse con honores, Tognalli hizo un posdoctorado en España y después regresó a su Sunchales natal para crear la incubadora en 2013. Necesitaba el apoyo financiero y lo encontró en SanCor Seguros que buscaba proyectos innovadores. Tognalli es el gerente general de CITES (Centro de Innovación Tecnológica, Empresarial y Social), que es la primera incubadora privada de empresas de base científica y tecnológica. Contó con el asesoramiento de Lisandro Bril, un inversor de capital de riesgo y contrataron en la primera etapa a Oren Greshtein, un experto internacional de Tel Aviv que ahora se convirtió en socio. ¿El objetivo? Copiar el modelo israelí que pasó de la exportación de naranjas a la de patentes tecnológicas en solo 20 años. Tognalli y Alejandro Simón, CEO de SanCor Seguros, sostienen que este tipo de empresas requieren mucha inversión, paciencia y tolerancia al fracaso hasta ver los resultados. Lograron convencer a científicos de diversas partes del mundo que se están radicando en Sunchales. Y a otros argentinos como Sergio Simonetta, doctor en Biología e investigador del Instituto Leloir y del Conicet, multipremiado por las innovaciones de su empresa de biotecnología Phylum Tech. Por cierto, Sunchales hizo historia en Argentina con la creación primero de la láctea SanCor, que quedó desguazada tras su quebranto financiero. Pero esa cooperativa de tamberos implantó una cultura de trabajo que permanece en la comunidad. SanCor Seguros fue un desprendimiento surgido en los años cuarenta y es la principal aseguradora del país con filiales por toda la región, una ART como Prevención y hasta un banco. La novedad, en cuanto amaine la pandemia, será la salida a la bolsa. Necesitan más fondos para más tecnología profunda. Hacen falta.