¿Sigue el programa del F.M.I.? Aparece un «reperfilamiento» de la deuda

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En el medio del remolino de rumores de cambios de gabinete, reuniones de «gabinete ampliado» con stand up, y saltos con garrocha que provocó el resultado de las PASO, son pocos los que se hacen las preguntas importantes. Una de ellas es la del título. Y la respuesta es No, por supuesto.

Ya el Fondo había estirado su reglamento interno y prácticas financieras prudentes, para darle a la Argentina un préstamo que alcanza al 57% de sus fondos disponibles. Y para permitirle usarlos para tratar de contener corridas cambiarias!

Ahora, las medidas que dispone esta semana el gobierno de Macri pueden ser necesarias. También, pueden ser riesgosas, como dice el otro candidato. Lo que es seguro es que no tienen NADA que ver con las recomendaciones, las exigencias de siempre del F.M.I.

Esta columna de Héctor Torres, que fue director ejecutivo en el FMI por la Argentina (durante los ministerios de Roberto Lavagna y de Alfonso Prat-Gay), y hoy es Senior Fellow del Center for International Governance Innovation, puede estar sesgada -todas lo están- pero es un análisis serio del tema. Nos habría pasado por alto si no la hubiera señalado Guillermo Nielsen, uno de los economistas cercanos a Alberto Fernández, y el que «tira» indicaciones en Twitter.

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«En esta semana pasaron muchas cosas. El mercado tomó conciencia de que el gobierno de Mauricio Macri termina el 10 de diciembre. El peso perdió un tercio de su valor en dólares, el riesgo país llegó a casi 2000 puntos, las acciones de las empresas argentinas se desplomaron y el Gobierno se vio obligado a tomar una serie de medidas paliativas con un claro costo fiscal. Hay al menos dos preguntas que el staff del Fondo Monetario Internacional se debe estar haciendo: 1) ¿Cómo se condicen las metas fiscales del programa con las medidas anunciadas el 14 de agosto por el Presidente Macri? y 2) ¿Cómo afecta la devaluación del peso a las expectativas de un roll-over de la deuda pública, tanto en pesos como en dólares?

La respuesta a la primera pregunta es la más fácil de «dibujar». Si bien es difícil esconder el aumento del gasto, es relativamente simple sobreestimar ingresos por «impuesto inflacionario» (y subestimar el impacto recesivo). Es justo reconocer que los funcionarios del Fondo, cuando quieren, son extremadamente hábiles en el arte de la cosmética contable. Por ello, no es de extrañar que decidan «masajear» los números y minimizar la importancia del desliz fiscal, o simplemente recomendarle un waiver (perdón) al directorio.

La realidad puede ser bastante más difícil de ocultar en la segunda pregunta. En efecto, como el Fondo considera que nuestra deuda pública es «sustentable pero sin una alta probabilidad» (algo así como «sustentable ma non troppo»), los desembolsos del FMI están sujetos a la capacidad del Gobierno de conseguir financiamiento adicional.

Hasta este momento el Gobierno cubría ese requisito con dos elementos; una realidad y una hipótesis. La realidad es (y sigue siendo) el financiamiento comprometido por el BID y el Banco Mundial. La hipótesis era que los inversores estaban dispuestos a reconducir al menos el 75% de todos los vencimientos de deuda pública, tanto en pesos como en dólares. Esa hipótesis, la de un roll-over exitoso de la deuda pública, ya no se condice con la realidad.

Apenas hace un mes, durante la última revisión, el staff del Fondo consideró que había un riesgo «significativo» de que el programa pudiera descarrilar. Los riesgos identificados fueron los siguientes: una corrida hacia el dólar, un aumento de la  inflación, una caída mayor del producto (PBI) y una mayor dificultad para convencer a los inversores de reconducir sus créditos al vencimiento. Hoy todos esos riesgos se han materializado.

En julio pasado, el staff del Fondo (en una nueva demostración de «buena voluntad» hacia el gobierno del presidente Macri) recomendó que el directorio le diera luz verde al desembolso. El argumento del staff fue el siguiente: «(la) Argentina mantiene acceso a los mercados internos y continúa emitiendo nuevos pasivos tanto para inversores residentes como no residentes». Hoy, con un riesgo país por encima de los 1500 puntos, es difícil de imaginar que puedan llegar a esa misma conclusión.

¿Qué podría pasar si el staff del Fondo tomara nota de lo obvio, es decir que, desde el lunes 12 de agosto, la Argentina tiene serias dificultades para reconducir los vencimientos de su deuda? En ese caso, el gobierno estaría obligado a reestructurar la deuda pública con el sector privado. Es muy probable que, tanto el staff del Fondo como el propio gobierno, eviten usar la palabra «reestructuración». Seguramente preferirán hablar de un «reperfilamiento» de la deuda.

Si bien el término es más «amigable al mercado», los inversores saben perfectamente que la diferencia entre un «reperfilamiento» y una «reestructuración» no es muy clara. En ambos casos se está hablando de un cambio de las condiciones contractuales de la deuda. El «reperfilamiento» trata de ser menos controversial porque, en principio, se trate de evitar imponerle a los acreedores una pérdida «importante» del valor neto presente de sus acreencias. Los «reperfilamientos» normalmente se hacen extendiendo los vencimientos. Se busca recobrar la sustentabilidad de la deuda distribuyendo el esfuerzo fiscal a lo largo de un período mayor de tiempo. De todos modos, es interesante notar que el Fondo le exigió a Ucrania un «reperfilamiento» que terminó imponiendo una pérdida significativa a los acreedores (aproximadamente del 15%).

Seguramente Franklin Templeton, hoy muy expuesto en la Argentina, lo recuerda bien porque perdió unos 3000 millones de dólares. En síntesis, si esto sucediera, se llame «reestructuración» o «reperfilamiento», el Gobierno tendrá que admitir ante los acreedores privados que no está en condiciones de enfrentar los vencimientos e intereses en la forma originalmente pautada.

Un reconocimiento de este tenor sería sin duda una derrota difícil de explicar, tanto para el Gobierno como para el propio FMI. Por ello, no debe descartarse que, con el argumento de evitar forzar un default (de eso se trata) en pleno proceso electoral, el staff del Fondo le recomiende al directorio armarse de paciencia y volver a evaluar la situación después del 27 de octubre. Este podría ser uno de los primeros desafíos que le esperan a Alberto Fernández«.

Un gabinete en la puerta de salida. Giratoria

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En Navegando en medio de la tormenta señalamos este martes las diferencias claves en la situación política de la Crisis del 2001 y la actual. Dijimos que un dato fundamental era que -tanto el gobierno como en la oposición- había dos coaliciones políticas razonablemente coherentes, que -aunque una de ellas apareciera cercana a perder la Presidencia- tenía poderosos motivos: bancas en el Congreso Nacional, municipios, para mantenerse unida y gobernar lo mejor que pudiera.

El día de ayer dio motivos para pensar que tal vez estábamos equivocados. Una insistente, y sostenida, campaña de rumores, que sólo podían provenir de fuentes cercanas al oficialismo actual -el periodismo las conoce muy bien- hicieron que todos los argentinos interesados en la política y/o en la economía, estuvieran pendientes de ellas. Incluso los propios funcionarios, claro.

No llegó a ser la danza de 5 presidentes en una semana de finales de 2001 -tristemente famosa en el mundo en ese entonces. Pero, más allá del anunciado alejamiento, o el evidente pase de facturas, al segundo hombre más poderoso del gobierno, la mano derecha del Presidente ¿se tomó en cuenta al lanzar estos anuncios lo que empresarios, inversores y especuladores podían pensar del reemplazo del ministro de Hacienda en estas circunstancias?

Jugar con el tema durante 24 horas, sin siquiera insinuar un reemplazante serio -Rogelio Frigerio es economista, además de un hábil político, pero hace mucho que no tiene tiempo para abrir libros de economía- ¿nadie pensó como cualquier decisión, de cualquier sector, iba a quedar en suspenso?

Haya sido por torpeza en el manejo de las pujas internas y de la comunicación, o por una decisión consciente de crear la expectativa de un cambio profundo, la confusión de ayer dejó claro algo: el gobierno de Mauricio Macri previo a las PASO ha terminado. El actual es otra cosa. Y mucho más débil.

Por nuestro lado, como decíamos en esa nota, seguiremos informando sobre producción e innovación. En la Argentina siempre están quienes siguen en eso.

Premian a científicos argentinos expertos en ecología

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La Fundación Bunge y Born entregará sus Premios Científicos 2019 en Ecología el miércoles 28 de agosto, a las 19 h, en el CCK (Sarmiento 151, CABA).

La ganadora del Premio Fundación Bunge y Born es la Dra. en Ciencias Biológicas Sandra Myrna Díaz (Universidad Nacional de Córdoba). Su trabajo sobre la contribución de la naturaleza para la vida humana es valorado a nivel mundial.

El ganador del Premio Estímulo es el Dr. en Ciencias Agropecuarias Lucas Alejandro Garibaldi (Universidad de Buenos Aires), quien se destaca por sus estudios cuantitativos y estadísticos, y por la difusión pública de sus hallazgos científicos.

Fueron elegidos por un jurado de expertos nacionales e internacionales, presidido por el destacado investigador en Ecología, Osvaldo Sala (School of Life Sciences, Arizona State University, Estados Unidos).

La ecología es la disciplina que representa mayores desafíos para la humanidad y aporta conocimientos fundamentales para contribuir a la sustentabilidad del planeta a través del estudio de las relaciones de los organismos y el medio ambiente, a múltiples escalas, analizando fenómenos locales, regionales y globales.

Sandra Myrna Díaz:

Es Doctora en Biología por la Universidad Nacional de Córdoba, Doctora Honoris Causa por la Universidad de Buenos Aires, e Investigadora Superior del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET), en el Instituto Multidisciplinario de Biología Vegetal (IMBIV, CONICET-UNC). Junto a su equipo, trabaja en un marco interdisciplinario, que incluye a sociólogos y distintos actores sociales, desde hace más de 10 años.

La investigadora analiza la trama de la vida (biodiversidad) a través de las plantas. Presentó, junto a su equipo, un trabajo valorado a nivel mundial: La contribución de la naturaleza para la gente. Esta fue la primera herramienta metodológica, formal, consistente y empírica sobre el tema.

“La naturaleza es patrimonio de todos y es una fuente constante de beneficios que necesitamos. El uso que podemos hacer de ella no es incompatible con el buen estado, siempre que tengamos mínimos reparos y precauciones, ya que la vida en la naturaleza se regenera rápidamente”, asegura Sandra. “El tema es que hoy, los que se benefician a corto plazo hacen una fiesta, que después pagan otros, que pagamos todos”, advierte.

A principios de mayo de 2019, en París, co-presidió —junto al científico alemán, Josef Settele y al brasileño-estadounidense, Eduardo Brondízio— el informe de la sesión plenaria de la Plataforma Intergubernamental Científico-Normativa sobre Diversidad Biológica y Servicios de los Ecosistemas (IPBES, por sus siglas en inglés). Este sostiene que el número de especies en extinción se acelera en todo el mundo, acercándose al millón, y detalla otros síntomas de deterioro de la naturaleza, con potenciales graves consecuencias para la humanidad. El informe fue compilado y recopilado por 145 expertos de todo el mundo, contó con la colaboración de otros 310 autores, y está destinado a los tomadores de decisiones en todos los niveles, ya que considera que todavía se está a tiempo de torcer la tendencia actual hacia un deterioro generalizado de la naturaleza.

Para el jurado, que la declaró ganadora del Premio Fundación Bunge y Born 2019, «Sandra Díaz ha jugado un papel fundamental en el desarrollo del concepto de diversidad funcional”, al tiempo que «a través de contribuciones teóricas, metodológicas y empíricas, ha demostrado cómo los caracteres biológicos de las plantas vasculares influyen sobre su vulnerabilidad al cambio climático, y las consecuencias que esto trae para el funcionamiento de ecosistemas».

Sandra Díaz es miembro de las Academias de Ciencias de Argentina, Estados Unidos, Francia y el Mundo en Desarrollo; miembro honorario de la Sociedad Británica de Ecología y miembro extranjero de la Royal Society de Londres. Anteriormente, recibió el Premio Cozzarelli (2008), el Premio Margalef en Ecología (2017), el Premio Senckenberg para la Investigación de la Naturaleza (2019), el Premio Gunnerus en Ciencias de la Sostenibilidad (2019) y el Premio Princesa de Asturias (2019). Fue mencionada por la revista Nature en 2018, como uno de los cinco científicos to watch (“para mirar”) en 2019 por co-liderar el Informe Global de la Plataforma Intergubernamental sobre Biodiversidad y Servicios Ecosistémicos (IPBES).

Lucas Alejandro Garibaldi:

Es Doctor en Ciencias Agropecuarias por la Universidad de Buenos Aires. Actualmente es el Director de la Sede Andina del Instituto de Investigaciones en Recursos Naturales, Agroecología y Desarrollo Rural, de la Universidad Nacional de Río Negro.

Garibaldi sostiene que estamos frente a un grave problema: la forma en que se está usando el planeta. Y lo explica de la siguiente manera: “Se producen cereales con siembra directa y agrotóxicos, lo que da una ganancia inmediata, pero se contamina el agua, el suelo lo sufre y la gente pierde los empleos rurales de trabajo intensivo. Luego, la sociedad toda tiene que pagar esos costos sociales, limpiar el agua y el suelo, y atender a las personas que desde el campo pasan a ocupar los cordones urbanos; es decir, todos estamos subsidiando a esos productores que tienen una ganancia inmediata”, asegura.

Como contracara plantea: “Los productos orgánicos ya incluyen los costos sociales que implica tener ciertos cuidados. En el mercado mundial hay cada vez más demanda de productos orgánicos, tenemos que estar a la altura de ese mercado”. “Por eso, la solución al problema es la intensificación ecológica, que implica alta productividad y está asociado a más vida, a la diversidad”, enfatiza.

“La intensificación ecológica consiste en dejar actuar a los pesticidas silvestres como los insectos, las aves que depredan pestes, los polinizadores naturales – abejas (hay más de 20.000 especies en el mundo), mariposas, escarabajos-, y promover la fertilidad del suelo”, concluye.

Los premios científicos Fundación Bunge y Born

Desde 1964 se entregan ininterrumpidamente, posicionándose como uno de los reconocimientos más importantes del ámbito científico nacional, tanto por el prestigio del jurado y de los premiados, como por su magnitud.

Entre las figuras galardonadas se destacan el Premio Nobel argentino Luis Federico Leloir (1965, Medicina); e investigadores como: Rolf Mantel (1993, Economía), Roberto Salvarezza (2012, Química), Gabriel Rabinovich (2014, Medicina Experimental), María Beatriz Aguirre-Urreta (2016, Paleontología), Carlos Balseiro (2017, Física) o Víctor Yohai (2018, Matemática).

Carrefour y PedidosYa anuncian que trabajarán en equipo

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Carrefour y Pedidos Ya anunciaron ayer que sellaron una alianza mediante la cual los usuarios argentinos podrán realizar todas las compras del supermercado y recibir sus pedidos con el servicio de delivery de la aplicación.

Esta iniciativa se suma a la anunciada por la cadena francesa el mes pasado que sumaría a partir de septiembre próximo el servicio de delivery de la aplicación Glovo, tanto en Francia como en Argentina, Italia y España.

En este caso particular, según informaron desde las empresas el acuerdo abarca seis locales Markets, “ubicados en sitios claves y estratégicos de Capital Federal”; y en las próximas semanas, el alcance se expandirá desde Vicente López hasta Tigre y habrá aperturas en Quilmes, La Plata, Mar del Plata, Rosario y Córdoba.

“Apuntamos a que nuestros usuarios puedan pedir lo que desean, cuando y donde quieran. El foco de nuestra aplicación continúa siendo la experiencia de usuario, así como también ser una solución simple, veloz y confiable. Este nuevo acuerdo corresponde a un momento positivo del consumo de delivery que se está dando no sólo en Argentina, sino en todo el mundo”, destacó Sebastián Genesio, director general de PedidosYa Argentina.

PedidosYa es pionera en el segmento en la Argentina. Su plataforma funciona a través del sitio web y las aplicaciones para iPhone y Android y conecta a millones de personas con una red de más de 32.000 comercios con entrega a domicilio. Su servicio integral de delivery incluye restaurantes, farmacias, supermercados, bebidas, tiendas de mascotas y tiendas de conveniencia y ahora sumará al sector supermercadista.

La compañía opera en más de 400 ciudades de Latinoamérica con zonas de amplia cobertura. En la actualidad cuenta con oficinas en Argentina, Chile, Uruguay, Bolivia y Paraguay. Desde 2014 forma parte del grupo económico alemán Delivery Hero, uno de los líderes en delivery online a nivel mundial.

En cuanto a Carrefour, está re-enfocando su estrategia de negocios y busca con estas alianzas aprovechar al máximo las nuevas modalidades de consumo y potenciar el comercio electrónico. La tendencia marca que los consumidores están cambiando sus hábitos y ya no recurren a las plataformas de e-commerce de las compañías, sino que prefieren servicios integrados, con entregas a domicilio. Tal como sucede en el mundo con el gigante Amazon.

En lo que respecta al comercio electrónico, a comienzos del año pasado, Carrefour anunció la puesta en marcha de un plan con el que prevé invertir 2.800 millones en cinco años, seis veces más que el ritmo actual, con el objetivo de que en el próximo lustro este segmento represente ingresos por 5.000 millones de euros y un 20% del total facturado en Francia.

Alberto Fernández «Hay que preservar la institucionalidad»

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(Habitualmente AgendAR prepara sus notas con material de distintos medios, para redumir el moderno desborde de información, y también para que la visión sea menos sesgada. En este caso, reproducimos íntegro el material de La Nación, un medio con una posición coherente anti kirchnerista y anti peronista. Es curioso, pero es la más objetiva entre las que vimos).

El candidato a presidente del Frente de Todos, Alberto Fernández, brindó ayer una conferencia de prensa en la que ratificó que mantuvo una buena charla con Mauricio Macri y aseguró que, si bien tienen visiones distintas sobre la economía del país, su propuesta «no supone riesgos de default ni de no pagar la deuda». Además, Fernández remarcó la importancia de llevar calma a la sociedad y a los mercados durante los próximos meses.

«El Presidente tiene que llegar al 10 de diciembre», afirmó. «Las medidas promueven el consumo, pero son riesgosas», manifestó Fernández sobre los anuncios que hizo ayer el presidente Mauricio Macri. Al mismo tiempo, dijo: «No tengo muchos puntos de acuerdo con el Presidente. El único punto de acuerdo es que esta realidad no siga lastimando a los argentinos. Pero la solución está en sus manos, no está en las mías».

«Está claro que Macri y nosotros representamos cosas diferentes, tenemos miradas muy distintas del país», expresó. «El Presidente está en una doble condición muy compleja, que es la de presidente y la de candidato. Lo que yo le pido ahí es que en este momento prime la condición de presidente», remarcó el candidato del Frente de Todos, y añadió: «Hemos podido romper una barrera, que es la de hablar. Le dije, como me llamaste hoy, llamame todas las veces que haga falta».

Por último, se refirió a la situación de los que en los últimos años cayeron en la pobreza. «A ellos hay que decirles que esperen a que el gobierno cambie y que ahí va a haber alguien que se va a encargar de ellos».

(Tenemos que reconocer que nos alegra que el candidato victorioso en las PASO exprese esta posición. Nos parece la más adecuada para el presente argentino, de acuerdo a la visión de esta coyuntura que habíamos planteado en Navegando en medio de la tormenta).

Templeton: el fondo que perdió 1.800 millones de dólares en Argentina. Buscan culpables

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«Los fondos de bonos de Franklin Templeton administrados por Michael Hasenstab han perdido un total de casi $ 1.8 mil millones en un solo día como resultado de la exposición a los bonos del gobierno argentino, que se vieron afectados con una venta masiva a raíz de la derrota de las elecciones primarias del presidente Mauricio Macri durante el fin de semana.

Hasenstab ha sido uno de los mayores compradores de deuda argentina, ya que adquirió más de tres cuartos de la emisión de U$S 3 mil millones de bonos BOTE disponible en mayo de 2018, y seis de sus fondos acumularon una exposición significativa a los títulos argentinos.

Franklin Templeton no es el único grupo que sufre pérdidas en la liquidación de la deuda argentina, con Ashmore Group y Fidelity también afectados por grandes caídas. El análisis de JPMorgan muestra que la compra de bonos argentinos fue una de las operaciones más populares a fines de julio. Otros tenedores de niveles significativos de deuda denominada en dólares de Argentina incluyen a BlackRock, T Rowe Price y Pimco, según Bloomberg».

Esta noticia está en todos los medios financieros del Hemisferio Norte. La inevitable búsqueda de responsables de esas pérdidas sólo es mencionada hasta ahora en unas pocas publicaciones. En realidad, el énfasis está puesto en la euforia compradora de acciones y títulos argentinos que se desató el pasado viernes 9, y de la que informamos en Wall Street apostó en las PASO.

Según publicó la revista Noticias ese mismo viernes, encuestas muy reservadas del banco brasileño BTG Pactual y de la consultora Elypsis, del ex subsecretario de Programación Económica macrista Luciano Cohan, hicieron creer a los inversores que venía un «empate técnico» o una pérdida por muy pocos puntos de la lista de Juntos por el Cambio, y eso iba a producir una valorización de títulos y acciones. Una publicación digital afirma que la Comisión Nacional de Valores abrió una investigación sobre esas personas, que involucra también a otros bancos.

AgendAR se siente obligado a indicar que el error fue común -algo menor, en algún caso- a todas las encuestadoras. Pero ese es un tema para abogados. El blog IKN, en idioma inglés señala que BTG está vinculado al banco suizo UBS AG, de modo que hay material para juicios en el Hemisferio Norte.

Lo que nos parece importante destacar es que estas pérdidas, al igual que las ganancias, se dan en el casino global de los fondos de inversión, donde los valores cambian día a día. La deuda que esos valores representan -la nominada en dólares- no varía, y es un problema fundamental que debe enfrentar nuestro futuro gobierno.

Ganadería en el Delta: una investigación de la FAUBA abre caminos

El Delta del Paraná es una región que se destacó por actividades agrícolas como el cultivo de frutas, hortalizas y mimbre. Desde hace algunas décadas, la producción principal es la forestación con sauces y álamos. En la actualidad, los productores isleños buscan combinar la silvicultura —es decir, el cultivo, cuidado y explotación de montes forestales— con la ganadería.

Sin embargo, la sombra que producen los árboles de las plantaciones adultas reduce la disponibilidad de pastos y restringe la cantidad de animales que los campos pueden sostener. En este marco, una investigación de la Facultad de Agronomía de la Universidad de Buenos Aires (FAUBA) logró duplicar la oferta anual de forraje al incorporar pasto ovillo a esos pastizales. Esto posibilitaría elevar notablemente el número de animales en los establecimientos.

“En el Delta del Paraná se puede desarrollar de forma óptima la ganadería porque sus pastizales son muy productivos. Pero los pastos que crecen bajo las plantaciones forestales son muy escasos en invierno. Como alternativa a esta situación, los productores isleños siembran cultivos forrajeros anuales, o verdeos, bajo el monte forestal, con resultados muy variables”, explicó Patricia Cornaglia, docente de la Cátedra de Forrajicultura de la FAUBA.

“Ante esta situación, probamos enriquecer la cubierta vegetal con pasto ovillo —Dactylis glomerata—, una gramínea perenne que tolera la sombra y que crece en otoño, inverno y primavera. Lo agregamos en plantaciones forestales que presentaban muy baja cobertura en su estrato más bajo. Logramos una productividad anual de 2000 kilos por hectárea, un número más que interesante comparado con los 1200 kg que alcanzamos sin pasto ovillo. Disponer de buen forraje en verano y en invierno es alentador para combinar la ganadería con la forestación en la isla; es decir, la producción silvopastoril”, resaltó la investigadora a partir de los resultados del estudio publicado en la revista Agroforestry Systems.

En este sentido, Cornaglia aclaró que la idea no es reemplazar el pastizal que crece bajo el monte forestal, sino aumentar la cobertura vegetal en estos campos. Además, destacó que así también se podría también reducir la erosión y la compactación del suelo del Delta.

La ventana del invierno
La docente destacó que el pasto ovillo se usa frecuentemente en sistemas silvopastoriles de Nueva Zelanda, un país que comparte condiciones productivas y ambientales con la Argentina. “Por eso le propusimos a los productores probarlo en sus campos. Tras meses de trabajo en conjunto, ellos pudieron ver los buenos resultados en sus propios lotes y los tomaron como una demostración de que se puede aumentar la cantidad de animales en el agroecosistema al reducir el bache invernal de alimento”.

Esta escasez de pasto en inverno se da porque la mayoría de los pastizales de la región tienen su pico de productividad en verano. Como alternativa a esta situación, los productores isleños siembran cultivos forrajeros bajo el monte forestal. Esto es posible ya que, a diferencia de otros sistemas silvopastoriles, las especies forestales más difundidas en el Delta, los álamos y los sauces, pierden las hojas en invierno y permiten que la luz solar alcance el suelo. Patricia afirmó que esta particularidad junto con la adaptación de las producciones forestales, hacen pensar un futuro promisorio para la silvicultura isleña.

Madera y ganadería de islas
Desde principios del siglo XX, en el Delta se producía madera para elaborar cajones con los que se transportaban frutas y hortalizas hacia los mercados metropolitanos. A partir de los ‘50, la industria papelera fue el destino principal de los árboles de la isla. En ese entonces, las vacas sólo se criaban para el consumo propio y apenas frecuentaban las forestaciones para protegerse del sol.

En los últimos años, la ganadería de la región Pampeana comenzó a desplazarse hacia tierras más alejadas ya que no puede competir con la alta rentabilidad de cultivos como la soja o el maíz. El Delta fue una de las zonas en donde se introdujeron estos animales y los organismos estatales fomentaron que se combine con la ya presente silvicultura. “Todavía podemos mejorar muchos aspectos de la producción silvopastoril en las islas y junto con la contribución de los productores locales, estamos en camino”, concluyó Cornaglia.

Dujovne canceló colocación de LETES que vencen después del 10/12

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El viernes pasado, cuando las acciones argentinas subían y subían en Wall Street, el ministerio de Hacienda anunció la licitación de dos tramos de Letras del Tesoro (Letes), una con vencimiento el 29 de noviembre de 2019 y otra el 13 de marzo de 2020.

Pero la cartera que comanda Nicolás Dujovne tuvo que recular. Comunicó que el cierre de la licitación previsto para este lunes se posponía hasta las 16, y que solo licitará «únicamente las Letes con vencimiento el 29 de noviembre de 2019 (reapertura a 105 días de plazo remanente)».

Es un tema menor. La deuda ya emitida es gigantesca. Pero sirve como indicación de que, más allá de actitudes y emociones de los gobernantes, los límites del accionar del actual gobierno los impone la realidad. Y ésta ya cambió.

Buenos Aires, la «mejor ciudad latinoamericana» para estudiantes

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Un nuevo estudio destaca que Buenos Aires es la mejor ciudad latinoamericana para estudiar. Además, la capital argentina se ubica en el puesto 31 a nivel global. Pero si bien mantuvo el primer escalafón en el ranking regional, cayó seis posiciones en el global.

Los datos surgen de la sexta edición del ranking QS Best Student Cities, publicado por la consultora global de educación superior QS Quacquarelli Symonds. Según él, ninguna ciudad de Latinoamérica tiene un número tan alto como Buenos Aires de universidades en el ranking.

El informe sostiene: “El desempeño de estas instituciones significa que Buenos Aires recibe la catorceava mejor puntuación en el indicador QS Rankings. Esta excelente posición es gracias a la Universidad de Buenos Aires, que de acuerdo a la última edición del QS World University Rankings, continúa siendo la mejor universidad de Latinoamérica”.

Buenos Aires también aparece en el ranking como la que ofrece mejor calidad de vida de entre las ciudades de Latinoamérica, colocada en el puesto 70 en la métrica de deseabilidad, por delante de Santiago de Chile (81) y Ciudad de México (104).

Los estudiantes encuestados por QS, también califican mucho mejor la experiencia de estudiar en Buenos Aires que en cualquier otra ciudad de Latinoamérica. Buenos Aires recibe el puesto 16 en mejor puntuación por la métrica del punto de vista del estudiante, con una puntuación de 91/100. Ninguna otra ciudad latinoamericana aparece por encima del puesto 60 (Santiago) en cuanto al punto de vista de los estudiantes;

Sin embargo, Buenos Aires desciende en el ranking global ya que recibe año tras año peores puntuaciones en cuatro de los seis indicadores utilizados por QS para compilar el ranking: Mix Estudiantil, Actitud de los empleadores, Costo de vida, Punto de vista del estudiante.

Navegando en medio de la tormenta

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Otra vez los argentinos estamos en el medio de una crisis financiera y cambiaria. Pone en cuestión a un gobierno y sus políticas, y al mismo tiempo -y esto es mucho más grave- profundiza una crisis que ya existía, en el nivel de vida, en el empleo de muchísimos argentinos y en la marcha de la economía real.

La última crisis de esta magnitud fue la de hace 18 años. Pero más importante que buscar los parecidos es tener claras las diferencias. Los políticos, funcionarios y empresarios no deben caer en el error que se atribuye a los generales derrotados: prepararse para pelear la guerra pasada.

Las diferencias en las circunstancias de la economía, en el ámbito local y el global, ya fueron señaladas por muchos profesionales. Interesa señalar ahora las diferencias en el marco político, que son las que condicionan cómo y cuándo se puede salir de esta crisis.

El factor decisivo, nos parece, es que hoy en Argentina existen dos coaliciones políticas, las que se enfrentaron este domingo: dan un marco más coherente, por lejos, que el que existía en el año 2001. En la oposición, en aquel momento Eduardo Duhalde, conduciendo el PJ bonaerense, era sólo el «primus inter pares» de los aparatos territoriales del peronismo. Pero estaba enfrentado con el expresidente Menem, la figura más conocida de esa fuerza política. A pesar de todo, Menem todavía tenía la mayor «intención de voto». En concreto, esto significaba que el peronismo debería enfrentar un proceso interno largo y confuso que culminó recién con la presidencia de Néstor Kirchner, un año y medio después.

No es la situación hoy, por cierto. Pero, en lo inmediato, la diferencia decisiva está en la coalición oficialista. En la de aquel entonces, la llamada «Alianza» ya se había alejado en la práctica del FREPASO,el cual a su vez era poco más que una corriente de opinión: el progresismo, numeroso en la sociedad argentina, pero carente de aparatos territoriales significativos y sin gobierno propio en provincia alguna.

El 2do partido histórico argentino, la Unión Cívica Radical (UCR) , había quedado desmoralizada. Dos años después su candidato oficial rondaría el 2% de los votos… La UCR estaba dispuesta a acordar con Duhalde la salida de la crisis, aceptando -¿qué otro remedio?- el papel hegemónico del peronismo.

No es la situación actual. El presidente Macri puede o no «estar fuera de contacto con la realidad», como dijo ayer un columnista del Financial Times, y la elección presidencial del 27/10 casi seguramente podrá estar definida. Pero los aparados del radicalismo no quieren que sus candidatos a diputados y senadores nacionales en todo el país pierdan cualquier chance que todavía retengan.

Por su parte, los hombres y mujeres del PRO, el partido porteño que llegó a la Presidencia, no quieren que en la provincia de Buenos Aires -una situación parecida a la del radicalismo- disminuyan todavía más sus posibilidades de conservar legisladores provinciales e intendencias. Y, por encima de todo, quieren retener el gobierno de la Capital Federal.

Así, la desdichada conferencia de prensa de ayer de Mauricio Macri no será el plan de ruta de este gobierno de cara a las elecciones de octubre. Su propio partido y sus aliados no lo permitirán. Lanzarán las medidas «keynesianas» (John Maynard Keynes se revuelve en su tumba, pero no importa) que el gobierno sea capaz de imaginar. Y la fracturada coalición todavía a cargo del país tratará de mantener el dólar cerca de los $ 60. Después de todo, es el «tipo de cambio alto» que sectores de la economía piden… mientras la inflación no lo erosione. Los bancos… ya han ganado bastante, es el consenso general.

Entonces, AgendAR se atreve a pronosticar -por poco más de dos meses que faltan hasta el 27 de octubre- que la ya mala situación de la economía y de la mayoría de los argentinos no empeorará… con ingresos y patrimonios reducidos un 25% en dólares, eso sí. Nos atrevemos a hacerlo, tomando en cuenta el dato obvio de que nada ha cambiado en la economía real en relación a la semana pasada.

El resultado positivo de estas PASO habrá sido que le da tiempo al probable futuro gobierno nacional y al de la provincia de Buenos Aires de pensar cuidadosamente las medidas y el plan que necesitarán poner en marcha a partir del 10 de diciembre. Eso sin dejar de prestar atención a la campaña electoral, por supuesto, porque el 27 de octubre son las elecciones verdaderas.

En cuanto a este portal, reproducimos una nota que publicamos con fecha 13 de marzo del año pasado, cuando apenas empezaba la tormenta que se volvió a descargar, con más fuerza, esta semana: «AgendAR seguirá informando sobre la crisis financiera y cambiaria, pero también sobre la producción y la innovación argentina. Nuestro futuro está ahí».

A. B. F.