El dólar quebró el piso de los $ 43

0

En una jornada de escaso movimiento en el mercado cambiario local, por el feriado en Estados Unidos, el dólar sumó su sexta baja en fila. El tipo de cambio minorista cayó 36 centavos a $42,89 en el promedio de los bancos de la city. En cuatro días de julio acumula un retroceso de 1,6%.

La rueda transcurrió con pocas transacciones. En la plaza mayorista, donde operan los bancos y las grandes empresas, se pactaron apenas US$ 293 millones. Allí, la divisa cedió otro 0,5% hasta los $41,81.

Con la estabilidad cambiaria de los últimos dos meses y una inflación muy elevada, el precio del dólar tuvo un importante retroceso en términos reales. “Volviendo al tipo de cambio real de julio de 2018 y de febrero 2016 (post salida del «cepo»), pero con riesgo país y tasas más altas”, señaló Federico Furiase, director de Eco Go.

La calma cambiaria es el objetivo económico principal del Gobierno porque cree que un nuevo salto mermaría sus chances de reelección. Así, está estimulando el carry trade, los capitales especulativos, que vienen por una tasa que permite jugosas ganancias en dólares. En el horizonte asoman varios peligros: la dolarización preelectoral, la baja estacional de las liquidaciones del agro (que ya se manifiesta), o una retirada brusca de los especuladores.

(Nos sentimos en el deber de aclarar algo: la imagen que elegimos para esta nota se debe a un hecho externo a la Argentina: la insistencia del presidente Trump por un dólar más competitivo. Pero es dudoso que consiga ese objetivo este año: el consenso de los analistas, por lo que valga, dice que el dólar se mantendrá fuerte, como desde el comienzo de 2018, hasta el fin de 2019, al menos).

Este lunes 8 no es un feriado puente

0

El lunes 8 de julio no es un feriado puente. El martes 9 de Julio, Día de la Independencia, sí es feriado nacional. Como se trata de una fecha inamovible, muchos creen que el 8 de julio será feriado puente. Pero no es así. El lunes 8 de julio es un día no laboral con fines turísticos, según surge del cronograma oficial publicado por el Ministerio del Interior.

En los días no laborables, los empleados quedan sujetos a la decisión de su empleador. En el sector privado, cada compañía debe resolver si le da el día libre o no a sus empleados. En caso de que dirección de la empresa decida que sus trabajadores deben cumplir con su jornada habitual, la jornada se pagará como cualquier otro día. Es decir, no habrá paga doble como sucede en los feriados.

En el sector público no suele haber actividad los días no laborables. Tampoco abren los colegios ni los bancos. Por eso, se asemejan bastante a días feriados. Para tener una idea: el último Jueves Santo fue un día no laborable con fines turísticos.

En la práctica, dado que escuelas y colegios no tendrán actividad, las familias que pueden hacerlo toman este fin de semana como un feriado largo. Ya se nota en las reservas para los espectáculos infantiles.

Argentina envuelta en redes españolas y chinas – 2° parte

0

(La 1° parte de esta nota de Daniel Arias sobre la situación de la pesca en el Mar Argentino está aquí)

Argentina, España, Canadá y la guerra del fletán

La única vez que un estado americano les puso límites a los españoles fue cuando Canadá salió con la Guardia Costera a cazar pesqueros gallegos en los bancos de Terranova. Y lo hizo más allá de sus 200 millas territoriales, es decir en aguas internacionales. Supuestamente, eso configura un acto de piratería. Pero con más de 50 violaciones españolas de la Zona Económica Exclusiva canadiense sólo en 1994, la cosa puede verse un poco distinta.

Los canadienses estaban fuera de derecho, pero también fuera de sí. Hasta 1993 habían tenido una política pesquera de “pasen y sírvanse” no muy distinta de la de Argentina, aunque sin el componente de facilitarles la logística a los españoles con el recurso de asentarse legalmente en la costa. En conclusión, la flota ilegal española asentada permanentemente en la milla 201 en 1994 había destruido hasta tal punto los stocks de bacalao e hipogloso (un lenguado de gran porte) que en 1995 las empresas artesanales canadienses estaban quebrando, 40.000 trabajadores habían perdido sus puestos y puertos pesqueros centenarios de Terranova se estaban volviendo ciudades fantasma.

Mapa de la Zona Económica Exclusiva canadiense

Lo único que quedaba en los bajíos de Terranova era el fletán, un lenguado de fondo por el cual nadie había pagado jamás un dolca (dólar canadiense) hasta que desaparecieron las especies «top», arenques e hipoglosos. Y en 1995, los barcos arrastreros españoles empezaban a empujar también el fletán a la extinción. Desde 1993, el ministro de Océanos y Pesca canadiense, Brian Tobin, trataba de negociar con la UE para que se limitaran las prácticas abusivas de su miembro pesquero más impresentable, pero la UE suspiró y se encogió colectivamente de hombros.

Tobin pasó al plan B. El 9 de marzo de 1995 un par de guardacostas canadienses, el Cape Rogers y el Willem Grenfell, le dieron orden de alto al pesquero Estai, con base en Vigo. Como es habitual en estos casos, el Estai trató de fugarse. Siguió una persecución de horas, en la que el Estai desprendió sus redes para enredar las hélices de su seguidor inmediato, el Rogers, y éste contestó disparando por delante y sobre la proa del pesquero con su ametralladora calibre .50. El Estai se detuvo y fue abordado, mientras un puñado de buques españoles intentaba embestir al Rogers (otra práctica habitual), y el Grenfell lo defendía con sus cañones de agua.

El Estai volvió a la rastra y fue internado en el puerto de San Juan de Terranova, sus artes de pesca (a veces más valiosas que el barco en sí) fueron decomisadas y los 26 tripulantes detenidos. Al capitán se le inició juicio por una infracción también típica: dentro de la red de malla gruesa legal según las ordenanzas pesqueras internacionales acordadas por los países del Atlántico Norte, tenían el clásico “calcetín» para barrer con la pesca juvenil. Como sucede aquí con la merluza, la pesca de individuos en crecimiento destruye el stock biológico de cualquier especie durante los años siguientes, porque no hay adultos reproductivos.

Como la Armada Española mandó la patrullera Vigía, una patrullera en defensa de su flota, Canadá redobló la apuesta. Mientras liberaba a la tripulación del Estai y le aplicaba una fianza de 300.000 euros a la empresa dueña, Tobin mandó a capturar más pesqueros.

La tensión aumentó cuando España mandó las patrulleras Serviola y Centinela y el aviso Mahón a los bajíos de Terranova, y anunció que sus naves de combate impedirían todo nuevo apresamiento. Hubo nuevos intentos infructuosos de captura por parte de la Guardia Costera Canadiense, que no terminaron con tiros pero sí con mucho uso de cañones de agua. No son armas de fuego pero tampoco inofensivas: si te agarran en cubierta te tiran al mar o te rompen los huesos, y pueden reventar los vidrios blindados de cualquier timonera. La UE, a todo esto, emitió algunos gruñidos diplomáticos de reglamento, pero nada más. España, de pronto, estaba diplomáticamente sola.

La situación escaló hasta el 14 de abril de 1995, cuando el gobierno de Ottawa citó al embajador español y le hizo saber que la Guardia Costera salía a operar en masa, y que las patrulleras ibéricas serían atacadas si intentaban interferir. Mientras esta reunión tenía lugar, la Real Fuerza Aérea Canadiense hizo despegar a sus cazas F-18 con misiles antibuque bajo las alas, y estos se clavaron en sobrevuelos rugientes y rasantes sobre la pequeña flota militar española. Tampoco eso es muy bueno para los vidrios de las timoneras.

Durante unas horas, dos países miembros de la OTAN estuvieron a punto de trenzarse a tiros en ese episodio olvidado llamado «Guerra del Fletán». Al ministro de Defensa español, José Solanas, le cayó la ficha de que los años dorados se habían acabado y de que los canadienses, en parte obligados por el ánimo secesionista de la provincia de Quebec, tenían que hacer un show de federalismo explícito, y que no era imposible que abrieran fuego en serio.

Solanas mandó que los pesqueros gallegos y fragatas españolas se retiraran de la zona de conflicto y volvieran a puerto, del otro lado del Atlántico. España inició inmediatamente un reclamo ante la Corte Internacional de Justicia de La Haya, que fue rechazado «in limine». Qué fama tendrán esas pesqueras, que fuera de Islandia, no hubo país en toda la UE que las defendiera, pese a que reclamaban con las leyes marinas a su favor.

En números, España pasó de extraer 40.000 toneladas/año de fletán desde Terranova a sólo 4.000 a fecha de hoy. Canadá pesca unas 10.000 toneladas/año, tratando de mantener el stock biológico de la especie. No hubo más casos de pesqueros gallegos que invadieran la ZEE canadiense, ni necesidad de la Guardia Costera de salir de la misma a pescar pescadores con calcetines. El pesquero Estai, regresado a puerto, se cambió de nombre, “ahora te llaman Margot”. Brian Tobin arrasó en las elecciones gubernativas de 1996 y salió como Primer Ministro de la provincia de Newfoundland, como llaman los locales a Terranova. En el referéndum de Quebec, los secesionistas perdieron, aunque apenas por 53.000 votos.

La economía malvinera, sin duda la más próspera de Sudamérica según PBI/cabeza de habitante, depende fundamentalmente de la venta de licencias de pesca a terceras naciones, y el 75% de las capturas las constituye una sola especie de calamar: el Illex argentinus, un nombre científico bastante definitorio. Casi todo el calamar que se pesca en Malvinas se vende a España, destino también de los peces de aleta.

Como argentino, no siento asombro alguno ante la amable exhortación del ex secretario de Relaciones Exteriores Roberto García Moritán a que las pesqueras españolas abandonen sus usos y costumbres. Alguna vez habrá que nacionalizar no sé si el Mar Argentino, pero sí nuestra cancillería.

Daniel E. Arias

El gobierno y Transener discuten por la culpa del Gran Apagón

El secretario de Energía, Gustavo Lopetegui, afirmó en el Senado de la Nación que el apagón del 16 de junio que afectó a casi todo el país fue causado por una cadena de errores cuyo «evento desencadenante» fue una negligencia de la empresa Transener, «un claro responsable primario».

Aseguró que se aplicarán sanciones a los responsables y que los usuarios deberán ser compensados por las horas de interrupción del servicio. Definió lo ocurrido como «una concurrencia concatenada de fallas».

Según el reporte que leyó el funcionario, el incidente se desencadenó por el desbalance entre oferta y demanda de energía que provoco la salida de servicio de la línea de alta tensión que une los nodos Colonia Elía (Entre Ríos) y Belgrano (Buenos Aires) como consecuencia de un cortocircuito. En ese momento, tampoco estaba en servicio la línea entre Colonia Elia y Campana, fuera de servicio desde mediados de abril de manera programada para efectuar el reemplazo de una torre de alta tensión afectada por la crecida del río.

Según Lopetegui, al producirse el cortocircuito «tendría que haber funcionado la desconexión automática de generación (DAG)» para compensar la caída de demanda del sector afectado por el cortocircuito en la línea de alta tensión. «Esa señal no existió porque cuando Transener realizó el bypass (para cubrir la salida de servicio de la línea Colonia Elia-Campana) y cambió la arquitectura de la red tendría que haber reprogramado los parámetros de la desconexión automática de generación».

El secretario dijo que eso debió haber afectado a sólo al 40% del sistema interconectado nacional, pero que se extendió al resto del país porque hubo otras fallas posteriores. «En los siguientes segundos, las distribuidoras y grandes usuarios (del resto del país) tendrían que desconectar una demanda equivalente al desequilibrio que estaban viendo», explicó Lopetegui. «Lo hicieron, pero en el 80% de los que hacía falta».

 Con eso apuntó a casi la totalidad de las empresas de distribución de energía que hay en el país, al asegurar que «69 de los 75 distribuidores del país cortaron menos de lo que debían cortar (la demanda), no cumplieron con lo que se habían comprometido a realizar con Cammesa», aseguró.

Un tercer factor que ayudó a completar que casi 50 millones de personas se quedaran sin luz en Argentina y países vecinos, fue que «los generadores (de electricidad) se desengancharon prematuramente», sumándose así al desbalance en el sistema provocado por el cortocircuito inicial. «Si hubiesen operados los mecanismos de protección el apagón hubiese afectado el 40% y no al 100% y se hubiese recuperado mucho más rápido y no las 14 horas que tardó», resumió el secretario de Energía.

Según el informe, en cuya elaboración participó la Universidad Nacional de La Plata, todo el colapso del sistema ocurrió en 40 segundos a partir de las 7:06 del domingo 16 junio.

Durante las casi dos horas que duró su presencia en lel Senado, Lopetegui se preocupó por desligar al Gobierno de cualquier responsabilidad en el incidente y hasta se adelantó en aclarar que no le corresponde a la secretaría a su cargo aplicar las sanciones a los involucrados en el incidente. En ese sentido, dio que las multas serán definidas por el Ente Nacional de Regulación de la Energía (ENRE).

Por su parte, la transportadora eléctrica Transener dijo que no se debió a un problema de falta de inversión. De todos modos pidió disculpas a la población «por los trastornos causados». Según la empresa -propiedad de Pampa Energía y el Estado nacional- hubo una combinación de «distintas circunstancias extraordinarias» en el momento del apagón: «condiciones climáticas adversas; el by pass entre la línea Campana- Colonia y la línea Colonia Elía- Manuel Belgrano a raíz del traslado de la Torre 412; el despacho de generación asimétrico, posible por las condiciones de baja demanda, con fuerte preponderancia del Norte». Estos son, según la empresa, los motivos principales que contribuyeron a que una falla fugaz genere el desequilibrio del sistema.

La firma explicó que, a raíz de ese by pass que se hizo en la red hubo un cambio de configuración y el sistema automático de protección y control, denominado DAG (Disparo Apertura de Generación) «no se adecuó correctamente y no reconoció las señales emitidas por los sistemas de protección».

En AgendAR vemos que ambos lados están diciendo lo mismo: describen técnicamente lo que pasó, pero no asumen responsabilidad. Como si el apagón hubiera sido lo que llaman en EE.UU. «un acto de Dios». Tenemos que recordar al Secretario de Energía, que si el manejo de la distribución eléctrica -lo que es cierto- sí es su tarea el control y la planificación. O debiera serlo.

La producción automotriz cayó un 39% en junio

0

La cotización del dólar sigue estable y por ahora a la baja, el riesgo país descendió ligeramente, pero… la producción nacional de vehículos fue de 23.916 unidades en junio, una baja de 21% respecto de mayo y de 39,3% con relación a igual mes del año pasado.

Las exportaciones se ubicaron en 17.401 unidades y tuvieron una disminución de 20,3% con relación a mayo y 24% menos con relación a junio de 2018, de acuerdo con el informe de la cámara de fabricantes, ADEFA. Las ventas a concesionarios contabilizaron 36.501 unidades, un 30,6% más respecto del mes anterior por efecto del plan de subsidios que lanzó el gobierno. Sin embargo, las operaciones fueron 34,1% inferiores a las de junio del año pasado.

¿Será que el Hada Buena de la confianza, como la llama Paul Krugman, no mueve su varita? O puede ser que la confianza sea de muy corto plazo, como para invertir en la producción y el consumo.

«No al cierre de la carrera de Ingeniería Espacial»

0

Los estudiantes de la carrera de Ingeniería Espacial en la Universidad de San Martín, están luchando para que no cierren esa carrera, única en Latinoamérica.

En este video -dos minutos y medio- explican algunas de sus razones. Si les convencen, pueden entrar en contacto a través del e-mail: [email protected] , o por wapp: 15-6639-4436 (Franco) .

Faurie anuncia que el Gobierno “analiza una negociación” de libre comercio con EE.UU.

Jorge Faurie, el canciller argentino que le comunicó al presidente Macri el proyecto de acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea, reveló que hay una posibilidad de avanzar en un pacto de libre comercio también con Estados Unidos.

«Los países del Mercosur hemos planteado en diferentes diálogos con Estados Unidos la posibilidad de que pudiéramos tener negociaciones bilaterales o cada uno individualmente. Estamos analizando la posibilidad de hacer esta negociación», afirmó.

«Creo que esto complementaría enormemente lo que acabamos de hacer con la Unión Europea, que no es una reorientación de comercio, es maximizar las condiciones con que realizamos el comercio con la Unión Europea».

En AgendAR hemos insistido en la necesidad de hacer un cuidadoso y prudente análisis de cualquier convenio de ampliación del comercio con la Unión Europea. Tan cuidadoso y prudente como el que hacen ellos.

Pero es comprensible que algunos sectores de la economía argentina, que se consideran en condiciones de competitividad global -como la producción agraria de la Pampa Húmeda- evalúen que pueden obtener ventajas si se abriera el mercado europeo. Pero las exportaciones agrarias de EE.UU. compiten con las nuestras! ¿Cuál sería el incentivo para un tratado de libre comercio con ellos!?

Argentina envuelta en redes españolas. Y chinas

0

En términos pesqueros, el Mar Argentino está sólo parcialmente bajo administración argentina: las aguas de la provincia de Buenos Aires y las de Río Negro, es decir el Golfo de San Matías. Allí juegan las empresas argentinas basadas en Mar del Plata y San Antonio Oeste, con embarcaciones más costeras que altureras. Pero de ahí hacia el Sur, empieza el Mar Español, que hoy empieza a disputar China, ilegalmente desde la milla 201, y legalmente y desde la costa porque se está comprando las pesqueras españolas.

Sobrepescar, sobrepescan todos, bajo autorización del Consejo Federal Pesquero, órgano político que año a año viola sistemáticamente en un 50% las cuotas máximas recomendadas por los científicos del INIDEP (Instituto Nacional de Investigaciones y Desarrollos Pesqueros). Pero las empresas españolas lo hacen a lo grande: desde mediados de los ’80 tienen más barcos y de mayor tamaño, más lobby en el gobierno nacional y los provinciales, y más protección de los jueces federales. Fueron los españoles los que, tras el “boom” de sobreextracción de 1997, causaron el colapso total del caladero argentino sur en 2003: hubo que cerrar el mar casi tres años y dejar 30.000 trabajadores pesqueros argentinos en la calle.

El mar desde entonces se recuperó… un poco. En términos biológicos, la merluza hubbsi, su número fuerte, sigue debajo de sus stocks mínimos históricos porque los españoles, adentro de las redes de malla reglamentaria ancha, siguen usando redes ilegales de malla fina (“el calcetín”) para capturar juveniles. Una merluza hubbsi adulta en los ’80 era un animal de un metro de largo, mínimo. Hoy araña los 30/40 cm.

Para pescar langostino, incurren en tasas de «by catch» o «pesca incidental» asombrosas, con un descarte tal que por cada tonelada de crustáceos exportados a España se pueden contar de diez a veinte toneladas de peces de aleta que estaban en bodega, pero fueron arrojados congelados al mar para hacer lugar cuando el sonar mostró langostinos, mucho más valiosos (hasta 12 veces más por tonelada, históricamente desde los ’80). La práctica crea “zonas muertas” por anoxia: en el frío de los fondos de la Plataforma Continental, la descomposición bacteriana de la pesca incidental es muy lenta, y la acumulación de materia orgánica hace que los microorganismos aeróbicos secuestren el oxígeno disuelto en el agua. El ecosistema complejo del fondo desaparece, y prosperan especies carroñeras, entre ellas, algunas medusas.

Las cargas de la «flota roja», o de altura, española, pasan frecuentemente en altamar a los grandes buques congeladores que la filetean y empaquetan, sin que la Aduana se notifique. Tampoco es infrecuente que con una misma licencia opere no un congelador, sino dos. Ésas son unidades de gran eslora, con faenamiento, empaquetamiento y congelamiento a bordo, verdaderas aspiradoras de peces. Algún caso hubo también de congeladores trillizos.

Entre contrabando y sobrepesca, el desmedro anual para nuestro país se estima en unos U$ 2.000 millones/año, pero según el Dr. César Lerena, analista crítico de la industria en el Atlántico Sur, si se toma como lucro cesante el valor agregado a nuestra materia prima en España, son U$ 14.000 millones/año.

Los españoles no están solos en este deporte. Viendo que hay fiesta y que dura, los acompañan cada vez más coreanos, taiwaneses y chinos, pero los ibéricos les ganan de mano a todos porque tienen bandera argentina, combustible y revituallamientos baratos en la costa, y vista gorda garantizada. Como no deja infracción o delito por cometer e incluso inventar, es mucho más dañina la flota española legal asentada con permisos, oficinas y plantas en los puertos patagónicos, que la pirata por cuenta propia en la milla 201, o con licencia kelper y en el límite de la zona de exclusión malvinera. Las empresas que operan desde Argentina tienen más barcos, más protectores y menos restricciones que las que lo hacen desde Puerto Argentino, es decir Stanley.

Los pesqueros chinos complicarán aún más el juego, porque empezarán a partir de la próxima década –advierte Lerena- a operar desde Uruguay con puertos propios, para bajar costos de combustible, revituallamiento, mantenimiento mecánico y logística. Esto pondrá bastante en jaque esa suerte de soberanía residual de las empresas bonaerenses y rionegrinas en el caladero argentino Norte. Puesto a elegir entre exportar soja o parar la depredación china, es fácil imaginar qué postura tomará el estado argentino: la menos conflictiva.

España, que para el caso no es un comprador fuerte de productos argentinos, se apropió del Mar Argentino desde la posguerra de Malvinas. Las empresas vinieron habilitadas por la cancillería argentina con el argumento de que sobrepescar al Norte de las islas sería el mejor modo de contrarrestar la sobrepesca ejercida las islas con licencias vendidas en Port Stanley.

Si los peninsulares se vienen aquí no es porque los recursos argentinos sean vírgenes ni mucho menos, sino porque no las quieren en otras aguas: fueron echadas de todos lados. En general tienen base en los viejos puertos de Galicia. Las fletaron de la UE, por empezar, porque transformaron el Mediterráneo en un desierto biológico donde ya no se ven ni gaviotas en los acantilados. Pero también les dieron tarjeta roja en Namibia, porque vaciaron el mar aprovechando la guerra de este país con Sudáfrica en los ‘80.

Durante la guerra civil en Etiopía (que no ha cesado realmente), los españoles saquearon sus aguas costeras y empujaron al hambre a los pescadores artesanales. En un retorno a usos y costumbres marinos del siglo XIX, ahora esta gente se dedica a la piratería. A falta de peces capturan petroleros o containeras y exigen rescates millonarios. La suya es una vida azarosa, corta y sin jubilación, porque los destructores estadounidenses y europeos los persiguen como a los lobos.

Donde colapsa algún estado costero, allá van las pesqueras gallegas, con sus viejos barcos decrépitos, pero subsidiados por la UE, y a bordo tripulación frecuentemente asiática. Y donde el estado local no colapsa del todo pero las invitan a la mesa como aquí, reparten sobres, dominan rápidamente los sistemas estatales de vigilancia y control y terminan desbaratando biológicamente los caladeros.

Aquí eran una molestia frecuente, pero no se habían hecho intocables- hasta que en uno de sus actos más desquiciados, la Cancillería Argentina se las trajo como invitadas, en el momento mismo en que nuestro país perdía totalmente y por primera vez su precario control policial y militar sobre sus aguas territoriales: tras la derrota de Malvinas, cuando Port Stanley empezó a vender licencias sobre la llamada Falklands Outer Conservation Zone, que antes de la guerra estaba bajo cierto control de la Prefectura Naval y de la Armada Argentina. Y desde que se vinieron los hispánicos, no se fueron jamás. Con Carlos Menem empezaron a pavimentar campañas electorales provinciales y nacionales. ¿Quién les va siquiera a hacer frente hoy? Por carpetazo y desde Buenos Aires para el Sur, tienen la guerra ganada.

Esas empresas son socialmente disruptivas desde Madryn hasta Ushuaia. No es infrecuente que acumulen deudas con los proveedores locales de comida y servicios técnicos de los barcos, y luego ante intimaciones judiciales (muy lentas, si hay alguna), los deudores amenacen mudarse de puerto si los acreedores intentan ejecutarles algún haber. Y cuando se mudan de puerto, quiebran y lo hacen también de razón social. Literalmente, nacen de nuevo y sin deber nada a nadie. Los jueces, como pintados.

Hacia los trabajadores, el trato es directamente de perros. En 2007 hubo puebladas del personal embarcado y el de las plantas fileteadoras en Puerto Deseado y Puerto Santa Cruz, y ardieron oficinas y plantas fileteadoras de Arbumasa, Argenova, Empesur, Pescargen, Santa Cruz y Viera. El detonante fue que la AFIP le empezó a descontar impuesto a las ganancias a los salarios del personal pesquero, pero los trabajadores argentinos no se las tomaron con las autoridades tributarias.

(Continuará)

Daniel E. Arias

La liquidación de dólares del agro es la más baja en 5 años

0

En el primer semestre de 2019, la liquidación de agro dólares fue la menor de los últimos cinco años, a pesar de la cosecha récord. Así lo confirman los datos que dio a conocer la Cámara de la Industria Aceitera de la República Argentina (CIARA) y el Centro de Exportadores de Cereales (CEC), las entidades que cuentan por el 41% de todas las exportaciones argentinas.

Entre enero y junio de este año se liquidaron u$s 10.718 millones, por debajo de los u$s 11.568 millones de 2018 y muy lejos del pico más alto que fue en 2016 con u$s 13.123 millones. La liquidación fue incluso más baja que en 2015, cuando fue de u$s 10.942 millones.

Es una señal negativa que se suma a la continuada salida de capitales: en mayo llegó a u$s 2.496 millones. El dato surge del último informe mensual de Mercado de Cambio del Banco Central: la diferencia entre los ingresos totales de divisas (u$s 5.553 millones), y la «Formación de activos en el exterior de los sectores privados no financieros», que superaron los u$s 8.049 millones.

Esto sucede mientras el tipo de cambio se ha mantenido estable, o en ligero descenso, por casi dos meses. Y cuando se espera que el nuevo «hombre fuerte» del FMI, David Lipton, seguirá la política de los EE.UU. de ayudar a la «paz cambiaria» del gobierno de Macri. Además, en el plano práctico, Hacienda sigue con las licitaciones por u$s 60 millones que lleva adelante todos los días.

En AgendAR usualmente no ubicamos las noticias financieras en la sección Producción Nacional. Pero éstas reflejan el estado de ánimo de los productores, así como de los inversores: parece que no se fijan tanto en las reservas ni en las encuestas electorales, y sí en el estado general de actividad productiva, acosada por la falta de crédito y los intereses altísimos que deben pagar los que están endeudados. Tienen razón.

Nuestro Daniel Arias es premiado como promotor del CAREM

0

Hoy, miércoles 3 de julio, la Asociación Argentina de Tecnología Nuclear (AATN), la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) y la Latin American Section of the American Nuclear Society (LAS-ANS) premian a Daniel E. Arias, del comité editorial de AgendAR, por su trayectoria en la comunicación social de proyectos de centrales nucleoeléctricas compactas modulares. En su caso, son 33 años de lucha por la construcción del CAREM argentino, hoy en obra (en realidad, detenida por este gobierno).

El premio se otorga en el marco de un simposio internacional sobre este tipo de plantas compactas con «seguridad inherente» por su alta resistencia a accidentes graves, ya se trate de un “black out” de la central, o de una pérdida de refrigerante. Lo organizan la AATN y el LAS-ANS.

El evento se viene desarrollando en la sede central de la CNEA, Libertador 8250, CABA, desde el lunes 1° de julio y concluye mañana jueves 4 con una visita a la obra del CAREM.

Este simposio es auspiciado por la CNEA, la Agencia Brasileño-Argentina de Contabilidad y Control de materiales nucleares (ABBAC), CONUAR SA, EXCEL Services Corporation (firma de ingeniería nuclear de los EEUU), IMPSA, el International Nuclear Societies Council (INSC), INVAP y ROSATOM, hoy la mayor firma nuclear del mundo.