El modelo pesquero y de explotación del Atlántico Sur: agotado

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El Dr. César Augusto Lerena, ex Secretario de Estado, experto en Atlántico Sur y Pesca, y actualmente asesor en el Senado de la Nación, ha publicado otras veces en AgendAR -por ejemplo, aquí y aquí– sobre temas de su especialidad. Este es un resumen actual de su pensamiento:

No se trata de hacer leña del árbol caído, ya nos referimos decenas de veces a que este modelo de administración extractiva está agotado -si es que alguna vez hubo razón para implementarlo- y, que el descontrol y la cesión sostenida y creciente del Atlántico Sur y Malvinas es alevosa inadmisible. Algún diagnóstico pudimos hacer y, días antes de las elecciones publicamos: «El poder central pesquero administra mal e impide el desarrollo de las provincias». Ello, evita que nos asignen el mote de oportunistas, ya que con el diario del lunes cualquiera es analista político.

La forma de administración extractiva del recurso pesquero atrasa, porque al igual que el conjunto de las políticas de gobierno que desatendió la pobreza y los efectos sobre la clase media trabajadora, la explotación de un recurso natural del Estado Nacional o Provincial no puede limitarse a concesionar la explotación y generar riqueza para unos pocos. La administración de los recursos, lo hemos dicho cientos de veces, debe mantener un equilibrio sustentable económico y social para asegurar el negocio a los concesionarios, distribuir la riqueza a través del valor agregado en los productos, garantizando el mayor empleo y felicidad posible, fortalecer los pueblos donde se asienta la industria y preservar los recursos para ésta y las próximas generaciones.

Nada de ello ha hecho este gobierno, que se ha limitado a proseguir con una administración -en el mejor de los casos- perimida, sin imaginación, incapaz de transformar. Eso nos ha llevado a ser los eternos proveedores de commodities, promoviendo formas de captura y procesos a bordo, que responden al modelo de «granero del mundo» que podía justificarse a principios del siglo XX pero, que es inaceptable en el mundo post-industrial en el que vivimos.

Eso sí, viene muy bien este modelo para la pesca extranjera a distancia, y es espectacular para los grandes compradores como España. Ellos sostienen su negocio y, es lógico que eso ocurra, cada uno cuida lo suyo. Pésimo para los intereses argentinos, que deben sacar el máximo provecho a sus materias primas e industrializarlas de tal modo que terminen en las góndolas de los grandes supermercados del mundo o de nuestro país.

Con el amplio y extendido territorio continental de Argentina que pone al alcance los recursos del mar, el Estado debería estar ocupado en financiar, renovar y modernizar con la última generación a los buques a la flota fresquera para procesar en tierra y, subsidiar la competencia de los buques congeladores y poteros para competir con los buques extranjeros en los límites de la Zona Económica Exclusiva y la Alta Mar.

En los inicios de la actividad pesquera en la Argentina nadie imaginó el desarrollo que alcanzaría, pero, ello ha quedado atrás y es necesario promover un nuevo paradigma que potencie las insustituibles ventajas de ser los dueños del recurso y conocer el mercado.

Todo lo que se haga en materia pesquera debe ir acompañado de una política de control del Atlántico Sur, para dar un mensaje claro a los países y buques extranjeros que capturan nuestros recursos, de que la Argentina protege sus espacios marítimos y lo que en ellos hay.

Cuando el langostino valía mucho más, porque se pescaba muy poco, ya se utilizaba la herramienta de llevar al Presidente de la Nación varias cajas semanales de langostino a la Quinta de Olivos o a la Rosada. Ello solo, podía dar lugar a la designación de un Subsecretario. ¡Hay una cierta fascinación por el langostino!

La misma, con la que los Subsecretarios de Pesca se aferran a esta especie para mostrar obsecuentemente al Presidente en ejercicio, que los números de exportación aumentan, desconociendo o escondiendo lo que los investigadores del INIDEP opinan sobre la imprevisibilidad biológica de esta especie, que impide determinar la Captura Máxima Sostenible Anual y, por lo tanto, no se puede sostener el conjunto de la actividad, las industrias, empleos y pueblos con esta monocaptura. Habrá que invocar a San Salvador o a la virgen de los pescadores.

Un frío pánico debe haber corrido por los funcionarios de la Subsecretaría de Pesca al ver los inesperados (¿?) resultados de las PASO. Los ordenanzas, en días ya no contestarán a los llamados de pedido de café. En meses, dejarán de sonar los teléfonos y ya no habrá audiencias para los besamanos. Llegará el irremediable ostracismo. Pero ello no resolverá la cuestión de fondo, porque llegarán otros funcionarios a las poltronas a propuesta de los amigos empresarios o políticos y, será el cuento de «la buena pipa» sino se produce una gran Reforma Federal y Social Pesquera que cambie el eje de la discusión y el destino de esta importante actividad.

Gracias a Dios, los cambios políticos son irremediables -cualquiera sea el ganador final- porque nadie querrá que, como a Macri, el pueblo, por una mayoría abrumadora le diga: no va más.

Es posible y deseable que esa Reforma se lleve adelante con una amplia participación.

Los mosquitos que se reproducen en el invierno porteño

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Un equipo de biólogos argentinos especializado en el estudio de mosquitos descubrió algo que -hasta ahora- no se había visto en ningún otro lugar del planeta: los ejemplares de la especie Aedes aegypti de origen «porteño» se están adaptando a resistir, sobrevivir y completar su ciclo vital, incluso durante el frío del invierno de Buenos Aires, pese a que son insectos originarios de regiones tropicales.

El comprobar esta resistencia invernal fue una verdadera sorpresa. «Estabamos haciendo experimentos para tratar de observar en detalle los efectos que tiene la temperatura ambiente en las diferentes etapas del desarrollo del mosquito. Y para eso comenzamos recolectando huevos tomados de más de 200 ovitrampas que están funcionan en distintos puntos de la ciudad de Buenos Aires. Los hicimos madurar hasta que se transformaran en larvas y las colocamos a distintas temperaturas controladas, para poder estudiar como variaba su crecimiento», contó la doctora Sylvia Fischer, investigadora del Conicet, integrante del Grupo de Estudio de Mosquitos (GEM) que funciona en la Facultad de Ciencias Exactas de la UBA.

La doctora Maria Sol de Majo, becaria del Conicet y otra de las autoras del estudio, detalló el siguiente paso: «Pusimos esas larvas a criarse a tres temperaturas diferentes: 12, 14 y 16 grados centígrados, valores típicos de invierno en Buenos Aires y seguimos su evolución. Y apareció el dato que nos sorprendió: el 22% de las larvas sometidas a una temperatura de 12°C, logró completar su ciclo de vida. Esto fue muy llamativo porque originalmente estábamos seguros de que a esa temperatura simplemente no podían reproducirse. Pero nos equivocamos». Por otra parte, también mostraron su «rudeza» térmica los ejemplares sometidos a 14 °C y a 16 °C: «más del 80% de esos insectos alcanzaron su estado adulto sin problemas».

Además, el paper que publicaron en la revista científica «Journal of Medical Entomology», sumó otro dato: las larvas «criadas» a 12 grados °C no solo resistieron las bajas temperaturas sino que las que lograron completaron su ciclo reproductivo, pese al frío lo hicieron en prácticamente en la mitad del tiempo estimado.

«Sabemos que estos animales están «instalados» en latitudes como la Buenos Aires desde hace ya unos veinticinco años. O sea que muchas generaciones de estos insectos han atravesado temporadas «frescas» y, posiblemente, estén teniendo algún tipo de proceso de evolución biológica que les permita adaptarse», reflexionó Fischer.

-¿Es posible que sigan adaptándose a temperatura todavía más bajas y, por lo tanto expandiéndose ´en mayor concentración cantidades a latitudes aun más altas hacia el sur argentino? Según los expertos, esa posibilidad existe. «No sabemos hasta donde podrán llegar, pero ya se los ha identificado en regiones del sur de la provincia. Por ejemplo, se recolectaron ejemplares de Aedes en ciudades como Bahía Blanca», dijo la experta.

Cambios. Esta adaptación térmica también tendrá influencia en la prevención. Según los integrantes del GEM, «esta resistencia al frio nos hace pensar en como deberían reforzarse las campañas. Es que si una proporción mayor logra reproducirse en el invierno seguramente aumentará su densidad en lugares como Buenos Aires. Y, por lo tanto, se extenderán los meses en lo que está abierta la «ventana temporal» durante la cual hay mayores oportunidades de transmisión de enfermedades como el dengue, zika o chikungunya. Estoo nos obliga a pensar en que tendremos que hacer prevención también durante el invierno».

El fin de un experimento

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En estas semanas se habló mucho sobre la utilidad, o falta de ella, de las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias, las PASO. Distintos sectores, de acuerdo a lo que suponían sus intereses electorales en ese momento, argumentaban a favor o en contra. La realidad acaba de zanjar el asunto, con sus modales bruscos de costumbre. Las PASO de ayer domingo 11 de agosto han servido para poner fin al tercer intento en medio siglo de abrir la economía argentina al mercado global, sin un plan de desarrollo propio, apostando a las fuerzas del mercado.

Atención: el nuevo gobierno se elegirá el 27 de octubre, y en estos dos meses y medio habrá tiempo para definiciones y también para acuerdos, si se hacen. Lo que estamos diciendo en AgendAR es que concluyó en un fracaso este particular experimento encabezado por Mauricio Macri.

Afirmamos esto porque su derrota electoral le resta el poder político mínimo para seguir impulsándolo. Los sectores que forman la coalición que apoya a este gobierno deberán mirar por sus propios intereses electorales: el ejemplo de María Eugenia Vidal, de quien Macri aparece como el peso que la arrastró hacia abajo en las elecciones, servirá como advertencia.

Y los intereses económicos que apoyaron este proyecto -que persisten y son poderosos- deberán buscar una nueva expresión política y llegar a arreglos con los casi seguros triunfadores.

No hay tiempo para un análisis en profundidad, a pocas horas del cierre de las urnas. Pero es inevitable recordar que tres veces en 46 años se ha intentado en formas y por hombres muy distintos esa «apertura» sin salvaguardias de nuestra economía. Con Martínez de Hoz, en el marco de una dictadura sangrienta; con Menem-Cavallo, apoyados en una coalición de la que participó el peronismo; y ahora con esta otra coalición -Cambiemos, luego Juntos por el Cambio- que encabezó Macri. Y las tres veces ha terminado en un fracaso económico, una recesión feroz y un gran endeudamiento externo.

(Es un poco irónico que el intento impulsado por un político peronista como Carlos Menem fue el que duró más tiempo. Además que la bomba le explotó al gobierno siguiente, la bastante inepta Alianza).

Pero más allá de las circunstancias políticas -importantes como han sido- nos parece que hay un factor estructural decisivo y constante a lo largo de este medio siglo: la Argentina tiene una densidad social y una vocación industrial, a pesar de todo, que hace imposible que un proyecto «thatcheriano» se consolide.

Por cierto, tampoco las alternativas más nacionales e industrialistas tampoco han conseguido afirmarse. Desde 1952, la economía argentina choca con la «restricción externa»: el dato que su industria no produce con la exportación suficientes divisas para pagar por sus insumos.

El desafío argentino, entonces, es anterior a estos experimentos «neoliberales» que comenzaron en todo el mundo en los ´70 del siglo pasado, después de la «Crisis del Petróleo». Necesitamos nuevas propuestas.

A. B. F.

Un modelo para la Argentina, desde las Pymes: crear empleo y sumar valor agregado

La Confederación Económica de la Provincia de Buenos Aires nos hizo llegar este viernes unas definiciones de su Presidente, Guillermo Siro. Ante el rechazo que una mayoría de los argentinos manifestó ayer, domingo 11 de agosto, por el modelo económico que se está aplicando, creemos necesario empezar a publicar nuevas propuestas:

  • En la Argentina podemos y debemos construir una Oferta Exportable con Valor Agregado
  • Podemos dar empleo estable y de calidad a nuestra gente.
  • Podemos rescatar y fortalecer a las empresas pequeñas, medianas y también a las grandes, que hoy se ven en dificultades por la caída del mercado interno y los intereses usurarios que les impiden el acceso al crédito.

Ya desde hace casi cuatro años estamos advirtiendo desde la Confederación Económica de la Provincia de Buenos Aires, la necesidad de un cambio de timón en la política económica. No es posible esperar más.

Las empresas pequeñas y medianas, que sustentamos las economías regionales en todo nuestro país, necesitamos un mercado interno con capacidad de compra y un comercio exterior inteligente, administrado y planificado, que desarrolle y proteja la industria nacional y el trabajo de los argentinos.

Pero administrar el comercio exterior no es, como algunos intereses tratan de confundir, proteger la ineficiencia, las técnicas anticuadas. Al contrario, queremos que se favorezca la incorporación de nuevas tecnologías.

Para eso, los empresarios tenemos que formarnos, prepararnos. Y formar y preparar a nuestro personal. En CEPBA hemos encarado cursos y talleres con este propósito. Y ahora planteamos que es necesario «industrializar la ruralidad».

Quiero plantear un ejemplo concreto, que ya mencioné otras veces, para no quedarnos en consignas vacías. Me refiero al modelo de desarrollo y transformación de producción primaria, de inclusión y prosperidad que nos muestran Tres Arroyos y su Parque Industrial. En esta localidad bonaerense, la capital del trigo de nuestra provincia, en el año 2001 solo se industrializaba el 9% de su producción agropecuaria en la zona. Se exportaba el 91% sin ninguna incorporación de valor agregado. Es el modelo de la “División Internacional del Trabajo”, la teoría que como necesidad de la Revolución Industrial en Inglaterra, los ayudó a obtener mercados para sus industrias, y proveedores de materia prima.

Pero desde el 2005 hasta el 2015 la aplicación de retenciones para la exportación de productos primarios agropecuarios, que se reducían a medida que se le agregaba valor y trabajo argentino, más una política provincial y municipal de apoyo a la industrialización de la ruralidad y una generación de empresarios agropecuarios e industriales proactivos y con conciencia regional, lograron que en el año 2018 en la región se industrialice el 54% de la producción agropecuaria local , que se logre que hoy este proceso de incorporación de valor, tecnología, raíces e identidad a nuestras materias primas, hayan generado más de 3.000 puestos de trabajo industrial de calidad. Y se exporte más del 55% de la misma con aduana en el Parque Industrial, haciendo de Tres Arroyos, de sus logros en la Industrialización de la ruralidad un modelo a implementar en toda la Provincia de Buenos Aires y en todo nuestro país.

En ese sentido la Confederación Económica de la Provincia de Buenos Aires seguirá trabajando con propuestas y acciones concretas de apoyo a los emprendedores, la formación de los trabajadores y la capacitación de los empresarios Pymes».

Guillermo Fabián SIRO

Presidente de CEPBA

En una economía «uberizada», aparece la app para la compra-venta de comida casera

Una app ofrecerá “comida casera” hecha por vecinos y se abre una polémica legal y de salubridad.

En AgendAR hemos encarado con algún detalle la modernísima «economía de las plataformas» -por ejemplo, aquí– como las empresas de delivery “uberizado” Rappi, Glovo o Pedidos Ya. Ahora es inminente la llegada a gran escala de una modalidad gastronómica aún más polémica. Se trata de un formato muy extendido en la India, conocido como “meal sharing” (compartir comida), porque permite que vecinos de una misma zona puedan comprar y vender comida entre ellos, a través de una aplicación para celular.

Esta plataforma permite encargar comida desde el móvil en segundos. La gran diferencia es que los platos a la venta no son hechos por restaurantes o rotiserías, sino por cocineros profesionales o aficionados en sus propias casas.

Funcionará, así, como un “Mercado Libre” de la «comida casera» donde gente común podrá ofertar lo que mejor sabe cocinar para que quienes viven cerca -en un radio de hasta 4 kilómetros- lo encarguen o lo pasen a buscar.

La propuesta llega con el nombre de Pinny, una inversión inicial de US$ 100 millones y un agresivo plan de expansión. Según la app -disponible para iOS y Android- ya tuvo pruebas en las que 800 personas ofrecieron su comida casera y se entregaron unos 3 mil pedidos.

Pero el primer lanzamiento oficial está previsto en La Plata, con 200 “chefs”. En Capital proyectan lanzar el servicio el 5 de septiembre, con 800 cocineros y 500 repartidores ya registrados. Al Conurbano prevén llegar a fines de ese mes, con 900 “chefs”. Y, antes de fin de año, a Córdoba, Mendoza, Rosario y Santa Fe. “Del otro lado no hay una empresa, sino alguien que quiere que su comida te vuelva loco”, remarcan sobre los que cocinan.

El sistema admite que cada chef pueda publicar hasta 22 platos a la vez, al precio que desee. Y la plataforma se quedará con el 12,5% de cada venta. Así y todo, según afirman sus voceros, se verán precios más bajos que los del delivery común, y más variedad.

La pregunta que surge es si puede ser confiable comer lo que un vecino desconocido cocina en su casa. Y si algo así puede ser legal. Más aún cuando la app, en su “letra chica”, aclara que será sólo un mero “intermediario” y postula que cada “chef” será el único responsable de cumplir con todas las normas bromatológicas e impositivas vigentes.

Además, la empresa no verificará que los cocineros tengan todo eso en regla para admitirlos en la aplicación. «Pinny no es responsable de la sanidad o seguridad de los establecimientos en donde se preparan los platos y no verifica el cumplimiento de las leyes y normas legales aplicables a su preparación y habilitación», explican sus términos y condiciones.

“No nos corresponde inspeccionar a los chefs. Habrá un moderador para chequear qué se ofrece y cómo se publica. Y la gente podrá leer opiniones de los otros clientes”, asegura Martín Pérez, el argentino que fundó Pinny y se presenta como su CEO.

Según la normativa vigente, el lugar donde se cocina debería tener una habilitación municipal que permita producir alimentos para vender. Es decir, conseguir un permiso como el que podría tener un restaurante o una rotisería, algo que en muchas jurisdicciones no está contemplado, por motivos sanitarios, para el caso de una vivienda familiar.

En la Ciudad, la Agencia Gubernamental de Control (AGC) fue tajante. Tomas Schonamsgruber, director general de Higiene y Seguridad Alimentaria, dijo que “nadie puede producir alimentos para la venta sin la habilitación correspondiente”, y que “no es posible habilitar una vivienda familiar con tal fin”, según lo previsto en el Código de Habilitaciones porteño.

En Pinny, responden a eso que el Código Alimentario Argentino sí prevé la modalidad, en sus artículos 151, 151 bis y 152. Pero en la AGC igual advierten que “quienes elaboren alimentos serán inspeccionados y, si no tienen habilitación, serán clausurados”.

«Apelamos a la responsabilidad de los ciudadanos, comprar alimentos en un lugar sin ningún tipo de control puede ser muy riesgoso para la salud», añadió el funcionario de la AGC, organismo donde se dicta el curso de Buenas prácticas de Manipulación de Alimentos que es obligatorio para cualquier persona que trabaja en el rubro como elaborador o expendedor.

«El de Pinny es un formato del que no se encuentran experiencias muy exitosas en Europa, Estados Unidos y América Latina, pero sí en la India y en países del sudeste asiático», explicó Marcela Basch, experta en consumo colaborativo y autora del blog El Plan C.

«Es un caso típico de economía de plataformas, donde una empresa empieza a intermediar entre privados y eso resulta disruptivo para el mercado y regulaciones -analizó-. Esto, al igual que Uber, Airbnb y CookApp, traerá problemas regulatorios básicamente en dos líneas. Una es cómo puede el Estado proteger a los ciudadanos, más aun al tratarse de alimentos, y quién se hace responsable si algo sale mal. La otra línea es cómo cobrarle impuestos a esta actividad económica, que pasará a competir con otras que van a reclamar igualdad de condiciones.»

Según «O Globo», las críticas de Bolsonaro a Cristina Kirchner se hicieron a pedido del gobierno argentino

A propósito de nuestra nota del 7 de este mes sobre el presidente Bolsonaro, el periodista brasileño Henrique Júdice Magalhães acercó a nuestra atención esta noticia de O Globo -el principal diario de Brasil y un gigante de los multimedios- del 6 de junio pasado. Confesamos que la habíamos pasado por alto, como los otros medios argentinos. Nos parece una información importante. Agregamos el dato obvio que no ha sido desmentida por nadie en el gobierno brasileño:

«Las críticas de Bolsonaro a Cristina Kirchner se hicieron a pedido del gobierno argentino. Al visitar Buenos Aires el mes pasado, el diputado Eduardo Bolsonaro habría preguntado cómo colaborar con la campaña de reelección de Macri.

BUENOS AIRES – La escena tuvo lugar hace menos de un mes, en una reunión entre el diputado Eduardo Bolsonaro y un alto funcionario del gobierno argentino. Al visitar Buenos Aires, el hijo del presidente Jair Bolsonaro, jefe de la Comisión de Asuntos Exteriores y Defensa de la Cámara de Representantes, habló con el funcionario sobre el escenario electoral argentino y le preguntó cómo Brasil podría colaborar con la campaña de reelección del presidente Mauricio Macri. Según otra fuente argentina de alto rango, la respuesta del funcionario de Macri fue decisiva: «Relacionar, siempre que sea posible, a la ex presidenta Cristina Kirchner (2007-2015) con Venezuela».

Esto es exactamente lo que hizo el presidente brasileño en su primera visita de estado a Argentina. Y la solicitud hecha por el funcionario argentino al congresista Bolsonaro inspiró uno de los puntos escritos por el hijo del presidente en los documentos que trajo a Buenos Aires como una especie de guión para la visita de estado de su padre.

Una de sus notas decía «que Brasil y Argentina no se vuelvan nuevas Venezuelas». En el caso de Argentina, esto significa, en otras palabras, pedirles a los argentinos que no voten por el regreso de Cristina al poder.

En su declaración en la Casa Rosada, el presidente brasileño aseguró que existe «una preocupación regional» sobre el surgimiento de «nuevos venezolanos» e instó a los argentinos a «votar de manera responsable, con mucha razón y menos emoción».

«Creo que a toda Sudamérica le preocupa que no crearemos nuevos venezolanos en la región», dijo Bolsonaro.

Como se esperaba y tal como estaba, según fuentes argentinas, acordado durante la visita de su hijo al país, el presidente brasileño expresó su opinión directamente sobre la campaña local y la disputa central entre Macri y Cristina. Aunque la senadora decidió postularse para la vicepresidencia, dejando la candidatura presidencial en manos de su ex jefe de gabinete, Alberto Fernández, la elección está polarizada.

«El ser humano ya degradó un cuarto de la superficie terrestre»

Después de una sesión maratónica de 28 horas, el Panel Intergubernamental de Cambio Climático (IPCC) aprobó un nuevo informe para los gobiernos del mundo que se da a conocer desde Ginebra. Se trata del » Reporte Especial de Cambio Climático y Tierra», preparado por 107 científicos de 52 países.

La primera evaluación «abarcadora al sistema clima-tierra», en las palabras del presidente del IPCC, Hoesung Lee, muestra que «la agricultura, la silvicultura (explotación de los bosques) y otros usos de la tierra originan el 23% de las emisiones de gases de efecto invernadero», pero al mismo tiempo «los procesos naturales absorben una cantidad de dióxido de carbono equivalente a un tercio de las emisiones originadas en los combustibles fósiles y la industria», agregó Jim Skea, copresidente del Grupo de Trabajo III.

Así, el uso de la tierra está en el centro de una trama compleja en la que, bien administrada, puede ayudar a controlar el cambio climático, pero mientras tanto debe permanecer productiva para mantener la seguridad alimentaria. Los expertos destacan que hay que poner límites a los cultivos para producir energía, y también tener en cuenta que a los árboles y el suelo les lleva tiempo almacenar dióxido de carbono.

«El reporte muestra que un cuarto de la tierra libre de océanos está degradada y en una situación crítica, con una tasa de explotación que no tiene precedente en la historia humana -explica Carolina Vera, investigadora argentina en cambio climático y vicepresidenta del Grupo I del IPCC, que es coautora del informe-. El cambio climático está empeorando una situación ya de por sí difícil y está socavando la seguridad alimentaria».

Según la especialista, «el trabajo confirma que la agricultura, la producción de alimentos y la deforestación son importantes contribuyentes al cambio climático, y la acción coordinada para combatirlo puede mejorar simultáneamente las condiciones de la tierra, la seguridad alimentaria y la nutrición, así como ayudar a acabar con el hambre».

Los investigadores evaluaron más de 7000 artículos científicos y técnicos, y recibieron 28.275 comentarios de revisores expertos y de los gobiernos.

Cuando un suelo está degradado, se vuelve menos productivo, se reduce la cantidad de variedades vegetales que pueden crecer en él y su capacidad de absorber dióxido de carbono. Esto exacerba el cambio climático, y el cambio climático a su vez agrava la degradación de muchas formas.

«Es necesario repensar el vínculo que tenemos con el uso del suelo, el tipo de sistema alimentario y energético del cual nos abastecemos -advierte el ingeniero forestal Manuel Jaramillo, director general de la Fundación Vida Silvestre-. El sobreuso que le imponemos al planeta es imposible de sostener a mediano plazo. Y la respuesta que nos da es el calentamiento global. Tenemos que reorientar el uso de la tierra para satisfacer nuestras necesidades, porque si no, las consecuencias van a ser cada vez peores».

En coincidencia con el informe, Jaramillo destaca que mientras hay más de mil millones de personas que no logran satisfacer sus necesidades básicas de alimento, un tercio de la población mundial padece sobrepeso y obesidad, y problemas vinculados con una mala nutrición.

«El problema no es producir alimentos, sino garantizar el acceso -subraya Jaramillo-. No es un problema de disponibilidad de recursos, sino de buen manejo y administración, ya que alrededor del 30% de los que se producen se tiran». Según su visión, una dieta saludable no solo debe serlo para las personas, sino también para el ambiente.

Por ejemplo, distintos trabajos muestran la conveniencia de criar terneros «a pastizal»; en lugar de transformar el ambiente natural, se usan los pastos naturales sin sobrepastorearlos. Así se conserva la biodiversidad y las emisiones de carbono son mucho menores.

«A veces tumbamos bosque nativo para producir alimentos balanceados para alimentar al ganado -dice Jaramillo-. Eso tiene un impacto negativo en la salud y también en el medio ambiente. En el corto plazo, uno engorda a un animal con menos costos. Pero en análisis realizados en conjunto con el INTA demostramos que en el mediano largo plazo es mucho más rentable mantener una pastura natural, que es más resiliente a los impactos del cambio climático».

Para un adecuado manejo de la tierra, Jaramillo menciona la implementación inmediata y plena de la ley de bosques, que permitirá reducir emisiones de gases de efecto invernadero. Por otro lado, afirma que instrumentar incentivos para la producción de pastizales en gran escala podría ser una solución para el desarrollo sustentable y climáticamente inteligente en nuestro país, y un recurso para acceder a mercados cada vez más restrictivos.

Wall Street apostó en las PASO. El resultado no fue el esperado

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(A la luz de los resultados de las elecciones de ayer, lo que describimos en esta crónica del movimiento de los mercados el viernes resulta irónico. Pero… como advertíamos al final, hay que tener presente que cuando alguien compra un valor porque piensa que va a subir, hay otro que lo está vendiendo porque piensa lo contrario. La última palabra será dicha en unas horas…)

El viernes 9, la última jornada antes de las PASO, mostró que las elecciones primarias en la Argentina también son seguidas con atención en Wall Street. Más allá del mercado accionario local, pequeño aún para la región, vale la pena observar el desempeño en ese día de las acciones de empresas argentinas que cotizan en Nueva York: el ADR del Banco Macro se disparó 10,85%, el de Loma Negra 10,8%, y el del Grupo Financiero Galicia lo hizo en 9,2%, entre otros.

El alza respondió a elementos meramente locales, ya que los mercados externos cerraron con bajas. Lo confirma el hecho que el riesgo país argentino, medido por el J.P.Morgan, cayó un 2,6% a 872 unidades, lo que se reflejó en una importante mejora de los bonos soberanos (también registraron un alto volumen operado).

La suba estaría explicada por encuestas que trascendieron y que muestran una reducción en la diferencia que separa a la fórmula Fernández-Fernández de Macri-Pichetto. Esta versión fue recibida con entusiasmo por los funcionarios del gobierno de Macri.

Sin vocación de aguafiestas, en AgendAR debemos recordar el hecho obvio que en los mercados bursátiles, cuando alguien compra cualquier valor, en la expectativa de beneficiarse con un aumento del precio, algún otro lo vende, que está esperando una baja. El lunes sabremos quiénes tenían razón, pues las expectativas son siempre a corto plazo. Para saber qué pasará en definitiva con los valores de las empresas argentinas… habrá que esperar bastante más.

De todos modos, para cubrirse, el BCRA convalidó una nueva suba de la tasa de Leliq, que ascendió a 63,706% ¿Alcanzará?

Denuncian que el Estado retiene un subsidio para el desarrollo del litio jujeño

La prestigiosa periodista científica del diario La Nación, Nora Bär, pregunta en las redes sociales cómo puede ser que el ex Ministerio de Ciencia y Tecnología retenga un subsidio internacional, obtenido por la Dra. Victoria Flexer para desarrollar la tecnología del litio en la Puna jujeña. En AgendAR, que informamos del proyecto de industrialización del litio de la Dra. Flexer en septiembre del año pasado, nos hacemos la misma pregunta.

Una lección de economía práctica, con subtítulos

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Este video es un spot de otra campaña electoral, lejana a la nuestra. Pero, tal vez, no taan lejana