lunes, 22 junio, 2026 - 8:03 pm

Adriana Serquis: «Argentina es uno de los proveedores nucleares responsables en el mundo»

Adriana Serquis es la presidenta de la Comisión Nacional de Energía Atómica, organismo dependiente de la Secretaría de Energía que se ocupa de la investigación, desarrollo e innovación en las tecnologías nucleares y sus aplicaciones pacíficas desde el año 1950. En diálogo con Agencia Paco Urondo se refirió a las potencialidades de esa energía para el desarrollo del país. Agencia Paco Urondo: ¿Qué significado tiene, para nuestro país, tener tecnología atómica propia? Adriana Serquis: Poseer tecnología nuclear en el mundo significa pertenecer a un club de países específicos y poder establecer relaciones a nivel internacional. También tener la capacidad desarrollar estos conocimientos, tanto sea para aplicaciones en energía, que nos permitiría garantizar parte de la soberanía energética, como en el área tecnológica, con otras aplicaciones en salud, industriales. Implica un desarrollo que puede derivar en una cadena de valor mucho más amplia e importante, con un valor agregado diferente que lo distingue de cualquier otra tecnología. APU: ¿Qué sería pertenecer a un club de países específicos? A.S.: Pertenecemos a lo que se llama Nuclear Suppliers Group. A nivel internacional, este año lo lidera la República Argentina, el año que viene lo va a liderar Brasil. Lo hace como país con tercera posición, que no está alineado ni con un bloque ni con otro, hablo particularmente de China y de Estados Unidos.  Los países que tienen la potencialidad de poseer tecnología nuclear tienen muchas normativas para evitar la proliferación y la producción de armas. Siguiendo los acuerdos internacionales que hay, este grupo determina las normativas de exportación e importación de productos que puedan estar relacionados con esta proliferación. De esta manera, poder ser partícipes de esas discusiones implica que podamos tener un dominio o al menos una participación importante en la definición de esos intercambios. Por ejemplo, si nosotros necesitamos acero para una determinada industria, si ese acero tiene, a su vez, aplicaciones en el área nuclear, puede ser que tenga ciertas restricciones. El hecho de que nosotros tengamos normativas claras, de contabilidad y control de todos los materiales que poseemos, nos permite realizar estas transacciones sin caer en determinadas restricciones. Es muy importante poder estar en ese club, si querés, de países que determinan estas normativas.
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«La influencia que pudo haber tenido la energía nuclear y sus accidentes en el mundo, estadísticamente, es como comparar la seguridad a viajar en un avión a hacerlo por vía terrestre»
Reactores modulares, la apuesta nacional APU: Argentina es pionera en reactores modulares pequeños. ¿Cuáles son las ventajas que tienen y por qué el mundo los está mirando con tanto interés? A.S.: Porque, en principio, siempre existe el temor a las grandes centrales nucleares, con los antecedentes que hay. Siempre digo que, de todas maneras, la influencia que pudo haber tenido la energía nuclear y sus accidentes en el mundo, estadísticamente, es como comparar la seguridad a viajar en un avión a hacerlo por vía terrestre: uno tiene miedo de viajar en avión cuando, en realidad, es muchísimo más peligroso hacerlo por tierra. Al temor que genera en la sociedad, es importante señalar que hacer grandes centrales nucleares tiene problemas de financiamiento. Entonces, en cuanto a cumplir las metas de la transición energética de bajar la emisión, los reactores modulares pequeños permiten tener un financiamiento de menor escala. Permitiría financiar pequeños reactores que se pueden hacer, justamente, en forma modular, incrementando la potencia, por un lado y garantizando la seguridad, por el otro. Haciéndolo de otra manera, porque integran conceptos de lo que se llama seguridad pasiva, al sumar lo que se llama recipiente de presión de los componentes. Un diseño de funcionamiento que permitiría, ante cualquier eventualidad, se autoapague sin necesidad de contar con suplementos externos de energía eléctrica. Esto último es lo que, como en el caso de Fukushima, dio lugar a los problemas que ha tenido ese reactor: la falla de los sistemas auxiliares. También se pueden adaptar a diferentes necesidades aisladas de la red. Pienso en aplicaciones como la desalinización en lugares aislados, en lugares de nuestro país que están por fuera de la red eléctrica o, incluso, en otros nichos como la generación de hidrógeno, que ahora está tan de moda. En nuestro país, la Central Argentina de Reactor de Elemento Modulares (CAREM), es un proyecto pionero en el mundo. Si bien hay más de 70 proyectos con similares estilos, este es uno de los más avanzados. De hecho, salió el lunes de esta semana, un informe que así lo explica: tiene en este momento un 63% de avance en su construcción y de los otros proyectos, muchos, están solamente en papel. Es decir, siguen siendo una idea. Otros han avanzado en lo que se llama el licenciamiento, el haber tenido la aprobación de las autoridades regulatorias correspondientes de sus propios países, y algunos han empezado a hacer los diseños de ingeniería, pero hay solamente 2 en construcción de este estilo. Dentro de esta temática de los reactores modulares pequeños, realmente el CAREM es uno de los más avanzados en el mundo. Argentina representa una oportunidad única porque se lo piensa como el primer reactor de potencia, o sea, que genera energía eléctrica. APU: Calculo que eso, también, beneficia a nuestra industria. A.S.: Está íntegramente diseñado en nuestro país, tiene todas las capacidades nacionales, nos permite desarrollar una cadena de valor de la industria, metalmecánica, asociada, eléctrica, etc., de componentes de alta calificación. Hubo más de 1000 contratos con empresas argentinas que van desarrollando pequeños componentes. Algunos que requieren calificación nuclear y otros que requieren, simplemente, calificación de alta calidad, cumpliendo con ciertas estampas internacionales. Estamos bastante orgullosos de ese proyecto, como verás. Se le está apostando porque puede servirnos no sólo para las necesidades de nuestro país, sino como un bien exportable, así como ocurrió con los reactores de investigación en INVAP.
“A nivel mundial se está reevaluando la energía nuclear porque garantiza lo que se llama energía de base. Los otros tipos de energías, a partir de energías renovables, tienen el problema de la intermitencia”
APU: Hablabas de cuestiones de seguridad y no puedo dejar de traer el incendio en campos de General Rodríguez que afectó cables de alta tensión y el funcionamiento de Atucha, generando un montón de versiones. A.S.: Es una industria muy controlada, tiene niveles de seguridad altísimos. El incendio fue parte de la red eléctrica normal y el hecho de que se haya apagado la central fue parte de los protocolos de seguridad. Fue una consecuencia y no la causa del apagón, es importante señalarlo. Se entiende que existe ese miedo a nivel de la comunidad relacionado con un posible evento. Un evento tipo Chernobyl no es posible en nuestros tipo de centrales, quisiera aclararlo. El CAREM garantiza la seguridad pasiva, no depende de otros sistemas auxiliares. Por la forma en que está diseñado, integra dentro de lo que es el recipiente de presión todos los componentes auxiliares. Si alguna vez se puede visitar la obra, la verdad es que es una cosa muy impactante, cómo se presenta todo lo que es el contenedor de la parte donde se realiza la reacción nuclear para poder brindar energía eléctrica. Está realmente diseñado para que no haya ningún tipo de eventualidad. A los científicos y científicas nos cuesta mucho hablar de riesgo 0 porque eso no existe, pero la verdad, garantiza que no puede haber problema de seguridad en ese sentido, de un accidente que pueda contaminar más adelante. APU: ¿Qué puede aportar la energía nuclear? A.S.: A nivel mundial se está reevaluando la energía nuclear porque garantiza lo que se llama energía de base. Todos los otros tipos de energías, a partir de energías renovables, como pueden ser la solar o la eólica, tienen el problema de la intermitencia: no siempre está presente el viento, el sol tampoco. Esas fluctuaciones son las que dan origen, justamente, a los problemas que tienen las redes eléctricas. Las energías como la hidroeléctrica o la nuclear, garantizan una energía de base estable. Hay todo un análisis de sustentabilidad de cuánto es el porcentaje de energía de base que debe tener. Muchos países, inclusive Japón, están volviendo a pensar en tener nuevas centrales. Francia tiene un proyecto en el que hizo todo un análisis de escenarios posibles: de qué porcentaje de su matriz eléctrica debería ser nuclear y cuál debería ser parte de renovables para llegar a esa anhelada expectativa de emisiones 0 en cuanto a gases de efecto invernadero, que tanto están afectando, reconocido ya como un problema a nivel internacional el cambio climático. APU: Al respecto: ¿cómo está compuesta nuestra matriz energética y cuáles son nuestras posibilidades de mejorarla hacia tecnologías de menor emisión? A.S.: En este momento, la matriz energética de energía eléctrica tiene, todavía, más de un 70% todavía de base de gas natural, a través de las centrales. Muy poco, por suerte, de carbón, que es lo más contaminante que tenemos. Aún así, tenemos más del 70% de energías fósiles. El resto es energía hidráulica en un 20%, bastante energía eólica que fue aumentando en la matriz, y un 7% de energía nuclear. En principio, en algunos de los escenarios que se fueron planteando, hay que esperar que se terminen de hacer todos esos análisis, pero parecerían indicar que sería posible o deseable, aproximadamente, un 15%. Duplicar lo que tenemos ahora. Es uno de los escenarios posibles, no digo que sea el ideal. Como dije, eso está en evaluación, con lo cual no me quiero jugar a decir un número al respecto. Todo parecería indicar que, de seguir aumentando, implicaría duplicar nuestra capacidad de creación de energía eléctrica con energía nuclear. APU: ¿Y eso cómo se lograría? ¿Con la apuesta a los reactores modulares? A.S.: Creo que debería haber una combinación. Primero, porque los reactores modulares son pequeños. Este primer reactor tiene solo 32 megawatts, pensá que una gran central de las nuevas tiene 1200, las centrales nucleares nuestras tienen entre 600 y 800 dependiendo si es Embalse, Atucha 1 o 2. Dependiendo de cómo termine siendo ese análisis creo que, en paralelo, se puede dar la construcción de una central grande de potencia y, simultáneamente, empezar a ver los nichos donde los reactores modulares pequeños deberían funcionar. Si aislados de la red, si para estas funciones específicas, como puede ser tener hidrógeno. Ahí, incluso, interviene el negocio de la exportación de estas centrales, contribuyendo con este proceso en otros países, tanto sea de América Latina como de otros países del mundo.
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Atucha
APU: Hablabas de cuestiones de seguridad y no puedo dejar de traer el incendio en campos de General Rodríguez que afectó cables de alta tensión y el funcionamiento de Atucha, generando un montón de versiones. A.S.: Es una industria muy controlada, tiene niveles de seguridad altísimos. El incendio fue parte de la red eléctrica normal y el hecho de que se haya apagado la central fue parte de los protocolos de seguridad. Fue una consecuencia y no la causa del apagón, es importante señalarlo. Se entiende que existe ese miedo a nivel de la comunidad relacionado con un posible evento. Un evento tipo Chernobyl no es posible en nuestros tipo de centrales, quisiera aclararlo. El CAREM garantiza la seguridad pasiva, no depende de otros sistemas auxiliares. Por la forma en que está diseñado, integra dentro de lo que es el recipiente de presión todos los componentes auxiliares. Si alguna vez se puede visitar la obra, la verdad es que es una cosa muy impactante, cómo se presenta todo lo que es el contenedor de la parte donde se realiza la reacción nuclear para poder brindar energía eléctrica. Está realmente diseñado para que no haya ningún tipo de eventualidad. A los científicos y científicas nos cuesta mucho hablar de riesgo 0 porque eso no existe, pero la verdad, garantiza que no puede haber problema de seguridad en ese sentido, de un accidente que pueda contaminar más adelante. APU: ¿Qué puede aportar la energía nuclear? A.S.: A nivel mundial se está reevaluando la energía nuclear porque garantiza lo que se llama energía de base. Todos los otros tipos de energías, a partir de energías renovables, como pueden ser la solar o la eólica, tienen el problema de la intermitencia: no siempre está presente el viento, el sol tampoco. Esas fluctuaciones son las que dan origen, justamente, a los problemas que tienen las redes eléctricas. Las energías como la hidroeléctrica o la nuclear, garantizan una energía de base estable. Hay todo un análisis de sustentabilidad de cuánto es el porcentaje de energía de base que debe tener. Muchos países, inclusive Japón, están volviendo a pensar en tener nuevas centrales. Francia tiene un proyecto en el que hizo todo un análisis de escenarios posibles: de qué porcentaje de su matriz eléctrica debería ser nuclear y cuál debería ser parte de renovables para llegar a esa anhelada expectativa de emisiones 0 en cuanto a gases de efecto invernadero, que tanto están afectando, reconocido ya como un problema a nivel internacional el cambio climático. APU: Eso lleva a preguntarte, entonces, cómo está compuesta nuestra matriz energética y cuáles son nuestras posibilidades de mejorarla hacia tecnologías de menor emisión. A.S.: En este momento, la matriz energética de energía eléctrica tiene, todavía, más de un 70% todavía de base de gas natural, a través de las centrales. Muy poco, por suerte, de carbón, que es lo más contaminante que tenemos. Aún así, tenemos más del 70% de energías fósiles. El resto es energía hidráulica en un 20%, bastante energía eólica que fue aumentando en la matriz, y un 7% de energía nuclear. En principio, en algunos de los escenarios que se fueron planteando, hay que esperar que se terminen de hacer todos esos análisis, pero parecerían indicar que sería posible o deseable, aproximadamente, un 15%. Duplicar lo que tenemos ahora. Es uno de los escenarios posibles, no digo que sea el ideal. Como dije, eso está en evaluación, con lo cual no me quiero jugar a decir un número al respecto. Todo parecería indicar que, de seguir aumentando, implicaría duplicar nuestra capacidad de creación de energía eléctrica con energía nuclear. APU: ¿Y eso cómo se lograría? A.S.: Creo que debería haber una combinación. Primero, porque los reactores modulares son pequeños. Este primer reactor tiene solo 32 megawatts, pensá que una gran central de las nuevas tiene 1200, las centrales nucleares nuestras tienen entre 600 y 800 dependiendo si es Embalse, Atucha 1 o 2. Así que no hay tiempo de competir, hacer la cantidad de reactores modulares pequeños para poder llegar a ese número. Dependiendo de cómo termine siendo ese análisis creo que, en paralelo, se puede dar la construcción de una central grande de potencia y, simultáneamente, empezar a ver los nichos donde los reactores modulares pequeños deberían funcionar. Si aislados de la red, si para estas funciones específicas, como puede ser tener hidrógeno. Ahí, incluso, interviene el negocio de la exportación de estas centrales, contribuyendo con este proceso en otros países, tanto sea de América Latina como de otros países del mundo.

La energía nuclear y la construcción de reactores: un punto clave en las relaciones Argentina-Brasil

Las relaciones bilaterales entre Argentina y Brasil han ido profundizándose a lo largo de los años y en múltiples aspectos, destacando la energía nuclear como uno de los campos impulsados por los gobiernos de ambos países. Tal es así que, desde la firma del Acuerdo de Guadalajara para el Uso Exclusivamente Pacífico de la Energía Nuclear entre Argentina y Brasil, los procesos de cooperación en materia nuclear lograron progresar en miras de generar avances tecnológicos, económicos y sociales en ambos países. Este acuerdo, firmado el 18 de julio de 1991, dio lugar a la Agencia Brasileño-Argentina de Contabilidad y Control de Materiales Nucleares (ABACC). Esta agencia se consolidó, puntualmente, con el objetivo de “administrar y aplicar el Sistema Común de Contabilidad y Control de Materiales Nucleares (SCCC) en ambos países para verificar que estos materiales no sean desviados hacia fines no autorizados, como armas nucleares u otros dispositivos nucleares explosivos”. En otras palabras, el impulso para su establecimiento fue la no proliferación nuclear en América Latina, así como también la cooperación en el sector con fines estratégicos y productivos. Dirigida por una Comisión como máxima autoridad, está conformada por cuatro miembros provenientes de las Cancillerías y de las Autoridades Nacionales de salvaguardias de Argentina y Brasil.
Al día de hoy, a 32 años de este hito bilateral, Argentina y Brasil cooperan no sólo en la verificación mutua de sus actividades nucleares, sino también en una serie de proyectos conjuntos para “explotar” el valor estratégico de la relación, tal y como lo son las construcciones de los reactores RMB (Reactor Multipropósito Brasileño) y RA-10 (Reactor Nuclear Argentino Multipropósito).

El RMB, RA-10 y el rol del INVAP

A finales del 2017, Argentina y Brasil firmaron un contrato para ejecutar este proyecto, puntualmente entre el INVAP y la Fundación Parque de Alta Tecnología de la Región de Iperó y Adyacencias (Fundación PATRIA), con el objetivo de desarrollar en cada país y de forma conjunta dos reactores de investigación similares de 30 MW: el RMB y el RA-10. En este marco, la empresa argentina proveería la ingeniería para la construcción del reactor RMB, además de ser la encargada de llevar a cabo la construcción del Reactor Argentino junto a la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA), especializada en desarrollar proyectos tecnológicos en diversos campos, incluyendo la energía nuclear, tecnología espacial, tecnología para la salud, entre otras.
INVAP posee su sede central en San Carlos de Bariloche y cuenta con diversas instalaciones a lo largo de la Argentina, ubicadas en Córdoba, Neuquén, Buenos Aires, Campana y Rosario, entre otros. Asimismo, posee subsidiarias y representaciones en distintos países, lugares en donde ha buscado posicionarse estratégicamente e impulsar sus exportaciones, como Estados Unidos, Argelia, Holanda o Australia, entre otros. Puntualmente, la obra civil del Proyecto RA-10, que comenzó en 2016, se localiza en el Centro Atómico Ezeiza (Provincia de Buenos Aires), la cual incluye el diseño, construcción, montaje y operación del reactor nuclear multipropósito.
INVAP
Según su experiencia, el objetivo de la empresa es que, a través de la construcción de este tipo de proyectos tecnológicos en diversas áreas, se pueda “mejorar la calidad de vida de las personas y aportar al desarrollo sustentable”. Partiendo desde este punto, INVAP buscó asegurarse de que el Reactor Nuclear Argentino Multipropósito RA-10 logre superar las expectativas de la empresa y posicionarlo como el principal abastecedor de radioisótopos medicinales y tecnología de punta en América Latina. Esto se debe a que el RA-10 es un reactor de investigación, puntualmente de producción de radioisótopos, comúnmente utilizados en la investigación básica y el desarrollo de la tecnología en el ámbito de la salud. De manera similar, el Reactor Multipropósito Brasileño tiene diversas finalidades estimadas para la industria nuclear, asociada con el área de la salud y sus servicios. Promete asegurar el autoabastecimiento de radioisótopos de uso médico en su país y en la región, tal y como el RA-10 busca promover nuevas “investigaciones en ciencias básicas y aplicaciones basadas en el uso de técnicas neutrónicas avanzadas”. En este contexto, entonces, ¿por qué es importante el rol que cumple el INVAP, buscando impulsar la industria nacional en energía nuclear?
Mapa de proyectos nucleares de INVAP desarrollados a través del mundo
La industria nuclear no solo tiene una ventaja productiva, que es la capacidad de generar energía con bajo impacto ambiental y de manera sustentable, sino que también Argentina ha sido pionera en la misma, formalizando la actividad del sector el 31 de mayo de 1950 con la firma del Decreto Nº 10.936. El mismo manifiesta que “el progreso de la energía atómica no puede ser desconocido por el Estado”, destacando la relevancia de esta industria y sus componentes estratégicos para un país. Desde su momento hasta el día de hoy, Argentina ha buscado impulsar el sector nuclear de diversas formas, destacando la construcción de tres centrales nucleares, un reactor nuclear de potencia íntegramente nacional, y un reactor multipropósito conjunto con Brasil. Asimismo, se destacan múltiples empresas y agencias nacionales con presencia regional y mundial, como las ya mencionadas INVAP, CNEA, entre otras. La construcción RA-10 fue una piedra angular en la industria nuclear argentina, más aún considerando que se planea inaugurar el próximo año. No solo es desarrollado íntegramente en Argentina entre la CNEA y el INVAP, sino que también cuenta con un aporte de más del 80% de empresas e instituciones locales en tecnología y servicios asociados, promoviendo que la Argentina se convierta en uno de los pocos países del mundo que construyen sus propios reactores y se insertan internacionalmente en el mercado, en una industria en auge y con múltiples beneficios para el medioambiente. Argentina ha demostrado su capacidad productiva, tecnológica y proyectual en distintas áreas específicas del sector, destacando una labor fundamental en la generación de radioisótopos, elemento esencial (y escaso) para tratamientos medicinales, entre otros usos. Además, el hecho de que sean producidos localmente brinda un margen de maniobra mayor para el país, reduciendo los riesgos de desabastecimiento y los costos para la producción de radiofármacos o la realización de exámenes, considerando que los radioisótopos son comúnmente importados. En un contexto de crecimiento de la demanda interna de radioisótopos y un impulso por mejorar los diagnósticos y tratamientos médicos, Argentina encuentra en la energía nuclear la posibilidad de ubicarse internacionalmente en el mercado y asumir una posición de liderazgo como exportador de radioisótopos. Tal y como lo expresó en una entrevista el gerente del proyecto RA-10, ingeniero Herman Blaumann, “mientras países como Alemania, Bélgica, Países Bajos y Canadá cierran reactores nucleares con fines científicos, nosotros acá vamos a inaugurar uno que permitirá producir radioisótopos para cubrir las necesidades nacionales y también internacionales, ya que hay muchos países interesados en comprar este producto escaso a nivel mundial. Es una oportunidad estratégica para convertir al país en el principal productor de este elemento fundamental para la medicina nuclear. Según algunas estimaciones, podría llegar a exportar molibdeno 99 hasta por 50 millones de dólares anuales”.

El embajador argentino en Beijing, Vaca Narvaja pidió a China que financie el 100% de Atucha III

El embajador argentino en China, Sabino Vaca Narvaja, solicitó este martes al gobierno de Xi Jinping que financie la totalidad de la construcción de Atucha III, la cuarta central nuclear nacional que se emplazará en la localidad bonaerense de Lima.
Vaca Narvaja destacó la importancia del desarrollo de Atucha III, al encabezar junto con las autoridades chinas el acto por el 40º aniversario de la Corporación Nuclear Nacional de China en el Extranjero (CNOS). Asimismo, el embajador mantuvo una reunión de trabajo con el presidente de la Corporación Nacional Nuclear de China (CNNC), Gu Jun, en la que le solicitó que su país financie el 100% de la construcción de Atucha III dada la situación económica de la Argentina.

¿Cuánto costará Atucha III y cómo se pagará?

La inversión será de u$s8.300 millones para una obra que se desarrollará en un plazo estimado de ocho años y medio. Según pudo saber este medio, el financiamiento original previsto era por el 85% de la obra, pero desde hace meses que los funcionarios argentinos abogan por cubrir el total. Para ello, habrá que reacondicionar otra vez los términos de los documentos suscriptos con el consorcio de bancos chinos liderado por el Banco Industrial y Comercial de China (ICBC). Las nuevas condiciones implicarían un período de gracia similar al que demora la construcción y puesta en marcha (ocho años), con lo cual, el crédito por la cuarta central se pagaría con la venta de la energía limpia generada en el país, sin desembolsar un solo dólar.
«Para la Argentina poner en marcha el proyecto de la cuarta central nuclear implicaría robustecer nuestras reservas, dinamizar la industria y la construcción, generar 7.000 puestos de trabajo y desarrollar aún más al sector nuclear», indicó Vaca Narvaja.
Atucha III se trata de la mayor inversión china en la Argentina, por delante de las represas en Santa Cruz, que en las últimas recibieron el segundo desembolso por unos u$s500 millones prometidos de los pagos atrasadosAtucha III tendrá una potencia eléctrica bruta de 1.200 MW, durará 60 años de generación continua de energía y abastecerá de electricidad al equivalente de 11 millones de argentinos. El embajador recordó que se trata de una iniciativa impulsada durante la primera presidencia de Cristina Fernández de Kirchner y remarcó que el desarrollo de Atucha III también contribuirá a «la formación de cuadros técnicos y el crecimiento de instituciones y empresas como Nucleoeléctrica Argentina, Invap, Nuclearis, Conuar, Impsa», entre otras. Además, Vaca Narvaja destacó la importancia de la transferencia tecnológica, que el 40% de componentes serán de fabricación local y que se impulsaría también el desarrollo del primer prototipo de reactor nuclear Carem. Fuentes oficiales estimaron la iniciativa geneará u$s500 millones solo de insumos comprados a la industria metalmecánica nacional.
«Tal como dijera el director general del Organismo Internacional de Energía Atómica, el argentino Rafael Grossi, los reactores ‘Hualong están a la vanguardia internacional y son totalmente seguros’, por lo que a lo largo de estos 40 años la cooperación con CNNC se ha consolidado como una excelente estrategia para combatir la crisis energética a la que nos enfrentamos», señaló el funcionario.

¿Qué es el reactor Hualong One?

El reactor de tecnología Hualong One (HPR-1000) utilizará uranio enriquecido como combustible y agua liviana como refrigerante y moderador. Este tipo de reactor cumple con todos los requisitos estipulados por el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) e incorpora todos los avances en materia de seguridad establecidos en la última década. En febrero de 2021 fue puesto en marcha el primer reactor Hualong One en la provincia Fuqing de China y el 20 de mayo de ese año entró en operación la central nuclear de Karachi en Pakistán, siendo la primera unidad Hualong One fuera de China. En China hay otros 37 reactores en construcción en 7 provincias y uno más en Pakistán.

El origen de la cuarta central nuclear

El proyecto para la construcción de la Central Nuclear Atucha III fue incluido en el V Diálogo Estratégico para la Cooperación y Coordinación Económica firmado por ambas cancillerías el 27 de enero, en el marco de la visita del presidente Alberto Fernández a Beijing. Asimismo, en la declaración conjunta firmada entre ambos presidentes, se destacaba la cooperación nuclear para usos pacíficos en diversos campos como medicina nuclear y generación de energía. Pero el contrato entre Nucleoeléctrica Argentina (NASA) y CNNC se firmó el 1 de febrero de 2022,. y todavía requiere la aprobación de ambos gobiernos. Ese contrato EPC (ingeniería, compras y construcción) prevé la provisión de la ingeniería, construcción, adquisición, puesta en marcha y entrega de una central del tipo HPR-1000, que utilizará uranio enriquecido como combustible y agua liviana como refrigerante y moderador. El proyecto Atucha III fue dispuesto por la ley 26.566 del 2009 y se encuentra incluido en el acuerdo firmado con China en 2014, ratificado por el Congreso nacional como la Ley 27.122. “Esta inclusión fue ratificada por ambos países el 18 de abril de 2017 y el 27 de enero de 2022, respectivamente”, señalaron desde NASA. En ese marco, el embajador dijo que «la cooperación nuclear con China es clave para enfrentar los desafíos energéticos y económicos». «Debemos apuntalar una transición energética hacia fuentes de energías no contaminantes y es allí donde la energía nuclear es un activo estratégico», manifestó Vaca Narvaja, quien resaltó la coincidencia con Grossi y con la activista Greta Thumberg en ese sentido. Desde la embajada argentina en China recalcaron que pedir el 100% de la financiación «se está hablando hace tiempo», pero aclararon que este «no fue un pedido formal», porque ese pedido formal, estiman, llegará cuando los empresarios orientales y el gobierno de Xi Jinping exprese públicamente la «voluntad» de aceptarlo. «Es algo que se va construyendo», afirmaron a este cronista. En tanto, el embajador aseguró que obras como la central nuclear de Atucha III son «activos generacionales», porque «van a perdurar en el tiempo con impacto en varias generaciones».

Pampa III: Se renueva la cooperación bilateral con México para su producción

La Feria Aeroespacial México (FAMEX) celebra este año su quinta edición del 26 al 29 de abril en la Base Aérea Militar Nº. 1 de Santa Lucía, México. La Cancillería a través de la Subsecretaría de Promoción de Comercio e Inversiones convocó a empresas argentinas del sector Aeroespacial a una Misión Comercial para acudir a la exposición que cada dos años organiza la Secretaría de Defensa Nacional mexicana. El general Javier Sandoval Dueñas (Fuerza Aérea de México) es el presidente de FAMEX, invitó a 40 jefes de Estado Mayor de Fuerza Aérea de distintos naciones y correspondió al brigadier general Xavier Isaac representar al país con una responsabilidad adicional dado que no habrá autoridades del ministerio de Defensa.
El ministro Jorge Taiana visitó México el año pasado con motivo del Diálogo Estratégico Interministerial y en aquella oportunidad se habló de cooperación bilateral, especialmente para dar un impulso a las industrias de defensa en proyectos específicos. Tocará a Isaac cumplir el mandato de aquellas bases que plasmó Taiana, en concreto involucra tanto al jet IA-63 Pampa III y al entrenador básico IA-100 Malvina.
Vocero calificado, la fuerza opera en la renovada Base Aérea Río Gallegos un número modesto de Pampa III (tres aviones) que expresan la visión estratégica de proyección hacia el Sur, hacia el Atlántico, las islas y la Antártida, más que disuasión letal.
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Los organizadores anunciaron que habrá alrededor de 70 aeronaves en exposición estática, que son tanto militares como civiles, algunas de entrenamiento y otras de aviación comercial. No estará el avión insignia de la Fábrica Argentina de Aviones (FAdeA). Sea por costos de la operación de traslado, pobre visión comercial o ambas razones, el jet de entrenamiento avanzado y de combate liviano, IA-63 Pampa III Block 2 se verá sólo en fotos y algún ejemplar a escala de aeromodelismo. Es cierto que la mayoría de los interesados de la región conoce la aeronave, vieron dos en la exposición FIDAE 2022 realizada en Chile, pero también lo es que el leitmotiv de toda feria aeronáutica no es otro que acercar el avión operativo al contacto directo con clientes potenciales. Ausencia inexplicable de un producto que alcanzó la serie, recibió la certificación completa de la Dirección General de Aeronavegabilidad Militar Conjunta (DIGAMC), requisito esencial para la exportación y con 5 unidades ya entregadas a la Fuerza Aérea Argentina.
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Los mercados potenciales del Pampa –su precio ronda los u$s15 millones– son Colombia, Ecuador, Guatemala, Honduras, México, Paraguay, Uruguay, Nigeria, Camerún, Malí, Senegal y se sumó recientemente otro posible cliente, la Fuerza Aérea de Filipinas. ¿Hay futuro para el Pampa III en México? Sí, todavía está vigente aquella propuesta generada en 2019 y actualizada en la última reunión bilateral de 2022 de compartir la producción del Pampa, con algunas partes a integrar en suelo azteca. La coproducción puede cuajar en ambas partes, un beneficio es que la planta motriz del Pampa se fabrica en las instalaciones de Honeywell Aerospace de Chihuahua, México.La iniciativa incluía que FAdeA asesoraría o desarrollaría parte del proyecto mejicano para fabricar el primer turbohélice ligero de entrenamiento Azteca 1. El último punto tiene una ventaja para FAdeA, ahora cuenta con el desarrollo alcanzado por el entrenador básico IA-100 Malvina que, aunque no está equipado con motorización turbohélice tiene un motor Lycoming de 260 HP con capacidades acrobáticas y certificación FAR-23, requisitos impuestos por los aviadores militares criollos.El vicepresidente de FAdeA Franco Giuggiiolini, asistirá a FAMEX en representación de la titular de la empresa pública, Mirta Iriondo, más ocupada en la gestión doméstica y la docencia que en promocionar y vender la aeronave insignia que tanto esfuerzo ha demandado a trabajadores y dinero al bolsillo de los contribuyentes. “FAdeA es una empresa y su objeto es la rentabilidad con el adicional del desarrollo tecnológico del país”, remarcan a coro desde el sector aeroespacial privado asistentes a la feria mexicana. Un puñado de pymes especializadas nacionales acudieron; con recursos propios; a la convocatoria y expondrán sus capacidades industriales en el pabellón E junto a las empresas nacionales, públicas FAdeA e Invap. La fábrica cordobesa tiene varios modelos de negociación para colocar el Pampa III, venta con soporte logístico y mantenimiento, venta con coproducción, cofabricación de conjuntos y hasta operaciones de leasing (pay per hour); un formato que ganó espacio en el nicho del entrenamiento en fuerzas aéreas de países desarrollados.

Rusia aprueba su primer SMR nuclear para 2028

La agencia atómica rusa, Rosatom, anunció este viernes que construirá su primer pequeño reactor nuclear (SMR por sus siglas en inglés) con emplazamiento terrestre en la región de Yakutia, en el Lejano Oriente ruso, con el objetivo de ponerlo en funcionamiento en 2028. Rosatom informó de que su subsidiaria, Rosenergoatom, recibió la licencia para construir la planta atómica en el distrito de Ust-Yanski, bañado por el mar de Láptev (Océano Glacial Ártico), señala el comunicado. La planta, que permitirá generar energía a precios mucho más baratos que el carbón, incluirá un reactor nuclear de agua RITM-200 con 55 megavatios de potencia. Esos reactores han demostrado ya su fiabilidad en las duras condiciones climatológicas del Ártico ruso a bordo de los modernos rompehielos, precisa la nota.

Antes, en grandes buques rompehielos

Destaca que dichos reactores son de construcción modular, a lo que hay que sumar los cortos plazos de instalación, comparado con las centrales de gran potencia. “La decisión del regulador ruso es significativa para la industria nuclear. (…) confirma una vez más el indudable liderazgo de la tecnología nuclear rusa”, dijo Alexéi Lijachev, director general de Rosatom. Las obras preliminares ya han comenzado en el lugar, adonde se han trasladado más de 2.000 toneladas de material de construcción, agregó. El primer reactor de pequeña potencia se instaló en la central eléctrica nuclear flotante “Académico Lomonósov”, que comenzó a generar energía en mayo de 2020 en el puerto de Pevek (región de Chukotka), cerca del estrecho de Béring. Organizaciones ecologistas han criticado duramente esos reactores, que consideran altamente peligrosos para el medio ambiente, aunque Rosaton mantiene que dicha planta fue construida a prueba de tsunamis y icebergs. Comentario AgendAR: Es un PWR chiquito muy convencional, un motor de submarino «desnavalizado», no un verdadero SMR con predominio de seguridad pasiva. La Rolls Royce, con más de 90 submarinos nucleares fabricados, está haciendo desarrollos parecidos. Y creo que les va a ir bien a ambos, por escala de fabricación y porque la industria nuclear prefiere lo convencional y probado, a condición de que se logre bajar la inversión inicial.

Daniel E. Arias

El IA-100 Malvina de FAdeA empieza a entrar en el mercado internacional

El gobierno de Paraguay -y no es el único- está interesado en el IA-100 Malvina, avión de la FAdeA (Fábrica Argentina de Aviones) aún en desarrollo. En síntesis apretada, el Malvina nació para salvar a la FAdeA, que a su vez podría salvar no poco, o al menos un poco, al país. En un mundo de capitales hiperconcentrado, donde casi no quedan marcas ni países aeronáuticos medianos, el que todavía los diseña, fabrica y exporta sube un peldaño en las cadenas alimenticias. Pero ésta en particular no es una escalera de plata sino de prestigio: si el Malvina lograra copar el mercado mundial de aviones militares de entrenamiento primario, lograría vender… ¿200 aviones, con toda la furia? No es mucho dinero, pero sí un notable cambio de imagen internacional. Y eso abre otras puertas. Sería una maravilla, porque en su casi siglo de vida, la vieja fábrica aeronáutica estatal cordobesa diseñó algunos aviones notables, pero de esos produjo muy pocos, y jamás en cantidad y en general sin salir del mercado interno, con la Fuerza Aérea vendiéndole endogámicamente a la Fuerza Aérea. Y sólo a veces. Del entrenador primario DL-22, uno de los poquísimos aviones 100% argentinos, desde la célula (conjunto del fuselaje y las alas) al motor y la aviónica, se construyeron 201 unidades entre 1944 y 1950. Del Pucará de CAS-COIN (apoyo cercano a infantería y contrainsurgencia), 110 unidades, y sin ánimo de exportación alguno, pese que el aparato es tan bueno que entre 1969 y 1991 se recibieron pedidos externos desde 9 países y por más de 270 unidades. Hasta la Boeing quiso fabricarlo bajo licencia, y no le dimos bola. En cambio este proyecto, el IA-100, nació civil y para exportación. Si la FAdeA logra vender sus primeros IA-100 a la región, va a estar en esa posición en la que otra empresa estatal argentina, INVAP, estuvo en 1985 cuando ganó la licitación por el reactor nuclear NUR, en Argelia. Era una posición más peligrosa que prometedora. Casi medio siglo más tarde, con plantas mucho más ambiciosas que la de Argelia funcionando en Perú, Egipto, Australia, Arabia Saudita, una en diseño en Holanda y varios países más tocando timbre para preguntar, INVAP es el más respetado proveedor de reactores multipropósito del mundo. Sin embargo, no tiene la vaca atada. La venta de reactores que no fabrican electricidad sino radiofármacos y recursos humanos se parece a la de mitras y báculos papales: con una operación, te salvás 5 o 6 años, pero los sumos pontífices suelen durar bastante más. Hay que diversificarse, y la ingeniería nuclear es un buen lugar para ello porque contiene todas las otras ingenierías. Hoy INVAP ostenta 8 satélites exitosos, algunos muy complejos y dos -los SAOCOM de la CONAE- francamente revolucionarios. Se ha vuelto un emergente en el mundillo aeroespacial, donde hay constructores medianos (como Turquía) que la buscan como socio tecnológico. En 2003 empezó a diseñar radares militares y civiles de todo tipo, está radarizando casi todo el país y acaba de despachar sus primeras exportaciones a Nigeria. Nadie dice que FAdeA esté obligada a repetir semejante trayectoria. Pero en 1985 INVAP era una firmita desconocida, dependiente de un Programa Nuclear en crisis que ya no hacía obras ni daba contratos, y lo más probable era que terminara cerrando. De hecho, desde 1989 hasta 2017, estuvo varias veces al borde de quebrar. Siempre se salvó en el último minuto, y siempre exportando. Tampoco la Fuerza Aérea le pide material a la que fue SU fábrica. No lo hace desde 1983. Prefiere importar descartes de la OTAN. De modo que lo relevante del IA-100 es el cambio de dueños, de objetivos y de métodos de esta planta cordobesa. FAdeA hoy asume que la FAA le queda chica como mercado desde hace… ¿décadas’ Hay que salir al mundo, y con un producto de nicho en un área de vacancia. Y la que eligió FAdeA es la de un avión para la formación inicial de pilotos militares, útil en sus primeras -y emocionantes- 40 a 100 horas de vuelo. Hay varios aviones en ese rol en el mundo, pero por diversos motivos ninguno es lo suficientemente bueno, duradero y/o barato. Queda dicho que si el Malvina demuestra ser todo eso, se dirá que fue el avión que salvó la última constructora industrial de aviones que nos queda. Lector/a: tuvimos dos fábricas privadas grandes, Aeroboero y Chincul, pero -valga la contradicción- no sobrevivieron a nuestro primer presidente aviador, don Carlos Menem. Y tampoco la vieja Fábrica Militar de Aviones (FMA), porque tras intentar cerrarla, el susodicho negoció regalársela a la Lockheed, que fingía que fabricaba Pampas, y además nos cobraba por ello. En 2027 esta planta cordobesa cumplirá 100 años de glorias y de sombras, y por sombras me refiero a 43 proyectos propios que produjeron 5 aviones bastante o muy buenos, fabricados en series entre chicas y minúsculas, y discontinuados prematuramente. ¿Se puede romper con este karma? Si se juzga a la fábrica por su proyecto más memorable, el caza Pulqui II, no sabe si ponerlo con las luces o las sombras: entre 1950 y 1953 pudo ser el mejor monoposto de combate del mundo y tuvo pedidos internacionales por más de 300 unidades, o -mejor aún- de fabricación bajo licencia (de la Fokker y luego de la Lockheed). Sin embargo, se lo dejó morir en la nada tras 5 sucesivos prototipos. Si uno juzga a la fábrica por su proyecto potencialmente más rentable, el transporte biturbohélice liviano Guaraní II, éste pudo ser para la aeronáutica criolla lo que el Bandeirante fue para Embraer en los años ’60 y ’70: el trampolín para volverse un constructor de alcance mundial. Pero mientras Embraer vendió centenares de Bandeirantes a decenas de fuerzas aéreas y a aerolíneas de cabotaje, y algunos todavía vuelan, aquí se construyeron 35 Guaraníes y chau, de baja, a matarlo. Eso sí, como la Fuerza Aérea siempre necesita andar moviendo personal entre sus diversas bases, ahora se compró 12 Beechcraft Huron biturbo viejos de solemnidad, y lo celebra. No vale la chicana de que la fábrica de Córdoba nunca se pierde la oportunidad de perderse una oportunidad. No es cosa de la planta. Todas las decisiones de no construir o de cancelar fueron de la Fuerza Aérea, la iniciativa -criminal- de concesionar la planta a Lockheed la tomó un presidente elegido en democracia (no repetiré ese apellido), y la de discontinuar los drones SARA junto a INVAP y el IA-100, los proyectos más interesantes luego de renacionalizada la fábrica en 2011, la tomó otro presidente elegido en democracia, Mauricio Macri. No falla la fábrica: falla toda nuestra clase dirigente, ésa que Jorge Sabato, el padre ideológico del viejo Programa Nuclear Argentino, llamaba «una burguesía chanta», que construye su fortuna no con apuestas tecnológicas sino con la venta de naturaleza cruda, negociados, privatizaciones y/o golpes de estado, o de mercado. Entre 1927 y 1982 esa clase permitió la existencia de una industria de defensa de enorme importancia para el desarrollo de la industria nacional a secas. Pero luego de la derrota de Malvinas eligió perder ambas. En 2011 FAdeA tardó unos años en reconstituirse desde los pedazos que dejó Lockheed. Cuando logró hacerlo, trajo expertise de INVAP y se puso a diseñar los drones del proyecto SARA (Sistema Aeronáutico Robótico Argentino) y esa bella idea lateral, el IA-100, para hacer un nuevo avión argentino de uso dual con mucho componente nacional. Eso tras 40 años de no construir ni Pucas ni Pampas ni un carajo. El intento desató vendetta. Entre 2016 y 2020 FAdeA la dirigieron una abogada riojana, luego un lechero cordobés y finalmente un jefe de personal de FIAT. No podían cerrar la FAdeA, o llamar nuevamente a Lockheed, era demasiado alevoso. Pero siguieron instrucciones escritas originalmente en inglés. En el Palacio San Martín hay buenos traductores, y en otra cancillería, llamada popularmente Whitehall, todavía recuerdan que en 1982 aquí le hundimos 6 o 7 naves a la OTAN, según quién cuente. ¿Y van a dejarnos hacer aviones? Los mentados decapitaron todo proyecto militar o dual, echaron con jubilaciones anticipadas a la mitad del personal más antiguo y experto («por caro») y condenaron a la FAdeA a vegetar como taller aeronáutico de chapa y pintura para -entre otros clientes- la low-cost Airbondi, el nombre de cuyo dueño tampoco repetiré, por no lechucear el artículo. Desde 2020 FAdeA la dirige Mirta Iriondo, máster en Física aplicada a Ingeniería, y luego directora del área de Planificación Industrial y de Servicios para la Defensa y subdirectora de Investigación Científica y Desarrollo Tecnológico en el Ministerio de Defensa. Fue también la primera decana de la Facultad de Matemática, Astronomía, Física y Computación (FaMAF) de la Universidad Nacional de Córdoba (UNC). Y antes de ser todo eso, fue una piba de 20 años desaparecida una semana en El Vesubio y un año entero en La Perla. Su maestría la ganó en Suecia, como sobreviviente y refugiada. Era cantado que Iriondo, con una maestría anterior en resucitar, resucitaría el proyecto IA-100, cancelado por la boga, el lechero y el jubilador. De modo que el IA-100, y probablemente algún dron de observación para el Ejército Argentino del que hablaré cuando lo presenten, sean el modo de FAdeA de recobrar la credibilidad dentro de su país, y habida cuenta de la animadversión de la Fuerza Aérea contra el «compre nacional», ésta credibilidad tal vez tenga que ganarse afuera. Donde, con el perdón de Carlitos, que murió en un avión, hacer aviones todavía es ser Gardel. Y esa es historia por escribirse. Por eso a AgendAR le interesa que un general paraguayo haya pasado a preguntar cómo andaba el Malvina. A nosotros ese avioncito nos interesa también. Pero hablemos del producto. Lo primero que impresiona del IA-100 es lo lindo que es, aún si uno sólo lo vio aterrizado, y es inevitable recordar aquella frase famosa de Marcel Dassault, el diseñador del Mirage III: «Un avión lindo vuela bien». Lo segundo -Dassault no mentía- es la facilidad con que el Malvina se sube, elegante, al aire, casi sin tomar carrera: es como si no pesara nada o como si su motor tirara el doble de su potencia nominal. Ahí hay aerodinámica a carradas. Yo vi despegar, ingrávido, el modelo de demostración tecnológica, propulsado por un banal motorcito pistonero Lycoming de 180 HP. Parecía flotar. Me puedo imaginar cómo volará con una versión más polenta de esa misma marca, la de 260 HP. Lo tercero es que aún antes de haber sido homologado por las autoridades militares argentinas, el comandante de la Fuerza Aérea Paraguaya, general Arturo González Ocampo, firmó una declaración de interés por la adquisición de la nave con el ing. Franco Giuggioloni, vicepresidente de FAdeA. OK, no es una orden de compra. Pero arrima la bocha. Perú está interesado, también Uruguay, quizás México. El Malvina es una rareza mundial, con su 60% de componentes nacionales que cuestan pesos, no dólares. Hoy, cuando los aviones chicos se arman con componentes de anaquel, eso es mucho en cualquier parte del mundo, salvo en los exportadores aeronáuticos habituales, EEUU, Rusia y la UE. Que por ahora son los dueños del anaquel. Aquí un 60% nacional es una tajada enorme, va a contramano de la globalización. Permite que el precio estimado de venta del Malvina esté alrededor de U$ 1 millón por unidad en un mercado mundial donde por aviones parecidos (no iguales, no EXISTEN iguales al Malvina) se suele pedir más del doble. Análogamente, la hora de vuelo del Malvina estaría en los U$ 400 dólares contra los U$ 800 de los entrenadores primarios habituales en cualquier fuerza aérea. Y esto se debe en buena medida a que toda la célula (el conjunto fuselaje-alas) es nacional y está hecha de resinas reforzadas con fibra de vidrio o de carbono. Esto baja el costo de la célula de dos modos: por empezar, porque la construcción de partes de plásticos reforzados es un asunto mucho más artesanal y manual que el estampado de chapas de dural (aluminio aeronáutico), y la hora/hombre de un técnico aeronáutico argentino es muy competitiva. El otro modo en que esto baja el costo de la célula es que estos plásticos tienen una vida útil mucho más larga que el dural, y casi libre de mantenimiento. Cada pocos miles de horas, una avión de dural exige una «recorrida de célula» (se la desarma totalmente y se la rearma con reemplazo de cada remache). Si se trata de un avión que vive haciendo acrobacia extrema, como todos los entrenadores primarios militares, ese tiempo entre «recorridas» es muy corto. Pero los aviones de compuestos como el Malvina pueden volar 18 o 20 mil horas sin más mantenimientos que los que aconseje una inspección sistemática. También es nacional el tren retráctil y la integración de la aviónica en el cockpit. Son importados los sensores y procesadores y el motor, punto. En cuanto a esta planta, se eligió un Lycoming de 260 HP porque se produjeron en cantidades inmensas. Está lleno el mundo de la aviación civil de este tipo de pistoneros de cilindros grandes en oposición, y refrigerados por aire. Y está lleno el mundo de repuestos y componentes. No se te va a quedar el avión en tierra por una junta de tapa quemada. Lo otro es que los Lycoming, como los Continental, son deliberadamente simples y robustos para evitar fallas en vuelo. El mantenimiento es fácil. Hacer un avión «de lujo» por los materiales de la célula y la aviónica, pero meterle un motor barato y a prueba de casi todo era una opción demasiado lógica, pero por ahora parece que sólo se nos ocurrió a nosotros. El Grob, un entrenador primario alemán muy pero muy lindo, viene motorizado con turbohélice: es más compleja que envolver un triciclo, y te va a hacer vivir pagando, ya sea mantenimiento preventivo, o lucro cesante por avión en tierra. El Tecnam italiano viene con célula de dural: ¡a mantenerla! Y no pretendas meterlo en una salida de picada de 8 gravedades, porque «te van a aplaudir las alas» (es decir, se van a cortar por la raíz), y esa noche vas a aparecer en los noticieros. Nada mejor que entender el Malvina por contraste. El avión estrella de FAdeA desde los ’80 ha sido el jet de entrenamiento avanzado Pampa, un fierro excelente, pero -pecado original- nacido con un 100% de componentes extranjeros. El paciente trabajo de la fábrica entre 2011 y 2015, retomado en 2019, fue el ir creando una cadena argentina de proveedores. No sobran los industriales dispuestos a apostar recursos técnicos y humanos a un avión que ningún gobierno nacional parece interesado en construir. Hoy el Pampa se ensambla con un 15% de aviopartes argentinas, pero es un rompecabezas que consta de unas 20.000 piezas, con unas 3000 Nac & Pop. Para poderlo producir en verdaderas series, de 12 unidades por año, momento en que los posibles compradores empiezan a tomarte en serio como posible exportador, hay que acopiar componentes a lo grande. Y para ello, la dependencia argentina del dólar es fatal. Es por eso que no hemos podido exportarlo, aunque es un avión sensacional: porque no hemos podido/querido construirlo. El IA-100 Malvina lo diseñó entre 2014 y 2015 un equipo de jóvenes expertos de FAdeA urgidos por el Ing. Tulio Calderón de INVAP, a la sazón gerente general de FAdeA. La consigna era llegar desde los planos a un modelo de demostración tecnológica capaz de volar en menos de un año. Era el modo INVAP de sacudir a la fábrica de su costumbre -nacida tras tantas derrotas- de tomarse tiempos geológicos para cada desarrollo. Y esto se logró. El Malvina surge también de un traspié o traición, según quien juzgue. Como los cargueros Hércules C-130 de la Fuerza Aérea están bastante hechos percha, FAdeA ambicionaba reforzar la logística argentina con el KC-390 de Embraer, quizás el único transporte militar bonito del mundo, pero además un avión sólido como una roca. Así las cosas, FAdeA le propuso a la firma brasileña un canje de componentes por aviones: nosotros fabricábamos el portalón-rampa de carga trasera y todo el cono de cola, y contra tantas entregas los socios nos daban un avión terminado. Se pactaron seis KC-390 para nuestro país. Era ganancia para ambas partes, pero para la Argentina más, porque el contrato obligaba a FAdeA a salir de la «era del dural», donde vivió desde los años ’40. Hemos mentado antes esta aleación: combina una base de aluminio con cantidades muy pequeñas de algunos de estos metales: cobre, zinc, manganeso, silicio, cromo, níquel, titanio, plata, estaño o plomo, según el componente que se quiera fabricar. ¿Se hace dural en la Argentina? No, ALUAR le dijo a FAdeA, con bastante razón, que limpiar una cubeta electrolítica entera de toda traza de otros metales para las pocas toneladas/año que podía pedir la planta cordobesa iba a salir carísimo. El dural es un commodity. Si no fabricás aviones es porque no sabés o no tenés ganas o no te dejan, o todo eso junto. No es por falta de dural. El dural aumenta la dureza y resistencia del aluminio, de suyo demasiado blando, sin casi añadirle peso. El dural sustituyó a la madera: era una revolución en ciencia de materiales aeronáuticos allá por los lejanos años ’30. Pero desde los ’80 la revolución son los compuestos, matrices tejidas de hilo de vidrio, carbono o kevlar embebidas en resinas. De modo que con el contrato por los KC-390, la resucitada fábrica cordobesa, hasta 2011 entregada a la Lockheed, hacía una actualización impresionante en materiales y métodos. Las personas que «esculpen» capa sobre capa la fibra de vidrio o de carbono embebida de resinas son mujeres especialistas, con mucho más tenacidad, pulso y paciencia que la habitual en los laburantes de mi propio sexo. Y esas matrices de fibras embebidas son otro commodity, pero con menos oferentes: tres en todo el mundo, por ahora. El aspecto de cada larguero o componente terminado es de una rara perfección. Es plástico reforzado, pero tiene la suavidad y el brillo de una cerámica. «Parece comprado afuera», se burlan en FAdeA. Y soporta unas palizas que te las cuento: el empenaje de cola del Malvina (hablo del conjunto de timón y planos de profundidad), en pruebas de fractura, resistió cargas un 80% mayores que las de diseño. ¿Se puede hacer más fuerte que eso, el avión? Sí, pero desperdiciando material (no es gratis) y haciendo demasiado pesado el avión. Y en FAdeA vivieron felices haciendo aviopartes de compuestos para Brasil, hasta que el Reino Unido obligó a la cancillería brasileña a decirle a Embraer que no podían entregarnos ningún KC-390, porque están llenos de aviónica británica. Desde 1982, Su Graciosa Majestad, aprovechando la experticia británica en asientos eyectables y en computadoras de vuelo, y la boba insistencia nuestra en no salir del ámbito tecnológico de la OTAN, chantajea a todo posible proveedor de aviones para la Argentina. En la práctica, nos ha expulsado del aire. Pero uno es lo que uno hace con lo que hicieron de uno. Cuando los brasucas, medio muertos de culpa, nos dijeron que no habría KC-390 para Argentina, Calderón humeaba de furia. Pero en lugar de componer un tango, arrimó a los ingenieros Gustavo Scarpín, del Instituto Universitario Aeronáutico, y Juan Vidal, de FAdeA, con la consigna de «juntar a los pibes» (los ingenieros aeronáuticos jóvenes) y hacer un «Skunk Works», y sacar un proyecto rápido y vendible con célula 100% de resinas reforzadas. Y ya aclaro lo del Skunk Works. Más precisamente, la orden fue que transformaran su nueva baquía en materiales en un avión de entrenamiento primario. Y que lo hicieran en un año, para sacarle la maldita costumbre a la fábrica de tomarse eones para todo. Y Scarpin, a quien le gustan los autos de Bond, James Bond, añadió: «Y quiero un parabrisas bien chanfleado. Que el avioncito parezca un Lamborghini con alas». Creo que no se puede quejar. De este nuevo tropezón con los brasucas salió un avión nuevo para la Argentina, un conjunto de materiales nuevos para hacer éste y otros aviones, y un nuevo modo de trabajo en diseño. Cuando hacemos «vamos y vamos» con Embraer nos termina yendo bien. Incluso cuando nos va mal. A explicar: «Skunk Works», ese concepto. Ése es el sobrenombre del departamento de desarrollos avanzados de Lockheed-Martin desde los ’40. Su característica es funcionar como una burbuja, libre de toda interferencia burocrática, y concentrarse en el diseño básico y de detalle de cosas hasta entonces novedosas y secretas, llegar a un modelo de evaluación tecnológica construido, y chau. Será el resto de la empresa la que se encargue, rascándose la cabeza, de producir las partes o más probablemente, de contratar a los proveedores, lidiar con las agencias regulatorias militares y civiles, y tratar de vender el avión. Los aviones revolucionarios o al menos muy distintos nacen así. Un Skunk Works no es un modelo condenado al éxito. Pero ha sido imitado muchas veces. El taller Phantom Works de McDonnell Douglas trata de lograr lo mismo, y si el consorcio europeo EADS todavía no tiene un «Skunk» es por ser una organización demasiado multilateral, federativa y reciente, o porque lo tienen escondido. Los rusos y chinos evidentemente tienen sus propios Skunks, pero ahí todo es secreto doble. Un dato nos obliga a no ser exitistas: a fuerza de expulsar a cincuentones fogueados en los recientes tiempos felinos (el lector sabrá entender), en términos de su fuerza de ingeniería, FAdeA se ha vuelto una fábrica de «millennials». Como la ingeniería aeronáutica te obliga a usar y entender muchas herramientas informáticas, estos veinteañeros no resisten mucho la frustración, tan abundante en nuestras empresas estatales. Por el contrario, viven sometidos a la tentación permanente de mandar todo al carajo y ponerse a laburar haciendo líneas de código para multinacionales sin salir de sus casas, y cobrando en dólares depositados arafue. Con recursos humanos talentosos pero tan difíciles de estabilizar, hoy finalizar un proyecto toma cuatro o cinco veces más tiempo que en tiempos en que la vieja FMA hizo su primera sociedad con Embraer y logró un producto maravilloso, el CBA 123 Vector. Esa historia vale la pena conocerla, y está aquí. En lo central, con el IA-100 Malvina volvemos al ruedo, compatriotas. Por la puerta chica y algo descalabrados. Pero más toreros que nunca. Daniel E. Arias
Primer vuelo del IA-100 (Video oficial FAdeA). ¡¡De 2016!! Por algo estamos apurados    

Europa trata de competir con el dominio ruso de la industria del uranio y la energía nuclear

Tras más de un año de guerra en Ucrania, occidente sigue teniendo asuntos económicos pendientes con Rusia. Uno de los campos más complicados es el de la energía nuclear, sector en el que el gigante euroasiático es uno de los principales proveedores del mundo a través de su empresa estatal Rosatom y todas sus subsidiarias. En este contexto, los países del G7 que más dependen de la nuclear han decidido poner fin al dominio ruso de la tecnología y el combustible atómicos. Recientemente, Canadá, Francia, Japón, el Reino Unido y EE UU emitieron una declaración conjunta en la que se comprometieron a excluir al Kremlin de las cadenas mundiales de suministro nuclear. Pero ¿Es realmente posible sacar a Moscú de este mercado estratégico que domina desde la era soviética?

El liderazgo ruso en esta industria es indiscutible. Los últimos datos de la Asociación Nuclear Mundial (WNA por sus siglas en inglés) muestran que, en 2020, alrededor del 46% del suministro mundial de uranio enriquecido, el combustible indispensable para la mayoría de plantas nucleares, provenía de Rosatom y sus subsidiarias. Si bien la WNA anticipa que para 2030 este porcentaje pueda caer hasta 37,5%, todo indica que el Kremlin que seguirá manteniendo su hegemonía en el mercado atómico (ver gráfico). Cabe destacar que Rosatom también proporcionó alrededor de una cuarta parte del uranio enriquecido necesario para los 92 reactores en los EE UU en 2021.

De hecho, el negocio ruso sigue en auge en todo el mundo. Una investigación reciente del Royal United Services Institute (RUSI) del Reino Unido muestra que las ventas de tecnología y combustible nuclear ruso en el extranjero aumentaron más del 20% en 2022. Los miembros de la UE alcanzaron su nivel más alto en tres años, y países como China e India también aumentaron su consumo general, según los investigadores.

“El enriquecimiento de uranio es estratégicamente sensible e intensivo en capital, lo que crea importantes barreras de entrada para cualquier nuevo proveedor. Por lo tanto, hay relativamente pocos proveedores de enriquecimiento comercial que operan un número limitado de instalaciones en todo el mundo” afirman desde la WNA.

Actualmente, hay tres productores principales a nivel global: Orano, Rosatom y Urenco que operan grandes plantas comerciales de enriquecimiento en Francia, Alemania, Países Bajos, Reino Unido, EE UU y Rusia. La compañía china CNNC también es un crucial proveedor en su país, mientras que en Japón y Brasil, las empresas nacionales gestionan una capacidad de suministro modesta. En otros países, las pequeñas instalaciones no protegidas están sujetas a la oposición internacional.

“Antes del conflicto en Ucrania principalmente existían tres actores capaces de prestar servicios de enriquecimiento de uranio a nivel mundial. Uno de ellos era la sociedad de titularidad estatal rusa TENEX [subsidiaria de Rosatom], con una capacidad de producción instalada aproximada de la tercera parte de la capacidad mundial. Esta situación no ha variado con posterioridad a la invasión de Ucrania por parte de Rusia”, responde a CincoDías un portavoz de ENUSA, la empresa estatal española que se encarga de abastecer combustible nuclear las centrales nucleares nacionales.

Por otro lado, si bien Kazajistán es el líder mundial en minería de uranio con el 24,5% de la explotación, Uranium One y ARMZ, dos empresas rusas, abarcan alrededor del 14,8% de la extracción global. Esto convierte al país en el tercer líder en minería de este elemento, solo por detrás de los kazajos y de China (cuyas empresas CGN y CNNC sumadas representan alrededor de un 15,9%).

Con todo esto, Marco Mencini, gestor senior de carteras de renta variable en Plenisfer Investments, asegura que la invasión de Ucrania y las tensiones geopolíticas con Rusia han aumentado la preocupación por la seguridad del suministro. “Tras la invasión, el precio se vio especialmente respaldado por la preocupación por el transporte, ya que el principal canal de exportación de uranio de Kazajistán[que representa el 40% de la producción] pasa por el puerto de San Petersburgo. La creación de una ruta alternativa de exportación transcarpiana que no pasa por Rusia ha aliviado estos temores”, explica el experto.

Independencia nuclear

Occidente viene evaluando sanciones contra el sector nuclear de Rusia durante más de un año. Sin embargo, la profunda dependencia de este proveedor les ha detenido a la hora de tomar acción, ante las posibles consecuencias económicas. Los 100 reactores de energía nuclear que operan en 12 de los 27 estados miembros de la UE representan aproximadamente una cuarta parte de la electricidad generada en toda la UE, según la WNA. Asimismo, las 66 unidades que operan en cinco países europeos extracomunitarios (Reino Unido, Bielorrusia, Rusia, Ucrania y Suiza) representan algo más del 30% de la electricidad del resto de Europa.

Cabe aclarar que el combustible nuclear se diferencia de otras materias primas, ya que requiere ensamblajes diseñados que cumplan con los requisitos de seguridad de los reguladores mundiales. Bajo estas condiciones, cortar los lazos de forma súbita con los proveedores rusos podría poner en peligro el suministro de electricidad para casi 100 millones de europeos en países que dependen de las plantas nucleares como su principal fuente de energía.

En esta línea, el reciente pacto acordado por las potencias nucleares del G7 busca diversificar los proveedores sin causar daño colateral. “Este acuerdo se utilizará como base para expulsar a Putin del mercado de combustible nuclear por completo, y hacerlo lo más rápido posible”, afirmó recientemente el secretario de Energía del Reino Unido, Grant Shapps, en un comunicado.

Los países norteamericanos también presionan. La secretaria de Energía de Estados Unidos, Jennifer Granholm, señaló que “Rusia ha demostrado que es un proveedor poco confiable” y que se deben reelaborar las cadenas mundiales de suministro nuclear para “trabajar con empresas y países que comparten sus valores”. Asimismo, el Ministro de Recursos Naturales de Canadá, Jonathan Wilkinson, explicó que el acuerdo se centra en la cooperación en materia de combustible nuclear y garantizar la resiliencia en las cadenas de suministro. “Muchos países de Europa han estado usando uranio ruso y bielorruso, y a todos les gustaría ver un camino para salir de eso”, sentenció el político canadiense la semana pasada.

Justamente, Canadá surge como uno de las posibles alternativas al Kremlin. El gigante norteamericano es el segundo mayor productor de uranio del mundo, y también alberga a Cameco, una de las principales empresas enriquecedoras de uranio a nivel global y la más grande en América. También ofrece tecnología para reactores, que ya se han exportado en el pasado a países como Corea del Sur, China, Argentina y Rumania.

“Los principales proveedores de servicios de enriquecimiento alternativos a la industria rusa han manifestado su disposición a estudiar posibles aumentos de su capacidad de enriquecimiento, o incluso poner en funcionamiento nuevas instalaciones utilizando nuevas tecnologías de enriquecimiento” detallan desde ENUSA. Un portavoz de la empresa añade que si estas nuevas inversiones llegan a materializar, se podría reducir la actual dependencia del uranio enriquecido de origen ruso para el parque nuclear europeo. No obstante, aclara que esta posibilidad no se prevé en un plazo inferior a cinco o seis años, debido a la complejidad de las nuevas instalaciones y la importancia de las inversiones involucradas.

Rusia mira a Asia

Sin embargo, el control de Rusia sobre el comercio de energía nuclear se sigue fortaleciendo. RUSI advierte en un reporte de abril que países como China, India, Turquía, Bangladesh y Egipto, están construyendo actualmente nuevos reactores con tecnología rusa que los hará dependientes de este proveedor, algo que preocupa a Washington y Bruselas.

De hecho, el jefe de Rosatom, Alexey Likhachev, afirmó este mes que la compañía está en conversaciones con unos 10 países sobre nuevos proyectos, y “tres o cuatro” están cerca de firmar acuerdos. También destacó que “todo va por buen camino” en los países donde la empresa ya está construyendo plantas nucleares. “Es probable que estos proyectos continúen sin cesar, ya que hay una escasez de proveedores alternativos para la construcción de reactores y muchos de los clientes actuales de Rusia no han expresado una fuerte oposición a la invasión de Ucrania”, advierten desde RUSI.

Si bien algunas naciones europeas, incluidas Bulgaria, Finlandia y Eslovaquia, que dependen de la tecnología rusa, han tomado medidas para diversificarse; Rosatom también ha estado construyendo infraestructura para abastecer nuevos proyectos de reactores en África, Asia y Medio Oriente. Por ejemplo, en India, que ha estado bajo restricciones comerciales occidentales desde que probó un arma nuclear en 1974, Rusia suministra combustible nuclear y está construyendo dos reactores cuya inauguración está programada para 2025. Asimismo, en China, el año pasado, Rosatom proporcionó más de 375 millones de dólares en combustible para un reactor. La capacidad de enriquecimiento de CNNC se estima en alrededor de 6 a 7 millones de SWU/año, que incluye 1,5 millones de SWU/año de centrífugas suministradas por Rusia.

Comentario de AgendAR: El título original de este artículo era «Europa planta cara al dominio nuclear ruso», o alguna cómica clarinada por el estilo. Un poco tarde para plantar cara, cofrades europeos: perdieron el tren hace décadas. Los rusos no. Y el problema más grave no es el de Alemania, que acaba de cerrar sus últimas 3 centrales nucleares (sumando el Este y el Oeste supieron tener 21, y muy buenas). El problema serio es el de Francia, que en los ’80 tenía la mejor flota de centrales nucleoeléctricas del mundo, casi idénticas entre sí, especialmente dentro del rango de los 900 MWe, diseñadas y construidas por EDF (Électricité de France, estatal), y que luego con los versos noventistas de la privatización y la desnuclearización, las dejaron decaer técnicamente. Cuando hablo de «desnuclearización» me refiero a la sustitución de centrales atómicas por centrales de gas de ciclos combinados, es decir por recursos capaces de dar electricidad de base. No me refiero en absoluto a parques eólicos o solares, porque ahí lo que vale no es la potencia instalada sino la disponibilidad del recurso. Y el sol es un recurso intermitente, pero relativamente predecible, incluso en el nebuloso Norte de Europa Occidental. Pero el viento es simultáneamente intermitente e impredecible, al menos en forma instantánea. Un buen equipo de climatólogos puede predecir una primavera ventosa, o con vientos planchados. Lo que no puede de ninguna manera es predecir si el buen viento de las 9 de la mañana no se planchará totalmente a las 10 de la mañana, para resucitar a las 11. Y como la electricidad es difícil y cara de acumular, incluso en una red gigante como la de Europa Occidental, la industria que trabaja 24×7 necesita electricidad de base, no intermitente: la que entra a la grilla tiene que equivaler al consumo, y en tiempo real. De modo que por ahora sobreeequiparse de eólica y solar y renegar del átomo, como ha hecho Alemania, al menos para la industria electrointensiva es como comprarse decenas de bufandas y guantes de lana para atravesar el invierno… en camiseta. Como resulta obvio, la industria alemana prefiere no pasar el invierno en camiseta, y a falta de gas ruso hace rato que vive del carbón propio y ajeno, y ha transformado a su país en el peor contaminador atmosférico y climático de Europa. A esto le ha dado un nombre propio del romanticismo alemán: «Engergiewende», o «Transición Energética». Por ahora, parecen en plena transición… hacia el siglo XIX. En cualquier momento, junto con el carbón, redescubren la máquina de vapor de combustión externa. Pero las cosas son peores en Francia, porque las grandes apuestas geopolíticas de la desnuclearización francesa se han derrumbado una tras otra: todas las intervenciones militares de la OTAN en Irak, Siria y Libia no lograron poner gobiernos títeres fuertes que suministren gas a las centrales de ciclos combinados. Lo que lograron es sumir a esos tres países en guerras civiles interminables, que suman unos 800.000 muertos desde que empezaron. No creo que ese tétrico detalle despeine mucho a Francia, pero sí la falta de seguridad en la provisión. Supongo que en este momento más de un ejecutivo francés debe estar pensando: «¿Para qué carajo lo habremos derribado a Gadaffy, que no nos dejaba fijar a nosotros el precio del gas, pero al menos nos cumplía rigurosamente con las entregas?». Sin gas estratégicamente asegurado y con las centrales nucleares en estado técnico de «tocate un tango», el costo de la electricidad se disparó desde 2017. En Septiembre de 2022, el Ministro de Finanzas de Macron, Bruno Le Maire, y la Comisión de Regulación de la Energía de Francia, declararon que sin subsidios estatales, los precios al consumidor final habrían subido un 105% respecto de los de Octubre de 2021. Hoy Macron le puede echar la culpa del estado de agitación social francés a los rusos. Pero la revuelta de los Chalecos Amarillos, disparada por el aumento de los combustibles líquidos y del transporte, fue el primer paro general de la CGT francesa, y de la historia europea en general, contra los tarifazos energéticos en general. Y sucedió en 2018, cuando la Guerra de Ucrania todavía era un ejercicio intelectual de la OTAN, no una brutal realidad. Desde entonces la población francesa de medio pelo para abajo se acostumbró a salir a la calle a protestar contra todo intento de recorte de su todavía envidiable status social, y el último disparador han sido las jubilaciones. Pero así como en una banda de rock el bajo es el instrumento que acomoda a las guitarras, en la política francesa la fuerza motriz de fondo es el precio de la energía hogareña, que en 2010 estaba en 12,83 euros por kilovatio/hora, y en verano del año pasado en 20,86 euros. La pendiente de aumentos tarifarios (ver Statista aquí), ha sido continua. Y lo que marca no es tanto una regresión tecnológica (el apartamiento de lo nuclear ha sido eso) sino el fracaso de una política exterior militarista y semicolonial. En 2003 la OTAN invadió Irak con el verso de que Saddam Hussein estaba desarrollando armas nucleares, cosa que el director general del OIEA (Organismo General de Energía Atómica) de las Naciones Unidas, Mohamed Elbaradei, negó de plano. Y tenía inspectores con calificación científica desplegados en el terreno como para saber de qué hablaba. Pero la invasión propulsada por el presidente George W. Bush, petrolero el hombre, tenía el objetivo de asegurarle hidrocarburos iraquíes a la UE y a EEUU, y esto se logró a medias: destruyeron un estado-nación, pero en su lugar dejaron una guerra civil, y éstas no logran suministro seguro, aunque controles (un poco) las zonas de producción. Es lo que le viene pasando a la OTAN con cada invasión con fines hidrocarburíferos «en nombre de la libertad». Nuevamente, esto es más un problema de política exterior que de energía. Francia es el único país de Europa con capacidad de reflotar su industria nuclear, y por arrastrón, la del resto del continente. Del otro lado del Canal de la Mancha, Inglaterra perdió hace rato su capacidad de diseño nucleoeléctrico. Saben hacer muy buenas bombas termonucleares, sin duda, y la Rolls Royce desde los ’50 ha diseñado y construido los motores nucleares de ya casi 90 submarinos tácticos y estratégicos. Pragmáticamente, los británicos quieren transformar estas pequeñas plantas de potencia con uranio altísimamente enriquecido (más del 90%) en centralitas nucleoeléctricas terrestres con uranio de bajo enriquecimiento (alrededor del 5%). Pero aunque en términos comerciales, el mundo entero está acostumbrado a comprarle sistemas de potencia a Rolls  Royce (básicamente, sus turbinas aeronáuticas), técnicamente regresar a la construcción de plantas nucleares no es moco de pavo. Hasta nuevo aviso, la capital nuclear europea sigue siendo Francia, y hasta nuevo aviso, está un poco en ruinas. Los dos mayores problemas de la UE para un resucitamiento nuclear son difícilmente tratables o directamente intratables. El problema más grave de los franceses, y en consecuencia de toda la UE, es que se prepararon desde los ’90 hasta la fecha para vivir de gas iraquí, sirio, libio, ucraniano y ruso, y no les está llegando en las cantidades y tiempos que planeaban. En consecuencia, han dejado decaer no sólo esta envidiable flota reactores, sino los recursos humanos, y no tanto en diseño como en fabricación de componentes, y construcción y montaje nuclear. Es porque las empresas de construcción y de montaje hace 30 años que no hacen construcción nuclear sistemática en Francia que toda nueva gran obra nuclear termina siendo un despelote. Por empezar, Francia y la UE vienen siendo víctimas del gigantismo: sucumbieron a la idea de que una central que no tenga 1600 MWe no vale la pena. Ése es un lujo que te podés dar cuando construís centrales de 1200 MWe a lo pavote, pero no cuando tenés una flota de 56 centrales viejas de alrededor de 900 MWe y sin gran mantenimiento, porque pensabas cerrarlas a término de vida útil -el plan de Macron hasta 2019- y reemplazarlas por máquinas de gas de ciclos combinados. Eso marca para distinguir fuertemente los «ecologistas de mercado» en dos especies: la alemana trabaja para el carbón, y la francesa, para el gas. Los resultados son espantosos en ambos casos. El otro lujo que Francia no se puede dar es la de ser arquitecto de centrales cuyas componentes ahora se fabrican, según criterios federativos, en toda la UE, incluidos países que de industria atómica no saben ni jota. Son millones de piezas que se acopian -no pienses en el gasto logístico- en el sitio de construcción, donde a la hora del montaje se descubre que hay errores dimensionales, o de tratamiento de materiales, y que son de origen e insalvables. Y entonces, a desarmar todo y a volver a fabricar y empezar. Eso explica que los tiempos de construcción de las grandes EPR francesas, como Flamanville o Olkiluoto, se terminen triplicando, y los costos finales cuadruplicando o quintuplicando. ¿Cómo se hace para reconstruir una fuerza de trabajo ya no sólo de ingenieros, sino de técnicos y de obreros con calificación nuclear? La que existía en Francia en 1980 era enorme y muy afilada. Hoy esa gente está toda jubilada o muerta. Y no hubo reposición de recursos humanos, porque habría gas natural a patadas, aunque hubiera que sacárselo -también a patadas- a países árabes cercanos. Y a los rusos, ya que los europeos los suponían condenados históricamente al mercado de la UE, cuando no era tan difícil que se volvieran abastecedores de China, la India y el Sudeste Asiático. Airbus, una empresa cuyos aviones son tan federativos como los reactores EPR, logró hacer buenas máquinas pese a este sistema de aprovisionamiento algo desquiciado. Pero la diferencia es que casi todos los países que aportan componentes a un avión de esta marca tienen casi un siglo de kilometraje aeronáutico, y en ningún momento renunciaron a sus industrias nacionales. Es más, en el caso de los constructores medianos y chicos (Polonia, Italia, la República Checa, España), todavía mantienen pequeños aviones de marca propia en nichos específicos de mercado ajenos al transporte masivo. Por suerte para los europeos, los ecologistas europeos -a excepción de Greta Thunberg- sigue viajando en avión, incluso para reunirse con otros de su misma lana y decidir entre todos que viajar en avión es una cagada marca cañón en términos de emisión de carbono. Lo cual es estrictamente cierto, si la aeronáutica comercial fuera un país, sería el emisor numero 13 de CO2. Es por ese detalle político, que los ecologistas europeos prefirieron no hacer congresos internacionales en bicicleta, que hoy te podés subir a un Airbus y saber que vas a aterrizar vivo, aunque el avión sea un rompecabezas con piezas de una veintena de países con idiomas e historias francamente distintos. Sin embargo, la parte realmente intratable de un posible renacimiento nuclear europeo es el clima. Hasta hace veinte años, nadie se imaginaba que los grandes ríos de Europa Occidental podrían estar sujetos a bajantes tan brutales como el de las sequías de 2020, 2021 y 2022, causados por el primer ciclo de tres episodios climáticos «Niña» consecutivos del que se tenga memoria histórica. Pero sucedió. Y parte de la flota de centrales nucleares a la vera de ríos relativamente caudalosos, como el Ródano, el Loira y el Garona, debieron interrumpir operaciones, porque con bajantes tan extremas que el fondo de los ríos se había vuelto caminable, los circuitos terciarios de refrigeración de las máquinas no podían funcionar. O si lo hacían, habría sido a costa de recalentar tanto el río, aguas abajo de las centrales, que habrían provocado mortandades masivas de peces. Sumando llovido sobre mojado, esta racha de super-sequías coincidió con olas de calor como jamás habían sucedido en Europa Occidental en tiempos históricos. Esto obligará a Francia, con más de la mitad de su flota de centrales ubicada sobre aguas interiores, a rediseñarlas para refrigerarse con torres de enfriamiento que funcionan con agua de napa freática, y no agua fluvial. Con el considerable «caveat» de que los ríos no son caños, sino expresiones superficiales de las napas freáticas, de modo que cuando el fondo de un río queda en estado caminable, es porque la napa correspondiente está bastante depletada. En suma, que el futuro de la energía nuclear en Europa Occidental, si hay alguno, pasa más por las costas marinas que las de aguas interiores. Malas noticias para Europa Central. Daniel E. Arias  

Cerró la Feria IT Joven: hubo más de 120 mil visitantes en cinco días

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El presidente Alberto Fernández recorrió esta tarde diferentes stands y pabellones de la Feria IT Joven, en la jornada de cierre de este evento que concentró a miles de personas -especialmente jóvenes- durante cinco días en el predio de Tecnópolis, en la localidad bonaerense de Villa Martelli.
La feria busca promover en los jóvenes el interés sobre los últimos avances de la tecnología a partir de la interacción con empresas privadas, organizaciones, universidades, entes y programas estatales, stands de robótica, videojuegos, orientación vocacional, charlas y talleres.
Organizada por la Presidencia de la Nación, Jefatura de Gabinete de Ministros, Arsat, el Instituto de la Juventud (Injuve) y la Secretaría de Innovación Pública, la feria está abierta en forma libre y gratuita desde el miércoles hasta esta noche. Más de 120.000 jóvenes participaron desde su apertura de charlas y conferencias con las y los principales referentes del sector: inteligencia artificial, robótica, videojuegos, software, marketing digital, ciencia de datos, tecnología aplicada, protección de datos personales y grooming, entre otros. También pudieron asistir a workshops con empresas, instituciones educativas y ONGs, y del Laboratorio de oportunidades, un espacio de intercambio con jóvenes trabajadores de las empresas para conocer oportunidades profesionales y trayectorias en la industria IT. Durante la Feria, además, accedieron a experiencias mediante simuladores, drones, realidad virtual, gaming e impresoras 3D. Y pudieron disfrutar de artistas como La Joaqui, Rusherking, Lit Killah, FMK, Ángela Torres y Trueno.

Un desarrollo de investigadores del CONICET para fortalecer la respuesta inmune ante el Covid

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Investigadores e investigadoras del CONICET y de las universidades nacionales de Cuyo, Córdoba y La Plata probaron con éxito en ensayos de laboratorio una formulación vacunal, que demuestra el potencial del adyuvante di-adenosina monofosfato cíclico (c-di-AMP) para promover una respuesta inmunológica de protección contra el virus SARS‐CoV‐2 en un modelo murino. El estudio fue publicado en Journal of Medical Virology.
“Un adyuvante es una sustancia capaz de dirigir y potenciar la respuesta inmune hacia un antígeno determinado. El uso de adyuvantes ha permitido incluir antígenos en las vacunas que antes se descartaban por su baja o nula capacidad de inducir una respuesta inmune. En nuestro caso, el antígeno que utilizamos no es suficientemente bueno inmunogénicamente y por eso le añadimos este adyuvante que es específico y que funciona dentro de las células inmunes”, explica María Victoria Sánchez, investigadora del CONICET en el Instituto de Medicina y Biología Experimental de Cuyo (IMBECU, CONICET-UNCUYO) y líder del estudio. El equipo de investigación pudo demostrar que la formulación, conteniendo parte del antígeno de Spike junto con el adyuvante c-di-AMP por vía intramuscular, generó una respuesta inmune humoral y celular eficaz contra el virus del SARS‐CoV‐2. “En general, el uso de adyuvantes está dirigido principalmente a potenciar la respuesta de anticuerpos, ya que éstos son sinónimo de protección. Sin embargo, la inducción de linfocitos T mediante la vacunación es muy importante para enfermedades virales y patógenos intracelulares. Nosotros buscamos adyuvantes que nos ayuden a mejorar no solo la respuesta inmune humoral sino también la respuesta inmune celular de linfocitos T, que son los encargados de eliminar las células infectadas con el virus y que, además, ayudan a los linfocitos B, que son los que generan los anticuerpos”, relata la investigadora. Según la científica, la inmunidad celular cumple un rol fundamental para la resolución de la infección por COVID-19: “Es sabido que un mejor pronóstico de la enfermedad  está relacionada con la cantidad de linfocitos T, principalmente de los linfocitos T citotóxicos, en etapas tempranas. Una respuesta tardía o insuficiente de estos linfocitos puede producir que el virus crezca sin control. Por lo tanto, queremos que nuestra vacuna induzca una buena respuesta de linfocitos T de memoria que reconozcan al virus y que sirvan de centinelas ante un nuevo encuentro, para que la enfermedad se resuelva rápidamente sin llegar a la severidad”, detalla Sánchez. El equipo de investigación continúa trabajando en el laboratorio para contribuir al conocimiento de este adyuvante y así convertirlo en una opción prometedora para la generación de futuras vacunas. “En el caso de nuestro modelo, el c-di-AMP efectivamente ayudó a potenciar la respuesta de anticuerpos en animales jóvenes y envejecidos, y la respuesta celular, aunque no pudimos realizar el ensayo de infección in vivo en el modelo murino para evaluar el panorama completo de protección. En estos momentos, estamos realizando otro estudio donde utilizamos este adyuvante y un antígeno del virus que de por sí tiene la capacidad para inducir una respuesta de linfocitos T, para reforzar aún más la inducción de linfocitos T. Más allá de buscar un producto final como es una vacuna, para lo cual es necesario contar con un financiamiento que permita desarrollar los ensayos clínicos, con estos estudios estamos contribuyendo a dilucidar la capacidad de este adyuvante para que el día de mañana pueda formar parte de una formulación para COVID-19 u otra enfermedad infecciosa”, cierra la investigadora. Del estudio también participaron: María José Germanó, Constanza Giai, Diego Cargnelutti, María Isabel Colombo, Sebastián Blanco, Brenda Konigheim, Lorena Spinsanti, Javier Aguilar, Sandra Gallego, Hugo Alberto Valdez y Juan Pablo Mackern-Oberti.

Nuevamente un incendio en Iron Mountain

Un importante incendio se registró en el barrio porteño de Barracas, en la misma manzana donde funcionaba Iron Mountain, el depósito que se quemó en 2014 y dejó como saldo 10 bomberos fallecidos. En esta oportunidad, no hubo heridos.

Bomberos de la Ciudad siguen combatiendo un incendio en el contrafrente del depósito de Iron Mountain, en Gaspar Jovellanos al 1300 del barrio de La Boca que continúa «activo». Dos de las paredes de 15 metros se derrumbaron sobre tres autos sin causar daños personales, según indicaron fuentes policiales y del Sistema de Atención Médica de Emergencia. En 2014, el mismo depósito ya se había incendiado y perdieron la vida allí 10 bomberos.
«Una dotación se encuentra atacando (el incendio) desde la intersección de Benito Quinquela Martín y Azara y otra, desde la intersección de Gaspar Melchor Jovellanos y Benito Quinquela Martín», aseguraron las fuentes a Télam, a la vez que indicaron que «el fuego incursiona por el techo y la montante del depósito, en una extensión de 60 x 20 metros en forma irregular«, a primeras horas del mediodía.
Asimismo, indicaron que «se retira a todo el personal del interior del depósito ante peligro de derrumbe», ya que «se visualiza mediante los drones emplazados que el fuego incursionó por todo el techo». La parte frontal y media del techo del depósito «cedió parcialmente», consignaron las fuentes.
El titular del SAME, Alberto Crescenti, indicó a esta agencia que «no hay víctimas fatales, heridos ni evacuados por el momento», y que se encuentra trabajando un móvil en el lugar. Señaló este mediodía que se observa «mucha carga de fuego, llamas y humo».
Crescenti agregó a primeras horas de la noche que en el incendio continuaba «activo» en el lugar, donde «todavía están trabajando porque hay carga de fuego, están tratando de controlar la carga dentro del edificio».

Litio: la disputa entre China y Estados Unidos en América Latina

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Más de la mitad del litio del mundo está en Argentina, Bolivia y Chile, un triángulo que ha despertado el interés de gobiernos e inversores por entrar a esos mercados.

Potencias como China y Estados Unidos no quieren perderse la oportunidad de contar con un metal clave para fabricar las baterías que utilizan los autos eléctricos, un mercado en expansión al que están entrando cada vez más jugadores.

“Las principales potencias están luchando por conseguir los minerales necesarios para la transición energética y América Latina es un campo de batalla principal”, dice Benjamin Gedan, director del Programa América Latina del centro de estudios Wilson Center.

Estados Unidos llegó tarde a la fiesta y Washington claramente está ansioso por la ventaja inicial de China”, agrega.

Las compañías chinas llevan años buscando sitios para abastecerse del llamado oro blanco en distintas partes del mundo, especialmente en América Latina, donde están las mayores reservas del mundo del metal.

Bolivia lidera la lista con unas reservas conocidas estimadas en 21 millones de toneladas, seguido por Argentina (19,3 millones) y Chile (9,6 millones), según el Servicio Geológico de EE.UU.

El litio es uno de los metales clave para la fabricación de baterías.
El litio es uno de los metales clave para la fabricación de baterías.Getty Images

México, aunque solo tiene 1,7 millones de toneladas (situándose en el noveno lugar de la lista), se ha vuelto un jugador relevante en Norteamérica, no solo por su cercanía geográfica con Estados Unidos y Canadá, sino porque se está convirtiendo en un centro de producción de automóviles eléctricos (especialmente tras el reciente anuncio de gigantes que instalarán fábricas en su territorio, como Tesla y BMW).

“Actividad maligna”

La general Laura Richardson, jefa del Comando Sur de Estados Unidos, advirtió que China ”continúa expandiendo su influencia económica, diplomática, tecnológica, informativa y militar en América Latina y el Caribe”, durante una presentación ante el Comité de Servicios Armados de la Cámara de Representantes en marzo.

La general Laura Richardson, jefa del Comando Sur de EE.UU., dijo que le preocupa la "actividad maligna" de China en Sudamérica.
La general Laura Richardson, jefa del Comando Sur de EE.UU., dijo que le preocupa la «actividad maligna» de China en Sudamérica.Getty Images

“Esta región está llena de recursos y me preocupa la actividad maligna de nuestros adversarios aprovechándose de eso. Pareciera que están invirtiendo cuando en realidad están extrayendo”, argumentó Richardson.

Sobre el “triángulo del litio” en Sudamérica, compuesto por Argentina, Bolivia y Chile, Richardson dijo que “la agresividad de China hace que su juego en el terreno con el litio, este muy avanzado”.

¿Qué dice China?

Así como Estados Unidos y otros países están embarcados en su plan para recuperar parte de su independencia energética, China también se ha venido preparando desde hace varios años con la mira puesta en los minerales más apetecidos por el comercio global, entre ellos el litio.

“China tiene un alto grado de dependencia extranjera de algunos recursos minerales importantes, y una vez que cambie la situación internacional, ciertamente afectará la seguridad económica o incluso la seguridad nacional”, dijo el ministro de Recursos Naturales, Wang Guanghua, a comienzos de enero en una entrevista con la agencia estatal de noticias Xinhua.

Bajo el mando del presidente Xi Jinping, China está invirtiendo en grandes proyectos de la minería del litio en Sudamérica
Bajo el mando del presidente Xi Jinping, China está invirtiendo en grandes proyectos de la minería del litio en SudaméricaGetty Images

El gobierno Beijing ha incluido 24 minerales estratégicos en su Plan Nacional de Recursos Minerales publicado en 2016.

Entre ellos, hay metales como hierro, cobre, aluminio, oro, níquel, cobalto, litio y tierras raras, además de los tradicionales recursos energéticos como el petróleo, el gas natural, el gas de esquisto y el carbón.

El plan señala que los minerales son clave para “salvaguardar la seguridad económica nacional, la seguridad de la defensa nacional y el desarrollo de industrias emergentes estratégicas”.

Explosivo aumento de las inversiones chinas

Mientras las empresas chinas avanzan en Sudamérica con gigantescas inversiones mineras, los países del triángulo pretenden aprovechar la tecnología y el capital de las empresas chinas con el objetivo de promover el desarrollo industrial local.

Solo en los tres primeros meses de este año, compañías chinas han cerrado ambiciosos acuerdos para invertir en Bolivia, Argentina y Chile.

En Bolivia, las firmas chinas, CATL, BRUNP y CMOC, comprometieron cerca de US$1000 millones en proyectos de litio en los departamentos de Potosí y Oruro, según el centro de estudios Atlantic Council.

En los últimos tres meses se han anunciado millonarias inversiones chinas en el Cono Sur
En los últimos tres meses se han anunciado millonarias inversiones chinas en el Cono SurGetty Images

En la Argentina, la empresa Chery Automobile invertirá unos US$400 millones en la construcción de una planta para fabricar vehículos eléctricos, posiblemente en Rosario.

Y en Chile, Tsingshan Holding Group, Ruipu Energy, Battero Tech, y FoxESS se comprometieron a invertir un parque industrial de litio en la ciudad de Antofagasta, por un monto aún desconocido.

La relación comercial entre Argentina y China se ha vuelto cada vez más estrecha en la minería del litio, con el anuncio de al menos nueve proyectos de inversión solo en 2022 en las zonas de Salta, Catamarca, y Jujuy.

Competencia tecnológica y geopolítica entre los gigantes

Según el director asociado del Adrienne Arsht Latin America Center del centro de estudios Atlantic Council, Pepe Zhang, “Estados Unidos está buscando activamente fortalecer su posición en las cadenas de suministro globales de minerales críticos y tecnologías verdes”.

En ese contexto, dijo “el litio está demostrando ser un área cada vez más crítica en la competencia tecnológica y geopolítica entre Estados Unidos y China”.

Y China va con el pie puesto en el acelerador.

Las proyecciones indican que los US$1.400 millones comprometidos para este año superarían los US$1.100 millones de inversión en 2021 y 2020.
Las proyecciones indican que los US$1.400 millones comprometidos para este año superarían los US$1.100 millones de inversión en 2021 y 2020.Getty Images

Este año, estima Zhang, se perfila como uno importante para las inversiones del gigante asiático en el mineral en la región.

Las proyecciones indican que los US$1.400 millones comprometidos para este año superarían los US$1.100 millones de inversión en 2021 y 2020.

“Solo en enero, vimos a tres empresas chinas comprometerse con una inversión de US$1.000 millones en Bolivia”, dice el investigador.

El factor de “seguridad nacional”

La Casa Blanca también ha establecido explícitamente como una de sus prioridades asegurar una cadena de suministro de minerales por razones estratégicas.

“Los minerales críticos proporcionan los componentes básicos para muchas tecnologías modernas y son esenciales para nuestra seguridad nacional y prosperidad económica”, señaló el gobierno de Joe Biden el año pasado a través de un comunicado.

Minerales como litio, cobalto y tierras raras, utilizados en muchos productos, que van desde computadoras hasta electrodomésticos, y que son insumos clave para producir tecnologías como baterías y vehículos eléctricos, turbinas eólicas o paneles solares.

Minerales como litio, cobalto y tierras raras, utilizados en muchos productos, que van desde computadoras hasta electrodomésticos, y que son insumos clave para producir tecnologías como baterías y vehículos eléctricos, turbinas eólicas o paneles solares
Minerales como litio, cobalto y tierras raras, utilizados en muchos productos, que van desde computadoras hasta electrodomésticos, y que son insumos clave para producir tecnologías como baterías y vehículos eléctricos, turbinas eólicas o paneles solaresGetty Images

A medida que parte del mundo intenta avanzar en la transición hacia energías menos contaminantes, la demanda global por estos minerales críticos “se disparará entre un 400% y un 600% durante las próximas décadas”, señala el texto.

Y, agrega, para minerales como el litio y el grafito, “la demanda aumentará aún más, hasta un 4.000%”.

“Un tira y afloja entre Washington y Pekín”

“China tiene una ventaja por la voluntad de Pekín de invertir en la producción de baterías en América Latina”, argumenta Gedan.

Mientras que “Estados Unidos se centra principalmente en adquirir materias primas para que las empresas estadounidenses construyan tecnologías ecológicas”.

Ante esa disyuntiva, es probable que los países latinoamericanos consideren la oferta asiática más atractiva que el tradicional modelo de exportar sus commodities con muy poco valor agregado.

“Estados Unidos claramente está ansioso por ponerse al día”, dice el experto. “No es de extrañar que Sudamérica se encuentre atrapado en un tira y afloja entre Washington y Pekín”, concluye.

La biotecnología, una oportunidad para nuestro país

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Reproducimos esta coumna de opinion de Nicolás Creus, Director de Negocios Internacionales en Terragene y Profesor de Política Internacional Argentina (UNR). Contra lo que muchos creen, la Argentina cuenta con ventajas para aprovechar las ciencias de la vida como una vía para la inserción internacional al tiempo que exigen con urgencia el desarrollo de una verdadera “agenda biotech” para no perder la oportunidad

Una de las grandes cuentas pendientes de nuestro país es contar con empresas capaces de insertarse y competir internacionalmente. Una explicación para esta deficiencia radica entre otras cosas en el bajo nivel de innovación. Según el índice global de innovación 2022, elaborado por la Organización Mundial de Propiedad Intelectual (WIPO por sus siglas en inglés), la Argentina ocupa el puesto 69 sobre 132 países, mientras que si solo tomamos en consideración la región de América Latina y el Caribe, la cosa tampoco mejora demasiado, ocupando el puesto 8.

En este sentido, no es casual que las últimas olas de innovación que moldearon la economía internacional no hayan sido bien surfeadas por la Argentina. Como un reflejo, basta tan solo con ver la evolución de la composición de nuestro índice Merval, que no tuvo cambios significativos en las últimas décadas en lo que refiere al peso de los principales sectores que lo conforman, evidenciando un claro desacople tecnológico.

Para exportar más e internacionalizarse, es preciso estar en sintonía con las revoluciones tecnológicas que ocurren en el mundo y con los desafíos globales que éstas se proponen abordar y resolver. Aquí es donde la biotecnología aparece como una oportunidad para la internacionalización, por diversas razones:

1) Hoy, el mundo se encuentra justamente inmerso en una nueva revolución tecnológica -probablemente, la más disruptiva que haya atestiguado la humanidad a la fecha-, signada por la intersección y los significativos avances en los campos de la inteligencia artificial (AI) y la biotecnología, configurando una verdadera “biorrevolución”.

2) En la actualidad, los principales problemas globales se resuelven con biotecnología. Las pandemias, los desastres ecológicos asociados al cambio climático, la pérdida de biodiversidad y los desafíos que supone la seguridad alimentaria, entre otros, exigen soluciones de base biotecnológica que además de ser sustentables, resulten eficientes y rentables. En 2020, la consultora internacional Mc Kinsey publicó un informe titulado The Bio Revolution en el cual destaca que el 60% de los insumos físicos de la economía mundial podrían producirse biológicamente, en tanto que el 30% de la carga global de enfermedades podría abordarse a partir de desarrollos biotecnológicos.

3) Naturalmente, todo lo expresado en el punto 2 impacta en la reconfiguración de las cadenas globales de valor y de los flujos comerciales. En tal sentido, los países capaces de liderar desarrollos biotecnológicos y de promover una agenda funcional al surgimiento de empresas de base biotecnológica, tendrán mayor peso diplomático -la geopolítica de las vacunas es tan solo un ejemplo de esto- y mayor participación en el comercio internacional, con las consecuentes externalidades positivas en materia de generación de empleo e ingreso de divisas.

4) La Argentina, para sorpresa de muchos, cuenta con algunas ventajas interesantes para construir un modelo de desarrollo apoyado en la biotecnología, que le permita posicionarse como proveedor en distintos eslabones de las nuevas cadenas globales de valor. Recursos naturales diversos y abundantes, una vasta biodiversidad, amplia capacidad para la producción de biomasa, recursos humanos altamente calificados y líneas de investigación bien desarrolladas en distintas verticales de las denominadas “ciencias de la vida” dan cuenta de esto. El país tiene condiciones para erigirse en un hub para la biomanufactura y el desarrollo de bioplataformas que habiliten el surgimiento de startups biotecnológicas.

5) En el contexto de las crecientes tensiones internacionales y la referida reconfiguración de las cadenas globales de valor, gana espacio el concepto de “friend-shoring”, esto es la relocalización de inversiones en lugares seguros y amigables desde una perspectiva geopolítica (mitigar riesgos es hoy tanto o más importante que reducir costos). La Argentina -alejada del ruido geopolítico global-, bien puede hacer de esto una ventaja y presentarse como un eslabón seguro de las nuevas cadenas de suministro global.

6) Las barreras para-arancelarias prometen estar cada vez más asociadas a la necesidad de contar con desarrollos de base biotecnológica, sustentables y amigables con el medio ambiente. En tal sentido, la biotecnología puede ser la llave de acceso a mercados para muchos productos en el futuro inmediato.

Las razones expuestas ponen de manifiesto la importancia de la biotecnología como clave para la inserción internacional al tiempo que exigen con urgencia el desarrollo de una verdadera “agenda biotech”. Aquellos países que no lo hagan quedarán nuevamente rezagados y deberán esperar por una nueva ola de innovación para recuperar terreno. Mejor no perder esta oportunidad.

Para esto, además del trabajo sectorial, una condición sine qua non es ordenar los desequilibrios macroeconómicos. Bien vale recordar: una mala macro puede herir de muerte hasta a la mejor micro.

Nicolás Creus

La secretaria de energia reseño la situación en nuestro país y afirmo que se construira la cuarta central nuclear.

Flavia Royón disertó en Experiencia IDEA Energía 2023, un evento realizado en Neuquén que reunió a los principales referentes del sector energético. Allí destacó al gas natural de Vaca Muerta y adelantó que el gobierno evalúa lanzar una nueva licitación para bloques offshore. “Argentina tiene todas las condiciones de ser un proveedor energético a nivel global porque es un país que no tiene conflictos geopolíticos”, subrayó Royón.
El foco de la intervención de la funcionaria estuvo puesto en la transición energética y el rol del gas natural y el papel que está cumpliendo Vaca Muerta. Pero también la mitad de su presentación, que se realizó este jueves, estuvo atravesada por la minería, puntualmente el litio. También se refirió a la exploración costas afuera de petróleo y gas y lo relacionó con la transición energética. En este sentido, adelantó que el gobierno evalúa lanzar una nueva licitación de bloques offshore para explorar el Mar Argentino, en continuidad con la Ronda 1 del Concurso Público Internacional Costa Afuera N°1 de 2018. La funcionaria no precisó cuándo sería la nueva ronda licitatoria ni dio otros detalles. Y afirmó la idea de “avanzar con la cuarta central nuclear para tener más potencia de base”. Además, adelantó que «el balance energético este año va a estar en equilibrio y el año que viene va a dar entre US$ 8.000 y US$ 12.000 millones de balanza positivo«. Transición en marcha La titular de la cartera energética remarcó que “Argentina tiene todas las condiciones de ser un proveedor energético a nivel global porque es un país que no tiene conflictos geopolíticos. Tiene tanto potencial en energías renovables, hidrógeno, tiene tanta diversidad que claramente la política de transición energética tiene que ser a la medida de las capacidades de nuestro país. Por supuesto que tenemos cuestionamientos de corto plazo por problemas financieros. Pero cuando uno ve la película, claramente es un país que demostró que puede sostener seguridad y abastecimiento, donde realmente se puede garantizar ser un proveedor global de energía a nivel mundial”. Deudor Royón explicó su visión sobre el escenario energético y económico del país y, citando al ministro de Economía, Sergio Massa, remarcó que “Argentina es un acreedor ambiental y un deudor financiero”. Y agregó que “la transición energética debe tener responsabilidades compartidas, pero diferenciadas. Argentina y los países del sur global no pueden tener la misma responsabilidad y deben ser acompañados en el financiamiento por aquellos países que más contribuyeron en las emisiones (de gases de efecto invernadero)”.

Gas

Otro eje destacado de la presentación de Flavia Royón en IDEA fue el gas. La funcionaria afirmó que “el gas de Vaca Muerta es una cuestión de seguridad y de asequibilidad energética de toda la región. No solo para la Argentina, sino también para Chile, Bolivia, Brasil y Uruguay. El gas argentino está demostrando todos los días con récord de producción y con muy buenos valores de productividad, que es un gas competitivo”. La funcionaria sostuvo que el gobierno defiende la posición de que el sector energético puede ser una ventaja competitiva para la instalación de distintas industrias en el país. “El gas argentino es mucho más que nuestro mercado interno y que el mercado regional. Por eso estamos prontamente enviando al Congreso el tratamiento de la ley de GNL, porque Vaca Muerta puede colocar a la Argentina en el escenario mundial. La cuenca Neuquina da para mucho más. Hoy estamos explotando el 8% (de Vaca Muerta) y se estima que en 2030 será el 25%, así que tenemos todavía muchísimo más para crecer”. El Litio La secretaria de Energía también habló de minería, puntualmente del litio: “está teniendo un desarrollo muy rápido, hoy en el país tenemos la ampliación de dos proyectos y están en construcción otros seis proyectos más. Tienen que ver lo que está pasando en el norte argentino, cuando se habla del litio en provincias como Jujuy, Salta y Catamarca, que muestran los índices de desocupación más bajos en los últimos años”. “Argentina es el segundo país en recursos, el tercero en reservas y el cuarto en producción, competimos con Australia que produce a partir de rocas. El litio nuestro es a partir de salmuera, y eso es mucho más sustentable. Si bien tiene tiempos más largos para poner en proceso y en el canal industrial, es un litio que va a ser mucho más competitivo. Detrás del litio esperamos que venga el cobre y otros minerales. Estoy convencida que estamos frente a la segunda ola de desarrollo minero en el país”, enfatizó Royón. “Si bien esto es relativamente nuevo, el litio le puede dar a la Argentina el agregado de valor en la transferencia de tecnología y de desarrollo industrial. Argentina tiene la posibilidad de ser el segundo proveedor mundial de litio para el 2030 o 2035”, finalizó.

El Instituto Balseiro cumple 68 años formando profesionales de excelencia

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A partir de la firma de un convenio entre la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) y la Universidad Nacional de Cuyo (UNCuyo), nació hace 68 años el Instituto Balseiro. Desde entonces, la ciudad de San Carlos de Bariloche cuenta con el que fue el primero de los tres institutos de la CNEA ‒junto a los institutos Sabato y Dan Beninson‒ referentes académicos en la creación de conocimiento científico en Argentina y el mundo y centros de referencia indiscutida en la formación de profesionales en ingeniería, física y telecomunicaciones, entre otras disciplinas.

“La creación del Instituto Balseiro fue el resultado de la visión estratégica de las autoridades de la CNEA y la UNCuyo en su momento, que ha permitido muchos aportes al desarrollo del país. Uno de los logros más importantes se refleja en la gran cantidad de empresas de tecnología que ha creado la CNEA a lo largo de su existencia, nutriéndose de egresados del IB”, destacó el doctor en Ingeniería Mariano Cantero, director del Instituto Balseiro e ingeniero nuclear egresado y docente de esta institución.

El IB nació como el Instituto de Física de Bariloche. Su mentor fue José Antonio Balseiro, doctor en Ciencias Fisico-matemáticas. Luego de realizar investigaciones sobre física nuclear y teoría de campos en Inglaterra, volvió en el año 1952 al país para integrar la Comisión Investigadora del Proyecto Huemul sobre fusión nuclear, que se encontraba desarrollando el científico austríaco Ronald Richter.

Ante el fallido estudio en la Isla Huemul, Balseiro intentó recuperar parte del equipamiento de ese proyecto y planificó junto con Enrique Gaviola la idea de generar un espacio para la formación de profesionales en física nuclear en Bariloche. Así fue como, finalmente, presentó la idea a la CNEA y la UNCuyo, instituciones que suscribieron el convenio que enmarcó su fundación.

El Balseiro hoy

Entre las condiciones que se plantean para los aspirantes al ingreso al IB se incluye un examen de admisión conformado por dos etapas: una prueba escrita de física y matemáticas y, para las personas que resulten seleccionadas, un espacio de entrevistas individuales.

En las cuatro orientaciones de grado que propone el IB se ingresa en el equivalente al tercer año de cada carrera. Esto significa que cada postulante debe haber acreditado previamente las materias de los dos primeros años de formación universitaria en ingeniería, física o carreras afines.

Una de las características más distintivas y motivadoras del IB es que las personas que ingresan a estudiar en este instituto reciben becas de la CNEA para dedicarse de forma exclusiva al estudio. Se les facilita también la oportunidad de residir dentro del campus ‒en el Centro Atómico Bariloche (CAB)‒ y experimentar su estancia con una inmensa red de apoyo entre los estudiantes.

Otro rasgo importante es la enseñanza experimental que se brinda a través de prácticas en laboratorios de avanzada con equipamiento de punta en instalaciones del Centro Atómico Bariloche. Además, los estudiantes reciben formación personalizada debido a la gran disponibilidad de docentes, científicos, investigadores y tecnólogos, parte de ellos pertenecientes al centro de investigación, desarrollo e innovación (I+D+i) que es el CAB.

La inserción laboral es muy interesante para los alumnos ya que adquieren herramientas para integrarse a grupos de investigación de la CNEA y aprender con sus especialistas en energía nuclear, ciencias de los materiales, nanotecnología y bajas temperaturas, entre otras disciplinas.

La oferta académica

Las carreras que actualmente ofrece el Balseiro son Ingeniería Nuclear, Ingeniería Mecánica, Ingeniería en Telecomunicaciones y la Licenciatura en Física. La oferta académica incluye la Carrera de Especialización de Aplicaciones de la Tecnología Nuclear (CEATEN); las maestrías en Ciencias Físicas, Ingeniería y Física Médica; y los doctorados en Ciencias de la Ingeniería, Ingeniería Nuclear y Física.

La convocatoria para ingresar a estas carreras y sus requisitos se encuentra en la página web del Instituto Balseiro.

Los estudiantes y docentes tienen acceso a una biblioteca especializada en bibliografía de ciencia y tecnología que es única en la región: la “Biblioteca Leo Falicov”, que lleva ese nombre en honor a un egresado de la primera promoción de físicos, cuyas contribuciones a la ciencia le valieron reconocimiento internacional.

El espacio cuenta con una infraestructura que supera los 1.000 m2, en donde se disponen diversos espacios para la lectura y el estudio, áreas equipadas con tecnologías de la información y material bibliográfico en estantería abierta.

Pertenencia a la comunidad

La creación de vínculos con la sociedad es también uno de los objetivos del IB. Diversas son las actividades de extensión que brinda: coloquios abiertos a la comunidad sobre un gran abanico de temáticas, colaboraciones en Ferias de Ciencia y Tecnología escolares, Muestra CAB-IB de experimentos para todo público y concursos como el que actualmente se está difundiendo sobre monografías para estudiantes de escuelas secundarias de todo el país. También lleva a delante la iniciativa de extensión “Becas IB para estudiantes de escuelas secundarias”, de la que ya está en marcha la 22ª edición con inscripción abierta hasta el 21 de junio.

En la semana del aniversario del Instituto Balseiro llegan a Bariloche referentes internacionales de distintos campos de la física, que vienen a dictar clases y seminarios en el marco del “Programa Maldacena de Profesores Visitantes”. La idea surgió a partir de una donación que un ex alumno del Balseiro, Juan Martín Maldacena, realizó en el 2012.

El objetivo del Programa es auspiciar la visita de profesores e investigadores, referentes en distintos campos de la Física y de la Ingeniería, a través de cursos breves y seminarios abiertos para alumnos e investigadores del IB, promoviendo así las colaboraciones científicas y tecnológicas.

La próxima convocatoria del «Programa Maldacena de Profesores Visitantes» se llevará a cabo en el mes de mayo.

Un respaldo para la ciencia y técnica argentina

En los 68 años de vida del Instituto Balseiro se graduaron físicos e ingenieros que desarrollaron la tecnología para la creación de satélites, radares, reactores de investigación e innumerables proyectos de vanguardia e innovadores para el país. Ha formado hasta hoy a 2.836 profesionales:

– 788 egresados de la Licenciatura en Física

– 429 de Ingeniería Nuclear

– 135 de Ingeniería Mecánica

– 45 de Ingeniería en Telecomunicaciones.

– 1.439 egresados de maestrías y doctorados.

La brecha de género es tangible en este tipo de carreras vinculadas a la ciencia, pero en el Balseiro también se refleja ese cambio. En 2022 ingresaron un 25% de alumnas. El porcentaje de mujeres formadas en el IB respecto a la cantidad total de egresados y egresadas es del 16,47%. En el caso de las carreras de grado, ese porcentaje es del 10,02%, y en las carreras de posgrado es del 22,73%. Hay un crecimiento a ritmo pausado, con una proyección alentadora. El Premio Internacional L’Oréal-Unesco Por Las Mujeres en la Ciencia, que recibieron varias egresadas del IB, lo evidencia.

“Atravesamos tiempos de la cuarta revolución industrial en el mundo, donde el universo digital transita todos los órdenes de la vida. Un tiempo donde los nuevos materiales, la microelectrónica, la inteligencia artificial, la computación cuántica y muchas otras tecnologías, impactan todas las dimensiones del desarrollo tecnológico. Educar en este contexto es el hermoso desafío que encaramos en el Instituto Balseiro. La clave está en enseñar a hacer, enseñar a pensar y enseñar a aprender”, concluye el rector del IB Mariano Cantero.

Nuevos biocontroles contra el mosquito del dengue

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La Argentina atraviesa una epidemia de dengue de la que todavía no se ve el final. Según el último Boletín Epidemiológico del Ministerio de Salud de la Nación, hasta el 8 de abril se contabilizaron 41.257 casos en el país pero los informes vienen con un poco de retraso y, a partir de los reportes de autoridades sanitarias provinciales, se estima que el número ya asciende a más de 50.000 casos y 42 muertes. Si bien hay años en que los brotes son mayores que en otros, el dengue es una enfermedad endémica en varias provincias de la Argentina, por lo que desde el ámbito científico se viene trabajando desde hace años para combatir la problemática a partir de diversas estrategias.

En este marco, investigadores del INTA Salta y la Universidad Nacional de Salta (UNSa), a partir de un convenio de cooperación técnica con el Ministerio de Salud provincial, desarrollaron una formulación líquida para el control del mosquito Aedes aegypti, transmisor de enfermedades como dengue, zika y chikungunya. El convenio consiste en la producción y distribución de un biolarvicida basado en una bacteria biocontroladora que tiene acción específica contra las larvas del mosquito. Ya está siendo aplicado en tres municipios y buscan escalar la producción al resto de la provincia. “Lo que estamos aportando es una herramienta biológica para el control del vector. Actualmente existen larvicidas pero son de síntesis química. En este caso, al ser biológico, es un producto inocuo para la salud humana, la flora y la fauna, y presenta un bajo impacto ambiental”, cuenta a TSS la ingeniera agrónoma Guadalupe Mercado Cárdenas, investigadora del INTA Salta e integrante del equipo. Otro problema del empleo de insecticidas químicos es que con el tiempo generan un alto grado de resistencia, por lo que deben aplicarse cada vez mayores dosis. Este producto tiene su origen en una investigación realizada en el Instituto de Microbiología y Zoología Agrícola del INTA Castelar. Allí se trabajó en el desarrollo de un biolarvicida a partir de cepas de la bacteria Bacillus thuringiensis, variedad israelensis, para ser usado como control del mosquito del dengue. A partir del convenio entre las tres entidades salteñas, el conocimiento se transfirió al INTA Salta para avanzar en la producción de una formulación líquida que sirva para ser aplicada en la provincia. El control biológico tiene que ver con la utilización de organismos vivos o de sus derivados para reducir las pérdidas o daños causados por plagas y otros agentes nocivos. “Siempre recalco que es una herramienta más dentro del manejo integrado de vectores de enfermedades humanas”, señala la investigadora. En este caso, se eligió esta bacteria porque tiene la capacidad de producir una toxina que afecta y mata a la larva. “Esto interesó al Ministerio de Salud de la provincia porque a partir de su sistema de vigilancia epidemiológica detectaron que un mosquito produce 18 mil huevos por día, que luego pasarán a larva y a mosquito adulto. Por lo tanto, atacando la larva se reduce directamente la población de mosquitos”, explica Mercado Cárdenas.
El biolarvicida basado en una bacteria biocontroladora que tiene acción específica contra las larvas del mosquito. Ya está siendo aplicado en tres municipios y buscan escalar la producción al resto de la provincia de Salta.
El biolarvicida se puede utilizar en cualquier momento del año y se aplica sobre los cuerpos de agua donde suele crecer la larva del mosquito. Cuando la larva filtra el agua para alimentarse, ingiere unas proteínas producidas por la bacteria que actúan a nivel del intestino del insecto. Estas proteínas le producen un daño en las células que hacen que la larva no pueda seguir alimentándose y muera a las pocas horas. La producción se realiza en el Laboratorio de Investigación y Producción de Biocontroladores, que está instalado en el Hospital del Milagro y depende del Ministerio de Salud Pública de Salta. Al tratarse de un producto que se emplea en salud humana, este ministerio es la autoridad encargada de la aplicación y fiscalización. Se evaluó la eficiencia del biolarvicida en pozos ciegos de la provincia y se comprobó una eficiencia de control del 97 % de las larvas. Con respecto a la transferencia, por ahora no está contemplada su comercialización sino que se va a utilizar para las necesidades del Ministerio de Salud provincial. Para ello, se capacitó a los agentes socioambientales de los municipios que presentan mayores niveles de incidencia de la enfermedad, de forma que puedan aplicar el producto en los pozos ciegos de cada localidad. Debido a la alta eficiencia del producto, las tres entidades participantes decidieron ampliar el convenio con el objetivo de ampliar la cantidad de municipios beneficiados con esta herramienta de biocontrol. En ese sentido, los investigadores trabajarán en la posibilidad de un escalonamiento industrial y la realización de los análisis necesarios para comprobar que la formulación conserve el mismo porcentaje de eficiencia. “Por ahora se está trabajando en tres municipios de la provincia pero la idea es, a partir del nuevo convenio, escalar el producto tratando de conservar la misma calidad y aplicar en todos los municipios de la provincia de Salta. Si hay interés de parte de otras provincias, es un producto factible de replicar también a escala nacional”, concluyó Mercado Cárdenas. Nadia Luna / Agencia TSS)

Se licita la obra del Canal Magdalena

La vía navegable le brindará al sur provincial la posibilidad de exportar su producción sin pasar por Montevideo. Soberanía, política e intereses cruzados.

Uno de los anuncios más esperados para el avance de la infraestructura provincial y nacional tuvo lugar este jueves en el puerto de La Plata. Allí, el Presidente Alberto Fernández y el Gobernador Axel Kicillof estuvieron juntos en el acto de anuncio de la licitación del canal de Magdalena, que avanzará en la tan demorada y reclamada construcción de la vía navegable, una obra de dragado y balizamiento que le brindará al sur de la provincia de Buenos Aires la posibilidad de exportar su producción sin necesidad de pasar por Montevideo, que hoy es la última escala antes de salir a mar abierto. Actualmente, los buques de carga recorren el canal Argentino en dirección sur y en El Codillo viran hacia el este para seguir por el canal Punta Indio, en dirección a Montevideo. La obra permitirá que sigan en dirección sur hacia aguas profundas, ya que se trata, en los hechos, de una prolongación del canal Argentino hacia la desembocadura del Río de La Plata en el Mar Argentino. El hecho cobra doble relevancia. Porque se trata de una obra que, tanto como el manejo del río Paraná, permitirá un mayor control del sector público del comercio exterior y posibilitará que una importante cantidad de recursos que se van del país en servicios portuarios queden en él, en un contexto de gran carencia de dólares. Implica ahorro de tiempo y dinero, pero también implica mayor soberanía y control territorial del Estado. Durante el discurso que abrió las sesiones ordinarias de la Legislatura, Kicillof destacó que la importancia del trabajo junto a la Nación en pos de avanzar sobre la licitación que se oficializará en el mediodía del jueves. Ante los representantes de las dos cámaras bonaerenses, el gobernador la definió como “una obra que se desplegará en la costa de nuestra provincia y es estratégica para el país y la provincia, pero también para la soberanía». «Nos va a permitir una salida al mar y garantizar la conexión de la Cuenca del Plata con la Antártida sin injerencia exterior. Esta obra viene a resolver problemas que se traen desde los inicios de la Revolución de Mayo, y si no se realizó antes es porque existen intereses privados que lo impiden«, dijo el pasado 6 de marzo. «Este tema no se reduce a un debate ‘comercial’ como suele plantear el lobby agroexportador concentrado en La Bolsa de Comercio de Rosario, los intereses extranjeros, y sus representantes políticos, es un tema de defensa, de integridad territorial y marítima y una causa de todo el pueblo argentino», señala el documento que se conoció este miércoles y celebra el anuncio «ante los falsos federalismos que intentan esconder los intereses de unos pocos, enfrentando y dividiendo a nuestros pueblos y nuestras regiones, reafirmamos la necesidad de avanzar en obras como esta que apuntalan una visión integral de la soberanía que necesitamos recuperar y desarrollar». Destacando la creación del Concejo Federal de la Hidrovia, y el avance para lograr que la Administración General de Puertos sea quien posea tanto la administración como el cobro del peaje, el foro reconoce el papel de Kicillof y el de «un amplio movimiento que se desarrolla a lo ancho y alto de la Argentina peleando por estas causas». «Son pequeños, pero importantes, pasos en el largo camino de recuperar y desarrollar nuestra soberanía, condición indispensable para cualquier proyecto de futuro que incluya los intereses de las mayorías en Argentina», destacan.

La decisión política

El acto de Ensenada también es de alta relevancia en términos políticos, porque el Presidente y el gobernador compartirán una reunión pública luego de meses de tensión, marcado por un enfriamiento de la relación. “El gobernador no viene a los actos del Presidente en la Provincia”, decían de un lado. “Ceremonial de Presidencia lo invita un rato antes, como si no quisiera que vaya”, respondían del otro. Si el todo es más que la suma de las partes, habría que poner el acto por el canal en el contexto de la próxima reunión del PJ nacional en la sede partidaria de calle Matheu de la Ciudad AUtónoma de Buenos Aires, agendada para el viernes 21, que será la demorada continuidad de la que se realizó en febrero, cuando varios participantes, entre ellos el propio gobernador, le pidieron definiciones al presidente respecto de sus planes, que tampoco presentó, y el anunciado acto del 25 de mayo en la 9 de julio, con Cristina Kirchner como única oradora. Punta Indio es una localidad costera de la provincia de Buenos Aires, a la altura de la punta norte de la Bahía de Samborombón (la punta sur es Punta Rasa, cerca de San Clemente, Partido de la Costa), a sólo 40 kilómetros de Magdalena, más precisamente de Atalaya, su localidad costera. Hasta 1994, Punta Indio era conocido como “los pagos del sur del viejo partido de Magdalena”, del que finalmente se autonomizó. Para llegar finalmente a la apertura de la licitación, hubo que recorrer un largo proceso administrativo. Hace casi dos años, en mayo de 2021, la Unidad Ejecutora Especial Temporaria “Canal Magdalena” realizó la audiencia pública. Más de 40 oradores, de los campos de la política, el ambientalismo y la comunidad en general, manifestaron su apoyo a la iniciativa. Dos meses más tarde, en julio, el entonces ministro de Transporte, Alexis Guerrera, aprobó el Informe final de dicha Audiencia Pública Ambiental y notificó a la Unidad Ejecutora Especial a cargo del proyecto que el procedimiento ambiental exigido por la ley ya fue cumplido. a través de la Resolución 201/2021. A continuación, la Unidad Ejecutora elevó al ministerio los anteproyectos de pliegos para la licitación, que fueron estudiados por el equipo legal y técnico del ministerio. ¿Qué pasó en estos dos años? ¿Por qué tanta demora? En primer lugar, fuentes vinculadas al proyecto sostienen que fue el ministro de Economía Martín Guzmán quien decidió congelar las partidas presupuestarias, que ya estaban previstas, hasta firmar el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional, porque creía poder necesitarlas para cumplir con el organismo de crédito internacional. Eso explica la demora a lo largo de todo el segundo semestre de 2021 y el verano de 2022. El acuerdo, que disparó la renuncia del diputado Máximo Kirchner a la presidencia del bloque, fue firmado en los primeros días de marzo. La demora fue uno de los tantos motivos de disputa entre el ex ministro Guzmán y legisladores, funcionarios y cuadros técnicos vinculados al kirchnerismo, el sector del Frente de Todos más comprometido con el proyecto. Para Lucas Boyanovsky, concejal del Fente de Todos de Vicente López, experto en construcciones navales y portuarias, de largo paso por el astillero Tandanor, «son todas ventajas». «Una zona de alijo, por definición, es el punto donde la carga se pasa de un buque a una barcaza o a la inversa, y como allí se transparenta lo que trae es un golpe a cualquier maniobra de contrabando o evasión», consideró. Agregó Boyanovsky:  «Luego, la obra beneficiará a todo el litoral bonaerense, pero especialmente al puerto de La Plata, que es un puerto con excelentes características técnicas, hoy poco aprovechado». Para el dirigente oficialista, ése será el mayor impacto. Entre los agroexportadores, dice, las posiciones están divididas. «Los más racionales, después de hacer cuentas, están a favor», asegura.  Pero el proyecto tiene más adversarios. Un sector de los usuarios del Paraná, entiende que la obra impulsada por la Administración General de Puertos (AGP), podría financiarse con los peajes de la denominada hidrovía y eso implicaría la permanencia de la agencia pública mientras dure la obra, estimada en 21 meses. Un sector de los exportadores de granos no quiere al Estado en el río. Es reticente a cualquier presencia o control de cargas. En el modelo actual, provisorio, el Estado recauda y luego contrata a empresas privadas los servicios de dragado y balizamiento. De acuerdo a la última licitación, hoy el concesionario es Compañía Sudamericana de Dragados, subsidiaria de la holandesa Jan De Nul. Los usuarios preferirían eliminar esa “intermediación estatal” y contratar ellos mismos. Por otro lado, todo río que funge de frontera entre dos países tiene una comisión administradora, con representación compartida, en este caso, por Argentina y Uruguay. Cualquier intervención, obra o modificación debe ser no sólo notificada en ese ámbito   sino aprobada. El último antecedente conflictivo entre ambos países ocurrió en la Comisión Administradora del Río Uruguay, por la pastera Botnia, entre 2005 y 2007. A juzgar por la cantidad de informes pedidos por los representantes uruguayos, el canal Magdalena no es para ellos una gran noticia.  Los dólares que un país se ahorra son los que el vecino deja de percibir.  Pero en un comité administrador de río de frontera, ningún Estado puede hacer obras ni modificaciones sin el consentimiento explícito del otro. Uruguay tiene en carpeta la ampliación del puerto de Montevideo, que lo llevaría a 50 pies de calado, lo que necesitan hoy las grandes líneas navieras mundiales, y necesita de la Argentina para avanzar en ese sentido. Sin canal Magdalena parece difícil la ampliación de Montevideo.

FAdeA modernizará los Beechcraft T-34C-1 Turbo Mentor de la Armada Argentina

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El Ministerio de Defensa confirmó por medio de la Decisión Administrativa 312/2023 que la Fábrica Argentina de Aviones “Brigadier San Martín” (FAdeA) modernizará los entrenadores Beechcraft T-34C-1 Turbo Mentor de la Armada Argentina.

El proyecto logró avanzar gracias a la aprobación por parte de la Jefatura de Gabinete de la Contratación Directa Interadministrativa Nº 38/1-0198-CDI22, la cual tiene como objeto de contratar la provisión del servicio de “Finalización del desarrollo y certificación de la modernización COM/NAV” para los T-34C-1 Turbo Mentor de la Aviación Naval. El acuerdo incluye la implementación de la actualización en un prototipo de desarrollo y la modernización en serie de otras tres aeronaves.

La modernización de los Turbo Mentor de la Armada es uno de los tantos proyectos que estaba en agenda desde hace años, a la espera de la ansiada luz verde para retomar con los trabajos que se encontraban con la etapa de Revisión de Diseño Crítica aprobada. Conforme a la información que se desprende de la Decisión Administrativa del MinDef, la modernización en FAdeA demandará la inversión USD 3.301.294 de dólares en concepto de materiales y $168.788.817 de pesos en concepto de mano de obra.

De acuerdo con lo mencionado en el contrato de firma conjunta con fecha 22 de diciembre de 2022, el objeto del acuerdo entre FAdeA y la Armada incluye:

  • “Finalización del desarrollo y certificación de la modernización COM/NAV para aeronaves T-34 Mentor, y su implementación en un Prototipo de Desarrollo”.
  • “Modernización de tres aeronaves de serie T-34 Mentor”

La “Finalización” deberá incluir la liberación de documentación, adquisición de materiales, fabricación de partes, armado y montaje del prototipo, ejecución de pruebas funcionales, ejecución de ensayos en tierra y vuelo del prototipo, certificación de la modernización y entrega.

La modernización de los tres T-34C-1 Turbo Mentor de serie se ejecutará una vez obtenida la certificación de la Dirección General de Aeronavegabilidad Militar Conjunta, para los cuales se deberán adquirir los kits de equipamiento que incluye 40 subsistemas (desde display digital de vuelo primario, pasando por antenas y transceptores varios, paneles de control, luz de aterrizaje, pantalla digital de motor, entre otros).

En cuanto a los costos, la valorización de los entregables es la siguiente:

Aerolíneas Argentinas presentó su primer avión exclusivo para cargo

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La empresa Aerolíneas Argentinas presentó este miércoles en el Aeropuerto Internacional de Ezeiza su primer avión de carga para el segmento Aerolíneas Argentinas Cargo. La presentación se realizó en la terminal FBO del Aeropuerto Internacional de Ezeiza y, como es costumbre en la industria, el avión recibió su bautismo atravesando el arco de agua de las autobombas de ANAC. Participaron del evento los ministros del Interior, Eduardo «Wado» de Pedro; y Transporte, Diego Giuliano; el presidente de Aerolíneas Argentinas, Pablo Ceriani, y representantes del sector. Durante el acto, Ceriani recordó que «en 2020 sostuvimos que los objetivos de Aerolíneas Argentinas eran tres; la fusión entre Aerolíneas y Austral, el desarrollo del MRO (Taller de Mantenimiento) y el desarrollo de la carga aérea». «Con la entrada de este avión consolidamos la unidad de negocios de Aerolíneas Argentinas”, remarcó. A su vez, Giuliano destacó que “para el Ministerio de Transporte es un verdadero hito que Aerolíneas Argentinas haya incorporado a su sistema de negocios, la carga, porque en la carga también está la fortaleza de la economía argentina y el desarrollo de nuestras economías regionales». «Aerolíneas Argentinas anticipa, adelanta, un emprendimiento que en Argentina no tiene un desarrollo pleno”, resaltó. Por su parte, De Pedro remarcó que “cada gobernador, cada intendente del país, tiene muy presente el valor que tiene Aerolíneas Argentinas, el valor que tiene la conectividad». «Esa Argentina que pone en valor lo que se hace en cada rincón de nuestra patria y para eso se necesita conectividad, tanto de pasajeros, como de carga”, completó. El Boeing 737-800, con matrícula LV-CTC, arribó al país en febrero; y, tras el cumplimiento de los trámites e inspecciones obligatorios, partió a los talleres de FAdeA, en Córdoba, para los trabajos de pintura y adecuación a la imagen corporativa. La aeronave cuenta con todas las prestaciones necesarias: detección de humo, portón de carga hidráulico y apertura total para el ingreso de vehículos, maquinaria y contenedores, y una capacidad de carga de 24 mil kilos.

«La industria naval de Chubut tiene un potencial enorme para crecer»

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Reproducimos la entrevista del portal Canal 12 al ingeniero naval Walter Granja, del astillero «Al Sur». La industria naval chubutense, desconocida e ignorada por algunos, marcó presencia en la segunda edición de EVENPa 2023, el encuentro empresarial más importante de la región patagónica. A través del stand que el astillero capitalino ‘Al Sur’ montó en la feria, quedó al descubierto que en Puerto Rawson hay un polo naval que construye buques pesqueros en serie, que apuesta por la renovación de flota, innovación tecnológica y productiva de Chubut, pero que también necesita de herramientas para subsistir a futuro, teniendo en cuenta los tiempos que corren. Hace más de 20 años que el reconocido Héctor Yalungo lleva adelante el astillero, que en su historial acusa más de 50 embarcaciones construidas, con mano de obra y proveedores locales. El entramado productivo es cien por ciento chubutense y los productos son netamente patagónicos. Así lo destaca el ingeniero naval Walter Granja, quien desde el 2006 trabaja junto a Yalungo en la parte técnica de la empresa. El profesional recibe a Canal 12 Web en su oficina móvil, desde donde destacó el potencial que tiene para ofrecer el complejo industrial ubicado sobre la margen izquierda del Río Chubut. «Ahí estamos, haciendo barquitos contentos», cuenta.
  C.D.: Cincuenta embarcaciones en 20 años no es un dato menor para un astillero chubutense y eso habla mucho también de que la industria naval local tiene importancia en el marco nacional. W.G.: Soy un convencido de que hay muchas posibilidades de crecimiento en la industria naval de Chubut y lamentablemente estamos exportando trabajo hacia Buenos Aires y Santa Cruz, porque no tenemos las posibilidades de reparar en la zona haciendo mantenimientos periódicos, principalmente a la flota colorada. C.D.: ¿Es por una cuestión operativa? W.G.: Es operativo y del tamaño que se necesita para hacerle mantenimiento a un buque de más de 23 metros de eslora. Hoy no lo podemos hacer en la provincia. Hay una necesidad de dar respuesta a esa flota, que se está yendo para Santa Cruz, Buenos Aires y algunas también para Uruguay. Realmente por el litoral marítimo que tenemos la industria naval necesita una atención muy particular en lo político, pensando en una estrategia a largo plazo. Hoy los astilleros que tenemos en Argentina pueden dar soluciones y se pueden preparar para hacer embarcaciones y dar respuesta a la renovación de flota en varios tipos de altura. C.D.: Pese al contexto económico, vemos continuamente casos de astilleros marplatenses, como Contessi, SPI e incluso Aloncar en Quequén, que siguen moviendo la industria construyendo costeros, fresqueros de altura e incluso congeladores, a partir del Régimen de Promoción de la Industria Naval Argentina de 2018. W.G.: Exacto. En el caso de Astillero Al Sur somos muy competitivos en la franja de eslora entre 10 y 21 metros. Sabemos que nuestros productos andan muy bien y tenemos diseños propios. En 2018 dimos inicio a una serie de nuevos pesqueros con características particulares. Botamos el primero en 2020 y hoy tenemos diez barcos de flota artesanal construidos con las características de proas invertidas, que en esloras chicas es muy novedoso el diseño. Llevamos lo mismo a los buques de 21 metros, pese a que ya hay de esas características con proas bulbo. Son barcos que están pescando muy bien y con funcionamientos integrales. C.D.: Antes de la entrevista me comentabas que es una industria que hoy, indudablemente, necesita una serie de herramientas, medidas y gestiones por parte del Estado, primero para subsistir en el tiempo y, luego, ampliar los horizontes. ¿Cuáles son en concreto las que plantea el sector industrial chubutense? W.G.: Hay cuestiones de asimetrías. Para nosotros el hecho de estar trabajando en la Patagonia no es lo mismo que trabajar en Buenos Aires donde te hace falta un rodamiento y tenés muchas posibilidades de asistirte y comprar todos los insumos que necesita el quehacer naval. Esa es una desventaja desde el punto de vista comparativo. También el tema salarial genera una desventaja. El entender este tema desde la asimetría y lo que significa ser productor de industria naval en nuestra zona merece una atención particular. Un barco para que pesque en Patagonia debería ser patagónico. Al menos en las esloras de 9,90 a 21 metros. Por su puesto que hay competitividad de por medio y uno no es ajeno. También yo he escuchado mucho que no tenemos industria naval en Chubut y nuestra presencia en EVENPa 2023 da cuenta que sí tenemos; hemos hecho muchos barcos. El sector lo que necesita son facilidades en cuanto a préstamos para el desarrollo de una embarcación y para mejorar el equipamiento alrededor del astillero. Debemos mejorar todo lo que tiene que ver con lo herramental y obras que acompañen, que de alguna manera te aseguren alguna continuidad de trabajo y en las épocas de frío poder tener zonas cubiertas para trabajar. C.D. ¿Cómo impactaron a la empresa los problemas para importar acero naval? W.G.: Nosotros trabajamos con chapa nacional, no trabajamos con acero importado. Sí tenemos problemas de desabastecimiento; cuando se hace el pedido para un barco cuesta conseguir todo el material. Las diferencias que hay entre los distintos tipos de cambio genera un ruido importante a la hora de proveernos, no solo con chapa, sino de motores, cajas de cambio e insumos en general. La cuestión coyuntural que vivimos a nivel económico nos está generando un problema en el abastecimiento. El año pasado hubo momentos en que casi tuvimos que parar porque no había materiales, después se reactivó. C.D.: ¿Cuántos empleados viven de este astillero? W.G.: Aproximadamente 25 personas. C.D. ¿En estos momentos cuántos proyectos de construcción tienen? W.G.: Tenemos dos pesqueros de 9,90 en construcción, uno de ellos con un 80% de avance y el otro un 70%. La semana pasada pusimos la quilla de otro de 10,50. Además, tenemos dos buques de 20,90 metros construyéndose. C.D.: Respecto a ése último estrato de flota amarilla, entiendo que es la primera vez que se construyen barcos de esas dimensiones en Chubut. W.G.: Correcto, son los primeros barcos. Es una apuesta muy importante por parte de un empresario local que decidió apostar en la zona. Ya construyó otras tres embarcaciones en el astillero y decidió invertir en un nuevo barco, de 20,90 metros, proa invertida y características particulares para la atención del ámbito de Rawson. C.D. ¿El resto de los buques también son para armadores de Chubut? W.G.: Son todos armadores locales, algunos clientes que están renovando flota de 15 años de antigüedad. Comenzó a pesar más el concepto de seguridad en la navegabilidad y productividad, respecto al diseño anterior. Se mejora bastante la habitabilidad para la marinería, más allá que el espacio en un barco de 9,90 metros es limitado. C.D. ¿Los armadores chubutenses cuentan con las herramientas crediticias para poder afrontar la construcción de un barco en un astillero local? W.G.: En este momento hay unas líneas de crédito que estamos intentando activar, a través del Banco Nación, para ver si puede reiniciarse la hipoteca naval. Estamos trabajando, hasta ahora todos los barcos que se construyen y construyeron son con capitales propios de los armadores o con financiación de alguna pesquera. C.D. ¿Cuál es la lectura respecto al futuro de la industria naval en Chubut? W.G.: Creo que tiene un potencial enorme para crecer. Hay que atender mucho al sector porque la flota amarilla y artesanal son multiplicadoras de empleo genuino. Hay muchas empresas que dependemos de esta actividad y el sector político tiene que brindar ayudas al sector naval para que siga trabajando, no fijarse solamente en la parte impositiva. Tenemos que pensar también en darle atención a la flota colorada. Hace algunos años presenté el proyecto del Polo Industrial Naval y Puerto Madryn tiene características particulares para desarrollar la industria. Hay necesidades de mantenimiento para la flota fresquera y las posibilidades de atender la futura reconversión que ésta necesita.

Presentan el libro que relata el salvataje de la central nuclear Atucha I en 1988

El martes 9 de Mayo se presentara el libro Crónica de una reparación (im)posible. En el canal de youtube de Nucleoeléctrica Argentina.