Minería: Gobierno reúnió a empresarios y ambientalistas para «desmitificar» la actividad

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El Gobierno convocó a empresas mineras y a ambientalistas para lograr consensos y que avance la minería. Una actividad que podría triplicar sus exportaciones debido a la transición energética, pero que se encuentra prohibida en 7 provincias del país.

El encuentro se da en medio de tensiones con los empresarios mineros por el impuesto a la renta inesperada y en medio de cambios dentro de la Secretaría de Minería, tras la salida del subsecretario, Andrés Vera, numero dos de la secretaria, Fernanda Ávila. Este lunes, el ministro de Desarrollo Productivo, Matías Kulfas, inauguró la Mesa Nacional sobre Minería Abierta a la Comunidad (Memac). Consistirá en una “instancia de debate público”, donde se presentarán informes y expondrán expertos. La Memac se plantea como una instancia de debate público sobre la minería a partir de un esquema de encuentros mensuales en distintas partes del país, en los que expondrán expertos y se presentarán números para trabajar en el desarrollo de la actividad. También presentó el Sistema de Información Abierta a la Comunidad sobre la Actividad Minera, una herramienta virtual de información cuantitativa y cualitativa sobre el sector, que busca otorgar transparencia en materia de sustentabilidad y regulaciones. “El objetivo principal es construir consensos respecto a la minería, que permitan desarrollar la actividad con estrictos controles ambientales, potenciando lo bueno que tiene (empleos de altos salarios, federalismo, divisas e insumos para la transición energética), y analizando sus riesgos para mitigarlos”, explicaron desde el ministerio. “Hasta ahora no hubo un diálogo constructivo sobre minería, lo que pasó fue un griterío, un diálogo de sordos”.
“Hay que ir en contra del mito de que la minería no deja nada en el país”
Kulfas estuvo acompañado por el ministro de Trabajo, Claudio Moroni; el presidente del Banco Central, Miguel Angel Pesce; la titular de la Agencia Federal de Ingresos Públicos (AFIP), Mercedes Marcó del Pont; la secretaria de Cambio Climático, Desarrollo Sostenible e Innovación, Cecilia Nicolini, entre otros funcionarios y gobernadores. Pesce informó el impacto en las divisas: entre 2003 y 2021, la minería fue uno de los pocos sectores que presentó superávit en su balance cambiario por u$s 69.338 millones, según un trabajo de Gonzalo Fernández, director de asistencia al productor minero. Marcó del Pont cuestionó con números otro de los mitos que el Gobierno quiere derribar: que las empresas mineras explotan los recursos naturales sin dejar nada en el país. Del Pont hizo foco en los ingresos que le genera el sector al fisco, un 3 por ciento de la recaudación y detalló los controles vigentes para evitar la evasión: «Desde que comenzó nuestra gestión en la AFIP implementamos cambios regulatorios y normativos que potencian la capacidad de fiscalización y control de sectores como el minero. Contamos con herramientas que nos permiten evitar abusos y desvíos en las operaciones entre empresas del mismo grupo que realizan las grandes multinacionales”. Moroni informó sobre los salarios del sector, que en 2021 fueron los segundos más altos en promedio. Además, fue una de las ramas con mayor formalidad laboral en el promedio 2016-2021. El 95% de los trabajadores de la minería metalífera cuentan con un empleo asalariado formal, un guarismo muy alto si se compara con actividades más aceptadas como la industria, que cuenta con un porcentaje de asalariados registrados de 48%, los hoteles y restaurantes con 35$ de formalidad o el agro con 31%. Sobre el impacto ambiental los funcionarios replicaron la idea de que no existe contradicción entre minería y cuidado ambiental, pero la mesa dio lugar a la exposición de dos referentes de organizaciones ambientalistas, EcoHouse y Jóvenes por el Clima, que celebraron la iniciativa para abrir el diálogo y plantear cuestionamientos a la perspectiva oficial, aclarando que no legitiman la actividad por participar de la Mesa. Las dos primeras reuniones de la mesa minera serán en la Ciudad de Buenos Aires, pero después se harán en distintos puntos del país. En todos los casos, serán transmitidas por el canal de youtube del Ministerio de Desarrollo Productivo para otorgar mayor transparencia, luego de lo que fue el “chubutazo”, una semana de marchas en contra de la zonificación de las zonas con las mayores reservas de plata del mundo. En los próximos deberá presentarse el Ministerio de Salud, a quien le pidieron un informe sobre las consecuencias de la minería en la salud de la población.

Una terapia con Realidad Virtual reduce los síntomas de agorafobia

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Un equipo formado por psiquiatras y desarrolladores informáticos han creado un escenario de realidad virtual diseñado para ayudar a personas que sufren de agorafobia.

Este trastorno psicológico consiste en sentir miedo y estrés ante ciertos ambientes, situaciones e interacciones, en particular en espacios abiertos, hasta tal punto que la persona queda imposibilitada para hacer su vida cotidiana.
Los pacientes tratados con realidad virtual mostraban una mejora significativa en los síntomas de su enfermedad tras seis semanas de terapia
Según  Daniel Freeman, psiquiatra de la Universidad de Oxford y director de la investigación, esta metodología con realidad virtual “genera un verdadero cambio en la vida del paciente”. En esta experiencia de realidad virtual el sujeto está acompañado en todo momento por un terapeuta, que le va guiando por diferentes escenarios. El recorrido empieza en la clínica del doctor con la puerta abierta y, progresivamente, se va llevando al paciente a nuevos escenarios de dificultad cada vez mayor. En cada uno de estos lugares el sujeto debe completar determinadas tareas, como pedirle un café a otro personaje del mundo virtual, hacer contacto visual o acercarse a grupos de personas. El psiquiatra explica que, en la medida en que los escenarios virtuales parecen reales, las habilidades adquiridas por los pacientes en este contexto les resultan de utilidad en su vida cotidiana. Uno de los participantes en el estudio, por ejemplo, fue capaz en el mundo virtual de coger un autobús para ir al cementerio a visitar la tumba de su padre. Gracias a eso, unas semanas después pudo reunir fuerzas y confianza para ir a la tumba de su padre en el mundo real. Los resultados del estudio han sido publicados en la revista Lancet Psychiatry. Por un lado, participaron 174 sujetos con problemas de agorafobia a los que se les aplicó un tratamiento basado en realidad virtual. Otro grupo, de 172 pacientes, recibió una terapia convencional para abordar los mismos problemas. Después de seis semanas de tratamiento, el grupo de la realidad virtual tuvo un pequeño pero significativo descenso en los síntomas de su enfermedad. Los sujetos se mostraban menos estresados y con menos miedo a afrontar las interacciones de su vida cotidiana. No es la primera que la realidad virtual se utiliza con aplicaciones médicas o científicas. En 2020, la Universidad de Cambridge presentó un software que permite ver las células por dentro con el objetivo de desarrollar mejores tratamientos para sus enfermedades.

En EE.UU., la subvariante BA.2 de Ómicrom causa muertes entre ancianos con doble vacunación

Los estadounidenses vacunados pero vulnerables representan una parte cada vez mayor de las muertes por covid, informó este viernes el Washington Post.

Desde el advenimiento de las vacunas, la gran mayoría de las muertes por covid-19 en los EE. UU. (y en el mundo) se han producido entre personas no vacunadas. Pero nuevos datos indican que a medida que las vacunas se debilitan con el tiempo, particularmente entre las personas mayores y las personas inmunocomprometidas, los no vacunados ya no constituyen una parte abrumadora de las muertes. Según un análisis del Washington Post, casi dos tercios de las personas que murieron durante el aumento de Ómicron en los EE. UU. tenían 75 años o más; y aunque la mayoría de los estadounidenses en este grupo de edad están vacunados, no todos han recibido refuerzos, y estas inyecciones se vuelven menos efectivas con el tiempo. Para las personas mayores de 75 años, o inmunocomprometidas, las dosis de refuerzo son necesarias. Para acceder a la nota completa del Washington Post, cliquear aquí.

El banco privado más grande de Argentina abre operaciones en criptomonedas

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Desde hoy, lunes 2 de mayo, el home banking del Banco Galicia ofrece la opción a sus clientes de comprar bitcoin (BTC) y otras criptomonedas.

Y en su sección «Inversiones», la página del banco agregó «Criptos», a las otras opciones ya existentes «Plazo fijo», «Fondos FIMA», «Bonos acciones CEDEAR», «Licitaciones primarias» y «ETF». Además de bitcoin, las otras criptomonedas que pueden adquirirse son ether (ETH), USD Coin (USDC) y XRP de Ripple. Todas estas monedas digitales puede comprarse con pesos argentinos.
  • Las criptomonedas no pueden retirarse de la plataforma; solo vendérselas nuevamente al banco.
  • El banco informa que las monedas están «custodiadas en el exterior» por la empresa Lirium.

Más detalles:

La inversión mínima es de ARS 100. La misma entidad bancaria ofrece la opción de recomprarlas, cuando el inversionista lo desee. La cotización de compra de BTC es, al momento de esta publicación, de ARS 8.138.706 y la de venta de ARS 7.975.411. Este precio es cerca de un 3% superior al que puede encontrarse en exchanges argentinos de criptomonedas. De acuerdo con lo detallado en los términos y condiciones que deben aceptarse antes de adquirir criptomonedas en Banco Galicia, la entidad bancaria ha establecido una alianza con la empresa Lirium, que es la proveedora del servicio.

De Malvinas a Ucrania: la guerra robótica – 2da. parte

(La primera parte de este artículo está aquí) A las 4 de la madrugada se desarmaba la ITB, se subía todo a los carretones y el conjunto se arrastraba al Unimog hasta el galpón: otras dos horas de trabajo brutal. Ningún kelper debía ver aquello, y tampoco los satélites espía en banda óptica de la OTAN. Los que corrían mayor riesgo, supongo, eran los operadores del RASIT cedido por los artilleros del Ejército. Además de los nombrados estaban el sargento Raúl A. Orcasitas y los soldados Héctor G. Soto, Roberto O. Velázquez Héctor G. Radaelli, que la hagiografía malvinera rara vez menta. El equipo tenía bocha de problemas. La noche del 1ro de Junio alguna fragata inglesa se puso a tiro, pero la orden de disparo no logró encender el motor impulsor del misil: se había quemado un diodo conector de unos pocos centavos de dólar. Pérez recuerda que era la única pieza de fabricación británica. Quedaba el otro misil, pero salió disparado en cualquier dirección ajena a la del barco y se perdió en el mar. ¿Lo habrían visto los Brits? Si era así, la ITB se había delatado. Pérez apostó a que no. Sin sus laderos técnicos Shugt y Torelli, tuvo que peinar los números hasta detectar un error por apresuramiento en la carga de datos. En cuanto diagnosticó el problema, por esa lógica perversa de las cosas, en las noches de Hooker’s Point desaparecieron los buques ingleses. Navegaban lejos, bombardeando las montañas del Oeste, cuyas cumbres ya empezaban a disputarse. Se obtuvo de prepo y chapeando otro diodo similar de los indignados miembros de una batería antiaérea cercana de la Infantería de Marina, y se volvió al acecho bajo la lluvia. Hacían falta también más Exocets, y llegó otro par desmontados del Seguí, recién el 5 de Junio. En total hubo 12 noches de acecho en las que ningún barco de los que venían a cañonear el aeropuerto se puso en rango. No era fácil que presentaran buenos blancos: la señal del RASIT, portátil y de antena fija, era tan escuálida que sólo lograba “pintar” objetivos dentro de un ángulo de 3º de arco, y los rebotes de las microondas emitidas eran indetectables si el blanco estaba a más de 30 km. Esto significa que el RASIT obligado a fungir de radar de puntería sacrificaba 12 de los 42 kilómetros del alcance efectivo del Exocet MM38. Y lanzar este misil con la ITB era como tirar desde el interior de una casa contra un automóvil que pasa por la ruta, pero apuntando a través del ojo de una cerradura y con un ojo muy miope. La noche del 11 de Junio el Glamorgan anduvo desde las 19:00 cañoneando a lo grande a la infantería argentina atrincherada en las alturas del Oeste. Luego navegó hacia el Este para atormentar a la soldadesca acampada alrededor de la pista de la BAM Malvinas, orondo e impune “as usual”. A las 05.30 de la madrugada del 12 de Junio el vetusto crucero ya había descargado 4 toneladas de ojivas desde el cañón de proa de 114 mm. Incluso, a modo de experimento a ver qué pasaba, había soltado un misil antiaéreo Sea Slug aunque en la BAM no había nada volando, al menos argentino. Eso, quizás, lo ayudó no poco. Entonces el único radar de control aéreo argentino, el Westinghouse AN-TPS43 de largo alcance del aeropuerto (en cortito, la BAM), detectó que el barco, ya terminada su tarea y en alejamiento, pasaría muy marginalmente dentro del rango de tiro de la ITB. Por si las moscas, el radarista le pasó las coordenadas por radio a los operadores del RASIT. El suboficial Orcasitas prendió ese radarcito de juguete, buscó al crucero y lo enganchó inmediatamente. Estaba, efectivamente, en el borde externo de su alcance, a 29.960 metros, y a punto de salirse del mismo. Con histérica calma, Pérez calculó, tradujo y cargó los datos del RASIT en el navegador inercial de los Exocet. El fogonazo del motor de arranque no se vio desde el puente del Glamorgan, oculto como estaba por los médanos. Pero probablemente sí se detectó la lucecita zigzagueante de un misil que iba buscando su rumbo por la noche, con grandes barquinazos de chofer borracho (ver en este video).
Lo que primero que alertó al teniente de fragata Ian Inskip, primer oficial del Glamorgan, no fue el Radar Warning System. Tan débil era la señal del RASIT que esta antena de alerta, normalmente a cargo de avisarte que alguien te enganchó con algún radar, no llegaba a captar la señal de microondas en banda I que iluminaba, tenue, el barco desde la negrura unánime de la costa.   El teniente de fragata Ian Inskip, el hombre que salvó al Glamorgan de visitar el fondo del Mar Argentino. El postrauma de la madrugada del 12/06/82 todavía le dura. Pero en aquella noche tan absoluta esa súbita luz puntiforme, intensa y zigzagueante, reflejada por el agua, era algo inequívoco. Inskip buscó confirmación en el monitor de su radar antiaéreo, donde acababa de formarse un puntito verdoso fluorescente: el Exocet en vuelo. Supo que su barco estaba bajo ataque, hizo sonar las alarmas y ordenó proa mar adentro, a toda máquina. Derrapando y alejándose a 30 desesperados nudos, el Glamorgan corría un riesgo: la popa suele ser la parte más robusta de la estructura de casi todo barco. Pero en la cubierta de los viejos cruceros clase County, como el Glamorgan, replegada sobre la cubierta más baja estaba la aparatosa estructura reticular que oficiaba de lanzador de los Sea Slug, presumiblemente vacía. Estos son misiles cincuentosos, supersónicos, multietapas, de 6 metros de largo y 2,5 toneladas, con 837 kg. de sólidos explosivos, si sumamos combustibles y cabeza de fragmentación. Diseñados en la posguerra para derribar bombarderos nucleares soviéticos a alturas de hasta 25.000 metros, en el ambiente de Malvinas, con pequeños cazas argentinos atacando a ras del agua, los Seaslug eran de una inutilidad perfecta, pero muy peligrosos para el propietario. Si el Exocet agarraba uno en la rampa de lanzamiento de popa, ese sector de la nave volaba como un petardo. Y el Exocet, efectivamente, llegó viboreando apenas a 9 segundos de disparado, pasó a un metro y medio por encima de la cohetera Sea Slug, resbaló rechinando de chanfle sobre la cubierta de despegue del helicóptero Wessex, irrumpió en su hangar y e hizo estallar esa aeronave, que lista para el despegue pesa unas 6 toneladas. El Wessex estaba atiborrado de combustible y de munición antisubmarina. Hubo llamas de 300 metros de altura, y el querosén de las turbinas se derramó y sopleteó de fuego el comedor y los corredores en la cubierta inferior a la del hangar. El incendio se vio, iluminando el horizonte desde abajo, en lugares tan lejanos como Puerto Argentino y Darwin.     Un muy exacto modelo en acrílico de Peter Hall, de Atlantic Models, muestra el estado del sector popa del Glamorgan el 12 de junio a las 10:00, cuando se logró extinguir el fuego en el hangar del helicóptero Wessex, el comedor subyacente y la sala con la caja reductora de la turbina de vapor. En el modelo no se ve la cohetera Sea Slug, replegada en la baja cubierta de popa.   Si el Exocet hubiera impactado en la cohetera Seaslugl, el Glamorgan quizás habría sido el sexto naufragio británico en las Malvinas. El tiro pasó ligeramente por encima. La Royal Navy aprendió control de daños en la mejor academia del mundo: entre 1940 y 1945 en el Pacífico, y con los kamikazes de la Armada Imperial de Japón como maestros. Como resultado, para ser tripulante de cualquier nivel, en un barco de la Royal Navy hay que pasar por la DRIU, Damage Repair Instructional Unit, un simulador de naufragio donde se enseña al personal embarcado a taponar rumbos de inundación con cuñas, soportes y tablas de madera. Vean el video:
La DRIU tiene opciones para empeorar la situación de los estudiantes avanzados: agregado de humo, ruido y hasta 15º de escora. Vale para un ayudante de cocina o un vicealmirante: el que no aprueba en la DRIU no embarca. El stock de misiles Seaslug en los clase County está alojado muy lejos de su lanzador, en una santabárbara en medio del barco. Fue inundada deliberadamente, porque el fuego se iba acercando desde popa. En su furia por aislar y apagar el incendio, el capitán Michael Barrow inundó varios compartimientos de su barco, con la única precaución de no afectar gravemente la flotación o el equilibrio. En cuanto se pudo, aquellos misiles, ahora aún más inútiles, fueron descartados por borda. A las 10 de la mañana, apagado el incendio, el exhausto Glamorgan sumaba 14 muertos y 22 heridos y quemados, en general en el comedor de popa y el hangar. Pero –gracias a Inskip y Barrow- aquella nave no terminó en el fondo. Para aprender de ellos, la pericia de control de daños de los gringos. Sobre todo, la de Jeremy Black, capitán del HMS Invincible el 30 de junio, cuando su nave fue alcanzada por el último Exocet AM39 aire-mar. El portaaviones estaba en operaciones, es decir con aviones, combustible y munición en cubierta, y al minuto del Exocet, traídas por 2 Skyhawk A4-C, se ligó hasta 6 bombas bobas BRP de 225 kg. frenadas por paracaídas, de las cuales inevitablemente una o dos habrán pegado. Pero ese barco también sobrevivió.

Ahora, un salto de 40 años hacia el presente, y de 13.700 km. hacia el Mar Negro.

4. Los límites militares y éticos de la automatización   Casi irrelevantes frente a la potencia del resto del armamento de a bordo, los dos cañones automáticos de 130 mm. de proa del Varyag, uno de los 3 clases Slava terminados. En su propia emboscada misilística el mes pasado, Ucrania se valió de medios más sofisticados que nosotros, los argentinos. Ante todo, distrajo la atención de los 3 sistemas de radar antiaéreo a bordo del Moskvá con uno o varios drones turcos Bayraktar, de los que se ha vuelto cliente mayorista. Como vehículos de observación y plataformas de tiro de misiles, estos robots aéreos vienen haciendo desastres en la guerra actual. Llegaron precedidos de mucha fama ganada en Libia y en Azerbaiján. Los Bayraktar son vehículos de materiales y formas elusivas, lo que tal vez explica que los sistemas antiaéreos del Moskvá no los eliminaran de inmediato. Según hipótesis de algunos analistas, deben haber sido distractores poderosos de los operadores, porque los Bayraktar pueden disparar misiles. Pero en este caso los Bayraktar parecen haber actuado fundamentalmente como observadores adelantados, y marcar con sus radares la ubicación del blanco y la transmitirla en tiempo real, vía data link, a las baterías misilísticas móviles. Éstas estaban en algún lugar cualquiera del conurbano de Odessa, al menos 110 kilómetros al Norte. Eso tal vez explica que los considerables Neptuno volaran indetectados casi 100 km desde Odessa. Probablemente lo hicieron con sus radares de a bordo apagados, confiando la navegación a su programación inicial. Pero ante los 2 radares de control aéreo de larga distancia del Moskvá no podían ser invisibles: volaron al menos 6 minutos apenas a 20 metros del agua, y como las microondas de radar de frecuencia relativamente alta se propagan en línea recta, como la luz, la redondez de la Tierra los ocultaba bajo el horizonte. Aún así, en los últimos 2 minutos de su vuelo debieron emerger del horizonte y ser detectados. Tanto Rusia como Ucrania afirman que aquella fue una noche tormentosa y con olas de 6 metros, las cuales podrían haber causado “clutter”, o saturación de ecos, en ambos radares. No se entiende por qué, pero ambos países mienten a lo perro. Las fuentes de inteligencia de fuente abierta, OSINT como dicen “los del palo”, coinciden en que había viento de 14 nudos, fuerte pero no borrascoso. Y olas: ¿cuándo no las hay en el áspero y sombrío Mar Negro? Pero aquella noche, de sólo un metro.   Los dos radares de control aéreo del Moskvá tienen un alcance de alrededor de 400 km. en 360º, y una frecuencia de al menos 10 barridos en redondo por minuto cada uno. A alturas de mástil, el horizonte les queda más o menos a 20 km. A una distancia del Moskvá que ignoramos, ambos misiles deben haber abandonado la navegación inercial y prendido sus propios radares de nariz para el autoguiado terminal. No importa qué cosa los volvía invisibles hasta aquel momento en la sala de operaciones del crucero, cuando encendieron sus radares literalmente empezaron a delatar su posición a gritos electromagnéticos. Si los Neptuno hacen lo mismo que otros misiles antibuque de su tipo, seguramente entonces bajaron a 5 o menos metros de altura y zigzaguearon un poco para hurtarle el cuerpo a los eventuales tiros. Pero faltaban pocos segundos para el impacto y al barco se le terminaban las soluciones de plan A y plan B. De haber estado el Moskvá en alerta de ataque, esto habría hecho reaccionar automáticamente al menos los 3 radares específicos de los 3 sistemas antiaéreos y antimisil. Los sistemas antiaéreos y antimisil de los clase Slava envuelven a estos cruceros dentro de tres semiesferas concéntricas de protección. La exterior la da el sistema S-300F Fort, una versión embarcada del envejecido pero todavía letal S-300 soviético de largo alcance. Desplegado en tierra por ambos ejércitos, el ucraniano y el ruso, desde que empezó la guerra los S-300 impiden el vuelo de los cazas de ambos bandos, salvo a alturas rasantes. Los S-300 han vuelto la guerra aérea ucraniana en un remedo de la capoeira estilo Angola: al que se levanta demasiado del piso, le vuelan la cabeza. Por ello, Ucrania no está produciendo grandes duelos aéreos ni Barones Rojos. El “Fantasma de Kiev”, el ucraniano que se cargó 6 cazas rusos, algunos bastante mejores que su MiG29, y eso el primer día de la guerra, es una huevada propagandística, y de las realmente malas. Notablemente, sólo escapan a la detección de los S-300 los drones Bayraktar de Ucrania y algunos drones rusos más chicos. Zafan de la destrucción únicamente a fuerza de volar pegados a los techos, a los árboles o a la tierra, amén de que sus materiales plásticos y sus formas elusivas generan poco rebote de las microondas de radar. El misil del S-300F Fort alcanza entre 5 y 150 km de distancia y alturas de hasta 25 km., según modelo. Es hipersónico: alcanza entre Mach 6,5 e incluso 8,5 en fase terminal. Pero además trae una carga explosiva descomunal (143 kg). Andá a escapar de eso. En los Slava hay 64 de estos cohetes, montados en 8 enormes silos verticales “tipo revolver”. Cada silo carga a su vez 8 proyectiles, y puede disparar en vertical uno cada 3 segundos. Pero tienen un defecto grave: no te dañan si no te los disparan, y el Moskva parece haberse ido a pico sin haberse defendido con ésta, su mejor arma antiaérea. Eso da indicios de que este sistema estaba desautomatizado y en operación semiautomática, o incluso totalmente manual. La pregunta del millón es ¿por qué? Y la respuesta podría ser mitad tecnológica y mitad ética.

(Concluirá mañana)

Daniel E. Arias

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La sombra de China estimula ofrecimientos de cooperación militar por parte de Estados Unidos

Desde los tiempos de la Doctrina Monroe, 2 siglos atrás, Estados Unidos miró con actitudes que variaban de la reserva a la hostilidad, la presencia de otras Potencias en el Hemisferio Occidental. Resulta lógico que el crecimiento de China como cliente, proveedor e inversor en la Argentina despierte su interés. Hoy su inquietud se muestra con actitudes más amables que en el pasado. Expresa voluntad de cooperación en algunos temas importantes para nosotros, y hasta incluye políticas de género. Pero el juego de poder entre las Potencias no ha cambiado mucho. Reproducimos este artículo que Marian de Vedia, columnista habitual de La Nación, que debe ser leído en el contexto de la Guerra Fría II:

«La modernización del equipamiento militar, el papel de la mujer en las Fuerzas Armadas y el control de los espacios marítimos en el Atlántico Sur, como una forma de controlar la pesca ilegal y neutralizar la presencia de China en la región, figuraron al tope de la agenda de la jefa del Comando Sur de los Estados Unidos, la general Laura Jane Richardson, en su reciente visita de dos días a la Argentina.

Además de sus reuniones con la vicepresidenta Cristina Kirchner y con el ministro de Defensa, Jorge Taiana, la comandante Richardson mantuvo un encuentro de trabajo con el jefe del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas, teniente general Juan Martín Paleo, y altos mandos militares. Además, compartió ideas y experiencias con oficiales argentinas que cumplen distintas funciones en el Ejército, en la Armada y en la Fuerza Aérea, con el fin de resaltar la misión de la mujer en el escenario castrense.

Fuentes castrenses revelaron que los materiales que podría ofrecer Washington no quedarían afectados por el embargo que dispuso Gran Bretaña después de la guerra de Malvinas, para frenar cualquier operación que comprendiera “componentes británicos”, ya que se trataría de “materiales enteramente norteamericanos”.

Para contrarrestar, tal vez, la sintonía que el gobierno de Alberto Fernández mostró en los últimos dos años con China y con Rusia, especialmente en el área de Defensa, la jefa de uno de los principales comandos militares de EE. UU. llegó con un ofrecimiento: invitó a las Fuerzas Armadas argentinas a viajar a su país para visitar las fábricas donde se construyen vehículos blindados, aviones, helicópteros, drones y otros medios y materiales de combate.

Ese eventual acercamiento facilitaría posibles compras y ayudaría a modernizar un equipamiento que tiene más de 40 años y que, en la mayoría de los casos, son anteriores a la Guerra de Malvinas. Hubo coincidencias en transitar el camino de la actualización tecnológica.

La jefa del Comando Sur, la general Laura J. Richardson, compartió un encuentro con oficiales y subocifiales de ambos géneros de las Fuerzas Armadas
La jefa del Comando Sur, la general Laura J. Richardson, compartió un encuentro con oficiales y suboficiales de ambos géneros de las Fuerzas Armadas .

China y la pesca ilegal

Una de las preocupaciones de la jefa del Comando Sur fue el control y la vigilancia de los espacios aéreos, terrestres y marítimos, principalmente en el Atlántico Sur, donde las embarcaciones chinas tienen una fuerte presencia más allá de las 200 millas.

Se estima que el 80% de los pesqueros extranjeros son chinos y contribuirían a la depredación de recursos y especies marinas. Dentro de las 200 millas, el control se reforzó a comienzos de este año con la creación del Comando Conjunto Marítimo. A través de sus voces militares, la Argentina pidió a Estados Unidos “apoyo para incrementar las capacidades mediante la recepción de equipamiento específico”.

Los secretos de la estación espacial china en Las Lajas, provincia de Neuquén, y el probable interés que despierta en el país asiático la construcción del Polo Logístico Antártico en Ushuaia, en la ruta al continente blanco, alimentan las inquietudes del gobierno norteamericano y la comandante Richardson habría actualizado la inquietud (o el reclamo).

Frente al posicionamiento internacional, las autoridades del Estado Mayor Conjunto dejaron trascender que en el diálogo con Richardson transmitieron que su estrategia militar se basa en el “equilibrio en la relación con las grandes potencias” y que destacaron la “fuerte integración con los países vecinos”, especialmente Brasil y Chile.

La cuestión Malvinas se coló en las conversaciones y se requirió “una participación más activa a través de un rol de neutralidad constructiva”, confiaron fuentes castrenses.

La jefa del Comando Sur, la general Laura J. Richardson, se reunió con el jefe del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas, teniente general Juan Martín Paleo
La jefa del Comando Sur, la general Laura J. Richardson, se reunió con el jefe del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas, teniente general Juan Martín Paleo .

El teniente general Paleo le presentó a “la generala de cuatro estrellas” –como la llamó Cristina Kirchner-, una síntesis de “la estrategia militar nacional argentina que se encuentra en pleno proceso de implementación en el ciclo de planeamiento de la defensa”. De allí surgirá, afirmaron, el “diseño de un instrumento militar acorde a esa nueva exigencia”.

Los militares confían en que el Fondo Nacional de la Defensa (Fondef) facilitará la adquisición de los medios necesarios para ese instrumento militar. Al graficar la disposición de la titular del Comando Sur, se indicó que “los Estados Unidos se mostraron interesados en exhibir el material americano disponible en sus fábricas, en función de esas necesidades”.

Las Fuerzas Armadas esperan que se puedan adquirir medios en el corto plazo para el desarrollo de una fuerza de intervención rápida, de carácter conjunto entre las tres armas, que pueda garantizar una “primer respuesta” ante una agresión militar externa. Pero dejaron en claro la separación de aguas entre las funciones que corresponden a la jurisdicción militar y a las fuerzas de seguridad.

La disposición para contribuir a la modernización del equipamiento militar derivó en la coincidencia de fortalecer el intercambio de oficiales y suboficiales para tareas de capacitación, un programa similar al que ya rige entre ambos países, en la misma línea que el acuerdo firmado por el Gobierno en diciembre pasado con Rusia y hoy demorado por el avance de la guerra en Ucrania.

En igual sentido, quedó agendado el mutuo interés en preservar la realización de ejercicios militares combinados, como el Unitas y el Panamax, operaciones multinacionales promovidas por el Comando Sur para afianzar la seguridad en la región.

El papel de la mujer

Richardson se mostró muy interesada por el rol de la mujer en las Fuerzas Armadas. Encabezó una reunión con oficiales y suboficiales varones y mujeres, algunas de las cuales ocupan funciones de conducción en la estructura militar, como la teniente coronel Ivone Luz Perdomo, jefa del Departamento de Género del Ejército.

Participó, también, la directora de Políticas de Género del Ministerio de Defensa, Laura Masson, quien aseguró frente a Richardson que la Argentina mantiene “políticas de género sólidas, incorporadas a la cultura institucional de las Fuerzas Armadas”. La general norteamericana destacó la necesidad de “líderes fuertes”; esto es, mujeres que lleguen a puestos de conducción en las fuerzas.»

Sumando tierras productivas en los bajos submeridionales de Santa Fe, Chaco y Santiago del Estero

El Gobierno nacional avanza en la ejecución de obras programadas en el Plan Director de los Bajos Submeridionales con una inversión de 366 millones de dólares destinados a 33 proyectos. El plan tiene por objetivo convertir entre 800 mil y 1,2 millones de hectáreas en tierras productivas. La Región Hídrica de los Bajos Submeridionales -que ocupa la parte norte de la provincia de Santa Fe, el sur de Chaco y el sudeste de la provincia de Santiago del Estero- es una gran planicie de 54.278 kilómetros cuadrados y aproximadamente 5 millones de hectáreas. Constituye uno de los humedales de mayor importancia de la Argentina Tiene una marcada pendiente que va del noroeste al sudeste, signada por períodos de inundaciones y sequías con consecuencias negativas sobre la producción, el medioambiente y las condiciones sociales de los habitantes de la zona. Esto provoca que las tres provincias involucradas atraviesen periódicamente situaciones de emergencia que requieren de rápidas respuestas para hacer frente a los problemas en el corto plazo, pero también para llevar adelante una planificación que brinde alternativas para revertir el escenario a largo plazo. La concreción de las obras permitirá dar un salto cualitativo a la región en lo referente a su capacidad productiva, así como a las condiciones de vida de sus habitantes y la sustentabilidad de la región hídrica. Silvina Batakis, secretaria de Provincias del Ministerio del Interior, afirma: “Básicamente, lo que a priori analizamos es que se trata de una zona ideal para la actividad ganadera, aunque también agrícola, y con las obras finalizadas conferiremos un gran valor agregado a esta explotación primaria. Y esto no sólo es impulsar la obra pública para evitar inundaciones o sequías, sino también para perfilar la dirección de la región en un sentido productivo”. La funcionaria añadió que “el Plan Director tiene un plazo de finalización estimado en aproximadamente un año, ya que se trata de obras sencillas, pero que sin dudas contribuirán a mejorar el perfil productivo de la región y la calidad de vida de sus habitantes”. El mismo es supervisado por las tres provincias integrantes, junto al Consejo Federal de Inversiones (CFI) y los ministerios de Interior y Obras Públicas. Este plan contempla la ejecución de obras y proyectos para la gestión integrada y sustentable de los recursos hídricos, pero también la construcción de desagües pluviales, control de inundaciones y defensas; agua y saneamiento; pavimentación, cordones cuneta y veredas.
Las obras en ejecución en cada provincia son las siguientes: –Santiago del Estero: primera etapa del Canal Interprovincial 35, además de 12 puentes con sus alcantarillas. También está contemplada la ejecución de cuatro proyectos para la mejora de canales, y la colocación de un puente alcantarilla ferroviario en Mojón de Fierro. Inversión total: 40 millones de dólares. –Santa Fe: construcción del Canal Hidrovial Interprovincial sobre la ruta 35 (obra completa), compartida por Santiago del Estero y Santa Fe. Alteo de rutas, defensas para 10 localidades, mejoras en el azud del río Tostado, reacondicionamiento de la Línea Paraná y construcción de un acueducto en el tramo Tostado-Villa Mineti. Inversión total: 170 millones de dólares. Asimismo, el Ministerio del Interior avanza con la ejecución de la pavimentación de la ruta provincial N° 3 de Santa Fe (tramo Cañada Ombú – Los Amores), lo que implica una inversión de $1.127.300.682. –Chaco: ampliación de las líneas Paraná y Tapenagá. Además, defensas para 17 localidades, y colocación de una alcantarilla sobre la Ruta Nacional 89. Inversión total: 156 millones de dólares.

1° de Mayo: las movilizaciones masivas fueron de los movimientos sociales

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Desde que el 1 de mayo de 1886, en Chicago, Estados Unidos, se iniciaron las huelgas en reclamo por una jornada laboral de 8 horas, esa fecha -designada como Día del Trabajador- ha tenido una rica y a veces violenta historia en la mayor parte del mundo (Curiosamente, EE.UU. es uno de los países donde no se celebra ese día). Y, necesariamente, ha ido mostrando los cambios en la sociedad. Entre nosotros, en la Argentina, es significativo que ayer el acto más numeroso no fue convocado por una fuerza política, ni tampoco por las organizaciones de trabajadores en relación de dependencia, mayoritariamente vinculadas al peronismo. Fueron los movimientos sociales, que agrupan a los trabajadores informales, quienes, nucleados en la UTEP, la Unión de Trabajadores de la Economía Popular, realizaron ayer una masiva movilización por el día del trabajador. Fue en la Capital Federal y tuvo su punto central en la intersección de la 9 de Julio y la Avenida de Mayo. Ante unas 300 mil personas, hablaron el secretario general de la UTEP, Esteban “Gringo” Castro; Gildo Onorato, del Movimiento Evita; Dina Sánchez, del Frente Popular Darío Santillán; Norma Morales, de Barrios de Pie-Somos; y Juan Carlos Alderete, de la Corriente Clasista Combativa. Pidieron por una Ley General de Tierra, Techo y Trabajo, que propone concretar 375.000 soluciones habitacionales con un presupuesto inicial de 420 mil millones de pesos para atender la emergencia y generar tres millones de puestos de trabajo.

De Malvinas a Ucrania: la guerra robótica

UN MISIL INESPERADO -PERO ESPERABLE- MOSTRÓ QUE EL MAR NEGRO NO ES UN LAGO RUSO. ALGO PARECIDO SUCEDIÓ EN MALVINAS.

Daniel E. Arias

Foto de la agencia turca Anadolu: una fragata de la flota rusa del Mar Negro al auxilio del crucero Moskvá, que arde al fondo tras el impacto de al menos dos misiles ucranianos Neptuno. Hace exactamente 40 años, el 1ro de Mayo de 1982, el crucero británico HMS Glamorgan fue averiado en hélices y timón ser horquillado por dos bombas de 1000 libras que le surtieron los IAI Dagger de la Fuerza Aérea. Pero lo más importante le estaba por llegar. Reparado en altamar y regresado al rol de cañoneo nocturno, el Glamorgan fue la pesadilla periódica e impune de nuestros colimbas durante dos meses, hasta que el 12 de junio, a sólo dos días de la rendición argentina, la Armada y el Ejército le armaron una emboscada misilística. Se salvó por muy poco de irse al fondo, en buena medida por la baquía de los Brits en el control de daños. Según el Reino Unido, el Glamorgan fue la única nave de la Task Force en “comerse” un Exocet argentino y seguir a flote. Según la Argentina (la polémica sigue en pie), hubo otra que también zafó del naufragio: el portaaviones HMS Invincible. En Ucrania, el mes pasado hubo otra emboscada parecida pero a mayor escala y con mayores consecuencias geopolíticas. El 14 de abril a la mañana ocurrió el hundimiento del crucero misilístico Moskvá, núcleo de la flota rusa en el Mar Negro. Alrededor de las 20:00 de la noche anterior había sido misileado por una batería móvil del Ejército Ucraniano desde algún lugar tierra adentro de la costa de Odessa. Ucrania usó entre 2 y 4 exponentes de una “remake” local del viejo misil naval soviético KH-35. La OTAN lo llamaba en joda “Tomahawksky”, por ser copia fiel del vetusto y eficaz Tomahawk estadounidense. A su copia de esa copia Ucrania la renombró “Neptuno”, un misil crucero del que hasta el 19/04 casi nadie sabía casi nada pero este mes se hizo súbitamente famoso.   Neptuno con aletas recién desplegadas y la unidad de lanzamiento todavía pegada. Cuando se desprenda, toma la posta un motor turbofan atmosférico que le da su alcance de casi 300 km. Mide 5,05 metros y se propulsa con un jet turbofan que le da unos 1000 km/h. A diferencia del Exocet MM38 con el que en 1982 sacudimos al Glamorgan, el turbofan respira oxígeno atmosférico en lugar de cargar algún agente oxidante en el combustible. Eso le da mayor alcance: es subsónico, pero llega a unos 280 km, contra los 42 km de alcance del Exocet viejo. El Neptuno pesa 870 kilos (de los cuales 145 kg. se los lleva la cabeza explosiva de fragmentación), tiene varios perfiles de vuelo posibles y radar semiactivo para apuntamiento terminal. Nada tan nuevo ni tan sofisticado para estos tiempos, pero funciona bien. La ingeniería inversa tiene tradición y futuro en esa parte del mundo. En el mundo, en general. Ucrania dice que antes del hundimiento del Moskvá, el 3 de abril un primer Neptuno había dañado a la fragata rusa Admiral Essen. Eso Rusia lo niega. Para el caso, tampoco admite el ataque al Moskvá. Según Moscú, el crucero habría tenido la delicadeza de incendiarse y hundirse espontáneamente, sin ayuda alguna del enemigo. Rusia no podía ignorar la existencia de este misil: Ucrania lo exhibe en salones de armas desde 2015, e Indonesia firmó un MOU (Memorandum of Understanding) por su compra. Hoy ese cliente debe estar felicitándose por los efectos destructivos del Neptuno incluso si no pega, y aún más, si no se lo dispara. A fecha de su empleo contra el Moskvá, dos países más que no dan sus nombres estaban haciendo pedidos. Pero las entregas se atrasarán: a dos días del ataque, la Marina Rusa le surtió 5 vengativos misilazos a Vizar, la planta de producción del Neptuno en Vyshneve, inmediaciones de uno de los aeropuertos de Kiev. 2. Emboscadas navales desde Malvinas al Mar Negro   Un Unimog enganchado para llevar en marcha atrás el carretón 1 con las dos canastas de Exocet de la ITB rumbo a la playa de Hooker’s Point. Atrás, el carretón 2 con el grupo electrógeno alemán. Con algunas reservas, la emboscada misilística del Moskvá recuerda a la del 12 de Junio de 1982, cuando la Armada Argentina le embocó un inesperado Exocet MM38 mar-mar al crucero británico HMS Glamorgan. Lo hizo desde Hooker’s Point, un escondrijo costero, con la hasta entonces secreta ITB (Instalación de Tiro Berreta), cuya construcción ha ganado tanta admiración y elogios acrítico-patrióticos hacia la Argentina, sobre todo en Argentina (ver este video).
Compartimos los elogios, con reservas. Las reservas: el Glamorgan sobrevivió, no era un activo capital, la guerra ya estaba perdida y nuestra rendición sobrevino 48 horas después, pero lo realmente malo es que la ITB, aquella indescriptible batería costera fuera una pieza única, improvisada e irrepetible. La ITB es consecuencia de una cadena previa de decisiones de las 3 fuerzas de NO tener un misil crucero propio e interfuerzas, para así poder llenar el carrito de compras de cada fuerza en el supermercado de la OTAN. Si ésta quiere. En cambio el Neptuno es un tozudo desarrollo tecnológico que, poco sofisticado o no, copiado o no, le tomó 5 años de trabajo a 5 empresas de defensa ucranianas. La ITB surgió del cancelamiento de desarrollos tecnológicos locales viables, como el misil Martín Pescador. De toda acusación de autonomía tecnológica e industrialismo, la Armada Argentina se declara inocente fundacional y vocacional. Por eso mismo, como artillería de costas, la ITB fue –como admite su nombre- demasiado berreta y tardía como para cambiar el juego malvinero. El contexto del Mar Negro es bien diferente. Heredera del sistema educativo y las plantas aeronáuticas y astilleros soviéticos, Ucrania no rifó ese patrimonio ni decidió volverse un edén extractivo-financiero y un desierto industrial. Sorprendentemente, tiene el puesto décimosegundo entre los estados exportadores de armas. A ese escalón bajó desde el noveno, que detentaba en 2015. Y bajó únicamente por el furioso autoconsumo actual de su propio armamento en su propia guerra. Al igual que Israel pero en un grado menor, Ucrania no podía depender de hoy amigables, mañana andá a saber, proveedores occidentales de sistemas de armas. Eso la vuelve un exportador. Esa república, sin pergaminos ni antecedentes para ello, hoy la OTAN la nombró campeona de la democracia representativa contra la autocracia rusa. Con ese aval precario está comprando tecnología bélica avanzada y pesada a la OTAN, sin límite de crédito y sin preguntar los precios. Lo que no se entiende es que Rusia, que debería conocer tan bien a ese país como cualquier metrópolis a una provincia secesionista o excolonia, según quien mire, se haya dormido en los laureles de su superioridad tecnológica. Sea por los Neptunos de cosecha propia ya entregados a la Marina Ucraniana, o por cualquier otro misil de crucero importado y de mayor alcance, el Mar Negro ya no es un lago ruso. La inteligencia naval rusa no deslumbra. El Moskvá (ver después) no estaba en aparentemente ningún grado de alerta. Vladimir Putin, hombre de la vieja KGB soviética y del FSB, su organización sucesora, no es el primer espía que llega a presidente de una superpotencia: George Bush padre tuvo similar recorrido desde la CIA. Pero sus excolegas le mentían menos. Este hundimiento deja 1 muerto declarado, 27 desaparecidos, 396 evacuados a salvo, y en el fondo del mar, apenas a 55 metros de profundidad, a una de las cuatro naves capitales de Rusia. Como todo gran incendio con mucho cable eléctrico ardiendo, el del Moskvá podría dar lugar a bastantes muertes ulteriores por neumonitis química, secundaria a la aspiración de humo tóxico. Sobre esto, cero noticias. El catamarán de salvamento submarino ruso Kommuna, un enorme barco construído en tiempos del zar Nicolás II, zarpó de Sebastopol y ya está operando en el sitio del naufragio, probablemente para recuperar armas, radares, sistemas de encriptación y quizás cadáveres. No debe ser muy grande el stock de Neptunos en Ucrania o se reserva para presas de mayor puntaje, porque este fósil flotante está muy expuesto a más ataques y por ahora, no los recibe. 3. Historias de la Argentina pre-radárica A izquierda, Luis Torelli y Antonio Shugt, en 1982 dos veinteañeros de ingeniería electrónica de la Universidad Nacional de la Plata. A derecha, muchos años, ascensos y condecoraciones más tarde, su jefe, el entonces capitán Julio Pérez. Una comparación reveladora entre ambas emboscadas (la del Glamorgan y la del Moskvá) muestra el diferente uso del radar por parte del atacante: en 1982 la Argentina fue a la guerra con la 3ra potencia aeronaval del planeta sin haber fabricado jamás un radar. Lo dicho: Dios libre a nuestros almirantes de fabricar nada. Pero para programar desde tierra la navegación de los Exocet MM38 desmontados del destructor ARA Seguí hizo falta que se juntaran tres cabezas fierreras en un galpón. La más conocida es la del entonces capitán de navío Julio Pérez, una de esas rarezas intelectuales que la línea de mando más cuartelera y cuadrada de nuestra tres armas solía sepultar en CITEFA (Centro de Investigaciones Tecnológicas de las Fuerzas Armadas), donde los dejaban jugar a desarrollar sistemas de armas que luego jamás se construían. Lógico: no fueran a estorbar negocios de importación, o enojar a la OTAN. Pérez, antes de volverse un “Exocetólogo” en el 37 del Boulevard Montmorency, sede parisina de Aérospatiale, había sido uno de los creadores del misil antibuque argentino filoguiado Martín Pescador. Este fue un raro proyecto interfuerzas con la Fuerza Aérea y el Ejército al que la Armada le puso unos desganados morlacos en los ’60 y ’70 del que se bajó no bien lo hizo la Aviación. Y ésta se fue con la excusa de que los barcos no serían jamás “su business” específico. La profecía, parece, tampoco. Más información, aquí. Las otras dos cabezas en la conversión a misil terrestre del Exocet marino MM38 fueron dos laderos civiles de Pérez, los ingenieros electrónicos Luis Torelli y Antonio Shugt, veinteañeros egresados de la Universidad Nacional de La Plata. Ya eran baquianos en misilística gracias al programa Martín Pescador, pero se iniciaron en los misterios del misil francés en el mismo curso de capacitación en París que atravesó su jefe, Pérez. Con la Flota de Mar refugiada de los submarinos ingleses en Puerto Belgrano, la Marina era el arma políticamente más cuestionada por su inacción. Debía hacer algo inesperado y espectacular sin arriesgar barcos. Recibida esa orden, Pérez, Shugt y Torelli se encerraron 3 días con 2 Exocet MM38 en un hangar de puerto Belgrano. Allí con cables, cinta aisladora, soldadura y circuitos impresos de anaquel comercial, improvisaron la primera computadora de tiro misilístico diseñada en el país. 40 años después, sigue siendo también la única. Este desprolijo sistema de apuntamiento tomaba datos de posición de blanco de un minúsculo radar francés RASIT del Ejército, con apenas 2 kW de potencia y 30 km. de alcance. La ITB tenía al menos tres “procesadores húmedos”. Me explico: se necesitaban tres humanos (Pérez, Torelli y Shugt) que tradujeran, calculadora en mano, los datos cartográficos cartesianos del radar a un pseudolenguaje analógico que iban inventando, hecho de ajustes de reóstatos y potenciómetros, algo digerible y almacenable por el navegador inercial del misil francés. Estamos hablando de programación en un mundo pre-digital. La batería tenía que ser móvil y desplegable en cualquier costa desierta. Por ello incluía un grupo generador eléctrico alemán de los años ’30: había pertenecido a los reflectores de una batería antiaérea de Puerto Belgrano. Por el peso del motor, debían ser unos reflectores tremendos. Interminables pruebas y errores después empezaron a arrimar algunos resultados tabulables, hasta que se consideró que aquel rejunte podía funcionar. Entonces se subió todo a un par de carretones capaces de cargar 5 toneladas cada uno. Cada misil pesaba casi 800 kg., sin su canasta. De modo que con 2 canastas y una rampa de despegue armada con caños soldados, se llenó el primer carretón. Lo más masivo eran los equipos periféricos, que iban en el dos. Ambos carretones se subieron a dos Hércules en la Base Aeronaval Espora, y tras esquivar los radares de la Task Force bajaron 4 horas más tarde en la BAM Malvinas, la Base Aérea Militar vecina de Puerto Argentino. Tras ser remolcados por el único camino isleño libre de turba y barro (el que conecta la BAM con la ciudad) los carretones terminaron en un galpón de una estancia costera sobre Hooker’s Point, una saliente vecina del istmo que conecta la pista aérea con la capital isleña. Era el 31 de Mayo. La ubicación secreta de una batería misilística costera igualmente secreta, precaria y de corto alcance. Pérez viajó con los equipos, pero Shugt y Torrelli no fueron de la partida: eran personal civil, defecto irremediable. Prefiriendo galones a pergaminos, la Armada los reemplazó por los tenientes de fragata Edgardo Rodríguez y Mario Abadal. El Tte. de Corbeta (RE) Carlos Ries Centeno, un ex infante de Marina, operaba el RASIT. De noche se sacaban los carretones y se ensamblaba el conjunto, escondido del mar tras una línea de médanos, a unos 300 metros de las rompientes. La maniobra requería mucha musculosa y joven soldadesca de Ejército y al menos una grúa. Pérez prefería que cada componente (generador, radar, computadora de tiro, canastas lanzamisiles, radio para comunicarse con el radarista de la BAM Puerto Argentino) estuviera alejado de los otros. Eso le complicaba la vida al operador de la grúa y a los técnicos tirando y empalmando cables coaxiles bajo la lluvia o la nevisca para interconectarlos. El trabajo se parecía un poco al de “los plomos” en los recitales de rock de los ’70, los forzudos que lidiaban antes y después del evento con aquellos parlantes y amplificadores gigantescos. Pero la idea era exactamente no sonar, es decir no morir todos debido al impacto de un misil antirradar Shrike.   La Skyguard, buen ejemplo de mala ingeniería que mata a su dueño, aunque se haya comprado a Suiza. Arriba la antena del radar, y metro y medio debajo, el alojamiento de los operadores. Exactamente eso sucedió el 3 de Junio con el módulo director de tiro Skyguard de una batería antiaérea de cañones Oerlikon de la Fuerza Aérea en la BAM Malvinas. Si mira críticamente la foto, Ud. se pregunta quién firmó aquella compra: el habitáculo móvil de comando tiene la antena de radar montada en el techo. Esa antena está literalmente pidiendo un misil antirradar, y los operadores trabajaban un metro y medio debajo. En ese habitáculo las esquirlas de un Shrike acribillaron como un enorme escopetazo al teniente Alejandro Dachary, el sargento Pascual Blanco y los soldados clase 62 Oscar Daniel Diarte y Jorge Alberto Llamas. Si Ud. cree que en AgendAR rompemos demasiado los hipocondrios con nuestra obsesión por reconstruir la industria argentina de defensa, piense que esa improvisación criolla, la ITB, era menos suiza pero también menos suicida. Los errores de diseño son inevitables. Lo evitable es comprar los ajenos.

(Continuará mañana)

Daniel E. Arias

Los mini-satélites que desarrolla una pyme argentina, Innova Space, para dar conectividad

La empresa Innova Space diseña y construye pequeños satélites que pueden brindar conectividad para industrias en zonas alejadas.  El proyecto, que surgió en una escuela técnica de Mar del Plata, ya tiene un prototipo en órbita y recibió financiamiento del Ministerio de Ciencia. Planean realizar alrededor de 100 lanzamientos para el año 2024.

Cada vez son más las industrias que automatizan sus procesos mediante el uso de sensores que permiten enviar señales para avisar de desperfectos o cuando, por ejemplo, hay que reponer materia prima. Pero esa conectividad que ya es algo común en las grandes ciudades no está disponible de igual manera en áreas productivas como el agro, la minería o la actividad marítima. La proliferación de satélites de bajo costo está haciendo que estas industrias ya no estén tan lejos de poder acceder a esa conectividad a costos hasta hace poco muy altos, quizás no con la misma velocidad que en una ciudad pero lo suficientemente confiable como para poder recabar la información de sensores críticos que puedan ayudar a hacer más eficiente la producción. La pyme argentina Innova Space apunta a estos sectores mediante el desarrollo y el lanzamiento de picosatélites, que tienen 10 centímetros de altura y pensan alrededor de medio kilo. El proyecto surgió en las aulas de la Escuela Técnica Número 5 de Mar del Plata, donde su actual director, Alejandro Cordero, se desempeña como docente de electrónica. Los picosatélites de Innova Space orbitan la Tierra a 500 kilómetros y podrían brindar conectividad en distintas partes del mundo. Una constelación de estos satélites podría brindar una conexión de un mega por segundo, bastante bajo en comparación a los estándares de una ciudad pero suficiente para recabar información de sensores, con una latencia de cinco minutos. La mayoría de sus potenciales clientes dijeron que con tener un dato por día ya era suficiente pero hay algunos pocos, como los sensores de seguridad de silobolsas, que requieren datos cada algunos minutos. Para hacerlo deberán lanzar entre 75 y 100 de estos mini satélites, lo cual proyectan para el año 2024. Sobre el tiempo que estará en órbita cada uno de estos picosatélites, Ignacio Pintos, jefe de Ingeniería de Innova Space, dijo: “Los primeros satélites estamos previendo que se mantengan en órbita entre dos y tres años, y podríamos tener la posibilidad de extender el plazo si mejoramos la plataforma. Eso dependerá de lo que requiera el mercado y cuán rápida sea la renovación de las plataformas que necesitemos. Hoy en día, con la renovación tecnológica que estamos viviendo, dos o tres años ya es mucho”. Los componentes con los que se hace el satélite están disponibles comercialmente, es decir, se trata de sensores, memorias y antenas que pueden conseguirse en el mercado y ya tienen certificación satelital. Esto ahorra pasos y costos a la hora de armarlos. Ciertas plaquetas y el software son diseñados y construidos por Innova Space. “Hoy en día hay una crisis global de componentes en general, sobre todo en semiconductores, y eso nos obliga a trabajar con los componentes que están disponibles y tienen una provisión acorde con los tiempos con los que nos estamos manejando. Por suerte, hasta ahora no hemos tenido que modificar demasiado la plataforma por estas cuestiones». «Trabajamos con componentes de este tipo porque si nos ponemos a hacer componentes de grado espacial ultra certificados posiblemente los costos se eleven demasiado y por la expectativa que tenemos del uso de cada satélite no está justificado. Está previsto que la crisis de semiconductores se extienda y muchas empresas están construyendo plantas para producirlos en otros continentes debido a los problemas de abastecimiento”, explicó Pintos. A principios de año, Innova Space lanzó en un cohete de la empresa Space X el satélite MDQubesat-1 San Martín, que ya está enviando información para probar su rendimiento. Y, en octubre, se lanzará el MDQSAT-1A Juana Azurduy. La información que transmite es recibida en la estación terrena que Innova Space tiene en Mar del Plata y, en pocos días, también en la estación terrena de la UNSAM, en el Campus Miguelete. “Tenemos previsto empezar a abrir otros lugares para bajada y subida de datos a medida que tengamos las autorizaciones de la Unión Internacional de las Comunicaciones (UIT). Igualmente, hay varios servicios que nos permitirían hacerlo mediante contratos”, dijo Pintos. El proyecto contó con financiación inicial de la aceleradora de empresas marplatense Neutrón y en el año 2020 recibió un ANR (aporte no reembolsable) del Ministerio de Ciencia por 14,5 millones de pesos, además de diversos reconocimeintos.
Innova Space es parte de un conglomerado de empresas que se están desarrollando tecnologías en el país con aplicación en el espacio.
Un ejemplo es la empresa Satellogic, que ya lanzó 22 satélites que proveen imágenes de la Tierra para aplicaciones en áreas como agro y seguridad. También hay numerosas empresas que hacen análisis de imágenes satelitales, especialmente para la industria agropecuaria. “La fortaleza de la Argentina es el capital humano, la formación científica y tecnológica de muchos especialistas que están por todo el mundo generando valor agregado y después trayéndolo de nuevo al país. También es importante la cooperación internacional, que el país ha sabido mantener para que esos lazos se mantengan”, destacó Pintos.

Congresistas de EEUU quieren trasladar actividad de empresas desde China a América Latina

Congresistas estadounidenses -el Republicano Mark Green y el Demócrata Albio Sires- presentaron un proyecto de ley para estimular el desplazamiento de la actividad comercial o de manufactura de algunas empresas desde China a América Latina.

El proyecto de ley, presentado el jueves, «aumenta el nivel de vida en América Latina a través de inversiones extranjeras» y crea un programa de préstamos a bajo interés para que las empresas trasladen sus fábricas de China a Latinoamérica, afirmaron los promotores en un comunicado. Está planteado como «Nearshoring» (acercar la producción a los mercados finales), y «tiene tres beneficios distintos», afirma Green.
  • «Primero, hace que Estados Unidos sea menos dependiente de la manufactura china.
  • En segundo lugar es una victoria para América Latina porque generará más empleos y crecimiento económico sin costar un centavo de dólar a nuestros contribuyentes: se financiará con los aranceles a los productos chinos.
  • En tercer lugar, a medida que aumentan las oportunidades, el Nearshoring «disminuirá la migración» en la frontera con México, afirma este congresista republicano.
El otro impulsor del proyecto de ley, el demócrata Albio Sires, estima en un comunicado que «es una parte fundamental de nuestra estrategia para competir con China». «Al incentivar a los productores a mudarse a América Latina y el Caribe, podemos contener la influencia de China mientras creamos oportunidades económicas, abordando las causas fundamentales» de la migración a Estados Unidos, procedente sobre todo de Centroamérica, añadió. Ambos congresistas pertenecen al Subcomité del Hemisferio Occidental, Seguridad Civil, Migración y Política Económica Internacional de la Cámara de Representantes. Manifiestan estar convencidos de que esto frenaría la influencia del país asiático en la región. China, miembro permanente del Consejo de Seguridad de la ONU, es el primer o segundo socio comercial de muchos países de América Latina y el Caribe. En febrero, la Cámara de Representantes aprobó un proyecto de ley para relocalizar en Estados Unidos la manufactura de los chips electrónicos, esenciales para la producción de teléfonos inteligentes y automóviles.

Hallaron en la Patagonia los restos de un nuevo dinosaurio gigante: un megarraptor carnívoro

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Paleontólogos argentinos identificaron huesos fósiles de una especie de dinosaurio no clasificada hasta ahora: un megarraptor carnívoro. Vivió en la Patagonia Sur hace unos 70 millones de años.

Esta semana un grupo de paleontólogos argentinos publicó en una prestigiosa revista científica Nature el hallazgo de los restos de un nuevo dinosaurio: se trata del mayor ejemplar identificado hasta el momento perteneciente a la familia de los megarraptóridos Sus descubridores lo bautizaron Maip macrothorax y era un carnívoro que vivía en las tierras que hoy conforman la Patagonia; las recorría cazando sus presas hace alrededor de 70 millones de años. Los huesos encontrados en una zona de la estepa ubicada a unos 30 kilómetros de la ciudad de El Calafate fueron identificados por un grupo de investigadores del Conicet que trabajan en el Museo Argentino de Ciencias Naturales Bernardino Rivadavia, coordinados por el doctor Fernando Novas. Se trata de un equipo de expertos argentinos que tiene una larga trayectoria en materia de descubrimientos paleontológicos relevantes. Mauro Aranciaga Rolando, responsable del hallazgo de los primeros fósiles del Maip mientras caminaba por el yacimiento fosilífero es tan joven que aún está completando su doctorado. Según dijo, “apenas levantamos del suelo los primeros huesos fosilizados nos dimos cuenta que se trataba de algo nuevo y que podría llegar a ser muy relevante en nuestro campo”. Esto ocurrió durante la campaña que realizaban en el año 2019. Pero la excitación y entusiasmo del equipo por el inminente trabajo de desenterramiento y recuperación de nuevos fósiles quedó trunco debido a la llegada de la pandemia que suspendió todos los trabajos de campo.
el maip MEDÍA CASI DIEZ METROS DE LARGO Y PESABA UNAS CINCO TONELADAS
Cuando pudieron regresar y completar el levantamiento y estudio de los huesos fosilizados dedujeron que los restos se correspondían con un flamante ejemplar de la familia de los megarraptóridos, que en vida medía casi diez metros de largo y pesaba unas cinco toneladas, lo que marca un nuevo récord: es el más grande de su tipo de los hallados hasta el momento. Para soportar esos 5 mil kilos de peso, su columna vertebral estaba constituida por grandes vértebras interconectadas por un complejo sistema de músculos, tendones y ligamentos, que el equipo pudo reconstruir en parte a partir de la observación de una serie de rugosidades y estrías en sus regiones articulares, particularidades que son muy poco usuales de observar en restos fósiles tan antiguos. Pero, según la deducción de los expertos, su sistema corporal le permitía mantenerse erguido sobre sus patas traseras mientras caminaba o corría detrás de sus presas.
Se muestra el tamaño del nuevo ejemplar comparado con una persona parada.
No es lo único que saben del Maip. También dedujeron que estos ejemplares tenían cola y patas largas, lo que corrobora que eran animales relativamente ágiles. Lo más característico de estos dinosaurios, explicó Aranciaga Rolando, era que “también sus brazos eran excepcionalmente largos y estaban rematados por unas garras de hasta 35 centímetros de extensión, con las que inferimos que agarraban y despedazaban a sus víctimas. Eran su arma principal, ya que sus dientes eran afilados, pero pequeños”. Algo llamativo es el nombre con que fueron bautizados estos restos fósiles. Según explicó Novas durante la presentación oficial del hallazgo que se hizo el miércoles pasado en el Museo Bernardino Rivadavia. “Maip es una palabra originada en la mitología tehuelche y se trataba de un ser maligno que mata usando el frío. El término macrothorax, por otra parte, hace obvia referencia a la gran cavidad torácica que desarrollaron estos dinosaurios”. El experto finalizó destacando que la zona donde se recuperó el Maip es muy prolífica en todo tipo de restos de la biota de la época. Y si bien los huesos recuperados brindan mucha información, todavía quedan muchas preguntas sin respuesta. “Aún desconocemos varias partes del esqueleto de estos dinosaurios, como el cráneo y los brazos, por eso mismo estamos planificando volver, a principios de 2023, para buscar nuevos fósiles”. Antecedentes:  No es el primer dinosaurio de gran tamaño que se encuentra en la Patagonia. De hecho, toda la zona al sur del río Colorado ha sido prolífica en los últimos años en hallazgos de estos restos fósiles de millones de cuando la región tenía temperaturas medias altas, mucha mayor precipitación y una fauna y flora abundante y rica.

Enrique Garabetyan

Coca-Cola apuesta al Metaverso y lanza una gaseosa virtual

Llegó a las góndolas y kioscos la Coca Cola Byte, que la empresa ya había lanzado hace un mes dentro del juego Fortnite. Busca conquistar el universo gamer.

Si hay algo que Coca Cola sabe hacer muy bien es reinventarse. Además, por supuesto, de haber creado y recreado la bebida más exitosa de la historia. Así, parece lógico que haya sido la primera en presentar una nueva variedad de su gaseosa en el Metaverso antes que en el mundo real.
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Hace un mes lanzó Coca-Cola Byte en un espacio dentro del popular juego en línea Fortnite. Y recién ahora está llegando a los comercios físicos en la Argentina. Se destaca por su lata colorida, de medio litro, que invita también a ser coleccionada dado que se trata de una edición limitada hasta agotar una serie equivalente a dos meses de producción local.
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Coca-Cola Byte es una nueva versión (bajo este concepto Byte habrá tres o cuatro novedades al año), en este caso sin azúcar y con sabor frutado, pensada para las nuevas generaciones vinculadas al fenómeno del metaverso, ese mundo virtual paralelo al real donde los gamers pasaron a ser los nuevos influencers, para aquellos que encuentran que las redes sociales tradicionales ya son una antigüedad.
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La flamante Byte irrumpe en el reino digital con Pixel Point, una isla creada en Fortnite. Así, al entrar en el portal, los jugadores descubrirán Byte en el metaverso y podrán interactuar con sus compañeros mediante cuatro minijuegos. Además, la campaña incluye una experiencia de juego de realidad aumentada, a la que se puede acceder escaneando una lata de la gaseosa.
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La idea surgió en medio de la pandemia, como parte de una búsqueda por generar nuevas oportunidades de expansión del mercado. “En crisis como las de la pandemia es imposible salir neutros. O ganas o pierdes. Y nosotros trabajamos para salir ganando. Y lo hemos logrado”, aseguró el ecuatoriano Javier Meza, vicepresidente de Marketing para América Latina, que visitó Buenos Aires especialmente para esta presentación.
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Coca Cola decidió optimizar recursos dando de baja algunas de las 400 marcas que tienen a nivel global. “Nos dimos cuenta que el 98% de nuestras ventas provenía de la mitad de esas marcas. Iniciamos un proceso de depuración gradual, en dos o tres años, de productos en todo el mundo”, destacó Meza. En Estados Unidos, por ejemplo, se dejó de producir Tab, la primera gaseosa sin azúcar de la compañía, anterior incluso a Diet Coke.
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«Cuando trabajamos en el diseño empezamos por preguntarnos qué sabor tendría un píxel, la unidad más pequeña en el universo de la gráfica digital. Y a partir de ahí avanzamos con este nuevo producto de Coca Cola Creations», explicó Meza.
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En Argentina el consumo de Coca Cola sin azúcar ya llega al 30% y está por encima de la media de América Latina. En Estados Unidos ese ratio es de 50%. Pero en términos globales, el consumo de Coca Cola en América Latina es mayor que en Estados Unidos y el resto del mundo.
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-¿Eso tiene que ver con una tendencia al consumo saludable?- se preguntó a Meza durante un encuentro con periodistas.
No. El consumo saludable es una tendencia que ya llegó a todo el mundo. Lo que pasa es porque allá se concretó la segmentación de la oferta de productos mucho antes que acá. Entonces los consumidores tienen más opciones que nosotros mismos les ofrecemos, desde aguas a leches y jugos- respondió.El metaverso es la nueva gran “oportunidad” a la que apuesta la estrategia global de Coca Cola. Esto incluye también los e-sports, eventos artísticos y musicales y todo lo que cuente con poder de convocatoria en ese universo digital.
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Descubren el papel fundamental de una proteína en la renovación de las células

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En experimentos con células de mamífero, investigadores argentinos comprobaron que el gen FKBP8 y su correspondiente proteína son necesarios para que tenga lugar la autofagia, un proceso biológico relevante tanto para la salud del individuo en general, como en infartos, accidentes cerebrovasculares, tumores y otros eventos patológicos. Un estudio liderado por científicos de Mendoza comprobó el rol crucial que cumple un gen en la autofagia, un mecanismo que poseen las células para renovar sus componentes como proteínas y organelas y que se activa ante situaciones de estrés como falta de nutrientes que proveen energía y aminoácidos o en condiciones de hipoxia o falta de oxígeno. La bioquímica María Isabel Colombo, líder del trabajo e investigadora del Instituto de Histología y Embriología de Mendoza (IHEM), que depende del CONICET y de la Universidad Nacional de Cuyo, explicó: “La autofagia participa de forma activa en la prevención de innumerables condiciones patológicas que van desde enfermedades neurodegenerativas como el Alzheimer hasta cuadros infecciosos como la tuberculosis. Su estudio a nivel de ciencia básica puede aportar información para el desarrollo futuro de diversas herramientas terapéuticas”. En un estudio previo realizado en moscas Drosophila melanogaster, en colaboración con investigadores del Instituto Leloir, los científicos del IHEM comprobaron que una nueva proteína, a la cual se denominó “Zonda”, era necesaria para la activación de la autofagia. El nuevo estudio, publicado en “Biochimica et Biophysica Acta. Molecular Cell Research”, se basó en experimentos con células de mamífero.Los científicos encontraron un gen análogo a Zonda denominado FKBP8. Asimismo, comprobaron que ese gen cumplía una función similar en la regulación de una etapa muy temprana de la vía autofágica cuando se requiere su activación en situaciones de ausencia de nutrientespuntualizó el biólogo molecular Milton Aguilera, primer autor del trabajo e investigador del CONICET en el laboratorio de Colombo. De la misma manera que descompone componentes de la célula, la autofagia puede degradar agentes patógenos que hayan invadido el interior de las células como virus y bacterias, siendo un mecanismo de defensa que funciona como parte de la respuesta inmune. “Debido a esto, la autofagia participa de forma activa en la prevención de innumerables condiciones patológicas que van desde enfermedades neurodegenerativas como el Alzheimer hasta cuadros infecciosos como la tuberculosis”, explicó Colombo. Por otro lado, en algunos casos particulares la activación de la autofagia puede ser contraproducente para ciertas terapias. “Un ejemplo es el tratamiento de algunas formas de cáncer, donde las células tumorales utilizan la autofagia para evitar los efectos nocivos de la quimioterapia”, agregó Aguilera. “Entender como la autofagia es regulada en las células en condiciones fisiológicas nos permite desarrollar fármacos o estrategias terapéuticas para inhibir o activar la vía según las necesidades particulares”, indicó Colombo. Otro gran campo de estudio donde se ha puesto el foco sobre la autofagia es el envejecimiento. “En este proceso, las células se vuelven incapaces de renovarse, en parte debido a una pérdida de la actividad autofágica. En este sentido, encontrar terapias que nos permitan revertir esta pérdida ayudaría a disminuir o retrasar los efectos del envejecimiento en el organismo”, destacó Colombo. Del trabajo también participaron Esteban Robledo, del IHEM; y Pablo Wappner y Mariana Melani, del Instituto Leloir y del CONICET.

Los investigadores comprobaron que la proteína FKBP8 regula la vía autofágica en etapas muy tempranas de la misma. En ese proceso se forman vesículas denominadas autofagosomas (marcadas con rojo en etapas tardías a la derecha y tempranas a la izquierda) donde se degradan y reciclan los materiales de todas nuestras células lo cual es absolutamente necesario para que la célula continúe viviendo especialmente cuando los nutrientes escasean.

América Latina: desigualdad, poca inversión en salud, 28% de todas las muertes por covid

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Con el 8,4% de la población mundial, América Latina ha sufrido el 28% del total global de muertes a causa de Covid-19.

Así dice el informe «Desigual y letal: Cinco claves para recuperarse de la crisis de derechos humanos que desató la pandemia en América Latina y el Caribe» presentado por Amnistía Internacional y el Centro por los Derechos Económicos y Sociales (CESR). El reporte expone los factores que explican el número desproporcionado de muertes por coronavirus en la región si se la compara con otras partes del mundo. “Desigual y letal” concluye que los países con mayor desigualdad y menor gasto público en salud fueron los que más sufrieron durante la pandemia, y que los efectos devastadores recayeron en los grupos históricamente marginados, tales como las mujeres, los pueblos indígenas y las personas afrodescendientes, entre otros. “El Covid-19 nos dejó una dolorosa lección: la profunda desigualdad socioeconómica en las Américas agravó las consecuencias de la pandemia. Es fundamental reconsiderar las políticas públicas vinculadas a la salud y a la protección social basándose en los derechos humanos para evitar futuras adversidades en nuestra región, la más desigual del mundo. Los gobiernos de América Latina y el Caribe, incluido el de Argentina, deben aumentar el gasto y asegurar una implementación eficaz de las políticas sanitarias”, señaló Mariela Belski, directora ejecutiva de Amnistía Internacional Argentina. A pesar de los altos niveles de pobreza en América Latina y el Caribe, en los últimos decenios los gobiernos no recaudaron suficientes ingresos por impuestos ni combatieron la desigualdad, ni siquiera en épocas de expansión económica, señala el informe. El resultado es un escaso gasto en servicios de atención de la salud y protección social —incluidos desempleo, pensiones y apoyo a la infancia—, que son indispensables para una vida digna y para defender de verdad los derechos humanos. Aunque muchos países latinoamericanos hicieron transferencias monetarias durante la pandemia, ninguno amplió el seguro médico ni tomó suficientes medidas para implementar mecanismos de seguridad social universal o extender las coberturas a fin de garantizar que las personas más desfavorecidas estuvieran atendidas. La Organización Panamericana de la Salud (OPS) establece que debe dedicarse, como mínimo, un 6% del producto bruto interno (PBI) a la salud. Sin embargo, casi todos los países de la región gastan mucho menos en servicios de salud pública. En Perú, por ejemplo, en el decenio que precedió a la pandemia, las autoridades no aumentaron el gasto público en salud a pesar de su crecimiento económico, y sólo invirtieron el 3,3% de su PBI. Países como México, Brasil y Perú, donde el 1% más rico de la población acapara más del 30% de la riqueza nacional, registraron las cifras más elevadas de muertes por Covid-19 en la región en proporción a su población. Chile, donde el 20% más rico de la población acumula 10 veces más ingresos que el 20% más pobre, también tiene una de las tasas de mortalidad per cápita más altas de la región. Además, el país comparte con el resto de la región la enorme desigualdad económica. El 20% más rico concentra casi la mitad del ingreso total de los hogares (47%), mientras que el 20% más pobre sólo el 6%, lo que significa que los ingresos del primer grupo son 8 veces mayores que los del segundo. A este panorama desigual se le suma el sistema de impuestos regresivos: 50% de los ingresos por esa vía provienen de tarifas al consumo, como el IVA. “Argentina aún tiene enormes deudas para combatir las desigualdades y el acceso equitativo a derechos. Aun cuando se tengan políticas adecuadas, los gobiernos fallan en la implementación para garantizar el efectivo goce de los derechos humanos”, dice el informe.

El dólar «blue» se desplomó. Termina abril en el «piso» de $ 200, en el microcentro porteño

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El dólar billete extraoficial o «blue» -el que se compra y se vende sin registros- que venía en alza, hace sólo tres días atrás registró una abrupta subida y llegó a valores que no se observaban desde mediados de febrero. El blue se vendió a $ 212,50 y quedó a 10 pesos de distancia de su récord histórico, y los dólares financieros llegaron a tocar los $ 215. Pero la tendencia alcista que se registró durante seis ruedas consecutivas, se vio interrumpida el miércoles. Y ayer viernes, el último día hábil de abril, el tipo de cambio paralelo cayó por tercer día consecutivo, y volvió a una barrera que parecía haber dejado atrás: los $ 200. Este viernes las cuevas y arbolitos de la city porteña cerraron el día vendiendo el dólar blue a $ 200,50, $ 3,50 pesos menos que ayer (-1,7%). En los últimos tres días acumuló una caída de $ 12, por lo que borró gran parte del recorrido ascendente que registró en la última semana. En abril cerró estable. Como repetimos muchas veces en AgendAR, con el dólar «blue» se mueven cifras insignificantes insignificantes, comparadas con los montos de las importaciones y exportaciones declaradas, que no tienen otro remedio que liquidarse al dólar oficial. Su importancia es psicológica. Que no quiere decir que no sea real. Para el común de la gente -incluso empresarios, y titulares de cuentas en el exterior- el del «blue» es el «verdadero» valor del dólar. Y actúan en consecuencia.

China aprobó hoy la soja HB4, desarrollada en Argentina. Esa no es la noticia más importante

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El Ministerio de Agricultura de China aprobó hoy 29 de abril la soja HB4, el evento tolerante a sequía desarrollado por Raquel Chan y su equipo para la empresa argentina Bioceres.

El trámite de aprobación de la soja HB4 fue presentado en China en 2016 y hoy se publicó la Resolución que autoriza su cultivo en el país. Desde Bioceres (su acción se disparó en el Nasdaq con la noticia) repasan que la soja tolerante a sequía fue aprobada en 2015 por Argentina y luego también por los países de mayor producción mundial de este cultivo: Estados Unidos (agosto 2019), Brasil (mayo 2019), Paraguay (2019) y Canadá (2021). Estos países representan aproximadamente el 85% de la producción global de soja. Pero China es además el principal importador de soja del mundo. Por eso su aprobación es un elemento decisivo en el competitivo mundo del comercio internacional, para este producto de una empresa rosarina y de la biotecnología argentina. En este portal tratamos de seguir de cerca, y de alentar en la humilde medida de nuestras posibilidades, estos desarrollos. Y de señalar las barreras que enfrentan. Por ejemplo, el reportaje a Raquel Chan que publicamos en marzo de 2019, ¿Quién es Raquel Chan, la científica argentina que desarrolló el trigo “anti-sequía”? , muestra bien la oposición regulatoria, empresarial e institucional que tuvo que atravesar no la soja sino el trigo HB4. Y en la introducción a este otro reportaje a la Dra. Chan que reproducimos el 19 de enero de este año hicimos algo de historia: «En abril de 2018, a 20 días de entrar online AgendAR, publicamos una nota que comenzaba así «En un escenario donde se producen pérdidas de toneladas de alimentos por las sequías…» Y continuaba: «En 2012 el equipo dirigido por Raquel Chan logró repercusión internacional con la primera tecnología transgénica desarrollada íntegramente en Argentina». Nos enfocamos sobre todo en el caso del trigo genéticamente modificado, porque es lo que despertó más resistencia. La aceptación regulatoria de la soja HB4 por China es menos dramática. Por algo muy sencillo: es un forraje, el alimento de nuestro alimento. Con el trigo se muestra cómo lo más anticientífico y antinacional del ecologismo le hicieron perder más de una década de recaudación a esta patente «por miedo a alienar al cliente number one», en este caso Brasil. Hasta que en noviembre de 2021 Brasil no aprobó el trigo HB4, la Mesa de Enlace y la Federación de Acopiadores sugerían quemar los campos sembrados con esta variedad experimental, no fuera que se mezclaran con trigo no transgénico en un silo o una bodega de barco, los ecologistas detectaran el hecho y la cosa terminara con un escándalo de medios y el rechazo brasileño masivo del trigo argentino. Lo de hoy es entonces un paso importante pero no decisivo. Si China no comprara soja HB4 o sus derivados, la India y el Sudeste Asiático entero son clientes. En el mercado de los alimentos, hoy el poder lo tienen los oferentes. Esta pequeña victoria final no debe tapar el hecho de que lo importante no es tener cultivos industriales que se ríen de las sequías y las inundaciones gracias a sus genes HB4 sacados del girasol. Lo importante es haber sabido generar esa patente y defenderla de sus enemigos naturales, de los cuales el primero es la ignorancia científica entre quienes están en posiciones de poder en gobiernos y en empresas. Y el segundo son los lobbistas de las firmas multinacionales de biociencias. Estas empresas no están muertas de ganas de que empecemos a dejar de ser clientes pagadores de sus patentes, y nos volvamos competidores cobradores de las nuestras. Cada sequía desde 2018 nos salió alrededor de U$S 7.000 millones/año en cosechas. Pero no asumir a la Argentina como potencia biotecnológica emergente nos sale más caro, llueva, truene o brille el sol.

Estados Unidos advierte a Argentina sobre la seguridad de Atucha III, que construirá China

Las advertencias de una alta funcionaria del Departamento de Estado que nos visitó recientemente sobre seguridad nuclear de las empresas chinas, despertaron la indignación de nuestro Daniel Arias, casi de proporciones bíblicas («Hipócritas, que veis la paja en el ojo del vecino y no la viga en el propio»). Pero eran esperables, en estos tiempos de la Guerra Fría II, y tomar precauciones siempre es bueno. Y este editor, que durante varios años publicaba breves notas con el título común «Para la autoestima argentina»,  encuentra que el reconocimiento de la trayectoria y el liderazgo argentino en tecnología y seguridad nucleares, es estimulante. Los dejo con el reportaje a Ann Ganzer y el comentario de Arias.

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El Departamento de Estado de EE.UU., a través de una de las visitas recientes a nuestro país, acercó a varios ministros las preocupaciones del gobierno de Biden sobre la seguridad de la central nuclear que financiará y construirá China.

«La decisión de la Argentina de avanzar en la construcción de una cuarta central nuclear con tecnología y financiamiento de China no pasó desapercibida en el gobierno de Estados Unidos. A principios de este mes, una comitiva importante de 15 funcionarios, comandada por Ann Ganzer, subsecretaria de Política de No Proliferación del Departamento de Estado, visitó Argentina y alertó sobre sus preocupaciones “acerca de la calidad del control de seguridad de China”.

Ganzer le transmitió este mensaje de manera directa a los ministros Matías Kulfas (Desarrollo Productivo), Daniel Filmus (Ciencia y Tecnología) y Jorge Taiana (Defensa); al jefe de Gabinete, Juan Manzur, al secretario de Asuntos Estratégicos, Gustavo Béliz, y al vicecanciller, Pablo Tettamanti.

“Es una decisión soberana de la Argentina elegir con quién asociarse para ampliar la generación de energía nuclear, pero queremos advertir que China tiene una mirada menos estricta en lo que se refiere a seguridad y protección que nosotros; ellos toman atajos. Les hemos hablado a los reguladores para que estén seguros y entiendan cómo es el reactor chino y que verifiquen bien esa tecnología para que se aseguren que funciona”, dijo Ganzer.

En febrero pasado, Argentina firmó un acuerdo con China por el cual confirmó la construcción de una cuarta central nuclear que se llamará Atucha III. Esta negociación llevó más de 10 años e involucró también al gobierno de Mauricio Macri, quien decidió avanzar con el reactor de tecnología china Hualong One, de agua liviana y uranio enriquecido, en vez del de tecnología canadiense Candu, que se tenía como alternativa.

Ann Ganzer, subsecretaria adjunta de Política de No Proliferación en la Oficina de Seguridad Internacional y No Proliferación del Departamento de Estado, en una entrevista con LA NACION.
Ann Ganzer, subsecretaria adjunta de Política de No Proliferación en la Oficina de Seguridad Internacional y No Proliferación del Departamento de Estado. .

El acuerdo incluye que China aporte el 85% del financiamiento de la obra, presupuestada en US$ 8.300 millones, aunque las autoridades de la empresa estatal Nucleoeléctrica, encargada de la operación y mantenimiento de las centrales nucleares, están negociando para que los bancos chinos cubran el 100% del costo.

La construcción de Atucha III demoraría 99 meses (un poco más de ocho años). El repago comenzaría una vez que esté en operación y se extendería durante 12 años.

China tiene 54 centrales nucleares en funcionamiento en su país y está construyendo otras 15 más. Sin embargo, fuera de su territorio solo se probó la tecnología china en Pakistán; la Argentina sería el segundo país donde se exportaría el reactor Hualongo One.

“Sabemos que la Argentina está trabajando en el diseño de un reactor más chico, el Carem, y nos encantaría ver que construyan eso en vez [de la central nuclear con tecnología China, pero es una decisión de la Argentina. Solo le estamos comunicando al gobierno argentino algunas de las preocupaciones que tenemos sobre la calidad de control de seguridad de China. Es una alerta de nuestras preocupaciones”, hizo hincapié la funcionaria, que optó la visita a nuestro país como su primera salida internacional luego de dos años de pandemia.

Ganzer señaló a la energía nuclear como una herramienta clave para combatir el cambio climático y en ese sentido indicó que los reactores pequeños, como el que está diseñando la Argentina, son el futuro.

Creemos que los reactores pequeños pueden ser una significativa fuerza multiplicadora para ayudar al cambio climático. Todos los países están buscando energía limpia y muchos se enfocan en energías renovables, que son muy buenas, como la energía solar, eólica e hidráulica, pero no son consistentes, porque el sol no brilla siempre. La matriz energética necesita potencia de línea base y pensamos que pequeños reactores pueden ser la solución para parte de América Latina. Queremos asociarnos con la Argentina para proveer estos reactores al resto de la región. Tal vez el que está diseñando la Argentina o alguno nuestro o de algún otro país”.

Centrales nucleares Atucha I y Atucha II
Centrales nucleares Atucha I y Atucha II .

La funcionaria destacó el liderazgo argentino en el sector nuclear y lo ejemplificó en Rafael Grossi, titular del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA). “Deben estar muy orgullosos de Rafael Grossi. Valoramos mucho sus esfuerzos para asegurar la seguridad nuclear de los reactores, sobre todo el de Chernobyl, donde estamos muy preocupados por la toma de Rusia de esas operaciones».

«Hay establecidas reglas internacionales para mantener el orden, como el tratado nuclear de no proliferación, la convención de armas químicas y los tratados multilaterales de controles. Pero a Rusia no le importó. Estamos muy preocupados con la posibilidad de que Rusia utilice armas nucleares. Estamos mirando la situación de cerca, pero esperamos que no se llegue a eso”.

El reactor nuclear de Atucha II
El reactor nuclear de Atucha II .

«La Argentina y Estados Unidos tienen una relación de más de 40 años en materia de energía nuclear. El país fue el primero de todo América Latina en construir la primera central, Atucha I, que entró en operación en 1974. Hace 20 años se creó entre ambos países el Comité Permanente Conjunto de Cooperación en Energía Nuclear (Jscmec). (A los americanos nos encantan los acrónimos).»

«Hacemos estas reuniones una vez al año y alternamos el lugar. La última vez nos reunimos en Estados Unidos, en 2019. Después se suspendió por Covid los últimos dos encuentros y este año nos tocó en la Argentina. Tenía una delegación de 45 personas que quería venir, que tuvimos que cortar. Todos querían estar porque es una relación muy importante. La Argentina es líder en energía nuclear y en seguridad nuclear”.

Finalmente, volvió a dejar en claro la advertencia sobre la construcción de la central nuclear con tecnología china. “Lo importante es que la energía nuclear no es como construir otra fábrica, hay mucho de preocupación sobre seguridad y protección que va con ello, requiere regulaciones, pericia, entrenamiento especial, y esperamos trabajar en sociedad con la Argentina para traer esta información y capacidad en otros países de América Latina. La Argentina es la líder de la región y nos encantaría trabajar con ella para ayudar a otros países a construir esa infraestructura, para que cuando los reactores pequeños estén listos para la comercialización y exportación, los países de la región puedan comprarlos, operarlos y tener energía limpia en sus matrices”, concluyó.»

Comentario de AgendAR:

Me resulta inevitable recordar que las autoridades regulatorias nucleares de los EEUU, que «no toman atajos en materia de seguridad», licenciaron la central GE MK-1. Lo hicieron pese a las muchas objeciones internas de los revisores de esa tecnología. Aquí en los ’60 la GE-MK1 se rechazó a libro cerrado. La lista de objeciones era casi tan larga como la carpeta de presentación. Pero en EEUU se construyeron 23 de estos reactores cuyos sistemas de seguridad no son únicamente insuficientes, sino claramente malos, y al menos uno de ellos (la correlación de la potencia térmica del núcleo con el volumen del edificio de contención), incorregible. No es que eso lo hayamos descubierto aquí. En 1972 Stephen Hanauer, experto en seguridad radiológica de la AEC (Atomic Energy Commission) de los EEUU, pidió discontinuar la construcción de los GE-MK1, que la industria eléctrica estadounidense adoraba: eran TAN baratos… Aquel mismo año Joseph Hendrie, posteriormente director de la NRC, (Nuclear Regulatory Commission), el organismo federal que otorga o niega licencias a instalaciones nucleares, fue un poco más lejos que Hanauer y dijo que «era atractivo prohibir esos sistemas». Los cuestionamientos fueron «in crescendo»: en 1980 Harold Denton, otro directivo de la NRC, dijo que los GE MK-1 tenían un 90% de posibilidades de reventón del edificio de contención, en caso de derretimiento del núcleo. Ese edificio es la última línea pasiva de defensa entre los elementos combustibles y el medio ambiente, y en el GE-MK1 no sólo es de escaso volumen sino estructuralmente débil. General Electric y las «utilities» le cayeron a Denton con los tapones de punta, y luego pasaron años tratando de mitigar silenciosamente ese defecto intratable. No lograron mucho. España compró un GE-MK1, y la Tokyo Electrical Power Company (TEPCO) de Japón los 4 que se hicieron puré radioactivo en Fukushima, en el accidente de 2011. Además de problemas estructurales de diseño, estas centrales tenían tres agravantes independientes en sus sistemas de back-up para garantizar el enfriamiento de sus núcleos en caso de inundación:
  • eran pocos,
  • eran malos
  • y estaban mal ubicados.
Eso, en el país donde se acuñó la palabra «tsunami». El accidente de Fukushima llegó al tope de la escala de severidad en la escala INES: el 7. Sólo la URSS, con el accidente de Chernobyl en 1986, había llegado a esas alturas. Y para eso les hizo falta el peor diseño de central de la historia, el RBMK. También le recordaría a Mrs. Ganzer que el único derretimiento de núcleo de una central nuclear en las Américas la tuvo un reactor B&W, Babcok & Wilcox, mucho mejor que el GE-MK1, por la construcción. Pero eso sí, muy pobremente instrumentado, porque en su país, Mrs. Ganzer, «no toman atajos» con la seguridad nuclear para bajar costos. Tal vez el nombre del reactor le suene: Three Mile Island, en Harrisburg, Pennsylvania. ¿Recuerda, Mrs. Ganzer? La unidad 2 de ese complejo nuclear se accidentó en 1979. Sin víctimas, pero aquel fue el primer accidente nucleoeléctrico de la historia en alcanzar la categoría 5 en la escala INES, hubo una ola de terror nacional, y se tuvo que cerrar esa planta para siempre. Su gemela, Three Mile Island 1, tiene licencia del NRC para seguir operando hasta 2034. De modo que en materia de centrales nucleares el único país que licenció dos máquinas que sufrieron accidentes de categoría 7 y 5 en la escala internacional INES (7 es el máximo) fue EEUU, su país. Que nunca toma atajos, Mrs. Ganzer. Tal vez los chinos sean incluso peores que los estadounidenses en seguridad nucleoeléctrica, pero todavía no hay indicios de ello, pese a que desde 1991 tienen una flota activa de 54 reactores en operación, casi todos bastante grandes. Y como Ud. sabe, ni la física ni la química ni la meteorología permiten esconder un accidente INES 6 o 7 en una gran instalación nuclear, aunque las autoridades nacionales traten de disimularlo. El accidente de la unidad 4 del complejo de Chernobyl fue denunciado por los expertos en radioprotección de Forsmark, una central nuclear sueca distante 1100 km, cuando detectaron niveles anormales de cesio 137 y iodo 131 en los zapatos de un empleado. Hicieron una recorrida a fondo de seguridad de Forsmark y todo andaba normal. Salieron al parque que rodea la planta y había cesio 137 y 131 en el pasto. Acababa de llover, y el viento había soplado dos días seguidos desde Ucrania. Miraron el mapa: Chernobyl. Dieron la alarma. A las pocas horas, el gobierno de Gorbachov dio oficialmente la noticia. Si los chinos hubieran tenido algún problema grave de seguridad nuclear, el planeta entero se habría enterado, Mrs. Ganzer. Y si lo llegan a tener, nos enteraremos. De todos modos, si la ARN, la Autoridad Regulatoria Nuclear de nuestro país observa algo que no le guste en el diseño de la Hualong-1 que se está comprando a China, tiene suficiente autonomía como para detener la adquisición. Y en ello le puede pasar por encima incluso al presidente de la Nación. No es un invento, es historia. Si Ud. no lo sabe, será porque estaba distraída, Mrs. Ganzer. Pero conviene repasar esas cosas antes de bajar a darnos consejos. El CALIN, o Comité de Licenciamiento, antecesor institucional de la actual ARN, hizo parar Atucha I en 1987 porque el gobierno del doctor Raúl Alfonsín venía retrasando paradas de mantenimiento a la central. Alfonsín hacía esto porque se le venía encima un verano de apagones: faltaba electricidad en todo el país, pero el problema era peor en el AMBA, ya que el parque de generación térmico de SEGBA e ITALO era viejísimo y no había modo de sostenerlo en línea. Como la dirección de la CNEA trataba de colaborar con el gobierno y los apagones son muy impopulares, para la Secretaría de Energía lo ideal era que las 2 robustas centrales nucleares cargaran con el peso muerto de todo un sistema eléctrico que se había derrumbado ante sus ojos. Para el Ministerio de Economía, esa situación también era ideal: el país estaba endeudado y los repuestos nucleares son importados y caros. Pero en 1987 Chernobyl era un recuerdo recientísimo. El CALIN perdió la paciencia, informó a la prensa, y el escándalo subsiguiente permitió que Atucha I hiciera rápido y bien su muy atrasada parada de mantenimiento. ¿Alguien fue echado? Nadie. ¿Represalias institucionales? Tampoco. ¿Carreras estropeadas? En absoluto. Para la cúpula de la CNEA al hacer su trabajo el CALIN estaba garantizando que en Argentina la energía nuclear siguiera siendo una opción. En EEUU, ya desde antes del accidente de Three Mile Island, había dejado de serlo tiempo atrás: las plantas se habían vuelto endemoniadamente complejas y caras. Después del accidente se volvieron también anatema político. Hoy la seguridad nuclear en nuestro país está a cargo de la ARN, que es externa al organigrama de la CNEA y de NA-SA, se maneja con presupuesto propio y depende únicamente del Poder Ejecutivo Nacional. Es otra gente de otra generación, pero con la misma formación científica y legal, y un grado aún mayor de independencia institucional. Haciendo historia, esto no es algo que se pueda decir de la Nuclear Regulatory Commission de los EEUU, según los hechos, Mrs. Ganzer. ¿Puedo llamarla Ann? Have a good trip, Ann.

Daniel E. Arias

Covid-19: leve aumento de casos y de positividad en Argentina, pero pocos pacientes en terapia intensiva

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  • Los casos detectados de coronavirus aumentaron levemente y también la positividad (el % de casos confirmados sobre las pruebas realizadas) en la última semana en nuestro país.
  • Esto podría indicar un cambio en la tendencia de la curva, que según especialistas es “esperable” frente al comienzo del frío y la circulación de la variante Ómicron BA.2, pero las internaciones en terapia intensiva y las personas fallecidas continúan bajas.
“Comenzamos a ver un aumento muy muy leve. Esto está dentro de lo esperable porque estamos entrando en el otoño-invierno”, indicó Analía Rearte, directora nacional de Epidemiología e Información Estratégica del Ministerio de Salud. La especialista y funcionaria señaló que “desde el Ministerio sabemos que es esperable que haya un aumento de casos de Covid -no sabemos si este incremento implica que ya empezó o no- y lo que no sabemos es cómo será con la co-circulación de otros virus respiratorios, que también es esperable que aumenten su presencia”. “Se empieza a notar en las estadísticas un crecimiento de los casos detectados. Sin dudas, con los cambios de criterio en el testeo va a ser cada vez más compleja la detección, pero aún así en algunos distritos como la Ciudad de Buenos Aires ya comienzan a verse leves aumentos en las notificaciones y también en la positividad”, indicó el contador Martín Barrionuevo, que analiza datos desde el inicio de la pandemia. De acuerdo a su trabajo que toma como base las cifras del Ministerio de Salud, a nivel nacional la positividad pasó de 7% a principio de abril a estar hoy cerca del 10%, y lo mismo sucede en la Ciudad Buenos Aires. Por su parte, el físico e investigador del Conicet Jorge Aliaga detalló que “el promedio de confirmados semanales a nivel nacional, ordenados por fecha de inicio de síntomas, entre el 10 y el 16 de abril fue de 637, mientras que la semana pasada (entre el 17 y el 23 de abril) fue de 699”. “Hay que tener en cuenta que estas cifras son por fecha de inicio de síntomas, que es una manera de evitar las variaciones de las fechas de cargas, pero que también pueden ser incompletas porque puede haber casos que se notifiquen dentro de un tiempo que corresponden a estas semanas”, indicó Aliaga. En el caso de la Ciudad de Buenos Aires, el investigador señaló que “desde hace unas semanas se ve una curva que sube muy lentamente pero en forma sostenida”. El médico infectólogo Martín Hojman, quien trabaja en el Hospital Rivadavia, en el barrio de Recoleta, también observó “un incremento leve en las consultas y las confirmaciones en los últimos días”; en tanto que señaló que “los casos en las UTI continúan bajos”. Este cambio en el comportamiento de la curva de casos de Covid, que venía descendiendo en forma sostenida, también es esperable para Aliaga. “Por un lado, está la variante Ómicron BA.2 circulando en CABA, por el otro las personas están más encerradas como consecuencia del frío y con más actividades presenciales”. Según el último reporte de la sala de situación del Ministerio de Salud, al 18 de abril se habían detectado 154 casos de variante ómicron BA.2 (más transmisible aún que la Ómicron original), de los cuales 27 eran personas con antecedente de viaje internacional y 127 se encontraban en investigación. Frente a este escenario, Barrionuevo sostuvo que “tenemos que aprender a mirar estas nuevas ‘olas’ o incremento de casos con un prisma diferente porque con la vacunación y la enorme cantidad de contagios previos hay mucha población con inmunidad y esto es clave para tratar de comprender cuál será el impacto de esos crecimientos”. “Hoy tenemos niveles muy bajos de personas internadas en terapia intensiva y también tenemos pocas personas fallecidas por Covid-19; si se ordenan por fecha de fallecimiento debemos estar en 5 personas diarias a nivel país”, completó. A modo de ejemplo, Barrionuevo describió que en Corrientes “hace más de 20 días que no hay ningún fallecido por Covid en el Hospital de Campaña”. En el mismo sentido, Aliaga señaló que “si el aumento de casos no es tan alto, el impacto en el crecimiento de muertes va a ser bajo porque la letalidad bajó muchísimo como consecuencia de las vacunas”. “No obstante -señaló- si se desatara otra ola como la última causada por Ómicron, igual tendríamos muchas personas fallecidas, aunque el número sea significativamente menor en proporción a los casos que las olas anteriores”. Desde 18 de abril, el Ministerio implementó una nueva estrategia de transición para integrar la vigilancia de Covid-19 a la de las enfermedades respiratorias agudas de presunto origen viral. Se definió que se priorizará el diagnóstico en personas con enfermedades respiratorias que pertenezcan a los siguientes grupos: mayores de 50 años y con condiciones de riesgo; poblaciones especiales que residan, trabajen o asistan a ámbitos que por sus características presentan mayor riesgo de transmisión o generación de brotes.

IEASA ya contrató 9 barcos de gas natural licuado por u$s 657 millones

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La empresa estatal Integración Energética Argentina (IEASA, ex Enarsa) adjudicó nueve cargamentos de Gas Natural Licuado (GNL) por unos u$s 657,8 millones para superar el inicio del invierno 2022. El Estado nacional pagó un precio promedio u$s 28,729 por millón de BTU, un 27,6% menos que en la licitación anterior, cuando por ocho barcos regasficadores se pagó u$s 39,666 el millón de BTU en promedio. Con este nuevo cargamento ya suman 17 los navíos contratados desde fines de marzo. Cinco atracarán en el puerto de Escobar y los otros cuatro en el de Bahía Blanca. La terminal Escobar puede regasificar hasta 10 barcos por mes, mientras que Bahía tiene capacidad para cinco. Se estima que para toda la temporada invernal serán necesarios entre 50 y 60 en total, por lo que desde ahora la empresa estatal deberá contratar unas 40 embarcaciones más. En IEASA no solo celebraron el precio promedio de u$s 28,729, sino que resaltaron que al momento de la apertura de la oferta el precio del GNL de referencia TTF cotizaba a u$s 32,25. O sea, que en medio del conflicto por la guerra en Ucrania y la disparada de los precios de la energía se pagó menos y, encima, por más volumen. Pero el año pasado, sin guerra ni sanciones a Rusia, IEASA había pagado u$s 8,33 por millón de BTU para abastecer de GNL el invierno 2021. Es que el total adjudicado con los nueve barcos fue de 22,9 trillones de BTU, por encima de los 19,8 trillones de BTU de la licitación anterior con ocho. Esta compra representó 3,1 TBtu adicionales y u$s12,4 millones menos. Una explicación a la reducción de los precios fue la menor demanda de GNL en Europa y el nuevo confinamiento en China.
Para pasar el invierno y sostener la demanda de electricidad y gas el Gobierno diseñó un plan energético. Estas adjudicaciones de GNL se complementan con un aumento de la producción subsidiada de gas natural que llegó a 125 MMm3/ en marzo, particularmente con el shale gas de Vaca Muerta, más un acuerdo de provisión de gas desde Bolivia, que está dispuesto a enviar 14 MMm3/d en plena temporada fría, de mayo a septiembre. En el Gobierno confían que el gas boliviano, un invierno menos frío y una mejora de la producción hidroeléctrica podrían ayudar a una menor adquisición de cargamentos de GNL, causarán una menor necesidad de regasificación. En 2021, Argentina alcanzó casi los niveles de importación de GNL previos a la pandemia, con un total de 56 cargamentos. Casi todos los envíos que recibió el país el año pasado provinieron de Estados Unidos, que aumentó rápidamente la producción ante la mayor demanda, Qatar y Trinidad y Tobago. Por primera vez desde 2013 llegarán dos cargamentos de GNL de Egipto. Los dos buques, el BW Brussels y el Stena Clear Sky, se dirigen al puerto argentino de Escobar después de embarcar GNL en los puertos egipcios de Damietta e Idku. Con estas medidas y en medio de la crisis energética global por el conflicto entre Rusia y Ucrania, los analistas calcularon que el desbalance entre exportaciones e importaciones de la Argentina se multiplicará casi por ocho al pasar los u$s 600 millones del año pasado a unos u$s 4.700 millones en este, como estimó consultor Daniel Gerold en IDEA Neuquén. Otras evaluaciones más pesimistas hablan de un déficit energético de más de u$s 5.500 millones al terminar el 2022.