Nucleoeléctrica Argentina ratificó la actual conformación de su Directorio por un nuevo período

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Este martes 26 de abril se realizó la Asamblea de Accionistas de Nucleoeléctrica Argentina, en la que se ratificó la actual conformación del Directorio de la empresa, por un nuevo período.

Así, la constitución del Directorio continúa siendo la siguiente: – Presidente: Ing. José Luis Antúnez – Vicepresidente: Lic. Jorge Sidelnik – Director: Ing. Alejandro Estévez – Director: Lic. Isidro Baschar – Director: Dr. Gabriel Barceló Como síndicos fueron nombrados: Síndicos titulares: – Hebe Cereseto – María Valeria Fortti – Gustavo Alberto Macagno Síndicos suplentes: – Silvia Alejandra Rodríguez – Marcelo Daniel Pinceti – Juan Leonardo Sevilla Nucleoeléctrica Argentina, NA-SA, es la empresa a cargo de la operación de las tres centrales nucleares en funcionamiento en el país, Atucha I, Atucha II y Embalse. La potencia instalada total de sus tres plantas es de 1763 MW. La compañía está a cargo de la comercialización en el Mercado Eléctrico Mayorista (MEM) de la energía producida por sus plantas y del gerenciamiento de los proyectos que aseguren la normal operación de sus instalaciones, así como de aquellos que tengan por objetivo la construcción de futuras centrales nucleares en territorio nacional. La empresa es una sociedad anónima cuyo capital social accionario se encuentra distribuido entre el Ministerio de Economía de la Nación (79%), la Comisión Nacional de Energía Atómica (20%) e Integración Energética Argentina S.A (IEASA).

Desde la OMS, advierten a Elon Musk por su compra de Twitter: «La mala información cuesta vidas”

Al mismo tiempo que el multimillonario Elon Musk cerró un acuerdo para comprar Twitter, un funcionario de la Organización Mundial de la Salud (OMS) advirtió sobre los peligros que representa la desinformación sobre la salud y vacunas en las redes sociales.

«La mala información cuesta vidas”, dijo el martes Mike Ryan, director ejecutivo del programa de emergencias sanitarias de la OMS, en respuesta a la pregunta de un reportero sobre la oferta de Musk, un autodenominado absolutista de la libertad de expresión, para comprar Twitter por unos US$ 44.000 millones. “Cuando alguien alcanza una posición en la vida en la que tiene tanta influencia sobre la forma en que se comparte la información con las comunidades, asume una gran responsabilidad”, señaló Ryan en la conferencia de prensa en Ginebra. Durante la pandemia, la OMS ha trabajado con plataformas de redes sociales para brindar la información más reciente y precisa sobre el covid y las vacunas. “Le deseamos suerte al Sr. Musk con sus esfuerzos para mejorar la calidad de la información que todos recibimos”, agregó Ryan. “En el caso de esta pandemia, la buena información salva vidas. La mala información te lleva a lugares muy malos”. Las muertes globales relacionadas con el covid fueron alrededor de 15.000 la semana pasada, dijeron funcionarios en la sesión informativa, la más baja desde marzo de 2020. Aun así, indicaron, la pandemia no ha terminado. Comentario de AgendAR: Estamos de acuerdo con el directivo de la OMS en cuanto a la responsabilidad de las empresas propietarias de las redes sociales, que deben, necesariamente, equilibrar sus beneficios, la libertad de expresión, y desalentar los mensajes de odio o ignorancia que circulan en ellas. Pero estaríamos más impresionados por sus declaraciones si la Organización Mundial de la Salud, hubiera sido más acertada y oportuna en su comunicación sobre la pandemia.

Porqué el Estado argentino decidió financiar las pruebas de la ARVAC «Cecilia Grierson»

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¿Cómo y por qué se eligió financiar a la vacuna argentina que acaba de iniciar la primera fase de ensayos clínicos? En un reportaje de la agencia TSS, el biólogo molecular Lautaro Zubeldía, asesor del MinCyT durante la selección de proyectos, señala la importancia de diseñar una estrategia local de desarrollo de fármacos y los condicionamientos geopolíticos que enfrentan este tipo de iniciativas. Lautaro Zubeldía es biólogo molecular especializado en Desarrollo de la Biotecnología en el área de Vacunas preventivas y Terapéuticas. Después de dedicarle más de una década a la investigación en el laboratorio, decidió que los ensayos los haría con su propio trabajo: se preguntaba por qué la mayoría de las investigaciones que llevaban a cabo “no pasaban nunca de la frontera de la mesada a un producto que llegue a manos de la gente y que le solucione algún tipo de problemática”. Fue así como se volcó a las ciencias sociales y, particularmente, a cuestiones de política científica y tecnológica, lo que lo llevó a dedicar su posdoctorado al análisis del desarrollo y la producción nacional de vacunas. En medio de ese proceso, se desempeñaba como asesor en el Ministerio de Ciencia y Tecnología (MINCYT) cuando durante la pandemia se abrió la convocatoria que buscaba financiar proyectos locales de investigación en vacunas contra el SARS-Cov-2, entre los cuales resultó seleccionado el de la denominada “ARVAC Cecilia Grierson”. Así, se convirtió en la primera en pasar a la fase de ensayos clínicos a través de un consorcio público-privado entre el CONICET, la UNSAM y el Laboratorio Cassará. ¿Qué características distinguían a la ARVAC para que recibiera financiamiento público? Varios, como la característica de la plataforma, cómo está diseñada y cómo se elige el antígeno, por ejemplo. Cuando evaluamos qué plataformas debíamos apoyar, vimos que ARVAC no usa el Spike entero sino otra fórmula más pequeña, el denominado Receptor Binding Domain (RBD), que es una fracción del Spike. Es decir, restringe la porción del antígeno, algo que a mí, como biólogo, de alguna manera, me da más de seguridad. ¿En qué sentido? Históricamente, fueron apareciendo una sucesión de virus: SARS 1, MERS, Chikungunya, Zika, Ébola y las gripes aviares, que tenían un 30% de letalidad aunque no eran tan contagiosas. Pero, ya desde la aparición del SARS 1, se hablaba de que el target para una posible vacuna ideal era la proteína Spike. Por eso, cuando comenzó la pandemia hice una revisión de la literatura disponible y encontré publicaciones del año 2010 que advertían que ese antígeno entero, en experimentos in vitro, había generado efectos fisiológicos. Entonces, cuando vi la plataforma de subunidad –que es la que utiliza ARVAC– me pareció una buena opción, porque esa tecnología, ese modo de abordar una vacuna, ya se probó en muchas otras y se conoce que, en general, los efectos secundarios que puede tener esa plataforma no serían peligrosos.
La ARVAC Cecilia Grierson es la primera candidata vacunal argentina en pasar a la fase de ensayos clínicos a través de un consorcio público-privado entre el CONICET, la UNSAM y el Laboratorio Cassará.
De todos modos, la proteína Spike completa es la que se está utilizando en la mayoría de las vacunas que hoy están disponibles contra la Covid. Sí, son la tercera generación de vacunas, las de RNA y las de vector viral, como la Sputnik V, la de Cansino y la de Astra Zeneca. Las vacunas de vector viral se caracterizan porque no inyectan un pedacito del antígeno sino un vector, que es un virus que también está incapacitado de reproducirse, que lleva el gen Spike o una porción del antígeno que vos quieras introducir. Ese virus vector introduce su ADN a determinadas células del cuerpo y las obliga a fabricar el antígeno. La estrategia de estas vacunas es valerse de la maquinaria molecular de las propias células del cuerpo, para obligarlas a fabricar el antígeno contra el cual el sistema inmune va a reaccionar. Y entre las vacunas que se están investigando en el país, también hay algunas que usan la tecnología de vector viral. Sí. Las vacunas de vector viral permiten dar una respuesta rápida frente a una amenaza que se esparce muy rápidamente. Desde el punto de vista del análisis de una pandemia, ante la aparición de un virus que empieza a contagiarse agresivamente, las vacunas de vector viral son más fáciles de producir y escalar que las vacunas a subunidad. Además, en este tipo de vacunas, al igual que en las de ARN, frente la aparición de mutaciones, se puede modificar más rápido el antígeno. Entonces, si estamos en una situación donde va a haber más pandemias, es importante tener una plataforma de vacunas que permita una respuesta rápida. ¿Las vacunas tradicionales de virus inactivado, como la de Sinopharm, no son una opción? Sí, esas son muy buenas, lo que pasa es que son muy complejas y caras de producir, porque se necesitan fabricar grandes cantidades de virus y luego inactivarlos. Para eso es imprescindible tener al menos tres o cuatro laboratorios de alta bioseguridad, porque hay que ser muy cuidadosos de que no se escape el virus. Además, montar esos laboratorios tiene dos complejidades: por un lado, es muy costoso, y por otro, despierta suspicacias, porque cualquiera que tiene esos virus también puede fabricar armas biológicas. Entonces, desde otros países pueden empezar a cuestionarse qué hace la Argentina con eso. Si algo ha dejado en claro la pandemia es que no se puede diseñar una estrategia de desarrollo de fármacos y vacunas sin leer el momento geopolítico. Lo que pasa hoy con los desarrollos biotecnológicos es similar que lo que pasó con la tecnología nuclear después la Segunda Guerra Mundial.
“No se puede diseñar una estrategia de desarrollo de fármacos y vacunas sin leer el momento geopolítico”, dice Zubeldía.
Volviendo a ARVAC, se dice que para fin de año podría estar aprobada. ¿Es posible concluir las tres fases de investigación clínica en tan poco tiempo? Sí, es rápido. En cuanto a las fases, hay que decir dos cosas: una es que se van a hacer las tres fases como vacuna de refuerzo, lo que de alguna manera acorta el camino, porque, según las regulaciones de ANMAT, se necesitan menos personas. Lo otro es que luego habrá que hacer fármaco-vigilancia de la gente a la que se le aplicó la ARVAC: ver qué les pasó y qué no, si tuvieron efectos secundarios. Todo eso se comprueba en las tres fases de pruebas clínicas pero después tiene que continuar en el campo. No es que después de la fase tres ya se terminó. Eso es lo que nos metieron en la cabeza durante la pandemia, pero no es así. Por eso, antes se tardaba cinco años en poner una vacuna en el mercado, porque había que vigilar qué estaba pasando con los cuerpos de las personas. Entonces, las fases 1, 2 y 3 son rápidas, pero también es importante la fase 4. Pero, entonces, ¿son suficientes las tres primeras fases para empezar a aplicar la vacuna en personas? Sí, lo son, si después se hace fármaco-vigilancia. Es decir, si se hace un seguimiento a las personas por un tiempo prudencial. ¿Cuál es la relevancia de este desarrollo? Haber iniciado el camino de tener plataformas vacunales realizadas en el país, con tecnología propia y, en la medida de lo posible, con empresas nacionales o estatales. Hoy no hay un laboratorio público que pueda hacer el trabajo que está haciendo Cassará, pero con inversión se podría realizar. Me parece indispensable tener varias plataformas distintas para afrontar este tipo de amenazas que pareciera que van a seguir estando. Es lo que creo que el Estado, con todas las dificultades del caso, está haciendo. Me parece importante que tengamos una vacuna propia.

«No podemos mitigar el cambio climático sin la sociedad civil organizada»

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La bióloga Mercedes María da Cunha Bustamante es especialista en el área de mitigación, es decir, en estudiar las posibilidades para reducir los impactos de la crisis climática. Por esta razón forma parte del Panel Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC, por sus siglas en inglés), del que se ha publicado recientemente la tercera parte del Sexto Informe de Evaluación, que corresponde precisamente al Grupo de Trabajo III sobre mitigación. Estos trabajos alertan de que está en manos de las políticas públicas y de los planes gubernamentales presentados por los países que se pueda frenar la catástrofe climática que ya está azotando al planeta y que irá a más.
Mercedes María da Cunha Bustamante
Mercedes María da Cunha Bustamante
¿Qué es lo más urgente que subraya este nuevo informe respecto a los anteriores? El mensaje central es claro: a menos que se produzcan reducciones inmediatas y profundas de las emisiones de gases de efecto invernadero en todos los sectores y regiones, el objetivo de 1,5 °C está fuera de alcance. También se trata con contundencia el tema de la de mitigación del cambio climático y de los costes. ¿Cuál es el coste-beneficio que tenemos al invertir en el cambio? Cada vez hay más pruebas de la acción climática como políticas y programas específicos para reducir las emisiones. Hay opciones disponibles ahora en todos los sectores que podrían reducir dichas emisiones a la mitad para 2030. Los próximos años serán críticos. Existen oportunidades para disminuir las emisiones de gases de efecto invernadero en torno a la mitad del nivel de 2019 para 2030, con un coste inferior a 100 dólares por CO2 equivalente (tCO2eq) y con las opciones que cuestan menos de 20 dólares tCO2-eq, que constituyen más de la mitad del potencial de 2030. Para la gran mayoría, los beneficios monetarios de la mitigación superan sus costes. Usted es de Brasil, uno de los países con mayor masa forestal del planeta. ¿Qué le debemos a las comunidades indígenas que están protegiendo las áreas mejor conservadas? Es fundamental que una gobernanza climática basada en los Objetivos de Desarrollo Sostenible incluya todas las voces y, en particular, las de estos grupos para que tengan sus derechos garantizados y se beneficien del apoyo para proteger sus territorios. Los pueblos indígenas y las comunidades tradicionales protegen una gran parte de los espacios naturales del mundo y contribuyen así a la lucha contra el cambio climático. Por otro lado, se encuentran entre los grupos más vulnerables a esta crisis. ¿Cómo vamos a abordar esa reconversión si la industria y los consumidores seguimos con hábitos parecidos a hace una década? El informe incorpora un capítulo específico sobre el papel de los consumidores, el comportamiento y el estilo de vida en la mitigación de las emisiones. Los resultados indican que pueden desempeñar un papel importante si se actúa junto con las políticas públicas y el sector privado, para que los consumidores puedan tomar decisiones sostenibles. Este último trabajo también pone de manifiesto la desigualdad y la importancia de impulsar una transición justa. Lo que está claro es que no podemos mitigar el cambio climático sin trabajar en la producción y el consumo. En su país las políticas ambientales son esenciales debido a la gran biodiversidad y riqueza natural que existe. ¿Cómo afectan las decisiones políticas a estas resoluciones que tienen que ser globales? ¿Son los políticos y la industria los únicos responsables? El papel de las políticas nacionales, los sistemas de gobernanza, el desarrollo tecnológico, las inversiones y la cooperación internacional se analiza en profundidad en el informe en varios capítulos. En los diferentes sectores hay actores relevantes que forman parte de la solución a la crisis climática. En concreto, las emisiones del uso de la tierra son importantes para América Latina y el Caribe. Esta región también concentra algunos de los llamados países megadiversos. Integrar las estrategias de mitigación y adaptación al cambio climático con la conservación de los ecosistemas y la biodiversidad puede generar múltiples cobeneficios para las regiones y atraer nuevas inversiones, tan necesarias en este momento. La participación de la sociedad civil organizada es muy relevante para hacer avanzar el proceso y los compromisos políticos Los objetivos del Acuerdo de París parecen lejanos y los límites de aumento de temperatura se están incrementando, según los modelos climáticos y si se tiene en cuenta el peor o el mejor escenario. ¿Cómo se debe trasladar esto a la sociedad, que informe tras informe no ve cambios reales? La participación de la sociedad civil organizada es muy relevante para hacer avanzar el proceso y los compromisos políticos. Lo vemos con el aumento de los litigios sobre el clima en varios países y la creciente implicación de los jóvenes en estas cuestiones que tanto afectan a su futuro. La prensa también desempeña un papel fundamental a la hora de dar a conocer las mejores pruebas científicas disponibles y de advertir de la escasa ventana de oportunidad que aún tenemos.

Exportaciones e importaciones llegaron a un máximo histórico en el primer trimestre de 2022

Entre enero y marzo, Argentina vendió por u$s 19.342 millones y compró por u$s 17.958 millones, según informó el INDEC. Las subas se dieron fundamentalmente por la escalada en los precios internacionales, pero también crecieron las cantidades comercializadas.

De acuerdo con los datos oficiales, en marzo el país vendió por u$s 7.352 millones, debido a un incremento del 23% en los precios y del 5% en las cantidades. Las exportaciones que entre enero y marzo sumaron unos inéditos u$s 19.343 millones crecieron un 25,5% anual (= +u$s 3.396 millones). El anterior máximo para este mismo período se había verificado en 2012. Aunque la suba en los precios, impulsada en gran parte por la guerra entre Rusia y Ucrania, fue el principal factor que explicó el nivel de comercio internacional, desde el Ministerio de Economía también destacaron que las cantidades exportadas fueron las segundas más altas de la historia. En la segmentación por rubros, las que más se dispararon en términos anuales durante el primer trimestre fueron las ventas externas de combustibles y energía (+94%). También crecieron fuerte los envíos de productos primarios (+57,7%) y de manufacturas de origen industrial (+32%). La única división que arrojó una caída fue manufacturas de origen agropecuario (-4,2%). En cuanto a los tipos de productos, los que más incidieron en las exportaciones adicionales respecto de 2021 fueron cereales (+84,6% ó u$s 2.112 millones), petróleo crudo (+207,3% ó u$s 653 millones) y productos químicos (+65,9% ó u$s 616 millones). Los principales destinos durante el primer trimestre fueron:
  1. Brasil (12,7%)
  2. Estados Unidos (7,5%)
  3. Chile (6,6%)
  4. China (6,5%)
  5. Países Bajos (5,5%)
Paralelamente, en el tercer mes del año las importaciones totalizaron unos u$s 7.073 millones, por un alza anual de 16,7% en las cantidades y de 13,7% en los precios. De este modo, en el acumulado del primer trimestre se observó una suma histórica de u$s 17.958 millones, aumentando un 39,5% (= u$s 5.083 millones). Las importaciones que más repuntaron en relación al primer trimestre de 2021 fueron las de combustibles y lubricantes (+190,7%). Las de bienes intermedios, el rubro de mayor participación en el total, treparon 32%. Solo cayeron las adquisiciones de vehículos y autopartes (-16,5%). Por tipo de productos, las subas de mayor incidencia fueron las de suministros industriales elaborados (+u$s 1.509 millones ó 39,9%), combustibles y lubricantes elaborados (+u$s 1.374 millones ó 296,8%), y bienes de capital, excluídos equipos de transporte (+u$s 549 millones ó 31,9%). Los principales proveedores en el primer trimestre fueron:
  1. China (24,5%)
  2. Brasil (19,2%)
  3. Estados Unidos (8,3%)
  4. Alemania (3,5%)
  5. Paraguay (2,6%)
Debido al mayor aumento relativo de las importaciones, el superávit comercial se desaceleró a u$s 279 millones, el nivel más bajo desde diciembre de 2020.

Olvídense de twitter, Elon Musk va por el litio. Automóviles eléctricos y geopolítica

LONDRES.- Las ganancias y los precios  de Tesla acapararon la atención de la industria automotriz la semana pasada, pero un hecho posiblemente crucial para el sector pasó casi desapercibido.

Quien encabeza, por muy lejos, el mercado de los autos eléctricos reveló que casi la mitad de los vehículos que ensambló en el primer trimestre estaban equipados con baterías de litio-fosfato de hierro (LFP), más baratas que las celdas basadas en níquel y cobalto que dominan en Occidente.

El CEO de Tesla, Elon Musk, junto al canciller alemán, Olaf Scholz, en una fábrica en Gruenheide, cerca de Berlín. (Photo by Patrick Pleul / POOL / AFP
El CEO de Tesla, Elon Musk, junto al canciller alemán, Olaf Scholz, en una fábrica en Gruenheide, cerca de Berlín. .

La revelación, eclipsada por los ingresos de 19.000 millones de dólares del fabricante de automóviles y la oferta de Elon Musk por Twitter, fue la primera vez que Tesla da a conocer datos tan concretos sobre la composición de sus baterías.

Fue una fuerte señal de que las celdas electrolíticas basadas en el hierro están empezando a ganar atractivo en el mundo, en un momento en que el níquel ha sido golpeado por las preocupaciones de suministro debido a la guerra de Rusia -el principal productor- en Ucrania. Además, el cobalto ha estado en entredicho por los reportes sobre las peligrosas condiciones de las minas artesanales en la República Democrática del Congo.

Tesla no es la única que apuesta a que las baterías LFP, ya populares en China, puedan abrirse paso en los mercados occidentales.

Más de una docena de empresas están estudiando la posibilidad de establecer fábricas de baterías y componentes de LFP en Estados Unidos y Europa en los próximos tres años, según un estudio de la agencia Reuters sobre el panorama para los vehículos eléctricos y entrevistas con varios empresarios del sector.

Junto con Bolivia y Chile, la Argentina conforma el “triángulo” que posee el 63% de las reservas de litio en el planeta. Mineral con alta conductividad eléctrica, el litio es fundamental para producir las baterías que, se espera, permitirán al mundo cortar la dependencia a los combustibles fósiles y migrar a energías renovables más limpias.

“Ventaja clara”

“Creo que el fosfato de hierro y litio tiene una nueva vida”, dijo Mujeeb Ijaz, fundador de la empresa estadounidense de baterías Our Next Energy, que dice estar buscando un centro de producción en Estados Unidos. “Tiene una ventaja clara y de largo plazo para la industria del vehículo eléctrico”.

Ijaz ha trabajado en este campo el tiempo suficiente como para ver cómo una tecnología que no logró imponerse en Estados Unidos hace una década cobra un nuevo impulso. Fue director de tecnología de A123, de Michigan, uno de los primeros productores de baterías LFP que quebró en 2012 y fue adquirido por una empresa china.

Ijaz y otros promotores de las LFP citaron la relativa abundancia y los precios más baratos del hierro como un factor clave que empieza a compensar los inconvenientes que han frenado la adopción de las células LFP en todo el mundo: son más grandes y pesadas, y generalmente conservan menos energía que las células NCM, lo que les da una menor autonomía.

Sin embargo, hay que subir una enorme montaña. La química LFP representó solo el 3% de las baterías para vehículos eléctricos en Estados Unidos y Canadá en 2022, y el 6% en la Unión Europea, mientras que las células de níquel-cobalto-manganeso (NCM) son el resto, según datos de Benchmark Mineral Intelligence (BMI).

La carrera es mucho más reñida en China, donde el LFP tiene el 44% del mercado de los vehículos eléctricos frente al 56% del NCM.

Podría ser un camino largo y difícil para los fabricantes occidentales de células de LFP que quieran prosperar frente a sus rivales de China, que representa alrededor del 90% de la producción mundial.

Una preocupación de corto plazo para estas empresas, según el director de datos de BMI, Caspar Rawles, es la continua dependencia de los proveedores chinos para los materiales refinados.

Las celdas de LFP también contienen más litio que sus rivales de NCM, y los expertos del sector temen que la ventaja histórica de las baterías basadas en el hierro, por ser más baratas de producir, pueda verse mermada e incluso borrada por el aumento del costo del metal.

¿Sin salir de Los Ángeles?

Tesla lleva utilizando LFP en algunas versiones básicas de su Model 3 fabricadas en Estados Unidos desde el año pasado, ampliando el uso de la tecnología fuera de China, donde hace unos dos años empezó a usar en algunos Model 3 baterías LFP de CATL de China, el mayor fabricante de baterías para vehículos eléctricos del mundo.

Sin embargo, dado el dominio histórico de las baterías basadas en níquel y cobalto en Estados Unidos, la magnitud del uso de células LFP por parte de Tesla en el primer trimestre de 2022 -instaladas en unos 150.000 autos producidos- tomó por sorpresa a algunos analistas y especialistas en baterías.

Mitra Chem, cofundada por el antiguo director de la cadena de suministro de baterías de Tesla, Vivas Kumar, está trabajando en la fabricación de materiales para baterías LFP, inicialmente en California. Kumar dijo que esperaba que los precios del níquel sigan siendo volátiles debido a los problemas en la cadena de abastecimiento.

El director ejecutivo de Tesla y SpaceX, Elon Musk, habla en la Conferencia y Exhibición SATELLITE en Washington, el lunes 9 de marzo de 2020. (Foto AP/Susan Walsh, Archivo)
El director ejecutivo de Tesla y SpaceX, Elon Musk, habla en la Conferencia y Exhibición SATELLITE en Washington, el 9 de marzo de 2020. .

“La mejor póliza de seguro que tienen los fabricantes de automóviles (…) es incorporar más cátodos a base de hierro en su cartera”, añadió.

La empresa estadounidense de vehículos eléctricos Fisker, que planea usar baterías de LFP en sus SUV de gama baja, tiene previsto abastecerse de células de CATL. Sin embargo, su presidente ejecutivo, Henrik Fisker, dijo que estaba en conversaciones con proveedores de baterías fabricadas en Estados Unidos, Canadá o México a partir de 2024 o 2025.

El abastecimiento local es importante porque el envío de los pesados paquetes desde Asia es caro, especialmente para los vehículos de bajo costo y gran volumen, según Fisker. Además, no es respetuoso con el medio ambiente, añadió el presidente ejecutivo, que confía en que habrá un lugar importante para las baterías de LFP en la oferta global de vehículos eléctricos.

“Si nunca salgo de Los Ángeles, nunca salgo de San Francisco, nunca salgo de Londres (…) Creo que ahí es donde el LFP es realmente útil”, dijo sobre los propietarios de vehículos eléctricos urbanos que recorren distancias más cortas.

Otros fabricantes de automóviles de gama alta también están estudiando la química tras el estallido de la guerra de Ucrania, como Audi, de Volkswagen,, que no ha usado antes baterías LFP.

“Es muy posible que veamos las baterías LFP en una mayor parte de la flota a medio plazo”, dijo el presidente ejecutivo de Audi, Markus Duesmann, en marzo. “Después de la guerra, surgirá una nueva situación; nos adaptaremos a ella y elegiremos las tecnologías y especificaciones de las baterías en consecuencia”.

El jefe de compras de BMW, Joachim Post, también dijo recientemente que la empresa estaba examinando las ventajas de la LFP. “Estamos estudiando diferentes tecnologías para minimizar el uso de recursos y también estamos estudiando la optimización de la química”.

Entre sus ventajas, las celdas LFP suelen presentar menos riesgo de incendio que las NCM y pueden cargarse continuamente sin perder tanto rendimiento durante de la vida de la batería.

A medida que el mercado mundial de los vehículos eléctricos se expande, se espera que esta química se introduzca en más vehículos comerciales y de consumo básicos en los que una mayor autonomía no es tan importante.

Sin embargo, los obstáculos para la adopción generalizada de las pilas LFP incluyen la búsqueda de soluciones para mejorar la densidad energética -reduciendo así el tamaño y el peso- y la lucha contra el creciente costo del litio.

Mientras tanto, la construcción de plantas y el aumento de la producción de LFP en Estados Unidos y Europa llevará tiempo, lo que subraya el reto que supone para los gobiernos occidentales reducir la dependencia de China.

Las nuevas empresas estadounidenses se enfrentan a una ardua batalla para competir con CATL (Contemporary Amperex Technology Ltd), que cuenta con el apoyo de las subvenciones del Gobierno chino y suministra células LFP a Tesla, entre otros.

“Tiene que ser una fabricación disciplinada, sin meteduras de pata”, dijo Bob Galyen, antiguo director de tecnología de CATL que ahora encabeza una consultora de baterías, Galyen Energy. «Una empresa en Estados Unidos no tiene que preocuparse por los problemas geopolíticos que tienen actualmente China y Estados Unidos”.

Reunión de la CNEA con la empresa española TECNATOM

En la sede central de la Comisión Nacional de Energía Atómica su presidenta, Adriana Serquis recibió a una delegación encabezada por Fernando Ortega Pascual, director de Operación Digital y Gestión de Activos de la compañía internacional TECNATOM, especializada en servicios y tecnología a centrales nucleares. Durante el encuentro, ambas entidades expusieron sobre sus principales capacidades científicas tecnológicas y los proyectos en curso. Particularmente, Serquis presentó el grado de avance de los más destacados del plan nuclear argentino, haciendo hincapié en los que lleva adelante la institución, como el CAREM y el RA-10. Además, detalló las diversas capacidades respecto del ciclo de combustible nuclear y el rol que cumple la CNEA como organismo de soporte científico-tecnológico al programa nucleoeléctrico nacional. Asimismo, las autoridades de la CNEA y de TECNATOM manifestaron su interés en mantener un diálogo bilateral fluido para continuar explorando e identificando potenciales áreas de trabajo conjunto. En este sentido, y como corolario del encuentro, celebraron un Memorando de Entendimiento que permitirá evaluar sinergias y fortalezas en áreas tales como herramientas de simulación. TECNATOM es una empresa de tecnología de origen español que ofrece servicios y tecnología a centrales nucleares a lo largo de todo su ciclo de vida, desde la fase de diseño hasta la puesta en marcha, operación y desmantelamiento. Recientemente -a fines de 2021- cerró un contrato por 35 millones de euros con EDF, el administrador de centrales nucleares y proveedor líder de electricidad en Francia.

Qué pasa con el gasoducto Néstor Kirchner; la obra pública más importante de esta gestión

Reproducimos el informe que preparó el periodista Fernando Krakowiak para el portal especializado en energía EconoJournal: «El presidente Alberto Fernández ratificó el jueves pasado en Vaca Muerta que avanzará con la construcción del gasoducto Néstor Kirchner. El mandatario dijo que espera que la obra comience en julio, pero todavía ni siquiera se publicaron los pliegos de la licitación.

¿Por qué es importante la construcción del gasoducto Néstor Kirchner?

La capacidad de transporte de los tres gasoductos que unen la cuenca Neuquina con los grandes centros de consumo se encuentra en la actualidad prácticamente saturada. Los datos de inyección en cabecera de julio de 2021 -uno de los meses más fríos del año, pero cuando todavía se estaba saliendo de la pandemia de la covid-19- mostraron que el gasoducto Centro Oeste (Transportadora Gas del Norte) se encontraba operando al máximo, mientras que el conjunto Neuba I y II (Transportadora Gas del Sur) registró una capacidad ociosa de poco más de 5 millones de metros cúbicos. Eso implica, según el propio gobierno reconoce, que en estas condiciones los productores de gas de Vaca Muerta no podrán seguir incrementando su producción más allá de unos 5 o 6 millones de metros cúbicos adicionales, precisamente por la imposibilidad de evacuar ese gas. Ese límite estructural impide reemplazar volúmenes significativos del Gas Natural Licuado Importado que se consume en invierno, con el consiguiente impacto fiscal y en la disponibilidad de divisas.

¿Cuándo va a empezar la construcción?

Todavía no hay una fecha precisa porque ni siquiera se publicaron los pliegos de la licitación. Se suponía que el acto que el presidente Alberto Fernández encabezó el jueves en Vaca Muerta era para lanzar esa licitación, pero al final no hubo ninguna novedad concreta, más allá de la promesa de que la obra se iniciará en breve. El secretario de Energía, Darío Martínez, aseguró durante el breve discurso que ofreció ese día que los pliegos se publicarán en “las primeras semanas de mayo”, con la intención de adjudicar en julio y comenzar con la construcción en agosto. Alberto Fernández fue todavía más optimista y, según publicó La mañana de Neuquén, luego del acto declaró ante un grupo de periodistas que “la licitación está en marcha y yo quiero que se empiecen las obras en julio de este año y que los adjudicatarios lo hagan rápido. Que no se demoren porque tenemos una gran oportunidad como país en un mundo que demanda energía, no queremos perder más tiempo”.
Alberto Fernández junto al gobernador de Neuquén Omar Gutiérrez y el titular de YPF, Pablo González.

¿Por qué no se empezó a construirlo antes?

El gobierno de Mauricio Macri avanzó en esa dirección durante su último año de mandato. El 8 de marzo de 2019, el entonces secretario de Energía, Gustavo Lopetegui, publicó en el Boletín Oficial la resolución 82/2019 convocando a la presentación de manifestaciones de interés para la construcción de un nuevo gasoducto, o la ampliación significativa de la capacidad de transporte existente, para la evacuación de gas natural producido en la Cuenca Neuquina hacia los centros de consumo del Área Metropolitana de Buenos Aires y el Litoral. A partir de los aportes privados y la evaluación del Ente Nacional Regulador del Gas y la propia secretaría de Energía, se decidió construir un gasoducto que conecte la localidad neuquina de Tratayén con la localidad bonaerense de Salliqueló. El 31 de julio de 2019 se convocó a licitación pública, a través de la resolución 437, para la construcción del proyecto. La fecha de apertura de las ofertas se fijó para el 12 de septiembre, pero la derrota del oficialismo en las PASO y la profundización de la crisis macroeconómica forzó al gobierno a postergar esa fecha primero para el 12 de noviembre y luego para el 31 de marzo. En el esquema que había diseñado el macrismo el financiamiento de la obra iba a ser privado y ese objetivo se había vuelto una quimera en medio de la corrida cambiaria y el restablecimiento del cepo. El 31 de marzo de 2020, cuando vencía la prórroga para la presentación de las ofertas, el gobierno de Alberto Fernández volvió a prorrogar la fecha hasta el 30 de diciembre de 2020 y finalmente ese día el actual secretario de Energía, Darío Martínez, derogó la licitación a través de la resolución 448/20. En esa misma resolución, Martínez instruyó a la subsecretaría de Hidrocarburos “a llevar a cabo una evaluación técnica y legal, a fin de considerar las mejores alternativas de construcción de un nuevo gasoducto y/o la ampliación de las capacidades de transporte”, pero durante más de un año no hubo novedades. El jueves pasado Martínez ensayó una explicación para justificar por qué el gobierno actual no avanzó antes. “¿Qué hubiera pasado si tan solo, hace 17 meses, con la producción cayendo al 8 por ciento anual, hubiéramos planteado la construcción de este Gasoducto? Los mismos que hoy nos critican, hubiesen dicho que era una locura construir esta obra sin tener gas”. Más allá del argumento de Martínez, lo cierto es que no fue la caída en la producción de gas lo que frenó la construcción del gasoducto sino las recurrentes internas políticas del área energética que han paralizado prácticamente todas las iniciativas de gestión durante los últimos dos años y medio.

¿Cuándo estaría terminado el gasoducto?

La intención oficial es que esté operativo para “el próximo invierno”. Por lo tanto, debería inaugurarse antes del 21 de junio de 2023. Sin embargo, no está claro que pueda cumplirse con esa fecha ya que ni siquiera se sabe con precisión cuándo comenzará su construcción. Por ahora lo que hizo el gobierno fue declarar de interés público la construcción del gasoducto a través de la resolución 67/2022 del 7 de febrero de este año y otorgarle a IEASA la concesión de transporte para dicho gasoducto por un plazo de 35 años con la firma del DNU 76/22 del 14 de febrero. Además, el 23 de febrero IEASA concretó la primera licitación para la compra de los caños, pero todavía no adjudicó ese contrato. Martínez dijo que el gobierno quiere llamar a licitación en mayo, adjudicar en julio y empezar a construir en agosto. El gobierno de Macri, por ejemplo, había llamado a licitación el 31 de julio de 2019 y la apertura de las ofertas estaba prevista inicialmente para el 12 de septiembre. Para el dictamen de la evaluación del sobre 1 con la propuesta técnica se fijaron 10 días hábiles y otros 5 días hábiles para el acto de preselección. La apertura del sobre 2 con la propuesta económica se fijó dentro de los 3 días hábiles posteriores al acto administrativo de preselección y el dictamen de evaluación dentro de los 3 días hábiles posteriores a la apertura de la propuesta económica, mientras que el acto de adjudicación se estableció dentro de los 5 días posteriores al dictamen de evaluación del sobre 2. Eso significa que, en caso de que todo se hubiera concretado de acuerdo a lo planeado, la adjudicación hubiera sido 26 días hábiles después de la presentación de las ofertas, aproximadamente el 18 de octubre de 2019. Es decir, dos meses y medio después del llamado a licitación. Una vez que la obra esté adjudicada, hay que comenzar a montar los campamentos y eso también va a llevar tiempo porque no se empieza a construir al día siguiente de la adjudicación. Los especialistas sostienen que eso puede demorar unos 30 días más. Por lo tanto, si se avanzara en tiempo record, la construcción podría iniciarse 3 meses y medio después del llamado a licitación. Si se licita a mediados de mayo, la construcción podría comenzar en septiembre. Luego el objetivo sería montar 558 kilómetros de gasoducto para unir Tratayén con Salliqueló en 9 meses para tener concluida la etapa 1 para el invierno. Si se toman como referencia los plazos de construcción del Gasoducto del Noreste Argentino (GNEA), habría que ser muy optimista para creer que el gasoducto Néstor Kirchner va a estar listo en esos plazos. En el caso del GNEA, el decreto 267 del 24 de marzo de 2007 declaró de interés público nacional su construcción y designó a Enarsa como la responsable de la obra, pero la construcción se inició recién el 23 de febrero de 2015, casi ocho años después, en la localidad formoseña de Ingeniero Juárez con la primera soldadura de los caños y debido a los numerosos inconvenientes que fueron surgiendo la obra todavía no concluyó.

¿De dónde saldrán los fondos para financiar la construcción?

El gobierno afirma que la obra demandará 2.540 millones de dólares: 965 millones de dólares en la primera etapa y otros 1.575 millones en la segunda. Por ahora, afirman que solo está asegurado el financiamiento de la primera etapa con fondos del Tesoro y del impuesto a las grandes fortunas aprobado por la ley 27.605. En diciembre Economía informó a través de un comunicado que hasta el 17 de diciembre de 2021 se habían recaudado 247.503 millones de pesos provenientes del impuesto a las grandes fortunas y sostuvo que transfirió a IEASA 60.190 millones de pesos destinados a “proyectos de inversión en gas natural”. Este portal consultó en ese momento a fuentes de la secretaría de Energía quienes se limitaron a aclarar que los fondos “están depositados en una cuenta  especial con destino específico a lo dispuesto en la ley. La Secretaría de Energía resolvió girar todo (unos 600 millones de dólares al momento) y el ritmo depende de Hacienda”. Sin embargo, otras fuentes oficiales aseguraron a este medio que Economía nunca transfirió esos fondos a IEASA. No está claro si efectivamente IEASA invirtió esos fondos, preservándolos de alguna forma frente a la inflación, o Economía gastó lo recaudado por el impuesto a las grandes fortunas, aprovechando que el dinero es fungible, y el Tesoro tendrá ahora que hacerse cargo de toda la inversión que demande la obra. Si esto último es lo que pasó, ¿podrá el gobierno financiar este año los 965 millones de dólares que demandará la primera etapa del proyecto solo con recursos propios? Otro problema es que la ley 27.605 establece que  los fondos deben ser destinados “a exploración, desarrollo y producción de gas natural”. En ningún lugar habla de obras de transporte de gas.  Para poder destinar recursos del impuesto a las grandes fortunas a la construcción de un gasoducto, el proyecto de Presupuesto 2022 modificaba en su artículo 101 el inciso 5 del artículo 7 de la ley 27.605 para que los fondos no solo tuvieran que ser destinados a “a exploración, desarrollo y producción de gas natural” sino a “exploración, desarrollo, construcción y mantenimiento de infraestructura, transporte y producción de gas natural”. El problema es que el proyecto de Presupuesto fue rechazado por el Congreso Nacional y esa modificación todavía se encuentra pendiente.»

Actualización:

A última hora de ayer, 26 de abril, Agustín Gerez, el presidente de IEASA, declaró sobre el gasoducto Néstor Kirchner: «Hemos recibido lo que faltaba del aporte solidario. Eso permitirá esta semana adjudicar el abastecimiento de caños y para los primeros días de mayo poder licitar la obra propiamente dicha».

Las transacciones en criptomonedas, en la mira de la AFIP

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La AFIP propone incluir las transacciones en criptomonedas en el intercambio de información que se hace regulamente entre las agencias de recaudación de distintos países.

Al inaugurar la 56° Asamblea General del Centro Interamericano de Administraciones Tributarias (CIAT), la titular de la AFIP, Mercedes Marcó del Pont, dijo que «la experiencia argentina reciente demuestra que el intercambio automático de información sobre cuentas financieras es una herramienta central para combatir las maniobras de evasión de los sectores de mayor capacidad contributiva».
«Es necesario incluir al dinero electrónico, las monedas digitales y los criptoactivos en los mecanismos internacionales de intercambio de información para evitar que se conviertan en instrumentos facilitadores de la evasión».
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Marcó del Pont anunció el respaldo de la AFIP para avanzar en las propuestas que contemplan «la instrumentación de reportes globales de criptoactivos y modificaciones al mecanismo de intercambio automático de información de la OCDE para incluir al dinero electrónico, las monedas digitales y las inversiones en criptoactivos«.
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Según AFIP, la explotación sistemática de la información sobre cuentas financieras de argentinos alrededor del mundo recaudó más de $ 800 millones a lo largo de los últimos dos años en impuestos evadidos.
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«No solo comenzamos a utilizar la información recibida y potenciamos los recursos humanos y tecnológicos sino que creamos nuevos instrumentos para abordar otras problemáticas como los posibles abusos en las operaciones internas de las grandes empresas multinacionales y pusimos en marcha herramientas que nos permiten conocer a los verdaderos dueños de las empresas”, expresó.
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La AFIP a incluyó desde febrero a las cuentas digitales en el listado de activos pasibles de ser embargados para cobrar deudas. Las medidas sobre contribuyentes morosos que la AFIP requiere a la justicia se concretaban, hasta ahora, sobre cuentas bancarias, bienes muebles, inmuebles y créditos, entre otros. El organismo obliga a las billeteras virtuales a reportar información referida a las cuentas de sus clientes.
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Según indicó la entidad «sobre un universo de más de 15.000 contribuyentes morosos (incobrables y/o sin cuentas en entidades financieras), las acciones impulsadas por la AFIP sobre activos digitales permitieron resolver más de 5.000 casos. De esta forma, el organismo avanzó en la regularización de deudas por más de $11.000 millones».
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La funcionaria añadió: «La recaudación es la fuente genuina de financiamiento para implementar las políticas públicas que permitan avanzar con las transformaciones necesarias para lograr más inclusión y equidad».
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Marcó del Pont asumió este lunes la presidencia del Consejo Directivo del CIAT con el objetivo de potenciar el debate global sobre «el intercambio de información como herramienta para combatir la evasión y elusión tributaria internacional».

Jujuy inició la cosecha de cannabis medicinal «más importante de Latinoamérica»

La empresa estatal jujeña Cannava inició una cosecha de cannabis medicinal de 35 hectáreas de producción pública, la “más importante de Latinoamérica”, que permitirá aumentar la producción de aceite farmacéutico y lanzar nuevos productos medicinales, informaron las autoridades locales. Durante el acto de iniciación de la cosecha, donde se ofrendó a la tierra fértil en una ceremonia tradicional, el gobernador jujeño, Gerardo Morales, celebró los avances de este «proyecto tan importante para la salud de nuestro pueblo», que tiene por objeto producir un producto medicinal de alta calidad cumpliendo las normas internacionales «más exigentes» de seguridad. Remarcó que el proyecto empleó a 145 trabajadores directos y «seguramente habrá más durante la cosecha». El ministro de Salud de Jujuy, Antonio Buljubasich, agradeció «en nombre de todos los pacientes que se van a ver beneficiados con estos cultivos» y aseguró que el cannabis es «un camino» ante la falta de respuestas de la medicina «para los niños que tienen y padecen las epilepsias refractarias». Según se indicó, son cerca de 80 mil plantas que permitirán alcanzar una producción de «25 mil kilogramos de flor de grado farmacéutico«, que se traducirán luego en laboratorio en cerca de 1.000 kilogramos de ingrediente farmacéutico activo, de extractos de cannabinoides «altamente purificados que son con los que la provincia elabora el aceite farmacéutico Cannava CBD 10». Este producto medicinal, que «miles de jujeños utilizan para mejorar su calidad de vida», ya se está vendiendo en las distintas farmacias de la provincia y contará «pronto con la autorización de Anmat (Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica) para vender en el resto del país y la región», afirmó Morales. En tanto, el presidente de la empresa estatal Cannava, Gastón Morales, destacó que esta producción pública pone a Jujuy «en la senda de los nuevos desarrollos del futuro y del desarrollo de una nueva economía del bienestar». Además, Morales destacó las oportunidades de desarrollo científico y productivo que posibilita y mencionó la articulación con la Universidad Austral, que está investigando la posible utilización del cannabis para pacientes oncológicos, y con la Universidad Nacional del Nordeste que están investigando, que estudia el uso de las fibras del cáñamo para la industria textil.

En EE.UU., y en China, hay alarmas por respectivos brotes de covid. Situación en Argentina

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Ayer, 26 de abril, el New York Times informaba «El CDC (Centros de Control de Enfermedades) afirmó que la mayoría de los estadounidenses han tenido el coronavirus al menos una vez. Según los registros a febrero, casi el 60% había mostrado signos de exposición al virus. Las infecciones aumentaron más bruscamente brote de Omicron entre niños y adolescentes. Una nueva investigación sugiere que tres de cada cuatro grupos etarios en Estados Unidos habían estado expuestos al coronavirus en febrero de 2022.» Sobre China, Bloomberg titulaba: «COVID-19: se disparan contagios en Beijing y hay ola de compras por temor a una cuarentena». Y nosotros, ¿cómo estamos? Ayer, 26 de abril, según las cifras son difundidas diariamente por el Ministerio de Salud, se registraron 428 nuevos casos y 0 fallecidos por el covid en la Argentina. Puede decirse que a la fecha los contagios están en ascenso, pero las internaciones y las muertes se mantienen estables. Hay incertidumbre sobre cómo afectará la situación sanitaria la cepa BA.2, subvariante de Ómicron. No es más letal, pero sí más contagiosa.  

La Vicepresidenta recibió a la jefa del Comando Sur de EE.UU.

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En una reunión que, inevitablemente, tendrá una lectura política -en especial en la coalición oficialista- la vicepresidenta Cristina Kirchner mantuvo en el Senado una reunión con la generala Laura Jane Richardson, comandante del Comando Sur de Estados Unidos. La visitante estuvo acompañada por el embajador norteamericano, Marc Stanley.

La jefa militar, formada como aviadora del ejército (helicópteros Black Hawk), fue titular del Comando del Ejército Norte de su país y asumió en octubre de 2021 al frente del Comando Sur, de larga trayectoria en la región. Entre sus actuales objetivos explícitos está la lucha contra el narcotráfico. Previo a la reunión en el Senado, la generala Richardson estuvo casi una hora y media con el ministro de Defensa, Jorge Taiana, con quien analizó la relación bilateral en materia militar entre ambos gobiernos. Según el comunicado del ministerio de Defensa, evaluaron, entre otros temas, estrategias comunes en la formación de oficiales y equipamiento militar, la cooperación frente a eventuales desastres naturales y en las áreas de ciberseguridad y cambio climático.

«Solar54»: el proyecto riojano que simula la vida en Marte y se codeó con Space X y la NASA

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En la provincia de La Rioja se desarrolló un proyecto de domos geodésicos, hábitats como los que se instalarían en Marte en un futuro no tan lejano -si Elon Musk consigue su anunciado objetivo-, laboratorios e hidrocultivos. Esta base de simulación es la primera de estas características en Latinoamérica y una de once en el mundo. La Tierra y Marte se encuentran a millones de kilómetros de distancia. A pesar de esto, La Rioja tiene en el Parque Los Colorados, un paisaje similar al que muestran las misiones al planeta rojo. Allí estará instalado el proyecto Solar54 que con domos geodésicos, hábitats simulados e hidrocultivos inteligentes, buscarán emular algunas condiciones de una eventual base marciana para estudios relacionados con la exploración espacial, la ciencia y tecnología. El Proyecto de Innovación Tecnológica para la Industria de Exploración Espacial Argentina «Solar54» consiste en un conjunto de domos geodésicos de hábitat, laboratorios de tecnología espacial y sistemas de producción de alimentos en la Reserva Provincial «Los Colorados», departamento Independencia, que simulan varias de las condiciones y tecnología de cultivo y vida a ser utilizados en futuras exploraciones espaciales a Marte. Estas unidades geodésicas contarán con un sistema modular para una rápida expansión y construcción amigable con el ambiente. A su vez, tendrá laboratorios integrados para el desarrollo y exploración de tecnología espacial -como satélites-, y el estudio de los sistemas de hábitat y sustentabilidad en Marte, cómo el área de cultivos de alta tecnología con base hidropónica para la innovación alimentaria. El proyecto productivo se emplazará en un territorio inicial de 5 hectáreas El emprendimiento se enmarca dentro de los Modelos Público Privados, basados en Innovación Abierta, donde la provincia de La Rioja es el accionista mayoritario, al cual se integran SmartCultiva y FANIOT. El lanzamiento fue hecho en consonancia de los directivos empresariales junto a las autoridades provinciales, como el gobernador Ricardo Quintela. Ayelen Ebene, líder del proyecto, destacó: «Solar54 es una base de simulación de las condiciones de vida humana en Marte que se va a instalar en el Parque Provincial Los Colorados, en la provincia de La Rioja. Sería la primera base de estas características en Latinoamérica y la onceava en el mundo». «Nuestro objetivo es presentar este proyecto disruptivo y todas las potencialidades que tiene para ofrecer a los jugadores de la industria satelital internacional. Cada agencia internacional de cada país puede tener su propio domo dentro de nuestra estructura». Este fue uno de los proyectos que integraron por primera vez el Pabellón Argentino dentro del Satellite 2022, el evento más importante de líderes de opinión sobre el espacio y los satélites del mundo, que desde hace 15 años se realiza en Estados Unidos. Entre los expositores del evento estuvieron los directivos de referentes mundiales del rubro como Space X, Virgin Galactic y NASA. El resto de la delegación argentina fue integrada por ARSAT (Buenos Aires), Ascentio Technologies (Córdoba), CTA-UNLP (La Plata, BsAs), DTA (Córdoba), Innova Space (Río Negro), INVAP(Río Negro), Tlon Space (CABA) y VENG (CABA).

«La energía eólica permitirá ahorrar en nuestro país u$s 3.250 millones en combustibles este año»

Un informe de la Cámara Eólica Argentina (CEA) asegura que la generación eólica permitirá reducir compras al exterior de combustibles por u$s 3.250 millones en 2022. Este monto que cuadruplica al de 2021, por el aumento de la producción y de los precios internacionales.

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Según el estudio entre 2016 y 2020, debido al desplazamiento del consumo de combustibles fósiles por la mayor oferta eólica, el ahorro en importaciones fue de más de u$s 1.300 millones; y en 2021 el nivel de generación eólica permitió evitar pagos al exterior por u$s 800 millones en un año.
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Para 2022, teniendo en cuenta la mayor generación producida por el sector y los mayores precios internacionales, este ahorro es cuatro veces mayor y alcanza los u$s 3.250 millones.
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Durante los meses de menores temperaturas, Argentina debe importar un promedio de 44 millones de metros cúbicos diarios (Mm3/d) de gas, de los cuales 31 Mm3/d provienen del GNL, que se realizan por barco desde países como Qatar o Trinidad y Tobago; y por gasoducto, desde Bolivia.
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Según el documento, la generación renovable eólica reduce de manera directa la dependencia al gas y al GNL importados: durante 2021 la generación producida por el viento aportó 14,8 TWh y de esta manera, se desplazaron 8,5 Mm3/d de consumo de combustibles, equivalentes al 20% de las necesidades durante el período invernal y al 33% del promedio anual.
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“Garantizar las condiciones para un mayor desarrollo del sector eólico, y renovable en general, es crucial para lograr la fiabilidad del sistema, una mayor libertad energética, y una reducción de la dependencia al gas y GNL importados. Y además permitirá una mayor exportación de combustibles fósiles, generando un ciclo virtuoso para la economía del país”, afirmó el presidente de la CEA, René Vaca Guzmán.
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A los actuales precios, el costo de combustible por cada MWh desplazado es superior a los 230 u$s/MWh, con lo cual más que triplica el costo de un MWh renovable. Por cada 100 MW eólicos de capacidad instalada, y a lo largo de su vida útil, Argentina ahorra 336 millones de dólares, multiplicando por tres la inversión inicial, concluye el informe de la CEA. Genneia, empresa socia de la cámara, ya anunció inversiones en los próximos dos años por u$s 200 millones en parques de energía renovable. Los dos nuevos proyectos anunciados son el parque solar “Tocota III”, de 60 megavatios -MW- de capacidad instalada, ubicado en la provincia de San Juan; y el parque eólico “La Elbita”, de 103,5 MW de capacidad instalada, ubicado en la ciudad de Tandil, en la provincia de Buenos Aires. Al mismo tiempo, la empresa fabricante de aluminio Aluar anunció que invertirá u$s130 millones para avanzar en la Etapa IV del Parque Eólico que posee a unos 20 kilómetros de la ciudad de Puerto Madryn, en la provincia de Chubut. La nueva etapa del parque constará de 18 aerogeneradores de 4,5 MW de potencia nominal, y sumará para diciembre de 2023 81 Mw de potencia a la actual producción de energía renovable.

Comentario de AgendAR:

Muchas veces hemos informado, y analizado, el tema de las energías renovables en nuestro portal. En particular de la energía eólica, hace una semana publicamos un extenso artículo «Malos vientos para la energía eólica (Cuando sólo el viento es nacional)», que detalla los problemas que enfrentan los parques eólicos para conseguir repuestos, en estos tiempos de escasez de divisas. Resumimos la advertencia y reiteramos nuestra propuesta: «Desde fines del siglo XX, dos generaciones de parques eólicos dan cuenta del desarrollo alcanzado en nuestro país. En el inicio de este siglo, la mayoría de los parques de primera generación quedaron inoperantes por los inconvenientes técnicos y los obstáculos financieros y regulatorios, fruto de la fluctuación político-económica del país. Esta situación puede volver a repetirse, porque, como dijimos en el título de esa nota «Sólo el viento es nacional». Nuestro vecino Brasil tuvo una política distinta para desarrollar los parques eólicos que hoy tachonan la larguísima costa atlántica brasileña, privilegiada -como casi todo litoral marítimo- por la constancia de su régimen de vientos. No un gobierno sino sucesivos, establecieron lo mismo: los fabricantes extranjeros de turbinas van a tener ventajas y promociones, pero deben fabricar sus equipos íntegramente en Brasil. Así, en Brasil la electricidad se vende en moneda local, y el mantenimiento y las reparaciones se hacen en moneda local. No tienen problemas para importar repuestos, porque los fabrican allí. Justamente, en AgendAR estamos muy a favor de la energía eólica, no sólo por su capacidad de proporcionar energía limpia. También es por la de crear trabajo calificado. Subrayamos: muy calificado. La fabricación de las decenas de miles de componentes de una turbina grande, incluído el tren de transmisión y las palas, emplea maquinado de precisión, aleaciones especiales, materiales dopados con tierras raras para los componentes magnéticos, y sobre todo la fabricación de las palas capa sobre capa de telas de fibra de vidrio o de carbono, que es absolutamente artesanal y además abre camino a otros dos negocios nacionales: la fabricación de cascos navales de plásticos reforzados, y la de aviopartes. No es demasiado tarde para alentar a la industria nacional que puede abastecer a los parques eólicos. Si no lo hacemos, está el ejemplo de esa generación anterior de parques eólicos. Por ejemplo, el Ing. Morán de la Cooperativa de Servicios de Comodoro Rivadavia. Con el 1 a 1 de Menem, los equipos daneses se compraron a precios muy razonables. Luego se rompieron. Más tarde se rompió la convertibilidad, y el dólar quedó entre 3 y 4 veces más caro, y más aún los repuestos. De tanto estar parados y deteriorándose, algunos molinos empezaron a derrumbarse, porque el viento sigue costando lo mismo: nada. Pero es bastante brutal, y desgraciadamente era el único componente argentino.

Geopolítica de las redes sociales: Musk compró Twitter, pero TikTok viene de China

Damos la información, porque, después de todo, somos un portal de noticias. Pero no hace falta. Con la rapidez de… Twitter, «todo el mundo» se enteró que, al final, Elon Musk se quedó con la red del pajarito. Ahora, como este portal es AgendAR, nos interesa el contexto, y lo vamos a explorar. Empezamos por reproducir, después de la breve noticia, una interesante reflexión de Ariel Torres.
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Twitter aceptó que Elon Musk compre la compañía en un acuerdo estimado en alrededor de US$ 44.000 millones, informó la compañía este lunes 25 de abril.

Luego de que el consejo de administración de Twitter aprobara por unanimidad la oferta de Elon Musk y recomendara hacer lo mismo a los accionistas, continúa un proceso que podría concluir con el traspaso total de la compañía hacia fin de este año. Twitter aseguró que la oferta, que representa una prima del 38% sobre el precio de cierre de las acciones de la compañía el 1 de abril, es una «prima sustancial en efectivo» y sería «el mejor camino para los accionistas». Hace 10 días, ese mismo consejo de administración había adoptado una disposición contra la adquisición de acciones conocida como la «píldora venenosa», que parecía indicar que los consejeros rechazaban la oferta de Musk. Pero a finales de la semana pasada, Musk reveló que había reunido 46.500 millones de dólares, de los cuales 21.000 millones son parte de su fortuna personal, para concretar la compra. Musk dijo que otros inversores podrían contribuir a la financiación. La Comisión Federal de Comercio de EE. UU. y la Comisión Europea son algunos de los organismos reguladores que podrían revisar la propuesta de compra de Twitter. Los temas que regularmente revisan de la venta de una empresa tienen que ver con la competencia en un sector, o si viola las leyes antimonopolio. Twitter generó ingresos de 5.000 millones de dólares, de los cuales 2.800 millones procedían de Estados Unidos y el resto se obtuvo en el extranjero. Ahora sigue la aprobación por los accionistas de Twitter. La junta anual está prevista para el 25 de mayo, lo que podría servir de plataforma para la votación.

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Reflexiona Ariel Torres:

«Las nuevas tecnologías son disruptivas porque no es posible prever con qué van a salir. Así que, en este instante, tratándose de Elon Musk, uno se imagina que los responsables de las otras compañías que participan del negocio de las redes sociales estarán preguntándose qué va a pasar con ellas. Es decir, con Facebook, Google, Snapchat y Tik Tok, entre otras. No es casual que el anuncio de la compra de Twitter por parte del magnate de Tesla y SpaceX se hizo después del cierre de las operaciones bursátiles.

Pero el fantasma esta vez no viene de Sudáfrica (Musk nació en Pretoria), sino de China, y se llama TikTok. La plataforma está acaparando las pantallas y se posicionó como la tercera red social más popular del momento, después de Facebook (primera lejos, pero estancada por primera vez desde su fundación) y de Instagram, que le pertenece a Facebook. TikTok ya superó a Snapchat, por ejemplo.

La estrella del momento no es Twitter –ni siquiera tras las apasionadas declaraciones de Musk–, sino TikTok. En números, Facebook tiene más de 2000 millones de usuarios; Instagram, casi 1300 millones; TikTok anda en los 750 millones, y allá lejos, atrás de todo, se arrastra Twitter, en el cuarto lugar, con poco mas de 345 millones de usuariosestá detrás incluso de Snapchat.

Hace demasiado tiempo que Twitter se quedó en la zona de los 300 millones de usuarios. Es un hecho consumado. Nadie sabe bien por qué, pero todos los índices apuntan al brutal, impiadoso y descarnado ecosistema de Twitter. Los niveles de agresión se van de escala en la red del pajarito azul (incluso para los parámetros de Instagram, donde el acoso también es demencial), y, al mismo tiempo, ese es su principal encanto.

“¡Oiga, el presidente de la nación publica en la mism.a red que yo, que soy un simple troll enojado con el mundo!”.

Twitter tardó en encontrar su rumbo como servicio, pero cuando lo hizo fue el más contundente de todos. ¿Qué eran 140 caracteres? Un título y una bajada. Nada podía con eso. Después aumentaron ese límite y llegaron los hilos y demás. Pero para entonces Twitter ya había quedado establecida como la marca de la libertad de expresión, de estar al tanto, de opinar, de decir lo que queremos decir y, con eso, llegaba la desaparición de las barreras que separan al poderoso de la persona de a pie.

Después, obviamente, resultó que de ninguna manera era así. Pero hazte fama y échate a tuitear. El fuerte carácter político de Twitter (en parte, resultado aluvial de sus mensajes telegramáticos) lo volvió también un ambiente que no todo el mundo soporta. Más aún: la inmensa mayoría de los tweets son publicados por una minoría de usuarios.

Al parecer, las diferencias entre los que se hacen oír y los que no vienen de mucho antes que nacieran internet y sus servicios.

El caso es que TikTok pateó el tablero con comida todavía más rápida. Y sigue trepando, a medida que las redes que nacieron en el primer lustro de este siglo (Facebook, en 2004, aunque salió para el resto del mundo en 2006; Twitter, también en 2006; YouTube, de 2005, pero adquirida por Google en 2006) empiezan a sonarles a las nuevas generaciones como cosas de antes, de la gente grande, de mamá y papá. Dato: TikTok es de 2016.

El gran mapa

Así que el tablero queda de este modo (con mucha turbulencia, para decirlo simple): en el streaming, YouTube sigue siendo el rey (sería largo explicar todos los porqués, pero el principal es que le pertenece a Google). A Netflix le va bien, pero perdió 200.000 suscriptores en el primer trimestre de este año; es la primera vez que le pasa algo así en una década. Las causas son también múltiples: competidores con contenidos exclusivos y los juegos online, entre otros. Netflix le echa la culpa a que sus suscriptores comparten contraseñas.

Si fuera cierto, sería un diagnóstico que habla más de la compañía que de sus suscriptores. Pero de todos modos, no es así. En esta clase de servicios el único rey es, fue y seguirá siendo el contenido. Pasa en el cine, pasa en la vida real.

En las redes sociales, Facebook sigue muy lejos, allá adelante, y, además, es la dueña de Instagram y de WhatsApp, con lo que por el momento no tiene demasiado de que preocuparse; pero su acción se desplomó un 25% hace poco, cuando se supo que su crecimiento de suscriptores se estancó. Zuckerberg se quedó con todo y ahora disfruta de las mieles del éxito, pero es un éxito agridulce. Y además están esos muchachos de TikTok, que no paran de acertar con el gusto de las nuevas generaciones.

Nada nuevo. Esto ya pasó. Una y otra vez. Yahoo! desapareció por no comprender esta dinámica. Google nunca la pegó con las redes sociales, porque su cultura corporativa hunde sus raíces en una internet muy diferente de la de hoy. En todo caso, la buena noticia para Google y Facebook es que sus productos hoy son necesarios. TikTok todavía no es necesario. Es entretenido (para el que le gusta), es pasatista e incluso tiene cosas muy buenas. Pero la economía, de momento, depende de Google y Facebook.

Cuando las pyme empiecen a tener solo una cuenta de TikTok eso habrá cambiado. Si es que tal cosa llega a ocurrir y no ocurre alguna otra cosa inesperada en el medio.

En ese mapa en el que algunos se quedan con todo sin salir en los diarios (el gaming fue lo que más se consumió en pandemia; sí, más que las series); otros se quedan con todo y por eso son noticia (TikTok, digamos), y están los que salen en los diarios porque las noticias acontecen ahí (Google, dueña de Android; Facebook, dueña de Instagram y WhatsApp, y las sempiternas Apple y Amazon), en ese mapa Twitter es el único que realmente tiene significación política; lo que no necesariamente significa que tenga peso político. Y, como admitió Musk, no es una forma de ganar plata.

Cierto, Elon Musk parece Midas. Convierte en oro todo lo que toca. Hasta los viajes al espacio y los autos eléctricos, que eran poco más que una excentricidad antes de que fundara Tesla. O PayPal, que se anticipó 23 años a las billeteras electrónicas y otras cosas que hoy son aceptadas sin chistar.

Pero Twitter no se ha convertido en una máquina de hacer dinero en sus 16 años de existencia. Salió a la Bolsa hace nueve. Ahora dejará de depender del humor de Wall Street, pero pasará a depender del humor de Elon Musk. No estoy seguro de qué puede ser peor para el futuro de la red de los trinos. Lo que parece cierto es que, excepto que cambie por completo su naturaleza, Twitter seguirá siendo difícil de monetizar. Y si cambia su naturaleza, dejará de ser Twitter. Tanto es así que, hasta ahora, todos los esfuerzos de sus fundadores originales (sobre todo los de Jack Dorsey) para sacarla del estancamiento no han hecho sino empoderar a los más poderosos. Y lo que ocurrió hoy es, precisamente, que un poderoso acaba de comprarse esta rara avis, costosa y difícil de mantener, llamada Twitter.

Desde el punto de vista de los negocios, da la impresión de ser una movida tardía. Ahora, ¿qué puede ser más cool que decirles a los presidentes y ministros con los que hacés negocios que Twitter es tuyo? Ese parece ser el valor que Musk le encontró a la red del pajarito azul; después de todo, hace un tiempo ya había manifestado su intención de crear su propia red social, porque no estaba de acuerdo con la supuesta censura que impone Twitter; como Trump, digamos. Bueno, se la compró hecha, llave en mano.

Ahora hablarán los mercados. Y los tuiteros, por supuesto. Y entonces quizá empecemos a ver si con esta para nada inesperada movida de Musk algo va a cambiar realmente para Twitter y todos los demás.»

Todas las bases antárticas argentinas, comunicadas a través de los satélites ARSAT

Todas las bases que Argentina opera en su territorio antártico ya acceden a servicios de telecomunicaciones a través de los satélites ARSAT-1 y ARSAT-2 y de redes telefónicas nacionales, a partir de la exitosa instalación de nuevas antenas en la base Orcadas, que por su ubicación dependía de servicios de empresas internacionales.

Esta base fue establecida en 1904 en la Isla Laurie, del archipiélago de las Orcadas, y es la más antigua población humana permanente de la Antártida. Pero su ubicación a unos 1.500 kilómetros al sudeste de la ciudad fueguina de Ushuaia dificultaba su enlace con las empresas de telefonía que operan en la Argentina continental o con los satélites de ARSAT cuya cobertura alcanza a otros establecimientos en el área de la Península Antártica. Esta circunstancia, entonces, obligaba a establecer telecomunicaciones a través de servicios extranjeros. Durante la actual campaña antártica, dos especialistas en telecomunicaciones de las Fuerzas Armadas fueron desplegados en la base Orcadas para que con la colaboración de los 20 integrantes de su dotación recuperen, monten y pongan en funcionamiento equipos que estaban en desuso y antenas que le permiten a ese emplazamiento disponer de telefonía 2G a través de la red de Movistar en Argentina y de servicios de Internet a través de ARSAT. El capitán de Corbeta Juan Manuel Garita, jefe de la dotación de base Orcadas, afirmó que «la puesta en servicio de estas antenas no solo es un salto en calidad para las telecomunicaciones de la base porque nos ponen en las mismas condiciones que si estuviésemos en el continente».
«La puesta en servicio de estas antenas nos independiza de otras prestadoras y asegura que todas nuestras bases antárticas se comuniquen a través de redes nacionales»
«Las comunicaciones de Orcadas siempre fueron un desafío por su ubicación y hasta ahora eso se venía resolviendo con una empresa satelital que nos daba Internet y Telefonía IP, pero eso suele funcionar con mucha dificultad cuando está nublado o hay mal clima lo que es un problema en esta zona donde en los tres meses de verano sólo tuvimos dos semanas de cielo despejado«, indicó. El militar contó que «frente a esta situación, desde el Comando Conjunto Antártico (Cocoantar) se diseñó un plan para aprovechar algunos equipos que estaban en desuso en la base y construir un enlace satelital con la estación terrena de Balcarce, en la provincia de Buenos Aires, lo que nos permite acceder a la red 2G de Movistar que nos garantiza telefonía, mensajes de texto y algunos datos como para texto en WhatsApp». «El proyecto original era traer 4G pero la empresa no estaba segura del alcance y prefirió que las pruebas se hagan con 2G, ahora que sabemos que funciona estamos tramitando aumentar la capacidad de datos«, agregó. Garita resaltó que «otra parte importante de este proyecto es la instalación de una segunda antena de internet con la que logramos el enlace con el ARSAT-2 y el telepuerto de Campo de Mayo en la provincia de Buenos Aires» y precisó que «por ahora tiene una conexión de 1 mega de bajada y 128 Kb de subida pero también estamos gestionando ampliar su capacidad». «El 17 de abril pudimos concretar la conexión telefónica y el 19 la de internet, y aunque vamos a sostener el servicio vigente hasta que estos nuevos enlaces tengan la capacidad requerida, es un verdadero hito que todas nuestras bases estén enlazadas por servicios de telecomunicaciones nacionales, algo que no es muy común», ponderó. Garita añadió que «el 21 de abril el rompehielos ‘Almirante Irízar’ terminó de descargar todos los víveres, repuestos y combustibles que vamos a necesitar a lo largo del año porque a pesar de no estar tan al sur como otras bases nuestra posición es muy inaccesible en invierno ya que el mar se congela y lo único que podría aterrizar aquí sería un avión con esquíes como los Twin Otter si es que el glaciar cercano está en condiciones; por eso para nosotros garantizar las telecomunicaciones también es una cuestión vital». «En la dotación de la base somos 20 personas en total, dos guardaparques y una bióloga del Instituto Antártico Argentino que realizan monitoreo biológico, toma de muestras, y relevamientos de geodesia y sismología; tres integrantes de la Fuerza Aérea afectados al Servicio Meteorológico Nacional que hacen observación meteorológica y geomagnetismo; y 14 efectivos del Ejército y la Armada afectados al Cocoantar que atienden las necesidades logísticas para sostener las tareas científicas», completó el militar. La base Orcadas, emplazada en la isla Laurie, es la más antigua de las bases antárticas todavía en funcionamiento, ubicada a unos 3.000 kilómetros de Buenos Aires. Allí se realizan investigaciones sobre glaciología continental y marina, sismología y observaciones meteorológicas entre otras tareas científicas.

La UBA inauguró la plataforma de genotipado más poderosa de América Latina

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Esta plataforma permitirá realizar estudios de genes que antes había que encargar en el exterior. Servirá para revelar datos fundamentales como qué hace más productiva a una semilla, qué hace más resistente a una plaga o por qué se enferma un animal.

A qué plaga es más resistente el trigo, por qué se enferma una vaca o qué le permite tener más descendencia son algunos de los datos que hasta hoy eran el producto de un análisis que había que encargar en el exterior.

Ahora, en la Facultad de Agronomía de la Universidad de Buenos Aires, acaba de inaugurarse el Laboratorio de Genómica y Marcadores Moleculares, pionero en nuestro país y único en América Latina. El mismo incluye equipos robóticos de última generación, que permitirán realizar estudios de genes de semillas y de animales.

Este laboratorio cuenta con el Illumina HiSeqel secuenciador de ADN más poderoso de Argentina, que logra describir el genoma de distintas especies. Conocer al detalle cada gen de una especie brinda un importante valor agregado y una ventaja competitiva, ya que permitirá determinar qué tipo de semilla o individuo es más resistente o productiva para hacer una mejor selección y así perfeccionar el cultivo.

En la ceremonia de inauguración acompañaron al rector Alberto Barbieri, la decana de Agronomía, Marcela Gally; el director del laboratorio, Eduardo Pagano; y el presidente de la Agencia Nacional de Promoción de la Investigación, el Desarrollo Tecnológico y la Innovación, Fernando PeiranoEn la ceremonia de inauguración acompañaron al rector Alberto Barbieri, la decana de Agronomía, Marcela Gally; el director del laboratorio, Eduardo Pagano; y el presidente de la Agencia Nacional de Promoción de la Investigación, el Desarrollo Tecnológico y la Innovación, Fernando Peirano.
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Fue en 2015 cuando el rector Alberto Barbieri decidió impulsar este proyecto, que entonces parecía irrealizable, si se tiene en cuenta la inversión, que supera los dos millones de dólares.

“Nos propusimos fortalecer la internacionalización y la relación con el mundo productivo, porque de eso nos retroalimentamos para que nuestros planes de estudio y nuestras investigaciones hagan que nuestros docentes, investigadores y graduados estén actualizados con las necesidades del contexto y mirando hacia el futuro. La tecnología que estamos aplicando acá es única en Latinoamérica. Para que sigamos conectándonos con el mundo productivo, llamamos a las empresas a que conozcan este laboratorio para que puedan utilizar la capacidad instalada, esto va redundar en un beneficio claro para las empresas. Este es el círculo virtuoso que tenemos que potenciar”, destacó.

La nueva plataforma de genotipado permite identificar qué gen es el responsable para cada rasgo de una especie, lo que llaman marcadores, que revelan datos fundamentales como qué es lo que hace más productiva a esa semilla o qué hace más resistente a una plaga.

Este laboratorio permitirá analizar muchos marcadores moleculares al mismo tiempo, y de esta forma asesorar a semilleras a la hora de decidir con cuáles quedarse y así trazar una ruta de su mejoramiento. Las máquinas robóticas instaladas permiten analizar rápidamente el genoma completo de una planta a un bajo costo.

Este equipamiento supone un salto tecnológico a nivel nacional
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Para la industria pyme semillera local es un paso muy importante en el marco de la competencia con sus colegas multinacionales. Este laboratorio es único en el país y las empresas nacionales no tienen la disponibilidad económica para contar con una. Si alguien desea acceder a una plataforma de estas características, debía ir a Estados Unidos.

Esta infraestructura es la única existente en el país, considerando tanto el sector público como el privado, una de las más poderosas de Latinoamérica, y competitiva en un plano de igualdad con instituciones del hemisferio norte.

La adquisición de los equipos fue financiada por el Fondo Tecnológico Argentino (FONTAR) de la Agencia Nacional de Promoción Científica y Tecnológica y gestionada por UBATEC, la empresa de prestación de servicios y transferencia tecnológica de la UBA.

El acto de inauguración se llevó a cabo este martes en la Facultad de Agronomía. Además del rector Barbieri, estuvieron la decana Marcela Gally; el director del laboratorio, Eduardo Pagano; el presidente y el vice de UBATEC, César Albornoz y Lorenzo Basso, junto con los representantes de las principales semilleras del país.

La CONAE y el INA monitorean los recursos hídricos argentinos

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La Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE) impulsa junto al Instituto Nacional del Agua (INA) diferentes proyectos que apuntan a mejorar la gestión de los recursos hídricos del país con el apoyo de información satelital.

Estas iniciativas se encaminan al monitoreo y la prevención de inundaciones, la agricultura bajo riego en zonas áridas, la calidad de cuerpos de agua destinados a la potabilización y el seguimiento de otros fenómenos, como la bajante del río Paraná. “Los sensores remotos en general y, en particular, la estimación de la humedad de suelo que proveen los satélites SAOCOM, con su radar en banda L, permiten generar información y productos de interés para diversas áreas relacionadas con los recursos hídricos”, señaló Marcelo Uriburu Quirno, profesional de la Gerencia de Observación de la Tierra de la CONAE. El profesional destacó que la agencia espacial nacional desarrolla aplicaciones en conjunto con el INA para brindar apoyo al Sistema de Alerta Hidrológico de la Cuenca del Plata. “El potencial de la observación de la tierra mediante satélites a la gestión del recurso hídrico y a la hidrología operativa es enorme, por lo que la identificación de nuevas oportunidades así como la profundización de las existentes es una necesidad permanente que involucra a ambas instituciones”.

La guerra en Ucrania y la guerra económica: las sanciones a Rusia y su impacto global

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Esteban Mercatante es un joven economista que escribe asiduamente para La Izquierda Diario. Sus informados artículos son valiosos también para quienes no comparten su ideología. Componen una buena descripción de «el nuevo desorden global».

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«Ante la invasión de Rusia a Ucrania, EE. UU. y sus aliados europeos recurrieron a la implementación de sanciones contra el régimen de Putin en una escala nunca vista, dañando severamente su economía. Pero lo hicieron al precio de trastornar los mercados internacionales de energía y otros commodities. El uso en gran escala el “arma económica” conlleva además fuertes riesgos, en un contexto de crecientes tendencias a la fragmentación de la economía mundial que viene desde antes, de acelerar estos procesos.

Como respuesta a la guerra en Ucrania, EE. UU., Gran Bretaña y la UE, secundados por algunas decenas de países, aplicaron sanciones económicas para aislar a Rusia y congelar su economía. El “arma económica” es parte del bagaje de los Estados más poderosos desde hace más de 100 años, pero nunca, al menos desde el final de la II Guerra Mundial, el conjunto de sanciones aplicadas a un país había llegado al nivel de las que recibió Rusia. La separación de sus principales instituciones financieras del sistema de pagos internacional Swift, la incautación de la mitad de sus reservas, que estaban al alcance de EE. UU. por estar colocadas en activos en dólares, el bloqueo a las exportaciones de Rusia –decisión esta aplicada de manera selectiva por los países más dependientes del combustible y la energía rusa pero llevada a cabo con bastante firmeza de todos modos– y la presión para la liquidación por parte de las multinacionales de sus activos en suelo ruso y la cancelación de cualquier asociación con firmas en ese país, marcan un salto respecto de lo que venía siendo la práctica de las sanciones que EE.UU. y algunos de sus aliados más cercanos vienen llevando a cabo contra otros países de envergadura menor, o contra la propia Rusia desde 2014. Si bien algunas medidas como la exclusión del sistema Swift ya se habían aplicado contra Irán, la mayor envergadura de la economía de Rusia (novena en tamaño del planeta) y el peso de sus lazos comerciales con Europa en materia energética, marca una escala novedosa. Como ya indicamos previamente, el mayor alcance de las sanciones tomó de sorpresa al régimen de Putin, que esperaba un nivel de respuesta comparable al de 2014, y fue tomado por sorpresa por decisiones como el congelamiento de las reservas de su Banco Central, una “miltarización de las finanzas”, como la definió el Financial Times, que sienta un peligroso precedente para el sistema financiero internacional que orbita alrededor del dólar. El rublo, que estuvo en caída libre al comienzo de la guerra, recuperó su valor en relación a las divisas internacionales, pero al precio de estrictos controles de capitales y un aumento radical de las tasas de interés. Esto, sumado al impacto de las restricciones comerciales impuestas por otros países, preanuncia una caída de la economía de Rusia de dos dígitos para este año (y probablemente superior al 20 %). Sin embargo, como deja en evidencia la continuidad de las operaciones del ejército ruso en suelo ucraniano, semejante ataque a la economía, que impacta sobre todo en las condiciones de vida de los trabajadores y los sectores populares más allá de los lujos y activos financieros que los oligarcas cercanos al régimen vieron esfumarse de la noche a la mañana, tiene un efecto inmediato limitado sobre el desarrollo de la guerra. Puede convertirse en una amenaza para la estabilidad en Rusia por acicatear los amplios descontentos que preexisten, pero no tuerce las decisiones del ejército. Puede sí, erosionar las capacidades militares de Rusia en la medida en la falta de acceso a insumos estratégicos provenientes del extranjero limite la capacidad de abastecimiento de su industria militar; pero eso no es algo que actúe en el corto plazo de algunas semanas (o incluso meses) sino que puede volverse relevante en un conflicto ya más prolongado. Se plantea entonces el interrogante de cuánto pueden sostenerse en el tiempo las sanciones sin dañar severamente la economía mundial y multiplicar los desbordes en todo el mundo.

Daños colaterales

Rusia no solo es un gran exportador de gas y petróleo, sobre todo con destino a Europa. Es también, junto con Ucrania, gran proveedor de trigo y otros cereales. La guerra de por sí hizo subir el precio de los granos y aceites de los cuales Ucrania es el principal exportador mundial, y no se sabe si habrá producción este año ni si podrá llevarse a los puertos donde se despacha al resto del mundo. Las sanciones multiplicaron el trastorno en estos mercados de granos al atacar al otro gran proveedor de trigo, cebada y otros granos. De manera poco sorpresiva, las sanciones multiplicaron el efecto alcista en el precio de estos granos que había generado la propia guerra, pero además le incorporaron el trastorno en el precio del gas y el petróleo, multiplicando los desbordes económicos. El efecto combinado de las sanciones y los trastornos de la guerra –es difícil de aislar cuánto explica solamente la guerra y cuánto las sanciones, pero ambas se retroalimentan– , se puede observar en la aceleración del aumento de precios registrado desde el comienzo de las hostilidades. En marzo EE. UU. tuvo un incremento de precios al consumidor interanual de 8,5 %, algo que no se observaba hace cuarenta años, antes de que las drásticas medidas tomadas por Paul Volcker redundaran en un shock que terminó con el alza inflacionaria que había dominado toda la década de 1970 en ese país. Es de destacar que la inflación “básica”, equivalente a lo que en la Argentina el INDEC define como inflación “núcleo”, que excluye el impacto de alimentos y combustibles, fue de 0,3 % interanual. Es decir, que el alza de precios del último mes en EE. UU. (así como en casi todo el mundo) tuvo un peso abrumador de aquellos rubros impactados por la guerra (el precio del combustible aumentó 18,3 % en marzo respecto de febrero, y nada menos que 48 % interanual; los alimentos tuvieron aumentos generales de precios de 10 % en un año). En la Unión Europea la situación es similar; tuvo un incremento interanual de 7,8 %, frente al 6,2% de febrero y muy por encima del 1,7% de marzo del año pasado. La magnitud de los daños colaterales que puedan crear las sanciones dependerá de cuánto se sostengan en el tiempo y de si continúan escalando o no. Así como después de la ocupación de Crimea las medidas aplicadas entonces no se revirtieron, es posible que el cese de las hostilidades no se traduzca en un levantamiento de todas las sanciones. Sin embargo, resulta difícil que se sostenga en el tiempo un bloque homogéneo en favor de sostener las sanciones, por el efecto que tienen estas sobre el nivel de vida y por tanto sobre los salarios, y otros costos, especialmente para la UE que depende de manera crítica de las ventas de energía de Rusia. Pero aún con un rápido levantamiento de las medidas implementadas, que hoy no se prevé, los daños colaterales seguirán sintiéndose. Donde es más claro que los trastornos van a durar, es en los mercados de granos. Veamos el caso del trigo, que resulta crítico para la alimentación en todo el mundo. Ya hace varios años, por una combinación entre trastornos climáticos y cambios en la demanda mundial, las reservas de trigo se encuentran en niveles históricamente bajos. La producción mundial no viene siendo suficiente para reponerlas, lo que viene determinando una tendencia alcista de los precios. La virtual destrucción de la producción de Ucrania, o la imposibilidad de exportarla por el bloqueo de la salida exportadora que impone la invasión de Rusia, y la exclusión de Rusia de los mercados internacionales, preanuncia una caída dramática de las reservas y dificultades para hacer frente a la demanda de este año. Todo esto no solo va a afectar los precios de 2022, sino que seguirá pesando durante todo el período que pueda llevar la recomposición de las reservas. La aceleración de la inflación, que había desaparecido como problema en la mayoría de los países desde comienzos de la década de 1980 hasta 2021, cuando la disrupción de las cadenas de producción globales y los efectos de las políticas expansivas tomadas para hacer frente a la pandemia, habría ocurrido aún sin las sanciones, como resultado del impacto de la guerra. Pero estas amplificaron sus efectos. También muestran un límite en la capacidad que tienen las potencias occidentales para seguir escalando en el castigo a Rusia. La total exclusión de este país de los mercados energéticos haría colapsar la industria de Alemania y otros países de la UE, además de disparar todavía más los costos de la energía (lo que se hará sentir severamente en el próximo invierno del Norte en todos los hogares). Si bien para algunos analistas el avance inflacionario estaría alcanzando un pico si nos guiamos por el nivel relativamente bajo de la inflación básica, y podría empezar a retroceder, la continuidad de las disrupciones en los mercados de energía y alimentos promete seguir generando trastornos, y el envión que generan aumentos como el del combustible sobre el conjunto de la logística seguirá repercutiendo en nuevos incrementos de precios. Para los Bancos Centrales, que empezando por la Reserva Federal de EE. UU. sostuvieron durante buena parte de 2021 que el aumento de los precios era transitorio como resultado de la pandemia y de problemas puntuales de la oferta, el escenario es cada vez más complicado. Mientras aumentan las presiones para subir decididamente las tasas de interés arriba de 3 % (para dejar los bonos del Tesoro en niveles cercanos al 7 % que no se observan desde antes de la crisis de las hipotecas), también están quienes advierten que eso no necesariamente atacará las causas de la inflación, y en cambio es casi seguro que empujará una recesión en EE. UU. en el próximo año. En lo inmediato, la guerra y las sanciones ya condujeron a la baja los pronósticos de crecimiento de la economía mundial durante este año respecto de los realizados hace unos meses, como dio a conocer el FMI en los últimos días. Otro daño colateral de las sanciones es la agenda contra el cambio climático (ya de por sí limitada y sometida a los imperativos capitalistas). La escasez y encarecimiento de la energía tuvo como resultado la búsqueda de todas las fuentes disponibles para hacer frente a la escasez, incluyendo el aumento en la utilización de carbón, cuya disminución es crítica para mitigar las emisión de dióxido de carbono, y, lejos de reducirse, está alcanzando máximos históricos como fuente para generar energía eléctrica. La industria de los hidrocarburos fue insuflada de nueva vida gracias a la guerra, que puso en pausa todos los planteos sobre la urgencia de la transición energética basada en incremento de fuentes renovables y de menor impacto ambiental. Incluso volvió al ruedo, aunque todavía con pocas chances de concretarse, el debate sobre la necesidad de favorecer la energía nuclear, tanto en Alemania (donde tiene pocas chances de concretarse ya que Rusia es el principal proveedor de Uranio), como en Japón.

Otro jalón hacia la fragmentación global

Además de los efectos económicos inmediatos que las sanciones puedan tener sobre los propios países que las imponen y no solo sobre los que las padecen, y que se harán sentir más profundamente en tanto se prolongue la guerra y el castigo impuesto por los países occidentales a Rusia, se plantea la pregunta sobre el efecto que puedan tener estas decisiones en las relaciones económicas internacionales. Una característica fundamental del capitalismo durante las últimas cuatro décadas fue la internacionalización productiva, que se articuló a través de las cadenas globales de valor. Estas se conformaron como resultado del aprovechamiento de la creciente apertura económica que hicieron las grandes multinacionales. Llevando los procesos productivos intensivos en trabajo o altamente contaminantes a regiones del planeta caracterizadas por bajos salarios o laxitud regulatoria en materia ambiental, y aprovechando también la competencia entre los países por reducir impuestos y otras exigencias para atraer inversiones, las firmas crearon redes productivas muy complejas, incluso tercerizando numerosos procesos en otras firmas, dando lugar a novedosos eslabonamientos entre firmas. A mayor internacionalización, mayor competencia forzada entre asalariados de distintos países, lo que dio lugar al llamado “arbitraje global” de la fuerza de trabajo aplicado por los capitalistas, que les permitió imponer durante las últimas décadas condiciones cada vez más flexibles y salarios peores, en los países dependientes pero también en los centrales. Desde la crisis de 2008 y sus consecuencias, que fueron entre otras un debilitamiento relativo del comercio internacional, todo este andamiaje empezó a estar puesto en cuestión y fue impugnado socialmente por izquierda y por derecha. El Brexit y la presidencia de Trump, con su “Make America Great Again” y su rechazo a los acuerdos comerciales, fueron exponentes de estas corrientes profundas de malestar. Con la pandemia y los cuellos de botella que se produjeron cuando la economía empezó a recuperarse en 2021 después del colapso del año previo, se puso en evidencia numerosos riesgos potenciales de este andamiaje de la internacionalización productiva, muy provechoso para las grandes empresas pero sometido a numerosos cuellos de botella potenciales. Por eso, esta crisis aumentó la preocupación de las empresas por el fortalecimiento de la “resiliencia” de las cadenas de valor –es decir, que estén menos expuestas a los trastornos que surjan del embotellamiento del circuito logístico–. Pero se trata de una preocupación de difícil resolución, porque obligaría a un replanteo de estas estructuras fundamentales del capitalismo contemporáneo, que las firmas multinacionales son renuentes a abandonar debido a las formidable mejora en la competitividad y rentabilidad que les generó este esquema. Es en este contexto, de relativa desglobalización o decadencia de la globalización que viene teniendo lugar desde hace un tiempo –sin que surja tampoco nada con lo que el sistema mundial capitalista pueda reemplazar a esta provechosa gran empresa–, que debemos analizar las consecuencias de las sanciones económicas. Los efectos disruptivos de las sanciones en la integración económica mundial pueden venir por el lado de decisiones de los Estados –y en particular de los Bancos Centrales– y de las empresas que terminen dando lugar a dos o más espacios económicos diferenciados, con mucha menos interrelación entre sí de la que caracteriza a la economía hoy. En concreto, un eventual abandono del uso del dólar y los activos basados en esta moneda por parte de las potencias “revisionistas” que puedan sentirse amenazadas, y una reorganización de las cadenas de producción globales como resultado del abandono de las multinacionales de países que puedan eventualmente sufrir sanciones, y de la búsqueda de estos últimos de ganar grados de “autarquía” en insumos estratégicos. En un reciente artículo del Financial Times, Robin Wigglesworth, Polina Ivanova y Colby Smith se preguntan si como resultado de las mismas habría una reacción contra el dólar. El poder de las sanciones a Rusia se basa en el dominio del dólar estadounidense, que es la moneda más utilizada en el comercio, las transacciones financieras y las reservas del banco central. Sin embargo, al utilizar explícitamente el dólar como arma de esta manera, EE. UU. y sus aliados corren el riesgo de provocar una reacción que podría socavar la moneda estadounidense y dividir el sistema financiero mundial en bloques rivales que podrían dejar a todos en una situación peor.
La discusión sobre el futuro del dólar no es nueva, ha surgido ante todas las crisis que atravesó EE. UU. al menos desde el desinfle de la burbuja de las “punto com” y los escándalos de Enron y WorldCom en el año 2000.
Cada anuncio de países como China, Rusia, Irán o India de acuerdos para comerciar entre sí usando sus respectivas monedas sin pasar por el dólar, fue seguido de análisis sobre el futuro sombrío que le esperaba al dólar como pilar del sistema monetario mundial. Mientras tanto, como observa un reciente documento de trabajo del FMI elaborado por Serkan Arslanalp, Barry J. Eichengreen y Chima Simpson-Bell, se observan algunos indicadores que marcan un retroceso del dólar, en este caso como moneda de reserva: pasó de ser el 71 % de las reservas de los bancos centrales en 1999, a 59 % en 2021. Como se observa, hay un retroceso marcado pero mantiene una posición abrumadoramente mayoritaria. ¿Podría el salto cualitativo de las sanciones aplicadas a Rusia ser un disparador de una mayor fragmentación de la economía mundial de la que existe hoy? El poder de las sanciones se basa en la profundidad de las interconexiones que caracterizan a la economía moderna, y en el protagonismo indiscutido del dólar y de las instituciones financieras de los países «occidentales», pero, como advierte Nicholas Mulder en el prólogo de El arma económica. El crecimiento de las sanciones como herramienta de la guerra moderna, el propio uso de este poder, en un contexto que como vimos ya viene signado por tendencias contrarias a la internacionalización, puede conspirar contra las propias condiciones que hacen poderosas a las sanciones. Refiriéndose al período que siguió a la I Guerra Mundial, observa que las sanciones “explotaron las redes económicas de la globalización de entreguerras, pero finalmente socavaron sus bases políticas” [1]. Y previene: «Hoy, mientras la economía mundial se tambalea por las crisis financieras, nacionalismo, guerras comerciales y una pandemia global, las sanciones se están agravando tensiones existentes dentro de la globalización. Que las sanciones estén destinadas a promover la estabilidad internacional, desafortunadamente, no es una defensa contra este riesgo: las consecuencias negativas no deseadas pueden ser tan destructivas como los daños premeditados». Quienes hoy llevan la batuta en los Estados Unidos y la Unión Europea y están castigando a Rusia, son en todos los casos afines a los intereses de los sectores globalistas, y pretenden a toda costa salvar el statu quo. Sin embargo, al contrario de sus aspiraciones, sus acciones empujan hacia un mundo cada vez más fragmentado en bloques enfrentados. Este es un cóctel cada vez más explosivo que invita a la profundización de los choques entre potencias y debilita cualquier elemento moderador que pueda surgir de la interdependencia económica.» [1] The Economic Weapon. The Rise of Sanctions as a Tool of Modern War, New Haven y London, Yale University Press, 2022, p. 13

Esteban Mercatante

La fusión nuclear: Los mitos y la realidad (Esta última, a muy largo plazo)

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Es raro, pero en un país tan susceptible a las modas como el nuestro, no existe un «culto» de la fusión nuclear. Como sí surgió hace algunas décadas en EE.UU., y ahora en la Unión Europea. Pero si contamos con investigadores que trabajan en el tema. Por eso acercamos esta opinión de Alejandro Nieto González, un español ingeniero de Telecomunicación y especialista en temáticas de economía y tecnología. Escribe desde hace más 15 años notas de divulgación, y ésta nos parece adecuada para volcar información, y, posiblemente, abrir un debate.

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«Es recurrente. Cada vez que se habla de energía durante un tiempo suficientemente largo acaba llegándose al tema de la fusión nuclear. Esa utopía de energía limpia, ilimitada y barata, que hará que todos los problemas energéticos del mundo se solucionen. Si como yo piensas que los unicornios no existen, sigue leyendo. Estamos ante un debate estéril. Un debate que lleva teniéndose treinta años, desde que a finales de los 80 un par de charlatanes pseudocientíficos anunciaran que habían logrado la fusión fría. Es cierto, después de un tiempo nadie les creyó, pero ese evento metió el debate de la energía a la fusión como una posible solución a nuestros problemas.

El estado de la fusión a día de hoy

Lo cierto es que aún estamos muy lejos de obtener energía con la fusión nuclear, por mucho que haya noticias que parecen indicar que lo tenemos a la vuelta de la esquina. Pero antes de nada, veamos en qué consiste la fusión. Básicamente la fusión nuclear es una reacción en la que dos elementos químicos se unen para formar uno más pesado, liberando ingentes cantidades de calor en el proceso. Normalmente se unen dos átomos de hidrógeno para formar uno de helio. El hidrógeno es el elemento más común del universo y el helio resultante, aparte de ser útil para procesos industriales, no es radiactivo. Todo suena maravilloso, ¿verdad? La única «pega» es para lograr fusión hace falta mucho calor y presión. Y por tanto aportar energía. Y confinar el hidrógeno y que no se escape. Y que el reactor donde se produce la fusión aguante el calor. Y luego extraer la energía resultante. Todo esto son retos técnicos muy grandes. En la actualidad hay varios experimentos importantes, el más avanzado el ITER, un proyecto internacional muy complejo. El objetivo de ITER es lograr generar más energía de la que se introduce para iniciar la fusión. Pero todavía no se ha llegado a este punto. Y aunque se lograra, en ITER no se ha diseñado cómo extraer este excedente de energía. De hecho no está nada claro que ITER, al introducir sistemas para extraer la energía extra, sea rentable energéticamente. Es decir, puede que a finales de esta década ITER genere más energía de la que se introduce (está por ver) pero no que sea posible convertir este extra de energía en electricidad de una forma que realmente ITER genere energía neta.

La inversión en lograr fusión

Por tanto, como vemos, todavía quedan retos técnicos para la fusión nuclear. Y ya se habla del siguiente proyecto (DEMO), este sí con intención de generar electricidad. Pero hablemos de los costos. ITER es un proyecto muy caro. Estimaciones oficiales indican que todo el proyecto costará alrededor de 20.000 millones de euros, aunque hay otras estimaciones (en disputa) que indican que se irá más bien a los 40-60.000 millones. Lo cierto es que toda esta inversión es simplemente en investigación, pero indica lo lejos que estamos de lograr la fusión. Para hacernos una idea, el colisionador de hadrones del CERN (LHC), que también es un gran proyecto internacional, costó 7.500 millones de euros. Después de ITER llegará DEMO, que seguramente logre generar electricidad, pero seguirá siendo una demostración. Y ya estamos hablando como mínimo dentro de una década, si no dos. Vamos, que antes de 2050 es altamente improbable que haya ninguna central de fusión funcionando. Eso con suerte, ya que desde los años 70 se lleva diciendo que para la fusión nuclear faltan 20-30 años. Pero ahora parece que por lo menos hay avances técnicos significativos. Y ojo, no estoy en contra de esta investigación. La investigación en ciencia básica y aplicada aporta mucho a la humanidad y de ITER y DEMO vendrá mucho conocimiento científico que se podrá aplicar a otras áreas, no solo a la energía.

Los problemas prácticos de la fusión

Sin embargo, no todo es un problema de horizonte temporal. Es cierto que tenemos problemas energéticos a día de hoy y que tienen que estar resueltos esta década y no se pueden esperar 20 años a un promesa que quizá sean en realidad 30 o 40 años. Pero aparte, existen otros retos. La gente que dice que la fusión nuclear es una energía limpia, barata e ilimitada no está diciendo la verdad. Por un lado, aunque es cierto que es mucho más limpia que la fisión nuclear, ya que los residuos no son radiactivos, también es verdad que no es completamente inocuo: en generar fusión nuclear existen riesgos y radiación (aunque no sea a largo plazo). Por otro lado no es ilimitada. El hidrógeno que se necesita para realizar fusión no es «estándar», sino que se necesita deuterio y tritio, y obtenerlo también puede llegar a tener su dificultad (y costo). Por tanto existen retos técnicos incluso si la fusión es viable a nivel comercial. No estamos hablando de una energía fácil de obtener, sino algo que requería una ingeniería muy compleja, mucho más de lo que estamos acostumbrados en las centrales eléctricas actuales. Y todo esto, claro está, tiene un impacto en los costos. El costo de crear una central de fusión, si es viable técnicamente, sería muy elevado. Y este costo de amortización de la construcción y mantenimiento de la misma es el que fijaría el precio de la energía generada. Seguramente sería muy elevado comparado con el coste de energías renovables y almacenamiento que vamos a ver en las próximas décadas. Hay gente que piensa que en una central eléctrica si el costo del combustible es cero o muy bajo, la energía será barata. Pero no es así. En las centrales de energía solar, eólica, nucleares o hidroeléctricas el costo del combustible es cero o despreciable y sin embargo generar la energía tiene un precio: la inversión inicial (amortizada durante los años de vida útil) y el mantenimiento de la misma es el que da el costo de la energía producida. Por tanto, debemos dejar de hablar de la fusión como la solución a nuestros problemas energéticos. Primero, porque estamos muy lejos de que sea una realidad. Segundo, porque aunque lo sea, sus costos seguramente sean altos. Quizá dentro de veinte, treinta o cuarenta años la tengamos, pero será un elemento más del mix energético, interesante porque quizá nos pueda dar una buena fiabilidad y disponibilidad al igual que las nucleares actuales, de forma más limpia y con mejor prensa. Pero desde luego no es algo de lo que debamos debatir ahora mismo.»