El 50% de los argentinos mayores de 18 años ya completó su esquema de vacunación contra el covid
Comenzando septiembre, mes dedicado al igual que agosto, a intensificar la aplicación de la segunda dosis de las vacunas contra el virus SARS-CoV-2, la mitad de las personas con 18 años de edad o más, completó su esquema. Lo mismo puede decirse del 75% de los mayores de 50 años.
Y el 85,6 por ciento de la población mayor de 18 años tiene al menos una dosis. ? El 61,9% de toda la población inició su esquema de vacunación. ? Cuentan con una dosis: el 92,2% de quienes tienen 60 años o más, y el 91,9% de las personas con 50 o más años. ? Comenzaron su esquema: El 92,5% de las personas entre 55 y 59 años, al igual que el 90,6% de los pertenecientes a la franja etaria entre 50 y 54 años; el 88,4% de los que tienen entre 45 y 49, y el 91,1% del siguiente grupo entre 40 y 44 años. ? También recibieron la primera dosis: el 87% de las personas entre 35 a 39 años; el 82,8% de quienes tienen entre 30 y 34; el 77,1% de la franja etaria entre 25 y 29 al igual que el 72,9% del grupo de 18 a 24 años. ? Completaron su esquema: el 82% de los mayores de 70 años y el 80,6% de las personas con 60 años o más.Amazon empieza a distribuir un invento argentino. Una máquina de pastas que se produce aquí
Hace algo más de un año dijimos en AgendAR «En cuarentena, una máquina de hacer pastas triplicó su demanda y agotó su stock«. Así es como siguió la historia:
La Pastalinda, la original máquina que inventó un inmigrante italiano en la Argentina para hacer su propia pasta y luego vendió masivamente, la que fue boom en pandemia y duplicó su producción (100% nacional) en la planta de la empresa familiar hoy en manos de la cuarta generación; ahora llega a Estados Unidos y Canadá a través del gigante Amazon. Aun con su visión a largo plazo, Don Augusto Prot no habrá imaginado lo que sería de aquel prototipo que hizo en madera tallada en 1948. Una máquina que alivianaba la tarea de hacer pasta y que debe su nombre a María Pía, su hija que hoy con más de 80 años sigue involucrada en la empresa, y que al ver el resultado de la máquina dijo: «qué pasta linda». Prot tenía en su Italia natal una embotelladora ya relacionada con grandes marcas como Fernet y Campari, pero como tantos otros coterráneos decidió probar suerte en América después de la segunda guerra mundial. Trasladó una parte de su planta a la Argentina y encontró su lugar en General Las Heras, entonces un pueblo rural de 2000 habitantes, donde comenzó fabricando maquinaria agrícola. Pastalinda es ahora usada como un genérico de máquinas para hacer pasta pero detrás de ese nombre hay una compañía con más de 70 años de historia, hoy más floreciente que nunca, que fabrica el producto original (y todos sus componentes) con una calidad que nada se parece a las copias que llegan al mercado desde Asia.
Muestra de esto es que la propia empresa hace service de las máquinas que vendió hace 40 años y más. «Son indestructibles», cuenta Jonathan Romero, biznieto del fundador y hoy presidente de Pastalinda.
Su duración fue señalada por asesores como un «problema» para el negocio por el nulo recambio que tiene, en comparación con electrodomésticos populares que deben reponerse cada 3 o 5 años. Pero Romero asegura que la fidelización de los usuarios de Pastalinda es un valor en sí para la compañía y su calidad no se cambiará por ningún argumento.
Pastalinda factura hoy $ 650 millones, produce 5000 máquinas al mes en su nueva planta de La Paternal en dónde invirtió u$s 7 millones para expandirse al mundo después de haber duplicado ventas en solo un año en el que la cuarentena volcó al público a cocinar en su casa.
Romero no se conformó con ese crecimiento. Bajo su gestión la firma comenzó a exportar a Uruguay, Paraguay, Chile y Perú y ahora llega a Estados Unidos y Canadá a través de Amazon. «El mercado norteamericano es super-competitivo pero realmente no hay productos con las características de Pastalinda por lo que tenemos muy alentadoras proyecciones», dijo.
Además de Amazon, en Estados Unidos hay distribuidores exclusivos que realizarán las ventas directas.
De apoco, se ampliará para vender en esos países el catálogo completo de la compañía, ya que en los últimos años se amplió la producción de las nuevos modelos de máquinas (algunos para de mayor capacidad ideales para locales gastronómicos) y otros productos como el secapasta, la raviolera, utensilios para la cocina y fundas para todos los artículos. El próximo paso es Europa.
Durante la cuarentena, la Pastalinda explotó en ventas. Debieron aumentar 50% la producción y duplicar empleados para llevarla adelante.

bisnieto del fundador y presidente de Pastalinda.
A 115 años del nacimiento de uno de los premios Nobel argentinos, Luis Federico Leloir
Leloir ganó en 1970 el Premio Nobel de Química por descubrir los nucleótidos azúcares y su papel en la formación de hidratos de carbono.
Hace 115 años, el 6 de septiembre de 1906, nació el doctor Luis Federico Leloir, ganador del Premio Nobel de Química 1970 por el descubrimiento de procesos bioquímicos básicos para la vida que fueron de gran importancia para el campo de la medicina y la química biológica. “La bioquímica y yo nacimos y crecimos casi al mismo tiempo”, afirmó Leloir en su breve autobiografía de 1982. Y agregó: “He presenciado el maravilloso desarrollo de la bioquímica y el haber contribuido a él, aunque en forma modesta, es para mí un motivo de placer”. “Las investigaciones de Leloir no solo permitieron describir cómo se almacenan los azúcares en animales y plantas bajo la forma de glucógeno y almidón respectivamente, sino también el modo en que se utilizan como fuente de energía”, explica Armando Parodi, investigador emérito de la Fundación Instituto Leloir (FIL) y del CONICET quien realizó su tesis doctoral bajo la dirección de Leloir. Dentro de sus tantos descubrimientos figura el llamado “camino de Leloir”: la ruta bioquímica a través de la cual el organismo aprovecha la energía de los azúcares para poder vivir. En términos técnicos, describe los tres cambios sucesivos que experimenta la galactosa (un azúcar presente en la leche materna y en lácteos en general) para convertirse en glucosa. Y en esa transformación participa como intermediario una molécula llamada “uridina difosfato glucosa” o UDPG, el primer nucleótido azúcar que se descubrió. Los hallazgos de Leloir sirvieron para entender en profundidad múltiples patologías como la galactosemia, una enfermedad hereditaria que provoca que quienes la padecen estén impedidos de asimilar el azúcar de la leche y que de no ser tratada produce lesiones en el hígado, riñones y en el sistema nervioso central. “Los descubrimientos de Leloir y colaboradores sobre la vía de metabolismo de la glucosa (la vía glicolítica) fueron fundamentales, y hoy despiertan enorme interés dado que se encontró que muchas células cancerosas utilizan esa vía para su multiplicación”, afirma el médico José Mordoh, investigador superior del CONICET que integró el laboratorio de Leloir entre 1964 y 1969. De la medicina a la ciencia Con 26 años, Leloir se recibió de médico en la UBA y trabajó en el Hospital de Clínicas durante dos años. “Nunca estuve satisfecho con lo que hacía por los pacientes”, explicó Leloir en su autobiografía. Y agregó: “Cuando practicaba la medicina, podíamos hacer muy poco por nuestros pacientes, a excepción de la cirugía, digitalina y otros pocos remedios activos”. Con la convicción de que era necesario comprender mejor los procesos biológicos que sustentan la vida, Leloir comenzó a hacer ciencia en el Instituto de Fisiología de la Facultad de Medicina de la UBA. Su tesis doctoral, “Suprarrenales y el metabolismo de los hidratos de carbono”, realizada bajo la dirección de su maestro y mentor, el primer Nobel de ciencias argentino Bernardo Houssay (1887-1971), fue distinguida en la Facultad como la mejor del año y lo ubicó en la senda del metabolismo de los azúcares y de la síntesis del glucógeno Los hallazgos de Leloir y su pasión por la investigación no son su único legado, afirma Ángeles Zorreguieta, directora del Instituto Leloir, quien realizó su tesis de doctorado bajo la dirección del Nobel argentino. Y agrega: “Recuerdo su modestia y camaradería. También su forma respetuosa de guiar a sus discípulos y discípulas para abrir e impulsar la autonomía de nuestras mentes en el campo de la investigación”, “Leloir también dejó un instituto en marcha con visión de futuro en sus líneas de investigación y con capacidad para resolver problemas de la sociedad”, concluye. La FIL se creó en 1947 y fue dirigida por Leloir durante más de cuatro décadas. Es una organización sin fines de lucro cuyo objetivo es mejorar la calidad de vida de la población y promover el desarrollo del país a través de la investigación básica en biomedicina y biología vegetal y la formación de recursos humanos altamente especializados en ciencia.La app Mi Argentina será el certificado oficial de vacunación contra el covid
La intención del gobierno es que funcione como un pasaporte sanitario con reconocimiento internacional, una vez que los países lleguen a los necesarios acuerdos en el tema.Esta medida está siendo comunicada a las embajadas y consulados argentinos, a las cancillerías de otros países, direcciones de migraciones y autoridades de frontera Además, las autoridades nacionales solicitaron que los países envíen sus modelos de credencial para verificar la documentación de las personas que deseen ingresar al país. Pero no es un «pasaporte sanitario internacional». Este tipo de documento todavía no existe, aunque hay algunos pasos en esta dirección entre los países de la Unión Europea. Cada país establece sus propias reglas de admisión (como hemos visto recientemente el caso de Brasil, que exige cuarentena a los viajeros que proceden de Gran Bretaña). Sin duda, existirán más temprano que tarde sus equivalentes. Una vez que un número significativo de países hayan aprobado el equivalente de la Convención de Ginebra que regula el reconocimiento de los pasaportes que emiten las naciones.
José Luis Antúnez «Estamos recuperando las capacidades nacionales»
En esta entrevista José Luis Antúnez, Presidente de NA-SA Nucleoeléctrica Argentina, comparte su mirada sobre la actualidad y futuro del sector nuclear, adelanta las proyecciones sobre las tan esperadas centrales nucleares IV y V, y los otros proyectos que están en carpeta mientras se avanza con los contratos con China. Y señala cuál será su legado.
-¿Qué significa para usted este regreso a Nucleoeléctrica Argentina? -Significa volver a un lugar muy querido y de forma inesperada. Jamás pensé, cuando me retiré a fines de 2015, que podría volver, y mucho menos en estas circunstancias. Me hace acordar mucho a cuando me llamaron en 2005, porque este es mi segundo regreso. En 2005, tras haber estado involucrado en la primera fase de Atucha II, me convocaron para terminar la central, un trabajo largo, arduo y difícil que afortunadamente logramos concretar con éxito. Los años transcurridos pesan sobre mis espaldas, naturalmente, pero voy a hacer mi mejor esfuerzo para ayudar a Nucleoeléctrica Argentina en la cual tengo entrañables amigos después de casi cuarenta años en el sector. Nuevamente, lo que nos queda por delante es muy duro pero haremos todo lo posible por cumplir. -Uno escucha el nombre “José Luis Antúnez” y enseguida piensa en Atucha II. Al haber logrado esa gran hazaña de completarla y ponerla en marcha con todas las dificultades que tuvo ese proyecto, de alguna manera usted mismo subió la vara y ahora que regresó a la presidencia de NA-SA las expectativas son muchas. Pero ¿qué hay de sus aspiraciones? ¿Cuáles son sus “sueños nucleares”? -Mis sueños nucleares son los mismos que en 1974: tecnología propia para el país, empleo industrial y generación eléctrica. Yo no vengo de este campo. Me recibí en 1967 de Ingeniero Electromecánico y me he desempeñado siempre en ingeniería y construcción. Quiso el destino que entre esas actividades, en el año ‘74, se me encomendara la formación y después la conducción de la primera gran empresa dedicada a montajes nucleares que hubo en Argentina, que era un consorcio entre las cinco empresas más importantes del país, en una de las cuales yo trabajaba. Ese fue mi primer contacto con el sector nuclear. Luego tuve el gusto de formar a la generación joven que hoy está en Nucleoeléctrica, ayudarlos y que ellos me ayudaran a mí en el completamiento de Atucha II. Así que es un doble retorno. Dicen que las segundas partes nunca fueron buenas pero vamos a tratar de esquivar ese maleficio del dicho popular. -Retomando la mención que hacía recién sobre los jóvenes, el Plan de Acción de Nucleoeléctrica -que podríamos decir condensa el espíritu de la “Argentina Nuclear”- enumera una serie de objetivos que iremos profundizando a lo largo de la entrevista. Uno de ellos, justamente, tiene que ver con la capacitación de los jóvenes profesionales y con la incorporación de la perspectiva de género. ¿Qué reflexión puede hacer sobre estos dos puntos? -Cuando más fácil es contar las cosas es cuando en lugar de teorizar sobre el tema se relata un ejemplo de la realidad. Uno de los jóvenes directores que tenemos hoy en el Directorio, Alejandro Estévez, es un joven ingeniero que tomamos en 2006 a quien formamos en la empresa y luego mandamos a capacitarse a Europa, y a quien hemos reencontrado, luego, ya en condiciones de formar parte del Directorio. No hay nada más agradable que eso. El secreto de la continuidad de las empresas es la continuidad de la formación del personal de manera tal de ir formando los cuadros de reemplazo. En este caso también debemos recuperar a aquellos que fueron despedidos al anularse el Proyecto Nacional de la central CANDU. Este objetivo es el mismo que compartimos con el Ing. Messi, ya fallecido lamentablemente, en el año 2005: recuperar y formar los nuevos cuadros. En cuanto a la perspectiva de género, es algo que he seguido desde su inicio. Yo provengo de una industria donde la participación de las mujeres ha sido muy baja en sus inicios, pero esto fue evolucionando con el tiempo. En Atucha II fuimos pioneros en haber empleado a operarias de la construcción, algo absolutamente inédito en ese momento. Hemos llegado a contar con más de una centena de mujeres entre los más de 4.000 operarios que tuvimos. Fue una experiencia excelente también dentro de la propia UOCRA. Esta tendencia ha ido profundizándose y nuestro propósito es acentuarla, poniendo un especial énfasis en los cuadros de conducción. Así que seguiremos por ese rumbo. -Otro punto de interés del Plan de Acción de Nucleoeléctrica Argentina es el fortalecimiento de las relaciones con Electronuclear de Brasil. ¿Cuáles son los objetivos de este acercamiento? -Con Brasil, aparte de la vecindad, del Mercosur y del entusiasmo por ambos sistemas nucleares, compartimos un reactor de diseño muy parecido (RA-10 y RMB). Hoy Brasil tiene dos centrales en funcionamiento y una en construcción que está demorada, un caso parecido al de Atucha II, que ahora aparentemente se va a completar. Angra II es un reactor de diseño alemán que, si bien funciona con uranio enriquecido y agua liviana, es bastante parecido al de Atucha II. Así que a lo largo del tiempo fuimos intercambiando experiencias y llevando a cabo una actividad que es muy específica de nuestra empresa: la determinación del envejecimiento de reactores a través de ensayos no destructivos. Hemos logrado una larga vinculación de experiencias operativas comunes y de actividades en ensayos no destructivos. Pensamos seguir profundizando esta relación porque son vinculaciones de alta calidad técnica, mutuamente enriquecedoras.
Reactor Atucha II
-A principios del mes de julio Nucleoeléctrica suscribió un acuerdo con la CNEA para finalizar la obra edilicia del prototipo del reactor CAREM. ¿Cómo será ese trabajo en conjunto y cómo cree que se va a posicionar la Argentina a nivel internacional una vez que el proyecto esté finalizado? -El CAREM es un proyecto del sector nuclear argentino cuyo diseñador conceptual y conductor es la CNEA. Si bien se trata de un reactor prototipo, es un reactor destinado a producir energía eléctrica, así que hemos ayudado a la CNEA desde el comienzo de la construcción en obra allá por el 2014. Luego hubo una interrupción desde el año 2016, y ahora hemos vuelto a operar con ellos. Toda la experiencia y capacidad de construcción de centrales nucleares de NA-SA está a disposición de la CNEA y estoy seguro de que vamos a trabajar en conjunto mucho tiempo en este tema. Nosotros somos entusiastas colaboradores del proyecto CAREM. Por ahora la Argentina está posicionada como exportadora de reactores de investigación, de los cuales se han exportado cinco unidades entre la CNEA e INVAP. El CAREM colocaría al país como un oferente de centrales nucleares modulares de potencia en un mercado que promete ser muy interesante. -Otro proyecto destacado es la Extensión de Vida de Atucha I. ¿Cuáles son los mayores desafíos de esta compleja iniciativa? -Todo proyecto de extensión de vida, si sale bien, es un gran negocio, porque por un monto infinitamente menor al que requiere la construcción de una central nueva se está prolongando la producción de energía de una central nuclear existente. La experiencia ha demostrado que la centrales nucleares son de larguísima vida, inimaginable cuando se diseñaron. La vida de diseño de Atucha I era de 25 años, y lleva 47 funcionando. Embalse operó durante 30 años en su primer ciclo a la perfección y ya tiene extendida su vida útil en otras tres décadas. Así que la extensión de vida de Atucha I no va a ser nuestro primer proyecto de este tipo. La central debiera parar en el año 2024 para llevar a cabo su extensión de vida, y confiamos en que podrá operar unos 15 ó 20 años más según determine la Autoridad Regulatoria Nuclear. Atucha I, poca gente lo sabe, nació con 250 MW y durante el proceso de construcción -antes de que arrancara por primera vez- se le empezó a incrementar la potencia. Hoy está produciendo más de 350 MW, es decir más del 30% sobre la potencia original de diseño: un caso bastante insólito. Esperamos que la decana de nuestras centrales siga dándonos una buena producción durante unos cuantos años más. Es un proyecto muy desafiante y vamos a hacer todo lo que se pueda con recursos nacionales. El proyecto lo va a conducir NA-SA como proyecto propio. Hay que empezarlo urgente, ya hemos designado al Gerente del Proyecto para conducir la Extensión de Vida y esperamos comenzar a trabajar ya mismo porque en el 2024 hay que parar la central, pero debemos tener listos todos los componentes para no demorarnos durante el período de parada. Así que hay mucho trabajo para hacer. Estimamos que la extensión de vida estará lista, una vez iniciadas las tareas, en dos ó tres años. -Sin dudas, la Extensión de Vida de Atucha I será una de las grandes iniciativas mientras se avanza con los dos proyectos que está esperando todo el sector nuclear: la IV y V centrales… -¡Sí, hace rato las estamos esperando! -¿Cómo se va a retomar ese plan que en un momento estuvo cerca de concretarse pero que finalmente no se materializó? -Lo que indica nuestro Plan de Acción, fruto del trabajo de análisis que comenzamos hacia fines del año pasado, es la posibilidad de retomar lo que era el Plan Nuclear 2014, que en esencia incluía la construcción de dos centrales: una de uranio natural y agua pesada, con la tecnología propia Argentina adquirida durante la construcción de Embalse (que se denominó “Proyecto Nacional”), y otra que sería la primera incursión del país en el mercado de centrales nucleares de uranio enriquecido y agua liviana. Con respecto al Proyecto Nacional, de tipo CANDU, lo único que había que hacer era iniciar el proyecto, porque somos dueños de esa tecnología. En cuanto a la central de uranio enriquecido, se seleccionó por su financiamiento el reactor chino Hualong. Esta selección, cuyo proceso había comenzado en 2010 y se definió en 2014, coincidió con la firma de lo que ha sido un tratado histórico entre la República Popular China y la Argentina, un tratado País-País suscripto por los presidentes de ambas naciones en 2014. Este acuerdo prevé infinidad de áreas de cooperación y desarrollo conjunto, y en especial establece la posibilidad de hacer un plan de desarrollo de infraestructura para la Argentina con financiamiento de China. El proyecto Hualong nació en esa fecha, y fue añadido en ese tratado. Al mismo tiempo se aprovechó para incluir en el financiamiento al Proyecto Nacional, aunque no fuera de origen chino. Estamos hablando de una central de 700 MW de uranio natural y agua pesada y otra de 1.100 MW de uranio enriquecido y agua liviana. La Argentina del año 2014 era una Argentina desendeudada y con PBI en crecimiento, situación que lamentablemente hoy no es así. Esperemos que se pueda corregir rápidamente pero la situación de financiamiento para grandes proyectos en el país es difícil, y por otra parte, el Proyecto Nacional fue eliminado del Plan Nuclear Argentino en 2018 por el Gobierno que sucedió al nuestro: sólo sobrevivió la central China, cuyos contratos se dispuso que se continuaran negociando con financiamiento chino. Esta situación -sin cambios respecto del año 2018, porque el proyecto de uranio natural está anulado y el contrato del reactor de uranio enriquecido no se logró terminar- es la que estamos enfrentando hoy a partir de nuestro retorno a Nucleoeléctrica Argentina.
Complejo nuclear Atucha
-Ante este panorama, y a sabiendas de la voluntad de poder concretar ambos proyectos, ¿qué acciones están implementando para destrabar la situación? -Nosotros no aceptamos que se haya anulado la tecnología de uranio natural y agua pesada. En el año 2017 también quedó abandonada la Planta Industrial de Agua Pesada (PIAP) de Arroyito. Así que lo que hemos resuelto en primer término es cambiar el orden que estaba previsto para ambas centrales. Vamos a comenzar con aquella para la cual disponemos de financiamiento hoy, que es la central china. Terminaremos el contrato con China tal cual se estaba formulando, procurando maximizar en lo que podamos -dentro de lo que es un contrato EPC- el contenido nacional industrial del proyecto y la transferencia de tecnología de la fabricación del combustible a la CNEA. Con respecto al proyecto de uranio natural, en primer término “anulamos la anulación”. El orden se ha invertido, como dije, buscando mientras tanto recuperar la capacidad de producción de agua pesada de la PIAP y estar en condiciones de lanzar el Proyecto Nacional que vamos a hacer con una programación distinta a la habitual. Normalmente uno programa los proyectos de manera tal de empezar al mismo tiempo las obras y los suministros. Teniendo en cuenta que la industria manufacturera nacional necesita trabajo, vamos a comenzar por la compra de los componentes antes del lanzamiento de las obras. -Para profundizar lo que nos comentaba recién -y hago hincapié en este punto porque sin dudas es el aspecto de mayor interés para la industria local- ¿cómo se va a garantizar la participación nacional teniendo en cuenta que la IV central tendrá una tecnología nueva para el país? -Lo vamos a establecer en el mismo contrato. Es un tema a negociar que aún no está especificado, pero sabemos a priori -porque ya nos pasó con Atucha I y con la propia Embalse- que cuando uno incorpora una tecnología nueva el contenido nacional de la primera unidad es menor para la participación industrial. Los sectores de ingeniería y construcción sí van a estar muy ocupados con el proyecto Hualong, no así la industria nacional. Para ayudar a la industria proveedora de componentes mecánicos, metalmecánicos, eléctricos y demás adelantaremos la compra de componentes para el Proyecto Nacional. Una vez que la situación financiera se haya estabilizado entonces sí largaremos las obras de esta central de uranio natural, pero estaremos empezando mucho antes que lo habitual con los contratos para los insumos. Es decir, todos los fondos destinados para el Proyecto Nacional no los vamos a utilizar para construir -porque ese segmento de la industria va a estar muy bien ocupada en el proyecto Hualong- sino para manufacturar localmente. Los componentes importados y las obras vendrán después. Con esto trataremos de satisfacer a todos los sectores interesados, mientras se espera que estos proyectos vayan prosperando, -¿En qué otras iniciativas estará ocupado el sector, además del Proyecto de Extensión de Vida de Atucha I que nos comentaba anteriormente? -En este período de transición, a la industria manufacturera le estamos ofreciendo, además de la Extensión de Vida de Atucha I, otro proyecto importantísimo que es el Almacenamiento en Seco de los Elementos Combustibles Quemados (ASECQ) del Complejo Atucha I-II, una iniciativa muy grande, del orden de los 300 millones de dólares, que vamos a realizar con la CNEA como tecnólogo y con la industria nacional como proveedora. Así que para la industria manufacturera nacional tenemos: en lo inmediato, Extensión de Vida de Atucha I y Almacenamiento en Seco de Elementos Combustibles Quemados; y ni bien recuperemos la ingeniería del Proyecto, se sumarán los componentes nacionales para el Proyecto Nacional y todo lo que se pueda elaborar localmente para el proyecto Hualong. Estamos en pleno proceso de recuperación de las capacidades nacionales. -En cuanto a los tiempos, ¿cuándo está previsto el inicio de la IV central y cuánto demoraría su construcción? -Son estimaciones, pero la más razonable e que podamos firmar el contrato con la compañía nuclear china (China National Nuclear Corporation -CNNC-) para fin de año. A continuación vienen los proyectos necesarios para insertar esa contratación con la CNNC en base a las condiciones del tratado País-País, que son muy exigentes. Principalmente hay que determinar la razonabilidad del precio, las condiciones técnicas del proyecto, y que las condiciones financieras sean las mejores para el país. Eso se hace a través de la aprobación por parte de la Secretaría de Desarrollo Estratégico de la Presidencia de la Nación de la elegibilidad del proyecto dentro de las estrategias de inversiones del país y mediante la aprobación por el Ministerio de Economía de las condiciones de financiamiento y términos del contrato financiero. Es un proceso que lleva tiempo, requiere de un trabajo muy grande en ambos frentes, tanto en lo técnico como en lo financiero, con lo cual asumimos que el comienzo del proyecto de uranio enriquecido será a mediados del año próximo. Ya estamos lanzando el estudio de impacto ambiental de la central y también las obras en el sitio necesarias para su instalación adelantándolas a la ejecución del contrato: las obras en el sitio son las mismas para cualquier central que uno haga. Adelantarlas nos permitirá ahorrar tiempo en el total del proyecto, que estimamos tendrá una duración de ocho años desde el inicio de las obras. -¿Y para el Proyecto Nacional cuáles son las previsiones? -La recuperación de la Planta de Agua Pesada, la ingeniería para compra de componentes y la preparación de esas especificaciones para que nos pueda cotizar la industria nacional es un proceso que nos va a llevar más de un año. Durante el 2023 calculo que estaremos recibiendo los primeros componentes. Cuánto van a tardar las obras dependerá de cuándo podamos iniciarlas porque las primeras disponibilidades las vamos a destinar íntegramente a la industria manufacturera nacional. -Con estas dos centrales se estaría duplicando la participación nuclear en la matriz energética nacional. ¿Qué reflexión puede hacer al respecto y qué le diría a aquellos que cuestionan este plan argumentando que estamos yendo a contramano de ciertos países que, como Alemania, están en pleno “apagón nuclear”? -Mi primera reflexión es sobre la continuidad de los programas. Lo nuclear ha tenido dos baches muy grandes. El primero comenzó hacia finales de los ‘80 hasta el 2005, fue profundo, largo y casi llegó a desaparecer al programa nuclear argentino. Luego tuvimos el bache 2016- 2020, en el que se anuló buena parte del programa nuclear, borrando del horizonte al Proyecto Nacional y no concretando tampoco el proyecto Hualong. Con estas discontinuidades es muy difícil lidiar. Yo conceptúo que si el plazo medio de construcción para las centrales nucleares es de 8 a 10 años, por lo menos cada 5 habría que ir largando regularmente una central nueva. Respecto a quienes dicen que vamos a contramano de Alemania yo les respondo que vamos a contramano de Alemania en unas cuantas cosas, de las cuales lo nuclear no es lo único: vamos a contramano en cuanto al progreso científico, industrialización, manufacturación de componentes sofisticadísimos. Ahora, ¿cómo va Alemania con respecto al resto del mundo? No todos los países están disminuyendo sus planes nucleares: basta ver los casos de China, India y Rusia. Es cierto que en la Europa madura algunas naciones están disminuyendo su consumo eléctrico por unidad de PBI y por ende están ralentizados completamente sus programas nucleares. Hoy, en toda la Europa tradicional, si no contamos las unidades de la Rusia europea, hay tres centrales en construcción: dos en Finlandia y una en Francia. El resto parece estar en un programa de decrecimiento de la industria nuclear. Estados Unidos está estable en su flota, con más de 90 reactores, pero sus extensiones de vida han sido el equivalente a la incorporación de unos 7 reactores nuevos. Alemania, Suecia y Francia son economías extremadamente maduras. Los invito a mirar las naciones en otro estado de desarrollo, y ahí vamos a encontrar que mientras hablamos de tres centrales nucleares en toda Europa, en el resto del mundo hay 51 centrales en construcción. La evolución nuclear de China, por ejemplo, ha sido asombrosa, no van a tardar en alcanzar la flota de Estados Unidos. Japón ha ido rehabilitando sus centrales nucleares y la India tiene un programa de construcción nuclear extremadamente activo. Así que a aquellas personas les diría que comparar parcialmente con una sola nación muy desarrollada no me parece que sea lo más adecuado. -Para ir cerrando la entrevista, otro punto que suele traer mucho debate en la opinión pública es el tema de los combustibles nucleares. ¿Qué podría explicar al respecto? -Desde que prendimos fuego en la puerta de la caverna hemos estado alterando el medio ambiente. Somos veteranos en la emisión de carbono. Todo proceso de producción implica una cierta disrupción en el ambiente. Hay algunos que son muy poco disruptivos y otros que son muy disruptivos. Después están los residuos mismos de esos procesos y cómo cada industria dispone de ellos. Hay quienes los arrojan a la atmósfera, como residuos de combustión y hay quienes no los producen, como la eólica y solar que no generan desperdicios fuera de los industriales, y la hidráulica que si bien impacta el medio ambiente no genera residuos en el proceso de producción eléctrica. La nuclear no genera nada que no controle por sí misma. No emite dióxido de carbono a la atmósfera y lo que queda del proceso es una pequeña cantidad de combustibles quemados que se almacenan porque todavía contienen una gran cantidad de energía utilizable en otro tipo de reactores con el adecuado reprocesamiento. Todas las centrales del mundo conservan el combustible quemado en piletas de enfriamiento. Para graficar los volúmenes: una planta de carbón, de potencia comparable a Atucha II produciendo las 24 horas, necesita 12.000 toneladas de carbón por día, equivalente a un barco Panamax cada 5 días. Ese carbón se transforma en dióxido de carbono que escapó a la atmósfera y en residuos de cenizas y de otro tipo en un volumen muy grande. Atucha II en ese mismo período ha utilizado 185 kilos de uranio para producir la misma cantidad de energía. Todo el combustible que quemó Atucha I en sus 47 años de existencia está almacenado en la pileta de la central que estamos por pasar a almacenamiento en seco. Es un volumen pequeñísimo que se reduce aún más si uno lo reprocesa para volver a generar energía con el añadido de que produce energía de nuevo. Así que hay un residuo de larga vida pero su volumen es muy reducido. Ya hay varias naciones, como Francia y Japón, que están reprocesando el combustible para volver a utilizarlo en otros reactores. Así que lo cierto es que queda el combustible quemado en un volumen pequeñísimo que además sirve para volver a generar energía. No me parece una situación dramática en lo más mínimo. -Por último, e insisto en lo que le decía al principio de la entrevista sobre lo alta que ha dejado la vara, ¿cómo le gustaría coronar su carrera después de tantos desafíos logrados? -El General Marshall, Jefe de Estado Mayor de los Estados Unidos en la Primera y Segunda Guerra Mundial, siempre decía “hay que cambiar de libreto entre guerra y guerra porque el enemigo también leyó la historia”. Acá el enemigo es el tiempo. El proyecto Atucha II lo dirigí yo personalmente. Hoy estoy volviendo a reconstruir el grupo, y el Directorio de NA-SA es un excelente ejemplo al respecto con sus tres franjas etarias. Entonces, antes de que se extinga mi posibilidad laboral, mi misión no es haber terminado las dos nuevas centrales sino haber dejado esos proyectos bajo la conducción de gente que estamos seguros que los va a poder completar. De esa manera, uno emprende tranquilo la tarea porque estos proyectos son largos. Hemos encontrado, así, la manera de que yo pueda transmitirles lo poco que sé y que ellos continúen con el testimonio completando las centrales y manteniendo viva la llama del entusiasmo.
Argentina participará de un estudio regional que medirá efectividad de 3 vacunas contra el Covid
Nuestro país participará de un estudio regional para analizar la efectividad de tres vacunas contra el covid: AstraZeneca, Sinopharm y Sputnik V.
Según anunció el Ministerio de Salud de la Nación, el proyecto se hará junto a Brasil, Chile y Colombia. El objetivo central será “estudiar la efectividad de las vacunas para prevenir hospitalizaciones y muertes por el virus SARS-CoV-2″.
Del estudio -denominado Evaluación multicéntrica regional-, que es impulsado por la Organización Panamericana de la Salud, participarán por la Argentina, el Ministerio de Salud, la Administración Nacional de Laboratorios e Institutos de Salud Dr. Carlos G. Malbrán, el Hospital Nacional Posadas y la Universidad Nacional de Hurlingham (Unahur).
“El objetivo del Ministerio de Salud es sumar más información, evidencia local que tenga impacto en la toma de decisiones, no solo para nuestro país, sino también para la región”, dijo la ministra Carla Vizzotti en la reunión de lanzamiento.
La ministra agregó que “es una prioridad trabajar en ese sentido, por eso también estamos haciendo un estudio de intercambiabilidad, enviamos a publicar el estudio de efectividad general de esas 3 vacunas, y el de exceso de mortalidad”.
Vizzotti agradeció el apoyo y el acompañamiento de la OPS para llevar adelante las investigaciones y dio la bienvenida a la representante de la OPS/OMS en Argentina, Eva Jané Llopis.
Luego recordó el papel relevante que “supo tener nuestro país en la generación de evidencia que ha ayudado a otros Estados a tomar decisiones, como por ejemplo el impacto de una dosis única de la vacuna contra la hepatitis A que se presentó en 2012 ante la Organización Panamericana de la Salud”.
Por su parte, Llopis se mostró interesada en los estudios de intercambiabilidad de vacunas que realiza Argentina y los definió como “esenciales, no solo para la región sino para el mundo”. La representante de la OPS/OMS destacó el rol del país de los estudios a nivel regional y se puso a disposición para darles difusión y trabajar en conjunto.
El secretario de Políticas Universitarias del Ministerio de Educación, Jaime Perczyk, expresó que “la función del sistema universitario argentino es la producción de conocimiento para transformar la realidad y mejorar las condiciones de vida de nuestro pueblo”.
Perczyk indicó que en el noroeste del conurbano bonaerense hay una alianza, un trabajo fuerte entre el sistema universitario y el Hospital Posadas que llevó a que docentes y estudiantes “tengan protagonismo en el peor momento de la pandemia”.
También agregó que “el Ministerio de Salud de la Nación pone a las universidades en un lugar relevante y estamos acá para acompañar”.
El objetivo general del estudio a encarar es estimar la efectividad de las vacunas contra el Covid-19 para prevenir hospitalizaciones y muertes en personas mayores de 18 años en Argentina, Brasil, Chile y Colombia.
Luego, a partir de la invitación de la OPS, cada país presentará una propuesta particular de investigaciones específicas.
El equipo argentino está diseñando tres sub-estudios:
El primero es de casos y controles para estimar la efectividad de la vacunación contra Covid-19 para prevenir hospitalización y mortalidad en mayores de 18 años de manera global, según variante del virus SARS-CoV-2, el tipo de vacuna y comorbilidades seleccionadas a partir de los datos y muestras del Hospital Posadas.
Con el segundo se estudiará la efectividad de la vacunación para prevenir mortalidad por tipo de vacuna, grupo de edad y el tiempo de aplicación.
Y el tercero es un estudio de cohorte para medir el riesgo de padecer coronavirus y la efectividad de las vacunas en grupos como de personas dializadas, con discapacidad, viviendo con VIH, con tuberculosis y trabajadores docentes y no docentes.
Este último diseño también incluye la evaluación de la efectividad de las vacunas contra el coronavirus para prevenir infección y mortalidad en gestantes y personas pertenecientes a ciertos grupos de riesgo.
Los carpinchos no están solos: otros casos de desequilibrio ambiental en nuestro país
En los Esteros del Iberá, en Corrientes, la caza del yaguareté derivó en una superpoblación de estos roedores; en el partido bonaerense de Rivadavia, las inundaciones atrajeron a los pumas. La irrupción del ser humano, sus construcciones y sus cultivos afecta necesariamente los equilibrios ecológicos previos, y es necesario tenerlo presente.
Secar parte de los humedales de Los Bañados de la Amarga, en Córdoba, para establecer ciclos de cultivo y explotación ganadera generó inundaciones y una superpoblación de pumas en Rivadavia, provincia de Buenos Aires. A 500 kilómetros de allí, en dirección hacia el noreste, la urbanización de los humedales en el partido de Tigre eliminó la presencia de depredadores y generó una superpoblación de carpinchos. En los Esteros del Iberá, en Corrientes, la caza del yaguareté también derivó, entre otros problemas, en una superpoblación de esos roedores, que a su vez degradaron la flora del lugar.
En el delicado equilibro de los ecosistemas, una variación, grande o pequeña, lo puede cambiar todo. Los especialistas advierten que en buena parte de los ecosistemas locales se ven desequilibrios causados por la intervención humana.
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Adelmar Funk es el fundador del Complejo Ecológico de América, en el partido de Rivadavia, en el noroeste de la provincia de Buenos Aires. “Hay una historia detrás de cada cosa que pasa con la fauna”, asegura Funk. Él cree que para entender por qué hay tantos pumas en esa zona hay que hablar del cauce de un río que nace en San Luis.
“La provincia de Buenos Aires fue inundada por el Río Quinto, que baja desde San Luis hacia el sur de Córdoba y llega hasta acá. La alteración de Los Bañados de la Amarga, que son un sistema de humedales en Córdoba, para dar lugar a la actividad agropecuaria, lo que logró es que se inundaran otras tierras. Esa zona de 70.000 hectáreas era fundamental para contener al río que obviamente siguió su curso. Cuando secaron parte de ese territorio se generaron inundaciones tremendas en Buenos Aires. Esas inundaciones, además de provocar una gran crisis económica en nuestra zona, formaron enormes lagunas que dieron lugar a nuevos ecosistemas. Las lagunas favorecieron el crecimiento de vegetación acuática lo que a su vez atrajo a muchas aves y otros animales. Esa abundancia de presas, estoy seguro, hizo que los pumas vengan desde el monte pampeano hasta esta zona”, describe Funk.
El especialista explica que en el partido de Rivadavia la gente afirman que no había pumas, o al menos no que ellos recuerden. “Tal vez hace 150 años acá había pumas, es decir, antes de que el hombre empezara a interactuar y a alterar el pastizal pampeano. De acá también desapareció el guanaco, el venado de las pampas, el gato del pajonal, entre otras especies. Cuando el hombre empezó a traer vacunos que alteraron el pastizal muchas especies se marcharon en busca de alimento y con ellas se fueron los depredadores. Y a todo esto también se le sumó la caza”.
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Funk señala que ahora la gran presencia de pumas trajo problemas para las personas, como también para los propios animales que se ven envueltos en situaciones complejas, como buscar refugio en plantaciones que luego son barridas por las cosechadoras y que muchas veces lastiman a las crías. Allí también empezaron a aparecer carpinchos, pero no crecen de manera exponencial porque los pumas los depredan.
A 500 kilómetros de donde se encuentra Funk, están los barrios de Nordelta, en Tigre. Allí, como ya todos saben, hay una superpoblación de carpinchos. Ese desarrollo inmobiliario avanzó sobre una zona de humedales y creó nuevas lagunas que son el ecosistema perfecto para los roedores. Pero, al no haber depredadores naturales, ese ecosistema pasó a estar desequilibrado.
“Los ecosistemas tiene un punto de equilibro, y ese equilibrio va a depender de que todas las especies estén presentes y cumplan sus roles. Cuando eso se empieza a degradar, algo que está pasando con buena parte de los ecosistemas en la Argentina, se generan desbalances. Los carpinchos son roedores, y el rol de los roedores es sobre todo ser las presas de los depredadores. Por eso tienden a reproducirse mucho y si nadie los depreda la población crece de manera exponencial”, explica Sebastián Di Martino, director de conservación de Fundación Rewilding en la Argentina.
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Di Martino cita otro ejemplo donde la población de carpinchos creció sin toparse con el freno que imponen los depredadores. “En los Esteros del Iberá, en Corrientes, pasaba algo parecido. Como por la caza ya no quedaban yaguaretés, los carpinchos se multiplicaban. Tener una especie herbívora descontrolada hace que se degrade la vegetación y entonces se reduzca la capacidad de la vegetación de capturar dióxido de carbono, que es uno de los gases que generan el calentamiento global.
Otra situación que se da por la ausencia de depredadores, es que si un carpincho se enferma, en condiciones normales sería el primero en ser devorado por un yaguareté, pero sin depredadores el carpincho enfermo continúa dentro de la comunidad, afectando a los otros y eso incluso puede afectar a las personas”, indica Di Martino.
Di Martino agrega que la solución en algunos casos es volver a introducir depredadores, pero en los lugares donde no se puede hacer eso, como en Nordelta, donde no sería recomendable llevar yaguaretés, se deben tomar decisiones consensuadas para llegar a un equilibro que facilite la convivencia.
“Tal vez esos barrios no se tendrían que haber construido. Pero una vez que el problema ya está, hay que buscar métodos de coexistencia. Hay formas para evitar que los carpinchos no se acerquen a las casas, pero alguien va a tener que ejercer el rol de depredador. En Iberá pudimos empezar a reintroducir al yaguareté”, agrega el especialista.
Para evitar que se avance sobre los humedales y se dañen los ecosistemas, los especialistas señalan que es necesaria una ley que proteja a los humedales. Dicho proyecto de ley, según describe Pablo Pulido, quien se dedica a la conservación y remediación ambiental colaborando con proyectos como El Renacer de la Laguna, obtuvo en 2016, luego más de una veintena de modificaciones, media sanción en el Senado, y luego en 2017 el proyecto quedó estancado en la Cámara de Diputados.
“Estamos en un contexto en el que se están extinguiendo ecosistemas enteros, hay enfermedades emergentes y catástrofes climáticas a nivel global. En este marco es que se suman argumentos para hablar de una protección real de los humedales. El problema con los carpinchos muestra el conflicto entre el humano y el ambiente, en donde la única víctima es la fauna. Con el aumento de gente que busca vivir en barrios privados o clubes de campo, crece la urbanización y la modificación de ambientes naturales».
!Los primeros espacios más vulnerables son los humedales periurbanos, que son áreas que se necesitan pues cumplen un rol importante en las aguas continentales. Mientras no exista y se haga cumplir una ley que proteja los humedales y los complejos servicios ecosistémicos seguiremos viendo cada vez más seguido conflictos entre las personas y los animales con pronósticos muy desalentadores”, lamenta Pulido.
Mostrando el Laboratorio de Hemoderivados de la Universidad Nacional de Córdoba
Produce inmunoglobulina de plasma que recolecta en Argentina y otros países. Es el único laboratorio con esta tecnología dependiente de una universidad. Se destaca su inversión en I+D+i, con nuevos productos, sustituyendo divisas y generando acceso a la salud. El Laboratorio perteneciente a la UNC elaborará gammaglobulina subcutánea, utilizada para tratar inmunodeficiencias. La producción es la primera en el país y bajará mucho los costos para quienes padecen este tipo de enfermedades.Del Laboratorio de Hemoderivados de la Univ. Nacional de Córdoba, un orgullo de nuestra industria y sistema científico, se habla poco.
— Martín A. (@alfiemart) August 29, 2021
De los principales productor de medicamentos a base de plasma del mundo, exporta a toda la región, emplea a 300 personas y es autosustentable. pic.twitter.com/SqxL8r5wkd
Un resumen del perfil de la industria petrolera argentina
Argentina forma parte de un club de países que tienen el recurso -petróleo y gas- y la industria: Estados Unidos, Rusia, Gran Bretaña, Noruega, Canadá, … Falta un censo preciso, pero son entre 500 y 1000 pymes con su principal actividad en este rubro. El 60% de ellas están en la provincia de Buenos Aires, 18% en CABA y 12% en Santa Fe. También existen en Neuquén, Mendoza, Río Negro y Tierra del Fuego.@ManuelMCruz2 hoy finalmente lo busqué en la PC y te copio lo prometido: un perfil de nuestra industria
— Sergio ECHEBARRENA (@SergioECHE58) August 29, 2021
(imagen elaborada x Aníbal Mellano, Presidente Instituto Gas y Petróleo de la FIUBA) pic.twitter.com/OzPkAMR7un
Una empresa británica está construyendo un megapuerto en las Islas Malvinas
La denuncia del gobierno de Tierra del Fuego
Las autoridades de la provincia del Sur, que por ley nacional tiene jurisdicción de Malvinas, Georgias del Sur y Antártida, rechazó el proyecto y elevó una denuncia contra la empresa. Destacaron que es la primera vez que se aplica una ley provincial vigente sobre alguna acción extranjera en Malvinas. «Esta situación está en proceso de denuncia. Es algo inédito porque es la primera vez que un Gobierno provincial toma una medida de estas características, que de manera autónoma avanzamos en este sentido. Para hacer un puerto se tiene que cumplir con las leyes provinciales», explicó Andrés Dachary, secretario de Malvinas, Antártida, Islas del Atlántico Sur y Asuntos Internacionales de la provincia de Tierra del Fuego. El funcionario precisó que la Secretaría a su cargo denunció ante la Secretaría de Medio Ambiente, organismo dentro del ámbito del Ministerio de Producción y Ambiente, que la empresa internacional incurre en la violación a dos leyes provinciales: la de Aguas y la de Ambiente. A través de aquel procedimiento, la Secretaría de Ambiente envió una notificación oficial a la firma Bam Nuttall Ltd, en la que se la intimó a la regulación. Desde ese momento, tiene 90 días para presentar toda la documentación. «En función de la respuesta que tengamos se ve si entra la etapa de judicialización», indicó Dachary. «Cualquier empresa que quiere hacer una construcción de este tipo en la provincia tiene que hacer determinadas solicitudes para poder avanzar. La empresa va a construir ilegalmente en territorio nuestro», denunció Gustavo Melella, gobernador de Tierra del Fuego, Antártida e Islas de Atlántico Sur. ara el gobernador de Tierra del Fuego, Gustavo Melella, el objetivo que persigue la construcción del puerto «es el petróleo, la pesca, una cuestión geopolítica de tener una presencia muy fuerte en el Atlántico Sur y la cuestión Antártica». «En el Atlántico Sur se juega una gran riqueza de fauna marina, de petróleo y distintos recursos que se lo quieren apropiar»Primeras reacciones en el nivel nacional
No cabe duda que el problema que este desarrollo presente a la Argentina trasciende la legitima preocupación provincial. El Secretario de Malvinas, Antártida y Atlántico Sur, Daniel Filmus, en declaraciones periodísticas dijo que el desarrollo del nuevo puerto «es ilegítimo e ilegal» puesto que «viola la resolución 3149 de Naciones Unidas que dice que ninguno de los dos países en el área de controversia pueden desarrollar actividades sin la autorización del otro». «Esto muestra es la importancia que va adquirieron el Atlántico Sur en la cuestión geopolítica global». Consultado sobre el rol de otros países en estos debates, sostuvo: «Hemos resuelto hace muy pocos días en Naciones Unidas la recuperación de la zona de paz del Atlántico Sur, hemos definido que tiene que ser una zona desmilitarizada y al mismo tiempo que las potencias regionales no deben tener cabida en la región». «… Hemos logrado que, con una declaración conjunta que hicimos con Brasil y Uruguay, se recupere la zona de paz. Esto plantea que tiene que ser una zona de protección de la pesca ilegal, del ambiente y también desmilitarizada. En esto hay conciencia y convergencia». En la misma línea se expresó el senador fueguino de Juntos por el Cambio, Pablo Daniel Blanco, quien a través de las redes opinó: «No me cabe la menor duda de que el Puerto que Gran Bretaña pretende construir en Malvinas es para proyectarse estratégica y geopolíticamente como polo de apoyo logístico sobre la Antártida». En AgendAR estamos a la expectativa de las decisiones que debe tomar el gobierno nacional. Es posible -y tal vez sea prudente- que se anuncien después del próximo domingo, para evitar que aparezcan como otro ruido electoral.Para interpretar los resultados de este domingo 12 de septiembre
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«Es conocida la frase que “en política dos más dos nunca da cuatro”. Seguramente menos original que esa notable canción de la Renga, casi una súplica de “si dos más dos fuera tres”. En política, como en el futbol, no importa quién llega mejor a la próxima jornada, sino quién logra, efectivamente, triunfar por más o por menos votos, pero vencer al adversario. Desde allí que esta columna siempre descreyó de las encuestas, de los sondeos y las tendencias. La opinión pública es sumamente volátil y cambiante, y los electorados son afectos a decidir su voto en la agonía de la jornada electoral. Así que aquí no vamos a hablar ni de encuestas, ni de tendencias electorales, sino que intentaremos realizar un análisis político (o tal vez, histórico-político) de lo que se juega, y de qué forma serán leídos los resultados del domingo de PASO. ¿Cómo suelen leerse las elecciones legislativas en nuestro país? ¿Qué impacto tiene lo nacional y lo distrital? ¿Se diferencia una elección PASO de una general? ¿Quién gana: el que tiene más votos o consigue renovar más cargos? ¿Predice en algo la elección presidencial? Desde el retorno a la democracia en 1983 las elecciones de renovación legislativas han tenido distintas lecturas en sus resultados. Durante la década del ochenta hubo 2 elecciones parlamentarias (1985 y 1987) en las cuales los resultados fueron leídos a partir del cuantun electoral. La disputa bipartidista entre la UCR y el PJ simplificaba el análisis, por lo que las nítidas victorias a nivel nacional de la UCR en el 85 y del PJ en el 87 significaron dos momentos muy distintos durante el gobierno de Alfonsín: en el primero “Tercer movimiento histórico”; en el segundo “vuelve el peronismo”. Para decirlo claramente: el 85 auguraba un radicalismo imbatible y con buenas perspectivas de cara a futuro, mientras el 87 predecía un recambio presidencial. En la década del noventa se sucedieron tres elecciones legislativas (1991, 1993 y 1997). Las dos primeras presagiaron la reelección de Menem y la última el recambio presidencial. La incorporación del FrePaSo como tercera fuerza alteró el formato sistémico partidario, pero no la disputa bipolar ya que la constitución de la Alianza (coalición de la UCR con el frente de centroizquierda) volvió a simplificar el análisis y permitió observar con nitidez los ganadores y perdedores. Es decir durante las dos primeras décadas democráticas, los resultados fueron leídos siempre desde la perspectiva nacional y constituyeron horizontes predictivos de cara a las elecciones presidenciales. El 87 adelantó el 89 y el 97 el 99. Es a partir del 2001 cuando las elecciones de renovación legislativa dejan de ser predictivas y se comienza a analizar más en términos distritales que nacionales. La crisis de finales de ese año implicó una consecuente fragmentación partidaria, que la propia compulsa electoral de octubre adelantó con un significativo número de votos nulos y blancos, y un peronismo que se impuso con la menor cantidad de sufragios de una fuerza política desde el retorno democrático. En el siglo XXI hubo cinco elecciones de renovación parlamentaria 2001, 2005, 2009, 2013 y 2017. A diferencia de las votaciones precedentes, las de este siglo revelan una descomposición parcial del sistema de partidos (la elección presidencial de 2003 ilustra en forma nítida lo dicho –tres candidatos peronistas y tres candidatos radicales separados) por lo que las lecturas de estas elecciones impidieron, por un lado predecir acertadamente la elección presidencial dos años después, y por el otro, que estas votaciones fueron leídas más desde lo distrital, que desde lo nacional. Para decirlo claramente, una victoria en la provincia de Buenos Aires tiene un peso simbólico y político mayor que lo que pueda dar la suma de votos a nivel nacional. No es objetivo de esta nota explicar todas las razones de esta nueva forma de interpretar los resultados de recambio legislativo, pero no debe obviarse el proceso de provincialización existente con gobernadores que adelantan (y alambran) sus elecciones distritales, y la labilidad con que los propios ejecutivos provinciales juegan sus fichas durante estas elecciones legislativas. Esta nueva forma de interpretar/leer los resultados electorales de medio término tienen en el 2009 y 2013 sus puntos culmine. En ambas elecciones el oficialista FPV ganó la votación a nivel nacional, sin embargo, al caer derrotado en los principales distritos del país (en la simbólica Bs As, Córdoba, Santa Fe y la Ciudad de Bs As) la explicación viró de lo nacional a lo distrital. El año 2017 encontró un oficialista PRO vencedor frente a un peronismo opositor fragmentado, siendo, una vez más, la provincia de Bs As el epicentro del triunfo, luego de la derrota de CFK frente a Esteban Burlich por escasos 3% de diferencia. Sin embargo, a diferencia de lo que solía ocurrir durante las décadas precedentes, los “triunfos opositores” en 2009 y 2013 (dejo aclarado, una vez más, que a nivel nacional la victoria fue del FPV por un porcentaje de votos similar en torno al 33%) y del PRO en 2017, no fueron predictivos de cara a las presidenciales. Ni Francisco De Narváez el “ganador” de 2009, ni Sergio Massa el de 2013, ni el oficialismo hace cuatro años preanunciaron un desenlace similar dos años después. En 2011 reeligió CFK, en 2015 ganó Macri y en 2019 volvió a ganar el peronismo. A excepción de estos ejemplos, la de 2005, leída desde lo nacional, pero también desde PBA, la victoria de CFK preanunció el triunfo de 2007. Tal vez se trató de la última elección en donde interpretación nacional + PBA y predicción se dieron la mano. Hay dos etapas claramente diferenciadas: la de la década del 80 y 90 en donde las elecciones legislativas predecían la presidencial en el interior de un formato partidario bipolar, y la del siglo XXI en donde los distritos se convierten en las principales geografías explicativas y no predicen el rumbo electoral de “dos años después”. ¿Qué significa todo esto? ¿Qué las elecciones deben ser leídas, en cuanto a ganadores y perdedores a partir de los votaciones distritales? ¿Qué no existe la posibilidad de tener una disputa bipolar predictiva como hace décadas? ¿Que no importa quién gane porque esto no predice la elección presidencial de 2023? En principio, a diferencia de las últimas cinco elecciones desarrolladas durante este siglo (y en una lógica más cercana a las votaciones de los ochenta y noventa), vuelven a emerger dos grandes polos, el FDT y Juntos, capaces de atraer más del 80% de los sufragios. En segundo lugar, en línea con lo anterior y a diferencia de los últimos años, el conteo nacional tendrá algo que decir en este escenario menos fragmentado. Y por último, siguiendo al especialista Abelardo Vitale, una última dimensión será “la cantidad de provincias ganadas y la cantidad de bancas obtenidas para dar cuenta de la narrativa ganadora del domingo 12” Para ir cerrando la nota sin incumplir la promesa del inicio, restará revelar el interrogante acerca de la participación electoral. A pesar de que la intuición del autor de estas líneas es que vaya en línea con las elecciones provinciales de este año, es decir a la baja del promedio histórico, nunca es fácil discernir acerca del comportamiento electoral del y la votante argentine. Mucho tendrá que ver la narrativa que se logre imponer del domingo para dar cuenta del resultado. ¿Se festejará el triunfo a nivel nacional? ¿La cosecha de las futuras bancas en juego? ¿Las diferencias con las elecciones pasadas? ¿Los triunfos en los distritos más grandes? Muchos interrogantes que por suerte serán develados en pocos días.La Agencia I+D+i financiará las fases iniciales del desarrollo de otras dos vacunas argentinas contra el covid
El Directorio de la Agencia I+D+i (Agencia Nacional de Promoción de la Investigación, el Desarrollo Tecnológico y la Innovación) aprobó el financiamiento para dos nuevos proyectos de vacunas argentinas contra el COVID-19.
La Agencia I+D+i es un organismo descentralizado, con autarquía administrativa y funcional, en la órbita del Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación. Los dos proyectos que recibirán un monto de $ 120 millones para avanzar en las fases de la investigación son: a) “Desarrollo de la vacuna argentina ARGENVAC a subunidad para prevenir la COVID-19” que será financiado con $ 60.000.000. b) “Estudios preclínicos para el inicio de una fase 1/2A con vacunas anti-COVID 19 de diseño propio”, financiado también por $ 60.000.000. Ambos proyectos fueron presentados por diferentes grupos de investigadores del CONICET en asociación con otras instituciones del sistema científico-tecnológico nacional. Además de los aspectos técnicos de las iniciativas, la comisión evaluadora destacó los antecedentes de los equipos de desarrollo al frente de los proyectos así como su vinculación con otros actores del sector científico y productivo, públicos y privados.Ya hay otros proyectos en marcha
Asimismo, ya fue adjudicado en junio de este año el proyecto de vacuna “ARVAC Cecilia Grierson: estudios pre-clínicos necesarios para avanzar hacia las fases clínicas”, de la UNSAM, liderado por la investigadora Juliana Cassataro por un monto de $60.000.000. De esta manera, con el apoyo a estos dos nuevos proyectos, en la Argentina se están desarrollando dos vacunas con candidatos vacunales basados en subunidad y uno en adenovirus. Continúan siendo evaluados por la comisión de expertos otros proyectos que se presentaron al llamado “Ensayos in vivo de vacunas argentinas COVID-19” a cargo de la Agencia I+D+i a través del FONARSEC.El detalle de las futuras vacunas argentinas
El proyecto liderado por Guillermo Docena emplea como “inmunógeno” a la porción de la proteína S o Spike del SARS-CoV-2 denominada RBD obtenido en forma recombinante modificada producida en levaduras y adyuvantes comerciales o nanopartículas (bio) poliméricas como agentes vehiculizantes con poder adyuvante. Esta propuesta responde a la estrategia de desarrollo de vacunas por subunidad, como la de Juliana Cassataro que utiliza RBD más un adyuvante de desarrollo propio. Trabaja en esta propuesta un grupo de trabajo multidisciplinario cuyo gerente es el Dr. Guillermo Docena (CONICET y UNLP), la directora técnica es la Dra. Cecilia D’Alessio (CONICET y FCEN-UBA) y el director técnico suplente es el Dr. Omar Azzaroni (CONICET y UNLP). El equipo de trabajo nuclea profesionales del CONICET, de la UNLP, de las FCEN y FFyB de la UBA, el INTI, el ANLIS-Malbrán, la empresa GIHON Laboratorios Químicos S.R.L., y la ANLAP (Agencia Nacional de Laboratorios Públicos). La otra propuesta aprobada es el financiamiento de “Estudios preclínicos para el inicio de una fase 1/2A con vacunas anti-COVID 19 de diseño propio” / Proyecto CONICET liderado por Osvaldo Podhajcer. La plataforma es la del uso de adenovirus humano serotipo 5 (AdV5) que posee gen codificante para la proteína Spike. Está direccionado a células dendríticas y musculares que son las células que presentan la proteína al sistema inmune y activan la respuesta. Posee un promotor muy potente que aumenta la expresión de Spike 20 veces con respecto a la Sputnik. Además de la Sputnik V, la plataforma por adenovirus también es utilizada por las vacunas de AstraZeneca y CanSino. El Dr. Podhajcer y su grupo en la Fundación Instituto Leloir (FIL) son referentes internacionales en el diseño y desarrollo preclínico de vectores adenovirales en cáncer. Osvaldo Podhajcer es investigador superior del CONICET, autor de más de cien publicaciones en revistas de alto impacto y, de las quince patentes presentadas por su grupo, diez corresponden a adenovirus, algunas licenciadas a empresas. El equipo de trabajo que lidera Podhajcer se conforma con investigadores de la FIL, Dres. Cafferata, Berguer, Soto y Portillo, otros investigadores y becarios, y una amplia red de colaboradores. Los participantes colaboradores son del sector público y privado y agregan a la experiencia en diseño y licenciamiento de adenovirus oncolíticos, capacidades específicas para ejecutar ensayos de eficacia y seguridad, gestionar requerimientos regulatorios, formulación y producción bajo GMP del candidato, ensayos clínicos, comercialización, entre otros aspectos. “ARVAC Cecilia Grierson: estudios pre-clínicos necesarios para avanzar hacia las fases clínicas” / Proyecto UNSAM liderado por Juliana Cassataro El principio activo de la vacuna es el dominio de unión a receptor (RBD) de la proteína spike de SARS-CoV-2 expresado de forma recombinante en células de mamífero a partir de un clon productor estable + ADYUVANTE. La Agencia de Promoción de la Investigación lanzó en abril de 2021 una línea especial de apoyo para grupos de investigación que se encuentren en etapas avanzadas de la fase preclínica de vacunas contra el COVID-19, especialmente aquellos que busquen continuar y/o concluir los ensayos in vivo de un candidato vacunal, escalable a nivel industrial, a concretarse en los próximos 18 meses. Además, se encuentran en evaluación doce proyectos que están en etapa de laboratorio con apoyos vigentes y con la posibilidad de refuerzos por 44 millones de pesos a resolverse en el transcurso del mes de septiembre en el marco de la convocatoria “Estrategias de inmunización SARS-CoV-2”, que promueve proyectos de investigación que diseñen y desarrollen estrategias destinadas a proporcionar inmunidad duradera contra el SARS-CoV-2.Investigadoras argentinas crearon «Mi Reloj Interno», una app para mejorar el sueño y el descanso
«Si no dormimos adecuadamente, nuestra salud y nuestro rendimiento cognitivo se podrían afectar»Antes de describir la investigación, Leone -investigadora del Conicet en la y la Universidad Torcuato Di Tella- explicó que «el reloj biológico es un mecanismo interno que impone un ritmo de alrededor de 24 horas a todas las funciones corporales para que ocurran en el momento óptimo del día». «Desde el cerebro el reloj controla cuándo estamos alertas o cuándo necesitamos dormir, el momento óptimo para aprender o hacer actividad física, e impone ritmos diarios en procesos tan variados como la presión arterial, la liberación de hormonas y el metabolismo», describió. Y añadió que «la hora que ‘marca’ el reloj interno depende de muchos factores: genéticos, de la edad y también del ‘reloj social’, que es el horario de nuestras actividades». Leone señaló que «cuando el reloj interno ‘no está en hora’, por ejemplo en trabajadores en turnos rotativos o nocturnos o en personas con jetlag por viajes transmeridianos, aparecen trastornos en nuestra salud física y mental, incluyendo problemas en nuestro sueño». «Si no dormimos adecuadamente (y esto incluye no solo los horarios sino también la calidad y la duración del sueño), nuestra salud y nuestro rendimiento cognitivo se podrían afectar», apuntó. A partir del aislamiento provocado por la pandemia de Covid-19 hubo una alternación de todas las actividades de la vida cotidiana: «Durante el aislamiento nos expusimos menos a la luz del sol (porque estábamos en nuestras casas), más a la luz artificial y a pantallas de tipo led (en horarios inadecuados) y nuestras actividades tuvieron horarios más flexibles«, describió. La investigadora explicó que «idealmente el reloj tendría que estar lo más alineado posible con el ciclo de luz y oscuridad pero no es el único factor que incide; entonces no hay un reloj ideal único para todas las personas, ni siquiera para las de la misma edad o el mismo género porque existe una variabilidad interindividual». «La combinación de ambas herramientas aseguró la participación de personas de distintos rangos etarios y niveles socioeconómicos. La información fue procesada por un equipo interdisciplinario conformado por especialistas en sociología, demografía y muestreo», explicó la Agencia I+D+i en un comunicado. Como resultado de ese trabajo, se generó un algoritmo capaz de vincular hábitos con determinadas características de ritmos circadianos, que una vez implementado en la aplicación, asocia hábitos vinculados con determinadas características de los ritmos circadianos. «El reloj de la Argentina es muy diferente al que hay en otros países, por ejemplo, en Estados Unidos o Alemania; esto se ve claramente en la cena por ejemplo que en estos países es más temprano», señaló Leone. En ese contexto, si bien una persona de otro país podría beneficiarse con las recomendaciones generales, el algoritmo está basado en datos locales por lo que están mucho más ajustadas a la población argentina. La aplicación hace preguntas sobre hábitos, analiza los datos ingresados y brinda recomendaciones para mejorar el funcionamiento de este reloj mediante la toma de conciencia de los hábitos diarios que inciden en él. Las personas de al menos 13 años que vivan en Argentina podrán descargar la aplicación en forma gratuita (actualmente en la plataforma Android y próximamente en iOS.
Un Plan de Desarrollo Verde y 4.0, para los dos años que restan del gobierno de Alberto Fernández
El ministro de Desarrollo Productivo, Matías Kulfas, presentó esta semana el documento «Estrategia y acciones para el Desarrollo Productivo 2020-2023». Ahí detalla las políticas públicas que se llevaron a delante desde el inicio de la gestión de Alberto Fernández, y describe «la mirada estratégica del Gobierno nacional para desarrollar la estructura productiva a futuro, con una visión de largo plazo».
El primer punto a tener claro para su análisis es que no se trata de un cambio de rumbo, ni mucho menos -a pesar de la fecha en que se lanza- algo preparado para la campaña electoral. Sus líneas principales ya estaban en el documento que Kulfas lanzó hace dos meses, en la planta de la empresa Reciclar, en Avellaneda, con la presencia de entidades empresarias y sindicatos: el plan de Desarrollo Productivo Verde, para impulsar industrias locales más amigables con el medio ambiente. Ya entonces se anunció que se impulsará la fabricación de vehículos eléctricos usando litio y cobre argentinos y se dieron detalles sobre el proyecto de Ley de Movilidad Sustentable, que el presidente Alberto Fernández prometió aprobar este año en el Congreso. El objetivo «es sentar las bases para el mercado automotor nacional “de los próximos 20 años”.Kulfas anunció en esa ocasión que los autos eléctricos de fabricación nacional usarán litio y cobre también nacionales.La política industrial del gobierno -además de poner énfasis en la electromovilidad e incorporar a la agenda la producción del cannabis medicinal- trata de impulsar, con medidas de estímulo, a las empresas argentinas en dirección a una «economía verde» y un «desarrollo productivo 4.0». Confía en que la reactivación económica ya en curso se mantenga. Y que su par de Economía, Martín Guzmán, logre mantener las variables bajo control. Reproducimos las líneas generales, tal como las dio a conocer la agencia estatal.
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«Este documento sintetiza los esfuerzos realizados entre diciembre de 2019 y agosto de 2021 y la mirada estratégica del gobierno del presidente Alberto Fernández para desarrollar nuestra estructura productiva. Sus objetivos van más allá de la coyuntura y apuntan a consolidar una mirada de largo plazo que trascienda a la actual acción de gobierno», explica Kulfas, en la introducción de la publicación.
«Estructurar consensos para el mediano y largo plazo es central para superar los problemas de inestabilidad y penduleo que han caracterizado a la trayectoria de las últimas décadas».
La estrategia productiva de cara al futuro se estructurará, a partir del impulso de tres grandes políticas para el cambio estructural, apunta el Gobierno.
Por un lado, el Plan Desarrollo Productivo Argentina 4.0 que incorpora más de 50 iniciativas para impulsar la adopción del paradigma de la cuarta revolución industrial en el tejido productivo, y cuenta con un presupuesto superior a los $ 10.000 millones.
El plan conjuga medidas que favorecen la adopción de soluciones tecnológicas por parte de empresas locales, así como el desarrollo de soluciones propias.
En segundo lugar, el Plan de Desarrollo Productivo Verde lanzado en julio, y que consta de una serie de medidas y propuestas que apuntan a aprovechar las oportunidades de desarrollo económico y creación de empleo vinculado a los desafíos ambientales. Esto implica medidas para la creación de nuevos sectores, como a la reconversión de empresas y/o sectores para que sean ambientalmente sustentables.
Dentro de este plan se destacan agendas de gran relevancia como la electromovilidad, la economía circular, el hidrógeno o energías renovables (que incluye la capitalización de IMPSA).
En tercer orden, la agenda del Cannabis Medicinal y Cáñamo Industrial ha sido otra impulsada desde el Ministerio con una perspectiva de futuro, y derivó en el diseño de un proyecto de ley para creación del Marco Regulatorio del Cannabis Medicinal y Cáñamo Industrial.
Este proyecto busca generar las condiciones para que esa cadena productiva -creciente en varios países- pueda desarrollarse en el país, creando puestos de trabajo, valor agregado y desarrollo territorial.
Para acceder a la versión completa, cliquear aquí. La necesidad de vacunación masiva; ciencia, música, twitter y video
¿Saben porque es indispensable la VACUNACIÓN MASIVA a nivel mundial? La virologia lo puede explicar??@musicaxciencia @CONICETDialoga @norabar @ciencia_ar @jorgeluisaliaga @pablooesteban @gonzamoratorio @dalesmm @RCSalvarezza @AnaFranchi3 ??? t.co/loioCsSZGv
— Andrea Gamarnik (@GamarnikLab) September 1, 2021
Después de la pandemia: pronostican un período de desenfreno sexual y despilfarro
Como pasó hace 100 años, después de la Primera Guerra Mundial y la pandemia de «gripe española» -que mató más gente que esa guerra- habrá una era de desenfreno sexual y despilfarro económico, pronostica un experto de la Universidad de Yale.
El médico y científico social estadounidense Nicholas Christakis, profesor de la Universidad de Yale y codirector del Yale Institute for Network Science, estimó en su último libro, Apollo’s Arrow: The Profound and Enduring Impact of Coronavirus on the Way We Live (en español, La flecha de Apolo: el impacto profundo y duradero del coronavirus en la forma en que vivimos), que tras el fin de la pandemia, y una vez superado el impacto psicológico y social que causó el SARS-CoV-2, se esperan años de más libertad sexual y mayor consumo En definitiva, “los nuevos años ´20″, que podrían empezar entre 2023 y 2024, serán años de despliegue sexual y despilfarro económico. Los “Roaring Twenties″, como llaman a la década después de la I Guerra, que en Europa y Estados Unidos estuvo signado por la reactivación económica y mayor libertad social y sexual. Tras la primera gran guerra (1914-1918) y el fin de la epidemia de gripe española (1918-1920), de a poco, el consumo se recuperó y más personas pudieron acceder a una mejor calidad de vida, tras años de sacrificios y crisis sanitaria. Los años 20 del siglo XX, que empezaron con fuerza en 1924, y se extendieron hasta 1929, fueron los años de las fiestas glamorosas y del auge de nuevas corrientes musicales como el jazz y el blues. También fueron los años que vieron nacer a los espectáculos masivos en el deporte y el teatro, la época de oro de los cabarets, y del nacimiento de la radio.(En nuestro país fueron los años de la presidencia de Marcelo de Alvear, cuando el tango se impuso en París).Christakis, que es autor de más de 200 artículos científicos y varios libros, advirtió que la vida en pandemia “se siente muy extraña y antinatural, pero las plagas no son nuevas para nuestra especie. Son sólo nuevas para nosotros. Creemos que esto es una locura, pero no lo es. Durante miles de años, la gente ha estado lidiando con plagas. Las plagas están en la Biblia, están en Homero, están en Cervantes con Don Quijote, están en Shakespeare. Las plagas son parte de la experiencia humana. En ese sentido, podemos mirar la historia de los seres humanos para comprender cómo lidiamos y respondemos a una plaga”. “Una plaga de esta magnitud es rara, pero tiene precedentes”, remarcó durante la entrevista. El investigador se animó hasta a pronosticar una fecha en la que se esperan los nuevos cambios: “Si nos fijamos en todos los siglos precedentes de epidemias, está claro que vamos a tener un período intermedio en el que aceptaremos el costo psicológico, social y económico de la pandemia. Creo que durará hasta 2023, aproximadamente. Necesitamos recuperarnos del terrible impacto de esta experiencia”. En su último libro, Christakis, hijo de padres griegos, estudió en su investigación la crisis causada por el COVID-19 desde perspectivas epidemiológicas, virológicas, sociológicas e históricas. Y estimó que, en algún momento de 2023, se entrará en el período posterior a la pandemia, que va a iniciarse con más fuerza en 2024. “Y creo que se va a sentir un poco como los locos años 20 del siglo pasado. Y espero que la economía aumente y las artes prosperen a medida que nuestra tendencia a socializar se acelera”, profundizó el investigador. Los cambios no van darse de un día para el otro porque la salida de la pandemia será paulatina, anticipó Christakis, y apuntó a un período de transición: “Necesitamos recuperarnos del terrible impacto de esta experiencia. Millones de negocios han cerrado. Millones están sin trabajo. Millones de niños han faltado a la escuela de forma significativa. Millones de personas han perdido familiares a causa del virus. Muchos tendrán discapacidades crónicas por contraer el virus. Necesitamos aceptar todas estas cosas, lo que llevará tiempo”, compartió el profesor a través de una entrevista publicada en el sitio de Yale University.
¿Y qué pasa después? ¿Al final del túnel llega el paraíso? El sociólogo lo definió como “dejaremos atrás el impacto biológico y epidemiológico de la pandemia, la ola, como un tsunami, bajará y se verá el daño. Países devastados. Vamos a entrar en un período intermedio y vamos a tener que hacer frente al shock psicológico, social y económico. Si miras la historia de las plagas desde hace años, tomará un año, dos años. Digamos, hasta finales de 2023.”
En su pronóstico más provocador, Christakis definió: «La gente, que ha estado encerrada, querrá salir, va a haber fiestas, va a salir a discotecas, restaurantes, eventos deportivos y recitales. Es posible que veamos algunos cambios en los comportamientos sexuales y habrá gente que gastará dinero, que consumirá. Creo que tendremos algo así cuando finalmente dejemos atrás la plaga”.
En algún momento de 2024, “la vida lentamente comenzará a volver a la normalidad, con algunos cambios persistentes y las tendencias de la pandemia se habrán revertido. La gente va a buscar interacción social sin pausa. Eso podría incluir sexo licencioso, mucho gasto y una retracción de la religiosidad”, evaluó Christakis, quien además trabajó como médico de cuidados paliativos en Chicago y Boston hasta 2011.

