Tensión en la CNEA ante la inminente renovación de autoridades
Claudio Scaletta: El «ecologismo» fundamentalista contra el desarrollo nacional
Una breve observación de AgendAR:
Como señalamos al comienzo, nuestra intención es promover un debate informado. Para ello, es importante tener claro los interlocutores. Es cierto que, como apunta Scaletta, hay un sector que se opone a las actividades económicas con impacto ambiental -o sea, en potencia a todas- por razones ideológicas. Nuestra posición a favor del desarrollo, de la sociedad y de los individuos, también es ideológica. Entonces, no se va a «convencer» a ninguno de los dos lados de esta discusión. Se expondrán los argumentos, los ideales, y quienes consigan convencer a más jóvenes, ganarán el futuro. Pero debemos tener claro que en cada uno de estos enfrentamientos «ambientales» hay un sector que no es ideológico y es el decisivo: los directamente afectados. Cada caso es distinto, pero en el caso de la minería, usualmente el aspecto clave es el consumo de agua. Entonces, los interesados en explotar la riqueza del suelo -los empresarios, los gobiernos– deben compensar y convencer a la comunidad local. O, a la larga, serán derrotados.A. B. F.
La batería de níquel-hierro, inventada hace 120 años, abre caminos a la electromovilidad
«En un camino de ripio en West Orange, Nueva Jersey (Estados Unidos), un auto eléctrico pasó cerca de unos transeúntes, quienes quedaron totalmente sorprendidos por lo espacioso que era su interior.
El auto se desplazaba al doble de la velocidad que los vehículos más convencionales, levantando el polvo de la calle que, tal vez, les hizo cosquillas en la nariz a los caballos que tiraban de los carruajes.
Era principios del siglo XX y el conductor de este particular automóvil era Thomas Edison.
Si bien los autos eléctricos no eran una novedad en el vecindario, la mayoría de ellos dependían de pesadas y voluminosas baterías de plomo y ácido.
Edison había equipado su auto con un nuevo tipo de batería y esperaba que pronto todos los vehículos de todo el país la usaran: era una batería de níquel-hierro.
Sobre la base del trabajo del inventor sueco Ernst Waldemar Jungner, quien patentó por primera vez una batería de níquel-hierro en 1899, Edison buscó refinarla para su uso en autos.
El creador estadounidense afirmó que la batería de níquel-hierro era increíblemente resistente y podía cargarse dos veces más rápido que las baterías de plomo y ácido.Incluso tenía un acuerdo con la automotriz Ford Motors para producir este vehículo eléctrico supuestamente más eficiente.
Pero la batería de níquel-hierro tenía algunos problemas. Era más grande que las baterías de plomo y ácido que se utilizaban y también era más cara.
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Además, cuando se cargaba, liberaba hidrógeno, que en ese momento se consideraba una preocupación y podía ser peligroso.
Desafortunadamente, para el momento en que Edison logró construir un prototipo más refinado, los vehículos eléctricos estaban desapareciendo y los autos propulsados por combustibles fósiles ganaban terreno, ya que podían recorrer distancias más largas en vez de tener que detenerse para recargar energía.
El trato de Edison con Ford Motors quedó inconcluso, aunque su batería continuó usándose en ciertos nichos como la señalización de ferrocarriles, donde su voluminoso tamaño no fue un obstáculo.
Más de un siglo después, los ingenieros redescubrieron la batería de níquel-hierro como una especie de diamante en bruto.
Ahora se la está estudiando como una respuesta al desafío permanente de generar energías renovables y complementar las fuentes de energía limpia como la eólica y la solar.
Y el hidrógeno, que alguna vez fue considerado preocupante, podría convertirse en uno de los elementos más útiles de estas baterías.
Electrólisis
A mediados de la década de 2010, un equipo de investigación de la Universidad Tecnológica de Delft en los Países Bajos descubrió un uso de la batería de níquel-hierro basada en el hidrógeno producido.
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Cuando la electricidad pasa a través de la batería mientras se recarga, sufre una reacción química que libera hidrógeno y oxígeno.
El equipo reconoció que la reacción se asemeja a la utilizada para liberar hidrógeno del agua, conocida como electrólisis.
“Me pareció que la química era la misma”, dice Fokko Mulder, líder del equipo de investigación de la Universidad de Delft.
Esta reacción de división del agua es una forma en que se produce hidrógeno para su uso como combustible y uno completamente limpio, siempre que la energía utilizada para impulsar la reacción sea de una fuente renovable.
Si bien Mulder y su equipo sabían que los electrodos de la batería de níquel-hierro eran capaces de dividir el agua, se sorprendieron al ver que los electrodos comenzaron a tener un mayor almacenamiento de energía que antes de que se produjera el hidrógeno.
En otras palabras, se convirtió en una mejor batería cuando también se usó como electrolizador.
También se asombraron al ver lo bien que los electrodos resistieron la electrólisis, que puede degradar excesivamente las baterías más tradicionales.
“Y, por supuesto, estábamos contentos de que laeficiencia energética pareciera ser buena durante todo esto”, dice Mulder, alcanzando niveles del 80% a 90%.
Mulder nombró a su creación el “battolyser” y espera que el descubrimiento pueda ayudar a resolver dos desafíos importantes para la energía renovable: el almacenamiento de energía y, cuando las baterías están llenas, la producción de combustible limpio.
“Escucharás argumentos sobre las baterías, por un lado y el hidrógeno, por el otro”, dice Mulder. “Siempre hubo una especie de competencia entre los dos, pero básicamente necesitas ambos”, añade.
Uno de los mayores desafíos de las fuentes de energía renovable como la eólica y la solar es lo impredecibles e intermitentes que pueden ser.
Con la solar, por ejemplo, se produce un excedente de energía durante el día y el verano, pero durante la noche y en los meses de invierno, el suministro disminuye.
Las baterías convencionales, como las basadas en litio, pueden almacenar energía a corto plazo, pero cuando están completamente cargadas tienen que liberar cualquier exceso o podrían sobrecalentarse y degradarse.
Sin embargo, el “battolyser” de níquel-hierro permanece estable cuando está completamente cargado, momento en el que puede pasar a producir hidrógeno.
“(Las baterías de níquel-hierro) son resistentes y pueden tolerar la carga insuficiente y la sobrecarga mejor que otras baterías”, dice John Barton, investigador asociado de la Escuela de Ingeniería Mecánica, Eléctrica y de Fabricación de la Universidad de Loughborough en Reino Unido, que también investiga el “battolyser”.
“Con la producción de hidrógeno, el ‘battolyser’ agrega almacenamiento de energía de varios días e incluso entre estaciones” del año, añade.
Además de crear hidrógeno, las baterías de níquel-hierro tienen otras características útiles.
En primer lugar, que requieren un mantenimiento excepcionalmente bajo. Son extremadamente duraderas, como lo demostró Edison en su primer auto eléctrico y se sabe que algunas duran más de 40 años.
Los metales necesarios para fabricar la batería (níquel y hierro) también son más comunes que, por ejemplo, el cobalto que se utiliza para crear baterías convencionales.
Esto significa que el “battolyser” podría tener otro papel para la energía renovable: ayudarla a ser más rentable.
Como cualquier otra industria, los precios de las energías renovables fluctúan según la oferta y la demanda.
En un día brillante y soleado puede haber una gran cantidad de energía solar, lo que puede provocar un exceso y una caída en el precio por el que se puede vender la energía.
El “battolyser” podría ayudar a suavizar esas fluctuaciones.
“Cuando los precios de la electricidad son altos, se puede descargar esta batería, pero cuando el precio de la electricidad es bajo, se puede cargar la batería y producir hidrógeno”, opina Mulder.
El “battolyser” no está solo en este aspecto.
Los electrolizadores alcalinos más tradicionales acoplados a baterías también pueden realizar esta función y están muy extendidos en la industria de producción de hidrógeno.
Mulder cree que el “battolyser” puede hacer lo mismo por menos dinero y por más tiempo gracias a la durabilidad del sistema. Es algo que está dando esperanzas a los partidarios del nuevo descubrimiento.
Y aunque el hidrógeno es el producto directo del “battolyser”, también se pueden generar otras sustancias útiles, como el amoníaco o el metanol, que suelen ser más fáciles de almacenar y transportar.
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“Con un ‘battolyser’ instalado, (una) planta de amoníaco funcionaría de manera más constante y (necesitaría) menos mano de obra, lo que reduciría los costos operativos y de mantenimiento”, dice Hans Vrijenhoef, director ejecutivo de Proton Ventures, que invirtió en el “battolyser” de Mulder. “Así produciría amoníaco de la manera más barata, sostenible y ecológica”.
En este momento, el “battolyser” más grande que existe es de 15 kW / 15 kW h y tiene suficiente capacidad de batería y almacenamiento de hidrógeno a largo plazo para alimentar 1,5 hogares.
Se está trabajando en una versión más grande de un “battolyser” de 30 kW / 30 kW h en la central eléctrica Magnum en Eemshaven en los Países Bajos, donde proporcionará suficiente hidrógeno para satisfacer las necesidades de la central.
Una vez que se haya sometido a pruebas rigurosas allí, el objetivo es ampliar y distribuir el “battolyser” a los productores de energía verde, como los parques solares y eólicos.
En última instancia, los defensores del “battolyser” esperan que alcance una escala de gigavatios, equivalente a la energía generada por alrededor de 400 turbinas eólicas a escala de servicios públicos.
Aunque además de la ampliación, Barton ve un papel para los “battolyser” más pequeños, que podrían ayudar a suministrar energía a las mini-redes utilizadas por comunidades remotas que no son parte de las redes eléctricas principales.
El hecho de que los electrodos del “battolyser” estén hechos de metales comunes y relativamente baratos puede ayudar.
Y a diferencia del litio, el níquel y el hierro no generan grandes cantidades de desechos de agua cuando se extraen, ni están vinculados a una degradación ambiental significativa.
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Thomas Edison
Aún así, tanto Mulder como Barton ven obstáculos que superar en términos de eficiencia y capacidad.
“El ‘battolyser’ se beneficiaría mucho de una mayor capacidad de potencia como batería o de una resistencia interna reducida”, dice Barton.
La resistencia interna es la oposición al flujo de corriente en una batería. Cuanto mayor sea la resistencia interna, menor será la eficiencia. Mejorar eso es algo en lo que Mulder y su equipo están trabajando.
Gran parte del potencial del “battolyser” estaba escondido a plena vista, desde que Thomas Edison comenzó a experimentar con su batería de níquel-hierro a principios del siglo XX.
Es posible que se haya equivocado al creer que su batería suplantaría a los otros vehículos en las calles.
Pero la batería de níquel-hierro aún puede desempeñar un papel en la sustitución de los combustibles fósiles en general, al ayudar a acelerar la transición a las energías renovables.»
Un desarrollo prometedor, en uno de los desafíos más grandes que enfrenta la tecnología moderna: el reemplazo del motor de combustión interna. Confesamos que en AgendAR no encontramos el «ángulo argentino» de esta noticia. Pero tenemos la razonable esperanza que nuestros técnicos y empresarios lo encontrarán.
Investigadoras del CONICET trabajan en mejorar el rendimiento de la planta de papa
Investigadoras del CONICET describieron por primera vez la cepa de una bacteria que podría convertirse en un biofertilizante.
Las plantas están expuestas a una variedad de estímulos externos que afectan y modulan su desarrollo y, en el caso de cultivos agronómicos, impactan directamente sobre su rendimiento. En el Laboratorio de Transducción de señales en Plantas dependiente del CONICET, un equipo de investigadoras busca estudiar el papel de determinadas enzimas para, mediante manipulación biotecnológica, obtener plantas de papa más resistentes y con mejor rendimiento. “Con el correr de los años, habrá una prevalencia cada vez mayor de la agricultura en tierras marginales, áridas y semiáridas, por lo tanto, es preciso mejorar la productividad de los cultivos para sustentar la alimentación mundial. Nosotros nos abocamos a mejorar la respuesta de la planta ante la salinidad de los suelos y el tizón tardío, una enfermedad que causa importantes pérdidas productivas”, explicó Rita Ulloa, investigadora principal del CONICET. En esta búsqueda, las científicas encontraron una bacteria promotora del crecimiento vegetal que generó cambios muy positivos. “Inoculamos a las plantas con Methylobacterium sp. 2A, una cepa nueva de este conocido género de bacterias, y se registró un cambio en la arquitectura de la raíz, un mayor desarrollo de los pelos radiculares y una mejor respuesta ante situaciones de estrés salino”, detalló la Licenciada en Genética Cecilia Grossi, becaria doctoral del laboratorio. “Este aislamiento no había sido descripto hasta el momento y la secuenciación de su genoma nos permitió identificar genes involucrados en distintas vías metabólicas asociadas con su capacidad promotora del crecimiento vegetal y biocontroladora de microorganismos perjudiciales para los cultivos”, aseveró Grossi, quien acaba de publicar un artículo sobre este descubrimiento en la revista científica Frontiers in Plant Science. Estos enfoques presentan una alternativa a biocontroladores poco amigables con el planeta. “Para estos problemas, el manejo químico es una estrategia popular, pero puede producir daño en el medio ambiente y, para garantizar la producción de alimentos a largo plazo, debemos desarrollar prácticas agrícolas sostenibles y con un impacto adverso mínimo”, planteó Grossi a la vez que aseguró que también tienen la intención de realizar ensayos en cultivos de tomate y arroz, ya que creen que estos efectos benéficos se pueden replicar en otras plantas. Al destacar la importancia de investigar sobre estos recursos presentes en la tierra de forma natural, la doctora Rita Ulloa señaló: “Se estima que en un gramo de tierra puede haber miles de especies de bacterias y hasta 40 millones de células bacterianas. Las del suelo son el grupo más abundante y diverso entre los organismos vivos y, aunque han sido estudiadas por más de un siglo, la mayoría todavía no fue descripta”.¿Por qué estudiar a la papa?
En 30 años, habrá entre dos y tres mil millones de personas más para alimentar. Según la base de datos estadísticos de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), del 50% de la tierra habitable que se utiliza hoy en día para la agricultura, la mayor parte está abocada a la cría de ganado y solo el 23% es para la producción de cultivos alimentarios. El desafío actual de la industria agraria, afirman las investigadoras, es aumentar la productividad de los cultivos a un ritmo más rápido que el crecimiento de la población y lograr que sus variedades se adapten a ambientes cada vez más hostiles.La papa se produce en más de 100 países y es el tercer cultivo alimenticio más importante del mundo, después del arroz y el trigo.«Una hectárea de esta planta puede producir de dos a cuatro veces la cantidad de alimento que los cultivos de cereales y son hasta siete veces más eficientes en el uso de agua”, explicó la investigadora principal del CONICET Rita Ulloa al destacar la importancia de este tubérculo. En Argentina, se destinan cerca de 62 mil hectáreas a la producción de papa. Sin embargo, se estima que el rendimiento productivo de este tubérculo es solo del 40 al 76%, dependiendo la zona, por lo que trabajar en tratamientos que disminuyan sus limitaciones, puede elevar esos porcentajes y representar una gran mejora económica para el sector agrario y alimentario.
El FMI y la OCDE ven una recuperación global más fuerte. Pero preocupan las nuevas cepas del covid
el producto bruto mundial volverá a los niveles anteriores a la pandemia a mediados de este año, aunque con muchas divergencias entre paísesLa economía estadounidense crecería un 6,5% este año y un 4,0% el próximo, dijo la OCDE, aumentando sus previsiones respecto a las anunciadas en diciembre de un 3,2% en 2021 y un 3,5% en 2022. La OCDE estimó que el paquete de Estados Unidos, que incluye 400.000 millones de dólares en pagos únicos de 1.400 dólares a muchos ciudadanos, impulsaría la producción del país en torno al 3-4% de media en su primer año completo. Con la afluencia de dinero público a la mayor economía del mundo, el paquete podría dar lugar a la creación de hasta tres millones de puestos de trabajo en Estados Unidos para finales de año, pero también podría aumentar la inflación en 0,75 puntos porcentuales al año de media en los dos primeros años. Por su parte, en un discurso ante el Foro de Desarrollo de China, el subdirector del FMI Okamoto expresó su preocupación por la creciente divergencia entre las economías avanzadas y los mercados emergentes, con unos 90 millones de personas más que quedaron debajo del umbral de pobreza extrema desde que comenzó la pandemia. Y advirtió que persisten riesgos significativos, incluida la aparición de mutaciones del coronavirus.
China, rica, pero sin agua ni aire – Conclusión
- Un pequeño consejo de John F. Kennedy
Pájaros volando a ciegas en la Ciudad Prohibida el 15/03/2021.
No estamos negociando bien con China. Nos necesitan más a nosotros que nosotros a ellos. Estamos olvidándonos de nuestro lugar en el mundo atómico, con lo que costó ganarlo. Cuatro años de Macri, y recaemos en lo que Héctor “Cacho” Otheguy llamaba “menemismo explícito”, la forma más grave de colonialismo mental de nuestra historia.
Si fuera sólo eso… Ahora, tras haber dejado que el Gran Rosario se llenara de puertos privados donde la AFIP y la Aduana no pintan y se subfactura y contrabandea lo que quieras, tras haber rifado la flota de ultramar de ELMA (la segunda del mundo) para que la soja llegara a China en barcos chinos (con una pérdida en fletes de ultramar que en 2014 ya era de U$ 5000 M/año), tras abandonar el 98% del transporte fluvial de la cosecha a empresas paraguayas, tras renovarle porque sí la concesión a la empresa belga que hace dragado y balizamiento del Paraná, llamado Hidrovía desde tiempos del difunto Carlos Menem, ahora se espera esa Gran Oferta China Gran que barra con todas las otras. Es que los argentinos somos malísimos navegando, dragando y balizando: se nos caen los ríos de las manos.
Hidrovía, las pelotas, compatriotas. Si al Paraná le devolviéramos su nombre, nos quedaría algo más claro que es el principal río argentino, una joya que hubo que defender a cañón de la escuadra anglofrancesa en Vuelta de Obligado y en Quebracho, y que la Argentina conservó pagando con sangre y por poco margen, y que no debería entregarse a nadie: es de la Nación. No me imagino a China concediendo hoy el manejo del Yang Tzé.
No hay que ponerle la firma a ninguna adquisición que agrave la piratería pesquera china en la Zona Económica Exclusiva del Mar Argentino, o le siga entregando cada vez más a ese país el manejo total del negocio agropecuario argento desde la genética hasta la navegación, o la minería metalífera y de litio, o las llaves de nuestro Programa Nuclear. Basta de estupideces. Seamos país.
¿Nos sobra deuda? El problema es también los acreedores. ¿Nos falta tecnología? Eso no se compra, se genera con educación pública, investigación y desarrollo, y de eso hemos conservado no poco, pese a décadas de vientos contrarios. En cambio lo que a China le falta es naturaleza. Y eso no se compra ni se consigue. Por eso en Beijing respiran basura. Ecológicamente, están contra las cuerdas.
Nosotros no.
Tenemos buenos “fundamentals”. Inevitable recordar aquí aquella frase redonda de John F. Kennedy: “Nunca tengas miedo de negociar, pero nunca negocies con miedo».
Daniel E. Arias
Los precios de la soja y el maíz se recuperaron de las bajas previas en la semana. Pero hay incertidumbre
La «segunda ola» del covid en Chile, a pesar de su intensa campaña de vacunación
Encontraron evidencias que el ser humano ya habitaba América del Sur hace 24.000 años
Un objeto encontrado en Brasil desmiente la aceptada hipótesis de que los primeros pobladores llegaron a Sudamérica no antes de hace 15.000 años.
Un equipo internacional de arqueólogos encontró en Vale da Pedra Furada (Brasil) una herramienta de piedra de 24.000 años de antigüedad que contradice la aceptada hipótesis de que los primeros pobladores llegaron a América del Sur no antes de hace 15.000 años, como consideraba la arqueología oficial norteamericana. El hallazgo, que confirma ocupaciones humanas durante el pleistoceno en esta región de Sudamérica, se publicó en la revista PLOS ONE. El objeto hallado tiene una antigüedad de entre 27.600 y 24.000 años, y su función aún no ha sido totalmente precisada por los investigadores, que excavaron el sitio pleistocénico de Vale da Pedra Furada (Piauí, Brasil), donde encontraron indicios de ocupaciones humanas que podría llegar hasta 40.000 años antes del presente. El artefacto es una placa de arenisca limosa bien cementada de 21 centímetros de largo, 18,5 de ancho y 2,9 de grosor, que fue tallada por artesanos con forma hexagonal y simétrica. Según los arqueólogos, esta pieza es, sin duda, de creación humana y revela una novedad técnica durante la ocupación pleistocénica de América del Sur. En esta excavación, los arqueólogos hallaron 2.200 artefactos líticos, cuyo análisis por carbono 14 así como el análisis por OSL (Optically Stimulated Luminescence) de los sedimentos alrededor de ellos revelaron que la capa en la que se encuentra la herramienta tiene entre 27.600 y 24.000 años. Además, los arqueólogos reconocen en la manufactura del instrumento cinco etapas distintas de transformación técnica que indican que el artefacto pudo tener varios procesos de uso. Además de Vale da Pedra Furada, existen otros asentamientos como el de Chiquihuite (México), de más de 30.000 años, y el Cerutti Mastodon Site (Baja California), de 130.000 años, que demuestran la existencia de asentamientos en América de mayor antigüedad de lo que se creía hasta hace unos años. La herramienta encontrada se encuentra custodiada en el Museo del Hombre Americano en Sao Raimundo Nonato (Piauí) de la Fundação Museu do Homem Americano.China, rica, pero sin agua ni aire – 2da. parte
- El PBI sube en rampa, pero los recursos caen en picada

Baile de máscaras (bueno, de mascarillas) en Fuyang, Anhui, año 2017.
El periodismo bobo tiene un segundo lugar común para China, además de aquello del “gigante asiático”: es el título de “la locomotora de la economía mundial”. Este último pasa por alto que la ecológica Australia viene a ser la carbonera de esa vieja locomotora a carbón. Pero sobre todo, pasa por alto que en algún momento, un mundo archipodrido de sequías, incendios masivos, olas mortales de calor y pérdidas por inundación o salinización de llanuras costeras le va a tocar el silbato a ambos países. Y les va a bolear las exportaciones con unos aranceles que te la cuento. Serán medidas defensivas, probablemente descoordinadas y unilaterales, pero reventarán en cascada no bien algún audaz o desesperado tire la primera piedra. Probablemente las cosas sucedan de ese modo, ya que antes se va a congelar el infierno que la ONU le dé bola a su propio organismo científico, el IPCC, e imponga un impuesto universal y severo a la emisión de gases de efecto invernadero (GEI). China, EEUU y Rusia no lo permiten. El desarrollo nucleoeléctrico chino empezó recién en 1981, 7 años detrás del nuestro. Hasta entonces, y desde finales de los ’50, todo el desarrollo atómico chino había sido bélico, con una primer arma testeada en 1964. Pero comprando patentes de transferencia de tecnología estadounidense, canadiense y francesa, han venido desarrollando su núcleoelectricidad a la carrera, al punto que hoy tienen la segunda flota de centrales después de la yanqui, y que la china es incomparablemente más joven (y mejor). Los chinos han comprado, probado, adoptado, adaptado y en algunos casos mejorado todos los diseños de planta occidentales. Su modelo ya tecnológicamente propio, «de bandera» y exportable es el Hualong-1, inspirado en un PWR francés de 900 MW desarrollado por Ëlectricité de France en los ’70 que, a fecha de hoy, sigue siendo el reactor más exitoso, seguro y barato del mundo. Tal vez el Hualong-1 tenga esa misma trayectoria. Pero hoy, pese a sus 47.498 MW nucleares instalados en 49 centrales, y a los 15.906 MW de otras 16 en construcción, China sólo extrae del átomo el 6% de su consumo eléctrico. Éste es justamente el único recurso eléctrico en el cual China, realmente, no tiene techo.
Centrales nucleares operativas, en construcción y planeadas. En el “Far West” chino, las enormes, desérticas y conflictivas provincias occidentales, no hay ni planeadas, y más por falta de agua como refrigerante que de población.
Tampoco tiene casi uranio, para el caso, pero tiene aprovisionamiento externo muy bien asegurado, y además está preparando un programa nucleoeléctrico 2.0 movido por torio, elemento del que su geología propia dispone con cierta largueza. Y en esas dos cosas China se parece a la India, y por eso ambos países siguen construyendo tenazmente centrales nucleares de agua pesada y tubos de presión tipo CANDU, los chinos aún bajo licencia canadiense. Permiten quemar óxidos mixtos de uranio y plutonio reciclados de combustibles gastados, y son el puente hacia otras máquinas muy distintas, los “breeders”, o reactores reproductores, activadas a torio. Si China no avanzó con reactores convencionales más tierra adentro (aunque planes, sobran) es por su reticencia a interpolarlos en los cursos medios de sus ríos. Estos están llenos de ciudades aguas abajo, y esos municipios podrían objetar (bajo la mesa las patadas son peores) las descargas de agua caliente de los circuitos terciarios, y su posible efecto eutrofizante. La palabrita griega significa “generador de algas unicelulares”. Éstas, en combinación con las descargas cloacales y la lixiviación de fertilizantes que atormenta al 70% de los ríos chinos, suman un combo infalible para pudrir aguas. Pero definitivamente, si el PCCh hoy prefiere la ubicación costera para desarrollos futuros es porque, además de más población e industria a pie de central, la dirección comunista es aversa a 1) las pérdidas de potencia en líneas de alta tensión demasiado largas, 2) las consecuencias de accidentes de grado INES 7, como Chernobyl y Fukushima, en despliegues intracontinentales. La ubicación costera del complejo nuclear japonés (y también la pura suerte) determinaron que las plumas de iodo 131 y cesio 137 emitidas en cada accidente tuvieran destinos muy distintos. La nube de productos de fisión emitida por Chernobyl IV, central ucraniana accidentada en 1986, se depositó desde Escocia hasta Italia sobre los suelos de media Europa, Medio Oriente y Asia Central. Amén de exacerbar las tensiones OTAN-Pacto de Varsovia, a retaguardia de ese último, este hecho destruyó las ya flacas lealtades políticas entre la URSS, Europa Oriental y los países bálticos y turcomanos, y precipitó su secesión, que no fue menor: derrumbada la URSS, se cortaron solos 15 estados-nación que hoy no son parte de la Federación Rusa. En cambio, salvo por la municipalidad de Itate, la pluma de Fukushima mayormente fue soplada mar adentro por los vientos costeros. Pese a protestas de los vecinos de ultramar con peores recuerdos de la ocupación japonesa de preguerra y guerra (Corea, Filipinas, China y Vietnam), en esos países no hubo precipitación de productos de fisión. Y dentro del archipiélago japones, el impacto sanitario y político fue menor: no se murió nadie, no cayó siquiera el gobierno nacional, y tampoco se secesionó ninguna prefectura. La central Hualong-1 podría clonarse N veces. Así lo hizo EDF con su modelo de 900 MW durante las presidencias de Georges Pompidou, Valéry Giscard d’ Éstaing y de Francois Mitterrand, al punto que todavía hoy Francia obtiene del átomo el 70,6% de su consumo eléctrico, y un territorio en el que se distribuyen 56 centrales nucleares casi idénticas entre sí, con predominio de la EDF de 900 MW y 3 «loops» de refrigeración. Son las únicas máquinas nucleoeléctricas del mundo que realmente se llegaron a fabricar en serie, y por ello también las más baratas del mundo. Gracias a ellas, los franceses pagan la tarifa eléctrica domiciliaria promedio a mitad de precio que los alemanes. Estos son muy ecologistas y cerraron sus 18 centrales. Por lo cual han vuelto a quemar carbón, incluso a importarlo de Polonia, y aún así se ven obligados a comprarle electricidad a Francia. Es decir electricidad nuclear. ¿Accidentes de consecuencias? Cero. Sólo incidentes. Con los abundantes ríos y acuíferos de Francia, estas máquinas PWR de EDF, que necesitan de bastante agua lo suficientemente fría para refrigerar el circuito secundario, pudieron distribuirse uniformemente sobre todo el territorio, al punto que sólo 18 están sobre el litoral marino. De hecho, con el recalentamiento global sucedido desde los ’70 fogoneado (en todo sentido) por la troika de grandes emisores de carbono (EEUU, el resto de la UE y China), durante la ola de calor de agosto de 2018 los franceses tuvieron que cerrar 4 plantas situadas sobre los ríos Rhin y el Ródano, cuyas aguas bajaban demasiado calientes como para refrigerar las máquinas. Cuando las plantas se construyeron, ése parecía un escenario imposible, de climatología-ficción… En China la continentalidad del clima se impone con otra dureza. La Hualong-1, parecida a la EDF francesa hasta en sus 3 loops, parece el «fierro» ideal para un despliegue en el «hinterland», pero éste es muy seco. Por ahora, el abarrotamiento de ubicaciones costeras -y por ende, entreveradas con el tejido urbano de las megalópolis- constituye un freno simultáneamente geográfico y político al desarrollo nucleoeléctrico chino. Y eso es especialmente notorio en el “Far West” nacional, en el Tibet y en el Xingjiang uighur, donde el cariño por Beijing mide en números negativos. De esos límites, que no sólo son políticos sino físicos, en el Reino del Medio, se habla poco y nada. Todo esto hoy por hoy, equivale a una condena a que la electricidad china salga de combustibles fósiles en un 70%, cifras casi calcadas de la Argentina, aunque lo que queman ellos es carbón y no gas natural. Y eso se hace con aproximadamente la mitad de eficiencia térmica, es decir el doble de emisiones de carbono por MW/h producido. No sin consecuencias: la Organización Mundial de la Salud fija un máximo tolerable de 25 microgramos de hollines finos de tipo 2,5 micrómetros, los que más hondo calan en los alvéolos pulmonares, donde por su correlación superficie/masa, logran traspasar fácilmente productos de combustión incompleta de hidrocarburos a la circulación. Y son muy irritantes. Algunos argentinos que viven o han vivido en Beijing me dicen que lo normal es el aire con 200 mg. de partículas PM 2,5. Pero que en la primera década de este siglo eran casi normales los eventos como el del lunes 15, con casi 1000 mg, es decir 30 veces la carga de particulados ultrafinos de hollín que el de Villa Inflamable. Para los no bonaerenses, es el barrio al pie de las refinerías de petróleo de “El Doque”, en Avellaneda, situado también a sotavento de las chimeneas de la Central Eléctrica Costanera de Edesur. El portal Statista estima que a fines de año el PBI chino habrá crecido un 8,1%. Lo que no entra en esas cuentas son las externalidades, las pérdidas económicas causadas en su propio país y en otros por destrucción o maltrato de recursos sin reposición. Entre esos recursos, además del agua y el aire, está el parénquima pulmonar de 1,6 millones de habitantes/año, cuyo comentario respecto de la calidad de aire en las ciudades chinas es resignado, silencioso y elocuente: se mueren.(Concluirá mañana)
Daniel E. Arias
Un requisito para ser un país desarrollado
«A pesar de la siempre abrumadora coyuntura, cada tanto la política argentina encuentra un huequito para dar un paso importante para nuestro futuro. Días atrás el Congreso Nacional dio uno: aprobó con amplia mayoría la ley de financiamiento del Sistema Nacional de Ciencia y Tecnología. La norma establece un incremento progresivo de la inversión pública en investigaciones científicas y desarrollos tecnológicos (I+D) ligado al PBI, llevándola desde un 0,28% del PBI en 2021 hasta el 1% en 2032; Referencia: en 2019 esta inversión fue de 0,21% PBI, y tuvo su pico de 0,46% PBI en 2015.
Podemos pensar que con esta ley se resuelve positivamente el largo debate sobre si debemos o no invertir en ciencia y tecnología de manera planificada. Una excelente noticia. Sin este paso, necesario pero no suficiente, resulta estéril cualquier estrategia de crecimiento económico sostenido en el tiempo.
El planeamiento presupuestario definido por la nueva ley es importante por dos motivos. Primero, su proyección de 11 años es compatible con los proyectos de I+D. Proyectos cortos requieren unos años; ejemplos: validar una hipótesis sobre el mecanismo de una enfermedad, o modernizar una línea de producción. Proyectos más ambiciosos requieren una década o más; ejemplos: diseño, fabricación, aprobación e instalación de radares (Invap), o desarrollo, aprobación y comercialización de una nueva semilla (trigo resistente a la sequía del Conicet y la Universidad del Litoral). La nueva ley garantiza la necesaria continuidad por un lapso razonable, que deberá ser extendido oportunamente.
En segundo lugar, la ley establece una velocidad de incremento de la inversión. Para progresar, la Argentina necesita generar conocimiento e innovaciones a una cierta velocidad, superior a la que marcan los líderes. Se trata de una carrera por la economía global. Cada año, el mercado internacional se nutre de nuevos productos y servicios que apuntan a mejorar nuestra calidad de vida en todos sus aspectos: salud, alimentación, educación, vivienda, transporte, trabajo, comunicaciones, entretenimiento, etc. Estos nuevos productos y servicios se consumen en todo el mundo, pero se generan en abrumadora mayoría en los países desarrollados. Esto es así porque esos países son lo que cuentan con la capacidad de innovación. Para sostener su potencia económica, los países desarrollados invierten cada año una fracción mayor de sus PBI en I+D. El ritmo de este avance puede medirse. Los datos del Banco Mundial o Unesco muestran que, en promedio, los países desarrollados invierten cada año un 0,03 %PBI más que el año anterior. Esa es la velocidad promedio de los líderes: Estados Unidos va al 0,02 %PBI/año, Alemania al 0,04 %PBI/año. Los verdaderos países en desarrollo aumentan su inversión en I+D a un ritmo superior. Por ejemplo, China lo hace al 0,08% PBI/año. Corea de Sur va al 0,15% PBI/año, Malasia al 0,06 %PBI/año. Es una carrera. Si uno quiere ganar posiciones debe ir más rápido que los líderes.
La Argentina, con importantes altibajos, viene aumentando su inversión en I+D a un ritmo promedio de 0,01% PBI/año; tres veces más lento que los países desarrollados (ver gráfico). Venimos acumulando un retraso científico-tecnológico fenomenal. Es importante asimilar estas métricas comparativas con los países desarrollados y en desarrollo porque si no, desde el punto de vista de nuestro retraso, nos confundimos avances locales con estar en desarrollo. La nueva ley brinda una oportunidad para revertir esta tendencia condenatoria.
% PBI invertido en investigaciones científicas y desarrollos tecnológicos (I+D)
La inversión que cuenta en este análisis es la total, pública + privada, expresada como fracción del PBI; la fracción de la economía que se invierte en I+D. La nueva ley, desde luego, solo planifica la inversión pública. En la Argentina, la participación del sector privado es de un 20 a 30%. La proyección a futuro para la Argentina que se muestra en el gráfico toma la inversión pública programada por la nueva ley y asume una participación privada constante de 25%. Esto ya implicaría un cambio sustancial, aunque modesto para el nivel de retraso que hemos acumulado. Alcanzar a Brasil recién sería posible en 2035; Malasia aparece en un horizonte inalcanzable. Ni hablar China o los países desarrollados. Pero de aplicarse bien la nueva ley, la participación del sector privado debería crecer, dando como resultado una aceleración mayor.
Un país en desarrollo se caracteriza por un proceso en el que la inversión total en I+D aumenta a una velocidad competitiva (0.06% – 0.15% PBI/año), y dónde la participación del sector privado crece. Corea del Sur, por caso, arrancó en los 1960s con una inversión 95% pública. Le llevó 30 años impulsar a su sector privado a invertir el 50%. Unos poco años después alcanzó la relación 75% privado – 25% público, que en la actualidad es la norma en los países desarrollados. Esta proporción responde a un balance entre el conocimiento científico generado principalmente con fondos públicos, y su demanda a través de tecnologías por el sector productivo.
El sistema científico se encuentra en un estado muy preocupante, con salarios de pobreza y enormes dificultades para trabajar. Muchos científicos, jóvenes y no tanto, buscan otros horizontes geográficos, virtuales (telemigrantes) o laborales. Sin dudas, parte del nuevo presupuesto debe destinarse a mejorar las condiciones laborales de los científicos en instituciones estatales, pero no debe limitarse a eso.
Para salir del estancamiento y las crisis recurrentes, la Argentina necesita que todas sus empresas sean cada vez más competitivas, que generen y comercialicen productos y servicios cada vez de mayor valor en la economía global. Para ello, deben innovar, convertirse en genuinos demandantes de conocimiento y tecnología. Y de nuevo, para que sea exitoso, este proceso de aprendizaje y mejora debe hacerse con un mínimo de velocidad. Si no, no reducimos nuestro retraso.
El sector empresario es donde se concretan las innovaciones. No hay que confundir una invención con una innovación. Una invención es una idea para un nuevo producto o servicio; en principio, la puede hacer cualquier persona, en cualquier lugar. Desde luego, con más conocimiento y creatividad se producen mejores invenciones. Pero una innovación es otra cosa, consiste en transformar una invención en un producto o servicio real, producido y distribuido a escala para la sociedad. No la puede hacer una sola persona, ni se puede hacer en cualquier lugar. La capacidad de innovación es algo complejo y cada vez más desafiante. Requiere de un conjunto de habilidades específicas para cada sector, que incluyen, además del dominio de tecnologías clave, conocimiento de regulaciones, mercadeo y prospectiva, captación de capitales, financiación, fabricación, logística, comercialización, y gerenciamiento de la innovación; en sectores estratégicos incluso de política exterior y lobby internacional.
Para la enorme mayoría de las empresas argentinas (y del mundo) es imposible reunir todas estas capacidades por sí solas. Tampoco las reúnen las oficinas o unidades de vinculación tecnológicas existentes en nuestro país. Los países desarrollados y en desarrollo cuentan con instituciones especializadas en esta tarea para cada sector productivo. Allí, las empresas del sector encuentran la tecnología y el asesoramiento profesional para poder innovar. La institución estrella de este tipo son los Institutos Fraunhofer de Alemania (80 centros especializados). Este esquema tiene una doble ventaja: 1) la inversión hecha en esas instituciones, que sería imposible de afrontar para una empresa individual, se amortiza entre muchas empresas del sector; 2) la capacidad de innovación se concentra en un sitio, el conocimiento se pasa de generación en generación, y el aprendizaje se aprovecha mejor; la experiencia hecha en un caso sirve para casos futuros.
En resumen, para que la inversión pública en I+D sea efectiva, requiere de una estrategia con lineamientos y objetivos sostenibles, en un clima desarrollo integral del país. Si no, será infructuosa y generará un crecimiento del sistema científico desacoplado de las necesidades de la sociedad, generando más problemas que soluciones. La inversión pública en I+D debe incluir estímulos a la inversión privada en innovación en diversas formas: incentivos económicos, facilidades regulatorias, y centros sectoriales especializados en innovación.
Si esto se hace correctamente, la inversión privada en I+D aumentará junto a la pública, y con el tiempo lo hará a un ritmo superior. Esto, a su vez, dará mayor competitividad a nuestras empresas, generando más riqueza, más y mejores puestos de trabajo, y mayor recaudación, permitiendo al Estado continuar aumentando la inversión pública en I+D. Se establece un círculo virtuoso donde la inversión pública se multiplica y permite el crecimiento sostenido. Esto puede parecer una sobre-simplificación, que ignora o subestima los obstáculos prácticos, pero no lo es. Se trata de definir un camino sostenible y con propósito. Los obstáculos aparecerán, pero si el objetivo está claro se sortean uno a uno. Una buena aplicación de esta nueva ley tiene el potencial de desencadenar un círculo virtuoso que impulse a nuestro país por un sendero de desarrollo en solo unas décadas.»
Protistas: un estudio que cambia conceptos básicos de la distribución biológica
Un consorcio internacional de científicos, con participación argentina, estudió microorganismos claves para la vida en el planeta.
Investigadores de 7 países europeos y de la Argentina pusieron la mira en pequeños y grandiosos organismos que habitan los más recónditos sitios del planeta: los protistas. Los secuenciaron y descubrieron que muchos de ellos eran desconocidos hasta entonces. Aun más: encontraron que mostraban más diversidad que la esperada, en especial, en aquellos que habitan los suelos. También observaron que los sistemas terrestres ofrecen mucho más de lo pensado.
“Estos ambientes no han sido muy estudiados y la diversidad encontrada en este trabajo es altísima. Esto está demostrando que sólo conocemos la punta del iceberg”, señala la bióloga Irina Izaguirre. Ella integró este equipo científico internacional que analizó cientos de muestras de estos microorganismos en tierras, mares, ríos y lagos de distantes sitios del mundo.
Su nombre proviene de una palabra que en su origen significa “los primerísimos”. Constituyen las bases y el sustento de las cadenas alimentarias de muchos ecosistemas. Unicelulares en su mayoría, y muy distintos entre sí, algunos, por ejemplo, son parásitos y causan enfermedades como la malaria; otros son fotosintéticos y captan el dióxido de carbono atmosférico contribuyendo al balance global del planeta. Pero todos son pequeñísimos. “Como son organismos muy chiquitos resultan muy difíciles de estudiar. Por eso, estos trabajos se basan en métodos moleculares, porque es la única manera de analizar su biodiversidad. Por su aspecto o morfología es muy complejo hacerlo porque hay especies muy parecidas entre sí”, describe Izaguirre, investigadora del Departamento de Ecología, Genética y Evolución de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la UBA, y del IEGEBA (UBA-CONICET), y cuenta su propia experiencia con muestras extraídas en sus campañas científicas en la Antártida. “Aun puestos bajo los más precisos microscopios no lográbamos distinguir a cinco protistas diferentes, en tanto que, con los medios moleculares -compara- encontramos a cientos”. Tras desentrañar la información genética del ADN del microorganismo, se envía la secuencia para registrarla en el GenBank, la base de datos de secuencias genéticas del National Institutes of Health de Estados Unidos. Este banco de datos de libre acceso permite corroborar si la secuencia obtenida ya había sido asentada o hallada en otras investigaciones. “De este trabajo, un porcentaje muy bajo de lo que se encontró, sobre todo en muestras de suelo, mostró alta similitud con lo ya registrado en el GenBank. Es decir, era casi todo nuevo”, nota. Mares como el Mediterráneo, océanos como el Atlántico, lagunas pampeanas, lagos patagónicos o antárticos, o distintos suelos del planeta, son solo algunos de los 122 sitios de donde se obtuvieron muestras con protistas. “Algunos de estos organismos son fotosintéticos. Y algunos de ellos, inclusive, cuando no tienen suficiente luz pueden ingerir bacterias, lo que se denomina mixotrofia. Es como si los humanos, además de comer, pudiéramos hacer fotosíntesis”, remarca con admiración biológica. Este mundo, minúsculo en tamaño pero gigante por su relevancia en el planeta, mostró en este trabajo diferencias según los hábitats de estudio. “El suelo alberga la mayor diversidad de protistas, seguido de los océanos y el agua dulce”, publica este equipo multinacional, bajo la dirección de David Singer, en Environment International En otras palabras, esta investigación puso al descubierto que en la tierra, bajo nuestros pies, estaban ocultas la mayor cantidad de especies protistas no descriptas hasta entonces. Asimismo, mostró al suelo como un gran tesoro de microorganismos, al guardar una mayor variedad que la hallada en aguas saladas o dulces. “Por primera vez se puede poner en evidencia que la tierra tiene una diversidad muy importante de protistas, hecho que tal vez se subestima porque no hay tantos estudios realizados sobre ambientes terrestres”, puntualiza. Hasta ahora se considera que en el mar habitan microorganismos, entre ellos numerosos protistas como las microalgas, que llevan adelante la fotosíntesis y son responsables de gran parte de la producción de oxígeno y de la fijación de carbono en el planeta. Esta investigación no encontró diferencias significativas en la abundancia relativa de organismos fotosintetizadores en las muestras marinas y de suelo, aunque mostró que son dominantes en el agua dulce. “Esperábamos que hubiera muchos organismos fotosintetizadores en el mar, pero no pensábamos encontrar una cantidad tan grande en la tierra. Esto es sorprendente y podría sugerir que en el suelo se realiza una contribución, en el ciclo global del carbono, mayor de lo que se suponía”, indica Izaguirre, al tiempo que concluye: “El mundo microscópico terrestre está poco explorado. Y su relevancia puede llegar a ser mayor de lo que se sabe”.Los protistas son fundamentales para la vida en el planeta
OMS: “La desigualdad en la distribución de vacunas es un catastrófico fracaso moral”
El titular del organismo, Tedros Ghebreyesus, criticó la actitud de los fabricantes de vacunas que buscan la aprobación reglamentaria de los países prósperos en lugar de someter sus datos a la OMS para obtener una luz verde global.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) advirtió que el mundo puede enfrentarse a un “catastrófico fracaso moral” si los países ricos acapararan las vacunas contra el coronavirus en detrimento de las naciones pobres. Pero este alerta ya se dio hace un par de semanas, y en el informe de ayer de la OMS se puede leer que se registran 121.464.666 de contagios confirmados en el mundo, y el número de muertes por esa causa alcanza a 2.684.093. En un informe preparado para la reunión de la OMS, un panel de especialistas subrayó que “al referirse a la cronología inicial de la primera fase de la epidemia, se constata que habría sido posible actuar más rápido sobre la base de las primeras señales“. “Lo que está claro para el grupo es que las autoridades sanitarias locales y nacionales de China podrían haber aplicado medidas de salud pública más contundentes en enero“, agregó y destacó que la rápida transmisión del virus en el mundo a principios de 2020 se vio facilitada por el hecho de que “la epidemia fue en gran parte ocultada” en esa potencia asiática. Mientras tanto, el director general de la OMS, Tedros alertó sobre una de las principales preocupaciones actuales de la organización multilateral: la creciente concentración de vacunas en manos de unos pocos países en detrimento a gran parte del mundo que aún no consiguió dosis o solo negoció para una parte insuficiente de su población. “Debo ser franco. El mundo está al borde de un catastrófico fracaso moral y el precio de este fracaso será pagado con vidas en los países más pobres del mundo”, sentenció Tedros. En un discurso en la apertura de un consejo ejecutivo de esta agencia de la ONU, en Ginebra, criticó la actitud “egoísta” de los países más ricos y a los fabricantes de vacunas que buscan la aprobación reglamentaria de los países prósperos en lugar de someter sus datos a la OMS para obtener una luz verde a escala mundial para la utilización de la vacuna. Para el director general de la OMS la situación pone en peligro el acceso equitativo en todo el mundo a la vacuna y afirmó que 39 millones de dosis de vacunas contra el coronavirus ya se habían administrado a fines de enero en al menos 49 países ricos y en apenas un puñado de naciones en desarrollo.Para saber lo básico del Bitcoin: un tutorial de YouTube de menos de 3 minutos (hablando rápido)
Alberto Fernández habló por cadena nacional de la situación en Argentina frente al covid
El presidente Alberto Fernández grabó un mensaje ayer jueves en su primera cadena nacional, para analizar la situación económica, social y sanitaria de nuestro país a un año de la pandemia de coronavirus.
Aquí está el video con los 12 minutos del discurso completo. Luego, resumimos las frases en que el presidente describe la situación, y agregamos un comentario de AgendAR. “Mi prioridad era cuidar la salud de los argentinos. La pandemia se hizo más larga de lo que todos esperábamos. Afecta a todos y las padecemos todos. Conozco muy bien las consecuencias económicas y sociales”. «Algunos pensaron que las medidas que tomamos al principio de 2020, eran exageradas (pero) la experiencia demostró que se necesitaron para ganar tiempo”. “El Covid ha tenido mutaciones y nuevas variantes, algunas más contagiosas. Y un problema es la escasez global de vacunas. La gran mayoría de los países está con pocas vacunas o sin acceso. Además, hay un retraso global en la entrega”. “Sólo 18 países han recibido el 88% de las vacunas que se han distribuido hasta ahora. La gran mayoría está en un gran desierto, con pocas vacunas o sin ningún acceso a ellas. Además, hay un retraso global en la entrega de vacunas. Hay problemas de producción, logísticos, de insumos, ante una complejidad absolutamente excepcional”. «Conversé con los 24 gobernadores… Tenemos un plan que incluye vacunación y cuidados. El año pasado nos cuidamos para ganar tiempo, para fortalecer el sistema de salud. Por ese tiempo y trabajo colectivo no se saturó el sistema de salud. Este año tenemos que cuidarnos, mientras avanza el plan de vacunación más importante que recuerda nuestra historia. Por eso, una vez más, los invito a trabajar unidos”. “Queremos el cuidado colectivo y la vacunación. Les pido que respetemos las medidas de prevención, 2 metros de distancia, barbijo, ventilación, higiene de manos, está desaconsejado viajar al exterior, quiénes lo hagan deberán aislarse. Las fronteras continuarán cerradas para turistas extranjeros. Hemos aprendido a cuidarnos, ahora que llega el otoño tenemos que reforzar esos cuidados”. “Soy consciente de las dificultades, del compromiso y del empeño para acompañar a las niñas y a los niños, todas nuestras actividades se han visto afectadas. Sé que muchos sentimos hartazgo y cansancio. El mundo va a tener que convivir con la pandemia, también nosotros aprendimos a convivir y producir con el covid, a educar con cuidados, a cumplir los protocolos, a cuidarnos en actividades deportivas, culturales, en encuentros familiares. Mi mayor preocupación sigue siendo la salud, salvar vidas y cuidar la recuperación económica”. “Ahora que llega el otoño tenemos que reforzar esos cuidados. Cuanto más lo hagamos, habrá menos contagios y fallecidos. Donde no hay cuidado colectivo, cualquier sistema de salud puede desbordar”. “Queremos que se puedan vacunar todos los habitantes del país. El Estado Nacional compra, recibe y distribuye a las provincias en forma proporcional a la cantidad de habitantes. ¿Eso se está cumpliendo bien? Sí. ¿Estamos acelerando la cantidad de personas vacunadas por semana? Sí. ¿Está resultando todo tal como esperábamos? No. Porque hay dilación global en la producción de vacunas”. “Hemos firmado contratos para adquirir más de 65 millones de dosis y lo seguiremos haciendo. Al igual que sucede en todo el mundo, las vacunas que habíamos adquirido lamentablemente están demorando más tiempo en llegar. Nuestros proveedores han tenido dificultades para escalar la producción y no han podido entregar en el tiempo que habían previsto. La verdad es que incluso los países más ricos han tenido negociaciones y tensiones con los proveedores… Hasta el día de hoy, llegaron al país 4 millones de dosis, un 6% de las dosis que habíamos contratado». “Si toda la sociedad se cuida vamos a lograr que el impacto de la segunda ola sea lo menos dañino posible. Trabajamos para sostener las actividades sociales y económicas”. Comentario de AgendAR: Nos permitimos insistir en que el gobierno debe tomar ya las medidas de cierre transitorio de fronteras y control muy estricto de reingresos al país, como lo piden una parte considerable de la comunidad científica y el sentido común. Además de medidas obvias como postergar por al menos un semestre los viajes de egresados al exterior. Comprendemos la necesidad del gobierno de reactivar la economía, no sólo por razones electorales sino para evitar que se sigan perdiendo trabajos. Pero creer que los viajes internacionales son necesarios es una fantasía irresponsable. Cuando las reuniones del G6 y el G20 son virtuales, es absurdo pretender que empresarios e inversores necesitan encuentros presenciales.China, rica, pero sin agua ni aire
- TORMENTA PERFECTA EN BEIJING (OTRA VEZ…)
Centro de Beijing el 15 de marzo: los habitantes, incrédulos, sacaban fotos, fotos, fotos…
Sin embargo, el desquicio climático planetario hoy por hoy está lleno de círculos viciosos que se realimentan a sí mismos, dice el IPCC (Panel Intergubernamental para el Cambio Climático de la ONU), y por ahora fuera de control de cualquier autoridad humana, nacional o supranacional. Es un tren sin conductor y a la carrera. China se limita a ser la locomotora. La tormenta de polvo y arena del 15 en Beijing recordó los “airpocalypses” de los tiempos del hombre fuerte anterior, Deng Xiaoping. Los jóvenes rurales nuevos aún en la capital se sorprendieron: ignoraban que un cielo pueda ser naranja rabioso. Ese color, que en el código de la Prefectura Nacional Argentina se llama “Naranja Señal” y equivale a un pedido de rescate, en este caso conlleva un mensaje parecido: el viejo Reino del Medio superó hace mucho su “capacidad de porte”, según un concepto básico de los ecólogos. Hablo de científicos experimentales, biólogos especializados en la laberíntica interconexión de los organismos vivientes entre sí y con su entorno físico. No se deben confundir con el vasto arco político de los ecologistas, aunque algunos ecólogos son ambas cosas. E incluso, como científicos, pueden medir la capacidad de porte de distintos modos, o del mismo y sin embargo desacordar sobre ella. Pero China más bien suscita consensos. En capacidad de porte, China está para pedir rescate y jamás lo admitirá. Algo a considerar por Argentina, que está muy debajo de su propia capacidad de porte, cuando negocia con ese país.(Continuará mañana)
Daniel E. Arias
El senador Taiana encabezó un acto por el canal Magdalena y el control de la Hidrovía
Con la participación de legisladores nacionales y de la provincia de Buenos Aires, gremialistas del sector portuario y del transporte fluvial, profesionales ligados a la industria naval y distintas organizaciones comprometidas con el objetivo se realizó ayer un acto en defensa de la soberanía y en apoyo a la apertura del canal Magdalena, en la isla Demarchi, sobre la orilla misma del Río de la Plata.
Tuvo lugar en el predio de la Fundación Azul, un centro de capacitación del SOMU que está ubicado en la ribera del río y que cuenta con un buque escuela propio, el barco Manuel Belgrano. En simultáneo a los discursos, varias embarcaciones -un par de veleros, muchos kayaks y también algún gomón- se acercaron desde las aguas mientras sus tripulantes saludaban y hacían flamear banderas argentinas. El acto tuvo como principales oradores al senador nacional Jorge Taiana, al director del Banco Nación Claudio Lozano, al senador bonaerense Francisco ‘Paco’ Durañona y a los dos impulsores iniciales de la convocatoria, el secretario general del Sindicato de Obreros Marítimos Unidos (SOMU), Raúl Durdos y el director de la Fundación Interactiva para Promover la Cultura del Agua (FIPCA), el dirigente peronista Julio Urien. Los oradores hablaron desde un atril de espaldas al río, entre los colores celeste y blanco y bajo un enorme cartel de hierro que decía «No fondear, a 200 metros cables alta tensión». Todos coincidieron en exigir mayor control público en el transporte fluvial y una recuperación progresiva del rol del Estado con vistas al próximo vencimiento de la concesión (finaliza el 30 de abril) del dragado de las vías troncales del Paraná. Otro de los puntos en común fue el impulso a la apertura del canal Magdalena, franja natural del estuario sur del Río de la Plata que posee una profundidad de 4,50 metros pero que en caso de dragarse hasta los 12 metros abriría una conexión directa entre los puertos fluviales del Paraná con los puertos del litoral marítimo argentino. «El canal Magdalena lo vamos a ganar», aseguró Taiana, a quien varios disertantes le reconocieron que haya promovido desde el Congreso el proyecto del canal Magdalena. «No estamos hablando sólo de barcos, puertos y tarifas: estamos hablando de cómo proyectamos los vínculos de la Argentina en los próximos veinte o treinta años hacia el exterior y del exterior para acá», subrayó el senador. «Tenemos algunos puertos propios tan postergados y otros puertos crecen fuera del territorio nacional y no hacemos más que favorecerlos. Eso explica el debate por el canal de Magdalena y el debate que hemos dado alrededor del decreto 949/2020, que obviamente en nada satisface las expectativas de buena parte del pueblo argentino que quiere defender el interés nacional», aseguró Taiana entre aplausos. La mención crítica al decreto 949/2020 (que delegó en el Ministerio de Transporte la facultad de realizar una licitación pública nacional e internacional para la nueva concesión del dragado y mantenimiento de la vía navegable del Paraná y el Río de la Plata) fue otro de los rasgos comunes del acto: en el mismo sentido se pronunciaron Urien y el delegado general de ATE en la subsecretaría de Puertos y Vías Navegables de la cartera de Transporte, el gremialista y capitán fluvial Oscar Verón.

