La ANMAT aprobó la vacuna de Pfizer en el modo «registro de emergencia»

La ANMAT dio un comunicado anoche: «Esta Administración Nacional informa que, mediante la Disposición 9210/20, autorizó la inscripción en el Registro de Especialidades Medicinales (REM) del producto “COMIRNATY/BNT162b2”, vacuna para el SARS-COV-2 de la firma PFIZER S.R.L. La solicitud de inscripción presentada por el titular del producto se encuadra dentro de lo previsto en el Anexo I- Item 5 de la Disposición ANMAT 705/05, que prevé el registro de vacunas de interés sanitario en emergencias. El producto mencionado presenta un aceptable balance beneficio-riesgo, permitiendo sustentar el otorgamiento de la inscripción y autorización condicional del producto para la indicación solicitada. La misma se otorgó por el plazo de un año contado a partir de la fecha de la presente disposición, bajo la condición de venta bajo receta. Se deberá cumplir con el Plan de Gestión de Riesgo (PGR) establecido para el seguimiento estrecho de la seguridad y eficacia del medicamento y presentar los informes de avance, las modificaciones y las actualizaciones correspondientes ante el Instituto Nacional de Medicamentos (INAME).»

Aerolíneas Argentinas informa que las primeras 300 mil dosis de Sputnik V llegan hoy jueves

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El avión de Aerolíneas Argentinas que irá a buscar las 300 mil dosis de la vacuna rusa Sputnik V parte hoy de Argentina, a las 19,30, y regresará el jueves, a las 10, en el marco del operativo desplegado por el Gobierno nacional para el inició de la vacunación contra el coronavirus. Fuentes de la empresa estatal Aerolíneas Argentinas dijeron que «el total de operación» del histórico vuelo «será de 40 horas. La estadía en el aeropuerto de Moscú, mientras se cargan las dosis, será de alrededor de «cuatro horas o cuatro horas y media». «Las 300 mil dosis vendrán en la bodega del avión, en unos separajes que se llaman termobox, fabricados por DHL que mantienen la temperatura en -18 grados, que es la temperatura que necesita la vacuna». «El procedimiento mantiene en esa temperatura las vacunas durante el viaje y un tiempo más, en alrededor de 72 horas con esa refrigeración». Detallaron que en el avión, un Airbus 330, para poder operarse, viajarán 20 personas: «Serán 10 pilotos en total para cumplir con todas las etapas del vuelo y son un comandante y dos copilotos por tres, es decir son tres tripulaciones completas y uno extra de repuesto, que se denomina back up». Además, apuntaron que «va tripulación, un despachante de carga para coordinar todo el papeleo en Moscú y un despachante operativo que hace todo el peso, balanceo y carga de combustible del avión». «En el regreso el avión vendrá con la comitiva de avanzada que está en Moscú y llegará a Buenos Aires el jueves 24 a las 10 de la mañana».

Sputnik V y AztraZeneca: ¡que vivan los novios!

Sputnik, ¿tomas a ChAdOx como tu legítimo esposo, o esposa, o lo que sea? Estimados, no es chiste: hay alianza para juntar vacunas anti-Covid-19 entre la multinacional británica AstraZeneca y la Universidad de Oxford por una parte, y tres contrapartes rusas: el Instituto Gamaleya, el Fondo Ruso de Inversión Directa y la farmacéutica R-Farm. Y es muy buena noticia, pero sólo pienso demostrar por qué al final de esta nota no muy bondadosa. Sepan los lectores juzgar. La base de este matrimonio temporario entre rivales es un virus del resfrío humano: el Ad26. Es uno de los dos virus más bien inofensivos que forman parte de la vacuna Sputnik V, convenientemente privados de su capacidad infectiva y recombinados como meros transportistas de los genes que codifican el antígeno Spike. Este antígeno es la proteína que usa el virus SARS CoV2 -que oficialmente ya lleva 1,8 millones de muertos en el mundo- para invadir los epitelios de pulmones, corazón, riñones, intestinos y cerebro. El otro virus recombinado del resfrío que también integra la Sputnik es el Ad5. Y éste –por ahora- no suscita interés británico. AstraZeneca, como decenas de otras farmacológicas, basó su vacuna en un único virus del resfrío, también despojado de su potencial infectivo y usado como vehículo de entrega de los genes del antígeno Spike. Entre las 8 plataformas tecnológicas vacunales distintas, la más frecuente ha sido este combo: adenovirus + genes del Spike. Ambas vacunas, la Sputnik y la ChAdOx, parten de un problema común: usan  adenovirus rediseñados que penetran en las células respiratorias humanas para liberar su carga genética y hacerlas producir brevemente el antígeno Spike. Pero luego los virus no se reproducen dentro de cada célula invadida. Todas las muchas (demasiadas) farmacológicas que optaron por plataformas de adenovirus + genes del Spike limitan así el riesgo de seguridad que supondría un vector vivo. Pero lo hacen a un costo: el pinchazo no suscita un verdadero resfrío infectivo, capaz de generar una producción importante y sostenida durante del antígeno durante los días que toma curarse de un catarro. No hay catarro real, sólo -y a veces- un síndrome paragripal livianito. Y por esto, ambas vacunas la Sputnik y la ChAdOx, necesitan de una dosis de refuerzo a las 3 o 4 semanas. Y esto lleva al segundo problema común: la dosis de refuerzo inevitablemente se encuentra con un sistema inmune “vacunado” contra el virus usado como carrier, o vector, sea cual sea. El vacunado está inmunológicamente en pie de guerra contra la vacuna. La originalidad rusa para sortear este problema es usar dos adenovirus distintos, para que el segundo no sea destruido por la respuesta inmunológica causada por el primero. La originalidad británica, en cambio, fue usar un virus del resfrío de los chimpancés, contra el que los humanos presuntamente no tenemos inmunidad previa. De ahí el rarísimo nombre de la vacuna de AstraZeneca, ChAdOx, acrónimo de Chimpanzee Adenovirus Oxford. El que no corre, vuela Cada una de estas apuestas por separado parece haber funcionado bastante, pero no en un mundo farmacológico tan competitivo, y con un mercado tan enorme como la población humana. AstraZeneca terminó sus estudios de fase III con una vacuna, la ChAdOx, que mostró una eficacia mediocre ( menor al 70%, y en áspera discusión) si se la compara con la que reclaman Pfizer y Moderna (subrayo, reclaman). Son las dos empresas cuyas fórmulas ya fueron licenciadas por la FDA (Food and Drug Administration), la agencia reguladora de medicamentos de los EEUU, y la EMA (European Medicament Agency). Sus eficacias son superiores presuntamente al 90%. En su comunicación, la agencia rusa Tass marca esta colaboración como una victoria propia: Inglaterra pide ayuda a Rusia para mejorar su fórmula. Pero si Rusia la concede graciosamente es porque tal vez también la necesita: como dijo el presidente Vladimir Putin (y lo dijo), todavía no sabemos si la Sputnik funciona bien en la población que más la necesita: la de los viejos. Occidente se quedó reverberando, encantado, con esa afirmación. Tass acaba de salir al ruedo afirmando que sí, que la vacuna rusa funciona joya nunca taxi y para toda edad. La Argentina no es un mero testigo de estos hechos, porque apostó tempranamente a ser fabricante de la ChAdOx cuando esta fórmula parecía destinada a un licenciamiento tan rápido como las de Pfizer y Moderna. Era el modo más lógico de estar en los primeros en recibirla, y sigue siéndolo. Hasta hoy, La ChAdOx es la única vacuna con 10 productores de medicamentos genéricos en distintos países del mundo, contratados por AstraZeneca para llegar a 2860 millones de dosis, y aún así se quedan cortos porque tienen pedidos por 3210 millones. El Ministerio de Salud argentino también inició negociaciones con Rusia, para no apostar a un único caballo, y lo bien que hizo porque el pingo británico aflojó la carrera en la recta final. El panorama argentino pintaba casi bien. Incluso, en una salida de closet inusual para la endogámica farmacología rusa, el Instituto Nicolai Gamaleya, autor intelectual de la Sputnik V, publicó nada menos que en «The Lancet» (la revista de medicina clínica más antigua del mundo, y una de las 4 mejores) sus resultados de fase I y fase II, lo que anticipa probable publicación de la fase III cuando ésta termine. Y en este cuadro, la semana pasada no viene el presidente Putin a contestar a un periodista, en rueda de prensa, que él todavía no estaba vacunado con la Sputnik porque los estudios sobre población mayor de 60 no estaban completos. Putin hizo parte de su carrera en la KGB. Por formación y profesión, no adolece de ataques imprevistos de sinceridad y/o piedad: son incompatibles con ser primer ministro, aquí, en Rusia y en todas partes. Pero lo que dijo es probablemente verdad sin maquillaje: los resultados de la Sputnik en viejos quizás se den en los últimos días del año. Y es que para que los números tengan alguna potencia estadística y capacidad de resolución con el Covid, que es un bicho fundamentalmente mataviejos, en una fase III necesitás un subgrupo mayor de 60 muy sobrerrepresentado, es decir que exceda totalmente la proporción de veteranos propia de la pirámide etaria. ¿Por qué? Respuesta: porque la respuesta inmunológica de nos, los Tercera Edad (quien escribe esto admite 67 pirulos), es menor, pero además, un poco errática: ante un virus novedoso como el SARS CoV2 los veteranos somos propensos de pasar de una cierta anergia inmune a esos arrebatos locos y letales llamados «tormentas de citoquinas», en las que nuestros linfocitos T8 “natural killers” destruyen nuestros pulmones, corazones, riñones o intestinos en una llamarada inflamatoria. De la que si te salvás, no es imposible que quedes averiado y con secuelas para el resto de la zafra, y una expectativa de vida disminuida. Por algo la edad promedio de muerte por Covid19 en Argentina anda por los 73 años. Para saber si una vacuna protege a los viejos necesitás un grupo muy grande de ellos y un seguimiento cronológico mayor. Los rusos se están atrasando con esta parte crucial del estudio, que es la que te va a decir si la vacuna es un salvaviejos y no un factor mataviejos adicional. O ni una ni otra cosa, porque no mueve el amperímetro. Una de tres. Pero no está mal que se atrasen con esto. Lo malo sería que se adelanten con un bolazo optimista. Como vienen haciendo casi todos los demás (con alguna honrosa excepción). Porque si entrás, oh, lectora o lector, en comparaciones odiosas, todos los estudios de fase III de Pfizer, Moderna, AstraZeneca (y siguen las firmas de todas las grandes finalistas de fase III), están deliberadamente subrrepresentadas en veteranos, como para que los números de efectividad den más bonitos. No creo que esas cifras gloriosas mayores de 90% en eficacia que reclaman Pfizer y Moderna se mantengan en la rugosa realidad. Esos «trials» de fase III tienen cantidades de mayores de 60 a lo sumo proporcionales a las pirámides etarias de los sitios adonde se hicieron. Y si te fijás bien, uno de los dos grandes atractivos de hacer fases III en países pobres es que cuestan menos en dinero, pero además, je, je… hay menos gente que peina canas. No hay estados de bienestar, ni grandes aparatos de salud pública. De modo que los habitantes son menos propensos a llegar a edades bíblicas. Por sus desmanejos estadísticos, AstraZeneca se ligó una tarjeta amarilla en la FDA. ¿Por qué? A comienzos de mes Pfizer y Moderna salieron con esta novedad de dar resultados parciales mayores al 90% con los trials aún no terminados. ¿Para qué lo hicieron? Más allá de autobombo y generar clientes, para el viejo juego de comprarse acciones propias baratas horas antes de los respectivos «press releases» y luego de publicados los mismos, vender esas mismas acciones muy caras. Sólo el CEO mundial de Pfizer, Albert Bourla, con esta manganeta, hizo U$ 5,6 millones en un día. Como dicen en Córdoba, la docta: “Estos muchachos embarazan a un canguro al trote”. AstraZeneca no tenía previsto dar preliminares aquella semana, pero como una de tres en el pelotón líder en rumbo hacia el licenciamiento, se vio obligada a hacerlo para no parecer menos que Pfizer y Moderna. Y ahí se destapó que uno de sus muchos trials, el de Gran Bretaña, sobre 9000 casos contenía un subgrupo de voluntarios hecho «ad hoc» para dar resultados espectaculares, de arriba del 90%, ése que «por error de fabricación» (haceme reír) empezaba con media dosis en lugar de una dosis entera, y 21 días después con una dosis entera y como Dios manda. Lo interesante es que ese subgrupo excluía en sus 3000 participantes a todo mayor de 55 años. Fuchi, vejestorios. En el gremio eso se llama «cherry picking», elegir las cerezas, dibujar cifras finales mediante la creación de grupos no representativos de la realidad clínica de la población. Y lo de testear ese grupo tan candorosamente juvenil con una media dosis suena a averiguar, de paso y cañazo, si se puede atender a más clientela con menos gastos. Ojo: no da para la crítica feroz, porque AstraZeneca es la única fabricante que decidió vender su fórmula al costo rabioso: como multinacional relativamente joven, corre esta carrera por el bronce, no por el oro. “The Mail”, en Australia, como ejemplo de la reacción de la prensa anglófila, dio una interpretación muy benigna del asunto, en la que los anglos son “gentlemen” incapaces de cuchipandas estadísticas. Dice este diario de la ChAdOx: “La MHRA (Medicines and Healthcare Regulatory Agency, nombre de la autoridad regulatoria británica), deberá decidir a cuál régimen de dosis aprueba la vacuna . “La dosis completa se testeó en casi 9000 voluntarios, incluidos los mayores de 55. “Pero el régimen de media dosis y luego dosis completa, que parece haber sido más efectiva contra el virus, se testeó solamente en menos de 3000 voluntarios, ninguno de ellos mayor de 55”. Pero EEUU no es el Reino Unido: tiene farmacológicas propias a defender. Cuando en la FDA le tocaron silbato a AstraZeneca por “cherry picking”, la firma británica se vio obligada a recular en chancletas y dar un promedio de efectividad más realista para todos sus estudios, del 62%. Pero aún así esa cifra es un trabajoso dibujo matemático, y bien podría ser que el número real sea más alto o más bajo: sigue en discusión. De eso nos enteraremos a la larga, tal vez, porque AstraZeneca parece enredada en sus propios manejos de RRPP. Y es que el problema no es hacer trampa, el problema es que te agarren. De modo que en una interpretación benigna, los rusos están esperando tener suficientes resultados de suficientes viejos. Y ojo, no sobran viejos en la ex URSS. Allí la expectativa de vida masculina bajó de 71 años a 50 en 1991, tras el derrumbe y desaparición de la salud pública gratis, y fue repuntando laboriosamente hasta 58. Los veteranos del noble sexo masculino que se obstinan en sobrevivir en la Rusia actual, falta de paracaídas sanitario, a veces están bastante averiados. Mientras tanto, los del Fondo Ruso de Inversión Directa, futuros exportadores de la Sputnik V, están vacunando a troche y moche a gente más joven y de menor riesgo, pero muy contagiosa porque está en plena actividad económica, empezando por el propio personal de salud. Lo cual es al menos un modo indirecto probablemente eficaz de proteger a los rusos viejos: deprime la circulación viral comunitaria. En una interpretación más despiadada, los rusos dieron sus resultados preliminares gloriosos sin viejos porque las cifras reales les habrían dado bastante menos gloriosas, como casi todos los gigantes farmacológicos de Occidente. Es decir, 91,4% de efectividad, a contárselo a tu abuela, si la bábushka sigue aún en este valle de lágrimas. El matrimonio explicado a la luz de la situación general
Moscú. Participantes en la firma de un memorando de intenciones sobre la prevención de la nueva infección por coronavirus COVID-19 entre el Centro Nacional de Investigación de Epidemiología y Microbiología de Gamaleya, AstraZeneca, el Fondo Ruso de Inversión Directa (RFAI) y R-Pharm durante una reunión vía videoconferencia con el presidente ruso Vladimir Putin. Alexey Nikolsky / Servicio de Prensa Presidencial Ruso / TASS
Cuando los rusos den por fin los resultados reales de la Sputnik y los publique seguramente «The Lancet», con o sin crítica devastadora acompañante, a esa altura de las cosas va a haber cerrado contrato con el Fondo Ruso de Inversión Directa Dios y María Santísima, porque la demanda insatisfecha del mercado mundial promete ser terrible. Los paises ricos, que representan el 14% de la población mundial, ya se apropiaron por contrato del 55% de las dosis disponibles en 2021. Canadá, con apenas 37,59 millones de habitantes, tiene compradas dosis de distintas vacunas “top” para más de 400 millones. O los canadienses planifican multiplicarse como conejos en 2021, o se viene gran reventa gran. La dificultad para manotear dos dosis de la vacuna que venga en 2021 se deduce no sólo de la insuficiente planta mundial de fabricación de genéricos con normas GMP (Good Manufacturing Practices) como sí las tienen Corea del Sur, la India o la Argentina. El problema de abastecimiento se prolonga con el embudo logístico aéreo: el 50% de los medicamentos, en situación de pre-pandemia viajaba intercontinental en las bodegas de equipaje de las flotas de pasajeros, cuya frecuencia de vuelos bajó un 90%. La flota aérea puramente carguera de firmas de mensajería como UPS, FedEx, DHL y similares, formada mayormente por viejos Jumbos 747, no tiene suficientes aviones como para rellenar este bache. Pero además carga con el pecado original de operar sólo entre grandes aeropuertos nodales o «hubs». Le falta capilaridad aeronáutica para llegar directo por aire a ciudades medias o chicas y del campo ni hablemos. Por lo cual en esta pandemia, “la última milla” previa al pinchazo, como se dice en la jerga, se hará sobre ruedas, incluidas las de bicicleta. Y como la mayor parte de las vacunas a distribuir en 2021 serán codificantes a ARN como las de Moderna o Pfizer, o con adenovirus como carriers, hará falta frío, mucho frío. Que hoy no existe. Habrá que improvisar cadenas aeronáuticas o terrestres de frío sin quiebres entre los grandes hubs aéreos y los destinos finales de las vacunas. En el caso de Pfizer, estamos hablando de fríos estrambóticos, 70º C bajo cero, como sólo los hay en los valles secos de la Antártida Occidental, y en algunos días. Ésta es la vacuna por la que se echan ceniza en el cabello algunos colegas míos con los que evito aparecer en foto, si puedo, mientras putean al gobierno nacional por no haberla comprado a como fuera. Los gobiernos, incluso los ricos, hoy se abrazan a los tobillos de las farmacológicas, y les pagan un riñón a cambio de abastecimiento rápido. Con las vacunas se viene una suma de cuellos de botella en serie, que según el Science Times de hoy, para los países de bajos ingresos se mantendrá hasta 2024. Lo difícil en 2021 entonces, no será conseguir simplemente alguna vacuna bien licenciada, que casi no hay una que pase una auditoría normalmente exigente, como admite el British Medical Journal en un artículo de Peter Doshi, su sub-editor, el 21 de Octubre. Lo difícil va a ser conseguir alguna vacuna, punto. Doshi muestra que en la Big Pharma casi nadie está haciendo lo que hay que hacer, es decir laburar con grupos deliberadamente GRANDES de viejos e intentar que se contagien menos y se mueran menos. Para mostrarlo, compara los “endpoints”, es decir las metas finales, de los estudios de Moderna, Pfizer, AstraZeneca en EEUU y en el Reino Unido, y los de las firmas chinas Sinopharm y Sinovac: ninguno se propone reducir los casos severos o la transmisión entre personas. Los estudios mencionados se limitan a tratar de prevenir los casos sintomáticos, punto. Nadie los acusará de excesivamente ambiciosos. Pero además, tienen criterios de exclusión rígidos: no toman adolescentes, embarazadas, madres lactantes, o pacientes inmunocomprometidos. Lo que deja picando la pregunta siguiente: ¿quién que sea mayor de 60 no está siquiera un poco inmunocomprometido? Los laboratorios mentados evitan también la molestia de armar subgrupos que aúnen la antigripal de 2020 o la de 2021 con sus fórmulas anti Covid19. La antigripal es supuestamente obligatoria para mayores de 60 en cualquier país con algún sistema de salud no muy homicida, o por construir algún día, o destruido por ajuste. Por ello, la antigripal forma parte del paisaje inmunológico de las masas protegidas por algún estado de bienestar, siquiera residual. Entonces, sí o sí hay que ver si se arman interacciones buenas o malas o nulas entre ambas fórmulas. En suma, que «Big Pharma» está licenciando sus fórmulas con estudios de fase III deliberadamente faltos de potencia estadística para dar pronósticos certeros de efectividad sobre la Tercera Edad. Y para no ser colgadas de una viga, acusadas de atrasar la vacunación universal, las agencias reguladoras de medicamentos evitan hablar del tema. Si el problema no es hacer trampa, sino que te descubran, en el juego actual nadie descubre a nadie: sería sumamente inconveniente. Los únicos que incurrieron en esta política de relativa sinceridad con ese incordio estadístico que somos los viejos fueron los de Johnson y Johnson con la vacuna que le compraron a Janssen, laboratorio holandés. Tienen un estudio internacional de más de 60.000 voluntarios (duplican al de Moderna) con gran sobrerrepresentación de Tercera Edad, metodológicamente inevitable si querés números que sirvan para algo. Y significativamente, por ahora, Johnson y Johnson parecerían no interesados en dar cifras preliminares o llegar a licenciamiento regulatorio este año. Interpretación benigna: los de Johnson van a entrar el ruedo tarde, y con cifras menos espectaculares pero más sólidas, y para quedarse un tiempo de años, porque saben que esta peste no va a desaparecer rápido. Su mercado los va esperar: la demanda insatisfecha de vacunas por problemas de «scale up» de fabricación y de cuellos de botella logísticos seguirá incordiando a la Humanidad hasta bien entrado el 2022, y a los países pobres, hasta 2024. Por ahora, destacan en su esfuerzo por no destacar del pelotón de punta, y eso lo miro con cierta simpatía. Pero además, y esto a título personal, creo que se va a generar un segundo mercado de gente que, con o sin cobertura social, a bolsillo propio, quiera una segunda vacuna «de refuerzo» con una fórmula de otra marca. Y eso sucederá porque dentro de un año las cifras de protección real de las primeras en licenciar van a estar muy desinfladas por el choque contra la realidad, que es espinosa: o está llena de países pobres sin cadenas de frío, o de países más desarrollados pero con población avejentada. Planeta Pfizer, ese mundo ideal, casi no existe, aunque tantos de mis colegas quieran ser sus habitantes. En fin, lectora o lector con canas, creo que te podés poner tranquilo la vacuna Sputnik V. Lo que hasta fin de año nadie va a saber es si sirve en nuestro grupo etario, el de los mayores de 60. Probablemente sirva, pero no sea una cifra «Wow», como las que exhiben por ahora Pfizer y Moderna, y subrayo con maldad la palabra «ahora». Habrá que ver si las cifras gloriosas se sostienen. Lo que veo, de acuerdo al descuido de normas de distanciamiento y uso de barbijos entre pibes y adultos, aquí en los bares y cervecerías de Baires, es que el virus ya vuelve a circular entre nosotros en cantidades torrenciales. El veranito porteño y bonaerense, especialmente en las playas, va camino de ser una rampa de contagios. No veo por qué usar el futuro del indicativo: ya está sucediendo. Entiendo que mi destacado colega Joaquín Morales Solá y los periodistas de Clarín formados a su sombra tengan gran simpatía por vacunas de logística algo criogénica, pero tan buenas para la Tercera Edad. Entiendo que le echan veneno a la tinta no por placer sino por trabajo: deben socavar al gobierno. Que se presta dócilmente a ello porque hace meses que con la pandemia ya no pretende gobernar y permite que intendentes y gobernadores hagan la suya, al estilo yanqui, y con resultados inevitablemente parecidos. Parafraseando a mi jefe, Abel Fernández, esto podría llamarse «federalismo chabón». Ni un poquito de autoritarismo sanitario alemán o toque de queda francés, che. Y lo bien que vendría… En este contexto mundial y nacional, la idea de AstraZeneca y el Instituto Gamaleya de “juntar las pilchas” me parece excelente. El bien ruso codiciado por la firma británica es el adenovirus Ad26 de la fórmula Sputnik. Ignoro cómo lo usarán, y no lo han dicho. Si sirve para una vacuna más efectiva en todo el arco etario, o incluso para un cóctel de tres virus (uno de ellos, de chimpancé) que logre funcionar a dosis única, entonces que vivan los novios. Creo también que cuando los brillantes números iniciales de todas las fórmulas “de primera línea” empiecen a desinflarse a pura realidad, vamos a ver más de un casorio semejante, de cónyuges unidos no por amor sino por el espanto. Y creo también que ante una pandemia que promete durar, y un virus que -como todos los de ARN- muta rapidísimo, aquí necesitamos algunas vacunas no recombinantes, de diseño y fabricación propias y baratas, y dirigidas contra otros antígenos virales que no sean el Spike. No entiendo por qué las fórmulas de las Universidades Nacionales del Litoral y de San Martín, ayudadas por el MinCyT para sus fases preclínicas, no están recibiendo apoyo del MinSal para iniciar estudios de fase. Y justamente porque por ahora estamos todos durmiendo sin frazada en este mundo, aunque creamos que no, vos mostrame una Sputnik V este verano, que me tiro de palomita sobre ella.

Daniel E. Arias

Aumenta la tasa de contagios en la Capital Federal y el área metropolitana

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¿El Area Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) transita un simple y circunstancial efecto rebote o es el comienzo, todavía tímido, de un posible rebrote de coronavirus? La diferencia entre los nombres es de sólo una letra, pero significa muchísimo. Cuando el mundo se pone en alerta por la circulación de una nueva cepa de Covid-19, en la Argentina la vieja cepa vuelve al acecho. Al ministro de Salud de la Ciudad, Fernán Quirós, se le hace cada vez más difícil amortiguar con palabras, en sus conferencias de prensa, lo que las cifras de contagios muestran con claridad: un incremento de casos tanto en la Ciudad como en todo el AMBA. Hace seis días, Quirós habló de “meseta”. Hace tres días, dijo que había un “pequeño aumento”. La realidad muestra que la curva no sólo detuvo su descenso, sino que a partir del 9 de diciembre crece y el promedio de la suba es alto. El dato enciende las alarmas en vísperas de las Fiestas de fin de año. Según las cifras oficiales de registros de infecciones de las últimas cuatro semanas, en la semana comprendida entre el domingo 13 de diciembre y el sábado 19 hubo en la Ciudad un total de 3.132 casos de coronavirus, esto es un 48% más que la semana anterior. En la Provincia, en el mismo periodo hubo un incremento intersemanal del 79%. En todo el país, el alza fue del 21%. Esta última semana, que concluyó el sábado, marcó un quiebre con respecto a la aludida “meseta de casos”, a la que se había llegado luego que el país lograra superar su primer pico de contagios y la curva comenzara a descender. Ahora la tendencia cambió. Y en estos últimos 12 días del último mes del año se consolidó: ¿cuál fue el motivo? No hay certezas, pero hay indicios. Luego del 9 de diciembre ocurrieron varios hechos que, sumados, pueden haber determinado este resultado. Por un lado, el regreso de los turistas de la Costa y de otros destinos luego del fin de semana largo. Si bien hubo un operativo de testeos en el ingreso a la Ciudad, la efectividad de los mismos no está del todo clara: por un lado, porque dependen de la buena voluntad del turista, de acercarse y hacer efectivamente el test; por otro, porque alguien que se ha contagiado no necesariamente debe dar positivo si aún no ha desarrollado síntomas. Al fin de semana largo se sumaron los festejos de los hinchas de River por el aniversario del triunfo en la Copa Libertadores frente a Boca, en 2018. Y también, el 11 de diciembre, las concentraciones masivas frente al Congreso cuando la Cámara de Diputados le dio media sanción a la legalización del aborto. El velorio de Maradona, en cambio, y a pesar del recordado descontrol, no parece haber impactado sensiblemente en las cifras. Aquello fue el 27 de noviembre y en los días posteriores no se registró una suba importante. Aunque es cierto que los síntomas pueden ocurrir hasta unos diez días después de que las personas toman contacto con el virus. En la provincia de Buenos Aires, durante la última semana se registraron 16.834 casos, cuando la semana inmediatamente anterior había habido 9.401. Se consultó a las autoridades cuál es el valor actual del R bonaerense en este momento (el índice que informa la velocidad exponencial a la que el Covid se replica) y se encontró con una respuesta sorpresiva: “No seguimos el R”. Es decir, hasta hace poco se seguía, pero al parecer ya no. En la Ciudad aún no informaron cuál es el R actual. Tanto en la Capital como en el Conurbano el R había caído en los últimos dos meses por debajo de 1. Esto significa, que un infectado contagia a menos de una persona (en términos estadísticos). Si el R el 0,9, quiere decir que diez infectados contagian a 9. Por eso, cuanto más bajo es el R, menor velocidad de contagio tiene el virus. Seguir ese dato es clave para anticiparse a un posible rebrote. Los datos del AMBA son diferentes a los nacionales: de hecho, a nivel país durante la última semana hubo un 12% menos de casos que hace un mes: 42.222 contagios, contra 47.553 en la semana desde el 22 al 28 de noviembre. En la semana comprendida entre el 6 y el 12 de diciembre se había registrado un piso de 34.690 casos. Estos datos se conocen mientras se espera que la vacuna rusa contra el coronavirus llegue a la Argentina. En el caso que efectivamente desembarque en los tiempos anunciados y la Anmat dé su recomendación para aprobarla y aplicarla, las escasas 300 mil dosis que serían las primeras en llegar tampoco serían la solución ante un eventual rebrote. El presidente de la Sociedad Argentina de Infectología y asesor presidencial, Omar Sued, ya había manifestado pocos días atrás su preocupación por las recurrentes concentraciones de personas en la vía pública. Pero hizo hincapié, sobre todo, en el mayor peligro que representan las reuniones sociales sin los cuidados debidos. El martes pasado, la cumbre de ministros de Salud convocada por el jefe de Gabinete, Santiago Cafiero, fue otra señal de preocupación. Aunque el objetivo de esa mesa, visto el saldo, se centró más en la intención de reinstalar el tema de los contagios en la agenda que el de tomar medidas concretas para contrarrestarlos. Un dato no menor es que por el momento la cantidad de camas de terapia intensiva ocupadas aparece controlada, en el orden de las 3.500 plazas. Aunque también se sabe que esa demanda ocurre con el delay propio que impone la lógica de la enfermedad: las complicaciones en los cuadros de coronavirus suelen ocurrir un tiempo después de declararse. Ahora, la preocupación pasa por las fiestas de Nochebuena y Año Nuevo, cuando la mayoría de los argentinos se reúna con familiares y amigos. De ahí la insistencia oficial en la importancia de que la gente respete el aislamiento durante los días previos a esos encuentros y en mantener las medidas de prevención durante las horas que dure la comida y el brindis.

Lanzan el Programa «10 mil voluntarios para la vacunación»

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Integrantes de las carreras de salud en 54 universidades nacionales se capacitarán para poder participar del proceso de vacunación más grande de la historia del país.

El ministro de Salud de la Nación, Ginés González García, lanzó el programa 10 mil Voluntarios para la vacunación contra COVID-19 en todo el país que contará con la participación de integrantes de universidades nacionales que estuvieron desarrollando distintas tareas durante la pandemia. “Estos 10.000 voluntarios van a estar como apoyo de esta campaña masiva de vacunación sin precedentes. Estamos preparándonos para el gran desafío”, afirmó el ministro quien agregó que Nación está trabajando con todas las provincias para lo que será el operativo. Los voluntarios de carreras de salud y de otras de 54 universidades que forman parte del programa de Acompañamiento Territorial Integral del Voluntariado Argentino se formarán para participar en el proceso de vacunación a través de las capacitaciones que brindará la Dirección de Enfermedades Inmunoprevenibles (DICEI). Será a través de la plataforma de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) gestionada por la Dirección Nacional de Talento Humano del Ministerio de Salud. Desde Chubut, el secretario de Calidad, Arnaldo Medina destacó el impacto del programa ACTIVAR en los operativos territoriales de búsqueda activa de casos de COVID-19 ya que “cuando se incorporó a la universidad pública con sus voluntarios fue un antes y un después”. Además, indicó que “hay una gran voluntad de las autoridades de las facultades de que el voluntariado universitario participe en esta campaña”. Por su parte, el secretario de Políticas Universitarias, Jaime Perczyk, afirmó: “Queremos participar. Creemos que los universitarios tienen que ser una parte activa para acompañar todo el proceso de vacunación”.

La sonda china Chang’e-5 trajo rocas lunares a la Tierra después de 44 años – Videos

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La sonda Chang’e-5 recolectó las primeras muestras de suelo de la Luna desde que lo hiciera la misión Luna 24 de la Unión Soviética en 1976. La cápsula de retorno aterrizó el jueves 17 en la Región Autónoma de Mongolia Interior, en el norte de China, antes de ser trasladada a Beijing.

La sonda china Chang’e-5 recolecta y sella muestras de suelo y rocas lunares. Su lanzamiento se llevó a cabo mediante el cohete portador Changzheng 5, o Larga Marcha 5, desde el centro de lanzamiento espacial más meridional de China, el de Wenchang, ubicado en la costa noreste de la isla de Hainán. La Administración Nacional del Espacio de China entregó el sábado 19 a la Academia de Ciencias de China los 1.731 gramos de muestras lunares recolectados por la sonda Chang’e-5 para su posterior investigación. La ceremonia fue presidida por el viceprimer ministro chino Liu He y contó con la participación de más de 80 invitados, entre ellos científicos e ingenieros de la misión. Las muestras lunares se transfirieron al Observatorio Astronómico Nacional para estudios adicionales. Allí se llevará a cabo el almacenamiento, análisis e investigación de las primeras muestras recolectadas por el país asiático en el satélite natural de la Tierra. El subdirector de la Administración Nacional del Espacio, Wu Yanhua, anunció que su país compartirá con los investigadores de otros países sus datos y muestras del suelo lunar. China se ha convertido en el tercer país en traer a la Tierra muestras del satélite natural, después de que décadas atrás lo hicieran EE.UU. y la URSS. Durante su misión, la sonda Chang’e-5 desplegó la bandera del país asiático en la Luna.

La AFIP habilita las consultas por la devolución del 35% a la compra de dólar ahorro

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La AFIP habilitó desde este lunes el servicio para consultar a través de la web las percepciones por la devolución del recargo del 35% por el adelanto de Ganancias aplicado sobre la compra de dólar ahorro y los gastos en moneda extranjera abonados con tarjetas de débito o crédito. Es un primer paso para el trámite que los usuarios deberán completar antes de abril del año que viene, informando al organismo oficial sobre las compras de dólar ahorro realizadas entre el 15 de septiembre y el 31 de diciembre y pedir la devolución de ese impuesto en el caso que corresponda. Con el refuerzo del cepo cambiario, el 15 de septiembre se estableció un recargo adicional sobre la compra del dólar ahorro. Al 30% que ya existía por el impuesto PAIS se le agregó una retención del 35% a cuenta de Ganancias. Es la devolución de ese 35% adicional lo que se empieza a consultar ahora. Lo que la AFIP habilitó hoy a través de la resolución 4885, publicada este lunes en el Boletín Oficial, es la consulta para que cada contribuyente pueda ver cuánto le retuvieron a cuenta de este impuesto. Ya el año próximo se podrá seguir el trámite y pedir que se concrete la devolución de lo abonado a cuenta de Ganancias. La devolución no podrá exceder el monto total del impuesto que se le retuvo en 2020. La normativa implementada a mediados de setiembre estableció que cuando los anticipos realizados por un individuo superen el monto correspondiente a ingresar por los impuestos a las Ganancias y sobre los Bienes Personales, el excedente será reintegrado. A través de la resolución 4885 la AFIP realizó algunas modificaciones a la norma que establece el régimen de retenciones que deben aplicar los empleadores cuando pagan las remuneraciones a sus trabajadores. “Resulta necesario incorporar la referida percepción entre los conceptos que, habiendo sido informados por los beneficiarios de las rentas aludidas, deben ser oportunamente computados por el agente de retención en la determinación del impuesto a retener”, indicó el organismo que encabeza Mercedes Marcó del Pont. Así los empleados en relación de dependencia podrán consultar en la página web de la AFIP en la pestaña del servicio “Mis retenciones” el estado de reporte de esas percepciones. Y acceder mediante clave fiscal al servicio “Siradig-Trabajador” para completar el formulario F572web, que es el que mensualmente se utiliza para realizar las deducciones de Ganancias (tanto cargas de familia, alquileres o intereses de créditos hipotecarios, servicio médico, etc). Allí deberán ir al apartado “Otras retenciones, percepciones, pago a cuenta) para informar sobre lo retenido por los bancos. Los monotributistas, trabajadores en relación de dependencia y jubilados que realizan compras de moneda extranjera pero no están alcanzados por Ganancias y Bienes Personales, también podrán solicitar el reintegro de la percepción. Pero ese servicio será habilitado recién en enero. «El organismo realizará validaciones y controles sistémicos para constatar la validez de la solicitud. Cuando corresponda, el reintegro se realizará directamente en la cuenta bancaria del contribuyente», indica la resolución. Observación de AgendAR: Debemos decir que esta información, producida por la AFIP, ha provocado numerosas quejas de contribuyentes, y contadores, diciendo que es confusa y que no puede encontrar estos elementos en la página de la AFIP. Como ha sucedido en otros casos, la AFIP deberá explicar mejor el procedimiento, con la ayuda de un video didáctico.

Argentina, al igual que otros países, suspende los vuelos desde y hacia Gran Bretaña

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El Gobierno argentino suspendió los vuelos desde y hacia Gran Bretaña por la aparición de una nueva cepa de coronavirus en ese país. La medida comenzará a regir desde hoy lunes. Esta decisión ya la habían tomado varios países de la Unión Europea y del resto del mundo, ante la aparición de la nueva cepa, que, se afirma, es 70% más contagiosa que la que circula en la mayor parte del planeta, aunque no es más mortal. El último vuelo desde Londres llega hoy a las 9 de la mañana a Ezeiza y los pasajeros, junto a la tripulación, deberán cumplir una cuarentena de siete días, una vez que acrediten los requisitos exigidos para el ingreso al país: un test de PCR con resultado negativo y un seguro COVID. Es el vuelo BA245 de la empresa British Airways, que ya está en su ruta. Todos los demás vuelos programados están suspendidos.

Qué se sabe de la nueva cepa del covid que se extiende en Inglaterra

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La nueva cepa del coronavirus SARS-CoV-2 que avanzó a gran velocidad en el sur de Inglaterra, llevó a imponer una cuarentena estricta y dejará a los habitantes de esa región sin festejos de Navidad, puso a virólogos de todo el mundo en pie de alerta. También en la Argentina, la tienen bajo su lupa.

Aunque todavía hay muchas preguntas sin respuesta, según los datos difundidos por el equipo que asesora al primer ministro británico, Boris Johnson, esta variante (denominada B.1.1.7) se transmite un 70% más rápido que la conocida y ya es responsable del 62% de los nuevos casos confirmados de Covid-19. Sin embargo, los datos con los que se cuenta hasta ahora no permiten afirmar que produzca cuadros más graves o mayor mortalidad. (Ayer, el ministro de Salud británico, Matt Hancock, afirmó que la nueva cepa del coronavirus que registra el país en esta segunda ola está «fuera de control». Así justificó el confinamiento de Londres y parte de Inglaterra.) Esta cepa presenta 23 mutaciones (o «erratas» en las 30.000 letras que componen el texto genético del microorganismo); específicamente, en la proteína S del virus, que se encuentra en la corona y se une a los receptores celulares para permitirle el ingreso a las células del anfitrión. Esta proteína es también la que utiliza la mayoría de las vacunas en desarrollo para promover la respuesta inmune. Los científicos todavía no pudieron establecer dónde se originó. «Es muy difícil saberlo, principalmente por lo distante y divergente que es con respecto a las secuencias disponibles relacionadas (este linaje tiene 14 variantes), lo que las agrupa lejos de otros virus descriptos -explica Humberto Debat, virólogo del INTA. «Por otro lado, los virus más similares a esta variante detectados hasta el momento corresponden a aislamientos de Inglaterra, Gales y Escocia, por lo que el origen podría ser en el mismo Reino Unido. Es importante destacar que ese país secuenció el 45% de todos los virus SARS-CoV-2 disponibles en el planeta (126.000 de los 274.000 totales), por lo que podría haber sesgos muestrales que distorsionen los árboles evolutivos (es decir, que se parezca a otros virus de Gran Bretaña porque casi todo lo secuenciado es de allí)». Todos los virus mutan y la B.1.1.7 no es la primera variante detectada en el SARS-CoV-2. A poco del comienzo de la pandemia, emergió otra llamada D614G, que aumentaba moderadamente la transmisibilidad. En el verano nórdico surgió otra en España que se expandió al resto de Europa. En noviembre, Dinamarca ordenó sacrificar millones de visones tras detectar en 12 seres humanos la Y453F, que se había extendido por las granjas de cría de esos animales y que estos habían adquirido de sus cuidadores. La que preocupa más en este momento es la que ocasionó un brote en Sudáfrica, llamada 501.V2. «Se está dando algo similar a lo del Reino Unido -comenta Debat-: una variante muy distinta que de pronto aumentó drásticamente la prevalencia. Tiene algunas mutaciones en común con la británica, aunque de origen independiente».

Casos importados

Para Debat, la Argentina no está a salvo del ingreso de la B.1.1.7. «Aunque en Gran Bretaña se movieron rápidamente ordenando aislamiento total y diversos gobiernos restringieron el ingreso de personas provenientes de esa zona, la nueva variante surgió a finales de septiembre y tuvo tiempo de diseminarse por Europa y, eventualmente, por el resto del mundo. Ya se detectó un caso importado de Gran Bretaña en Australia, y a medida que se secuencie más, aparecerán otros. Probablemente esté circulando mucho, solo que no la estamos viendo». (También se detectó en Italia, en un viajero recientemente llegado de Londres). Por su parte, la viróloga Andrea Gamarnik, investigadora del Conicet en el Instituto Leloir, subraya que todavía hay que seguir estudiándola. «Los virus de ARN mutan y mucho; si hay mutaciones que aparecen con más frecuencia puede haber muchas explicaciones: desde un evento al azar hasta un mayor adaptación del virus. En este último caso, puede que el virus infecte más, se transmita más o no. No sabemos. Sí es importante secuenciar los que circulan en distintos países y registrar los cambios para hacer estudios más específicos. Por ejemplo, una de las mutaciones que apareció es en el dominio de unión al receptor RBD de la proteína spike (S) y se está estudiando qué impacto tiene en su función. Es difícil dar una respuesta porque no se sabe. Hay que analizar qué pasa con cada variante en cada lugar. Seguro que hay mutaciones en otros lugares que no se secuenciaron y que no conocemos». Como sea, dada la alta incidencia de Covid-19 que se registra en estos momentos en el hemisferio Norte, en aras del «principio precautorio», hay quienes piden que se tomen medidas ya mismo para no volver a ingresar casos importados, y menos con la nueva variante. «Habría que cerrar los vuelos desde el Reino Unido lo antes posible, como ya hicieron Bélgica e Italia -reclama Roberto Etchenique, químico analítico de la Facultad de Ciencias Exactas de la UBA-. Incluso si fuera una falsa alarma, habría que contactar a todos los que vinieron en los últimos 10 a 15 días desde allí y detectar a sus contactos estrechos sintomáticos o asintomáticos, para aislarlos». El sociólogo de la UBA, Daniel Feierstein, coincide: «Vuelve a ocurrir lo mismo que en febrero: no se sabe, hay dudas, pero el costo de la medida no es muy alto y la pérdida puede ser enorme». Todos los especialistas consultados coincidieron en que es poco probable que mutaciones aisladas afecten la eficacia de las vacunas, porque estas generan protección contra muchos lugares de la proteína S. «Es temprano para saberlo -dice Juan Pablo Jaworski, también del INTA-. Falta ‘correr’ muestras de individuos vacunados contra esta variante para ver cuánto cae la neutralización y a partir de allí sacar conclusiones». El riesgo, entonces, hace que valga la pena seguir de cerca estos hallazgos.

Roberto Salvarezza: balance de un año administrando la ciencia en Argentina

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Roberto Salvarezza, titular del Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación, destaca el enfoque federal y las nuevas dinámicas de trabajo adoptadas durante la pandemia.

En su primer año de gestión, marcado fuertemente por la pandemia, el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación (MINCyT) se propuso desplegar toda una dinámica de trabajo que permitió ofrecer rápidas respuestas frente al COVID-19, como kits de diagnóstico, elementos de protección y tratamientos. Recientemente, además, se retomaron políticas que se habían iniciado a principios de año pero que tuvieron que ser pospuestas por la pandemia.
“Desde el MINCyT, entendemos a la ciencia como una herramienta de transformación social. La ciencia y la tecnología tienen que ser de calidad y de muy buen nivel, pero, sobre todo, tienen que ser ciencia y tecnología destinada a resolver los problemas del país”, aseguró a la Agencia CTyS-UNLaM el ministro del MINCyT, Roberto Salvarezza.
Doctor en Bioquímica e Investigador Superior del CONICET, Salvarezza comparte sus expectativas en torno a la Ley de Financiamiento de Ciencia y Tecnología, subraya el aporte de iniciativas como Pampa Azul y los satélites del SAOCOM y destaca la importancia de que Argentina también tenga sus proyectos en torno a una vacuna para el coronavirus. -¿La experiencia de todos estos meses permite pensar otras formas y dinámicas de cómo hacer ciencia y tecnología en Argentina? -Sin duda alguna. El área de Ciencia de 2003-2015 trabajó, más que nada, en reconstituir el sistema de ciencia, que estaba muy golpeado. La actividad era un tanto endogámica, sólo se pensaba en cómo mejorar el sistema. En este nuevo período, no sólo estamos trabajando en el sistema, sino también en cómo solucionar problemas de la sociedad. Y, para eso, tenemos que darle otra dinámica. En este período, por ejemplo, los proyectos fueron evaluados en dos meses, cuando los ciclos del proyecto eran de un año. El dinero tardaba en llegar seis meses, y, en estos proyectos, tardamos cuatro meses en otorgar los fondos para investigar. Se convocó en base a objetivos, y no por proyecto de investigación. Se trabajó de forma mucho más articulada con laboratorios privados y se pudo llevar un prototipo, como fue el caso de los kits de detección del coronavirus, a la producción masiva. Es enorme la experiencia que hemos adquirido en ese sentido y que queremos aplicar en otras áreas, como, por ejemplo, la tecnología de alimentos. -Hubo variadas convocatorias a proyectos científico-tecnológicos de diversos puntos del país. ¿Considera que se empezó a lograr la dimensión federal? -Sí, hubo dos ventanas a convocatoria de proyectos que se abrieron con mucha intensidad. La Agencia Nacional de Promoción de la Investigación, el Desarrollo Tecnológico y la Innovación (Agencia I+D+i) trabajó con mucha velocidad, para que los ciclos de evaluación y financiamiento que te comentaba antes se acortaran muchísimo. Y el Consejo Federal de Ciencia y Tecnología (COFECyT) trabajó fuertemente junto la Agencia y el Ministerio para poder darle una dimensión federal a las convocatorias. Se realizó, por ejemplo, la convocatoria COVID Federal, que fue destinada a que los diferentes organismos de ciencia de cada provincia pudieran interactuar fuertemente con sus sistemas territoriales. Es decir, todo ese trabajo del COVID Federal sirvió para enlazar el sistema nacional de ciencia y tecnología con las demandas que tienen las provincias. Y toda esa dinámica también implicó salir de las herramientas convencionales y tradicionales que tenía el COFECyT, a las cuales necesitábamos renovarlas y darles otra dinámica. Toda esa experiencia ha sido sumamente enriquecedora. -En relación a las vacunas, ¿qué herramientas aportó y aportará el MINCyT en todo el proceso para la vacunación? -Nuestra actividad y aporte frente a las vacunas fue todo el seguimiento del aval científico. Estudiamos e hicimos un seguimiento en torno a las plataformas que utilizaban las vacunas internacionales, las distintas fases que fueron atravesando, su validación internacional y las publicaciones en las revistas científicas, entre otras cuestiones. Trabajamos mucho en comunicar, para que se fueran estableciendo lazos de confianza en torno a la seriedad que tiene los procesos de validación, más allá de que fueron procesos urgentes, dados los tiempos. Y, además, hay que destacar la confianza en la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT), que certificará y regulará con la enorme espalda que es toda la ciencia internacional que ha estado validando todo este proceso. -¿Cuánta importancia le asigna a que el país tenga, actualmente, dos proyectos propios, en torno a la vacuna, uno en la Universidad Nacional de San Martín y el otro en la Universidad Nacional del Litoral? -El haber apoyado estos dos proyectos fue, fundamentalmente, para poder sumar experiencia. Una vacuna es un proceso muy complejo, en el que hay que invertir un monto de dinero muy grande y una cantidad tiempo también muy importante. Nosotros consideramos que estos dos proyectos nos van a otorgar muchos aprendizajes, para poder luego aplicar en experiencias para otras enfermedades que tenemos en el país, como el dengue o el zika, entre otras, y para lo cual debemos desarrollar algún tipo de protección. Y, más allá de las vacunas, tenemos muchas expectativas en dos tratamientos: el del suero equino inmune, de INMUNOVA, sobre el que se presentaron en ANMAT los estudios clínicos de 240 pacientes con diverso grado de gravedad, para ver cómo fueron los resultados. También tenemos un ensayo clínico muy interesante, único en el mundo, en torno a la ivermectina. -¿Qué expectativas tienen, desde el MINCyT, en relación a la ley que se está debatiendo en el Congreso para el financiamiento de la ciencia? -Tenemos muy buenas perspectivas. Ya en 2020 ejecutamos más fondos en Ciencia y Tecnología que en 2019: habíamos empezado con un 0,23 por ciento del PBI, este año ya estamos en un 0,25 y el año que viene estaremos en un 0,27. La ley que se debate estos días en el Congreso, que ha sido enviada por el Poder Ejecutivo a sesiones extraordinarias y que tiene el aval de todos los bloques, plantea tener un 0,9 % del PBI en la función Ciencia y Tecnología para el 2030. Eso es muy importante porque sería una suma enorme de inversión, y sería lo que pone el Estado. Cuando uno mira los estados más desarrollados, ve que destinan un promedio de 0,8 por ciento del PBI. Y hay que tener en cuenta que ese número no incluye ni el salario de docentes universitarios ni comprende la inversión privada. Es decir que, si nosotros podemos garantizar un 0,9 por ciento en el 2030, probablemente estemos garantizando alrededor de un 1,5, en los números finales. A ello se le suma la Ley de Promoción de Economía del Conocimiento, que hará que la inversión del sector privado se incremente. -¿Qué líneas y campos estratégicos se están pensando de cara al futuro? -En relación al Plan Argentina 2030, ya se delineó en cuanto a cómo se va a convocar. Es un proceso complejo, porque requiere toda una validación. Consideramos que tiene que tener muchos más actores que los que había tenido el de Argentina 2020, que había sido bueno pero que le faltaba convocar a más actores de la sociedad. Hoy, estamos relanzando objetivos como el de Ciencia contra el hambre, que tiene tres aspectos fundamentales. Por un lado, las tecnologías aplicadas a la producción de alimentos, porque hay mucho conocimiento en el sistema universitario y se han desarrollados variados alimentos saludables. También están como objetivos el acceso al agua, a partir de tecnologías sobre calidad del agua o geología para poder ubicar acuíferos en lugares donde no tienen acceso al agua. Es el caso de muchos pueblos originarios, en los que gran parte de sus problemas de salud están vinculados a la falta de acceso al agua potable. También queremos hacer hincapié en todo lo vinculado a la investigación en Ciencias Sociales, ya sea inclusión, pobreza, educación inclusiva, entre otras. -¿Cuáles son las expectativas y desafíos que se abren en torno a la reactivación del Programa Pampa Azul, en esta nueva etapa? El apoyo a Pampa Azul es importantísimo, nosotros consideramos que es un momento crucial para volver a la investigación en el mar porque implica la construcción de la soberanía argentina en un territorio de disputa. Es necesario que Argentina consolide esa investigación. En ese sentido, hicimos una inversión de 160 millones de pesos para poder reparar los dos buques del CONICET, que estaban muy maltratados, y para poder tenerlos el año que viene en condiciones de poder navegar. Y así con muchos otros aspectos. Todo ese trabajo se da con una interconexión entre los distintos ministerios que integran Pampa Azul. Estamos reforzando y articulando fuertemente tanto en la soberanía como en el aspecto productivo, para poder poner toda la riqueza que tiene el Mar argentino en valor. -¿Y en torno al SAOCOM y sus aportes? -Estamos trabajando para que toda la información que tienen de capacidad los dos satélites, el SAOCOM 1A y 1B, puedan llegar a la sociedad y ser aprovechadas por distintos organismos, como el Ministerio de Agricultura, entre otros. Hay muchísima información que ambos satélites pueden brindar, incluso, para vender las imágenes a otros países. Porque estos satélites hacen órbitas polares y recorren numerosos países: tienen información para la agricultura, todo lo vinculado a riesgos, a desplazamientos de tierras, a inundaciones…toda esa información puede ser aprovechada.

8 años de la Estación Espacio Profundo 3 en Malargüe, Mendoza

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En 2021 se pondrá en funcionamiento un instrumento argentino de uso astronómico, desarrollado por la CONAE y el Instituto Argentino de Radioastronomía, IAR, en la estación para la exploración del espacio profundo instalada en la provincia de Mendoza por convenio de la República Argentina a través de la CONAE con la Agencia Espacial Europea.

Inaugurada el 18 de diciembre de 2012, la Estación Deep Space 3 ubicada en Malargüe, provincia de Mendoza, forma parte de la red de estaciones para el seguimiento de misiones de exploración del espacio profundo de la Agencia Espacial Europea (ESA), junto a las ubicadas en Australia y España. Su antena de 35 metros de diámetro brinda soporte a las misiones de exploración del espacio profundo, como Gaia, Mars Express y ExoMars, que viajan a más de 300.000 kilómetros de distancia de la Tierra. En febrero de 2020 sumó el seguimiento de la misión Solar Orbiter, desarrollada por la ESA en colaboración con la NASA, cuyo objetivo es estudiar el sol y la cual ya logró obtener las imágenes más cercanas a nuestra estrella registradas hasta hoy. La antena de 35m de diámetro para seguimiento de misiones de exploración del espacio profundo, de la Estación DS3 Malargüe, en Mendoza, Argentina. Foto ESA. Como parte del convenio con la ESA, la Argentina dispone de un 10% del tiempo operativo de la antena para uso de la CONAE y los proyectos que impulsa en cooperación con socios nacionales e internacionales dedicados al desarrollo de proyectos de investigación científica. Para hacer efectiva la utilización del tiempo disponible, en 2019 la CONAE abrió un llamado de oportunidad de investigación dirigido a la comunidad científica nacional. Se presentaron siete proyectos que cubren la totalidad del tiempo disponible, en los cuales participa el Instituto Argentino de Radioastronomía (IAR) y otras instituciones de la comunidad astronómica del país, para comenzar a trabajar en los próximos meses. Marcelo Colazo, experto y responsable de los estudios ultraterrestres de la CONAE, adelantó que para 2021 la agencia espacial nacional, en colaboración con el IAR, prevé finalizar la fabricación y poner en funcionamiento un instrumento argentino para uso científico en la estación DS3 de Malargüe. Otro instrumento de idénticas características, será instalado en la Estación CLTC-CONAE-NEUQUÉN, que funciona en el marco de convenios interinstitucionales entre China Satellite Launch and Tracking Control General (CLTC) y la CONAE, la provincia de Neuquén y los gobiernos de Argentina y de la República Popular China. “Como la estación DS3 Malargüe se orienta a las telecomunicaciones, desde hace unos años venimos proponiendo, entre la CONAE y el IAR, el desarrollo de equipos especializados en el uso astronómico. Se fabricarán dos equipos para aprovechar al máximo la capacidad de la antena y para generar datos en formatos estándares astronómicos, que son los requeridos por los profesionales”, afirmó. Colazo destacó el experimento realizado con la estación DS 3 Malargüe el pasado 14 de diciembre desde Mendoza durante el eclipse solar, cuando el experto de la CONAE lideró observaciones en zonas activas del Sol“Este tipo de experimentos se utilizan para estudiar la emisión de radiación electromagnética en ondas de radio que se generan sobre regiones activas del Sol, producida por electrones girando en el campo magnético de la corona. Podemos aprovechar el momento en que la Luna va cubriendo las zonas activas para obtener información más detallada”. Anteriormente desde la CONAE también se utilizó la estación como un emisor de pulsos de radiación a la Luna y estudiaron los rebotes recibidos con telescopios en Rusia.

Pymes: la mayoría planea mantener el teletrabajo en 2021

Sólo un 11% de las empresas que adoptaron el trabajo remoto durante la pandemia afirma que no continuará con esta modalidad en 2021, según un informe especial de la Fundación Observatorio PyME. El 65% de las empresas de menos de 800 empleados adoptó el trabajo remoto en forma total o parcial, antes o durante la pandemia, y/o prevé hacerlo en 2021, consignó el informe “Más allá de la pandemia, el trabajo remoto como nuevo paradigma”. Se trata de 385 mil empresas que registran 2,3 millones de puestos de trabajo, indicó la publicación del «Programa de Investigación Coronavirus: Impacto sobre las PyME, producción y empleo» del Observatorio, realizada con el auspicio de KPMG y HSBC. “El 49% de las empresas que adoptaron trabajo remoto durante la pandemia o adoptarán en 2021 no tenían personal desempeñándose bajo esta modalidad antes de la crisis del Covid-19“, detalla el informe. “El paso al trabajo remoto provocado por la crisis no es un pasaje transitorio, es un pasaje permanente“. Según el relevamiento, “antes de la crisis en el 49% de estas empresas ningún colaborador desarrollaba su actividad bajo la modalidad de trabajo remoto”. Durante la crisis ese porcentaje se redujo a 3% y en 2021 sólo en 11% de las empresas ningún colaborador se desempeñará en la modalidad de trabajo remoto. Así, entre la prepandemia y 2021, al menos 145 mil empresas planean implementar trabajo remoto para todo o parte de su personal. La implementación de esta modalidad de trabajo está mayormente difundida en Servicios (82%), AMBA (70%) y Medianas Grandes -251 a 800 ocupados- (92%) En el impacto en los costos de su implementación es mayor en infraestructura tecnológica (36%) y equipamiento y gastos del personal (25%). No obstante, una proporción significativa piensa que se reducirán costos operativos (30%) y de alquiler de oficinas y locales (17%). Respecto al impacto en la gestión interna, se cree que favorecerá la contratación de personal de otras regiones (17%) pero elevará el riesgo potencial de conflicto laboral (14%) y/u obstaculizará la contratación de nuevo personal (10%). Mientras que 56% prevé una necesidad mayor de planificación de actividades y más de la mitad de las empresas estima que el desempeño del personal será evaluado más por objetivos que por horarios (51%), con una modernización de la gestión y un cambio en el modelo de administración actual. Para el Observatorio, “la irrupción del trabajo remoto impulsado por la crisis de la Covid-19 determinó cambios no marginales y permanentes, que acentúan el dualismo dimensional entre las empresas, pero posibilitan una convergencia mayor entre sectores“. “Dicho dualismo dimensional podría ser morigerado por ejemplo a través de programas de apoyo y asistencia técnica público-privados”, concluye el trabajo. Observación de AgendAR: Reconocemos que estos resultados nos sorprendieron: un reciente y exhaustivo trabajo en España, donde las herramientas informáticas están tan desarrolladas como aquí y son más accesibles, indicaba que sólo un 15% de las pymes planeaban seguir con la modalidad del teletrabajo en la post pandemia. Pero algunas consultas con entidades que agrupan a las pymes, entre ellas la CGERA y la bonaerense CEPBA, nos confirman que continuar con el teletrabajo es la intención mayoritaria entre los empresarios argentinos. Aunque se escucha muchas críticas a la nueva ley de teletrabajo.

Argentina presidirá la Red Latinoamericana de Agencias de Innovación

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Esta red está integrada por 13 agencias de América Latina, y fue creado para promover el intercambio de experiencias y conocimientos en el ámbito de la innovación y el emprendimiento.

Argentina fue seleccionada para presidir la Red Latinoamericana de Agencias de Innovación durante el año 2021, luego que en la última jornada de la Semana de la Innovación, se acordara la sucesión que hoy está en manos de Colombia. La ReLAi es un «espacio de acción colectiva, colaboración e intercambio de experiencias y conocimientos en el ámbito de la promoción de la innovación y el emprendimiento» en la región. Su objetivo es generar un espacio de intercambio y cooperación entre las agencias de innovación de América Latina, para que puedan compartir las mejores prácticas en la operación y herramientas para llegar mejor a los beneficiarios y de esta forma fortalecer el ecosistema. Actualmente está formada por trece agencias de innovación de América Latina y apoyada por un proyecto de Bienes Públicos Regionales del Banco Interamericano de Desarrollo. Integran este espacio: la Agencia I+D+i (Argentina); la Agencia Córdoba Innovar y Emprender (Argentina); la Financiadora de Estudios y Proyectos (FINEP) de Brasil; Innpulsa Colombia; el Consejo Nacional para Investigaciones Científicas y Tecnológicas (CONICIT) de Costa Rica; la Secretaría de Educación Superior, Ciencia, Tecnología e Innovación (SENESCYT) de Ecuador; el Instituto Hondureño de Ciencia, Tecnología e Innovación (IHCIETI) (Honduras); la Secretaría Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación (SENACYT) de Panamá; el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (CONACYT) de Paraguay; Innóvate Perú y el Consejo Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación Tecnológica (CONCYTEC) de Perú; el Ministerio de Industria, Comercio y Mypimes (MICM) de República Dominicana y la Agencia Nacional de Investigación e Innovación (ANII) de Uruguay. «La experiencia de la agencia argentina en el fortalecimiento de capacidades científicas, tecnológicas e innovativas la convierte en una referencia regional para la constitución de otros organismos similares en países latinoamericanos», explicaron desde la organización. Durante el panel de apertura, Fernando Peirano, presidente de la Agencia I+D+i, del Ministerio de Ciencia, celebró y agradeció este reconocimiento. La «Agencia» asumirá este rol el año próximo luego de las presidencias de Uruguay y Colombia. Además, Peirano expuso sobre el futuro de las agencias y la reactivación económica junto con autoridades de las agencias que forman parte de la ReLAI. «Las agencias de innovación son un puente entre lo que ocurre en los laboratorios y la resolución de problemas sociales y económicos que tienen nuestros países. Este puente se apoya en cuatro pilares: la evaluación, el financiamiento, la sinergia y el rol estratégico». Asimismo, destacó la necesidad de demostrar el carácter transformador de la promoción y poder reescribir colectivamente el rol del sistema nacional de innovación. «Contar con ciencia e innovación es una ventaja para enfrentar un mundo incierto», afirmó Peirano al cierre de su intervención.

La industria electrónica argentina, la de Brasil, y el Mercosur que no fue

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Hace algunos años Daniel Arias desarrolló en un blog personal de este editor una crónica en muchos capítulos: la historia de la energía nuclear en Argentina (En AgendAR pensamos en editarla en formato de libro en un futuro no muy lejano). Necesariamente, también fue una historia de la política tecnológica (y la falta de ella) en Argentina. En estos dos capítulos no escribió de lo nuclear, sino de otra de las tecnologías que formaron nuestro mundo actual: la informática. De lo que los argentinos logramos en ese campo, y de lo que se habría podido hacer con Brasil. Más importante, es también una indicación de lo que tuvimos, quizás todavía tengamos, la capacidad de hacer. Oportunidades perdidas con Brasil sadosky cifra El matemático Manolo Sadosky, poco antes de su muerte en 2005. Abajo, la primera calculadora CIFRA 211, sobria, bella, irrompible y diseñada por sus alumnos. Entre 1969 y 1976 hizo de la Argentina uno de los 10 mayores fabricantes mundiales de electrónica de oficina. «1986 pudo haber sido el año de boom de un “Mercosur Informático”. Ventana de oportunidad, la hubo y grandota: el mercado se había reinventado y disparado en los suburbios de Los Ángeles en 1981 con la aparición de las computadoras de escritorio, y Brasil –bajo su gruesa coraza aduanera- se había trepado con solidez a esa rampa. Y nos invitaba a subirnos. Y no por filantropía. Desde 1979, literalmente entre gallos y medianoche, Brasil había devenido en la gran subpotencia informática regional: partiendo de un 27% de dominio de mercado propio, llegó al 60% en 5 años, los últimos 2 bajo paraguas de una ley de reserva de mercado. Habiendo devorado sus recursos humanos por exceso de éxito, las empresas brasucas, junto con los palacios de Planalto e Itamaraty, pedían urgentemente de la vieja baquía de la UBA en Computación Científica, carrera creada por el clan de Manolo Sadosky en la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales. Y eso era historia vieja: había sucedido en 1962, con la instalación de la primera supercomputadora de la región, la célebre “Clementina”. Sadosky fue a los números lo que Sabato a los átomos, pero sin ningún paraguas naval, cuando todavía servían. Echado de la UBA por Onganía y luego del país por la Triple A, el irrompible don Manolo volvía en 1983 como Secretario de Ciencia, a recoger los pedazos del sistema científico y juntarlos sin Poxipol, porque el cemento epoxy no estaba en el presupuesto. De todos modos, aunque don Raúl Alfonsín no le diera jamás un mango, Manolo era pasajero inevitable en el avión presidencial. Los nuevos empresarios informáticos brasileños tenían por fin con quién hablar. Pero además tenían tema. No sólo querían asociarse a Sadosky y a la UBA, querían sobre todo a sus hijos intelectuales, los dispersos ingenieros argentos de FATE Electrónica, con su extraordinaria experiencia en materiales, electrónica, diseño, fabricación y exportación. Estaban dispersos en el sistema científico, en las industrias o en el exterior. Esta historia tiene una prehistoria. Desde 1967, los empresarios Manuel y Adolfo Madanes, fabricantes de impermeables desde 1935 (FATE= Fábrica Argentina de Telas Engomadas) y desde 1945, de neumáticos, dominaban el mercado automotor argentino. En 1967 los Madanes aprovecharon la dispersión de cráneos (en más de un sentido) que desató Onganía en la UBA con su “Noche de los Bastones Largos”. Con la diáspora de renunciantes, los Madanes armaron otra empresa, “un aguantadero electrónico de tecnozurdos”, como la definen con nostalgia incrédula los memoriosos. Los Madanes eran millonarios y contrataron a los próceres matemáticos e informáticos criados por Sadosky, entre ellos Humberto Ciancaglini y el radioastrónomo Carlos Varsavsky. Los que entonces eran muy jóvenes siguen en la brecha y recuerdan: Alfredo Moreno, que desde ARSAT diseñó en 2014 el software de la plataforma de cine argentino “Odeón”, o el maestro criptógrafo Hugo Scolnik, que dirigió hasta 2014 el Data Center de la firma. Desde la citada noche de cachiporrazos y hasta la llegada de Martínez de Hoz, durante 9 años, “aquella chusma valerosa” (por decirlo a lo Borges) de Exactas y de Ingeniería, con Varsavsky como Jefe de Nuevos Proyectos, logró implantar la marca CIFRA en casi toda oficina privada o pública argentina y latinoamericana. “Implantar” minimiza todo. CIFRA barrió con la competencia. La pisoteó y pulverizó. ¿Quién era la competencia? La italiana Olivetti ante todo, que tenía el 90% del mercado. Lo perdió. ¿Y Corea del Sur no aprovechó para colarse? Ni pintaba. ¿Qué sabían esos de electrónica? Las firmas a vencer eran la mencionada, más las yanquis Remington, Monroe, Hewlett Packard y Victor, más las emergentes japonesas Toshiba y Sharp. Y derrotadas fueron, desde Tierra del Fuego al Río Grande. Años de oro de la electrónica argentina: otros fabricantes de calculadoras se sumaron al malón argentinos: Czerweny, Drean, Talent. Los equipos de audio Audinac y Holimar eran MEJORES que los japoneses, y sólo les pisaba el poncho alguna marca “very high end” como la yanqui Marantz, la nipona Luxman o la inglesa NAD. Pero lo de FATE-CIFRA era un vendaval. ¿Qué quedó de eso? Diez años y 30.000 muertos más tarde, en 1986, la de FATE-CIFRA era ya otra épica industrial olvidada en el Gran Alzheimer Argentino, pero los brasileños la recordaban bien. Sabiendo en peligro su Política Nacional de Informática escrita de apuro en 1984 para decirle “vade retro” a Bill Gates y a sus obras, el presidente Jose Sarney trataba de prolongar el momento de gloria de sus propias marcas. Hablo de Modulo en software, e IGB, Itautec y Bravox en hardware, y varias más que aquí no pintaron nunca. En 1986, los brasileños habían chocado contra un techo interno: necesitaban no solo de nuestros recursos humanos como de nuestra capacidad de formarlos. Cuando tuvieran que sobrevivir fuera de su corralito, debían salir matando, mandarse “la gran blitzkrieg” brasuca. De modo que decidieron hablar con expertos en invasiones electrónicas fulminantes. Sí, tal cual, no mire alrededor. Hablo de nosotros. La gran electrónica argenta varsavsky cifra El hombre y la obra: el astrofísico Carlos Varsavsky y las Microcifra 10 científicas, que en 1975 ya se exportaban a Europa. Como concesión a los EEUU, usaban punto decimal, en lugar de coma. Y así los brasileños le hicieron a Manolo Sadosky la propuesta de la ESLAI, la Escuela Latinoamericana de Informática, para ir formando una mejor base de profesionales en el subcontinente entero. Como les sucedía con los asuntos atómicos, los primos tenían plata y la gastaban a espuertas en abrir y ampliar universidades. Ya empezaban a cosechar ingenieros, y buenos. Pero eran esclavos de su pasado: les faltaba un siglo entero incubando un sistema educativo público de excelencia de punta a punta. Sadosky era Mariano Acosta + UBA, matemático, físico e informático. Varsavsky era Nacional Buenos Aires + UBA, astrofísico por una parte, y organizador industrial experto en prospectiva. Los propios ingenieros Madanes, una luz para la política y los negocios, jamás habían pisado un aula privada. Eran gente muy polivalente y de un nacionalismo nada declamatorio. La historia de CIFRA entre 1969 y 1976 todavía eriza la piel. Bajo protección aduanera puesta por Aldo Ferrer durante la presidencia del general Roberto Levingston, y con Julio Broner, líder de la entonces potente Confederación Económica Argentina(CGE) – como para que se mantuviera en tiempos del general Alejandro Lanusse-, aquellos Madanes estaban inventando otra Argentina. Con tecnología 100% salida de la Universidad de La Plata, sin pagar un dólar de royalties a ningún consultor externo, acababan de fundar ALUAR en Madryn. La idea era transformar bauxita importada en aluminio nacional en lingotes. Lo quería la Fuerza Aérea quería para su Fábrica Militar de Aviones de Córdoba, por si había pesto con vecinos y pintaba boicot de proveedores externos. Como reducir bauxita a metal es un proceso electrolítico que consume barbaridades de energía, a ALUAR Lanusse le construyó “gratarola” la central hidroeléctrica de Futaleufú, en la lejana cordillera, y un electroducto de 330 KV que cruzaba 300 km. de la estepa chubutense. El 99% de la electricidad se la “bebía” la inmensa ALUAR y con el 1% restante, sobraba para iluminar Trelew y Madryn. Paradójicamente, aunque ALUAR refundó Madryn y la hizo lo que es hoy, el único enclave patagónico de valor agregado, después de Bariloche, la Fuerza Aérea nunca le pidió “dural”, aleación de aluminio aeronáutico. No sé por qué razón, lo siguió importando (siempre le gustó importar). Pero el país empezó a exportar aluminio en lingotes a lo pavote, y como sobraba capacidad instalada, además se llenó de cerramientos, autopartes y matricería de aluminio argentino. En el cenit de su poder económico, político e intelectual, aquellos Madanes y los discípulos de Sadosky hicieron de CIFRA uno de los 10 mayores fabricantes de calculadoras del mundo. Sí, leyó bien. Y la firma, conste en actas, no era un armadero fueguino: tenía tecnología propia integrada verticalmente: impresoras, memorias, carcazas… ¡Diseñaba sus propios chips con sistemas CAD en 1970! ¡Y los fabricaba, junto con los “leds” de las pantallas, en una planta de 1400 personas! ¡Y qué innovación! De 1973 a 1974, las CIFRA pasaron de tener 150 circuitos integrados a sólo 7, y mayor potencia de cálculo. Aquellas máquinas tenían una impecable belleza y no había modo de romperlas. Literalmente hidrolavaron y rasquetearon del mercado nacional a Olivetti, IBM y Phillips, para luego inundar el latinoamericano hasta el Río Grande. Mientras en casa CIFRA era dueña del 50% de las ventas, en México, capturó el 30% en las barbas mismas del Tío Sam. En la orilla norte del Río Grande, Texas Instruments, «encantada». El único mercado donde las “multis” del Hemisferio Norte le lograban armar una especie de Línea Maginot era… je, Brasil. ¿Cómo nos iban a olvidar, los vecinos? En 1975 las CIFRA ya cruzaban el Atlántico rumbo a dos países de Europa, gracias a la “MicroCifra”, la segunda calculadora de bolsillo de la historia después de la Hewlett Packard 35, y la primera con capacidad de operaciones científicas y financieras. Aquí copó la región de movida, para desconcierto de Japón, que estaba llevándose puesto el resto del planeta con Casio, Canon, Sharp y Sanyo. Cuando se quisieron acordar, los Madanes tenían 400 distribuidores en Argentina, unos 100 más afuera, y las maquinitas criollas pintaban hasta en la República Federal Alemana. El 30% de la producción se exportaba. El 15% de las utilidades se invertía en Investigación y Desarrollo. La craneoteca de FATE Electrónica tramaba ya la serie 1000, una proto-PC de escritorio, sin teclado gráfico o pantalla independiente. Ahora el rival a barrer era IBM y el nicho computacional, el de las máquinas “mainframe”. La FATE 1000 tenía la potencia de cálculo de una IBM 370, la cual en comparación, por tamaño y forma, parecía una heladera adosada a un piano. La maquinita criolla intentaba una revolución conceptual: subir todo ese mazacote a un escritorio, e intentar la transformación de la computadora como bien de capital en otro de consumo. Y ahí quedó. En la búsqueda de ese cambio de paradigma, la CIFRA 1000 no llegó a enfrentarse jamás con IBM. Tampoco pudo batirse con un adversario aún más elegante, avanzado y temible, un artilugio modular con pantalla, teclado y mouse, que dos hippies de nombre Steve y apellidos Jobs y Wozniak respectivamente, pergeñaron en un garaje de Los Altos, suburbio de Los Ángeles. Hoy el lugar es sitio histórico: fue la cuna de la Apple II, que vendió unas 6 millones de unidades y cambió la historia de Jobs, de Wozniak y del mundo. La Apple II y la CIFRA 1000 coincidían en ser aparatos difíciles de imaginar para los ingenieros en sistemas, y casi amigables para quienes no sabemos un comino de computación. Jobs y Wozniak sacaron su producto sin el respaldo financiero e industrial de Madanes, pero en un ecosistema económico y tecnológico de inmensa potencia: el californiano, protegido y mimado de mil maneras directas e indirectas por la DARPA y el Pentágono. A los Madanes, en cambio, se les estaba incendiando el país. Varsavsky se tuvo que rajar a los EEUU cuando mataron a su sobrino David, y con muchas amenazas de muerte encima. Murió allí como lo que había sido antes: un radioastrónomo académico. Jobs dejó este mundo en 2011 sin haber siquiera oído de la marca CIFRA. El diseño de la ya antideluviana 211 tenía ese minimalismo “cool” de Apple. Pero esa firma (hoy la más valiosa del mundo) nunca pasó por el Rodrigazo y trascartón, por el industricidio traccionado a genocidio de aquel otro hijo de su madre, para quien era lo mismo producir aceros o caramelos, esquelético señor con apellido de hoz pero guadaña de Parca, quien con su apertura de de aduanas, de chupaderos y de financieras exterminó no sólo a miles de personas y empresas, sino también la noción misma de capitalismo tecnológico en Argentina. Lector@s, no me fumé nada raro. Cualquiera que supere los 60 vio y usó las máquinas CIFRA. Quien conserve alguna, que la cuide: son objetos de culto en Internet. Cuando en 1978 las primeras Apple II llegaron a la Argentina, más como chiche de ricos que otra cosa, los restos mortales de FATE Electrónica fueron comprados por la firma japonesa electrónica NEC. Para su entierro. Pero quién nos saca la copa del Mundial ’78, eh?

Daniel E. Arias

Cómo llegar y pasar las fiestas, en tiempos de pandemia

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Nuevamente aprovechamos la capacidad de síntesis de Daniel Feierstein @DanielFeiers, que volcó estas útiles recomendaciones en las redes sociales. Felices fiestas. 1) Se acercan las fiestas y el COVID sigue activo. Dado que la incidencia del contagio depende de muchas variables, abro hilo para tomar algunas en cuenta al decidir cómo vamos a pasarlas, buscando minimizar los riesgos. 2) El COVID se contagia fundamentalmente al compartir tiempo prolongado en lugares cerrados con alguien infectado, sea que tenga síntomas o no. Por lo tanto una recomendación fundamental es que las reuniones sean preferentemente en lugares abiertos. 3) El tiempo de exposición también incide. Si esta vez pasamos un ratito a saludar y nos vamos, el riesgo será muy inferior al de quedarnos compartiendo horas en el mismo lugar, dato para tomar en cuenta. Puede alcanzar este año, con la promesa de recuperarlo el próximo. 4) Vale agregar también la oportuna recomendación de @Kicillofok: autoaislarse por 10 días previos si vamos a ver a una persona de riesgo (mayor de 60 años o con problemas cardíacos o respiratorios). Si no lo hiciste para el 24, mejor autoaislarse y reprogramarla para el 31. 5) Autoaislarse significa no participar de otras reuniones y no exponerse a ningún lugar cerrado con otras personas 10 días antes, como modo de minimizar la posibilidad de estar infectado y así evitar contagiar a una persona con mayor riesgo de cursar un cuadro severo. 6) El número de participantes también es importante. Los casos activos en estos días (tanto a nivel nacional como en CABA) son aprox. el 2% de la población (contagiados estimados en base a los efectivamente identificados, que se estima en proporción de 1 a 8 para el país). 7) Con la ayuda de @WillyDuran65 (me pasó una formulita) calculé la probabilidad de que haya una persona que contagie en una reunión estos días, según el número de participantes de la misma. Resulta útil ver esos números a la hora de decidir cómo organizarnos. 8) En una reunión de 5 personas ese porcentaje es del 10%, en una de 10 personas del 19%, con 15 pasamos al 27%, con 20 al 33% y con 30 al 45%. Queda muy claro que cuantas menos personas baja significativamente la chance de contagio en la reunión. 9) Es importante manejar estos números, ya que uno nunca piensa que el contagiado es uno y el carácter asintomático lleva a no darnos cuenta de que podemos estar contagiando. Por supuesto que si tenes cualquier síntoma, quedate aislado en casa para cuidar a tus seres queridos. 10) Tomemos en cuenta que, de circular por varias reuniones, corremos el riesgo de potenciar a todos sus asistentes, sobre todo si nos quedamos un rato largo en cada una. No sería la mejor opción, elijamos una sola reunión esta vez. Y no nos quedemos tanto. 11) Aunque la peor opción (bastante común en la época) sería hacer 5 o 6 reuniones distintas entre el 20 y el 31, todas con mucha gente. Ello implicaría q los contagiados de una tengan el tiempo suficiente para permitir q el virus evolucione y contagiar en las siguientes. 12) Hemos vivido un año muy duro y todos queremos relajarnos. Pero el COVID sigue ahí y la vacunación llevará meses. Por eso es importante planificar las fiestas graduando y minimizando riesgos. Ojalá terminemos 2021 vacunados y recuperando el tiempo y los afectos perdidos. 13) Todo aporte en la ecuación de este fin de año puede hacer una diferencia: número de personas, duración, frecuencia, circulación, autoaislamiento previo, aire libre, uso de barbijo (difícil, pero hace también una diferencia importante). 14) La disputa de fondo en esta pandemia ha pasado todo el año por aceptar la necesidad de cuidarnos y cuidar a los demás o creer que podemos seguir viviendo como si el COVID no existiera. 15) Mañana sale nota en @elcoheteluna sobre la derrota social que hemos sufrido en cuanto a esta posibilidad del cuidado y la necesidad del principio precautorio. Creo necesario hacer un balance crítico de esta derrota como condición para revertirla. 16) Hagamos un esfuerzo más en estas fiestas e intentemos no sucumbir al individualismo del «no me importa nada» y del «sálvese quien pueda» que anidan en la negación, porque esas son las recetas perfectas para q tienda a primar lo peor de nosotros mismos.

La energía nuclear en América Latina y su futuro

Una entrevista de la agencia alemana Deutsche Welle, DW, (en nuestro idioma) a varios especialistas en energía nuclear de América Latina. Es interesante escuchar como enfatizan la experiencia argentina. Agradecemos a Manuel M. Cruz @ManuelMCruz2, que nos informó de esta nota.

Cinthia Hamlin, del CONICET, descubrió el diccionario más antiguo de la lengua castellana

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Una investigadora del CONICET halló fragmentos del incunable en una biblioteca de la Universidad de Princeton.

Se denomina incunables a aquellos libros que fueron impresos entre mediados y fines del siglo XV; más precisamente, entre el momento en que Johannes Gutemberg inventó la prensa de imprenta con tipos móviles y el año 1501. La posibilidad de hallar un incunable totalmente desconocido es tan poco habitual que se estima que -con suerte- ocurre una vez cada quince años para cada lengua, pero siempre que sucede significa un hecho de gran trascendencia para el campo de la historia del libro. En este sentido, recientemente, Cinthia María Hamlin, investigadora del CONICET en el Instituto de Investigaciones Bibliográficas y Crítica Textual (CONICET, IIBICRIT), fue protagonista de un hallazgo de gran importancia, al encontrar, en la Firestone Library de la Universidad de Princeton (New Jersey, Estados Unidos), dos folios -es decir, dos hojas- de lo que pudo determinar que es el más antiguo vocabulario (diccionario, en términos actuales) castellano del que se tenga conocimiento. Hasta ahora, el diccionario español-latino más antiguo que se conocía es el que elaboró Antonio de Nebrija, impreso entre 1494 y 1495. Pero Hamlin, con la colaboración de Juan Héctor Fuentes, latinista y también investigador del CONICET en el IIBICRIT, pudo determinar que las hojas halladas en la biblioteca de Princeton fueron impresas unos años antes, entre 1492 y 1493. Aunque solo fueron encontradas dos hojas del incunable, que incluyen el prólogo completo y setenta y siete entradas de la letra ‘A’, Hamlin y Fuentes establecieron su correspondencia con un vocabulario manuscrito completo (aunque sin prólogo) del siglo XV, del cual hasta el momento no se había podido determinar el autor ni la fecha precisa de su realización, motivo por el cual había pasado casi desapercibido para la crítica. Ahora que se sabe que su confección fue anterior a la impresión del Vocabulario español-latín de Nebrija, adquiere otra relevancia. “Hay que aclarar que existe un vocabulario previo que contiene palabras en castellano, pero no en un rol protagónico. El primer diccionario que presenta palabras en español entre sus definiciones es el Universal Vocabulario en latín y en romance (UV) de Alfonso de Palencia de 1490: en una columna es un diccionario latín-latín (palabras latinas,  definidas en esa misma lengua), definiciones que son en la columna de al lado traducidas al castellano. Pero lo que encontramos nosotros es el primer diccionario castellano-latino, en el que los lemas -las palabras que se definen- están en castellano, utilizado también en las definiciones para explicar y/o acompañar la equivalencia latina. O sea, que es un diccionario sobre el castellano, mientras UV no dejaba de ser sobre el latín”, señala Hamlin, quien al avanzar con la investigación pudo también determinar que el autor del vocabulario copiado en el manuscrito y, por lo tanto, del incunable, es nada menos que el propio Alfonso de Palencia, considerado uno de los humanistas más importantes del siglo XV. Los resultados de esta parte de la investigación serán próximamente publicados en la revista Boletín de la Real Academia.

Ayudar a la suerte

El descubrimiento realizado por Hamlin y Fuentes, al igual que sucede con muchos otros en distintas áreas del campo científico, tuvo un aspecto fortuito. La investigadora estaba trabajando en febrero de 2018 en la Firestone Library de la Universidad de Princeton en la revisión del ejemplar de un libro de 1515, cuando el curador de la Rare Books and Special Collections de la biblioteca, Eric White, se le acercó con un tomo del UV de Palencia y le comentó que, insertos al comienzo y al final del libro, se encontraban dos folios de un vocabulario castellano que no pertenecían a dicho ejemplar, y que nadie había logrado identificar hasta ese momento. La posibilidad de poder identificar los folios entusiasmó a la investigadora, quien se puso a trabajar en ello al regresar a Buenos Aires. “El primer avance, gracias a la colaboración de Eric White y un investigador alemán de la Gesamtkataloge der Wiegendrucke (gran catálogo de incunables y tipos móviles), fue identificar la tipografía de los folios como propia de una imprenta sevillana en el período 1491-1493. Hay que tener en cuenta que los tipos móviles –las letras de molde- se rehacían cada dos o tres años, porque se gastaban rápidamente, y eran artesanales, por lo que cada fundición era distinta”, señala la investigadora. Una vez establecido esto, la lectura del prólogo, en el que el que el autor dedica su ‘vocabulista’ (así lo llama) a Isabel la Católica, permitió acotar más aun la fecha posible de impresión, ya que entre los diferentes títulos que le adjudica a la célebre monarca de Castilla, se agrega el de Reina de Granada, cuya conquista recién se produjo en enero de 1492. “Luego, fue Juan Fuentes quien llegó al dato que permitió identificar el texto conservado en los folios con el de un vocabulario castellano-latino del siglo XV que permanecía anónimo y sin título en un manuscrito del Escorial. Al cotejarlo con las setenta y siete entradas del segundo folio del incunable -el primero contenía el prólogo-, nos sorprendimos al comprobar que la coincidencia era absoluta. Esto comprobaba que el texto del manuscrito había llegado, aunque sea de modo parcial, a la imprenta y que su confección era anterior a la impresión del vocabulario de Nebrija”, explica Hamlin. De acuerdo con la investigadora, la dedicatoria a Isabel La Católica es una huella de la política real a la que respondió la elaboración de ese vocabulario castellano-latino, pero también, por ejemplo, la del UV de Palencia y la del Vocabulario español-latín de Nebrija. “Hacia finales del siglo XV, Isabel La Católica comienza a impulsar políticas de reforma educativa que intentan mejorar el conocimiento del latín y, a la vez, equiparar en prestigio al castellano con la lengua de Roma, para lo cual se necesitaba fomentar la producción de diccionarios y gramáticas. De hecho, la primera gramática castellana es también de estos años y su autor es Nebrija. La Corona de Castilla buscó acompañar a nivel lingüístico –es decir, cultural- la expansión que anhelaba a nivel territorial, cuyo gran hito fue el casamiento de Isabel con Fernando el Católico, que sería rey de Aragón y de Sicilia. La política expansionista y unificadora de los Reyes Católicos tendría en la paulatina promoción de una sola lengua –la castellana– uno de sus pilares culturales: ‘siempre la lengua fue compañera del Imperio, explica Nebrija en su Gramática. Que en Latinoamérica nuestra lengua sea hoy el castellano y no, por ejemplo, el aragonés o el catalán, es en parte resultado de las políticas lingüísticas que comenzaron a gestarse a fines del siglo XV”, asegura Hamlin.

La identificación del autor: una tarea detectivesca

Una segunda parte de la investigación consistió en identificar al autor del vocabulario. “El estilo del prólogo, su formato y las fórmulas de tratamiento de la reina, junto con el hecho de que los dos folios del incunable habían sido insertados en un ejemplar del UV -en el caso del prólogo seguramente con la intención de reemplazar a su argumentum, presente en otros tomo, pero no en este-, me llevó la hipótesis de que el autor debía ser Alfonso de Palencia, algo que pude corroborar luego de una tarea casi detectivesca”, señala la investigadora. Lo que hizo Hamlin fue no solo cotejar el UV de Palencia con el vocabulario del manuscrito, sino también con las distintas fuentes lexicográficas con las que pudieron haber trabajado sus autores, a través de metodologías propias de la disciplina conocida como Crítica Textual. “En primer lugar, pude comprobar que el método lexicográfico usado en ambos vocabularios es exactamente el mismo, pero difiere del utilizado por otros autores contemporáneos como Nebrija y Santaella. En este mismo sentido, detecté la particularidad de que ciertos términos latinos que suelen variar ortográficamente aparecían igual en ambos vocabularios. Por otro lado, la correspondencia entre término latino y equivalencia castellana del manuscrito y el UV de Palencia resultó ser de un 76 por ciento. Finalmente, me dediqué a cotejar de forma exhaustiva las citas de autoridad, que en la mayoría de los casos coincidían”, relata la investigadora. Las citas de autoridad son, justamente, citas de textos clásicos, como la Eneida de Virgilio, a través de las cuales se ejemplificaba el uso de los términos que se definían en los diccionarios, y están presentes en una buena parte de las entradas del UV de Palencia y del vocabulario del manuscrito. “La intención de esta tarea fue, en primer lugar, intentar identificar las fuentes utilizadas y, en segundo término, analizar su tratamiento. Esto me permitió identificar errores comunes en citas iguales, que no se registran en ninguna de las fuentes lexicográficas posibles, lo que me llevó a concluir que ambos vocabularios debían tener necesariamente al mismo autor: Alfonso de Palencia”, afirma Hamlin. Alfonso de Palencia moriría en marzo de 1492, poco tiempo después de la conquista de Granada. Tal vez este hecho explique que en el manuscrito hayan quedado algunos lemas sin definir. Así como también, la importancia de su autor quizás sea la razón que permita explicar que un trabajo con detalles sin terminar haya llegado a la imprenta. Es posible también, que al advertir su estado incompleto se haya decidido dejar de imprimirlo, pero tampoco se puede descartar que haya circulado como libro y el resto de sus partes se encuentren perdidas. Pero lo que, de acuerdo con Hamlin, se puede descartar de manera concluyente es que los folios encontrados se tratasen de una mera prueba de imprenta, ya que uno aparece impreso a doble faz, lo que, por las dificultades técnicas que implicaba, solo se hacía para las versiones con las que se armaban los cuadernillos -que luego componían los libros–, o para lo que se conocía como pruebas definitivas.

El gobierno establece un servicio básico de telefonía móvil y fija, Internet y TV desde $150 por mes

El gobierno nacional anunció la entrada en vigencia desde el 1° de enero de la Prestación Básica Universal Obligatoria (PBU) para los servicios de comunicaciones móviles, telefonía fija. conexión fija a Internet y televisión por suscripción. Los precios están fijados para que sean accesibles a todos y comienzan desde $ 150 por mes.

Se trata de una prestación básica destinada a cubrir los requerimientos básicos de comunicación, información y entretenimiento de un sector de bajos ingresos en todo el país, unos diez millones de personas. La medida se da en el marco de la reglamentación del DNU 690/20 que declaró como servicios públicos esenciales a la telefonía móvil y fija, Internet y la TV por cable. Con este plan, la prestación básica para la telefonía móvil será de $ 150 y tendrá liberado el servicio de mensajería Whatsapp para mensajes de texto. Para sumar los paquetes de datos a usar en Internet habrá dos opciones: una por $ 200 por mes para 1 Giga y otra por $ 18 por día, equivalente al precio vigente en julio de 2019. Como referencia, los planes básicos de las empresas comienzan hoy en $ 680. Desde que el Gobierno congeló las tarifas de las TIC mantuvo conversaciones con las empresas de telecomunicaciones, quienes reclamaban por el impacto negativo de la medida. Durante una rueda de prensa en la Casa Rosada, el presidente del Ente Nacional de Comunicaciones (ENACOM), Claudio Ambrosini explicó que con la Prestación Básica Universal “las empresas se aseguran planes de pospago en lugar del prepago, donde hay incertidumbre sobre lo que finalmente una persona termina consumiendo”. La secretaria de Innovación Pública, Micaela Sánchez Malcolm, destacó que “con los planes prepagos los usuarios gastan más dinero, en cambio con estos planes a precios muy competitivos tendrán un gran beneficio”. Sánchez Malcom dijo que la tarifa social apunta a 10 millones de usuarios, número similar a los argentinos que recibieron el Ingreso Familiar de Emergencia (IFE). Con una penetración de celulares del 80%, en el Gobierno buscan que “todos los argentinos estén conectados”. Ambrosini dijo que no hay motivos para desincentivar la inversión de las empresas “porque apuntamos a que ningún argentino se quede sin servicio y que las compañías siguen invirtiendo en un mercado cada vez más grande”. En ese sentido, enfatizó que “el foco del Gobierno está puesto en el 5-G, y eso lo vamos a lograr trabajando juntos las empresas y el Estado”. El vicepresidente del ENACOM, Gustavo López. remarcó que la prestación básica universal fija un precio máximo, pero no descartó que la competencia entre las compañías genere genere planes más económicos. “A diferencia de otros servicios como la electricidad, en las telecomunicaciones no hay precios de referencia para un mega, entonces tenemos que trabajar con estimaciones y considerando las posibilidades del servicio a lo largo de todo el país”. Con los nuevos planes, la conexión fija a Internet contará con tres prestaciones alternativas, de acuerdo con los clientes totales que tiene cada empresa:
  • Prestadores con más de 50.000 clientes totales. AMBA: 10 Mbps a $700. Resto del país: 5 Mbps a $700.
  • Prestadores que posean entre 2.000 y 50.000 clientes. 5 Mbps por $700 pesos (o las personas beneficiarias podrán optar por acceder al Plan de Menor Velocidad ofrecido por la compañía con un descuento del 30% del valor).
  • Prestadores con menos de 2.000 clientes totales: 2 Mbps por $600.

Quiénes accederán a la Prestación Básica Universal Obligatoria

  • Los beneficiarios y beneficiarias de la Asignación Universal por Hijo (AUH) y la Asignación por Embarazo, y sus hijos e hijas de entre 16 y 18 años, y miembros de su grupo familiar.
  • También podrán adherir los clubes de barrio y de pueblo que se encuentren registrados, asociaciones de bomberos voluntarios y entidades de bien público.
  • Esta Prestación estará disponible para jubilados y pensionados con remuneración inferior o igual a dos salarios mínimos, como así también sus hijos de entre 16 y 18 años.
  • Se incluye trabajadores en relación de dependencia con remuneración inferior o igual a dos salarios mínimos, y sus hijos.
  • El beneficio alcanzará además a monotributistas inscriptos en una categoría cuyo ingreso anual mensualizado no supere dos salarios mínimos y beneficiarios de seguro de desempleo y del Régimen Especial de Seguridad Social para Empleados de Casas Particulares (Ley N° 26.844).
  • También se incluirán a desocupados y beneficiarios de planes sociales.

Cómo acceder

Según precisaron desde el Gobierno quienes quieran acceder al programa deben estar primero en el listado de beneficiarios según categoría como por ejemplo Asignación Universal por Hijo. Luego deben presentar una declaración jurada ante la empresa de telecomunicaciones quien debe brindarle el servicio. Las empresas pueden constatar la veracidad de la información de los usuarios en las bases de datos públicas. Además, el Ente Nacional de Telecomunicaciones (ENACOM) habilitará en su página la información para que los usuarios puedan consultar qué porcentaje de descuento le corresponde en el caso del servicio de televisión paga.

Observación de AgendAR:

Creemos que ésta es una de las medidas de impacto socioeconómico más acertadas del actual gobierno. Para las personas de bajos ingresos -un alto porcentaje de nuestros compatriotas, especialmente entre los jóvenes, en este tiempo de pandemia y recesión- ayuda a cubrir una necesidad básica, para el trabajo, la educación y la comunicación. En relación con las empresas, aprovecha un dato básico de estas tecnologías: donde existe la infraestructura -que muchas veces la proporciona el Estado (pensemos en ARSAT, por ejemplo) el costo de brindar servicio a un nuevo cliente es mínimo, o hasta cero. Es posible que las telcos dejen de protestar por ser clasificadas como servicios esenciales, sobre todo ahora que se les autoriza un 5% de aumento para los clientes habituales. Y desde el Estado y la sociedad en su conjunto, es otro gran paso en la digitalización de todos, incluso los hasta ahora excluidos, que había comenzado con el IFE.

Repunta el precio del litio y China reaviva su interés en la puna argentina

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Pasó la tormenta para uno de los sectores que más atrae a las automotrices y tecnológicas del mundo. O, al menos, esa es la expectativa. Tras un derrumbe pronunciado, la Secretaría de Minería informó que el precio internacional del litio comenzó a despegar tras el piso de 6.750 dólares la tonelada constatado en octubre. Y que lo que viene es un despegue para los desarrollos activos o en proyecto para la Argentina. «La recuperación de las ventas y el ratio de penetración de vehículos eléctricos en China y la Unión Europea hacen prever un fortalecimiento del mercado», expone un informe reciente de la Secretaría. Pero sin dejar de reconocer el impacto que la caída del valor generó en los emprendimientos domésticos. La pandemia de Covid-19 resultó un mazazo para los productores en tanto congeló la producción de los vehículos y dispositivos electrónicos que integran al material entre sus componentes esenciales. Una muestra contundente del parate que evidenció el sector resultó en la decisión de la francesa Eramet de suspender su proyecto de 600 millones de dólares pautado para el salar Centenario-Ratones, en la provincia de Salta. La firma ya llevaba desembolsados algo más de 140 millones de dólares en la instalación de una planta piloto, pero frenó todo avance. «El contexto en Argentina y el clima económico en el mundo en general no nos permite seguir con serenidad este proyecto», comunicó Christel Bories, CEO de la empresa. Ahora, la tendencia sería la opuesta. Y un ejemplo de esto es la decisión de China de expandir su presencia en la explotación de litio en el Norte del país. Así, la firma Jiangxi Ganfeng Lithium, un gigante del procesamiento del mineral para la industria automotriz, confirmó que inyectará al menos 100 millones de dólares para expandir el emprendimiento Caucharí Olaroz en la provincia de Jujuy. La intención de la compañía, que bajo la figura de Exar comparte proyecto con la canadiense Lithium Americas, es activar el yacimiento ya a principios de 2021. Esta empresa china cuenta con contratos vigentes de provisión de litio con «peso pesados» de la producción de automóviles como Tesla, Volkswagen y BMW, para la entrega permanente de material para el desarrollo de vehículos híbridos o directamente eléctricos. En las últimas semanas, la demanda del mineral volvió a ganar ritmo a partir de una recuperación en la demanda de estos fabricantes. Y también por efecto del mercado interno de la misma China, cuyo gobierno inició un programa de estímulo para la compra y uso de automóviles que no requieran de combustibles fósiles. La potencia asiática apunta a que al menos el 20% de su parque de vehículos esté integrado por unidades eléctricas a más tardar para 2025. Además del litio, Jiangxi Ganfeng Lithium también comenzó a poner atención a las reservas globales de cobalto -Argentina dispone de recursos comprobados en la Patagonia- como otra alternativa para el desarrollo de baterías.
China apunta a que el 20% de su parque de vehiculos funcione a electricidad.
China apunta a que en 5 años el 20% de su parque de vehículos funcione a electricidad.

En la Argentina, los trabajos de explotación del litio se concentran en la Puna, distribuidos en salares ubicados en Salta, Jujuy y Catamarca. Un aspecto acallado por las compañías de la actividad es el impacto ambiental que la extracción genera en salares que contienen al mineral. En simultáneo, su producción consume una enorme cantidad de agua, un recurso que no abunda en la Puna.

A la par del efecto negativo sobre las fuentes de agua, entre las comunidades también hay malestar porque, a excepción de determinadas tareas iniciales, el grueso de las firmas extranjeras que interviene en el negocio del mineral en el norte del país no contrata mano de obra local.

Movimientos en la Puna

La novedad ocurre a pocos días que la minera Orocobre anunciara inversiones por 400 millones de dólares en su emprendimiento conjunto con la corporación Toyota y el Gobierno jujeño, Sales de Jujuy, para ampliar la producción del metal en ese territorio. La inversión minera apunta a pasar la capacidad de extracción de litio en el yacimiento desde las 17.000 toneladas actuales a 42.000 toneladas. A la par, la australiana Galaxy Resources indicó a fines de noviembre que destinará 118 millones de dólares al desarrollo de Sal de Vida, un emprendimiento que operará en la Puna de la provincia de Catamarca. La intención de la firma es completar buena parte de la ingeniería del proyecto en el primer trimestre de 2021. La producción, en tanto, recién se pondría en marcha en los meses iniciales de 2022. Sal de Vida tendría un costo total de algo más de 470 millones de dólares pero luego generará ingresos anuales del orden de los 354 millones en la misma moneda. Se estima que operará por 4 décadas.
Jujuy, Salta y Catamarca concentran el grueso de los proyectos de minería de litio con recursos acumulados en sus salares.
Jujuy, Salta y Catamarca concentran el grueso de los proyectos de litio con recursos acumulados en sus salares.
  Por último, la también australiana Rincon salió a la búsqueda de nuevos inversores para su emprendimiento Salar del Rincón, enclavado en la provincia de Salta. La firma trabaja ahora en un recambio de su tecnología de extracción tras fracasar en su intento por recaudar los 650 millones de dólares que demandaba el proyecto inicial. Con vistas a iniciar la extracción en marzo del año próximo, Rincon mientras tanto avanza con el emplazamiento de una planta piloto para el procesamiento del mineral. Sólo ese movimiento le representa una inversión de 30 millones de dólares.

El dron argentino, RUAS-160, recibe su primer premio

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El 20 de marzo de este año presentamos El helidrón de INVAP, Cicaré y Marinelli. Por eso, en AgendAR nos sentimos un poco tíos de este proyecto argentino. Y en abril y en mayo ampliamos la información de su rápido desarrollo. Ahora, este tuit de Periferia Cienca nos cuenta de su primer premio. Adelante y por muchos más.