Porqué no se cumple la cuarentena que dispuso el gobierno

«¿Por qué, a pesar de que todo el mundo conoce los riesgos del coronavirus, la cuarentena no se cumple? Aunque algunos insisten en reducir la explicación a una lectura política del tipo oficialistas-cumplidores contra opositores-transgresores, los autores de esta nota sostienen que hay razones más variadas y complejas. Tras una investigación que incluyó entrevistas, revisión de medios de comunicación y análisis de redes sociales, identifican motivos como la importancia de la proximidad en la economía moral de los argentinos, la creencia en lo sobrenatural y la “estadística por mano propia”, entre otras posibles explicaciones. En las agendas públicas dominantes en el ámbito internacional una epidemia era inesperada, y la pandemia de Covid-19 que se desató a principios de 2020 resulta ahora inesperadamente larga. Pandemia y política se han imbricado de forma inescindible, porque el episodio sanitario ha pasado a ser una dimensión estructural de nuestro presente que desborda a líderes y sociedades de casi todo el mundo. En un contexto en el que casi todas las respuestas se revelarían si no insuficientes, por lo menos controversiales, el gobierno argentino encaró una política de prevención temprana que fue masivamente apoyada, y que parecía propiciar tanto la oportunidad del retorno del Estado por los fueros de la salud pública, como la superación de la grieta en términos de la guerra contra el enemigo invisible. Sin embargo, la cuarentena, que estaba en el centro de la estrategia de prevención, se reveló insostenible en el tiempo, y la consecuencia ha sido que las políticas de prevención quedaron expuestas a las líneas de fractura que organizan el conflicto político de los últimos quince años entre las izquierdas posneoliberales y las derechas radicalizadas. La cuarentena quedó, como todo lo demás, atada a la grieta. El resultado es la deslegitimación, hasta límites insospechables, de las intervenciones estatales y del valor de la democracia.

Cuestiones previas

Antes de avanzar en propuestas para superar esta situación, es preciso elaborar el duelo de la cuarentena. El confinamiento fue concebido idealmente como una norma respetable y respetada, destinada al cumplimiento de todos los habitantes. Sin embargo, el “quedate en casa”, recibido inicialmente con una amplia aprobación, terminó demostrando que no se puede mantener en el tiempo. Cabe preguntarse: ¿a qué se debió que, pasado un tiempo, una parte importante de la población no hiciera caso a la norma? O tal vez la interrogación debería ser más osada: ¿Por qué habrían de obedecerle caso? Las posibles respuestas revelan menos la existencia de una población negacionista, que las dificultades de las condiciones de cumplimiento, que ahora conocemos mejor. Para avanzar en este punto nos valdremos de algunos argumentos sociológicos que nos permitan discernir qué vectores operan en la formación del comportamiento de los ciudadanos y el uso que hacen de la normativa estatal. Nos interesa, en particular, acercarnos a las razones por las que las personas no siguen las disposiciones del Estado y, con ese fin, nos apoyaremos en dos premisas que nos permiten interpretar el material empírico recogido en observaciones, entrevistas y seguimientos de la prensa y las redes sociales. La primera: los comportamientos de los ciudadanos tienen en el Estado tan solo una de las fuentes de normativización, y no necesariamente la más determinante. Además del Estado, hay que considerar el peso de otras creencias, uno de cuyos rasgos es la tendencia a desconocer o reinterpretar las normas sanitarias que formulan las autoridades. La segunda premisa es que las personas no se comportan como “idiotas sanitarios” cuando toman riesgos o desafían de manera extrema las normas establecidas. Cuando incurren en estas transgresiones, hacen algo más que rechazar una regla: pueden utilizar esas y otras normas para incluirlas en un vasto repertorio formado por percepciones complejas y contradictorias que ellas mismas elaboran para plantearse sus fines y expresar adhesiones a un orden simbólico. Es una manera de construir “microcomunidad” o de comunicar sus posiciones políticas. Por eso, es necesario reparar en lo que subyace a ciertos comportamientos “epidemiológicamente incorrectos”. Ignorar esta lógica puede aglutinar negativamente a conjuntos de personas que no tienen por qué estar necesariamente unidas, personas que se oponen a la cuarentena por motivos diferentes. El realismo sociológico es un muy buen principio de la acción política.

Aceptar a medias, transgredir a medias

La vida cotidiana, sus espacios materiales y los lazos primarios no son ajenos en la acción ni a las expectativas: la sensibilidad de los actores sociales se forja desde ahí, se expresa desde esa configuración íntima que es la sede de una actividad moral que preside las acciones económicas, sociales y políticas. Hay todavía un sentimiento transversal a bandos políticos y estratos sociales que estuvo presente hasta agosto; tal vez hoy esté más debilitado, pero no agotado. Ocurre que estamos ante algo más grande que los gobiernos: la recuperación de niveles de vida previos a la pandemia es dura, de largo plazo, y necesariamente registrará altibajos. Se imponen ajustes en el consumo, en las expectativas, en los planes de vida; es decir que para distintos estratos sociales asoma como una realidad la circunstancia de perder ingresos. Las personas ven aflorar la crisis en sus vidas y asumen que no les queda otra alternativa que gestionarla. Es desde esta sede moral que se estructuran y plantean diversas lógicas, que combinan la aceptación de las políticas sanitarias y la necesidad o posibilidad de transgredirlas, superarlas o cuestionarlas. Como parte de esa gestión se encuentra la salida irremediable de la casa para resolver los apremios económicos. La adhesión a un proyecto colectivo de sanidad tiene límites en el aguijón de la necesidad. Y no solo nos referimos a necesidades “objetivas” que demuestran ser apremiantes, que se acumulan y se potencian. También entendemos que ese contexto nutre de valores y sentimientos la demanda de las personas por aperturas o las rupturas más o menos controladas del aislamiento basadas en el deber de sustentar a la familia. Y también pueden ser la base para un reclamo de “libertad” cuando esos sentimientos son desconocidos o minimizados por el Estado. Aquí es necesario abrazar una complejidad: si bien se valoran las herramientas estatales que permiten amortiguar la caída económica, también se rechazan como muestras de indolencia ciertas afirmaciones del gobierno que parecen suponer que con ayudas como el Ingreso Familiar de Emergencia (IFE) y la Asistencia de Emergencia al Trabajo y la Producción (ATP) está todo solucionado. Hay que reparar en el efecto trágico que para muchas personas, que hasta ahora contaban con una situación de autosuficiencia y desdeñaban a quienes “viven de subsidios”, implica convertirse en beneficiarias del Estado.

Creencias y normativa estatal

Las creencias no son afirmaciones que pretendan valer más allá de cualquier circunstancia. Pero en algunos casos esas creencias tienen más prestigio y valor simbólico que la información oficial. Al menos cuatro tipos de creencias inciden en el modo de rechazar parcial o totalmente la cuarentena y en la modulación de los cuidados en general. La economía moral de la proximidad. Desde este punto de vista, distanciarse físicamente significa poner entre uno y otro una distancia moral, una enemistad, una duda, tal vez una acusación. Algo así como: “¿Pero qué pensás, que estoy enfermo, pensás que te voy a contagiar? ¿Que fui imprudente pero no me lo decís?”. El distanciamiento social es vivido como si fuese una desfraternización, una quiebra de una economía moral de la proximidad que funciona de forma inversa a los imperativos sanitarios. La protección sobrenatural. Una segunda creencia es la vinculada a las ideas relativas a circunstancias, seres, relaciones excepcionales que hacen creer a alguien que tiene más o menos probabilidades de detener el virus: cada uno puede tener un dios aparte o un dios propio, o su versión de dios o su versión de la suerte o de las fuerzas sobrenaturales. Esta idea acompaña a cada sujeto, y en algunos grupos opera como una idea muy fuerte de que habría alguna excepcionalidad personal o grupal que hace que uno no esté expuesto al contagio. La estadística por mano propia y la relativización de la información oficial. Se alimenta de la creencia en la aleatoriedad o supuesta aleatoriedad del contagio y la gravedad de la enfermedad. Todo el mundo conoce o dice conocer casos en los que la ruptura de los cuidados no fue sucedida por un contagio como el que anuncia la información oficial. En esas condiciones percibidas por los actores se legítima el cuentapropismo estadístico, para el que siempre hay un caso que avala la teoría de la aleatoriedad, que suele combinarse con las doctrinas de la excepcionalidad individual. La lógica de la insubordinación. La última creencia que ayuda a explicar las transgresiones a las normas sanitarias es la invocación a una resistencia legítima a la autoridad, en tanto supone un desconocimiento o una intención oculta o perjudicial. Desconocer la norma apelando a un supuesto origen oscuro que la justifica. Hay toda una serie de informaciones sobre conspiraciones, complots, etc, que pueden parecer ridículas y que, sin embargo, para muchísima gente tienen estatuto de saber y de realidad. Es conocida la existencia de teorías que sostienen que el coronavirus no es tan importante o que es una maniobra para manipular a las personas. Así como se obedece al Estado por tradición, porque el Estado sabe lo que hace y yo no, existe la posición inversa: yo sé otra cosa, yo tengo una información especial que el Estado no conoce, y entonces lo desobedezco.
Samuel Rodriguez (de la serie United Nations COVID-19 – Response)

La cuarentena realmente existente

Los indicadores de movilidad pueden dar una idea acerca de si la sociedad sigue o no una norma. Pero en realidad se están siguiendo diferentes normas de acuerdo con los contextos de significados que las personas le atribuyen. Los usos de la información oficial en la formación de los comportamientos corresponden a ecuaciones que arman los actores conjugando saberes, restricciones, habilitaciones que identifican en su ambiente. Esos cálculos no desconocen, aunque tergiversen, la información epidemiológica. La hipótesis es que, a medida que la movilidad urbana, sea por razones laborales, de “esparcimiento” o “afectivas”, crece, se multiplican estas operaciones situacionales.

¿Qué ocurre entonces?

En primer lugar, se producen fraccionamientos de la cuarentena, usos parciales, intermitentes o discontinuos de la norma. Segundo, los usos pueden ser a menudo contradictorios. Estas contradicciones pueden ser individuales, como por ejemplo usar el barbijo, pero no respetar la distancia social. Pero también pueden ser colectivas: en una familia, los más jóvenes o los varones pueden tener menos propensión a cumplir la cuarentena, mientras que los adultos o las mujeres se muestran más respetuosos. Tercero, los usos de la norma tienen significados múltiples. Su cumplimiento o incumplimiento no debe decodificarse automáticamente en clave de grieta política oposición/gobierno, a riesgo de contribuir a que se produzca ese efecto. El rechazo parcial o total a la norma puede significar adhesiones a otras comunidades además de las políticas, como las religiosas o las generacionales, sin que esa actitud dé lugar por sí sola a una posición contraria al gobierno.

Una ciencia no estatal

Otro tema a considerar a la hora de entender el modo en el que las personas cumplen o no las normas sanitarias es el de la ciencia. La pandemia supuso la difusión constante de explicaciones, tasas estadísticas, números, índices y comparaciones internacionales, y llevó a una centralidad pública a la voz autorizada de los infectólogos. Pero luego la circulación y difusión de esta información supuso la apropiación social de este conocimiento. La política le habló a una sociedad que familiarizó conceptos epidemiológicos y los hizo suyos, y a menudo los recicló y les dio otra operatividad. La epidemiología legitimó sus intervenciones de manera teórica basada en la experimentación científica y en su superioridad sobre la experiencia cotidiana, vaga y aleatoria, que es supuestamente la de la sociedad. Esto produjo dos problemas complementarios: la sociedad se apropia de la cuarentena desde la experiencia, que es sintónica de un comportamiento del virus que hasta ahora viene desafiando a la ciencia. Como dijo Nicholas Taleb, el virus tiene un comportamiento que desafía el empirismo ingenuo de la ciencia con secuencias cambiantes. El hecho de que la ciencia sepa poco sobre el virus, haya cambiado su diagnóstico y recomendaciones (recordemos por ejemplo que el uso de barbijo estuvo discutido en un comienzo) se acopla con el sentido común y los saberes alternativos que lo alimentan. El segundo problema es que la epidemiología es portadora de una sociología espontánea que no se condice ni con los comportamientos normales de la sociedad ni, mucho menos, con las exacerbaciones y transformaciones que ha impuesto la pandemia. En este proceso, la variable temporal es clave en una dirección bien precisa: el cómo pasa a ser parte del porqué. ¿Qué significa esto? A medida que pasa el tiempo, la experiencia de la cuarentena –cómo se la vive y significa– provee elementos poderosos para explicar por qué se sigue o no esta norma. En marzo la sociedad no tenía esta experiencia y por lo tanto tendía a seguir las razones de la cuarentena (los porqué) que las autoridades políticas, apoyadas en el conocimiento de los expertos, le proveía. Pero a medida que el tiempo pasaba la sociedad iba teniendo sus experiencias de la cuarentena y podía sumar o restar sus cómo vivía la cuarentena a los porqué que la política ofertaba. Las personas han incorporado activamente el conocimiento epidemiológico integrándolo a la vida cotidiana, lo que dio lugar a una epidemiología “popular” o “cotidiana” que es parte constitutiva del uso real de la norma. Pero las cosas son mucho más complejas aún: los usos de esta información se dan en un contexto de significaciones y prácticas que permiten utilizaciones inesperadas de la norma. En la vida social, las experiencias de “primera mano” cuentan, y mucho. Estas experiencias, que tienen la eficacia de no ser experimentos –es decir, no pueden ser descartadas– expresan cómo efectivamente se vive, siente y piensa la cuarentena; por eso alimentan las razones de por qué se la cumple o no. Entre las dimensiones de esos cómo que la sociedad se provee para dar cuenta por qué se sigue o no la norma de la cuarentena, se encuentra la gravitación del paso del tiempo, que se racionaliza en proporciones variables como cansancio y/o aprendizaje. Las experiencias de la sociedad no pueden ser desconocidas, rechazadas ni negadas. Deben ser comprendidas. En este contexto, las expectativas políticas y sanitarias deben ajustarse a estos conocimientos, superando la inercia de las narrativas épicas, la metáfora de la guerra y la ilusión de que todo el mundo podría comportarse como un epidemiólogo todo el tiempo

Pablo Semán y Ariel Wilkis Profesores e investigadores (IDAES-UNSAM/CONICET).

Solicitada de todos los gobernadores en apoyo a las medidas contra el coronavirus

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Los 23 gobernadores provinciales y el jefe de Gobierno porteño firmaron un comunicado conjunto ayer sábado en el que instaron a la sociedad argentina a seguir luchando con responsabilidad y solidaridad para combatir la pandemia de coronavirus.
En el texto, titulado «Unidos vamos a salir adelante», los mandatarios cokvocaron a «multiplicar los esfuerzos para superar este drama global y sus consecuencias».La firman Axel Kicillof, por la provincia de Buenos Aires; Raúl Jalil por Catamarca; Jorge Capitanich por Chaco; Mariano Arcioni, por Chubut; Horacio Rodríguez Larreta, por la Ciudad de Buenos Aires; Juan Schiaretti por Córdoba; Gustavo Valdés por Corrientes; Gustavo Bordet por Entre Rios, Gildo Insfrán por Formosa; Gerardo Morales por Jujuy; Sergio Ziliotto por La Pampa; Ricardo Quintela por La Rioja; Rodolfo Suárez por Mendoza; Oscar Herrera Ahuad por Misiones; Omar Gutiérrez por Neuquén; Arabela Carreras por Río Negro; Gustavo Sáenz por Salta; Sergio Uñac por San Juan; Alberto Rodríguez Saá por San Luis, Alicia Kirchner por Santa Cruz; Omar Perotti por Santa Fe; Gerardo Zamora por Santiago del Estero; Gustavo Melella por Tierra del Fuego y Juan Manzur por Tucumán.

Axel Kicillof anunció una «apertura gradual» en Buenos Aires

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El gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, anunció ayer sábado que, a partir del lunes 19, se realizará una «apertura gradual, condicionada e intermitente de ciertas actividades» en el conurbano, y el inicio «progresivo» de clases presenciales en 24 distritos de la provincia.

Kicillof participó de los anuncios desde la residencia oficial a través de una videoconferencia, debido a que se encuentra aislado por haber sido contacto estrecho de un caso positivo de coronavirus.

El mandatario provincial señaló que desde «hace cinco semanas estamos viendo una reducción leve en los casos» en el Gran Buenos Aires, por lo cual a partir del lunes 19 se comenzará con una gradual apertura de actividades.

Entre ellas, mencionó la actividad del personal auxiliar de casas particulares, los restaurantes al aire libre, los gimnasios al aire libre y las obras de construcción.

Por otro lado, el gobernador anunció que en 24 distritos de la provincia de Buenos Aires «se va a iniciar el retorno seguro a la presencialidad» de las clases en las escuelas y dijo que «se está hablando con los intendentes, directivos y maestros» de esos lugares, ya que «es una tarea muy compleja y de mucho riesgo».

Entre esos distritos, se encuentran Adolfo Alsina, González Chávez, Daireaux, Florentino Ameghino, General Lamadrid, General Lavalle, Monte Hermoso, Puan, Saavedra, Saliqueló, Tordillo, Tres Lomas, 25 de Mayo, 9 de Julio, Alberdi, Bragado, Carlos Tejedor, Chascomús, Chivilcoy, Guaminí, Lezama, Lobos Lezama y Monte.

También, Kicillof resaltó que desde la gobernación bonaerense «no vamos a acelerar los tiempos ni poner en riesgo» a la población en un contexto de pandemia y valoró que con las medidas tomadas se pudo «evitar una catástrofe muchísimo mayor».

«La curva desciende en el AMBA y la estamos pudiendo controlar, pero la enfermedad se irradió al interior del país. «Esto no pasó, no terminó, hoy más que nunca para salir de esta crisis necesitamos un Estado presente, un gobierno protector y un pueblo solidario», definió el gobernador tras instar a que «sigamos resistiendo unidos».

Argentina, «el país de la carne». Y también de alternativas a la carne

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En AgendAR nos llamó la atención que el INTA, el tradicional  organismo de investigación, estatal que desde hace 64 años apoya al campo argentino, hiciera promoción de alimentos de origen vegetal y análogos de la carne. Pero sucede que la Argentina también tiene condiciones para explotar esta tendencia moderna. Lo acercamos: «Cada vez son más los consumidores que eligen dietas especiales basados en sus valores. En su mayoría, los motiva la conciencia ambiental, el bienestar animal y la salud. Este marcado interés en saber qué contienen y cómo fueron obtenidos los productos que los argentinos ponen en su mesa impulsa una tendencia en auge. Más informados y exigentes, los consumidores tienden a evitar alimentos con ingredientes o aditivos sintéticos en exceso y demandan aquellos saludables, nutritivos y clean label o con etiquetado limpio. Esta tendencia, que comenzó de la mano de los vegetarianos y se extendió con los veganos, hoy alcanza a los flexitarianos. Esta nueva categoría de consumidores agrupa a quienes, por diversos motivos, decidieron reducir al mínimo el consumo de carne animal, denominados vegetarianos flexibles. Según una reciente investigación de mercado realizada por Innova Market Insights, Alemania lidera este movimiento con un 69 % de su población que reconoce consumir carne una vez a la semana, seguido por el 53 % en el Reino Unido y el 38 % en Estados Unidos.
Para 2026 el mercado mundial de sustitutos de la carne alcanzará los 3,5 mil millones de dólares.
Por su parte, un informe de enero de 2020 de Markets and Markets estima que el mercado mundial de sustitutos de la carne para 2026 alcanzará los 3,5 mil millones de dólares, lo que representa una tasa compuesta anual del 12,0 % durante el período de pronóstico. El mercado está impulsado principalmente por la creciente demanda entre los millennials. Ahora bien, ¿Qué es un producto análogo de la carne? ¿Existen alimentos capaces de reemplazar a la proteína animal? ¿Qué lugar ocupan las legumbres en este escenario? ¿Es una oportunidad para la Argentina? ¿Tenemos potencial para satisfacer este mercado en auge? Para Trinidad Soteras, investigadora del Instituto de Tecnología de Alimentos del INTA Castelar, “a escala global, existe una demanda creciente de consumidores que buscan productos alternativos a la carne motivados, principalmente, por aspectos ambientales, nutricionales y relacionados con la conciencia animal. Aunque, también, exigen variedad y buen sabor”. Así, surgen los análogos de carne que componen una clase de productos alimenticios sin proteínas cárnicas que intentan imitar sus características desde el punto de vista organoléptico y nutricional, simulando las clásicas hamburguesas, salchichas y nuggets, entre otros. Un estudio de la Dirección Nacional de Alimentos y Bebidas del ex Ministerio de Agroindustria de la Nación –actual Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca– confirmó que se consolida una tendencia hacia la búsqueda de productos sustitutivos de la carne. Entre los alimentos emergentes, se destacan las legumbres, semillas, granos y cereales ancestrales o cultivos andinos, y los frutos secos. En esta línea, aseguran que se trata de “una oportunidad para emprender con éxito”. Gabriel Prieto –referente del INTA en cultivos de invierno– dio un paso más y reconoció: “Desde mediados de 2019 vemos una tendencia creciente y sostenida en nuestro país”, reconoció el especialista de Arroyo Seco, Santa Fe quien confirmó que “la demanda aumentó significativamente”. Es que, a la tendencia global de alimentación saludable, se suman factores tales como un menor precio de las legumbres frente a los productos cárnicos, el mayor rendimiento culinario y su fácil conservación. Como si fuera poca la evidencia, una reciente encuesta sobre los hábitos de los consumidores realizada por el Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (IPCVA) mostró que un tercio de los consultados declaró haber reducido la proporción de carnes en la alimentación, lo que lo amplía el margen de habitantes dentro de la categoría de flexitarianos. Para Soteras “La necesidad de disponer de alimentos de calidad para una población en expansión sumada a la imperante necesidad mundial de lograr que las cadenas de valor sean más sostenibles, hace que las proteínas provenientes de fuentes distintas de los animales entren en escena con fuerza, solas o en combinación con la carne”. En este sentido, consideró que “los cambios de hábito en la alimentación representan un desafío”, dada la necesidad de disponer de alimentos de calidad para una población en expansión sumada a la imperante necesidad mundial de lograr que las cadenas de valor sean más sostenibles, hace que las proteínas provenientes de fuentes distintas de las animales entren en escena con fuerza, solas o en combinación con carne”. Según la investigadora, “es indiscutible que los paradigmas de la alimentación se encuentran en plena transformación y los esfuerzos de la industria de análogos están enfocados en reducir al mínimo la brecha entre el gusto, la textura y la experiencia de comer carne con aquella experimentada al consumir sus análogos libres de carne”. Y agregó: “Si bien la adopción de los productos alternativos a la carne se encuentra en pleno desarrollo, se vislumbra el auge de los mismos por parte del sector alimentario, al tiempo que se espera que el número de flexitarianos continúe creciendo”.

Legumbres: protagonistas en la transformación

Arvejas, lentejas y garbanzos. Las tres especies de legumbres se presentan como alternativas promisorias. En el libro ‘Legumbres, semillas nutritivas para un futuro sostenible’ de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) se destacan las propiedades de este alimento y se lo considera como uno de los más nutritivos del planeta y extraordinariamente beneficioso para la salud. Además, se las describe como plantas muy eficientes: su cultivo permite intensificar las rotaciones, con beneficios en los cultivos sucesores con el nitrógeno fijado naturalmente y una mayor disponibilidad de agua. A su vez, tienen un costo bajo para los agricultores, pueden ser cultivadas en tierras secas con un tiempo de conservación prolongado. En este mismo sentido, Prieto subrayó que “una de las principales ventajas que tiene la incorporación de legumbres en los esquemas productivos, a diferencia de los cereales, es la capacidad de fijar nitrógeno del aire, mediante la simbiosis con bacterias específicas, y mejora la estructura del suelo a partir de rotaciones más intensas en siembra directa”. Con respecto al garbanzo, Ana Fekete, investigadora del INTA Cerrillos –Salta– señaló que “tiene perspectivas positivas en cuanto a su participación en el comercio exterior”. “Más allá de ser una leguminosa para grano seco importante por la cantidad y calidad nutritiva de sus componentes, hoy representa una oportunidad para la Argentina, por su calidad para exporta-ción a países Mediterráneos de Europa, así como del Mercosur y andinos de América”, expresó Fekete.
Las estimaciones para el sector calculan una proyección de crecimiento de hasta el 20 % en los próximos años.
Las últimas cifras de la Cámara de Legumbres de la República Argentina (Clera) coinciden con las publicadas por la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) y aseguran que la producción de legumbres en la campaña 2017/18 alcanzó las 686.500 toneladas en la Argentina, mientras que las exportaciones alcanzaron el 75 % de la producción con 512.000 toneladas. Incluso, hay estimaciones para el sector que calculan una proyección de crecimiento de hasta el 20 % en los próximos años en la demanda de alimentos de origen vegetal y análogos de la carne las que ubican a las leguminosas en un rol protagónico. Ahora bien, ¿cuáles son los desafíos a los que se enfrenta el sector? ¿la Argentina puede abastecer este mercado en auge? ¿es realmente una oportunidad? Para Prieto, “la Argentina es el país con mejores chances del mundo de satisfacer estas necesidades y abastecer este mercado en alza”. De acuerdo con el especialista, nuestro país presenta ventajas competitivas clave tales como la bondad de sus inviernos y la fertilidad de sus suelos, con menores costos que implica la fertilización o riego. Es que, según detalló, las legumbres de invierno –arveja, lenteja y garbanzo– se siembran en invierno sin resignar a los cultivos de verano como soja y maíz. Además, no compiten con otros cultivos de invierno como la cebada o el trigo.»

La «migración» argentina a Uruguay: 107 visas, entre abril y septiembre

Compartimos este tweet, y un video breve muy informativo de la AFP, Agence France-Presse:

El presidente anunció restricciones a la circulación en distritos de 18 provincias

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El presidente Alberto Fernández anunció  que se restringirá la circulación de personas en diversos distritos de 18 provincias durante los próximas 14 días debido al crecimiento de los contagios de coronavirus en el interior del país, que ya superan a los que se registran a diario en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA). El presidente mantuvo ayer durante cinco horas un intercambio de información con los mandatarios de las 24 provincias y el jefe de gobierno de la Ciudad de Buenos Aires. En el anuncio estuvo acompañado por los gobernadores de Neuquén, Omar Gutiérrez, de Santa Fe, Omar Perotti, y de Jujuy, Gerardo Morales. Fernández afirmó que hace cinco semanas que la curva de contagios en el AMBA viene bajando. Por eso, en la próxima fase de la cuarentena se tomarán medidas en el interior del país «para bajar la circulación en las calles», a fin de que en esos lugares «el sistema de salud se alivie». «Vamos a arremangarnos y trabajar junto con los gobernadores». La nueva fase del aislamiento se extenderá hasta el 25 de octubre y en lo referido a las nuevas restricciones en distritos de 18 provincias, entre las que no estarán incluidas Corrientes, Misiones, Entre Ríos, La Pampa, Formosa y Catamarca. Fernández explicó que en los primeros meses se creía que el mayor número de casos iba a quedar restringido al AMBA, pero «descubrimos ya que esto no es así. Y esto no es la culpa de nadie, es del virus. El 65% casi de los contagios devienen de las provincias y solo el 35% del AMBA. Si uno se retrotrae a la primera semana que estamos tomando acá, la del 23 de mayo, solo el 7,5% de los contagios provenían del interior del país». «Lo que hicimos con el AMBA ahora tenemos que hacer con cada provincia. Estoy convencido de que ahora se debe hacer lo mismo con las provincias afectadas. Son provincias a las que amo, por eso, en una larga charla (ayer) les propuse (a los gobernadores) seguir este mecanismo y estuvieron de acuerdo». Anunció un fondo de ayuda a las provincias de 10.000 millones y la distribución de 800.000 tests rápidos. El Presidente destacó la necesidad de reducir la circulación en estos distritos e insistió con su pedido a la población para que evite las posibilidades de contagio a través del contacto entre personas, como «única forma de evitar muertes». Fernández también afirmó «Conocimos los datos del segundo trimestre de la economía y la pobreza que nos dejaron muy entristecidos. El tercer trimestre va a tener otros resultados, que tampoco van a ser para celebrar mucho, pero van a ser mejores que los del segundo trimestre». n ese sentido, el presidente señaló que se están observando «algunas mejoras en la economía, alguna recuperación que tampoco se pueden postergar» y consideró que para sostener la recuperación productiva, será necesario «seguir trabajando, cuidando los protocolos sanitarios dispuestos para cada actividad». El video completo de los anuncios:

Evaluando las medidas oficiales frente a la pandemia, después de 211 días

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211 es el número de días transcurridos entre el 13 de marzo, la fecha en que el gobierno dispuso el «aislamiento obligatorio» y hoy. No es tanto tiempo, en realidad. Pero se lo siente mucho más largo, por el cansancio, la exasperación y, detrás de todo, el temor, reconocido o no. Ha sido suficiente el lapso para que cambiase profundamente el clima social. De todos modos, no hace falta modificar tanto nuestra mirada inicial sobre la situación que vivimos los argentinos. Vale la pena repetir lo que decíamos hace más de un mes: «Desde el comienzo de la pandemia, en AgendAR hemos tratado de enfocarla como lo que es: una catástrofe sanitaria, sobre la que los expertos en la materia todavía conocen poco -aunque bastante más que hace 9 meses. Sus consejos deben ser tomados en cuenta por encima de las medias verdades y delirios que circulan con tanta facilidad en la sociedad moderna. De la misma forma que procedemos cuando consultamos a un médico sobre una dolencia personal. Como la pandemia es una catástrofe de la sociedad, también debemos escuchar a economistas, científicos sociales y psicólogos. Teniendo presente que tampoco ellos son infalibles, claro. Repetimos estas obviedades porque en Argentina -como era muy previsible en este tiempo- la discusión se ha politizado. Muchos de los partidarios del gobierno actual le reclamaban endurecer las medidas de aislamiento. «Un regreso a la Fase 1», como se intentó en julio en el Área Metropolitana, pero esta vez obligando a los renuentes a cumplirla. No se cuestionan si es posible o hasta qué punto, ni se debaten las medidas concretas. Se ve al cumplimiento como una actitud moral, de valorizar al vida humana sobre todo, y se cuestiona en voz baja al gobierno porque no se apura a imponerlo. Los opositores al gobierno no se oponen abiertamente a la cuarentena, salvo grupos delirantes sin organicidad reconocida. Pero cuestionan todas las medidas, e insinúan que el gobierno las usa para imponer un nefasto plan autoritario. Los medios masivos de ese lado de la «grieta» -el sector más importante del arco opositor- insisten constantemente en las fallas de la cuarentena, el perjuicio que causa a la economía, y la depresión y la carga emocional que, insisten, provoca. Mucho de eso es cierto. Pero no cambia el hecho que -hasta que se disponga de vacunas confiables, en algunos meses, con suerte- el recurso primitivo de la cuarentena, el «distanciamiento social»- es el único que permite aminorar los contagios. Dicho eso, es necesario tener en cuenta  que, como advertimos en AgendAR desde el comienzo, no hay ni puede haber cuarentena perfecta en ningún país. El gobierno lo reconoció desde el comienzo: las personas que trabajan en la producción de alimentos, de combustibles, de medicamentos, todas las actividades rurales, el transporte de cargas. Los heroicos trabajadores de la salud, las fuerzas de seguridad para hacer cumplir las normas… Todos ellos debían ser exceptuados y lo fueron. Pero son humanos, y también se contagian y contagian. Juegan también por supuesto, para no «quedarse en casa» la necesidad de muchos, la irresponsabilidad de otros, y hasta -señala un psicólogo- la negación. Los 2 primeros factores juegan más fuerte a medida que pasan los meses. Haga lo que haga el gobierno nacional. ¿Entonces, por encima de todo el ruido político, ¿transitaremos el camino de los países europeos más poblados, España, Francia, Italia, Gran Bretaña: cuarentenas, aperturas parciales, rebrotes, cierres también parciales de algunas actividades? Sí, con una diferencia que tiene que ver con que la Argentina es un país extenso y diverso.» Ahora, la situación a la que hemos llegado –ayer, 9 de octubre, se registraron 15.099 casos -el tercer día consecutivo por encima de los 15 mil- y 515 nuevas muertes; las cifras totales ahora superan los 870 mil contagios y los 23 mil fallecidos– ¿era previsible? sí. Pero que se pudiera prever no disminuye la tragedia, ni el reconocimiento que las medidas adoptadas no fueron eficaces para controlar la pandemia. Esto no significa que no hayan ahorrado vidas: sirvieron para retrasar algunos meses el aluvión de contagios, y preparar mejor nuestro sistema de salud. Pero, creemos, la favorable actitud de la sociedad al comienzo hizo que no se previera que el desgaste del «aislamiento» vendría muy rápido. Cualquiera puede ver en estos días, en muchos barrios de las grandes ciudades argentinas, un movimiento de personas y aglomeraciones, prácticamente idénticas a las que se veían antes de la pandemia. Y no creemos que el Estado esté en condiciones de impedirlo. Tal vez, en pueblos y ciudades pequeñas, por las autoridades locales… En las grandes ciudades, si un 5% de la población viola las normas, puede ser corregida o reprimida. Si lo hace un 40% o más… nuestro Estado no tiene los recursos humanos para hacerlo, sin un despliegue inaceptable, para las mayorías, de violencia. Cualquier medida que se tome en el futuro, debe partir de esta realidad, o se convertirá en un discurso vacío.

A. B. F.

CNEA informa: avanza la construcción del reactor multipropósito RA-10

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La Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) y la firma estatal rionegrina INVAP colaboran en la construcción del reactor, que brindará capacidades de clase mundial para la aplicación de técnicas nucleares a la investigación científica y tecnológica.

En un comunicado se informó que ya se instalaron las bombas del circuito primario refrigerante del reactor multipropósito RA-10, en el predio del Centro Atómico Ezeiza, en la provincia de Buenos Aires, con lo cual se completó el montaje de los grandes componentes. La obra civil del proyecto comenzó en 2016. Incluye el diseño, construcción, montaje y puesta en marcha de un reactor que proveerá radioisótopos de uso médico e industrial, con un aporte de más del 80% de empresas e instituciones locales en tecnología y servicios asociados. Una vez en funcionamiento el RA-10 asegurará el abastecimiento de radioisótopos para uso médico a nivel nacional y tendrá capacidad para atender buena parte de la demanda de América Latina y exportar al mercado mundial, destacó la CNEA. El reactor generará «un impacto estratégico para nuestro país en áreas de salud, ciencia, industria, investigación aplicada, desarrollo tecnológico y servicios». Abrirá además «un nuevo horizonte de investigaciones en ciencias básicas y aplicaciones basadas en el uso de técnicas neutrónicas avanzadas», destacó el organismo en un comunicado.

Neuquén prepara licitación para el «parque solar del fin del mundo»

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La Agencia de Inversiones de la provincia de Neuquén (ADI-NQN) definió la ubicación del futuro parque solar más austral del continente: El Alamito. El complejo tendrá una potencia instalada de 3 MW, su construcción será licitada antes de fin de año y financiada por el mismo organismo público. Se montará en cercanía al paraje Villa Curí Leuvú, a unos 20 kilómetros de Chos Malal, y será el más austral del continente. Estaría más al sur que el proyecto de la planta de Imola Solar en la XVI región de Chile. Estará sobre la margen sur de la ruta provincial 43, y se ubica el punto de interconexión eléctrica que corresponde a la Línea de Media Tensión de 32 Kv que une Chos Malal con Andacollo. El presidente de ADI-NQN, José Brillo, explicó que “una vez finalizados los estudios de impacto de ambiental vamos a proceder a la licitación que será antes de fin de año y, con un plazo de obra de seis meses, esperamos estar generando energía para mitad del año que viene”. El complejo será el primer parque solar de Neuquén y de la región, abarcará 10 hectáreas en total y se desarrollará en dos etapas. Tres de las diez hectáreas del predio serán ocupadas por la primera etapa de 1,5 MW (megavatios), en tanto que una segunda etapa permitirá alcanzar los 3 MW y demandará 5,6 hectáreas con un plazo de construcción de seis meses. La energía producida por el Parque Solar se destinará a un usuario del sector público neuquino que, por su carácter de gran usuario del Mercado Eléctrico Mayorista, está obligado por las Leyes 26.190 y 27.191 a consumir como mínimo el 20% de energía de fuentes renovables para 2025. Se trata del Poder Judicial de Neuquén, con quien la ADI-NQN negocia la firma de un contrato de aprovisionamiento a largo plazo, que sería la forma de lograr recuperar la inversión destinada al montaje del parque solar. La Subsecretaría de Ambiente informó que la audiencia pública se realizará en un plazo de 30 días hábiles, desde el día de la publicación oficial. La producción de energía renovable en Neuquén, en la disciplina solar o fotovolatica como se la denomina, se suma a la producción de energía eólica a partir del Parque Eólico Vientos Neuquinos, hoy en período de inauguración y puesta en marcha de sus 29 aerogeneradores y a la construcción del Aprovechamiento Multipropósito de Nahueve que producirá hidroelectricidad de carácter renovable, constituyendo la tercera disciplina del sector de las energías renovables en Neuquén.

En el Congreso de EEUU condenaron los abusos de Amazon, Apple, Facebok y Google

Una comisión de la Cámara de Representantes de Estados Unidos que investigó los abusos de poder en el mercado de cuatro de las mayores empresas de tecnología descubrió que usaban “adquisiciones asesinas” para aplastar a sus rivales, cobraban comisiones exorbitantes y obligaban a las pequeñas empresas a firmar contratos “abusivos” para obtener ganancias. El mordaz informe de 449 páginas describe decenas de casos en los que Google, Apple, Amazon y Facebook abusaron de su poder, revelando culturas corporativas aparentemente empeñadas en hacer lo que fuera para mantener su dominio sobre grandes áreas de Internet. “En pocas palabras, las compañías que una vez fueron empresas de bajo costo que desafiaron el status quo se han convertido en el tipo de monopolios que vimos por última vez en la era de los barones del petróleo y los magnates del ferrocarril”, dijo el informe. Después de más de un año de investigación con 1,3 millones de documentos y más de 300 entrevistas, el comité dirigido por el congresista demócrata David Cicilline descubrió que las empresas que manejan mercados donde también compiten tienen “una posición que les permite poner unas reglas”. Dada la cercanía de las elecciones presidenciales del 3 de noviembre, el contenido del informe se volvió cada vez más político, con republicanos y demócratas tratando de usarlo para mostrarse como luchadores contra la dominación del mercado por parte de las mayores empresas de tecnología.
Sin embargo, es poco probable que el Congreso tome este año medidas a partir de los resultados.
En última instancia, el informe refleja las opiniones de la mayoría demócrata en la Cámara de Representantes, y se esperaba que otros dos informes sean redactados por miembros republicanos del panel, dijeron dos fuentes a Reuters. El informe insta al Congreso a permitir a los encargados de la aplicación de las leyes antimonopolio una mayor libertad de acción para impedir que las empresas compren a posibles rivales, algo que ahora resulta difícil. La adquisición de Instagram por parte de Facebook en 2012 es un ejemplo. La red social en ese momento era pequeña e insignificante, pero Mark Zuckerberg de Facebook vio su potencial y señaló que estaba “construyendo redes que compiten con las nuestras” y “podría ser muy perjudicial para nosotros”, según el informe.

Como parte del informe, el personal del comité elaboró una serie de posibles cambios en la ley antimonopolio.

Las sugerencias iban desde las más agresivas, como impedir que empresas como Amazon.com operen en los mercados en los que también compite, hasta las menos controvertidas, como aumentar los presupuestos de los organismos que aplican la ley antimonopolio: la División Antimonopolio del Departamento de Justicia y la Comisión Federal de Comercio.

Cierran los cafés de París por el rebrote de Covid-19 ¿Se vienen a Buenos Aires?

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(Deutsche Welle) – «Los cafés y bares de París cerraron a partir del martes 6, para frenar el aumento preocupante de los contagios por coronavirus en la capital francesa, informó el jefe de la policía de París, Didier Lallement. La medida se aplicó también a los cafés y bares de la periferia más cercana a la capital durante un período inicial de 15 días. Los restaurantes, en cambio, podrán permanecer abiertos, siempre y cuando respeten nuevas medidas sanitarias de seguridad, añadió Lallement. Esta decisión fue tomada a raíz de los datos preocupantes que confirman una degradación de la situación frente a la pandemia. En este momento, París registra 260 casos por cada 100.000 habitantes y 36% de las camas de los servicios de reanimación están ya ocupadas por enfermos de COVID-19. «Entramos en una nueva fase», declaró la alcaldesa de París, Anne Hidalgo, que instó a los franceses a «trabajar todos juntos» para proteger a los más frágiles. Asimismo, en la capital francesa seguirán prohibidas las reuniones de más de 10 personas en los espacios públicos. Hasta el momento, más de 32.000 personas han muerto por el virus en Francia, según cifras oficiales.» Tenemos que decir que París ya no será París si uno no puede comer un croque madame sentado en la vereda. Pero a no desesperar: algunas de sus escenas típicas podemos verlas en Buenos Aires. La foto que encabeza esta nota fue tomada esta semana en la esquina de Arenales y Riobamba, C.A.B.A.

Carlos Aráoz: «¿Quién y cómo decide nuestro futuro combustible nuclear?» – I

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El Dr. Carlos Aráoz, ex gerente de Combustibles y ex gerente de Tecnología de la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) nos hizo llegar este material. En AgendAR agregamos, como ya lo hicimos antes, que fue uno de los “12 apóstoles de Jorge Sabato”, jóvenes que en los ’60 y ’70 discutían, fogosos, el porvenir tecnológico e industrial de la Argentina nuclear, cuando parecía ilimitado. Aráoz fue concretando muchas de aquellas ideas en “fierros”, empresas, contratos y exportaciones desde 1957, y no lo para la jubilación ni la edad. Sigue firme en la defensa de la autonomía energética argentina. En este trabajo señala cómo, en su criterio, deben ser los términos de las negociaciones en curso con la República Popular China sobre una central nuclear. Lograr completar el ciclo ciencia-tecnología-industria -exportación, que abarca disciplinas tan diferentes desde la investigación básica hasta el estudio de mercado, es propio de los países desarrollados. Diríamos que se trata de un tema casi cultural, y por eso resulta tan difícil de concretar en países en desarrollo como el nuestro. Sin embargo, en el área nuclear CNEA demostró durante años que sí se puede. Las necesidades satisfechas mediante desarrollo científico-tecnológico -industrial llevan por lo general más de un gobierno. En nuestro país sobran ejemplos de casos de inversión que, por cambios de políticas, no llegan a su fin a pesar de los montos ya invertidos. La industria aeronáutica es un ejemplo. Sin embargo, si la política nuclear del gobierno se pusiera en marcha y de ello resultara un buen negocio, ese negocio podría atravesar varios cambios de gobierno, o incluso aumentar las perspectivas de reelección de la administración que logre ese cambio. El caso nuclear argentino va pareciéndose al aeronáutico. Así, siendo CNEA institución líder en el tema, durante el gobierno anterior fue bajada en su posicionamiento dentro de la organización del Estado. De ser fundada por Perón como dependiente de la Presidencia de la Nación, donde permaneció varias décadas, descendió al nivel de una subsecretaría. Esto, acompañado por presupuestos insuficientes trajo el actual nivel de desánimo en el personal y el sentimiento de que “antes era otra cosa”, y de que “ser razonables es pensar lo imposible”. Cuando en 1967 decidimos pegar el salto de los reactores de investigación a comprar la primer central nuclear, las prioridades fueron conservar la independencia energética y lograr la máxima participación nacional. Aquel año nuestro país no estaba con una crisis tan grave como la actual, pero tampoco estaba muy bien. El resumen de situación por Jorge Sabato fue: “Después de tanta mishiadura, es difícil pensar en cosas grandes”. Sin embargo, en 1973 Atucha-1 se conectó a la red con uranio natural y la máxima participación nacional posible. ¿Y ahora? Sala de control del simulador de la central CAREM 25. La obra del prototipo está en el predio de las Atuchas, y la sala de control en el Centro Atómico Bariloche. EL TEMA DEL COMBUSTIBLE La generación nucleoeléctrica involucra dos negocios:
  • La construcción de la central nuclear y su entrega suministrando energía a la red.
  • La fabricación y suministro del combustible durante unos 50 años de operación de la central.
Ambos montos son de similar magnitud y durante las negociaciones para la compra de la central hay que llevar a cabo la discusión de estos dos contratos, que son de diferente naturaleza. Sumamente diferente, cuando un país  como Argentina recurre a una compra internacional porque no tiene capacidad financiera para llevar a cabo el proyecto de instalar una central nuclear propia, pero sin embargo en materia de combustibles ha invertido durante décadas, y abastece normalmente con sus tres centrales con fabricación y tecnología nacional. El combustible nuclear es un negocio para el Estado y las empresas de capital nacional. Además de satisfacer el mercado local sin el correspondiente gasto de divisas por importación, se tratará, tan pronto se den las condiciones, de ampliarlo con exportación. Para el caso CN4 China debería reconocer que no somos Pakistán, donde también vendió sus centrales Hualong-1. Haciendo un poco de historia, porque tuve la oportunidad de vivirla, comento algunos hechos porque son actualmente de aplicación para la toma de decisiones. Con la compra de la primera Atucha, la CNEA llevó a cabo el  desarrollo científico, tecnológico y de fabricación requerido para suministrar combustible: un hermoso desafío, un objetivo  ambicioso y un resultado para ponerse la escarapela. En aquel momento CNEA ya había desarrollado desde la minería hasta el dióxido de uranio, que es la materia prima para la fabricación de las pastillas cerámicas que llenan las vainas metálicas de los elementos combustibles, o ECs. Estos, a su vez, constituyen el núcleo del reactor.

EC para centrales CANDU, con su compleja armazón de circaloy llena de pastillas cerámicas de dióxido de uranio natural.

            En abril de 1982 luego de años de inversión en laboratorios, instalaciones de ensayos, personal altamente especializado; y luego en la construcción de un taller también diseñado, construido y equipado, nació la fábrica de ECs en el Centro Atómico Ezeiza. Para operarla, la CNEA licitó la formación de una empresa mixta de capital nacional: CONUAR SA. Siguiendo igual procedimiento, se creó FAE SA para fabricar los tubos de zircaloy de alta calidad que encierran las pastillas, y DIOXITEK para la obtención química del dióxido de uranio. En la compra de la CNA-1 estaba explícito nuestro deseo de fabricación local. Siemens cedió sin cargo y sin restricciones comerciales los derechos de fabricación de los elementos combustibles y el libre acceso a su fábrica de ECs en Hanau al personal de la CNEA. El Estado alemán participó facilitando el envío de nuestros expertos al Centro de Investigaciones Nucleares de Karlsruhe, de modo que sólo quedaron cargo de la CNEA los gastos de traslado y estadía. Cuando se construía la CNA-3, es decir la central de Atucha 2, ya éramos reconocidos como proveedores de ECs para la CNA-1 (Atucha 1).  Por ello, la discusión con Siemens del negocio del primer núcleo terminó en un acuerdo de colaboración entre el fabricante argentino CONUAR y el alemán RBU. Con Atomic Energy of Canada Ltd, AECL, el caso fue similar. AECL cedió, con la compra de la central, los derechos de fabricar los ECs para centrales CANDU, cuyo diseño es muy distinto de los ECs de las Atuchas. El acuerdo con AECL, sin embargo, no incluía tecnología u otros aspectos relacionados con la fabricación, por lo que Canadian Westinghouse y Canadian General Electric, propietarios legales de las patentes sobre los ECs CANDU, presentaron sus propuestas, muy similares a la presentada por China para la CN4, la central Hualong-1. Esas propuestas de Westinghouse y General Electric fueron rechazadas, no sólo por el precio, sino porque incluían cláusulas restrictivas para vender ECs CANDU a terceros, como suele ocurrir con la fabricación bajo licencia y la compra de patentes. En aquellos años estas centrales de uranio natural con tubos de presión se estaban vendiendo con éxito en varios países, y había otros más interesados. CNEA se encargó de todos los desarrollos requeridos hasta la instalación en CONUAR de la línea de fabricación de ECs CANDU. Estos antecedentes nos recuerdan y también a nuestras autoridades, que todo se puede negociar y lograr antes de firmar el contrato de compra de la central Hualong-1 a China, si como comprador nuestros requerimientos los consideramos “una condición esencial”. Así, el contrato de la central debe establecer que NASA recibirá toda la información de diseño de los ECs y de los elementos de control como para que cualquier otro fabricante reconocido de ECs pueda cotizar en competencia con la CNNC (China National Nuclear Corporation). No debería haber ningún elemento que  impida que la Argentina en un futuro sea libre de conseguir mejores condiciones para los combustibles de la Hualong-1, si llegara a no estar conforme con el proveedor inicial. El tipo de acuerdo para combustibles debería ser un convenio de colaboración entre dos industrias con capacidades en ingeniería y fabricación, para  intercambio de información técnica de perfomance entre la CN4 y otras centrales Hualong-1, que incluya resolución de casos de fallas, propuesta y desarrollo de posibles mejoras de diseño, etc. También hay aspectos de suministros a cotizar por separado como materiales, componentes del combustible, servicios técnicos y otros, en cuyos casos China cotizará y CONUAR/CNEA aceptarán si la oferta resulta conveniente. En el caso de la compra de la CN4, a diferencia de cuando la adquisición de las Atuchas, no hubo pliego de licitación. En este tipo de documento figuran generalmente los requerimientos del comprador. Por esta causa, la propuesta china fue cambiando. Si bien en el comienzo de las negociaciones y hasta 2014 China conoció nuestros deseos y condiciones para fabricación nacional, pasaron años. Y durante el gobierno de Mauricio Macri, NA-SA se hace cargo de  la negociación quedando CNEA solo como asesor técnico. Si bien NA-SA, como constructor y operador, sabe y negocia sobre la central, no sabe de combustibles, no tiene experiencia en negociación de acuerdos de transferencia de tecnología para su fabricación, le parece bien el exorbitante precio que proponen hoy los chinos (U$ 200 millones), acepta las restricciones para la comercialización, etc. Todo sucede como si NA-SA desconfiara de nuestra  capacidad con CNEA-CONUAR-DIOXITEC para suministrar la segunda y sucesivas recargas del núcleo de la CN4 a partir del 2030. Antes de la visita a China, es decir muy a la brevedad, las autoridades nacionales deberían decidir sobre esta cuestión. No  puede estar una decisión de política nacional (y como tal, de largo plazo) en manos del que es operador sino de CNEA, como fue siempre y exitosamente. En suma: “Zapatero a tus zapatos”. En todo caso, no hay que tomar decisiones apuradas, porque el combustible nacional no hará falta antes de 2030

(Continuará)

Carlos Aráoz

NETFLIX y la fuga de capitales

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Martín Maas, matemático, de la Universidad de Buenos Aires y del CONICET, nos hizo llegar este trabajo. Lo reproducimos de inmediato, y le pedimos que siga ayudándonos con números a ver lo lo que está tan a la vista que nos pasa desapercibido. Poe tenía razón. NOSOTROS, LOS PEQUEÑOS FUGADORES La iniciativa del INCAA de cobrar un impuesto a Netflix similar al que pagan las salas de cine, dada la enorme proliferación de las plataformas de servicios remotos que cobran en divisas, molesta “a la gente”, nombre que solemos darnos los clasemedieros. Pero es un paso en la dirección correcta. Es un tema incómodo. Sin embargo, como matemático del CONICET y debido a la fragilidad del sistema científico, he considerado más de una vez trabajar en el sector financiero como plan B, de modo que no me resulta totalmente ajeno. Por ello, déjeme seguirlo irritando, lector, y hacer lo mío: algunos números. Puede sorprenderse. Es casi cómico que hacerle pagar a Netflix resulte políticamente disruptivo, incluso tras casi 3 años de corrida cambiaria y bancaria ininterrumpida. A nuestra clase social se le erizan los pelos cuando se le tocan los consumos dolarizados y el ahorro en moneda extranjera. Claro, muchos interlocutores en este debate se justificarán con nuestro mercado inmobiliario implacablemente atado al dólar, o aducirán que los grandes empresarios fugan más divisas que la pobre clase media, y que gastos como Netflix son muy poco dinero, etc. Los números fríos muestran que no es tan así. Volvamos a este tema tan absolutamente menor, la facturación de Netflix en Argentina. Con casi 5 millones de suscriptores, las divisas que salen del país por este concepto ya alcanzaron la friolera de 500 millones de dólares anuales. Para ponerlo en perspectiva, además de ser unas 20 veces el presupuesto del INCAA, que produce todo nuestro cine nacional, con esta suma anual se subsanarían algunas de las obsesiones tecnológicas de AgendAR, este portal industrialista:
  • Se terminaría el prototipo de la central nuclear CAREM 25 en Atucha, y sobrarían alrededor U$ 150 millones para empezar seriamente el CAREM comercial de 4 módulos y 500 MW, y luego exportarlo masivamente “urbi et orbi”.
  • O se podría terminar el CAREM prototipo nomás, sin avanzar todavía con la central comercial, y completar y poner crítico el reactor RA-10 del Centro Atómico Ezeiza, cuya facturación por venta local, regional y exportación de radiofármacos al Hemisferio Norte puede superar los U$ 2000 millones/año.
  • Esa plata da para construir y lanzar al espacio 2 nuevos modelos de satélites SAOCOM de observación terrestre con radar en banda L, una tecnología espacial por ahora exclusiva de Argentina y Japón.
  • Con ese dinero, la FAdeA (Fábrica Argentina de Aviones) puede construir 325 unidades de su avión IA-100 Malvina de entrenamiento primario. En realidad, muchas más, porque la construcción masiva abarataría mucho el costo. De 100 para arriba, estos aviones se exportan todos.
  • Con 500 millones de dólares ARSAT construye y sateliza al menos dos satélites geoestacionarios de telecomunicaciones, los números 3 y 4.
  • Con esa plata se pone un blindaje de radares ionosféricos costeros sobre toda la Zona Económica Exclusiva del Mar Argentino. Al detectar pesqueros piratas incluso antes de que entren a la ZEE, se protegería al país de pérdidas anuales de entre U$ 1500 y 2000 millones.
  • Por último, para volver al tema de consumos culturales, 500 millones de dólares son 40 veces el plan de inversión anual para ampliar el Data Center de ARSAT SA, centro que brinda una impecable plataforma de streaming de video para el cine nacional.
  • Pero “el Data” de ARSAT es base de otro servicio cuya importancia ha cobrado muchísima relevancia en el prehijosente contexto de pandemia (y seguirá cuando ésta se termine): el de conferencias online.
Para ello, ARSAT emplea un excelente software de dominio público, Jitsi. Pero como Jitsi pide una buena capacidad instalada en servidores para garantizar un funcionamiento masivo, hoy solamente se encuentra disponible para algunos organismos públicos. Para muchos usuarios (y ahí estoy yo, y ahí podría estar Ud., lector) esto fue una desilusión: ¿por qué el estado no está peleándole este mercado a Zoom? La escasez de divisas para realizar este tipo de inversiones públicas, que ahorran divisas de manera rentable, genera un círculo vicioso: al no tener la capacidad instalada de servidores en el país, se contratan servicios en “la nube”. Esto significa que se alquila esa capacidad de almacenamiento y cómputo en el extranjero. Y a no confundir la gratuidad de algunos productos de internet con generosidad de las principales empresas del sector: el segmento de “nube” de Amazon (AWS) es el más rentable de la compañía (más que el e-commerce). Lo mismo ocurre con los otros gigantes informáticos. Pero para dejar de alquilar fierros informáticos hay que ahorrar, y en este caso obligatoriamente en divisas, algo para lo que no hay actualmente espacio con la implacable fuga de capitales. Ahora bien, la fuga es de todo tipo y color, aunque nuevamente resulte incómodo decirlo en familia, lectores clasemedieros. Las últimas cifras de compra de dólar ahorro de Agosto arrojan un total de 4 millones de personas que compraron su cuota de 200 dólares/mes. De mantenerse esa velocidad, se sumarían casi 10.000 millones de dólares en un año. Para poner esa cifra en perspectiva, podemos comprarla con la capitalización bursátil total del sistema financiero, que ronda los 3.000 millones de dólares. Es decir que en forma anual, el triple de la capitalización total del sistema financiero privado se está fugando del mismo de a puchitos de 200 dólares. ¿No es una locura? Pero son números duros. Por más que los bancos sean un blanco de críticas que “la progresía” ama detestar (y por buenas razones), por una vez no podemos culparlos (a los bancos) de este volumen de fuga de capitales: señoras y señores, son un sector regulado de la economía que actualmente incluso está impedido de pagar dividendos a sus accionistas (sic). Otra cifra del mismo orden de magnitud que involucra exclusivamente a personas humanas es el usual déficit externo del sector turístico: arrojó un negativo de unos 7.000 millones de dólares en el ya convulsionado y recesivo 2019. La magnitud de estos fenómenos puede entenderse mejor a partir de un muy citado informe de la Reserva Federal Norteamericana, según el cual nuestro país se constituyó en el segundo tenedor per cápita de billetes norteamericanos, solo después del propio EEUU. Investíguelo bien. Es cierto. Sorpréndase. Frente a eso, los EEUU se frotan las manos: al ser ellos el único país del mundo que imprime dólares, el atesoramiento mundial de la moneda norteamericana logra que el mundo financie a EEUU a tasa cero y con un plazo de repago infinito. Y ésta es una impresionante ganga para la primera potencia mundial: puede adquirir toda clase de bienes y servicios al mundo a cambio únicamente de imprimir moneda. Para dar contexto histórico a este negocio financiero: en 1971, durante la presidencia de Richard Nixon, EEUU protagonizó el mayor default de la historia: se negó a entregar el oro que los países europeos habían depositado en Fort Knox durante la Segunda Guerra Mundial (incluido el Reino Unido, su mayor aliado), a cambio de los dólares que necesitaron para reconstruirse en la posguerra. El Departamento de Estado de los EEUU les pagó en dólares (que automáticamente, se devaluaron) y se desentendió de la furia europea con una de las mayores joyas de la diplomacia norteamericana. ¿Fue Henry Kissinger? Dijo, sucinto: “Cerró la ventanilla del oro”. Que nuestro país esté primero en el ranking de tenencia de dólares billetes per-cápita fuera de EEUU es un hecho poco conocido y algo desmesurado. Sorprendentemente, tiende a naturalizarse a todo lo largo del espectro político: ambos lados de la grieta se igualan en la naturaleza de sus declaraciones patrimoniales, y los sectores que acaso promueven una alianza con países como Rusia y China abjuran por igual de pesos, rublos o yuanes. Tienen sus ahorros en dólares. Pero ahora bien, el total de la fuga de divisas anual viene siendo de 26 mil millones de dólares. Obviamente en la Argentina hay unos pocos que se llevan muchísimo. Si se aprueba el impuesto a las grandes fortunas, esos tendrán que pagar un número no despreciable de su patrimonio. Pero un análisis a grosso modo indica un detalle (nuevamente incómodo, lo lamento) que se suele pasar por alto en las discusiones entre amigos “progres”. Y el detalle es que entre pitos y flautas, viajecitos al exterior, cositas de acá y allá, canutos de a 200 billetes, consumos como Netflix y demás, la clase media argentina, con sus pautas culturales de ahorro y consumo, es responsable de una buena parte de ese número de la fuga total de divisas. Nuestra clase media toma esta costumbre de llevarse puesto al Banco Central como si fuera un derecho humano y se indigna con los impuestos y controles de capitales, del mismo modo que cualquier gerente de un fondo de cobertura internacional. Somos pollos que se piensan zorros. Esa es una cultura que tiene que cambiar. Para acceder al listado de suscriptores e ingreso de Netflix por país (en inglés) cliquear aquí.

Martín Maas

El gobierno nacional permitirá la vuelta a clases y cada provincia definirá su calendario

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El Consejo Federal de Educación aprobó, por unanimidad, la vuelta de actividades educativas y clases presenciales en las escuelas de todo el país.

En concreto, se modificó el actual protocolo, que era muy restrictivo, por un esquema más flexible, a partir de un «semáforo epidemiológico» que indica a cada gobernador en qué situación se encuentra su provincia y qué decisión puede tomar. ​El nuevo esquema funciona como una «guía de análisis», que le señala a cada gobernador si la condición epidemiológica de su distrito ofrece bajo, mediano o alto riesgo de volver a los encuentros educativos presenciales. Si el riesgo es alto, no pueden reabrir las escuelas; si es mediano o bajo, pueden iniciar actividades educativas; y si es bajo podrán -también- volver a las clases presenciales tradicionales. La Ciudad de Buenos Aires tiene indicado «riesgo moderado». Así, el Gobierno porteño ya decidió que arrancará este martes 13 con actividades de acompañamiento educativo a estudiantes de 7mo. grado (primaria) y 5to. año (secundaria) en los patios de las escuelas públicas. Desde el Gobierno porteño aclararon que no es una vuelta a clases, sino actividades educativas. Y que será progresivo, empezando por las escuelas que ya están más preparadas y siguiendo con el resto. Estiman que en dos o tres semanas cubrirán a todas las escuelas públicas de la Ciudad. Las actividades que se iniciarán el martes en las escuelas son voluntarias para los alumnos. Siempre será en grupos de hasta 10 personas y siempre los mismos grupos con las mismas personas (concepto de «burbujas»). Cada escuela determinará la frecuencia y la duración de las actividades. Cada grupo podrá asistir entre 2 a 4 veces por semana. Los turnos podrán ser de 1 a 4 horas, previendo media hora entre turno y turno para limpieza y desinfección. También será gradual según los niveles. El martes arrancarán los estudiantes de 5° y 6° año de escuelas técnicas, seguirán los de 5° año de escuelas medias, y una tercera etapa será para los alumnos de 7° grado de la primaria. Las escuelas privadas, en tanto, podrán decidir en forma voluntaria si ofrecen esta posibilidad a sus alumnos. Si así lo deciden, deberán dar aviso a la Dirección General de Educación de Gestión Privada, y enviar sus protocolos para la aprobación. Como este proceso llevará algunos días, se estima que no arrancarán el martes, pero sí la semana que viene aquellas escuelas que estén mejor preparadas. Con respecto al transporte, se está analizando la posibilidad de que estudiantes y padres puedan usar el transporte público. Los chicos que vivan en Provincia no podrán asistir por este medio, a menos que los lleven sus padres en un transporte particular. La Ciudad también seguirá con las actividades en los polideportivos para los 6.500 chicos con tuvieron menos contacto con sus escuelas desde que se cortó la presencialidad.

Científicos de Argentina, Brasil y Francia desarrollan una vacuna oral contra el Covid-19

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El proyecto se encuentra en fase preclínica y es liderado por Hugo Luján, del CONICET, Jorge Kalil, de la Universidad Federal de San Pablo, en Brasil, y David Klatzmann, de la Universidad de la Sorbona, en Francia.

A pesar de la facilidad con que se administran y conservan, la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda vacunas orales solo para la polio, las diarreas por rotavirus y el cólera. Ahora, científicos de Argentina y colaboradores de Francia y de Brasil están realizando investigaciones para comprobar si a esa selecta lista se le puede agregar una fórmula para el coronavirus SARS-CoV-2. El proyecto se encuentra en fase preclínica. La iniciativa es liderada por Hugo Luján, director del Centro de Investigación y Desarrollo en Inmunología y Enfermedades Infecciosas (CIDIE), en Córdoba; Jorge Kalil, de la Universidad Federal de San Pablo y exdirector del Instituto Butantan, en San Pablo, Brasil; y David Klatzmann, inmunólogo de la Universidad de la Sorbona, en París, Francia, y uno de los descubridores del virus de la inmunodeficiencia humana (VIH) en 1983 cuando integraba el grupo liderado por Luc Montagnier. “Apuntamos al desarrollo de una vacuna que se podría aplicar como una pastilla, lo que tendría mayor aceptación para la población y favorecería su almacenamiento a temperatura ambiente. Además, no requeriría de jeringas o agujas que luego tienen que ser cuidadosamente descartadas e incineradas”, afirmó a la Agencia CyTA-Leloir Luján, quien es investigador titular del CONICET y profesor de la Universidad Católica de Córdoba (UCC), institución de la que también depende el CIDIE. De acuerdo con Klatzmann, evitar las inyecciones es una buena estrategia para mejorar la aceptación de la vacuna y favorecer su aplicación en países con sistemas de salud deficientes. “Para una eficacia óptima, la vacunación debe dirigirse a la mayor proporción de la población. No solo protege a quien recibe la vacuna, sino que contribuye a reducir el tamaño de la población en la que el virus puede diseminarse, contribuyendo así mismo al control de la pandemia”, afirmó el también director del Departamento de Inflamación, Inmunopatología y Bioterapias del Hospital Pitié-Salpêtrière, en París. El grupo de Luján tiene trabajos publicados en revistas científicas de prestigio internacional como Nature y Nature Medicine y es responsable del desarrollo de una vacuna oral para la giardiasis, una de las diarreas más comunes en países en desarrollo. Esta preparación resultó efectiva y segura en perros y gatos. Fue patentada y licenciada por CONICET a una empresa internacional para su uso en animales domésticos, y resta probarla en humanos en ensayos clínicos. En 2019, el grupo de Luján describió en la revista Nature Communications el desarrollo de una plataforma para la producción masiva de vacunas orales contra agentes virales, como los que causan la hepatitis, el zika y la bronquiolitis. Y también mostraron haber podido proteger por esa ruta a ratones contra el virus de la influenza. “En el contexto de emergencia que atraviesa nuestro país y el mundo, decidimos aplicar nuestra tecnología y probar la posibilidad de generar una vacuna oral para COVID-19”, enfatizó Luján. Una de las principales dificultades para el desarrollo de vacunas orales es que, para llegar al intestino, los antígenos (despertadores de la respuesta inmune) deben superar un ambiente hostil, incluyendo altas temperaturas, el pH gástrico y los jugos biliares y pancreáticos. La vacuna cordobesa en desarrollo consiste en la combinación de moléculas de varios virus que no infectan a humanos y que se recubren con proteínas de superficie llamadas VSP, que a modo de escudo resisten las “inclemencias” del tracto digestivo. “Bajo esa capa protectora, insertamos moléculas del nuevo coronavirus que apuntan a generar una fuerte respuesta inmune”, explicó Luján. El proyecto se encuentra en fase preclínica. Los investigadores están diseñando diferentes variantes de la proteína spike (proteína S) del SARS-CoV-2 con el objeto de lograr dotarla de una estabilidad esencial para disparar una fuerte respuesta inmune. Y ya la están probando en tres tipos de roedores: ratones, jerbos y hámster sirios. “Los resultados preliminares indican la producción de anticuerpos neutralizantes en suero y en las mucosas de los animales, en especial de la inmunoglobulina A (IgA) secretoria en las vías aéreas”, explicó Luján. Sin embargo, cuanto más se sabe sobre COVID-19, más se entiende que una vacuna oral también debería estimular otro tipo de defensas no mediada por anticuerpos, la llamada “inmunidad celular”, afirmó Kalil. De hecho, en un estudio sobre 220 pacientes que tuvieron la enfermedad, Kalil y su equipo constataron que los títulos de anticuerpos contra SARS-CoV-2 caen “drásticamente” después de seis meses, aunque las respuestas de las células T se mantienen fuertes. Para el proyecto de la vacuna oral, Kalil y su equipo utilizaron herramientas bioinformáticas para seleccionar péptidos de la proteína spike y otras moléculas codificadas por el nuevo coronavirus que son reconocidos por receptores de linfocitos T humanos cubriendo casi todas las combinaciones posibles. “Estos péptidos son de suma importancia para desencadenar y mantener una potente respuesta inmunitaria y proporcionar una defensa duradera contra COVID-19”, indicó el investigador. Si los resultados de la frase preclínica del proyecto salen bien, el siguiente paso sería la realización de ensayos clínicos en humanos, indicó Luján. “Una vacuna que despierte inmunidad de mucosa es la única solución a largo plazo para controlar la pandemia, ya que es clave tanto para proteger contra la enfermedad como para prevenir la propagación del virus. Y recordemos que las vacunas inyectables no siempre generan este tipo de respuesta”, manifestó Raúl Andino, jefe de un laboratorio que estudia virus de ARN en el Departamento de Microbiología e Inmunología de la Universidad de California en San Francisco, Estados Unidos, y trabaja desde hace 6 años en el proyecto de una nueva vacuna oral para la polio financiada por la Fundación Bill y Melinda Gates. Para Andino, otros beneficios de una vacuna oral podrían ser su facilidad de distribución y el menor costo: “No se necesita personal especializado para aplicar la vacuna”, dijo el químico y biólogo egresado de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la UBA Al preguntarle por qué no se ha probado más ampliamente el desarrollo de vacunas orales para COVID-19, Andino respondió que la gente “busca la llave debajo del farol, donde hay luz y es más fácil. La gran carrera es quien saca la primera vacuna y no quien saca la más segura y efectiva”. Luján remarcó su trabajo publicado en 2019 en Nature Communications en el que se demuestra que su vacuna oral inmunizó con éxito a los roedores frente al virus influenza. “Vacunar por vía oral también protegió las mucosas respiratorias del virus de la influenza en este modelo animal. Y un efecto similar podría conseguirse con la formulación vacunal que estamos desarrollando para COVID-19”, afirmó el científico.
Otros expertos, en tanto, advierten que una vacuna oral quizás no sea tan efectiva para COVID-19 como una sublingual, pulmonar o intranasal.
“Una vacunación por vía oral es muy eficiente para estimular una respuesta inmune a nivel de la mucosa del tracto digestivo, pero tiene comparativamente menor eficiencia para generar respuestas locales a nivel respiratorio, como se ha observado en los resultados publicados por Luján”, dijo a la Agencia CyTA-Leloir Carlos A. Guzmán, un médico rosarino que dirige el departamento de Vacunología y Microbiología Aplicada del Instituto Helmholtz de Enfermedades Infecciosas de Alemania (HZI). Guzmán no considera que una vacuna que despierte inmunidad de mucosa sea la única solución a largo plazo para controlar la pandemia. “No tenemos muchas vacunas administradas por vía mucosa. De hecho, la mayor parte son parenterales y los planes de preparación para pandemias de gripe están fundamentalmente basados en este tipo de vacunas. Si fuera así casi todos los proyectos de vacuna para COVID-19 se basarían en vacunas que despierten inmunidad de mucosa; asimismo las vacunas son solo una de las herramientas para controlar una pandemia”, afirma el investigador cuyo trabajo se focaliza en estrategias de vacunación no invasiva, incluyendo vacunas que estimulan la inmunidad de mucosas. Asimismo el científico rosarino radicado en Alemania se refiere a la dificultad que implica escalar el desarrollo desde el laboratorio a las pruebas en seres humanos. “Es licito preguntarse, considerando que hay actualmente 40 vacunas en desarrollo clínico, si cualquier candidato entre los 149 que están en desarrollo preclínico o que se puedan desarrollar en el futuro va a tener chances reales de atraer a una empresa farmacéutica de envergadura y los recursos necesarios para su desarrollo clínico. Especialmente considerando el porcentaje del segmento de vacunas anti-COVID-19 que podría obtener”, sostuvo. “El rápido desarrollo de vacunas contra COVID-19, por supuesto, eliminará aquellas vacunas que muestren efectos secundarios cuya baja frecuencia se pueda detectar durante la fase preliminar de prueba que involucra a decenas de miles de individuos”, afirmó Klatzmann. Y agregó: “Tener un arsenal de diferentes vacunas aumentará la cobertura de la vacuna y ofrecerá alternativas si alguna formulación de vacuna demuestra tener efectos secundarios”.

La Organización Mundial de la Salud propone mecanismos globales ante futuras pandemias

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La Organización Mundial de la Salud (OMS) dijo que se necesita un nuevo mecanismo para instar al mundo a actuar ante futuras pandemias y evitar la falta de reacción inicial ocurrida frente a la Covid-19.

La emergencia internacional lanzada el 30 de enero por una enfermedad denominada entonces coronavirus de Wuhan «no motivó a los países a poner en marcha medidas de salud pública para la Covid-19″, declaró la doctora británica Felicity Harvey al presentar los resultados preliminares de un estudio sobre los primeros cuatro meses del brote. Ante ello, el organismo de salud de la ONU se planteó dudas sobre si es suficiente este tipo de declaraciones de emergencia o hay que usar nuevas fórmulas, subrayó la responsable del Comité Independiente de Asesoramiento del Programa de Emergencias.

La politización del brote en muchos casos «es un obstáculo material para vencer al virus»

Si bien el informe, que será actualizado en noviembre, concluyó que la OMS «mostró liderazgo e hizo importantes progresos en la respuesta a la pandemia», consideró también que la politización del brote en muchos casos «es un obstáculo material para vencer al virus».
Las crisis pasadas han demostrado que, una vez que se controla un brote, los gobiernos y los donantes tienden a centrar su atención en otras preocupaciones urgentes. Este ciclo de «pánico y olvido» ha impedido el desarrollo de una preparación eficaz ante emergencias sanitarias en todo el mundo. El mundo necesita romper este ciclo de una vez por todas, detalló el director de la OMS.
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A su vez, el director de la OMS para Europa, Hans Kluge, instó en un comunicado: «Tenemos que responder a nuestras necesidades con medios nuevos e innovadores. Seamos creativos y valientes para conseguirlo».
Según el informe de la OMS, las inversiones necesarias para estar mejor preparados para un próximo evento global de este tipo apenas necesitaría una inversión de US$ 5 por persona por año, mientras que el costo de esta pandemia ya supera los US$ 11 billones y continúa aumentando.
 

El presidente Alberto Fernández presentó el Fondo Nacional de Defensa (FONDEF) en Tandanor

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El presidente Alberto Fernández presentó ayer 7 de octubre el Fondo Nacional de Defensa (FONDEF) destinado al reequipamiento de las Fuerzas Armadas y desarrollo de la industria nacional de la defensa, en el Astillero Talleres Navales Dársena Norte (Tandanor), en el canal sur del Puerto de Buenos Aires, y lo consideró como «basal» para «el desarrollo previsible» de esa área del Estado.

Fernández, que estuvo acompañado por el ministro de Defensa, Agustín Rossi, celebró estar frente a integrantes de las fuerzas «para pensar un futuro que incluya a todos» y remarcó el trabajo de asistencia social que llevan adelante en medio de la pandemia de coronavirus Covid-19. Dijo que el país se encuentra ante «una oportunidad única» que invita a «mirar siempre hacia adelante» debido a que existen «en las tres fuerzas una oficialidad que se graduó en la democracia. Buscamos cambiar la consideración que el Estado nacional tiene sobre las fuerzas armadas debido a que «todo Estado en la modernidad necesidad de la defensa». «La defensa no es sólo pensada con fines bélicos. La defensa también es pensada con fines disuasivos y en la atención de las necesidad internas que el país tiene». «Es tiempo que demos a las Fuerzas Armadas el reconocimiento social que merecen”, recalcó el jefe de Estado y subrayó que desde su gestión se llevó a cabo un «ordenamiento salarial que durante muchos años estuvo tergiversándose». No hubo anuncios específicos sobre proyectos, pero ha circulado información vinculada a Tandanor, Astilleros Río Santiago y a la Armada Argentina: un ambicioso plan de construcción naval. Se menciona la construcción de remolcadores modernos en gradas de Tandanor para reemplazar a los viejos navíos que operan en la fuerza naval y de esa forma incidir en menores costos por alquiler de servicios de remolque de buques propios. El proyecto de remolcadores no sería el único destinado a Tandanor, también se ha habló de una modernización de sistemas navales en gradas de los Astilleros Río Santiago (que actualmente se encuentra trabajando en la finalización de las dos lanchas LICA – Lanchas de Instrucción para Cadetes). El ARS continua a la espera del acuerdo ministerial para avanzar en un ambicioso proyecto de buque polar que acompañe los esfuerzos navales en torno a la Antártida Argentina y las campañas de verano en el continente blanco. La ley que estableció el Fondo para la Defensa, promulgada la semana pasada, le permitirá al Estado contar en 2021 con un monto de 400 millones de dólares, que serán asignados al desarrollo del aparato productivo de las Fuerzas Armadas. Participaron también en el acto los presidentes de Tandanor, Miguel Ángel Tudino; de Fabricaciones Militares, Iván Durigón; de FAdeA, Mirta Iriondo; del IAF, Guillermo Carmona; del INVAP, Hugo Albani, y del Astillero Río Santiago, Ariel Basteiro, además de representantes del Sindicato de Trabajadores de Talleres y Astilleros Navales y de la Cámara de la Industria Naval Argentina (CINA), de la Federación de la Industria Naval Argentina (FINA), de la Asociación de Industriales de la República Argentina (ADIMRA), de la Cámara Argentina Aeronáutica y Espacial Producción para la Defensa (CARAE) y de la Fundación Pro Tejer.

El gobierno aprobó, en forma condicionada, el primer trigo resistente a la sequía del mundo

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El ministerio de Ciencia, junto con el CONICET, la empresa Bioceres, y la Universidad Nacional del Litoral, anunciaron ayer que se recibió la aprobación regulatoria por parte del Ministerio de Agricultura, de la tecnología HB4® para el cultivo de trigo, una tecnología de tolerancia a sequía única a nivel mundial.

El comunicado destaca que esta tecnología está desarrollada por un grupo de biólogos moleculares e investigadores argentinos, liderados por la investigadora Dra. Raquel Chan, Directora del Instituto de Agrobiotecnología del Litoral (IAL), perteneciente a la UNL y al CONICET, en alianza con la empresa argentina de biotecnología agrícola Bioceres: «La tecnología HB4 permite obtener semillas más tolerantes a la sequía, minimizando las pérdidas de producción, mejorar la capacidad de adaptación de las plantas a situaciones de estrés hídrico y dar mayor previsibilidad a los rindes por hectárea». La comercialización de trigo HB4 en Argentina quedó condicionada a la aprobación por parte de Brasil, país que es el principal importador. Esta tecnología, pionera a nivel mundial, es el resultado de una colaboración público-privada de más de 15 años entre la empresa y el grupo de investigación liderado por Raquel Chan, responsable del descubrimiento. Las variedades de trigo HB4 son desarrolladas por TrigallGenetics, un joint-venture entre Bioceres y FlorimondDesprez de Francia, una de las empresas líderes a nivel mundial en genética de trigo. El ministro de Ciencia, Roberto Salvarezza, felicitó a los autores del avance. “Es un largo camino y un largo desarrollo donde se sintetiza este concepto de la necesidad de que cuando uno quiere llevar un desarrollo científico básico al mercado y a la producción tiene que recorrer la alianza publico privada, y es un camino que a la Argentina le ha costado transitar pero que la pandemia ha acelerado” y agregó que “estos mecanismos son los que realmente permiten que nuestro país sea competitivo porque le agrega valor y conocimiento a nuestros productos”. Asimismo, detalló que “si algo ha marcado esta pandemia es la necesidad de tener un sistema científico tecnológico consolidado para dar respuestas”. Raquel Chan destacó: “Este desarrollo es la culminación de un largo recorrido en el que trabajamos codo a codo con la empresa Bioceres y en el que logramos priorizar los intereses del país para generar algo que va a ser pionero a nivel mundial”. El CEO de Bioceres, Federico Trucco dijo: «Hoy Argentina se animó a liderar este proceso de transformación tecnológica a nivel internacional, llevando la ciencia argentina a lo más alto del mundo en la biotecnología agrícola”. Trucco destacó el «trabajo colaborativo» con el sector público, y también con los socios franceses y la Asociación Argentina de Productores en Siembra Directa (Aapresid) y la Asociación Argentina de Semilleros (ASA), «que nos apoyaron desde el comienzo». Insistió que se comercializará una vez que lo apruebe Brasil, y remarcó la importancia que en el país se avance en una nueva ley de semillas que reconozca la propiedad intelectual y permita capturar el valor de la tecnología.
Federico Trucco, CEO de Bioceres
La decisión de la autoridad regulatoria argentina se da luego de varios años de estudios experimentales que llevaron a la conclusión científica de la Comisión Nacional de Biotecnología Agropecuaria (CONABIA) que no aumenta los riesgos inherentes al cultivo convencional. En tanto el SENASA concluyo que el presente trigo HB4 es inocuo para la alimentación humana y animal. Desde AgendAR aplaudimos este paso en un largo camino -lo venimos siguiendo desde hace dos años, comenzó mucho antes, y aún no terminó. El cambio climático en la llanura chacopampeana -y en otras ecorregiones agrícolas del mundo- se expresa en recrudecimiento en gravedad y frecuencia de los bandazos entre sequía e inundación, y en mayores y más duraderas olas de calor. Éstas agravan el stress hídrico de las plantas al acelerar su evapotranspiración. La sequía de 2017/2018 al país le costó pérdidas de cosechas por U$ 7000 millones. Las plantas recombinantes de Bioceres han penado 14 años por el Ministerio de Agricultura a través de muchas administraciones diferentes, y recién ahora van saliendo de ese exilio burocrático. De haber sido aprobadas antes, las pérdidas de la última seca habrían sido mucho menores. ¿Cuánto? Probablemente no con ésta sequía, pero sí con la próxima, lo podremos poner en números. ¿Y cuánta lucro potencial está perdiendo la Argentina por no licenciar estas patentes biotecnológicas? ¿O estamos esperando que expiren y que las grandes empresas globales de biociencias las puedan copiar gratis? Agricultura aprueba eventos transgénicos a toda velocidad… si vienen aprobados por las multinacionales. Ante patentes generadas por el sector científico argentino, se pone a temblar y se amparan en que si hacen su trabajo, serán atacados por los ecologistas. Mientras nos tomamos 14 años para demostrar que los genes de regulación hídrica del girasol (los famosos HB4) cuando se ponen en otras plantas no se comen a los chicos ni agravan el agujero de ozono, aquí cada seca deja un tendal de quiebras entre los productores.  Subrayamos que la habilitación comercial del trigo HB4, es decir su despliegue a campo, está sujeta a la aprobación de las autoridades brasileñas. En fútbol, esto es haber llegado al área chica y tirar la pelota a la tribuna. ¿Nuestro estado necesita la autorización de otro estado para una decisión soberana? ¿Y tiene que ser una autorización de ese estado? ¿Solamente se consume trigo en Brasil?  En términos duramente económicos, las patentes sobre el trigo, la soja y la alfalfa resistentes a la sequía de Bioceres son, sin discusión posible, el producto más valioso de la investigación argentina en toda su historia. Se lo está desaprovechando. Sería hora de que el país se entere.

Emmanuelle Charpentier y Jennifer Doudna ganaron el Nobel de Química por la técnica CRISPR

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La Academia Sueca de las Ciencias informó que el Premio Nobel de Química del 2020 le fue otorgado a dos investigadoras, Emmanuelle Charpentier de la Unidad Max Planck para la Ciencia de los Patógenos (Alemania) y Jennifer A. Doudna de la Universidad de California en Berkeley (EE UU). Las galardonadas desarrollaron una de las herramientas más afinadas de la biotecnología: las tijeras genéticas CRISPR/Cas9, con las que se puede cambiar el ADN de animales, plantas y microorganismos con enorme precisión “El premio de este año trata sobre la reescritura del código de la vida”, resumió Goran K. Hansson, secretario general de la Academia, al anunciar los nombres de las laureadas.

Para que sirven

Usando estas tijeras los investigadores pueden cambiar el ADN de animales, plantas y microorganismos con una precisión extremadamente alta. Esta tecnología está teniendo un impacto revolucionario en las ciencias de la vida, y contribuyendo a nuevas terapias contra el cáncer y puede hacer realidad el sueño de curar enfermedades hereditarias.
USANDO CRISPR / CAS9 ES POSIBLE MODIFICAR EL ADN EN EL TRANSCURSO DE UNAS POCAS SEMANAS
Los científicos necesitan modificar los genes en las células si quieren descubrir el funcionamiento interno de la vida. Esto solía ser un trabajo lento, difícil y, a veces, imposible. Pero usando las tijeras genéticas CRISPR / Cas9, es posible cambiar el código de la vida en el transcurso de unas pocas semanas. Esta tecnología está logrando un impacto revolucionario en las ciencias de la vida y contribuyendo a nuevas terapias contra el cáncer y puede hacer realidad el sueño de curar enfermedades hereditarias. “Hay un poder enorme en esta herramienta genética, que nos afecta a todos. No solo ha revolucionado la ciencia básica, sino que también ha dado lugar a cultivos innovadores y dará lugar a nuevos tratamientos médicos innovadores”, resumió Claes Gustafsson, presidente del Comité Nobel de Química.
  Como suele ocurrir a mendo en la ciencia, el descubrimiento de estas tijeras genéticas fue inesperado. Durante los estudios de Charpentier sobre Streptococcus pyogenes, una de las bacterias que más daño causan a la humanidad, descubrió una molécula previamente desconocida, el ARNtracr (o ARNcr trans-activado). Su trabajo mostró que este ARN es parte del antiguo sistema inmunológico de las bacterias, CRISPR/Cas, que desarma los virus al escindir su ADN. Pero Charpentier fue más allá con el hallazgo del ARNtracr y publicó su descubrimiento en 2011. El mismo año, inició una colaboración con Jennifer Doudna, una bioquímica experimentada con un vasto conocimiento del ARN. Juntas, lograron recrear las tijeras genéticas de las bacterias en un tubo de ensayo y simplificaron sus componentes moleculares para que fueran más fáciles de usar. En su forma natural esta tijeras genéticas reconocen el ADN de los virus, pero Charpentier y Doudna demostraron que podían controlarse para cortar cualquier molécula de ADN en un sitio predeterminado, lo que permite “reescribir” el manual de instrucciones de los seres vivos.

Aplicaciones revolucionarias

Desde que Charpentier y Doudna descubrieron las tijeras genéticas CRISPR/Cas9 en 2012, su uso se multiplicó. Y usan esta herramienta científicos de ciencias básicas aplicadas, facilitando la creación de especies capaces de resistir el moho, las plagas y la sequía. En medicina, se están realizando ensayos clínicos de nuevas terapias contra el cáncer, y el sueño de poder curar enfermedades hereditarias está a punto de hacerse realidad. Estas tijeras genéticas han llevado las ciencias de la vida a una nueva época y han comenzado a aportar enormes beneficios para la humanidad.

Un Nobel de mujeres

En el más de un siglo de historia de los Premios Nobel es la primera vez que dos mujeres comparten el de Química, aunque Marie Curie ya lo recibió sola en 1911. El mismo galardón lo ganaron su hija Irène Joliot-Curie (1935), Dorothy Crowfoot Hodgkin (1964), Ada Yonath (2009) y Frances Arnold (2018).

La verdadera fábrica de pobres, durante medio siglo

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Hace pocos días leíamos una triste información originada en un organismo oficial: «La pobreza alcanzó al 40,9% de la población urbana en el primer semestre de 2020, aumentando 5,5 p.p. con respecto al mismo período del año anterior y 15,2 p.p. respecto al 2do semestre de 2017. La indigencia se ubicó en 10,5% y aumentó 2,8 p.p. contra el mismo semestre de 2019». Nos parece oportuno compartir esta columna del economista Julián Zicari, autor del libro «Crisis económicas argentinas. De Mitre a Macri». «La semana pasada el INDEC publicó el triste dato de pobreza en la Argentina, marcando un terrible 40,9% para el primer semestre de este año. La información si bien es dolorosa no sorprende porque en la Argentina desgraciadamente nos hemos acostumbrado a convivir con niveles muy altos de injusticia social. El último medio siglo no ha sido otra cosa más que una fábrica de acumular pobres. En efecto, los niveles de exclusión en los últimos 50 años del país (1970-2020) han señalado valores de pobreza estructurales cada vez más altos. En la década de 1970 la pobreza promedio fue de 5,7%, aunque ya en la década siguiente prácticamente se cuadriplicó al pasar al 19,6%. La década de 1990 volvió a crecer al ser del 26,4%, mientras que en la década del 2000 el salto volvió a registrarse al establecerse en niveles de 36,4%. Donde vemos que todas las décadas el número de pobres no paró de crecer en su promedio. La única excepción fueron los últimos 10 años, en donde el promedio se ubicó en valores igualmente desgraciados del 29,3%. Tras analizar todo esto la pregunta central es por qué creció tanto el número de pobres. Y la respuesta, si miramos el gráfico, parece ser muy concreta: debido al número recurrente de crisis económicas que ha vivido este país. Pues si consideramos los últimos 45 años han existido nada menos que ocho colapsos económicos, es decir uno cada 5 años y medio. Lo que ubica a la Argentina como el país más propenso a sufrir crisis económicas de la historia. De hecho, el último tramo prácticamente duplicó el promedio histórico argentino: desde la organización nacional en la década de 1860 al final del mandato de Macri, en esos 160 años, el promedio era vivir una crisis cada 10 años. Ahora hemos acelerado la velocidad de los colapsos, repitiéndolos en casi la mitad del promedio histórico. Es que las crisis económicas son, por sobre todas las cosas, mecanismos de transferencia de ingresos, donde algunos sectores pierden riqueza y otros se la apropian. Así cada crisis dejó un mayor número de excluidos pero niveles de concentración económica mayores: pobres cada vez más pobres, pero ricos cada vez más ricos. En todos los casos observamos lo mismo: cada vez que irrumpió una crisis económica el número de pobres tendió a crecer. Después, brevemente al salir de las crisis y a vivir cierta “normalidad” o recuperación económica, tendía a descender algo ese número pero sin volver a los valores previos. No obstante, además, como las crisis económicas han sido tan recurrentes la pobreza empezó a ubicarse en pisos cada vez más altos, adquiriendo ya una lógica estructural de excluidos a esta altura muy difícil de bajar. Donde volver a aspirar a los niveles de la década de 1970 parece una añoranza imposible. El primer salto fuerte de la pobreza ocurrió con la crisis final de la dictadura y su terrible lógica de valorización financiera, que apostó por el endeudamiento, la especulación y la fuga de capitales como nuevo patrón económico, dejando atrás el modelo industrialista. La pobreza así tocó un pico de 19,1% en 1983 para bajar los siguientes 4 años con la democracia hasta ubicarse en el 12%. No obstante, el descontrol inflacionario que desembocaría en la híper de 1989 volvería a incrementar raudamente los valores de pobres, llegando a casi la mitad de la población a hundirse en la exclusión como su consecuencia. La llegada de la convertibilidad en 1991 y el fin de la alta inflación, de nuevo, hizo caer el número de pobreza hasta toparse con la siguiente crisis: en 1995 vino el Tequila y otra vez el número de pobres tendió a crecer, a la par que el modelo neoliberal de hiperdesocupación, apertura y privatizadas dejaba un tendal de caídos cada vez más grande. Cuando vino la violenta explosión de la crisis del 2001 todo eso se puso al descubierto y el nivel de excluidos tocó el pico más alto de nuestra historia al marcar un 55% en 2002. Los gobiernos kirchneristas, la fuerte recuperación inicial y los buenos precios externos hicieron bajar la pobreza nuevamente, cayendo prácticamente a la mitad, aunque se complicaría en quebrar los valores del 28%. Sin embargo, otra vez, en 2008 una combinación de crisis externa (la crisis internacional tras la quiebra de Lehman Brothers) junto a una crisis interna (el conflicto por la 125), levemente empujó la pobreza hacia el alza, aunque luego volvería a caer un poco más, tocando niveles cercanos al 23% entre 2011 y 2013. Con todo, una devaluación en 2014 y la poco exitosa salida del cepo en 2016 hicieron que el número de pobres otra vez creciera, con lo que pasó primero a 26% (2014) y luego al 31% (2016). Lo que claramente dejó al descubierto que la idea de que los precios se fijaban al valor del dólar blue era un engaño y que debe ser una enseñanza para quienes militan que se levante el cepo hoy: si se quitaran los controles cambiarios el crecimiento de la pobreza se aceleraría como en 2016. De todos modos, debemos decir igualmente que Macri en 2017 pareció que cumpliría su promesa de “pobreza cero”, puesto que ésta descendió al 26,9% en ese año, lo que implicó un triunfo electoral para su gobierno ya que su propuesta pareció funcionar. Empero, ya sabemos el final y que no fue así: también el macrismo apostó salvajemente por el endeudamiento externo y pronto agotó ese recurso, cerrándose los mercados para el país. Así en 2018 se escapó el dólar, volvió el FMI y el descontrol cambiario hizo que la divisa pasara de 20 pesos a más de 60 a partir de ese momento hasta 2019, al son que la pobreza creció de nuevo con ello. Si su gobierno recibió niveles de pobreza de 26,1% en 2015, lo dejó en valores de 37,6% en 2019. Por lo que lejos de llegar al objetivo de “pobreza cero” como había prometido, la aumentó un 44% durante su mandato. A pesar de semejante desgracia, todo todavía cerraría de la peor manera tiempo después. Pues a la crisis final del macrismo se sumó una pandemia mundial como producto del coronavirus que volvió a hacer subir el número de pobres tal como lo anunció la semana pasada el Indec. Esta terrible historia nos enseña dos cosas si queremos bajar la pobreza, estando ambas mutuamente relacionadas. La primera es que es condición indispensable dejar de padecer crisis económicas, ya que estás son la verdadera fabrica de crear pobres como fuimos viendo. La segunda es que esas crisis y el aumento de la pobreza se producen por los saltos cambiarios, los cuales son consecuencia de los recurrentes desequilibrios externos que suele sufrir el país. Ya que cada vez que sube el dólar aumenta la canasta de los alimentos haciendo que muchas personas caigan bajo la línea de la pobreza. Donde dichos desequilibrios se han producido en las últimas décadas por los mismos motivos: el terrible peso de la deuda externa, la fuga de capitales, la alta dolarización de carteras, los golpes de mercado y los desequilibrios productivos, todo lo cual ha generado la consabida restricción externa y la falta de dólares recurrentes. Por ello mismo si no se consideran todos estos puntos, la pobreza no va a bajar como deseamos sino que va a continuar con su tendencia alcista de largo plazo. La única manera de reducir el número de pobres es evitar nuevas crisis económicas y para ello es necesario estudiarlas, entendiendo por qué suceden éstas. Ya que los únicos pueblos que repiten su historia son los que no la conocen.»