El gobierno prorrogará por 60 días la prohibición de despidos y la doble indemnización
«La energía nuclear necesita la licencia social»
En el conversatorio organizado por OCIPEx (Observatorio de Coyuntura Internacional y Política Exterior) “Política nuclear para el desarrollo nacional” que habíamos anunciado aquí, Verónica Garea, de INVAP; Diego Hurtado, del Ministerio de Ciencia, y Agustina Sánchez, de OCIPEx reflexionaron sobre los desafíos y las discusiones que hay que dar.
En Buenos Aires hicieron 6.100 transfusiones a pacientes con coronavirus: “El plasma funciona”
Ayer informamos en AgendAR de un avance científico argentino: Fernando Polack: «El uso de plasma transforma al Covid-19 en un mal catarro». Esta es la crónica de la decisión del sistema de salud de la provincia de Buenos Aires de utilizar el plasma de convalescientes como un recurso de emergencia. Y de los resultados.
«Fue una de las primeras recetas que alentaron alguna esperanza en medio de la incertidumbre que generaba el coronavirus. Y unas pocas semanas después de declarada la pandemia, algunos centros de salud bonaerenses comenzaron a utilizar plasma de pacientes recuperados de la infección como medida de tratamiento para mejorar el cuadro de quienes estaban en situación crítica. En casi siete meses, la provincia realizó 6.100 transfusiones a partir de la donación de 2.448 personas, según los últimos relevamientos oficiales.
Allí diseñó y avanzó en pasos claves Nora Etchenique, la especialista que dirigió el instituto hasta su fallecimiento en un accidente de tránsito el 8 de agosto pasado. Desde el mes pasado, el organismo público lleva su nombre, por decisión del ministro Daniel Gollán.
El estudio llevó seis meses y la técnica utilizada es de doble ciego, que indica que los voluntarios no saben si están recibiendo plasma o placebo y los resultados son ampliamente beneficiosos porque determinó que el plasma tuvo una eficacia del 61% en evitar la enfermedad grave. pic.twitter.com/VogYcWvpDG
— Nicolás Kreplak (@nkreplak) November 12, 2020
Bioceres compró a una firma de EE.UU. un paquete biotecnológico sobre el trigo
Laguna del Desierto, el Instituto Geográfico Nacional. Y una memoria
Por mi parte, aprovecho para enviar un recuerdo a quienes compartimos una caminata hasta ahí, en enero de 1993Medición de un punto del proyecto científico Central Andes Project (CAP). Laguna del Desierto, provincia de Santa Cruz, República Argentina.
— IGN ARGENTINA (@ARGENTINAIGN) November 10, 2020
Fecha: 2007
Acceso a nuestras colecciones digitales:t.co/tAjF85yvjX#srgentina #cartografia #geografia #geodesia #geodesy pic.twitter.com/JiLEG1qnHr
Fernando Polack: «El uso de plasma transforma al Covid-19 en un mal catarro»
El uso de plasma de convalecientes en personas mayores de 65 años, con no más de tres días desde el inicio de los síntomas de Covid-19, logró reducir el impacto de la enfermedad en esa población vulnerable.
Ayer al mediodía se presentaron los resultados de este estudio que coordinó la Fundación Infant. Fernando Polack, que lideró el equipo de investigación y es director de la fundación, afirmó «»Esto cambia el foco de a quiénes administrarles plasma. Es una intervención para esa población que, además, estará disponible mucho antes de la llegada de una vacuna para Covid-19 al país». Polack sostuvo que el plasma administrado temprano en estos casos leves «transforma a Covid-19 en un mal catarro» para los mayores de 65 años. Argentina fue uno de los primeros lugares en el mundo en el que se pensó en el uso del plasma de pacientes recuperados del COVID-19 para combatirlo en los contagiados, por nuestra experiencia en la fiebre hemorrágica, «el mal de los rastrojos». En septiembre, también se hizo un ensayo en el Mount Sinai Hospital, en Nueva York, pero los resultados no fueron concluyentes. También entre nosotros, y para el mismo Dr. Polack, no se encontró en el uso de plasma resultados significativos, como informamos en ese momento aquí. Luego, un estudio multicéntrico liderado por el Hospital Italiano determinó que la administración de plasma de convalecientes no producía beneficios en pacientes que habían desarrollado neumonía por Covid-19 y presentaban criterios de gravedad. Pero ayer, como señalamos al principio, la Fundación Infant comunicó los resultados de otro estudio riguroso (aunque todavía sin referato) realizado en el país, que muestra que aplicado en los primeros tres días de síntomas, el plasma disminuye un 60% el riesgo de progresión a enfermedad grave en adultos mayores. ¿La principal diferencia? El momento de la administración. Para fundamentar la intervención en un estadio precoz de la infección Polack comparó al coronavirus SARS-CoV-2 con un ladrón que entra a robar a un domicilio. «Nosotros siempre pensamos el plasma como una intervención temprana. Pensábamos que no teníamos que detener al ladrón (el coronavirus) una vez que había pasado por la casa y saqueado todas las habitaciones, porque el daño que había hecho iba a ser imposible de repararse; sino que debíamos impedir la entrada», graficó durante la conferencia de prensa en la que, junto a integrantes de su equipo, expuso los resultados del estudio. Y añadió: «El objetivo de este estudio ha sido reducir la progresión a enfermedad severa, es decir, a desarrollar la necesidad de oxígeno suplementario en las personas mayores de 65 años con menos de 72 horas de enfermedad leve por coronavirus. Es decir, cuando uno empieza a tener fiebre, dolor de garganta, malestar, no cuando uno está gravemente enfermo en el hospital». Participaron 160 adultos (la mayoría mujeres) mayores de 65 años con comorbilidades (diabetes, EPOC, enfermedad cardiovascular) y de más de 75 años en general (la edad promedio fue 77) que fueron divididos aleatoriamente en dos grupos: a unos se les administró el plasma y a otros un placebo (una solución salina sin efecto terapéutico) en forma temprana. «Entre los pacientes con plasma se enfermó el 11%, mientras que en los pacientes con placebo se enfermó el 29% -precisó Polack-. Es decir que el plasma cuando se administró en los primeros tres días de síntomas leves tuvo un 60% de eficacia en disminuir la progresión de los pacientes leves a tener enfermedad severa. Interrumpió la enfermedad». Los beneficios hallados fueron descriptos como «significativos» por los investigadores. El anterior estudio PLASM-AR, del que participaron 334 voluntarios adultos (la mayoría varones, con una edad promedio de 66 años) internados en 12 centros hospitalarios del país, en cambio, no halló resultados positivos en la administración de plasma en pacientes que se encontraban en un estado de la infección más avanzado. «El estudio PLASM-AR incluyó pacientes que ya tenían una neumonía. Es decir, pacientes que habían tenido al menos 8 días desde el inicio de los síntomas. La diferencia importante es el tiempo de implementación de la transfusión de plasma. Cuanto más precoz, por lo que pudieron ver en el estudio del doctor Fernando Polack, parece más eficaz. Lo que nosotros pudimos ver en nuestro estudio es que cuando un paciente ya tiene una neumonía, el plasma no es efectivo. El tiempo parece ser una variable muy importante», afirmó Ventura Simonovich, jefe de la Sección Farmacología Clínica del Hospital Italiano. «El estudio del hospital Italiano fue excelente. Los estudios no son solo importantes cuando dan el resultado que uno quiere que den, sino cuando dan información útil para tomar decisiones», destacó Polack durante la conferencia de prensa. Ese ensayo, dijo, «empezaba virtualmente donde nosotros terminamos. Eso nos ayuda a todos, porque es el complemento exacto de este estudio para saber dónde tenemos que actuar y cuándo se hace menos posible que nuestra intervención tenga éxito». «Ahora sabemos que los pacientes en los que el plasma va a ser beneficioso tienen que tener menos de tres días de evolución y tienen que tener síntomas leves. Si uno espera a que el paciente esté internado, lamentablemente, la intervención no funciona». La clave de la eficacia, insistió, está estrechamente vinculada al momento en el que se implementa la intervención. «Funciona para pacientes leves y por eso no funciona para pacientes graves, cosa que es la ley en las enfermedades respiratorias virales y en las que se usan anticuerpos: siempre hay un tiempo en el que se pueden administrar y después es demasiado tarde. En este caso, sabemos que funcionan en las personas mayores de 65 años, que es probablemente la población que más lo necesita, porque es la más vulnerable al coronavirus. Lo que hace es transformar al covid en un mal catarro, impide que se transforme en una neumonía que requiera oxígeno». «Es muy impresionante el resultado que tuvieron. De hecho, es más que cualquier estrategia que se haya demostrado hasta ahora. Parece lo más efectivo que existe en este momento en términos de eficacia. También es cierto que las poblaciones en las que se prueban cada uno de los tratamientos son distintas: una cosa es el paciente ambulatorio y otra cosa son los que están internados, en quienes parece que predomina la inflamación por sobre los tratamientos antivirales. En quienes no se ha desencadenado esta cascada inflamatoria tendrían un rol todas estas estrategias antivirales», coincidió Simonovich. «Lo que me parece que es interesante del estudio del doctor Fernando Polack es que abre la puerta a una serie de tratamientos distintos que van por ese camino, no necesariamente el plasma va a ser el tratamiento estándar, porque no es escalable. No se podría definir un tratamiento que dependa de una donación en la magnitud de una pandemia», destacó el médico del Hospital Italiano. Simonovich destacó también que «lo que es muy importante es que los dos estudios que muestran la eficacia del plasma de convalecientes en dos poblaciones diferentes salieron de la Argentina». Tanto el estudio dirigido por la Fundación Infant como el del Hospital Italiano son los primeros dos estudios multicéntricos (realizados en diferentes centros a la vez), randomizados (de asignación aleatoria a las ramas de intervención o control), doble ciego (ni el médico ni el paciente saben a qué rama fueron asignados), controlados contra placebo (lo que permite evaluar la eficacia de la intervención) en concluir y arrojar evidencia sobre este aspecto a nivel mundial. Los resultados del PLASM-AR, adelantó Simonovich, se publicarán «en breve en una revista científica de alto impacto». Polack, en tanto, dijo que subirán en los próximos días el artículo a un sitio de preprint (previo a la revisión por pares). Hasta el momento, los hallazgos de ambos estudios se comunicaron en conferencias de prensa.
Argentina desde el espacio: las primeras imágenes del SAOCOM 1B
La Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE) presentó las primeras imágenes del satélite de observación de la Tierra SAOCOM 1B, y, junto al SAOCOM 1A, completa la primera constelación de satélites radar argentinos.
Con esta serie de imágenes, los y las profesionales de la agencia espacial argentina volvieron a confirmar el estado del satélite y destacaron que se pudieron acortar notablemente los tiempos que demandó la misma operación en 2018, cuando llevaron al espacio al SAOCOM 1A. El ministro de Ciencia, Roberto Salvarezza,, celebró la obtención de las primeras imágenes del SAOCOM 1B y destacó el trabajo que están desarrollando los profesionales. Señaló además que “estamos trabajando con distintos ministerios, como por ejemplo Agricultura, Ganadería y Pesca, Defensa y Seguridad, con la empresa AySA, y también con organismos provinciales, para que el conocimiento generado por nuestros satélites contribuya a mejorar la vida de las y los ciudadanos”. Salvarezza también remarcó las posibilidades de comercializar en el exterior las imágenes y la información que provee la misión SAOCOM. Raúl Kulichevsky, director ejecutivo y técnico de la CONAE, destacó que los satélites SAOCOM generan información única en el mundo, por la posibilidad de trabajar en conjunto en el Sistema Ítalo Argentino de Satélites para la Gestión de Emergencias (SIASGE). “Podemos combinar la información de los dos satélites SAOCOM argentinos con la de cuatro satélites italianos COSMO SkyMed. Ambos tienen instrumento radar, pero los SAOCOM operan en banda L y los COSMO SkyMed en banda X. Esto permite generar productos únicos en el mundo. No hay ninguna otra constelación en el planeta que pueda producir y combinar el tipo de información que hoy tenemos en el SIASGE, a partir de la cooperación de la CONAE con ASI, la agencia espacial italiana”, afirmó. “Las imágenes que obtuvimos, y que estamos distribuyendo a una gran comunidad de usuarios, no sólo son acordes a los requerimientos dispuestos sino que incluso superaron nuestras expectativas”, afirmó Laura Frulla, gerenta de Observación de la Tierra e investigadora principal de la Misión SAOCOM. El satélite SAOCOM 1B continúa en la fase de “commissioning” o puesta a punto del sistema por varias semanas más, hasta que llegue a su órbita definitiva y pueda iniciar entonces su fase operativa, para generar productos como el Mapa de Humedad de Suelos y derivados, destinados al sector agropecuario y a la gestión de emergencias ambientales.Las primeras imágenes SAOCOM 1B
Entre las primeras imágenes obtenidas por el satélite argentino SAOCOM 1B se destacan las de Península Valdés y Lago Salinas Grandes, porque permitieron poner a prueba el Radar de Apertura Sintética (SAR) y su capacidad de detectar información debajo de la superficie del suelo y del agua. También se logró registrar el avance de la frontera agrícola sobre el monte nativo en la provincia de Salta, y otros aspectos de interés.
La primera imagen del satélite SAOCOM-1B fue captada sobre la Península de Valdés en la costa de la provincia del Chubut. En esta superficie el poder de penetración del radar SAR permite detectar el contenido de agua de la Salina Grande al Sur y del Salitral al Norte -tanto en la superficie como, incluso, dentro de la capa salina- que en la imagen se ve en tonos azulados. También se observan en tonos muy claros los acantilados, captados por el radar durante una órbita ascendente. En contraste, se ven zonas muy oscuras en la costa, esto es debido a la poca profundidad de agua y la falta de viento, que aquieta el oleaje y no producen retorno apreciable de señal hacia el instrumento radar. Hacia el Sur de la península, pueden observarse dos franjas oscuras que se corresponden con la erosión eólica del terreno, producida por dunas de arena que se desplazan por acción de los vientos.
El SAOCOM 1B captó imágenes del Lago Salinas Grandes, que se encuentra en la zona limítrofe entre las provincias de Córdoba, Catamarca, La Rioja y Santiago del Estero. Al igual que en el caso anterior, el radar penetró la capa superficial y tomó datos sobre el contenido de agua, que se pueden ver en tonos azulados. Hacia el Norte y Sur de la escena se observan en tonos claros regiones de vegetación natural y establecimientos agrícolas con áreas circulares de los sistemas de riego por pivote.
Esta imagen obtenida por el SAOCOM 1B muestra una región de la provincia de Salta al límite con Chaco, donde también se observan superficies cubiertas por vegetación natural que está siendo desplazada por otro uso de suelo. La región cuadriculada corresponde a un establecimiento agrícola ganadero inmerso en el monte nativo, que se ve en tonos claros. El color interior de cada cuadrado indica distintos tipos y estado de cultivos.
Esta imagen corresponde a la Isla Grande de Tierra del Fuego. Al Sur se puede observar el Canal de Beagle y la isla Navarino, ubicada en territorio chileno. En la costa sur se ve en tonalidades celestes la ciudad de Ushuaia, Argentina. También puede observarse la pista del aeropuerto de Ushuaia en una línea color negro. Dada la combinación de bandas del espectro electromagnético utilizada para esta imagen, la vegetación natural se ve en tonos marrones claros, mientras que la roca pelada, sin cobertura vegetal, se observa en tonalidades azuladas.
La inflación de octubre llegó a 3,8%. Es la más alta de este año 2020
El Ingreso Familiar de Emergencia disparó la bancarización: 4,8 millones de nuevas cuentas
Detectan altos niveles de contaminación en el aire por los incendios en Córdoba
En algunos sitios del centro de la provincia de Córdoba se triplicó la cantidad de dióxido de nitrógeno (NO2) en el aire, uno de los principales contaminantes medioambientales relacionados con el fuego.
Acumulación de dióxido de nitrógeno | 1 de agosto al 20 de octubre

Contaminación del aire con dióxido de nitrógeno | 2019 vs 2020


Desde las sierras hasta el microcentro de la ciudad
Por efecto de los vientos, el humo de los incendios producidos en las sierras cordobesas llegó a pleno centro de la ciudad de Córdoba, donde algunos días se respiró un aire cargado de cenizas y polvo (material particulado en suspensión), junto con otros contaminantes relacionados con el fuego. De acuerdo al registro diario llevado a cabo por la Estación de Monitoreo de Calidad del Aire dependiente de la Universidad Tecnológica Nacional (UTN), durante jornadas puntuales de los meses de agosto, septiembre y octubre, se detectaron valores de concentraciones muy superiores al promedio. Particularmente, el 25 de agosto, 24 de septiembre y 7 de octubre se halló un aumento importante de partículas muy finas en el aire (relacionadas con el material sólido de los incendios), junto con niveles variables de monóxido de carbono y dióxido de nitrógeno.El impacto del COVID-19 en las aerolíneas
La pandemia de COVID-19 ha provocado aislamientos y restricciones de viaje en todas partes del mundo, con un gran impacto en la industria global de la aviación.
COVID-19 ha sido un shock sin precedentes para la industria de la aviación mundial, resultando en flotas de aviones inactivas, aeropuertos vacíos y una caída enorme y repentina en el número de pasajeros. Y parece que la interrupción se mantendrá durante un período de tiempo significativo. Según la Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA), el número de pasajeros en Europa se redujo un 97% en junio en comparación con el año pasado. Se pronostica que la industria no volverá a los niveles de actividad de 2019 hasta 2024. La aviación está comprometida a largo plazo respecto de las disrupciones relacionadas con la pandemia, pero ¿cuáles son los desafíos específicos que enfrentan las empresas? Liquidez Las pérdidas de la industria global podrían superar los US$ 84 mil millones en 2020, a medida que los ingresos se reducen a la mitad debido a una combinación de aislamientos, restricciones de viaje y pasajeros reacios. Esto hace que la gestión del flujo de caja sea una prioridad para las aerolíneas, los arrendadores y las empresas de apoyo, pero la incertidumbre es un riesgo evidente. En primer lugar, muchas empresas dependen del apoyo del gobierno que no durará para siempre. En segundo lugar, con el miedo de nuevos picos y segundas olas creciendo en Europa, no es posible predecir con precisión cuándo se levantarán las restricciones de viaje. Costos de operación Hasta ahora, la estrategia principal para reducir los costos operativos ha sido la reducción de los niveles de personal, ya sea mediante despidos o suspensiones. Pero esto es solo una fuente temporal de alivio del estrés y crea más problemas más adelante cuando los operadores buscan volver a escalar las operaciones, especialmente cuando se trata de personal con habilidades y experiencia más especializadas que podrían ser más difíciles de contratar cuando se regrese al crecimiento.Deuda y reestructuración Para las aerolíneas, la deuda de capital acumulada a través de la propiedad o el arrendamiento de aeronaves es una gran parte de sus costos fijos. Una gran cantidad de estos activos ya no se utilizan, con algunos operadores en Europa realizando entre el 17% y el 38% de sus vuelos programados en mayo. En los EE. UU., la TSA informó una caída del 96% en el número de pasajeros al nivel más bajo desde 1954, mientras que los operadores en China informaron una disminución del 71% interanual en el número de vuelos ya en febrero. Como tal, las empresas buscan negociar aplazamientos de pago con bancos y arrendadores. Los mismos arrendadores a menudo tienen entre un 70% y el 80% de deuda en cada una de sus aeronaves, y muchos se encuentran en serias dificultades financieras. Al intentar retirar fondos, conseguir más financiación o reestructurar deudas, está claro que durante algún tiempo serán necesarios esfuerzos conjuntos entre todos los participantes del mercado. Cambios operacionales Otra gran fuente de incertidumbre es simplemente cómo se verá exactamente el retorno al negocio para la industria de la aviación. A medida que algunas aerolíneas comienzan a asumir más actividad, ha habido una variedad de enfoques para el distanciamiento social. Operar a una capacidad más baja podría no ser factible como estrategia a largo plazo para los operadores más pequeños con pocas reservas de efectivo. Los arrendadores buscan crear más resistencia a la volatilidad del mercado, y es probable que algunas empresas adopten nuevos enfoques para la gestión de flotas y los precios. La industria de la aviación enfrenta un largo camino hacia la recuperación, y las decisiones que tomen las empresas durante los próximos meses son extremadamente importantes.En los EE. UU., la TSA informó una caída del 96% en el número de pasajeros al nivel más bajo desde 1954
Las vacunas contra el COVID-19 que pueden llegar a Argentina. Son muchas
Las tecnologías que usan
Las tecnologías de las diez vacunas en Fase III son cuatro:- Virus inactivado,
- Adenovirus como carrier de los genes que codifican el antígeno Spike,
- Distintas proteínas virales del SARS CoV2 fabricadas en células genéticamente modificadas para ello,
- ARN mensajero.
LA MAYORÍA REQUIERE LA APLICACIÓN DE DOS DOSISLas diez vacunas más cercanas al licenciamiento (por derecha, con estudios de doble ciego, o «por la fuerza de las cosas», como en los casos ruso y chino) vienen de laboratorios públicos o de farmacológicas privadas. Pero lo típico es que los estudios están fogoneados por dinero estatal, como los fondos «Warp Speed» estadounidenses, o por compromisos de compra formales de distintos estados. Estos se aferran no sólo a que los productos muestren calidad, sino a una futura capacidad de fabricación masiva que en más de un caso es conjetural. Pero en todo está el estado, por presencia o por defecto. Fabricar a escala se vuelve muy conjetural en -por dar un caso- la vacuna Sputnik V. Rusia, con una población bastante menos imponente que su territorio (146 millones de habitantes, y en descenso), nunca fabricó un fármaco o una vacuna para un mercado planetario. Como su Sputnik V ya fue comprada por más de un estado «al borde de un ataque de nervios», ahora los rusos tienen que entregar miles de millones de dosis de algo que, por empezar, jamás elaboraron a ninguna escala en casa. Como es de usos y costumbres en farmacología, los rusos derivan esa tarea industrial a terceros acostumbrados a fabricar genéricos masivamente y con buenos niveles de calidad: Corea del Sur y la India, en este caso. Ambas repúblicas serán el origen más probable de las redomas rotuladas con el marbete del Instituto Gamaleya. Como ya lo son, desde hace décadas, las redomas de mucha otra medicación avanzada y carísima que se vende en Occidente bajo el sello de multinacionales de renombre, «pero con fabricación deslocalizada». Planeta Big Pharma es un catálogo de marcas del Atlántico Norte que no podrían vivir sin estas Cenicientas asiáticas desconocidas, que en general, aseguran volumen y calidad. La argentina Biosidus, dedicada a moléculas recombinantes desde los ’80, hizo así no su fama sino su dinero antes de que la comprara en 2018 un fondo de inversión estadounidense. De fronteras para adentro, tenía un prestigio fabuloso. De fronteras para afuera, era una empresa de genéricos: adentro se ganaba el bronce, y afuera el oro. Lamentablemente para nosotros, ya no es argentina. mAbxience parecía destinada a fabricar anticuerpos monoclonales murinos, como indica su raro nombre en inglés (murine Antibodies, o mAbs). Probablemente tendrían usos oncológicos o de regulación inmunitaria, y sus compradoras serían farmacológicas muy conocidas. Pero llegó la pandemia, los hábiles Sigman dieron un golpe de timón y reconvirtieron esta planta de Garín, provincia de Buenos Aires, en una usina para inundar Sudamérica con la fórmula ChAdOx, con el marbete de AstraZeneca. El problema de las autoridades regulatorias rusas hoy es cómo harán para controlar la calidad de la Sputnik V en Corea y la India. El nuestro es cómo harán los expertos del ANMAT, la autoridad regulatoria argentina, para monitorear esta febril campaña de fabricación en ambos países asiáticos antes de que las 12,5 millones de dosis comprometidas lleguen a la Argentina. La ley argentina obliga el ANMAT a ello, pero nuestra agencia tiene una estructura bastante escueta. Nuevamente, este portal subraya que aquí tenemos dos vacunas «cincuentosas», no codificantes, cosa que nos gusta: están dirigidas contra casi todos los antígenos del SARS CoV2. Vienen de dos de nuestras mejores universidades nacionales en biotecnologías: la de San Martín (UNSAM) y la del Litoral (UNL), y son obra de los grupos respectivamente dirigidos por Juliana Cassataro y Claudio Prieto. El rasgo tecnológicamente avanzado y nada cincuentoso de estas «sopas» está en la fabricación de esas proteínas virales en suspensión: se producen en grandes cultivos de células animales genéticamente modificadas para producir moléculas que les son totalmente ajenas. Este tipo de vacunas es barato, ataca al virus desde todos los frentes moleculares posibles, y se puede escalar fácilmente su producción de artesanal a la de una demanda regional o planetaria. Han tenido financiación del Ministerio de Ciencia, pero están detenidas «en fase cero» (estudios in vitro y con modelos animales). Para que transiten estudios de fase, debería comprometerse con ellas TODO el gobierno. Sería una apuesta a fabricar aquí y a cobrar patentes, en lugar de pagarlas. Fuente: UNSAM y redacción de AgendAR
Martín Guzmán: «Hoy no es el momento de un IFE 4»
El viaje de Alberto Fernández a China: la Nueva Ruta de la Seda y dos centrales nucleares
Vino argentino en la Exposición Internacional de Importaciones de China
Se va Walmart. ¿Vuelve Casa Tía?

Tareas nucleares argentinas urgentes
Carla Notari, Ana María Lerner
Instituto de Tecnología Nuclear Dan Beninson – CNEA/UNSAM
La Argentina tiene cuatro tareas nucleares urgentes:- garantizar la prolongación de la vida útil de Atucha I,
- incrementar a nivel industrial su capacidad de enriquecimiento de uranio,
- decidir sus opciones tecnológicas para nuevas centrales núcleoeléctricas,
- y terminar el prototipo de su reactor modular CAREM.


