martes, 7 julio, 2026 - 6:07 pm

El Parlamento ruso ratificó el protocolo entre Rusia y Argentina sobre cooperación en la actividad espacial

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La Duma -el parlamento de la Federación Rusa- ratificó en el día de ayer, 17/11. el Protocolo entre el Gobierno de la Federación de Rusia y el Gobierno de la República Argentina sobre Cooperación en el Campo de la Exploración Espacial y la Utilización del Espacio Ultraterrestre con Fines Pacíficos. Los legisladores rusos terminaron por dar sanción a un proyecto que comienza a discutirse durante el año 2019 y que involucra tanto a la CONAE como a la agencia rusa espacial ROSCOSMOS. En octubre del 2019, la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE) y su contraparte rusa ROSCOSMOS, acordaron un protocolo conjunto en materia de cooperación espacial. La intención del protocolo es explorar campos comunes en donde ambas agencias puedan trabajar de manera conjunta, tanto navegación por satélite, tecnología de lanzadores y observación de la Tierra. El documento abre la posibilidad de potenciar la exploración del espacio y fomentar el desarrollo en la tecnología satelital y de vectores que tiene la Argentina.

«Las centrales nucleares no pueden ser adjudicadas a China ni a nadie. Deben ser licitadas» Héctor Golán

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Héctor Golán trabajó desde 1970 en Atucha I, en Atucha II hasta 1987 y participó en la alta gerencia de la terminación y extensión de vida de las centrales CANDU de Cernavoda (Rumania), y Bruce y Pickering (Canadá). Nos ha hecho llegar un artículo donde analiza a fondo la realidad de la energía nuclear en Argentina. Sus conclusiones pueden leerlas a continuación, pero nos pareció útil resumirlas en el título y en el siguiente párrafo: La compra sin licitación a China a los montos trascendidos implicaría pagar U$S 9.330 por kilovatio instalado para el CANDU y U$S 6.870 para el Hualong One. Estos valores imponen preguntarse si se esta comprando bien cuando en el 2013 se estimaba un valor de U$ 5.500 por kilovatio instalado para el CANDU. Las afirmaciones de Golán son debatibles, por supuesto. Discrepa con, por ejemplo, otros amigos que también han publicado aquí. Pero nos parece importante que estas ideas se discutan antes del viaje del presidente Fernández. A pedido del Ing. Golán, dejamos claro que el título de este artículo, y el contenido de esta introducción, son una interpretación del portal. Las opiniones del autor están en el artículo.

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NUESTRAS PRÓXIMAS CENTRALES NUCLEARES: ¡A LICITACIÓN!

El viaje del presidente Alberto Fernández a China probablemente tendrá consecuencias sobre qué hará la Argentina con su programa de centrales nucleoeléctricas. Habida cuenta del panorama actual de deuda externa e interna, cuarentena por pandemia y escasa disponibilidad de recursos legítimos propongo:
  • Dedicar los fondos disponibles a terminar el prototipo y empezar el posicionamiento internacional del proyecto nucleoeléctrico propio: el CAREM.
  • Que para Atucha III y futuras centrales, independientemente del tipo de reactor o de unidades por planta, se llame a licitación.
Así como la Argentina hoy está muy recesiva y deudora como para firmar grandes créditos a precios sin adecuada comparación, el Programa Nuclear Argentino no puede permitirse fracturas internas. Llamar a licitación es el modo de zanjarlas y enfrentar mejor las necesidades futuras del sistema de generación. Inevitablemente, debo construir mi argumentación sobre la base que propusieron en este portal en el mes de Agosto los colegas José Luis Antúnez, Andrés Kreiner y Gabriel Barceló. Se lo puede consultar aquí. Coincido con ellos en el título mismo, “No hay futuro en abandonar nuestra historia nuclear”, frase que tuvo tantos ecos no solo en Internet. Pero difiero en cómo encarar ese futuro en los próximos años. Antúnez, Kreiner y Barceló (en adelante, AKB, por brevedad) mencionan temas como soberanía energética, tipo de contratación, financiación, participación nacional, tipo de reactor, agua pesada, elementos combustibles, ITER, CAREM etc. De agosto a esta fecha hubo acontecimientos nucleares en el ámbito externo e interno que a mi entender refuerzan mis conclusiones. En un análisis punto por punto, tenemos:
  1. Soberanía energética
ABK hacen eje en este tema, y se preguntan qué ocurriría de producirse un bloqueo de uranio enriquecido como el que ocurrió en 1981, en un contexto internacional distinto. Si bien es imposible anticipar eventos con una certeza del 100%, creo que es muy baja la probabilidad de que el país se quede sin acceso al uranio enriquecido. O por caso, también al uranio natural, ya que este también se importa, y desde el año 1997. [1] El boicot de enriquecido ha sido obsesión de muchos países, además del nuestro. Y llevó al Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) a desarrollar un banco de almacenamiento de uranio grado central en Kazajstán, como menciona Kreiner en otro de sus artículos. Y esto se hizo para garantizar el suministro a los países miembros; Argentina lo es desde sus inicios. El 12-12-2019 el Director General de la IAEA Rafael Grossi, exembajador argentino en Austria, anunció el completamiento de esta iniciativa con el arribo de un segundo embarque para almacenaje. Así las cosas, NAC Kazatom hoy tiene el equivalente de un núcleo entero de una central grande como garantía de provisión. En 1981 Argentina había firmado el Tratado de Tlatelolco pero no lo había ratificado por ley y no aceptaba firmar el Tratado de no Proliferación Nuclear (TNP). Las salvaguardias nucleares se firmaban país a país, con cada compra de materiales o equipos relacionados con asuntos nucleares por parte de Argentina. A partir de 1990 Argentina firmó nueve compromisos nucleares internacionales ratificados por sus correspondientes leyes, aparte de ratificar los tratados de Tlatelolco y el TNP.[2] En términos de aseguramiento de suministro, de haberse seguido la idea de 2015 de contratar dos módulos (un primero de uranio natural y un segundo de enriquecido), hoy nos encontraríamos en la misma situación de dependencia teórica… sólo que con un par de años de diferencia. Hoy venden uranio enriquecido los EEUU, la UE, Rusia, China, Brasil, … Se hace muy difícil pensar en un frente común de todos estos países contra los intereses de Argentina.           Conclusión:  Con los tratados mencionados y el respaldo del OIEA con su banco en Kazajstán, aunados a una adecuada estrategia de aprovisionamiento, la elección de un reactor de uranio enriquecido se considera tan valedera como la del de uranio natural. El cual, dicho de nuevo, en la actualidad también se importa. Stocks de uranio enriquecido “grado central” en las bóvedas del banco construido por el OIEA en Kazajstán para resguardar a los países con centrales de boicots de combustible.
  1. Tipo de contratación.
El tipo de contratación llave en mano se celebra para eliminar o reducir riesgos para el comprador y con ello el costo final del proyecto. Estos contratos además establecen fórmulas para ajustar las posibles variaciones de precios a lo largo de procesos de la  contratación y obra inevitablemente largos. Encaran el riesgo central, que es el incumplimiento del cronograma pactado, por eso se han popularizado como “contratos de ingeniería, compra y construcción” (EPC por sus siglas en inglés). El grado de participación nacional del comprador en un EPC no es forzosamente baja, ni tampoco inherente a la modalidad “llave en mano”. Sí pueden serlo al poder y capacidad de negociación del comprador, o sus debilidades y fortalezas ante el proveedor. Prueba de ello es, como se menciona a menudo, el contrato llave en mano por Atucha I que consiguió un porcentaje de participación nacional satisfactorio y acorde a las posibilidades de la industria nacional en aquel momento. Desde mi perspectiva, en el año 2014 se llegó a la negociación con China en términos de fortaleza con dos elementos muy importantes:
  • La  gestión[3] de la terminación de Atucha II, y
  • El fuerte respaldo gubernamental a esa gestión (pese a lo indicado en la nota 3)
En términos de debilidades computo:
  • La desaparición, por diversas razones no explicitadas, de potenciales competidores de los reactores chinos (ver artículo respectivo de la World Nuclear Association)
  • Haber llegado a las discusiones contractuales sin el respaldo de una licitación internacional[4].
  • La falta de acceso al crédito internacional, por encontrarse el país en situación de default, lo que hacía un acuerdo con China muy atractivo.
En el caso que nos ocupa se llegó a la discusión con la CNNC de China en forma directa. Esto dejó poco margen de negociación y puso en evidencia la importancia de la financiación ofrecida. Si esto no fuera así, no es entendible cómo no hubo una negociación directa con CANDU Energy, sucesor de AECL, diseñador del CANDU 6 y proveedor original de Embalse. Reforzando lo dicho, la ley 26.566 del año 2009 en su artículo 1 menciona “una cuarta central de uno o dos módulos”. Esto sugiere que, en ese momento, se tenía en mente, en la línea de agua pesada, una central CANDU con uno o dos máquinas, siguiendo la construcción exitosa en tiempo y forma de la central china de Quinshan III, formada por dos módulos CANDU 6. Esto habría asegurado mayor participación local que la variante que se siguió, una CANDU única seguida luego del reactor chino. En este caso, la realidad con la que se enfrentó Argentina al iniciar sus primeras discusiones con China frustró esa posibilidad.           Conclusión: En términos de la ley 26.566, si se contratan dos centrales en lugar de una única, pero de uno o dos módulos, se estaría excediendo la letra estricta de dicha ley. Si por cualquier razón no se llegara a la firma con CNNC de China pero se quisiera insistir en la compra de un reactor de potencia, esto debería hacerse por llamado a licitación: los antecedentes y el monto lo demandan. Y esta licitación debería llamarse por el o los tipos de reactor que se prefiera, pero requiriendo además que cada oferta sea acompañada de una propuesta de financiación. Fue el caso de Atucha II en su momento.
  1. Financiación (atada)
No es claro el término «financiación atada» del artículo de mis colegas AKB. En el sitio de la World Nuclear Association mencionado se indica que «China contribuirá» a la financiación. Esto no necesariamente debe traducirse como un contrato, que ignoro si se firmó o no. Por mi experiencia en el tema, cuando se firma un “Memorandum of Understanding” (MOU) es porque todavía no hay suficiente “understanding” entre las partes como para firmar un contrato. Cuando la hay, se rubrica un contrato firme, con la financiación explícita, y luego sigue el proyecto. Sin conocer los detalles y basado sólo en la información pública, el crédito ofrecido por China no difiere sustancialmente del que se consiguió para Atucha II, claro está con tasas de interés diferentes, acorde a los diferentes años de comparación. Cabe aquí una advertencia: comparar las tasas de interés de este tipo de créditos preferenciales con las tasas del mercado financiero induce a error. La comparación debe hacerse con las tasas similares de agencias de crédito a la exportación. Con un contrato firmado, supeditado a la obtención de financiación como condición previa y teniendo acceso al mercado financiero internacional, este tipo de crédito se obtiene de las agencias de desarrollo para la exportación de diferentes países (EDC en el caso de Canada), y con condiciones como las siguientes:
  • 85 % de financiación para los componentes importados,
  • período de gracia acorde al tiempo de construcción (¿8 años?),
  • más 16 a 20 años posteriores de repago de capital e intereses,
  • amén de un monto determinado de libre disponibilidad para la compra de componentes nacionales,
Similar tipo de financiación, por ejemplo, se consiguió para las dos unidades CANDU 6 de la central nuclear de Cernavoda, en Rumanía. Si el país comprador no tiene acceso al mercado financiero internacional, aquel que le conceda un crédito tiene una obvia ventaja. Esto evidencia que en nuestro caso, al haberse llegado a discusiones contractuales sin el respaldo previo de una licitación, se estaba comprando por financiación y no por precio. Asumiendo como correctos los valores que se mencionan para los dos módulos resultan los valores aproximados de U$ 9.330 por Kw instalado para el reactor CANDU chino y U$ 6780 para el Hualong-1. Marcada diferencia en favor del Hualong-1. Pero hay otra diferencia importante, ahora, entre los valores del propio CANDU 6. En el año 2013 el CEO de CANDU Energy mencionaba como costo probable de este reactor el de U$ 5.500 Kw instalado. Pese a la diferencia en años hay una marcada discrepancia, de más de U$ 4.400, con los valores estimados para el CANDU chino. Surge la pregunta: de contratarse un reactor de este tipo: ¿estamos comprando bien? Acerca del valor mencionado para el Hualong-1 cabe formularse la misma pregunta. En ausencia de una licitación pública internacional es difícil dar una respuesta con certeza. Cuando se analiza la posibilidad de un CANDU local deben considerarse los riesgos asociados y tener en cuenta que, independientemente de que la moneda de pago sea la local, igualmente es deuda. Y que se requerirán divisas para la compra de partes importadas de los componentes.           Conclusión: A raíz de que la banca China era de las pocas o tal vez la única que ofrecía créditos de largo plazo a la Argentina, la compra de uno o dos módulos chinos se vio supeditada a la obtención de ese crédito. Las condiciones chinas, aparentemente muy buenas, podrían haber sido comparadas -en caso de una licitación- con las de otros potenciales oferentes. Pongo por caso a CANDU Energy en el caso de uranio natural y agua pesada, y en uranio enriquecido y agua liviana a Westinghouse-HITACHI, Korea Electric Power Corp, Areva y Rosatom entre otros. En tal caso, ¿habrían sido tan buenas las condiciones chinas? Si se va por un CANDU local es relevante conocer el costo y cronograma estimado con un estudio de factibilidad. A los valores del KW instalado que se mencionan en diferentes artículos, es muy dudoso que alguno de los dos tipos de reactor, sea de uranio natural o de enriquecido, se soporte económicamente frente a una central térmica convencional.
  1. Participación nacional 
Generadores de vapor de Embalse a punto de salir de la fábrica de IMPSA en Mendoza hacia la central nuclear cordobesa. Se mencionan porcentajes de participación sin proveer referencias que permitan su evaluación. No teniendo acceso al contrato es muy difícil juzgar si la participación argentina, discutida entre NA-SA y la CNNC por las diferentes administraciones, contempla las posibilidades reales de la industria local. El contrato original de Atucha II, además de contener listados detallados de los componentes nacionales e importados, contemplaba la posibilidad del cambio de origen de los componentes que así decidiera el cliente; naturalmente esto tenía un costo asociado para el proyecto. Al efecto, la entonces llamada ENACE (Empresa Nuclear Argentina de Centrales Eléctricas, disuelta en 1994) tenía una Dirección de Promoción Industrial dedicada únicamente a generar contratos con la industria nacional. En una entrevista reciente, publicada aquí en este portal, el Ing. Bernal Castro presidente de la Comisión Nuclear Metalúrgica de ADIMRA expresó: «Si no hay un reactor CANDU sería preferible no avanzar con China». Fue clarísimo. Bernal Castro propone además una hoja de ruta muy interesante, a la cual adhiero: dar primera prioridad al CAREM, porque es “de costos menores y desarrollado íntegramente en Argentina, como todos los componentes principales de la isla nuclear, fabricados en el país”’. Los recursos son siempre  limitados, hay que asignar bien las prioridades. Es aquí donde la propuesta CANDU local confronta con el CAREM.           Conclusión: Prioridades son prioridades: la capacidad técnica y el talento se poseen. Cualquier estudio de los costos y beneficios de una decisión deben ser cuidadosamente evaluados, pero con algo evidente a la vista: el CAREM, de resultar exitoso, augura una participación local futura promisoria. Continúa mañana

Héctor Golan

NOTAS: [1] (Ver también acuerdo comercial ENTRE Dioxitek y NAC Kazatom 20/05/2020, para la provisión de uranio natural para sus elementos combustibles futuros) [2] Al respecto, ver sitio de la Autoridad Regulatoria Nuclear Argentina. [3] Aun cuando con más de tres años fuera de cronograma y un costo muy por encima del presupuestado para su terminación, con sus consecuencias en el sistema de generación eléctrica, por ejemplo  la demora en la iniciación de la detención para la extensión de vida de la Central Nuclear Embalse programada para el 2011 y recién puesta fuera de servicio en el 2016 ) [4] Atucha I, Embalse y Atucha II en su momento fueron fruto de procesos licitatorios donde, como indica el artículo del Dr. Araoz (ver referencia) CNEA dejaba sentada sus condiciones. Y en este último caso era condición de la oferta el suministro de una planta de agua pesada. El comprador imponía sus condiciones. AECL (por decisión del gobierno de Canada) no cumplió con este requerimiento, en consecuencia se evaluó su oferta, lo que permitió homologar los precios y establecer el costo adicional de la central (cuánto más se incrementó el valor del Kw instalado y su impacto en  el Kwh) para contar con la planta de agua pesada.

De dónde vinieron los votos para Donald Trump

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La cuestión del titulo apunta a un tema mucho más amplio, por supuesto, que la reciente elección presidencial en EE.UU. Con las opiniones de Ernesto Resnik, un biólogo molecular que trabaja desde hace años en Minnesota, Estados Unidos, sólo pretendemos abrir el debate en el portal. (En otros sitios ya esta ardiendo desde la misma noche de la elección). El Dr. Resnik subió sus reflexiones a las redes sociales, y aquí las reproducimos. «A veces escucho el análisis de las elecciones norteamericanas desde Argentina y creo que ese análisis muchas veces adolece del error de paralaje, de ser vistas como si fueran elecciones argentinas. El dato de las elecciones en EEUU no es tanto el «repudio» o «apoyo» a políticas de Trump como el contexto de una grieta urbana/rural que parece cada vez más insalvable. La polarización en esa grieta fue total. Por ejemplo, Georgia, donde las ciudades (sobre todo Atlanta) le dan la victoria a Biden a pesar de las zonas rurales, y Iowa, donde las comunidades rurales dan la victoria a Trump a pesar de las ciudades. La gran elección de Trump en zonas rurales (donde recibe entre el 70-85% de los votos, es muchísimo más una expresión de los miedos, angustias y resentimientos, sociales y económicos, que atraviesan esas comunidades. Trump alimentó y explotó todos ellos. El descreimiento -casi odio y desprecio- en las comunidades rurales por las élites es en parte el resentimiento por el olvido, por la fuga de jóvenes, por el no acceso a trabajos bien pagos que requieren de entrenamiento profesional en las grandes ciudades. El miedo es el miedo al cambio, el miedo a lo nuevo y al distinto, al inmigrante latino al que esas comunidades rurales tuvieron que recurrir para sembrar y cosechar su soja y maíz porque sus hijos se fueron a la ciudad. Y el latino cambió sus pueblos y habla otro idioma. Las comunidades rurales agropecuarias son conservadoras por origen, trayectoria y por necesidad. Fueron el origen económico de EEUU y su motor inicial de innovación y poder, pero lentamente su rol económico se desvaneció.

Cambios en el empleo en EE.UU. en 150 años

Trump le habló a esos miedos y resentimientos. Las derechas siempre le hablan a los miedos y resentimientos. Trump empoderó también a nazis, neonazis y fascistas de todo calibre, pero eso es un grupo ultra-minoritario, insignificante en el sentido electoral y político. Las comunidades rurales norteamericanas no son fascistas ni nazis. Esta elección fue única y masiva, aun en medio de la pandemia. Tanto demócratas como republicanos elevaron significativamente su voto pero EXCLUSIVAMENTE en sus bastiones tradicionales, zonas rurales uno, ciudades otros. ¿Porqué se elevó tanto el voto demócrata en las ciudades? Covid arrasó con las ciudades y Trump fue un negacionista. Black Lives Matter, las marchas por los derechos fue determinante en el voto negro en Atlanta, Filadelfia y Detroit que dieron la victoria en Georgia, Pennsylvania y Michigan. ¿Porqué se elevó tanto el voto republicano en las zonas rurales? El miedo a Black Lives Matter y a las protestas tuvo que ver, el resentimiento económico por las restricciones por un virus que NO AFECTÓ a sus comunidades tuvo que ver, y el culto a la persona que alimentó sus miedos y resentimientos. Por lo menos así lo veo yo. Y desde ya dejo sentado que las grietas son expresión de un realidad y una necesidad política muchas veces necesaria.»

Comercializarán equipos para convertir los buses de motor de combustión a eléctricos

La empresa se inició en el rubro de la electromovilidad en Argentina en el año 2007, promocionando distintos tipos de vehículos eléctricos. Ahora se embarca en nuevos proyectos que involucra el transporte público y pesado. Omar García, Vicepresidente de Lucky Lion, comenta: «Acompañamos y apoyamos la iniciativa del gobierno Nacional para fomentar el desarrollo local de buses eléctricos porque nuestro país tiene todo el potencial y capacidad productiva, de diseño e ingeniería sumado al recurso natural del litio». «Convocamos a especialistas en la materia, formamos un equipo de trabajo y tomamos la decisión de desarrollar una unidad de negocio de buses; con la importación y línea de desarrollo de los kits para fabricarlos y/o convertir buses de combustión a eléctricos», dijo. Ampliando sobre el proyecto el ejecutivo explica que «nuestro interés es que se reabran las fábricas carroceras nacionales, que puedan crearse nuevas fábricas de buses, nuevos talleres de conversión a eléctricos para reactivar este sector; generar mano de obra calificada, sustituir importaciones y abastecer el mercado interno». El kit de 250 Kw max de potencia y 3000 N.m es versátil y permite convertir cualquier bus de transporte urbano a partir de 17 toneladas corta, media y larga distancia a eléctrico, como camiones de carga. Su pack de baterías de litio y cargador permite una autonomía mínima de 200 km. «Uno de nuestros objetivos es brindar solución inmediata de equipamiento, know how, transferencia real de tecnología, capacitación constante y asistencia técnica para los nuevos fabricantes de buses eléctricos nacionales», concluyó García.

Una investigadora del Instituto Leloir gana el premio L’Oréal-UNESCO

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Daiana Capdevila, investigadora del CONICET en el Instituto Leloir, fue premiada en la categoría Beca del Premio Nacional L’Oréal-UNESCO por un desarrollo en la detección de contaminantes.

Se trata de un proyecto que apunta a adaptar un biosensor fácil de usar, portátil, accesible para la población y mucho más económico para detectar contaminantes en agua. Por su aporte, la doctora en química Daiana Capdevila ganó en la categoría Beca (para científicas menores de 36 años) del Premio Nacional L’Oréal-UNESCO “Por las Mujeres en la Ciencia” en colaboración con el CONICET. “El objetivo de los sensores es satisfacer la necesidad de las personas que enfrentan inseguridad hídrica (riesgo de contaminación de las aguas de consumo), de modo que puedan encontrar respuestas locales y accedan a la información de forma más directa”, señaló Capdevila, jefa del Laboratorio Fisicoquímica de Enfermedades Infecciosas en la Fundación Instituto Leloir (FIL) e investigadora del CONICET. Durante su una estadía postdoctoral en la Universidad de Indiana, en Estados Unidos, Capdevila y colegas de la Universidad Northwestern desarrollaron un biosensor, con un valor aproximado a un dólar, que detecta 15 contaminantes en agua, incluyendo metales como cobre, plomo, zinc y cadmio; varios tipos de antibióticos; y hasta elementos presentes en maquillaje. El dispositivo fue bautizado ROSALIND en honor a la cristalógrafa Rosalind Franklin, una figura clave en el descubrimiento de la estructura en doble hélice del ADN, que falleció antes de que James Watson y Francis Crick recibieran el Nobel. ROSALIND imita un sistema de proteínas que tienen las bacterias para detectar y defenderse de metales. Ante la presencia de un contaminante, fabrica exclusivamente unas moléculas que dan un color verde observable a simple vista y que funciona como “alerta”. Capdevila regresó al país a mediados de 2019 y puso en marcha su laboratorio en la FIL para realizar estudios que permitan comprender cómo las bacterias que causan enfermedades pueden adquirir resistencia tanto a nuestro sistema inmune como a los antibióticos que se usan para tratarlas.  “Con mi grupo pretendemos contribuir al desarrollo de nuevas estrategias antimicrobianas, por ejemplo antibióticos que tengan como objetivo afectar a la maquinaria que a las bacterias les permite desarrollar la resistencia”, afirma la científica argentina y agrega: “Pero consciente de que la falta de acceso al agua potable no es solo un problema global sino también local, también quise involucrarme en la adaptación de biosensores que contribuyan a garantizar la  seguridad hídrica en nuestro país”. Además de trabajar en un proyecto para adaptar el biosensor a la determinación de arsénico, un contaminante natural muy abundante en las napas de nuestro país, Capdevila se propuso desarrollar un proyecto en cooperación con ACUMAR, una entidad estatal que hace más de diez años se dedica a monitorear las fuentes de agua en la Cuenca Matanza-Riachuelo. “El objetivo del proyecto es poner a prueba un método de evaluación rápida y económica de la calidad de agua que consumen los habitantes de la Cuenca, indica la científica. Y continúa: “Nuestra técnica permitirá hacer más medidas que funcionarían como una alerta si determinada muestra de agua analizada resulta no apta para consumo humano”. En una primera etapa pondrán a prueba el método de detección de metales pesados (plomo, cadmio, zinc, cobre y níquel) en el agua superficial, y en una segunda etapa evaluarán expandir el mismo sistema de detección a otros contaminantes presentes en muchos pozos de agua de consumo de la parte alta de la Cuenca. “Es un honor y una alegría enorme recibir esta distinción. Significa muchísimo para las mujeres de mi generación. Los primeros premios L’Oreal se dieron cuando yo estaba terminando la carrera de química y realmente cambiaron la visibilidad que tenían las mujeres en ciencia”, afirma Capdevila, de 33 años de edad. “Siempre me dediqué a hacer ciencia básica y siempre me pregunté y cuestioné qué impacto tiene en la sociedad. La expectativa está en que alguien con un foco más aplicado encuentre útiles nuestras investigaciones. Nunca pensé en estar efectivamente involucrada en trasladar lo que habíamos aprendido en algo como un dispositivo que pueda ser aplicado directamente a resolver un problema ambiental de estas características. Es un horizonte nuevo para mí y estoy muy agradecida de las colaboraciones que hacen que esto sea posible”, concluye. En la categoría Premio Nacional (hasta 54 años de edad) la ganadora fue Vera Alejandra Álvarez, del Instituto de Investigaciones en Ciencia y Tecnología de Materiales (INTEMA), en Mar del Plata. Fue distinguida por un proyecto dirigido a sintetizar materiales de base que resulten eficientes como herramientas para la prevención de infecciones y eliminación del virus COVID 19 de distintas superficies. Recibieron también distinciones María Alejandra García, del Centro de Investigación y Desarrollo en Criotecnología de Alimentos, en La Plata; Laura Giambiagi, del Instituto Argentino de Nivología, Glaciología y Ciencias Ambientales, en Mendoza; María Poca, del Grupo de Estudios Ambientales del Instituto de Matemática Aplicada de San Luis; y Mónica García, de la Unidad de Investigación y Desarrollo en Tecnología Farmacéutica, en Córdoba.

Cannabis medicinal: las inversiones que se planean

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A partir de la reglamentación de la Ley 27.350 que habilita el autocultivo de cannabis con fines medicinales y el expendio de aceite en farmacias a la vez que fomenta la investigación, se abre un panorama para los inversores privados que estaban esperando esta decisión para avanzar con un cultivo que consideran «con alto potencial terapéutico». Uno de ellos es Pablo Fazio, presidente de la Cámara Argentina de Cannabis e impulsor del primer parque industrial dedicado exclusivamente al cultivo que se localizará en la ciudad bonaerense de San Pedro. “La reglamentación abrió la posibilidad de establecer una agenda de desarrollo productivo del cannabis y es un guiño a los cientos de emprendimientos que estaban esperando luz verde para comenzar a invertir fuerte. Es un primer paso clave y que estimo traerá aparejado en un futuro no muy lejano un nuevo marco regulatorio productivo del cannabis”, señaló el empresario. Según afirman desde la cámara empresarial, “un mercado legal de cannabis medicinal empieza a tomar forma, pues la nueva reglamentación no sólo permite la importación, el expendio en farmacias para la venta de productos medicinales y fitopreparados derivados de cannabis, sino que también las habilita a elaborar fórmulas a partir de sus principios activos, garantizando de esta manera productos seguros, legales y accesibles a la población”. Mientras tanto, avanza al cluster empresarial para la instalación del parque industrial en la localidad de San Pedro que cuenta además con el visto bueno del Ministerio de Desarrollo Productivo y de los organismos públicos que hoy están habilitados formalmente a investigar y producir cannabis, como el INTA y el Conicet. “Todavía resta mucho camino por recorrer, pero este primer paso también abre la puerta a convenios de colaboración entre privados y los organismos públicos. Mientras tanto, la industria recurrirá a la importación de los principios activos porque hay un gran mercado por abastecer de forma inmediata”, explicó Fazio. “La dinamización de esta actividad puede erigirse como una oportunidad para el país. Es parte de una política de diversificación productiva, de crecimiento de modelo abierto, que ubique a la ciencia y a la tecnología en el centro de la escena, posibilitando la conformación de clusters agroindustriales y tecnológicos en torno a su producción primaria. Podemos transformarla en desarrollo de propiedad intelectual, bienes y servicios con valor agregado susceptibles de ser exportados”, dicen desde la cámara en un comunicado. También aseguran que el desarrollo económico que puede derivar del cannabis, los números son contundentes. En primer término, el kilo del producto en el mercado internacional se comercializa en alrededor de U$S 3.000, por lo que la salida exportadora puede convertirse en un negocio más que interesante a la hora de la planificación. Además, en materia de generación de empleo la ecuación también arroja signo positivo. Según un estudio de la Asociación Colombiana de Industrias de Cannabis (Asocolcanna), una hectárea de cannabis genera alrededor de 16 empleos directos, un dato a tener en cuenta. Por ejemplo, la vitivinicultura local genera alrededor de 1,4 empleos por hectárea, mientras que la soja genera un empleo cada 50 hectáreas.

Operación Arandu: tropas argentinas entran en Brasil en un ejercicio conjunto

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Tropas argentinas arribaron a Uruguayana, cruzando en ómnibus desde Paso de los Libres. Se está desarrollando la Operación Arandu, un ejercicio militar combinado entre los ejércitos de Brasil y Argentina. Los dos ejércitos irán al campo para ejecutar cuestiones planeadas desde 2017, en las operaciones Hermandad, Yaguareté y Saci/Duende. Los militares brasileños y argentinos se integrarán, con entrenamiento y uso de vehículos blindados, operaciones aeromóviles, operaciones aeroterrestre y operaciones especiales, realizando acciones para aprovechar el éxito y la conexión, en un marco táctico de combate convencional. Entre las actividades, se destacan la transposición del curso de agua, asegurando la movilidad de las tropas frente a los obstáculos rivereños, además del uso de cohetes del Sistema Astros. Según informa el Ministerio de Defensa, la Operación Arandu es el resultado de un compromiso internacional entre Brasil y Argentina, y refuerza la diplomacia militar entre los dos países, consolidando los lazos de unión, cooperación y amistad. Además, entre los objetivos se encuentran el intercambio de experiencias doctrinales, el establecimiento de normas comunes de trabajo combinado, la consolidación de las lecciones aprendidas, la comprensión mutua de las tácticas, técnicas y procedimientos que utilizarán las organizaciones militares de las dos naciones participantes.  

El debate en curso: quiénes recibirán antes la vacuna contra el coronavirus

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Se definirá un “corte” en la población que tome en cuenta la edad y las enfermedades preexistentes. El criterio parece sencillo, similar al de la vacuna contra la gripe. PERO muy probablemente las exigencias y el costo de la distribución serán mucho más elevados. El estado nacional y los provinciales enfrentan un desafío.

«¿A quiénes vacunar primero contra el coronavirus? Se dice con liviandad “al personal de la salud y los otros grupos de riesgo”. Quiénes son «los otros», es un tema en estudio. Se sabe que habrá un corte, una línea que dividirá aguas y se trazará en un lugar finito. Dos variables bastante obvias, de naturaleza opuesta pero peso comparable ejercen presión:
1) La radiografía de las muertes por Covid en el país, es decir, a partir de qué edad crecieron más los decesos y qué enfermedades empujaron peores efectos,
2) la mundana realidad de cuántas vacunas llegarán al país.
El proyecto del Presupuesto 2021 detalla que se vacunará contra el Covid-19 a 11 millones de personas.
Para ser exactos, 11.214.921. En el Ministerio de Salud explicaron que en realidad es una cifra “de mínima”, calculada hace tiempo, que se irá incrementando en función de los recálculos, es decir, cruzando «necesidad» y «posiblidades». El objetivo es que se puedan vacunar 28 millones de personas. Pero persiste el debate sobre los grupos prioritarios.
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El tema de la edad no es menor y constituye un buen ejemplo para entender el brete en el que están sumidas las autoridades a cargo de definir “el corte”, tomando las palabras de Iris Aguilar, jefa del Departamento de Inmunizaciones de Mendoza, quien habló hace unos días.
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Entonces fue clara: “Los representantes de Inmunizaciones de todas las provincias nos comunicamos todos los lunes. Tenemos claro que la distribución va a ser equitativa de acuerdo a la población, y homogénea. Se sabe que primero se va a vacunar el personal de la salud y las fuerzas de seguridad, pero no está claro qué enfermedades asociadas se van a tener en cuenta para menores de 60 o 65 años. No está determinado el punto de corte y las comorbilidades”.
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Una aproximación (basada en datos estadísticos a julio de 2020 de la CIA, la central de inteligencia estadounidense) arroja una diferencia de algo menos de 2 millones de personas, según si por grupo de riesgo se entiende a los mayores de 60 o a los mayores de 65. Precisamente, 65 es la edad desde la que arranca anualmente la campaña de vacunación antigripal. ¿Será igual con el Covid?
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Omar Sued, presidente de la Sociedad Argentina de Infectología (SADI), explicó que “esta es una discusión dinámica: se basa en la cantidad de dosis disponibles y en cuántos son realmente los números en cada uno de los estratos”.
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Idealmente, opinó, habría que vacunar “a los mayores de 60, al personal de la salud, y luego avanzar con otros grupos: menores de 60 con diabetes y con sobrepreso, que son los factores de riesgo más importantes. Otros factores que pueden contribuir pero no están tan asociados a la mortalidad por Covid son el asma y la insuficiencia renal”.
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El médico remarcó que “la decisión no está tomada todavía. El Ministerio está trabajando con la Comisión Nacional de Inmunizaciones (CoNaIn) y con grupos de expertos de todas las sociedades científicas para establecer un plan de vacunación”.
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En una nueva charla, Aguilar expresó que “lo de la edad tiene que ver con la revisión de evidencia disponible sobre la mayor morbimortalidad, es decir que no es una cuestión de preferencias”. Aclaró que “la propuesta específica sobre esos cortes en función del análisis de la evidencia disponible lo hará la CoNaIn”.
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Pero, a diferencia de Sued, la experta esbozó que entre los grupos de primeros vacunados “seguramente entrarían los pacientes oncológicos”.
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No es un tema menor. Las últimas estimaciones de la Agencia Internacional de Investigación sobre Cáncer (IARC) indican que Argentina tiene 129.000 nuevos casos de cáncer por año, es decir, una tasa de incidencia media-alta de 218 casos por cada 100.000 habitantes. Estamos séptimos en América latina.
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Según la última Encuesta Nacional de Factores de Riesgo (2019), la prevalencia de diabetes o glucemia elevada por autorreporte pasó de 9,8% en 2013 a casi 13%, en concordancia con el crecimiento del sobrepeso y la obesidad, uno de los temas más preocupantes de la salud de los argentinos, que afecta a casi el 62% de la población.
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Sin embargo, mientras muchos expertos de la salud no paran de advertir que estos números habrán empeorado cuando se los evalúe en la post-pandemia (por la demora en los chequeos y la suspensión de los tratamientos), vale la pena mirar las individualidades detrás de las cifras.
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Por lo pronto, Aguilar explicó que cada lunes, en las reuniones que llevan adelante para evaluar la forma que debería tener la campaña de vacunación, los representantes provinciales discuten mayormente cuestiones “operativas y de logística”, un tema central, considerando que, según la vacuna que llegue primero al país (y que apruebe la ANMAT, requisito ineludible que a veces queda olvidado), el requerimiento logístico de guarda y transporte puede ser entre complicado y complicadísimo.
No es lo mismo conservar una vacuna a solo 2 grados bajo cero que a 80 grados bajo cero.
Mientras desde el área de Salud porteña explicaron que, respecto de estas cuestiones, aguardan las «definiciones de Nación», desde el gobierno no bonaerense reiteraron lo que ya se sabe: «Puntualmente nosotros vamos a intentar empezar por personal de salud y seguridad, y personas pertenecientes a grupos de riesgo, ya sea por edad o enfermedades preexistentes».
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Por fin, desde el Ministerio de Salud de la Nación no pudieron dar precisiones. Dijeron que, por ser aspectos centrales, están «en evaluación”, y señalaron la complejidad de preparar una campaña inédita, como la que seguramente vendrá.»

Surge la RCEP, la zona de libre comercio más grande del mundo

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Bangkok, 15 nov (EFE).– En una cumbre realizada de forma virtual por la pandemia, 15 países de la región Asia-Pacífico acordaron ayer la creación de la Asociación Económica Integral Regional (RCEP, Regional Comprehensive Economic Partnership), el mayor tratado de libre comercio del mundo, con China a la cabeza.

Los 15 países firmantes son Australia, Birmania, Brunéi, Camboya, China, Corea del Sur, Filipinas, Indonesia, Japón, Laos, Malasia, Nueva Zelanda, Singapur, Tailandia y Vietnam. El acuerdo fue suscripto por los mandatarios en el marco de la cumbre de líderes de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN) y socios externos, organizada por Vietnam, que este año asume la presidencia rotatoria del bloque. Para su entrada en vigor, la RCEP deberá ser ratificada al menos por seis miembros de la ASEAN y tres de sus socios externos. El tratado es visto como una plataforma que beneficia a China como la potencia económica en Asia Oriental y el Pacífico, en detrimento de Estados Unidos. Estas son las principales claves de este gigantesco acuerdo comercial: La RCEP es un acuerdo económico que busca eliminar los aranceles, cuotas y otras barreras al libre comercio en el 65 % de los productos que se intercambian entre los firmantes El tratado aborda el comercio de bienes y servicios, la economía digital, la propiedad intelectual y disputas comerciales, entre otros asuntos. No contiene regulación sobre los derechos laborales ni sobre el impacto ambiental. La RCEP comenzó a negociarse en 2012 en el seno de la ASEAN con otros países con los que el bloque ya tenía tratados de libre comercio: Australia, China, Corea del Sur, Japón, India, Nueva Zelanda. El año pasado, India decidió salirse del acuerdo para proteger su mercado y a sus trabajadores ante el temor a verse inundada de productos más baratos, principalmente de China. Los países firmantes han dejado las puertas abiertas a India si quiere ingresar en el acuerdo en el futuro. Se estima que el producto interno bruto (PIB) combinado de los países firmantes asciende a unos 26,2 billones de dólares (22,14 billones de euros), lo que equivale al 30 % del PIB global. El acuerdo representa cerca del 28 % del comercio mundial y un mercado de unos 2.200 millones de personas, cerca del 30 % de la población mundial, en la región con mayor crecimiento económico del mundo. La RCEP es comparada a menudo con el Acuerdo Comprensivo y Progresivo Transpacífico de Cooperación Económica (CPTPP), cuyas medidas son más comprehensivas pero solo representa el 13,4 % del PIB global. El CPTPP, firmado en 2018, incluye a Australia, Brunéi, Canadá, Chile, Japón, Malasia, México, Nueva Zelanda, Perú, Singapur y Vietnam. Contó en principio con Estados Unidos, pero este país abandonó el tratado por decisión del presidente saliente, Donald Trump, por lo que también es conocido como el TPP-11. La RCEP incrementará las oportunidades comerciales de China en Asia-Pacífico en detrimento de Estados Unidos y se trata del primer TLC multilateral al que se se suma Beijing, que podrá aumentar sus exportaciones gracias a la rebaja de los aranceles. La llegada de Trump a la Casa Blanca el 20 de enero de 2017 supuso un cambio hacia el proteccionismo en la política económica estadounidense bajo el lema «America First» («América primero») y el inicio de una guerra comercial con China. Aún se desconocen los detalles de la política comercial y diplomática en Asia de Joe Biden, ganador de las recientes elecciones presidenciales en Estados Unidos. CRÍTICAS: La RCEP ha sido bienvenida por los líderes de la región y los economistas del «mainstream» como una herramienta para aumentar el comercio y reactivar las economías de la región en medio de la pandemia. Pero algunas organizaciones no gubernamentales han criticado la falta de transparencia y que beneficie más a las grandes empresas que a los pequeños productores, principalmente en el sector agrícola. «Los gobiernos han dado posiciones privilegiadas a los grupos de presión de las grandes empresas a expensas de los principios democráticos básicos», dijo en un comunicado Sara Elago, parlamentaria filipina y miembro de Parlamentarios de la ASEAN para los derechos humanos (APHR, siglas en inglés). «No hubo una consulta popular seria, sin supervisión de los parlamentos y ni siquiera el texto del acuerdo ha estado disponible al público», añadió la diputada Elago. Por nuestra parte, sólo agregamos que más de mitad de nuestras exportaciones van a los países clientes miembros de esta nueva asociación.

Arroyo se reunirá de nuevo con los movimientos sociales. Malestar por la cancelación del IFE

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El ahogo económico extendido por el efecto de la pandemia, que todavía provoca fuertes coletazos en la economía informal, se combina ahora con las señales de ajuste que comenzó a emitir el Gobierno. En particular, la confirmación de que no habrá otra vuelta de IFE (el beneficio, en rigor, caducó en septiembre) pega de lleno en el consumo de los barrios populares. Cerca de Alberto Fernández saben que deben tomar la temperatura social minuto a minuto, conforme crece el malestar en movimientos sociales e intendentes. Y aunque los más importantes están cercanos políticamente al Frente de Todos, los movimientos sociales comenzaron a alertar sobre el «estado de indefensión absoluta» que tienen los sectores que se quedaron sin el IFE. Atento al clima de disconformidad que se viene gestando, el ministro de Desarrollo Social, Daniel Arroyo, convocó el viernes por la tarde a referentes de la Unión de Trabajadores y Trabajadoras de la Economía Popular (UTEP). El funcionario les dijo que está en estudio un bono de fin de año y coordinó una nueva reunión para la semana próxima, con la expectativa de que ese punto esté resuelto. La decisión dependerá de lo que defina el gabinete económico liderado por el ministro de Economía, Martín Guzmán, el nuevo promotor de la reducción del gasto público. «Quedamos a la espera de una nueva reunión donde podamos avanzar en algunas cuestiones concretas que no dependen solo de Desarrollo Social sino de la decisión económica del Gobierno, como es el bono de fin de año», dijo a la salida del encuentro Dina Sánchez, del Frente Popular Darío Santillán. Nicolás Caropresi, referente del Movimiento de Trabajadores Excluidos de Juan Grabois, dijo: «Vemos con una enorme preocupación los anuncios de Guzmán. Venimos haciendo notar que no nos parece una medida correcta sacar el IFE ahora porque, aunque la cuarentena se haya flexibilizado, los sectores populares no volvieron a moverse. Hay una inquietud en los barrios, que todavía no es una tensión. Pero si la situación cruje no es fácil frenarlo». Barrios de Pie, en tanto, lanzará una campaña bajo el nombre «La salida es sin ajuste». El reclamo no es solo de los movimientos sociales. En un encuentro de intendentes que tuvo lugar en Berazategui semanas atrás, varios intendentes habían reclamado «un IFE a fin de año». La jefa comunal de Quilmes, Mayra Mendoza (La Cámpora), dijo: «Creemos que sería conveniente dar continuidad al IFE, o al menos tomar medidas que permitan sostener los ingresos de las familias, ya que se acerca fin de año y la pandemia aún no ha terminado». El argumento del Ministerio de Economía, de cara a la negociación con el FMI, es que durante la pandemia hubo una expansión de la emisión monetaria y del gasto público que se hace insostenible si se quiere reducir las expectativas inflacionarias. El Movimiento Evita, la agrupación de mayor capilaridad territorial aliada al Gobierno, hizo en los últimos días una encuesta en el interior de los barrios más vulnerables. Se buscó relevar en qué medida se reactivó la búsqueda de changas y cuánto cedió la necesidad de la olla popular, que fue el sostén principal durante lo peor de la pandemia. «Es algo que hay que mirar minuto a minuto, porque más allá de que hay un clima de tranquilidad puede haber focos aislados de conflictividad. Hay que tratar de frenarlo y contenerlo», dijo una fuente de la Casa Rosada que sigue de cerca la situación social. «Los intendentes, los movimientos sociales y la Iglesia tienen que seguir muy articulados», agregó.

Crecen en nuestro país hasta 50% las ventas de ‘carne’ y ‘leche’ vegetales

Será un mercado global de US$ 140 mil millones en 2029. McDonald’s anunció su ‘McPlanta’ para el 2021. Y las empresas argentinas se están subiendo a esta tendencia global.

La Argentina se presentaba como “el país de la carne” pero cada vez más se amplía la oferta de productos a base de plantas como alternativa a la parte proteica de los platos. Ya no se trata sólo del consumo de vegetarianos o veganos, sino que ganan lugar los “flexitarianos”, personas que si bien pueden comer productos y derivados de animales, buscan sumar a la dieta más alimentos de origen vegetal. Bajo ese escenario, las grandes empresas lanzaron en el último año nuevas líneas de hamburguesas o medallones a base de lentejas o garbanzos y las lácteas tradicionales avanzan -aunque con demora en la comparación internacional- en la producción de “leches vegetales” como las de almendra y arroz, además de la de soja. Hasta McDonald’s anunció a la bolsa de Nueva York esta semana que presentará una línea con alternativas a la ‘carne’ llamada “McPlanta” en 2021 y que incluirá sustitutos a la carne vacuna y el pollo. Un informe de Plant Based Foods Association (PBFA) y The Good Food Institute destaca que las ventas minoristas de estos alimentos crecieron 11,4% en Estados Unidos en el último año y su valor total de mercado alcanza los US$ 5 mil millones de dólares. Según Barclays, los pronósticos de consumo de alternativas a la carne pueden llegar a US$ 140.000 millones en 2029 a nivel global. En San Martín, provincia de Buenos Aires, para Vegan Nature las ventas crecieron un 50%, lo que los llevó a ampliar la producción con una inversión de $ 20 millones en su planta de San Martín. Con ese impulso, la capacidad de producción aumentará un 400% y perfilará el negocio al mercado de exportación.

Tan sólo en 2020 la categoría se incrementó en más de un 50%

«Es por ello que tuvimos que ampliar nuestra infraestructura, porque estábamos al tope de la capacidad. Este es un mercado donde la innovación es permanente y que nos exige poder sumar nuevos productos para una demanda hiperexigente”, dijo Francisco Piñero Pacheco, presidente de la empresa. La start up chilena NotCo tiene más de un año en este país y produce versiones basadas en plantas de mayonesa, leche, hamburguesas y helado para el mercado local. “El 5% de las personas adultas se declaran vegetarianas o veganas; el 10% vegetarianos flexibles -ocasionalmente pueden comer pescado, por ejemplo- y el 65% flexitarianos. Consumen de todo pero son conscientes de que hay que reducir el consumo de carne por salud y sustentabilidad”, explica Mauricio Alonso, Country Manager de NotCo Argentina.

En Estados Unidos el 10% de las leches son vegetales. Argentina estaba por debajo del 1%

“Hay un crecimiento acelerado pero venía retrasado”, admite Alonso. En el país hay muchos microemprendedores que abastecen canales como dietéticas pero hay mucho mercado por ganar en las góndolas de los supermercados. Existe una Cámara de Productores de alimentos a base de plantas que nuclea a unas 80 empresas PyMEs.

Protestas

Mientras que el Gobierno revisa el acuerdo con China para la producción masiva de cerdos en el país por la presión social, aunque se consolida el modelo de feedlots vacunos y factorías avícolas con vacíos sobre el bienestar animal, desde organismos internacionales como Naciones Unidas o la Organización Mundial de la Salud se impulsa cada vez más el consumo de vegetales. “La industria tradicional fuerza la producción de animales y el crecimiento para acelerar la llegada al matadero”, remarca Alonso. El modelo de producción de NotCo se basa en un algoritmo y usa la capacidad ociosa de las plantas. “Nuestra principal competencia es el cambio climático”, asegura y aclara que se puede tener una dieta a base de plantas pero con alto contenido proteico. El Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI) también participa de la generación de estos productos, como en el caso del dulce de “leche” que desarrolló con la empresa Las Quinas, que recibió un premio de la Asociación de Profesionales de Salud y Alimentos en “dulces”. Este dulce de leche, a base de plantas y sin ingredientes de origen animal, es apto no sólo para vegetarianos o veganos sino también para quienes presentan intolerancia a la lactosa y celíacos. La “food tech” Frizata, creada en 2019 por José Robledo y Adolfo Rouillon, apunta a vegetales congelados y plant-based o “meat free” con hamburguesas y empanadas, entre otros productos. Para explicar su estrategia citan un estudio del National Frozen & Refrigerated Foods Association que encontró que la mayor demanda de alimentos congelados actualmente se da entre los consumidores de 35 a 44 años, atraídos por el el flexitarianismo y la tendencia a reducir el consumo de carne.

El Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina marca que casi 1/3 de los consumidores está reduciendo su consumo de carnes

Lo hacen más las mujeres y todavía más los jóvenes entre 16 y 25 años. Otro informe, de Ingredion, proveedor para el mercado de soluciones de ingredientes, y la consultora Opinaia, marca que el 90% de los consultados en la región estaría interesado en consumir alimentos plant-based, impulsado por el deseo de comer más sano y cuidar la salud. Más de un tercio de los sudamericanos se identifica con alguna corriente alternativa de alimentación.

Científicos argentinos rescatan el propóleo para tratar infecciones en la piel

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Un equipo de investigación del INTA, el CONICET y la Universidad Nacional de Tucumán obtuvo un producto que posee la capacidad para inhibir las bacterias resistentes a los antibióticos.

Elaborado por las abejas, el propóleo tiene una composición que depende de las plantas que rodean la colmena. Estos insectos sociales lo elaboran de las resinas de los brotes y lo emplean para sellar su colmena y protegerla de bacterias, hongos e insectos. «A partir de caracterizarlo y estudiarlo pudimos determinar que el propóleo inhibe el crecimiento de bacterias Gram-positivas y Gram-negativas y los niveles de concentración que se necesitan para producir la inhibición, son bajos”, explicó María Inés Isla, investigadora y directora del Instituto de Bioprospección y Fisiología Vegetal (INBIOFIV) dependiente del CONICET y de la Universidad Nacional de Tucumán, y docente investigadora de la Facultad de Ciencias Naturales e Instituto Miguel Lillo. Los resultados expresados “sugieren que la formulación tópica podría usarse como un producto apiterapéutico, antioxidante y antibacteriano”, resaltó Luis Maldonado, jefe de grupo Agroindustrias, Agregado de Valor, Mercados y Socioeconomía del INTA Famaillá –Tucumán–. Esta formulación tópica “mostró buenos resultados en el ensayo de liberación de los principios activos mediante el uso de la celda de Franz”, una prueba para medir la liberación del fármaco a partir de cremas, pomadas y geles, recientemente publicado por el equipo de profesionales en un artículo científico publicado en Journal of Apicultural Research. Si bien el propóleo está incorporado en el código alimentario argentino como un suplemento dietario, “en la Argentina resulta un producto natural muy poco aprovechado a diferencia de lo que sucede en Brasil, que lo comercializa y exporta a diferentes lugares del mundo”, indicó Maldonado. Además de caracterizarlo, “lo que nos propusimos era otorgarle un valor agregado y hemos alcanzado, entre otros desarrollos, este gel hidroalcohólico con propóleos argentinos”, señaló Isla. Al referirse a este hidrogel con extracto de propóleos que mantuvo su estabilidad química, física y microbiológica, así como sus propiedades biológicas durante más de 1 año de almacenamiento. A partir de evaluar la actividad del propóleos en estudios in vitro y en diferentes tipos de ensayos conocidos como bioautográficos, los investigadores pudieron observar que tenía actividad frente a varios microorganismos. Otros ensayos permitieron analizar la concentración necesaria del extracto de propóleos para inhibir el crecimiento de microorganismos o la concentración necesaria para eliminarlo. En lo que se conoce como concentración inhibitoria y bactericida mínima. En el trabajo publicado por Isla y Maldonado, junto con Ana Lilia Salas, Iris Catiana Zampini, Myriam Arias, María Inés Nieva Moreno, Antonella Santillán Deiú, Walter Bravo, todos del INBIOFIV, CONICET, Facultad de Ciencias Naturales e IML – UNT, Florencia Correa Uriburu (becaria INTA-CONICET) y Virginia Salomón, del INTA Famaillá, se presentaron los resultados de desarrollo del hidrogel antibiótico y antioxidante que contiene extracto de propóleo nacional. “Se buscará transferir este conocimiento en un desarrollo comercial que se trabajará y llegará al mercado a través de organizaciones presentes en la provincia, como es el caso de la Cooperativa Apícola Norte Grande”, indicó Maldonado. Desde el INTA ya se avanza junto con la cooperativa y la universidad en la construcción de una planta piloto para la industrialización de este y otros productos que esperan por su transformación y certificación sanitaria.   Producto regional Con la idea de regionalizar los efectos del producto el equipo de investigación utilizó bacterias Gram-positivas, como Staphylococcus aureus, y Gram-negativas presentes en la zona y que causan infecciones. Las muestras para el estudio fueron cedidas por el Hospital de Clínicas “Presidente Dr. Nicolás Avellaneda” de la ciudad de San Miguel de Tucumán. Cada nosocomio o región “cuenta con estos patógenos que son característicos y con determinado perfil de resistencia”, indicó Isla y agregó: “Los centros de salud nos ceden una muestra de esa cepa que presentan resistencia y que ocasionan infecciones intrahospitalarias”.
es un producto que en Argentina no aprovechamos como sí sucede en otros países
Esto permitirá que este desarrollo se aplique en “infecciones provocadas por bacterias que no son resistentes a antibióticos comerciales hasta aquellas que sí lo son”, destacó la investigadora y reconoció que ²los propóleos inhiben el crecimiento de un amplio espectro de aislamientos clínicos que causan infecciones de piel y de tejidos blandos”. Una investigación de 20 años Esta línea de investigación “abarca la caracterización físico química de prácticamente los propóleos de todo el país”, resaltó Maldonado, dando a entender la importancia de un trabajo con énfasis en la actividad biológica de esos propóleos. La conformación de la propoleoteca es el resultado de más de 20 años de investigaciones y ensayos en distintas regiones país. Tanto Maldonado como Isla coincidieron en que “es un producto que en Argentina no lo aprovechamos como sí sucede en otros países” que lo comercializan, ya no como producto crudo, sino como fitoterapéuticos o en otras presentaciones disponibles para el mercado. “Si bien los propóleos se producen de forma natural en las colmenas, también existen métodos para producirlos y con mejor calidad ya que no están expuestos a posibles contaminantes”, explicó Maldonado. Esta investigación cuenta con el apoyo del Consejo de Investigación de la Universidad Nacional de Tucumán, el CONICET, la ANPCyT y el Programa de Apicultura del INTA.

El 44% de las personas en nuestro país reconoció «miedo» a usar el transporte público

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Las encuestadoras Ualabee y Opinaia presentaron un estudio de opinión pública. El objetivo fue conocer la opinión y predisposición de los argentinos sobre la movilidad en la «nueva normalidad» que trajo el Covid-19 en Argentina.

Según el informe, presentado por ambas empresas, entre los principales miedos que genera el uso de transporte público se encuentra el contagio debido a la cantidad de gente y a la poca higiene de algunas unidades. Sin embargo, aquellos que utilizaron el transporte público en este último tiempo reconocen que se encuentran satisfechos con el servicio debido a la comodidad del viaje (81%) y a la limpieza de las unidades (68%).

“En Ualabee trabajamos para que nuestros usuarios puedan trasladarse de la manera más rápida y segura.  Promovimos la realización de este informe para poder continuar con nuestro objetivo de “aplanar la otra curva”, la del aglomeramiento en el transporte público y la congestión urbana”, comentó Alexis Picón, COO de Ualabee.

Además, la investigación afirma que más de la mitad de las personas que trabajan o estudian (52%) están dispuestas a cambiar sus hábitos de traslado.

  • 26% evitaría el uso de transporte público,
  • 22% intentaría hacer las actividades desde su casa (teletrabajo o estudio a distancia),
  • 14% cambiaría los horarios en los que se traslada para evitar las horas pico.
  • 3% utilizaría métodos como el carpooling.

Debido a este cambio de hábitos, descendería la cantidad de personas que eligen viajar en transporte público de un 44% a un 35% pospandemia, mientras que aumentaría el uso del auto (de 23% a 25%) y en algunos casos la caminata (del 13% al 15%) y el uso de la bicicleta (del 8% al 11%).

El estudio fue realizado entre el 9 y el 20 de octubre y cuenta con más de 2000 casos en todo el país. 

Space X: despegó el primer vuelo espacial privado

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El cohete SpaceX despegó hacia la Estación Espacial Internacional (ISS) con tres astronautas de la NASA y uno japonés, informó el organismo espacial estadounidense. El despegue se produjo al atardecer de Argentina, 00.27 GMT, desde el Centro Espacial Kennedy, en Florida, sureste de Estados Unidos. La tripulación está compuesta por los estadounidenses Michael Hopkins, Victor Glover y Shannon Walker y el japonés Soichi Noguchi, quienes deberían arribar a la ISS este martes 17 aproximadamente a las 04.00 GMT, tras 28 horas de viaje. Está previsto que permanezcan allí durante seis meses. Este vuelo «operacional» da continuidad a la misión de demostración realizada de mayo a agosto, en la que dos astronautas estadounidenses fueron conducidos a la ISS y después regresados a la Tierra por SpaceX.

ACA: la mirada de las cooperativas agropecuarias

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Con ironía fácil, se ha dicho que los argentinos siempre encontramos un problema para cualquier solución. Y es cierto que resulta extraño que la actividad que es, por lejos, la principal productora de las divisas que el país necesita, pero que necesita el apoyo oficial para solucionar sus serios problemas de logística y las calamidades del clima que siempre ocurren, sea parte de un enfrentamiento enconado entre sectores de la sociedad. Creemos que hacen falta nuevas miradas. Hace algunos meses publicamos una trilogía de Roy Hora La sociedad argentina y el campo. Ahora reproducimos este reportaje de Federico Zapata a Daniel Bertone, referente si los hay de las cooperativas agropecuarias: «Daniel Bertone da la sensación de ser algo así como un Konrad Adenauer del sector agropecuario argentino. De perfil bajo y de acción. Hijo de una familia de productores rurales que arrancaron como tamberos y lograron, después de 30 años de trabajo, comprar su propio campo. Primera generación de universitarios. Estudió Ciencias Económicas en la agitada Universidad Nacional del Cordobazo. Ingresó a Asociación de Cooperativas Argentinas (ACA en adelante) en 1973 y le dedicó su vida. Entre 1987 y 2015, formó parte de la Gerencia General de ACA. En ese período, que caminó junto a otro cordobés Carlos Rosas (fallecido en 2008), lideraron “el gran salto adelante” de ACA, una cooperativa de casi 100 años a la que transformaron en una de las grandes jugadoras del mercado agropecuario argentino: una empresa cooperativa, competitiva, internacionalizada e industrializada. Hoy es el consultor estratégico de la Asociación. Un poco sobre ACA: una asociación de 147 cooperativas agropecuarias, que agrupan a más de 50.000 productores agropecuarios, presentes en las provincias de Buenos Aires, Córdoba, Chaco, Entre Ríos, La Pampa, Río Negro, Santa Fe y Santiago del Estero y en más de 600 localidades. 4 puertos propios, 5 plantas industriales, 4 plantas regionales, 2 criaderos de semillas, 1 criadero de cerdos, 46 acopios. Daniel, hay una discusión con relación a si la categoría de “primaria” para referirse a la agricultura argentina no constituye una nomenclatura obsoleta ¿Qué pensás al respecto? Para mí es una nomenclatura económica antigua. Antaño, el productor sembraba la semilla del año anterior, la maquinaria eran los caballos, tenía un arado, una sembradora, no había fertilización, no había semillas híbridas, no había tecnología de ningún tipo. Eso era actividad “primaria”. En ese contexto se generó la nomenclatura, y quedó. Creo se la sigue utilizando ahora, erróneamente. Escucho mucha declaración entorno a que “somos un país vendiendo productos primarios, hay que ponerle valor agregado, generar  mano de obra…” pero lo que hace el productor agropecuario en la actualidad, está dentro de una cadena de producción muy sofisticada: la semilla sale de un criadero de semillas intensivo en biotecnología; el fertilizante nitrogenado se produce en el país con gas argentino; la siembra y la cosecha se realizan con agricultura de precisión, articulando software e imágenes satelitales, con maquinaria de altísima complejidad tecnológica desarrollada en Argentina. ¿Cuándo cambió? En los 90 se produce un salto cualitativo del paquete tecnológico, que, de facto, disolvió las fronteras entre agricultura, ciencia, industria y servicios. Uno de los componentes de ese salto tecnológico fue la “siembra directa”. Explicanos qué es y porqué es tan importante. El sistema antiguo de producción consistía en la roturación de la tierra para la posterior siembra. Es decir, se usaba un arado y después se le pasaba una rastra. Ese sistema, implicaba una destrucción de la estructura del suelo y un bajo nivel de conservación del agua. La siembra directa, por el contrario, funciona preservando nutrientes del suelo y evitando evaporación del agua, vía la reutilización de una cobertura vegetal. Es decir, se produce una gran incorporación de materia orgánica proveniente del rastrojo que antes se quemaba. Hoy es un insulto a la tierra quemar un rastrojo. El sistema genera una estabilidad de producción muy grande. Antes era muy factible errar cosechas, ahora es mucho más difícil porque el nivel de conservación de la humedad y de los nutrientes es muy alto. Antes llovía y se evaporaba mucho, se perdía. Hoy se retiene mucho más el agua a pesar de que hubo una agricultura muy agresiva durante muchos años que ha erosionado los suelos y hecho muchos desastres. Mediante este sistema, yo he visto recuperar el suelo de campos destruidos, sujetos a agricultura extensiva de cuarenta años y que hoy son muy fértiles. Lo he visto, no me lo han contado. ¿Sería posible la siembra directa sin la biotecnología? No. La siembra directa funciona vis a vis con la transgénesis de las semillas. Gracias a esa combinación, es posible el control de malezas. Antes, si aplicabas agroquímicos, matabas a la maleza y al cultivo. Hoy, solo matás la maleza. Te lo pongo en perspectiva. Argentina producía 40 millones de toneladas al año en 1993, hoy estamos en 150 millones y han pasado 27 años. El salto productivo de las últimas décadas en Argentina es fenomenal. Se multiplicó por cuatro la producción.
«TENEMOS QUE DESARROLLAR NUEVOS SECTORES QUE EXPORTEN, Y QUE, ADEMÁS,  TENGAN CONTENIDO DE MANO DE OBRA ARGENTINA. PORQUE SI NO, VAMOS A SOLUCIONAR EL PROBLEMA DE LOS DÓLARES, PERO NO VAMOS A SOLUCIONAR EL PROBLEMA DEL TRABAJO DE LA GENTE.»
Conversemos del paradigma de la producción orgánica. ¿Hay un mercado? ¿Se pierde en productividad? ¿Son paradigmas antagónicos? ¿De dónde viene la discusión? Hay algún mercado orgánico. Son nichos. La producción te cae al 50 %. El problema es que es muy difícil que el mercado te pague ese diferencial de costos que tenés. Salvo pequeñísimas cantidades. Bienvenido el desarrollo de esos nichos. En relación con la crítica sobre la producción de modificados genéticamente, hasta ahora, no existe ningún análisis técnico concreto que demuestre que son perjudiciales para la salud. Yo considero que lo que hay ahí es un problema geopolítico. El inventor del transgénico es Estados Unidos y Europa se quedó afuera de esa carrera. Esto va a cambiar ahora que Bayer compró a Monsanto. Los europeos eran los enemigos de la “biotecnología”, y ahora empiezan a hablar de la “bioeconomía”. Esa discusión la impulsan los alemanes, que son los dueños de Bayer. Por eso es importante tener en cuenta nuestro perfil productivo y las ventajas que hemos desarrollado. Porque es una cuestión geopolítica. No defender nuestro perfil productivo, es como no defender a las Malvinas. Además, está el problema de la alimentación a escala planetaria Exacto. ¿Vos sabés lo que sería irse a una economía orgánica? ¿Cómo alimentás al mundo? Yo creo que es prioritario enfocarse en otras cosas que nos están haciendo mucho daño como el tema de los gases de efecto invernadero. Ese sí es un problema demostrado. Lo que pasa es que hay intereses enormes: Estados Unidos nunca se quiso sentar de buena fe en la mesa a discutirlo. Pero claramente el tema de los combustibles fósiles es un problema, real, demostrado. Se ha generado un incipiente debate en torno a si se podría utilizar parte de la producción granaria argentina para producir carne envasada de exportación. Digamos: promover la transformación, vía incentivo fiscal, de proteína vegetal en proteína animal. ¿Cómo crees que esa discusión debe darse desde el punto de vista de las exportaciones de la Argentina? Mientras no implique perder mercados externos, bienvenida la discusión. Argentina tiene que transformarse en un país más exportador. Tenemos un problema económico crítico: nuestras exportaciones no crecen. Si vos tomás una serie histórica, ha crecido en el período 2005- 2006 por efecto precio, pero no por efecto cantidad. El único sector competitivo es el agro. Y ese hecho es un problema. Tenemos que desarrollar nuevos sectores que exporten, y que, además,  tengan contenido de mano de obra argentina. Porque si no, vamos a solucionar el problema de los dólares, pero no vamos a solucionar el problema del trabajo de la gente. Ese es el gran desafío, para mí, de los próximos años.
Profundicemos sobre el tema empleo y su relación con la estructura económica, en clave post-pandemia.   La pandemia ha acelerado mucho la digitalización del trabajo. Home office, robótica, e-commerce, todo avanza. ¿Cuál va a ser la consecuencia de este salto?  Que si no somos capaces de crear empleo vamos a tener un problema más allá de los clásicos de la economía argentina. ¿Y cómo hacemos si está demostrado que la industria ya no es la gran creadora de empleo? Es decir, uno puede decir “voy a transformar proteína vegetal en proteína animal”, comparto. Te va a aportar un mayor nivel de exportaciones, pero no te va a ayudar en la creación de empleo de manera sustancial, debido al avance tecnológico. ¿Cómo es eso? Profundizalo. Si sólo pensamos la generación de empleo asociada a la industria, vamos a invertir enormes cantidades de capital con una baja incidencia en la creación de empleo. En el mundo actual, el empleo es de los servicios, de la tecnología. La Ley de Economía del Conocimiento apunta a eso. Ahí hay que avanzar: eso es servicio que requiere mano de obra. Argentina, con un tipo de cambio competitivo y una estrategia, puede desarrollar una gran industria de servicios con perfil exportadora: software, biotecnología, salud, educación, servicios de apoyo.Y, por supuesto, eso conlleva un desafío a nivel educativo tremendo. Yo siempre traigo a cuento algo: en la época de Sarmiento el 70 por ciento de la población argentina era analfabeta; no sabía leer ni escribir. Han pasado 150 años, ¿quién es el analfabeto hoy? ¿El que no sabe leer y escribir o el que no sabe programar? Volviendo al agregado de valor en el agro,  desde ACA desarrollaron un proyecto emblemático en América Latina vinculado a la producción de carne porcina y biogás: “A.C.A. Yanquetruz”. ¿Qué opinión tenés del proyecto que está circulando de inversiones chinas para instalar granjas dedicadas a la cría de cerdos en Argentina? En principio, me parece bueno porque en vez de vender maíz, vendés carne de cerdo. Como decía antes, si logramos algún grado de elaboración, le agregamos valor. Más allá de ese marco general, considero que el país debería plantear algunos parámetros a los inversores. Primero, me parece que habría que pedirles instalarse en el país en sociedad con una empresa argentina. Segundo, tener un protocolo muy estricto respecto del tratamiento de efluentes porque la producción de cerdos genera importantes volúmenes, fundamentalmente en el sistema de granjas modernas, de alta tecnología. Nosotros elegimos los biodigestores: generás energía eléctrica y en paralelo fertilizante biológico que vuelve al campo, por lo tanto, hay un equilibrio importante. En tercer lugar, hay que resolver un tema clave: los términos del Convenio Comercial donde se establece el precio y el tipo de cambio para la exportación de esa producción. Son cuestiones para contemplar en un acuerdo comercial mutuamente beneficioso.
«SI SÓLO PENSAMOS LA GENERACIÓN DE EMPLEO ASOCIADA A LA INDUSTRIA, VAMOS A INVERTIR ENORMES CANTIDADES DE CAPITAL CON UNA BAJA INCIDENCIA EN LA CREACIÓN DE EMPLEO. EN EL MUNDO ACTUAL, EL EMPLEO ES DE LOS SERVICIOS, DE LA TECNOLOGÍA. LA LEY DE ECONOMÍA DEL CONOCIMIENTO APUNTA A ESO»
¿Qué salida le ves a Vicentin?  Yo no creo que la empresa pueda seguir como está. Se puede hacer un régimen de fideicomiso de acciones para tratar de arreglar el problema de los acreedores con la propiedad de la empresa, dejando a la familia Vicentin con un determinado porcentaje. Otro esquema podría ser el desguace de la firma. Vicentin tiene una serie de empresas: tiene crushing de soja al cien por cien y en sociedad, tiene plantas de biodiesel, de etanol y de hilado. Por lo tanto, y en esta segunda alternativa, se deberían buscar grupos de interés, que se hagan cargo de distintas unidades productivas. Pueden ser acreedores o no. El que no es acreedor tendrá que poner plata. ¿Cuáles creés que son las obras de infraestructura clave que le permitirían al agro argentino dar un salto cualitativo en los próximos años? Sí o sí, el ferrocarril. A nivel portuario los privados han hecho mucho. Ahí considero que Argentina está bien. Donde estamos muy mal es en la logística. Nosotros tenemos que lograr mayor competitividad de nuestros productos. Con la foto de hoy, los que somos competitivos en la producción, después lo perdemos en el transporte. No podemos tener producciones a 500, 700, 1000 km de los puertos y traerlas en camión. Eso es impracticable porque el costo es muy alto. Desde el punto de vista de la eficiencia, lo mejor es el barco, después le sigue la barcaza, el ferrocarril y el camión que es muy eficiente en el tramo corto: 100-150 kilómetros. De 300 kilómetros para arriba, el sistema tiene que ser ferroviario por razones ambientales más allá de lo económico. El nivel de contaminación del tren respecto al de un camión es mínimo. En un operativo ferroviario vamos con 1500 toneladas, lo que significa prácticamente el equivalente a 50 camiones.? El gran desafío es la infraestructura ferroviaria. ¿Bajo qué modelo de articulación público-privada debería funcionar un sistema ferroviario sostenible y pensado para el siglo XXI?  El sistema que mejor ha funcionado es el del Estado en la infraestructura de vías y los privados compitiendo por el uso. Lo explico. Para el privado es muy difícil poder desarrollar el sistema de vías y realizar el mantenimiento, porque son inversiones muy grandes, de recuperación a muy largo plazo. Es un bien social prácticamente. Entonces ahí tendría que ser el Estado el que haga la infraestructura férrea y cobre un peaje por su uso. Los privados realizan la inversión del material ferroviario (máquinas y vagones) y compiten por el uso. Es decir, sin exclusividad, un sistema “open access”, bajo determinadas condiciones de seguridad. Esto me lleva a preguntarte por la famosa hidrovía del Río Paraná, concesión que está por vencerse. Se está analizando que el Estado se haga cargo de la tarea. ¿Cuál es tu posición?   Soy crítico. La hidrovía hasta ahora ha funcionado relativamente bien. Antes de la hidrovía no podíamos pasar un barco de más de 26 pies. Hoy ya tiene 34 pies. Y se paga un canon, hay una empresa que licitó y ganó. Se vence la concesión ahora. Hagamos una nueva licitación. Llamen a empresas internacionales que presten el servicio de calado. Necesitamos ahí a la mejor empresa del mundo. La idea de que el Estado Argentino se quede con esa tarea va a costarnos carísimo, en términos de dinero y de eficiencia. ¿El Estado argentino va a hacer una empresa? ¿va a contratar o a comprar las dragas? ¿En qué termina eso? En que el costo del peaje de los barcos, que hoy es de alrededor a los 3 dólares, va a subir a 5 dólares y no vamos a crecer en la profundidad del río.
«DONDE ESTAMOS MUY MAL ES EN LA LOGÍSTICA. NOSOTROS TENEMOS QUE LOGRAR MAYOR COMPETITIVIDAD DE NUESTROS PRODUCTOS. CON LA FOTO DE HOY, LOS QUE SOMOS COMPETITIVOS EN LA PRODUCCIÓN, DESPUÉS LO PERDEMOS EN EL TRANSPORTE.»
Cuando se constituyó la Unión Europea, los alemanes se quedaron con las finanzas y los franceses se quedaron con la política agrícola común. Los franceses han sido “el” lobby que ha dificultado el ingreso de la producción de origen agropecuario de Argentina al mercado europeo ¿En qué situación está el campo argentino desde el punto de vista productivo-tecnológico en relación con el campo europeo?  Somos muchísimo más eficientes. Te cuento una anécdota: hace 6 años atrás, estábamos evaluando en ACA hacer una maltería. Contactamos a una empresa europea de origen cooperativo (que si no es la primera es la segunda maltera del mundo). Cuando fuimos a visitarlos nos llevaron a conocer sus plantas y después nos llevaron al campo para mostrarnos los adelantos tecnológicos que estaban implementando. Nos mostraron con orgullo que estaban empezando a hacer siembra directa. ¡Nosotros hace 25 años que la hacemos! O sea, allí la agricultura se ha mantenido en base a subsidios. Que tendrá sus razones desde el punto de vista político, geopolítico, poblacional (de contención de las migraciones internas), de preservación de la belleza de la campiña como activo turístico – cultural, pero desde el punto de vista tecnológico y de la producción, Argentina es mucho más eficiente. ¿Estás de acuerdo en que Argentina es una potencia agropecuaria, que paradójicamente, carece de una política de Estado para el sector?  Exacto. Yo creo en la política del Estado, pero en una política que sea consistente, coherente e inteligente. Y nosotros no la tenemos. Te doy un ejemplo concreto: Francia se hizo famosa por muchas cosas, entre ellas por la denominación de origen y diferenciación de sus productos de origen agropecuario como el champagne. Italia por su prosciutto de Parma. Nosotros tenemos la carne pastoril y la hemos dejado ir. O sea, mezclamos todo, sin pautas, sin plan, nos da lo mismo un pastoril que hacer una crianza feed lot, no seleccionamos, no incentivamos, no premiamos. Lo mismo pasa con el trigo. Canadá hace toda una segregación de trigo en distintas calidades. Nosotros mezclamos todo. Hablemos de la sustentabilidad de los suelos en Argentina. ¿Cómo se podría incentivar la rotación de cultivos? Para mí son claves los incentivos. Si vos tenés un diferencial de retenciones a favor del maíz, del trigo, de la cebada y en contra de la soja, eso te va a alentar la rotación, porque el productor toma decisiones por rentabilidad. Si la retención es uniforme, como el costo de producción de la soja es más bajo que la del resto de los cultivos, estás incentivando la no rotación de los suelos. ¿Creés que una ley de fertilizantes podría tener utilidad para el cuidado de la tierra? Sin ninguna duda. Hay una ley que fue aprobada por unanimidad en la Cámara de Diputados y después nunca la trató Senadores. Entiendo que el área de Economía de la anterior gestión se opuso, porque la Ley (denominada Ley de Suelo) implicaba un costo fiscal para promocionar el uso de fertilizantes, y no quería sufrir una merma en la recaudación. La verdad es que, haciendo bien el número, creo que no tiene perjuicio fiscal. El autor de la Ley fue el actual Ministro, Basterra. Ya perdió estado parlamentario.
«TENGO CIERTO OPTIMISMO CON RESPECTO A LOS PRECIOS A FUTURO. EL MUNDO SE HA INUNDADO DE DINERO. Y VAMOS A TENER TASAS DE INTERÉS INTERNACIONALES EN LOS PAÍSES DESARROLLADOS (ESTADOS UNIDOS O EUROPA) PRÁCTICAMENTE EN CERO Y NO POR CORTO PLAZO. ME PARECE QUE VAMOS A EMPEZAR A VISLUMBRAR UNA DEVALUACIÓN DEL DÓLAR Y POR LO TANTO ES ESPERABLE QUE LOS PRECIOS DE LAS COMMODITIES AGRÍCOLAS QUE EXPORTAMOS HACIA ÁREAS NO DÓLAR VAYAN A MEJORAR»
¿Qué opinión tenés del diferencial arancelario entre la exportación de productos en bruto y los transformados? Para mí tiene que haber un diferencial arancelario, como funciona en la actualidad. Un tres, tres y medio por ciento. Hoy exportás soja y tenés que pagar 35 por ciento de derecho de exportación. Y exportás aceite y harina y pagás 32 por ciento. Es una protección a la industria local. Es decir, funciona como un espejo el revés con respecto a quien importa. Te voy a poner el caso de China: el poroto entra pagando un arancel del 3 por ciento, pero el aceite entra pagando el 9 por ciento. China protegen a su industria. Precisamente, este diferencial trata de neutralizar, en espejo, el arancel chino. ¿Cuál es la crítica al sistema de arancel diferencial?  Se dice que es un subsidio del sector agrícola hacia el sector industrial. Pero hay dos puntos que esa crítica no pondera: (1) nosotros estamos entre los tres grandes productores de soja del mundo junto a Brasil y Estados Unidos. El único de los tres países que exporta el 90 % de la producción es Argentina. Los otros tienen un consumo interno mucho más fuerte; (2) Argentina tiene la peor calidad de soja entre los tres países y, por la distancia a los centros de consumo, el mayor flete. En este marco, Argentina exporta el 20 % de la producción como poroto, el 70 % como aceite y harina, y el 10 % se consume internamente. Si nosotros queremos exportar porotos en la época que lo está haciendo Brasil y luego Estados Unidos, vamos a tener un cuello de botella. A nosotros, en esa época, nos conviene tener una industria, lo que nos permite tener precio todo el año y competitivo. Porque no hay industria más competitiva que la argentina en molienda de soja. Tenemos las mejores plantas del mundo. ¿Cómo te imaginás, desde el punto de vista del comercio exterior, el mundo post-pandemia para Argentina?  En el caso de ACA, hay que repensar el tema de la internacionalización, porque salvo el caso de la posición que tenemos en Hong Kong, no tenemos estructura externa. Mientras que otras multinacionales están en 40 países. Por lo tanto, los viajes para nosotros son un tema central. Creo que la tecnología de las comunicaciones puede ayudarnos a neutralizar esta desventaja. Al respecto, Argentina tendría que pensar muy seriamente en dotarse de una infraestructura de las comunicaciones muy potente porque estamos lejos del mundo desde el punto de vista logístico. Volviendo a la comercialización de la producción agropecuaria, tengo cierto optimismo con respecto a los precios a futuro. El mundo se ha inundado de dinero. Y vamos a tener tasas de interés internacionales en los países desarrollados (Estados Unidos o Europa) prácticamente en cero y no por corto plazo. Me parece que vamos a empezar a vislumbrar una devaluación del dólar y por lo tanto es esperable que los precios de las commodities agrícolas que exportamos hacia áreas no dólar vayan a mejorar. Por ejemplo, China en el 2021 va a crecer el 8 por ciento. Eso nos abre una gran oportunidad. Ojalá que tengamos buenas producciones y que el clima acompañe.»

Andrés Kreiner: «En el Gobierno se está discutiendo avanzar con las dos centrales»

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El físico e investigador de la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA), y presidente de la Asociación de Profesionales de la CNEA (APCNEAN), Andrés Kreiner, dio por válida la versión respecto a que el Gobierno nacional estaría avanzando en un acuerdo para construir dos centrales nucleares, en asociación con China. Si se materializa, estaría reflotándose el convenio que la gestión de Cristina Fernández venía trazando con el país asiático para construir las centrales de Atucha III y IV (Argentina cuenta con las centrales Atucha I, II y la central de Embalse). El interés argentino es que al menos una central sea construida con tecnología tipo CANDU, con uranio natural y agua pesada (tecnología que Argentina maneja y conoce). En cambio, la propuesta de China es construir la próxima de tipo Hua Long, con uranio enriquecido (con un proyecto «llave en mano»). La tecnología llave en mano implica que Argentina recibe el beneficio de tener mayor potencia en su sistema energético (hoy el sector nuclear aporta un 6% de la energía total) pero no participan sus actores (productivos, científicos, académicos y tecnológicos) en el desarrollo y mantenimiento de la central. Esto comenzó a cambiar hace algunos meses atrás, cuando el Gobierno confirmó el interés de China de retomar el acuerdo para construir una central nuclear en el país. Algo que desde la CNEA consideran provechoso, si en la agenda ingresa la fabricación de dos centrales, para permitir que, en una segunda (la de tipo CANDU), que Argentina participe con tecnología, financiamiento y conocimiento científico. «Vamos avanzando para crear conciencia en muchos de los actores importantes del sector nuclear para volver al escenario 2014-15», dice Andrés Kreiner al referirse al viaje que el presidente Alberto Fernández emprenderá hacia el país asiático. Kreiner, junto al ingeniero José Luis Antúnez, ex titular de Nucleoeléctrica, Gabriel Barceló y Eduardo Barreira, son los referentes del sector nuclear que vienen sosteniendo desde hace años el reclamo para que los próximos proyectos de centrales nucleares incluyan a las de tipo CANDU. La posibilidad de que el Gobierno nacional reactive la discusión sobre el acuerdo caído durante la gestión Cambiemos, empieza a cobrar forma, al menos en las declaraciones y señales de parte de la actual gestión. Hablar de su concreción, sin embargo, es demasiado aún, puesto que si bien hay factores que juegan a favor de reactivar el acuerdo de ese momento, como la coyuntura política y la relación con el gigante asiático, hay otros que no son tan favorables como es el volumen de la inversión que Argentina debería realizar en un contexto de fuerte endeudamiento: El proyecto demandaría no menos de 15 mil millones del dólares para el país. Los cuatro referentes mantuvieron a mediados de agosto un encuentro con el ministro de Desarrollo Productivo, Matías Kulfas, en la que le plantearon «no abandonar la tecnología de uranio natural». En el encuentro, se habló de la demanda de China para avanzar con la cuarta  central nuclear en nuestro país (Atucha III), a través de la compra de un reactor PWR de uranio enriquecido y agua liviana (una tecnología que Argentina no maneja) con una inversión de 7.800 millones de dólares. Kreiner, Barceló y Antúnez, pugnarpn por la construcción de una quinta central con tecnología dominada por el país (CANDU), y que habilita la transferencia tecnológica, el know how y el aporte productivo e industrial nacional. Sin ir mas lejos, Argentina cuenta con la Planta Industrial de Agua Pesada (PIAP) más grande del mundo, en Neuquén, que abastece a las centrales CANDU de nuestro país. En ese encuentro estuvieron además de Kulfas, el secretario de Asuntos Estratégicos, Gustavo Beliz, el ex presidente de Nucleoeléctrica, José Luis Antúnez, el investigador de la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA), Andrés Kreiner y a Gabriel Barceló, del Instituto de Energía Scalabrini Ortíz (IESO). Allí, los funcionarios confirmaron el interés de China para construir la cuarta central en el país, sin participación argentina. Es por eso que la figura de Kreiner, de Barceló y Antúnez en el encuentro con el ministro Kulfas cobra relieve, ya que representa a un sector de la Comisión Nacional de Energía Atómica que viene embanderando la necesidad de complementar al acuerdo con China la quinta central de tipo CANDU. La propuesta de esta quinta central implicaría transferencia tecnológica y sería financiada en pesos en un 70%, por lo que buscan acordar que el gigante asiático se encargue de solventar los gastos del otro 30%. La idea, por supuesto, es que el presidente Alberto Fernández incorpore al diálogo con China esta quinta central, en su próximo encuentro con Xi Jinping. «Al cancelar la línea de uranio natural y agua pesada nos metieron en una lucha Candu – Hua Long que antes no estaba», dijo Kreiner, y consideró que, desde el Gobierno, «se abre de nuevo la cuestión de las dos centrales. Eso está cambiando».   De hecho, la posibilidad de que el Ejecutivo habilite la construcción de las CANDU, hizo que comience a consensuarse la posibilidad de que Argentina se abra también a las centrales de uranio enriquecido. «Las dos centrales no tienen por qué ser excluyentes», dijo Kreiner, y agregó que «hay que trabajar en la línea del uranio enriquecido». Es más, el físico e investigador, aseguró que «si queremos ser un país nuclear tenemos que tener todas las opciones, como hizo la India», y ponderó que «hay un nuevo interés mundial en las centrales CANDU», por lo que concluyó que «hay que tratar de que la CANDU se financie con pesos y avanzar con las dos centrales». Por último Kreiner confirmó que «el gobierno está discutiendo esta cuestión». En el propio Ministerio de Ciencia y Tecnología, Diego Hurtado, Secretario de Políticas y Planeamiento de la cartera que conduce Roberto Salvarezza, también valida la postura de Kreiner, teniendo en cuenta que la Argentina tiene una tradición en construcción y operación de plantas de energía nuclear del tipo CANDU, con uranio natural y agua pesada. En un conversatorio organizado por el Observatorio de Coyuntura Internacional y Política Exterior, organizado a principios de noviembre, Hurtado, doctor en Física y ex director de la Autoridad Regulatoria Nuclear, aseguró que «si la Argentina adquiere una central tipo Hua Long, hay que tener en cuenta que el combustible seria provisto por China por lo menos de cinco a ocho años, y recién podría empezar a ser nacional después de ese periodo si ese país califica como apto al proveedor local, pero el uranio enriquecido debería ser importado. Tampoco queda claro el interés de China por generar procesos de transferencia de tecnología». «Si pensamos en una CANDU, con un diseño que incorpore avances respecto de Embalse, lo más importante es que tenemos las capacidades locales para hacerlo. El problema sería quién financia la central, pero me parece que las capacidades que se generaron con la puesta en marcha de Atucha 2, entre otros desarrollos, son activos que no deberían perderse», concluyó Hurtado durante el encuentro. Ahora resta saber si la segunda central será parte de la agenda que el presidente Alberto Fernández lleve en su próximo viaje a China.

«El 96% del universo es invisible para nosotros y nuestros instrumentos»

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Javier Tiffenberg es un joven físico argentino, de 36 años, formado en la Universidad de Buenos Aires, pero actualmente investigador del Fermilab -el principal laboratorio en EE.UU. para la física de partículas, el segundo acelerador de partículas entre los más potentes del mundo, después del Gran Colisionador de Hadrones, en la frontera franco-suiza. Javier intenta dilucidar uno de los misterios más provocativos de la actualidad: qué es la materia oscura, una entidad que está presente en los más remotos confines del universo de la que se sabe que quintuplica en cantidad a la materia ordinaria, pero que ni los instrumentos más sensibles logran detectar. «Es un área de punta que suscita enorme interés -afirma-. Sólo en 2012 se publicaron más de 200 trabajos sobre el tema.» -¿Cómo saben los físicos que existe la materia oscura? -Aunque no es visible, porque no irradia, se midieron sus efectos gravitacionales. El gran interrogante se plantea porque hay una enorme cantidad de evidencia indirecta independiente, observaciones, que todas permiten inferir que hay más o menos cinco veces más materia oscura que materia ordinaria, aquella de la que estamos hechos. Entre la energía oscura y la materia oscura (son dos cosas distintas) se calcula que no «vemos» el 96% del universo. La energía oscura es algo de lo que se sabe aún menos que de la materia oscura. -¿Cuáles son las evidencias que sugieren la evidencia de esta misteriosa forma de materia? -Hay muchísimas. Observando el movimiento de galaxias y de cúmulos de galaxias, incluso se pudieron desarrollar simulaciones y trazar un mapa de dónde está distribuida en el universo. -¿Y todo eso sin poder detectarla con ningún instrumento? Ése es el mayor interrogante que se nos plantea: tenemos todos estos experimentos u observaciones que son inconsistentes con nuestra comprensión actual del universo y que sólo asumiendo la existencia de materia oscura se pueden explicar con un único factor. Por ejemplo, por las leyes de Newton, uno puede hacer un gráfico de la velocidad a la que los planetas orbitan en el sistema solar en función de la distancia a un punto. Ahora, si uno hace lo mismo con una galaxia, que puede hacerlo perfectamente, y registra la velocidad de rotación de las estrellas alrededor del centro de la galaxia, uno esperaría que «caiga» de la misma manera. Pero lo que se observa es que se mantiene absolutamente constante. Y esto es precisamente lo que uno esperaría si considera que la cantidad de materia que hay no está ubicada en un punto en el interior de la galaxia, sino que es una bola de materia difundida más grande que toda la galaxia. También, cuando dos cúmulos de galaxias chocan, se observa que todo el efecto gravitacional está situado en lugares distintos de donde está el gas que forma parte de las nubes interestelares. -¿La materia oscura puede haber cumplido un papel en el origen de las estrellas? Cuando hacemos simulaciones del universo en gran escala, resulta que para que haya formación de galaxias y estrellas tiene que haber «algo» que funcione como una suerte de semilla y haga colapsar la materia. Con la materia ordinaria no alcanza. -Existiendo toda esta materia oscura, ¿el universo no tendría que estar comprimiéndose, en lugar de expandirse? Bueno, en un momento ésa fue la hipótesis que prevaleció. La primera idea fue que el universo era estacionario. Después, cuando Hubble mostró que las galaxias se estaban alejando, se pensó que el cosmos estaba en expansión, pero una expansión cada vez más lenta. Hasta que se midió que en realidad pareciera ser que esa expansión se está acelerando y la velocidad es más alta ahora que en el pasado. -¿Cuál sería el efecto de la materia oscura en esa expansión? El mismo que el de la materia ordinaria: es decir, tiende a colapsar las cosas. Lo que está jugando el otro papel es la energía oscura, que tiene un efecto como de presión negativa. -¿Y cómo se imaginan la materia oscura los físicos? ¿Como las partículas que existen en la materia ordinaria? Sí. Aunque, por supuesto, mientras no haya una detección directa, uno no tiene una certeza absoluta de que exista ni sabe qué es. -¿Teóricamente es detectable? ¿Hay experimentos pensados? -Muchísimos, no sólo pensados, sino ya en marcha. La colaboración en la que estoy involucrado es uno de ellos. Pero hasta el momento el panorama es confuso.

Gremios y agrupaciones sociales organizan un congreso pyme, con la presencia de Kulfas

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Del martes al jueves de esta semana se realizará, en forma virtual, el Primer Congreso Industrial del Consenso Nacional del Trabajo y la Producción. En la organización han participado poderosos gremios industriales, agrupaciones sociales, y más de 630 empresas pymes distribuidas en 20 provincias. Comprometió su intervención el ministro Matías Kulfas.

Pymes organizan el «Salón del Emprendedor»

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Las empresas pequeñas y medianas han sido el sector de la producción más golpeado, por lejos, por la recesión de los años anteriores, agravada por la pandemia en el 2020. Pero también saben que, aunque llegue la vacuna, no se volverá a la «normalidad». Deben capacitarse y transformarse. El salón que del emprendedor que volverán a hacer ahora en diciembre es una manifestación de esta conciencia.

Argentina 1990. El mundial de Italia, Gabriela Sabatini, María Julia,…

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Néstor Montalbano recopila imágenes de noticieros, programas de TV,… de nuestra Argentina en algún año no tan lejano. Ya alguna vez las trajimos a AgendAR, y creo que lo seguiremos haciendo. Estuve viendo éste de 1990, y tengo que decir que parece muy lejano.