Teletrabajo: pros y contras de la ley, según las empresas y los gremios

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El proyecto de ley de Teletrabajo tiene media sanción y genera loas y críticas.

Con 214 votos positivos, uno negativo y 29 abstenciones, el proyecto de ley para dotar de un marco regulatorio al teletrabajo obtuvo media sanción el jueves pasado en la Cámara de Diputados. La discusión sobre las condiciones del trabajo a distancia se intensificó con la virtualización forzosa producto del aislamiento social preventivo y obligatorio. Sin embargo, esta modalidad laboral se viene desarrollando hace tiempo en la Argentina, sobre todo en los sectores de actividad ligados a la informática y la llamada «economía del conocimiento». En sus 20 artículos, la ley que espera ser tratada en el Senado la próxima semana, establece, entre otras cosas, que los trabajadores bajo esta modalidad gozarán de los mismos derechos y obligaciones y de la misma remuneración que las personas que trabajan bajo la modalidad presencial, y que los convenios colectivos de cada actividad, «deben prever una combinación entre prestaciones presenciales y por teletrabajo». Además, establece el derecho a la desconexión digital fuera de la jornada laboral y durante los períodos de licencia, indicando que «el empleador no podrá exigir a la persona que trabaja la realización de tareas, ni remitirle comunicaciones, por ningún medio, fuera de la jornada laboral».

El teletrabajo durante el aislamiento

La ley contempla en su artículo sexto la disponibilidad de tiempo para las «tareas de cuidado» de los trabajadores, cuyas pautas podrán establecerse mediante negociación colectiva y la «voluntariedad» del paso de una posición presencial a la modalidad de trabajo. También establece que «el empleador debe proporcionar el equipamiento -hardware y software-, las herramientas de trabajo y el soporte necesario para el desempeño de las tareas, y asumir los costos de instalación, mantenimiento y reparación de las mismas, o la compensación por la utilización de herramientas propias de la persona que trabaja» y que «tendrá derecho a la compensación por los mayores gastos en conectividad y/o consumo de servicios que deba afrontar». Esa compensación «operará conforme las pautas que se establezcan en la negociación colectiva, y quedará exenta del impuesto a las Ganancias». En su artículo 8, la ley señala que «el consentimiento prestado por la persona que trabaja en una posición presencial para pasar a la modalidad de teletrabajo podrá ser revocado por la misma en cualquier momento de la relación». Este último artículo fue uno de los puntos cuestionados desde las cámaras empresarias, que alegan que va contra los artículos 64 y 65 de la Ley de Contrato de Trabajo, que le otorgan al empleador la facultad de organización y dirección de la empresa. «Si un trabajador decide revertir su situación de un viernes para un lunes, ¿cómo hacés para organizarte? Tendrías que tener tantos escritorios como empleados tengas para prever esta situación. Y ¿qué pasa si no se lo podés ofrecer? ¿Qué pasa si se va a un retención de tareas o a un conflicto?», cuestiona Esteban Mancuso, coordinador de Asuntos Laborales de la Cámara Argentina de Comercio y Servicios.

Teletrabajo: efectos positivos

El artículo indica que, ante el pedido de reversibilidad de un trabajador el empleador le deberá otorgar tareas en el establecimiento «salvo que por motivos fundados resulte imposible la satisfacción de tal deber». Según Mancuso, «es una laguna sujeta a interpretación de un juez. Es una ley que nos acerca más al conflicto que al acuerdo». Al contrario, para Hugo Yasky, dirigente de la CTA y diputado del Frente de Todos e impulsor de la norma, «es una ley que cubre un vacío legal: hace prácticamente 20 años que la modalidad del teletrabajo se aplica de distintas maneras y esta ley establece un piso de derechos sobre una cuestión que no estaba legislaba​». Sobre el artículo en cuestión, Yasky opina que «las empresas plantean una casuística arbitraria, exagerada. Los casos de reversibilidad son casos excepcionales: hablamos de un trabajador a quien por algún motivo se le modifican las circunstancias en las que vivía y de pronto necesita replantearse la situación de trabajo desde el hogar, sin perder el empleo. Es más, la experiencia indica que en el caso de los hombres la mayoría no hace uso de la apelación a la reversibilidad, y en el caso de las mujeres, suele haber más situaciones de ese tipo, pero de todas formas son situaciones excepcionales. Y siempre se trata de aquellos lugares donde el trabajo presencial existía o existe. En una empresa donde nunca hubo trabajo presencial, no hay reversibilidad», asegura. «El artículo 8 es el punto más complejo, lo demás podríamos discutirlo», dice, por su parte, Sergio Candelo, presidente de la CESSI, que reúne empresas de software y servicios informáticos. «El problema es que, cuando las reglamentaciones son excesivas, las empresas terminan por no dar ese beneficio, y al no darlo te quedás sin teletrabajo. Lo que vemos en general como empleadores es que es una ley muy pro-empleado», señala. Del lado de los trabajadores, según Ignacio Lonzieme, secretario general de la Unión Informática (en CGT) «la madre de todas las discusiones es la desconexión, los límites de la jornada laboral. Muchas veces en nuestra actividad hay guardias pasivas: hay que estar disponible por si se cae alguna aplicación, proceso, servidor o cuestiones de redes. Muchas veces se paga un importe fijo por todo el fin de semana, pero es muy bajo y no tiene ningún tipo de referencia. Eso también va a suceder en múltiples actividades. Por eso, la ley es un buen puntapié para empezar a incluir otros debates y aprovechar la oportunidad para anticiparse», opina. Para Luis Galeazzi, director ejecutivo de Argencon, una entidad conformada por empresas prestadoras de servicios basados en el conocimiento, «es obvio que puede haber prácticas abusivas y la legislación tiene que proteger que la jornada de trabajo sea la pactada, que no se trabajen horas marginales, que los costos del teletrabajo estén a cargo del empleador. Pero esta no es una situación binaria, o se trabaja en la oficina o en la casa. El hecho de que la ley no fije ninguna variación de acuerdo a la porción de trabajo que vos hagas, indica que está escrita desde la experiencia de la cuarentena, una situación claustrofóbica, que es difícil que se repita», argumenta. En este sentido, asegura, la ley no diferencia las obligaciones de la empresa para un trabajador que teletrabaja todos los días y otro que recibe el beneficio de medio día por semana de jornada laboral en su casa. «Si un empleado tiene más del 50% de su tiempo de trabajo en su casa, es lógico que tiene derechos específicos, pero la ley debería establecer algún umbral», dice.

La pandemia de coronavirus en China, vista con los ojos de una argentina

La bioquímica chascomunense Ana Romo hace casi tres años que vive en Shanghai, China, y en charla virtual contó cómo se está viviendo la pandemia en el gigante asiático y qué visión tienen en Oriente de lo que sucede en Occidente con el COVID-19.

Luego de cerca de 3 años en China, en Shanghai precisamente, la chascomunense Ana Romo está en condiciones de dar la versión oriental de la pandemia de COVID-19, esa que arrancó a fines del año pasado justamente en otra localidad del gigante asiático, Wuhan. La bioquímica que experimenta en los laboratorios de la Universidad Jiao Tong de Shanghai,  para su tesis doctoral, que dirige Ricardo Dewey, investigador del INTECH Chascomús, se asentó en la megalópolis china más cosmopolita (más de 40 millones de habitantes, entre ellos cientos de miles de extranjeros) ante una oportunidad laboral de su marido. “Nos vinimos cuando a Juan, que es veterinario, le surgió la posibilidad de trabajar en Asia para el laboratorio argentino Biogénesis Bagó, que abrió una filial justamente en Shanghai. Recién nos estábamos adaptando nuevamente a Chascomús, pero decidimos venirnos, no sin antes conseguir un laboratorio que me asegurase la continuación de mi doctorado”, comentó Ana en diálogo virtual, para lo cual debe utilizar tecnología VPN, ya que las redes occidentales están bloqueadas. “Ya son casi tres años, mucho tiempo. Una gran experiencia y en una ciudad con una diversidad cultural inmensa, con cerca de 400.000 extranjeros como residentes habituales.» «Actualmente habrá unos 100.000, ya que muchos se fueron para el Año Nuevo Chino y luego, con la pandemia, no pudieron volver, quedando incluso muchas familias divididas. Si bien se habla bastante inglés, hay un montón de limitaciones y no solo por el idioma, también, por ejemplo, en la forma de resolver los problemas. Es complejo para nuestra forma de pensar. Te agota. El contexto chino es súper agotador, pero sin lugar a dudas la experiencia intercultural es superadora”, adelantó Romo. El coronavirus en China Yendo al andar del virus por China, la investigadora chascomunense, que antes de pasar al sector público había hecho carrera en Biogénesis Bagó, recordó: “El primer brote, el de diciembre, se vivió con mucho miedo por parte de la población y con mucha responsabilidad por parte del Estado. Pudieron contenerlo y tomaron todas las medidas para resolverlo en tres o cuatro meses. La inversión realizada fue enorme. Los chinos tuvieron pánico, y la pasaron muy mal. El rebrote reciente en Beijing los asustó. El gobierno actuó con mucho criterio, solo sobre los barrios afectados. En Shanghai volvieron los controles, desde tomar la temperatura, hasta la aplicación de los Códigos QR para la circulación”. “Cuando controlaron el COVID-19, empezaron a volver los extranjeros que se habían ido por el Año Nuevo Chino y que habían demorado su retorno por la epidemia. Pero el virus ya había llegado a Europa y Estados Unidos y entre la gente que volvía había muchos infectados. Por eso, desde el 28 de marzo, no entró ningún extranjero más, cerraron casi todos los aeropuertos internacionales del país y redujeron los vuelos comerciales, pero en ningún momento cerraron completamente las fronteras como hizo Argentina. En ese momento ya no había casos de transmisión comunitaria, pero sí importados.» «Empezaron entonces a testear a todos los pasajeros en los aeropuertos y, desde allí los mandaban directo a hoteles a hacer 14 días de cuarentena o al hospital en caso de estar infectados. Todo ese circuito controlado por el gobierno a través de personal sanitario aseguraba la contención de los casos positivos evitando un rebrote. Al día de hoy, pese a las restricciones, aparecen tres o cuatro positivos importados por día, en su mayoría chinos que viven en el exterior porque los extranjeros aún no pueden volver”, añadió la bioquímica. Discriminacion “Lo que sucedía en Occidente, que discriminaban a los chinos por el COVID-19, comenzó a pasar con los extranjeros en China. Me pasó en un par de lugares, como el subte o restaurantes, que los chinos al vernos se levantaron y alejaron. Mi marido, que viajaba por trabajo a Tailandia o Vietnam por ejemplo, no pudo hacerlo más por la restricción de no poder volver a entrar. Hoy además de la limitación para salir del país también hay limitaciones para viajar dentro de China. Muchos hoteles no aceptan extranjeros y si te aceptan tenés que presentar muchísimos papeles, incluído el test de coronavirus negativo que es válido solo por 14 días. Cada vez que iba a subirse a un avión, se lo tenía que hacer. Al extranjero le piden más que al chino, a pesar de que desde el 28 de marzo no ingresan extranjeros al país, con lo cual las posibilidades de estar infectados son las mismas para un extranjero que para un chino. Entre los controles y papeleo, te desalientan a que viajes”, prosiguió la asesora tecnológica de la start up biotecnológica RADBIO. Los cambios en la ciudad La metropólis de Shanghai, según detalló Ana,  “volvió en gran parte a la normalidad. La gran diferencia es las limitaciones en los parques públicos, que son muchos, ya que es una ciudad súper verde. La capacidad de gente que puede entrar ahora es limitada y hay que sacar una entrada anticipada para ir a tomar mate por ejemplo.  Y el otro día fui al teatro y tenía que dejar dos espacios entre la persona que me acompañaba y yo. Lo mismo sucede en los cines, que tardaron en abrir, pero lo hicieron. Se limitó la cantidad de gente en los espectáculos, en los espacios cerrados y públicos de entretenimiento”. “La otra diferencia social son las clases, que recién se acomodaron en parte la primera semana de junio, recordando que la emergencia arrancó a fines de enero. En cambio, el jardín de infantes retomó sus actividades pero de manera opcional, y muchas familias deciden no mandarlos todavía. Fue un gran problema porque los padres volvieron a trabajar, pero no tenían con quien dejar los chicos. Muchos no pueden acceder a niñeras. Las clases en las universidades siguen virtuales, más teniendo en cuenta que en China la vida universitaria transcurre en campus, donde se instalan los estudiantes. Abrir las universidades implica un movimiento interno de 10 millones de personas, innecesario ahora que arrancan las vacaciones de verano, destacándose que estos estudiantes habían emigrado a sus hogares previo a la pandemia por el Año Nuevo Chino”, informó Romo, que hace 6 meses está haciendo home office, aprovechando el tiempo para escribir su tesis y papers, usando los huecos que le dejan los trabajos de laboratorio. “Y también hay mayor caos en los accesos a la ciudad. La gente redujo el uso del transporte público, que es maravilloso, tanto los trenes, subtes y colectivos. Ahora muchos prefieren moverse en auto. En cuanto a bares y boliches, hay total normalidad”. Luego, Ana subrayó que “es sorprendente  el manejo pobre que tuvo Occidente del coronavirus. Desde el brote de SARS en 2003 se sabía que podía haber otra epidemia. Occidente tuvo el tiempo que no tuvo China. A mi criterio, la diferencia radica en el miedo con el que la sociedad china vivió la situación que condujo al cumplimiento generalizado de las recomendaciones del gobierno,  no solo por tratarse de un sistema autoritario, también por tener confianza en sus autoridades. Todo lo contrario sucede en Occidente, donde nos creemos los más vivos y cuestionamos hasta las recomendaciones de los mejores epidemiólogos e infectólogos. Los chinos actuaron con mucha responsabilidad, de hecho le hicieron ganar mucho tiempo a Occidente. Afrontaron tres meses solos con el virus, mientras desde Occidente se burlaban mostrando que comían sopa de murciélago y las violaciones de los derechos de los ciudadanos”. El post pandemia Pasando a cómo será la post pandemia, la investigadora del INTECH opinó: “Todo dependerá de si hay vacuna o no; si viviremos para siempre contagiándonos naturalizando la posibilidad de infectarnos o si será posible inmunizar a toda la población. Respecto a la obtención de una vacuna, soy muy precavida y optimista a la vez. El desarrollo de una  vacuna lleva su tiempo, en el caso de COVID-19 se está avanzando muy rápido y en menos de 6 meses ya hay varios candidatos en fase 2 de desarrollo. Si los resultados siguen favorables como hasta el momento, quizás para fin de año o principios del que viene podamos tener la vacuna. Y una vez que la tengamos, hay que inmunizar a toda población y eso también llevará su tiempo. Por la complejidad de todos estos procesos, hay que destacar que cuando surgió el virus y no se sabía nada, los chinos manejaron la crisis sanitaria muy bien, a nivel científico-tecnológico, sanitario y gubernamental. Lo contuvieron mucho tiempo. Los manuales de manejo epidemiológico que utiliza hoy todo el mundo salieron de China. Estuvieron a la altura”. En el mismo sentido, Romo profundizó: “La realidad luego del COVID-19 dependerá mucho de la idiosincrasia de cada país. La situación en Asia fue acompañada por la implementación de mucha tecnología, el código QR que indica tu status sanitario, el traqueo de la localización de las personas a través de la antena del teléfono, que en China es todo, es tu DNI, es donde tenés toda tu documentación. Esto no se dio sólo en China, ya que con el traqueo también Corea controló el brote. En cambio, en Alemania, donde las libertades individuales son importantísimas, no se pudo aplicar porque es inconstitucional. Cada país tendrá un post pandemia diferente”. Por el lado de la economía, la científica comentó: “Fueron dos meses y pico de cuarentena obligatoria y otro mes y pico de cuarentena laxa, flexible, pero donde no andaba nadie en la calle. En definitiva fueron cuatro meses de poca actividad económica, y tuvo sus consecuencias, pero en menor grado. La intervención del Estado fue eficiente, ayudando a pagar los sueldos a las empresas y estando presente con los pequeños comerciantes. Los esfuerzos del gobierno estuvieron enfocados en el sector productivo”. Occidente con ojos orientales Ahondando en la visión oriental sobre lo que sucede en Occidente, Ana continuó: “Los chinos no pueden entender la desobediencia. No pueden creer lo que pasó en Italia o España. No les entra cómo no se quedaron en casa, cómo no se dieron cuenta que se iban a morir, cómo no dimensionaron la gravedad del asunto. Para ellos siempre fue cuestión de vida o muerte. Escuché por ahí que los chinos eran muy solidarios porque no quería infectar al prójimo; yo los respeto mucho, acepto las diferencias culturales y me enojo cuando se los juzga con una mirada de desconocimiento occidental, pero en este punto no quiero ser hipócrita, los chinos no actuaban así por solidarios con el otro; solo les importaba su bienestar y salud.  Sin la preocupación de no tener para comer, de quedarse sin laburo, es más fácil hacerlo. Su único problema era no infectarse”. Respecto a las diferencias en el manejo de la pandemia, Ana refirió que “en China, los médicos/as, enfermeros/as, el personal de salud, no volvió a vivir en sus casas. Se quedaron en habitaciones, carpas armadas para la ocasión. Se despidieron de sus familias por meses. Muchos fueron enviados a Wuhan. Fue muy emocionante ver partir los aviones y colectivos con el personal de salud que se iba sabiendo que en eso se le iba la vida; como luego verlos volver y ser recibidos como héroes. Repudio la discriminación hacia el personal sanitario que sucede en Argentina y en otros países, pero este aislamiento fue clave, porque el personal de salud es un vector de contagio muy importante. Otra diferencia fue el control de precios, acá no hubo abusos en el precio del alcohol, lavandina o barbijos que fue lo primero que sucedió en Argentina. Por otro lado casi no hubo faltante de insumos, salvo barbijos en un momento en el cual tuvieron que limitar la compra a una x cantidad de unidades por persona hasta que incrementaron la producción. Y fue más fácil la adopción del  uso del tapaboca. Esto se logró desde el inicio porque los chinos ya están acostumbrados a usarlos por la polución”, añadió la bioquímica de Chascomús.

Energía solar, para dar electricidad en las zonas alejadas. Un proyecto desde Chicoana, Salta

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Jorge Tisera es docente en la Escuela de Educación Técnica Nº 3161 de Chicoana, pueblo distante 48 kilómetros de la ciudad de Salta. En ese lugar vio que muchas familias campesinas no tienen acceso a servicios esenciales, como la energía eléctrica, y la conectividad digital, una herramienta indispensable en estos días para realizar algunas actividades, como participar con éxito en la educación formal. En ese contexto, Tisera elaboró un proyecto para proveer de energía eléctrica a las casas de sus estudiantes con un panel solar, una batería para acumular la energía y, de paso, proveer también conectividad digital, con un modem router wifi que tome la señal desde un edificio público con conexión a la red. La iniciativa fue tomando forma desde el año pasado, cuando su Escuela fue invitada a participar del encuentro educativo Innova Técnicas Salta 2019, organizado por el gobierno provincial y donde se presentó un prototipo. Ese proyecto inicial estaba basado en el concepto Litro de Luz. «Hicimos una casita con la botella de Moser (por el mecánico Alfredo Moser), que ilumina con la refracción solar, por medio del agua», recordó Tisera. Como es radioaficionado y tiene predilección por las energías alternativas, le agregó «un mástil con un panel solar con un modem router wifi y un handy”. Con esos elementos los visitantes de la muestra en el Centro de Conveciones de Salta podían conectarse al wifi ahí mismo y también podían hablar por radio desde el equipo que estaba en el mástil a otro que estuviera en cualquier parte del Centro. Este año, el proyecto se presentó en el concurso Mentes Transformadoras, y salió elegido dentro de los 20 del NOA, «y ahí empezamos a trabajar ya mucho más compenetrados de las necesidades del lugar y de la gente.» Tisera destacó que, más allá del premio, los concursos “permiten hacerse conocer, conseguir alianzas estratégicas con empresas, voluntarios o gobiernos para que se impulsen los proyectos». Además de ser docente, Tisera se desempeña como inspector de la Secretaría de Ambiente de la provincia, y destacó que investigando para el proyecto surgieron datos sobre la desigualdad que afrontan quienes viven en la ruralidad: «cinco de cada diez chicos de zonas rurales abandonan la escuela secundaria”. Además, investigadores de la Universidad Nacional de Salta elaboraron un índice de pobreza energética, a partir de información del INDEC. Da cuenta de que los niveles más elevados de pobreza energética se ubican en Salta, Formosa, Santiago del Estero, Misiones y Jujuy. «El 30% de las casas rurales tienen deficiencia de energía eléctrica», destacó Tisera y añadió su experiencia: «parte del abandono de los chicos, es lo que me pasa con mis alumnos», es que en horas diurnas tienen que salir a trabajar con sus mayores y cuando regresan a sus casas ya no tienen luz y no pueden realizar sus tareas.» En la Escuela Técnica 3161, «de una matrícula de 60 alumnos que se inscriben en el primer año del ciclo básico, solo llegan al último año, (…) un total de 10 alumnos, y de éstos solo terminan de cursar solo 6». “Entonces la idea de llevar luz eléctrica por medio de paneles solares, llevar el wi fi, llevar las comunicaciones es que el alumno estudie, pueda presentar los trabajos en tiempo y forma, que no se atrase, que no pierda la promoción de cada materia y que no termine abandonando, porque yo tengo alumnos que tienen casi 20 años que repitieron tres o cuatro veces en la secundaria”.

El arte politico en el Medio Oriente. Un taller de Ezequiel Kopel

Ezequiel Kopel, un periodista especializado en política internacional con amplia experiencia de campo en los países de Oriente Medio dará un taller sobre las expresiones artísticas que se inspiran y acompañan las luchas en la tierra que fue, hace algunos miles de años, la cuna de la civilización humana.

Los arreglos de la deuda pública argentina. De Juan José Romero a Martín Guzmán

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El veterano periodista y profesor de Historia, Fernando Del Corro, escribió esta provocativa crónica de un default argentino, y su reestructuración, hace 130 años. La compartimos: «El endeudamiento externo y la eventual cesación de pagos forman parte de las endemias argentinas. En el primer caso desde los albores de la independencia, con el legendario -y oprobioso- empréstito de la británica Baring Brothers tomado por la administración rivadaviana en 1824; en el segundo, a partir de la crisis que el modelo agroexportador de la generación del ´80 ya tuvo a una década de su formalización, cuando en 1890 el presidente Juárez Celman fuera obligado a renunciar y en su reemplazo asumiera su vicepresidente Carlos Pellegrini. Fue en esa circunstancia cuando la misma banca Baring Brothers, principal agente financiero del estado nacional, estuvo a punto de cerrar sus puertas, de resultas del colapso argentino, mientras diversos exponentes del mundo internacional de las finanzas solicitaban la invasión a nuestro país. Se destacó entre ellos George Campbell, marqués de Lorne, que en la “Deutsche Revue” pidió a Alemania la ocupación militar, en términos más o menos coincidentes con los expuestos al gobierno del Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda por las autoridades del entonces Banco de Londres y América del Sur, hoy Lloyd’s Bank. Mientras el gobierno de Pellegrini, surgido de la crisis de 1890, trataba de ordenar las finanzas y afrontar la crisis externa, el 24 de julio de 1891, el gerente de la sucursal Buenos Aires del Banco de Londres, de apellido Pritchard, planteó a James Ferguson, subsecretario del Foreign Office, las pretensiones de los inversores ingleses en la Argentina. “La condición del país es tal que sólo la intervención de otras potencias puede determinar un buen gobierno y, lo más efectivo de todo, sería que, de acuerdo con otras, alguna potencia interviniera y estableciera un gobierno provisional. Ninguna está interesada como Gran Bretaña, pues los súbditos británicos tienen invertidos 200 millones de libras en el país”, señaló el reclamo donde, además, se sugirió hacer participar de la operación militar a los Estados Unidos de América. Todo ello tenía una explicación. Pellegrini, acuciado por los problemas de las finanzas públicas había aplicado impuestos especiales sobre los depósitos constituidos en los bancos extranjeros y sobre los dividendos de éstos. Algo acorde con los reclamos sociales según surge de los informes de junio de 1891 de dos funcionarios de la embajada británica como Pakenham y Hervet. Este último, agregado comercial, llegó a poner en duda que pudiese permanecer en la Argentina a raíz de los sentimientos antibritánicos que incluyeron manifestaciones violentas frente al propio Banco de Londres. Los ahorristas, en tanto, retiraban sus depósitos de las entidades financieras de ese origen, provocando una fuerte corrida. Una prueba de los ánimos de cobrar deudas a los tiros vigentes por aquellos años la dio la invasión, en 1902, precisamente por parte de Alemania y el Reino Unido, más Italia, a Venezuela. Fue frenada, y no casualmente, por la fuerte presión que el gobierno argentino hiciera ante la administración estadounidense de Theodore Roosevelt quien, a su vez, obligó al retiro de las tropas europeas que ya habían ocupado varios puertos de esa nación caribeña. Una circunstancia que dio lugar a la famosa doctrina del canciller argentino Luis María Drago, según la cual no es lícito cobrar deudas por la fuerza. La invasión a la Argentina no se concretó, entre otros motivos, por la oposición del entonces canciller de Gran Bretaña, Robert Cecil, marqués de Salisbury. Ante el rechazo de la invasión por parte de lord Salisbury, la empresa “Morton, Rose & Co” propuso una alternativa menos violenta. Visionariamente, se anticipó al actual Fondo Monetario Internacional y pidió la instalación en Buenos Aires de un representante permanente del gobierno de Su Majestad cuya misión fuese controlar la economía argentina y orientar al gobierno del país sobre las políticas a implementar. Algo que tampoco aceptó el titular del Foreign Office a pesar de las muchas presiones de los grupos económicos con intereses en esta orilla del Río de la Plata, incluso a pesar de opiniones como la vertida por la revista The Bankers Magazine el 20 de junio de 1891: “Hoy día existen en Buenos Aires docenas de hombres que son públicamente acusados de malas prácticas, que en cualquier país civilizado serían rápidamente penados con la cárcel, y todavía ninguno de ellos ha sido llevado a la Justicia.» «Hay muchos ocupando prominentes posiciones en el Parlamento, que estuvieron implicados en las transacciones que condujeron a la revuelta de julio (de 1890)». No todos los acreedores participaban de los mismos criterios. Por ejemplo el barón de Rothschild fue de los partidarios de un acuerdo aún contra algunas posturas del propio Banco de Inglaterra que sostenía una línea más dura. Fue así que en enero de 1891 ya Rothschild, que con un grupo de acreedores había impuesto su criterio a dicho banco, firmó un acuerdo con el gobierno argentino por el que se otorgó al país un empréstito de consolidación y un período de gracia para el pago de deudas por espacio de tres años sin compromisos de adoptar políticas determinadas. Claro que Pellegrini, para afrontar la crisis ya había adoptado medidas. Por ejemplo, una de ellas, fue solicitar a los bancos extranjeros un aporte especial por 50 millones de pesos que, transformados en oro, sirvieron para amortizar parte del capital adeudado a la Baring.
Nathan Mayer, 1° barón Rothschild
Muchos no vieron ese acuerdo de buen agrado. Así lo relató el Buenos Aires Standard el 5 de junio de 1891: “Los banqueros y millonarios de Londres no pueden tener idea de los amargos sentimientos engendrados por el infortunado préstamo “Moratoribus – Rothschild”. Aparentemente imaginaban estar haciendo un gran favor a la Argentina al impedir la bancarrota financiera de Baring Brothers. Pero todo el negocio se ve aquí desde una perspectiva muy diferente.» «Las banderas inglesas en la Plaza Victoria fueron desgarradas por argentinos bien trajeados y la reciente corrida para retirar fondos del Banco de Londres fue celebrada y aplaudida en muchos círculos que anteriormente nunca nos habían demostrado ninguna mala voluntad.» El gran arreglo se logró más tarde, 127 años atrás, cuando el presidente Luis Sáenz Peña retomó la negociación con los acreedores. Allí fue decisiva la intervención del ministro de Hacienda, Juan José Romero, quien impuso que Argentina pagase de acuerdo con su posibilidad real de pago, sin caer en nuevos endeudamientos. El 3 de julio de 1893 Romero, mediante un nuevo acuerdo con Rothschild en Londres obtuvo una reducción de los intereses de un tercio durante un lustro. Se pactó que en ese período se debían girar al Banco de Inglaterra 1.565.000 libras y que el mismo se encargara de ir pagando a los tenedores de bonos argentinos. Fue el llamado “Arreglo Romero”. Dicho arreglo, pactado en forma directa con los acreedores, también resolvió la cuestión de las deudas provinciales que fueron asumidas por la Nación al tiempo que se eliminaron las garantías reales que habían sido otorgadas oportunamente. Para Romero, según instrucciones a los negociadores, debía descartarse tomar nuevas deudas para pagar las anteriores porque ello lleva, necesariamente, a un callejón sin salida. Y lo esencial fue que el dinero para el pago de la deuda debía surgir de los superávits de la balanza comercial. Si no los había se postergaba automáticamente el vencimiento del caso. Los acreedores querían cobrar y ayudaron a incrementar la adquisición de bienes en la Argentina y las importaciones desde nuestro país. Como sostenían los romanos inspirados en el dios Jano, el de las dos caras, más de dos milenios atrás, estudiar el pasado con una de ellas es clave para proyectar el futuro con la otra.»

Fernando Del Corro

Rebrotes de coronavirus y «baby showers». Imprudencias peligrosas en Necochea, Alberti,…

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Reproducimos esta valiosa nota de Nicolás Cassese y equipo. Porque refleja con precisión cómo la imprudencia y la inconsciencia producen estos episodios con los que tendremos que convivir, ahora y en la «nueva normalidad». Ayer mismo, 3 de julio, un bebe recién nacido y sus padres con síntomas de COVID-19 dejaron 70 personas aisladas en Alberti, una pequeña localidad del interior de la provincia de Buenos Aires. “Si hubieran sido prudentes, los aislados serían 7 personas, en este caso fueron imprudentes y son 70”, enfatizó el intendente sobre la situación. “Las ganas de querer conocer al recién nacido traspasó los límites de lo permitido” y fue una “reunión social con el nacimiento de una criatura”. «NECOCHEA.- “Tenemos a una mujer sin olfato”, avisaron por teléfono desde el container que, frente al Hospital Municipal Dr. Emilio Ferreyra, oficia como espacio de atención exclusiva para pacientes con síntomas compatibles con coronavirus. El llamado se recibió en las oficinas de la Secretaría de Salud de la comuna y fue el disparador de una red que al cabo de un mes se pudo cortar en 32 contagios, pero que puso en alarma a esta comunidad. Cortar ese brote en expansión, potenciado por una reunión social que generó más de la mitad del total de infectados, fue una tarea titánica para un reducido grupo de profesionales y trabajadores de salud, agentes municipales, policías y voluntarios. Un trabajo artesanal con dos enemigos para lidiar seguido en el camino: el miedo y la mentira. Una carrera contrarreloj que implicó testear a casi 10 personas y aislar a otras 14 por cada uno de los infectados. Todo en un contexto que golpeó por igual a los casi 90.000 habitantes del distrito que, en menos de 24 horas y con el caso del “baby shower” en los medios nacionales e internacionales, tuvieron que dar varios pasos atrás para volver a la muy incómoda Fase 1. Eso significó aislamiento estricto, cierre de miles de comercios y solo habilitación para actividades esenciales. El de Necochea, que se acaba de dar por cerrado, es un caso virtuoso y, quizás, modelo de la normalidad que se viene. Que será con recurrentes focos de mayor o menor dimensión, en distintos distritos, donde demandarán equipos, despliegue y líneas de trabajo alistados para controlar y contener nuevas redes de contagio. Imprescindibles y, por ahora, único recurso hasta tanto aparezca, y esté disponible, la tan esperada vacuna. Hasta ese 26 de mayo, cuando se conoció el que luego sería confirmado como “Caso Índice”, Necochea solo había tenido tres casos de coronavirus, todos importados. Un matrimonio y otro residente que regresaron de vacaciones en el exterior. Desde entonces habían transcurrido dos meses de distrito sano, en avance paso a paso hacia la normalidad. “Nos agarró relajados”, admitían en ámbitos municipales cuando todavía no tenían dimensión del alcance de esta cadena de contagios que sorprendió con aquella primera paciente, que por sí sola abría un doble abanico de riesgo: tiene tres hijos y su madre –adulta mayor- viviendo con ella y trabaja en una residencia geriátrica. Dos grupos que quedaron aislados y sometidos a test. Dieron positivo todos los primeros y una empleada y una abuela del hogar de ancianos. Ellos solos ya eran un problema gigante. Cómo llegó el virus a esa mujer fue el primer gran enigma. No había indicios de presencia y mucho menos de circulación del coronavirus en el distrito y la zona. Hasta entonces, los controles sumaban entre tres a cinco hisopados diarios para test de Covid 19. Siempre negativos. Allí el manual previsto para atender estas situaciones empezó a encontrar espacios en blanco. “El principal obstáculo en todo el proceso fue la mentira”, reconoce la secretaria de Salud de Necochea, Ruth Kalle. Pacientes confirmados y sospechosos que ocultaban o falseaban información por miedo. Un elemento con doble lectura que pronto empezaría a jugar a favor: si bien se esquivaba información para no afrontar posibles consecuencias judiciales, por la misma sensación de temor se la brindaba porque empezaban a sentir que estaba en riesgo su salud y las de sus cercanos. La perseverancia e insistencia en cada interrogatorio se anotará como baluarte en el logro final. Era necesario quebrar la resistencia del sospechoso para que blanqueara en detalle movimientos y contactos. Solo así se podía cerrarle paso al virus, que se podía propagar como un hilo de pólvora hacia una verdadera bomba sanitaria. Sin dormir Entonces la ambulancia “sucia”, como en la jerga denominan al móvil dispuesto para atender casos posibles de coronavirus, no tuvo descanso. “Ya no dormimos más”, aclara Kalle sobre el inicio de un esfuerzo que puso a todo el personal a disposición, casi sin horarios. Así se llegó al Caso 0, un amigo de la mujer Caso Índice. Un hombre “difícil”, reconocerían las autoridades locales porque en principio mezquinó y modificó datos de sus movimientos. Entre ellos, que acompañado de su yerno había estado en Capital Federal, donde se sometió a un cateterismo en el Sanatorio Güemes. Semanas después se conocerían allí contagios de 36 de sus trabajadores. La policía se sumó al esfuerzo del personal sanitario para indagar profundo, en pos de más precisiones. ¿Dónde estuvo? ¿Cuándo? ¿Con quién/es? ¿Se cuidaron? Una catarata de preguntas para definir el mapa de movimientos de cada sospechoso. Así se podía tener reconocidos a posibles futuros contagios. Definir esa red de contactos estrechos y familiares de cada uno fue una verdadera odisea. Sobre todo por esa escasa colaboración inicial de cada posible infectado. Con el Caso 0 identificado también llegaron más positivos: hija, nietos y otro familiar. Otra línea en la red de contagios que ameritó aislamiento y pudieron convertir en el primer compartimiento estanco. El foco de contagio A partir del Caso Índice se abrió el principal problema. Ya con malestar en garganta y nariz, en vísperas de pedir asistencia médica, terminó de preparar souvenirs el agasajo a una pareja de futuros padres. Presentes que hizo llegar por medio de sus dos hijos. Las reuniones sociales eran una violación a la cuarentena. Aun así se organizó este baby shower que, según la anfitriona, reunió a 16 personas en la cocina comedor de su casa. Un espacio que no da a la calle de poco más de 15 m2. Allí compartieron mate y vajilla durante algo más que un par de horas. Fue el caldo de cultivo otros 20 casos positivos de coronavirus. Unos directos y otros de personas con las que se cruzarían días después. El dato de esta reunión llegó casi de manera fortuita a los funcionarios. Mientras se trabajaba sobre el Caso Índice, por otra fuente llegó a oficinas de la comuna que se había realizado esta fiesta donde habría estado un empleado municipal. Así lograron unir al baby shower con la primera paciente de esta larga lista. Reconstruir ese escenario y sus protagonistas, más sus movimientos durante los cuatro días que ya habían transcurrido, fue el nuevo y más enorme desafío de los responsables sanitarios. Nombre, apellido, teléfono y llamado a cada uno. Primero para que no se muevan de sus casas. Segundo para una primera consulta médica. Luego, con o sin síntomas, para avanzar con los test. Embarazo de riesgo La primera enorme preocupación era la presencia en ese grupo de una joven embarazada, a días ya de dar a luz. Un foco de especial seguimiento mientras se trataba de cerrar el cerco sobre el resto de los participantes y sus contactos. La otra es que se trataba de familias humildes y con muchos integrantes viviendo en hogares pequeños. Cada uno de ellos abrió una vía más de investigación. Familia y trabajo. Así llegó se aislar y testar a todo el personal de una empresa de logística del puerto, donde trabajaba uno de los asistentes que había dado positivo. También a los compañeros de uno de los hijos del Caso Índice, albañil y con cinco colegas en el obrador. En ambos ámbitos laborales había una vía directa para el virus: las cotidianas rondas de mate. Creer o no, en ninguno de estos dos grupos hubo contagio. Aparecieron entonces los que negaron estar en ese baby shower y después lo reconocieron, ya preocupados por la presencia de la enfermedad y el temor a ser un paciente más. También los que, culposos, contaron algo más. Por ejemplo, una asistente que casi una semana después admitió que tras aquella reunión había festejado su cumpleaños con otras 20 personas. Otra dosis amplia de aislamiento e hisopado para todos. En el equipo de Salud de Necochea destacan el valor de los datos recabados con aquellos llamados telefónicos. “No teníamos la experiencia, pero se trabajó rápido y en equipo”, admite Kalle sobre una receta a la que dieron forma sobre la marcha. Hicieron y modificaron según necesidad. Aislar, dicen, fue vital. Con apoyo de personal de los centros de atención primaria se hizo seguimiento de cada caso sospechoso y su entorno. Llamados diarios, guía de limpieza preventiva del hogar y manipulación de residuos. También contención psicológica. Toda la artillería de salud al servicio de esta causa que puso a Necochea en boca de todos durante varias semanas. Mucho testeo Hisopar, aún más de lo recomendado, creen que fue determinante para cortar la red en un plazo no muy extenso. Habían completado 121 análisis en tres meses. A partir de este caso, completaron 275 en menos de tres semanas. “Si no se hisopa, no se contiene”, aseguran. En un solo día llegaron a tomar 70 muestras y hasta dieron un paso más de lo habitual: también hisoparon al bebé recién nacido antes de ponerlo en brazos de su mamá. En esa vertiginosa carrera, acompañada por el trabajo del Instituto Nacional de Epidemiología de Mar del Plata creen que estuvo el secreto del éxito. Se hicieron más test de los que el protocolo recomendaba pero se ganó tiempo valioso para cortar la red de contagios. Un verdadero fusible fue la ex pareja de uno de los tres hijos del Caso Índice. Era el punto de encuentro entre la red de contagios ya conocida y un segundo caso, también confirmado el 26 de mayo, de una enfermera de otro geriátrico. Ambas mujeres tenían un punto en común: a la vez trabajaban en un hogar para chicos con discapacidad. ¿Todos tenían el mismo Caso 0? La primera dio negativo y entonces luego se confirmaría que la otra positivo de Covid-19 había contraído la enfermedad durante un contacto con extranjeros. El modelo Necochea deja otros elementos para análisis. Además de las mentira y el temor, la estigmatización. Estar infectado fue, para muchos, convertirse blanco de una condena social. A veces ametrallados por las redes sociales. Otras, con protestas en vivo. Aun inocentes o ajenos al caso, como un vecino de Quequén que soportó casi una semana de protestas frente a su domicilio. Se llamaba igual que uno de los contagiados de verdad.

Los 135 municipios de la provincia de Buenos Aires: en qué fase del aislamiento está cada uno

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El gobierno de la provincia de Buenos Aires, en el Anexo II de la Resolución 679/2020, detalla la situación actual de cada una de las 135 municipalidades que la componen. En la primera columna están los alcanzados por las disposiciones del DNU 576/2020 del gobierno nacional, que establece las normas más estrictas del aislamiento obligatorio, que están en vigencia hasta el 17 de este mes. En las siguientes columnas figuran los Municipios en «FASE 3», con circulación local; en «FASE 4», los Municipios del interior con casos en los últimos 21 días; y los de FASE 5, Municipios del interior sin casos en los últimos 21 días. Para acceder al listado completo, cliquear aquí.

Una apuesta por la movilidad eléctrica: la nación y Córdoba entre los primeros clientes de Volt Motors

Como informó el mes pasado AgendAR, cuando se conoció la homologación de Volt Motors E1 y W1 -autos eléctricos cordobeses- para circular en calles, rutas y autopistas, hasta una velocidad máxima de 105 km/h y el comienzo de su producción en serie, el ministro de Desarrollo Productivo Kulfas afirmó:
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«Desde el Estado queremos potenciar proyectos estratégicos y sustentables, como el de la empresa nacional Volt Motors, que diseña, produce y fabrica vehículos 100% eléctricos en Córdoba. La electromovilidad es uno de los ejes rectores de nuestra política industrial
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En esa dirección, de las primeras treinta unidades, el Gobierno nacional ha comprado diez, la provincia de Córdoba otras diez, la Municipalidad de Córdoba cinco y la Empresa Provincial de Energía Eléctrica (EPEC), tres. Las otras dos fueron adquiridas por privados.
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Con precios entre 12 mil y 20 mil dólares (sin IVA), Volt Motors produce los modelos Z1 (sin puertas y sin homologación para la vía pública) y las variantes E1 y W1, con puertas y homologadas bajo la nueva categoría L7e, que les permite circular en calles, rutas y autopistas hasta una velocidad máxima de 105 km/h. El modelo más conocido hasta ahora es el E1, utilizado hasta ahora en Córdoba Capital.
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Este modelo mide 2,8 metros de largo, 1,7 de ancho y su altura es de 1,5. Para su construcción se utilizan compuesto de resinas, fibras de carbono y kevlar. Tiene capacidad para dos ocupantes, pesa 400 kilos y tiene una capacidad para transportar hasta 300 kilos. La variante W1, pensada más como vehículo de carga, puede llevar hasta 500 kilos. Está equipado con un paquete de baterías de litio que le dan una autonomía máxima de 300 kilómetros. Su sistema de propulsión eléctrica funciona como cualquier otro modelo de este tipo, ya que aprovecha las fases de frenado para recargar las baterías. Eso permite una conducción utilizando un solo pedal, ya que a medida que se afloja la presión en el pedal del acelerador, el vehículo se va frenando hasta detenerse por completo. La homologación lo obliga a estar equipado con elementos de seguridad como cinturones de seguridad, frenos ABS y airbags frontales para el conductor y el pasajero. A través de una aplicación que se instala en el teléfono celular, se puede localizar el vehículo, consultar el nivel de batería, acceder sin llave, encender remotamente y conocer el estado general de la unidad. Viene equipado con una pantalla táctil de 16 pulgadas en la consola central (de 10″ en el modelo W1) que concentra la mayoría de las funciones del vehículo. Incluye también aire acondicionado, radio, radio AM/FM, puerto USB y conexión bluetooth. También se lo dotó con un head-up display, un dispositivo que proyecta información referida a la conducción sobre el parabrisas. Y cuenta con la ayuda de cámaras de estacionamiento que permiten recrear una imagen compuesta y tener una vista de 360º alrededor del vehículo. Fabricación: El desarrollo de este proyecto se inició en 2015 y demandó desde su creación, una inversión aproximada cercana a los 500 millones de pesos de ese momento. La planta producción del Volt Motors está en la Ciudad Empresaria de Córdoba, pero también se establecerán talleres de ensamblado (llamados Hubs”) en las provincias de Misiones, Mendoza y Buenos Aires. La idea es que Córdoba abastezca a estos “hubs” con piezas, para que ellos se encarguen del armado final de los vehículos. La planta en Córdoba tiene 30 empleados. Cada nuevo “hub” demandará un desembolso de 3.5 millones de dólares y podrá emplear a 100 operarios para producir 3.000 vehículos anuales. Según un acuerdo firmado por los empleados de Volt Motors, la representación gremial correrá por cuenta de SMATA. Daniel Parodi, CEO de Volt Motors asegura: “La Nación está muy interesada en incentivar la electromovilidad y en esto Volt puede hacer punta. Esto marca un hito en la historia de la provincia, porque después del Rastrojero es el primer vehículo pensado, desarrollado y fabricado en Córdoba”. Este proyecto, ya en vías de concreción, junto al que se desarrolla en San Luis, y al Sero Electric, que se lanzó en septiembre de 2019 y está limitado a sólo 50 km/h., son pequeños pasos en la movilidad eléctrica, comparados con, por ejemplo, Tesla. Pero en AgendAR estamos convencidos que existe un «nicho» importante en el mercado local y en la región para la producción nacional de modelos económicos.
   

Investigadores patagónicos diseñan un sistema de desinfección para colectivos y trenes

Investigadores del IPATEC, del CONICET y la Universidad Nacional del Comahue, fabricaron un sistema de desinfección portátil y de bajo costo para los medios de trasporte público.

La necesidad de usar medios de transporte grupales en un contexto de pandemia genera preocupación tanto en los usuarios como en los trabajadores de los servicios. Desde el comienzo del aislamiento social, preventivo y obligatorio se han tomado disposiciones como restringir el traslado de pasajeros a los que viajen sentados y en trenes se han implementando sistemas de turnos para evitar aglomeraciones. Sin embargo, al aumentar la circulación de personas, las medidas parecen ser insuficientes. ¿Cómo reducir al mínimo las posibilidades de contagio? Para aportar una solución a este problema, investigadores del Instituto Andino Patagónico de Tecnologías Biológicas y Geoambientales (IPATEC), perteneciente al CONICET y a la Universidad Nacional del Comahue (UNCo), fabricaron una mochila para desinfección de medios de transporte público portátil, de bajo costo y fácil implementación. El dispositivo fue realizado en colaboración con investigadores de la empresa estatal INVAP y utiliza luz ultravioleta C (UV-C) como método para inactivar virus, bacterias y otros patógenos. “Es una mochila compacta, liviana y económica. Nuestro objetivo es terminar su construcción, probarla en condiciones de trabajo, certificar su rendimiento y liberar el conocimiento para que cualquier empresa pueda fabricarla. Los usuarios serían, en principio, las empresas de transporte del país pero también puede tener aplicaciones en otros espacios”, dijo el doctor en Ingeniería Nuclear Luis Juanicó, a cargo del proyecto junto con el doctor en Bioquímica Diego Libkind y el ingeniero Martín Ducos. La mochila posee diez tubos fluorescentes de 30 watts de potencia y 90 centímetros de largo. Son similares a los que se usan en las casas pero utilizan luz UV-C, que tiene la capacidad de inactivar gérmenes pero puede dañar la piel y las retinas si una persona se expone a ella. Por eso, el operador que utilice la mochila debe estar protegido. El equipo se completa con los ingenieros Pablo Weder, Martín Brizuela, Emiliano Rubbi, Sandra Matzkin y Roberto Venturino, y el diseñador industrial Martín Romero, de INVAP. “Hemos tenido la colaboración de INVAP desde el primer día, tanto en el diseño como en la parte de calibración, que estamos haciendo actualmente. Además, si bien la mayoría somos ingenieros, tuvimos el aporte de colegas del IPATEC del área de Microbiología”, cuenta Juanicó.

COMO NACIO LA IDEA

La idea surgió observando las soluciones que se están implementando en otros lugares y cómo podrían adaptarse a los medios de transporte locales. Por ejemplo, hay robots que emplean luz UV-C y que se utilizan para desinfectar quirófanos en 15 minutos. El problema es que los colectivos suelen tener escaleras y otros recovecos donde el robot no llegaría a irradiar. Por eso, diseñaron un sistema portátil que un operador pueda colocarse como una mochila y usarlo mientras camina sobre el vehículo. Este método, además, es más rápido y eficiente que la utilización de productos químicos como la lavandina, que debe permanecer más tiempo en las superficies y secarse correctamente para generar el efecto buscado. La mochila posee diez tubos fluorescentes de 30 watts de potencia y 90 centímetros de largo. Son similares a los que se usan en las casas pero utilizan luz UV-C, que tiene la capacidad de inactivar gérmenes pero puede dañar la piel y las retinas si una persona se expone a ella. Por eso, el operador que utilice la mochila debe estar protegido con un traje, casco y guantes, y debe utilizarse solo cuando el medio de transporte está vacío. El dispositivo funciona con un cable de alimentación de 220 voltios, al menos en el caso de los colectivos, ya que los trenes, al ser más grandes, requerirían una batería. “Cuando el colectivo finaliza un recorrido, el chofer tiene un breve descanso antes de comenzar la siguiente vuelta. Nuestra idea es que se use en ese lapso, con el colectivo vacío. Sube el operador, camina lentamente y realiza el proceso de desinfección en no más de cinco minutos. Con eso, se logra el 99% de esterilización de patógenos, incluyendo el SARS-COV-2. Apuntamos a llegar al 99,9%, aunque cada virus tiene una sensibilidad diferente a la luz UV-C”, dijo Juanicó. Los investigadores pensaron en un diseño sencillo para que sea fácil de usar pero también de replicar. Además, implementaron un sistema de reflectores que hace que la luz salga concentrada hacia los costados, a la altura de los asientos y pasamanos. La idea del reflector surgió de la experiencia de haber diseñado cocinas y colectores solares.

Sus diseñadores estiman que el costo de producción sería de unos 30.000 pesos.

“Nuestra mochila es grande pero liviana, pesa 14 kilos. Se puede hacer de forma sencilla: se ponen cinco tubos de cada lado, una placa grande en la espalda y otra atrás, que pueden ser placas de fenólico. Los tubos no son caros y hay de muchas marcas. Además, suelen durar varios años aunque hay que tratarlos con cuidado. Nosotros le hicimos una protección lateral para que no estén tan expuestos a posibles golpes pero si se rompe un tubo es sencillo cambiarlo”, afirmó el ingeniero. Recientemente, el proyecto obtuvo un subsidio por 480.000 pesos del Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación de la Nación, a través del Programa de Articulación y Fortalecimiento Federal de las Capacidades en Ciencia y Tecnología COVID-19. Este monto les permitiría continuar con un desarrollo que, hasta el momento, abarcó ensayos de laboratorio y en un colectivo, con buenos resultados. El próximo paso es enviarlo al Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI) para su certificación. “Para la transferencia, se podría generar una empresa proveedora del servicio. Ya hemos recibido varios llamados para analizar la posibilidad de fabricación”, finalizó Juanicó.

En Hungría Rosatom construirá dos reactores nucleares de generación III+

El 30 de junio la empresa Paks II Ltd., cliente del proyecto, solicitó la licencia para la construcción de dos nuevas unidades de potencia tipo VVER-1200 de generación III+ para la central nuclear Paks. La solicitud fue presentada ante la Autoridad de Energía Atómica de Hungría (HAEA). El ministro responsable del diseño, construcción y puesta en marcha de las dos nuevas unidades de potencia de la central Paks, János Süli comentó: “La presentación de la documentación para la licencia conformada en 283 mil páginas es un hito importante para el camino hacia la construcción de la central nuclear Paks II. La documentación preparada confirma que las nuevas unidades de potencia responden a todos los estándares húngaros y europeos para el uso pacífico de la energía nuclear. La seguridad fue un aspecto de vital importancia en el diseño de la central nuclear Paks II. Además de los sistemas de seguridad activos que requieren de suministro eléctrico, las nuevas unidades también estarán equipadas con sistemas de seguridad pasivos capaces de realizar funciones sin intervención humana o técnica”. La HAEA revisará la solicitud durante 12 meses con la posibilidad de extender este período por 3 meses más. La autoridad nuclear húngara también cooperará con expertos internacionales para el proceso de la evaluación de la solicitud de licencia a través del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA). Según la decisión de la Comisión Europea, luego de los 3 meses después de la presentación de la solicitud para la obtención de la licencia para la construcción, el cliente húngaro -la empresa Paks II Ltd.- puede solicitar al regulador un permiso para la realización de los trabajos de excavación en el sitio. El Director General de la Corporación Estatal Rosatom, Alexey Likhachev comentó: “Ha finalizado la etapa preparatoria más importante para la construcción de la central nuclear Paks II, una planta nuclear moderna de generación III+. Junto con los socios húngaros se realizó un gran trabajo para la preparación de toda la documentación al respecto. La construcción de una nueva central nuclear húngara atestigua el creciente papel de la energía nuclear que es capaz de proporcionar la generación de energía libre de carbono y que, por lo tanto, ayudará a alcanzar los objetivos de protección del medio ambiente”. La Corporación Estatal de Energía Atómica de Rusia Rosatom es el proveedor de tecnología para Paks II. El contratista general es la empresa de ingeniería ASE EC JSC perteneciente a Rosatom. El equipamiento para la isla de turbinas es suministrado por la empresa General Electric, y el consorcio de las empresas Framatome y Siemens es responsable por el suministro de sistemas de control de procesos automatizados.

Noticias del SAOCOM1B. El satélite argentino para la observación de la Tierra

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La propuesta de la Unión Industrial para la reactivación. Una mirada crítica

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La Unión Industrial Argentina (UIA) presentó ayer jueves al Poder Ejecutivo sus propuestas mediante un documento con el título (tentativo) «Hacia una nueva normalidad: propuestas para la reactivación productiva». Allí se postulan la necesidad de contar con más financiamiento, promoción de exportaciones, creación de incentivos tributarios para la inversión, consolidación de una política PyME y la profundización del desarrollo regional.Y, más allá de las medidas concretas, se pide un plan económico basado en un consenso sobre impuestos, precios y regulaciones, y un arreglo de la deuda. En opinión de AgendAR, este trabajo no debe verse como un simple listado de pedidos, acompañados de generalidades, algo que sí podría decirse de muchos textos preparados por entidades del ámbito empresario o de la producción. Es cierto que trata de hacer equilibrios entre distintos reclamos, pero eso es inevitable en una asociación que reúne a grandes empresas exportadoras con otras que dependen del mercado interno, industrias integradas con otras que tercerizan en un entramado de pymes. Esa es la economía argentina, real después de todo. Reintroduce algunos conceptos que habían sido demonizados o ignorados durante largos años, como el «Compre Nacional» y el direccionamiento prudente del gasto público. Sobre todo, confirma aunque sea en las palabras, la voluntad industrial del país. No es poco, si observamos lo que está pasando en nuestros vecinos del Mercosur. También apoyamos el llamado al consenso. En la práctica, al Diálogo Social, declamado y siempre aplazado. No porque creamos que de ahí saldrán las soluciones concretas, sino porque ahí se expresarán los distintos intereses y se verá quiénes tendrán que ceder en algo. Es en ese punto, precisamente, que encontramos una debilidad conceptual. Se piden estímulos y apoyos al Estado, y al mismo tiempo rebaja de impuestos y cargas. Es necesario enfrentar el hecho que de algún lado tienen que salir los recursos. La actual emisión alta no ha tenido consecuencias inflacionarias, o no más de las que ya existían. Pero eso se debe a la caída brutal de la demanda que provocó la pandemia y la cuarentena. Hay que prever cómo se financiará el Estado cuando finalicen estas circunstancias excepcionales. Reproducimos a continuación los anticipos que se han facilitado al periodismo. Según la versión preliminar del trabajo llamado , el plan contiene cinco ejes para la «reactivación», pero con miradas que también incluyen la contención en la actual coyuntura: el fomento de nuevas inversiones y empleo, el financiamiento para la producción, la recuperación de exportaciones industriales, la inversión para reactivar la demanda y la Industria 4.0 y nuevas tecnologías. «La pandemia del Covid-19 dejará fuertes secuelas a nivel global y local, en un contexto internacional inédito con dos rasgos distintivos», indica la introducción del documento de la entidad que dirige Miguel Acevedo. «Por un lado, se trata de una recesión comparable a la que se produjo luego de la Segunda Guerra Mundial. Por otro, el mundo se encuentra atravesando importantes transformaciones en los modos de producción y de consumo, con una pronunciada aceleración en los procesos de automatización y digitalización de las economías». «Para la economía argentina, esta crisis agrava los problemas preexistentes. La transición hacia la ‘nueva normalidad’ estará atravesada por el impacto económico de la pandemia y la vulnerabilidad económica que se arrastra de la fase previa. Además, la convivencia con el virus en el presente y futuro inmediato seguirá afectando los procesos productivos, hasta la llegada de una vacuna o de un tratamiento efectivo». El documento de propuestas tiene dos grandes pilares, según la UIA. El primero es «la construcción de consensos e instituciones para el desarrollo». Ahí se reclaman más mesas sectoriales, diálogo económico y social, consensos macroeconómicos, y que se incentive la economía circular y el trabajo de género. El segundo se basa en las medidas productivas concretas «para sostener la producción generando las condiciones para la posterior reactivación e iniciar un proceso de crecimiento». Se reclama un plan económico. «Frente a una situación sin precedentes, es fundamental avanzar en la construcción de consensos e instituciones para lograr políticas duraderas y previsibles. Es urgente consolidar una estrategia macroeconómica integral que tenga como objetivo central la agregación de valor, la generación de divisas y la creación de empleo». En ese marco, la UIA pide: una política monetaria que fomente el ahorro en moneda local y busque gradualmente salir de los controles y regulaciones cambiarias; una política cambiaria previsible que sustente la agregación de valor en la producción; una política tributaria que promueva la inversión y el empleo con políticas e incentivos focalizados, y una política de ingresos que reduzca la nominalidad de la economía y establezca precios relativos estables que brinden mayor previsibilidad para todos los sectores. «Además de estos ejes, alcanzar un acuerdo favorable con los acreedores de deuda es fundamental para la estabilidad macro y la reducción de las tasas de financiamiento internacional». En relación con las políticas productivas, la UIA distingue dos fases sobre lo que viene: la coyuntura y la pospandemia. «En la primera, mientras persista la fuerte caída de las ventas, harán falta medidas para sostener la producción: será clave mantener y ampliar las medidas fiscales y monetarias anunciadas, brindar incentivos para sostener las exportaciones y aliviar la presión impositiva del sector productivo. Es central en este marco que no se creen nuevos impuestos que afecten más la sostenibilidad de las empresas». «Para la reactivación y recuperación se plantean una serie de incentivos para la inversión, el empleo y el desarrollo de las economías regionales y empresas de todos los tamaños. Se trata de medidas enfocadas en la creación de incentivos tributarios a la inversión y el empleo, la ampliación del financiamiento productivo en los canales bancarios y del mercado de capitales, la recuperación de exportaciones industriales, la reactivación de la demanda, el desarrollo de la industria 4.0 y la incorporación de nuevas tecnologías y la consolidación de una política pyme y la profundización del desarrollo regional». Para sostener la producción en medio de la pandemia y vinculado al foco «inversiones y empleo», la UIA reclamó no sumar nuevos impuestos, ampliación de la moratoria y planes de facilidades; reprogramación de vencimientos impositivos; mantenimiento del ATP, la adopción de una cuenta corriente única tributaria; cómputo del impuesto al cheque como pago a cuenta de otros impuestos. Con relación a la pospandemia, se proponen: incentivos fiscales para la inversión productiva, amortización acelerada de inversiones, incentivos diferenciales a la creación de empleo y la generación de parques industriales y ley de hidrocarburos y energías alternativas. Para el financiamiento en la coyuntura del coronavirus, la entidad propone ampliar las líneas de capital de trabajo, una «línea puente» de redescuentos, instrumentos para la inversión y creación de cobertura. De cara al futuro, la idea es más promoción de instrumentos de mercado de capitales y mayor inversión de fondos institucionales, líneas de financiamiento para la inversión y las exportaciones y un banco de desarrollo. Con relación a las exportaciones, proponen una «mesa nacional para la promoción», la readecuación del esquema de retenciones y reintegros y la resolución de «temas burocráticos y administrativos del comercio exterior»-¿una alusión al llamado «supercepo» cambiario?- que traba las importaciones y a las demoras en las licencias. Con vistas al futuro de las ventas al exterior, los industriales pidieron capacitación e incentivos para la promoción y recuperación de las exportaciones; negociaciones internacionales «inteligentes», el fortalecimiento de la infraestructura, el transporte y la logística; y la formación de consorcios exportadores. Con relación a la inversión en tiempos de pandemia, pidieron implementar el plan de «Compre Nacional» en planes de infraestructura; promover el acceso al mercado de compras públicas de pymes, emprendedores y empresas regionales; e infraestructura vial con «mirada estratégica». Para el mediano plazo, reclamaron «planificación y coordinación de gasto de ministerios y empresas públicas», la consolidación de un mercado integrado de compras públicas de todos los niveles federales y ser parte de la infraestructura estratégica del país. La UIA también suma pedidos vinculados con la industria 4.0 (donde se incluye el teletrabajo, un capítulo polémico dentro de la entidad por la media sanción a un proyecto en el Congreso) y medidas de estímulo para las economías regionales y específicamente para las pymes. Subrayamos un párrafo del documento: «Argentina cuenta con el tercer entramado industrial de América Latina y con mucho potencial para avanzar en su desarrollo. Los recursos naturales en agro, energía y minerales, la calificación de los trabajadores, las capacidades científicas y del sector de servicios basados en el conocimiento son algunos de los activos de los que el país dispone para encarar esta nueva etapa».

Exportaciones argentinas: cae Brasil, sube Asia

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El intercambio comercial Argentina-Brasil alcanzó a u$s 1.100 millones durante junio, según datos oficiales del gobierno de Jair Bolsonaro. Esto significa una contracción interanual del 35% y el nivel más bajo para el mes de junio desde el año 2003, cuando se contabilizaron u$s 712 millones. En un marco de fuerte caída en la actividad económica local, agravada por la llegada del coronavirus, las importaciones desde el país vecino cayeron un 30,8% y totalizaron los u$s 603 millones. Las exportaciones se derrumbaron un 39,5% y sumaron u$s 501 millones. En esta forma, el comercio bilateral arrojó durante junio un déficit de u$s 103 millones para Argentina, más del doble del rojo observado en igual mes del año pasado, según un análisis de la consultora Ecolatina. Si bien era esperable una caída, ya que la economía brasileña sufre una fuerte recesión, nuestras ventas a ese mercado cayeron casi el doble que el resto de las importaciones que hizo Brasil (-18,5% i.a.)», agrega Ecolatina. Hay una explicación: «el frente cambiario fue clave. El real brasileño se devaluó casi un 33% en el primer semestre de 2020, en una economía sin inflación, y el peso argentino se depreció solo 17,6%, mientras que la suba de precios habría rondado el 13% en Argentina». También «la parálisis de la industria automotriz -un rubro decisivo en el intercambio entre los dos países- contribuyó a esta caída». Al mismo tiempo, y en medio de la pandemia, los países asiáticos ganaron terreno entre las exportaciones argentinas. De cada 10 dólares que vendió el país, 4 fueron a Asia. A tal punto que en mayo en el podio de los cinco principales destinos, tres puestos los ocupó ese continente con China, Vietnam e India. En mayo las exportaciones argentinas habían sumado US$ 5.061 millones, una caída de 16,3% interanual. China acaparó el 19% de esas compras y así llegó al primer lugar, con US$ 963 millones. Brasil, el histórico principal comprador, ya había quedado relegado al segundo puesto con US$ 389 millones, una caída del 52%. Vietnam le sigue con US$ 342 millones y luego India, con US$ 258 millones. Si se computa a todo el continente, Asia englobó el 42% de las exportaciones argentinas. La «mala onda» con Bolsonaro es coyuntural. Todos los gobiernos lo son. Y no es una buena noticia, más allá de la coyuntura, que el comercio de Argentina se aleje de sus vecinos, casi como en el siglo XIX.

El test serológico argentino ya superó los 100.000 ensayos

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“COVIDAR IgG”, cuyo desarrollo fue liderado por científicos del Instituto Leloir y del CONICET, se está empleando con varios fines, incluyendo la determinación de anticuerpos de plasma convaleciente, el control de la transmisión en barrios y el cuidado del personal de la salud.

Este primer test serológico argentino para COVID-19 alcanzó una producción de 100 mil determinaciones y tuvo un desempeño “excelente” donde se lo usó. Se distribuyen en forma gratuita a hospitales y centros de salud públicos y privados de todo el país. La herramienta tiene diversas aplicaciones: diagnóstico (complementario al PCR); monitoreo de pacientes infectados para evaluar la respuesta inmunológica; determinación del estado inmunológico del personal de la salud; cuantificación de anticuerpos en muestras de pacientes convalecientes con fines terapéuticos; y análisis de la evolución de la pandemia a nivel poblacional. COVIDAR IgG fue desarrollado por científicos de la Fundación Instituto Leloir (FIL) y del CONICET, en el marco de la “Unidad Coronavirus COVID-19” conformada por el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación (MINCyT), el CONICET y la Agencia Nacional de Promoción de la Investigación, el Desarrollo Tecnológico y la Innovación. El test permite determinar en plasma sanguíneo la presencia de anticuerpos específicos contra el nuevo coronavirus. “Ha tenido un éxito rotundo en el sentido de que tiene una gran especificidad y sensibilidad”, señala Andrea Gamarnik, jefa del Laboratorio de Virología Molecular de la FIL e investigadora del CONICET. Referentes de laboratorios de todo el país indicaron que COVIDAR IgG presenta un excelente desempeño comparado con kits serológicos importados. Además, está disponible en forma totalmente gratuita para las autoridades de salud nacionales, provinciales y de la Ciudad de Buenos Aires. Personal sanitario, pacientes, y barrios COVIDAR IgG ya se utiliza en distintos puntos del país y con diversos fines. Por ejemplo, está disponible en más de 70 hospitales y clínicas del país para el seguimiento de pacientes internados y el Ministerio de Salud de Provincia de Buenos Aires lo está empleando para el estudio de médicos, enfermeros, ambulancieros y personal administrativo, logístico y de limpieza.  “Es de vital importancia cuidar al personal de salud, que son quienes se arriesgan cada día para el control de la pandemia”, indica Gamarnik. Otra aplicación es la “titulación” o determinación de los niveles de anticuerpos que tienen los sueros donados por convalecientes para evaluar su posible aplicación a personas que están cursando la enfermedad. En este sentido, los investigadores de la FIL han tomado la iniciativa de colaborar en la tarea de cuantificar anticuerpos de tipo IgG solicitado por los centros que reciben las donaciones de plasma. “El desempeño del test serológico creado en el Instituto Leloir es excelente y resulta crucial para poder seleccionar los plasmas que se aplicarán a los pacientes”, afirma Ventura Simonovich, jefe de la sección Farmacológica Clínica del Hospital Italiano de Buenos Aires. La herramienta también se está empleando en diferentes estudios clínicos en diversos centros médicos. Por ejemplo, Simonovich es uno de los médicos que lidera un ensayo clínico multicéntrico para el tratamiento de neumonía moderada por COVID-19 y desarrolla protocolos para descentralizar esta tarea. Asimismo, la Fundación Infant, dirigida por Fernando Polack, ha recibido más de 3000 determinaciones del COVIDAR IgG para la titulación de plasmas de convalecientes por coronavirus para la realización de un estudio clínico que apunta a determinar la eficacia de la administración temprana de ese tratamiento en adultos mayores afectados con COVID-19. Otra novedad es que los investigadores de la FIL y del CONICET validaron un nuevo método de toma de muestra más sencillo, destinado especialmente a la determinación epidemiológica de quien está o estuvo infectado. “En lugar de la extracción de sangre venosa, se puede hacer una punción digital y colectar la gota en un tubo con conservante para su análisis en el laboratorio. Esto facilita enormemente el proceso”, explica Gamarnik. Las autoridades de salud de CABA ya están empleando esta nueva adaptación de COVIDAR IgG en operativos sanitarios en barrios para detectar la circulación del virus y contribuir a frenar su avance en la población. La Provincia de Buenos Aires, en tanto, recibió el jueves 25 de junio un nuevo lote de 10.000 determinaciones para el mismo fin.
Los investigadores de la FIL y del CONICET también están desarrollando una base de datos centralizada para el análisis de los resultados serológicos que arrojan las decenas de miles de determinaciones de COVIDAR IgG y estará a disposición de las autoridades nacionales para ayudar a responder varias preguntas: ¿Cómo es nuestra respuesta inmunológica al COVID-19? ¿cuáles son los niveles de anticuerpos, qué tipos aparecen y en qué momento? ¿cuánto duran? ¿cuál es el desempeño de la diversidad de terapias con plasma sanguíneo para pacientes con diferentes grados de severidad? “Para crear el test serológico para COVID-19 hemos formado un equipo de trabajo de excelente nivel con investigadores y becarios del CONICET que aportan conocimiento desde diversas áreas: virología, bioquímica y diagnóstico. A esto se suma la enorme experiencia del Laboratorio Lemos, referente en Argentina y la región por la producción de kits para diagnóstico de Chagas. Venimos haciendo un trabajo maratónico para desarrollar esta herramienta en tiempo récord, validarla, contar con la aprobación de ANMAT y escalar su producción. Ahora apuntamos a sostener la producción en 50.000 determinaciones por semana”, puntualiza Gamarnik. “Con el kit desarrollado y producido aquí logramos abaratar costos, contribuir al control de la circulación del virus en nuestra población y aportar al desarrollo de terapias. Nuestro avance, y los conseguidos en estos meses por otros investigadores del CONICET, demuestra que estamos capacitados para resolver problemas de nuestra sociedad”, afirma Gamarnik. Del desarrollo de COVIDAR IgG participaron Marcelo Yanovsky y Julio Caramelo, jefes de laboratorio de la FIL; doctorandos y jóvenes doctores que integran el grupo de Gamarnik: María Mora González López Ledesma, Horacio Martín Pallarés, Diego Ojeda, Guadalupe Costa Navarro y Lautaro Sánchez; Diego Álvarez, del IIB-Universidad de San Martín, y Jorge Carradori, del Laboratorio Lemos. El proyecto recibió el apoyo del Fondo para la Convergencia del Mercosur (FOCEM) y de la Fundación Williams, que aportó una donación importante para la etapa inicial. A esta buena noticia se añade otra, aparecida en la revista del Centro Argentino de Ingenieros, que normalmente no se ocupa de kits de diagnóstico. En muy poco tiempo, la Argentina desarrolló 2 kits de testeo PCR confirmatorio, que dicen con un 98% de certeza si uno tiene o no tiene el virus, porque detecta fragmentos de sus genes. Debido a eso, detectan infección en cualquier estadío de la misma, incluso en esos entre 5 y 10 días iniciales «de ventana inmunológica» en que el portador está sano y no produce anticuerpos G. A diferencia de un ELISA serológico como el de Gamarnik, un PCR es indiferente y ciego a los anticuerpos o a la reacción inmunológica del infectado. Lo que detecta son secuencias genéticas del virus, «amplificándolas» (es decir multiplicando N veces su cantidad) hasta que producen una reacción diagnóstica o no. Hay virus o no lo hay, punto. A diferencia de los «Real Time PCR, o RT-PCR» importados que el país estuvo usando hasta mayo, estos dos test criollos no insumen 7 horas de amplificación de genes virales en un equipo de U$ 70.000 dólares (el «termociclador»), ni un ambiente de laboratorio bien equipado en aparatos y personal. Lo hacen enfermeros no especializados en 2 horas o menos a pie de cama en hospitales, o en kioskos sanitarios improvisados en calles y lugares públicos, a condición de que tengan electricidad. Damos la palabra al CAI: «El Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación de la Nación, junto a científicos del CONICET, del Instituto de Ciencia y Tecnología Dr. César Milstein, entregaron 1.500 determinaciones del NEOKIT-COVID-19, y capacitaron a las autoridades de hospitales provinciales y de CABA para la implementación de los test de diagnóstico desarrollados en la Argentina. Se trata del NEOKIT-COVID-19 y ELA-CHEMSTRIP. «El NEOKIT-COVID-19 fue desarrollado por científicos del CONICET en el Instituto de Ciencia y Tecnología Dr. César Milstein (ICT Milstein, CONICET-Fundación Pablo Cassará), el kit de diagnóstico rápido presenta dos cualidades: permite testear muestras de ARN y obtener resultados en menos de dos horas (con similar sensibilidad que las técnicas actuales de RT-PCR) y no requiere equipamiento completo (termocicladores en tiempo real). El cambio de color de violeta negativo a azul positivo determina una prueba positiva para SARS-CoV-2. «Esta herramienta agiliza y refuerza la respuesta del trabajo sanitario, porque, en muy poco tiempo, los equipos de salud tienen la certeza de qué decisiones tomar sobre el paciente con síntomas, es decir, si mantenerlo aislado, darle el alta o bien, realizar algún tratamiento. El desarrollo podría llegar a una producción local de casi 500 kits por semana, es decir, unos 50.000 testeos, dependiendo del suministro de los insumos correspondientes. «El desarrollo de “NEOKIT-COVID-19” estuvo a cargo de un equipo de investigación del ICT Milstein, liderado por Adrián Vojnov e integrado por Carolina Carrillo, Luciana Larocca y Fabiana Stolowicz, y Santiago Werbajh, de la Fundación Cassará. En el caso de ELA-CHEMSTRIP, se trata del test diagnóstico molecular argentino del virus que causa COVID-19 y que fue desarrollado a partir de una alianza estratégica entre las Universidades Nacionales de San Martín (UNSAM) y de Quilmes (UNQ) y dos PyME tecnológicas: CHEMTEST y Productos Bio-lógicos SA (PB-L). «El kit funciona en tres pasos a partir del hisopado nasofaríngeo de la persona a diagnosticar. Todo el proceso dura una hora y media y puede realizarse con los productos que vienen en el kit diagnóstico, más un equipo para incubar a 60°, es decir, que no requiere del equipamiento costoso y sofisticado que utilizan los test moleculares RT-PCR. «Las PyME involucradas son CHEMTEST, incubada en la Fundación Argentina de Nanotecnología (FAN) del Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación dentro del Campus de la UNSAM; y Productos Bio-Lógicos (PB-L), una empresa de base tecnológica creada desde la UNQ. En conjunto están en condiciones de producir 100.000 kits diagnósticos de COVID-19 por mes.» —————————————————————————————————– Reflexión de AgendAR: Argentina ya tiene un ELISA detector de anticuerpos MUY confiable, como el Covidar IgG que ya se entregó en número de 100.000. A eso añadió (en menos de un mes) dos PCR ultrarrápídas que bajan casi a la mitad el precio y en 2/3 el tiempo de un RT-PCR importado, y que se empiezan a producir en número de 200.000 tests mensuales (caso del NEOKIT COVID-19) o 100.000 (caso del ELA CHEMSTRIP). Esto nos coloca en un lugar único en la región. Sin pagarle un dólar a ningún importador, sin obligar a la gente a concurrir a hospitales (sitios que últimamente evita por las aglomeraciones y esperas), ahora el país tiene las bases técnicas y logísticas para empezar el rastreo confirmatorio de casos, o como sugiere la Dra. Andrea Gamarnik, el testeo al azar; pero todo en forma descentralizada, en las calles, en las plazas y en los domicilios. La cuarentena rabiosa «fase 1» sólo se mantiene en el AMBA, que amontona al 33% de la población en el 0,5% de la superficie. Pero con el 99,5% del territorio y el 67% de sus habitantes en distintas fases de salida de cuarentena, ahora se podrá empezar a controlar con cuarentenas más locales y acotadas los inevitables rebrotes, para controlar los contagios sin destruir la economía. Ningún país en Sudamérica tiene herramientas propias para transitar esta fase, que puede durar el año o los años en que tarden en aparecer vacunas eficaces y seguras. Durante lo que dure la emergencia, podemos ser proveedores de la región.

COVID-19: la mortalidad en Argentina. La ciudad de Buenos Aires, con la tasa más alta.

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Reproducimos este informado artículo de Gabriel Sued, a pesar que la política de AgendAR es evitar en lo posible las notas que pueden tener algún sesgo morboso (hay demasiado de eso en la TV), por dos motivos: deja claro que el riesgo individual es pequeño; sólo la extraordinaria velocidad del contagio del coronavirus lo hace tan peligroso para la sociedad. Y que existe una relación directa entre las grandes aglomeraciones y el número de contagios, con las únicas excepciones del Chaco y, menor, Río Negro. Por eso hay que aplaudir el manejo en dos provincias con ciudades tan grandes como Córdoba y Rosario. Este mapa de Martín Barrionuevo fue confeccionado a partir de un vector (los casos positivos) distinto al de los datos de Sued. Pero presenta la misma pintura.

«Aunque la cantidad de contagios diarios de coronavirus en el Gran Buenos Aires supera a la de la ciudad de Buenos Aires desde hace casi un mes, la tasa de mortalidad por la pandemia en la Capital Federal sigue siendo la mayor de todo el país: con 503 fallecimientos hasta el domingo pasado, la Ciudad tiene 160 muertes por cada millón de habitantes, el cuádruple que el Gran Buenos Aires, donde la tasa de mortalidad es de 40 muertes cada millón de habitantes.

La provincia de Buenos Aires es el distrito que acumula más fallecimientos, 585 hasta el domingo. Pero, dado que concentra casi el 40% de la población del país, tiene una tasa de mortalidad por coronavirus de 35 fallecimientos cada millón de habitantes, todavía menor que la del Gran Buenos Aires calculado por separado. Los indicadores de los dos distritos están por encima de la tasa de mortalidad nacional, que es de 30, una de las más bajas de la región, con 1307 fallecimientos acumulados hasta el domingo. De acuerdo con datos del Ministerio de Salud de la Nación, el segundo distrito con mayor tasa de mortalidad del país es Chaco, con 78 fallecimientos por millón de habitantes. El tercero es Río Negro, con 55; en el cuarto lugar, debajo del promedio nacional, aparecen La Rioja y Neuquén, con 20; Córdoba, con 10; Tierra del Fuego, con 6; Mendoza, con 5; Tucumán y Jujuy, con 3; Chubut y Misiones, con 2, y Santa Fe, con 1 fallecimiento cada millón de habitantes. La alta tasa de mortalidad de la ciudad de Buenos Aires en comparación con el resto del país responde al menos a dos factores. En primer lugar, es por lejos el distrito con mayor incidencia, es decir, con más cantidad de contagios cada 100.000 habitantes. En segundo término, es el distrito con mayor porcentaje de adultos mayores, grupo de riesgo ante la enfermedad. En la Capital, el 21,7% de la población tiene 60 años o más, mientras que en la provincia de Buenos Aires ese grupo es el 14,9%. Este factor tiene su peso, dado que el 79% de los fallecidos tienen 60 años o más. En el Ministerio de Salud porteño indicaron que la comparación de la tasa de mortalidad entre los distritos no es correcta, dado que el dato solo es significativo entre dos distritos con demografías similares, en los que la epidemia haya tenido el mismo tiempo de evolución. «Para comparar la mortalidad habría que esperar el final de la curva, porque hoy no sabemos qué componente es evolutivo y qué componente, definitivo. En la ciudad de Buenos Aires la epidemia arrancó antes que en el resto de los distritos, donde se ve una curva inmadura», argumentó un funcionario del organismo que encabeza Fernán Quirós. Cerca del ministro señalaron que es previsible que la tasa de mortalidad de la Capital sea la más alta, porque la pandemia tiene mayor impacto en los grandes conglomerados urbanos. La incidencia es la razón principal de la tasa de mortalidad de la ciudad de Buenos Aires, porque la letalidad del virus, es decir, el porcentaje de fallecimientos sobre el número de contagiados, es de 1,85%, casi igual que en la provincia de Buenos Aires, con 1,86%. Esto mismo se comprueba si se analiza la cantidad de pacientes con coronavirus que se encuentran en terapia intensiva. En la Ciudad representan el 0,8% de los contagiados y en la provincia 1%. En definitiva, si bien el virues es igual de agresivo para los pacientes de uno y de otro lado de la General Paz, la tasa de mortalidad por millón de habitantes es mucho mayor en la Ciudad porque la enfermedad alcanzó a un porcentaje mucho mayor de la población que en el resto del país. «Tenemos un porcentaje mayor de gente que se enfermó porque la epidemia está en una etapa más avanzada y porque en la ciudad la densidad poblacional es mayor», respondió un funcionario del gobierno porteño. La incidencia de la pandemia en la ciudad es de 857 casos cada 100.000 habitantes, casi el cuádruple que en el Gran Buenos Aires, con una incidencia de 215 contagios cada 100.000 habitantes. En toda la provincia, la incidencia es de 190. Con 31.639 contagiados, la provincia de Buenos Aires es el distrito con más casos del país, seguido por la Capital, con 27.103. La tabla de incidencia revierte el orden entre los dos distritos porque la población de la provincia es casi 6 veces mayor.
Como sucede con la tasa de mortalidad, detrás de la Capital aparece Chaco, con una incidencia de 163; Río Negro, con 114; Tierra del Fuego, con 86; Neuquén, con 69; Jujuy, con 24; La Rioja y Entre Ríos, con 20; Chubut, con 19; Córdoba, con 17; Santa Cruz, con 14; Santa Fe y Formosa, con 12; Corrientes, con 10; Mendoza, con 8; Tucumán, con 4; Misiones, con 3; Santiago del Estero, San Luis, Salta y La Pampa, con 2; San Juan, con 1, y Catamarca, sin casos

A pesar de las discrepancias, el Mercosur volvió a apoyar a la Argentina en la cuestión Malvinas

Nuevamente, en esta reunión en 2020, los Estados parte y asociados del Mercosur expresaron su apoyo a los derechos argentinos en la Cuestión de las islas Malvinas y condenaron los continuos actos unilaterales británicos en contra de las resoluciones de Naciones Unidas.

Cómo se usan los tres tests de COVID-19 desarrollados en nuestro país

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Ya están en uso los tres tests desarrollados por investigadores del Conicet: uno para detectar y medir anticuerpos contra el SARS-CoV-2, y dos para detectar el virus y hacer diagnóstico. El primero que se conoció, a 45 días del primer paciente identificado en el país, es el Covidar IgG, una prueba serológica para medir e identificar anticuerpos contra el coronavirus que se generan en el organismo del paciente entre siete y nueve días después del comienzo de los síntomas. Generado por la viróloga Andrea Gamarnik y su equipo de la Fundación Instituto Leloir (FIL) y del CONICET, en respuesta a la convocatoria del «Unidad Coronavirus COVID-19» conformada por el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación (MINCyT), el CONICET y la Agencia Nacional de Promoción I+D+I, ya alcanzó las primeras 100.000 determinaciones y se distribuye de forma gratuita a hospitales y centros de salud, públicos y privados. Este test permite determinar la presencia de anticuerpos específicos contra el nuevo coronavirus, pero además cuantificarlos en el plasma de pacientes recuperados que se utiliza con fines terapéuticos. También puede utilizarse como una herramienta para medir la circulación del virus en la población. Por su gran especificidad y sensibilidad, presenta un excelente desempeño comparado con kits serológicos importados. Según un comunicado de la FIL, Covidar IgG ya está disponible en más de 70 hospitales y clínicas del país para el seguimiento de pacientes internados. El Ministerio de Salud de la Provincia de Buenos Aires lo está empleando para el estudio de médicos, enfermeros, ambulancieros y personal administrativo, logístico y de limpieza. Otra aplicación es la «titulación» o determinación de los niveles de anticuerpos que tienen los sueros donados por convalecientes para evaluar su posible aplicación a personas que están cursando la enfermedad. «La mitad de nuestro laboratorio, de diez personas, está dedicado a prestar este servicio solicitado por los centros que reciben las donaciones de plasma», explica Gamarnik. Lo utilizan en sus ensayos clínicos el Hospital Italiano de Buenos aires y la Fundación Infant. Esta última recibió más de 3000 determinaciones para su estudio clínico que intenta determinar la eficacia de la administración temprana de ese tratamiento en los cuadros graves de Covid-19 de adultos mayores. Inicialmente validado con extracción de sangre venosa, los científicos ahora lo adaptaron para que pueda utilizarse con una gotita obtenida por punción digital, lo que facilita mucho el proceso y resulta más sencillo para detectar individuos asintomáticos que hayan tenido contacto con el virus. En CABA, ya se está utilizando en operativos sanitarios, y la Provincia de Buenos Aires recibió, el jueves pasado, un nuevo lote de 10.000 determinaciones para el mismo fin. Dado que, gracias a distintas donaciones y al financiamiento del sistema científico, son producidas por el Laboratorio Lemos al costo y se entregan en forma gratuita, Gamarnik está tratando de impulsar dos aplicaciones nuevas. «En CABA la semana que viene iniciamos un programa para investigar ‘seroprevalencia’, para ver dónde estamos parados -explica la investigadora-. Ahora tenemos un serokit que permite tomar muestras en la calle por punción digital. Y también nos gustaría planear un operativo para buscar asintomáticos». La serología no se usa para diagnóstico porque los anticuerpos tardan por lo menos una semana en generarse. Si este test se emplea hasta el quinto día, en muestras de pacientes que tuvieron síntomas se vio que aproximadamente el 30% dan positivo. O sea, que se pierde al 70%, que recién desarrolla anticuerpos al noveno o décimo día. Sin embargo, por su extrema facilidad y rapidez de procesamiento, Gamarnik opina que podría usarse en forma complementaria. «Por ejemplo, podrían tomarse 2000 muestras en un barrio elegido. Supongamos que hubiera un 0,5% de personas con anticuerpos, detectaríamos 10 personas que dan positivo la serología. Podríamos hisopar a esas diez personas y a sus contactos estrechos. Esto es rapidísimo, con 100 personas en la calle se puede hacer y uno detecta por dónde se está moviendo el virus. Imaginemos que hay que hisopar a 30 personas, alrededor del 50% pueden tener una PCR positiva. No es seguro que uno pueda detectar personas que están transmitiendo el virus, pero sí se puede ver por dónde está circulando. Si uno pudiera hacer un millón de PCR por semana, sería ideal, pero no tenemos esa capacidad». Los científicos también están desarrollando una base de datos centralizada para el análisis de los resultados serológicos que arrojan las decenas de miles de determinaciones de Covidar IgG y estará a disposición de las autoridades nacionales para ayudar a responder varias preguntas: ¿cómo es nuestra respuesta inmunológica a Covid-19? ¿cuáles son los niveles de anticuerpos, qué tipos aparecen y en qué momento? ¿cuánto duran? ¿cuál es el desempeño de la diversidad de terapias con plasma sanguíneo para pacientes con diferentes grados de gravedad? Pruebas moleculares Además del test serológico, la Anmat aprobó dos tests moleculares locales para detección del nuevo coronavirus que no necesitan equipos tan complejos como la PCR y dan el resultado en entre una y dos horas. Uno es el Neokit, desarrollado por investigadores del Instituto Milstein en colaboración con el Laboratorio Cassará, que está en pleno escalado de producción. «El primer lote de capacitación se probó en hospitales de la provincia de Buenos Aires y de CABA -comenta Adrián Vojnov, que lideró el desarrollo-. El Malbrán hizo una evaluación de nuestro kit con muestras de pacientes del conurbano y hubo una coincidencia del 100% con respecto a la PCR. Ya se usaron 1500 determinaciones para entrenar a personal de capacitaciones en el Hospital Rossi de La Plata, en San Fernando, en Malvinas Argentinas, en el Fiorito y en el Muñiz, de CABA». Del ELA-Chemstrip, desarrollado por las universidades nacionales de San Martín y de Quilmes, con dos compañías tecnológicas (Chemtest y PB-L) ya se enviaron 500 determinaciones al hospital Mariano de la Vega, de Moreno, 2000 al San Juan de Dios, de La Plata, 500 al Gandulfo, de Lomas de Zamora, 500 al Presidente Perón, de Avellaneda, y 1500 al Presidente Carlos Néstor Kirchner, de Escobar. Esta semana se enviaban 1000 a Santiago del Estero y 15.000 más a laboratorios privados de AMBA y públicos del conurbano, informó Diego Comerci, codirector del grupo que diseñó esta herramienta.

Perotti interviene el puerto de Reconquista por irregularidades. La concesionaria, del grupo Vicentin

El gobernador de Santa Fe Omar Perotti firmó el decreto n° 574 por el que dispone la intervención del Ente Portuario Puerto Reconquista (EAPRe) por 180 días y designa como titular al actual representante de la Provincia en la entidad, Martín Deltin, autor de un explosivo informe que derivó en esta decisión oficial. Antes de ingresar a la descripción de la catarata de irregularidades desplegada en esa entidad es necesario tener en cuenta un dato relevante: en 1999 una parte del Puerto Reconquista fue concesionada por 30 años a Ríos del Norte SA, formada por Vicentin SAIC y Buyatti SAICA. Hoy el presidente de Vicentin SAIC es Daniel Buyatti, casado con la hija del fundador del gigante empresario. Según el decisorio, el 14 de febrero pasado “se eleva informe-denuncia del actual representante del Poder Ejecutivo en el Puerto de Reconquista y que por su gravedad origina los presentes actuados”. Ahí se revela un hecho insólito: “la ‘Terminal A’, espacio operativo de cargas y almacenamiento de granos y aceites, está inactiva y sin operaciones desde el año 2004”. Agrega que “ello es así porque ‘Terminal A’ no efectúa un embarque desde el año supra indicado, no registra movimiento portuario alguno, no realiza depósito de cereales y afines, ni acciones tendientes al uso comercial, por sí o por terceros, configurándose así un apartamiento del destino comercial del puerto”. En este contexto, el gobernador apunta a Ríos del Norte SA pero también a los directivos de la entidad: “esta situación no sólo representa un claro incumplimiento de la concesionaria de la citada terminal de no garantizar una carga mínima de la principal obligación contractual, sino que además conlleva responsabilidades de las autoridades del EAPRe en la explotación del puerto comercial como tal, y concurre, cuanto menos en negligencia o abandono de sus funciones de contralor”. Pero advierte que Deltin denunció ante Prefectura el 26 de mayo de este año “el acopio y embarque no registrado ni autorizado del Buque Trasbordador ‘Cynthia’ matrícula 01478”. Un indicio que hubo alguna actividad en 16 años, pero «en negro». También el decreto de Perotti señala que “la ‘Terminal B’ utiliza la bajada con un muelle flotante para el servicio de balsa, consistente en el transporte de personas y vehículos, cubriendo el trayecto Reconquista — Goya”, y “el resto de las instalaciones están destinadas al uso privado de guarderías, como el estacionamiento destinado a la aduana, parte de la ‘Terminal A’ utilizada como playa de automóviles e ingreso a la mencionada guardería” y que “los depósitos pertenecientes al EAPRe, uno de ellos incorporado a la guardería Costa Norte, primero como préstamo de uso, luego como mayor superficie concesionada, son hoy depósito de lanchas, mientras que el depósito (dentro del área concesionada a ‘Río del Norte S.A.’), con balanzas a los laterales y rampas de carga en proximidad, es hoy también depósito de lanchas y yates”. Ante esta situación, el gobernador decide: “por la magnitud, extensión y capacidad y funciones del puerto, claramente ha cesado y abandonado su destino comercial, dando sólo cabida a la actividad recreativa privada, en abierta violación del destino del puerto previsto por la ley en su art. 1: ‘funciones de administrar y explotar los respectivos puertos, manteniendo el destino comercial al momento de la creación del ente portuario’ y en su art. 8: ‘queda vedado a los entes el otorgamiento de autorizaciones, permisos y/o concesiones que constituyan monopolios a favor de permisionarios o concesionarios’”. Más adelante, el decisorio precisa que “según surge de las del Actas de Directorio, se observa en cuanto al régimen de organización y ejercicios de cargos, una confusión de funciones y responsabilidades y que pueden ser consideradas, en principio, un apartamiento de la Ley y su reglamentación en cuanto al régimen de organización del órgano de conducción”. El documento revela negocios particulares con el EAPRe. Afirma que hay un “grave incumplimiento en cuanto a la Fiscalización y Control (…) no respetándose el esquema de auditoría externa, y siendo el Síndico en ejercicio quien oficiara de contador del Ente, confeccionara, suscribiera y a la vez desempeñara el rol de auditor externo de los Estados contables, y asimismo su estudio contable llevara la administración económico-financiera del Ente”, lo cual “presenta un evidente incumplimiento de la fiscalización y control que implica una auditoría externa, una incompatibilidad ética y confusión de roles”. Y añade que “se suma la situación de que uno de los directores fue designado apoderado legal del Ente”. “Todo ello deriva en que el desenvolvimiento institucional del EAPRe resulte cuestionable fundadamente por las conductas administrativas contradictorias con ciertos estándares valorativos, entre los que cabe resaltar el apego a normas éticas y al accionar transparente y que amerita ser rectificado”. Entre otras irregularidades, el informe Deltin, citado en el decreto de Perotti, asegura que los nombramientos de los Directores por la empresa concesionaria se encuentran vencidos, y no se ha cumplido en tiempo y forma con la obligación de elevar al Poder Ejecutivo el balance general al 31 de Diciembre de cada año. En este marco, y “ante la gravedad de los hechos detallados”, Perotti ordena intervenir por 180 días el EAPRe con Martín Deltin a la cabeza, a quien se le requiere finalizado el plazo “un informe circunstanciado de las medidas adoptadas y a adoptar para dar cumplimiento a los fines perseguidos con el presente decreto”, como así también se encomienda a la Sindicatura General de la Provincia “una auditoría integral del ente (…) con facultades de ampliar los alcances de la misma en la medida que su proceder así lo justifique”.

Otros elementos que surgen sobre la situación del grupo Vicentin:

Justamente hoy la periodista Silvia Naishtat publica que «en diciembre, previo a que se desencadenara la cesación de pagos de Vicentin, sus bancos acreedores del exterior pidieron información al gigante agroindustrial. En ese momento solicitaron a la cerealera un proceso de due dilligence para acceder a sus números. Y afirman no haber encontrado explicación para que una firma de balances robustos estuviera boqueando unos pocos meses más tarde. En Amsterdam, sede de BMO, banco de Desarrollo Holandés, 50% estatal, junto al cooperativo Rabobank, había quienes previeron un cataclismo. Esos acreedores junto a la CFI, el brazo financiero del Banco Mundial, los franceses Credit Agricole y Natixis, y en menor medida otros como el brasileño Itaú, que extienden líneas de prefinanciación de exportaciones, se unieron en un comité de acreedores. Acumulan US$ 530 millones, que representan el 38% del pasivo del gigante agroindustrial que se calcula en US$ 1.400 millones. Y fueron a la justicia de Nueva York para solicitar lo que se llama un proceso de Discovery (rastreo de las cuentas desde 2017 de las empresas y la familia Vicentin) que fue concedido por el juez Alvin Hellerstein, de la Corte del distrito Sur de Nueva York, en febrero. El estudio de abogados Norton-Rose-Fullbright que lleva el caso en Nueva York tiene “sospechas” de que algunos millones se habrían escabullido. A todo esto existe un desencanto generalizado en los bancos especializados en financiar la cosecha que trasciende el caso Vicentin y que pone en riesgo lo que pueda llegar ocurrir en este castigado 2020 con los cultivos como la soja, maíz, sorgo y girasol cuya siembra temprana arranca en setiembre. De allí, el apuro por resolver el caso Vicentin de un concurso que, pandemia mediante, extendió hasta fines de agosto la presentación de verificación de las deudas.»

Más pruebas de vacunas contra COVID-19, con resultados alentadores

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La compañía alemana BioNTech y el laboratorio farmacéutico estadounidense Pfizer anunciaron ayer miércoles 1° de julio resultados preliminares positivos para su proyecto conjunto de vacuna contra el nuevo coronavirus en 45 participantes. La vacuna experimental BNT162b1 «es capaz de generar una respuesta de anticuerpos neutralizantes en humanos a niveles mayores o iguales a los observados en sueros convalecientes, y lo hace a dosis relativamente bajas», dijo Ugur Sahin, director ejecutivo de BioNTech, citado en un comunicado de ambas compañías. El suero o plasma convaleciente se extrae de la sangre de personas que han sido infectadas con SARS-CoV-2 y que se han recuperado. Los datos preliminares corresponden a un ensayo llamado de fase 1/2 llevado a cabo en Estados Unidos, cuyo objetivo era verificar que la vacuna no fuera tóxica y desencadenara una respuesta del sistema inmunitario para preparar al cuerpo para resistir el virus. Participaron 45 personas de 18 a 55 años, la mayoría de las cuales recibieron dos dosis con 21 días de diferencia de la vacuna o de un placebo, sin saberlo. Pero un número relativamente grande de participantes tuvo fiebre después de la segunda dosis, según el estudio publicado en el sitio en internet de prepublicaciones científicas medrxiv.org. La tecnología de esta vacuna se basa en el ARN mensajero, un código genético que se inserta en las células humanas para que produzcan anticuerpos específicos para el coronavirus. Varias compañías ya han publicado resultados preliminares que indican que sus vacunas experimentales activan una respuesta inmune, después de la fase inicial de sus ensayos clínicos, es decir, en humanos. Veintitrés proyectos han comenzado estos ensayos, según la London School of Hygiene & Tropical Medicine, y varios ya han pasado a la segunda e incluso a la tercera fase, que consiste en inyectar la vacuna en miles o decenas de miles de voluntarios para ver si impide realmente el contagio. La vacuna de la biotecnología estadounidense Moderna y la de la Universidad de Oxford y el laboratorio AstraZeneca se encuentran entre las más avanzadas en ensayos a gran escala, así como varios proyectos chinos, en particular el de la empresa CanSinoBIO, sobre el que informamos en detalle ayer: ya ha obtenido la autorización para administrarla a decenas de miles de soldados del ejército chino.

´Delirium´, una complicación que aparece en pacientes graves de coronavirus

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Pacientes de coronavirus que se recuperaron describen haber experimentado desde un estado de confusión y visiones, hasta alucinaciones y agitación durante la internación en terapia intensiva

Historias recientes de personas que se recuperaron de Covid-19 en Estados Unidos, China, Francia o el Reino Unido describen haber experimentado desde un estado de confusión y visiones, hasta alucinaciones y agitación durante la internación en terapia intensiva. El mismo fenómeno ha sido observado por médicos de los hospitales en Buenos Aires. Mientras la ciencia busca conocer mejor cómo la infección afecta otros órganos más allá de los pulmones, por ejemplo el cerebro, los relatos de quienes estuvieron en respirador con sedación varias semanas atraen la atención de especialistas. Se trata de una complicación habitual de los cuidados críticos: el delirium . «Está fuertemente asociado con el síndrome post terapia intensiva, que se caracteriza por la aparición (después del alta) de trastornos cognitivos, debilidad neuromuscular (polineuromiopatía), depresión y trastorno por estrés postraumático. Son los pacientes que quedan huérfanos de atención porque no hay quien comprenda lo que les sucede», explica Ignacio Previgliano, exjefe de la Unidad de Terapia Intensiva y actual director del Hospital Fernández. Pero con la demanda de cuidados críticos con uso de respirador que genera la pandemia de Covid-19, esos efectos pueden convertirse en un problema de salud pública sin un seguimiento en el tiempo. Para alertar sobre esto a la comunidad médica internacional y las autoridades sanitarias, la Academia Europea de Medicina de la Rehabilitación publicó en la revista Journal of Rehabilitation Medicine «un llamado a la acción» para contrarrestar las secuelas físicas, emocionales y psicológicas que pueden permanecer hasta al año del alta en un 35% de los pacientes que superaron la internación en una Unidad de Terapia Intensiva. En un video difundido con el artículo, Henk Stam, presidente de la academia, lo define como «una consecuencia de Covid-19 que, hasta ahora, no atrajo demasiada atención» . Hace cinco años, cuando otro coronavirus encendía las alertas mundiales -MERS-CoV causante del síndrome respiratorio de Oriente Medio-, Previgliano entrenó en China a los equipos de las unidades de terapia intensiva (UTI) de los hospitales universitarios de Huizhou, Urumqi y Lanzhou en la detección de este síndrome confesional agudo, que aparece en entre el 30 y 80% de los pacientes, independientemente de la causa por la que necesitan asistencia respiratoria. «Es una complicación psiquiátrica multicausal con pasos diagnósticos claros», agrega. «Covid-19 es una enfermedad más que requiere ventilación mecánica en terapia intensiva.» Dos herramientas clínicas facilitan el diagnóstico de este síndrome confusional durante la internación: una es la Escala de Sedación y Analgesia de Richmond (RASS, por su nombre en inglés) y la otra es un test neurológico para evaluar la confusión en cuidados críticos conocido como CAM ICU, por su sigla en inglés. Es breve y consta de una serie de preguntas simples, como ¿un kilo pesa más que dos? o ¿hay peces en el mar? «Se vio que los pacientes con delirium tienen, al alta de la terapia, daño neurocognitivo», comenta Previgliano, que investigó ese efecto no deseado del uso del respirador con un análisis de los resultados de anatomía patológica de los cerebros de pacientes que no habían fallecido por causas neurológicas. Condición habitual Juan Ignacio Ingelmo es jefe de la División Interconsulta y Urgencias en Salud Mental del Departamento de Psiquiatría y Salud Mental del Hospital de Clínicas. En estos meses, también le toca asistir a pacientes con Covid-19. Coincide en que el delirium o síndrome confusional agudo es una condición habitual no sólo en la unidad de terapia intensiva, sino en otros ámbitos hospitalarios, como la unidad coronaria y otras salas de internación . «La internación en cuidados intensivos, que es un ambiente cerrado, en sí mismo es una condición. Y, en términos generales, no suele dejar secuelas, salvo en algunas condiciones, como cuando es provocado por una condición de hipoxia cerebral», indica el especialista del hospital universitario. Ingelmo comenta que en los pacientes con la enfermedad por el nuevo coronavirus puede tener que ver también con el efecto directo del virus en la función pulmonar. «Con Covid-19 se ven síndromes confusionales, pero hasta aquí no hay evidencia de secuelas en el largo plazo«, dice sobre su experiencia cotidiana. Y agrega: «Es probable que Covid-19 tenga una acción directa sobre el sistema nervioso central , como lo sugieren los síntomas de disgeusia (pérdida del gusto) y anosmia (pérdida del olfato), entre otros. Pero esto aún no nos permite afirmar que el síndrome confusional agudo esté directamente asociado . Hay síntomas neurológicos que estamos viendo en los pacientes y es altamente probable que tengan relación con Covid-19». Si bien desde el servicio que dirige Ingelmo no detectaron un aumento de consultas de terapia intensiva u otros servicios por síntomas neuropsiquiátricos en pacientes con Covid-19, señala que «hay evidencia creciente en publicaciones internacionales de que esto podría ser de esta manera». Un estudio publicado hace cinco días en la revista Lancet Psychiatry describe complicaciones neurológicas y psiquiátricas en un primer seguimiento en Reino Unido de 153 pacientes con Covid-19 a través de una red online de la Asociación de Neurólogos Británicos, la Asociación Británica de Especialistas en ACV y el Colegio Real de Psiquiatras. El 18% de los casos tenía menos de 60 años. En los países del hemisferio norte que superaron lo que sería la primera ola epidémica de este nuevo coronavirus, distintos grupos de Estados Unidos y Europa que elaboraron guías para el manejo del delirium coinciden en que esta pandemia también crea «la tormenta perfecta» para la aparición de esta complicación. Eso incluye un uso más prolongado del respirador y los fármacos para la sedación y la analgesia, además de la alteración del sueño y la inmovilidad por varias semanas sin posibilidad de recibir la visita de sus seres queridos por las restricciones para prevenir contagios. Además, la falta de oxígeno y la inflamación en los casos más graves también puede afectar el cerebro y colaborar con la aparición de complicaciones cognitivas.