El presidente Alberto Fernández anunció la creación de la Administradora Federal Hidrovía Sociedad del Estado y de un Consejo Federal consultivo, que serán los que supervisarán, a partir del año próximo, el funcionamiento y las políticas de transporte a través de la vía navegable conformada por los ríos Paraná, Paraguay y Uruguay.
Esa Hidrovía es el cauce de salida de aproximadamente el 80% de las exportaciones de ultramar. A partir de la constitución de la AFHSE, y una vez que venza el contrato con el actual concesionario,que conforman la empresa argentina Emepa y la belga Jan de Nul, se licitarán las obras de mantenimiento pero la administración (y por lo tanto el cobro del peaje a las naves que transiten por esas vías) quedará en manos de la sociedad del Estado.
Este punto es objetado principalmente por las firmas cerealeras que cargan en la zona de Rosario, por entender que «sumará burocracia», no bajará los costos ni mejorará las prestaciones, que actualmente consideran caras y malas.
Al hacer el anuncio, Alberto Fernández subrayó la importancia geoestratégica de la hidrovía, que involucra a siete provincias costeras: Buenos Aires, Chaco, Corrientes, Entre Ríos, Formosa, Misiones y Santa Fe. Todas serán coadministradoras, con una participación conjunta del 49%. El otro 51% de la AFH quedará en manos del Estado nacional. Anticipó, a su vez, que el Consejo Federal (en el que participará el sector privado) tendrá sede permanente en Rosario, un proceso de descentralización que continuará en los próximos días, anticipó, mudando la sede de una de las subsecretarías de Energía a la provincia de Neuquén.
«La Hidrovía es un canal de desarrollo para muchas provincias y para muchos productores del norte de la Patria, ese norte que sistemáticamente fue olvidado», dijo el presidente, y pidió «que por este río vayan al mundo a llenarlo de productos argentinos». La presentación se hizo en Puerto General San Martín, Santa Fe, sobre la costa del río Paraná. Allí insistió Alberto Fernández sobre la necesidad de construir un país más federal y consideró que el impulso a estas vías de navegación es una oportunidad para alentar un desarrollo geográfico más equitativo.
Omar Perotti, el gobernador anfitrión, destacó las características físicas de la Hidrovía para facilitar el comercio. Señaló que pese a la grave bajante del Paraná de este año, el trabajo de dragado permanente permitió mantener «un calado efectivo» de 32 a 34 pies. «Esperamos seguir ofreciendo menos costos y garantizar un calado permanente de 10 pies de Santa Fe hacia el norte, para que las barcazas puedan traer los productos de las provincias litoraleñas y también del interior, por camión hasta nuestros puertos». «Confiamos en poder asistir al renacimiento de un federalismo efectivo», subrayó.
Las exportadoras de cereales y aceites, aglutinadas en CIARA, se manifestaron en contra, pero aclararon que «no contra el gobierno sino contra un mal proyecto». Sostienen que una nueva concesión debiera hacer sólo las obras de profundización del calado para facilitar la navegación y bajar la tarifa. «Hoy es la peor hidrovía del mundo en materia de calado y la más cara», señaló una fuente cercana al titular de CIARA, Gustavo Idígoras. «Debería asegurarse su buen funcionamiento mediante un pequeño pero eficiente organismo de control, pero crear una empresa estatal atenta contra todos los objetivos a la vez», agregó ese mismo vocero.
El gobierno también anunció que «se estudiará la posibilidad de realizar el dragado del canal Magdalena para garantizar una salida directa al océano Atlántico», más al sur de la traza actual y sin pasar por el puerto de Montevideo. Este anuncio retoma la propuesta formulada por el ex subsecretario de Puertos y Vías Navegables del gobierno de Cristina Kirchner, Horacio Tettamanti, que había quedado en estudio al momento del cambio de gobierno. Pero su sucesor durante el macrismo, Jorge Metz, dio de baja el proyecto.
En un intercambio entre ambos en una sesión de zoom organizada por una entidad profesional un par de semanas atrás, Tettamanti volvió sobre el tema, señalando que este canal de aguas profundas vincularía por vía fluvial a los puertos bonaerenses y patagónicos con los puertos del litoral, buscando un modo de integración hoy inexistente. «El diseño actual está hecho a pedido de las multinacionales cerealeras, que también tienen intereses en Montevideo», dijo Tettamanti en el debate aludido. En la misma oportunidad, Metz le retrucó que implicaría una inversión costosisima y obligaría a extender innecesariamente el recorrido, porque «el 70% de los barcos van y vienen de Santos», el puerto más grande de Sudamérica, en el estado de Sao Paulo.
Desde AgendAR, sólo necesitamos agregar que los términos del debate sobre la Hidrovía han quedado bien definidos.
«La Unión Europea se ha pasado los primeros 20 años del siglo XXI ocupada en sus propias conquistas, como la incorporación al club de gran parte del antiguo bloque soviético y el lanzamiento y consolidación del euro. O enfangada en sus propias debacles, como la crisis de Grecia o la salida del Reino Unido. El orden mundial heredado del siglo XX facilitaba ese ensimismamiento, con EE UU ejerciendo de gendarme global y China, último fichaje del capitalismo, como fábrica barata y siempre en marcha.
Pero las grandes placas tectónicas de la política mundial se han movido. Y han despertado a Europa de su letargo geoestratégico. Estados Unidos ha pasado de aliado incondicional a guardaespaldas que quiere cobrarse sus servicios con constantes amenazas de retirar su protección o de imponer aranceles a las exportaciones europeas. Y China ha dejado de ser un país emergente al que deslocalizar la producción industrial y se ha convertido en un “rival sistémico”, según la definición más reciente de la Comisión Europea.
“Podemos y debemos decidir por nosotros mismos qué quiere ser Europa en este orden mundial que está cambiando rápidamente”, afirmó el pasado mes de julio la canciller alemana, Angela Merkel, al asumir la presidencia semestral de la UE. “Ahora más que nunca es esencial plantearse si queremos tomarnos en serio Europa y si queremos que Europa preserve su libertad y su identidad en la era de la globalización”, añadía Merkel en su intervención ante el Parlamento Europeo.
Los fuertes vientos de inestabilidad han forzado a Bruselas a levantar la mirada y atisbar el exterior. Y el panorama no es halagüeño. La pandemia de la covid-19 y el confinamiento adoptado para frenarla han revelado hasta qué punto el Viejo Continente depende de las plataformas digitales estadounidenses no solo para mantener en marcha sus economías, sino incluso para amenizar el ocio de sus hogares. Y en el terreno industrial, los europeos han descubierto que no se fabrica en su territorio ni un gramo de paracetamol (importado de China o India) y que hasta una humilde mascarilla puede convertirse en un bien muy preciado cuando toda su producción ha sido deslocalizada.
Ya antes de la pandemia, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, que asumió sus funciones el pasado 1 de diciembre, había etiquetado su mandato como el de una “Comisión geoestratégica”. Su Alto Representante para Política Exterior, Josep Borrell, también en el cargo desde el 1 de diciembre, defiende que “la UE tiene que aprender a usar el lenguaje del poder”.
Pero una cosa son las palabras y otra, los instrumentos necesarios para demostrar ese poder. Bruselas aspiraba a contar en los próximos presupuestos de la UE (para 2021-2027) con unos 30.000 millones de euros para potenciar la política común de defensa y de acción exterior. Pero la partida se ha reducido a menos de la mitad, para satisfacer a los socios que se resistían a un presupuesto expansivo y a crear un fondo de recuperación contra la crisis de la pandemia.
La UE, por tanto, seguirá con recursos “geoestratégicos” limitados, a pesar de que el entorno se le complica por momentos. La guerra civil en Libia o la tensión con Turquía; la amenaza constante de una crisis migratoria como la que quebró la zona Schengen en 2015, o las turbulencias en el frente oriental, con Bielorrusia como nuevo exponente, hacen imposible que Europa vuelva a caer en el letargo. Otra cosa es que disponga de fuerzas para tenerse en pie.»
Perú aprobó la comercialización de Vedevax Block, la primera vacuna recombinante para la diarrea viral bovina.
Vedevax Block, la primera vacuna a subunidad direccionada del mundo para la Diarrea Viral Bovina, se venderá en Perú tras superar todos los requisitos para su registro y aprobación. Desarrollada íntegramente en la Argentina, se trata de un producto que logra combinar potencia y seguridad contra una enfermedad que causa importantes de pérdidas económicas en la industria ganadera a escala mundial, donde una de las estrategias utilizadas para el control del virus es la vacunación.
.
“Permite obtener los títulos de anticuerpos que se obtienen con las vacunas atenuadas, pero sin los riesgos que conlleva una vacuna viva”, indicó Andrés Wigdorovitz, director científico de Bioinnovo SA, una empresa conformada por el INTA y la firma Vetanco SA.
.
La aprobación en Perú “resulta de gran interés porque están presentes las vacunas vivas atenuadas, producidas por marcas internacionales, más prestigiosas y percibidas como más proyectivas”, señaló Jorge Winokur, presidente de Bioinnovo SA y de Vetanco SA., quien aseguró: “Este escenario permitirá demostrar su calidad y posicionarse como la tecnología de elección en planes de erradicación de la enfermedad”.
.
Perú es uno de los primeros, “pero esperamos, en breve, una seguidilla de registros en países de América, Asia y África. Estamos trabajando para ello”, destacó Winokur.
.
Según datos del Plan Ganadero 2017- 2021 del Ministerio de Agricultura y Riego del Perú, el país andino cuenta con algo más de 5 millones 100 mil cabezas de ganado. La certificación del producto en el país andino se alcanzó tras cumplir con las normas para el registro, control, comercialización y uso de Productos Veterinarios, otorgado por la Dirección de Insumos Agropecuarios e Inocuidad Agroalimentaria del Servicio Nacional de Sanidad Agraria (SENASA Perú), con la conformidad de la Subdirección de Insumos Pecuarios.
.
“Se trata de una noticia muy alentadora para los desarrollos con patente del INTA”
Juan Llorens, coordinador de
Vinculación Tecnológica del INTA
.
A diferencia de lo que sucede en Perú, en la Argentina solo se permite el uso de vacunas virales inactivadas, aunque la inmunogenicidad y eficacia de las vacunas a virus inactivado son controvertidas.
.
Por su parte, las vacunas atenuadas o a virus vivos modificados están prohibidas en la Argentina por cuestiones relacionadas a su seguridad. “Esto motivó el desarrollo de Vedevax Block, que cuenta con la capacidad de combinar la potencia de las vacunas vivas con la seguridad de las vacunas inactivadas”, reconoció Wigdorovitz.
.
Este desarrollo que “comenzó en el Grupo de Vacunas de Nueva Generación del Instituto de Virología de INTA Castelar junto con la empresa Algenex, que permitió dos publicaciones científicas y una tesis doctoral, lo tomó Incuinta para llevarlo hasta la generación del primer prototipo y su prueba de concepto en bovinos”, explico Wigdorovitz.
.
“Una vez transferido a Bioinnovo SA y con apoyo de Vetanco SA, se trabajó en el escalado y desarrollo del proceso de downstream que asegurara la purificación del antígeno direccionado, así como en la producción, registro y comercialización”, explicó Llorens.
.
Sinergia público-privada
En opinión de Wigdorovitz, los logros de Vedevax Block y Bionnovo SA representan “un leading case –caso testigo- que nos enseñan el camino para avanzar”.
.
Demuestra lo que se alcanza cuando se desarrolla “un buen producto y se lo trabaja desde una empresa de base tecnológica. Este es un aporte estratégico, dado que hubiese sido complejo solo desde el sector público, en cuanto a los contactos y desarrollos que demandan un registro de estas características”, explicó.
.
Por su parte, Winokur recalcó que “fue una muestra de modelo de innovación colaborativa sobre el que se apoya toda la historia de Vetanco SA y hoy de Bioinnovo SA”.
.
.
Además, alentó los acuerdos para “un trabajo de economías abiertas, donde la empresa es un actor más en un agregado de instituciones públicas y privadas, científicas, comerciales y tecnológicas, para detectar, recibir y transformar exitosamente conceptos en productos”.
.
Segura y eficaz
Al ser recombinante, Vedevax Block no está presente el virión de la Diarrea Viral Bovina, sino solo una porción del mismo, la glicoproteína E2 a la que se le fusiona una porción de un anticuerpo que le permite ser direccionada al sistema inmune haciéndola mucho más eficiente.
.
La proteína E2 es la inmunodominante del virus y la que contiene los principales sitios antigénicos que interaccionan con el sistema inmune para la producción de anticuerpos neutralizantes. En tal sentido, los anticuerpos dirigidos contra la proteína E2 impiden que el virus se acople a receptores celulares, con lo que se logra neutralizar la multiplicación viral.
.
Cabe destacar que en la producción de Vedevax no se manipula el virus, por lo que no hay riesgo de escape, falla de inactivación ni problemas asociados a la seguridad de la vacuna.
.
Este tema es muy importante y complejo, y necesita un análisis más profundo que el que acercamos aquí. Por ejemplo, como todos los países del mundo -salvo tal vez las regiones de Sudáfrica donde todavía habitan los san- han sido poblados por inmigrantes en los últimos 5 mil años, hace falta saber la antigüedad de las distintas oleadas, cuál era la proporción con las anteriores,… Y sobre todo, si la sociedad del país que los recibe integra o no a los que llegan.
Pero por ahora, el mapa de abajo da para pensar. Es todo lo que pedimos de una nota tan breve en AgendAR.
En algunos países como Emiratos, Catar u Omán las comunidades de inmigrantes suponen la mayoría de la población total. Esta es la proporción de inmigrantes en cada país del mundo: pic.twitter.com/oPCEHZOi1f
Fernando Polack es el médico argentino, director de Fundación Infant, que el laboratorio estadounidense Pfizer designó para probar en la Argentina la vacuna contra el coronavirus que fabrica junto a la compañía alemana BioNTech. El testeo de la vacuna en voluntarios se realiza desde principios de este mes en las instalaciones del Hospital Militar Central donde hasta hace unos días se lo veía a Polack ir y volver por los pasillos con la nariz y la boca tapadas con su barbijo.
Pero Polack dejó de ir al Hospital para cumplir con el aislamiento obligatorio debido a que fue diagnosticado de coronavirus. En realidad fue su segundo diagnóstico positivo porque ya había estado infectado hace unos meses.
Polack recordó: “En la segunda quincena de abril me fui a dormir con una leve molestia en la garganta que se transformó en la mañana en febrícula, un poco de tos y decaimiento. Cuando casi no circulaba el SARS CoV2 en Buenos Aires y recién se iniciaba la cuarentena, terminé pasando 14 días en casa con un cuadro leve de coronavirus que desapareció como vino”.
El médico, que también está realizando un estudio sobre la utilización de plasma de convalecientes para mitigar los efectos del coronavirus, explicó cómo fue su segunda infección: “Hace un par de semanas un contacto estrecho empezó con síntomas y luego fue diagnosticado con COVID-19. Mi primer hisopado entonces fuenegativo. He tenido varios hisopados negativos después de mi primer episodio, pero un día más tarde me sentí un poco cansado y luego perdí el olfato. Esta vez el testde PCR confirmó que me había reinfectado levemente como es enteramente esperable en todos los seres humanos que contraen enfermedades respiratorias virales. Por suerte el segundo episodio se ha terminado”.
Agregó: “En general, las temporadas virales duran dos o tres meses y para cuando nuestras defensas en la nariz se acabaron los virus han emigrado al hemisferio norte. Entonces tenemos un episodio cada año o cada par de años. Pero como el coronavirus se ha quedado por un buen tiempo en Buenos Aires, se producen los recontagios. Y también me tocó a mí”.
Esta semana Polack había afirmado –basado en su larga trayectoria como experto en enfermedades respiratorias– que era lógico que los pacientes concoronavirus se reinfectaran. Ahora amplió la explicación: “Todas las infecciones virales respiratorias funcionan igual. Los anticuerpos protegen muy bien y por buen tiempo el pulmón, y mal y por corto tiempo la nariz. Esto explica que nos resfriemos una y otra vez en los inviernos y permite que cambiemos esa molestia por defensas que en cada nuevo episodio son refinadas por el cuerpo para ser mejores. Las reinfecciones son la regla en estas enfermedades respiratorias y no tienen nada de especial. Son normalmente leves y mantienen la memoria inmunológica para que el cuerpo pueda decir ’yo a este virus lo conozco’ la próxima vez que aparece”.
Polack ya había dicho lo mismo hace pocos días, ante el caso de la reinfección confirmada en Hong Kong:
«Todas las enfermedades virales respiratorias se reinfectan. No existe ninguna en la Tierra que no lo haga. Para la inmunidad contra virus respiratorios siempre es más fácil proteger los pulmones que la nariz y la faringe, por lo tanto nos pasamos la vida con resfríos, catarros, tos, dolores de cabeza, mucosidad y no con neumonías».
«Este es un virus que aparece por primera vez cuando muchos de nosotros somos mayores, o sea que debuta comportándose en nuestro cuerpo como se comportan normalmente los virus en los más chiquitos, cuando causan infección. El coronavirus tiene la particularidad en causar enfermedades severas en los pacientes más grandes, pero parte de esa enfermedad severa está basada en que nunca había generado malestar en esos sujetos«.
«De todas maneras, aunque el organismo genere defensas, pretender que esas defensas esterilicen el cuerpo para toda la vida sin pensar jamás en volver a contraer coronavirus están fuera de la realidad y de la naturaleza. Eso no ocurre. Lo que sí sucede es que durante un tiempo los virus dejan de infectar porque el cuerpo está en alerta y después, para mantenerse alerta, libera las defensas de la nariz, mantiene las defensas en el pulmón y utiliza la nariz como un sensor que le recuerda a aquellos enemigos que están circulando y contra los cuales tiene que prestar atención. Al fin y al cabo, un resfrío no es mucho problema para nadie, entonces lo que el cuerpo negocia es inmunidad con resfrío y protección contra neumonías y cosas más severas. Eso no quiere decir que no pueda haber algunos elementos severos asociados a infecciones secundarias, pero son la excepción».
United Launch Alliance – «Un nuevo pronóstico del tiempo emitido ayer jueves para el lanzamiento del Falcon 9 con SAOCOM 1B abordo mostró un 40% de posibilidades de que haya condiciones favorables para un intento de lanzamiento el domingo.
El cohete Falcon 9 está esperando ser lanzado desde la plataforma 40 con el satélite de imágenes de radar SAOCOM 1B de Argentina, un gemelo de la plataforma de vigilancia de imágenes de la Tierra para todo clima (el SAOCOM 1A) lanzada en 2018 en una misión Falcon 9 desde la base de la Fuerza Aérea Vandenberg en California.
La misión SAOCOM 1B será el primer lanzamiento de un cohete desde Cabo Cañaveral desde 1969 en volar en rumbo sur para desplegar su carga útil en una órbita de alta inclinación. El satélite orbitará cerca de los polos de la Tierra en cada viaje alrededor del planeta. Esta trayectoria inusual requerirá que el cohete Falcon 9 vuele primero al sur-sureste desde Cabo Cañaveral sobre el Océano Atlántico, y luego doble su curso hacia el oeste en un giro a la derecha para bordear la costa del sur de Florida.
Conocida como maniobra de «pata de perro», el giro a la derecha asegurará que el punto de impacto del cohete nunca cruce Florida en caso de una falla en vuelo que provoque que el vehículo se estrelle contra la Tierra. El lanzador luego se dirigirá sobre el Estrecho de Florida y Cuba antes de poner en órbita el satélite de radar SAOCOM 1B».
La Unión Industrial Bahía Blanca (UIBB) pidió una reunión con el gobernador Axel Kicillof para manifestar su preocupación por las demoras en la construcción de un gran gasoducto que deberá transportar la producción de Vaca Muerta hasta su región.
La entidad empresaria también alertó sobre el proyecto que propone reemplazar el plan original por un gasoducto que conecte directamente con Brasil. (Este es un proyecto que fue planteado en los últimos días de la gestión Lanziani).
Dice la carta enviada por la UIBB a Kicillof: «Esperamos poder intercambiar ideas sobre los temas primordiales que nos preocupan, como es el caso de la construcción de un gran gasoducto que permitiría llevar la producción de Vaca Muerta primero hasta Salliqueló, en cercanías a la ciudad de Bahía Blanca, y luego a San Nicolás, en las inmediaciones del cordón industrial de Santa Fe, que en su primera etapa permitirá el transporte de 15 millones de m3/día.»
El texto agrega: «Nos preocupan las reiteradas postergaciones en el proceso licitatorio, hechos que nos llevan a un campo de incertidumbre y preocupación por su concreción».
La UIBB señala que «a todo lo expuesto, el 20 de julio del corriente se dio a conocer que la Secretaría de Energía elaboró un plan en el que propone reemplazar al gasoducto por otro directo hacia Brasil».
«La idea de un gasoducto a Brasil genera el riesgo de alta dependencia hacia un único comprador».
La carta resalta la importancia del puerto bahiense. «El puerto de nuestra ciudad es la principal estación marítima de aguas profundas del país y por su localización estratégica posibilita un fluido intercambio comercial con el resto del mundo. Dentro de la zona portuaria se localizan empresas especializadas de gases, combustibles y subproductos químicos».
Asimismo, se resalta el impacto positivo que tendrá esa obra en los proyectos de expansión de grandes industrias como Dow y Profertil.
Se trata del COVIDAR IgM, que aparece junto o más temprano que el IgG y podría revelar si una persona está o estuvo infectada.
Científicos de la Fundación Instituto Leloir (FIL) y del CONICET crearon un nuevo test serológico para COVID-19 que, a diferencia del “COVIDAR IgG”, detecta otro tipo de anticuerpo que el organismo produce en general de manera más precoz frente a la infección por el nuevo coronavirus, SARS-CoV-2. También fue aprobado por ANMAT.
“Esta nueva herramienta, COVIDAR IgM, detecta la inmunoglobulina IgM, que es el primer anticuerpo que genera el sistema inmune para combatir una infección. A diferencia de IgG, tiene un período de duración más corto, es decir, está presente menos tiempo en la sangre del paciente. Para el caso particular del nuevo coronavirus puede permanecer detectable hasta dos meses y luego comenzar a declinar. Mientras que IgG tiene una duración mayor”, afirmó una de las líderes del proyecto, Andrea Gamarnik, jefa del Laboratorio de Virología Molecular de la FIL e investigadora del CONICET.
La IgM se produce primero que la IgG y aparece en el 40% de las personas infectadas en los primeros 7 días de comenzados los síntomas. “Si los resultados para este anticuerpo son positivos significa que la persona está o estuvo infectada”, explicó Gamarnik.
“La IgG, en el caso particular de la infección con el nuevo coronavirus, puede aparecer unos días después pero, sorprendentemente, hemos notado que en muchos casos aparece en forma simultánea a la IgM”, agregó Diego Ojeda, becario postdoctoral de la Agencia Nacional de Promoción de la Investigación, el Desarrollo Tecnológico y la Innovación (Agencia I+D+i) e integrante del laboratorio de Gamarnik.
Si bien aún no se sabe con precisión cuánto dura la IgG circulante, si se considera información obtenida con otros coronavirus como el SARS-CoV-1 es posible que la inmunidad dure al menos 1 año. “Este es un tema de intenso estudio y todavía no hay pacientes que hayan pasado ese periodo de tiempo desde el inicio de la pandemia. Por este motivo es de gran importancia realizar investigaciones que permitan el seguimiento de los pacientes midiendo el nivel de anticuerpos a medida que nos alejamos del momento de la infección”, señaló María Mora González López Ledesma, investigadora asistente del CONICET e integrante del grupo de Gamarnik.
Los investigadores de la FIL están realizando una colaboración con profesionales del Hospital de Clínicas “José de San Martín”, liderados por Beatriz Perazzi, quienes están haciendo un seguimiento de pacientes midiendo los niveles de IgG e IgM a medida que pasa el tiempo. “Estos estudios son de gran importancia porque nos permitirán determinar con mayor precisión la duración de cada uno de estos dos anticuerpos”, subraya Gamarnik.
El nuevo test de IgM es útil como complemento del test IgG.
Puede sumarse a las pruebas que buscan evaluar la circulación del virus en la comunidad, y también podría complementar estrategias para la identificación y aislamiento de casos y contactos.
Mediante el uso de SEROKIT, un equipo validado para la recolección y conservación de anticuerpos en muestras de una gota de sangre, se están realizando estudios de seroprevalencia de COVID-19 en la Ciudad de Buenos Aires y estudios para el cuidado de personal de la salud en la Provincia de Buenos Aires. Esas muestras se analizan por medio del método de ELISA en el laboratorio con los test COVIDAR IgG e IgM.
Por mes se están produciendo aproximadamente 200.000 test serológicos: 160.000 IgG y 40.000 IgM. Están disponibles para las autoridades de salud nacionales, provinciales y de la Ciudad de Buenos Aires y se distribuyen a más de 70 hospitales y clínicas del país.
Ambos kits se han distribuido en la Ciudad de Buenos Aires, en la Provincia de Buenos Aires, Chaco, Formosa, Córdoba, Corrientes, Santa Fe, Neuquén, Santa Cruz, Rio Negro, Chubut, Tucumán, Entre Ríos, San Luis y Tierra del Fuego.
Del desarrollo de los test serológicos argentinos para COVID-19 también participaron Marcelo Yanovsky y Julio Caramelo, jefes de laboratorio de la FIL e investigadores del CONICET; Diego Álvarez de la Universidad Nacional de San Martín y del CONICET; otros doctorandos y jóvenes doctores que integran el grupo de Gamarnik: Horacio Martín Pallarés, Guadalupe Costa Navarro y Lautaro Sánchez; y Jorge Carradori, del Laboratorio Lemos.
El proyecto se realiza en el marco de la “Unidad Coronavirus COVID-19” impulsada por el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación (MINCyT) y recibió el apoyo del Fondo para la Convergencia del Mercosur (FOCEM), la Fundación Williams y la Asociación Civil Siempre Ayuda Nunca Dañes (SAND).
Hace varios meses que en AgendAR dejamos de publicar diariamente los informes del Ministerio de Salud. Están en todos los medios -la mayoría accede en la TV- y no nos interesa fomentar una obsesión con estas cifras. Pero se están tomando decisiones y nos parece necesario aportar, aunque sea en un grado mínimo, a la toma de conciencia. Nuestra posición fue publicada la final de esta nota de ayer.
El reporte del Ministerio de Salud confirmó 211 nuevas muertes de pacientes con coronavirus en las últimas 24 horas, lo que eleva la cifra de víctimas mortales en el país a 8.050. Otra vez se pasó la barrera de los 10 mil contagios en un día: fueron 10.104 nuevos casos. A la fecha, el total de altas (pacientes recuperados) es de 274.458 personas.
Con estos números, suman 380.292 positivos detectados en el país. Hay 2.075 personas internadas en Unidades de Terapia Intensiva: las camas de UTI están ocupadas en un 59,2% en todo el país y en un 66,6% en el Área Metropolitana de Buenos Aires. De todos modos, hay preocupación en el gobierno por el resto del país, porque es ahí donde están apareciendo rebrotes.
?De los 380.292 casos registrados, 1.187 (0,3%) son importados, 90.269 (23,7%) son contactos estrechos de casos confirmados, 232.379 (61,1%) son casos de circulación comunitaria y el resto se encuentra en investigación epidemiológica.
?Desde el último reporte emitido, se notificaron 106 nuevas muertes. 61 hombres, 34 residentes en la provincia de Buenos Aires; 16 residentes en la Ciudad de Buenos Aires (CABA); 1 residente en la provincia de La Rioja; 2 residentes en la provincia de Río Negro; 3 residentes en la provincia de Jujuy; 1 residente en la provincia de Neuquén; 3 residentes en la provincia de Santa Fe; 1 residente de la provincia de Tucumán; y 45 mujeres; 23 residentes en la provincia de Buenos Aires; 10 residentes en la Ciudad de Buenos Aires (CABA); 1 residente en la provincia de Entre Ríos; 2 residentes en la provincia de Neuquén; 2 residentes en la provincia de La Rioja; 2 residentes en la provincia de Mendoza; 4 residentes en la provincia de Río Negro; y 1 residentes en la provincia de Santa Fe. Al momento la cantidad de personas fallecidas es 8.050.
?Detalle por provincia (Nº de casos nuevos | Nº de acumulados)*
:Buenos Aires 6.402 | 236.734
Ciudad de Buenos Aires 1.220 | 90.357
Catamarca 1 | 64
Chaco 63 | 5.104
Chubut 49 | 699
Córdoba 363 | 7.130
Corrientes 6 | 278
Entre Ríos 160 | 2.781
Formosa 0 | 82
Jujuy 200 | 7.274
La Pampa -1 | 194La Rioja 58 | 1.272
Mendoza 252 | 5.601
Misiones -1 | 58
Neuquén 122 | 2.669
Río Negro 268 | 5.441
Salta 179 | 2.464
San Juan 36 | 182
San Luis 7 | 51
Santa Cruz 51 | 1.530
Santa Fe 471 | 6.234
Santiago del Estero 53 | 745
Tierra del Fuego** 25 | 1.879
Tucumán 120 | 1.469
(Aclaración: aquellas provincias con dígitos en negativo han reclasificado sus casos a otras jurisdicciones según lugar de residencia)
*Aquellos casos confirmados que no están notificados por residencia, fueron contabilizados por provincia de carga.
**Se incluyen 13 casos existentes en las Islas Malvinas según información de prensa (debido a la ocupación ilegal del Reino Unido, Gran Bretaña e Irlanda del Norte no es posible contar con información propia sobre el impacto del COVID -19 en esa parte del territorio argentino).
Los contagios por coronavirus pegaron un salto y superaron por primera vez ayer 26 de agosto los diez mil casos diarios.
Esto aumentó la preocupación en la reunión que mantuvieron anoche en la Casa Rosada los jefes de Gabinete y los ministros de Salud de los gobiernos nacional, bonaerense y porteño.
El nuevo pico quebró la idea de un «amesetamiento alto», que era lo que venían planteando los funcionarios para justificar las nuevas aperturas. Los ministros hicieron un repaso de los números y quedaron en seguir este jueves atentamente la evolución de los contagios y la ocupación de camas para decidir el viernes cómo seguir. Coincidieron en que el cronograma de flexibilizaciones debía ser repensado.
El parte sanitario que se conoció ayer a la tarde rompió las proyecciones de los últimos días que marcaban una baja en el crecimiento de los casos en el AMBA, al tiempo que comenzaban a expandirse en las zonas donde hasta ahora no se habían registrado contagios.
Fueron 10.550 casos en todo el país, 6.628 correspondientes a la provincia de Buenos Aires y 1.568 en la Capital Federal. Santa Fe (381 casos), Córdoba (355), Mendoza (276), Jujuy (236) y Río Negro (235) también mostraron números altos.
El encuentro ya pautado en Gobierno entre Santiago Cafiero, Ginés González García, Carlos Bianco, Daniel Gollán, Felipe Miguel y Fernán Quirós, tomó de repente un nuevo giro y obligó a analizar muy en detalle el nuevo cuadro.
No tomaron ninguna decisión y quedaron en esperar un día más para saber si la cifra era la muestra de un ascenso en la curva o se trató sólo de la mala noticia de un día. Los funcionarios explican que como los laboratorios trabajan a tope para procesar la gran cantidad de test que les envían, muchas veces ocurre que se generan problemas en la fluidez de las cargas y por eso se dan saltos en los números de un día para el otro. Por eso convinieron esperar a hoy para tener una idea más acabada de la situación real. El otro dato al que nunca le quitan el ojo es a la ocupación de camas que se mantiene en un aceptable 66,7% para el AMBA y un 58,1% para todo el país.
Si se confirman, los números de ayer vienen a desbaratar los argumentos de los últimos días. En especial, la postura flexibilizadora de la gestión porteña que repiten que desde hace varias semanas registran un número similar de casos por lo que el índice de duplicación está por debajo de 1. Ayer hubo casi el doble de lo habitual. Se registró récord también en Provincia, en el interior bonaerense y en el resto del país. Como suele decir el propio presidente Alberto Fernández, a mayor movilidad se produce un mayor número de contagios y esto es lo que se constató ayer. De esta forma el pico se sigue corriendo para adelante.
El récord se registra en un contexto en el que el jefe de gobierno Horacio Rodríguez Larreta vuelve a mostrarse como adalid de las aperturas. El ministro de Educación nacional, Nicolás Trotta, adelantó su veto a la propuesta de que miles de alumnos porteños que no tienen acceso a la conectividad vuelvan a las aulas de manera presencial. En un chat con vecinos, Rodríguez Larreta también adelantó su idea de habilitar a partir del lunes que restaurantes y bares funcionen con mesas al aire libre. La propuesta incluiría el servicio de atención de mozos, una determinada disposición de las mesas para garantizar el distanciamiento físico y algún tipo de «demarcación del espacio público» para evitar las aglomeraciones como la que ocurrió días atrás en dos cervecerías de Recoleta.
Como es habitual en estas instancias, será una jornada de actividades dedicadas a analizar la pandemia. El gobernador Axel Kicillof se reunirá con su equipo de asesores y con los intendentes del GBA de manera virtual. Ayer tuvo un encuentro con los jefes comunales de los municipios de otras zonas bonaerenses que por estos días están comenzando a padecer los problemas derivados de los contagios. «Estamos en un momento bisagra de la pandemia, en el que el Gran Buenos Aires está atravesando una fase de relativa estabilidad y, por el contrario, en el interior de la Provincia se empieza a vislumbrar una fase de crecimiento moderado de los casos de Covid», analizó Kicillof en videoconferencia.
En ese sentido, el viceministro de Salud, Nicolás Kreplak, consideró «preocupante» el aumento de contagios tanto en el interior de la provincia como en el interior del país. Kreplak advirtió que el dato es «peligroso» porque no es lo mismo el sistema de salud en el área metropolitana –más allá de la cantidad de habitantes– que en el interior del distrito, donde «hay menos capacidad», explicó.
Después de la reunión con los infectólogos en Olivos, Alberto Fernández tiene agendado por la tarde un encuentro virtual con los gobernadores para analizar la situación sanitaria de las provincias. Ayer, sólo Formosa, Catamarca y Misiones no registraron contagios. Y, por ejemplo, San Juan, que había reiniciado las clases en las zonas rurales dado que no tenían casos desde hacía meses, sumó ayer 36 enfermos.
Terminadas todos las reuniones, Fernández, Kicillof y Rodríguez Larreta volverán a encontrarse para definir el anuncio del viernes. En las tres gestiones sostienen que es imposible imaginar una vuelta atrás en la apertura de las actividades dada la complicada situación social y económica. Pero sí analizarán en detalle la posibilidad de más permisos, en especial los que signifiquen un peligro de reunión de personas.
Observación de AgendAR:
Este resumen de Fernando Cibeira es completo y lúcido. Pero comparte el enfoque -que es el de la mayoría de los medios, oficialistas y opositores- que ponen en énfasis en las medidas oficiales.
Así, unos hablan de la «cuarentena más larga del mundo», y los otros responsabilizan a quienes promueven aperturas. O a gestos de irresponsabilidad impulsados por la política.
Pero lo que puede advertir cualquiera que salga a las calles de la Capital y el Gran Buenos Aires en un auto, o cuente con un dron, es que el movimiento de personas y vehículos es apenas menor al que se advertía a comienzos de marzo, antes que empezara la cuarentena. Una «apertura» informal que se va ampliando desde cumplidos los primeros 60 días de la cuarentena.
(La imagen que ilustra esta nota es una que habíamos usado ayer, en el texto de un artículo sobre un modelo matemático de los contagios en nuestro país; es de este fin de semana, de una calle en Caballito, uno de los barrios de la Capital con el R0 más alto).
Cualquier medida que se adopte, en el Área Metropolitana en particular pero no sólo ahí, debe tomar en cuenta el humor social. O los gobernantes, el Poder Ejecutivo y los gobiernos subnacionales, deben preguntarse si están dispuestos y tienen los recursos para imponerlas. Tal vez Frau Merkel pueda asesorarlos.
Con la sorpresa del nuevo coronavirus, el CONICET, el organismo central de la ciencia nacional, encaminó recursos humanos para dar respuestas sanitarias en tiempos récord. Ante las quejas que vuelven por la escasez de fondos para la ciencia, empezamos con este reportaje a la presidenta del organismo, Ana Franchi.
No estaba en los planes. Ni en los planes del Ministerio de Ciencia ni en los planes de ningún municipio, de ninguna provincia. Ni, por supuesto, del gobierno nacional. Todas las gestiones gubernamentales detuvieron gran parte de su planificación y se rindieron a la gran necesidad del momento: paliar la situación impuesta por la COVID-19.
A los tres meses de un arranque intenso, con el entusiasmo del resurgir Ministerio, la pandemia impactó en la actividad científica, como en todas las otras. Y el CONICET, a cargo de la química Ana Franchi, fue arrastrado igualmente desde el entusiasmo por revertir una herencia problemática al nervio por enfrentar una situación desconocida.
Si bien a mediados de marzo los laboratorios y oficinas del CONICET ya estaban casi vacíos de personal, ASPO mediante, no tardaron en activarse varios proyectos de investigación en todo el país que aspiraban a colaborar con la situación sanitaria, en una vuelta de rosca inédita que impuso todo un desafío para la comunidad científica y para las autoridades de la institución, eje de la ciencia y la tecnología nacional.
– ¿Cómo definiría a este CONICET inmerso en la pandemia?
– Además de todas las dificultades que se nos plantean porque no se puede trabajar en los laboratorios ni en ningún otro de los diversos lugares de trabajo, creo que lo distintivo es la respuesta de la comunidad científica a esta pandemia, la cantidad de grupos de investigación que se han puesto a trabajar en posibles herramientas para enfrentarla. Y es una respuesta a un incentivo, a una invitación del Ministerio, de la Agencia y del CONICET, que conformaron la Unidad Coronavirus. Y la respuesta fue inmediata y fructífera porque ya tenemos kits de detección, tenemos posibles terapéuticas, tenemos cientistas sociales viendo cómo enfrentar la crisis. En medio de los problemas que todos y cada uno estamos enfrentando, es una respuesta a la comunidad poder resolver problemas con una gran generosidad.
– En muchos casos, la demanda de soluciones no es acorde a los tiempos que requiere el desarrollo de conocimiento científico o a la puesta a punto de procesos de transferencia. ¿Considera que existe un dilema entre la exigencia y las posibilidades reales de los aportes?
– Hay una demanda de la comunidad, a nivel mundial, de que la ciencia resuelva los problemas, sin tomar en cuenta los tiempos de la ciencia. Vos fijate lo que tarda normalmente en desarrollarse una vacuna. Si se logra una vacuna en poquito más de un año eso sería algo inusual, para atacar un problema que también es inusual. Pero hay una demanda que es insólita porque en los últimos diez, quince años, los científicos y científicas empezamos a lograr que la gente nos empiece a conocer y a tener buena imagen de nuestro trabajo pero esta demanda de “cuándo, cuándo, cuándo”, si bien es interesante porque se advierte la función de los investigadores e investigadoras, a veces puede dar la idea de que estamos fracasando. A veces, además de la ansiedad de la gente, cómo se transmiten las noticias es bravo… Y eso a la gente la desespera.
– ¿Qué respuesta se puede dar frente a la intensidad de la demanda, que muchas veces está asociada a malentendidos y a cuestiones relacionadas con la comunicación?
– Lo concreto es que muchas veces los tiempos, los procesos, no son entendidos. La comunidad científica está abocada a todo tipo de terapéutica, está trabajando aceleradamente y se ha puesto financiamiento. Nosotros creamos esa unidad de fake news que ya encontró más de cien noticias falsas y considero que es un servicio muy útil.
– De las políticas previstas en el inicio de la gestión del CONICET, ¿cuáles pudieron concretarse o comenzaron a articularse?
– Nosotros llegamos el 11 de diciembre y fuimos directo a algunas de las cosas que teníamos en la cabeza que eran indispensables, como el aumento del estipendio de becas, el aumento en la cantidad de ingresos, empezar a incrementar los subsidios. Teníamos un montón de asignaturas pendientes. Tres meses después de haber asumido, no solo empezó el aislamiento y la imposibilidad de trabajar sino que también el Estado comenzó a destinar sus recursos en la población para disminuir el impacto de la situación actual. Esto no significa que no se haya invertido. Solo en becas, se aumentaron los estipendios, más las prórrogas, nos dieron dos mil millones de pesos más de presupuesto. Y, por supuesto, recibimos presupuesto asociado a los proyectos COVID-19, otros casi mil millones. Muchas de las cosas que teníamos en la cabeza no se pudieron cumplir todavía.
– Lo novedoso de esta crisis sanitaria fue que el sistema científico nacional fue convocado a trabajar sobre un tema particular. En general, las políticas públicas históricas en ciencia y tecnología sostienen la dirección opuesta, centrada en los intereses de los investigadores y las investigadoras. ¿Puede que esta situación abra otros caminos de interacción entre el conocimiento y las políticas públicas?
– Poco antes de que comenzara la pandemia se había hecho la convocatoria del proyecto “Argentina contra el hambre”, que hizo el Ministerio, y hubo cerca de mil presentaciones. Es un tema sobre el que, cuando esto afloje, nos vamos a poner a trabajar. Lo que nos enseña esta pandemia es que nos demostramos, como comunidad científica, que lo podíamos hacer, que podemos enfocarnos en un tema que requiere dedicación, esfuerzo y una demanda de llegar rápido a resultados. Por otro lado, le demostramos a la gente que tenía una comunidad científica disponible. Todo esto es algo que veníamos diciendo durante el gobierno anterior, cuando nos desfinanciaron, nos maltrataron. Recalcábamos que acá tiene que haber un sistema fuerte porque nunca sabemos qué puede venir. Para el año que viene, de los 800 ingresos que están previstos, tenemos 400 temas abiertos y 400 en temas más enfocados. Creemos que la investigación en temas abiertos es fundamental. La Argentina tiene un desarrollo muy importante y por eso tenemos una comunidad científica preparada. No es que juntamos investigadores y los pusimos a trabajar en esto. Hubo una formación previa muy importante. Eso hizo posible que un grupo como el de Andrea Gamarnik, que trabajaba en dengue, pudiera correrse y sacar el kit de anticuerpos en solo 45 días. Entonces, por supuesto que hay que mantener los temas abiertos, pero enfocarse en temas concretos que hacen a problemas que pueda tener el país, una provincia, un municipio, para nosotros es muy importante y es la idea del Ministerio.
– También este contexto enterró la falsa oposición “ciencia básica-ciencia aplicada”, y los perniciosos motes “ciencia útil” y “ciencia inútil” de los últimos años.
– Sin dudas. Acá, científicos de los que muchos llaman «básicos» pudieron tranquilamente pasarse a sacar un producto que ayuda a resolver un problema. Esto es perfectamente posible, pasar de un tema abierto a un tema aplicado. Me parece que todo esto ha demostrado también muchas falacias. Queda demostrado que a la ciencia hay que financiarla, que tenemos que tener un sistema fuerte, con buenos recursos humanos. Quedó probado que los problemas se enfocan desde distintos ángulos para poder responderlos. La pandemia hizo acelerar cosas que venían pasando. El teletrabajo venía avanzado. El tema de las nuevas formas de comunicación, también. El deseo de los jóvenes que estaban interesados en trabajar en cosas muy concretas, en un producto, y que, incluso, se iban del sistema para trabajar en la industria. Eso ya estaba. Y creo que ahora se demostró que también existe esa posibilidad dentro del sistema científico. Y que todo esto va a abrir muchas mentes y nuevos caminos.
– El origen de la pandemia, relacionado con el avance de la frontera agropecuaria y la destrucción de los ambientes naturales, vuelve a poner a la agenda ambiental como prioritaria en todas las actividades humanas. ¿Cómo podrá articular esa demanda el CONICET?
– El ministerio se llamaba Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva pero ahora se quitó la palabra “productiva” porque se piensa que estamos hablando de innovación productiva, social y ambiental, no solo productiva. Esos son tres ejes y por supuesto que hay un montón de temas ambientales para discutir con seriedad. Nosotros, desde CONICET, podemos trabajar en esos temas, en temas sociales como empleo, trabajo remoto, un montón de situaciones distintas. Estamos en plena relación con el Ministerio de Ambiente, van a aparecer temas y se van a tratar con seriedad.»
Irán rechazaba hasta ahora responder favorablemente a las peticiones de la OIEA, que consideraba basadas en alegaciones de Israel.
El Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) podrá acceder finalmente a dos sitios iraníes donde presuntamente hay actividad nuclear, dijeron la OIEA y el gobierno iraní mediante un comunicado conjunto ayer miércoles 26.
«Irán le concede voluntariamente a la OIEA acceso a dos sitios que reclamaba», apunta el comunicado. «Se acordaron la fechas para el acceso y para las actividades de verificación».
El director de la OIEA, el argentino Rafael Grossi, concluyó ayer miércoles su primera visita a Irán desde que asumió el cargo en 2019.
El consejo de gobernadores de la OIEA, con sede en Viena, adoptó en junio una resolución propuesta por varios Estados europeos que pedía a Teherán que diera libre acceso a sus inspectores para aclarar si en esos dos sitios se produjeron actividades nucleares no declaradas a principios de los años 2000.
Irán rechazaba hasta ahora responder favorablemente a las peticiones de la OIEA, que consideraba basadas en alegaciones israelíes.
Grossi logró negociar la visita a Irán en plena tensión entre Estados Unidos y sus aliados europeos ante el intento de Washington de mantener un embargo armamentístico contra Teherán y reimponer las sanciones de la ONU. Esto último fue rechazado por el Consejo de Seguridad de la ONU el martes pasado.
El nuevo Peugeot 208 -un modelo pensado para la clase media joven- que se produce desde fines de julio en la planta bonaerense de El Palomar ya comenzó a ser exportado al Brasil, aún antes de su lanzamiento comercial. A lo largo de agosto fue embarcada una primera tanda de 800 unidades, para abastecer a la red de concesionarios que la marca tiene en el país vecino.
“Con esta exportación vamos a comenzar a abastecer la red de concesionarios en Brasil para su lanzamiento comercial previsto para septiembre», dice Patrice Lucas, titular del Groupe PSA para América Latina.
El nuevo 208 nacional fue presentado a fines del mes pasado en El Palomar y es el resultado de una inversión de 320 millones de dólares que había comenzado cuatro años atrás.
Precisamente, en 2016 fue cuando se dejaron de fabricar autos chicos en la Argentina: a fines de ese año se produjeron las últimas unidades tanto del Chevrolet Corsa Classic rosarino, como del Renault Clío cordobés.
Personal de Groupe PSA con el nuevo 208, en la fábrica bonaerense
La filial argentina de Groupe PSA, como se llama por ahora la automotriz que agrupa a Peugeot, Citroën y DS (a su vez, en proceso de fusión a nivel mundial con FCA Fiat Chrysler) es una de las terminales automotrices que están en conversaciones con la Secretaría de Industria para que les autorice el ingreso a través del Sistema Integrado de Monitoreo de Importaciones (SIMI).
«Nosotros tenemos algunas unidades varadas, pero la cantidad no es significativa para nuestro negocio», dijeron fuentes de PSA. «Además, el comienzo de producción del 208 y la incipiente demanda desde Brasil nos permite llegar bien parados a las reuniones con las autoridades», agregaron.
El titular de Industria, Ariel Schale, está manteniendo reuniones empresa por empresa, con el objetivo de llegar a un acuerdo global para limitar la cantidad de importaciones de vehículos. El objetivo del Gobierno es llegar a un acuerdo de palabra con las empresas para que éstas se auto limiten a importar una cantidad determinada de unidades, por no más de 80.000 de aquí a fin de año. El límite sería distinto para cada empresa, determinado según la balanza comercial y también con otros indicadores, como por ejemplo el grado de integración de partes locales que tienen los modelos que fabrican en el país.
Un dato clave de estas negociaciones es que la Secretaría de Industria procura no figurar como la que impone un sistema de cupos, el cual está prohibido en los acuerdos que Argentina y Brasil se obligan recíprocamente según la Política Automotriz Común (PAC) bilateral.
En el caso de PSA, la automotriz importa desde Brasil versiones de Citroën y también los Peugeot 2008 y el actual 208, si bien este último está a un paso de ser reemplazado: la semana próxima será el lanzamiento comercial del modelo producido en El Palomar. Un par de semanas más tarde, será el lanzamiento en Brasil.
«En Brasil ya se está preguntando por el auto, porque lo ven en la Web de PSA de Europa y les interesa. De modo que se está abasteciendo con una primera tanda de 800 unidades a la red brasileña, es que de unos 200 concesionarios, para que estén listos para el lanzamiento «, agregaron fuentes de la compañía.
La inversión de PSA estuvo focalizada, además del nuevo modelo, en la renovación de su plataforma de producción, denominada «Common Modular Platform» (CMP). Se trata de una línea de producción donde se pueden fabricar de manera modular vehículos de distintos tamaños y también con distintas motorizaciones: está preparada para ensamblar tanto autos con motor a combustión como eléctricos.
«La plataforma multi energética electrificada es la primera de toda la industria automotriz en el continente», apuntó el director de Groupe PSA para Argentina, Rodrigo Pérez Graziano.
Entre modelos y versiones, la planta de PSA tiene en producción diez tipos de vehículo: el Nuevo 208 y los Peugeot 308, 408, junto a los utilitarios Partner Furgón, Partner Mixta y Partner pasajeros. Con la marca Citroën produce el sedány los utilitarios Citroën Berlingo Furgón, Berlingo Mixta y Berlingo de pasajeros.
Las consecuencias de la crisis económica por la pandemia del coronavirus, se estima, afectarían a las familias en el rubro más delicado: la salud. Más de 170.000 afiliados a obras sociales y prepagas en la Argentina pueden tener que pasar al sistema de salud pública debido a quedar desempleados en este año.
Los datos se desprenden de los 310.000 empleos destruidos en el periodo diciembre- abril, según el Ministerio de Trabajo, y de una investigación que realizó el sitio MiObraSocial.com.ar, especializado en coberturas médicas de Argentina, en donde se concluyó que el 55% de los nuevos desempleados no podrían pagar de su bolsillo un plan de salud ni optar por alguna alternativa como el aporte de monotributo.
De los 171 mil nuevos posibles dependientes de la salud pública, un 94% accedía a una obra social con los aportes de su antiguo empleo, mientras un 6% pagaba una diferencia para contar con los servicios de una prepaga.
“Siempre que la persona tenga una antigüedad laboral mínima de tres meses, tendrá derecho a continuar recibiendo su cobertura por otros tres meses desde la fecha de su desvinculación. Una opción para extender ese tiempo es el seguro de desempleo, a través del cual el beneficiario puede obtener una extensión de su obra social actual, entre otras cuestiones, por hasta 12 meses”, explica Ignacio Cámpora, uno de los fundadores de esa plataforma especializada.
Otra fuente -el Observatorio de la Deuda Social de la Universidad Católica Argentina (UCA)-, afirma que se registraron 1.050.000 nuevos desocupados durante el primer y segundo trimestre de este año, incluyendo empleo formal e informal. Una cifra similar estima la consultora Ecolatina, que, en un estudio reciente, informó que la tasa de desempleo habría superado el 15% en el segundo trimestre.
Es necesario que el gobierno nacional -que ha tomado medidas de emergencia en otros rubros- encare una solución -al menos por la duración de la emergencia- en este tema clave para las familias argentinas.
El gobernador de Buenos Aires, Axel Kicillof, participó ayer miércoles junto al presidente de la Nación, Alberto Fernández, y el intendente Jorge Ferraresi, del lanzamiento de una nueva línea de fabricación de lavarropas de la empresa Newsan, en su planta de Avellaneda.
“Estamos acompañando de nuevo a esta empresa en un proceso de expansión de su producción. Para eso necesita trabajadores, empresarios, Estado, pero sobre todo calidad de vida, justicia social y un crecimiento del país que permita que toda la producción industrial encuentre mercado interno”, aseguró Kicillof durante la videoconferencia que contó con la participación de Rubén Cherñajovsky, socio fundador del Grupo Newsan.
El Presidente expresó: “Necesitamos que los empresarios confíen en el país para darles las mejores condiciones para que inviertan, promoviendo al mismo tiempo un sistema de justicia social para todos los argentinos”.
La nueva línea de producción está destinada a lavarropas de carga frontal de la marca LG y contará con una inversión inicial de 10 millones de dólares, que permitirá producir 100 mil unidades anuales.
Desde 2014, Newsan lleva invertidos en Avellaneda más de US$ 50 millones y emplea un total de 5.500 trabajadores en todo el grupo.
La Administración Federal de Ingresos Públicos informó que los monotributistas ya no serán dados de baja de oficio del régimen por falta de pago de sus obligaciones durante agosto, para amortiguar los efectos del aislamiento social preventivo y obligatorio.
Esta decisión se tomó a través de la Resolución General N° 4799/2020, que extiende a agosto los beneficios que estaban vigentes desde marzo. Hasta este momento se establecía la baja del régimen cuando no se abonaban diez cuotas consecutivas. Agosto entonces no será computado a los efectos de contabilizar el período necesario para la aplicación de las bajas automáticas.
Existen otras situaciones previstas en la ley que generan la baja del régimen. La más común es cuando la suma de los ingresos del contribuyente excede el máximo establecido por la categoría más alta. La AFIP definió también que esos cruces sistémicos no serán utilizados en agosto para proceder con exclusiones de oficio.
(La primera parte de este artículo está aquí; la 2°, aquí)3. UN MODELO AGROPECUARIO SIN LANGOSTAS NI PLAGUICIDAS
Hablando de acridios perdidos, es inevitable mencionar una finca de 1200 hectáreas llamada “La Celia” en Huanguelén, en el sudoeste de la provincia de Buenos Aires. En ese pueblo rural, allá por 1917, el joven médico Baldomero Fernández Moreno escribió poemas tan leídos que lo volvieron escritor profesional y recordado. Y en ese campo, La Celia, la profesión de tucura, redituable desde siempre, desde 2019 se ha vuelto peligrosa debido al Ekobondi.
El Ekobondi, hogar ambulante de unas 500 gallinas ponedoras, es puro ingenio criollo añadido al PRV, o Pastoreo Racional Voisin (PRV). Este fue un método de cría del agrónomo francés André Voisin, modificado luego en África por el edafólogo, guardaparque y capitán del equipo de rastreadores antiguerrilleros del ejército rodesiano Allan Savory. En sus tres sucesivas profesiones, Savory debió ser un agudo observador del suelo, y gracias a eso pudo adaptar el manejo Voisin a las sabanas con lluvias monzónicas –muy distintas de las francesas- de su país. En 1979, dado que ganó la guerrilla, éste cambió de nombre: hoy es Zimbabwe.
Peleado profundamente con el gobierno racista y colonial de Ian Smith, Savory de todos modos se había ido con un tremendo portazo de prensa del ejército, del parlamento y del país, y con el cerebro en ebullición: no sólo cuestionaba su pasado como militar, sino como guardafauna. Todavía hoy no se perdona haber sacrificado a más de 40.000 elefantes por haberle creído al manual agronómico y pensar que eran una sobrecarga para la fotosíntesis en las reservas faunísticas a su cargo, en el Norte de Rodesia. Hoy sabe que aquellos paquidermos eran exactamente lo contrario: la fuerza viviente que mantenía saludables esas sabanas. Es contraintuitivo, pero es cierto.
El capitán rastreador antiguerrillero Allan Savory, cuando Zimbabwe se llamaba Rhodesia
Hoy el PRV está “argentinizándose” con nuevas adaptaciones al ecosistema pampeano de frontera, delimitado por la isohieta de 500 mm. anuales de precipitación. Esta línea móvil se ha ido corriendo hacia el Oeste desde los ’70, y divide muy a su modo la Pampa Húmeda de la Pampa Seca. En La Celia, donde las lluvias son de una irregularidad casi perfecta, el PRV permite criar un rodeo vacuno considerable (casi 1100 Aberdeen Angus coloradas) de modo simultáneamente extensivo e intensivo.
Si eso no lo desconcertó, veamos lo que sigue: esa cría y engorde ocurren en una explotación mixta. Donde siempre se dedicaron centenares de hectáreas a cultivos industriales, hoy básicamente trigo y maíz: la soja aquí se viene abandonando, ya se verá por qué.
Subrayo: éste es el Ecotono Pampeano, no la Zona Núcleo. Aquí llueve… a veces. Y de modo impredecible. Y en patrones “overos”, como dicen los paisanos: pueden caer 50 mm. de sopetón en los campos del vecino, y cero en el propio. O viceversa. Es raro hasta de ver, pero frecuente.
La Pampa Seca y el Ecotono están muy sobrepastoreados y en proceso de desertización, dicen los manuales, no muy distintos en espíritu de los que Allan Savory no se perdona haber obedecido. Y si con esos pocos datos Ud. piensa que en La Celia deben estar sobrecargando muy poco suelo con demasiados animales, tiene razón. No se imagina hasta qué punto.
Es que ésa y exactamente ésa es la idea-base del PRV. Lo que descubrieron sucesivamente y por cuenta separada Voisin y Savory es que los pastizales y sabanas silvestres funcionan así: grandes rumiantes en sobrecarga… pero amuchados y de paso, siempre de paso; porque alrededor y detrás vienen los predadores. En un ecosistema de cría, los elefantes, los búfalos del Cabo, las cebras, los ñúes y los avestruces son sustituibles por vacunos, ovinos y aves de cría, y los predadores son remplazables por pastores. Lo que no es remplazable es el movimiento, el eterno movimiento.
Es debido a esos pulsos de sobrecarga transitoria que los pastizales silvestres son ecosistemas muy productivos y fundamentalmente estables. A diferencia de los pastizales de ganadería, de agricultura o de rotación convencionales, en casi unánime degradación mundial, los poquísimos que hoy siguen silvestres han conservado sus suelos intactos durante miles de años gracias a una sobrecarga que en realidad no es tal. Esto hay que explicarlo. Lo hacen los administradores actuales de La Celia en estos 2 videos.
Pero para no derivar del tema acridios, el Ekobondi llega a un lote tras su sobrecarga brutal, fugaz y deliberada con “las coloradas”, como se llaman aquí las Aberdeen Angus de raza muy pura: efectivamente, son casi de color zanahoria, y la carga del terreno nunca llega a la densidad maloliente de un “feedlot”: los grandes rumiantes en PRV siempre tienen suficiente pasto limpio de sus propias deyecciones para comer, y lugar para tenderse a descansar. A su vez, los lotes ya comidos por las coloradas y/o sus novillos o terneros/as tienen todavía restos vegetales importantes. Es lo que queda de pastura consociadas de alfalfa y gramíneas: matas del alto de un puño (el suelo en el PRV no debe quedar desnudo). Las plantas quedan cortadas a unos 8 cm. de la base, por la conformación de la boca de los bovinos.
Cuando se van los vacunos se han comido cualitativamente todo lo que les permitió su dentición, incluso pasto ovillo, festucas y agropiros. A esas especies más duras y amargas les hacían asquitos hasta 2015, cuando todavía La Celia estaba bajo manejo extensivo de la Dra. Mercedes García Zubillaga, la generación familiar anterior.
Esta empresa es familiar, técnicamente avanzada desde hace al menos 4 generaciones y respetuosa de lo que en el campo se llama “bienestar animal”. Eso explica su buena salud económica y agronómica lograda sobre sólo 2 propiedades: La Celia, de 1200 ha. y La Susana, de 600 ha., con el incordio de que distan más de 100 km. uno de otro. Los dueños, una sucesión de agrónomos, médicos y veterinarios, siempre cuidaron el suelo: no tienen tanto ni es tan bueno (demasiado arcilloso en La Celia, demasiado arenoso en La Susana, y de las lluvias ya se habló).
La posta la tuvo primero Pedro Zubillaga, ingeniero agrónomo. Lo siguieron el neumonólogo Willis García y la geógrafa Susana Zubillaga, que primerearon en la zona con la entonces novedad de la siembra directa. A recordar: todavía en los ’70 algunos agrónomos ortodoxos, esos de mirar mucho los libros y poco el suelo, todavía ordenaban romperlo con la rastra de discos pesados hasta dejarlo molido como azúcar.
Esa receta endiablada, sumada a la quema de los rastrojos de la cosecha “para fertilizar”, le rebajó medio metro y más a los profundos suelos oscuros de la Pampa Húmeda, librados por pura estupidez académica a la erosión pluvial y eólica operando sobre tierra desnuda. Aquí eso se terminó no bien llegó la tecnología necesaria para sustituirla: la máquina de siembra directa, que cava un pocito vertical e introduce y cubre la semilla, sin romper la estructura del suelo. La Susana y La Celia están bajo siembra directa desde los ’70, y la familia tiene su propia y vieja máquina.
La generación interina (la médica Mercedes García Zubillaga, que tomó la posta con el cambio de siglo) agarró ambos campos en plena furia del cambio climático, con la actual montaña rusa de años extremos de seca o de inundación y la casi desaparición de “la vieja normalidad”, avara pero más predecible. Y es que los extremos hídricos de la Pampa Húmeda se agudizan en esta frontera ecotonal con la Pampa Seca.
Desde 1994, con la la llegada de la soja resistente a glifosato, su monocultivo maníaco y el corrimiento de la isohieta de 500 mm. hacia el Oeste desplazaron masivamente a la ganadería en favor de la agricultura en esta ecorregión. Y la tentación de más de U$ 500 por tonelada de soja en 2012 y 2013 aquí hizo estragos y barrió con las rotaciones con otros cultivos.
Mucho más conservadora (en realidad, más avanzada), la doctora García Zubillaga prefirió mantener a rajatabla todas las rotaciones, las de leguminosas con gramíneas, y las de cultivos con pastoreo. Con eso mantuvo la salud del suelo, pese a su emperramiento en no liquidar el margen de ganancia de la empresa, crecientemente precario, en nitratos y fosfatos petroquímicos. Los usaba, claro que sí, pero muy por debajo de las recomendaciones. “Trabajo para la familia, no para las petroleras”, se peleaba a veces con colegas, agrónomos y contratistas.
Cuando en el pueblo le preguntaban cuándo iba a hacer “feedlot”, en lugar de desperdiciar así tanta hectárea cultivable, la doctora respondía que en esos chiqueros de vacas los animales comen basura industrial (cara) y viven estresadas por el hacinamiento y la mugre. Por ende, se enferman, y eso también es caro.
Por lo demás, como médica, está y sigue estando en contra de que las farmacológicas le vendan el 70% de su producción de antibióticos a los criadores intensivos de animales. El día en que sus pacientes requieren antibióticos betalactámicos o macrólidos para una infección pulmonar, la flora patógena generada en los criaderos de vacas, cerdos y pollos le traspasó sus genes de resistencia a las bacterias que infectan a los humanos, y las enfermedades se vuelven intratables.
Justamente, por eso del “bienestar animal”, desde tiempos del abuelo Pedro Zubillaga tanto en La Celia como en La Susana no se han talado jamás las isletas de monte nativo que interrumpen los campos: es sombra para los animales en verano. “Crecen mejor y gasto menos en veterinaria”, dice todavía la doctora. También es cierto que en los remates zonales los animales de La Celia se venden primero y generalmente a mejor precio, por su peso y su buena pinta.
No hace falta mucha agronomía para ver la conservación de suelos en La Celia, comparando la altura de ese campo con la de los caminos vecinales que lo limitan: las calzadas de tierra enripiada están tan roídas por la erosión pluvial y eólica que forman un cañadón de 2 metros de hondo. En épocas de Pedro Zubillaga, confirman las fotos familiares en blanco y negro, los campos y caminos estaban todos a nivel.
Bajo la administración de la doctora, ortodoxa pero extensiva, los animales eran sólo vacunos, y muy “fifís” para la comida: únicamente le entraban a la alfalfa y la cebadilla de las pasturas trabajosa y costosamente sembradas. Pero a la hora de los números, eso es como limpiarse a dedo la crema y el dulce de leche de la torta y no tocar el bizcochuelo.
Hoy se comen todo lo que sale 8 cm. por encima del suelo, y la cobertura vegetal remanente está llena de animales y semillas útiles, pero hay que saber mirar. Ésa justamente es una especialidad de las gallinas.
Anticipando su desembarco, los potreros comidos por vacunos se encierran con redes de plástico para tener afuera a los zorros, comadrejas y el eventual hurón, que los hay. Vivir desplegando y sacando límites móviles, como red de plástico o alambrado eléctrico es un trabajo inacabable, de romperse el lomo. Es inherente al PRV y no resuelve todos los problemas. Los zorros aprenden cómo burlar las barreras físicas: son zorros.
Cercado el lote, rueda hasta allí el Ekobondi y vacía su cloqueante cargamento de 500 ponedoras. Éstas escarban y escarban (son gallinas), se revuelcan en el terreno para darse baños desparasitantes de polvo, y durante 2 o 3 días, su vista agudísima no perdona bicho ni huevo, larva o ninfa: la hacienda invisible del suelo.
Generalmente hay muchas tucuras: duran lo que caramelos tirados en la puerta de un jardín de infantes. Si hay ootecas, se vuelven alimento balanceado. Las gallinas desinsectan el potrero como no lo podrían hacer muchas pasadas de avión o de camión mosquito, pero no dejan traza alguna de insecticidas. Son insecticidas, pero biológicos.
Lo notable es que también se comen bastantes semillas de las malezas espontáneas del lugar y las propias malezas, ya que están. Las Rhode Island son interesantes herbicidas si hay que resembrar la pastura, o prepararla para maíz o trigo. Y como lo que entra por proa sale por popa, estas aves le dan al terreno una segunda pasada de fertilización.
La primera fue la carga de nitrógeno, fósforo y celulosa salidos de la orina, el bosteo y el pisoteo de las vacas; que son el tractor biológico de esta simbiosis forzada. Luego pasa el Ekobondi, y sobre llovido, mojado.
Vaya anotando cuánta plata se sustituyó, a esta altura, en aplicaciones de urea y de fosfato diamónico, así como de defoliantes. Vaya sumando ahorros, incluidas las muchas contrataciones de laboreos. Y eso en un país que gasta U$ 2800 millones/año en agroquímicos, de los cuales U$ 2440 son importados. No hace falta ser contador para entender que el modelo agronómico actual va acelerando como un Fórmula Uno hacia una pared.
Cuando las Rhode Island se ponen viejas, se faenan. Pero desde la semana 23 de su vida, en adultez, transforman todo lo que crece o se menea en el suelo en carne y huevos, casi uno por día por gallina en su cumbre productiva. Lo hacen sin haber conocido el alimento balanceado industrial… y ahí va otro ahorro. Sólo se les suministra conchilla molida, para un extra de calcio que añada resistencia mecánica a la cáscara de los huevos.
Y estos son marcadamente distintos de los de los criaderos intensivos. Las tucuras, eterna plaga de la zona, y las vaquitas de San Antonio, predadoras inofensivas de otros insectos, le confieren a la yema un color más rojo. La exposición del ave al solazo local –aquí hay más heliofanía- le da al huevo un mayor contenido de vitaminas A y E. Y viene 100% libre de hormonas de crecimiento y de antibióticos, porque la sanidad y el desarrollo muscular de las Rhode aquí se logra con una vida activa y libre.
¿Agua? El Ekobondi está acondicionado con un tanque propio del que sale un caño con varios niples, de donde las gallinas beben exactamente lo que les pide el cuerpo, sin que se desperdicie una gota. ¿Vacunas? Sí, claro, el negocio lo dirigen dos veterinarios, todas las exigibles. ¿Antibióticos? Nones.
¿Antiparasitarios? Olvídate, cariño. Los coccidios, parásitos intestinales que son la perdición de los gallineros estáticos, tienen ciclo de 7 días, pero a los 2 o 3 días de “engallinado” un cuadro, el Ekobondi se muda al siguiente. Y al coccidio se le dice lo mismo que a los vendedores locales de agroquímicos: “Seguí participando”.
Como éste era un artículo sobre langostas (que se fue temáticamente al carajo), estoy hablando demasiado de gallinas. Pero el “core business” de La Celia es la venta de hoy 250 novillos anuales, que en 2015 eran sólo 150, logrados sobre igual superficie.
Desde que en 2015 los Raia-Manrique (y viceversa, es un matrimonio igualitario) fueron desplegando el PRV sobre la parte pecuaria del establecimiento, la producción de carne vacuna fue subiendo 20 toneladas cada año, es decir que cierran 2020 con 100 novillos más que en 2015, pese a que 2016 fue el único año “normalito” en lluvias desde que ambos veterinarios tomaron la posta. Los demás, fueron de encharcamiento o sequía severa, pero en La Celia el impacto fue menor porque el suelo, que nunca estuvo mal, ahora está mejor. Eso se aclara después.
Lo interesante es que un establecimiento que producía básicamente soja, maíz, trigo y carne ahora se volvió una “granja polifacética”. Así la llaman, aunque La Celia es demasiado grande como pasar por granja o chacra. Pero que es polifacética, y cada vez más, póngale la firma. Ponedoras, parripollos y ovejas dan fe.
Como en pueblo chico todos saben todo de todos, desde 2019 los vecinos de Huanguelén se apuran a llegar a las carnicerías, supermercaditos y verdulerías cuando llegan los maples de huevos de La Celia, por libres de antibióticos, antiparasitantes y otras sevicias químicas de criadero. No es que los huanguelenses sean ecologistas: el consumo de agroquímicos en los campos de la zona confirma lo contrario. Pero no son idiotas con su propia dieta.
Con los parripollos de La Celia quizás suceda lo mismo, porque los huevos “generaron marca” en la ciudad, que no llega a 6000 habitantes pero tiene buen nivel adquisitivo. Sin embargo, los parripollos son de una raza (Cobb, los típicos “doble pechuga”) cuya conducta fue modificada por demasiadas décadas de cría intensiva. A diferencia de las gallinas Rhode Island, carecen de hábitos exploratorios. No salen a ganarse la vida: no escarban ni se revuelcan en el polvo para desparasitarse. Se quedan como bobos junto al comedero, de modo que su dieta es más artificial y no rinden demasiados servicios de desinsectación, desmalezamiento y fertilización del terreno.
Se supone que en algún momento la fama local de comida sana que generan los huevos se contagiará a los 400 ovinos que llegaron al establecimiento, el cual venderá –cuando los haya- corderos pesados. Hace tiempo que no se veía ganado lanar en esta zona de la provincia y todavía no es fácil integrarlo al PRV incipiente de La Celia. En el orden previsto, el ovino se intercalaría entre el vacuno y las aves: las ovejas y corderos comen mucho más al ras que los bovinos, y sus deyecciones añaden más fósforo que nitrógeno al terreno. Lo complicado es que al ser la lana un aislante, el alambrado eléctrico de un único cable que contiene, disciplinados, a los vacunos en su lote, con los ovinos hay que ponerlo triple, más abajo y de mayor voltaje. Eso es tiempo, trabajo y plata.
Lo dicho, el PRV no es para dueños ausentes: hay que poner el lomo, aunque el menos en La Celia el trabajo no es rutinario porque todo es un experimento en curso, aunque va saliendo bien. “La Susana”, el otro campo a cargo de los Manrique-Raia (o viceversa) está alquilado porque queda lejos y los distraía de su obsesión, y todo lo que se hace allí es más convencional. Ya volverán a él, como dijo MacArthur cuando se fue de las Filipinas.
¿Qué es lo que les está saliendo mejor a los “y viceversa” en La Susana? Básicamente, el manejo de suelo. El pasto rebrota en la mitad de tiempo que hace 5 años, incluso en invierno. Y como dice con no poca genialidad Héctor Huergo, poeta máximo de la ortodoxia intensiva actual en las llanuras pampeana y chaqueña, el pasto es el principal cultivo de la Argentina. La gran divergencia del PRV es llevar esa verdad hasta sus últimas consecuencias. Ahora en La Celia hay pasto a año completo, porque la respuesta del suelo al tratamiento de recomposición orgánica es visible.
Por empezar, ya no se encharca, pese a la arcilla y a la total falta de pendiente. Es el mal combo de esta zona, donde los arroyos son poquísimos, endorreicos, casi siempre carentes de agua y con invariable terminación en algún peladal blanquecino. Cuando en 2010, año muy lluvioso, conocí La Celia, la enorme propiedad era un damero de charcos a espera de evaporarse o de infiltración: aquel año, con la anoxia radicular, los rindes de la soja y el maíz –normalmente mediocres- fueron una lágrima. Huanguelén no es Pergamino ni Rojas, lectores.
El agua aquí se acumula en superficie sin infiltrarse mucho, hasta que se evapora, y al año siguiente falta. Por eso, con la ruleta rusa que aquí impuso el cambio climático, no pasa año sin que se funda alguna familia otrora rumbosa, con un siglo entero en la zona. Hay que tener muchas hectáreas y espaldas para aguantar el combo de diluvios y secas, de semilla transgénica y agroquímicos dolarizados, y la torta tóxica de impuestos nacionales y provinciales.
Aquel 2010 conocí también “La Susana”: 450 de sus 600 hectáreas eran una laguna llena de garzas y gallaretas. La habría podido recorrer mejor en kayak que en la prepotente Hilux con neumáticos como de tractor en que la atravesamos. A un metro y medio de profundidad se veían, prolijas, las hileras de plantas de soja, ahogadas. Cada una con una inversión de la gran siete en royalties para Monsanto, glifosato, urea perlada, fosfato diamónico y laboreos.
Dicho por segunda vez: en esta horizontalidad de billar del Sudoeste bonaerense, el agua aquí no se va fácil porque se infiltra poco. El PRV cambia este límite porque ahora los terrones –al menos en La Celia- tienen estructura, gracias a su contenido de ácido hialurónico.
Como enseñaba allá por los ’70 en su cátedra de Agricultura General de la Facultad de Agronomía y Veterinaria de la UBA el agrónomo Jorge Molina Buck, este gel pegajoso se genera por la descomposición fúngica de la celulosa incorporada al suelo. De que haya celulosa aquí se encargan las vacas, al pisotear su bosta. Si quiere ver su estructura química base, es ésta:
El ácido hialurónico es una macromolécula constituída por cadenas de carbohidratos complejos, unos 50.000 disacáridos de N-acetilglucosamina y ácido glucourónico cada una. Estas cadenas forman espirales con un peso molecular de 2 a 4 millones de Dalton (es mucho). Y estas espirales retienen moléculas de agua a lo pavote por su gran cantidad de cargas eléctricas superficiales de grupos hidroxilo.
No se duerma, que ahora viene lo increíble. Como descubrió en su laboratorio Molina Buck, un terrón sin hialurónico se derrumba con 50 gotas de agua de medio centímetro de diámetro caídas desde un metro de altura. En cambio con hialurónico, ese terrón sólo se licúa con 1800 gotas, es decir resulta 36 veces más resistente a la lluvia. ¿Qué tal?
Este suelo obtenido a PRV no “se plancha” fácil. Si lo mira con lupa, no forma esa capita de 1 milímetro de espesor provocada por el impacto pluvial. Esa lámina nadie la ve pero –como decía Molina Buck- es impermeable como la fórmica, y constituye, mucho más que la lluvia en sí, la causa física de casi toda inundación de campos, y también de la seca ulterior, porque impide la infiltración, y ni le cuento si hay mucha arcilla.
Fundador de los Grupos CREA y de sus típicas reuniones de productores “de tranqueras abiertas”, Molina Buck, tan lleno de premios internacionales por su entendimiento global de la microbiología del suelo y de los ciclos del agua, aquí fue olvidado al toque de morirse (en 1998).
Molina Buck es nuestro Allan Savory criollo, aunque sin el FAL y sin elefantes muertos en el debe. Su pensamiento científico no podía durar, en medio de la emergente cultura asociada a la agronomía corporativa y petroquímica. Los resultados están a la vista.
El suelo actual de La Celia es poroso, aireado, y almacena bien las erráticas, lunáticas lluvias de este ecotono, que en años secos vuelve a su aridez histórica tan rápido como un ex fumador al cigarrillo. En años terribles, como 2017/8, o como este 2020 en curso, las leguminosas permanentes de raíz larga, como la alfalfa, llegan con lo justo al borde superior de la napa freática, que ahora está a unos 2 metros. Y sobreviven.
Los Manrique-Raia y viceversa (el orden no altera el producto, dicen) todavía no están haciendo rotaciones de pastoreo con cultivo. Con buen criterio histórico y geográfico, subordinan la agricultura a la ganadería.
Lo de ellos no es una vuelta al pasado sino un salto muy meditado hacia el futuro. El negocio núcleo de esta zona durante casi un siglo fue más la producción de proteína roja que de proteína verde. Y ahora vuelve a ello, pero no traccionada por la demanda de la bolsa de commodities de Shangai y a caballo de la cría intensiva, sino por cierta lógica de cercanía.
Un asadito en La Celia convence a cualquiera de la diferencia entre carne criada a pasto y la de novillo de “feedlot”, grasienta y chiclosa. ¿Los chinos entienden esa diferencia? ¿Están dispuestos a pagarla? No, coinciden los Raia-Manrique, ni ahí. Por ahora los chinos con plata están extasiados con poder comer vaca vieja, que era lo que les estaba vendiendo la Argentina hasta que el Covid-19 canceló los embarques.
Pero el mercado interno argentino sí diferencia esa calidad.
El día que China vuelva a comprar carne argenta, tal vez La Celia logre acceder a una certificación de carne orgánica y venderle únicamente a los jerarcas y millonarios asiáticos, cobrándoles un ojo y un riñón. Pero eso va a ser difícil mientras en los alrededores se sigan usando alegremente defoliantes como el 2,4 D y el glifosato.
Por ahora, las cuentas cierran bien porque este año ya son 100 novillos más que en 2015. ¿Qué techo tendrá esta rampa? Lo ignoran. Son gente de índole científica, hablan sobre hechos y evidencias: venden carne, no humo.
¿Va a volver alguna vez la soja a La Celia? Difícil, se encoge de hombros el matrimonio. Te obliga al Roundup, te obliga a los nitrogenados y fosfatados, que es como enterrar dólares, y aún así te empobrece el suelo y te lo plancha por falta de celulosa. El trigo o el maíz en cambio te mejoran la estructura del suelo, y si el maíz rindió mal o bajó su precio, lo usás para la “terminación” (el engorde final) de los vacunos.
¿Piensan en alguna leguminosa sustitutiva de la soja? Sí, la arveja, dicen sin dudar. Te nitrifica el suelo y se exporta bien, pero también se vende sin problemas en el mercado interno, todavía está libre de las interpolaciones genéticas y las exacciones económicas de los abogados de las semilleras, y de yapa, en un apuro, también te sirve para terminar el ganado.
Pero sólo tiene un 23% de proteína, objeta AgendAR (estuvimos leyendo un poco, jovencitos imberbes, trato de hacer notar). Es todo lo que necesitan las vacas, contestan ambos imberbes. El 35% de proteína extra de la soja no les sirve de nada al ganado, porque esa semilla se defiende de los mamíferos con “antitripsinas”, antígenos que bloquean las enzimas digestivas. Ups, los imberbes también leyeron. Además, es lógico que Paz sea imberbe. Máxime con ese embarazo de ¿seis meses?
Las antitripsinas hay que inactivarlas con tratamientos térmicos, siguen. No por nada los chanchos y pollos comen balanceado, Arias, no soja cruda. Y los pueblos del sudeste asiático hierven la soja largamente y la comen como subproducto culinario, tofu, sopa miso, etc.
Si exportás porotos de soja, no estás vendiendo alimentos y ni siquiera estás vendiendo forrajes. Estás vendiendo materia prima para hacer forrajes, capisce? Mucho más abajo no podés caer en las cadenas de valor del “agribusiness” mundial, dice Raia, decidido a destruir mi autoestima nacional.
¿Y cómo les rinde la agricultura comparada con la de sus vecinos?, los provoco, qué se creen. Cuando a los vecinos les va bien, como en 2016, cuando llovió lo justo, confiesan, ellos sacan 4 toneladas de trigo por hectárea, y la Celia a lo sumo produce 3. En maíz, los vecinos aquel mismo año sacaron de 6 a 8 toneladas por hectárea, y la Celia apenas 5.
¿Pero no se funden con esos rindes tan berretas? No, Arias, se asombran/exasperan/extrañan. ¿No entendiste nada? ¿Cómo nos vamos a fundir, si en comparación no gastamos casi nada en genética, fertilizantes, pesticidas y laboreos? ¿Nada de laboreos?, hago un último intento.
Se encogen de hombros: tenemos la vieja máquina de siembra directa que compró Willis, el abuelo de Paz. Y a veces pasamos una vieja rastra “de diente”, de acción muy superficial, con nuestro propio tractor (que tiene como 20 años). Y eso es todo. Tampoco gastamos tanto gasoil.
¿Y no los vienen a ver otros productores? Sí, claro, sobre todo algunos de nuestra generación: están podridos de vivir endeudados como sus padres. Y es que hacemos mucho despelote para difundir el PRV en las redes sociales. ¿Y cómo les va con eso? Más o menos, dicen. Los treintañeros son un público más atento a las redes que a los medios grandes. Y ahora están parando la oreja.
Justo el día anterior a la prohibición estricta de reuniones sociales, La Celia hizo su primera “Jornada de Tranqueras Abiertas”, como aquellas de Molina Buck que allá por los ’70 divulgaron la siembra directa. Huanguelén se daba esos lujos: permitirse reuniones porque no hay casos locales de Covid-19, me explican. Vinieron unos 20 productores, algunos desde otros partidos. ¿Y les gustó lo que vieron? Sí, les gustó. Sobre todo cuando miraron el suelo, dice Alejandro. Sobre todo cuando miraron los números, deja caer Paz.
¿Y qué piensan de las afirmaciones de Allan Savory, de que el PRV termina fijando carbono, en lugar de emitiendo? Qué sé yo… dudan. Si El Viejo tiene razón, va a salvar a la ganadería cuando empiecen a aplicarse impuestos a la emisión de carbono. Eso es algo que va a pasar sí o sí, aunque no sabemos cuándo ni cómo. Si está equivocado, vamos a ser la última generación en comerse un asado.
Los Raia-Manrique confiesan que no saben cuánto carbono absorbe la tierra con PRV, ni tienen modos objetivos y científicos de medirlo, aunque existen. Lo que les resulta evidente es que el suelo está fijando más carbono que hace 5 años. Eso se ve en la cantidad y calidad de pasto, cada vez más tierno, “cercano al punto de descanso de la tierra”, dicen un tanto enigmáticamente, y en los rindes crecientes en toneladas de carne. La Celia fotosintetiza más.
No estamos salvando al mundo de la catástrofe térmica, aseguran ambos veterinarios. No somos hippies ni misioneros. Pero queremos dejarles un buen negocio a nuestros cuatro pibes, cuando tomen la posta. “Preferimos un modelo menos espectacular pero más resiliente y más nacional”, sintetiza Paz. “Y no cultivamos nada a lo que no podamos ponerle valor agregado” redondea Alejandro.
Personalmente, les querría decir, me gustaría que ellos y otra gente como ellos evitaran que otros productores argentinos medianitos terminen en la lona, y malvendiéndole la tierra a una corporación gringa o china. Dos cosas hicieron de la Argentina lo que fue en tiempos mejores e intenta seguir siendo. Fueron la educación pública y la propiedad mayormente nacional de su negocio agropecuario, del cual ya no controla la genética, los agroquímicos, el transporte fluvial y marítimo, y empieza a perder también la tierra. Perdé eso último y te volvés una republiqueta bananera, pero sin bananas.
¿Y qué piensan de la langosta?, les pregunto. Me miran, se miran y veo que “les está carburando el mate”. Claro, vos viniste por eso. Como contestación, me llevan hasta el Ekobondi. Es una caminata larga. La Celia es enorme. Van pintando algunas estrellas. Las luces de los vecinos empiezan a prenderse: uno a 5 km, otro a 8.
Aquí en Huanguelén, hace 103 años, el joven médico Baldomero Fernández Moreno escribió este “haiku” criollo y minimalista que todavía lo recuerda, y que sigue siendo cierto:
Ocre y abierto en huellas, el camino Separa opacamente los sembrados… Lejos, la margarita de un molino.
“La tarde se inclina/sollozando al Occidente”, como dijo Obligado, y las gallinas se están subiendo solas al Ekobondi, como se ve en el video. Lo hacen espontánea y colectivamente, son gallinas. Ud. lo puede constatar con cierta incredulidad en este otro video.
En toda la caminata, aunque voy interrogando el suelo con los lentes multifocales, no logro ver ni una triste tucura.
Las características demográficas de la Argentina hacen que el pico del coronavirus en el país será el pico de la provincia de Buenos Aires, donde reside el 36 por ciento de la población nacional. Más precisamente, del conurbano, donde viven las tres cuartas partes de los bonaerenses.
Mientras las cifras porteñas parecen indicar que el pico local va quedando atrás, del otro lado de la General Paz la curva de casos sigue su proceso de maduración. Cuando los “planetas del AMBA” se alineen alguien podrá anunciar que el pico nacional se ha superado.
La pregunta, obvio, es cuándo sucederá. Según un modelo matemático creado por tres investigadores de la Universidad de Tres de Febrero, ese momento está pronto a suceder. Néstor Barraza, profesor asociado de Probabilidad y Estadística, el ingeniero Gabriel Pena y la doctora en matemática Verónica Moreno aseguran que el pico de contagios en determinados países que ya lo superaron se dio cuando la cantidad de casos registrados por minuto estaba en el umbral en el que hoy se encuentra la Argentina.
Durante la última semana, el promedio de casos fue de 6.658 cada 24 horas. Esto es 277 por hora y 4,62 por minuto, lo que da un contagio cada 13 segundos. Si el mismo cálculo se hace sobre el récord de casos del último jueves (8.225), la cuenta daría un caso cada 10,50 segundos.
Pero las cosas no son tan sencillas como una simple división, sino que el algoritmo creado por los expertos, denominado MTBI (Mean Time Between Infections), pone en juego toda la curva desde el primer caso de coronavirus que hubo en el país. Se introducen las variables y el artefacto arroja un resultado. Según el último registro, en Argentina hay actualmente un contagio cada 9,48 segundos. Es el valor real del intervalo, considerando los registros desde el 3 de marzo hasta el presente. Eso da 6,32 casos por minuto.
¿Qué significa? Según los investigadores, quiere decir que nuestro país efectivamente está en ese umbral del pico. Es decir, hay un umbral. Según la experiencia de otros países que ya superaron el pico y tuvieron políticas sanitarias similares a la Argentina, esa instancia ocurrió al tener un contagio cada 6 segundos (10 por minuto), como máximo, y uno cada 12 segundos (5 por minuto), como mínimo. Siempre se habla de contagios registrados, que como se sabe son menos que los reales.
Según los expertos, el tiempo entre un contagio y otro vino bajando en Argentina durante agosto a un promedio de 1,5% por día. El 1° de agosto se registraba un contagio cada 14,5 segundos y ahora ocurre uno cada 9,48.
Algunos ejemplos de cuánto fue el tiempo mínimo entre un contagio y otro en los países que los expertos midieron con el mismo criterio matemático para tomar como referencia: China, 11,78 segundos; Perú, 11,63; Francia, 11,27; Reino Unido, 10,29; Italia, 8,98; Alemania, 8,60; Chile, 8,43; España, 6,17. Luego de esos registros, en cada país el MTBI empezó el camino inverso, para ser cada vez más amplio.
Por la modalidad que tuvo y sigue teniendo la cuarentena en Argentina, el pico también tendrá una característica especial: así como nunca hubo un incremento de casos abrupto, tampoco el descenso será precipitado. Es decir, se espera que en las próximas semanas comience una lenta baja de los registros en el total país, cifra en la que la Ciudad tendrá cada vez menos incidencia, mientras crecerá la preponderancia de algunas provincias. Mendoza, Córdoba, Santa Fe y Jujuy están teniendo hoy, cada una, hasta la cuarta parte de los contagios porteños, un panorama que hasta hace poco era insospechado.
La cantidad de casos diarios sigue alta en el país y ese ritmo sostenido de acumulación ha hecho que el último viernes Argentina haya superado también a Gran Bretaña en el total de contagios registrados. Unos días antes ya habían quedado atrás Alemania, Italia y Francia. Nuestro país ya ocupa el puesto 12° del mundo en el total de casos y va camino al top 10.
Vecinos de paseo en Caballito, este fin de semana. Es uno de los barrios porteños con el R0 más alto. Foto: Marcelo Carroll
El hecho que el el índice de contagiosidad porteño (R0) lleve más de diez días por debajo de 1 -como se informó el viernes- es indicio de que el pico porteño sería cosa del pasado. Con un valor de 0,95, significa que 10 personas ahora contagian a 9,5. Esto, de sostenerse en el tiempo con un descenso paulatino del R0, hace que los casos empiecen a bajar. El otro indicio que alimenta la misma sospecha es que la tasa de positividad en los testeos de PCR viene en descenso en la mayoría de los barrios.
El grado de aceleración de los contagios en la provincia de Buenos Aires (el doble de velocidad que la Ciudad en el último mes) implica que todavía el tiempo que transcurre entre un contagio y otro en el promedio nacional se siga acortando. Hasta ahora ese intervalo nunca dejó de achicarse y es lo que indica que el pico nacional aún no se ha superado. Cuando eso suceda los investigadores de la Universidad de Tres de Febrero estarán en condiciones de registrar cuál fue el índice MTBI mínimo de Argentina y agregarlo a la lista internacional.
El matemático argentino Daniel Gervini, profesor en la Universidad de Wisconsin, Estados Unidos, hace un seguimiento celoso de las curvas y no tiene dudas: “El pico de contagios en la Ciudad ocurrió el 12 de agosto, mientras que para llegar al pico en la provincia de Buenos Aires faltan entre dos y tres semanas”.
Según Gervini, el pico porteño se alcanzó ese día con 112.718 casos confirmados. Mientras que el bonaerense llegaría cuando allí sumen 430 mil casos. Casi el cuádruple, lo que coincide con la cantidad de habitantes de uno y otro distrito.
Esa meta inminente no quita que luego no siga habiendo brotes en diferentes partes del país, como viene ocurriendo en las últimas semanas en naciones que ya han superado el pico. Sin embargo, la primera -y más peligrosa- ola de coronavirus en la Argentina será parte del pasado.
(En AgendAR publicamos una nota sobre este modelo matemático en julio. En ese momento, predecía el «pico» para mediados de agosto, pero el modelo se fue refinando a partir de la información que aportaban el Ministerio de Salud y las provincias. Pero ya entonces agregamos una advertencia: «El modelo matemático es preciso, pero -advierten infectólogos y sanitaristas- es imposible tener la certeza que toma en cuenta todas las variables. Hay demasiadas cosas que todavía se desconocen sobre este virus»).
Las ocho provincias argentinas que integran la Liga Bioenergética (Buenos Aires, Córdoba, Entre Ríos, Jujuy, Salta, Santa Fe, Santiago del Estero y Tucumán) quieren aumentar el porcentaje de biocombustibles en la nafta y el diesel que se venden en la Argentina. El objetivo es incrementar el corte con etanol y biodiesel de producción local, para impulsar las economías de esas provincias.
Las terminales automotrices se oponen: aseguran que esto obligaría a recalibrar los motores de todos los vehículos del parque automotor argentino -nuevos y viejos, casi 14 millones de unidades- para adaptarlos a estos cambios. La puja entre las dos partes llegó hasta el Gobierno nacional, que deberá tomar la decisión final. El plazo vence en mayo de 2021.
Quizás la carta no haya llegado con el timing más oportuno. Aterrizó en el Ministerio de Desarrollo Productivo sólo 48 horas antes que se conociera la salida del Secretario de Energía, Sergio Lanziani. Pero la nota, firmada por el presidente y el secretario de ADEFA (la cámara que agrupa a las automotrices) Sergio López de Ford Argentina y Daniel Herrero, CEO de Toyota, apuntó más arriba -al ministro Matías Kulfas- y alerta sobre un conflicto que va tomando forma entre el campo, las automotrices y las petroleras.
La carta adelanta un debate: el de la matriz energética que elegirá el Gobierno. Y, más puntualmente, señala los costos de la renovación de los motores, algún efecto contaminante, el golpe a la billetera de los consumidores y el impacto sobre el actual parque automotor que puede tener el proyecto presentado por las provincias de la Liga Bioenergética, que pretende reemplazar la ley de biocombustibles sancionada en 2006 y cuya fecha de vencimiento es en mayo de 2021.
La norma, que se creó para desarrollar pymes productoras en el interior y que Mauricio Macri prometió extender sin cambios, obliga actualmente a mezclar un 12% el etanol en las naftas y en un 10% el biodiésel en el gasoil. El proyecto de la Liga pretende llevar el primero a un 15% sin un marco temporal establecido y el segundo, al 15% en forma inmediata; al 16%, en 18 meses, y al 17,5% a más tardar el 31 de diciembre de 2027.
Los petroleros, en alianza con las automotrices, afirman que un proyecto así no sólo implicaría una suba de precios en los surtidores a los consumidores, sino que provocará una baja en la recaudación del Estado por una caída retenciones, ya que derivaría producción del campo a la industria energética.
A contramano, los productores de biocombustibles sentencian que es tiempo de una nueva ley. Dicen que lo que fabrican es mejor para el ambiente que los combustibles fósiles y aseguran que esta idea permitirá reducir las importaciones, o sea, gastar menos dólares. No es una promesa menor en tiempos de escasez de divisas y cepo cambiario.
Ante esta situación, la nota de las automotrices sentencia que considera “imprescindible” el llamado a una mesa de trabajo con todos los actores del sector involucrados en el tema, “con el objetivo de analizar y discutir en conjunto todos los aspectos que hacer al acrecentamiento del corte de etanol y de biodiésel, a fin de poder consensuar los métodos y procedimientos para poder llevar a cabo tales efectos”.
En las terminales automotrices consideran que el proyecto es “inviable”. Afirman que no hay antecedentes mundiales de países que subsidien la producción y venta de esos productos, de un corte de etanol y biodíesel que suba progresivamente, y que los pocos países que adoptaron reglas similares tienen escala, como Brasil o algunas ciudades de Estados Unidos, lo que les deja margen para calibrar los motores de los autos que producen y no terminar contaminando más el ambiente.
También remarcaron que es un problema que las provincias van eligiendo diferentes diferentes porcentajes de corte. “Vas a Santa Fe cargás un diésel, y pasás a Córdoba, y cargás otro”, dicen.
“No vemos problemas en que haya un aumento del corte. Pero va a llevar tiempo (dos años) y a requerir inversiones y calibrar los motores. Alertamos que no tenemos la escala, porque el mercado argentino no da y que no se puede hacer progresivamente. Además, tenés que ver qué hacés con el parque actual. El otro problema es a qué precio vendés ese corte mayor”.
Más precisamente, ADEFA advierte en su carta -sobre el etanol- que los cambios requieren homogeneidad (que el nuevo combustible se halle en todo el país), tener combustible de resguardo (que el corte actual exista para el parque automotor de hoy), asegurar la calidad, e informar al consumidor sobre los costos (según ADEFA, el consumidor gastará más combustible “debido al menor poder calórico del alcohol versus las naftas”).
“Si bien el uso de mayores porcentajes de alcohol en el blending de naftas produce una menor huella de carbono también hay que considerar que el alcohol genera en la combustión residuos de aldehídos y cetonas que aumentan con el aumento del corte”, continúan. Además aseguran que varias pruebas mostraron problemas de desempeño en los motores de los autos.
Sobre el biodiésel, las terminales cuestionaron que en vehículos livianos el corte no puede superar el 7%, ya que algunos vehículos (common rail) “no soportan más de ese porcentaje sin sufrir fallas significativas”. Recomiendan seguir la norma Euro 5, incluso en transportes pesados, que sí podrían soportar un corte mayor (aunque no cumpliendo el Euro 5). Si se aceptan cambios recomiendan que sean sobre flotas cautivas y contando con el acuerdo de los fabricantes del motor. Advirtieron sobre pérdida de potencia y aumento del consumo.
Las petroleras afirman que un proyecto como el de la Liga “genera una oferta cartelizada, con un mercado cautivo y precio garantizado”. Además advierten que “el precio al consumidor termina siendo mayor, ya que el costo en puerta de refinería del combustible fósil es menor al del biocombustible”. Pero ponen luego entre sus fundamentos un anzuelo para el Gobierno: “El Estado no percibe divisas por exportaciones de maíz, soja y sus derivados, que se podrían exportar, y deja de recaudar los impuestos no cobrados a la venta del combustible”.
En cambio, Luis Zubizarreta, presidente de la Cámara Argentina de Biocombustibles, dice: “Es el momento de pensar en una nueva ley de biocombustibles superadora de la actual que vence el año próximo y que amplíe el corte en el tiempo y genere mayor competencia entre los productores para lograr mejores precios para los consumidores y mejor calidad que la actual”.
“Está probado que los biocombustibles tienen un enorme impacto benéfico en el ambiente, con ahorro de gases de efecto invernadero respecto al uso de combustibles fósiles por encima del 70%, además de un enorme apalancamiento en nuestra cadena agroindustrial potenciando uno de los sectores más dinámicos y con mayores posibilidades de generar desarrollo y empleo a nuestro país”, agregó el directivo de la CAB.
“Además, se lograría eliminar el déficit comercial de las importaciones. Lógicamente hay sectores que tienen intereses contrarios y piensan que la salida es seguir importando naftas y gasoil de otros orígenes; generando allí el trabajo, pero debemos ver el modelo de Estados Unidos, Europa y Brasil, que han definido diversificar sus matrices energéticas apuntando a un planeta sustentable y un desarrollo mayor de los biocombustible, una matriz energética más diversificada y limpia”.
Zubizarreta cerró: “La Argentina tiene una enorme capacidad instalada sin usar con alta tecnología por lo que automáticamente se podría abastecer cortes más altos. Hay que remarcar que hay países como Indonesia, con un corte del 30% o Brasil, apuntando al 15% en 2023 con parques automotores similares al nuestro”.
as tres cámaras que nuclean a ese sector de la tecnología, las de Industrias Electrónicas (Cadieel), de Multimedia (Camoca) y de Distribuidores Mayoristas de Informática (Cadmi), comenzaron a trabajar en forma conjunta con el Gobierno en planes de acceso a computadoras para docentes y alumnos.
Así, la industria tecnológica estima que de acá a fin de año se pondrá en marcha la mayoría de las empresas del sector, e incluso habrá una decena que inicien operaciones por primera vez, y se crearán unos 2.000 empleos como consecuencia de la reactivación de los planes de netbooks educativas por parte del Gobierno.
El puntapié inicial fueron los créditos del Banco Nación a docentes de primaria y secundaria para la compra de computadoras, a una tasa de interés del 12% anual y en 36 cuotas, con precios promedio de $ 70.000 y máximo de $ 100.000, entre 5% y 10% por debajo de los valores del mercado.
Para ello, las tres cámaras pusieron en funcionamiento una plataforma de comercio electrónico en forma conjunta, donde canalizan los pedidos y ponen marcha el proceso de entrega.
«Esto se inició con 25.000 equipos ofrecidos que se otorgaron en tres horas», destacó Guillermo Freund, de Cadieel, quien indicó que «todo esto pasó ante una necesidad urgente y el sector dijo acá estamos. Si el Estado tiene una política activa que permite pensar en una continuidad, desarrollemos planes de producción».
Remarcó que «de acá a fin de año las siete empresas de Cadieel que producen computadoras crearán 500 empleos», y subrayó que «hay dos empresas de distribución comercial que van a comenzar a fabricar».
«De acá a octubre estarán todas las fábricas abiertas, y ya están en proceso de contratación de gente. Se perdieron 4.000 puestos con la destrucción que hizo el gobierno anterior. Destruirlo es rápido y construirlo lleva tiempo, pero ya comenzó», sostuvo Freund.
Puntualizó que «esto es una oportunidad para reactivar una industria, no para liquidar un stock», y afirmó que «el sector se está preparando para abastecer todo lo que haga falta».
«Hay una demanda insatisfecha enorme en tecnología. Hay que achicar la brecha y tenemos propuestas para eso», reafirmó el dirigente de Cadieel.
Puntualizó que la industria «se está rearmando con mucha ayuda del Ministerio de Producción y también de Educación», y «volver con las notebooks escolares es algo que el sector lo valora y una enorme oportunidad».
«Al final de 2021, con estos programas educativos más algunos más y el empuje del mercado interno, las empresas recompondrán 4.000 puestos de trabajo».
Por su parte, el gerente de Camoca, Carlos Scimone, destacó que «después de cuatro años muy difíciles, aparece una oportunidad para reactivar el sector».
«El Gobierno empezó a ver cómo reactivar en medio de la pandemia a todo un sector que estaba relativamente abandonado», señaló Scimone, y remarcó que «es una situación muy complicada la actual, porque por un tema presupuestario el Estado no está en las mejores condiciones de invertir en esto, pero la decisión está tomada».
Indicó que «primero se lanzó la iniciativa para los docentes que consideramos que iba a ser de un volumen inferior», y anticipó que «luego vendrá una segunda etapa que contempla a los alumnos».
Aclaró que «no es una situación fácil», porque señaló que «es preciso primero que vuelvan a poner los aranceles a las importaciones que eliminó el gobierno anterior».
«A partir de ahí podemos estar ensamblando a los 60 días, y el año que viene empezando a fabricar partes y piezas e integrando una industria más completa a partir de marzo».
«El objetivo es volver al 2013 cuando las fábricas estaban produciendo todo tipo de modelo», y estimó que «eso será a partir de segundo semestre del 2021».
Camoca cuenta «con 13 fábricas de computadoras, de las cuales hay cuatro que están abriendo nuevas», y añadió que «de las nueve restantes, hay cuatro que no están operando todavía».
Scimone destacó que «ya se está tomando gente», y precisó que «se emplearon 350 personas en estos meses y para fin de año ese número puede ser de 1.200».
En tanto, el presidente de Cadmi, Federico Freitag, remarcó que «es muy bueno el trabajo conjunto con la Secretaría de Comercio, el Banco Nación y el Ministerio de Educación», y sostuvo que «es un buen plan para llegar a miles y miles de docentes en un primer momento, y a alumnos después».
Subrayó que «se agotaron las 24.000 notebooks iniciales», pero adelantó que «se repetirá esta iniciativa a razón de 30.000 máquinas por mes desde setiembre en adelante».
Además, destacó que «se está pensando este mismo proyecto llevarlo a profesores universitarios», y puso de relieve que «la plataforma de comercio electrónico creada en conjunto por las cámaras es un trabajo mancomunado por un objetivo común que es llegar a miles de maestros todos los meses con los mejores precios y financiación».
«Ya se está hablando también del nuevo Conectar Igualdad para los alumnos», afirmó Freitag, quien señaló: «ya somos varios los que hasta ahora solamente importábamos y distribuíamos, pero rearmamos las fábricas y a partir del último bimestre vamos a estar fabricando las notebooks en la Argentina».
Destacó que «habrá seis fábricas nuevas», y precisó que «se incrementará en un 20% la plantilla de personal de las empresas, es decir, unos 200 empleados en una primera etapa.»