Ginés González García anunció que también se ensayará en Argentina la vacuna china

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500 mil personas ya se anotaron en el Registro Nacional de Trabajadores de la Economía Popular

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En seis semanas de funcionamiento, sin ruido en los medios, casi medio millón de personas se inscribieron en el Registro Nacional de Trabajadores de la Economía Popular. Abierto desde el 7 de julio, el RENATEP suma ya 461.810 anotados, según dio a conocer ayer jueves 20 la secretaría de Economía Social. Los inscriptos son trabajadores informales que generan sus propios ingresos. Es decir, aquellas personas que no tienen empleo en el sector privado ni dentro del Estado, y que han debido inventarse su trabajo. En el gobierno estiman que esa franja social puede abarcar a seis millones de argentinos, más de un cuarto de la población económicamente activa. La creación del Renatep fue impulsada por los movimientos que integran la Unión de Trabajadores de la Economía Popular (UTEP), para poner en el mapa una realidad subvalorada en los análisis económicos. Uno de los debates en curso en este sentido es cómo reconocer derechos laborales a estos trabajadores: vendedores ambulantes, feriantes, gasistas,  electricistas y albañiles que viven de changas, talleristas autogestivos, trabajadores de comedores populares, recicladores urbanos, quinteros de la agricultura familiar, cooperativistas, trabajadores de fábricas recuperadas y  de comercializadoras alternativas.
«Se puede anotar quien no esté inscripto en la AFIP o tenga monotributo desde la categoría A hasta la D«, explica Sonia Lombardo, directora del Renatep. También quienes, teniendo trabajo en relación de dependencia, cobren menos que un salario mínimo.
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El primer dato destacable es que se inscribieron más mujeres que varones. La lectura que hacen en el Renatep de es que la economía popular está feminizadacomo la pobreza.
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Si se mira por tipo de actividad, lo más llamativo es la cantidad de personas que realizan trabajos sociocomunitariosson un 26% de los inscriptos. Es un reflejo del momento que atraviesa el país con la pandemia y la crisis alimentaria. Esos trabajadores realizan en su mayor parte tareas en los comedores y merenderos comunitarios, preparando comida, limpiando, cargando y descargando mercadería, distribuyendo viandas. También entran aquí quienes sostienen medios de comunicación barriales, agentes de salud, quienes realizan tareas para sostener la escolaridad de los chicos y otras actividades de cuidado. Un grupo equivalente, un 27% de los inscriptos, es el de quienes trabajan en servicios personales. Las trabajadoras y trabajadores de limpieza son 21 de cada cien casos. Son mujeres que limpian casas por hora y que no llegan a ganar un salario mínimo o están en negro. Otro 10% vive de cocinar para terceros y un porcentaje similar realiza servicios de peluquería, manicuría o depilación. Un 13% trabaja en ferias u otros espacios públicos. Su denominador común es que trabajan en la calle, y por esto son los que en este momento están más limitados por la pandemia. No es difícil pensar que una vez terminada la cuarentena, este grupo va a ser un porcentaje más alto. Sólo 4% realizan actividades manufactureras (un ejemplo serían los trabajadores de polos textiles). También apenas otro 4% tiene trabajo en el reciclado, recuperación y servicios ambientales, un área que para poder desarrollarse necesita del apoyo del estado -especialmente de que las municipalidades reconozcan el aporte ambiental de organizar este servicio. Los porcentajes de este desglose seguramente cambiarán a medida que se anoten más personas.  Reflejan a los primeros inscriptos, que ingresaron al Renatep mediante una planilla online. Entre los registrado hay así una abrumadora mayoría de residentes en la provincia de Buenos Aires, lo que puede ser atribuido a que es una zona con mayor conectividad y donde los movimientos populares tienen un trabajo muy fuerte. Pero además pueden recordarse otros elementos. Como se sabe, el Área Metropolitana de Buenos Aires concentra a un tercio de la población del país y es en este tejido urbano superpoblado donde golpeó con mayor fuerza el proceso de cierre de industrias ocurrido en los cuatro años del gobierno macrista, situación agravada ahora por la pandemia. También es en los barrios del Gran Buenos Aires donde la sobrevivencia está en este momento más ligada a la organización barrial. De los anotados, más de la mitad -el 53%- son trabajadores que generan sus ingresos de manera asociativa. Como  actividad más vinculada a la producción aparece la elaboración de alimentos, seguida de la confección de ropa. De manera incipiente se ve también en el registro que hay un desarrollo de la producción popular de productos de tocador y limpieza. La lectura que se puede hacer es que el sector está encontrando cómo obtener ingresos elaborando productos de primera necesidad. En la Agricultura familiar se anotaron pocos, lo que es atribuido a que ya existe un registro específico para el sector, por lo que sus trabajadores no tienen tanta necesidad de hacerse visibles. Entre los que dependen del trabajo en la calle hay un abanico muy extenso de trabajo:  vendedores ambulantes, feriantes, artesanos, vendedores callejeros pero con un punto fijo, comercializadoras alternativas (en almacenes o nodos), artistas callejeros, limpiavidrios. Emparentados, pero en otro rubro, están los trabajadores precarizados del transporte, entre ellos quienes hacen delivery, manejan remises o fletes. Una de las expectativas abiertas con el Renatep es que sirva para laboralizar las políticas sociales. Saber dónde y en qué se trabaja en la economía no formal y con qué ingresos, son datos que van a ayudar a entender mejor temas como el salario social complementario, o a debatir la creación de trabajo garantizado por el estado. «Laboralizar las políticas sociales es un tema importante, pero no habría que pensar que es el único o el central», apunta sin embargo Sonia Lombardo.  Observación de AgendAR: Una característica sorprendente de la economía argentina -rara en un país con su ingreso promedio por cápita, su base industrial y el nivel de sindicalización- es el altísimo que se mueve en la informalidad, «en negro». Se estima en un 50%, o más. Esto aparece en países mucho más, aparentemente, «tercermundistas» que el nuestro. Por supuesto, sería un error equiparar al sector informal con la economía popular, ni siquiera con la pobreza. «En negro» también se maneja mucho dinero en Argentina. Pero lo contrario sí es cierto. La pobreza más dolorosa es la de aquellos que no tienen un trabajo formal, obra social ni sindicato. El RENATEP, como otras políticas sociales, es un paso en la dirección de visibilizarlos. Salir de esa situación, será la tarea principalmente de ellos mismos.

Un frente sindical que incluye a Camioneros y SMATA respaldará iniciativas del gobierno

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El primer plenario virtual de los 60 secretarios generales del Frente Sindical para el Modelo Nacional (Fresimona) se pronunció por la sanción de los proyectos de ley de impuesto a las grandes fortunas y de Reforma Judicial y apostó por «el trabajo en unidad, con contenidos y mayoritario» para aportar al engrandecimiento del país en «un momento y contexto tan difíciles». El espacio gremial afirmó que esa tarea debe incluir a sindicatos de la CGT y de la CTA y a organizaciones y movimientos sociales que respaldan al Gobierno, en un encuentro vía zoom en el que entre decenas de dirigentes participaron Pablo Moyano (camioneros) y Ricardo Pignanelli (mecánicos). «Ese trabajo debe ser realizado con ideas claras y reivindicando la justicia social, la independencia económica y la soberanía política como eje de gestión. La unidad y las convicciones es el camino para enfrentar e inocular a los sectores que procuran la pérdida de conquistas del movimiento obrero y a empresarios que presionan por la baja salarial o la reforma laboral». El Fresimona se pronunció también por intensificar «los esfuerzos para conquistar nuevos derechos en un mundo de grandes desafíos y cambios laborales» y respaldó nuevamente «la estrategia del Gobierno en el proceso de canje y refinanciación de la deuda externa con los bonistas privados». «Frente a la pandemia mundial se resalta el trabajo cotidiano de millones de argentinos que, con compromiso y vocación, despliegan un rol muy importante para la sociedad. El Fresimona reconoce y agradece al personal esencial como al de la salud, que arriesga su vida a diario para proteger la de todos; de servicios públicos de transporte y básicos y a los docentes, que recrean un aula virtual desde sus casas o distribuyen alimentos en comedores escolares» También se realzó a los camioneros, quienes aseguran «el traslado de mercaderías, y a su rama de recolección de residuos, que permite la limpieza de las ciudades; a quienes atienden comedores y merenderos y asisten a adultos mayores o a personas con discapacidad; a los bancarios y al personal de alimentación, entre otros.

La Secretaría de Energía anuncia la reactivación del proyecto CAREM

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Hugo Sigman habló sobre la cooperación pública-privada y la biotecnología

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Hugo Sigman habló de la importancia de la cooperación entre el sector científico y la estructuración público privada para que el país logre «producir con valor agregado y generar exportaciones». El empresario habló ayer en el Argentina Visión 2020/40, un encuentro anual organizado por ADBlick Agro, el IAE Business School y el Centro de Agronegocios y Alimentos de la Universidad Austral de Rosario, en el que la dirigencia y los líderes de los agronegocios dan su visión sobre la Argentina en el mundo que viene. En las últimas semanas, el fundador del laboratorio mAbxience cobró nueva relevancia pública cuando se dio a conocer que formará parte del proceso de producción de una vacuna contra el coronavirus en la Argentina, desarrollada por la farmacéutica Astra Zeneca y la británica Universidad de Oxford. También, en menor grado, por haber sido atacado en una columna del periodista Carlos Pagni. Sigman explicó cómo fue el proceso de creación de la planta «para la fabricación de vacunas en Argentina» después de la propagación de la gripe A H1N1 en 2009. «La única vacuna para esa peste que había en el mundo era para los países desarrollados» y aclaró que este motivo lo impulsó a armar y desarrollar los recursos necesarios para que el país tenga los avances científicos para otra posible futura pandemia. «Ahora estamos trabajando para que la Argentina no se quede sin vacunas para prevenir la Covid-19», dijo. El empresario también subrayó que en el país hacen falta grupos de trabajo en la investigación básica, por eso Insud decidió involucrarse en esa línea «y crear productos que están patentados en todo el mundo», pero de desarrollo argentino. «Acabamos de poner en estudios clínicos el tratamiento con el suero equino para la Covid. La compañía no tiene que estar inspirada nunca en el beneficio sino en la excelencia». Dijo que el producto siempre debe ser el mejor y «la excelencia tiene que estar presente en todo el colectivo de personas de la compañía». Sigman también se refirió a un pequeño fondo de inversiones que se inició junto con la Cámara Argentina de Biotecnología para poder desarrollar proyectos de jóvenes que querían transformarse en empresarios. «Se recibieron inversiones de otros países, de empresas vinculadas al agro que buscaban adquirir los recursos necesarios para poder desarrollarse. Nos inspiramos en compañías relacionadas al sector agropecuario, como Bioceres«. Esa compañía, dijo, es como una gran cooperativa de productores agropecuarios con 300 socios, con los que se juntan «para tratar de crear en la Argentina y con investigación local, una compañía de biotecnología vegetal». La empresa, que hoy cotiza en la bolsa de Estados Unidos, es una compañía que hoy tiene un desarrollo patentado mundialmente, el gen HB4 de tolerancia a sequía e inundación, las dos caras del cambio climático en el agro argentino. Este producto, dijo, nació de una cooperación con otra compañía del sector productor. «Este modelo de cooperativismo es un poco altruista, de tratar de desarrollar una empresa relacionada con la tecnología vegetal en un país con una relación tan fuerte en la actividad agropecuaria. Nos sirvió de inspiración a nosotros en la Cámara (Argentina de Biotecnología) para fundar el fondo de inversión». Según sostuvo, este tipo de acciones son imposibles de lograr sin una cooperación del sector científico y la otra parte involucrada, el campo.

Rusia anuncia que exportará su vacuna en noviembre

Kirill Dmitriev, director del Fondo Soberano de Inversión de Rusia, la institución que financió el desarrollo de la vacuna en su país, hizo ayer jueves varios anuncios impactantes en una conferencia de prensa virtual en la que participaron medios de todo el mundo.
  • «La semana que viene Rusia pondrá en marcha una prueba de su vacuna que alcanzará a unas 40.000 personas. «En septiembre empezará la vacunación masiva en nuestro país, y entre noviembre y diciembre podremos exportarla»
  • La vacuna rusa implica dos dosis aplicadas con 21 días de diferencia.
  • «El adenovirus humano en que se basa nuestra vacuna dio una respuesta muy fuerte en estudios históricos, mientras que el de chimpancé (usado en la vacuna de Oxford) no sabemos si tiene efectos colaterales que puedan ser cancerígenos o afectar la fertilidad».
  • «Hay una guerra informativa contra nuestro país. Les pedimos que no politicen el desarrollo de la vacuna (contra el coronavirus) porque cuantas más tengamos en el mundo, mejor será para toda la humanidad».
Repasamos algunos hechos que AgendAR publicó hace 10 días, en ocasión del anuncio del presidente Putin, y otros mencionados en esta conferencia de prensa: El 11 de agosto se informó que Rusia había desarrollado la primera vacuna contra el coronavirus. Y que la fórmula había sido bautizada «Sputnik V», como el satélite soviético que llegó antes que cualquier intento estadounidense al espacio en plena Guerra Fría. Apenas se produjo ese anuncio, autoridades sanitarias de distintos países y bloques regionales del mundo -y también la Organización Mundial de la Salud-, advirtieron que Rusia no había llevado a cabo la fase 3 de los ensayos previstos para el desarrollo de vacunas: es la instancia que implica probarla en una muestra masiva de personas Kirill Dmitriev afirmó: «No hay una fase 3 en la ley rusa. Desde un punto de vista legal, se trata de estudios que se realizan después de que se registrase la vacuna», en referencia a la prueba masiva que empezará la semana que viene, y aseguró que podía considerarse «equivalente a la fase 3». La semana próxima empezará también la vacunación voluntaria a grupos de riesgo, entre los que se cuentan los trabajadores de la salud y de la educación. Brasil, Cuba, India y Corea del Norte son países que, según Dmitriev cuentan con la capacidad necesaria para producir la vacuna. A la vez, Emiratos Árabes Unidos, Filipinas y Arabia Saudita podrían ser sedes de las pruebas clínicas, y podrían sumarse también Brasil e India. Denis Logunov, director científico del Instituto de Investigación de Epidemiología y Microbiología Gamaleya, la entidad estatal que encabeza el desarrollo de la vacuna, sostuvo en la conferencia de prensa, que un decreto del gobierno permite empezar a aplicar las vacunas a los grupos de riesgo mientras se avanzan las pruebas en una cantidad representativa de personas. «Primero probamos la vacuna en animales, entre los que hubo dos grupos de primates, y encontramos alto nivel de seguridad. También vimos la actividad defensiva de la fórmula: los primates resultaron protegidos. Cuando lo aplicamos a personas vimos que los efectos colaterales eran un poco de dolor de cabeza y dolor en el lugar de la aplicación», describió Logunov. «El trabajo con adenovirus se perfeccionó mucho en los últimos años. Los ensayos que están más avanzados para vacuna contra el coronavirus trabajan con adenovirus, que duele tener gran eficacia para dar respuestas, y sin peligros», destacó Alexander Gintsburg, director del Instituto Gamaleya. La vacuna en la que trabaja Rusia usa adenovirus humano, mientras que la de la Universidad de Oxford y el laboratorio AstraZeneca, que se producirá en la Argentina, apela a adenovirus de chimpancé. Dmitriev también sostuvo que la aplicación de dos dosis puede resultar más eficiente que dar una sola en términos del largo plazo de la inmunidad. Para dar cuenta de esto, citó resultados no de la vacuna rusa sino de AstraZeneca: «Quienes recibieron una segunda dosis desarrollaron una inmunidad cuatro veces más alta que quienes sólo recibieron la primera». La iniciativa rusa, en el sitio web de la vacuna Sputnik, hace hincapié ahora en la mayor seguridad del uso de adenovirus humano respecto del obtenido de chimpancés. Según se consigna allí, el humano lleva 17 años usándose en estudios a gran escala y sirvió para desarrollar tres vacunas contra el ébola, a la vez que se usó para 2 tratamientos oncológicos, mientras que el de chimpancé no se habría utilizado para ninguna de estas tareas. Llama la atención que ese mismo sitio destaca que hay cuatro estudios clínicos basados en el uso de adenovirus humano que ya completaron la fase 3, mientras que ninguno de los que usa adenovirus de chimpancé ya completó esa instancia. La fase 3 que el mundo -y la OMS- le reclaman a la vacuna rusa y que, según advierte la autoridad que decidió invertir en el proyecto, no está indicada por la ley de su país. La Organización Mundial de la Salud se ha mostrado reservada ante las afirmaicones rusas. La OMS señaló que actualmente hay más de 100 vacunas potenciales contra covid-19 que se están desarrollando alrededor del mundo. La opinión compartida por la mayoría de los expertos es que hasta mediados del 2021 no se podrá contar con una vacuna disponible en el mundo. Y aún no se acepta que la vacuna rusa se haya adelantado todos esos meses en el hallazgo. «Entre tener la idea de que quizás una vacuna posiblemente funciona, y haber pasado por todas las etapas de investigación, hay una gran diferencia», dijo el vocero de la OMS, Christian Lindmeier. Rusia no ha publicado ningún estudio o dato científico sobre las pruebas que realizó y tampoco se conocen detalles sobre las fases del proceso que generalmente deben cumplirse antes de aprobar y lanzarse al mercado una vacuna. Desde AgendAR debemos señalar que en la comunidad científica rusa no existe la tradición de publicar profusamente. Incluso, pocos de sus investigadores más destacados enseñan en sus universidades. De todos modos, si hubo rivalidad entre potencias para ser la primera en poner un hombre en órbita y para llegar a la Luna ¿no la iba a haber en tener la primera vacuna contra esta pandemia? Lo bueno del asunto es que muy pocos meses tendremos más certezas.  

La provincia de Buenos Aires inicia operativos de control en puertos

Fiscalizadores de la Agencia de Recaudación de la provincia de Buenos Aires, junto a personal de la Subsecretaría de Transporte bonaerense, pusieron en marcha operativos de control en inmediaciones de las zonas portuarias de Dock Sud y de Quequén. Es la primera vez que ARBA logra desarrolar este tipo de controles. El objetivo es verificar el flujo de cargas que entra y sale de los puertos, revisar que los camiones cuenten con la documentación correspondiente y observar que se cumplan condiciones fiscales y de circulación. Los operativos, en esta primera etapa, se extenderán durante 10 días y estarán a cargo del subdirector de Acciones Territoriales y Servicios de ARBA, Gaspar Spiritoso, y el subsecretario de Transporte bonaerense, Alejo Supply. Spiritoso destacó que desde ARBA “buscamos enfocarnos en sectores que no se controlaban en años anteriores, por eso iniciamos estos operativos puntuales destinados a fiscalizar los puertos.-Estas accione van a tener continuidad”. Supply subrayó sostuvo que “a través de nuestra Dirección de Fiscalización vamos a seguir trabajando en forma articulada con el personal de ARBA en controles de documentación y pesaje al transporte de cargas, para garantizar la correcta circulación en los corredores bonaerenses”.

Economistas del FMI juzgan al gobierno de Macri y advierten sobre «excesivo optimismo»

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Dos economistas del Fondo Monetario Internacional, Ramzy Al-Aminey and Tim Willems, publicaron este viernes 14 en la página del organismo un papel de trabajo “Investor Sentiment, Sovereign Debt Mispricing, and Economic Outcomes (Sentimiento de los inversores, mala valoración de la deuda soberana y resultados económicos)“, al que se puede acceder aquí. Reproducimos a continuación un resumen publicado en nuestro idioma: «El estudio pone foco en el hecho de que en ocasiones los inversores sobreestiman las perspectivas de un país y financian endeudamientos a tasas que se consideran bajas dados sus fundamentos macroeconómicos. A esto lo consideran como un «Caballo de Troya». Lo mismo vale respecto de las consecuencias adversas derivadas de la fijación de precios incorrectos de los activos del sector privado (como las hipotecas de alto riesgo). “Esto puede suceder, por ejemplo, cuando los inversores se muestran optimistas sobre el futuro del país, un sentimiento que a menudo se extiende al gobierno del país y sus ciudadanos. Sin embargo, en marcado contraste con estas expectativas, encontramos que los episodios de caída de los diferenciales soberanos a niveles inexplicablemente bajos, son a menudo presagios de futuras dificultades económicas”, señalan los autores al comienzo. Si bien el costo al que los estados pueden pedir prestado en los mercados internacionales varía mucho en el tiempo y el espacio, gran parte de esa heterogeneidad se debe a la variación de los fundamentos, por lo que los países pueden endeudarse a una tasa más baja cuando tienen políticas y amortiguadores más sólidos, más allá del entorno externo. “Sin embargo, una parte sustancial de la heterogeneidad de la dispersión es difícil de explicar por los fundamentos y parece impulsada por el sentimiento que rodea a un país (a menudo relacionado con las expectativas sobre el futuro del mismo)”, explica los autores y toman el caso argentino, como ejemplo”, para lo cual irónicamente recurren al “mea culpa” de Federico Sturzenegger (“Macri’s Macro: The Meandering Road to Stability and Growth”) en el sentido de que en parte imperaba el espíritu de que “ahora venimos nosotros y van a llover las inversiones”. “Tomemos a Argentina, a fines de 2015, la población eligió a Mauricio Macri como su nuevo presidente. Esto generó entusiasmo entre los inversores internacionales, quienes vieron a Macri como un reformador favorable al mercado. Con tan altas esperanzas, los inversores estaban ansiosos por otorgar préstamos a Argentina -lo que permitía al país evitar el ajuste fiscal y, en cambio, satisfacer sus necesidades de financiamiento mediante la emisión de u$s 56.000 millones (9% del PBI de 2017) en deuda externa entre enero de 2016 y junio de 2018- en parte incluso mediante la colocación de un bono sin precedentes a 100 años. Sin embargo se hizo cada vez más difícil racionalizar estas condiciones benignas de endeudamiento basadas en los fundamentos existentes (en contraposición a las expectativas sobre los futuros) y pronto el sentimiento se agrió. Las reformas de Macri no trajeron las mejoras inmediatas que los inversores (y los argentinos) esperaban, lo que finalmente hizo que Argentina perdiera el acceso a los mercados internacionales -lo que llevó al préstamo más grande en la historia del FMI en julio de 2018, seguido de un proceso de reestructuración que involucró u$s 65.000 millones. En deuda externa”, destacan. Los autores señalan que “de ninguna manera Argentina es la única en esto” y citan también, en forma más escueta, los casos de Mozambique (En 2014, era una economía pujante que crecía a tasas chinas y el off-shore gas prometía riquezas, los inversores eran optimistas y compraron millones en bonos; el resto es historia, los bonos no se pagaron) y de los países del sur de Europa en los 2000 (pudieron obtener préstamos a tasas similares a las de Alemania con la expectativa de una convergencia económica futura. Pero en todos estos casos, incluso el argentino, los autores señalan que cuando se abre una ventana de endeudamiento barato, los países pueden sentirse tentados (o ser aconsejados) para aprovechar la oportunidad y gastar mucho -a menudo en una combinación de inversión pública y consumo público-. Pero cuando esos bonos posteriormente alcanzan la madurez años después, la realidad no es la esperada, el spread no es el mismo y financiar el bono resulta demasiado caro, creando dificultades económicas. Afirman además que los diferenciales soberanos normalmente no se comportan bien como predictores de crisis. Por ello, recomiendan que los países no deberían depender demasiado de los niveles de diferenciales al determinar su estrategia fiscal, los fundamentos subyacentes también deben formar las políticas. Los economistas llegaron a estas conclusiones mediante dos regresiones econométricas, una regresión de los diferenciales sobre los fundamentos para descubrir una relación promedio según la cual se valora la deuda soberana, y una de segunda etapa que indica dificultades futuras como desaceleración del crecimiento y crisis después de un retraso de varios años. Pero no todo es culpa de los inversores y analistas que llegan a valuar erróneamente los spread soberanos al “comprar narrativas sobre el futuro que conducen a una perspectiva “irracionalmente exuberante”, sino también, en parte, son responsables las agencias calificadoras, que, según los autores, a veces son “influidas” por los gobiernos a mejorar los ratings para obtener menores costos de financiamiento. Ramzy Al-Aminey and Tim Willems concluyen que “el optimismo indebido en torno a un país tiende a ser seguido de resultados económicos adversos (menor crecimiento económico y, con mayor retraso, mayor incidencia de crisis fiscales). Hay una fuerte evidencia de que el sentimiento afecta el ciclo económico, con oleadas de optimismo indebido que a menudo conducen a daños económicos más adelante. Al mismo tiempo, nuestros resultados implican que los “bond vigilantes” no deben perder de vista los fundamentos (tanto por su propio bien como por el de los países prestatarios), especialmente frente a narrativas optimistas sobre el futuro de un país”. “Nuestros resultados sugieren que los episodios durante los cuales un país se encuentra en condiciones de endeudarse a tasas bajas dadas las bases, en realidad pueden convertirse en un regalo mitológico, el Caballo de Troya. Respecto de las calificadoras, señalan que las calificaciones más altas no pueden sustituir a los fundamentos sólidos en el mediano y largo plazo, mientras que pueden inducir un sobreendeudamiento perjudicial mientras se descuenta el diferencial. En suma, la disponibilidad de financiamiento también puede enmascarar ineficiencias y ganar tiempo, permitiendo a los gobiernos posponer las reformas necesarias. El sentimiento alcista también puede proporcionar una falsa sensación de seguridad que conduce a políticas más riesgosas en otras áreas, por ejemplo, mediante la relajación injustificada de la regulación macroprudencial o mediante la implementación de políticas más populistas, que son más fácil de financiar cuando el sentimiento es positivo. Cuando el país los fundamentales se ponen al día y difunden el descuento desaparece, es probable que el país tenga dificultades para adaptarse a su nueva realidad”.» Observación de AgendAR: No puede decirse que estos economistas «hayan descubierto la pólvora», o que el «paper» haga aportes novedosos a la teoría económica. Hicieron, sí, un trabajo concienzudo comparando las expectativas del gobierno de Macri -y de otros-, de los inversores institucionales y de las calificadoras de riesgo, con los resultados económicos no mucho tiempo después. Este trabajo, entonces, sirve para descartar las predicciones de los analistas económicos, la «prensa seria» y las agencias calificadoras; para descartar el mito de la «confianza de los inversores»; y fijarnos en los números de la actividad económica de un país, y los resultados de las inversiones que ya se hicieron y en qué rubros. Lo lamentable es que este paper no haya sido preparado antes que el FMI otorgara al gobierno de Macri el préstamo más grande de su historia, en vísperas de un año electoral.

Otra visión en la polémica sobre el acuerdo con China para instalar criaderos de cerdos

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Hace un mes AgendAR comenzó a informar sobre la negociación que lleva adelante nuestra Cancillería de un acuerdo con China para la producción y exportación de carne porcina, que implicaría la construcción de al menos 25 granjas industriales en distintos puntos del país.

Lo enfocamos desde su impacto en la economía argentina, entre otros motivos, porque muchas críticas provenían de ámbitos alejados de la producción y la investigación científica.

Pero no rechazamos, al contrario, un debate serio acerca de los costos ambientales y sanitarios que podrían tener lugar. Por eso reproducimos esta mirada crítica, e informada, que dio a conocer la Universidad Nacional de La Matanza. Nuestra esperanza es que de este debate surjan normas que permitan que los productores argentinos incorporen valor agregado a sus exportaciones -carne de cerdo, en lugar de granos de maíz- sin perjuicios para la salud humana.

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«¿Qué pasa con los residuos? Los efluentes de los sistemas intensivos de cría generan dos tipos de residuos importantes. Por un lado, exceso de nutrientes (nitrato y fósforo) y, por otro, bacterias que se filtran a las napas subterráneas o que incluso pueden llegar a los cuerpos de agua, como lagos, arroyos y ríos. “Si el nivel de las napas es superficial en la zona en la que se construyen los corrales de engorde, y si el suelo presentan una textura arenosa, es posible que se favorezca la lixiviación de elementos contaminantes, los cuales pueden modificar drásticamente las calidad físico-química del agua subterránea”, explicó el investigador del laboratorio de Prospección Geofísica de Acuíferos con Fines Agropecuarios (LPGA-UBA), John Márquez Molina. El ingeniero señaló que el exceso de nutrientes en el agua “favorece el proceso de eutrofización”, es decir, que aumenta el crecimiento de algas y materia orgánica, al tiempo que disminuye la cantidad de oxígeno en los sectores profundos del cuerpo de agua, “afectando el desarrollo de la biota y limitando de forma significativa los distintos usos que se pueden hacer del recurso, entre los que se cuenta el consumo humano”. En esa línea, apuntó: “Estos problemas se presentan principalmente cuando no existe un óptimo diseño de los corrales, especialmente con una serie de estructuras tendientes a la contención y manejo de los efluentes, en particular del estiércol. Por lo tanto, las operaciones de manejo de los mismos son un factor fundamental”. El otro enemigo invisible Pero, quizás, uno de los problemas más acuciantes viene del lado de las bacterias y patógenos, cuyo itinerario no termina en las inmediaciones de la zona de cría, sino que, por medio de la interacción con el ecosistema y el traslado por los cuerpos de agua, pueden arribar a zonas urbanas y desencadenar problemas sanitarios. A esto se suma el mal uso de antibióticos en estos modelos productivos, que producen resistencia en las bacterias y deja sin efecto a muchos de los fármacos disponibles para curar infecciones, tanto en humanos como en animales. Según el Consejo de Defensa de Recursos Naturales de Estados Unidos (NRDC por sus siglas en inglés), el 65 % de los antibióticos producidos anualmente se destina a la cría de animales como método preventivo de infecciones y como promotor del crecimiento. “El problema es que las bacterias más resistentes que crezcan en esos ecosistemas donde estén los cerdos, los pollos y las vacas con alta concentración de antibióticos van a empezar a seleccionarse. Aunque no comamos esos animales, esos microorganismos van a migrar del campo a la ciudad, y después aparecen en las aguas, en los residuos industriales, en los hospitales”, explicó el investigador Superior de CONICET, Alejandro Vila. Según Vila, cuando se expone innecesariamente a las bacterias a antibióticos, se acelera un proceso de selección evolutivo que, en estos microorganismos, ocurre a gran velocidad: “Las bacterias van mutando rápidamente: el tiempo de duplicación es de 20 minutos. Esto implica que, en una hora, podemos tener tres generaciones de bacterias, lo que a escala humana demoraría un siglo”. En un medio donde conviven diversos tipos de bacterias, tanto patógenas como benéficas, el antibiótico mata a todas aquellas que sean más sensibles, pero las resistentes sobreviven y aumentan su proporción, generando un nuevo arsenal de respuestas para su supervivencia y, luego, compartiéndolo con otras a través del intercambio genético. Un cambio necesario Si se utilizan de forma incorrecta los antibióticos, el sector sanitario puede quedarse sin herramientas para tratar infecciones, un problema sobre el que la OMS genera advertencias desde el 2005 y sobre el que estima que, para el año 2050, puede ser la causa de muerte de 10 millones de personas anualmente. En el caso argentino, el Laboratorio Nacional de Referencia en Resistencia a los Antimicrobianos (LNR) releva la presencia de bacterias resistentes en hospitales y, según un estudio publicado en 2015 en la revista Panamericana de Salud Pública, para ese año llegó a detectar algunos tipos de enterobacterias con resistencia en más de 300 hospitales argentinos. “En el 2015, empezamos a tomar muestras en frigoríficos de cerdos, de pollos y de bovinos, que son las tres producciones más importantes para el sistema alimentario argentino, y también en materia fecal de estos animales para ver si encontrábamos resistencia a distintos antibióticos. El resultado fue una elevada presencia de bacterias resistentes, producto de años y años del uso inadecuado de antimicrobianos”, advirtió el Director de Productos Veterinarios del SENASA, Federico Luna. En esa línea, el veterinario resaltó que, en muchas ocasiones, “el antibiótico es utilizado para tapar malas prácticas agropecuarias” en las que el animal no tiene suficiente espacio y luz, carece de una buena alimentación y de condiciones de higiene adecuadas. “Si el animal goza de buena salud no se enferma, y si no se enferma no tenemos que administrar antibióticos”, precisó. Luna también es uno de los integrantes de la Comisión Nacional para el Control de la Resistencia Antimicrobiana, implementada en 2014 por el Ministerio de Salud de la Nación. Desde ese momento, el sector productivo y veterinario se sumó a la cruzada que el Instituto ANLIS Malbrán llevaba desde hacía décadas en el ámbito de la salud humana. El funcionario subrayó que, pese al viraje que se dio en Argentina desde el 2015, el problema de la resistencia microbiana y, fundamentalmente, su interacción con el medio ambiente, es una temática sobre la que escasean los estudios: “Hoy, en el mundo, se desconoce qué es lo que pasa en el ambiente: no sabemos cómo se comportan las bacterias o cómo se comportan los genes de resistencia en el medioambiente”. Por su parte, Vila sumó que la contaminación ambiental afecta de forma diferencial en función de las condiciones de vida: “Hay una migración a través de las aguas, que llega a los ambientes urbanos con menor higiene y mayor hacinamiento, generando una vulnerabilidad sanitaria adicional”. Los controles En algunas regiones, como por ejemplo en la Unión Europea, el uso de antibióticos está prohibido desde 2006 y fue reemplazada por el desarrollo de otros insumos que promueven el sistema inmune y el bienestar de los animales sin potenciar la selección de bacterias patógenas. Vila señaló además que el uso inadecuado de antibióticos acelera procesos evolutivos en las bacterias, y que esas prácticas desaconsejables se podrían reemplazar –con regulaciones e intensivos estatales mediante- por tratamientos con probióticos y prebióticos, amigables con el ecosistema. En los últimos años, Argentina comenzó a tomar medidas pioneras en la región latinoamericana para regular el uso de antibióticos en el sector pecuario. Por ejemplo, en 2019 se prohibió el uso de la colistina en animales para preservarla como último recurso médico frente a infecciones graves. “Después de haberla prohibido, no hemos tenido ningún impacto negativo en la producción de cerdos y aves argentinos. Los productores supieron prescindir de ese antimicrobiano y reemplazarlo por otras herramientas de bioseguridad”, valoró Luna, y adelantó que el próximo paso será la prohibición de antimicrobianos como promotores de crecimiento. Sin embargo, en lo que refiere a la gestión de efluentes pecuarios y el cuidado del ambiente, el panorama es más difuso. “En la Argentina, no hay normas específicas a nivel nacional respecto al manejo de estiércol provenientes de establecimientos de engorde a corral”, sumó Márquez Molina. Lo que sí existe es la Ley Nacional de manejos de efluentes productivos -la Ley 24.051- pero que no contiene precisiones acerca de esta pata de la industria. De manera que el control y habilitación de estas producciones depende de cómo lo resuelva cada provincia. Para el caso de Buenos Aires, una de las provincias que cuenta con más regulaciones sobre el recurso hídrico pero que, en algunos casos, se pisan o contradicen, la Autoridad del Agua (ADA) es, desde 1999 y a partir de la Ley 12.257, la que se encarga de controlar los establecimientos de producción intensiva. No obstante, fue recién en 2013 que este organismo generó una resolución específica con los requisitos para el tratamiento de efluentes de producción porcina, tambos y feedlots. Márquez Molina resaltó que, si bien el impacto ambiental de estas actividades está ganando terreno en la agenda internacional, sobre todo por el peligro de la transmisión de patógenos y bacterias a través del agua, su pronóstico a nivel local es más reservado. “Si no hay normativas de control claras y específicas al respecto –reflexionó- estos serán temas que se discutan de forma general en el mejor de los casos. En el sector productivo, se maneja más una idea de equilibrio económico, pero me temo que son muy pocos a los que les interesa mantener un equilibrio sostenible o amigable con el ambiente”. En rigor, sostuvo que el mayor inconveniente radica en la falta de “modelos robustos de monitoreo” del impacto de los efluentes en el recurso hídrico. “En algunos casos el problema que existe es que algunos importantes establecimientos se desarrollaron y crecieron más rápidamente que las normas existentes para regular la actividad y allí hay un cruce de intereses.”

Dos empresas argentinas comenzaron exportar respiradores

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A pesar de enfrentar por estas horas un alza de muertes por el coronavirus, la provisión de respiradores permite al Gobierno levantar en los últimos días el cierre de las exportaciones que había dictado para impedir la venta al exterior de los que se fabrican en el país. La decisión ocurrió después de que las compañías cordobesas Tecme SA y Leistung SA cumplieran a fines de julio con la última entrega prevista con el Estado, que en total les compró 3650 respiradores artificiales desde fines de marzo, cuando el Poder Ejecutivo decidió concentrar el 100% de la producción de las firmas para abastecer a los hospitales de todo el país. El jefe de Gabinete, Santiago Cafiero, y el ministro de Desarrollo Productivo, Matías Kulfas, firmaron el decreto 625/2020 que «excluye la exigencia de tramitar un permiso de exportación» que la propia Casa Rosada había dispuesto para las fabricantes cordobesas a fines de marzo, cuando el Estado corría a contra reloj para equipar el sistema sanitario ante la inminente llegada de los primeros contagios por el Covid-19. Actualmente, un «cuello de botella» sería el personal sanitario entrenado y disponible… Al centralizar la producción de Tecme y Leistung el Gobierno evitó un dolor de cabeza que aún sufren muchos países de la región en momentos en que la pandemia tiene su epicentro en América latina, pero abrió otros conflictos. La decisión de cerrar la venta al exterior de los productos argentinos le costó explicaciones diplomáticas ante países que reclamaban con urgencia ese equipamiento médico porque, incluso, atravesaban una peor situación sanitaria que la Argentina durante la pandemia. Según contaron fuentes oficiales, un alto dirigente del gobierno de Perú le pidió en abril a Cafiero por los respiradores argentinos. La respuesta de la Casa Rosada se repitió esa y otras veces: sólo se permitirá la exportación una vez que esté satisfecha la demanda interna.

La Argentina cuenta con 8.200 respiradores artificiales entre el sistema público y las camas en clínicas privadas.

El porcentaje de los respiradores en hospitales públicos subió hasta el 48%, según el jefe de Gabinete. La distribución de los respiradores también motivó tensiones con la Casa Rosada. La provincia de Buenos Aires, por ejemplo, recibió menos de 10 unidades en la primera entrega organizada desde el Ministerio de Salud, lo que motivó un fuerte malestar del gobierno bonaerense que entendía, en ese momento de incertidumbre, que el reparto no era equitativo para afrontar un posible pico de contagios en el conurbano. «Nos agarramos la cabeza cuando vimos la primera entrega y nos enojamos mucho, pero después todo se solucionó», resumieron desde La Plata. La provincia, entonces, oficializó la importación de respiradores artificiales. Unas 100 unidades llegaron en barco desde China en julio (pero se encargaron cuatro meses antes), con la particularidad de que esos respiradores -que cuentan con compresor incorporado- permiten montar esos dispositivos en camas que no están acondicionadas como terapias intensivas. Los más baratos A partir de la compra hecha por el Estado Nacional de estos 3650 respiradores nuevos, las fabricantes cordobesas se convirtieron en las principales proveedoras públicas en los últimos tres meses. Tecme facturó $1890 millones y Leistung otros $870 millones. Después de la última entrega pactada con el Estado, las empresas comenzaron a venderle a provincias como Córdoba y, también, a distintos municipios del conurbano bonaerense. «No vendimos grandes volúmenes porque una buena parte de la demanda ya estaba satisfecha por las entregas del Gobierno. Es algo residual», afirmó Silvina Grasso, gerenta de Leistung. Las ventas más importante que preparan ahora son para el exterior: la suma total representa una cifra similar o, incluso, superior a la producción que se puso a disposición de los hospitales argentinos.

Colombia, Bolivia, Paraguay y Perú son algunos de los países que están en la lista de clientes.

Los respiradores argentinos son atractivos por la escasez de fabricantes locales en la mayoría de los países sudamericanos, pero, sobre todo, por su precio. Cada unidad cuesta entre $650.000 y $850.000, tres veces menos de lo que cotizan los respiradores chinos. Para el mercado internacional cotizan US$10.000 cada uno. «Son los respiradores más baratos del mundo», sostienen los empresarios.

Saocom 1B: un satélite cada vez más cerca de viajar al espacio

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Hasta ahora los ensayos arrojaron buenos resultados. Su lanzamiento está previsto para fin de mes en una misión de SpaceX.

La Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE) lleva adelante las últimas instancias de ensayos para lanzar el satélite argentino SAOCOM 1B. Tras comprobar su correcto funcionamiento, luego de estar guardado tres meses en condiciones seguras, comenzaron a realizarse pruebas conjuntas con el equipo de SpaceX en Cabo Cañaveral, Florida, Estados Unidos, para integrar el satélite al lanzador Falcon 9. “Venimos avanzando muy bien, más allá del cambio de fecha de lanzamiento, el cual nos hizo re planificar todo el plan de la campaña. Completamos todas las tareas en término y sin contratiempos. El satélite se encuentra en óptimas condiciones”, afirmó Pablo Ordoñez, responsable de Integración, Ensayos y Operaciones de Lanzamiento del SAOCOM 1B de la CONAE. Los primeros ensayos consistieron en verificar la configuración física del satélite. “Fue emocionante poder encenderlo nuevamente y corroborar su correcto funcionamiento. Es como si lo hubiésemos despertado y vuelto a tener con nosotros”, dijo, y aseguró que “todos los valores estuvieron dentro de los parámetros normales”. A partir de ahora, previo a su puesta en órbita prevista para fines del mes de agosto, se realizan tareas conjuntas entre los equipos de CONAE, INVAP y SpaceX, este último también está acondicionando el lanzador Falcon 9. El viernes 14 de agosto se completó un ensayo que, a diferencia de las anteriores, no se realizó de manera simulada con computadoras, sino que implicó al satélite real. “Lo encendimos, hicimos todas las pruebas funcionales y lo llevamos a configuración de lanzamiento y probamos algunas contingencias. Después lo desconfiguramos y lo apagamos”. En este ensayo participaron los profesionales de CONAE e INVAP distribuidos en Estados Unidos y en tres ciudades de la Argentina: Córdoba, Bariloche y Buenos Aires. “Los resultados fueron altamente satisfactorios”, afirmó Ordoñez, y agregó: “Esto nos da seguridad para ir de manera firme a las prueba conjunta más importante, que será la simulación del lanzamiento a nivel Misión, con el equipo de SpaceX y el lanzador Falcon 9. Ese día estaremos 13 ingenieros de CONAE e INVAP ubicados en el centro del control de Cabo Cañaveral, tal cual va a ser el día de lanzamiento. En el Centro Espacial Teófilo Tabanera, de la CONAE en Córdoba, también estarán ubicados en sus lugares de trabajo los ingenieros que brindan soporte a las actividades y que comanden el satélite una vez que se separe del lanzador, en el espacio. Además, participarán los centros de Bariloche, en INVAP, y de la Ciudad de Buenos Aires, en la CONAE”, explicó Ordoñez. En total participarán unos 70 profesionales de varias instituciones. “En esa jornada realizaremos una prueba integral de todo el sistema. Si el resultado es satisfactorio, significa que el SAOCOM 1B ya está preparado y listo para afrontar su puesta en órbita”. Luego el satélite será trasladado a un hangar, a pocos metros de donde se realizará el lanzamiento. Allí se volverá a encender, ya encapsulado, para corroborar que no haya surgido ningún problema en el traslado, y se lo integrará con el lanzador Falcon 9, corroborando que la conexión fue satisfactoria. “Estamos en la recta final”.

Kicillof: «Ahora las partes de las instalaciones de energía eólica se fabrican en Buenos Aires»

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El gobernador de Buenos Aires, Axel Kicillof visitó el parque industrial y tecnológico de Florencio Varela y afirmó “Es muy importante estar preparándonos para la pospandemia, y eso involucra la inmensa capacidad y diversidad productiva de nuestra Provincia”. Junto al intendente Andrés Watson y el ministro de Producción, Augusto Costa, recorrió las instalaciones de la compañía GRI Calviño Towers Argentina, que fabrica torres de energía eólica y es la primera del país que exporta este tipo de productos a los Estados Unidos. Allí dijo Kicillof: “Esta empresa metalúrgica produce torres que generan energía limpia y hoy las están exportando. Eso se complementa con otras empresas bonaerenses que fabrican los generadores, prácticamente todos los elementos de esos molinos de energía son producidos en la Provincia”. Luego visitaron la sede del Grupo LCV, que brinda servicios de estudios de geología e ingeniería para la industria del petróleo, del gas, la minera y la hidrogeológica para toda América Latina. “Estas instalaciones son de última generación tecnológica, es fascinante lo que hacen las empresarias argentinas que fundaron esta compañía, con una historia que se inició con YPF y que tras la privatización lanzaron su propia empresa, que hoy presta servicios nuevamente a una YPF estatal”, recordó Kicillof sobre LCV, que fue la primera en radicarse en este parque industrial. “La provincia de Buenos Aires tiene la capacidad, el trabajo y la potencia empresaria necesaria para que en la pospandemia podamos ponerla en marcha en base a su trabajo y a su producción”, concluyó Kicillof.

La 4° central nuclear y la negociación con China

¡La tecnología CANDU no se rinde! Y en las últimos días se calentó la polémica. Hace dos semanas Antúnez, Barceló y Kreiner -3 nombres que simbolizan la historia nuclear argentina de las últimas décadas- plantearon en este portal que no había futuro en abandonar esa historia.

El sábado pasado Alfredo Caro, otro físico e ingeniero con impresionantes credenciales descartó esa tecnología, y el uranio natural, basado en razones económicas. Y ahora Fernando Krakowiak, en la página de EconoJournal, recoge las banderas de esos 3 mosqueteros del CANDU. Reproducimos su nota, y, al final, agregamos una breve observación de AgendAR.

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«La construcción de la cuarta central nuclear volvió a la agenda oficial de la mano de las presiones chinas para apurar la firma del contrato que ambos Estados vienen negociando desde hace seis años. El gigante asiático busca venderle al país un reactor PWR de uranio enriquecido y agua liviana que demandará una inversión de 7800 millones de dólares y, luego de 6 años de construcción, aportará a la red unos 1000 MW. La fecha tentativa para firmar el contrato es en noviembre y en el gobierno hay preocupación porque una mala decisión puede condicionar la matriz energética nada menos que durante los próximos 60 años, período de vida útil de la central. Dudas oficiales Son varios los funcionarios xque no están convencidos de realizar semejante inversión para un proyecto llave en mano por una tecnología que Argentina no controla y, por lo tanto, la vuelve dependiente de proveedores extranjeros de insumos críticos, como son los combustibles de la central. Sin embargo, el tema es delicado porque China es la segunda potencia económica mundial, el principal socio comercial del país, aportó 18.500 millones de dólares a las reservas a través de un swap de monedas renovado recientemente y desde hace tiempo viene promoviendo la construcción de este reactor, como parte de su desembarco estratégico en América Latina.
  • El ministro de Desarrollo Productivo, Matías Kulfas, y el secretario de Asuntos Estratégicos, Gustavo Beliz, recibieron hace diez días a José Luis Antúnez, ex presidente de Nucleoeléctrica, a Andrés Kreiner, investigador de la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) y a Gabriel Barceló, del Instituto de Energía Scalabrini Ortíz (IESO), para conversar sobre el proyecto.
La convocatoria surgió luego de que esos tres especialistas distribuyeran un documento, firmado también por Eduardo Barreiro del IESO, donde advertían sobre los riesgos que supuso la decisión del gobierno de Mauricio Macri de abandonar el proyecto de construcción de una central de agua pesada y uranio natural de tecnología Candu. Lo que decidió el entonces presidente fue avanzar solo con la compra llave en mano a China de un reactor de agua a presión (PWR, según las siglas en inglés) que utiliza uranio enriquecido como combustible y agua liviana como moderador y refrigerante, modelo Hualong One. El informe del IESO El informe de IESO señala que la energía es un bien estratégico para asegurar la soberanía económica y advierte que seguir adelante sólo con la construcción del reactor Hualong “sería la peor de las alternativas posibles”.
  • La clave del negocio nuclear son los combustibles, más que las centrales. Argentina domina el ciclo completo del combustible de uranio natural ya que ha trabajado cincuenta años con esa tecnología. La mejor prueba de este conocimiento es que completó hace poco la extensión de vida de Embalse, con Nucleoeléctrica como arquitecto-ingeniero del proyecto, para que funcione otros 30 años. Sin embargo, en el caso del combustible de uranio enriquecido el país depende de la importación y las principales potencias mundiales suelen dificultar al máximo la posibilidad de que nuevas naciones se vuelvan autosuficientes en este campo. Esto es porque las tecnologías de enriquecimiento de uranio sirven para obtener combustibles para reactores de electricidad, pero también para la fabricación de explosivos.
El informe de IESO deja entrever además que la decisión de Macri es funcional no sólo al gigante asiático sino también a Estados Unidos.
  • “Esta permisividad para el proyecto nuclear por parte del gobierno de Cambiemos nos invita a analizar con cuidado la opción resultante. La hipótesis más razonable parece ser que la compra en estas condiciones de una central china de uranio enriquecido es funcional a las intenciones de los Estados Unidos para Argentina”, sostienen los autores.
  • “Históricamente el Hegemón buscó privar a nuestro país de la capacidad autosuficiente en materia nuclear para lo cual la PIAP (Planta Industrial de Agua Pesada) es una pieza sine qua non. Y efectivamente será así, si Argentina pierde su línea tecnológica autónoma quedará sometida a la voluntad de las grandes potencias que tienen la tecnología de enriquecimiento”, agregan.
Los especialistas incluso recordaron en el documento que Cambiemos tuvo como Director Nacional de Evaluación y Supervisión de Proyectos Nucleares, dentro de la subsecretaría de Energía Nuclear, a Sergio Rodrigo Cabado, un abogado miembro del Colegio de Abogados de Nueva York y de Miami.
  • “Es decir, un abogado ligado al sistema de justicia de Estados Unidos tenía a su cargo la evaluación y supervisión de los proyectos nucleares argentinos”, subrayan.
Más allá de cuál es la postura de Estados Unidos sobre este contrato y de la dificultad potencial para acceder al combustible, en el gobierno dudan fundamentalmente por el costo que tiene la central y el escaso derrame que provocaría un proyecto llave en mano.
  • “La energía nuclear la entiendo como parte de un plan de desarrollo tecnológico, pero no nos queda claro qué aporta la central china a ese plan”, aseguró una fuente oficial.
Los acuerdos iniciales El 18 de julio de 2014, el entonces ministro de Planificación, Julio de Vido, dio el puntapié inicial al acuerdo nuclear con China al firmar con el director de la Administración Nacional de Energía de ese país, Xu Xinxiong, un convenio de cooperación para la construcción de una cuarta y una quinta central.
  • A partir de entonces, se comenzaron a negociar los detalles y el 15 de noviembre de 2015 ambos países le pusieron la firma a los convenios técnicos y comerciales de Atucha III en la ciudad turca de Antalya. Además, en aquel encuentro se acordó la versión final del contrato marco entre Nucleoeléctrica y China Nacional Nuclear Corporation por la quinta central nuclear.
El plan inicial era que Atucha III fuera un reactor de uranio natural y agua pesada para aprovechar la experiencia y los recursos que el país tiene en esa área luego de haber concluido Atucha II. Sin embargo, el interés principal de los chinos era venderle al país su reactor PWR de uranio enriquecido y agua liviana. Producto de la negociación, el acuerdo contempló financiamiento chino para la construcción de una cuarta central de uranio natural y agua pesada de 760 MW y una quinta de uranio enriquecido y agua liviana de 1000 MW. La renegociación macrista El inicio de la obra estaba previsto para 2016, pero luego del cambio de gobierno el ministro de Energía, Juan José Aranguren, confirmó que durante ese año no habría novedades porque se estaban revisando los contratos. Como parte de esa revisión, proponían avanzar primero con la central que menos interés les generaba a los chinos y postergar dos años la obra del PWR. La negociación siguió adelante sin avances significativos hasta que en junio de 2018, luego de haber ido a pedir la ayuda del FMI para no caer en default, Aranguren, aseguró que las centrales no iban a construirse debido a la delicada situación fiscal que atravesaba el país.
  • «Teníamos en carpeta dos centrales adicionales, la cuarta y la quinta central, que respondían a un memorando de entendimiento que se había firmado en 2014 con China. Nosotros también firmamos otro memorando. Ahora bien, una inversión de un orden de magnitud de 14.500 o 15.000 millones de dólares en la actual situación fiscal que tiene la Argentina nos obliga a ser prudentes. Por lo tanto, le hemos propuesto al gobierno chino suspender o postergar la construcción de la cuarta y la quinta central«, aseguró en el Foro Latinoamericano de Energía que se realizó en Bariloche, días antes de ser despedido.
Luego la negociación con China siguió adelante, pero sorpresivamente se dejó de lado la central Candu y se decidió avanzar solo con la central Hualong, con el apoyo incluso de varios directores de Nucleoeléctrica. De hecho, hasta el día de hoy directivos de la empresa nuclear estatal insisten con la conveniencia de firmar el contrato con China para la central llave en mano, postura que también cuenta con el respaldo del secretario de Energía, Sergio Lanziani, aunque el papel que juega el funcionario dentro del esquema de decisiones del gobierno es meramente decorativo. Aquellos que promueven la central Hualong incluso llegaron a justificarlo con un análisis de Fortalezas, Oportunidades, Debilidades y Amenazas, conocido como FODA, aunque algunos en el sector nuclear maliciosamente dicen que fue una «JODA». Como parte de la defensa del proyecto, prometen que la central tendrá una integración local del 40%, pero Atucha I fue llave en mano y tuvo una integración local similar. Desde ese punto de vista, sería como retroceder 50 años.»

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Una observación de AgendAR:

Esta polémica es – vale el lugar común- enriquecedora. No sólo por acercar al público un campo de la tecnología donde la Argentina tiene logros importantes y proyectos con futuro. Además, nos hace más conscientes del inevitable desafío de la relación con dos grandes potencias que compiten por el predominio tecnológico. Pero mientras tanto la «comunidad nuclear argentina» -una forma de llamar a los instituciones y a las empresas que emplean a decenas de miles de científicos, técnicos y trabajadores con experiencia- aparece hoy dividida y dispersa en sus intereses. Así, el gobierno -que tiene varios problemas muy urgentes, como es sabido… deja de lado el tema. O lo negocia con China. El ministro de Desarrollo Productivo, Kulfas, que ha trazado líneas de trabajo y mantenido infinidad de reuniones, no ha mencionado el tema. Peirano, hace pocos días habló de la «transición energética», omitiendo también la nuclear. La presidencia de la CNEA sigue vacante. Si la comunidad nuclear, sus instituciones y las empresas del ramo no consiguen armar al menos una lista de prioridades en conjunto, éstas se decidirán en otro lado.

Argentina en la batalla del Banco Interamericano de Desarrollo

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Las movidas y presiones en torno a la elección del presidente del BID han sido seguidas por AgendAR -por ejemplo, aquí y aquí. Pero el forcejeo diplomático ha ido creciendo y es ahora una cuestión importante para el hemisferio americano, norte y sur, y también un tema en el que políticos Demócratas cuestionan públicamente al candidato de su gobierno. En esta nota reunimos y actualizamos la información, y recordamos que esto se resolverá, en un sentido o en el otro, en septiembre. Más de un mes antes de la elección en EE.UU. El conflicto surge a la atención pública cuando se producen llamamientos en América Latina y en Europa para posponer la elección del nuevo presidente del Banco Interamericano de Desarrollo. La elección está programada para septiembre, pero hubo pedidos -de México, Chile, Costa Rica y Argentina- para posponer la votación hasta marzo, formalmente por complicaciones logísticas del coronavirus. La verdadera controversia está relacionada con la nominación de Mauricio Claver-Carone, por parte de la administración Trump, para encabezar el principal prestamista para el desarrollo de Latinoamérica. Claver-Carone se convertiría en el primer no latinoamerican en liderar el banco con sede en Washington, alterando una distribución tácita de poder de larga data en la que el FMI está encabezado por un europeo y el Banco Mundial por alguien de Estados Unidos. Brasil y Colombia se han comprometido a respaldar al nominado de EE.UU. Según las reglas de votación, Estados Unidos controla aproximadamente el 30%, Brasil tiene el 11% y Colombia el 3%. Esta semana El Salvador y Haití co-nominaron a Claver-Carone, uniéndose a otros países, como Guyana, que también apoyan al nominado de Estados Unidos. Claver-Caron ahora cuenta con el apoyo de 17 de los 28 países miembros del banco. Pero Argentina, México, Costa Rica y Chile tienen alrededor del 22% de los votos, y se necesita un quórum de al menos el 75% de las acciones con derecho a voto del banco para que la elección proceda. Con un poco de apoyo, podrían forzar un aplazamiento de la votación. Pero no tendrían los votos para imponer otro candidato. En realidad, el objetivo de la oposición a Claver-Carone es demorar la votación hasta después del 3 de noviembre a la noche, cuando se empiecen a contar los votos en EE.UU. El encargado de la política exterior de la Unión Europea, Josep Borrell, se manifestó a favor de un aplazamiento, aunque la UE no es miembro del BID y tiene un papel consultivo. Una larga lista de ex cancilleres de la región y expertos en relaciones internacionales se han sumado al llamado para aplazar, citando también preocupaciones sobre la legitimidad institucional. Y un nutrido grupo de ex presidentes, entre ellos el chileno Ricardo Lagos, los mexicanos Felipe Calderón y Vicente Fox, y el brasileño Fernando Henrique Cardoso se unieron al coro internacional pidiendo un retraso en la votación. Claver-Carone, director senior de asuntos del Hemisferio Occidental en el Consejo de Seguridad Nacional, es conocido por sus posiciones duras sobre Cuba y las sanciones de Estados Unidos contra el gobierno de Venezuela. Tiene poca experiencia bancaria, y su nombramiento se considera parte del esfuerzo de Trump para poner a los estadounidenses a cargo de organizaciones internacionales clave. La semana pasada, Claver-Carone acusó a la Argentina de «secuestrar» (hijack) la elección y advirtió que cualquier movimiento de una minoría de accionistas para retrasarla podría poner en peligro la capacidad del banco para recaudar fondos en el futuro. En EE.UU. aparece una creciente disidencia hacia la nominación de Claver-Carone. El senador demócrata estadounidense Chris Murphy, miembro del Comité de Relaciones Exteriores del Senado, dijo el lunes que estaba profundamente preocupado por la nominación de Claver-Carone por Trump para el período de cinco años poco antes de las elecciones presidenciales del 3 de noviembre. Calificó la nominación como «una ruptura de un precedente que mantendría en su lugar durante media década a alguien que está potencialmente fuera de sintonía con la próxima administración y amenazaría la gobernanza y la eficacia del BID en el futuro».

Barbijos argentinos antivirales se exportan a Estados Unidos y Europa

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Hace un mes y una semana anunciamos en AgendAR que un equipo de investigadores de la UBA y de la Universidad de San Martín habían desarrollado barbijos y otros elementos protectores con una tela que incorpora nanocomponentes que le aseguran propiedades antivirales, antibacteriales e impide la formación de hongos. Lo que no nos imaginamos entonces es que los barbijos iban a ser en pocas semanas un «boom» en exportaciones a Europa y Estados Unidos. Actualizamos entonces la información: Por la pandemia global de COVID-19 las personas, y las empresas debieron modificar  sus rutinas de higiene para evitar el contagio del virus. En este contexto, científicos argentinos crearon un barbijo con triple capa protectora con activos antivirales, bactericidas y antihongos al que llamaron «Atom-Protect». El ANMAT aprobó su comercialización, solo para uso social. Sólo es inferior al famoso N95, destinado a médicos y enfermeros. Fue desarrollado por científicos del Conicet, de la Universidad de Buenos Aires (UBA) y de la Universidad Nacional de San Martín (UNSAM), con el apoyo de la PyME textil Kovi S.R.L. Producirán hasta 6 millones de barbijos por mes y su fabricación ya comenzó. Los barbijos Atom-protect están fabricados con nanotecnología: cuentan con telas tratadas con activos antivirales, bactericidas y fungicidas. Su acción fue testeada con éxito en el Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI) y en el Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA). Un barbijo equivale a 15 barbijos descartables. Hace menos de un mes comenzó su comercialización y ya están siendo exportados. “Nuestro grupo de trabajo asesoró y acompañó a las empresas destinatarias en la implementación de las buenas prácticas de fabricación, la confección del registro maestro del producto y la gestión del riesgo”, dijo Griselda Polla, investigadora del INTA. En el futuro su objetivo es fabricar ropa con la misma tela por sus propiedades antivirales y fungicidas. “Esto es nanotecnología de La Matanza para el mundo”, afirmó Alan Gontmaher, gerente de Kovi, la empresa encargada de la fabricación y distribución de los barbijos ubicada en La Matanza. Los barbijos pueden comprarse en la fábrica al por mayor o en la tienda online. Cada barbijo cuesta $324 pesos y 40 unidades $10 mil. También ofrecen una caja “máster” de 320 unidades. Están siendo exportados por un valor de US$ 38 o de 20 euros. a tela de los barbijos Atom-protect es de algodón y poliéster. Están compuestas de un polímero eco-friendly que facilita la retención de agentes activos basados en plata y cobre. “Pensamos qué materiales inactivan el virus o disminuyen el riesgo de infección. Surgió la idea de armar barbijos con compuestos activos con efecto antibacterial y virucida”, contó Lucas Guz sobre el proyecto. Los materiales son accesibles y permiten la producción masiva. “Hicimos un análisis morfológico de las telas fabricadas con componentes industriales por microscopía electrónica de barrido, lo que nos permitió comprobar la regularidad en la aplicación de los activos. Para determinar la actividad antimicrobiana de la tela activa realizamos ensayos basados en normas internacionales”, explicó Roberto Candal. “En mayo terminamos el desarrollo. Se hizo a la velocidad de la luz y con una inversión desmedida. Lo hicimos con fondos propios y meses después recibimos el apoyo del Banco Nación”, contó Gontmaher. “Nosotros hicimos nanotecnología para todos. La demanda es enorme porque no hay nada parecido. Nos están escribiendo de Europa, de América, de todos lados. Es barato y una solución real al problema”, agregó Gontmaher. El grupo de científicos que trabajó en la fabricación y desarrollo del barbijo Atom-protect está integrado por Silvia Goyanes, Ana María Llois, Griselda Polla, Roberto Candal, Patricio Carnelli, Lucas Guz, Belén Parodi y Alicia Vergara Rubio. La pyme Kovi S.R.L. tiene licencia para comercializar el barbijo por 10 años. La UNSAM y la UBA recibirán regalías por el desarrollo.

También Brasil patentó un suero equino para el tratamiento del coronavirus

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Los «excelentes resultados» del estudio, que comenzó en mayo, fueron expuestos durante una sesión de la Academia Nacional de Medicina.

Brasil presentó a través de un laboratorio estatal de Río de Janeiro, los primeros resultados y un pedido de patente para un suero desarrollado a partir de plasma equino, con una capacidad de crear anticuerpos para el nuevo coronavirus veinte veces superior al de los seres humanos. Los «excelentes resultados» del estudio, que comenzó en mayo, fueron expuestos este jueves en una sesión de la Academia Nacional de Medicina por el médico Adilson Stolet, presidente del Instituto Vital Brazil, y el investigador Jerson Silva, titular de la Fundación de Amparo a la Investigación del Estado de Río de Janeiro. En un comunicado recogido por la agencia de noticias EFE, el Instituto Vital Brazil indicó que «después de setenta días los plasmas de cuatro de los cinco caballos del laboratorio, inoculados en mayo de 2020 con la proteína S, resultante del coronavirus, presentaron anticuerpos neutralizadores entre veinte y cincuenta veces más potentes contra el nuevo virus». La comparación se realizó con «los plasmas de las personas que tuvieron la enfermedad» y a partir de ese resultado «fue creado el suero anti-SARS-CoV-2, producido a partir de equinos inmunizados con la glicoproteína de la espiga spike del virus», apuntó el informe. «El experimento con el plasma de los caballos permite que el tratamiento sea producido en gran escala. Los animales no sufren con el proceso de retiro de plasma y conseguimos, así, una gran cantidad de medicamento disponible», explicó Stolet. Silva, que también es profesor de la Universidad Federal de Río de Janeiro (UFRJ), advirtió, por su parte, «que se debe tomar cuidado para no crear falsas ilusiones», pero afirmó que los primeros resultados arrojaron «una respuesta impresionante, por encima de todas las expectativas». El equipo de investigadores responsables del desarrollo del suero equino espera la autorización de la Agencia Nacional de Vigilancia Sanitaria (Anvisa, reguladora) para comenzar a probarlo en humanos. El estudio brasileño es independiente a uno similar con suero equino realizado por la Universidad Nacional de San Martín y la empresa de biotecnología Inmunova, en la Argentina, aprobado en julio por las autoridades sanitarias para ser probado en humanos. En Brasil, el pedido de patente contempla «la producción del suero, preparación del antígeno, hiperinmunización de los equinos, fabricación del plasma hiperinmune, elaboración del concentrado de anticuerpos específicos y del producto finalizado, después de su purificación por filtración esterilizante y clarificación». En la iniciativa, participa, además del Instituto Vital Brazil y la UFRJ, la Fundación Oswaldo Cruz (Fiocruz), el mayor centro de investigación médica de Latinoamérica, también con sede principal en Río de Janeiro, vinculado al Ministerio de Salud y que producirá para el país la vacuna desarrollada por la Universidad de Oxford. La pandemia del nuevo coronavirus dejó, hasta el momento, en Brasil más de 110.000 muertos y casi 3.412.000 casos confirmados.

Fernando Peirano: las áreas clave para promover la innovación e incorporar tecnología

El presidente de la Agencia I+D+i (Promoción de la Investigación, el Desarrollo Tecnológico y la Innovación) indicó en un reciente reportaje los cinco vectores que desde la Agencia se consideran claves en este momento para el desarrollo argentino: las exportaciones del agro, el mapa energético, la agenda ambiental, la esperada transformación digital y la salud.
  • Agro: pasar de proteínas verdes a rojas, es decir de proteínas vegetales a animales. Agregar valor a la producción de alimentos
  • Transición Energética: pasar de una matriz con mucho peso del petróleo a una diversificada: las energías renovables, la geotérmica, el hidrógeno, el desarrollo del litio.
  • Modelo Ambiental: la plataforma productiva nueva debe tener un fuerte componente de la agenda del medio ambiente.
  • Transformación Digital: atraviesa toda la producción, el comercio y la educacióPn.
  • Salud: Promover la exportación de los productos surgidos de proyectos Covid-19.
A continuación, reproducimos las preguntas y respuestas en su totalidad. Periodista: ¿Cómo ve la pospandemia? Fernando Peirano: El desafío inmediato es pasar de lo coyuntural a lo estratégico. Con la pandemia se generaron muchas cosas interesantes, como los dispositivos de salud, a los que hay que potenciar para que formen parte de la oferta exportable del país. El objetivo es ocupar un lugar importante en la capacidad de transformación, con impacto en lo social y económico. Queremos reconstruir una Agencia que venía muy golpeada: en diciembre de 2019, de 28 instrumentos de promoción sólo estaban vigentes tres, los otros 25 habían sido suspendidos o cancelados. P: ¿Cuál es el rol de la Agencia? FP: Estamos en el corazón del sistema científico argentino, financiando, estructurando y viendo que todas las partes cumplan su rol. Debemos coordinar recursos humanos altamente calificados y estamos en contacto con 25.000 investigadores, con miles de proyectos y empresas, a través del Fondo Tecnológico Argentino (FONTAR), el Fondo para la Investigación Científica y Tecnológica (FONCyT) y el Fondo Argentino Sectorial (FONARSEC). La Agencia financia el riesgo tecnológico, los proyectos tienen la facilidad económica y una hoja de ruta, una secuencia de acciones con una lógica. P: ¿Qué ejemplo de gestión a nivel mundial rescata? FP: En los últimos años lo más interesante fue la idea de la Unión Europea de un financiamiento organizado por misiones, también Estados Unidos y China tienen sus misiones con objetivos estratégicos. En la Argentina, un país de industrialización intermedia, esas misiones deben tener una lógica encuadrada en un esquema Problema-Solución: identificar un obstáculo a nuestro desarrollo y estructurar y financiar la manera en que las nuevas capacidades lo solucionen. En vez de adentrarnos en territorios desconocidos, debemos focalizar el esfuerzo en la estabilidad, para dar certidumbre a proyectos que rinden frutos luego de años. Pero es clave el timming, llegar antes que otros países similares al nuestro, allí se juega gran parte de sacar provecho de las transformaciones. P: ¿Cuáles son las áreas clave a impactar? FP: Hay cinco vectores claros en los que vemos oportunidades muy fuertes de transformación tecnológica. En el Agro hay que dar el salto para pasar de proteínas verdes a rojas, es decir de proteínas vegetales a animales. Debemos agregar valor a la producción de alimentos, enfocarnos en los alimentos funcionales que tienen alguna mirada desde la salud, en productos regionales que hablan de nuestra identidad, en una producción de alimentos vinculada a una mirada social. En la Transición Energética, pasar de una matriz con mucho peso del petróleo a una diversificada, donde juegan las energías renovables como la eólica y solar, pero también la geotérmica, el hidrógeno, el desarrollo del litio. En las cosas menos exploradas es donde más peso y protagonismo debemos tener. En el Modelo Ambiental, porque esta plataforma productiva nueva debe tener un fuerte componente de la agenda del medio ambiente. En la Transformación Digital y cómo impacta y atraviesa toda la producción, el comercio y la educación. Y en la Salud, cuya importancia se ha demostrado en estos meses. El coronavirus sin dudas confirmó que tener ciencia y tecnología argentina es un plus en situaciones difíciles. P: Estuvo reunido con el sector automotriz, ¿cuál será el aporte concreto? FP: Nuestro aporte no será tanto para la industria automotriz que conocemos, sino para facilitar la transición a nuevos paradigmas como los autos eléctricos. Como dije, podemos apuntalar el hidrógeno, una tecnología que no se está mirando tanto pero que con un desarrollo acelerado podrá tener impacto. Entender esa tecnología y adoptarla para ayudar a la industria a tener líneas de producción basadas en el hidrógeno es muy importante. Esas iniciativas y desafíos implican que nos convoquen. En eso es clave el liderazgo del Ministerio de Ciencia para avanzar en el dialogo con otros sectores, para no ser un área encerrada en sí misma y potenciar lo que podemos hacer. P: Suele pensarse que el automotriz es un sector reticente por el temor a la pérdida de empleos FP: Lo interesante es que el mismo sector privado y el sector sindical hayan impulsado un estudio y planteado una mesa de trabajo con objetivos y plazos. Aunque es un modelo a trabajar con empresarios y trabajadores en la transición, porque no solo se trata de impulsar la transformación, hay que regular el ritmo y la orientación. No tienen sentido las nuevas tecnologías por sí mismas, debemos valorar lo ya existente porque la política pública debe resguardar las dos cosas: favorecer las tecnologías y al mismo tiempo crear empleo y valor agregado. No solo importa tener la “novedad tecnológica”. P: ¿Qué papel jugarán las start ups? FP: Los emprendedores y las start ups tendrán un rol importante para fomentar una industria tan importante como la del software nacional. Debemos articular unas 4.500 pymes y grandes empresas con el sector industrial y fabricantes de bienes de capital que deben transformarse. Una de las primeras cosas que haremos en la pospandemia será facilitar el software embebido dentro de los equipos, para propiciar bienes de capital inteligentes y con un valor agregado. P: ¿Qué opinión tiene de la Ley del Conocimiento que está en el Congreso? FP: Es una ley necesaria y ayudará a agregar un nuevo capítulo al gran avance que fue la conformación del sector del software. Estamos esperando que se defina el régimen de promoción y las regulaciones que vienen con la ley. El cambio se da por las dos vías, la regulación y la promoción. Nosotros no hacemos regulaciones, en eso está el Ministerio de Desarrollo Productivo, pero estamos bien articulados con ellos y en la misma sintonía. P: Tras los reclamos, ¿la subvención extraordinaria fue bien aceptada por los becarios? FP: En nuestro caso no tuvimos mayores problemas porque la mayor parte de los becarios están vinculados a los proyectos de investigación subvencionados, entonces la relación es con la institución donde se desarrolla y no con la Agencia. De todas formas, en los casos que corresponde estamos implementando la subvención del 70% decidida por el Ministerio a quienes se les terminan las becas en estos meses. Eso dará una certeza para una transición gradual y ordenada. P: ¿Qué impresión se llevó de la reunión que mantuvo con el jefe de gabinete, Santiago Cafiero, y el ministro de Ciencia, Roberto Salvarezza? FP: El tema central fue la reasignación de los fondos de la AFI para promover la exportación de los productos surgidos de proyectos Covid-19. Los kits de diagnóstico serológicos están siendo muy útiles, pero queremos que sean un producto industrial para exportar de forma masiva y a bajo costo. También tenemos el desafío de la producción a gran escala del suero equino hiperinmune. El jefe de Gabinete nos pidió que no esperemos el resultado de la aprobación médica y de ANMAT para empezar, porque cuando llegue esa confirmación ya tienen que estar dadas las condiciones para producir a gran escala. P: ¿Cuál es el escenario para la ciencia y la tecnología? FP: Veo un cambio de 180 grados con la Argentina de 2019, un entusiasmo en concretar soluciones que no estaba antes, porque cambiaron las políticas y se nota la confianza. El presidente Fernández está orgulloso de los resultados de los científicos, esto parece obvio pero no lo fue en los últimos años de tensión entre los científicos y el gobierno de Macri. Están abiertas las puertas a que universidades e institutos hagan un aporte significativo. Eso es muy importante, porque el que tiene vocación por descubrir, investigar y enseñar en definitiva lo que tiene es vocación de ayudar al otro.

Desde Andalucía: Carta abierta a los imbéciles

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«Mi nombre es Juan Manuel Jiménez Muñoz. Soy médico de familia en Málaga. Tengo 60 años, y ejerzo mi profesión desde hace 35. Mi número de colegiado es el 4.787. Y este dato lo aporto por si alguien, a raíz de esta lectura, me quiere denunciar o poner una querella. Será un honor. El método científico, desde Galileo Galilei, nos ha sacado de las sombras. La electricidad, la radio, la televisión, los GPS, los teléfonos, los viajes espaciales, los antibióticos, las vacunas, los telescopios, la anestesia general, el saneamiento de las ciudades, la depuración del agua, las radiografías, las resonancias, los rascacielos, los aviones, los trenes, el cine, las fotografías, los ordenadores, y nuestra vida al completo, dependen de una ocurrencia de Galileo. Una ocurrencia en tres pasos para averiguar entre todos cómo funciona el mundo: 1-Establecer una hipótesis plausible sobre un problema concreto. Por ejemplo: “yo creo que el agua estancada contiene unos animalitos minúsculos que causan enfermedades”. O: “yo creo que cuando un imán gira alrededor de una bobina se genera una corriente eléctrica”. O: “yo creo que la Tierra gira alrededor del Sol, y no al revés”. 2-Realizar experimentos para comprobar la veracidad o la falsedad de esa hipótesis. 3-Publicar los experimentos para que cualquier otro los pueda reproducir, afirmar o refutar. Y ya está. Qué tontería. Y gracias a eso, Y NADA MÁS QUE A ESO, la sociedad de 2020 es completamente diferente a la de 1700. Diré más. Si como por arte de magia pudiésemos trasladar un habitante del año 1 hasta el año 1700, apenas notaría diferencias en lo esencial de la vida: se adaptaría sin problema. Pero si trasladásemos a un habitante del año 1700 al 2020, se moriría del susto. Literalmente. Gracias al método científico tenemos herramientas para erradicar una pandemia, o para hacerla soportable: la del coronavirus, por ejemplo. Gracias a la ciencia no hay viruela. Gracias a la ciencia no hay leprosos en Europa (o son casos muy contados). Gracias a la ciencia, los pacientes VIH positivos ya no se mueren de SIDA, sino que llevan su enfermedad como los pacientes crónicos. Gracias a la ciencia, muchos cánceres se curan. Y que después de 300 años de éxitos tenga uno que soportar lo insoportable, resulta estremecedor: la caída del modelo y la sustitución por la farsa, por la charlatanería, por la incultura, por el pensamiento mágico, por la vulgaridad, por el despropósito y por la democracia aplicada a la ciencia, donde el analfabeto opina sobre el coronavirus en igualdad de altavoces que el más docto catedrático de virología, y donde los tratamientos y las medidas de contención de una epidemia son a la carta. Hay grupos organizados que parecen añorar la Alta Edad Media, aquella que tan magníficamente plasmó Umberto Eco en “El Nombre de la Rosa”: con su mugre y sus hambrunas, con sus gentes muriéndose de peste o de viruela, con los libros encerrados en monasterios sin acceso para nadie, sin luz eléctrica, sin agua potable, sin nada. Aunando esfuerzos, una mezcla infernal de terraplanistas, antivacunas, conspiranoicos, sectas satánicas, neonazis, adoradores de ovnis, hedonistas ácratas, cazadores de masones, fetichistas de los porros, delirantes con el 5G, ecologistas que no han visto jamás una gallina e imbéciles con pedigrí, pululan en todas las redes sociales instaurando una nueva religión que, mucho me temo, está calando más de lo que imaginaba en una población carente de cultura y liderazgo. Eso no es nuevo. Tarados los hubo siempre. Pero médicos y biólogos liderando imbéciles acientíficos y abjurando de la ciencia para adquirir una fama pasajera, eso nunca lo viví. Y nunca pensé que mis ojos lo verían. Y nunca creí que los Colegios de Médicos, o de Biólogos, giraran la cabeza hacia otra parte y no alzaran su voz contra el medievalismo. Que un grupo de 200 médicos se autodenomine “Médicos Por la Verdad”, ya es una ofensa gravísima para el resto de los médicos que ejercemos en España, que somos 160.000. Porque quiere decir, ni más ni menos, que los 159.800 médicos restantes que no estamos en la secta somos “Médicos Por la Mentira”. Y a mí no me llama mentiroso ningún hijo de la gran puta. Por mucho título que tenga. Que se estén dando conferencias, y publicando libros (uno de ellos con seis ediciones en un mes), para afirmar que no hay pandemia, o que los individuos sin síntomas no contagian, o que esto es igual que una gripe, o que es preferible la experiencia personal a las publicaciones científicas revisadas por pares, o que el dióxido de cloro funciona contra el coronavirus, o que el dióxido de cloro no es tóxico, o que las vacunas que existen ahora provocan autismo, o que las vacunas llevan microchips para controlarnos, o que los aviones esparcen desde el cielo cristales para contagiarnos, o que no llevar mascarillas es un acto saludable de rebeldía, resultaría risible si no fuese mortal de necesidad, y si quienes defienden esas barbaridades fuesen mariscadores gallegos, aceituneros andaluces o pescadores cántabros, y no licenciados o doctorados por una Universidad. Hace poco, sesenta imbéciles acudieron a Las Canarias para reunirse en una playa a contagiarse a propósito. Habían quedado por Internet. Y yo, desde mi muro, acuso a quienes deberían ser líderes sociales, y no lo son, de favorecer esos comportamientos criminales con sus discursos absurdos. No es época de división, ni de actuar cada uno a su bola. Por desgracia, nadie lidera la crisis. Es evidente. Digo ningún político. El Gobierno Central ha dimitido de sus responsabilidades. Incluso tiene que sobornar a los autonómicos para que acudan a las reuniones. 17 Reinos de Taifas, 17 desastres organizativos. A cuál peor. Ni una puñetera norma en común. Ni un solo registro compatible. Y además de eso, por si fuese poco, una sarta de embusteros con el título de licenciado envenenan a la sociedad en lugar de aconsejarla, de guiarla, de cuidarla, prestándose a decir lo que muchos quieren escuchar, lo que ahora vende: que el coronavirus es un invento de las superpotencias para disminuir la población mundial, para enriquecer a las farmacias y para cargarse a los ancianos, pero que, sin embargo (y mira tú que curiosa paradoja), la tal pandemia no existe. Compañeros médicos, biólogos, abogados, farmacéuticos y licenciados de toda clase y condición que habéis optado por llevarnos otra vez a la Edad Media: sois la vergüenza de la profesión, y no sois dignos de que os llamemos compañeros, y mucho menos científicos. Sois pocos, pero metéis mucho ruido y confundís. Sois pocos, sí. Pero mala gente. Y decís cosas por las que, de haberlas dicho en la Facultad de Medicina o de Biología cuando eráis estudiantes, jamás habríais obtenido ese título del que ahora os valéis para vuestro propio beneficio. Un título del que, si de mí dependiera, seríais desposeídos de inmediato. Lástima que no se pueda. Podría elegir muchas estupideces de las que defendéis, muchas barbaridades solemnes, pero me centraré en una sola, que en vuestra boca merecería la cárcel: “las personas sin síntomas no contagian”. Cagoentóloquesemenea. ¿Dónde estabais el día que explicaron la tuberculosis, o el SIDA, o la varicela? ¿No contagian los VIH positivos a pesar de estar asintomáticos? ¿No hay tuberculosos bacilíferos sin síntomas de enfermedad? ¿No se contagia la varicela desde pacientes en fase prodrómica? En fin. Mejor callar, que me van a estallar las meninges. Sois líderes que habéis elegido no serlo para convertiros en bufones. Y eso, en época de zozobra, no tiene perdón de Dios. Ojalá se os seque la yerbabuena. Ah. Y otra cosa. Mis señas las di al principio. A ver si tenéis cojones para meteros conmigo. Cojones, digo; ya que neuronas… las justitas pa beber sin ahogarse. Cagoentó. Firmado: Juan Manuel Jimenez Muñoz. Médico del Servicio Andaluz de Salud. Colegiado en Málaga 4787. Desde AgendAR, lo único que nos atrevemos a decirle al buen doctor Jiménez Muñoz es que no es necesario llamar a los imbéciles. Vienen solos.

Fuertes subas en el mercado de Chicago de la soja, el maíz y el trigo

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Los precios en el mercado de Chicago («Chicago Board of Trade», el mercado de futuros y opciones más antiguo del mundo) son los que determinan el valor de las exportaciones de granos argentinas en todos los mercados. Y la semana pasada en el mercado de Chicago hubo importantes subas para soja, trigo y maíz, a pesar que en soja y maíz se espera una cosecha mundial sin precedentes en la campaña 2020/21: una producción mundial récord de 370,4 millones de toneladas de soja y de 1.171 millones de toneladas de maíz. Estos datos indican que la pandemia no ha afectado la demanda global de granos: una buena noticia para Argentina, uno de los principales exportadores. Esto alimenta el optimismo sobre las perspectivas de recuperación de la crisis. En cuanto al trigo, China se posiciona como un importante comprador. Se estima una compra de 6 millones de toneladas durante la campaña 2020/21. Sería la mayor importación de los últimos 7 años. Sucede que la superficie sembrada con trigo en China cayó durante los últimos años, ya que el Gobierno motivó a los productores a incorporar otros cultivos en la región seca del norte para evitar el uso excesivo del agua subterránea, según señaló una reciente nota de Bloomberg´. En el mercado local, de acuerdo a cifras de Agrofy, las subas para la soja tienen que ver con el dato positivo de exportaciones semanales, que superaron la expectativa del mercado. La oleaginosa avanzó US$ 6 y alcanzó un máximo de dos semanas al cerrar en US$ 333,6. Para el maíz, que subió US$ 4,1 a US$ 129,9, está vinculado a las preocupaciones ante los daños que provocó la tormenta del lunes pasado en el Medio Oeste norteamericano. El trigo cerró con una suba de US$ 1,5 en US$ 182, siguiendo la tendencia del mercado, aunque presionado por la expectativa de grandes suministros a nivel global.

San Martín y la búsqueda de un padre para la Patria

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Los aniversarios, sobre todo si se cuentan en décadas, son ocasiones para muchas palabras. Como sucedió ayer, al cumplirse 170 años de la muerte de José de San Martín. Está bien que eso suceda: no hay mucha conciencia histórica en la educación actual, y esta es una forma de adquirirla, fuera de las aulas. En AgendAR preferimos remitirlos ayer a una de las pocas películas argentinas que se han hecho sobre su vida. Pero mientras leía sobre él, recordé unas palabras que había escrito hace 5 años en un blog personal. Quiero compartirlas con ustedes: «Una pregunta que me hice algunas veces es si tiene sentido llamar a San Martín “Padre de la Patria”. Libertador de varias, sí; en especial de Chile, que había sido reocupado por los realistas. En Perú, inició el proceso, le dió bandera y dirección, y si el último y poderoso ejército enemigo que ocupaba el interior y lo que después se llamó Bolivia fue derrotado por Bolívar, todavía hoy los peruanos lo recuerdan con afecto y son sanmartinianos. En Argentina, es razonable pensar que, en el plano militar – el decisivo – su independencia fue garantizada por las victorias de San Martín. ¿Pero “Padre de la Patria”? Su experiencia de niño, y de hombre cuando regresó, era de lo que los chilenos llaman “la Patria Vieja”, un lugar con memorias y afectos, amores y amistades, una identidad que se adivinaba a sí misma. Pero no era todavía una nación. Y su proyecto – frustrado, pero que podemos percibirlo a través de pasos y negociaciones muy concretas – era un Reino Unido que abarcaría el Perú, y probablemente Chile y las provincias del Río de la Plata, con un príncipe de la casa de Borbón – ¿Francisco de Paula? – como monarca constitucional. No pudo ser. La Argentina que fue y que es resulta de lo que hicieron los argentinos que vivieron antes y los que vivimos ahora. Pero si queremos simbolizarlo en algunos nombres, la Patria que se construyó en el siglo XIX en el plano material: sus fronteras, su Estado, su organización política y económica, para bien y para mal, tenemos que aceptar que nuestros “padres” fueron Juan Manuel de Rosas, Bartolomé Mitre, y Julio Argentino Roca. Y dos tutores intelectuales, Domingo Sarmiento y Juan Bautista Alberdi. Todos ellos tienen sus fans entre los argentinos, pero muy pocos dejan de rechazar a alguno o algunos de los otros. No importa: la rebelión contra los padres es parte del crecimiento. Reflexionando en esto último, se me ocurrió entonces que San Martín cumple otro rol de Padre para los argentinos. Un rol que mencionan (en distintas épocas) los educadores, los sacerdotes y los sicólogos: el del portador de unos valores con los que nos referenciamos y medimos, a lo largo de nuestra vida. En ese plano, San Martín es la figura del Padre al que los argentinos deberíamos esforzarnos en parecernos: alguien que eligió su misión en la vida con madurez – tenía más de 30 años – y trató de cumplirla por encima de las pasiones y las ambiciones personales. Alguien a quien le sobró una virtud que, por lo común, no se asocia con los argentinos: la responsabilidad. En ese sentido, San Martín es el Padre que debemos merecer.»

A. B. F.