En la provincia de San Luis se desarrolla otro auto eléctrico

Coradir, una empresa especializada en artículos eléctricos de San Luis, presentó el «Tito»: el primer auto eléctrico de esa provincia. El objetivo de la empresa es lanzarlo a la venta a fin de año, a un precio de 10 mil dólares.
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Juan Manuel Baretto, presidente de Coradir, anunció que ya se inició el proceso de homologación y que el Tito competirá contra el Volt, el auto eléctrico cordobés, que cuesta el doble.
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La empresa Coradir ya tiene los primeros prototipos, el vehículo que planean sea el más económico del país. Tito tiene una autonomía de 100 kilómetros con una carga eléctrica de ocho horas y su velocidad máxima es de 65 km/h, dado que es un auto destinado al uso en la ciudad.
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La fábrica les daría trabajo a 40 personas para el ensamblado del automóvil. El lanzamiento oficial sería en diciembre, pero depende de la habilitación de los permisos.
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“Desde hace dos años trabajamos junto con Probattery, una empresa nacional de baterías que tiene muchos años. Comenzamos a trabajar en esta línea porque entendemos que el futuro de la electrónica está en estas temáticas. Pensamos que el tema de los coches eléctricos en la Argentina venía muy demorado y planeamos hacer un modelo como para generar el primer cliente para la línea de baterías de movilidad de la empresa”, expresó el presidente de Coradir, Juan Manuel Baretto.
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“Tito es un producto muy superador”, expresó sobre el primer auto eléctrico puntano. El vehículo tiene cuatro asientos y los traseros son rebatibles para lograr más espacio en el baúl. Además, tiene carrocería de origen chino, pero será reemplazada por una nacional. “Un gran problema es la carrocería en chapa, que para diseñar las matrices, los moldes y hacerlo acá necesitás mucha demanda, entonces lo que hicimos fue buscar en China una que ya existe, que se usa en muchos modelos eléctricos, y firmamos un convenio”, contó.
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La electrónica y las baterías son diseño de la compañía. “En principio traeríamos todas las partes a la planta de San Luis y el coche se ensamblaría íntegramente aquí”, agregó.
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“En el primer trimestre del año que viene ya tendremos que estar haciendo la carrocería nosotros. Tenemos los permisos del diseñador y hay una empresa en Munro haciendo las matrices, porque lo vamos a hacer del material Kevlar, ya que para hacer matriz de chapa se necesitan muchas cantidades. Como tenemos una fábrica de metal-mecánica, vamos a hacer la carrocería de aluminio con perfiles y partes fundidas”, detalló.
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La compañía estima que para fin de año tendrán el 80% del vehículo con producción nacional.
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El auto eléctrico está en proceso de certificación para que aprueben las medidas de seguridad y que el coche tenga el permiso para circular en la provincia y en el resto del país.
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“Está pensado para que sea de carga lenta y quien adquiera un vehículo eléctrico no tenga que hacer en su casa una modificación, entonces de noche, mientras dormís, dejás el coche enchufado y listo. Tiene 100 kilómetros de autonomía con baterías de plomo; si ponés el pack de baterías de litio, podes triplicar esa distancia”, indicó Baretto.
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“Para ser un citycar esa autonomía sobra. Yo vivo en La Punta y no hago 100 kilómetros por día, tranquilamente debería cubrir el desplazamiento de una persona. Está pensado para ser un coche que no salga de la ciudad”, expresó el presidente de la empresa. La firma planea comercializarlo en todo el país. Tendrá un costo al público de 10.000 dólares. “Es a dólar oficial, hoy sería unos $720.000”, mencionó. Los tiempos de entrega serían de 60 a 90días. . “La semana que viene largamos el micrositio web del vehículo, donde van a estar todas las especificaciones técnicas definidas para que la gente que sea más entusiasta lo pueda ir viendo”, anunció el presidente de Coradir. . Baretto mencionó que planean que las cuotas de financiación tengan el mismo monto que el gasto mensual de nafta de un auto común. “En promedio la gente recorre 20.000 kilómetros por año en una ciudad, son unos 1.500 mensuales, que equivalen a $12.000 de nafta por mes. Queremos llegar a una cuota ajustada al valor del combustible o algo similar. Estamos trabajando con los bancos”, estimó. Además, expresó que planean que Tito sea el auto más barato de la Argentina.
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“En principio haríamos dos motorizaciones, una de más velocidad para quienes tengan que ir de una ciudad a otra, pero también depende de los permisos y su rapidez. Después, quizás con una carrocería similar, haríamos un cargo, que sobre todo para paquetería es muy útil”, adelantó.
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Otra característica del vehículo es que no requiere mucho mantenimiento, solo de frenos, y las baterías de litio duran alrededor de ocho años. La empresa está haciendo las modificaciones a la fábrica para crear la línea de ensamble. Y planea vender entre 200 y 250 vehículos en el primer año de lanzamiento.

La primera vacuna anti COVID-19 ya fue licenciada. Es china. Y hay otras en camino

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Es oficial: hay una vacuna anti-Covid licenciada por una autoridad regulatoria con jurisdicción sobre 1400 millones de personas. Es de la empresa china CanSino y la autorización de su despliegue sucedió este domingo 29/6, pero está restringida únicamente a las FFAA chinas. La vacuna había hecho estudios de fase I y II, es decir de toxicidad y un primer doble ciego de efectividad. Normalmente a eso sigue uno de fase III con miles de casos también en doble ciego, para que los grandes números expresen los efectos colaterales escondidos. Pero en este caso la dirigencia política china decidió que las FFAA (o una parte de éstas) asuman la fase III. Para el caso, son las más numerosas del planeta: 2,18 millones de militares, sumando todas las armas. CanSino es una empresa incubada por el Instituto de Biotecnología de Beijing, que a su vez depende de la Academia Militar de Ciencias Médicas. Desarrolló una vacuna viral recombinante: consta de adenovirus Ad5 vivos y modificados. En su versión salvaje, son casi inofensivos, pero no del todo: causan resfríos en los humanos. En la versión modificada por CanSino, tienen un añadido genético del virus SARS CoV-2: las secuencias de ARN que codifican la proteína «Spike» de la cápside de este último virus. La idea es que los tejidos del vacunado, en una suerte de aprendizaje de tiro al blanco, fabriquen esta antígeno irritante en la cantidad suficiente como para que el sistema inmune lo detecte y sintetice anticuerpos capaces de neutralizarlo. De algún modo, la vacuna real la fabrica el propio vacunado en su cuerpo: CanSino suministra las instrucciones genéticas para hacerlo. La proteína Spike es quizás el blanco más importante para atajar el SARS CoV-2: actúa de garfio de abordaje para que el virus se pegue a la célula que trata de invadir. Si se lo bloquea, el abordaje fracasa. De las 29 enzimas que parece fabricar este virus, todas ellas con capacidad antigénica, todas factibles de bloqueo con anticuerpos, la Spike parece ser el objetivo de la mayor parte de las vacunas en desarrollo. En materia de efectividad, la revista de medicina británica «The Lancet» evaluó casi favorablemente la fase 1 de la vacuna de CanSino, que se hizo sobre 108 voluntarios (todos del servicio médico del Ejército Popular de Liberación): el 75% de los vacunados con dosis altas expresó anticuerpos con capacidad de neutralizar la proteína Spike, y el 50% de los que recibieron una dosis media también. En forma interesante, la respuesta a la vacuna fue doble: no sólo estimuló la producción de anticuerpos anti-Spike, sino también la llamada “inmunidad celular”, es decir la acción de los linfocitos CD4 y CD8 contra los tejidos infectados. ¿Qué dice la competencia? Dennis Burton, inmunólogo del Scripps Research Institute de los EEUU, dijo que los publicados en The Lancet son números aceptables «pero para nada impresionantes». El problema de la vacuna de CanSino, explica el tipo, es que tiene un piso alto y un techo bajo. El techo está dado por la toxicidad: una alta dosis de virus del resfrío, sean salvajes o modificados, puede ser una pésima idea. Hildegund Ertl, vacunólogo del Wistar Institute, dice lo siguiente sobre la toxicidad de la fórmula de CanSino: “Casi todos los vacunados, el 81%, pasaron por al menos un efecto colateral fuerte, sea dolor de cabeza, dolores musculares, fatiga o fiebre”. Ertl añade que 9 de los 108 pacientes de la fase 1 tuvieron fiebre alta, y entre ellos 5 de los que recibieron la dosis máxima. Si ése es el techo, el piso lo pone la respuesta inmune humana frente a los adenovirus Ad5. ¿Qué hace con ellos? Los neutraliza con anticuerpos, es decir, ataca la vacuna, porque ES –además- una infección: un resfrío. La gente que no se resfría nunca es bastante eficiente en esto de neutralizar adenovirus Ad5, y tal vez por ello esta vacuna en particular les resulte inefectiva a bajas dosis. Sin embargo, ahora que se suministrará masivamente, podrá verse en números su potencial de evitar –o no- grandes contagios de Covid-19, o al menos de mitigarlos. En la cancha se ven los pingos, como dicen en Beijing. Ante el problema de que casi todo humano tiene memoria inmune contra los resfríos, otros investigadores que usan adenovirus como vectores de distintos antígenos del SARS CoV-2 optaron por primos lejanos del banal Ad5, de los que la mayor parte de los humanos no tenemos mayor experiencia patológica, como el Ad26. Fue el vector elegido por Johnson y Johnson. La idea es que el vacunado no ataque a la vacuna. Otro ejemplo más audaz: AstraZeneca y el grupo de la Universidad de Oxford prefieren como vector un virus del resfrío de los chimpancés. Más allá de críticas y comparaciones, la de CanSino fue la primera vacuna del mundo en publicar los resultados de su fase 1 en una revista con comité de referato, y no cualquiera: The Lancet es el “journal” más prestigioso en medicina clínica, o al menos el más viejo (empezó en 1823). Ahora esta vacuna es también la primera en llegar a despliegue masivo. Próximo paso para CanSino si la vacunación de las FFAA chinas da buenos resultados: vacunar al personal viajero de las multinacionales chinas con operaciones en el exterior. El gobierno chino es lo suficientemente monolítico como para saltearse una fase III, o inventar una tan enorme que de hecho equivale a un licenciamiento acotado, y eso sin que los medios protesten. El patriotismo de las fuerzas armadas se puede dar por descontado. La obediencia de los medios chinos también. (En una serie de notas Las vacunas que vienen, que publicamos hace sólo dos semanas, mencionamos a CanSino, pero no entre las más adelantadas. Eso sí, señalamos que los chinos habían aprendido dos lecciones en fabricación de armas de sus mentores soviéticos de hace 70 años: «Hacelo simple, y poné el cuerpo»). Más de un “opinator” saldrá con que sería difícil que un ente regulador occidental como la FDA (Food and Drug Administration, la agencia reguladora estadounidense) pueda apresurar así el licenciamiento comercial de una vacuna. Pero estaría macaneando. En 1955 la primera fórmula efectiva contra la poliomielitis, la de Jonas Salk, se puso a prueba sobre una fase III que involucró a 1,8 millones de chicos estadounidenses. Eso fue muy poco ortodoxo, pero en la ocasión las autoridades echaron agua bendita sobre el procedimiento. Aquel año EEUU tenía una epidemia de 55.000 casos mayormente infantiles, y no estaba el ánimo público para una fase III de un par de años.  Hubo problemas de seguridad: unos 200 casos de parálisis atípica en un único miembro (el inyectado). Resultaron no ser inherentes a la vacuna Salk en sí, sino a mal control de calidad de dos de los 5 fabricantes elegidos por el gobierno estadounidense para fabricar casi 2 millones de dosis. La vacuna Salk funciona con virus entero inactivado por formol, y varias partidas estaban mal inactivadas, es decir con el virus parcialmente vivo. No son infrecuentes los problemas de seguridad originados en fábrica cuando una vacuna es licenciada. No es lo mismo una producción de algunos miles de dosis que la de muchos millones. La competencia entre biotecnológicas estadounidenses y chinas por una vacuna anti-Covid empieza a parecerse a la carrera espacial por la Luna en 1969. Sólo que en esa había sólo prestigio en juego: ahora son millones de vidas y la economía mundial. Este virus no desaparecerá solo, y en sus idas y vueltas tiene el potencial de repetir la performance del de la gripe H1N1 de 1917, que tras cuatro oleadas pareció esfumarse del mundo en 1920. Pero eso tras haber matado –sin mayor oposición- a entre 40 y 100 millones de personas. Dado que la tecnología de vectores virales recombinantes es totalmente distinta de la de tiempos de Jonas Salk, es difícil que pueda repetirse un problema de seguridad parecido al que tuvo el primer despliegue masivo de la Salk con esta vacuna de CanSino. Pero la inmunología es una ciencia bastante impredecible y los que mandan son los resultados. El punto menos brillante de esta primera vacuna podría ser la efectividad, más que la seguridad. Pero incluso si demuestra un efecto protector al menos parcial, siempre se la podrá combinar con otras de distinta base tecnológica, apuntadas contra otros antígenos y/o procesos virales. No sería extraño que en un futuro nada lejano lo común sean las vacunas múltiples anti-Covid. Lo bueno es saber que ya hay al menos una ya en despliegue masivo, y casi 160 más en distintas fases preclínicas y clínicas de desarrollo y licenciamiento. Hasta ahora, todo fue cuarentenas, o diagnóstico y rastreo, defensa puramente pasiva, brutal y de alto costo económico y político. Esta fórmula es la primera acción ofensiva de la humanidad contra el Covid-19. Por fin empezó la guerra en serio. Pero nada indica que vaya a ser corta o fácil.

Daniel E. Arias

Bernal Castro: “Si no hay un reactor CANDU, sería preferible no avanzar con la oferta china”

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El presidente de la Comisión Nuclear Metalúrgica de ADIMRA -Asociación de Industriales Metalúrgicos de la República Argentina- y discípulo del tecnólogo Jorge Sabato en la CNEA, afirma que la compra de una central nuclear a China llave en mano solo es válida si está vinculada con la construcción de otro reactor con la tecnología dominada por la Argentina.

Ricardo Bernal Castro es el presidente de la Comisión Nuclear Metalúrgica de ADIMRA y el titular de la Cámara de Fabricante de Tubos y Caños de Acero. También es conocido como uno de los 12 apóstoles de Jorge Sabato, el gran tecnólogo argentino con el que trabajó en la Gerencia de Materiales de la Comisión Nacional de Energía Atómica, CNEA desde el año 1969. Durante la dictadura que se inició a partir de 1976, Bernal Castro abandonó la jefatura del Laboratorio de Ensayos Mecánicos de la CNEA y pasó al sector privado. Más cerca en el tiempo, este ingeniero electrómecánico que se había incorporado a la Fábrica de Aleaciones Especiales (FAE) empresa especializada en la producción de tubos de zircaloy para plantas nucleares participaría de dos grandes proyectos del sector nuclear argentino: la finalización de la obra de Atucha II y la extensión de vida de la Central Nuclear Embalse. En diálogo con TSS, Bernal Castro respondió a las declaraciones del director de Nucleoeléctrica Argentina (NASA), Rubén Quintana, sobre la conveniencia o no de construir una central nuclear CANDU (de agua pesada y uranio de bajo enriquecimiento, la tecnología dominada históricamente por la CNEA) en la Argentina y acerca del impacto que tendría en la industria local con respecto a la construcción de una central china Hua Long llave en mano. “Decir CANDU o Hua Long es una falsa dicotomía. Creo que hay que hablar de las dos simultáneamente, como se acordó originalmente con China. En el año 2015 viajamos junto con NA-SA para firmar un acuerdo por la construcción de las dos centrales y ambas líneas son válidas si están vinculadas. Un reactor Hua Long solo cuesta unos 8000 millones de dólares y, por más que sea un muy buen crédito, hay que pagarlo”, dijo. Para construir una central nuclear CANDU, Quintana aseguró que hace faltan 70 actualizaciones importantes que son demasiado caras y que deberían contratarse en el exterior. ¿Esas actualizaciones se hicieron para la extensión de vida de Embase? Se incorporaron algunas innovaciones de lo que es el modelo CANDU VI, que es lo más reciente que desarrolló CANDU, pero como Embalse es una central anterior a estos desarrollos no tuvo esas innovaciones. Más allá de que se hayan incorporado o no, los conocimientos que tiene NA-SA, por el equipo que trabajó en Embalse, más la propia experiencia anterior de la CNEA cuando se construyó Embalse, más de 40 años atrás, hace que cualquier adaptación o modificación necesaria en una central CANDU sea relativamente sencilla de hacer por argentinos a partir de un acuerdo entre la Argentina y Canadá. ¿Le parece que es posible hacer una nueva CANDU en nuestro país entonces? Creo que es una buena idea. Este tipo de central es la que mejor conoce la Argentina entre las existentes. El resto de las centrales tienen dos problemas. En primer lugar, del modelo Hua Long chino no se conocen centrales en otros lugares. Hay algunas similitudes con respecto al reactor Westinghouse de Estados Unidos, que no se ha continuado, y con un desarrollo francés. En segundo lugar, la construcción de los componentes principales de una central de este tipo no serían posibles de hacer en la Argentina porque hace falta industria básica muy importante que solo pocos países en el mundo tienen. Canadá hizo el CANDU porque no tenía esa industria pesada necesaria para hacer recipientes de presión como un PWR (reactor de agua presurizada, en inglés). Entonces, optó por desarrollar los tubos de presión, que es una tecnología para países industriales desarrollados pero de menos capacidad en industria pesada. Así llegaron a un reactor que tuvo y tiene una gran actividad. No olvidemos que en India se están construyendo seis reactores tipo CANDU, ya que los indios hicieron sus propios avances y próximamente esperan construir otros diez. En cuanto a los combustibles para una central Hua Long, ¿cree que CONUAR podría producirlos? Hasta donde yo sé, las discusiones sobre el combustible han sido muy duras. ¿Técnicamente se podría? No sabemos porque no lo conocemos. CONUAR es una empresa que desde hace 40 años fabrica combustibles nucleares para las centrales de potencia, que son de uranio natural o levemente enriquecido. Pero también ha desarrollado, bajo las instrucciones de la CNEA, el combustible del CAREM y de otros reactores experimentales, y los de investigación de INVAP. Experiencia tiene, el problema es la transferencia de tecnología. Habría que ver si China está dispuesta a hacer esa transferencia y cuándo, porque había información del Gobierno anterior (la gestión de Cambiemos) que decía que podrían hacer la transferencia de tecnología después de 20 años de funcionamiento de la central. No sabemos si hoy están ofreciendo algo nuevo. ¿Cuales son las expectativas con el proyecto CAREM? El CAREM es lo mediato. Consideramos, desde el punto de vista de la Comisión Nuclear de ADIMRA, y de ADIMRA en su totalidad, que es un punto estratégico del desarrollo nuclear argentino. Ahí debería estar primero el esfuerzo. Si hoy pensamos en una obra nuclear deberíamos concentrarnos en el CAREM, que tiene costos menores y es un módulo desarrollado íntegramente en la Argentina, con la industria local, con todos los componentes principales de la isla nuclear fabricados en el país y ahí es adonde debería estar apuntando la Argentina. Deberíamos estar buscando créditos regionales para poder desarrollar ese reactor, que desde el punto de vista regional sería un avance fantástico porque está diseñado y pensado para zonas remotas adonde no se pueden construir grandes generadores de energía por la falta de redes. Primero, hay que terminar el prototipo que será la vidriera al mundo. De aquí a dos o tres años ese reactor puede llegar a tener una condición financiera que hoy no tiene, por una mejora del país y de la región. Hoy, con la pandemia que estamos viviendo, cualquier condición crediticia, ya sea para un CAREM, un reactor chino o uno canadiense, es difícil de pensar. ¿Cómo está el vínculo de las empresas del área nuclear con Brasil? El vínculo es bueno. Hubo suministros aislados en los últimos años, exportaciones estratégicas a Brasil, por ejemplo, para el submarino de propulsión nuclear que está construyendo ese país. La Argentina proveyó partes absolutamente críticas y estratégicas, como los tubos de los generadores de vapor del submarino, pero hay poca vinculación. Me parece que la Argentina tiene que hacer un trabajo mucho más intenso con Brasil en materia nuclear porque somos países complementarios. Brasil tiene esa industria pesada de la que hablábamos para hacer una vasija de PWR que no tiene la Argentina. Por otro lado, la Argentina cuenta con una industria intermedia, producto de su experiencia tanto en la ampliación de vida de Embalse como en la construcción de Atucha II y el mantenimiento de Atucha I, que no tiene Brasil. Hay una cantidad de elementos complementarios que deberían estar más vinculados. En este momento la relación política no es la mejor y eso hace que no haya grandes vinculaciones, pero nuestro trabajo de expansión nuclear debería estar sustentado junto con Brasil. ¿Cómo fueron los últimos cuatro años para las empresas del sector nuclear? Fueron malos. No solo porque no se construyó lo que se pensó que se iba a construir, tanto la central CANDU como la Hua Long, sino porque las autoridades le decían a la industria que se prepararan, que continuaran trabajando y se fortificaran porque venían esas obras. En esas condiciones, las empresas se comprometieron, crecieron, incorporaron personal y mantuvieron los equipos que estaban trabajando en la extensión de vida de Embalse, ya que no había mejor práctica que la instalación de los componentes de Embalse para que después esos mismo recursos humanos se dedicaran a la construcción de la central CANDU. Hasta mediados del año 2018 ese proyecto seguía vivito y coleando, pero tras la apertura del crédito con el FMI se cayó el CANDU y nunca hubo una información definitiva por parte de la Secretaría de Energía. Fue una especie de abandono sin avisar la renuncia. Quisiera remarcar el esfuerzo de ambos proyectos de los que estamos hablando. Por razones financieras e industriales, estos proyectos deben estar vinculados. El reactor chino tiene una réplica bajísima en la industria argentina. Puede haber algún componente menor o suministro, algo de obra civil, pero es un reactor llave en mano. El rebote industrial y tecnológico del reactor chino es cero. Para China, es bueno poder vender un reactor fuera de su territorio que no sean los dos que está construyendo en Pakistán, que tienen que ver con razones geopolíticas, pero no hay ningún otro en el mundo occidental. Además, no se venden muchos reactores en el mundo en este momento. El CANDU es todo lo contrario: salvo una o dos bombas, la turbina y el generador, que deben ser importados, el resto de los componentes se pueden fabricar en el país y la industria lo ha demostrado con la extensión de vida de Embalse. Por eso, ambos proyectos deben estar juntos y no es una idea loca porque fue lo que siempre estuvo en las negociaciones y China lo aceptaba sin ningún problema. Por supuesto que, a medida que iba avanzando la negociación, el Gobierno de Macri cedía algunos componentes del CANDU a China para que les fuera más atractivo, pero ese no era el eje de la negociación. El eje siempre fue que China financiaba un reactor y construía otro, eso fue lo que motivó el acuerdo. Si no hay un reactor CANDU y solo se compra uno llave en mano, sería preferible no avanzar con China.»

Los derechos en el Teletrabajo. Un llamado a la reflexión colectiva

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Desde Punto de Encuentro – Teletrabajo nos han hecho llegar este documento, suscripto por representantes de muy diversos sectores de la comunidad: del mundo empresario, del sindicalismo, y del pensamiento. Consideramos oportuno publicarlo en vísperas del tratamiento del proyecto de ley en el Senado de la Nación. Y porque -más allá del debate, que continuará- creemos que cuando la pandemia sea sólo una memoria, el teletrabajo seguirá formando parte de la realidad laboral.

LOS DERECHOS DE LAS TELETRABAJADORAS Y LOS TELETRABAJADORES

«Sabemos que la tecnología, de la cual recibimos tantos beneficios y oportunidades, puede obstaculizar el desarrollo sustentable cuando está asociada a un paradigma de poder, dominio y manipulación. En el contexto actual, conocido como la cuarta revolución industrial, caracterizado por esta rapidación y la refinada tecnología digital, la robótica, y la inteligencia artificial, el mundo necesita de voces como la de ustedes. Son los trabajadores quienes, en su lucha por la jornada laboral justa, han aprendido a enfrentarse con una mentalidad utilitarista, cortoplacista, y manipuladora». Carta de Francisco al Cardenal Turkson con motivo de la Conferencia Internacional «De PopulorumProgressio A Laudato Si» – Noviembre de 2017

Los abajo firmantes hemos aportado nuestras ideas al trabajo de articulación y sistematización que realiza el Punto de Encuentro Teletrabajo PDET. En ese rol, queremos ratificar y hacer nuestros los contenidos del Proyecto de Ley que establece los derechos de los teletrabajadores y as teletrabajadoras y que obtuviera aprobación en Diputados, pasando para su tratamiento al Senado el 25 de junio de 2020.

Este concepto viene siendo sostenido a lo largo de innumerables debates y por una trayectoria de más de hace 20 años por el proyecto de Alfabetización Tecnológica llevado a cabo por la Organización Civil Infoworkers Trabajadores de la Información.

Entendemos al teletrabajo como aquella modalidad del contrato de trabajo que consiste en la ejecución de obras o prestaciones de servicios en la que el trabajador o la trabajadora las realiza total o parcialmente en su domicilio o en lugares distintos al establecimiento del empleador mediante la utilización de tecnologías de la información y la comunicación.

Concebimos a la negociación colectiva como una herramienta fundamental para determinar el derecho de trabajadores y trabajadoras en el marco de la normativa vigente y los derechos que ostentan el resto de los trabajadores como parte del movimiento sindical argentino.

Sostenemos que los teletrabajadores y las teletrabajadoras deben gozar de los mismos derechos que tienen aquellos y aquellas cuya modalidad en la prestación sea presencial, siendo los convenios colectivos instrumentos adecuados para ajustar las condiciones particulares en que se prestan esos servicios.

Sostenemos la plena vigencia y el necesario reforzamiento de los derechos colectivos en la modalidad del teletrabajo, promoviendo una representación de acuerdo al modelo sindical argentino, en el que teletrabajadores y teletrabajadoras sean reconocidos como pertenecientes a la actividad en que se desarrollen.

El derecho a la desconexión digital, entendido como garantía a la interrupción en la conectividad de dispositivos y sistemas tecnológicos fuera de los horarios de trabajo y como la prohibición al empleador de establecer la realización de tareas fuera de aquellos, resulta fundamental para el respeto de la jornada de trabajo.

La incorporación de la perspectiva de género resulta saludable para el desarrollo de esta modalidad, incluyendo herramientas que garanticen por un lado la compatibilización de los tiempos de trabajo con los tiempos familiares y de descanso y, por el otro, evitando la sobrecarga con las tareas no remuneradas en el hogar.

El principio de reversibilidad es uno de los elementos centrales de esta modalidad laboral, actuando como garantía de la voluntariedad.

El proceso de Alfabetización Tecnológica resulta indispensable para establecer una verdadera movilidad social ascendente de todos y todas los trabajadores y las trabajadoras, y constituye una herramienta fundamental para que puedan acceder a las nuevas tecnologías y, por tanto, a la nueva modalidad de contrato de trabajo, permitiendo una mejor adecuación a la misma y la reducción de la brecha digital.

En materia de condiciones y medioambiente de trabajo (CyMAT) resulta indispensable que la autoridad de aplicación dicte -además de las ya existentes- las normas pertinentes con el objetivo de brindar una protección adecuada, cuyo eje sea la prevención y con cobertura.

Esta declaración, expresa nuestras más altas convicciones en el sentido de entrar en una senda virtuosa donde las Tecnologías Convenientes, la negociación colectiva y el diálogo social, el respeto del modelo sindical argentino, el resguardo de la dignidad y la vida y, en definitiva, la justicia social sean los elementos centrales que guíen a la modalidad del Teletrabajo a partir de la salida del aislamiento social, preventivo y obligatorio y la superación de la pandemia de COVID-19.

Omar Plaini Dirigente sindical y senador provincial – Presidente de la Comisión de Legislación del Trabajo y Social – Cámara de Senadores de la Provincia de Buenos Aires. Roberto Bonetti Secretario General Adj. de la Unión Obrera Metalúrgica – Seccional Capital Soledad Alonso Diputada Provincial PBA, Presidenta de la Comisión de Trabajo y Secretaria de Prensa del SECASFPI Alberto Botto Secretario General del Sindicato de Luz y Fuerza de Rosario Agustín Amicone Secretario General de la Unión de Trabajadores de la Industria del Calzado (Uticra) Carlos «Pancho» Gaitán Dirigente Gremial. Miembro de la Comisión Mundial de Estatutos, Finanzas y Estructuras de INDUSTRIALL Miguel Ángel Paniagua Secretario General de SUTEP Pimpi Colombo Secretaria General del Sindicato de Amas de Casa de la República Argentina SACRA Oscar Lamberto Ex Presidente de AGN – Ex Legislador Nacional Oscar Cuartango Ex ministro de Trabajo de la PBA – Referente del Grupo Descartes Tomás Calvo Abogado laboralista – Apoderado de la Unión Obrera Metalúrgica de la República Argentina Horacio Bossio Presidente de la Asociación Civil Infoworkers Trabajadores de la Información Jorge Zaccagnini Tecnólogo – Foro para el Día Después Coordinador del Punto de Encuentro Teletrabajo Mariana Vélez Secretaria General del Sindicato de Trabajadores Municipales de Rivadavia Raúl Ferrara Abogado laboralista – Grupo Descartes Coordinador del Punto de Encuentro Teletrabajo Juan Manuel Martínez Chas Abogado laboralista Coordinador del Punto de Encuentro Teletrabajo Roberto Pons Economista – Profesor honorario UBA – Subdirector Departamento de Economía FCE Julio César Neffa Licenciado en Economía Política, UBA – Doctor en Sciences Sociales du Travail de la Universidad de Paris Alberto Aller Secretario del Foro para una Nueva Política Industrial FONPI Luis Antonioli Lic. en Ciencias Politicas, ex Subsecretario de Empleo PBA Elizabeth Benítez Abogada laboralista Jaqueline López Licenciada en Trabajo Social Lidia Seratti Experta en TIC – MinCyT, Mesa Ejecutiva de COPITEC Jorge Pascualini Stettler Secretario de Política Energética De La Federación Argentina de Trabajadores De Luz Y Fuerza Alejandra Bonato Profesora de Enseñanza Primaria integral del sistema de riesgos del trabajo. Mauricio Benegas Enólogo – Coordinador de fiscalización de la Región Cuyo en el Ministerio de Trabajo de la Nación Alejandro Bellicoso Secretaría de DD.HH. del Sindicato de Empleados de Comercio de CABA Rosana Cabrera Especialista en Gestión de Políticas Públicas -Lic. en Relaciones del Trabajo Gabriela Cericola Área de Relaciones Intersindicales, DDHH, Genero e Igualdad del Sindicato de Luz y Fuerza Aliza Damiani Diputada m.c. 2011- 2015 Pcia de Santa Fe Romina Fleita Estudiante de la carrera de Relaciones Laborales de la Universidad de Lomas de Zamora Rubén Antonio Masetro Trabajador cuentapropista Sonia Orozco Docente. Militante del grupo Descartes Haydee Regolf Especialista en Educación de Adultos Julio Sosa Empresario Alejandro Darío Suárez Ingeniero en seguridad ambiental Licenciado en higiene y seguridad en el trabajo Rosana Tortosa Periodista Osvaldo Pereyra Delegado Gremial del SUOEM Córdoba Ernesto Seguel Subsecretario de Trabajo de Neuquén Marcelo Pedehontaa Secretario de Trabajo de La Pampa Eduardo Costelo Abogado laboralista – Ex Ministro de Trabajo de Salta Myriam Espinosa Secretaria de Trabajo de La Rioja Silvio Puchetta Delegado Departamental Delegación Federación de la Secretaria de trabajo y S. Social Entre Ríos Guillermo Soria Paz Ex Director de Higiene y Seguridad Ministerio de Trabajo PBA Liliana Spoljaric Legisladora provincial frente chaqueño Gustavo Cousirat Abogado laboralista, asesor del Sindicato de Choferes de Camiones Deleg. Avellaneda Antonio Maltana Coordinador General del Congreso Panamericano de Ferrocarriles. Integrante Cámara de Industriales Ferroviarios Alberto Lettieri Doctor en Historia UBA – Conicet María Eugenia Cuartango Militante Grupo Descartes Juan José Bergia Presidente Partido Nepar Diputado provincial bloque Nepar Alejandro Curcio Abogado y apoderado de SUTEP Juan Manuel Pedrini Jefe de Bloque del Frente Chaqueño Diputado provincial Juan Carlos Ayala Diputado provincial Frente Chaqueño Marino Calcopietro Abogado Laboralista- Ex Subdirector Nacional de Relaciones Laborales Guillermo René Llanes Delegado Normalizador del SITRAED (Sindicato de Trabajadores de la Educación de Chubut) Yésica Ayala Diputada Provincial Frente Chaqueño Elsa Insaurralde Diputada Provincial Frente Chaqueño Jorge Carpinetti Relator Comisión de Legislación del Trabajo – Cámara de Senadores de la Provincia de Buenos Aires Pablo Marquez Asesor – Cámara de Senadores de la Provincia de Buenos Aires Sergio Ortiz Sec De Juventud del Sind de Comercio de Capital y Secretario de Organización de la Juventud Sindical Fernando Sebastian Zarza Presidente Parte Misiones Mario Mobilio Secr. Gral. Agrupación Peronista Vial Lic Richard Llanqueleo Concejal Municipal Frente de Todos Valcheta Río Negro Pascual A. Rucireto Abogado laboralista María José Herrera Ex Directora de Empleo del Ministerio de Trabajo PBA Manuel Fasano Militante Grupo Descartes Marcelo Seijas Administrador Gubernamental Juan Manuel Moukarzel, Docente

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El sector ganadero profundiza los protocolos de seguridad

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El Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (IPCVA) se ha apresurado a divulgar un informe que sostiene que no existe ninguna evidencia científica de que el coronavirus pueda ser transmitido por alimentos. Y que, sin embargo, la cadena de ganados y carnes de la Argentina puso en marcha medidas y protocolos específicos para asegurar los estándares de higiene e inocuidad. Esa afirmación es correcta. El virus SARS-CoV-2 se transmite de una persona a otra a través de las gotas procedentes de la nariz o la boca, por contacto con manos, superficies u objetos contaminados. Hasta el momento, no hay casos registrados de personas contagiadas de COVID-19 por consumo de alimentos o sus envases. Y el virus no puede multiplicarse en los alimentos, según la Organización Panamericana de la Salud. También, agencias de EE.UU. (Departamento de Agricultura-USDA) y Europa (European Food Security Agency-EFSA) informan que no existe evidencia de transmisión de SARS-CoV-2 por consumo de alimentos. El problema es otro, y es el causante de la aprensión que preocupa al IPCVA y a la cadena de la ganadería en general. Son las condiciones de trabajo en la industria frigorífica, el frío y la humedad, como se explicó hace ya mes y medio en una serie de notas en AgendAR, que la convierten en un lugar de alto riesgo de contagio para su personal. En Alemania un reciente brote de casos en un frigorífico -la planta de productos cárnicos Tonnies- obligó a poner a 630.000 personas en cuarentena. La industria de la carne -informa el IPCVA- fue adoptando protocolos internos para prevenir COVID-19 entre sus trabajadores. Estas plantas implementan Procesos Operativos Estandarizados de Sanitización (POES) [sanitización = limpieza + desinfección], Buenas Prácticas de Manipulación (BPM), Buenas Prácticas de Higiene (BPH) y control de materias primas e insumos, entre otros. Aquellas plantas con mayores exigencias, cuentan con un sistema basado en el análisis de peligros y puntos críticos de control (APPCC) y la adopción del concepto de “cultura de inocuidad”. Incluyen un sistema de salud laboral organizado para evitar la transmisión de enfermedades infecciosas en el personal. También se implementan BPH, como por ejemplo el uso de filtro sanitario (sanitización de delantales, botas, herramientas y manos), uso frecuente de desinfectantes, manejo de elementos de higiene personal, entre otros, según el Instituto. Hasta ahora, el único caso similar en Argentina del que tenemos conocimiento en AgendAR, se dio en Capitán Sarmiento, entre trabajadores de la avícola Granja Tres Arroyos: 32 casos confirmados. No así en frigoríficos que trabajan con carne vacuna. Un tema aparte es el de las carnicerías, donde es difícil garantizar estándares de higiene, proteger al personal, mantener distanciamiento entre clientes, permanecer abiertas y garantizar el suministro adecuado de carne día a día. En cualquier caso, esto no provocaría transmisión del virus a través de la carne despachada. Mala noticia para los veganos más impulsivos.

Un cielo distinto, lejos de la Tierra

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Por primera vez, una nave espacial ha enviado imágenes del cielo desde tan lejos que algunas estrellas parecen estar en posiciones diferentes de como las veríamos desde la Tierra. A más de 7000 millones de kilómetros de su hogar y desplazándose hacia el espacio interestelar, la misión New Horizons de la NASA ha viajado tanto que ahora tiene una vista única de las estrellas más cercanas. «Es justo decir que New Horizons está mirando un cielo alienígena, diferente de lo que vemos desde la Tierra», dijo en un comunicado Alan Stern , investigador principal de New Horizons del Southwest Research Institute (SwRI) en Boulder, Colorado. «Y eso nos ha permitido hacer algo que nunca antes se había logrado: ver las estrellas más cercanas visiblemente desplazadas en el cielo desde las posiciones que las vemos en la Tierra». Del 22 al 23 de abril, la nave espacial enfocó su cámara telescópica de largo alcance en un par de las estrellas «más cercanas», Proxima Centauri y Wolf 359, mostrando cómo aparecen en diferentes lugares de lo que vemos desde la Tierra. Los científicos han usado durante mucho tiempo este «efecto de paralaje» -como parece que una estrella se mueve contra su fondo cuando se ve desde diferentes lugares- para medir distancias a las estrellas. Una manera fácil de entender el paralaje es colocar un dedo con el brazo extendido y verlo saltar de un lado a otro cuando lo ve sucesivamente con cada ojo. Del mismo modo, a medida que la Tierra gira alrededor del Sol, las estrellas cambian de posición. Pero debido a que incluso las estrellas más cercanas están cientos de miles de veces más lejos que el diámetro de la órbita de la Tierra, los cambios de paralaje son pequeños y solo se pueden medir con instrumentación precisa.
La posición actual de la sonda New Horizons, a más de 7000 millones de kilómetros del Sol. Fue lanzada en 2006
«Ningún ojo humano puede detectar estos cambios», dijo Stern. Pero cuando las imágenes de New Horizons se combinan con imágenes de las mismas estrellas tomadas en las mismas fechas por telescopios en la Tierra, el cambio de paralaje es instantáneamente visible. La combinación produce una vista en 3D de las estrellas «flotando» frente a sus campos de estrellas de fondo. «El experimento New Horizons proporciona la línea de base de paralaje más grande jamás creada, más de 7 mil millones de kilómetros, y es la primera demostración de un paralaje estelar fácilmente observable», dijo Tod Lauer, miembro del equipo científico de New Horizons. Las imágenes complementarias de Proxima Centauri y Wolf 359 fueron proporcionadas por el Observatorio Las Cumbres, operando un telescopio remoto en el Observatorio Siding Spring en Australia, y los astrónomos John Kielkopf, Universidad de Louisville, y Karen Collins, Harvard y el Centro Smithsonian de Astrofísica, operando un telescopio remoto en el Observatorio del Monte Lemmon en Arizona. En el momento de las observaciones, New Horizons estaba a más de 4.300 millones de millas (unos 7000 millones de kilómetros) de la Tierra, donde una señal de radio, que viajaba a la velocidad de la luz, necesitaba poco menos de 6 horas y 30 minutos para llegar a nuestros receptores.

La Unión Europea permite viajes de 15 países. Únicos americanos: Canadá y Uruguay

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Los países miembros de la Unión Europea aprobaron abrir sus fronteras a ciudadanos de 15 países considerados «seguros» para realizar viajes de negocios o de placer a partir de mañana, 1° de julio. El único país latinoamericano incluido en esta lista inicial fue Uruguay. Los grandes ausentes: Estados Unidos, Rusia y Brasil. Los socios de la Unión Europea aprobaron por mayoría cualificada una lista inicial, que sufrirá modificaciones y revisiones cada dos semanas de acuerdo a la evolución de la pandemia. Esta lista de países seguros la integran Argelia, Australia, Canadá, Georgia, Japón, Montenegro, Marruecos, Nueva Zelanda, Ruanda, Serbia, Corea del Sur, Tailandia, Túnez, Uruguay y China. China fue aprobada provisionalmente a la espera de que las autoridades del gigante asiático confirmen si también permitirán la entrada de visitantes de la UE. La reciprocidad es una condición para estar en la lista. Estas naciones fueron seleccionadas porque tienen un control similar o mejor de la pandemia de Covid-19 que la Unión Europea, en función del número de casos por cada 100.000 personas en las dos semanas anteriores. El promedio de la UE es de alrededor de 16. El Centro Europeo para la Prevención y el Control de Enfermedades fue el filtro de la UE para realizar el listado. Según este departamento, al 30 de junio, las cifras de contagios de Estados Unidos (2.590.552), Brasil (1.368.195), Perú (282.365) y gran parte de América, que suma 5.226.063 en total, son demasiado altas para ingresar. De todo el continente, solo Canadá y Uruguay fueron admitidos por las autoridades europeas para que puedan planear viajes a su territorio a partir del 1 de julio. Uruguay, con 932 contagios y solo 25 muertos por el virus, según el contador de la Universidad Johns Hopkins, es el país sudamericano con mejores datos.

Científicos argentinos proponen una salida de esta nueva cuarentena

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No es necesario apelar a modelos matemáticos sofisticados para constatar el crecimiento de la pandemia en Argentina. Basta con seguir los números de cada mañana para identificar el patrón que indica que, de no cambiar el curso de acción, el problema estalla en semanas. Este es el planteo de científicos e investigadores que proponen una alternativa: barajar y dar de nuevo con una cuarentena estricta pero no sólo para aplazar el estallido sino para -luego del 17 de julio, poder abrir paulatinamente, en un formato inteligente, apoyado en una política de rastreo y aislamiento de contactos de personas portadoras de coronavirus, especialmente enfocada en la región más compleja: el AMBA. “El panorama actual es realmente oscuro. Pero no deja de ser lo ya que preveíamos -hace casi dos meses- con solo seguir los números globales”, detalla Roberto Etchenique, investigador del Conicet. “Y si no hacemos un cambio drástico, la epidemia seguirá su curso actual”. Según este reconocido profesor de la Facultad de Ciencias Exactas de la UBA, “Estamos apenas al principio. En el mundo tal vez estemos al 2 o 3% del avance total. Y en Argentina dudo que hayamos llegado al 1%”. Además, por las particularidades del Covid-19 y la manera de hacer los tests, los casos detectados son mucho menos que los reales. “Para llegar a la cifra correcta habría que, al menos, multiplicar por seis” asevera Etchenique. Otro experto que sistematiza y analiza a diario los datos oficiales es el físico Jorge Aliaga, secretario de planeamiento de la Universidad de Hurlingham. “Sin intervención, la cantidad de contagiados se duplica cada 4 días y pronto se llegaría a un “pico biológico natural” pero con un costo enorme en vidas humanas”, dice. A lo que Etchenique le pone números: “Si no hacemos nada esta epidemia terminaría sola, pero con un saldo de entre 140 mil a 200 mil argentinos muertos”. Algo similar muestra Juan Fraire, investigador del Conicet y profesor de la Universidad de Córdoba abocado a la modelización digital de la pandemia: “En base a las distribuciones estadísticas en el país, si se levantara el aislamiento la mortalidad total podría llegar al 4 o 5 %, considerando las limitaciones hospitalarias. O sea, el 4 o 5% de la población argentina podría morir”. ¿Qué hacer a partir del 17 de julio para no volver a la misma situación de hoy? Las propuestas de Etchenique y Aliaga implican que no hay que volver a intentar “achatar” la curva: “Hay que colapsarla, tal como hizo Corea. Y no es imposible hacerlo acá, tal como lo demuestran los ejemplos exitosos del interior, incluso en ciudades grandes como Córdoba o Rosario que lograron extinguir los focos”, aseguran ambos. En su visión, hoy la epidemia solo crece en forma desbocada en el AMBA, mientras que en el resto del país se ha logrado controlar. De hecho, los nuevos brotes de las provincias suelen ser causados por el “derrame” de casos de viajeros llegados desde el Área Metropolitana. ¿Cómo lograr mitigar la situación en la aglomeración urbana más grande del país? “Con una cuarentena muy fuerte ahora ganamos tiempo para preparar muchos equipos de 4 ó 5 personas entrenadas en hacer rastreo de contactos de casos, testearlos y ponerlos en aislamiento por 14 días. Tenemos que preparar varias decenas de miles de “buscadores” capaces de rastrear, incluso, contactos de personas portadoras pero asintomáticas y que puedan trabajar en la calle, por teléfono y computadora”, propone Etchenique. ”Se podría dividir el AMBA en una decena de zonas más manejables, con equipos dedicados”. Aliaga agregó que “deben ser grupos eficientes ya que por cada infectado tendrán que rastrear entre 20 y 30 contactos en pocas horas. Por eso necesitamos la cuarentena, para iniciar ese proceso con un número razonable: por ejemplo 50 contagios diarios”. Los modelos incluso permiten ensayar estrategias innovadoras: “Al rastreo de contactos y aislamiento se le podría sumar campañas de testeo aleatorias. Se que suena polémico, pero el algoritmo nos indica que una estrategia combinada de aleatoriedad sumado al “contac tracing” son dos acciones que se potencian mutuamente”, detalla Fraire. ¿Para qué hacer todo esto? Lo resume Aliaga: “Si cumplimos la cuarentena estricta, que disminuya sensiblemente la cantidad de contagios hasta mitad de julio y empezamos con rastreos y aislamiento rápido no solo podemos descomprimir los recursos médicos, también se podría volver a cierta normalidad. Y, de paso, darle tiempo a la medicina para seguir mejorando los nuevos tratamientos y estar más cerca de una vacuna”. Testeos agrupados El testeo de muestras para confirmar o descartar casos de posibles portadores de coronavirus no solo es un proceso engorroso sino también caro. “Los costos de cada kit internacional, sin contar mano de obra, ronda los US$ 35. Y el que desarrolló Conicet andará por los US$ 20. Pero como la pandemia necesita decenas de miles, la idea que tuvimos fue actualizar y validar una modalidad que ya fue empleada en otras ocasiones, por ejemplo, al comienzo de la epidemia de VIH: se trata del testeo de muestras en un formato de pools”, explica Etchenique. “Lo que hicimos ahora con un grupo de colegas fue poner a punto los protocolos para usar ese concepto para el SARS-CoV-2 y así poder bajar mucho el costo económico de los tests, haciéndolos en forma combinada, que posibilita llegar a ahorros de muy significativos. De hecho, en la hipótesis de máxima, se puede testear a la misma población pero por la décima parte del costo”. El sistema consiste en mezclar en forma sistemática y ordenada parte de los contenidos de los hisopados de diferentes grupos de pacientes. Si alguna de esas combinaciones da positivo, se pueden repetir los test con las muestras originales para identificar al portador. O también se puede aislar a todo ese grupo. Finaliza Etchenique: «Lo esencial es que como -por ahora- la prevalencia de contagiados ronda el 1 % de la población, esta modalidad permite ahorrar miles y miles de test y así bajar, en forma muy significativa, el monto de dinero dedicado a testeos. “Ya se está implementando en varios segmentos de la provincia de Buenos Aires, como geriátricos y se está extendiendo a otros grupos. Esta idea ya se está utilizando en otros países. De hecho, en estos días, también le dio aprobación la FDA de Estados Unidos.»

Enrique Garabetyan

37 servicios esenciales y actividades exceptuadas en esta nueva fase de la cuarentena

El DNU 576/2020, publicado en el Boletín Oficial, establece las 37 actividades esenciales y servicios que quedarán exceptuadas de cumplir el aislamiento social, preventivo y obligatorio que se prolongará hasta el 17 de julio, en el Área Metropolitana, todos los departamentos de Chaco, el departamento de General Roca de Río Negro y el aglomerado urbano de la ciudad de Neuquén. Estas son las actividades y servicios esenciales exceptuados que podrán utilizar el transporte público, generando el nuevo permiso de circulación:
  1. Personal de Salud, Fuerzas de seguridad, Fuerzas Armadas, actividad migratoria, Servicio Meteorológico Nacional, bomberos y control de tráfico aéreo.
  2. Autoridades superiores de los Gobiernos Nacional, Provinciales, Municipales y de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires; trabajadores y trabajadoras del sector público nacional, provincial, municipal y de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, convocados y convocadas por las respectivas autoridades.
  3. Personal de los servicios de justicia de turno, conforme establezcan las autoridades competentes.
  4. Personal diplomático y consular extranjero acreditado ante el gobierno argentino, en el marco de la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas y la Convención de Viena de 1963 sobre Relaciones Consulares y al personal de los organismos internacionales acreditados ante el gobierno argentino, de la Cruz Roja y Cascos Blancos.
  5. Personas que deban asistir a otras con discapacidad, a familiares que necesiten asistencia, a personas mayores, a niños, a niñas o a adolescentes.
  6. Personas que deban atender una situación de fuerza mayor.
  7. Personas afectadas a la realización de servicios funerarios, entierros y cremaciones. En tal marco, no se autorizan actividades que signifiquen reunión de personas. Personas afectadas a la atención de comedores escolares, comunitarios y merenderos.
  8. Personal que se desempeña en los servicios de comunicación audiovisuales, radiales y gráficos.
  9. Personal afectado a obra pública.
  10. Supermercados mayoristas y minoristas y comercios minoristas de proximidad de alimentos, higiene personal y limpieza. Farmacias. Ferreterías. Veterinarias. Provisión de garrafas.
  11. Industrias de alimentación, su cadena productiva e insumos; de higiene personal y limpieza; de equipamiento médico, medicamentos, vacunas y otros insumos sanitarios, en los términos del artículo 3° de la Decisión Administrativa N° 429/20 que aclara que en el artículo 6° inciso 12 del Decreto N° 297/20 cuando se refiere a las Industrias de alimentación se entenderá a las que integran la cadena de valor e insumos de los sectores productivos de alimentación y bebidas, higiene personal y limpieza, equipamiento médico, medicamentos, vacunas y otros insumos sanitarios. Actividades vinculadas con la producción, distribución y comercialización agropecuaria y de pesca.
  12. Actividades de telecomunicaciones, internet fija y móvil y servicios digitales. Actividades impostergables vinculadas con el comercio exterior.
  13. Recolección, transporte y tratamiento de residuos sólidos urbanos, peligrosos y patogénicos.
  14. Mantenimiento de los servicios básicos (agua, electricidad, gas, comunicaciones, etc.) y atención de emergencias.
  15. Transporte público de pasajeros, transporte de mercaderías, petróleo, combustibles y GLP.
  16. Reparto a domicilio de alimentos, medicamentos, productos de higiene, de limpieza y otros insumos de necesidad.
  17. Servicios de lavandería.
  18. Servicios postales y de distribución de paquetería.
  19. Servicios esenciales de vigilancia, limpieza y guardia.
  20. Guardias mínimas que aseguren la operación y mantenimiento de Yacimientos de Petróleo y Gas, plantas de tratamiento y/o refinación de Petróleo y gas, transporte y distribución de energía eléctrica, combustibles líquidos, petróleo y gas, estaciones expendedoras de combustibles y generadores de energía eléctrica.
  21. Sociedad del Estado Casa de Moneda, servicios de cajeros automáticos, transporte de caudales y todas aquellas actividades que el BANCO CENTRAL DE LA REPÚBLICA ARGENTINA autorice.
  22. Operación de Centrales Nucleares.
  23. Hoteles afectados al servicio de emergencia sanitaria.
  24. Operación de aeropuertos.
  25. Operación de garages y estacionamientos con dotaciones mínimas.
  26. Los restaurantes, locales de comidas preparadas y locales de comidas rápidas, con servicios de reparto domiciliario.
  27. Circulación de los ministros y las ministras de los diferentes cultos a los efectos de brindar asistencia espiritual.
  28. Inscripción, identificación y documentación de personas.
  29. Circulación de personas con discapacidad y profesionales que las atienden.
  30. Actividad bancaria con atención al público, exclusivamente con sistema de turnos.
  31. Actividad registral nacional y provincial, con sistema de turnos y guardias mínimas.
  32. Oficinas de rentas de las Provincias, de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y de los Municipios, con sistemas de turnos y guardias mínimas.
  33. Establecimientos para la atención de personas víctimas de violencia de género.
  34. Atención médica y odontológica programada, de carácter preventivo y seguimiento de enfermedades crónicas, con sistema de turno previo.
  35. Laboratorios de análisis clínicos y centros de diagnóstico por imagen, con sistema de turno previo. Ópticas, con sistema de turno previo.
  36. Traslado de niños, niñas y adolescentes -de padres separados-, en los términos de la Decisión Administrativa N° 703/20.
  37. Personal de la ADMINISTRACIÓN NACIONAL DE LA SEGURIDAD SOCIAL (ANSES).
También quedan exceptuadas del cumplimiento de la cuarentena las personas afectadas a las siguientes actividades y servicios, «siempre que el empleador o la empleadora garantice el traslado de los trabajadores y trabajadoras» sin la utilización del servicio público de transporte de pasajeros de colectivos, trenes o subtes.
  • Industrias que se realicen bajo procesos continuos. Producción y distribución de biocombustibles.
  • Venta de insumos y materiales de la construcción provistos por corralones.
  • Actividades vinculadas con la producción, distribución y comercialización forestal y minera.
  • Curtiembres, aserraderos y fábricas de productos de madera, fábricas de colchones y fábricas de maquinaria vial y agrícola.
  • Exploración, prospección, producción, transformación y comercialización de combustible nuclear.
  • Servicios imprescindibles de mantenimiento y fumigación.
  • Talleres para mantenimiento y reparación de automotores, motocicletas y bicicletas, exclusivamente para transporte público, vehículos de las fuerzas de seguridad y fuerzas armadas, vehículos afectados a las prestaciones de salud o al personal con autorización para circular, conforme la normativa vigente.
  • Venta de repuestos, partes y piezas para automotores, motocicletas y bicicletas únicamente bajo la modalidad de entrega puerta a puerta.
  • Fabricación de neumáticos; venta y reparación de los mismos exclusivamente para transporte público, vehículos de las fuerzas de seguridad y fuerzas armadas, vehículos afectados a las prestaciones de salud o al personal con autorización para circular, conforme la normativa vigente.
  • Venta de artículos de librería e insumos informáticos, exclusivamente bajo la modalidad de entrega a domicilio.
  • Actividad económica desarrollada en Parques Industriales.
  • Producción para la exportación, con autorización previa otorgada por el Ministerio de Desarrollo Productivo. Aquellas industrias exportadoras que requieran insumos producidos por otras cuya unidad productiva se encuentre ubicada en lugares alcanzados por la cuarentena, deberán solicitar el funcionamiento de dichos proveedores al Ministerio de Desarrollo Productivo.
  • Venta de mercadería ya elaborada de comercios minoristas a través de plataformas de comercio electrónico; venta telefónica y otros mecanismos que no requieran contacto personal con clientes y únicamente mediante la modalidad de entrega a domicilio.
  • Peritos y liquidadores de siniestros de las compañías aseguradoras que permitan realizar la liquidación y pago de los siniestros denunciados a los beneficiarios y a las beneficiarias. En ningún caso se podrá realizar atención al público y todos los trámites deberán hacerse en forma virtual, incluyendo los pagos correspondientes.
  • Personal afectado a la actividad de demolición y excavación por emergencias.
  • Práctica deportiva desarrollada por los y las atletas que se encuentran clasificados y clasificadas para los XXXII Juegos Olímpicos.
En la evaluación que hace AgendAR, hay muchas actividades, sin duda, que no están clasificadas entre las 37 exceptuadas ni tampoco entre las que están cubiertas por los protocolos establecidos y/o el transporte del personal por los empleadores. Pero, afirmar que la economía está paralizada, aún en el AMBA, es una exageración. Para acceder al Decreto de Necesidad y Urgencia n° 576/20, cliquear aquí.

La Universidad de La Plata lanza un proyecto para poner en órbita su propio microsatélite

La Facultad de Ingeniería de la Universidad de La Plata abrió la convocatoria para desarrollar el primer satélite propio de la UNLP, un pequeño instrumento de la categoría denominada “CubeSat”, que puede ser usado para estudiar las características del suelo, analizar el agua, detectar incendios u observar cambios meteorológicos.

El proyecto “Satélite Universitario”, impulsado por el Centro Tecnológico Aeroespacial (CTA) de la Facultad de Ingeniería, busca desarrollar un pequeño satélite de la categoría denominada “CubeSat”, con un máximo de 20 kg y 6 unidades. Una unidad (1U) de CubeSat mide 10 cm x 10 cm x 10 cm, es decir que 6U equivale a 10 cm x 20 cm x 30 cm; en una configuración 1U x 2U x 3U. El objetivo es que los alumnos y la comunidad científica de la UNLP, tengan un contacto directo con la temática espacial. El llamado a propuestas estará abierto hasta agosto 2020. Según indicó el vicepresidente del Área Institucional de la UNLP y director del CTA, Marcos Actis, la iniciativa pretende lograr la participación de “distintos laboratorios e investigadores” de la casa de estudios. “Lo primero es determinar qué necesidades hay por parte de nuestros investigadores de la observación satelital. Después, preparar la misión, armar el satélite y buscar la posibilidad de socios para lanzarlo. El cronograma comprende diversas etapas, una vez definido el objetivo:
  • – Diseño preliminar
  • – Diseño detallado
  • – Manufactura, integración y ensayos- Lanzamiento y operación
Se busca que las propuestas de objetivos se presenten en forma de requerimientos científicos, es decir, los detalles de la información que debería recolectar el satélite para cumplir la misión. Si lo que se quiere probar es un instrumento o si se conoce el equipamiento necesario para realizar las mediciones pertinentes a los objetivos, los requerimientos pasan por el lado técnico. «Estos requerimientos detallan las necesidades del sistema (potencia, energía, ambiente térmico, procesamiento de datos, etc.) y/o las características específicas del instrumento.”, explicó la coordinadora del programa, Sonia Botta, egresada de la carrera de Ingeniería Aeronáutica de la UNLP y magíster en sistemas satelitales. Uno de los principales objetivos del proyecto, señaló Actis, es demostrar que la ciencia está “al alcance de todos”. “Estas cosas se pueden hacer. Tenemos capacidad técnica y humana, que es lo principal; necesitamos gestionar y organizar para llevarlo adelante”, enfatizó y remarcó la importancia de seguir apostando al desarrollo de la soberanía espacial. A nivel mundial la tendencia es fabricar satélites en tamaños cada vez más pequeños. Se trata de usar componentes comerciales para que su construcción y su puesta en órbita resulten más económicas. Los responsables de la iniciativa explicaron que “sabemos cómo armar un satélite por toda la experiencia que tenemos. Sabemos qué es lo que se necesita, pero nos está faltando darle una utilidad al satélite. Por eso es una convocatoria al resto de las facultades de la Universidad, para que nos acerquen qué es lo que creen que se podría hacer. Juntar requerimientos científicos para darle una función”. “Hoy podemos construir un satélite con sus baterías, su sistema de control, sus paneles solares y una cámara en su interior. Pero eso por sí mismo no resuelve problemas de la ciencia o de la comunidad. En cambio, si lo vinculamos a temas de geofísica, por ejemplo, para medir el campo magnético de la Tierra en determinado lugar, le ponemos un magnetómetro y ajustamos la órbita. O en el campo de las ciencias forestales, si se quiere contar la cantidad de árboles que hay en alguna región, le colocamos el instrumento necesario para eso y ajustamos la órbita.”, resaltó Botta. Para este proyecto, no hay un formato específico para presentar las propuestas.

El punto de contacto es: [email protected]

. Centro Tecnológico Aeroespacial Por más de veinte años, el Departamento de Aeronáutica de la Facultad de Ingeniería de la UNLP ha trabajado en temas espaciales. En principio, a través del Grupo de Ensayos Mecánicos Aplicados (GEMA), participando del desarrollo de los satélites argentinos SAC B, SAC A y SAC D. Luego, con la incorporación al diseño del Proyecto Tronador II – para la construcción de un vehículo lanzador de satélites – se sumaron a la rama espacial el Grupo de Fluidodinámica Computacional (GFC) y el Laboratorio de Capa Límite y Fluidodinámica Ambiental (LaCLyFA). Con el crecimiento obtenido por el trabajo interdisciplinar de los distintos grupos, se creó el Centro Tecnológico Aeroespacial (CTA), dentro de la Facultad, en el año 2014. Hoy, el CTA, es un centro dedicado al desarrollo, investigación y transferencia de tecnología y conocimiento para el fortalecimiento del campo Aeroespacial Argentino. Allí se mantiene la convergencia interdisciplinaria, de las líneas de trabajo de las UIDETs GEMA, GFC y LaCLyFA desde la experiencia adquirida y el constante aporte desde sus áreas de injerencia. El CTA se impulsa y se retroalimenta, con la visión de seguir apostando por el desarrollo tecnológico para la soberanía espacial, así como la formación de recursos humanos, la proyección del crecimiento industrial del país y la transferencia de tecnologías para la innovación y el desarrollo sustentable a la comunidad.

El proyecto de ley sobre teletrabajo

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El proyecto de ley de teletrabajo que regula la modalidad de trabajo a distancia fue aprobado el pasado jueves 25 en Diputados con 214 votos afirmativos, uno negativo y 29 abstenciones, y comienza a ser tratada en el Senado. La pandemia que atravesamos aceleró, por supuesto, la decisión de legislar sobre una modalidad que ya venía avanzando. No es sorpresa que, casi en los mismos días, el Ministerio de Trabajo español prepara una nueva ‘Ley de Trabajo a Distancia’. Por otro lado, ya la Cámara de Comercio advirtió que la nueva ley «traerá litigiosidad». Y la Cámara de la Industria Argentina del Software (CESSI), dice «No queremos una ley demasiado rígida». Pero el teletrabajo llegó para quedarse, y los empleadores realistas saben que es necesario regularlo. Es cierto que a las pymes les resultará difícil cumplir con una legislación exigente. Pero hoy sería el menor de sus problemas. Nos parece útil entonces detallar las características del proyecto de ley. Puede ser modificada en el Senado, pero la votación en Diputados muestra que es difícil, aún a la oposición, votar abiertamente contra los derechos laborales. *Plazo de aplicación. “Entrará en vigor luego de 90 días contados a partir de que se determine la finalización del período de vigencia del Aislamiento Social, Preventivo y Obligatorio”. *En el teletrabajo se tendrán “los mismos derechos y obligaciones que las personas que trabajan bajo la modalidad presencial, y su remuneración no podrá ser inferior a la que percibían o percibirían bajo la modalidad presencial”. *Jornada laboral. “Debe ser pactada previamente por escrito en el contrato de trabajo de conformidad con los límites legales y convencionales vigentes, tanto en lo que respecta a lo convenido por hora como por objetivos”. *Desconexión. Se “tendrá derecho a desconectarse de los dispositivos digitales y/o tecnologías de la información y comunicación, fuera de su jornada laboral y durante los períodos de licencias”, y no habrá sanciones “por hacer uso de este derecho”. *Herramientas. “El empleador debe proporcionar el equipamiento -hardware y software-, las herramientas de trabajo y el soporte necesario para el desempeño de las tareas, y asumir los costos de instalación, mantenimiento y reparación de las mismas, o la compensación por la utilización de herramientas propias de la persona que trabaja. La compensación operará conforme las pautas que se establezcan en la negociación colectiva”. En ningún caso “responderá por el desgaste normal producto del uso o el paso del tiempo”, y “en caso de desperfectos, roturas o desgaste en los elementos, instrumentos y/o medios tecnológicos que impidan la prestación de tareas, el empleador deberá proveer su reemplazo o reparación a fin de posibilitar la prestación de tareas”. Por otra parte, “el tiempo que demande el cumplimiento de esta obligación patronal no afectará el derecho de la persona que trabaja a continuar percibiendo la remuneración habitual”. *Compensación de gastos. “La persona que trabaja bajo la modalidad del teletrabajo tendrá derecho a la compensación por los mayores gastos en conectividad y/o consumo de servicios que deba afrontar. Dicha compensación operará conforme las pautas que se establezcan en la negociación colectiva, y quedará exenta del Impuesto a las Ganancias”. *Reversibilidad. “El consentimiento prestado por la persona que trabaja en una posición presencial para pasar a la modalidad de teletrabajo, podrá ser revocado por la misma en cualquier momento de la relación. En tal caso, el empleador le deberá otorgar tareas en el establecimiento en el cual las hubiera prestado anteriormente, o en su defecto, en el más cercano al domicilio del dependiente, en el cual puedan ser prestadas. Salvo que por motivos fundados resulte imposible la satisfacción de tal deber”. Una negativa del empleador “dará derecho a la persona que trabaja bajo esta modalidad a considerarse en situación de despido o accionar para el restablecimiento de las condiciones oportunamente modificadas”. *Derecho a la intimidad. “Los sistemas de control destinados a la protección de los bienes e informaciones de propiedad del empleador deberán contar con participación sindical a fin de salvaguardar la intimidad de la persona que trabaja bajo la modalidad de teletrabajo y la privacidad de su domicilio”. *Protección de datos. “El empleador deberá tomar las medidas que correspondan, especialmente en lo que se refiere a software, para garantizar la protección de los datos utilizados y procesados por la persona que trabaja bajo la modalidad de teletrabajo para fines profesionales, no pudiendo hacer uso de software de vigilancia que viole la intimidad de la misma”. *Tareas compartidas. “Las personas que trabajen bajo esta modalidad y que acrediten tener a su cargo, de manera única o compartida, el cuidado de personas menores de 13 años, personas con discapacidad o adultas mayores que requieran asistencia específica, tendrán derecho a horarios compatibles con las tareas de cuidado a su cargo y/o a interrumpir la jornada. Cualquier acto, conducta, decisión, represalia u obstaculización proveniente del empleador que lesione estos derechos se presumirá discriminatorio”. *Voluntariedad. “El traslado de quien trabaja en una posición presencial a la modalidad de teletrabajo, salvo casos de fuerza mayor debidamente acreditada, debe ser voluntario y prestado por escrito”. *Capacitación. “El empleador deberá garantizar la correcta capacitación de sus dependientes en nuevas tecnologías, brindando cursos y herramientas de apoyo, tanto en forma virtual como presencial, que permitan una mejor adecuación de las partes a esta modalidad laboral. La misma no implicará una mayor carga de trabajo”. *Representación sindical. “Será ejercida por la asociación sindical de la actividad donde presta servicios”, y los empleados “deberán ser anexados por el empleador a un centro de trabajo, unidad productiva o área específica de la empresa a los efectos de elegir y ser elegidas, para integrar los órganos de la asociación sindical”. *Higiene y seguridad. “La autoridad de aplicación dictará las normas relativas a higiene y seguridad en el trabajo con el objetivo de brindar una protección adecuada a quienes trabajen bajo la modalidad laboral del teletrabajo. El control del cumplimiento de esta normativa deberá contar con participación sindical”. Sobre esta cuestión, “la autoridad de aplicación determinará la inclusión de las enfermedades causadas por esta modalidad laboral dentro del listado previsto” en la ley de Riesgos del Trabajo, así como también los “accidentes acaecidos en el lugar, jornada y en ocasión del teletrabajo”. *Prestaciones transnacionales. Se “aplicará al contrato de trabajo respectivo la ley del lugar de ejecución de las tareas o la ley del domicilio del empleador, según sea más favorable para la persona que trabaja”. Para el “caso de contratación de personas extranjeras no residentes en el país, se requerirá la autorización previa de la autoridad de aplicación”, aunque “los convenios colectivos, acorde a la realidad de cada actividad, deberán establecer un tope máximo para estas contrataciones”. En AgendAR creemos que el espíritu de esta ley está influenciado por la idea que el teletrabajo es una excepción a la modalidad «normal». Y refleja el deseo que vuelva a ser así, una vez superada la emergencia sanitaria. No estamos seguros de esto.

Avanzan los estudios epidemiológicos de rastros de coronavirus en las aguas cloacales del Gran Buenos Aires

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Para determinar la prevalencia y evolución de la epidemia de COVID-19 a nivel poblacional a partir del análisis de muestras de aguas residuales, en el mes de mayo se conformó el equipo de investigación Detección de Coronavirus en el Ambiente en el marco de la Unidad Coronavirus del Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación. A la fecha, tres de los equipos del grupo de investigación ya han iniciado sus tareas en el conurbano bonaerense. “Hemos logrado articular un trabajo conjunto entre el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación de la Nación, el Organismo Provincial para el Desarrollo Sostenible (OPDS) y la Autoridad del Agua (ADA)”, afirma la titular de la Unidad de Gabinete de Asesores del MinCyT, Carolina Vera. Es decir que los tres organismos, junto a los equipos de investigación ya están trabajando de forma coordinada para apuntalar las acciones del Ministerio de Salud de la provincia de Buenos Aires, brindándole herramientas para la vigilancia epidemiológica: “OPDS y ADA toman las muestras y se las entregan a los grupos de investigación, luego ellos realizan el análisis y un informe donde se certifica si hay presencia de material genético en el efluente o no. Por último, el OPDS le entrega el informe conjunto al Ministerio de Salud provincial”, detalla Vera. Son grupos de la Universidad de Quilmes, del Instituto de Investigaciones en Ingeniería Genética y Biología Molecular «Dr. Héctor N. Torres» (INGEBI-CONICET), del Instituto de Investigaciones en Microbiología y Parasitología Médica (IMPAM, UBA-CONICET) y del Instituto de Bacteriología y Virología Molecular de la Facultad de Farmacia y Bioquímica (UBA-CONICET), que ya tienen un protocolo para muestreo y protección de material genético en los efluentes. “La idea es que este modelo de trabajo conjunto se extienda a los otros grupos que conforman el equipo en Mar del Plata, Mendoza, Córdoba y Salta”, comenta Carolina. “Las primeras muestras se realizaron en barrios en las cuales está trabajando el Organismo Provincial de Integración Social y Urbana (OPISU). Nos interesaba conocer el sistema cloacal de cada barrio para poder obtener una muestra de las aguas residuales que sea representativa del barrio. Empezamos trabajando en los 11 barrios en los cuales desde el OPISU habían estudiado los sistemas de aguas residuales y que tenían factibilidad para ser muestreados. Las primeras muestras se analizaron con el método desarrollado por la Universidad Nacional de Quilmes, en el laboratorio de virus emergentes a cargo del Doctor Gabriel Iglesias” aseguró el director ejecutivo del OPDS, Juan Brardinelli. Las muestras no sólo se están tomando en las plantas de tratamiento de la red cloacal, sino también en puntos de aguas residuales que eliminan algunos barrios vulnerables de la Provincia: “A través de la interacción con el Ministerio de Salud se ha definido un criterio para muestrear teniendo en cuenta cuestiones sanitarias, buscando anticiparse a la aparición de casos positivos para que esto sirva para anticipar qué es lo que está ocurriendo en determinados barrios y así tomar acciones”, explica Carolina Vera. Las principales ventajas de este tipo de muestreo es que permiten realizar un monitoreo masivo de grandes poblaciones con pocos ensayos, y “se ha visto que detectar en líquidos cloacales la presencia del material genético del virus puede anticipar con bastante tiempo lo que se podría detectar con los testeos clínicos”, sostiene la funcionaria. Por último, es importante remarcar que el grupo de detección se ha incrementado desde su inicio y ahora cuenta con una red federal de ocho grupos de investigación, de los cuales siete están financiados por el Ministerio de Ciencia a través de la convocatoria de Ideas Proyecto de la Agencia Nacional de Promoción de la Investigación, el Desarrollo Tecnológico y la Innovación y la convocatoria Federal de la Unidad Coronavirus; y uno por la provincia de Córdoba.

La cuarentena con el diario del lunes: un científico expresa un juicio crítico sobre la estrategia del gobierno

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Rolando Rivera es Biólogo y Doctor en Bioquímica. Es Profesor Titular de Genómica y Genética del Desarrollo en la Universidad Nacional del Noroeste de la Provincia de Buenos Aires (UNNOBA) e investigador del CONICET. Desde el inicio de la aparición del COVID-19 ha seguido muy de cerca la evolución de la crisis sanitaria. Y la semana anterior escribió un largo «hilo» en Twitter, donde sintetiza una serie de conceptos que se escuchan de manera poco frecuente en la comunidad científica argentina, pero que tuvo amplia repercusión. Creemos que vale la pena sumar su voz al debate. El autor en Twitter es @riverapomar. Al final agregamos algunas observaciones de AgendAR.

Hoy no soy nada piadoso. Quiero explicar por qué, ya que tengo discusiones excelentes con gente que piensa muy distinto.

Las opiniones que siguen no son científicas son políticas. Aviso, es largo.

Las cuarentenas son necesarias pero solas no alcanzan. En mi momento de “ser comprensivo” consideraba que aun estaban a tiempo de comenzar a planificar la salida, que era inexorable. No se hizo.

Se esperó, equivocadamente, que las personas con síntomas se presentaran para hacer los tests. Pero no se rastrearon ni testearon los contactos. Por lo tanto los asintomáticos que infectaban seguían allí.

Entre tanto se justificaba que no se testeaba más porque no era necesario. De justificaciones científicas a las más insólitas. Que nunca habría un “pico”. Que todo estaba planeado. Que la OMS. Y no.

Así fue como la cuarentena continuó sin explicarse claramente cual era el plan ni mostrar un horizonte. Ni yo, que entiendo un poco del tema, comprendía qué hacían.

(Como docente creo que lo del presidente buen profesor no es así: es un pésimo docente.)

Algunos asesores del gobierno plantearon las cosas como cuarentena o muerte. Un absurdo, porque no es una cosa o la otra. Pero si los científicos son soberbios, son insufribles si les hacen creer que sirven. Lo sé, soy del gremio. Ahi mi “ser comprensivo” se acabó.

Después se acabó con un gobierno que no era capaz o no quería ver más allá de eso. O bien el gobierno había renunciado a la política o bien le venía bien la cuarentena para distraer. Cualquier opción es mala y desearía estar equivocado.

Y cuando era necesario mostrar un horizonte de salida y posibles caminos (no hay uno solo) sin importar el tiempo, el gobierno optó por el miedo.

Y ahí terminó mi paciencia. Nadie me gobierna con miedo.

Gobernar metiendo miedo y agitando el fantasma de cadáveres ya lo vivimos en Argentina y no lo quiero más. El miedo es la peor forma de gobierno. Es pésima. Es vergonzosa en una democracia. La política se hace convenciendo, no metiendo miedo.

Pero el miedo o buscar excusas, creo, ha sido una fuga hacia adelante. Al costo de evitar el debate político, que hubiera permitido compartir errores.

Quizás es porque están en un brete en el que cualquier salida es mala o muy mala, luego de politizar de la peor manera el tema.

Es así que, cuando comenzaron a testear más, por suerte, aunque tardíamente, con el plan de DeTecTAR, comenzaron a ver más casos. Era lo esperable.

Y ahí comenzaron, para mi, los verdaderos problemas.

Todo parecía bajo control, pero no lo estaba. Los que toman decisiones parece que viven fuera del mundo real. Yo soy una rata de laboratorio, pero una rata que anda mucho por la calle y encima, rata de conurbano.

Pasamos 90 días de cuarentena en donde nadie diferenciaba si fase 1 de fase 2 porque el único mensaje era “quédate en casa”. Y se comenzó a sufrir la caída de la actividad económica. (Igual lo peor está por venir.)

Quienes viven de lo que facturan, cosa que no hace ninguno de los que toman decisiones, perdía. Y ya venían golpeados, por eso muchos habían votado a este gobierno. Pero «quédate en casa!».

Encima se «romantizaba» la cuarentena. Mentira! Se la pasa mal en cuarentena!

En La Plata, por ejemplo, aparecieron carteles que decían “Te creés inmune al virus? Andate a tu casa”.

ESE era el mensaje. Pero el tiempo pasaba y no había grandes cambios. Se perdía el miedo.

Entonces se creó el miedo a la saturación del sistema sanitario. Un problema MUY REAL.

Pero el mismo día y en el mismo diario el ministro de salud dice que hay 5% de ocupación de camas por covid y la periodista científica oficial dice que estamos en un límite peligroso.

Y esto después de que el ministerio de salud hizo hace 2 meses un informe afirmando que en junio GRACIAS a la cuarentena no iba a haber más 200.000 casos (hay 5 veces menos) por lo que el sistema iba a estar preparado. Sí, era para todo el país, pero no es así como se entiende!

Tengo la percepción de mucha improvisación, muchas inconsistencias, falta de datos fidedignos (nada novedoso), y poca profesionalidad.

Pero el miedo, ese sí que no falla. Pero falla.

Y ahora la política.

Empezaron los casos porque empezaron los testeos. Y aquí se acaba la ciencia: si comenzás a ver casos a los dos meses, la pregunta que se hacen las personas es ¿pero si aumentan los casos igual, por qué fue la cuarentena?

Porque toda la gente común y silvestre que vive de su trabajo, que siempre sintió que estaba en cuarentena, que sufría pérdidas económicas vio que su esfuerzo fue inútil.

NO CREO QUE LO HAYA SIDO INUTIL, digo lo que se percibe.

Y la cuarentena se empezó a caer a pedazos.

Eso que dije tambien hace 7 semanas “las personas van a hacer su propio análisis de costo-beneficio” es lo que ocurrió.

Y no me alegra que eso pase, dije «será peor».

Y ahora se debe convencer a las personas que deben entrar en una esotérica e intangible “fase 1” cuando nunca se les dijo otra cosa que que “quedate en casa.” Eso era la cuarentena para la mayoría, no fase 1 o 5.

Convencer, eso es la política.

Si la política es convencer y estamos cerca de terminar como en el cuento del lobo.

Tanto gritar quédate en casa que viene el lobo y el lobo no venía, que cuando el lobo merodea ya no lo creen. Y el lobo merodea.

Pero por no hacer nada y crear, y quizás soy injusto con esta afirmación, una zona de confort perfecta del mal político que es «el pueblo en casa que no moleste», ahora tendrán que hacer un balance de costo beneficio desfavorable y tomar decisiones quizás malas, quizás muy malas.

Por supuesto esto lo digo luego de 7 semanas. Es claro que hace 3 meses no se sabía mucho. Y yo era comprensivo.

Pero las políticas se juzgan por las acciones y resultados. Son las reglas de juego de la política. Y el resultado, hoy, a mi juicio, es que se desperdició tiempo.

Es una opinión política, que lógicamente es mucho más compleja que un par de Tweets y no es necesariamente la verdad.

Y seguiré discutiendo en buenos términos con quienes siempre discutimos y que me ayudan a pensar.»

ooooo

Observaciones de AgendAR: Es necesario, creemos, empezar por aclarar el sentido del título que elegimos para la nota. Porque cuando se dice «opinar con el diario del lunes» generalmente se entiende que se opina conociendo los resultados del partido. Claro, así es muy fácil. Pero no es así en este caso. El Dr. Rivera no los conoce. Tampoco el Dr. Pedro Cahn, para nombrar uno de los expertos que asesoran al presidente. Ni el Dr. Anthony Fauci, al frente del Instituto Nacional de la Salud, en EE.UU. Por cierto. el editor de este portal no tiene los resultados de este partido global. Rivera está cometiendo, sin duda de buena fe, un error habitual en las discusiones políticas. Habla como si lo que se sabe ahora, se debería haber sabido antes, que «eran cosas evidentes». Y no, no lo eran. Y es seguro que dentro de algunos meses estaremos en posesión de datos que harán parecer equivocadas o absurdas algunas decisiones que se están tomando ahora. Pero hay que tomarlas. Y para usar otra expresión de barrio, «nadie tiene la bola de cristal». No estamos diciendo que el manejo de la crisis sanitaria, en su conjunto, fue acertado. En lo que puedo opinar profesionalmente, la comunicación fue entre regular y mala. Pero ese es un juicio técnico, tan falible como cualquier otro. De las decisiones que señala como equivocadas, por acción u omisión, el Dr. Rivera, cabe decir que se tomaron a la luz de la información que se tenía en ese momento. Ginés González García sigue siendo atacado en las redes sociales -por sus adversarios políticos, por supuesto- por haber dicho a comienzos de año que «era muy difícil que el virus llegara a Argentina». ¿Cuántos advertían en ese momento del peligro, entre nosotros? La gran mayoría de los disidentes de la estrategia del gobierno todavía afirmaban, semanas, meses después, que se estaba exagerando la respuesta oficial para obtener beneficios políticos. Un eco de esos argumentos todavía puede verse en el texto de arriba. Esa estrategia oficial -de la que sus críticos inteligentes, como el Dr. Rivera, reconocen que fue la decisión correcta en su momento- estuvo pensada y planeada a la luz de lo que estaba sucediendo en China, y muy poco después en Italia y España: un aluvión de contagios, un «pico», y luego el paulatino descenso de los casos. Si hace menos de un mes, un prestigioso virólogo italiano afirmaba que la carga viral estaba desapareciendo… Y, atención, fue una estrategia exitosa en la mayor parte del territorio argentino, con excepción del Chaco y el Área Metropolitana. Reconozcamos que el reclamo de más testeos y el rastreo y aislamiento de contacto es sin dudas correcto y necesario. Pero hay un toque de omnipotencia, típico en las redes sociales, por otra parte. Se asume que el personal entrenado y dispuesto a correr riesgos disciplinadamente está disponible por decenas de miles. Y también las facilidades para el aislamiento. Muchos porteños rehuyen el testeo, porque no quieren saber nada con los hoteles donde los aloja el gobierno de la C.A.B.A. si dan positivo. Y esto pasa en la ciudad más rica del país. Imaginemos en los municipios del conurbano. Y tengamos presente que el 1% (un porcentaje muy modesto de posibles infectados) de la población del AMBA son 150.000 personas. Tecnópolis no alcanzaría, y los hoteles disponibles tampoco. En cualquier caso, hay un hecho fundamental que convierte a esta polémica en ociosa. A la luz de los datos actuales, que no son los de hace un mes (y que pueden variar en el futuro), no habría un «pico». O habría una sucesión de ellos. Aún en países donde supuestamente se había controlado el COVID-19, Nueva Zelanda, Alemania, Corea del Sur… ha habido rebrotes. Es posible entonces que los humanos debamos convivir con este virus, como convivimos por muchos siglos con la viruela, hasta que se descubra una vacuna o vacunas eficaces y se distribuyan masivamente. Es prudente entonces asumir la posibilidad -presente desde el comienzo de esta peste- que todos nos contagiemos en algún momento. La estrategia posible, en ese caso, sería espaciar los contagios con cuarentenas y aislamiento para que los que presenten síntomas puedan ser tratados y el sistema hospitalario no se desborde. Si es así, hemos señalado en AgendAR que la Argentina puede enfrentar mejor que otras naciones esta posibilidad. Porque la actividad que produce las divisas que necesita el país no ha sido detenida por las cuarentenas, ni es demasiado riesgosa porque en gran parte se realiza a cielo abierto. Al mismo tiempo, como somos un país con su población masivamente urbana, será una difícil «nueva normalidad». Pero eso es para otro tramo del debate.

A. B. F.

Argentina: petróleo, litio, Brasil y LATAM – 2da. parte de la entrevista a Matías Kulfas

Ayer publicamos la primera parte (para acceder cliquear aquí) de esta entrevista que -en nuestro idioma- llevó adelante Benjamin Gedan, uno de los directores del Latin American Program del Wilson Center, y director de su Argentina Project, al ministro de Desarrollo Productivo, Matías Kulfas. Kulfas es un ministro clave en el gabinete de Fernández; lo que plantea aquí expresa el pensamiento del gobierno en relación a la actividad productiva. Y el Wilson Center es uno de los think tanks más reconocidos en Washington para los temas del hemisferio occidental. Interesa entonces saber lo que dice el ministro, y también como nos ven desde los niveles más informados de la  dirigencia de los EE.UU. (Gedan fue miembro del Consejo de Seguridad Nacional estadounidense). Y su interés en los temas del titulo: los hidrocarburos, el litio, las relaciones con Brasil y las aerolíneas. En particular, LATAM.
 

Una empresa argentina diseñó un casco que puede evitar la necesidad de los respiradores

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Se trata de artefactos diseñados por la empresa Ecleris, con la colaboración de médicos del hospital Fernández y el de Ezeiza. La ANMAT ya aprobó su uso.

“Los cascos son similares a una escafandra, transparentes, y permiten inyectar el oxígeno con una presión superior, lo que genera un efecto benéfico en los alvéolos pulmonares, que en muchos casos colapsan por el efecto del covid-19​. Además, evitan la dispersión del virus a través del aire expirado por el paciente, ya que cuentan con un filtro viral y bacteriológico». Quien explica es Marcos Ledesma, otorrinolaringólogo y uno de los dueños de Ecleris, la empresa que desarrolló el casco para la ventilación no invasiva que, según la experiencia internacional, «permite evitar entre 30% y 60% de los entubamientos de los pacientes, liberando así el uso de respiradores mecánicos, uno de los insumos más críticos en esta pandemia». Ledesma, que no ejerce la medicina, puntualiza que «una vez que se hace el triage del paciente, que se determina de acuerdo a su cuadro de salud si puede volver a su casa o si va a terapia intensiva, también hay una instancia intermedia, que es en la cual se puede utilizar el casco, que permite que ese paciente tenga una oportunidad de salvarse sin ser intubado, además de no contaminar al personal. Por eso creemos que es una alternativa válida y muy atractiva para considerar en estos momentos». Especializada en equipamiento médico, la pyme Ecleris desarrolló un sistema de ventilación no invasiva para pacientes de coronavirus que puede reemplazar en muchos casos el uso de respiradores mecánicos, uno de los insumos más críticos a la hora de enfrentar la pandemia. El viernes último el Helmet Ecleris (casco a secas) fue aprobado por la ANMAT, la autoridad sanitaria, y en 15 días puede estar disponible en hospitales, clínicas y sanatorios. «A diferencia de las mascarillas, nariguetes o bigoteras, estos cascos que fueron desarrollados por ingenieros de la compañía en colaboración con equipos médicos de los Hospitales Fernández (CABA) y Zonal General de Agudos (Ezeiza), aíslan al paciente, le suministran oxígeno y a la vez protegen al personal sanitario, que hoy está muy expuesto al contagio del virus», expresa Ledesma, que cuenta que su desarrollo comenzó cuando su socio, Miguel Lacour, contrajo coronavirus y corrió riesgo de vida. En esos primeros días de internación en una clínica de San Isidro, Lacour le preguntaba a Ledesma por unos cascos que se utilizaron en Italia durante la pandemia que azotó al país europeo. No sólo para su uso personal, sino pensando en importarlos y proveer al sistema de salud. «Estaban agotados en Italia, no se fabricaban en ninguna otra parte del mundo, por lo que nuestros ingenieros sugirieron readaptar los cascos que se emplean en cámaras hiperbáricas para transformarlos en cascos covid. Así lo hicimos mientras nuestro socio se encontraba en terapia intensiva». Lacour estuvo internado unos 25 días «y realmente atravesó una situación traumática, que incluyó el uso de respirador y dos semanas en estado de coma. Lo internaron a finales de marzo y después de unos primeros días relativamente bien tuvo una desmejora importante que desembocó en la entubación, Demoró bastante en despertarse. Y lo más duro fue que la familia esperaba cada mediodía, vía telefónica, el comunicado del médico, si está vivo o en otra vida. Terrible de sólo pensarlo». Ledesma es hoy el «vocero» de Ecleris y de este desarrollo que resultó una gran satisfacción y orgullo para Lacour, «quien hoy está enfocado en recuperarse definitivamente y dispuesto a donar su plasma para ayudar a otros pacientes a fin de que no atreviesen las vicisitudes y el malestar que debió pasar él durante tanto tiempo». Los flamantes cascos, que tendrán un costo aproximado de $ 60.000, fueron probados en el Hospital Fernández y en el Zonal General de Agudos, centros de salud que le dieron el visto bueno. «Son de sencilla utilización, cómodos, permiten comer y leer sin inconvenientes y a diferencia de los italianos, que eran descartables, los nuestros son reutilizables y esterilizables. Pero quiero aclarar que no reemplazan a los respiradores, sino que es una alternativa que puede evitar llegar al respirador, cuya aplicación que requiere de al menos cinco profesionales «. ¿Cómo se imagina la demanda de los cascos? «En medicina nada es una ciencia exacta, cada uno tiene su manual. Sí tenemos referencias importantes de soporte ventilatorio como la doctora Ada Toledo, el doctor Guillermo Montiel y la licenciada María Laura Vega, quienes se mostraron muy entusiastas con que estos cascos sean utilizados en muchos pacientes. Hay otros profesionales que prefieren recurrir a otras técnicas o intubar al paciente directamente, sin aplicar esta tecnología», expresa Ledesma, que señala que ya han exportado cascos a Chile, Ecuador, México, Honduras y la India. Kinesióloga de los hospitales Fernández y Ferrer, María Laura Vega remarca la utilidad y los beneficios de los cascos,»que desde 1980 se usan para enfermedades de insuficiencia respiratoria, en algunos casos, evitan la intubación y hoy, por lo comprobado en Italia, son un recurso de suma utilidad para aquellos pacientes que todavía no se encuentran en necesidad de un tubo endotraqueal, que de por sí, por su acción invasiva, acarrea muchas complicaciones (antibióticos, drogas, riesgo de neumonía), sólo por tener un tubo en la boca». Vega dice que «en otro momento se podía prescindir del uso de estos cascos que son caros entre comillas si los comparo con las mascarillas que no son del todo seguras. En estos momentos de la pandemia, esas mascarillas no protegen al personal de salud, ya que se produce una dispersión de las partículas o de aerosolización del virus que exponen al riesgo. Por eso recomiendo estos helmet o cascos, que disminuyen el contagio al mango». Con experiencia de haber trabajado en Bolonia (Italia), Vega remarca «que los cascos evitan que la falla respiratoria empeore, de alguna manera previene la progresión de esa falla inminente o la evolución tórpida de un paciente, porque no sólo provee oxigeno sino que genera reclutamiento alveolar. Por esto es muy factible que reduzca en un 30% la tasa de intubación». Finalmente Vega enfatiza que «los cascos también permiten ganar tiempo en situaciones del enroque de pacientes o de la liberación de camas en terapia intensiva. Los cascos forman parte de una interfaz relativamente cara pero sencilla y de muy pocos recursos que te pueden dar minutos valiosos que pueden salvar vidas».

Una encuesta en Latinoamérica encuentra que el 62 % dice ser más productivo en su casa que en la oficina

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(Si esto es así, es una buena noticia, más allá que en muchas actividades no será posible. La «nueva normalidad» requiere que, donde sea posible, se recurra al teletrabajo. En los próximos días exploraremos la situación legal).Previo a la pandemia, en la región el 67,3% de los consultados no contaba con la posibilidad de trabajar de forma remota. En el contexto actual de pandemia, el portal de empleos Bumeran realizó una encuesta en seis países de Latinoamérica (Argentina, Chile, Perú, Ecuador, Panamá y México) en la que se consultó a personas de todas las edades y de ambos sexos si creen que se implementará un nuevo paradigma de trabajo a partir de las medidas tomadas por el confinamiento obligatorio producto de la pandemia. Actualmente, numerosas empresas han implementado el home office como estrategia para poder continuar con sus actividades y la tendencia indicaría que, en muchos casos, el trabajo remoto podría imponerse como una modalidad permanente para muchos rubros. Respecto a la implementación del trabajo remoto en Latinoamérica, es interesante destacar que, en promedio, el 67,3% de los encuestados antes de la pandemia no contaba con la posibilidad de trabajar de esta forma. Por su parte, el 34,3% de los encuestados de Chile planteó que previo a la pandemia contaba con la posibilidad de trabajo remoto, así como también tenían esa opción el 30,1% de los peruanos, el 26,8% de los ecuatorianos, el 25,5% de los panameños y el 38,3% de los mexicanos. En cuanto a los datos del relevamiento en Argentina, el 52,6% de los encuestados se encuentra empleado en la actualidad. De ese porcentaje, un 78,2% lo hace en relación de dependencia mientras que un 21,8% lo hace de manera independiente. Por otro lado, el 36,5% de los argentinos aseguró estar teletrabajando bajo esta modalidad, mientras que el 63,5% restante respondió que no. Paralelamente, el 67,1% de los encuestados argentinos declaró que, previo a la pandemia, no contaba con este beneficio, versus un 32,9% que sí lo tenía. Si se consulta acerca del rendimiento, el 67,1% de los argentinos considera que es más productivo en su casa, en contraposición al 32,9% que cree que su eficiencia aumenta en la oficina. La tendencia acerca de la productividad trabajando en el hogar se replica en la región por un 62,2% de los encuestados latinoamericanos. En Chile, respondió de esta manera el 62,9% de los encuestados, en Perú el 54,8%; en Ecuador el 53,6%, en Panamá el 75% y en México el 61%. Al momento de destacar los beneficios obtenidos por trabajar desde el hogar, la mayoría de los argentinos (54,8%) resalta las horas que uno se ahorra de viaje entre ir y venir del trabajo al hogar. El 13,2% asegura concentrarse más en su casa, el 12,6% cree estar más tranquilo en su hogar, el 10,6% plantea como beneficio poder disfrutar de trabajar en compañía de sus seres queridos y compartir más tiempo de lo habitual, así como también, pasar más tiempo en su casa (6,5%), poder aprovechar más el tiempo del almuerzo y tener la posibilidad de cocinar (2,4%). Por otra parte, el 14,3% de los chilenos considera que en su casa cuenta con más tranquilidad. Con respecto al resto de los países, todos coinciden que otro beneficio fundamental es el tiempo extra que pasan junto a su familia, de ese modo respondió el 15,5% de los peruanos; el 22,2% de los ecuatorianos, el 21,4% de los panameños y el 13,5% de los mexicanos.

el 80,9% de los encuestados en Latinoamérica afirman que el home office será una modalidad permanente de trabajo

En Argentina, a la hora de pensar en las desventajas del home office: el 28,5% asegura que trabaja fuera del horario habitual y más horas que antes y el 19,8% plantea que le cuesta desconectarse y poner límites entre su vida personal y profesional. Por su parte, el 11,8% manifiesta no contar con el equipamiento adecuado para trabajar, el 9,7% declara no tomarse los descansos que solía tener en la oficina, el 9,1% cree que existe una falta de comunicación con su equipo, por lo que no puede realizar su trabajo de manera correcta, el 9,6% no cuenta con todos los materiales necesarios para trabajar, el 4,8% se saltea comidas o come mientras trabaja, el 4,4% piensa que no tiene un apoyo constante por parte de su líder y, por último, el 2,4% dice no tener disponibilidad para acceder a la red de la compañía desde otros servidores. En cuanto al futuro del mundo laboral y un posible cambio de paradigma en la región, en promedio, el 80,9% de los encuestados en Latinoamérica afirman que el home office será una modalidad permanente de trabajo, incluso, una vez que pase la pandemia. Con respecto a los encuestados de otros países latinoamericanos, en todos los casos coincidieron, al igual que los argentinos, que el home office será una modalidad incorporada por las empresas de manera regular. En Chile, respondió de este modo el 77,7% de los encuestados, en Perú el 87,3%; en Ecuador el 83,1%, en Panamá el 82,7% y en México el 77,5%. En Argentina el 78,6% de los encuestados cree que el teletrabajo comenzará a ser incorporado por todas las empresas. Incluso, el 87,6% manifiesta que existirán nuevas disposiciones y regulaciones para trabajar de manera remota. Entre estas disposiciones, los encuestados consideran que podría estar la posibilidad de proveer el equipamiento necesario para trabajar de forma cómoda en el hogar, como una silla ergonómica, soporte de computadoras, cámara web, entre otras (32,8%), la digitalización de documentos como contratos, recibos de sueldos, reportes y archivos importantes (29,8%), el asesoramiento para incorporar buenos hábitos para el teletrabajo (20,8%) y la agilidad a la hora de obtener una solución inmediata (envío de herramientas de trabajo, de material) ante una necesidad material (16,6%).

«Argentina: los próximos pasos» – Una entrevista a Matías Kulfas

Nos parece importante reproducir aquí la primera parte de esta entrevista que -en nuestro idioma- llevó adelante Benjamin Gedan, uno de los directores del Latin American Program del Wilson Center, y director de su Argentina Project, al ministro de Desarrollo Productivo, Matías Kulfas. Kulfas es un ministro clave en el gabinete de Fernández; lo que plantea aquí expresa el pensamiento del gobierno en relación a la actividad productiva. Y el Wilson Center es uno de los think tanks más reconocidos en Washington para los temas del hemisferio occidental. Interesa entonces saber lo que dice el ministro, y también como nos ven desde los niveles más informados de la  dirigencia de los EE.UU. (Gedan fue miembro del Consejo de Seguridad Nacional estadounidense). Y su interés en el tema Vicentin.
(Mañana publicaremos la 2° parte de esta entrevista).

Los tests rápidos creados por científicos argentinos ya se distribuyen en hospitales públicos

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De tres tests de diagnóstico rápido de coronavirus, creados y desarrollados por científicos argentinos, dos acaban de empezar a distribuirse en hospitales públicos para acelerar el diagnóstico de la enfermedad, y el tercero (en realidad, el primero en recibir la venia del ANMAT) ya se usa masivamente. Son pasos necesarios, porque se están registrando demoras de varios días para el hisopado de posibles contagiados en varias zonas del AMBA. Vale destacar el papel clave de empresas privadas argentinas, como Chemtest S.A., formada por un grupo de científicos de la Universidad de San Martín. Los tests son el Neokit-Covid19 (un PCR que detecta genes virales) y el ELA- CHEMSTRIP (detector de anticuerpos). Ambos permiten obtener resultados en menos de dos horas y a menor costo. En el caso del Neokit-Covid19, el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación de la Nación, junto con científicos y científicas del Instituto de Ciencia y Tecnología Dr. César Milstein, entregaron y capacitaron a las autoridades de hospitales provinciales y de la Ciudad de Buenos Aires para la implementación de estos tests. Las determinaciones fueron entregadas también a las autoridades de los hospitales San Juan de Dios y Rossi de La Plata; el Centro de diagnóstico de Exactas de la Universidad Nacional de La Plata; el Hospital Fiorito de Avellaneda; el Hospital Petrona V. de Cordero de San Fernando; el Hospital Abete de Malvinas Argentinas y el Hospital Muñiz en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. En tanto, en relación al segundo test, el ELA-CHEMSTRIP, a través de una acción coordinada entra las Universidades Naciones de San Martín y de Quilmes y el Ministerio de Salud de la Provincia de Buenos Aires, se entregaron determinaciones a los hospitales: Mariano y Luciano de la Vega de Moreno; San juan de Dios de La Plata; Luisa Cravenna de Gandulfo de Lomas de Zamora; Presidente Perón de Avellaneda; Néstor Carlos Kirchner de Escobar. Los tests de anticuerpos se complementan con los genéticos. Los primeros se hacen en sangre y detectan dos tipos de reacción inmunológica del enfermo contra el virus: la primera y más inespecífica, de anticuerpos M o IgM, y la segunda, mejor dirigida y más sostenida, la de anticuerpos G o IgG. Pero hay pacientes que cursan la enfermedad sin expresar anticuerpos de ningún tipo, e incluso algunos de ellos se curan usando únicamente la «inmunidad celular», mediada por linfocitos T de tipo CD4 y CD8. Por esa causa, el estándar de oro de la detección es el test PCR, indiferente a la reacción inmunológica del paciente, pero que dice si hay o no genes virales en la sangre. Los PCR se hacen con hisopados nasales y faringeos. Al comienzo de la pandemia, los PCR eran muy caros (U$ 30 a U$ 50 cada uno), importados, y de logística compleja (mucho traslado de hisopos a laboratorios de alto equipamiento). El proceso mismo de laboratorio tomaba no menos de un día de trabajo experto. En ese cuadro, el Neokit-Covid-19 es una novedad disruptiva: es más barato en personal (no exige técnicos de laboratorio), se hace a pie de cama o en una carpa improvisada en un sitio público, y da el resultado en menos de dos horas. Por otra parte, el “COVIDAR IgG”, un tercer desarrollo argentino liderado por científicos del Instituto Leloir y del CONICET, es de tipo ELISA y detecta anticuerpos. Fue cronológicamente el primer desarrollo diagnóstico local aprobado por las autoridades regulatorias. A diferencia de buena parte de los importados con que hubo que arreglarse hasta mayo, tiene alta sensibilidad y alta especificidad, lo que evita falsos positivos y falsos negativos. Son tests cuantitativos: miden también la intensidad de expresión de IgG. Se los usa para controlar la transmisión en los barrios y el cuidado del personal de la salud. Estos ELISA argentinos ya fueron distribuidos en forma gratuita a hospitales y centros de salud públicos y privados de todo el país. Hoy los COVIDAR IgG se emplean también para medir la presencia de anticuerpos en plasma de pacientes recuperados de Covid-19 que hayan accedido a donar sangre. Este plasma ha servido ya para tratar casos críticos de la enfermedad, y está salvando a gente en las terapias intensivas. Ya se usó más de 100.000 veces, y es de alta fiabilidad, se asegura en los hospitales. La herramienta tiene diversas aplicaciones: diagnóstico no definitorio (complementario al PCR); monitoreo de pacientes infectados para evaluar la respuesta inmunológica, determinación del estado inmunológico del personal de la salud, cuantificación de anticuerpos en muestras de pacientes convalecientes y análisis de la evolución de la pandemia a nivel poblacional. La Argentina es el único país de la región que produce sus propios equipos de diagnóstico, adaptados a las cepas virales circulantes en el Cono Sur. Ya se están desplegando en todo el país. Paso siguiente: la exportación.

Pesca en Malvinas: el conflicto entre Argentina y la Inglaterra después del Brexit

Gran Bretaña le está pidiendo a la Unión Europea que los futuros acuerdos comerciales que surjan de las negociaciones que quedan pendientes en la era del post Brexit incluyan a las Malvinas, para que la pesca de las islas siga sin pagar aranceles. Es decir, que no pierdan los derechos que tenían hasta que Gran Bretaña decidió separarse del bloque europeo. Gran parte del Brexit comenzó a regir desde el 1 de febrero, aunque falta acordar algunas cuestiones. Y según el influyente Financial Times los británicos quieren renegociar otros acuerdos por los llamados Territorios de Ultramar. No casualmente, el canciller Felipe Solá le había enviado una carta al Alto Representante de la UE para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad, Josep Borrell. Allí le confirmó el acuerdo de nuestro gobierno con una posición inicial de Bruselas: que los Territorios de Ultramar no entraban en las negociaciones del Reino Unido, como lo reclama Argentina. Pero también pidió que no se renegocie otro acuerdo. Algo similar debieron hacer los embajadores argentinos en la esfera europea ante los gobiernos de sus destinos. Argentina, que reclama desde 1833 la soberanía de Malvinas, comenzó así una nueva batalla por la pesca en el archipiélago. De hecho, además del pedido que le viene haciendo el Gobierno a los europeos para que no se incluyan en eventuales acuerdos comerciales del Post Brexit, Solá y el secretario del Area Malvinas, Daniel Filmus anunciaron el envío al Congreso de un proyecto de ley que endurecerá las multas para los barcos que pesquen ilegalmente en aguas argentinas. Entre ellos se incluirá a los que pesquen en aguas en disputa. Los ingresos por la concesión de licencias pesqueras constituyen entre el 50% y el 60% de los ingresos fiscales de las islas, que ya han informado en Londres y en Bruselas que la separación británica de la Unión Europea será un duro golpe para su economía. En particular, porque hasta ahora no pagaban aranceles y gozaban del mercado comunitario como las ex colonias británicas, pero cuando el Brexit se concrete pasarían a pagar entre 6 y el 18%. “Asegurar el acceso al mercado para el calamar de las Islas Falkland se ha convertido en un importante objetivo de negociación británico con Bruselas, en un signo de los intereses en competencia en las conversaciones entre el Reino Unido y la UE sobre la pesca”, señaló a mediados de semana el Financial Times. El 90% de las exportaciones pesqueras de las islas va a la Unión Europea, y entra por el puerto de Vigo, en Galicia. El principal recurso que se exporta es el calamar. Así, los barcos pesqueros de España –paradójicamente un aliado de Argentina que tiene su conflicto de soberanía con Gran Bretaña por Gibraltar- es quien sostiene la economía de las islas. Con casi veinte barcos, la pesca gallega es una de las que más faena en las aguas que los británicos e isleños administran unilateralmente en el Atlántico Sur. Los diplomáticos de la UE dijeron que el Reino Unido había presentado propuestas por escrito que las exportaciones deberían estar cubiertas por cualquier futuro acuerdo comercial. Y afirmaron que habría un «impacto negativo directo en los niveles de empleo en las islas y en la economía en general» si se impusieran los aranceles, y que «algunos mercados se perderían por completo». «Como fue establecido en la posición del gobierno británico respecto de las negociaciones con la Unión Europea, el Reino Unido va actuar en nombre de todos los territorios de cuyas relaciones internacionales es responsable, y buscará que el resultado respalde los intereses económicos y de seguridad de esos territorios», dicen en la embajada británica en Buenos Aires. Bruselas mantiene una posición neutral sobre el conflicto de soberanía. Cuando estaba el Reino Unido dentro de la UE la consideraban también como parte a sus Territorios de Ultramar, y estos gozaron de los beneficios de pertenecer. Ahora, la carta que tiene Londres para jugar en la pesca de Malvinas es la siguiente, según los medios británicos: ofrecen intercambiar libre comercio para los recursos de las islas Malvinas a cambio de libre comercio de sus recursos pesqueros en el Mar del Norte. Una carta bajo la manga.

Se extienden los incendios en el Delta del Paraná

A pocos kilómentos de la Capital Federal -en parte formalmente dentro de la famosa Área Metropolitana- avanza una catástrofe que no tiene que ver con la pandemia. Y tal vez por eso no está en la mayoría de los medios. Reproducimos este informe de Patricia Kandus, Natalia Morandeira y Priscilla Minotti, investigadoras del Instituto de Investigación e Ingeniería Ambiental (3iA) de la Universidad Nacional de San Martín.
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«En el primer semestre del año se detectaron mediante datos satelitales más de 3700 potenciales focos de incendio en el Delta del Paraná, la mayor cantidad en los últimos nueve años.
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Las quemas indiscriminadas de pastizales y sin planificación afectan los modos de vida de los isleños, destruyen la vegetación y el hábitat de la fauna litoraleña, y dejan expuesta la falta de una discusión colectiva sobre los criterios de uso del territorio.
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Un territorio fluvial que se prende fuego. Suena a oxímoron, pero los humedales del Paraná no son sólo el río sino también la extensa planicie que los rodea: un mosaico de bañados, pajonales, pastizales, bosques y lagunas entreveradas con arroyos, e interactuando con ellos toda la población isleña, también la fauna nativa y el ganado. El Delta del Paraná ocupa unos 19.300 km2, cerca de los principales centros urbanos de la Argentina. Hoy, desde esas islas, se levantan columnas de humo que llegan a Rosario, a San Nicolás o San Pedro, y la alarma crece.
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En lo que va del año, más de 3700 focos de calor, que son potenciales fuegos, fueron detectados por datos de sensores satelitales VIIRS (radiómetro de imágenes infrarrojas visibles, en inglés) con una resolución en píxeles de 375 metros de lado. La cantidad de potenciales focos de incendio acumulados este año supera ampliamente los focos detectados durante los primeros semestres de los últimos nueve años.
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Aún si el fuego se apaga, lo quemado persiste. De estos focos, el 82,5% se concentran en la provincia de Entre Ríos, gran parte en las islas de la Reserva (municipal) de Usos Múltiples Islas de Victoria (más del 60% de los focos totales). Los restantes 11,4% y 6,1% ocurrieron en Buenos Aires y Santa Fe, respectivamente. Se trata de un problema que atraviesa las fronteras jurisdiccionales, tanto en tierras de propiedad privada como en tierras fiscales arrendadas a privados.
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Para sumar complejidad (y preocupación): 2020 es un año de extrema sequía en el Delta, producto de una bajante histórica del río Paraná. Los suelos secos de zonas antes anegadas, con mucha materia orgánica, así como la vegetación seca en pie, resultan en material combustible y dificultan el control de los incendios.
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El fuego en contexto

La quema de pastizales es una práctica de manejo que ocurre en el Delta del Paraná, aunque no es abiertamente reconocida. En las islas de esta área, más del 80% de la vegetación es herbácea y sumamente diversa, mientras que apenas el 4% está ocupado por bosques nativos y otro tanto lo ocupan las plantaciones forestales. Esto contrasta con la imagen que tenemos de las islas, porque más allá de su belleza y diversidad, los bosques suelen estar en albardones, a la vera de los ríos y arroyos que navegamos, lo que nos hace pensar que toda la isla es así. Lo que se suele quemar son los humedales herbáceos y con ello se afecta también su enorme biodiversidad. Las islas poseen una enorme variedad de humedales donde se han citado más de 700 especies de plantas vasculares y una diversidad de fauna litoraleña que usa estos ambientes como hábitat (al menos 50 especies de mamíferos, 260 de aves, cerca de 300 de peces, 27 de anfibios, más de 30 de reptiles y una enorme variedad de invertebrados).
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Hoy, la reciente denuncia penal presentada por el ministro de Ambiente contra quienes presuntamente iniciaron incendios intencionalmente, convive con el silencio de la mayoría de los propietarios y arrendatarios.
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El fuego ha sido usado históricamente para proveer pasturas: ya hacia 1830 el naturalista francés Alcides D’Orbigny describió las quemas de campos hechas con el propósito de renovar los pastos del ganado. D’Orbigny señaló que ello traía aparejada una gran destrucción y pérdida del hábitat, al punto que era un espectáculo dantesco ver los animales que huían de los incendios y las aves de presa que los atrapaban. El fuego también se ha usado ampliamente en las islas para cazar animales silvestres, así como para despejar cubiertas vegetales, facilitar el ingreso de maquinaria para realizar obras hidráulicas o sistematización de tierras destinadas a forestación. Hoy en día, en muchos lugares el fuego ha sido reemplazado por el uso de herbicidas.
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Las adaptaciones de los organismos vivos responden al régimen de disturbio, no al fuego como hecho instantáneo. La acumulación de material seco en la vegetación y de un gran volumen de materia orgánica almacenada en las capas superiores de los suelos o sedimentos hacen pensar que el fuego debe haber sido un componente del régimen natural de disturbios de estos humedales, acoplado con los pulsos de inundación y seca del río Paraná. Los disturbios de fuego suelen generar mosaicos de parches con diferentes grados de quema, que serían sucedidos por distintos procesos de recuperación, acelerados luego con el aporte de agua de las crecientes.
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En condiciones controladas, bajo una planificación regional y con una estricta consideración de las condiciones ambientales, el manejo del fuego puede contribuir a promover una variedad de respuestas de la vegetación e incluso de biodiversidad, con algunos efectos potencialmente benéficos para las prácticas ganaderas, como el rebrote de especies forrajeras. Sin embargo, realizar quemas en un contexto de sequía y bajante extraordinaria del Paraná, con múltiples focos simultáneos en toda la región sin planificación ni control, implica un riesgo de devastación de los ecosistemas, superando cualquier nivel de resiliencia que pudieran presentar las especies nativas.
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Si queremos comparar con años anteriores a 2012, es necesario utilizar datos del sensor satelital MODIS, que tiene una menor resolución espacial (1 kilómetro). Por tener píxeles más grandes, MODIS detecta menor cantidad de focos de calor que VIIRS, pero cada foco corresponde potencialmente a una mayor extensión de quema. El año 2008 es recordado por las quemas de pastizales en el Delta, y en ese caso fue Buenos Aires la ciudad que se llenó de humo y despertó alerta. Para esta fecha (17 de junio), la cantidad de focos MODIS era nueve veces superior en 2008 que lo que registramos en 2020. Según las estimaciones de la Dirección de Bosques de la Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable (ex-SAyDS), la superficie quemada en la región alcanzaba en el mes de mayo de 2008 unas 206.955 hectáreas, cerca del 11% del Delta.
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Los estudios realizados en ese momento mostraron que el fuego afectó de forma significativa las capas superficiales de los suelos, con una pérdida sustancial de carbono y nitrógeno. Se estimó que volver a almacenar el carbono emitido por los incendios demoraría aproximadamente 11 años, de no mediar alteraciones. En el informe elaborado sobre ese evento por miembros de un conjunto de instituciones a partir de trabajo de campo (3iA-UNSAM, INTA, OPDS, IAFE-UBA-CONICET), se documentó cómo la vegetación y las capas superficiales de suelo quedaron reducidas a cenizas, expuestas al riesgo de erosión por lluvias, crecientes fluviales y mareales, y también se alertó sobre posibles impactos en la calidad del agua por el incremento en la entrada de sólidos en suspensión. Este tipo de quemas no sólo afectan negativamente a la biodiversidad, sino que también atentan contra la variedad de usos y modos de vida isleños, ya que la ganadería no es la única actividad que se realiza en las islas. Las quemas impactan directamente sobre la pesca y la apicultura al destruir hábitat de peces y la flora apícola. Las actividades turísticas y deportivas también son perjudicadas, al degradar la calidad del aire y de los paisajes isleños.
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Como uno de los legados de esta trágica situación, en septiembre de 2008 la Legislatura de la Provincia de Entre Ríos sancionó la Ley Nº 9.868 para el manejo y prevención del fuego. En esta norma se establece la prohibición del uso del fuego en el ámbito rural y forestal sin autorización expresa de la autoridad de aplicación. La normativa también plantea que toda aquella persona que “tome conocimiento de la existencia de un foco ígneo que pueda producir o haya producido un incendio rural o forestal” está obligada a denunciar ante autoridades administrativas y/o judiciales. Más allá del notorio incumplimiento de esta legislación, y en el caso de que se pruebe la intencionalidad de los incendios, cabe preguntarnos por qué la voluntad de unas pocas personas prima por sobre los intereses y calidad de vida del conjunto de la población isleña y de ciudades aledañas.

. No todo el Delta es un campo ganadero

El Delta del Paraná tiene una complejidad propia dada por la heterogeneidad de sus geoformas y los pulsos del río, que alternan períodos de inundación y de sequía. En estos humedales, la producción ganadera es una actividad sumamente extendida y tradicional que data de los principios de la colonización. A fines del siglo XVI, Hernandarias introdujo los primeros 300 ejemplares de bovinos, y hay registros de traslado de ganado entre las islas y la zona continental que datan del siglo XVIII. Pero la ganadería no es la única actividad productiva, ya que comparte espacio y tiempo en el mosaico de humedales con otras actividades igualmente importantes como la forestación, la apicultura, la pesca comercial y artesanal, a las que se suman el turismo, actividades recreativas y deportivas, sin dejar de lado muchas actividades de subsistencia.
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Difícilmente pueda pensarse al Delta como un área de conservación estricta, restringida del accionar humano. Sus formas de vida tradicionales se remontan a la colonia y algunas, como la pesca, son anteriores aún. También está muy cerca de los centros más poblados del país. En cambio, se puede pensar en discutir un modelo de desarrollo sustentable, en el que deberán contemplarse los conflictos entre los distintos usos, tanto los de tierra como los que se desarrollan en el agua. Un modelo de desarrollo sustentable que garantice las funciones ecosistémicas de los humedales que contribuyen a una mejor calidad de vida, tanto de la población local como la de los habitantes de vastas áreas vecinas.
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Los humedales del Delta del Paraná tienen un rol clave en la regulación hidrológica: almacenan agua a corto y largo plazo, regulan la evapotranspiración y con ello la temperatura local, disminuyen la turbulencia del agua y la velocidad de los flujos gracias a las densas coberturas de vegetación y las geoformas propias de la planicie. Los diferentes procesos de regulación bioquímica mejoran la calidad del agua y la disponibilidad de agua dulce, almacenando, transformando y degradando, nutrientes, sales o contaminantes. Desde el punto de vista ecológico, la mayoría de las comunidades de plantas herbáceas del Delta son altamente productivas, secuestran carbono en el suelo y en la biomasa, ofrecen producción de forraje para el ganado y resultan el hábitat de una gran diversidad de especies de fauna silvestre. El real desafío es discutir un modelo de uso responsable, sustentable y solidario: se trata de proteger los derechos de nuestra generación y de las generaciones futuras. .

. El modelo de producción actual no entiende de disidencias

Para comprender lo que ocurrió en la región del Delta en las últimas dos décadas debemos levantar la mirada y observar el contexto. Los altos rendimientos alcanzados en la producción de granos en el mundo han llevado a una expansión significativa de la frontera agrícola, con el reemplazo de áreas tradicionalmente ganaderas por cultivos. El modelo agrotecnológico imperante desde mediados de los años 90 (siembra directa, soja transgénica y glifosato) ha dado pie a una agricultura industrial que, si bien rinde año a año enormes volúmenes exportables (commodities), genera también un conjunto de externalidades costosas para la estabilidad de las ecorregiones afectadas, que deterioran la salud y calidad de vida de las sociedades que las habitan. Una de las consecuencias de este modelo es el desplazamiento de una fracción considerable de la actividad ganadera hacia sitios considerados “marginales”. La productividad natural de los humedales, sumada a la ocurrencia de considerables períodos de aguas bajas durante la década del 2000, condujo a que en el Delta del Paraná se pasara de un sistema de ganadería extensiva estacional a uno de tipo intensivo y permanente. A su vez, se renovó el interés de algunos oportunistas por hacer agricultura, inducida por los elevados precios internacionales y rendimientos de las nuevas variedades de soja.
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Las quemas del año 2008 fueron acompañadas por una marcada proliferación de emprendimientos de endicamiento. Los endicamientos, o polders, son áreas delimitadas por terraplenes que impiden el libre ingreso de agua por crecientes fluviales o mareas, evitando así que un campo ubicado en un humedal se inunde naturalmente. Este tipo de intervención expandió el proceso de “pampeanización” que ya venía ocurriendo en la región, es decir, el esfuerzo de tratar de desarrollar también en las islas del Paraná actividades productivas con los modos de tierra firme. Hoy, cerca del 13% de la superficie de la región se encuentra endicada. El propósito actual de estos endicamientos es, mayormente, la intención de contar con áreas protegidas de inundaciones para el ganado. También se realizan endicamientos para urbanizaciones tales como barrios privados y para cierto tipo de producciones forestales. En menor medida, se han hecho para agricultura, aunque está prohibida en las islas fiscales de Entre Ríos (por la Ley Provincial Nº 9.603, del año 2005). Si los fuegos llevan a una pérdida temporal o parcial de las funciones ecológicas de los humedales, los diques determinan un cambio del humedal hacia un ecosistema terrestre. Es decir, se pierde superficie de humedal y así las funciones exclusivas de estos ambientes.
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El sobrepastoreo y el pisoteo por sobrecarga ganadera, la limpieza de los campos mediante el fuego, rolo o agentes químicos, así como la construcción de terraplenes o diques para evitar el ingreso de aguas de las crecientes, son presiones sobre el sistema producto de un modelo que no solo atenta contra la salud pública y la calidad de vida de argentinos y argentinas, sino que también avasalla el patrimonio natural y cultural de vastas zonas litoraleñas. Los impactos son acumulativos y, en algunos casos, pueden ser irreversibles.
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Hoy nos alertan los incendios en un momento de sequía, mientras que años anteriores podíamos notar el impacto negativo de los endicamientos al anegarse grandes extensiones aledañas a esos campos protegidos, la destrucción de islas enteras por la decisión unilateral de construir un barrio privado o el desarrollo de extensos embalses accidentales con aguas quietas cuando el agua llenó el dique y no tiene por dónde salir. El problema, entonces, no es la ganadería en sí misma. No es el uso del fuego en sí mismo el factor a combatir, sino el modo en que se desarrollan las actividades y la forma discrecional en que puede utilizarse este disturbio como herramienta de manejo, particularmente sin poner en consideración al resto de los actores involucrados de la sociedad, con la sola percepción del interés de mercado y sin atención del ambiente.
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El Delta como territorio fluvial a democratizar
Los conflictos político-ambientales en el Delta del Paraná dejan expuesto el incumplimiento de las leyes vigentes y la falta de una discusión con participación colectiva sobre criterios de uso del territorio, que permitan la coexistencia de las diversas actividades productivas de manera sustentable y la preservación de la integridad ecológica de los humedales. Resultan inadmisibles las acciones unilaterales por parte de sectores dueños de la tierra, o arrendatarios, que priorizan su rentabilidad económica por sobre el bien común.
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Los humedales interpelan a las miradas sectoriales más simplistas, ya sean ultra-productivistas como conservacionistas ingenuas, que si bien presionan por una toma rápida de decisiones, resultan en conflictos socio-ambientales impredecibles a mediano y largo plazo. Esta puja queda manifiesta al releer los textos de los diferentes proyectos para una ley de Humedales. En estas iniciativas, varios artículos se derivan de la Ley de Bosques (Ley Nacional Nº 26.331) sin una mirada crítica de su experiencia, como si diera lo mismo legislar sobre cualquier ecosistema, con categorías rígidas de gestión que nada tienen que ver con la diversidad de tipos y situaciones tan particulares que presentan los humedales.
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Los humedales (y los territorios fluviales) son, a su vez, intrínsecamente variables a escalas no percibidas usualmente por el devenir cotidiano ni incluso el de una generación. Su gestión, entonces, necesita contemplar escenarios futuros dinámicos, con variabilidad estocástica y bajo procesos de cambio climático. Un programa integral nacional y federal quizás podría ayudar a tomar conciencia y hacernos responsables frente a la conservación y uso sustentable de los humedales, con estrategias de educación, gestión, legislación e inventario. Sobre todo, necesitamos incorporar una mirada solidaria, que garantice los derechos del conjunto de la sociedad, particularmente de quienes viven en las islas, y de las generaciones futuras.»