En un nuevo capítulo de la (débil) pulseada comercial que libra la Argentina con los Estados Unidos, el Gobierno reclamará al secretario de Agricultura norteamericano, Sonny Perdue, que defina en forma inmediata la apertura del mercado de su país para la carne argentina.
Perdue llegará este viernes a Buenos Aires en el marco de la cumbre de secretarios de Agricultura del G20 y mantendrá una reunión privada con su par Miguel Etchevehere, quien le pedirá que la administración de Donald Trump habilite cuanto antes una normativa para que Washington levante las trabas que desde marzo del 2001 hasta ahora impuso a la Argentina para el ingreso de carnes.
Etchevehere será anfitrión de la cumbre de ministros de Agricultura del G20 este viernes y en paralelo a esa agenda mantendrá reuniones bilaterales con 15 funcionarios. Entre estos encuentros se estima que uno de las más relevantes será el que mantendrá con Perdue.
Según confirmaron fuentes calificadas del Gobierno, Etchevehere le pedirá a Perdue que haya una «reciprocidad comercial» en el ámbito de la agricultura entre Washington y Buenos Aires, teniendo en cuenta que en abril pasado la administración de Mauricio Macri aprobó el ingreso de carne de cerdo proveniente de los Estados Unidos por primera vez desde 1992. Estados Unidos elogió esta decisión, aunque aún no se concreta en los hechos ya que faltan avales del Senasa.
La noticia nuclear del año debería ser la compra a la CNNC (China National Nuclear Corporation) de una central china de potencia, una novísima Hualong I de 1180 MW, la misma que fue rechazada por la movilización general de la población rionegrina (sobre esto, fijamos posición aquí), y cuya construcción se iniciaría en 2022. Ésta debería ser LA noticia. No lo es, porque es una operación “llave en mano”.
La noticia real, para la Argentina, es la suspensión definitiva de Atucha III, una central CANDU6 totalmente diferente, de uranio natural y agua pesada, en lugar de uranio enriquecido y agua pesada, y con un 70% de participación de industria nacional. Si tomamos en cuenta que la decisión del uranio natural viene desde 1967, porque es un combustible que podemos fabricar nosotros, desde un punto de vista soberano se trata de una necrológica.
En 1971, el Ministro de Economía Aldo Ferrer sacó la ley de “Compre Nacional” para forzar, entre otras cosas, que la primer central nuclear comprada por Argentina, Atucha I, tuviera un 31% de componentes nacionales, incluso en instrumentación y electromecánica. Los indignados alemanes de la KWU (luego SIEMENS) se tuvieron que fumar eso, y que les cambiáramos la ingeniería básica propuesta inicialmente, y finalmente que el combustible se hiciera en Argentina. Lo que fuera, con tal de que no adquiriéramos Atucha I de los canadienses. Lejos del modelo brasileño «llave en mano» de entonces, éramos el único país sudamericano con un programa nuclear autónomo, compradores horribles, si los hay. De esos que usan a un oferente contra otro.
Embalse, una CANDU canadiense instalada más tarde en Córdoba, llegó a un 60% en valor de componentes y servicios locales. Con Atucha II, se llegó al 71%. De modo que con la Hualong I no se puede decir que volvimos al casillero 1. Inauguramos el 0, total novedad en nuestra historia nuclear.
La Comisión Nacional de Energía Atómica, corazón del programa nuclear, con esto queda literalmente pintada en la pared. También 129 empresas argentinas que construyeron Atucha II.
Construcción de Atucha II (Gta NA-SA)
En una síntesis apretada, la Hualong I se compra “llave en mano”, lo que deja afuera (o muy afuera) a esas exactamente 129 empresas argentinas de distintas ingenierías que, bajo la dirección de NA-SA y contra todo pronóstico, terminaron Atucha II en 2011, y que la pusieron en marcha en 2014.
En la lista hay firmas privadas gigantescas, como DYCASA, TECHINT, IMPSA, PÉREZ COMPANC, hay estatales como la citada NA-SA, INVAP, CONUAR, DIOXITEK, hay 121 privadas medianas como CRUMA (estructuras metálicas, puentes, pasarelas) o TERMIPOL (esclusas, cerramientos especiales, anti-explosión e incluso anti-misil). Todas ellas están evaluando lucros cesantes desde marzo, cuando tras dos años de ideas y venidas, el hoy ex ministro de energía, ing. Juan J. Aranguren, les comunicó que se suspendía Atucha III para no endeudar al país.
Hay 400 ingenieros en todas estas empresas que “sacaron chapa de nucleares” en obra, hay 5000 personas que elevaron su nivel de calificación con el aprendizaje de técnicas avanzadas de inspección de integridad de componentes, de soldadura de aleaciones raras, de transporte y montaje de precisión de componentes descomunales, como el recipiente de presión (975 toneladas) o enormes pero delicados, como los generadores de vapor. Hay obreros calificados que se hicieron técnicos, hay técnicos que se hicieron casi ingenieros. Hay (hubo) una tremenda generación de recursos humanos.
Todas estas organizaciones y personas a principios de 2016 se aprestaban a construir una central CANDU6, máquina que la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) conoce a fondo, y por ende también NA-SA: casi un clon de Embalse, pero con 100 MW más y el doble de vida útil (60 años). China y Canadá ponían el 30% de componentes y servicios, y del resto nos ocupábamos nosotros. ¿Financiación? China cubría el 75% del costo, que a fines de U$ 2015 se estimaba en U$ 7000 millones.Y China daba 8 años de gracia desde la conexión a la red eléctrica para empezar los pagos. Si los U$ 150 mil millones de deuda nueva tomados por este gobierno fueran de este tipo, en lugar de no saber cómo fondear tanta emisión de títulos impagables, hoy no sabríamos de dónde sacar ingenieros y técnicos para construir nueva infraestructura. Como tipo de crisis, sería mejor que tener que festejar (es un decir) que el FMI nos ha dado uno de sus célebres salvavidas de plomo. Una oferta como la de Atucha III sucede poco: es un cisne negro. Pero le retorcieron el cuello, pobre animal.
Una CANDU6 de 700 MW literalmente gratis. Tal fue la suculenta carnada que la CNNC le puso a la Argentina para que aceptara la compra de otra central muy distinta, de uranio enriquecido, la Hualong I, una tecnología disruptiva para toda nuestra historia nuclear anterior. Y el sentido de la carnada era evitar que ROSATOM, la empresa nucleoeléctrica rusa, que ya vendió un reactor chico en Bolivia, hiciera pie aquí (y luego en Sudamérica) con una máquina VVER de 1200 MW. A probable paridad técnica con China, la desventaja rusa fue doble: ROSATOM no puede darte una central de regalo, y menos que menos una CANDU. No las conocen.
Tan disruptivo para Argentina es éste pasaje sin transición desde el uranio natural al enriquecido que deja al borde del cierre la PIAP, o Planta Industrial de Agua Pesada contigua a la central hidroeléctrica de Arroyito, Neuquén. Una lástima: es la mayor fábrica del planeta de este insumo usado por 49 centrales en todo el mundo, y cuyo precio está entre los U$ 700 mil y U$ 800 mil la tonelada. 1000 trabajos a perderse, ahí. Y una instalación que a fecha de hoy costaría U$ 900 millones.
La Hualong I, de generación III, está llena de sistemas de seguridad pasiva y es probablemente una muy buena máquina. Teniendo en cuenta su linaje (las excelentes APR francesas de generación II), sólo se le pueden suponer virtudes, porque no se le conocen defectos.
Y sería imposible que se le conozcan porque hay una sola completa en el mundo, a punto de iniciar operaciones comerciales en 2019: la 5ta unidad del gran complejo de centrales de Fuqing, provincia costera de Fujiang. La CNNC y el gobierno chino han decidido hacer de esa central su “caballito de batalla” en infraestructura propia y en exportación, de modo que hay 4 más en obra en El Reino del Medio, 2 en Fangjiashan y 2 en Fangchenggang. Pakistán pidió 5. Otro reino más chico y cauteloso, el llamado Reino Unido, estudia adquirir 8.
Hablar de cautela es casi un “understatement” británico. El ONR (Office for Nuclear Regulation) se tomará hasta 2021 para estudiar la ingeniería; dada su aprobación, transcurrirán algunos años de discusión para que otros organismos del gobierno negocien con CNNC la participación de la industria nuclear inglesa. Mientras tanto, los 600 expertos de la ONR estudiarán las distintas Hualong I que irán entrando en servicio en China y Pakistán y podrán juzgar su desempeño ya no por su linaje técnico o sobre documentación, sino sobre bases experimentales preliminares más sólidas. Porque como dicen los filósofos empíricos martinfierristas en Bradwell, sobre la desembocadura del río Blackwater, en Essex: “Pa’ conocer un rengo/hay que verlo caminar”. (Bradwell sería el próximo emplazamiento de 2 Hualong I).
Pero tales aparatos bien podría ser de otra marca. Y es que la ONR, viene evaluando sin apuro la seguridad de otros diseños de generación III: el EPR francés de ARÉVA, el CANDU ACR 1000 y el GE-Hitachi. La ONR aprobó el AP-1000 de Westinghouse (el “Cadillac” de las centrales nucleoeléctricas)… justo el día en que Westinghouse quebró.
En Washington aquello no gustó, pero los británicos para estas cosas tienen la famosa “flema inglesa”, o una paciencia china según quién mire. “Llave en mano” y “Llame ya”, con una central poco probada, por ahora es cosa de pakistaníes… y de argentinos, nos venimos a enterar anteayer.
La construcción de Atucha I, en la década del ´70. La CNEA forzó a la proveedora alemana KWU a profundos cambios de diseño y a una participación local con un 31% de componentes y de obra.
Las 129 empresas privadas que entre 2006 y 2011 terminaron Atucha II (una obra imposible e innecesaria, según la entonces oposición, hoy gobierno), en 2022 “mirarán pasar el tren nuclear chino” cuando la Hualong I llegue en cajas, cajones y cajitas, como un meccano, junto con muchos centenares de expertos chinos para ensamblar las piezas. Algunas de tales firmas argentinas estarán peleando por conseguir algo de obra civil no nuclear: armar encofrados, poner fierros, volcar cemento, construir oficinas, las migajas.
Nuestros 400 ingenieros nucleares nuevos se irán a hacer otras cosas. En 2014, cuando entró en línea Atucha II, solían tener autos nuevos y como norma, hablan bien inglés, de modo que tienen la opción de manejar para Uber aquí, o bien de tomarse un Uber hasta Ezeiza. Con 8 centrales (de alguna marca) a construir, sobrará trabajo en Inglaterra. También en Pakistán, China, Corea y la India, para los muy audaces. Aquí se inicia otro derrumbe de recursos humanos nucleares como el de los ’90.
Como dice Infobae del 23 de julio: “La decisión fue cerrada entre la Cancillería y las autoridades de Beijing. Según confirmaron cuatro fuentes calificadas del Gobierno y la diplomacia china, el acuerdo alcanzado resultó beneficioso para ambas partes por una simple cuestión: la Central Atucha III era un proyecto de China compartido con tecnología de Canadá».
«Se alcanzó una solución que complace a los chinos y a la Argentina porque ratifica la asociación estratégica integral de ambos países. Y si bien China iba a financiar la construcción de Atucha III, el país tenía en su presupuesto un programa de endeudamiento inicial por USD 9.000 millones que ahora no lo tendrá», explicó en su momento un funcionario que trabajó arduamente en las negociaciones secretas con Beijing.”
Una central que se compra “llave en mano” viene con suministro de combustible por parte del fabricante, lo que para la Argentina, independiente en «fuelling» desde 1984, implica otro retroceso en soberanía (y van…). Dejar este negocio en manos de la CNNC es comprar una deuda extra a pagar durante los 60 años de la primera vida útil de la Hualong I. Lo del combustible aumenta de manera imposible de calcular el precio final de U$ 9000 millones de la máquina. Lo cambia de aquí a la China.
La próxima central nucleoeléctrica criolla por ahora todo el mundo la llamará Hualong I. No tiene un toponímico argentino que la designe, porque tras el rechazo (hecho ley) de Río Negro, no es improbable que las provincias candidatas a recibirla exijan industrias electrointensivas (vidrio, aluminio, papel, química, acero, fabricación de gases industriales) a pie de central, algo que no está en el ADN de este gobierno. Y es que fungir de banco de pruebas con una central de 1180 MW para iluminar la distante Reina del Plata no parece un negocio de gran federalismo.
El gobierno que surja en 2019 encontrará todo firmado y legalmente abrochado, y deberá bailar con esa música.
Nada gusta tanto a un magnate chino como contemplar las carpas doradas que nadan, indolentes, en la paz del estanque de su jardín privado. Pero en términos etológicos, la Argentina les ha resultado un pez extraño: acaba de escupir la carnada para poder clavarse mejor el anzuelo. “Hay alegría en el cielo”, como dicen en Beijing, por esta pequeña contribución criolla a espantar la recesión… en China.
Todo esto sucede en un contexto alarmante: el nuevo ministro de Energía, el ing. Javier Iguacel, tan petrolero como su antecesor Aranguren, anuncia recortes en el sector de ingeniería de construcción de NA-SA, la empresa que construyó Atucha II y que la compra “llave en mano” de la Hualong amenaza dejar afuera de juego. Iguacel quiere que NA-SA sea una simple “utility”, es decir una operadora boba de centrales. Para un petrolero puro y duro, una central nuclear es un enchufe.
El problema es que no lo es, y la decapitación de diseñadores que programa Iguacel resulta ilegal. En Argentina, por disposiciones regulatorias muy rígidas, quien opera un reactor o una central nuclear debe saber cómo construirla. Eso explica 60 años de operación de ambos tipos de plantas prácticamente sin accidentes. Iguacel argumenta que para construir alcanza con INVAP, la emblemática empresa barilochense. Debe ser un entusiasmo muy personal el suyo, porque desde 2016 su gobierno le provocó a INVAP una caída del 94% de sus ingresos a fuerza de rescindirle contratos y de pisarle pagos. Cualquier malpensado opinaría que la quiere cerrar.
La posibilidad de otro ofertón de financiamiento y participación industrial argentina como el de Atucha III no se repetirá. ¿Para qué un magnate chino perdería plata en tentar con carnadas a un pez tan enamorado del anzuelo?
Un desarrollo tecnológico argentino de vanguardia liderado por la empresa La.Te Andes en conjunto con el Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET), la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) y la empresa Endeavour Ingeniería, hizo posible que nuestro país cuente con el segundo equipamiento en el mundo apto para medir el paleomagnetismo de rocas con sensores superconductores.
El equipamiento capaz de hacerlo se denomina magnetómetro criogénico y hasta el momento, el único fabricante en el mundo se encontraba en California, Estados Unidos.
El Paleomagnetismo es el estudio del campo magnético terrestre registrado por las rocas en el momento de su formación o durante procesos geológicos posteriores. Poder medirlo es vital para la industria petrolera, ya que arroja información clave sobre la formación del petróleo y la trampa geológica que lo contiene, reduciendo los riesgos de inversión.
“El magnetómetro criogénico es un instrumento que permite determinar cómo era el vector cuando se formó la roca, es decir, dónde estaba el polo norte o polo sur en el momento en que la misma se formó. Tiene altísima tecnología y electrónica muy sofisticada”, explica Roberto Hernández, presidente de La.Te Andes.
Además, agrega: “El proyecto Cri.Ar nos convierte en la segunda fábrica de este tipo de tecnología en el mundo y nos va a permitir generar una estructura de servicios de alta velocidad por la estructura de robotización alcanzada. El equipo procesa una muestra cada tres minutos, es decir que la volumetría de análisis está a la altura de la que demanda la industria del petróleo”.
En efecto, el Cri.Ar -que ya se encuentra en fase operativa– cuenta con capacidades similares o superiores a los magnetómetros comerciales, a una fracción del costo. En términos técnicos, el equipo permite la obtención de información relativa a tiempo de la deformación, orientación de coronas, cuantificación de rotaciones, ubicación cronoestratigráfica de perfiles sedimentarios y tasas de sedimentación.
Los doctores del CONICET con asiento en la CNEA, Julio Guimpel, Mariano Gomez Berisso, Víctor Correa, Pablo Pedrazini, y Marcelo Vasquez Mansilla formaron parte del equipo que desarrolló la innovación. La conceptualización del diseño, la programación de un software para el control del magnetómetro, y la definición de mecánica y electrónica, son sólo algunas cuestiones que tuvieron que resolver junto a personal de La.Te Andes y Endeavour Ingeniería.
El investigador principal Julio Guimpel, director del proyecto, comenta: “Siempre es desafiante enfrentarse con el diseño de un equipo nuevo. En este caso, que tuviera el condimento de que fuera necesario para una empresa que está haciendo prospección, lo que a su vez significó hacer un desarrollo que sea productivo para el país, fue muy motivador”.
“Nosotros producimos conocimiento pero también es necesario poner en valor ese conocimiento en provisión de servicios o en bienes de naturaleza tecnológica. En este caso, se trata de un nicho único porque no hay compañías que hagan lo mismo; es un aparato que no se encuentra disponible en el mercado”, agrega Gomez Berisso, investigador independiente que integra Laboratorio de Bajas Temperaturas en la CNEA, y que puntualmente estuvo involucrado en la parte mecánica y criogénica del equipo.
Tener en nuestro país un magnetómetro criogénico es el resultado de la sinergia entre empresas decididas a apostar al crecimiento de la industria a partir de la innovación, y del apoyo de instituciones científicas como el CONICET y la CNEA, que promueven el avance tecnológico del país, el desarrollo de la economía nacional y el mejoramiento de la calidad de vida.
“El proyecto CRI.AR fue un proceso de un año, gracias a que hay más de cincuenta años de desarrollo científico es estos temas en nuestro país. Encontramos una oportunidad en la industria y las capacidades de poder abordarla conjuntamente con el sistema científico nacional”, sostiene el presidente de La.Te Andes.
“En este proyecto de alta complejidad era clave la complementariedad y formar grupos interdisciplinarios que manejen diversos conocimientos”, agrega Nicolás Hernández, socio gerente en la empresa Endeavour Ingeniería, quien tomó el rol de coordinador general del proyecto.
“Argentina tiene un potencial científico y tecnológico enorme y capacidades que lo diferencian de otros países. Solo falta explotarlo. Este proyecto es un intento de hacerlo”, añade.
Una empresa fruto de la unión público-privada
La.Te Andes es una empresa mixta privado-pública de base tecnológica localizada en la provincia de Salta, integrada por la empresa GEOMAP S.A. (51%) y el CONICET (49%). Cuenta además con la colaboración de otras instituciones del sistema científico tecnológico nacional y del exterior.
Desde su conformación, la empresa se ha constituido en un núcleo tecnológico productivo de innovación para el desarrollo energético y científico aplicado, buscando cuantificar la variable tiempo, fundamental en el impacto económico en la evaluación de emprendimientos hidrocarburíferos, entre otros, tanto en etapa de exploración como de desarrollo. Entre sus objetivos están la elaboración y ejecución de proyectos estratégicos de base tecnológica orientados a resolver problemáticas sensibles en la valoración de georecursos (hidrocarburos, yacimientos minerales, geotermia, entre otros).
Tal como pasó en 2016, este año terminará en una infrecuente divergencia en la performance relativa fabril-comercial de la industria automotriz local: bajan los patentamientos al tiempo que la producción está aumentando.
El mercado interno había alcanzado un récord histórico en patentamientos en el primer semestre. Pero en junio hubo un punto de inflexión. Las proyecciones de ventas en los meses venideros muestran caídas.
Mientras tanto el plano externo continúa siendo el principal motor sectorial y luce con mayor solidez, merced a la diversificación de destinos de exportación, la recuperación en la demanda brasileña -este año participaría en las exportaciones en torno del 70%, junto con las perspectivas de maduración de proyectos de inversión.
Hoy se verifica que la industria local está diseñada más para un esquema de producir para exportar que para las ventas domésticas. A pesar de la altísima proporción de insumos importados, que hace que sea deficitaria en divisas para la Argentina.
Esa disociación se evidencia en el clima del sector. En las concesionarias hay preocupación por la caída de las ventas y ya en algunas se habla de reducir estructuras para no seguir perdiendo plata. La fuerte expansión del mercado interno de los últimos dos años tuvo su correlato en materia laboral. Hoy hay que replantear la situación.
En tanto, en las fábricas se tiene los ojos puestos en lo que sucede en Brasil y cómo será el mercado regional en los próximos años. Hay más optimismo. Tanto es así que ya están pensando en las próximas inversiones aun cuando todavía no terminaron de concretar los últimos anuncios.
Por ejemplo, Volkswagen, la marca líder desde hace años en la Argentina, confirmó el año pasado el desembolso de u$s 650 millones para el proyecto Tarek, el nuevo SUV que fabricará en la planta de General Pacheco.
Durante junio 1.114.000 clientes compraron dólares billete por U$S 3.803 millones. “Representó un aumento de 30.000 clientes respecto a lo observado en mayo”, mes en que el número de compradores había aumentado en 250.000 personas con relación a abril, según el Balance Cambiarlo del Banco Central.
En mayo, las compras de billetes habían totalizado US$ 5.003 millones y fueron realizadas por 1.080.000 clientes. Así, en sólo dos meses suman U$S 8.806 millones, un indicador de la salida y dolarización de ahorros al compás de la devaluación del peso .
De la información desagregada surge que “el 39% de las compras de billetes (unos US$ 1.480 millones) fueron realizadas por importes de hasta US$ 10.000 mensuales por cliente”, en tanto “la compra promedio por cliente del mes resultó en US$ 3.413, registrando una disminución de 26% respecto a lo observado el mes previo”.
Por su parte, agrega el informe del BCRA. “las transferencias brutas al exterior sin informar el destino final totalizaron US$ 1.705 millones, y a diferencia de lo observado en las compras de billetes, las mismas fueron efectuadas por unos 2.700 clientes que se concentraron, como es habitual, en los estratos superiores de monto. Los clientes con compras mensuales superiores a US$ 2 millones representaron casi el 80% del total de compras brutas de divisas”.
El Gobierno «se encuentra en un proceso de revisión» del reintegro del IVA para jubilados y pensionados que cobran el haber mínimo y beneficiarios de programas sociales para las compras con tarjeta de débito de la cuenta de la Seguridad Social.
Ante una consulta realizada por el periodista Ismael Bermúdez, de Clarin, desde el ministerio de Hacienda justificaron que el tope de $ 300 no fue actualizado porque “el monto promedio de reintegro es sustancialmente menor a estos topes, y por ello no se aplica en la práctica en la mayoría de los casos”.
No obstante, indicaron que el beneficio se está revisando «para aumentar su cobertura, su utilización» y, en última instancia, su eficacia como herramienta de combate contra la pobreza. En el marco de esta revisión, y dado que los topes no se aplican en la gran mayoría de los casos, no se avanzó en su actualización”, sostuvieron.
Tras años de guardar silencio en la pelea por el negocio de las telecomunicaciones, Telefónica de Argentina anunció que impugnará ante la Secretaría de Comercio la resolución por la que el Gobierno aprobó la fusión entre Cablevisión (grupo Clarín) y Telecom.
Según la demandante, «involucra al principal proveedor de televisión de pago del país y que concentrará casi el 60% del mercado de banda ancha fija a nivel nacional y hasta 90% en determinadas ciudades».
El ente oficial debería responder en 10 días hábiles si lo eleva a la Cámara Civil y Comercial Federal. De no hacerlo, la intención de la empresa sería acudir a ese fuero judicial.
«Esta resolución reafirma un trato discriminatorio para el resto de los operadores, pone serios obstáculos al desarrollo de una competencia efectiva en el mercado de telecomunicaciones y favorece a un operador dominante en el sector», señala el comunicado emitido por Telefónica. Y agrega: «Telefónica considera que esta resolución pone en peligro las inversiones que requiere el sector y tendrá consecuencias muy serias para el futuro de las telecomunicaciones en Argentina».
Críticas:
Las medidas contempladas en la resolución no van a limitar el impacto anticompetitivo de la fusión, ya que por largo tiempo la empresa fusionada será la única empresa que podrá ofrecer paquetes integrados en Argentina, mientras sus competidores seguirán enfrentando limitaciones para hacer ofertas competitivas.
«La resolución no impone medidas efectivas para que los competidores puedan acceder a las redes fijas de la empresa fusionada en el interior del país. Mientras en el mercado minorista la entidad fusionada ofrece anchos de banda mayores a 20 MB en su red de cable, el producto mayorista que Telecom se ha comprometido a poner a disposición de sus competidores se proveerá sobre su red de cobre con anchos de banda máximos de 6 MB».
Telefónica advierte que «se encuentra analizando todas las herramientas internacionales a su disposición para la defensa de sus derechos».
En AgendAR publicamos otras consideraciones sobre este tema aquí.
La crisis cambiaria que golpeó a Argentina el pasado mayo hizo añicos todas las previsiones económicas para este 2018. El Fondo Monetario Internacional (FMI) estimaba en abril que el país crecería un 2%.
Sólo tres meses después, la proyección de crecimiento se ha derrumbado hasta el 0,4%, según el último informe del organismo, difundido tras haber salido al rescate de Argentina con un préstamo de 50.000 dólares.
La peor sequía de las últimas décadas, la brusca devaluación del peso frente al dólar, y las tasas desorbitantes del Banco Central para intentar aplacar una inflación que no cede han enfriado la economía del país austral. Si no fuera por el importante crecimiento del primer trimestre, que fue del 3,6%, Argentina cerraría este año en recesión.
«Después de un robusto inicio de año, el crecimiento en Argentina está previsto que sea negativo en el segundo y tercer trimestre de 2018. Mientras una sequía redujo la producción agrícola, la presión sobre la moneda en mayo y junio ha tenido consecuencias sobre la inversión y la confianza de los inversores y ha generado la necesidad de políticas monetarias y fiscales más estrictas», señaló el FMI en su último informe Perspectivas para las Américas.
«El crecimiento en 2018 está previsto que se ralentice hasta el 0,4%, con una recuperación gradual en 2019 y 2020», agrega el organismo. Después de Venezuela, el crecimiento de Argentina será el más bajo de Sudamérica.
El indicador desestacionalizado se contrajo 1,4% respecto de abril.
La baja performance se explica por el sector rural: el rubro Agricultura, ganadería, caza y silvicultura lideró el ranking de bajas con un retroceso de 35,2%.
De esta forma, la sequía en zonas productivas del país repercutió en la rama económica que posee mayor incidencia en el nivel general del indicador registrado por el INDEC.
Los otros rubros que mostraron bajas fueron Pesca (29,2%), Transporte y Comunicaciones (-4,9%), Impuestos netos de subsidios (-2,7%), Industria Manufacturera (-1,4%), Pesca (-0,08%). Este último es de gran importancia porque su incidencia en el nivel general fue de -29,2.
Por su parte, la intermediación financiera encabezó la lista de los sectores que registraron alzas: 10,8%. Detrás se colocaron Construcción (4,4%), actividades inmobiliarias (4%) y Minería (2,6).
Además el consumo masivo cayó un 2% en junio por la suba de precios, pero el comportamiento fue dispar de acuerdo con las distintas regiones del país: en la Patagonia creció 6%, se mantuvo sin variaciones en el Area Metropolitana de Buenos Aires y cayó en la región Centro (-6%) y Cuyo (-7%).
Jorge Wagner, director de Rizobacter, una empresa controlada por BIOCERES, anuncia en un reportaje que publicó ayer Clarín, que están a punto de comercializar en el mundo el gen HB4, resistente a la sequía y a suelos salinos, aplicable al trigo y a la soja. Ya fue aprobado por las autoridades locales para la soja y se espera la inmediata autorización de China, uno de los principales destinos de exportación. Falta que el Ministerio de Agroindustria lo apruebe para el trigo.
Si todo sale como está previsto, esta puede ser la noticia positiva más importante del año para la actividad productiva en la Argentina (Noticias negativas ha habido muchas otras, por desgracia). Porque, como dijera AgendAR meses atrás, las semillas de soja y trigo HB4 son las dos patentes de tecnología más valiosas de la historia argentina.
El logro se consiguió hace seis años, en 2012, por el equipo dirigido por la doctora en bioquímica e investigadora del CONICET Raquel Chan: la primera tecnología transgénica desarrollada íntegramente en Argentina. Ya en 2004 el CONICET y la Universidad del Litorial patentaron una construcción genética que contenía el gen de girasol Hahb-4 y lo licenciaron a la empresa argentina Bioceres, conformando una alianza pública privada exitosa.
En 2016 Bioceres compró el 51% de Rizobacter, también de capitales nacionales y líder en microbiología agrícola. Dice su director Wagner:
«Tenemos previsto el lanzamiento comercial del HB4 en menos de un año.
-¿Qué falta?
-Con la autorización de las autoridades regulatorias chinas a fin de este año se podrá comercializar en soja. Está retrasado en trigo por la demora en la aprobación de las autoridades argentinas de la semilla de trigo genéticamente modificada. Sería el primer trigo genéticamente modificado en el mundo. Y sería una pena que no podamos avanzar con nuestros investigadores y tecnología y expandirla al mundo. Caso contrario la terminaremos comprando después a otro proveedor
-Bioceres con Rizobacter iban a salir a la bolsa pero la volatilidad se lo impidió ¿Se retrasan los planes?
-Las condiciones del mercado no son favorables pero es nada que no hayamos vivido en estos 40 años de Rizobacter. Tenemos el cuero curtido y visión de largo plazo.
-¿Cómo observa a los productores en esta campaña?
-Ávidos de recibir tecnología, lo vemos saneado, está capitalizado pero se ha especializado mucho en lo financiero. Las condiciones de mercado hace que las empresas financiemos a productores y distribuidores y lo que hacen es buscar la mejor tecnología al mejor precio y un plan de financiación. Antes veían sobre todo la calidad y hoy cuenta todo.
-Ustedes son una empresa de capitales nacionales y compiten con gigantes como Bayer-Monsanto o Syngenta, ahora de capitales chinos y la fusión Dow-Dupont. ¿Cómo hacen?
-Nuestra ventaja es estar cerca de las necesidades en el momento justo. Reinvertimos todo en investigación y desarrollo. El productor argentino es proclive a la nueva tecnología que se desarrolla en el país».
Los materiales más usados en la construcción registraron aumentos bien por encima del promedio de los demás precios. En algunos casos, copiaron el aumento del dólar. Corralones y pinturerías son el indicador de problemas en una actividad clave.
El INDEC registró que este último año los materiales se incrementaron nada menos que un 36,8%. Es decir, bastante por encima del índice general.
En el caso de las pinturas se ve que los aumentos acompañaron el repunte del dólar. Desde que comenzó el año, el incremento de varias pinturas trepó al 39%, «apenas» ocho puntos menos que la devaluación (47%). La dispersión de valores en este rubro es muy amplia, ya que dependen de las marcas y los márgenes de cada pinturería.
Un ejemplo es el de una lata de 20 litros de látex para interior: costaba $2.160 a principios de 2018. Ahora esa cifra se elevó a $3.000. Es decir, casi un 40% más.
En el caso del «látex para exterior«, el salto fue del 36%: de $2.450 a $3.320.
– El «esmalte sintético«, en su presentación de cuatro litros, se encareció un 37% (de $800 a $1.100).
El enduído trepó un 33% aproximadamente: de $790 a $1.050 (lata de 20 litros).
Un insumo fundamental como el cemento ya acumula un alza del 20%. Es decir, por encima del IPC, que se elevó 16% en lo que va del año. Los hierros para la construcción se encarecieron 15%. Otros insumos, como cerámicos y pegamento para sellarlos, mostraron alzas promedio del 15% y 25%, respectivamente. La arena se encareció 10%, la piedra partida, cerca de un 7%: ahora vale $1.700 el metro cúbico.
No todas son pálidas. El único insumo que se puso del lado del bolsillo de los argentinos fue el ladrillo hueco para exterior, que no acusó subas ($10 cada uno precio actual).
El debate sobre la legalización del aborto adoptará en los próximos días un tono económico, dice el diario La Nación. Cuánto costaría la aplicación de la ley y quién se haría cargo de esos costos eventuales serán algunos de los ejes de discusión. Serán también parte de la exposición del ministro de Salud, Adolfo Rubinstein, que acudirá al plenario de comisiones del Senado.
Contraste:
Las organizaciones que se oponen advierten que el aborto legal causaría como mínimo un costo de $4000 millones al sistema de salud en 2019.
Quienes apoyan dicen que la legalización generaría un ahorro anual de entre $3600 millones y $7300 millones.
El análisis de los que se oponen a la reforma no toma en cuenta los recursos que se destinan en la actualidad a atender derivaciones de abortos clandestinos. «No lo tuvimos en consideración porque la ilegalidad lo torna muy difícil de calcular», dijo el economista Diego Penizzotto, integrante de Profesionales de Ciencias Económicas a Favor de la Vida. «Estoy convencido de que son inferiores a los que generaría la legalización», agregó.
Con información oficial, Rubinstein reafirmará que, como ya sostuvo en declaraciones periodísticas, la legalización del aborto no generaría ningún costo adicional para el sistema de salud a partir de comparar los costos eventuales de la legalización con los gastos que generan en la actualidad las complicaciones por abortos clandestinos.
Esa lógica tiene el estudio de la Asociación de Economía de la Salud (AES). De acuerdo con ese informe -elaborado por las economistas especializadas en temas de salud Sonia Tarragona y Malena Monteverde-, hoy el costo a la salud pública de las consecuencias de los abortos clandestinos lo calculan entre $6257 millones y $10.428 millones.
La diferencia entre los costos mínimo y máximo surge de la base sobre la que se hizo el cálculo. Si fuesen 300.000 abortos al año, el costo sería de $6257 millones. Si ascendieran a 500.000, se elevaría a $10.428 millones.
Desde la otra postura, el estudio elaborado por Profesionales de Ciencias Económicas a Favor de la Vida, elaborado por los economistas Penizzotto, Paula Almada y Marta Guillen y el contador Federico Bar, indica que el costo en 2019 sería de $4000 millones, a razón de $8000 por cada aborto. Para llegar a ese número se tomó como referencia la estimación de 500.000 abortos por año, cifra que los detractores de la reforma objetan.
El estudio indica, sin embargo, que el costo podría ser mucho mayor, dado que para determinarlo se calculó que todos los abortos sean hechos con medicamentos y no con intervención quirúrgica. Advierte, además, que la cifra crecería hasta $9200 millones en 2021 por el aumento de intervenciones que se registró en los años inmediatamente posteriores a la legalización en países como Uruguay.
El ministro Rubinstein también citó durante su exposición en Diputados un análisis de la Organización Mundial de la Salud que afirma que en los países que legalizaron la práctica disminuyó la cantidad de abortos realizados.
Por primera vez en la historia, un embarque de carne vacuna argentina partió hacia Japón, a partir de acuerdos bilaterales que firmaron en mayo pasado los ministros de Agroindustrias de ambos países, Luis Miguel Etchevehere y Ken Saito.
Japón es uno de los principales importadores de alimentos del mundo, con compras de productos agroindustriales por más de US$ 80.000 millones en 2017.
El año pasado, las importaciones japonesas de carne bovina deshuesada (fresca o refrigerada, y congelada) superaron los 3100 millones de dólares.
El envío de la firma de Río Negro Fridevi, de 200 kilos, constituye el primer paso para el ingreso de la carne vacuna argentina de todo el país. En los próximos días partirá por vía marítima un contenedor con 10 toneladas de carne que incluye 13 cortes distintos que serán testeados en el mercado japonés.
Además, varios establecimientos de carne ovina de la Patagonia se encuentran habilitados para exportar cordero patagónico a Japón.
Entre enero y mayo, las exportaciones de carne argentina crecieron 38,5% y totalizaron 989 millones de dólares, según el INDEC. De acuerdo a la información oficial, los principales motivos del incremento fueron los aumentos de exportaciones a China y Rusa.
El presidente Mauricio Macri celebró la noticia de una manera particular: lo tuiteó en japonés: ビッグニュース!今日ブエノスアイレスから日本にアルゼンチン産牛肉が初出荷されました。二国間関係強化のこの一歩に大変喜んでおります
El ministro de Energía, Javier Iguacel, habló sobre el impacto que la devaluación en el precio de las tarifas de gas y de luz y reconoció que todavía «quedan ajustes por hacer».
Al ser consultado si habrá más aumentos en las boletas hasta fin de año, el funcionario que recientemente reemplazó a Juan José Aranguren explicó que tanto la factura de gas como la de luz tienen tres componentes.
Los dos primeros, el costo de transporte y de distribución, tienen contratos en pesos que fueron renegociados hace poco. Por lo tanto, el «único ajuste que tendrán será por inflación». Iguacel entonces aclaró que en el caso del gas el aumento, a igual nivel de consumo, «no va a ser más que del 25%». Mientras que el precio de la luz, en la Ciudad y el conurbano subiría en la misma proporción, «menos del 30%».
El presidente Mauricio Macri se refirió a la situación que enfrenta la «empresa de bandera» de la tecnología argentina durante su visita a Bariloche. «Soy el primer fanático del Invap«.
Cuando se le preguntó por la situación de la empresa, Macri aseguró: “Me puse la licitación del reactor para Holanda al hombro y la batallé hasta que la conseguimos”. Y agregó: «Confío en la capacidad técnica de la empresa pero los contratos que tenía la Nación con INVAP eran de la época de la magia y la plata no está».
“Tenemos que seguir trabajando y vamos a seguir trabajando para ayudarles a vender equipos para medicina nuclear como estamos haciendo con Bolivia y con otros países”, sostuvo Macri. «Y en cada iniciativa donde podamos apostar y apoyar su creatividad y su capacidad técnica ahí estamos porque queremos exportar trabajo argentino en todos los campos», aseguró.
INVAP enfrenta una situación presupuestaria delicada. De hecho, hubo meses donde tuvo problemas para pagar los sueldos del personal por los recortes aplicados por el gobierno nacional, como AgendARya informara.
El gobernador Alberto Weretilneck afirmó que “La crisis de INVAP es por recortes de Nación».
En pleno ajuste en diferentes dependencias del Estado para acelerar la reducción del déficit fiscal, el Gobierno nacional incrementó el presupuesto destinado para publicidad en más de 700 millones de pesos.
Y una parte de esa cifra fue a parar de manera discrecional a manos de agencias allegadas al oficialismo, reveló el diario Crónica.
Según la investigación del periodista Mauro Federico, en la «ley de leyes» aprobada por el Congreso a fines de 2017 se «asignó al Programa ´Prensa y difusión de actos de Gobierno´ la suma de $2.396.750.346. Pero al consultar la herramienta de presupuesto abierto del Ministerio de Hacienda, se verifica que el monto actualizado vigente para ese ítem es de $3.104.194.002. O sea $708.000.000 más de lo que se votó en el Parlamento. Al ingresar al desagregado, se constata que la subcuenta a la que se le asignó ese incremento es ´Publicidad y Propaganda».
El ministro de Hacienda y Finanzas, Nicolás Dujovne, destacó que el Banco Central «cuenta con todo el apoyo» del Gobierno para cumplir con las metas de inflación, aunque evitó estimar en qué nivel se ubicará el costo de vida.
Al ser consultado sobre la proyección de la inflación para fin de año, el funcionario señaló que la autoridad monetaria «cuenta con todo el apoyo para el cumplimiento de sus metas».
Así, Dujovne evitó, por segunda vez en dos días, pronunciarse sobre esa proyección, al igual que en la conferencia de prensa realizada para presentar las cuentas públicas.
Tras la firma del reciente acuerdo Stand-By, el Fondo Monetario Internacional (FMI) analiza la reapertura de su oficina en la Argentina cerrada durante la gestión del kirchnerismo en el poder.
En el marco de la cumbre del G-20, cerca del organismo multilateral del crédito ratificaron que es una medida que se está considerando seriamente desde el managment (no desde el board) de la institución. Según indicaron se intentaría que esa oficina se abriera en agosto. Pero si la apertura no se logra en ese mes, igual está previsto que una delegación del FMI llegue en septiembre para la primera revisión del acuerdo que implica un crédito de USD 50.000 millones.
En el Fondo descartan que la decisión esté directamente vinculado al acuerdo firmado con la Argentina. El FMI tiene más de 80 oficinas en el mundo y es un organismo descentralizado, aunque no tanto como el Banco Mundial, sugieren. Las fuentes cercanas a Christine Lagarde estiman lo que mueve a considerar esta decisión es esencialmente poder tener «una relación más cercana y seguida con las autoridades, y actores económicos del país». Según estiman, esto no tiene nada fuera de lo común ni se trata de una cuestión peculiar.
En marzo de 2012, el FMI anunció que cerraba sus oficina en el país. Lo hizo por la persecución judicial iniciada por el ex secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, quien a través de una causa judicial iniciada en 2011 le pidió al organismo que explicara sus estadísticas.
Dos bebés menores de un año elevaron de tres a cinco los casos de sarampión registrados en lo que va del año en el país. Mientras se llevan adelante las tareas de investigación para determinar cómo contrajeron el virus, el Ministerio de Salud de la Nación emitió un alerta en el que llama a verificar el estado de vacunación de la población y a intensificar la vigilancia epidemiológica de cuadros sospechosos para evitar la reintroducción de la enfermedad, en el marco de un contexto global con miles de casos, brotes activos y muertes.
Hace unas semanas, la Dra. Martha Velandia, asesora regional de Vacunas de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), participó de una reunión de la OPS con expertos de Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Ecuador, Haití, Honduras, México, Paraguay y Perú. El objetivo: analizar nuevas estrategias que permitan aumentar las coberturas de vacunación en grandes ciudades.
«El riesgo de las bajas coberturas es tener brotes importados», explicó la médica epidemióloga colombiana quien también coordinó el Programa Ampliado de Inmunizaciones (PAI) en su país durante 5 años. «El mundo está abierto, uno en el que hoy estás aquí y mañana estás allá. Y la única manera de protegerse es teniendo los esquemas de vacunación al día», añadió.
Velandia compartió 6 de los principales retos pendientes para mejorar la salud preventiva en materia de infecciones en Argentina y el resto de la región.
1. Romper el estancamiento de las coberturas
En los últimos años, las coberturas se han mantenido alrededor de 90%, y estamos haciendo esfuerzos por incrementar y pasar de ese umbral. Es importante tener una vacuna «trazadora» para evaluar el grado de cobertura en la población infantil, como la tercera dosis de la vacuna triple bacteriana o DPT3, que protege contra difteria, tétanos y tos ferina (Bordetella pertussis), y se administra a los dos, cuatro y seis meses de vida, esta última en conjunto con otras vacunas como la de la polio. Al medir la DPT3, estamos asegurando que los niños han pasado por la primera y la segunda, destacó la médica, quien añadió que el cumplimiento de esa dosis también indica «cómo estamos llegando a todos» con otras vacunas incluidas en los calendarios.
Según registros oficiales, a nivel regional la DPT3 cayó de 94% en 2011 a 93% en 2012, y entre 2013 y 2016 se mantuvo más o menos estable en 90% a 91%.
• Los planes de vacunación plantean metas ‘doradas’ de 95%.2. Aumentar las coberturas en grandes ciudades
Los cambios sociodemográficos conllevan que las personas dejen las áreas rurales y vayan concentrándose en las ciudades. En el continente existe la proporción de población urbana más elevada del mundo, ya que supera a 80% y alcanza picos de 88% en el Cono Sur y 86% en Brasil.
«Esa interacción social más estrecha que tenemos en las grandes ciudades facilita la transmisión de las enfermedades si las personas no están debidamente protegidas», advirtió la Dra. Velandia.
«Si uno encuentra deficiencias en las coberturas, y aparece un virus como el sarampión, por la cercanía entre la gente podríamos tener rápidamente un brote mayor».
La situación es particularmente delicada en las comunidades urbanas carecientes, que suelen albergar a la mayor proporción de niños subinmunizados. Según la ONU para 2030, 1 de cada 4 personas en el mundo va a vivir en barrios pobres y asentamientos informales con necesidades de servicios de salud, incluyendo vacunas.
3. Garantizar coberturas homogéneas
Las coberturas de vacunación no solo deben ser altas cuando se toma en cuenta el promedio regional o nacional, sino que también deben ser homogéneas, enfatizó la Dra. Velandia. «Es importante tener coberturas en los municipios que también sean muy altas para evitar concentraciones de personas susceptibles en estas áreas», enfatizó. Modelos matemáticos sugieren que la presencia en una región de distritos con muy bajas tasas de vacunación aumenta más el riesgo de transmisibilidad de enfermedades como el sarampión, en comparación con una situación de cobertura moderada pero más pareja en todos los distritos.
4. Vigilar y contener enfermedades reemergentes
Recientemente, un caso de parálisis flácida en Venezuela avivó el temor de que la polio hubiera regresado a la región, pero análisis posteriores desestimaron esa posibilidad. No obstante, la OMS recomienda mantener la vigilancia epidemiológica de las parálisis flácidas agudas que se presentan en menores de 15 años, dado que mientras persista la circulación del virus de la poliomelitis en algún lugar del mundo (Afganistán y Pakistán) persiste el riesgo de importación del virus. Por esta razón es importante garantizar coberturas homogéneas de vacunación, y evitar la presencia de bolsones de no vacunados». Otras enfermedades cuya reemergencia preocupa son la difteria (Haití y Venezuela tienen brotes activos desde fines de 2014 y junio de 2016, respectivamente) y el sarampión. Hasta el 16 de junio de este año hubo más de 1.800 casos confirmados por laboratorio en 11 países de la región, según el último Boletín Semanal de Sarampión/Rubéola de la OPS.
• «Tenemos desafíos con sarampión en los niños de un año».5. Afrontar los faltantes de vacunas
«Para los laboratorios, puede ser un desafío alcanzar las metas de disponibilidad de vacunas. Y por varias razones: puede haber una demanda inesperada de una vacuna en particular, o, simplemente, puede haber algunas que demoren más tiempo en producirse». Varios países en el mundo han sufrido la falta de la vacuna inactivada para la polio (IPV) inyectable, que en los últimos años se incorporó en los esquemas de la región junto con el reemplazo de la fórmula oral trivalente por la bivalente. Otra vacuna que tuvo mayor demanda que oferta es la de la fiebre amarilla, porque hay muy pocos laboratorios en el mundo que la producen. «Las dificultades se han ido solucionando en el paso del tiempo, pero quisiéramos tener más disponibilidades», reconoció la especialista.
6. Concientizar sobre la importancia y seguridad de las vacunas
Aunque los movimientos antivacunas no tienen en Latinoamérica la penetración que muestran en Estados Unidos o Europa, la resistencia «está incrementándose en nuestra región y eso nos tiene bastante preocupados». En Colombia, por ejemplo, la tasa de vacunación contra el virus del papiloma humano se desplomó después de supuestos efectos adversos no comprobados que motivaron demandas judiciales contra el Estado. En Brasil, la «diseminación de información sin fundamentos» se ha vinculado a la reemergencia de sarampión y tos ferina.
«Tenemos que hacer grandes esfuerzos para poder no controvertir, sino presentar de manera clara a la población la importancia de la vacunación. La única enfermedad que se ha erradicado de la faz de la tierra se llama viruela, y estamos a punto de hacerlo con la polio. ¡Las vacunas realmente funcionan!»,
Pero se necesitan estrategias innovadoras: «Así como se sienta un famoso a contraindicar las vacunas, nosotros podemos tener grandes famosos hablando a favor de las vacunas. Eso nos puede ayudar mucho. La gente cree en estos campeones de la vacunación, y muchas veces nos gustaría contar con ellos para ayudarnos a hacer más promoción», señaló.
El Banco Interamericano de Desarrollo (BID) anunció la construcción en Buenos Aires de la que será su sede más grande en Latinoamérica. La obra la diseñó el arquitecto chileno Alejandro Aravena y tendrá 3.800 metros cuadrados de espacios para oficinas.
En su cubierta tendrá un puente peatonal que conectará al barrio con el Parque Thays, desde el Centro de Exposiciones y Convenciones, y la estación Facultad de Derecho de la línea H de subte. Por su particular arquitectura, generará 6.000 metros cuadrados de espacios verdes y les ahorrará cerca de una hora de viaje a los transeúntes.
El edificio corporativo funcionará como un puente para conectar la Ciudad con el barrio.
La estructura contará con tres puntos de apoyo repartidos en diferentes zonas: al Oeste, entre el Centro de Exposiciones y la Autopista Illia (acceso desde Recoleta); al Este, próximo al edificio de Scholas (acceso desde Barrio 31); y junto a la calle Padre Mugica, que corresponde al acceso a Vialidad y Transporte. Los accesos peatonales, en ambos lados del edificio, tendrán escaleras mecánicas y ascensores.
Las obras comenzarán en enero de 2019 y se inaugurará en dos años. La construcción generará más de 1.000 empleos y una vez finalizado más de 500 personas entre mantenimiento y equipamiento, llegarán a trabajar al barrio.