Con Cristiano Rattazzi, el CEO de Fiat-Chrysler, ítalo argentino, de la familia Agnelli, siempre podemos confiar que deje de lado las aburridas banalidades de las RRPP. empresarias y diga cosas que despierten a los oyentes. A menudo los pone furiosos, pero no los duerme.
Ahora, es necesario aclarar que él no dijo, exactamente, esa frase, «El mercado no le cree más a Mauricio Macri«, que se hizo tan famosa y que muchos medios se apresuraron a reproducir. Estaba hablando de la corrida cambiaria de abril, y decía que «los mercados» dejaron de creer en la política económica del gobierno. No es lo mismo, aunque se parece. Ese título lo puso La Nación en su edición impresa de este martes, y lo repitió en un tuit, y vale preguntarse porqué.
Igual, también es claro que Ratazzi, que no tiene un pelo de tonto, sabía del impacto de sus palabras en los medios. Él fue fiscal de Cambiemos en una mesa de La Matanza en 2015, y es seguro que prefiere a Macri a las alternativas conocidas. Pero… la situación en la industria automotriz es muy mala (ver la presentación de ADEFA aquí) -como en las otras industrias, en las otras grandes firmas- y desde Italia deben estar llegando preguntas muy filosas.
Volcamos aquí la versión más precisa a nuestro alcance de esa conversación en el canal de cable de La Nación. Se puede tomar como un resumen de como ven las cosas la gran mayoría de los grandes empresarios argentinos (o ítalo argentinos), que estaban y están de acuerdo con lo que quería hacer este gobierno, pero ven que el experimento está fracasando. Y están preocupados.
«La tasa de interés está absolutamente absurda, ¿cómo vas a tener tasa al 70%? Está claro que la inflación es alta y tenían que bajarla muy rápido, pero era tal el miedo de que eso (los capitales) se pueden pasar al dólar que no se animan a bajar un poco más y ponerla en la previsión de la inflación, al orden del 45%«.
«El país ha aceptado un poco que el dólar vale 40 pesos, habría que aflojar un poquito y que vaya a 40 y que a ese precio puede estabilizarse bastante; puede girar la inflación para abajo». «Tenemos que separar el dólar de lo que es el costo de vida«.
«La inflación es una droga porque la usás, emitís, creás un sentido de riqueza, como una droga, creás euforia, das mas plata, pero es falsa«.»Es cierto que es complicado eliminarla«.
«El gradualismo en principio es seducente (sic), es lindo, pero el gradualismo después se pone tan gradual que después no se avanza más para nada y un dia el mercado dijo: ‘no te creo más'».
«El mercado seguramente dio una buena demostración en abril, fue bastante organizado para que pasara eso». «El Gobierno no tendría que haber sostenido el precio del dólar vendiendo Reservas, eso fue ingenuo».
.
«Si uno piensa el dólar estaba a 20 pesos y todos sabían que estaba atrasado; también habían puesto un impuesto a los extranjeros que habían comprado Lebacs. Tal fue el shock de esos 7 mil millones que salieron, que el Banco Central, en vez de darse cuenta que estaba cambiando todo, le compró con dólares genuinos de reservas toda esa plata que salía, manteniendo el valor del dólar en $20/21«.
«A los pocos días el dólar se fue a $ 25. En esas cosas son un poco ingenuos. Tenemos que ser un poco menos ingenuos; el mercado es el mercado, el mercado no es ingenuo, huele sangre, así es el mundo. El mundo es cruel, pero ahí salen las empresas mas fuertes y los salarios mas fuertes».
Repite, eso sí, una canción que se le escucha al empresario local en todos los gobiernos y todos los momentos: «Es el momento de hacer la reforma laboral«. «La reforma laboral sirve mucho para eliminar la litigiosidad y, segundo, porque hay que blanquear lo mas rápido posible para que la gente vaya al blanco y dar ayuda a quien pone gente en blanco en trabajos de calidad. Somos solo las empresas privadas las que podemos dar trabajos de calidad«.
Y la pregunta que hacen todos los periodistas, la posibilidad de un triunfo de CFK en 2019: «Todo puede pasar, pero la veo difícil, muy difícil. Hay gente que, aunque está sufriendo porque la coyuntura, que es tremendamente difícil, piensa que por lo menos están cambiando el país, con los otros hay cero posibilidades, están siempre haciendo chicanas»«.
Con la visión de Jair Bolsonaro sobre el Mercosur, también fue convencional «La política de un país más insertado en el mundo, mas abierto, mas competitivo le sirve especialmente a la Argentina«.
(Aquí ya tenemos que hacer una intervención técnica desde AgendAR, y es una pregunta: «Si Brasil no le vende automóviles a la Argentina, y Argentina no le vende (menos) automóviles, y autopartes a Brasil ¿a quién le van a vender?).
La recaudación tributaria de octubre alcanzó a $ 312.508,8 millones, debido a los fuertes aumentos en el IVA, el impuesto a los débitos y créditos y los relativos al comercio exterior. Por supuesto, este incremente fue nominal. En términos reales, la recaudación emparejó el índice de inflación.
Con esta cifra, en los primeros 10 meses del año los ingresos impositivos ascendieron a los 2 billones, 762.603 millones de pesos, con un aumento del 30,4% frente al mismo período del año anterior. Este crecimiento en 10 meses, confirma el paralelismo llamativo con la inflación minorista.
El IVA registró un crecimiento del 59,5% para sumar unos $110.700 millones, con un alza del 56,3% en el componente impositivo y del 63,4% en el aduanero.
El administrador federal, Leandro Cuccioli, destacó: “Uno piensa que cuando baja la actividad, también lo hace la recaudación del IVA, pero esto no viene pasando desde mayo”, que muestra incremento en este tributo. Este comportamiento a la suba “se debe a un mejor control de la evasión y al aumento del comercio electrónico, donde se hace todo de manera formal”.
En el impuesto a los débitos y créditos, el aumento fue del 51,3%, con un día hábil más de liquidación que el mismo mes del año pasado, para sumar algo más de $ 21.500 millones.
En el impuesto a las Ganancias, la suba fue del 30,7%; poco más de $ 63.700 millones.
Es necesario apuntar que -aunque lo que afirma Cuccioli es correcto en cuanto a las, todavía parciales, mejoras en el control- la parte más importante de la facturación es la mayorista. Donde la inflación, según el INDEC, es mucho más alta. La recesión se está empezando a notar en la recaudación, a pesar de todo.
Las Naciones Unidas, la Organización Mundial de la Salud, UNICEF y, inevitable, el G20 insisten en la necesidad de la alimentación sana y el problema de la obesidad infantil. El presidente Macri mencionó el tema este martes en la apertura del Urban 20, un evento organizado por el gobierno porteño como antesala municipal de la cumbre.
Pero, el Gobierno todavía no logra presentar un proyecto de ley para que los paquetes de los alimentos prevengan a los consumidores sobre componentes nocivos para la salud. Existe una fuerte resistencia para impedir la aplicación en Argentina de un sistema de prevención para consumidores que ya rige en países vecinos como Chile y Uruguay.
Se acusa a un poderoso lobby encabezado por grandes alimenticias como Arcor o Mondelez, que buscaría evitar que en Argentina los alimentos empaquetados adviertan desde la cara frontal de su envoltorio la cantidad de azúcares, sodio y grasas que contienen, mediante octógonos rojos o negros.
Existe un acuerdo firmado para “dar impulso al etiquetado frontal de alimentos con contenido excesivo de grasas, sodio y azúcares; priorizar la estrategia regional sobre seguridad alimentaria y nutricional; y fortalecer la cobertura universal de salud y el acceso a medicamentos esenciales”. Pero en la Casa Rosada admitieron que “todavía no hay fechas” para la presentación del proyecto que obligue a las empresas alimenticias a advertirle a sus consumidores sobre las dosis de componentes dañinos en los productos que comercializan en supermercados.
«Estamos trabajando con el Gobierno y estamos avanzando en un protocolo con las actuales secretarías de Salud y de Agroindustria, pero tenemos opiniones distintas. Aceptamos un modelo de etiquetado distinto, pero nos oponemos al sistema chileno, porque nos oponemos a la demonización de los alimentos”, confió Daniel Funes de Rioja, presidente de la Coordinadora de las Industrias de Productos Alimenticios (COPAL), que reflejó los cuestionamientos empresariales a la iniciativa de la que se jacta Macri en público.
«En ese marco de debate tenemos propuestas alternativas. No queremos que estos cambios afecten al consumo como pasó en Chile, que a diferencia de Argentina es un país importador de alimentos. Debemos ser cuidadosos: nosotros somos fuertes exportadores de alimentos industrializados y no queremos crearnos una barrera paraarancelaria a nosotros mismos».
Queremos que el Gobierno nos escuche y que hablemos para llegar a un acuerdo razonable. En el B-20 incluimos el tema de la obesidad infantil, pero insistimos en su multicausalidad”, explicó una fuente cercana a la empresa alimenticia cordobesa.
Según las estadísticas elaboradas por la Secretaría de Salud, el 53,4% de la población argentina tiene exceso de peso en algún grado.
Mientras en el Senado buscan atenuar los efectos de la suba del Impuesto a los Bienes Personales exceptuando a las viviendas únicas, el gobierno nacional en acuerdo con las provincias puso en marcha un proceso de actualización.
Luego de ir para atrás con la eliminación del tributo en 2019 y de subir las alícuotas, tratarán de que el valor fiscal de las propiedades se aproxime al de mercado. Para ello, el Gobierno puso en marcha la creación del Organismo Federal de Valuaciones Inmuebles.
La finalidad del nuevo ente será lograr que la cotización fiscal de casas y terrenos tienda «a reflejar la realidad del mercado inmobiliario y la dinámica territorial», según indica el Decreto 938/18.
En realidad, lo que se pretende es que para Bienes Personales se use la misma valuación que para el Inmobiliario. Lo que significará un aumento sustancial.
El problema es que cada provincia usa una fórmula diferente de la otra. Y de no arreglarse eso, puede surgir que en alguna jurisdicción se pague mucho menos que en otra por un inmueble equivalente. Porque no solo subirán las alícuotas de Bienes Personales, sino que se incrementará el valor de casa y terrenos sobre los cuales se tributa. El contribuyente deberá pagar más al fisco provincial.
Y n algunas jurisdicciones existen problemas de catastros. En algún momento las autoridades nacionales ofrecieron ayuda a las provincias con imágenes satelitales, con la idea de mejorar las predicciones agrícolas, con el resultante de que aparecían campos sin dueños. No se sabe a quien cobrar los impuestos.
Así que el nuevo organismo, en el cual habrá representantes del la Jefatura de Gabinete, la AFIP y las provincias, tendrá que elaborar una fórmula o mecanismo que sea parejo para todas las jurisdicciones, en base a los valores de mercado. No parece posible que haya resultados pronto.
Desde el 1° día de noviembre aumentaron los precios de los combustibles hasta un 7%. Son de un 5% para la nafta súper, 7% para la diésel, 3,6% para la Premium y 4,1% para la diésel Premium.
Los combustibles ya llevan un aumento superior al 65% promedio durante 2018. Desde las compañías petroleras venían advirtiendo que aún se registraba un retraso de los precios internos con respecto a los valores internacionales.
Los datos del consumo de combustibles habían registrado en septiembre los peores indicadores en varios años. De acuerdo a la cámara que agrupa a las estaciones de servicio, la caída en la venta de naftas y gasoil fue 6,65%, al comparar los valores de este año con los del mismo periodo de 2017. Y si se compara lo que pasó mes a mes, de agosto a septiembre la venta cayó 10,20%.
Con un decreto, el Gobierno nacional reajustó en forma parcial la reglamentación del Impuesto a las Ganancias. Por ello, comenzarán a pagar Ganancias las indemnizaciones de personas que hayan ocupado cargos directivos o ejecutivos en empresas públicas o privadas.
Las indemnizaciones deberán tributar este impuesto cuando el despedido haya ocupado un cargo gerencial durante al menos un año antes de la desvinculación; y su remuneración bruta mensual supere en 15 veces el Salario Mínimo, Vital y Móvil, que hoy está en $ 10.700. Es decir, alrededor de $ 160.500.
%ambién se suman a la obligación de pagar el Impuesto a las Ganancias las ventas de inmuebles. La Reforma Tributaria del Gobierno incorporó el Impuesto a las Ganancias del 15% sobre la renta de capital que se genere gracias a la venta de una segunda casa. Este cambio solo abarca a aquellas propiedades que sean adquiridas después del 1º de enero de 2018, sin importar cuándo sean vendidas.
Asimismo, el decreto especifica que «se exceptúan aquellos ingresos provenientes de la venta de la casa-habitación del contribuyente».
El precio del dólar perforó el piso de $ 37 y está en su nivel más bajo desde fines de agosto. Se registra un acelerado ingreso de dólares -especuladores locales y extranjeros- atraídos por las altas tasas en pesos.
Y tienen motivos. Como señala Ismael Bermúdez, el que vendió 1.000 dólares a $ 39,88 a fines de septiembre y los puso en LECAPs al 58% anual en pesos (4,8% mensual) tiene ahora $ 41.710. Con el dólar a $ 36,98, puede comprar 1.127 dólares. Es decir que en un mes ganó el 12,7% en dólares. Es el famoso «carry trade».
Por supuesto, es un casino. También se puede perder, si hay otra devaluación brusca antes que convierta otra vez sus pesos en dólares. Pero la tía Lagarde nos ha adelantado 5.631 millones de dólares, y ese fantasma se aleja. Por un tiempo.
Además, algún titular en los medios gráficos dice que el Central bajó la tasa, por ejemplo, de las LELIQs. Y así es… a 70,62%. Esas tasas siguen proporcionando altas ganancias a los bancos, que les permiten a su vez ofrecer intereses jugosos a los plazos fijos. El problema es que esas ganancias son contables. Y los auditores prudentes se preguntan cómo se van a realizar.
Mientras, la inflación sigue, como se puede comprobar todos los días en los supermercados. El precio del dólar está todavía «alto», en términos del bolsillo de los argentinos y de la mayoría de las actividades. Pero si la inflación no se aminora mucho, en febrero, marzo, para la época de las grandes cosechas, tendremos atraso cambiario.
Desde que empezamos a estar online, en AgendAR dijimos que no queríamos hacer «catastrofismo». Pero resulta difícil, presidente.
A sólo un día del acto en que el Gobierno celebró la partida del último buque regasificador que operaba en Bahía Blanca desde 2008, trascendió que la Secretaría de Energía busca que un barco similar arribe para fines del primer cuatrimestre de 2019 para suministrar gas a las generadoras de electricidad durante el invierno.
Es que la partida de ese buque regasificador abre interrogantes sobre el suministro, pues el gas inyectado desde ese barco significó el 10% de los requerimientos en el invierno pasado.
Mientras, los medios gráficos festejan la partida del barco regasificador como el fin de un despilfarro. Y, más grave -porque lo anterior es parte de la disputa política, a menos de un año de las elecciones- Argentina está exportando gas a Chile a precio subsidiado, como informó AgendAR hace un mes.
Fuentes oficiales afirman que la finalización del contrato con la firma Excelerate que operaba los barcos, se debe a que el gasoducto que traslada el gas desde Neuquén necesita desocupar capacidad para el producto que se obtenga en Vaca Muerta y que por eso se decidió cerrar la operatoria del buque ubicado en Bahía Blanca.
Este dato, al igual que la instalación de un barco regasificador para las eléctricas, confirma la hipótesis de que el gobierno necesitará encontrar alternativas para cubrir la demanda invernal. Porque hasta ahora el área Fortín de Piedra de Tecpetrol que es la que aumentará la producción el año próximo, produce entre 7 y 8 millones de metros cúbicos diarios, mientras el buque regasificador aportó hasta 16 millones de metros cúbicos en el último invierno.
En otros términos, ese bloque debería llegar a 23 millones de metros cúbicos diarios en junio de 2019, lo que supera los pronósticos más optimistas.
Por eso, es posible presumir que en el próximo invierno aumentarán las importaciones del GNL que Chile regasifica en la planta de Biobio, aprovechando la capacidad ociosa de los ductos hacia y desde ese país (las líneas pueden invertir el sentido de circulación del fluido).
Según publicó ayer el sitio especializado Econojournal, «el gobierno trabaja en una iniciativa para que un barco similar al de Bahía Blanca, probablemente de menor tamaño, arribe a la Argentina a fines del primer cuatrimestre del año (o a principios del segundo) para inyectar GNL en el sistema de gasoductos».
Iguacel estuvo este martes en Chile junto con el presidente Piñera, para celebrar el inicio de una nueva exportación de gas al país trasandino. El gas es exportado por la Compañía General de Combustibles que recibe un precio subsidiado de u$s 7,50 por millón de btu por el producto extraído en Campo Indio y vende a Chile por menos de u$s 4. No es el mismo gas, pero la explotación de Campo Indio está subsidiada. Y por eso hay excedentes a exportar. Es decir: el estado argentino subsidia a la Compañía General de Combustibles y a su cliente chileno.
El secretario Javier Iguacel se reunió con el presidente Sebastián Piñera para bendecir el envío de gas a Chile
Este año la industria automotriz estuvo en el subibaja. Pasó de tener más clientes que autos a que le sobren en las concesionarias vehículos sin vender. Se calcula que el stock inmobilizado equivale a cuatro meses, un nivel rarísimo en Argentina y que impacta en las decisiones de producción.
Al enumerar los motivos se señala:
La devaluación que elevó los costos y los precios de los autos,
Los sueldos que no alcanzan,
Tasas excesivas que impiden la financiación.
La nueva cúpula de ADEFA, la entidad que nuclea a las 12 fábricas de automóviles de la Argentina hizo públicos los números del sector. En octubre las ventas se desplomaron 40% en comparación con un año atrás. Esto sucede después de los cinco mejores meses de la historia como ocurrió entre enero y mayo de este 2018.
Hernán Vázquez, de Volkswagen y titular de la cámara contó que apenas se vendieron uno 46.000 vehículos livianos durante el mes que termina hoy. Acompañado por Peláez Gamboa (Renault) en la vicepresidencia y César Luis Ramírez Rojas (Scania), que es secretario, contaron que los planes de ahorro cayeron 50%. (Esto ya se había adelantado en AgendAR y en otros portales).
Y no esperan que la situación mejore en 2019, cuando calculan ventas por unas 620.000 unidades. Con esos datos las 12 fábricas fueron a verlos sucesivamente al presidente Macri y a los ministros Sica y Dujovne.
Les plantearon que con los cambios impositivos que implican para ese sector, la reducción de reintegros de 6,5% a 2% para la exportación y la aplicación de retenciones de $ 3,36 por dólar exportado, pierden US$ 500 millones entre 2019 y 2020.
El ejecutivo admitió que en la Casa Rosada recibieron una respuesta cautelosa y deslizó que están analizando un bono por parte del Estado a pagar en 2021 a manera de compensación, aunque es por ahora es una medida en estudio. Otra es la posibilidad de eliminar aranceles de importación, hoy del 14%, a todos aquellos insumos de la industria que no se fabriquen en el país, desde el acero al caucho.
Los industriales advierten que el nivel de inversiones comprometidas desde el inicio del gobierno de Macri -US$ 5.000 millones- puede marchar ahora a ritmo más lento. Y confirmaron que en 2019 no habrá salón del automóvil en Buenos Aires y que probablemente el de 2017 haya sido el último en su tipo. «Cambió la manera de relacionarnos y de promocionar nuestros productos, aquí y en el mundo», dijo tajante Vázquez al explicar que el salón implicaba desembolsa US$ 20 millones por diez días en la Rural, algo que con la caída en las ventas ya no pueden afrontar.
La combinación de recesión y tasas de interés astronómicas se cobró dos nuevas
víctimas «de fuste». La cadena de heladerías Persicco y la marca de cereales 3 Arroyos solicitaron la apertura de su concurso preventivo.
En el caso de Persicco, la firma General Sweet (la razón social de la marca) pidió su
concurso tras declararse en cesación de pagos en abril pasado. Cuenta con dos decenas de locales, entre propios y franquicias, distribuidos en Capital Federal, el Gran Buenos Aires y la costa Atlántica.
Los problemas que enfrenta Persicco se suman a los de su competidor Freddo. La
tradicional cadena de heladerías, que fue la empresa original de la que derivó Persicco,
anunció hace unas semanas el cierre de su planta en Balvanera y la tercerización de su
producción. La suerte de estas dos marcas «top» mide la pérdida de poder adquisitivo de la otrora poderosa clase media alta urbana argentina. Ir a estas heladerías era un programa familiar habitual, luego un lujo caro, y en 2018, un gasto imposible.
3 Arroyos fue fundada hace 30 años. Inicialmente, la firma estaba concentrada en la elaboración de avena para abastecer a la industria alimenticia y en los ’90 comenzó a desarrollar su propia línea de cereales para el desayuno y barras de cereal. Bien anclada en los supermercados y como sumadora de valor agregado a las producciones de la Pampa Húmeda, una firma como Tres Arroyos no tiene reemplazo en una economía que se primariza cada vez más.
La empresa arrastraba problemas en los pagos desde hacía varios meses, según habían denunciado los trabajadores de la planta ubicada en la ciudad de Tres Arroyos, en el sur de la provincia de Buenos Aires. Para esa ciudad rumbosa y bien cuidada, muy habitada aún por descendientes de inmigrantes daneses, éste puede ser un golpe muy duro.