En agosto la generación de energía renovable creció 36,3 %
La generación de energía renovable creció 36,3% en agosto de este año en comparación al mismo mes de 2017. En ese mismo período, la energía solar creció 432,4%, la eólica 152,2%, el biogás 111,2% y biomasa 31,5%.
La oferta neta de energía eléctrica aumentó 5,6% en agosto de 2018 respecto al mismo mes de 2017, a la vez que muestra un incremento en el cálculo de la generación media móvil de los últimos 12 meses de 2,4%. En ese escenario, la generación de energía renovable creció en agosto 36,3% interanual y 5,7% respecto de la media del año móvil.
Los datos surgen del “Informe de tendencias energéticas” del Instituto Argentino de la Energía General Mosconi del mes de septiembre, publicado recientemente.
Discriminando en tipos de fuente, en la comparación interanual del mes de agosto la energía solar aumentó 432,4%, la eólica creció 152,2%, el biogás 111,2% y biomasa 31,5%. “La generación hidráulica renovables, que ocupa el 60% de la generación total, disminuyó en agosto 23% interanual”, señala el informe del IAE.
Asimismo, en los datos que refieren a la media del último año móvil la generación de energía renovable presenta un crecimiento de 5,7%, que está impulsada por una mayor generación de solar (66,6%), eólica (41%), Solar, Biomasa (13%) y Biogas (137,4%). La generación renovable que cayó fue la hidráulica con un descenso de 11,7%.
El crecimiento del 36,3% de la generación de fuentes renovables de energía que se registra en el país es producto de la puesta en operación comercial, hasta el momento, de once proyectos bajo el programa Renovar y uno del Mater (Parque Eólico Rawson) que se suman a los 58 proyectos bajo la Ley 26.190, la resolución 137 y 108 y de la modalidad GENREN.
Presupuesto 2019: los ajustes en Salud y Educación
El gasto social será ajustado por un total equivalente al 1% del Producto Bruto si se aprueba el proyecto oficial de Presupuesto 2019, advirtió un estudio privado. Se hace notar que salud y educación serán los rubros más afectados.
El informe fue elaborado por el Instituto de Pensamiento y Políticas Públicas (IPYPP), y advierte que con la aprobación del presupuesto «el recorte real del gasto social alcanzaría el 10% en tan solo dos años». «Se consolidará un esquema de redistribución del gasto social entre pobres en el cual para cumplir con la movilidad jubilatoria se recortan a otras funciones sociales».
- Se estima que el programa de asignaciones familiares caerá un 3,7% en términos reales, mientras la pensión universal para el adulto mayor lo hará un 6,4%.
Mutuales y cooperativas rechazan el art. 85° del Presupuesto
Con la consigna “La solidaridad no paga ganancias”, cooperativas y mutuales de Córdoba y el centro del país realizaron este viernes 12 de octubre un acto público en la capital cordobesa, para exigir la eliminación del artículo 85 del proyecto de Presupuesto Nacional 2019, que prevé el cobro de impuesto a las ganancias al sector.
El encuentro fue impulsado por la Confederación Argentina de Mutualidades (CAM) junto con la Confederación Cooperativa de la República Argentina (Cooperar), la Confederación Nacional de Mutualidades de la República Argentina (Conam), la Confederación Intercooperativa Agropecuaria Limitada (Coninagro) y la Confederación de Trabajadores Cooperativos Asociados (Conarcoop) así como diversas federaciones y numerosas mutuales y cooperativas.
El acto público fue multitudinario. E incluyó dirigentes y funcionarios de los gobiernos provinciales de Córdoba y Santa Fe.
No es de extrañar: existen aproximadamente unas 5 mil entidades de base. Que, junto al cooperativismo, dan trabajo a 300 mil personas. Y brindan servicios a 6 millones y medio de argentinos. Es posible que muchos en la Capital Federal vean en las mutuales formas jurídicas aptas para dar préstamos o hacer relaciones públicas. Pero el interior del país está lleno de cooperativas y mutuales eléctricas, telefónicas, de agua y servicios… Lo que existe allí es un entramado de cooperativas y mutuales, que tiene más de un siglo de existencia. Por caso, el 50% de la provisión de energía eléctrica en la misma Provincia de Buenos Aires se garantiza a través de cooperativas. AgendAR ya tocó el tema aquí.
En cuanto al acto en sí, los invitamos a ver este resumen de cuatro minutos de duración:
El gobierno licita áreas para explotar petróleo y gas en el Mar Argentino
El Gobierno lanzó la licitación pública internacional para la exploración de hidrocarburos “off shore” en jurisdicción nacional en el Mar Argentino, a través del decreto 872/2018, publicado en el Boletín Oficial. Lleva las firmas del presidente de la Nación, Mauricio Macri, el Jefe de Gabinete, Marcos Peña y el ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne.
El decreto dispone que las empresas ganadoras “abonarán regalías sobre la producción de la concesión de explotación, valorizada conforme a la normativa aplicable, en el porcentaje que surja de aplicar anualmente la fórmula establecida” y será la Secretaría de Energía la que “dictará las normas complementarias relativas al procedimiento y cálculo” de la fórmula para establecer el porcentaje dichas regalías.
La norma establece 38 bloques de exploración que suman una superficie de 225.000 kilómetros cuadrados en el Mar Argentino. Para tener una mejor idea de las dimensiones de la que se está hablando, sería comparable a la extensión de la provincia de Santa Cruz (243.000 km2).
Esta licitación es la Ronda Argentina 1 para las cuencas Malvinas Oeste, Austral Marina y Argentina Norte. En esta primera etapa se recibirán ofertas hasta febrero de 2019. Se espera una segunda ronda para más adelante.
El artículo 4° del decreto invita a las provincias con jurisdicción sobre las áreas costa afuera “a coordinar con la Secretaría de Gobierno de Energía la convocatoria a concursos públicos internacionales en términos similares a los que dicha autoridad determine”.
Es la compulsa para exploración “off shore” de petróleo y gas más grande de los últimos 30 años. Se busca ampliar las reservas por fuera de Vaca Muerta. Como en estos días comentaba AgendAR en otras notas recientes, se trata de un gobierno petrolero si los hay.
Trevor Alleyne, el monitor del F.M.I. se instalará en el Banco Central
Un jamaiquino con más de 25 años de trayectoria en el FMI fue designado para dirigir la oficina que el organismo abrirá en Buenos Aires en noviembre. Se trata de Trevor Alleyne, quien de esta forma se transforma en el principal responsable de monitorear día a día si el Gobierno cumple con las metas del «doble cero»: es decir equilibrio fiscal y nula expansión monetaria.
La misión del Fondo que estuvo en Buenos Aires en agosto hizo base en oficinas prestadas por el Central y allí se instalará Alleyne en su desembarco oficial. Luego, el nuevo representante en Buenos Aires tendrá un despacho propio. Todavía no se sabe dónde estará, aunque se descuenta que será a pocas cuadras del Central y de Hacienda.
Alleyne será «representante residente» (resident representative) en la Argentina, es decir el primer punto de contacto entre el FMI y las autoridades del Gobierno local. Luego está la misión que sigue el caso argentino, que es encabezada por Roberto Cardarelli, y que realizará visitas trimestrales para ir monitoreando que se cumpla con los compromisos. La próxima estaría prevista en noviembre.
Estudiantes argentinos de Ingeniería Naval ganan un concurso internacional de diseño
Estudiantes de la carrera de Ingeniería Naval de la Universidad Tecnológica Nacional – UTN Regional Buenos Aires obtuvieron el primer premio en la competencia de diseño de barcos de la Comunidad Internacional de Profesionales Marítimos y del Océano (SNAME, en inglés), en Estados Unidos. El proyecto ganador es un buque de investigación pesquera y oceanográfica.
Es la segunda vez que un equipo de esta universidad se presenta a la competencia y gana el primer premio. Esto nunca había ocurrido con otra universidad latinoamericana.
El diseño ganador es un buque de investigación pesquera y oceanográfica de 70,5 metros de eslora (largo) y 16 metros de manga (ancho), con una velocidad de 14 nudos (26 km/h) gracias a una propulsión diesel-eléctrica. Hay muy pocos buques operativos en el mundo que conjuguen estas características y el diseño presentado por los estudiantes de la UTN se hizo pensando en que todos los componentes puedan ser fabricados por un astillero argentino.
La competencia otorga el premio Dr. James A. Lisnyk de la SNAME.La UTN Regional Buenos Aires es la única representante sudamericana de esta asociación que se presenta para el diseño de buques de vanguardia. El primer lugar resultó empatado entre los estudiantes de la UTN y los de la Universidad Noruega de Ciencia y Tecnología, que diseñaron un buque de carga de hidrógeno líquido sin lastre.
(Para decirlo sin jactancia, la propuesta argentina parece (sólo parece) menos ecológica pero bastante más sensata: el hidrógeno líquido hay que almacenarlo a bordo a menos de 20,28 grados Kelvin, es decir a menos de -253 grados centígrados. Una gran parte de la potencia eléctrica del buque noruego (y por ende del combustible) debe dedicarse a mantener líquido ese mismo combustible. Si eso falla, el hidrógeno hierve y el barco explota. Por supuesto, dado que quema hidrógeno no contamina el aire portuario.
Pero a la hora de la contabilidad global en emisiones de efecto invernadero, ¿cuánto gas o derivados de petróleo hubo que quemar en tierra para hacer que el hidrógeno pasara del gas más volátil de la tabla química a un líquido almacenable, y poder cargar los tanques del barco? Lo dicho: la propuesta noruega PARECE ecológica).
Dado que los buques oceanográficos modernos tienen un alto consumo de energía eléctrica en sus sensores (los sonares multihaz, los mapeadores de sísmica de fondos), la propulsión diesel-eléctrica del proyecto argentino permite dedicar una buena parte del combustible a los mismos. Pero eso sin merma de algo sumamente necesario en oceanografía: autonomía, la posibilidad de estar varios meses de campaña en altamar sin tener que volver a puerto.
Todo comenzó cuando los estudiantes argentinos visitaron, el año pasado, el Instituto Nacional de Desarrollo Pesquero (INIDEP) en Mar del Plata. Allí conocieron el buque Víctor Angelescu, utilizado para la investigación pesquera, que había sido comprado en España y llegó a la Argentina en octubre del año pasado. El Angelescu también fue utilizado en la búsqueda –hasta hoy sin resultados– del submarino ARA San Juan.
Si bien basaron su diseño en el Angelescu, los integrantes del proyecto también le agregaron equipos de investigación oceánica como sonares, sistemas de análisis hidroacústicos y 261 metros cuadrados de laboratorios. El objetivo del buque sería el de ayudar a desarrollar la industria pesquera nacional de forma sustentable y contaría con un sistema de pesca por arrastre. Sin embargo, este dispositivo es menor que el de un barco pesquero industrial estándar, ya que esta unidad científica tendría como objetivo recolectar solo muestras de peces.
Para los estudios de oceanografía, el diseño tiene previsto el uso de un sistema de góndola, es decir, un agregado por debajo de la quilla y separado del barco para evitar interferencias hidrodinámicas. Allí llevaría instalada una sonda multihaz para el mapeo del lecho marino y equipos para batimetría (medición de las profundidades del mar) y para tomas de muestras de agua. Contaría, además, con un hangar para un vehículo sumergible de operación remota (ROV).
Los estudiantes deberían viajar a Estados Unidos el próximo 26 de octubre para recibir el premio, pero están buscando apoyo para poder afrontar los costos ya que la UTN atraviesa un momento complicado por el ajuste presupuestario en las universidades públicas y los estudiantes no pueden pagar el pasaje por su cuenta. Es como ganarse el Óscar pero no tener la plata para recibir la estatuita…
Uno de los estudiantes ganadores, Leonel Yancsura, señaló: “Es la primera vez que participo y es un concurso que requiere de un esfuerzo bastante grande, sobre todo para nosotros que trabajamos y estudiamos. Los profesores planteaban que acá el nivel de enseñanza no es un obstáculo y que se pueden pensar cosas que son de alto nivel”.
Además de Yancsura, el equipo está integrado por los estudiantes Emmanuel Viglione, Maximiliano Mavica, Tomás Veiga, Ignacio Lozano, Federico Cascón, y el ingeniero Martín Jacoby, como asesor de la Facultad. Estos tres últimos también resultaron ganadores del premio el año pasado con el diseño de un remolcador para plataformas petroleras en el Atlántico Sur. Aquí no se lo está construyendo.
Para la edición del año que viene se espera que puedan presentarse dos proyectos como candidatos al premio, ya que hay varios estudiantes interesados. “Eso tiene que ver con que sabemos que no somos menos que nadie”, dijo Yancsura.
Dado que los buques oceanográficos modernos tienen un alto consumo de energía eléctrica en sus sensores (los sonares multihaz, los mapeadores de sísmica de fondos), la propulsión diesel-eléctrica del proyecto argentino permite dedicar una buena parte del combustible a los mismos. Pero eso sin merma de algo sumamente necesario en oceanografía: autonomía, la posibilidad de estar varios meses de campaña en altamar sin tener que volver a puerto.
Todo comenzó cuando los estudiantes argentinos visitaron, el año pasado, el Instituto Nacional de Desarrollo Pesquero (INIDEP) en Mar del Plata. Allí conocieron el buque Víctor Angelescu, utilizado para la investigación pesquera, que había sido comprado en España y llegó a la Argentina en octubre del año pasado. El Angelescu también fue utilizado en la búsqueda –hasta hoy sin resultados– del submarino ARA San Juan.
Si bien basaron su diseño en el Angelescu, los integrantes del proyecto también le agregaron equipos de investigación oceánica como sonares, sistemas de análisis hidroacústicos y 261 metros cuadrados de laboratorios. El objetivo del buque sería el de ayudar a desarrollar la industria pesquera nacional de forma sustentable y contaría con un sistema de pesca por arrastre. Sin embargo, este dispositivo es menor que el de un barco pesquero industrial estándar, ya que esta unidad científica tendría como objetivo recolectar solo muestras de peces.
Para los estudios de oceanografía, el diseño tiene previsto el uso de un sistema de góndola, es decir, un agregado por debajo de la quilla y separado del barco para evitar interferencias hidrodinámicas. Allí llevaría instalada una sonda multihaz para el mapeo del lecho marino y equipos para batimetría (medición de las profundidades del mar) y para tomas de muestras de agua. Contaría, además, con un hangar para un vehículo sumergible de operación remota (ROV).
Los estudiantes deberían viajar a Estados Unidos el próximo 26 de octubre para recibir el premio, pero están buscando apoyo para poder afrontar los costos ya que la UTN atraviesa un momento complicado por el ajuste presupuestario en las universidades públicas y los estudiantes no pueden pagar el pasaje por su cuenta. Es como ganarse el Óscar pero no tener la plata para recibir la estatuita…
Uno de los estudiantes ganadores, Leonel Yancsura, señaló: “Es la primera vez que participo y es un concurso que requiere de un esfuerzo bastante grande, sobre todo para nosotros que trabajamos y estudiamos. Los profesores planteaban que acá el nivel de enseñanza no es un obstáculo y que se pueden pensar cosas que son de alto nivel”.
Además de Yancsura, el equipo está integrado por los estudiantes Emmanuel Viglione, Maximiliano Mavica, Tomás Veiga, Ignacio Lozano, Federico Cascón, y el ingeniero Martín Jacoby, como asesor de la Facultad. Estos tres últimos también resultaron ganadores del premio el año pasado con el diseño de un remolcador para plataformas petroleras en el Atlántico Sur. Aquí no se lo está construyendo.
Para la edición del año que viene se espera que puedan presentarse dos proyectos como candidatos al premio, ya que hay varios estudiantes interesados. “Eso tiene que ver con que sabemos que no somos menos que nadie”, dijo Yancsura. Estiman que la soja aportará 16.100 millones de dólares, si el clima acompaña
El último Informe de Coyuntura elaborado por el Ieral, de la Fundación Mediterránea, dimensiona la potencialidad que puede generar la soja el año próximo, en materia de generación de divisas.
Para el economista, Juan Manuel Garzón, el grano puede aportar el año próximo un flujo de divisas de 16.100 millones de dólares, cinco mil más que en el ciclo anterior. El equivalente a un incremento del 45 %.
«En base a una producción esperada de 53 millones de toneladas y un determinado set de precios internacionales, se estima que el complejo sojero podría aportar un flujo de divisas neto de 16.100 millones de dólares en 2019, con una recuperación de casi 5.000 millones de dólares», destacó el economista del Ieral.
Garzón omite mencionar que las pérdidas por la sequía del verano 2017/18 ascendieron a U$ 7.000 millones, en buena medida porque la firma semillera de ingeniería genética argentina Bioceres lleva 10 años tratando en vano de que las autoridades de Agricultura y Ganadería de sucesivos gobiernos nacionales licencien su soja y su trigo HB4. Éstos desarrollos de la Dra. Raquel Chan, de la Universidad Nacional del Litoral, contienen el «pack genético» que le da al girasol su resistencia natural a extremos hídricos. Responden a la sequía incrementando su producción de grano, en lugar de marchitarse y morir.
Los economistas de la Fundación Mediterránea, cuyo fundador se hizo célebre, como Ministro de Hacienda, por mandar a los científicos argentinos a lavar los platos, por ahora parecen saber más de climatología que de ingeniería genética.
Impulsan un nuevo índice para la actualización de los contratos de alquiler
Hoy en Diputados, el bloque oficialista tratará de impulsar un pack de retoques a la Ley de Alquileres que amplían el plazo, regulan la indexación de los montos y, entre otros retoques, facilitan las garantías.
Con inflación en alza y paritarias en baja, el Gobierno validó la propuesta del diputado del PRO Daniel Lipovetsky para, sobre un texto aprobado en el Senado, impulsar una reforma global.
Más de 6,6 millones de argentinos viven en viviendas alquiladas y esta ley supone un guiño para la clase media.
Los cambios propuestos son:
# Plazo. De los 2 años actuales, se lleva el lapso mínimo del contrato de alquiler a los 3 años, lo que daría más previsibilidad a los inquilinos.
# Actualización. Si bien la ley actual prohíbe la indexación, con inflación de más de dos dígitos éstas existen de facto. El proyecto establece un sistema de actualización cada 6 meses a partir de un mix entre inflación y variación salarial (lo estipulará probablemente el INDEC). El proyecto del Senado establecía actualización cada 12 meses.
# Garantía. La reforma simplifica el trámite y contempla garantías no solo con títulos de propiedad. Podrán ser certificados de ingreso, recibos de sueldo o bancarias.
# Extras. Las comisiones inmobiliarias por el alquiler y las expensas extraordinarias -es decir, aquellas que no tengan que ver con el funcionamiento del edificio- estarán a cargo exclusivamente del propietario.
# Rescisión. El inquilino podrá rescindir el contrato 60 días antes del vencimiento sin tener que pagar multa. Seguirán las penalidades si rescinde antes de ese plazo.
# Ganancias. Los contratos se registrarán para que el inquilino pueda descargarlo en Ganancias y, además, evitar la «evasión» impositiva.
- Como era de suponer, las inmobiliarias ya anunciaron que esta reforma provocará que haya menos oferta de departamentos.
Feriado con avalancha de turistas pero con ventas todavía débiles, según CAME
Un millón de personas se desplazaron por el país durante el feriado por el Día del Respeto a la Diversidad Cultural, 2,6% más que el año pasado, pero con estadías más cortas, destinos más cercanos y desembolsos muy moderados, según los datos de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME).
Con una estadía media de 2,5 días, levemente menor a los 2,8 días promedio de estadía del año pasado, los turistas gastaron en forma directa $2.375 millones, con un promedio por jornada y por turista de $ 950. Un 23,4% superior al mismo feriado de 2017. Este aumento nominal es menor a la inflación registrada. En términos reales, el turista promedio gastó menos.
«En estos últimos feriados del año, el turismo interno se está viendo favorecido por el tipo de cambio más alto, que desalienta el desplazamiento hacia países vecinos (Brasil y Chile principalmente) y explica en parte el incremento en la cantidad de turistas que ‘mini vacacionan’ fronteras adentro», explicó la CAME.
Según el relevamiento realizado en 40 ciudades turísticas, las ventas de bienes y
servicios asociadas al movimiento de este sector cayeron 4,53% frente al mismo fin de semana de 2017.
Los destinos más elegidos fueron la Costa Atlántica, Córdoba, Bariloche, Entre Ríos, Mendoza, Misiones, Salta, y el interior de la provincia de Buenos Aires.
La destrucción del Programa Nuclear Argentino – 2° parte
La PIAP, a orillas del embalse de Arroyito, cubre 20 has. con 270.000 ton. de equipos complejos. Admírela mientras existe: es la mayor planta productora de agua pesada en el mundo.
La primera parte de este artículo está aquí
La decisión de “saltear” Atucha III CANDU ya está teniendo consecuencias devastadoras. Si la adopción de la línea PHWR (agua pesada, uranio natural) obedeció a la necesidad de no ser dependientes de los países con enriquecimiento de uranio, el costo a pagar fue la fabricación nacional de agua pesada para potenciar la reactividad neutrónica de este combustible pobre. Sin este líquido, las PHWR sencillamente “no arrancan”.
Una de las inversiones más caras fue la compra de la PIAP. Es otra obra que se quedó sin plata y sin proveedor (Sulzer Brothers) no bien arrancó, pero que la CNEA terminó sola con 10 años de retraso y al triple del costo de licitación, debido a juicios, renegociación de contratos y otros gastos improductivos.
Hacer arrancar la PIAP en 1994 fue remar en dulce de leche, debido al tremendo lobby contrario. En las cancillerías del Atlántico Norte no provoca gran felicidad que Argentina hoy tenga la mayor planta fabril de agua pesada del mundo. EEUU, Inglaterra y Francia usan agua pesada casi exclusivamente para “cocinar” 239Pu (Plutonio 239) para sus armas nucleares. No es un commodity, es un insumo estratégico. Y la PIAP fue pensada para un programa nucleoeléctrico de no menos de 6 centrales de uranio natural.
Eso explica que la PIAP, aunque lograra completarse con gran esfuerzo, después haya estado parada la mayor parte de su historia, hasta 2006 cuando se reanimó. ¿Adivina el lector qué gobierno la quiere cerrar definitivamente? Total, –como dice Energía- si vamos a discontinuar definitivamente las centrales de uranio natural, ¿para qué la queremos?
La planta en sí es increíble por el tamaño y la calidad. El producto es 99.97% puro, y la escala, si no se detiene arbitrariamente la producción a cada rato, permite un costo de U$ 650.000 la tonelada. Aún si la Argentina abjurara definitivamente de los PHWR, hay 49 centrales de este tipo en el mundo, se vienen 10 más en la India y 2 en China, y el insumo seguirá siendo imprescindible para reponer pérdidas durante décadas en las tres centrales de uranio natural que ya tenemos, así como para suplir los reactores de investigación que fabrica y exporta INVAP.
Pero ahora “se acabaron” (¿?) los fondos para pagar los sueldos de los trabajadores de la PIAP. 400 expertos a la calle, y la posible degradación a chatarra de instalaciones que nos costaron un riñón y son propiedad de todos los argentinos. Para evitar la segura pueblada, se pretende dejar una dotación mínima de menos de 100 agentes, con los cuales es imposible preservar siquiera el buen estado de la gigantesca instalación.
El gobierno acaba de despedir a unos 250 trabajadores de planta permanente de NA-SA, centrándose en la llamada Unidad de Gestión, el núcleo duro de los ingenieros, físicos, químicos y montajistas nucleares que, contra viento y marea, en 2014 terminó Atucha II, abandonada en 1994, y que la tuvo funcionando a la perfección. Es la misma gente que acaba de reconstruir literalmente Embalse. Se viene una carnicería de recursos humanos, que la Secretaría de Energía tratará de aplicar en lo inmediato a por lo menos 700 personas muy expertas.
Lo que hace Energía es también una guía perfecta para disuadir al empresariado, grande y chico, de acercarse al Programa Nuclear. Con el cajoneo de Atucha III CANDU, sólo CONUAR y FAE SA pierden U$ 200 millones. El resto de las empresas, grandes y chicas, ya equipadas en personal y tecnología para esta obra, pierden U$ 3000 millones. La intención punitoria de la Secretaría está clara.
A sumar: 30 despidos muy políticos en Dioxitek, empresa que la Secretaría quiere privatizar y para eso “está saneándola”. Ahí hay 200 puestos más en riesgo. Hoy se consumen 200 toneladas/año de dióxido de uranio, lo que en 30 años a precio constante supone U$ 360 millones. Si se añade Atucha III CANDU, son U$ 180 millones más, y no hay un centavo que salga de la Argentina.
Con la cancelación de la IV Central CANDU, el presupuesto del proyecto NPU (Nueva Planta de Uranio de Formosa) disminuyó. Originalmente era de 150 millones de dólares y ahora se calcula en 110, ya que de dos líneas de producción queda una sola. Es un soberano palo para la economía formoseña: no hay ninguna proporción entre el “ahorro” y el perjuicio. ¿Y qué pasa con el Cobalto 60? Ya estamos vendiendo U$ 4,5 millones/año, la mitad para uso interno, la otra, exportada. Con Atucha III en línea, Dioxitek llegaría al doble de producción de unidades selladas. Eso también se pierde.
El estrago mayor no es sólo industrial sino social y se concentra mucho más en las metalúrgicas y metalmecánicas del cinturón fabril Campana-Zárate, y también en las constructoras. Atucha III CANDU se iba a levantar en Lima, al lado de las unidades I y II. En el pico de obra, ahí las empresas se preparaban para generar 5000 puestos de trabajo.
El cierre de la PIAP es un desastre contable para Neuquén y para la Nación. Aún sin Atucha III CANDU en la ecuación, hay que reponer pérdidas operativas de las 3 PHWR que tenemos. Si se le suma el inventario de agua pesada que va a necesitar el reactor PALLAS que vendió INVAP en Holanda este año, y la carga del RA-10 en construcción en Ezeiza, al precio de producción de la PIAP necesitamos U$ 325 millones, que aquí tardarían 5 años en fabricarse con la planta utilizando sólo 1 de sus 2 líneas de producción.
Pero es difícil que logremos importar a precio nacional por dos cosas: por escala, dado que tenemos la mayor planta del mundo, y porque el precio mundial va a subir. ¿Por qué? Por la salida del máximo productor (Argentina) en coincidencia con el aumento de demanda que suponen 10 centrales PHWR nuevas que la India se propone construir.
Si un nuevo gobierno nacional decidiera reflotar Atucha III CANDU y hemos cerrado y dejado decaer la PIAP a grado chatarra, entonces sí que estaremos en problemas. A precio argentino de hoy tendríamos que importar U$ 800 millones de agua pesada (incluyendo carga inicial y reposición de esta central más los U$ 325 millones mencionados arriba), eso tras liquidar una instalación que costó U$ 1000 millones, y que además exportó su producto a EEUU, Canadá, Noruega, Francia, Australia… Es amargamente irónico, pero probablemente nos perderíamos el negoción de venderle agua pesada a la India, que no está convencida como los ingenieros Aranguren e Iguacel de que las centrales de uranio natural sean tecnología “retro”.
Nadie en su sano juicio dice que la Argentina no pueda o deba incursionar en centrales de uranio enriquecido tipo PWR. De hecho, la central compacta CAREM, hoy en construcción al lado de las Atuchas, es un PWR. Lo que es una locura es abandonar la línea PHWR de uranio natural.
Entre otras cosas, porque PWR y PHWR son tecnologías complementarias. Por su balance neutrónico superior, una PHWR puede quemar los combustibles gastados de 5 PWRs de potencia equivalente. No por nada la India está comprándole a Rosatom 6 PWRs grandes, pero también se ha encargado 10 PHWRs medianas a sí misma. No por nada China, que en 2040 tendrá la mayor flota de PWRs del mundo, compró 2 CANDU 6 de 740 MW a Canadá, y este país está a la espera de que China le pida 2 más de tipo ACR, de 1000 MW, capaces de quemar residuos radioactivos de alta radiotoxicidad y larga vida media que se acumulan en los combustibles gastados de las PWR. En 2016, un comité revisor experto del gobierno chino dio su aprobación técnica para los ACR. Falta el telefonazo de Beijing. En Lavalin-CANDU Energy, Ontario, lo esperan con paciencia… canadiense.
La oferta china de una Hualong-1, aún sin la CANDU “como aperitivo”, sigue siendo tentadora por las condiciones de financiación. Pero es inaceptable si se compra “llave en mano”. Eso es resueltamente antiargentino y antiindustrial. Incluso nuestra primera central, Atucha I, se hizo con un 31% de participación de la industria argentina, y no sólo en hormigón y ladrillos, sino en componentes electromecánicos, asunto que a la República Federal Alemana no le gustó nada.
SIEMENS con ello arriesgaba su marca nuclear, KWU… pero tuvo que aceptar. ¿Por qué? Porque en 1968 la Argentina era, por prestigio y trayectoria, la puerta de entrada al posible mercado nuclear latinoamericano. Lo sorprendente es que tras tantos palos sigue siéndolo.
“Llave en mano” es para países inexpertos en asuntos atómicos, o donde manda el petróleo, que viene a ser lo mismo. El Programa Nuclear Argentino no puede seguir bajo la Secretaría de Energía, donde terminará muriendo desfinanciado hasta la irrelevancia. Debe volver al ámbito en que nació, la Presidencia de la Nación.
Nadie en su sano juicio dice que la Argentina no pueda o deba incursionar en centrales de uranio enriquecido tipo PWR. De hecho, la central compacta CAREM, hoy en construcción al lado de las Atuchas, es un PWR. Lo que es una locura es abandonar la línea PHWR de uranio natural.
Entre otras cosas, porque PWR y PHWR son tecnologías complementarias. Por su balance neutrónico superior, una PHWR puede quemar los combustibles gastados de 5 PWRs de potencia equivalente. No por nada la India está comprándole a Rosatom 6 PWRs grandes, pero también se ha encargado 10 PHWRs medianas a sí misma. No por nada China, que en 2040 tendrá la mayor flota de PWRs del mundo, compró 2 CANDU 6 de 740 MW a Canadá, y este país está a la espera de que China le pida 2 más de tipo ACR, de 1000 MW, capaces de quemar residuos radioactivos de alta radiotoxicidad y larga vida media que se acumulan en los combustibles gastados de las PWR. En 2016, un comité revisor experto del gobierno chino dio su aprobación técnica para los ACR. Falta el telefonazo de Beijing. En Lavalin-CANDU Energy, Ontario, lo esperan con paciencia… canadiense.
La oferta china de una Hualong-1, aún sin la CANDU “como aperitivo”, sigue siendo tentadora por las condiciones de financiación. Pero es inaceptable si se compra “llave en mano”. Eso es resueltamente antiargentino y antiindustrial. Incluso nuestra primera central, Atucha I, se hizo con un 31% de participación de la industria argentina, y no sólo en hormigón y ladrillos, sino en componentes electromecánicos, asunto que a la República Federal Alemana no le gustó nada.
SIEMENS con ello arriesgaba su marca nuclear, KWU… pero tuvo que aceptar. ¿Por qué? Porque en 1968 la Argentina era, por prestigio y trayectoria, la puerta de entrada al posible mercado nuclear latinoamericano. Lo sorprendente es que tras tantos palos sigue siéndolo.
“Llave en mano” es para países inexpertos en asuntos atómicos, o donde manda el petróleo, que viene a ser lo mismo. El Programa Nuclear Argentino no puede seguir bajo la Secretaría de Energía, donde terminará muriendo desfinanciado hasta la irrelevancia. Debe volver al ámbito en que nació, la Presidencia de la Nación.
* Andrés J. Kreiner. Investigador superior CNEA-CONICET. Miembro de APCNEAN * Daniel E. Arias, periodista científico

