- Sorpresa: este año, Facebook cayó 26 puestos, para ubicarse en el 57° lugar. ¿El escándalo de Cambridge Analytica y la filtración de datos impactaron en la imagen de la red social más famosa?
Las empresas argentinas con mejor imagen en la sociedad
La reputación empresarial es un activo intangible pero sustancial. En este sentido, Arcor, la multinacional argentina de la familia Pagani, obtuvo la máxima calificación entre las 100 empresas de mejor reputación del país.
Unilever y Toyota completan el podio, según indica el Monitor Empresarial de Reputación Corporativa 2018 (el ranking Merco), una investigación anual del instituto español Análisis e Investigación bajo auditoría de KPMG.
Se trata de una evaluación multistakeholder, que procesó 12.088 encuestas provenientes de 23 fuentes de información (ejecutivos, analistas financieros, catedráticos y público en general, entre otros), que valoran los méritos reputacionales de las empresas en los 11 países donde se realiza el Merco.
Por debajo del trío Arcor-Unilever-Toyota se posicionan Google, Quilmes, Natura, Banco Galicia, Mercedes-Benz, Coca-Cola y Ford.
Con respecto al top ten del año pasado, el cambio más significativo fue el ingreso del Galicia (7° lugar) en lugar del Santander Río (11°). En este ranking, además, hay 4 nuevas empresas (Pampa Energía, Elea, Fiat y SAP), que entraron en lugar de Sancor, Carrefour, Mastercard y Sony.
El rubro consumo masivo (5 empresas) predomina en el top ten del Merco 2018: Arcor, Unilever, Quilmes, Natura y Coca-Cola.
La inflación de septiembre se estima entre el 5 y el 7%
El cálculo de la inflación de septiembre desorientó bastante a los economistas. Ya que, frente a la magnitud de la volatilidad cambiaria que se registró a fines de agosto, se esperaba que el traslado a los precios resultara mayor. Sin embargo, las previsiones parten de una suba intermensual del 5,5 y llegan hasta el 7%.
Marina Dal Poggetto, de la consultora Eco Go, es una de las sorprendidas: «Este mes nos dio menos de lo que se esperaba», cuenta al describir el 5,5% de variación en el nivel general, estimado por su equipo.
«Este mes, hay algunas cosas que no cuentan en el índice de precios, como las tarifas. Además hay productos estacionales (frutas y verduras) que están dando para abajo y amortiguaron la suba. Además, de la recesión feroz», señaló la experta.
Según la economista, «dada la devaluación que hubo, los primeros números fueron más altos pero el traslado a precios es bajo. Igual para el bolsillo es una inflación altísima», advirtió.
Para la consultora Ecolatina, la inflación trepará por lo menos 6% en septiembre, liderada por un fuerte componente núcleo, acumulando 31% en los primeros nueve meses del año y 40% interanual.
El economista Pablo Goldin, de Macroview, agrega que septiembre y octubre son meses que «ya están jugados», como períodos de alta inflación. Ahora, «toda la apuesta del Gobierno es que noviembre y diciembre no registren subas superiores al 3%».
Un 5% anual de inflación sería causa de alarma en muchos países. Entre nosotros, los economistas pueden analizar un 5% mensual sin sorprenderse, y hasta considerar que podría haber sido mayor. Pero si no fue mayor, es porque el ajuste y el desempleo están reduciendo las compras y los gastos. Aún de lo necesario.
¿Cuánto dura la «era del hielo» de la economía argentina?
El nuevo experimento para controlar el precio del dólar -en realidad, la inflación, el síntoma más claro, persistente y enloquecedor de los problemas de la economía argentina- fue anunciado con claridad por la nueva «pareja estrella» del manejo de las finanzas locales.
El ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, dijo en la conferencia de prensa en Nueva York, donde se anunciaba el nuevo acuerdo con el FMI: «Se reforzará el compromiso del Banco Central con la reducción de la inflación. El Banco Central adoptará un régimen de política monetaria más contundente, en el cual se hará un control estricto sobre el crecimiento de los agregados monetarios».
Y el nuevo presidente del Banco Central, Guido Sandleris, lo reiteró luego en otra conferencia de prensa: «El régimen de metas de estos dos años no dieron los éxitos esperados. Necesitamos herramientas más potentes, necesitamos un ancla nominal, un ancla simple y contundente. Un control sobre la cantidad de dinero de la economía. Medidas para que la base monetaria crezca 0 % de acá a junio de 2019».
Corresponde decir que en la elección de esta herramienta al menos, es probable que la iniciativa haya sido local y no de los técnicos del Fondo. Un régimen de agregados monetarios es la herramienta más elemental, «rústica», de política monetaria. A la que recurrimos cuando otros métodos más sofisticados, en uso en muchos países, no han funcionado. Y no hay, ni por muy lejos, los dólares suficiente para intentar dolarización o «convertibilidad».
(De paso, como se dijo otras veces en AgendAR, confiar en las «metas de inflación» fue una muestra combinada de dogmatismo y copia ingenua del «primer mundo». Le funcionan bien a la Reserva Federal, que debe lidiar con una «amenaza inflacionaria» del 4% anual, usando variaciones en las tasas de 0,25%. Subir las tasas al 65% y esperar que funcione… son cosas del «mejor equipo de los últimos 50 años». No sólo de ellos, es cierto).
Entonces, conviene tener claro que la herramienta fundamental en esta etapa no son las bandas de flotación -cuyo techo ya se pondrá a prueba en las próximas semanas- sino el régimen de agregados monetarios.
¿Y qué es eso? «Agregado monetario» se le llama, simplificando, al total del dinero en circulación más los depósitos a la vista y a corto plazo en los bancos y otras instituciones financieras. Los conceptos Base monetaria, M1, M2 y M3 son importantes técnicamente pero no cambian lo fundamental.
El esfuerzo, en este experimento, será en evitar que el dinero emitido por el Estado que entra en circulación a través del pago de sueldos, jubilaciones, planes sociales, pago a proveedores y -sobre todo- pago de intereses de sus deudas sirva para comprar dólares o -que en este plan tiene el mismo significado- convalidar la inflación comprando productos, ya sean suntuarios, medicinas o alimentos.
Como recién sintetizó Nicolás Dujovne: «Si no hay pesos, no hay con qué comprar los dólares». Podría haber agregado, si ya no fuese demasiada franqueza: si no hay pesos, no hay con qué comprar las necesidades de la existencia. Eso detendrá la inflación.
Las formas de evitar que el dinero emitido circule son dos. Una para los de abajo: los que reciben sueldos, jubilaciones,… Es el ajuste. Otra, para los que son acreedores del Estado, como bancos, fondos de inversión (gente muy sensible, como se sabe, y que además puede llevar su dinero afuera, y lo hace): es subir los encajes bancarios y ofrecer tasas altísimas para que le sigan prestando a este gobierno.
¿Funcionará? Es inevitable dudarlo mucho. Ya trabajos de Calvo (en 1999) y de Vegh y Reinhartd (en 1994) mostraban que donde se aplicaron programas de estabilización basados en agregados monetarios, invariablemente no sólo son, obvio, recesivos, sino que tardan mucho tiempo en actuar. Por algo se dejaron de usar en casi todos los países.
(En las redes sociales, el profesor Jorge Carrera da una descripción breve y muy clara de este mecanismo).
En cualquier caso, la economía argentina es un animal complejo y muy distinto de los modelos simplificados que aparecen en los libros de texto. Aún los de la Universidad de Chicago.
Ante todo, es bimonetaria. A un grado casi único en el mundo. El peso es la moneda de cambio. El dólar, la reserva de valor. Nadie que puede ahorrar ahorra en pesos. Lo hace en bienes físicos, desde inmuebles a soja almacenada, o en dólares. El peso es para gastar o para especular con las tasas, y la gestión Macri ha incentivado esto último a límites patológicos.
Es difícil -y por cierto está más allá de mi capacidad técnica- precisar cómo interactuará esto con el plan Lagarde-Dujovne. Lo seguro es que no lo hace más previsible.
Otro elemento importante que complica el cuadro es el alto porcentaje de la actividad económica no registrada, «en negro». Entre los países desarrollados, sólo Italia se acerca al nuestro. Y la economía italiana tampoco es muy previsible que digamos.
Un dato también decisivo -no sólo en esta coyuntura, sino para cualquier plan económico- es el grado de extranjerización de las empresas locales. Una mayoría de las más grandes son simplemente filiales del exterior. Eso hace que no tengan observaciones serias a esta política. Pero también hace que las decisiones de irse del país o reducir sus operaciones se tomen con gran facilidad. Un plan recesivo -salvo para los que son simplemente extractivas- las lleva a «bajar las persianas» rápidamente. Lo están haciendo.
Pero creo que el factor fundamental que condena al fracaso a este plan es el mismo que ha derrotado a todos los intentos anteriores en los últimos 50 años, desde el de Krieger Vasena (más inteligente que el actual, por cierto) al de la Alianza: la sociedad argentina es compleja.
Un esquema de «pobres y ricos», grato a las simplificaciones políticas, simplemente no tiene que ver con nuestra realidad. Aún los actores económicos más importantes tienen intereses diversos y contrapuestos. Una parte muy poderosa de ellos obtiene sus ingresos del Estado, directa o indirectamente, y resistirán cualquier ajuste que los afecte. La legendaria «Patria Contratista», de cuyas filas surgió el actual Presidente, es sólo el caso más notorio.
Otros grandes intereses están vinculados a la exportación -no tendrían, en principio, muchas objeciones a un plan como éste- pero también existen los que necesitan del mercado interno. Es decir, de la capacidad de compra de la población.
Igual, con un número manejable de actores poderosos, ¿mil?, las contradicciones pueden resolverse. O imponer un «acuerdo». Pero en nuestro país hay también una numerosísima clase media acomodada que en buena parte ha internalizado el discurso de «hay que pagar la fiesta» y «el Estado tiene que disminuir sus gastos»… siempre y cuando no se afecten sus ingresos. Y su nivel de consumo es mucho más gravoso para la economía -especialmente por su componente de insumos importados y regalías- que el de los sectores más humildes.
Y la otra característica argentina que es imposible dejar de lado es la existencia de un sindicalismo todavía poderoso. En realidad, un trabajador «en blanco», sindicalizado y con obra social, hoy es por sus ingresos un miembro de las clases medias. Luchará para no dejar de serlo.
El manejo del Estado es una herramienta muy potente en nuestra sociedad. Un gobierno igualmente decidido y más competente que éste podría superar alguno de estos obstáculos. Todos ellos, en el año escaso que le queda hasta las próximas elecciones presidenciales…»¡olvídalo, chico!», dirían en una de esas viejas series dobladas.
La solución de los graves problemas en que nos ha metido / agravado esta gestión requiere, como mínimo, de un acuerdo entre las grandes empresas, los trabajadores y el Estado; además, naturalmente, de un manejo fiscal prudente. Requiere, entonces, de otro equipo económico, de otro gobierno y de otra coalición política y social que lo apoye.
Abel B. Fernández
Carta abierta de empresarios pymes al Presidente Macri
El salario real cayó 6,3%, según el INDEC
En los primeros siete meses de este año, tomando en cuenta la inflación, los salarios reales cayeron el 6,3%, de acuerdo a los datos del INDEC. Con una suba de la inflación promedio entre enero y julio del 19,6%, los salarios aumentaron el 12,1%. Es una pérdida de 7,5 puntos.
La mayor caída alcanzó a los ingresos del empleo no registrado: fue de 10,6%. Entre los empleados públicos cayó 6,5% y el retroceso de los del sector privado fue del 4,3%.
Y si a los ingresos de los trabajadores informales se le descuentan la inflación de la canasta de pobreza de ese período, que fue del 20,7%, la pérdida real de ingresos se eleva al 11,4%. Y mayor es la caída si se considera la inflación de la canasta de indigencia del 22,2%.
En la medición del INDEC, los que están registrados representan poco más de la mitad de los trabajadores, el sector público casi el 30% y los privados no registrados casi el 20%.
Estos números se aproximan a los del Ministerio de Trabajo que informó que, a julio pasado, en base a las declaraciones de las empresas ante la Seguridad Social, las remuneraciones de los asalariados privados registrados habían caído el 6,1% interanual. El Informe de Trabajo consignó que en julio volvió a caer el empleo registrado, acumulando en los primeros 7 meses 129.800 ocupaciones menos.
En agosto hubo un importante aumento de la producción de gas y petróleo
La producción de petróleo alcanzó en agosto un promedio de 491.100 barriles por día en agosto, cifra que representa un crecimiento del 2,5% con respecto al mismo mes de 2017 mientras que la de gas natural trepó a 133,8 millones de metros cúbicos, lo que significa un incremento del 8,1% en el mismo tramo comparativo, informó la Secretaría de Energía.
- Además, la producción de gas natural alcanzó en agosto su valor más alto desde 2010.
Mañana aumenta el gas un 35%. Viene el medidor `prepago’
El Gobierno confirmó que el gas subirá más de un 30% en octubre: “Esperamos que no se sienta tanto en el bolsillo por la baja del consumo de gas en el verano”, dijo el ministro de Energía, Javier Iguacel, al anunciar un nuevo aumento del gas natural de red.
- La suba será del 30 al 35%. La segunda parte de este aumento llegará en enero de 2019, con un 10 a 15% adicional.
Desde mañana más monotributistas deben emitir factura electrónica
A partir del 1° de octubre, los monotributistas que estén en la categoría “E” -con ingresos anuales de entre $ 322.500 y $ 430.100- estarán obligados a emitir facturas electrónicas.
Para las operaciones que se realicen con consumidores finales la obligación recién será de aplicación a partir de abril, independientemente de la categoría del monotributista. Dentro de este punto están los comercios, que deberán optar por facturar por medio de un controlador fiscal o mediante la factura electrónica.
Para dar el alta al servicio, desde la página Web de la AFIP se debe ingresar con CUIT y la Clave Fiscal y hacer los siguientes pasos:
– Para comenzar a emitir factura electrónica se necesita tener habilitados dos servicios con clave fiscal «Comprobantes en Línea» y «ABM – Puntos de venta», si no se encuentran habilitados hay que seguir estos pasos: Ingresar con CUIT y Clave Fiscal. Una vez dentro del menú de clave fiscal, sobre el margen izquierdo se visualizará la sección «Servicios Administrativos», hacer clic en la tercera opción «Administrador de Relaciones de Clave Fiscal».
– Dentro del «Administrador de Relaciones de Clave Fiscal», hacer clic en «Adherir servicio». En la pantalla siguiente, aparecerán las insignias de los diferentes organismos, hay que presionar sobre la de AFIP y luego en «Servicios Interactivos» buscar el servicio «Comprobantes en Línea» o «Administración de puntos de venta y domicilios», según corresponda, y presionar «Confirmar».
– Para verlo en el menú de Clave Fiscal, debe cerrarse la sesión y volver a ingresar.
Creció en un 80% la cantidad de uruguayos que vienen de compras
En la primera quincena de septiembre 84.592 uruguayos cruzaron hacia Argentina para hacer compras, aprovechando la devaluación. Un 80% más que los 47.001 del año anterior, según datos de la Dirección Nacional de Migración.
Entraron, en su gran mayoría, por los puertos fronterizos de Fray Bentos, Paysandú y Salto. Paysandú fue el paso de frontera que registró mayor movimiento, con 40.046 pasajeros registrados y un crecimiento del 100% interanual. En segundo lugar quedó Salto con 25.059 pasajeros (+80%) y en tercer lugar Fray Bentos con 19.487 (+50%).
La fuerte devaluación del peso está provocando que cada vez más uruguayos crucen a la Argentina para hacer sus compras. La brecha de precios sigue siendo significativa y a quienes viven en el litoral les conviene comprar artículos del hogar en localidades como Gualeguaychú, Colonia y Concordia. También es más barato el combustible.
Según el diario oriental El Observador, “en los últimos 12 meses el poder de compra de los uruguayos en Argentina aumentó 63%”. Así, Uruguay está tomando medidas para evitar efectos negativos sobre su economía: por ejemplo, la Aduana decidió que cada persona pueda ingresar sólo hasta 5 kilos de alimentos desde Argentina.
Además, recientemente se estableció una rebaja de 24% del impuesto a los combustibles (IMESI) en las estaciones de servicio ubicadas en hasta 20 kilómetros de la frontera argentina.
En medio de la caída del consumo, aumentó la venta de yerba
En medio de la baja del consumo, la yerba mate es uno de los pocos productos que no dejaron de crecer en lo que va del año. Desde el Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM) dijeron que en agosto se despacharon al mercado 24.082.509 kilos, convirtiéndose en el segundo mejor registro del último lustro. El año pasado se habían vendido 24.028.351 kilos.
Las estadísticas del Instituto indican que los primeros ocho meses de 2018 salieron de los molinos hacia las bocas de expendio 176,5 millones de kilos de yerba elaborada y empaquetada, un 11% más que en el mismo período del año pasado.
Los industriales estiman que en los próximos meses continuarán incrementándose las ventas porque en muchas familias de escasos recursos la yerba es utilizada para infusiones que terminan reemplazando algunas comidas.Los despachos al mercado interno de este año se ubican en segundo lugar del último lustro, pero es probable que terminen marcando un récord si se mantiene la tendencia, sostuvieron algunos analistas que siguen de cerca el comportamiento de los consumidores de yerba mate.
En cuanto a los formatos, los envases de medio kilo mantienen la preferencia de los consumidores al momento de realizar las compras.

