Aumenta la alarma global ante la variante Ómicrom ¿Obligará a desarrollar nuevas vacunas?

0

Hasta ahora la efectividad de las vacunas existentes contra cuadros graves y hospitalizaciones resistió, pero la nueva variante plantea un horizonte incierto frente a la necesidad de adaptar los fármacos, la velocidad a la que pueda hacerse y los intereses comerciales e inequidades que pueda generar.

Cuando en diciembre de 2020 la variante alfa hizo acto de presencia, los fabricantes de vacunas no tardaron en reaccionar: Uğur Şahin, director ejecutivo de BioNTech, aseguró que era «muy probable» que la vacuna de Pfizer funcionara contra alfa pero que, de ser necesario, podría actualizarse «en seis semanas». Algo similar pasó con beta: aunque Moderna también defendió que su vacuna resistiría, sí anunció, al igual que Pfizer, que estaba trabajando en dosis adaptadas contra ella y llegó a compartir resultados positivos. Desde entonces los fabricantes siguieron investigando cómo adaptar sus vacunas contra variantes, existentes o hipotéticas. La historia se repitió con delta. En el verano de 2021 Pfizer anunció que en agosto comenzaría un ensayo clínico con una dosis de refuerzo adaptada contra esta variante, a pesar de insistir de nuevo en que esta no sería necesaria. «El primer lote ya fue fabricado», aseguró la empresa en una nota de empresa. Hasta la fecha no se volvió a saber de este estudio enfocado en la que todavía es la variante dominante del planeta. En estos días, cerca del final del año, El Centro Gamaleya presentó un estudio que , afirma, demuestra la protección duradera de su vacuna, la Sputnik V  frente a la variante Ómicron. Y ahora que ómicron amenaza con amargarnos este final de 2021, cabe preguntarse: ¿dónde están las vacunas adaptadas a variantes? ¿Eran necesarias? ¿Son tan fáciles de obtener? ¿Querrán las farmacéuticas fabricarlas? Y, sobre todo, ¿cambiará todo esto por culpa de ómicron o podremos capear el temporal mediante dosis de refuerzo clásicas? ¿Hace falta actualizar las vacunas? Es una pregunta en la mente de muchos científicos desde la lejana Navidad de alfa. Las vacunas disponibles contra el Covid-19 resistieron el paso de todas las variantes, delta incluida. Sobre todo, a la hora de evitar hospitalizaciones y muertes. Además, las dosis de refuerzo permitieron recuperar la efectividad perdida contra infecciones y mejoraron la protección de los grupos más vulnerables. Pero la duda seguía ahí. «En algún momento, inevitablemente, vamos a necesitar hacer vacunas contra variantes», advertía el virólogo de la Universidad Rockefeller de Nueva York Paul Bieniasz en un profético artículo publicado en Nature en octubre. Ahí se explicaba cómo los fabricantes se estaban preparando para una variante «peor» que delta y que, hasta ahora, todo había sido un entrenamiento. «Practicar con las variantes existentes parece una aproximación razonable», añadía el investigador. Ómicron podría suponer el fin del entrenamiento y marcar la hora de pasar a la acción. Otro estudio publicado por Bieniasz en Nature en septiembre analizó cómo reaccionaba una hipotética variante con una veintena de mutaciones muy similares a las de ómicron. Los resultados mostraron un escape a los anticuerpos casi total en el plasma de individuos vacunados con Pfizer o convalecientes. Sin embargo, las muestras de personas que habían pasado la enfermedad y también habían sido vacunadas sí lograban neutralizar esta variante sintética. Estos resultados hicieron temer a muchos investigadores que los primeros datos obtenidos in vitro con ómicron no serían buenos. Esto, a pesar de que los experimentos de laboratorio deben ser interpretados con cautela para no extraer conclusiones precipitadas. En estos estudios se enfrenta el plasma de personas vacunadas o convalecientes a una serie de anticuerpos para ver lo bien que estos se unen al virus. Pero, obviamente, el cuerpo humano no es una placa de Petri. «Los datos in vitro no son extrapolables completamente a la realidad. El sistema inmunitario es muy complejo», comentaba la catedrática de Inmunología de la Universidad de Vigo, España, África González en declaraciones al COVID-19 Vaccine Media Hub. «Que los anticuerpos disminuyan algo el reconocimiento de una nueva variante no siempre tiene por qué reflejarse de forma directa en la realidad de las personas infectadas». En los últimos días llegaron los primeros datos sobre ómicron compartidos en preprints y redes sociales. Estos, además de preliminares, fueron poco concluyentes e incluso contradictorios: mientras que los datos de Pfizer aseguran que la tercera dosis podrá con la nueva variante, otros no son tan optimistas. Algunos muestran una enorme reducción de hasta 40 veces por parte de los anticuerpos neutralizantes respecto a la variante original, otros estiman una reducción muchísimo más moderada. Mientras algunos ven una disminución considerable en comparación con delta, en otros es mucho más reducida. La investigadora del Centro Nacional de Microbiología de España María Iglesias pide calma respecto a la miríada de datos y preprints que veremos a lo largo de los próximos días y explica estas discrepancias. «Los ensayos de neutralización [con anticuerpos] son métodos en los que influyen muchas variables, por lo que es necesario una buena puesta a punto y el empleo de varias réplicas que permitan tener un resultado estadístico fiable», comenta. En su opinión, esta complejidad es la que pudo influir en los resultados «dispares» que se observaron en los datos compartidos hasta la fecha. Los investigadores consideran que los datos más relevantes tardarán más tiempo en llegar y nos permitirán ver cómo protegen las vacunas actuales, ya sea con dos o tres dosis, frente a cuadros graves, hospitalizaciones y fallecimientos. «No podemos olvidar que la respuesta inmunitaria es mucho más que solo la generación de anticuerpos», señala el investigador del King’s College José Jiménez. Es por eso por lo que investigadores como el inmunólogo de la Universidad Complutense de Madrid recuerdan que «las vacunas frente al Covid-19 no protegen solo mediante la generación de anticuerpos neutralizantes, también generan linfocitos T capaces de combatir al virus«. Estos son «menos sensibles» a las mutaciones. Por ello, y aunque la pérdida de neutralización por parte de los anticuerpos frente a ómicron se da por asumida, la mayoría de los científicos piensa que las vacunas seguirán siendo efectivas a la hora de evitar cuadros graves, hospitalizaciones y muertes. ¿Querrán las farmacéuticas actualizar las vacunas? Desde el principio las farmacéuticas apostaron por compensar la pérdida de eficacia causada por las variantes mediante una tercera dosis de la misma vacuna, ya producida. Esto plantea la pregunta de si preferirían apostar por terceras y cuartas dosis de un producto ya fabricado antes de actualizarlo definitivamente. La farmacéutica experta en gestión sanitaria y acceso a medicamentos Belén Tarrafeta cree que el interés comercial sí existe: «La producción de los próximos meses está ya apalabrada o vendida, por lo que no hay riesgo de que esas vacunas se queden sin vender». Asegura que, aunque hubiera que destruir dosis antiguas, «las pérdidas serían mínimas dentro del margen de beneficios que ya están obteniendo, y compensadas con precios adaptados». Además, explica que «suele ser más rentable sacar un nuevo medicamento al mercado». De hecho, Tarrafeta considera que si llega ese momento viviríamos de nuevo una «carrera» entre las farmacéuticas por ver quién consigue antes resultados positivos para posicionarse con mayor rapidez en el mercado. Esta sería «más o menos despiadada» según factores diversos como «la urgencia sanitaria y los nuevos grupos de riesgo, que determinarán los volúmenes necesarios, el interés de adaptar la producción a la demanda y a la necesidad, y el precio». ¿Significa esto que volveremos a ver las mismas dinámicas por las que los países ricos barren el mercado? Tarrafeta opina que eso es una posibilidad. También que la nueva carrera se juegue en «ligas diferentes», con diferentes precios según la vacuna estuviera adaptada o no. «Esto generaría inequidades de acceso a vacunas mejores y peores, hasta que poco a poco las nuevas fueran imponiéndose a las antiguas». En el peor de los casos, si hubiera una «gran diferencia de efectividad» entre las vacunas nuevas y las actuales, teme un escenario de «gran inequidad». Incluso que la industria «use su capacidad de marketing» para «vender el nuevo producto a quien lo quiera comprar a un precio más elevado, aunque el beneficio real sea cuestionable». Aun así, cree que lo normal es que las vacunas actuales mantengan su utilidad y, por lo tanto, que haya un «período de transición» en el que ambas se administraran paralelamente tras identificar a los grupos prioritarios que deberían recibir las nuevas. ¿Llegarán las nuevas dosis tan rápido como se aseguró al principio? Si en 2020 Sahin aseguró que las vacunas de ARN mensajero podrían adaptarse en seis semanas, con ómicron Pfizer aseguró que podría empezar a distribuir las nuevas dosis en cien días. Sin embargo, las campañas de vacunación nos enseñaron que no todo es tan rápido ni tan sencillo. «Para que las nuevas vacunas llegaran al mercado habría que adaptarlas y tendrían que obtener una nueva autorización de la EMA o de la FDA», dice Tarrafeta. Considera que ese proceso tardaría, así como la producción a gran escala. Empresas como Moderna señalaron a comienzos de año que podrían fabricar una vacuna adaptada contra una nueva variante en pocos meses y sin necesitar un gran ensayo clínico. Jiménez no lo ve tan claro esta vez: «Ómicron tiene 32 mutaciones en la proteína de la espícula y es posible que hubiera que hacer algún ensayo para evaluar la seguridad de la vacuna actualizada antes de su comercialización a gran escala». Airfinity, empresa analista especializada en temas de salud, calculó que, para octubre de 2022, y en el mejor de los casos, se habrían producido unos 6.000 millones de dosis de las nuevas vacunas. A Tarrafeta esa situación le parece muy optimista y no le salen las cuentas: «Si tenemos en cuenta que hoy se producen unos 1.000 millones al mes sería el equivalente a que todos los fabricantes pudieran producir la nueva vacuna en las mismas cantidades desde abril o mayo». Mientras tanto, el director ejecutivo de Pfizer Albert Bourla aseguró a la CNBC que hará falta «una cuarta dosis» un año después de la tercera. No especificaba si esta ya estaría adaptada contra ómicron, pero sí aclaraba que la nueva variante podría acelerar esos tiempos. Tarrafeta espera que prevalezcan «los criterios científicos y no el márketing». Pide un modelo similar al de la vacuna de la gripe, en el que todos los agentes, desde agencias reguladoras y centros de vigilancia a la propia industria, trabajan de forma coordinada para adaptar las vacunas. «Ahí el liderazgo está en las instituciones y organismos públicos y se fabrica en función de lo que se prevé que va a necesitarse». Todavía no sabemos cuál será nuestra relación a largo plazo con el SARS-CoV-2 y si será necesario adaptar la vacuna de forma periódica o momentos puntuales. Por eso, Tarrafeta espera que «la respuesta sea liderada por intereses de salud pública global y criterios científicos».

ooooo

Las conclusiones de esta nota, basada en la experiencia española, refuerzan el insistente planteo de AgendAR: Argentina debe desarrollar y producir localmente sus propias vacunas.
 

Hoy se define la presidencia de Chile entre Gabriel Boric y José Antonio Kast. Video del debate final

0

Unos 15 millones de chilenos están habilitados hoy domingo para elegir al próximo presidente de la nación trasandina. En esta contienda electoral, dos candidatos de polos opuestos se disputan la llegada a la Moneda: el ultraconservador José Antonio Kast y el líder de izquierda, Gabriel Boric. El ganador, cualquiera sea, pondrá fin a 30 años de alternancia política entre los dos bloques de centroderecha y centroizquierda que se alternaron en el gobierno del país tras el fin de la dictadura militar en 1990.

En los hogares, en los cafés y en las calles de Chile parece que no hay otra cosa de qué hablar. José Antonio Kast y Gabriel Boric son el tema de conversación de los chilenos que, en pocas horas empezarán el proceso de votación para elegir al sucesor del presidente Sebastián Piñera. En total, 2.500 centros de votación abrirán sus puertas en todo el país hoy domingo 19 de diciembre, a las ocho de la mañana hora local y cerrarán a las seis de la tarde. Se espera que los resultados lleguen con bastante rapidez esta noche (en Argentina rige el mismo horario que en Santiago de Chile). Ambos candidatos a la presidencia de Chile han surgido fuera de los principales partidos políticos chilenos. Mientras que Kast, del partido Republicano, es, al menos en la primera parte de su campaña, un defensor de las políticas impuestas durante la dictadura militar de Augusto Pinochet (1973-1990), Boric, del partido Frente Amplio, es un ex líder estudiantil que amenazaba, al menos en la primera parte de su campaña, con enterrar el modelo económico neoliberal del país. El presidente que surja tendrá un desafío enorme. Deberá gobernar un país crispado, con amplios sectores que reclaman una transformación radical y otros que quieren restaurar el orden perdido. Deberá convivir además con la Asamblea Constituyente que en estos momentos redacta una nueva Constitución que entierre la heredada de Augusto Pinochet. La Asamblea fue la respuesta política a las revueltas de octubre. Y su conformación reflejó las demandas del momento. Integrada por una mayoría de candidatos independientes, alineados sobre todo a la izquierda, elaborará un texto que tendrá que ser refrendado en una votación popular. El voto a Kast pone en duda la capacidad de la Asamblea de proponer un texto que pase el filtro del clima político que está surgiendo en la periferia más conservadora. Si se puede creer en las encuestas, Boric ganaría el balotaje con entre 5 y 14 puntos de ventaja. Sin embargo, el panorama sigue siendo incierto, pues el izquierdista quedó segundo en la primera vuelta con el 25,8% de los votos, mientras que Kast obtuvo el 27,9%. En opinión de AgendAR, el riesgo estructural de esta polarización en Chile es -como ya dijimos luego de la primera vuelta- que se esté frente a una situación similar a la que atravesó Perú recientemente y que acentuó la visible inestabilidad de los gobiernos de ese país en los últimos años: un balotaje entre dos candidatos, en el que la mayoría de los votos que los dos consiguieron no eran a su favor sino en rechazo al otro. Este es el video completo del último debate, previo a la elección, entre los dos candidatos:

En noviembre la producción de petróleo no convencional superó por 1° vez 200 mil barriles diarios

0
El petróleo es un aceite mineral. Pero, por algún motivo de psicología social, esta megaminería no despierta la resistencia de las que extraen minerales sólidos. Aunque sea igual de intrusiva para el ambiente. De todos modos, la emisión de contaminantes atmosféricos, que afectan la atmósfera global, no sólo la localidad, hace que tarde o temprano el uso de los combustibles fósiles sea restringido. Nuestro país hace bien en explotar Vaca Muerta antes que eso suceda.

Encuentran «cantidades significativas de agua» en la enorme extensión del Gran Cañón de Marte

0

El planeta Marte tiene su propia versión del Gran Cañón del Colorado, y los científicos detectaron que esta inmensa hendidura en la superficie marciana alberga «cantidades significativas de agua». Se trata de un descubrimiento realizado por un orbitador que rodea el planeta rojo, según la Agencia Espacial Europea.

El ExoMars Trace Gas Orbiter, lanzado en 2016 como una misión conjunta entre la Agencia Espacial Europea y Roscosmos, la agencia espacial rusa, detectó agua en Valles Marineris en Marte. Este sistema de cañones es 10 veces más largo, cinco veces más profundo y 20 veces más ancho que el Gran Cañón que se encuentra el oeste de los EE.UU. El agua se encuentra debajo de la superficie del sistema del cañón y fue detectada por el instrumento FREND del orbitador, o Detector de Neutrones Epitermales de Resolución Fina. Este instrumento es capaz de mapear el hidrógeno hasta un metro de profundidad en el suelo marciano. La mayor parte del agua en Marte se encuentra en las regiones polares del planeta y permanece congelada como agua helada. Valles Marineris se encuentra al sur del ecuador del planeta, donde las temperaturas generalmente no son lo suficientemente frías como para que permanezca el congelada permanentemente. Las observaciones fueron recopiladas por el orbitador entre mayo de 2018 y febrero de 2021. Anteriormente, otros orbitadores buscaron agua justo debajo de la superficie marciana y detectaron pequeñas cantidades bajo el polvo marciano. Un estudio que detalla los hallazgos publicado este miércoles en la revista Icarus. «Con (el Trace Gas Orbiter) podemos mirar hacia abajo hasta un metro por debajo de esta capa de polvo y ver lo que realmente está sucediendo debajo de la superficie de Marte y, lo que es más importante, ubicar ‘oasis’ ricos en agua que no se pudieron detectar con instrumentos», dijo el autor del estudio Igor Mitrofanov, investigador principal del telescopio de neutrones FREND, en un comunicado. FREND reveló un área con una cantidad inusualmente grande de hidrógeno en el colosal sistema de cañones Valles Marineris: asumiendo que el hidrógeno que vemos está unido a moléculas de agua, hasta el 40% del material cercano a la superficie en esta región parece ser agua».

El proyecto de hidrógeno verde: la opinión del ex ministro de ciencia Roberto Salvarezza

0

El anuncio fue sorpresivo y se realizó durante la cumbre COP26 en Glasgow, Escocia: la empresa australiana Fortescue anunció una inversión de 8.400 millones de dólares para producir hidrógeno «verde» en la provincia de Río Negro. La iniciativa, que promete generar 15 mil puestos de trabajo directos y entre 40 mil y 50 mil indirectos, podría convertir a la Argentina en un polo mundial exportador de hidrógeno verde para el año 2030.

La noticia, impactante por donde se la mire, tuvo también la virtud de fijar la atención pública nacional, por primera vez, en un área de investigación que Argentina tiene y cuyos orígenes se remontan a la década del 70. Sin embargo, en los últimos años, el hidrógeno (H2) venía siendo desplazado por la ventana de oportunidad que ofrecía el aumento de la demanda de litio, lo que hizo que muchos grupos de investigación se volcaran a trabajar en este tema. Ahora, el nuevo impulso que adquiere la economía del H2, podrá relanzar las capacidades presentes en el sistema argentino de ciencia y tecnología. “Yo creo que es positivo porque se trata de una tecnología que la Argentina tiene muchas posibilidades de aprovechar. Primero, porque desde el punto de vista de los recursos naturales tenemos unos vientos magníficos en el sur y abundante energía solar en el norte, y porque todavía queda un largo trecho para que el H2 empiece a ser una realidad económica. En ese lapso, Argentina puede construir una capacidad científico tecnológica que le permita jugar ese partido con una importante presencia de tecnología nacional”, evalúa Roberto Salvarezza, presidente de Y-TEC, la empresa creada por YPF y CONICET para avanzar en la innovación y el desarrollo tecnológico para la producción de energía. Ese “partido” al que hace referencia Salvarezza, aparece como algo inmenso, como una promesa desmesurada. Si bien existen diversas estimaciones, para tener una idea acerca de cuál podría ser el volumen del mercado mundial de H2, el Consejo del Hidrógeno (Hydrogen Council) considera que hacia 2050 el H2 en sus diferentes presentaciones puede alcanzar el 20 por ciento de la demanda final de energía, generar un mercado de 2,5 billones de dólares entre ventas de H y equipamiento para su producción y aplicación, y la creación de más de 30 millones de empleos directos e indirectos. Pero, hoy por hoy, ese mercado no existe. “Es cierto, actualmente no hay un negocio. La demanda está proyectada hacia el futuro. Posiblemente, hacia el 2030. Pero Argentina tiene que decidir hoy si quiere o no quiere jugar ese partido. Por supuesto que son apuestas, porque nadie te garantiza que ese horizonte de demanda sea el que uno predice. Pero nuestro país tiene todo dado para jugar ese partido. Entonces, hay que prepararse porque tenés que cumplir varias etapas. Hay que hacer los parques eólicos, las plantas de producción de H2, tenés que almacenar ese H2 que producís, transportarlo y exportarlo convertido en un producto que, hoy en día, sería amoníaco. Son todas inversiones que hay que hacer. Por otro lado, parece ser una apuesta firme en el sentido de que tenemos los acuerdos internacionales y los países están comprometidos en bajar las emisiones, hay un camino de disminución del uso de combustibles fósiles. Se está trazando un escenario en el que todo indica que, en algún momento, la demanda de H2 va a crecer. Bueno, Argentina parece ser uno de los países que puede abastecer esa demanda”, confía Salvarezza, quien hasta hace poco fue Ministro de Ciencia, Tecnología e Innovación. – Un punto clave pasaría por definir qué tipo de vinculación tendría nuestro país con ese mercado. Sería importante no repetir los viejos esquemas de convertirnos en exportadores de materia prima e importadores de tecnología. ¿Argentina está en condiciones de producir toda la gama de herramientas tecnológicas necesarias que requiere la industria del hidrógeno? – Yo creo que tenemos esas posibilidades. También depende de una decisión política de dar un marco adecuado para que la tecnología nacional se pueda ir desarrollando y llegar a ese momento en la mejor posición. Desde ya hay posibilidades de construir aerogeneradores. La empresa de mayoría estatal IMPSA, ha hecho aerogeneradores que funcionan en un parque eólico en La Rioja. También tenemos parques solares bastante desarrollados. El tema es transformar esa energía eólica, esa energía solar en un producto que pueda ser almacenado, como es el caso del hidrógeno. Ese trayecto vos podrías recorrerlo fabricando aerogeneradores, electrolizadores, es decir, hay toda una posible participación de la industria nacional. – ¿Considera necesario aprobar una ley específica de promoción de la industria del hidrógeno en Argentina? – Yo creo que sí. Y es importante que cuando esa ley se debata, incluya instrumentos de promoción para que el aporte del sistema de CyT y la contribución de la industria nacional sea un elemento claro en la norma que se apruebe. Hay algunos borradores que ya han estado circulando y se espera que el tema se pueda discutir el año próximo. – ¿La clave es que la ley reserve un espacio para el desarrollo tecnológico nacional? – Esa es la clave. Creo que tenemos una industria con grandes capacidades. Hoy en día, por ejemplo, uno de los proyectos de Y-TEC es apuntar a la construcción de un electrolizador nacional. En eso estamos trabajando con distintos investigadores de las universidades y del CONICET, y también con empresas que estarían interesadas en sumarse a este primer desarrollo. Los costos más importantes que tiene hoy en día la producción de hidrógeno verde son de dos tipos: uno es el de la energía eólica o solar, que es relativamente alto; y el otro, son los electrolizadores, o sea los equipos que transforman el agua en H2 y oxígeno a partir de la energía eléctrica que les suministra el viento o el sol. Contar con electrolizadores nacionales sería uno de los elementos clave para la generación de hidrógeno en el país. Ese es uno de los objetivos que tenemos como empresa. – ¿Ya se manejan plazos para ese desarrollo? – Yo te diría que para comienzos del año que viene ya tendría que poder visualizarse un convenio de entendimiento entre los socios. Por iniciativa de Y-TEC se ha creado el consorcio H2Ar que reúne a más de treinta empresas que durante un año trabajaron analizando todas las posibilidades que hay en cuanto a producción, almacenamiento, transporte, usos posibles y evaluación de costos para la producción nacional de H. Hace poco se presentó un informe con las conclusiones de esa labor conjunta. Una vez cumplida esta primera fase, queremos pasar a la etapa de la construcción de pilotos. Es decir, identificar dentro de ese conjunto de empresas cuáles de ellas tienen interés en desarrollar un piloto. También qué provincias tienen ese mismo interés. Creemos que el 2022 será un año de pilotos. – ¿Cuáles serían los desafíos tecnológicos más importantes que tiene Argentina en este tema? – En el caso del hidrógeno verde, el principal desafío es el desarrollo del electrolizador. Para el hidrógeno azul, que se obtiene a partir del gas, el tema es el desarrollo de una tecnología de captura del dióxido de carbono (CO2) y su almacenamiento. Porque la técnica del reforming (utilizada para obtener hidrógeno a partir del gas) nosotros ya la manejamos. YPF, a través de Profertil, produce amoníaco y urea en Bahía Blanca, pero el CO2 derivado de esa producción se va a la atmósfera. Hay que transformar esa tecnología para que ese CO2 se convierta en otro producto con valor comercial, como sales o carbonatos, o pueda ser capturado y almacenado de alguna manera. Una posibilidad es resguardarlo en reservorios de petróleo exhaustos. Hay que buscar lugares que puedan ser usados como trampas geológicas. Sin dudas, estos son los dos desafíos tecnológicos clave que habrá que abordar. – El sistema nacional de ciencia y tecnología, ¿está preparado para encarar estos desafíos? – Creo que muchas instituciones del sistema de CyT se pueden incorporar a este desafío. Para eso es necesario que cambien un poquito su lógica. Tenemos que poner a trabajar a parte de nuestra comunidad en misiones que tengan un objetivo claro muy bien definido, en el marco de un proyecto fuerte, con mucho financiamiento. Y ese objetivo no será un paper, sino el desarrollo de un producto que el país necesita, como los electrolizadores o la tecnología para capturar y almacenar CO2. Fue un poco lo que pasó durante la pandemia. Ahí hay un claro ejemplo de cómo uno puede poner las capacidades del sistema científico, asociado con empresas, a desarrollar productos. – En Argentina, ¿va a tener mayor protagonismo, en una primera etapa el hidrógeno azul para luego avanzar más decididamente con el hidrógeno verde? – Yo creo que Argentina es bicolor, verde y azul. Creo que el hidrógeno azul sería el que tiene más posibilidades de crecimiento inmediato. En Argentina está aumentando la producción de gas, sobre todo en Vaca Muerta. Entonces, puede haber un excedente para producir H2. Además, el costo es bastante menor. En el caso del verde, el escenario también es muy bueno porque Argentina está incrementando la participación de energía eólica y solar en la matriz energética. Los excedentes que no se incorporen en la red podrían servir para mover los electrolizadores para producir H2. – Hasta ahora hablamos del hidrógeno producido para exportar pero, en el ámbito local, ¿cuáles serían sus primeros usos? ¿Se podría, por ejemplo, inyectar el hidrógeno en los gasoductos actuales para aprovechar la infraestructura existente? – Efectivamente. Una posibilidad que tenemos con el hidrógeno producido en el país es transformarlo en urea, en amoníaco para fertilizantes. La otra es inyectar una fracción de ese hidrógeno en los gasoductos. Eso se puede. Igual hay que estudiarlo bien porque hay un fenómeno que se llama fragilización de los materiales por H2. Pero, en principio, se da como seguro que por debajo del nueve por ciento del volumen de gas trasportado no generaría problemas. De todas maneras, hay un montón de temas de regulaciones y de costos sobre los que hay que trabajar. Pero es una alternativa que vos podrías utilizar para complementar la exportación, porque estaríamos empezando a bajar las emisiones. – ¿Y qué posibilidades hay de utilizar el hidrógeno en el ámbito de la electromovilidad? – En cuanto a los automóviles hay dos tecnologías. Una es la fuel cell (pila o celda de combustible) que implica ir al auto eléctrico directamente. En esa alternativa, vos tenés que la batería, en lugar de ser de litio, es una fuel cell, es decir, toma hidrógeno y oxígeno y, a partir de un proceso electroquímico, genera energía eléctrica y con eso movés un automóvil. Ahora, en el caso del hidrógeno también vos podrías usarlo en motores de combustión, en reemplazo del GNC. Tenés un tanque que lleva hidrógeno y el motor a combustión no cambia. Eso es posible. En los Estados Unidos se está utilizando. Hay toda una discusión en las grandes terminales globales sobre qué es lo más conveniente. Lo más próximo parece ser su utilización para motores a combustión. O sea que, mientras desarrollamos todo esto pensando en la exportación y el mercado mundial, uno de los caminos posibles para su uso interno sería incorporar un porcentaje de hidrógeno en los gasoductos y, en el sector del transporte, el uso de motores a combustión que utilicen el H en reemplazo del GNC. Esa sería una vía de transición energética para que el país avance en la reducción de sus emisiones.

El aporte del INTI al desarrollo del prototipo del CAREM

El presidente del INTI, Ruben Geneyro, visitó el predio donde se completará un edificio de 18.500 metros cuadrados —que contendrá el reactor y la sala de control, entre otras instalaciones— y destacó que «este trabajo es estratégico porque nos posiciona como referentes para futuros proyectos de construcción de centrales nucleares».

Geneyro afirmó que la puesta en funcionamiento del CAREM posicionará al país como uno de los líderes mundiales del segmento —de reactores modulares de baja y media potencia. El reactor tiene una gran proyección para el abastecimiento eléctrico de zonas alejadas de centros urbanos o polos fabriles con alto consumo de energía, desalinización, provisión de vapor, entre otros usos industriales. En el marco de este proyecto, el INTI recibió la adjudicación para operar el Laboratorio de Obra Civil y aportar su experiencia técnica en la construcción de todo el complejo del reactor. “El edificio del reactor posee una estructura compleja compuesta por armaduras sismo-resistentes y dosificaciones de hormigones con prestaciones especiales (como autocompactantes y masivos). Para el adecuado avance de la obra, resulta fundamental el aporte que está brindando el INTI en tecnología del hormigón, calibración de equipos y realización de ensayos de materiales como, hormigones y sus componentes, aceros y grouts, entre otros”, detalla Luciano Pavon Mena, jefe de inspección QA – Proyecto CAREM 25 por Nucleoeléctrica Argentina (NA-SA), la empresa que tiene a su cargo la ejecución de la construcción bajo la dirección de CNEA. El equipo de especialistas que integran el Laboratorio también brinda asesoramiento en los materiales, su control, la incorporación de nuevas técnicas constructivas y la utilización de sistemas de aplicación específicos de la industria nuclear. “En los próximos días, tenemos previsto seguir preparando hormigones en el laboratorio para reproducirlos en planta a nivel industrial y realizar un primer hormigonado para el proyecto antes que culmine el año”, anticipa Juan Egozcue, jefe del sector, que trabaja bajo la coordinación de Adrián Ruiz del Departamento de Tecnología del Hormigón del INTI. Por su parte, desde la subgerencia de Construcciones e Infraestructura del Instituto, la responsable administrativa e interlocutora del contrato, Inés Dolmann, articula con diferentes áreas del organismo para cumplir con las exigencias de la prestación y presentar la documentación necesaria. «El hecho de trabajar tanto en el laboratorio interno como externo permite al Instituto la posibilidad de tener un mayor acceso al conocimiento y brindar asesoramiento en la toma de decisiones sobre los materiales, lo que representa un valor agregado a la tarea y una participación activa en el proceso», subraya Alejandra Benítez, responsable del Laboratorio CAREM 25 y del sector de Tecnología del Hormigón y Aglomerantes del INTI. Además, agrega que «el CAREM se presenta como una alternativa sustentable y eficiente, tanto para la generación de energía eléctrica destinada al consumo nacional, como también para la exportación, continuando así la trayectoria iniciada con la venta en el mundo de reactores argentinos de investigación». «Este proyecto es icónico para la experiencia nuclear argentina y para el INTI, con la importancia que tiene la posibilidad de poder colaborar como organismo público a través de un Laboratorio instalado en el predio. Consideramos que es muy importante complementar capacidades en instituciones del Estado y estamos orgullosos que nuestro equipo de trabajo haga este aporte a un proyecto que sabemos que va a marcar una dinámica clave para la mirada nuclear de Argentina hacia el mundo», destacó el presidente del INTI.

La 1° «ruta eléctrica» argentina: puntos de carga entre Buenos Aires y Mar del Plata

Los autos eléctricos son tendencia en todo el mundo y Argentina está comenzando subirse -muy lentamente a esta tendencia. A partir de este mes, quienes posean un auto electrificado podrán conectar la Ciudad de Buenos Aires y Mar del Plata, a través del primer corredor eléctrico de la Costa Atlántica, que contará con puntos de carga estratégicamente ubicados a lo largo de toda la ruta. El corredor eléctrico, desarrollado por ChargeBox Net, cuenta con estaciones de carga cada 100 kilómetros aproximadamente. En esta primera etapa se instalarán cargadores AC de 22 kW de potencia. La intención es que sean reemplazados en 2022 por cargadores DC superrápidos de entre 50 Kw y 100 Kw, los cuales serán el estándar de la red para los puntos de carga en rutas y largos tramos. Los puntos de carga estarán situados en sitios estratégicos como el reconocido parador Atalaya de Chascomús, el hotel termal Howard Johnson de la ciudad de Dolores, Cariló Golf y Hotel, Carrefour Mar del Plata y, como parada final, el Sheraton Mar del Plata Hotel. Instalación “En 2018 nos propusimos ser la referencia en soluciones de carga para movilidad eléctrica en Argentina. Hoy somos la red de carga líder en cantidad de puntos instalados y tenemos una proyección de 200 cargadores rápidos y semirrápidos para los próximos dos años”, remarcó Nicolás Nervi, socio fundador de ChargeBox Net. “El corredor Buenos Aires-Mar del Plata contará con cargadores de alta calidad y el mejor servicio”, aseguró Matías Martínez de Hoz, otro socio fundador de la empresa. Esta semana, una caravana compuesta por un Nissan Leaf, auto 100% eléctrico, y un DS 7 Crossback E-Tense 4×4, híbrido enchufable, recorrió esta ruta por primera vez, haciendo escala en los diferentes cargadores de la ruta y dejando por inaugurado este novedoso corredor. Actualmente, en la Ciudad de Buenos Aires y Gran Buenos Aires, hay ya instalados otros 18 puntos de carga, distribuidos en el aeropuerto internacional de Ezeiza, San Martín, San Miguel, Olivos, Martínez, San Isidro, Nordelta, Ingeniero Maschwitz, Tortuguitas y Pilar. Transición energética: El último informe anual de la Agencia Internacional de la Energía (AIE) muestra que durante 2020, en plena pandemia, las ventas de automóviles eléctricos se dispararon un 41% a nivel mundial, siendo Europa y China los dos principales mercados. Específicamente en Argentina, en el 2020 se patentaron 2.383 vehículos eléctricos contra 1.584 en 2019, lo que evidencia un crecimiento en el sector que se espera hacer crecer.

El primer submarino nuclear soviético se convertirá en un museo

El primer submarino soviético de propulsión nuclear, el K-3 Leninski Komsomol, que se convertirá en la principal exposición de un nuevo museo naval en Kronstadt, Isla de los Fuertes, será izado mediante una barcaza especial. «Hay cuatro conceptos diferentes sobre cómo levantarlo… Uno de los cuatro conceptos ha ganado: el barco será levantado en la única barcaza que existe en Rusia, su nombre es Atlant [barcaza semisumergible Atlant]», reveló la jefa de la Isla de los Fuertes, Ksenia Shoigú. Según ella, al mismo tiempo que se restaura el submarino, donde, entre otras cosas, se recreará el compartimento del reactor, se construirá la cúpula principal del futuro museo. «Será como si se ensamblaran barcos dentro de una botella», añadió. El submarino llegó de la región de Múrmansk a Kronstadt a principios de octubre, en estos momentos está de camino al muelle de las obras navales de Kronstadt. En Kronstadt se encuentra la Comandancia General de la Armada rusa y la base general de la Flota del Báltico. Historia del submarino El K-3 Leninski Komsomol fue construido en Severodvinsk en 1955 y botado el 9 de agosto de 1957. El submarino sirvió en la Flota del Norte durante 30 años. En 1967, se produjo un incendio en el submarino que causó la muerte de 39 personas. En 1991, el K-3 fue retirado de la Flota del Norte. A finales de 2002, fue llevado para su desmantelamiento a la ciudad de Poliarni, en la región de Múrmansk, al astillero N.° 10.

Reclamos gremiales de los trabajadores del CONICET

0

Los trabajadores y trabajadoras del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET) reanudan el reclamo para que el organismo acelere las gestiones con la Secretaría de Gestión y Empleo Público, para conseguir que se habilite un convenio colectivo para el sector de ciencia y técnica.

En el marco de la jornada nacional de lucha, se manifestarán hoy viernes 17 de diciembre a las 10hs en distintos puntos del país. Estiman que los salarios se redujeron hasta en un 70% en los últimos diez años, las paritarias no alcanzan y piden que el Gobierno habilite el convenio colectivo para ciencia y técnica. En la ciudad de Buenos Aires se realizará una concentración en el Polo Científico Tecnológico (Godoy Cruz 2320) donde las organizaciones gremiales se reunirán con las autoridades del CONICET. «Es un contexto de profunda precarización y deterioro salarial», justificaron desde ATE CONICET, al fundamentar los reclamos por recomposición salarial, convenio colectivo sectorial con todos los escalafones, aguinaldo para becarios y becarias, prórrogas para las cohortes 2018-2020 afectadas por pandemia, fin a la precarización laboral en el organismo, pago del suplemento por función CyT a todo el personal SINEP del CONICET, no a la postergación de promociones de la Carrera de Investigador Científico, fin a la violencia laboral y de género y reanudación inmediata de la mesa de relaciones laborales y la mesa de becarios y becarias. Convenio colectivo sectorial El reclamo que vertebra todas esas demandas es el del convenio colectivo sectorial, figura que reemplazaría al Estatuto actual que rige y define las relaciones laborales de los trabajadores del organismo, junto con la paritaria de los trabajadores de la administración pública. Hoy, es el Poder Ejecutivo, por decisión del presidente de la Nación, y con la aprobación del Ministerio de Ciencia y del Directorio del CONICET, el que define esas asignaciones excepcionales. «El conjunto de les trabajadores del CONICET carecemos de un Convenio Colectivo de Trabajo y las condiciones en las que desempeñamos nuestras funciones están reguladas por un Estatuto redactado por la dictadura, que no contempla los problemas específicos de nuestra práctica laboral», sostienen los trabajadores del organismo. Esto verticaliza al máximo el mecanismo de aumento de los salarios para el organismo, puesto que dependen directamente de la voluntad política del presidente de la Nación. Por eso, en una carta enviada al organismo, en octubre de 2021, sostenían que «la existencia de un Convenio Colectivo de Trabajo nos permitiría establecer las particulares condiciones en las que trabajamos día a día, ampliar la Carrera del Personal de Apoyo incorporando nuevas categorías, y la fijación de criterios claros que permitan la movilidad entre escalafones». Paritarias insuficientes Los trabajadores estiman que la pérdida en 2021 asciende al 10%, que se acumula con la pérdida histórica que vienen padeciendo año tras años. «El acuerdo paritario obtenido en 2021 no mejoró la situación: un 40% en cuotas, frente a una inflación anual que se estima en 50%», denuncian. «A ello se suma la escandalosa composición de nuestros salarios, con básicos que representan menos del 10% del sueldo, lo que causa que ítems como la antigüedad, entre otros, resulten ínfimos», denuncian. Hoy, por ejemplo, ningún integrante de la Carrera de Personal de Apoyo (CPA) llega a alcanzar el salario mínimo que calcula ATE INDEC para sostener a una familia con dos hijos ($108.660 a septiembre).

Se pone en marcha el Comando Conjunto Marítimo para la vigilancia y control del mar y los ríos argentinos

0
 

Este comando tendrá la misión de supervisar la presencia de buques y naves en la Zona Económica Exclusiva de las 200 millas marítimas argentinas. Contará con la participación de las tres Fuerzas Armadas (Marina, Ejército y Fuerza Aérea) para vigilar nuestras aguas y evitar actividades con la depredación de nuestros mares”, señaló Taiana durante la presentación que se llevó a cabo en el edificio Libertad de la Marina.

Y aclaró: “Las actividades de control que desarrollara este Comando no se limitaran al control de la pesca. Estamos ante un instrumento que formará parte de la estrategia de defensa de la Argentina”.
El comando recibe adems informacin de Armadas de otros pases de la regin Foto Daniel Dabove
El comando recibe además información de Armadas de otros países de la región. (Foto: Daniel Dabove) .
«El Comando Marítimo Conjunto responde a una estrategia por capas, que le permite al Estado anticiparse ante la presencia de amenazas en las aguas territoriales del país. Es una forma de anticiparnos, ocupar el territorio y monitorear los espacios para contar con estrategias de intervención. Es parte de la política defensiva de Argentina”. El Comando funcionará en el piso 12 del edificio libertad de la Armada Argentina, donde se recibirá información proveniente de distintas fuentes y que se incorporan a una base de datos.
“Nuestra misión es conducir operaciones de vigilancia en los mares de forma permanente para contribuir a la preservación de los intereses de la Nación Argentina”, precisó el comodoro de Marina Norberto Pablo Varela. En pantallas gigantes dispuestas en una sala de operaciones, se puede observar la presencia de buques pesqueros y petroleros que navegan el Mar Argentino y se encuentran más allá de las 200 millas, el límite territorial de las aguas marítimas argentinas. En los monitores puede apreciarse la gran cantidad de buques que se estaciona en un banco ubicado a la altura del golfo San Jorge, donde entre los meses de noviembre y mayo, cuando se llevan a cabo las actividades de captura del calamar. “En la actualidad, tenemos 267 buques en la zona de la milla 201, seis vieron desde el pacífico y 42 provienen desde el Océano Índico. Todos los barcos para salir al mar deben tener de forma obligatoria un sistema denominado AIS, que permite localizarlos de forma satelital”, explicó el capitán Alberto Cohen, uno de los oficiales a cargo del funcionamiento operativo del Comando.
“Este comando tendrá la misión de supervisar la presencia de buques y naves en la zona económica exclusiva de las 200 millas marítimas argentinas»
Toda esa información que se recibe desde el AIS, es procesada mediante un sistema de la Armada denominado “Polus”, que permite que pueda monitorearse la ubicación de las naves. ¿Qué pasa cuando uno de los buques apaga el AIS para evitar ser detectado? La información que dispone el comando es comparada con imágenes satelitales nocturnas que son registradas por la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE). El sistema de rastreo y vigilancia incluye el despliegue de buques patrulleros de la Armada como el ARA Bouchard, ARA Storni, ARA Piedrabuena y ARA Cordero (que estará operativo en mayo de 2022). . El Comando funcionar en el piso 12 del Edificio Libertad de la Armada Argentina Foto Daniel Dabove También se coordinan acciones con naves de Prefectura Naval y aviones de la Armada que realizan tareas de vigilancia aérea, y puede sumarse aparatos de otras fuerzas. “Vamos a trabajar de forma coordinada con efectivos de las tres fuerzas armadas. En este comando participarán oficiales y suboficiales el cuidado de nuestros recursos”, apuntó Varela. El comando recibe además información de Armadas de otros países de la región para facilitar la información del tránsito de buques por los océanos.
Taiana present el Comando Conjunto Martimo para controlar las aguas territoriales Foto Daniel Dabove
“El trabajo con las fuerzas de seguridad está coordinado mediante convenios que limitan las competencias que cada institución posee en el contexto de la ley de defensa”, puntualizó Varela. A partir del 1 de enero, el comando comenzará con sus operaciones y la información que se reciba será compartida con las bases navales de Puerto Belgrano, Mar del Plata y Ushuaia, según indicaron fuentes de la Armada. Además de vigilar las áreas marítimas protegidas, el Comando supervisará actividades científicas, apoyará la gestión de catástrofes ambientales y sobre todo, controlar el tránsito marítimo desde y hacia las islas Malvinas, Georgias y Sandwich del Sur, donde el gobierno ilegítimo que Gran Bretaña instaló en ese territorio reclamado por Argentina otorga licencias de pesca.