La producción de las Pymes industriales mejoró 22,7% en comparación con el 2020

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La producción de las pymes industriales registró en noviembre una mejora de 17,6% respecto a igual mes de 2020, según un relevamiento realizado por la Confederación Argentina de la Mediana Industria (CAME).

De esta forma, en el acumulado de los primeros once meses del año la industria pyme sumó un alza de 22,7% frente a igual período de 2020 y un incremento de 2,5% respecto a similar lapso de 2019, antes de la pandemia. La entidad, en un comunicado, sostuvo que el resultado de noviembre responde a la «recuperación del consumo» y a las demoras en las autorizaciones para ingresar bienes importados, lo que potencia la venta de la producción local. La mejora también se verificó en la comparación mensual -medida a precios constantes-, con una suba en noviembre de 6,6% frente a octubre pasado. En lo que respecta al uso de la capacidad instalada, en el caso de las pymes industriales fue incluso mayor que el promedio verificado por el Indec para toda la industria, que en octubre fue de 66,4%. «Las pymes produjeron con 74,3% de su capacidad instalada, 3 puntos por encima de octubre», precisó el informe de CAME. De un total de 300 firmas relevadas por la entidad, el 21,5% de las empresas declaró estar trabajando al 100% y el 57,1% con más del 90%. En tanto, el 63% de las pymes consultadas evaluó la situación actual de su empresa como buena o muy buena, mientras que para el 37% restante es entre regular y mala. El relevamiento abarca a un total de 11 sectores productivos. De ese total, 8 operaron con alzas interanuales en noviembre, mientras que las tres restantes mostraron bajas. Entre las primeras se ubicaron Papel, cartón, edición e impresión, que en noviembre marcaron una mejora de 72,6% anual y 53% frente al mismo mes de 2019. En tanto el rubro Indumentaria y textil marcó una suba de 40,2% anual y de 36,1% frente a similar período de 2019. Por el contrario, en el sector material de transporte la producción cayó 21,2% anual en noviembre y 11,6% frente al mismo mes de 2019, con muchos problemas para fabricar por la falta de materia prima.

“Perdón fiscal”: la AFIP condonará deudas a pequeños contribuyentes y organizaciones sin fines de lucro

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A partir de ayer lunes 20, los contribuyentes que tengan obligaciones tributarias, aduaneras y de seguridad social vencidas al 31 de agosto podrán solicitar un “perdón fiscal”, que incluye los intereses resarcitorios, punitorios, multas y sanciones. Se trata de la condonación de deudas prevista en la ley de alivio fiscal.

“La condonación de deudas forma parte de las medidas que dispuso el Gobierno para acompañar a los y las contribuyentes en el proceso de recuperación económica”, explicó en un la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) que conduce Mercedes Marcó del Pont. Este “perdón fiscal” podrá ser solicitado por entidades y organizaciones sin fines de lucro, como clubes de barrio, cooperativas de trabajo y escolares, bibliotecas populares y organizaciones comunitarias. También abarca deudas por hasta $ 100.000 de monotributistas y otros pequeños contribuyentes, y de micro y pequeñas empresas que cuentan con el Certificado MiPyME. En todos los casos, podrán realizar la solicitud hasta el 2 de marzo de 2022 a través de la página web de la AFIP dentro del servicio “Condonación de deudas – Título I – Ley 27.653″ con clave fiscal nivel de seguridad 3. ¿Qué requisitos se deben cumplir?
  • Inscripción en los respectivos registros para las cooperativas de trabajo y escolares, bibliotecas populares, clubes de barrio, asociaciones de pueblos originarios, bomberos voluntarios y fomento rural.
  • “Certificado MiPyME” para las micro y pequeñas empresas.
  • Domicilio Fiscal Electrónico, registrado y confirmado.
  • Declaraciones juradas presentadas desde enero de 2016.
  • Tener actualizado el código de la actividad desarrollada de acuerdo con el
  • “Clasificador de Actividades Económicas (CLAE)”
  • Los pequeños contribuyentes deben registrar inscripción en los impuestos a las ganancias, bienes personales o en el régimen de monotributo.
La ley de alivio fiscal incluye la moratoria para obligaciones vencidas al 31 de agosto y un mecanismo para rehabilitar planes de pago caducos, ambos beneficios aún vigentes. También, incorpora beneficios para contribuyentes cumplidores y la implementación de procedimientos para facilitar el cumplimiento de las obligaciones resultantes de los procesos de fiscalización.

Argentina donó a Bolivia un millón de dosis de vacunas de AstraZeneca

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Ayer a la mañana partió desde El Palomar el Hércules C-130 de la Fuerza Aérea rumbo a La Paz. La ministra de Salud, Carla Vizzotti, y la titular de Cascos Blancos, Sabina Frederic, encabezan la comitiva que lleva un lote de un millón de dosis de AstraZeneca para Bolivia.

Como el gobierno argentino estima contar con un stock suficiente de vacunas para iniciar y completar los esquemas de inmunización pendientes para el año próximo, decidió hacer esta donación a Bolivia, que atraviesa la cuarta ola de Covid-19 y vacunó al 37,9% de sus habitantes.
Es la mayor donación de un país sudamericano a otro desde que se  declaró la pandemia
«En nombre del pueblo boliviano, quiero agradecer a la hermana República Argentina, por el compromiso con la salud latinoamericana» fueron las palabras con las que recibió el cargamento el ministro de Salud y Deportes boliviano, Jeyson Ausa Pinto. Argentina ya donó 1,7 millones de vacunas. Los envíos fueron a Angola, Kenia, Mozambique, Vietnam, Barbados y a la Organización de Estados del Caribe Oriental. El 82% de los argentinos cuenta con al menos una dosis y el 68%, con el esquema completo. Además de stock para cubrir los esquemas el año que empieza, hay dosis adicionales y de refuerzo. Bolivia, casi 12 millones de habitantes, registra hasta el momento 19.498 fallecidos a consecuencia del virus. El reporte diario de positivos de coronavirus fue en la última semana y en promedio de 2 mil casos. El 28 de enero iniciaron en ese país la campaña de vacunación: llegaron 20 mil dosis de Sputnik V.  

IMPSA terminó una pieza clave del CAREM. Y seguirá colaborando en la obra

La semana pasada IMPSA, un viejo gigante metalúrgico mendocino, terminó un componente importante de la futura central nuclear CAREM: es una pieza de 30 toneladas y 5,5 metros de altura. Se la calza bajo la base del recipiente de presión, al que aísla termomecánicamente del edificio de contención. Éste es el primer componente metalúrgico pesado entregado por un proveedor de la obra específicamente nuclear del prototipo de 32 megavatios. Como es un paso importante en dirección al futuro montaje del reactor, estuvieron presentes el presidente del directorio de IMPSA, Marcelo Kloster, y la presidenta de la Comisión Nacional de Energía Atómica, Dra. Adriana Serquis. La obra civil de una central nuclear consta básicamente recintos de muy diferentes tipos de hormigón, de acuerdo a sus funciones, integrados generalmente en un edificio de enorme resistencia mecánica. La obra civil del CAREM trastabilló en 2016, cuando el presupuesto nuclear descendió en 53% en pesos, y se detuvo en 2018, cuando el peso perdió casi todo valor de cambio. Volvió a ponerse en marcha este año tras cambios de autoridades en la CNEA y en NA-SA, y la firma de nuevos contratos de construcción. Pero lo que define una central atómica es su “isla nuclear”. En el caso del CAREM, la forma el recipiente de presión compacto, que contiene dentro de sí los generadores de vapor, que refrigeran el núcleo por convexión, sin necesidad de bombas. Un CAREM en apagón sigue funcionando, porque la circulación convectiva es un fenómeno de la física que depende de la diferencia de densidad del agua y de la gravedad. No hay modo de impedir que el núcleo del CAREM se refrigere, salvo que se logre perforar el recipiente de presión para dejarlo en seco, algo difícil de lograr hasta con un cañón antitanque. Estos son rasgos originales de diseño del CAREM que lo hacen diferente de los demás PWR, o reactores presurizados con agua liviana, existentes o en construcción, y que probablemente lo vuelvan el de mayor seguridad inherente durante un tiempo. Lo que entregó IMPSA, entonces, es una interfase metálica entre la obra nuclear (básicamente, fierros) y la civil (básicamente, hormigón). En IMPSA a este componente lo llaman “blindaje térmico”. Protegerá el edificio de contención. Éste envuelve herméticamente la isla nuclear entre gruesas paredes de hormigón ultradenso impermeabilizadas por dentro por un “liner” o recubrimiento de acero. Olvidate de perforar eso con un cañón. El blindaje protege esta estructura de hormigón del calor que irradiará el recipiente de presión, producido por la lenta fisión de 3.812,5 kg. de uranio enriquecido a entre el 3,4% y 1,8% dentro del núcleo. Y es bastante calor: alrededor de 100 MW térmicos, con el reactor operando a pleno. Buena parte de ese calor se irradia o se disipa inofensivamente en la circulación termohidráulica general: lo que llega a transformarse efectivamente en electricidad estará en 32 MW eléctricos. Eso se logró por sucesivas mejoras en planos de la ingeniería original, que suponía que este prototipo produciría 25 MW eléctricos. Por puro conservadurismo, al prototipo se lo sigue llamando CAREM 25. Conviene recordar que estamos hablando de un prototipo, nacido para «fajarlo» y entender las virtudes y defectos de una central compacta, convectiva y con seguridad inherente. Los CAREM comerciales constarán de varios módulos de 120 o 125 MW, están en las preliminares de diseño, y hay algún consenso en integrarlos en una central de 4 módulos y con entre 480 y 500 MW de potencia. Queda explicado, entonces, porque el blindaje se llama “térmico”. Protege al hormigón del calor, pero también de los neutrones que se fugan del núcleo a través del acero del recipiente de presión. Pero el blindaje también protegerá la contención de que las sacudidas de un eventual terremoto hagan chocar el recipiente de presión con el «liner» de la contención. Sorpresivamente para muchos, los terremotos en esta parte de la Pampa Húmeda son raros y más bien débiles, pero que los hay, los hay. El último de cierta importancia sucedió el 5 de julio de 1888, derrumbó un par de muros en la Iglesia de La Piedad, en Buenos Aires, y zarandeó arañas, movió camas y pianos e hizo saltar la vajilla de los aparadores en casi toda choza, casa o edificio desde Rosario hasta La Plata. Y eso fue todo: no se reportaron muertes. Tras muchos recálculos, hoy hay consenso de que el hipocentro de aquel sismo porteño de 1888 estuvo en medio del río y al sur de la isla Martín García, y en que su intensidad llegó al 5,5 de la Escala Richter. Más recientemente, el 30 de noviembre de 2018 (3 años), a las 10:27 de la mañana, se produjo un sismo con epicentro a 25 km. al sur de CABA, con magnitud 3,8 Richter. Con los medios incendiados por la estanflación, y la doble rampa del dólar y del endeudamiento, el de 2018 pasó bastante desapercibido. En parte, porque la escala Richter es logarítmica: por ello, un sismo 5,5 tiene 10 veces más energía que un 4,5. En otra parte, porque sabemos producir políticas mucho más devastadoras que los terremotos. No es casualidad que en 2018 se hayan prácticamente parado todas las obras nucleares, incluido el CAREM. Todo la obra pública, y con ella todo el país se pararon. Las centrales atómicas son sismorresistentes por diseño en casi todo el mundo, pero aquí, un punto más. No es chiste: la mayor parte de las viejas centrales nucleares inglesas todavía activas aquí jamás habrían sido licenciadas en planos, ni hablemos en construcción u operación. Muchas tienen galpones de chapa como edificios de contención. Las Atuchas I y II están preparadas para zarandeos sísmicos bastante peores que los enumerados, cosa que Atucha I, la más vieja, probó de sobra el 23 de septiembre de 1977. A las 06:23 de aquel día, el terremoto de Caucete (un 7,4 en la escala Richter), destruyó esa localidad sanjuanina y mató a 64 personas. Amortiguadas por el suelo blando y la distancia de casi 1100 km., aquí en el AMBA ese sismo hamacó con tanto entusiasmo los edificios altos que más de un habitante de pisos encima de 15 fue arrojado de su cama. Atucha, trepada a lo alto de una barranca sobre el Paraná de las Palmas pero sólida como un adoquín, ni se enteró del temblor. IMPSA todavía debe entregar la pieza fundamental del CAREM, el recipiente de presión. Sería la primera pieza de ese tipo fabricada en la Argentina, país cuya industria metalúrgica nunca tuvo equipamiento de forja para este tipo de componente nuclear, generalmente gigantesco. Los recipientes de presión de Atucha I y II vinieron de Alemania, y Embalse, de diseño CANDÚ, usa tubos de presión, en lugar de recipiente. En el caso del CAREM, que a su modo bastante revolucionario no deja de ser un PWR, el recipiente es inevitable, y también particularmente complejo porque contiene 12 generadores de vapor anillándolo por dentro. IMPSA tiene bastante baquía con piezas nucleares de gran tamaño, entre ellas los 4 generadores de vapor de Embalse, en Córdoba. Pero cuando termine este recipiente de presión se habrá colocado un par de peldaños más arriba como proveedor nuclear mundial. IMPSA ganó su fama fabricando otros componentes descomunales de acero, aquí y en todo el mundo. En 1983 construyó su primera grúa de puerto. En 2000 era el tercer proveedor mundial de grúas de puerto. Cuando en 2004 terminó de equipar con 24 grúas la terminal de containers de Tanjung, Malasia, situada frente a Kuala Lumpur, la volvió la mayor del mundo durante varios años. IMPSA levantó muchos parques eólicos en Brasil con turbinas de diseño propio, del tipo “Direct Driven”, sin caja de transmisión, inspiradas quizás en las elegantes Enercon alemanas pero notoriamente menos caras y con tiempos de entrega más razonables. Instaló esas grúas en el Parque Eólico Arauco, el único del país que tiene máquinas argentinas. En los demás parques eólicos del país, básicamente los construidos por los planes RenovAR 1, 2 y 3 entre 2016 y 2018, los únicos componentes nacionales vienen a ser las torres (pocas veces) e infaltablemente, el viento: todavía los inventores de la estanflación, y la doble rampa del dólar y del endeudamiento de 2018 no descubrieron el modo de importarlo. En estos días, IMPSA, administrada hoy ya no por don Enrique Pescarmona sino por el estado nacional, está terminando más turbinas hidráulicas tipo Kaplan para la represa de Yacyretá, en cuyos componentes se gastó más acero que el que se emplea en construir 70.000 automóviles grandes. Más de 200 otras turbinas hidráulicas de IMPSA, de tipo Kaplan, Pelton y Francis, operan en grandes represas de China, Malasia, Colombia y Estados Unidos, entre muchos otros países. Suman más de 50.000 MW instalados. La semana pasada algún idiota de solemnidad en Mendoza habló pestes de la administración estatal de IMPSA. Es del partido que en 2018 puso al país en default técnico, asunto que colaboró no poco con la quiebra de esta firma mendocina, que en general gozó de buena salud desde 1907, pero venía arrastrando una deuda de U$ 1200 millones. Eso decidió al estado nacional a mantener viva esa joya metalmecánica, de modo que hoy tiene el 65% de las acciones. Junto con INVAP, nacida de la CNEA y propiedad del estado rionegrino, IMPSA es una de las poquísimas multinacionales tecnológicas argentinas «fierreras» que triunfaron a escala planetaria. No se cierra. Con su participación en el CAREM, IMPSA se vuelve muy fuerte en otro campo más de las energías libres de carbono.

Daniel E. Arias

Por la deforestación, los supermercados europeos cancelan los productos vacunos de Brasil

Grandes tiendas minoristas -entre ellas la francesa Carrefour- se comprometieron a retirar productos de las góndolas cuya base sean bovinos cuyo origen y producción está sospechado de estar relacionados con la deforestación en Brasil. Eso anunció la ONG estadounidense Mighty Earth.

Estas decisiones se tomaron tras la publicación de una investigación liderada por la ONG brasileña «Repórter Brasil» -fundada por periodistas-, en colaboración con Mighty Earth. Repórter Brasil acusa a JBS, Marfrig y Minerva, tres grupos brasileños del sector cárnico, de contribuir a la deforestación en algunas regiones del país. Según la ONG, algunos productos obtenidos gracias a la deforestación se encuentran en supermercados europeos, en forma de corned beef y carne fresca. JBS, número uno mundial de la carne, aseguró en un comunicado que practica una política de tolerancia cero con «la deforestación ilegal, el trabajo forzado y el uso indebido de territorios indígenas o de zonas protegidas». El industrial explicó que instaló hace diez años un sistema de «control por satélite de los proveedores». JBS señaló que no es posible en este momento «controlar de la misma forma a los proveedores de los proveedores«, pero dice haber invertido en una nueva plataforma para obtener de aquí a 2025 «una cadena se suministro sin el más mínimo trazo de deforestación ilegal». Después de la denuncia de Mighty Earth, el grupo francés Carrefour retiró de sus tiendas en Bélgica una referencia de la marca Jack Link’s, que fabrica parte de su cecina en Brasil con el industrial JBS. «Estamos estudiando el origen de los productos que tendríamos en otros países -si los encontramos- para tomar una decisión similar si se da el caso», confirmó Agathe Grossmith, directora de proyectos de RSC de Carrefour. Por su parte, Auchan dijo que inició un procedimiento para retirar un producto de Jack Link en Francia y que investigaba su origen. También afirmó que no se abastece de carne de vacuno brasileña para sus marcas. Según Mighty Earth, la cadena de supermercados belga Delhaize se comprometió también a «retirar todos los productos de Jack Link de sus estantes». La ONG también señala las iniciativas de otras cadenas de supermercados, como Lidl y Albert Heijn en los Países Bajos y Sainsbury’s y Princes en el Reino Unido, para evitar la venta de carne de vacuno brasileña cuyos productores están supuestamente vinculados a la deforestación. «Estas medidas comerciales, junto con la nueva legislación de la UE para combatir la deforestación importada, demuestran que el cerco se está cerrando sobre los destructores de bosques», dijo Nico Muzi, director de Mighty Earth Europe. Nuestro país debe tomar nota de estos desarrollos. La Unión Europea tiene cierta inclinación por invocar causas plausibles para proteger a sus productores.

Subieron el grano y la harina de soja por compras de China y de India

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En la semana pasada el precio de la soja subió US$ 2,7 a US$ 472 en Chicago, mientras que el maíz avanzó US$ 0,5 a US$ 233,3 y el trigo US$ 1,6 a US$ 284,7.

La soja alcanzó un máximo desde fines de septiembre apuntalada por las subas registradas en la harina de la oleaginosa. Además, al igual que el maíz, los pronósticos de clima seco para los próximos meses en algunas zonas de Sudamérica también dan sostén a los precios. En este sentido, la consultora privada Agribusiness redujo su estimación de producción para Brasil citando clima seco en los estados del sur. El USDA (el Departamento de Agricultura de EE.UU.) informó el viernes ventas por 132.000 tt. hacia China y 33.000 tt. de aceite de soja hacia India, ambos con entrega durante la campaña comercial 2021/22. El mercado de maíz está a la espera de la evolución del grano amarillo en Sudamérica: «A pesar de las recientes lluvias, los pronósticos de largo plazo indican temperaturas elevadas y precipitaciones por debajo de lo normal, lo cual podría afectar la producción de la región y da sostén a los precios», destaca la Bolsa de Comercio de Rosario. Según estimó la consultora Safras & Mercado, la producción nacional de maíz debería llegar a 116,08 mill. tt. en el ciclo 2021/22, al reducir su proyección en unos 3 mill. tt. debido a la sequía en la región sur producto del fenómeno La Niña, que afecta al cultivo de cereales de verano. El trigo cierra con saldo dispar, registrando ganancias en sus contratos con vencimientos más cercanos apuntalados por una mayor demanda de exportación y por un clima adverso para el desarrollo de los cultivos en Estados Unidos que ayudaron a alejarse de los mínimos en dos meses registrados esta semana. En la región de las Planicies (el Medio Oeste norteamericano) persiste un clima más seco y cálido de lo normal, lo cual amenaza las perspectivas de rinde para el trigo de invierno.

El muy lento adiós al auto particular: Ford Argentina también se sube al «car sharing»

«Ford Argentina lanzó Ford Go, la plataforma de car sharing que permite a cualquier persona acceder al uso de un Ford de manera on demand«, anuncia la tradicional fabricante de automóviles. Y puede verse como un pequeño paso más en lo que apunta como una transición -que seguramente llevará décadas- hacia el abandono de una de las conquistas emblemáticas del siglo XX: el automóvil particular.

La experiencia se propone como ágil y sin fricciones ya que permite a los usuarios alquilar un vehículo Ford por minutos, horas, días o todo el tiempo que lo necesite. Se trata de solución implementada de forma totalmente digital, para adaptase a las nuevas demandas y formas de moverse y ofrecer opciones más ajustadas. «Ford Go llegó para acompañar a los usuarios en sus viajes con una amplia variedad de modelos que incluyen desde una versátil y robusta pick-up Ranger 4×4, hasta una sofisticada Territory, por ejemplo». Este lanzamiento se da dentro del marco de la alianza de Ford Argentina con la startup local MyKeego y permitirá continuar potenciando el sistema de movilidad en nuestro país, ofreciendo en conjunto más de 60 vehículos en estacionamientos privados que funcionan 24/7 para brindar flexibilidad y comodidad al usuario. Estos puntos, llamados Ford Go Points, actúan como centros de retiro y devolución en Capital Federal, Gran Buenos Aires y Córdoba. El proceso para poder utilizar el servicio es muy fácil. Los usuarios deberán descargar la app Ford Go desde las tiendas App Store y Google Play, registrarse y reservar el vehículo más cercano o el que mejor se adapte a sus necesidades. Luego, deberán acercarse al vehículo seleccionado ubicado en un Ford Go Point, abrirlo desde su teléfono e iniciar el viaje. Al finalizar, deberán devolverlo en el mismo lugar y cerrar el vehículo desde la app Ford Go. Actualmente está disponible el uso de los vehículos con reserva previa, lo que permite higienizarlos entre los diferentes usos para que siempre estén en óptimas condiciones, además de facilitar a los usuarios organizar con anticipación todos sus viajes. Los valores para el uso de un vehículo compacto son de $ 26,98 el minuto, $ 998,33 la hora y $ 5.990 el día completo a partir de la sexta hora. Además, la tarifa incluye dos pases de telepeaje por día. Ford Go se encuentra enmarcado en una estrategia regional de la compañía para brindar nuevas soluciones de movilidad que se adapten a las necesidades de las personas.

¿Qué es el car sharing?

El car sharing es un servicio que permite alquilar vehículos por periodos de tiempo limitados, ya sean minutos, horas o días, y que propone como concepto principal la utilización compartida de los recursos, lo cual disminuye significativamente la contaminación del ambiente. El car sharing ofrece una alternativa de movilidad complementaria que otorga un acceso inmediato a un vehículo acorde a las necesidades de cada persona de una manera rápida, sencilla y flexible.

La CNEA firma un convenio de colaboración con el Hospital Garrahan

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La presidenta de la Comisión Nacional de Energía Nuclear (CNEA), Adriana Serquis, y la directora médica del Hospital de Pediatría “Prof. Dr. Juan P Garrahan”, Patricia García Arrigoni, suscribieron un Convenio Marco de Colaboración que establece la intención de renovar y mejorar los equipos del área de Radioterapia y Medicina Nuclear del Hospital.

En esta ocasión, Adriana Serquis expresó: “Fue muy emocionante visitar las instalaciones del Hospital Garrahan. Si bien puede ser muy doloroso ver a niñas y niños pequeños en situaciones de enfermedad grave como el cáncer, también pudimos observar un gran entusiasmo en los médicos, médicas y personal técnico de todo el sector de Radioterapia y Medicina Nuclear. Además, es muy conmovedor saber que pueden ser tratados y recibir los cuidados que necesitan en este centro de atención de excelencia”. El Gerente General de la CNEA, Alberto Baruj explicó que se trata de la renovación de un Acuerdo Marco de Colaboración a partir del cual se abre la puerta para que el Hospital, a través del Plan Nacional de Medicina Nuclear, pueda mejorar su área de Radioterapia y Medicina Nuclear, ya sea renovando el equipamiento existente o incorporando nuevo, y así poder brindar mejores prestaciones a los pacientes pediátricos de todo el país.

Gabriel Boric es el nuevo Presidente de Chile. Últimas cifras y primeras reacciones

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El candidato de la izquierda chilena superó por más de diez puntos a su adversario en el balotaje. Kast reconoció su triunfo, lo felicitó y dijo que el futuro mandatario “merece todo nuestro respeto y colaboración constructiva”.

Según informó el Servel (Servicio Electoral de Chile), Gabriel Boric Font obtuvo un 55,86% de los votos frente al 44,14% de José Antonio Kast. Con el 99,76% mesas escrutadas, Boric resulta electo como nuevo presidente. Será el presidente más joven de Chile en casi dos siglos: tendrá 36 años cuando asuma en La Moneda en marzo 2022.

Resultados del escrutinio:

 – 4.619.222 votos para Gabriel Boric – 3.648.987 votos para José Antonio Kast

Las primeras reacciones frente al resultado electoral:

El presidente chileno Sebastián Piñera realizó el tradicional llamado del mandatario vigente al ganador de las elecciones presidenciales. El actual presidente lo felicitó por su triunfo, y el candidato vencedor afirmó: “Es un honor para mí poder hablar con usted y por este medio dirigirme a todos los chilenos y chilenas que nos están escuchando, y quiero que sepa usted y la gente que voy a dar lo mejor de mí para estar a la altura de este tremendo desafío y de que nuestro país saque lo mejor de sí cuando nos unimos en pos de los grandes desafíos y esa va a ser mi línea de acción. Le agradezco el llamado, me parece importante respetar las tradiciones de la República. Recibí el llamado de José Antonio Kast y eso me parece que habla muy bien de Chile, de nuestra democracia y es algo que tenemos que mantener, reforzar y cuidar entre todos y todas”. Piñera después realizó una declaración desde La Moneda y celebró la alta participación. “Gabriel Boric será el presidente de todas las chilenas y chilenos. Hoy ha sido una de las participaciones más altas, ha sido un ejemplo de democracia”. Por su parte, tras conocerse la ventaja de Gabriel Boric con un 50% de las mesas escrutadas, el candidato del Partido Republicano José Antonio Kast reconoció su derrota y lo hizo públicamente en Twitter. Con una participación electoral histórica cercana al 54%, la más alta desde el plebiscito constitucional, con más de 8 millones de personas que acudieron a las urnas, Boric, tras perder en primera vuelta ante Kast, mejoró su adhesión en regiones (salvo en La Araucanía) y consolidó su ventaja en todos los sucesivos cómputos que fue entregando la autoridad electoral. A medida que se conocieron los resultados, los festejos se sucedieron en diversas ciudades del país y en Santiago se concentraron en el centro de la capital. La diputada comunista Camila Vallejo, uno de los rostros de la campaña de Boric, dijo que “la esperanza le ganó el miedo” y que “era un día emocionante para el país”. “Qué bueno que Kast tuvo una actitud republicana en reconocer la derrota”, añadió. En nuestro país, entre los primeros en felicitar al nuevo presidente chileno estuvieron el presidente Alberto Fernández y la vicepresidenta Cristina Kirchner. Desde Brasil, el ex presidente y probable candidato en 2022, Luiz Inácio Lula da Silva, fue otro de los que saludaron con más entusiasmo la victoria de Boric.  

30 años de la Comisión Nacional de Actividades Espaciales, CONAE

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La Comisión Nacional de Actividades Espaciales cumplió 30 años de desarrollo tecnológico de alto nivel y compiló sus hitos en el libro “Mirar la Tierra desde el espacio (al final de esta nota indicamos cómo descargarlo). Su director ejecutivo y técnico, Raúl Kulichevsky, habla sobre los inicios del programa espacial, las misiones satelitales, el desarrollo del primer lanzador nacional y los desafíos que se vienen. Como si la experiencia de lanzar un satélite fabricado en la Argentina no fuera lo suficientemente desafiante, en el 2020 hubo un ingrediente que agregó más adrenalina: había que ponerlo en órbita en medio de una pandemia. El SAOCOM 1B iba a lanzarse en marzo del año pasado. El equipo enviado a la base de Cabo Cañaveral, en Estados Unidos, estaba terminando los últimos ensayos cuando supo que, debido a la crisis sanitaria que estaba empezando a causar el COVID-19, el lanzamiento se cancelaba hasta nuevo aviso. “Fue traumático. Tuvimos que dejarlo allá, prácticamente listo para lanzarlo, y emprender el regreso con mucha frustración”, cuenta hoy Raúl Kulichevsky. Pero como vieron que las consecuencias de la pandemia se extenderían, enseguida empezaron a pensar cómo podían modificar los procedimientos para poder lanzar el satélite en el nuevo contexto mundial. Así, durante el año pasado hubo que organizar burbujas de trabajo tanto para el equipo que volvería a viajar a la base estadounidense como para los grupos encargados de monitorear y comandar el satélite desde Córdoba, Buenos Aires y Bariloche. Primero se reprogramó para julio, pero se volvió a cancelar. Finalmente, en medio de protocolos sanitarios, cuarentenas estrictas y aún sin vacunas disponibles, el 30 de agosto de 2020 el satélite se puso en órbita. “Sin dudas, el lanzamiento del SAOCOM 1B es uno de los hitos históricos de la CONAE”, declara Kulichevsky. Este año, la principal institución encargada de desarrollar tecnología espacial en la Argentina cumplió tres décadas de existencia. Para celebrar sus logros y plantar la semilla de nuevos desafíos, la CONAE acaba de publicar el libro “Mirar la Tierra desde el espacio: 30 años de la Agencia Espacial Argentina”, que se puede leer online. Allí, se hace un repaso por la historia de la institución, sus principales hitos y la importancia de invertir en desarrollos tecnológicos a largo plazo para tener mayor soberanía espacial. “Nuestra misión principal en la CONAE es brindar información satelital vinculada a la observación de la Tierra a partir del diseño, fabricación y ensayo de satélites pensados especialmente para poder satisfacer las necesidades de nuestro país. Para lograr esto, trabajamos con una gran comunidad de contratistas e instituciones del sistema científico. A su vez, ese desarrollo tecnológico derrama positivamente en otras actividades. Por ejemplo, a raíz de su trabajo en la misión SAOCOM, INVAP (la empresa estatal rionegrina) desarrolló también radares para control de tránsito aéreo y radares meteorológicos que permitieron la sustitución de importaciones por cientos de millones de dólares”, explica el ingeniero. Por eso, hay dos objetivos que se desprenden directamente de la misión principal de CONAE: el impulso a la creación y fortalecimiento de empresas de base tecnológica que funcionan como proveedoras de insumos, y la capacitación de recursos humanos calificados para poder llevar adelante estos desarrollos de alta complejidad. Solo para la misión SAOCOM, participaron más de 80 empresas y unos 900 trabajadores del sistema científico, entre ingenieros, técnicos, científicos y estudiantes. Además de tener convenios con universidades para el dictado de carreras y posgrados vinculados al mundo espacial y satelital, la CONAE creó en 2006 el Programa 2Mp, que permite llevar la tecnología espacial a las escuelas primarias y secundarias de todo el país para despertar el interés de los más jóvenes. “La pata educativa de la CONAE es muy importante porque todo lo que hacemos sería imposible de lograr sin la capacitación de recursos humanos”, remarca Kulichevsky. La CONAE se creó el 28 de mayo de 1991 a través del decreto 995/91. Su antecedente inmediato era la Comisión Nacional de Investigaciones Espaciales (CNIE), fundada en 1960, que funcionaba bajo la órbita de la Fuerza Aérea. La CONAE, en tanto, nació como un organismo espacial civil, dependiente de la Presidencia de la Nación, concebido para interactuar con las principales agencias del mundo, como la Administración Nacional de Aeronáutica y Espacio de Estados Unidos (NASA) y la Agencia Espacial Europea (ESA). Su primer presidente fue el astrónomo Jorge Sahade, que estuvo a cargo de las tareas fundacionales de los primeros años. En 1994, asumió el ingeniero Conrado Varotto, quien desempeñó el rol de director ejecutivo y técnico hasta 2018. En 1994 se diseñó el primer Plan Espacial Nacional, estableciendo la actividad espacial como política de Estado. “La CONAE decidió concentrar los esfuerzos en desarrollar satélites de observación de la Tierra. Lo lógico era ir arriba, al espacio, para mirar hacia abajo, a la Tierra, y así producir información de claro impacto socioeconómico para el país, manteniendo una cierta libertad para generar nuevas ideas, sin renunciar a la posibilidad del acceso al espacio por medios propios”, recuerda Varotto en el libro. La creación de ese plan es, para Kulichevsky, el primer gran hito de la CONAE porque fue lo que marcó la hoja de ruta a seguir en las décadas por venir. “Todo nace a partir del Plan Espacial Nacional. Allí se contemplan cuáles van a ser nuestras actividades en los próximos 10 años y luego se hacen revisiones periódicas cada dos o tres. Este año estuvimos trabajando en una nueva versión del plan y convocamos para ello a los distintos actores involucrados, desde usuarios de la información espacial hasta diversos sectores del sistema científico-tecnológico, empresas, ministerios, para detectar y definir cuáles son las principales necesidades que tienen”, explica. Kulichevsky es ingeniero aeronáutico y comenzó a vincularse con la CONAE en 2002, cuando trabajaba en la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA). Ese año, ambas instituciones habían firmado un convenio para el desarrollo de la estructura y mecanismos de la antena SAR, el corazón de la misión SAOCOM. Al poco tiempo, el ingeniero comenzó a trabajar en la CONAE y pasó por diversos proyectos hasta que, en 2016, asumió como director adjunto de la agencia y, en 2018, tras la jubilación de Varotto, la dirección ejecutiva y técnica. “Varotto es el alma máter de lo que hoy es la CONAE. Para mí, es un enorme desafío y responsabilidad tener que continuar su legado”, dice Kulichevsky.

“Varotto (centro, en la foto) es el alma máter de lo que hoy es la CONAE. Para mí, es un enorme desafío y responsabilidad tener que continuar su legado”, dice Kulichevsky.

Las grandes misiones de la CONAE: los SAOCOM y los SAC

Otros grandes hitos de la CONAE son, por supuesto, las misiones satelitales. La primera fue la serie SAC (Satélites de Aplicaciones Científicas), que constó de cuatro satélites de observación de la Tierra desarrollados junto con la NASA. El primero en lanzarse fue el SAC-B, en 1996. Llevaba cuatro instrumentos científicos pero no pudo completar su misión debido a una falla del vehículo lanzador Pegasus que no logró separarse del satélite. Pese a la falla, llegaron a establecer comunicación con el SAC-B y comprobaron que funcionaba correctamente. En 1998, se lanzó el SAC-A, concebido para ensayar diversas tecnologías y metodologías de desarrollo que fueron utilizadas en las subsiguientes misiones de la CONAE. En tanto, el SAC-C fue puesto en órbita en el año 2000 y se convirtió en el primer satélite argentino de observación de la Tierra. El éxito de esta misión demostró que la Argentina tenía la capacidad científica y tecnológica para realizar un proyecto espacial con un fuerte componente de cooperación nacional para su desarrollo y construcción. Finalmente, en 2011, se lanzó el SAC-D/Aquarius. En esta misión, la NASA le confió a la Argentina el Aquarius, instrumento principal a bordo del satélite, en cuyo desarrollo invirtió unos 220 millones de dólares. Entre sus principales logros, se destaca la creación de mapas semanales de la salinidad superficial del mar a nivel global, lo cual constituye información sin precedentes para el estudio del cambio climático del planeta. En paralelo a esos desarrollos, la CONAE estaba trabajando en otra ambiciosa misión satelital. En el 2005, había firmado con la Agencia Espacial Italiana un convenio para la fabricación y puesta en órbita del Sistema Ítalo-Argentino de Satélites para la Gestión de Emergencias (SIASGE). Se trata de una constelación conformada por seis satélites, dos de los cuales son los argentinos SAOCOM 1A (lanzado en 2018) y 1B (lanzado en 2020). Cada uno pesa 3000 kilos y lleva a bordo un Radar de Apertura Sintética (SAR) en banda L, una longitud de onda que le permite atravesar la superficie de los suelos para obtener información. Además, a diferencia de los instrumentos ópticos de observación que dependen de la energía solar, los radares pueden generar datos de día y de noche, esté despejado o nublado. Si bien estos satélites toman datos de todo el mundo, el énfasis está puesto en resolver las necesidades planteadas por otras instituciones nacionales, como el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), que necesitaba elaborar mapas de humedad del suelo para brindar información a los productores; y el Instituto Nacional del Agua (INA), para mejorar el pronóstico de inundaciones y sequías. “Los lanzamientos son momentos clave que representan muchos años de trabajo previo pero también posterior porque es el punto de partida para la siguiente fase: empezar a proveer información satelital en tiempo y forma a todos esos organismos que la precisan”, señala Kulichevsky.
“Todo lo que hacemos sería imposible de lograr sin la capacitación de recursos humanos”, dice Kulichevsky

Raúl Kulichevsky

Lo que se viene: el primer lanzador y satélites de nueva generación

Además de los importantes logros en materia satelital, en 1996 la CONAE planteó otro objetivo: desarrollar tecnología espacial para poner en órbita los satélites fabricados en el país. El área de Acceso al Espacio es la encargada de llevar adelante el proyecto de Vehículos Lanzadores. En el 2007, se lanzó el Tronador I, un vehículo de tres metros de longitud que inició la serie de prototipos de lo que será el primer lanzador argentino. El ensayo más reciente en esta línea fue el del VEx5A, lanzado en 2017. En 2011, se lanzó el SAC-D/Aquarius, misión en la que la NASA le confió a la Argentina el instrumento principal a bordo del satélite, en cuyo desarrollo se invirtieron unos 220 millones de dólares. La empresa VENG es la contratista principal del segmento de vuelo de este proyecto mientras que INVAP lo es del segmento de tierra. En tanto, diversas universidades, institutos del CONICET y empresas proveedoras locales se encargan del desarrollo de distintas partes y procesos, como es el caso de investigadores de la Universidad Nacional de Mar del Plata, que trabajan en el desarrollo de materiales compuestos resistentes y ultralivianos para la fabricación del lanzador. “Poder lanzar nuestros satélites desde nuestro país es el desafío más importante que vamos a estar encarando en los próximos años, además de avanzar en la próxima generación de satélites SAOCOM, el proyecto SABIA-Mar y los satélites de arquitectura segmentada”, adelanta Kulichevsky. Los SABIA-Mar son dos satélites concebidos junto con la Agencia Espacial Brasileña (AEB) para el estudio del mar y las costas. Este proyecto está en la etapa de ingeniería de detalle y la puesta en órbita del primero está prevista para el 2023. En tanto, la serie SARE de arquitectura segmentada representa un nuevo concepto en materia satelital, ya que es como un clúster de pequeños satélites que se comunican entre sí y que tienen ventajas como que, ante una falla, se pueda reemplazar solo el segmento que no funciona. Como todos los proyectos de la CONAE son a largo plazo, es muy importante que haya una inversión sostenida en el área, más allá de los cambios de gobierno. Sin embargo, al igual que sucedió con el resto del sistema científico argentino, durante el gobierno anterior hubo un desfinanciamiento generalizado hacia el sector, lo cual retrasó proyectos y generó la caída de convenios con algunos proveedores. “Los problemas presupuestarios que tuvimos impactaron no solo en el desarrollo de los proyectos, sino también en la posibilidad de retener recursos humanos. A todos los que estamos en CONAE nos mueve la pasión pero también necesitamos que haya un horizonte claro y un apoyo político. Hoy estamos viendo cómo retomar convenios con pequeñas y medianas empresas que estaban relacionadas con nuestros proyectos pero luego no pudimos darle continuidad. Ese es otro desafío que tenemos: volver a entusiasmar y convencer a esas empresas de que vale la pena ser parte de estos proyectos de desarrollo tecnológico tan valiosos para nuestro país”.
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