YPF incrementa su presencia en el mercado de la energía solar

YPF decidió aumentar su participación en la empresa Sustentator con el objetivo de potenciar su desarrollo en el mercado de energía distribuida, es decir la generación de energía solar para el sector residencial y comercial.

Esta nueva apuesta de la compañía en Sustentator busca potenciar la red de Agentes Oficiales actual que se dedica a la comercialización e instalación de kits y soluciones a medida para aprovechar las oportunidades que plantea este negocio en cada punto del país. Sustentator es una empresa de capitales nacionales, con un equipo de dirección con experiencia en el mercado, y que presta un servicio de ingeniería y desarrollo de kits solares para que el usuario pueda generar su propia energía eléctrica en dónde la necesite. Dentro de sus tecnologías se encuentra principalmente la generación fotovoltaica, que consta de energía eléctrica generada a partir de paneles solares la cual puede integrar el uso baterías de litio en lugares sin red eléctrica o inyectar el sobrante de energía en hogares u oficinas que tengan red eléctrica. También comercializa termotanques solares para el uso de agua caliente sanitaria, bombas solares para la extracción de agua de pozo en campos y bombas de calor para la climatización de agua o calefacción de viviendas. La instalación de este tipo de soluciones energéticas, en donde es el consumidor el que genera su propia energía, es una tendencia mundial, y forma parte de la estrategia que impulsa YPF de liderar la transición energética en el país a través de la generación de energías más limpias y la producción más eficiente de hidrocarburos.

Durante la pandemia, el consumo de psicofármacos creció exponencialmente, también en nuestro país

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El Defensor del Pueblo bonaerense adjunto y responsable del Observatorio de Adicciones y Consumos Problemáticos, Walter Martello, señaló que «creció exponencialmente el uso de psicofármacos» durante la pandemia de acuerdo a un estudio, y alertó sobre la fuerte tendencia de los argentinos a «automedicarse».

«Los ansiolíticos, si bien bajan la ansiedad, no inducen el sueño. Hay otras medicaciones que no generan carácter adictivo y en la dosis correcta te pueden ayudar más» Martello destacó que un primer informe señaló que hay «un aumento de casi 2 millones de dosis en el consumo de dos medicamentos: Alprazolam que es un ansiolítico para el abordaje de casos más leves y el clonazepam que se usa para el tratamiento de los trastorno de ansiedad, ataques de pánico y depresión». «Además se registró la aparición de estas dos drogas entre los 10 medicamentos más vendidos en el país», agregó. El funcionario sostuvo que ante esta información, se desarrolló una encuesta más amplia para obtener datos cualitativos, en la que «se detectó que 1 de cada 4 personas comenzó con el consumo de alguno de estos medicamentos por recomendación de un familiar cercano, o un amigo», lo que, indicó, «es un problema». Por otra parte, Martello, señaló que de la encuesta también se desprende que la mayoría comenzaron la ingesta por no poder dormir. «Los ansiolíticos, si bien bajan la ansiedad, no inducen el sueño. Hay otras medicaciones que no generan carácter adictivo y en la dosis correcta te pueden ayudar más», expresó en declaraciones a radio Provincia.

Carla Vizzotti confirmó que evalúan reforzar con terceras dosis todas las vacunas contra el covid

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La ministra de Salud Carla Vizzotti confirmó que está en estudio la decisión de aplicar terceras dosis de todas las vacunas contra el coronavirus. La funcionaria dijo que analizan un refuerzo “para los que ya cumplieron un año de completado el esquema”. Mencionó que el personal de salud empezó a inmunizarse en diciembre y que en febrero va a completar los 12 meses de aplicada la segunda dosis de la inmunización contra el Covid-19.

El lunes la Organización Mundial de la Salud (OMS) -después de idas y venidad- finalizó aconsejando la aplicación de una dosis de refuerzo de cualquiera de las vacunas contra el coronavirus autorizadas por la agencia a personas “moderada o gravemente inmunodeprimidas”, y a mayores de 60 años vacunados con Sinopharm. Vizzotti comentó en un diálogo con radial: “Estamos evaluando un refuerzo de todas las vacunas. Hay personas que van a cumplir un año desde la primera aplicación dentro de poco, y en febrero van a cumplir 12 meses desde que completaron esquema”. Dijo que van a analizar la aplicación de este eventual refuerzo antes de fin de año. El ministro porteño Fernán Quirós ya había reconocido la semana pasada que dentro de pocos meses comenzarán a aplicar terceras dosis a trabajadores de salud y personas de riesgo frente al virus. Esa tercera aplicación podría coincidir con el momento en que el virus adquiera un formato endémico, que le permitiría a los gobiernos terminar de liberar las últimas restricciones, si un alto porcentaje de la población -80% o más- están vacunados. Vizzotti explicó que las vacunas contra el covid “son como la antigripal, otorgan inmunidad que no es de por vida” y que desde un principio “se supo que se iba a necesitar algún refuerzo” de esta inmunización. En cuanto a la indicación de la OMS, la ministra mencionó que en la Argentina la mayoría de las vacunas Sinopharm se dieron a menores de 50 años y que actualmente hay menos de 1000 contagios diarios de Covid-19, por lo que “el riesgo es bajo”. Pero explicó que al tratarse de una vacuna inactivada “la respuesta inmune no dura tanto tiempo, es lo que dijo la OMS, que empezaron a bajar los anticuerpos”, y que deben analizar “cómo eso se traduce clínicamente”. Igual, aclaró que «aunque siempre con las vacunas cuando pasa el tiempo terminan bajando los anticuerpos, el organismo recuerda y reacciona cuando tiene contacto con el virus”.

Francia incluye a nuestro país en su «lista verde». Los argentinos podrán ingresar aunque no estén vacunados

PARÍS.- Al considerar que la Argentina ya no es una zona de riesgo por coronavirus, el gobierno de Francia la incluyó a su “lista verde” de países con buena situación epidemiológica. Así, los argentinos podrán ingresar al territorio francés sin hacer cuarentena y sin tener el esquema completo de vacunación.

Según informó la embajadora en Buenos Aires Claudia Scherer-Effosse, solo hay que tener en cuenta las exigencias de vacunación que son obligatorias en lugares públicos del país como restaurantes o museos.

“Me alegro de que la buena situación epidemiológica de la Argentina haya permitido pasarla a la ‘lista verde’ que permite la entrada sin restricciones”, expresó Scherer-Effosse, que le había hecho llegar al canciller Santiago Cafiero un adelanto de la resolución.

La medida del Ministerio de Solidaridades y Salud de Francia fue publicada el 13/10 y modificó la resolución que ese país había adoptado el 7 de junio último.

Francia había puesto a la Argentina en su “lista roja” en mayo pasado, en un momento en que la segunda ola de la pandemia estaba en pleno apogeo. La medida también se extendió a varios países de América Latina. En junio el gobierno de Emmanuel Macron comenzó con la reapertura de sus fronteras al turismo, pero mantuvo a la Argentina y otras naciones sudamericanas entre los países cuyos nacionales sólo podían ingresar a Francia por «razones imperiosas», a pesar de que estuvieran vacunados. Además, tenían que cumplir 10 días de cuarentena a su llegada a Francia.

Ahora, con la actual legislación, viajeros argentinos podrían trasladarse desde Francia a cualquier país de la Unión Europea. Aunque en varias ciudades, como Berlín, haya requisitos especiales; siempre es conveniente asesorarse en los consulados del lugar de destino.

Un equipo de la UBA, el mejor de Latinoamérica en la Competencia Internacional Universitaria de Programación

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El equipo InChaVoLa, de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la UBA, quedó 1° entre los equipos latinoamericanos y en el puesto 22 entre 117 equipos de todo el mundo.

Como para confirmar que la Argentina sigue siendo un semillero inagotable de buenos programadores, un grupo de estudiantes de la FCEN (Facultad de Ciencias Exactas y Naturales) la Universidad de Buenos Aires (UBA) salió campeón de Latinoamérica en la Competencia Internacional Universitaria de Programación(en inglés, International Collegiate Programming Contest, o ICPC), que se llevó a cabo en Moscú, Rusia, entre el 1 y el 6 de octubre. El equipo estuvo formado por los jóvenes Lautaro Lasorsa (21 años), Carlos Soto (20) e Ivo Pajor (21), más el entrenador Agustín Gutiérrez, de 31 años, y se bautizó como InChaVoLa, juego de palabras formado por los nombres de sus integrantes. El equipo finalizó en la posición 22 en el total global, entre 117 representantes de universidades de todo el mundo y quedó primero entre los equipos que representaron a Latinoamérica, incluyendo otros equipos argentinos: GG Dem de la Facultad de Matemática, Astronomía, Física y Computación de la Universidad Nacional de Córdoba, que salió segundo en la región, y Mastropiero Unlimited de la Universidad Nacional del Sur, Bahía Blanca. La competencia distingue a los mejores del mundo y, también, a los de cada región; InChaVoLa es el campeón regional, un título que se otorga desde 2000 y que la Argentina ganó 13 veces. De esas 13 ocasiones, 10 quedaron en manos de la UBA. Los mejores resultados generales de la UBA fueron en 2002 (10mo puesto mundial) y 2003 (12do puesto mundial). “Los chicos se conocen y vienen haciendo cosas juntos desde la secundaria, y en 2019 ganaron la clasificación al Mundial, que se iba a realizar en 2020. Por la pandemia recién se pudo hacer este año, algo que nos dio tiempo a prepararnos un poco mejor para esta competencia”, explica Agustín Gutiérrez, licenciado en Ciencias de la Computación de la FCEN, que además de tener la experiencia de haber competido en 2009 y 2011, se encarga de entrenar a los jóvenes con problemas similares a los de la competencia y de brindarles material para que sigan aprendiendo. “Nos tuvimos que adaptar a algunos cambios, porque cuando ganamos la competencia en Sudamérica teníamos que resolver los problemas planteados en una sola computadora para los 3 integrantes del equipo, mientras que en Moscú se decidió que hubiese una para cada uno. Luego, el equipo debía resolver 15 problemas, mucho más de lo habitual en estas competencias, en solo 5 horas y sin saber la dificultad de cada uno, pero en donde todos valen un punto. O sea que tenían que leerlos y buscar los más fáciles para resolver”, aclara el coach. De esa manera, el equipo logró solucionar en forma efectiva 8 problemas, superando por 2 a sus pares de Córdoba. La logística, en medio de la pandemia, también cambió, porque el viaje había que financiarlo desde los bolsillos propios: “Por suerte logramos obtener el apoyo de Accenture, que nos cubrió la totalidad de los pasajes de ida y vuelta y el seguro de viaje, mientras que la organización se hizo cargo de la estadía, gracias a sus respectivos sponsors. Conocer Moscú fue una gran experiencia para los chicos, pero lo fue mucho más la posibilidad de compartir experiencias con estudiantes y programadores de todo el mundo, porque el cara a cara es mucho mejor que cualquier otra forma de comunicación vía web. Gracias a eso pudimos también conocer las problemáticas y compartir experiencias que tenemos en común con otras universidades, por ejemplo con las latinoamericanas”, explica Gutiérrez. El ICPC es una de las pocas competencias internacionales de programación que se hacen por equipos. En general son organizadas por empresas privadas, que buscan talentos de distintas regiones, pero la mayoría son individuales. En este caso, el desafío consiste en solucionar determinados problemas planteados en el menor tiempo posible, y para eso los equipos participantes deben escribir un programa que cumpla con la o las consignas planteadas. Gana el equipo que resuelva más problemas en ese tiempo, y en caso de haber desempate, es por la velocidad. “Un sistema automatizado se encarga de revisar cada solución y responde inmediatamente lo que se hizo bien y lo que no. Compiten universidades de todo el mundo, hay equipos realmente muy buenos”, comenta Gutiérrez. En un momento donde es una de las profesiones más solicitadas por el mercado laboral, la competencia, que promueve valores como la creatividad y el trabajo en equipo, permite poner en perspectiva el nivel de los jóvenes programadores argentinos a nivel mundial. “Rusia salió campeón las últimas 9 ediciones de este mundial -advierte Gutiérrez-, básicamente porque le dan mucha importancia a las competencias y porque hay mucho apoyo del sistema educativo a la programación. Al haber tanta demanda del mercado global, en nuestro país es necesario mejorar constantemente y capacitar a más gente. Este campo da para mucho más”.

Investigando superconductores: una física argentina recibe un premio internacional

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La doctora en Física Yanina Fasano, rosarina, recibió el Premio de Investigación Georg Forster, otorgado por la Fundación Alexander von Humboldt de Alemania.

Es una distinción que reconoce las trayectorias y, en este caso, fue destinado a científicos y científicas de las Ciencias Naturales y Humanidades. Por Argentina, fue reconocida la doctora en Física, egresada y docente del Instituto Balseiro, y también el sociólogo Gabriel Kessler. Como resultado, Fasano –Investigadora del Conicet en el Laboratorio de Bajas Temperaturas del Centro Atómico Bariloche– realizará una estadía en Alemania (Leibniz IFW Institute de Dresden) para continuar con su formación en materiales superconductores. Se trata de un campo en plena expansión y con aplicaciones bien diversas: desde imanes súper potentes que se emplean en centrales nucleares, aceleradores de partículas y resonadores magnéticos; hasta cables que conducen electricidad sin perder energía y trenes que levitan. La Fundación Alexander Von Humboldt se creó en 1953 en Alemania. Con su sede en la ciudad de Bonn, se destaca por conformar una red de 26 mil científicos y científicas, pertenecientes a más de 140 naciones. Entre ellos, nada más ni nada menos que 51 premios Nobel. Quienes reciben cada año el premio Georg Forster son escogidos luego de ser nominados por colegas alemanes e invitados. “El hecho de que pares tan prestigiosos hayan decidido nominarme fue una gran sorpresa. Fue lindo recibir tantos saludos, una felicidad compartida por compañeros y por gente ajena a la comunidad. Toda la vida me dediqué a esto, le puse mucha energía. Siento que es una responsabilidad muy grande representar en este espacio a la ciencia argentina”, expresa Fasano. Aunque los premios científicos suelen reconocer individualidades, la actividad científica se relaciona mucho más con una práctica colectiva. Desde esta perspectiva, la física opina: “Se reconoce la trayectoria individual pero, en cualquier caso, los avances y descubrimientos que se realizan vienen acompañados de los aportes de un grupo de trabajo. Más aún en la ciencia experimental, en donde no hay prácticamente artículos firmados por un solo autor. De hecho, los pocos que vi alguna vez, me hicieron pensar de inmediato: ‘Este se peleó con su jefe o con sus estudiantes’”, apunta entre risas.

Física de bajas temperaturas

Fasano nació en Rosario, pero estudió la Licenciatura en Física en el mítico instituto barilochense. Su doctorado lo realizó bajo la dirección del físico Paco de la Cruz (miembro de la Academia Nacional de Ciencias de Estados Unidos) y realizó estancias de investigación en los Bell Laboratories (Estados Unidos). Para completar una formación de elite, el posdoctorado lo hizo en el laboratorio de microscopía túnel de barrido de la Universidad de Ginebra (Suiza). Ahora bien, ¿qué es la superconductividad? Es la propiedad que tienen algunos materiales de conducir corriente eléctrica sin resistencia y sin perder energía, bajo ciertas condiciones de bajísimas temperaturas. “El primer material superconductor que se descubrió fue el mercurio. En 1911, el científico holandés Heike Onnes observó que la resistencia eléctrica de este metal desaparecía cuando se lo enfriaba a -269 ºC. Luego se comprobó en otros metales, que tenían la propiedad de ofrecer resistencia nula (es decir, son conductores perfectos) en condiciones de bajas temperaturas. Asimismo, son aquellos que dejan pasar la electricidad sin disipar y no permiten penetrar un campo magnético”, explica. En 1986, mientras Argentina se coronaba campeona del mundo, la física experimental también festejaba sus propios goles, al descubrirse los superconductores de alta temperatura crítica. Previo a esa fecha, los superconductores de mayor temperatura crítica (es decir, el punto hasta el cual el material tiene la propiedad de ser superconductor) llegaban a 250°C bajo cero; sin embargo, para esa fecha, instituciones de punta en Estados Unidos, Europa y Japón pujaron por realizar investigaciones con materiales (cerámicos) capaces de sobrepasar ese límite y consiguieron llegar a los 170°C bajo cero. De hecho, por sus descubrimientos al respecto, Karl Müller (suizo) y Johannes Bednorz (alemán) fueron distinguidos con el Nobel de Física de 1987. Desde el Centro Atómico Bariloche, Fasano trabaja en el Laboratorio de bajas temperaturas, que desde un comienzo fue pionero en el área y en la actualidad cumple 60 años de historia. “Sobre todo a partir de los 80’s, cada vez hubo más estudiantes que se formaban en el exterior y retornaban para armar sus propios equipos. Hoy tenemos una decena de investigadores y cada quien desarrolla su propia línea. Para poder hacer experimentos, es crucial contar con muestras adecuadas. Hay gente que se especializa en ello y es formidable, porque de lo contrario necesitaríamos que nos lleguen desde afuera y ello nos quitaría autonomía”, describe. “Hacer crecer una muestra”, por lo general, se relaciona con saber cómo mezclar los elementos puros y colocarlos en hornos durante semanas, con el propósito de obtener materiales que funcionarán como insumos para la experimentación, la descripción y el análisis (la medición de sus propiedades) que vendrán en un segundo turno. “Si no contara con la ayuda de los colegas que crecen y caracterizan las muestras, y con todo el conjunto de personas que mantiene en funcionamiento al laboratorio, sinceramente, no podría hacer mis investigaciones”.

Computación cuántica

Fasano realiza mediciones de las propiedades (estructurales de la materia y espectroscópicas) de los materiales superconductores. Estudia los estados que presentan a escala atómica, a partir del empleo de microscopios túnel de barrido. Desde 2018, un equipo de Google se encuentra detrás del diseño de una computadora cuántica; una iniciativa tan desafiante como cautivadora, en la medida en que, según se espera, permitiría resolver problemas hoy inaccesibles para las computadoras clásicas. ¿Cuál es el vínculo entre los trabajos de esta investigadora y la computación cuántica? “Funcionan en base a cúbits que, a diferencia de los bits de las computadoras clásicas (que tienen un estado 0 o un estado 1), además del 0 y el 1, presentan un estado cuántico con los dos estados a la vez. El obstáculo es que todo este desarrollo requiere de un material, un hardware específico. Una de las propuestas para resolverlo proviene de la computación cuántica topológica”, plantea. Se requiere de un sistema físico que posea grados de libertad (que posibilite los estados 0,1 y su combinación) y que además sea insensible a las perturbaciones del entorno. En este sentido, se cree que algunos de los superconductores con los que trabaja Fasano podrían servir para cumplir con el propósito y, en última instancia, potenciar el desarrollo de la computación cuántica, un campo que podría revolucionar el paradigma dominante de la informática. A partir de la distinción recibida, esta investigadora argentina tendrá la chance de viajar al laboratorio alemán a reforzar sus conocimientos y colaborar en la caracterización y el estudio de dichos materiales.

Muisca: una lengua americana que dejó de estar extinta y que el cine rescata

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El 9 de septiembre se estrenó en Colombia la primera película hablada en muisca, una lengua indígena extinta hacía siglos. El film cuenta la historia de Tundama, un héroe que combatió a los conquistadores españoles.

Una película animada sobre la épica historia de un héroe indígena boyacense, llevó cuatro décadas de investigación científica sobre la lengua muisca hasta las pantallas de festivales de cine en Canadá, India, Indonesia, Japón y Estados Unidos. Durante seis años, los hermanos Edison y Diego Yaya dieron forma al ambicioso proyecto audiovisual que los llevó a entrenarse en técnicas de animación 3D, así como a recorrer el altiplano colombiano en compañía de antropólogos y lingüistas. «La historia del indígena que se rebela se replicó a lo largo de Latinoamérica. Nos gustó Tundama por la cercanía que tenemos con la región donde él vivió. También nos llamó la atención que un hombre fuera capaz de reunir un ejército tan grande para defender su cultura y a su gente”, comenta Diego Yaya. Para Nicholas Ostler, presidente de la Fundación para lenguas en peligro, rescatar una lengua «es mantener el contacto con nuestro pasado, con eso que nos ha hecho lo que somos. Nos permite comprender los pensamientos y preocupaciones de nuestros ancestros”. En Colombia, el pueblo muisca nunca desapareció, solo olvidó su lengua; según el censo de 2005, más de 14.000 personas se reconocen como muiscas. Si bien ya nadie habla la lengua de Tundama, el muisca moderno ya cuenta con sus primeros hablantes. Tanto los investigadores como los cineastas que participaron en el proyecto ven en la película la posibilidad de inspirar el amor y la curiosidad por la herencia indígena. «Es muy grave el hecho de que alguien cometa un error o una tontería y le digan: ‘mucho indio’. Como si fuera algo malo”, comenta Edison Yaya. «Si en octubre un niño no se disfraza de Batman sino de Tundama, habremos cumplido nuestra meta, porque necesitamos reivindicar y engrandecer a nuestros héroes”. Daga Media es el nombre de la productora de los hermanos Yaya. Se trata de un estudio en donde habitualmente animan piezas de publicidad. La falta de apoyo económico los llevó a tener que usar sus ganancias para costear la realización de la película. «Hay una industria gigante que mueve muchísimo dinero y tecnología, mientras que nosotros no tenemos las mismas posibilidades. Sin embargo, el hacer esa película, resolviendo todos los retos que significó, es prueba de que todos tenemos un Tundama dentro”, comenta Diego Yaya. Recopilar información sobre un héroe del que no se sabe mucho y escribir un guión en una lengua extinta fueron otros desafíos que también enfrentaron los dos hermanos.

Tras el rastro de Tundama

Tundama fue un cacique muisca que lideró la resistencia de su pueblo en contra de las fuerzas conquistadoras de Gonzalo Jiménez de Quesada y Juan de San Martín, quienes habían iniciado en 1536 un viaje desde Santa Marta, en la costa caribe colombiana. Se dirigían a las tierras altas del centro del país, donde hoy se encuentran ciudades como Bogotá y Duitama. El cacique Tundama era famoso, pues varios jefes de la región le rendían tributo, y su fiera resistencia al avance español solo aumentó su fama. Curiosamente, las únicas fuentes que se conservan acerca de su historia son las escritas por cronistas como Fray Pedro Simón. «Las crónicas hablan de las aventuras de los españoles en tierras colombianas, así que mencionan a Tundama brevemente, solo cuando se les atraviesa en el camino. Sin embargo, queda claro que lo veían como a un bárbaro, malo y necio”, señala Edison Yaya. Las historias sobre el viaje de Jiménez de Quesada en su camino hacia Kihichá, hoy conocida como Bogotá, inspiraron otros muchos relatos acerca del cacique muisca. En este punto, el trabajo del antropólogo José Virgilio Becerra fue de mucha ayuda, pues recogió y catalogó cronológicamente los relatos acerca de Tundama. Gracias a él, los hermanos Yaya pudieron conocer de primera mano los lugares donde se libraron batallas decisivas y conocieron en mayor profundidad a sus personajes. «La película no es un documental. Respetamos la historia de lo que pasó con los muiscas, pero también le pusimos nuestro toque narrativo”, anota Diego Yaya.

Muysc cubun o la lengua de los muiscas

Existe evidencia de que la lengua muisca desapareció poco antes de 1770. Hasta entonces, esta lengua había predominado en las tierras altas del centro de Colombia y por eso fue convertida en lengua general del Nuevo Reino de Granada. Es decir, según la cédula real expedida en 1580 por el rey Felipe II, una lengua que debía ser estudiada por los misioneros ya que su amplia difusión facilitaría la evangelización de los indígenas de la región. A diferencia de otras lenguas generales, como el náhuatl en México o el quechua en Perú, el muisca, también llamado chibcha, se extinguió. Su proceso de recuperación, iniciado durante la década del 70 por María Stella González de Pérez, ha hecho grandes progresos. Prueba de ello es que en la película Tundama se habla muisca, así como español.
Retrato María Stella González, Nicholas Ostler y Facundo SaraviaMaría Stella González de Pérez, Nicholas Ostler (centro) y Facundo Saravia.
Mientras que González de Pérez analizó documentos coloniales para encontrar las palabras del muisca y buscó sus sonidos en lenguas vivientes, como el uwa, Nicholas Ostler hizo lo propio para recuperarla gramática de la lengua. «Ellos dos sentaron los cimientos para el estudio moderno del muisca. Sin sus aportes no habríamos llegado hasta aquí”, recuerda Facundo Saravia, lingüista responsable de la traducción del guión y la formación de los actores para la película. «Fueron necesarias décadas de investigación antes de poder reconstruir el muisca. Yo recogí y completé lo que ya existía. Solo entonces pude poner todo ese conocimiento en formato pedagógico, porque no se puede enseñar lo que no se conoce”, agrega. Para Ostler, el método de enseñanza desarrollado por Saravia y el progreso de sus estudiantes puede ser el preámbulo para la consolidación de una comunidad de hablantes de muisca en Colombia.

Fabricación de buques: una industria que trata de salir a flote

Los astilleros Tandanor, con mayoría estatal, y Río Santiago, bajo control público, se asocian a pymes para nuevos trabajos. Por ahora, su principal cliente es la Armada Argentina.

«La industria naval es transversal a todas las industrias. Un buque es como una ciudad flotando y necesita de toda esa arquitectura e ingeniería para funcionar», grafica Miguel Tudino, presidente del astillero con mayoría estatal Tandanor. Junto con el astillero público Río Santiago (ARS) firmarán este viernes un convenio de cooperación con la Asamblea de Pequeñas y Medianas Empresas (Apyme) para que las pymes puedan ser proveedores de las plantas navales, a fin de mejorar la competitividad de la cadena de valor nacional y sustituir importaciones. Una semana más tarde, ARS anuncia la botadura de un buque que comenzó a construirse en 2014 y estuvo parado durante la gestión de Mauricio Macri. Con estas actividades como símbolo de la reactivación productiva de la industria naval, los presidentes de los astilleros Tandanor y Río Santiago, Miguel Tudino y Pedro Wasiejko, adelantaron su plan para traccionar la reconstrucción de la industria naval desmantelada en los ’90. – ¿Cuál es la situación de la industria naval hoy? – PW: Se encuentra totalmente desmantelada desde la década del ’90. Se desarticuló la red de proveedores y desaparecieron las capacidades que tenían los astilleros públicos. Es todo un trabajo que hay que reconstruir. MT: Uno de los tantos ejemplos de este desmantelamiento es que hoy no estamos fabricando en el país chapa naval y antes de los ’90 sí. Y en los últimos cuatro años se perdieron 350 puestos de trabajo y hubo más de 35 ingenieros despedidos en Tandanor. – ¿Qué importancia tiene ponerla en marcha? – MT: La industria naval es tractor, transversal a todas las industrias. Un buque es una ciudad flotando. Tiene todas las ingenierías y el desarrollo de equipamiento en la industria de la construcción, de un edificio complejo como un ascensor o grúas, de una ciudad porque tiene plantas de tratamiento de agua, de afluentes. Es decir, es súper completa. PW: Es una industria que genera desarrollo en otros sectores, pero a la vez hay que cuidar la ecuación económica para que sea sostenible para el país, que no genere pérdida de divisas. Durante la gestión de Mauricio Macri el gobierno importó cuatro buques que construyó un astillero estatal francés. Costaron 480 millones de dólares que empezaremos a pagar ahora con el FONDEF. Fabricarlos acá como tenemos planeado generaría, además del ahorro de divisas, un efecto multiplicador en la industria. MT: Se calcula que cada dólar que no sale multiplica por 1,8 interiormente, porque es un círculo virtuoso que genera ingresos a los trabajadores y a los proveedores. Además, el impacto de mantener un parque desactualizado es negativo económica y ambientalmente. Argentina necesita tener una infraestructura naval moderna para ser más efectiva y generar sinergia para desarrollar proveedores y trabajo. – ¿ De qué se trata el convenio que firmarán con Apyme? – PW: El objetivo es promover la relación entre los astilleros públicos y las pymes para que puedan participar de los procesos de compra y ser proveedoras de las plantas navales. El convenio es más un llamado de atención a todas las posibles empresas proveedoras. La idea es decirles que estamos acá, que vamos a reactivar la actividad y que estén cerca. Más adelante cuando tengamos la actividad más aceitada ya podremos pensar en desarrollo de proveedores. MT: Es que cuando se plantea la construcción de un buque muchos de los insumos deben ser importados, pero hay algunos componentes que se pueden hacer acá. Hay provisión de insumos de los astilleros que no son exclusivamente para la industria naval, bienes como las calderas o los compresores que ya se hacen en Argentina pero certifican para otras industrias y, para hacerlo en la naval, se debe acceder a una clasificación internacional, la cual no es tan sencilla para una pyme nacional. Este anuncio del viernes tiene que ver con eso: identificar a los fabricantes y potenciales proveedores que fabrican pero no tienen la certificación para la industria naval. – ¿Por qué empezaron a trabajar juntos? PW: Por una necesidad. Había varios trabajos sin concluir y se compaginó una estructura que permitió llevar adelante trabajos y resolver problemas puntuales. La figura de Tandanor, que es una sociedad anónima, permite que sea más ágil el sistema de compras y contrataciones. Pero ahora vimos que ese es el camino que tenemos que seguir porque nos potencia. Por ejemplo, Prefectura está con el proyecto de comprar cuatro buques de patrullaje oceánico (OPB). Nos presentamos en forma conjunta y le planteamos al Ministerio de Seguridad que estamos en condiciones de construirlas en un plazo de cuatro años. Empezaríamos uno cada año, subcontratando astilleros. No queríamos que se repita la experiencia de importación de la gestión anterior. MT: Necesitamos reconfigurar el sistema para actualizar y recuperar la estructura de los astilleros estatales. Que los privados se integren a los públicos como hicieron en otros países. Por ejemplo en China el complejo de astilleros es increíble y cada uno tiene una especialidad que luego se integra en los estatales. Eso permite que se ejecuten trabajos a menor plazo, como demanda el mercado. Es decir que un astillero haga la parte electrónica, otro se especialice en motores, otro en la habitabilidad. Todo eso, si uno tiene distintos bastidores que se especializan, hace que se acorten los plazos y eso es lo que en definitiva nos piden los clientes. PW: Si uno quiere estar en ese mercado tiene que tener las posibilidades de mejorar los tiempos y estamos convencidos de que cada uno por su camino no va a llegar a ningún resultado. Es casi condición de supervivencia este trabajo en conjunto. – ¿Y que preparan para el futuro? – MT: Estamos terminando un buque hidrográfico y comenzamos una línea de construcción de remolcadores. Queremos realizar una serie para ajustar procesos, proveedores y poder hacer más de un buque de determinada característica. Es que si no desarrollas tres o cuatro buques de la misma característica es muy difícil tener todos los procesos aceitados. PW: Nuestro sueño es estar construyendo el año que viene un OPB en cada uno de los astilleros, y haber avanzado para estar construyendo para la Armada un buque de transporte de materiales y otro de logística. Más a futuro, uno de los temas que vendrán serán las construcciones de turbinas para las hidroeléctricas y molinos para energía eólica. El tema de la fabricación de dragas para proveer a la empresa que gane la licitación del canal troncal del Paraná también. Son oportunidades que tenemos que aprovechar y lo podremos hacer gracias al trabajo en conjunto de dos empresas públicas. En la medida que haya una línea de financiamiento, decisión política y a la vez la posibilidad de mostrar que se puede cumplir con los tiempos, todo eso se facilita.

Desarrollan tests de antígenos nacionales, para impedir una «tercera ola» del covid

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Científicos del CONICET en la Fundación Instituto Leloir (FIL) y un equipo interdisciplinario de otros centros de investigación y hospitales se encaminan a desarrollar y producir el kit “COVIDAR-Ag”, un test argentino de detección rápida del nuevo coronavirus SARS-CoV-2 basado en antígenos. Junto con el de la UNSAM, es uno de los dos tests nacionales a espera de autorización por la ANMAT.

El proyecto recibió un subsidio de la Fundación Williams y es financiado por la Agencia Nacional de Promoción de la Investigación, el Desarrollo Tecnológico y la Innovación (Agencia I+D+i) a través del Fondo Argentino Sectorial (FONARSEC). “El kit estará basado en tiras reactivas, semejantes a los test de embarazo, que detectarán en 15 minutos la presencia del virus a través de la identificación de las proteínas que recubren su material genético en muestras de hisopado nasal. Permite saber si una persona está cursando la infección”, afirma Daiana Capdevila, una de las líderes del proyecto, jefa del Laboratorio de Fisicoquímica de Enfermedades Infecciosas en la FIL e investigadora del CONICET. “Se trata de un test fácil de usar y ejecutable fuera del ambiente hospitalario ya que no requiere infraestructura de un laboratorio de análisis clínico. Esto agiliza la capacidad de rastreo de los casos positivos en diferentes ámbitos”, agrega Capdevila. A la fecha los kits de antígenos para COVID-19 se importan. “Después de haber desarrollado exitosamente el primer kit nacional para detectar anticuerpos contra el SARS-CoV-2 y debido a la necesidad de contar con otra herramienta estratégica para el manejo de la pandemia, decidimos trabajar en la creación de un test de antígeno que sea de calidad y de producción nacional”, afirma Andrea Gamarnik, también líder del proyecto, jefa del Laboratorio de Virología Molecular en la FIL e investigadora superior del CONICET. Este proyecto se inició hace más de un año cuando el grupo COVIDAR de la FIL decidió generar herramientas locales como insumos esenciales para el desarrollo de un kit de antígeno. En el proceso se incorporaron investigadores para la generación de elementos de reconocimiento de los antígenos virales que trabajan en el Instituto Nacional de Producción de Biológicos (INPB) que depende de la Administración Nacional de Laboratorios e Institutos de Salud (ANLIS) “Dr. Carlos G. Malbrán”; el Instituto de Oncología Ángel H. Roffo (hospital escuela de la UBA); las facultades de Medicina, Ciencias Veterinarias y de Ciencias Exactas y Naturales de la UBA; la Universidad Nacional de Quilmes (UNQ); y el Hospital de Alta Complejidad El Cruce “Nestor Kirchner”, en Florencio Varela. “En esta pandemia hemos aprendido una nueva forma de trabajo colaborativo y transversal que incluye investigadores y profesionales de la salud de distintas especialidades. Cuando los objetivos son comunes no es difícil sumar voluntades, lo importante es mantener una fluida comunicación entre los miembros del equipo”, destacó Gamarnik. El mayor desafío en el desarrollo de un test rápido de antígeno es lograr una alta sensibilidad que permita detectar a las personas que están cursando la infección. “Hemos identificado distintos anticuerpos monoclonales y policlonales como elementos de reconocimiento que permiten detectar en muestras de hisopado al nuevo coronavirus. Una vez comprobada su eficacia, ‘COVIDAR Ag’ será registrado en la ANMAT y se iniciará su escalado productivo”, concluyó Capdevila.

La inflación volvió a acelerarse: subió 3,5% en septiembre. Las medidas que intentan controlarla

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El Índice de Precios al Consumidor volvió a dispararse. En septiembre fue del 3,5% intermensual, un punto porcentual más que en agosto. En 9 meses de 2021 acumula un 37%.

El sector con mayor alza de precios en septiembre 2021 fue Prendas de vestir y calzado (6%), seguido por Bebidas alcohólicas y tabaco (5,9%). Pero el aumento continuo de los precios se siente sobre todo en los alimentos, que en septiembre de 2021 cuestan un 53,4% más que un año antes, según los datos del INDEC. Teniendo en cuenta este último dato -que es el que golpea con mayor dureza a los grupos más vulnerables- acercamos un informe del Centro de Economía Política Argentina (C.E.P.A.) que analiza la evolución de precios muy sensibles para los argentinos: Monitor de precios de carnes (para acceder, cliquear sobre el título). El Gobierno quiere tratar de evitar que la inflación le gane la carrera a los salarios en la recta final del año, marcada por las elecciones legislativas del próximo 14 de noviembre. Para lograrlo ha vuelto a la ofensiva con una arma de emergencia: el control de precios de alimentos, en manos de un nuevo secretario de Comercio Interior, Roberto Feletti. Feletti ha mantenido contactos con fabricantes de alimentos y supermercadistas para mantener fijos los precios de 1.245 productos hasta el próximo 7 de enero. Leche, harina, aceite, arroz, pan y otros productos de la dieta argentina forman parte del largo listado anunciado por la Secretaría. “Tuvimos un año duro y necesitamos generar una tregua en la última parte del año para que el salario comience a recomponerse después de cuatro años de caída”, dijo el ministro de Producción, Matías Kulfas, al defender la congelación de precios anunciada por el Gobierno en el marco del coloquio empresarial IDEA. Cuando Fernández asumió en diciembre de 2019, la canasta alimentaria básica representaba el 9% del salario promedio de los trabajadores registrados del país. Hoy, representa el 11%. “El equilibrio social de la Argentina depende de que esta presión sobre el salario por parte de los alimentos baje”, señaló Feletti.