Argentina forma parte de un club de países que tienen el recurso -petróleo y gas- y la industria: Estados Unidos, Rusia, Gran Bretaña, Noruega, Canadá, … Falta un censo preciso, pero son entre 500 y 1000 pymes con su principal actividad en este rubro. El 60% de ellas están en la provincia de Buenos Aires, 18% en CABA y 12% en Santa Fe. También existen en Neuquén, Mendoza, Río Negro y Tierra del Fuego.@ManuelMCruz2 hoy finalmente lo busqué en la PC y te copio lo prometido: un perfil de nuestra industria
— Sergio ECHEBARRENA (@SergioECHE58) August 29, 2021
(imagen elaborada x Aníbal Mellano, Presidente Instituto Gas y Petróleo de la FIUBA) pic.twitter.com/OzPkAMR7un
Un resumen del perfil de la industria petrolera argentina
Una empresa británica está construyendo un megapuerto en las Islas Malvinas
«El Gobierno de las Islas Malvinas (Falkland Islands Government) se complace en anunciar que el trabajo para diseñar y construir la nueva instalación portuaria comenzó en agosto de 2020. La visión es reemplazar el puerto existente con una nueva instalación que beneficiará a los usuarios clave en la pesca, el turismo y el transporte marítimo. sectores, así como muchas otras partes de la economía. La nueva instalación apoyará la economía nacional y permitirá el crecimiento económico futuro continuo en muchos sectores comerciales.»
Lo que antecede es la traducción literal de un anuncio en la página oficial de las autoridades británicas en las islas (cliquear para acceder). El gobierno de Tierra del Fuego ya elevó una denuncia contra el avance de una iniciativa que busca quitarle el lugar de competencia al puerto de Ushuaia y trae consecuencias para nuestra soberanía nacional, y también económicas y para el ambiente en el Atlántico Sur y la Antártida.
El contrato de las obras se firmó en abril de 2020 con la empresa BAM Nuttall Ltd (grupo Royal Bam), compuesta por capitales mixtos británicos y holandeses, con sede en Londres, y en agosto de aquel año personal de la firma llegó a las Islas Malvinas.
La pandemia de coronavirus puso un freno a este proyecto, pero BAM Nuttall ya presentó el plano del nuevo puerto en una audiencia pública en la municipalidad local. Aunque las obras no comenzaron, fuentes del gobierno de Tierra del Fuego precisaron que ya estaban trasladando equipos.
La denuncia del gobierno de Tierra del Fuego
Las autoridades de la provincia del Sur, que por ley nacional tiene jurisdicción de Malvinas, Georgias del Sur y Antártida, rechazó el proyecto y elevó una denuncia contra la empresa. Destacaron que es la primera vez que se aplica una ley provincial vigente sobre alguna acción extranjera en Malvinas. «Esta situación está en proceso de denuncia. Es algo inédito porque es la primera vez que un Gobierno provincial toma una medida de estas características, que de manera autónoma avanzamos en este sentido. Para hacer un puerto se tiene que cumplir con las leyes provinciales», explicó Andrés Dachary, secretario de Malvinas, Antártida, Islas del Atlántico Sur y Asuntos Internacionales de la provincia de Tierra del Fuego. El funcionario precisó que la Secretaría a su cargo denunció ante la Secretaría de Medio Ambiente, organismo dentro del ámbito del Ministerio de Producción y Ambiente, que la empresa internacional incurre en la violación a dos leyes provinciales: la de Aguas y la de Ambiente. A través de aquel procedimiento, la Secretaría de Ambiente envió una notificación oficial a la firma Bam Nuttall Ltd, en la que se la intimó a la regulación. Desde ese momento, tiene 90 días para presentar toda la documentación. «En función de la respuesta que tengamos se ve si entra la etapa de judicialización», indicó Dachary. «Cualquier empresa que quiere hacer una construcción de este tipo en la provincia tiene que hacer determinadas solicitudes para poder avanzar. La empresa va a construir ilegalmente en territorio nuestro», denunció Gustavo Melella, gobernador de Tierra del Fuego, Antártida e Islas de Atlántico Sur. ara el gobernador de Tierra del Fuego, Gustavo Melella, el objetivo que persigue la construcción del puerto «es el petróleo, la pesca, una cuestión geopolítica de tener una presencia muy fuerte en el Atlántico Sur y la cuestión Antártica». «En el Atlántico Sur se juega una gran riqueza de fauna marina, de petróleo y distintos recursos que se lo quieren apropiar»Primeras reacciones en el nivel nacional
No cabe duda que el problema que este desarrollo presente a la Argentina trasciende la legitima preocupación provincial. El Secretario de Malvinas, Antártida y Atlántico Sur, Daniel Filmus, en declaraciones periodísticas dijo que el desarrollo del nuevo puerto «es ilegítimo e ilegal» puesto que «viola la resolución 3149 de Naciones Unidas que dice que ninguno de los dos países en el área de controversia pueden desarrollar actividades sin la autorización del otro». «Esto muestra es la importancia que va adquirieron el Atlántico Sur en la cuestión geopolítica global». Consultado sobre el rol de otros países en estos debates, sostuvo: «Hemos resuelto hace muy pocos días en Naciones Unidas la recuperación de la zona de paz del Atlántico Sur, hemos definido que tiene que ser una zona desmilitarizada y al mismo tiempo que las potencias regionales no deben tener cabida en la región». «… Hemos logrado que, con una declaración conjunta que hicimos con Brasil y Uruguay, se recupere la zona de paz. Esto plantea que tiene que ser una zona de protección de la pesca ilegal, del ambiente y también desmilitarizada. En esto hay conciencia y convergencia». En la misma línea se expresó el senador fueguino de Juntos por el Cambio, Pablo Daniel Blanco, quien a través de las redes opinó: «No me cabe la menor duda de que el Puerto que Gran Bretaña pretende construir en Malvinas es para proyectarse estratégica y geopolíticamente como polo de apoyo logístico sobre la Antártida». En AgendAR estamos a la expectativa de las decisiones que debe tomar el gobierno nacional. Es posible -y tal vez sea prudente- que se anuncien después del próximo domingo, para evitar que aparezcan como otro ruido electoral.Para interpretar los resultados de este domingo 12 de septiembre
En AgendAR hemos publicado en otros años encuestas anticipando elecciones nacionales y provinciales. Esta vez no vamos a hacerlo; ya hay muchas en muchos medios, prácticamente todos los días. Pero el motivo decisivo es que, a la incertidumbre inevitable en toda encuesta, se agrega que la pandemia impide encuestas presenciales numerosas.
Aquí les copiamos, en cambio, una reflexiva nota del politólogo Mariano Fraschini donde trata de contestar «¿Cómo se interpretarán los resultados del 12 de septiembre?»
ooooo
«Es conocida la frase que “en política dos más dos nunca da cuatro”. Seguramente menos original que esa notable canción de la Renga, casi una súplica de “si dos más dos fuera tres”. En política, como en el futbol, no importa quién llega mejor a la próxima jornada, sino quién logra, efectivamente, triunfar por más o por menos votos, pero vencer al adversario. Desde allí que esta columna siempre descreyó de las encuestas, de los sondeos y las tendencias. La opinión pública es sumamente volátil y cambiante, y los electorados son afectos a decidir su voto en la agonía de la jornada electoral. Así que aquí no vamos a hablar ni de encuestas, ni de tendencias electorales, sino que intentaremos realizar un análisis político (o tal vez, histórico-político) de lo que se juega, y de qué forma serán leídos los resultados del domingo de PASO. ¿Cómo suelen leerse las elecciones legislativas en nuestro país? ¿Qué impacto tiene lo nacional y lo distrital? ¿Se diferencia una elección PASO de una general? ¿Quién gana: el que tiene más votos o consigue renovar más cargos? ¿Predice en algo la elección presidencial? Desde el retorno a la democracia en 1983 las elecciones de renovación legislativas han tenido distintas lecturas en sus resultados. Durante la década del ochenta hubo 2 elecciones parlamentarias (1985 y 1987) en las cuales los resultados fueron leídos a partir del cuantun electoral. La disputa bipartidista entre la UCR y el PJ simplificaba el análisis, por lo que las nítidas victorias a nivel nacional de la UCR en el 85 y del PJ en el 87 significaron dos momentos muy distintos durante el gobierno de Alfonsín: en el primero “Tercer movimiento histórico”; en el segundo “vuelve el peronismo”. Para decirlo claramente: el 85 auguraba un radicalismo imbatible y con buenas perspectivas de cara a futuro, mientras el 87 predecía un recambio presidencial. En la década del noventa se sucedieron tres elecciones legislativas (1991, 1993 y 1997). Las dos primeras presagiaron la reelección de Menem y la última el recambio presidencial. La incorporación del FrePaSo como tercera fuerza alteró el formato sistémico partidario, pero no la disputa bipolar ya que la constitución de la Alianza (coalición de la UCR con el frente de centroizquierda) volvió a simplificar el análisis y permitió observar con nitidez los ganadores y perdedores. Es decir durante las dos primeras décadas democráticas, los resultados fueron leídos siempre desde la perspectiva nacional y constituyeron horizontes predictivos de cara a las elecciones presidenciales. El 87 adelantó el 89 y el 97 el 99. Es a partir del 2001 cuando las elecciones de renovación legislativa dejan de ser predictivas y se comienza a analizar más en términos distritales que nacionales. La crisis de finales de ese año implicó una consecuente fragmentación partidaria, que la propia compulsa electoral de octubre adelantó con un significativo número de votos nulos y blancos, y un peronismo que se impuso con la menor cantidad de sufragios de una fuerza política desde el retorno democrático. En el siglo XXI hubo cinco elecciones de renovación parlamentaria 2001, 2005, 2009, 2013 y 2017. A diferencia de las votaciones precedentes, las de este siglo revelan una descomposición parcial del sistema de partidos (la elección presidencial de 2003 ilustra en forma nítida lo dicho –tres candidatos peronistas y tres candidatos radicales separados) por lo que las lecturas de estas elecciones impidieron, por un lado predecir acertadamente la elección presidencial dos años después, y por el otro, que estas votaciones fueron leídas más desde lo distrital, que desde lo nacional. Para decirlo claramente, una victoria en la provincia de Buenos Aires tiene un peso simbólico y político mayor que lo que pueda dar la suma de votos a nivel nacional. No es objetivo de esta nota explicar todas las razones de esta nueva forma de interpretar los resultados de recambio legislativo, pero no debe obviarse el proceso de provincialización existente con gobernadores que adelantan (y alambran) sus elecciones distritales, y la labilidad con que los propios ejecutivos provinciales juegan sus fichas durante estas elecciones legislativas. Esta nueva forma de interpretar/leer los resultados electorales de medio término tienen en el 2009 y 2013 sus puntos culmine. En ambas elecciones el oficialista FPV ganó la votación a nivel nacional, sin embargo, al caer derrotado en los principales distritos del país (en la simbólica Bs As, Córdoba, Santa Fe y la Ciudad de Bs As) la explicación viró de lo nacional a lo distrital. El año 2017 encontró un oficialista PRO vencedor frente a un peronismo opositor fragmentado, siendo, una vez más, la provincia de Bs As el epicentro del triunfo, luego de la derrota de CFK frente a Esteban Burlich por escasos 3% de diferencia. Sin embargo, a diferencia de lo que solía ocurrir durante las décadas precedentes, los “triunfos opositores” en 2009 y 2013 (dejo aclarado, una vez más, que a nivel nacional la victoria fue del FPV por un porcentaje de votos similar en torno al 33%) y del PRO en 2017, no fueron predictivos de cara a las presidenciales. Ni Francisco De Narváez el “ganador” de 2009, ni Sergio Massa el de 2013, ni el oficialismo hace cuatro años preanunciaron un desenlace similar dos años después. En 2011 reeligió CFK, en 2015 ganó Macri y en 2019 volvió a ganar el peronismo. A excepción de estos ejemplos, la de 2005, leída desde lo nacional, pero también desde PBA, la victoria de CFK preanunció el triunfo de 2007. Tal vez se trató de la última elección en donde interpretación nacional + PBA y predicción se dieron la mano. Hay dos etapas claramente diferenciadas: la de la década del 80 y 90 en donde las elecciones legislativas predecían la presidencial en el interior de un formato partidario bipolar, y la del siglo XXI en donde los distritos se convierten en las principales geografías explicativas y no predicen el rumbo electoral de “dos años después”. ¿Qué significa todo esto? ¿Qué las elecciones deben ser leídas, en cuanto a ganadores y perdedores a partir de los votaciones distritales? ¿Qué no existe la posibilidad de tener una disputa bipolar predictiva como hace décadas? ¿Que no importa quién gane porque esto no predice la elección presidencial de 2023? En principio, a diferencia de las últimas cinco elecciones desarrolladas durante este siglo (y en una lógica más cercana a las votaciones de los ochenta y noventa), vuelven a emerger dos grandes polos, el FDT y Juntos, capaces de atraer más del 80% de los sufragios. En segundo lugar, en línea con lo anterior y a diferencia de los últimos años, el conteo nacional tendrá algo que decir en este escenario menos fragmentado. Y por último, siguiendo al especialista Abelardo Vitale, una última dimensión será “la cantidad de provincias ganadas y la cantidad de bancas obtenidas para dar cuenta de la narrativa ganadora del domingo 12” Para ir cerrando la nota sin incumplir la promesa del inicio, restará revelar el interrogante acerca de la participación electoral. A pesar de que la intuición del autor de estas líneas es que vaya en línea con las elecciones provinciales de este año, es decir a la baja del promedio histórico, nunca es fácil discernir acerca del comportamiento electoral del y la votante argentine. Mucho tendrá que ver la narrativa que se logre imponer del domingo para dar cuenta del resultado. ¿Se festejará el triunfo a nivel nacional? ¿La cosecha de las futuras bancas en juego? ¿Las diferencias con las elecciones pasadas? ¿Los triunfos en los distritos más grandes? Muchos interrogantes que por suerte serán develados en pocos días.La Agencia I+D+i financiará las fases iniciales del desarrollo de otras dos vacunas argentinas contra el covid
El Directorio de la Agencia I+D+i (Agencia Nacional de Promoción de la Investigación, el Desarrollo Tecnológico y la Innovación) aprobó el financiamiento para dos nuevos proyectos de vacunas argentinas contra el COVID-19.
La Agencia I+D+i es un organismo descentralizado, con autarquía administrativa y funcional, en la órbita del Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación. Los dos proyectos que recibirán un monto de $ 120 millones para avanzar en las fases de la investigación son: a) “Desarrollo de la vacuna argentina ARGENVAC a subunidad para prevenir la COVID-19” que será financiado con $ 60.000.000. b) “Estudios preclínicos para el inicio de una fase 1/2A con vacunas anti-COVID 19 de diseño propio”, financiado también por $ 60.000.000. Ambos proyectos fueron presentados por diferentes grupos de investigadores del CONICET en asociación con otras instituciones del sistema científico-tecnológico nacional. Además de los aspectos técnicos de las iniciativas, la comisión evaluadora destacó los antecedentes de los equipos de desarrollo al frente de los proyectos así como su vinculación con otros actores del sector científico y productivo, públicos y privados.Ya hay otros proyectos en marcha
Asimismo, ya fue adjudicado en junio de este año el proyecto de vacuna “ARVAC Cecilia Grierson: estudios pre-clínicos necesarios para avanzar hacia las fases clínicas”, de la UNSAM, liderado por la investigadora Juliana Cassataro por un monto de $60.000.000. De esta manera, con el apoyo a estos dos nuevos proyectos, en la Argentina se están desarrollando dos vacunas con candidatos vacunales basados en subunidad y uno en adenovirus. Continúan siendo evaluados por la comisión de expertos otros proyectos que se presentaron al llamado “Ensayos in vivo de vacunas argentinas COVID-19” a cargo de la Agencia I+D+i a través del FONARSEC.El detalle de las futuras vacunas argentinas
El proyecto liderado por Guillermo Docena emplea como “inmunógeno” a la porción de la proteína S o Spike del SARS-CoV-2 denominada RBD obtenido en forma recombinante modificada producida en levaduras y adyuvantes comerciales o nanopartículas (bio) poliméricas como agentes vehiculizantes con poder adyuvante. Esta propuesta responde a la estrategia de desarrollo de vacunas por subunidad, como la de Juliana Cassataro que utiliza RBD más un adyuvante de desarrollo propio. Trabaja en esta propuesta un grupo de trabajo multidisciplinario cuyo gerente es el Dr. Guillermo Docena (CONICET y UNLP), la directora técnica es la Dra. Cecilia D’Alessio (CONICET y FCEN-UBA) y el director técnico suplente es el Dr. Omar Azzaroni (CONICET y UNLP). El equipo de trabajo nuclea profesionales del CONICET, de la UNLP, de las FCEN y FFyB de la UBA, el INTI, el ANLIS-Malbrán, la empresa GIHON Laboratorios Químicos S.R.L., y la ANLAP (Agencia Nacional de Laboratorios Públicos). La otra propuesta aprobada es el financiamiento de “Estudios preclínicos para el inicio de una fase 1/2A con vacunas anti-COVID 19 de diseño propio” / Proyecto CONICET liderado por Osvaldo Podhajcer. La plataforma es la del uso de adenovirus humano serotipo 5 (AdV5) que posee gen codificante para la proteína Spike. Está direccionado a células dendríticas y musculares que son las células que presentan la proteína al sistema inmune y activan la respuesta. Posee un promotor muy potente que aumenta la expresión de Spike 20 veces con respecto a la Sputnik. Además de la Sputnik V, la plataforma por adenovirus también es utilizada por las vacunas de AstraZeneca y CanSino. El Dr. Podhajcer y su grupo en la Fundación Instituto Leloir (FIL) son referentes internacionales en el diseño y desarrollo preclínico de vectores adenovirales en cáncer. Osvaldo Podhajcer es investigador superior del CONICET, autor de más de cien publicaciones en revistas de alto impacto y, de las quince patentes presentadas por su grupo, diez corresponden a adenovirus, algunas licenciadas a empresas. El equipo de trabajo que lidera Podhajcer se conforma con investigadores de la FIL, Dres. Cafferata, Berguer, Soto y Portillo, otros investigadores y becarios, y una amplia red de colaboradores. Los participantes colaboradores son del sector público y privado y agregan a la experiencia en diseño y licenciamiento de adenovirus oncolíticos, capacidades específicas para ejecutar ensayos de eficacia y seguridad, gestionar requerimientos regulatorios, formulación y producción bajo GMP del candidato, ensayos clínicos, comercialización, entre otros aspectos. “ARVAC Cecilia Grierson: estudios pre-clínicos necesarios para avanzar hacia las fases clínicas” / Proyecto UNSAM liderado por Juliana Cassataro El principio activo de la vacuna es el dominio de unión a receptor (RBD) de la proteína spike de SARS-CoV-2 expresado de forma recombinante en células de mamífero a partir de un clon productor estable + ADYUVANTE. La Agencia de Promoción de la Investigación lanzó en abril de 2021 una línea especial de apoyo para grupos de investigación que se encuentren en etapas avanzadas de la fase preclínica de vacunas contra el COVID-19, especialmente aquellos que busquen continuar y/o concluir los ensayos in vivo de un candidato vacunal, escalable a nivel industrial, a concretarse en los próximos 18 meses. Además, se encuentran en evaluación doce proyectos que están en etapa de laboratorio con apoyos vigentes y con la posibilidad de refuerzos por 44 millones de pesos a resolverse en el transcurso del mes de septiembre en el marco de la convocatoria “Estrategias de inmunización SARS-CoV-2”, que promueve proyectos de investigación que diseñen y desarrollen estrategias destinadas a proporcionar inmunidad duradera contra el SARS-CoV-2.Investigadoras argentinas crearon «Mi Reloj Interno», una app para mejorar el sueño y el descanso
Las investigadoras del Conicet Lia Frenkel, María Fernanda Ceriani, Paula Cramer y María Juliana Leone diseñaron Mi Reloj Interno, una aplicación gratuita que permite realizar un autodiagnóstico y obtener recomendaciones personalizadas para mejorar el reloj circadiano, conocido como reloj biológico.
El proyecto surge a partir de una encuesta realizada en todo el país sobre hábitos asociados a distintas actividades y descanso durante los meses de aislamiento por la pandemia.
«Exponete a la luz del sol al menos 30 minutos tres veces por semana entre las 8 y las 15 horas», «tratá de estar en los espacios mejor iluminados entre las 8 y las 15, idealmente con luz natural» o «cená en horarios regulares», son algunas de las recomendaciones que Mi Reloj Interno puede brindar si detecta que alguna de estos hábitos del usuario no son saludables.
El objetivo principal de la aplicación «es brindar una herramienta al usuario para mejorar su reloj biológico (o circadiano); así si una persona completa el cuestionario, sigue las recomendaciones y a los 15 días vuelve a completar, va a recibir otras sugerencias y puede ir haciendo un seguimiento», señaló a Télam la biotecnóloga María Juliana Leone, quien dirigió al equipo responsable de esta iniciativa.
La app es el resultado del proyecto «Desafíos cronobiológicos asociados al aislamiento social«, que fue uno de los seleccionados dentro de la convocatoria IP COVID financiada por la Unidad Coronavirus que la Agencia I+D+i integra junto con el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación y el Conicet.
Entre julio, agosto y septiembre del año pasado las y los investigadores realizaron una encuesta a unas 4.000 personas de entre 13 y 100 años de todo el país sobre sus hábitos cronobiológicos, actividades cotidianas, horarios de sueño y preferencias diarias.
«Si no dormimos adecuadamente, nuestra salud y nuestro rendimiento cognitivo se podrían afectar»Antes de describir la investigación, Leone -investigadora del Conicet en la y la Universidad Torcuato Di Tella- explicó que «el reloj biológico es un mecanismo interno que impone un ritmo de alrededor de 24 horas a todas las funciones corporales para que ocurran en el momento óptimo del día». «Desde el cerebro el reloj controla cuándo estamos alertas o cuándo necesitamos dormir, el momento óptimo para aprender o hacer actividad física, e impone ritmos diarios en procesos tan variados como la presión arterial, la liberación de hormonas y el metabolismo», describió. Y añadió que «la hora que ‘marca’ el reloj interno depende de muchos factores: genéticos, de la edad y también del ‘reloj social’, que es el horario de nuestras actividades». Leone señaló que «cuando el reloj interno ‘no está en hora’, por ejemplo en trabajadores en turnos rotativos o nocturnos o en personas con jetlag por viajes transmeridianos, aparecen trastornos en nuestra salud física y mental, incluyendo problemas en nuestro sueño». «Si no dormimos adecuadamente (y esto incluye no solo los horarios sino también la calidad y la duración del sueño), nuestra salud y nuestro rendimiento cognitivo se podrían afectar», apuntó. A partir del aislamiento provocado por la pandemia de Covid-19 hubo una alternación de todas las actividades de la vida cotidiana: «Durante el aislamiento nos expusimos menos a la luz del sol (porque estábamos en nuestras casas), más a la luz artificial y a pantallas de tipo led (en horarios inadecuados) y nuestras actividades tuvieron horarios más flexibles«, describió. La investigadora explicó que «idealmente el reloj tendría que estar lo más alineado posible con el ciclo de luz y oscuridad pero no es el único factor que incide; entonces no hay un reloj ideal único para todas las personas, ni siquiera para las de la misma edad o el mismo género porque existe una variabilidad interindividual». «La combinación de ambas herramientas aseguró la participación de personas de distintos rangos etarios y niveles socioeconómicos. La información fue procesada por un equipo interdisciplinario conformado por especialistas en sociología, demografía y muestreo», explicó la Agencia I+D+i en un comunicado. Como resultado de ese trabajo, se generó un algoritmo capaz de vincular hábitos con determinadas características de ritmos circadianos, que una vez implementado en la aplicación, asocia hábitos vinculados con determinadas características de los ritmos circadianos. «El reloj de la Argentina es muy diferente al que hay en otros países, por ejemplo, en Estados Unidos o Alemania; esto se ve claramente en la cena por ejemplo que en estos países es más temprano», señaló Leone. En ese contexto, si bien una persona de otro país podría beneficiarse con las recomendaciones generales, el algoritmo está basado en datos locales por lo que están mucho más ajustadas a la población argentina. La aplicación hace preguntas sobre hábitos, analiza los datos ingresados y brinda recomendaciones para mejorar el funcionamiento de este reloj mediante la toma de conciencia de los hábitos diarios que inciden en él. Las personas de al menos 13 años que vivan en Argentina podrán descargar la aplicación en forma gratuita (actualmente en la plataforma Android y próximamente en iOS.
Un Plan de Desarrollo Verde y 4.0, para los dos años que restan del gobierno de Alberto Fernández
El ministro de Desarrollo Productivo, Matías Kulfas, presentó esta semana el documento «Estrategia y acciones para el Desarrollo Productivo 2020-2023». Ahí detalla las políticas públicas que se llevaron a delante desde el inicio de la gestión de Alberto Fernández, y describe «la mirada estratégica del Gobierno nacional para desarrollar la estructura productiva a futuro, con una visión de largo plazo».
El primer punto a tener claro para su análisis es que no se trata de un cambio de rumbo, ni mucho menos -a pesar de la fecha en que se lanza- algo preparado para la campaña electoral. Sus líneas principales ya estaban en el documento que Kulfas lanzó hace dos meses, en la planta de la empresa Reciclar, en Avellaneda, con la presencia de entidades empresarias y sindicatos: el plan de Desarrollo Productivo Verde, para impulsar industrias locales más amigables con el medio ambiente. Ya entonces se anunció que se impulsará la fabricación de vehículos eléctricos usando litio y cobre argentinos y se dieron detalles sobre el proyecto de Ley de Movilidad Sustentable, que el presidente Alberto Fernández prometió aprobar este año en el Congreso. El objetivo «es sentar las bases para el mercado automotor nacional “de los próximos 20 años”.Kulfas anunció en esa ocasión que los autos eléctricos de fabricación nacional usarán litio y cobre también nacionales.La política industrial del gobierno -además de poner énfasis en la electromovilidad e incorporar a la agenda la producción del cannabis medicinal- trata de impulsar, con medidas de estímulo, a las empresas argentinas en dirección a una «economía verde» y un «desarrollo productivo 4.0». Confía en que la reactivación económica ya en curso se mantenga. Y que su par de Economía, Martín Guzmán, logre mantener las variables bajo control. Reproducimos las líneas generales, tal como las dio a conocer la agencia estatal.
ooooo
«Este documento sintetiza los esfuerzos realizados entre diciembre de 2019 y agosto de 2021 y la mirada estratégica del gobierno del presidente Alberto Fernández para desarrollar nuestra estructura productiva. Sus objetivos van más allá de la coyuntura y apuntan a consolidar una mirada de largo plazo que trascienda a la actual acción de gobierno», explica Kulfas, en la introducción de la publicación.
«Estructurar consensos para el mediano y largo plazo es central para superar los problemas de inestabilidad y penduleo que han caracterizado a la trayectoria de las últimas décadas».
La estrategia productiva de cara al futuro se estructurará, a partir del impulso de tres grandes políticas para el cambio estructural, apunta el Gobierno.
Por un lado, el Plan Desarrollo Productivo Argentina 4.0 que incorpora más de 50 iniciativas para impulsar la adopción del paradigma de la cuarta revolución industrial en el tejido productivo, y cuenta con un presupuesto superior a los $ 10.000 millones.
El plan conjuga medidas que favorecen la adopción de soluciones tecnológicas por parte de empresas locales, así como el desarrollo de soluciones propias.
En segundo lugar, el Plan de Desarrollo Productivo Verde lanzado en julio, y que consta de una serie de medidas y propuestas que apuntan a aprovechar las oportunidades de desarrollo económico y creación de empleo vinculado a los desafíos ambientales. Esto implica medidas para la creación de nuevos sectores, como a la reconversión de empresas y/o sectores para que sean ambientalmente sustentables.
Dentro de este plan se destacan agendas de gran relevancia como la electromovilidad, la economía circular, el hidrógeno o energías renovables (que incluye la capitalización de IMPSA).
En tercer orden, la agenda del Cannabis Medicinal y Cáñamo Industrial ha sido otra impulsada desde el Ministerio con una perspectiva de futuro, y derivó en el diseño de un proyecto de ley para creación del Marco Regulatorio del Cannabis Medicinal y Cáñamo Industrial.
Este proyecto busca generar las condiciones para que esa cadena productiva -creciente en varios países- pueda desarrollarse en el país, creando puestos de trabajo, valor agregado y desarrollo territorial.
Para acceder a la versión completa, cliquear aquí. La necesidad de vacunación masiva; ciencia, música, twitter y video
¿Saben porque es indispensable la VACUNACIÓN MASIVA a nivel mundial? La virologia lo puede explicar??@musicaxciencia @CONICETDialoga @norabar @ciencia_ar @jorgeluisaliaga @pablooesteban @gonzamoratorio @dalesmm @RCSalvarezza @AnaFranchi3 ??? t.co/loioCsSZGv
— Andrea Gamarnik (@GamarnikLab) September 1, 2021
Después de la pandemia: pronostican un período de desenfreno sexual y despilfarro
Como pasó hace 100 años, después de la Primera Guerra Mundial y la pandemia de «gripe española» -que mató más gente que esa guerra- habrá una era de desenfreno sexual y despilfarro económico, pronostica un experto de la Universidad de Yale.
El médico y científico social estadounidense Nicholas Christakis, profesor de la Universidad de Yale y codirector del Yale Institute for Network Science, estimó en su último libro, Apollo’s Arrow: The Profound and Enduring Impact of Coronavirus on the Way We Live (en español, La flecha de Apolo: el impacto profundo y duradero del coronavirus en la forma en que vivimos), que tras el fin de la pandemia, y una vez superado el impacto psicológico y social que causó el SARS-CoV-2, se esperan años de más libertad sexual y mayor consumo En definitiva, “los nuevos años ´20″, que podrían empezar entre 2023 y 2024, serán años de despliegue sexual y despilfarro económico. Los “Roaring Twenties″, como llaman a la década después de la I Guerra, que en Europa y Estados Unidos estuvo signado por la reactivación económica y mayor libertad social y sexual. Tras la primera gran guerra (1914-1918) y el fin de la epidemia de gripe española (1918-1920), de a poco, el consumo se recuperó y más personas pudieron acceder a una mejor calidad de vida, tras años de sacrificios y crisis sanitaria. Los años 20 del siglo XX, que empezaron con fuerza en 1924, y se extendieron hasta 1929, fueron los años de las fiestas glamorosas y del auge de nuevas corrientes musicales como el jazz y el blues. También fueron los años que vieron nacer a los espectáculos masivos en el deporte y el teatro, la época de oro de los cabarets, y del nacimiento de la radio.(En nuestro país fueron los años de la presidencia de Marcelo de Alvear, cuando el tango se impuso en París).Christakis, que es autor de más de 200 artículos científicos y varios libros, advirtió que la vida en pandemia “se siente muy extraña y antinatural, pero las plagas no son nuevas para nuestra especie. Son sólo nuevas para nosotros. Creemos que esto es una locura, pero no lo es. Durante miles de años, la gente ha estado lidiando con plagas. Las plagas están en la Biblia, están en Homero, están en Cervantes con Don Quijote, están en Shakespeare. Las plagas son parte de la experiencia humana. En ese sentido, podemos mirar la historia de los seres humanos para comprender cómo lidiamos y respondemos a una plaga”. “Una plaga de esta magnitud es rara, pero tiene precedentes”, remarcó durante la entrevista. El investigador se animó hasta a pronosticar una fecha en la que se esperan los nuevos cambios: “Si nos fijamos en todos los siglos precedentes de epidemias, está claro que vamos a tener un período intermedio en el que aceptaremos el costo psicológico, social y económico de la pandemia. Creo que durará hasta 2023, aproximadamente. Necesitamos recuperarnos del terrible impacto de esta experiencia”. En su último libro, Christakis, hijo de padres griegos, estudió en su investigación la crisis causada por el COVID-19 desde perspectivas epidemiológicas, virológicas, sociológicas e históricas. Y estimó que, en algún momento de 2023, se entrará en el período posterior a la pandemia, que va a iniciarse con más fuerza en 2024. “Y creo que se va a sentir un poco como los locos años 20 del siglo pasado. Y espero que la economía aumente y las artes prosperen a medida que nuestra tendencia a socializar se acelera”, profundizó el investigador. Los cambios no van darse de un día para el otro porque la salida de la pandemia será paulatina, anticipó Christakis, y apuntó a un período de transición: “Necesitamos recuperarnos del terrible impacto de esta experiencia. Millones de negocios han cerrado. Millones están sin trabajo. Millones de niños han faltado a la escuela de forma significativa. Millones de personas han perdido familiares a causa del virus. Muchos tendrán discapacidades crónicas por contraer el virus. Necesitamos aceptar todas estas cosas, lo que llevará tiempo”, compartió el profesor a través de una entrevista publicada en el sitio de Yale University.
¿Y qué pasa después? ¿Al final del túnel llega el paraíso? El sociólogo lo definió como “dejaremos atrás el impacto biológico y epidemiológico de la pandemia, la ola, como un tsunami, bajará y se verá el daño. Países devastados. Vamos a entrar en un período intermedio y vamos a tener que hacer frente al shock psicológico, social y económico. Si miras la historia de las plagas desde hace años, tomará un año, dos años. Digamos, hasta finales de 2023.”
En su pronóstico más provocador, Christakis definió: «La gente, que ha estado encerrada, querrá salir, va a haber fiestas, va a salir a discotecas, restaurantes, eventos deportivos y recitales. Es posible que veamos algunos cambios en los comportamientos sexuales y habrá gente que gastará dinero, que consumirá. Creo que tendremos algo así cuando finalmente dejemos atrás la plaga”.
En algún momento de 2024, “la vida lentamente comenzará a volver a la normalidad, con algunos cambios persistentes y las tendencias de la pandemia se habrán revertido. La gente va a buscar interacción social sin pausa. Eso podría incluir sexo licencioso, mucho gasto y una retracción de la religiosidad”, evaluó Christakis, quien además trabajó como médico de cuidados paliativos en Chicago y Boston hasta 2011.
Las Naciones Unidas advierten que los desastres climáticos se quintuplicaron en los últimos 50 años
Se calcula que los fenómenos extremos que ocurrieron en todo el mundo desde 1970 causaron más de dos millones de muertes y pérdidas materiales superiores a los 3,64 billones de dólares, según la investigación realizada por la Organización Meteorológica Mundial.
Los desastres climáticos se quintuplicaron en los últimos 50 años y causaron importantes daños, aunque la mejora en los sistemas de alerta permitió reducir el número de muertes, según un informe de la ONU divulgado este miércoles.
La Organización Meteorológica Mundial (OMM) de la ONU estudió la frecuencia, mortalidad y las pérdidas económicas que causaron los desastres vinculados a fenómenos meteorológicos extremos entre 1970 y 2019.
«El número de estos fenómenos extremos está aumentando. Debido al cambio climático serán más frecuentes y severos en muchas partes del mundo», dijo en un comunicado el secretario general de la OMM, Petteri Taalas.
Más de 11.000 desastres atribuidos a esos fenómenos extremos ocurrieron en todo el mundo desde 1970 y se calcula que causaron más de dos millones de muertes y pérdidas materiales superiores a los 3,64 billones de dólares.
Esa cifra equivale a un desastre vinculado al clima cada día del último medio siglo, con 115 muertos y pérdidas materiales por 202 millones de dólares por día, según la OMM, que informó que más del 91% de los decesos se produjo en países en vías de desarrollo.
Los fenómenos climáticos
Las sequías fueron responsables de las tragedias más graves en términos de vidas humanas durante ese período, con unas 650.000 muertes, mientras que las tormentas provocaron más de 577.000 fallecidos.
Las inundaciones se cobraron unas 59.000 vidas en los últimos 50 años y las temperaturas extremas causaron cerca de 56.000 muertes, según el informe.
El trabajo determinó que a pesar del aumento de estos fenómenos climáticos extremos, el número de muertes provocadas por ellos se redujo de manera importante. El saldo pasó de más de 50.000 muertes anuales en la década de 1970 a menos de 20.000 en torno al año 2010, indicó la OMM, por lo que mientras en torno a 1970 y 1980 se reportaron un promedio de 170 muertes diarias vinculadas a fenómenos climáticos, la cifra cayó a 90 en los años 1990 y a 40 en la década de 2010.
Según Taalas, los avances en los sistemas de alerta y gestión permitieron reducir las muertes.

