Estados Unidos vuelve, lentamente, a la energía nuclear

La energía de origen nuclear es producida en EE.UU. por 96 distintos reactores. Mas no se construyen nuevas plantas desde 1977, y existe un prejuicio antinuclear que, menor que en algunos países de Europa, no deja de ser significativo. Pero esto está cambiando. Donald Trump, no ambientalista ingenuo él, está muy en favor de construir nuevas centrales, y competir para hacerlo en el exterior. Y hay un sector en el Partido Republicano resuelto a avanzar en esa dirección. El hecho nuevo, que apunta el periodista Nicolás Deza en este informado artículo, es que en la plataforma del Partido Demócrata para estas elecciones aparece por primera vez la energía nuclear como una herramienta en la lucha contra el cambio climático y por una «justicia ambiental». Cualquiera sea el resultado el 3 de noviembre, la política nuclear estadounidense habrá cambiado. Lo que tendrá repercusiones en el resto del globo. También entre nosotros.

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La Convención Nacional Demócrata no sólo ungió a Joe Biden como candidato a presidente para las elecciones de noviembre en los Estados Unidos. Las delegaciones del Partido Demócrata también aprobaron la plataforma electoral propuesta por el comité nacional del partido, con un marcado énfasis en la temática del cambio climático y la lucha por la “justicia ambiental”. No hubo grandes sorpresas con respecto a plataformas anteriores, aunque sí una novedad: el partido toma en cuenta nuevamente a la energía nuclear.   Para “combatir la crisis climática y lograr justicia ambiental” la plataforma demócrata propone descarbonizar por completo para el 2035 el sector de generación de electricidad. Semejante desafío implica adoptar “estándares tecnológicamente neutrales en energía limpia y eficiencia energética” para incorporar “todas las tecnologías libres de emisiones de carbono”, entre las cuales figuran “la nuclear existente y de avanzada”. La diferenciación responde a otra de las propuestas, que llama a apoyar las inversiones públicas y privadas en tecnologías innovadoras como “la nuclear avanzada que elimina los residuos asociados con la tecnología nuclear convencional”. Biden será así el primer candidato demócrata desde las elecciones de 1972 en cuya plataforma electoral se incluye a la energía nuclear. En ese entonces existía la Comisión de Energía Atómica (actual Departamento de Energía) y comenzaba a despegar la construcción de centrales nucleares en la gran mayoría de los Estados. El gobierno federal tenía un claro interés en la promoción doméstica e internacional de su industria nuclear civil. Pero el panorama actual de la energía nuclear en los EE.UU. es otro. La flota actual de 94 reactores civiles encuentra dificultades para mantenerse en pie, en un entorno económico y político favorable a otras fuentes de energía. Dos reactores (Indian Point y Duane Arnold) se sumaron este año a la lista de más de treinta unidades retiradas de forma permanente en las últimas décadas. La situación empeora si se considera que once de esos cierres ocurrieron en los últimos ocho años. La realidad contrasta con la tímida expectativa generada en la industria nuclear en la segunda mitad de la década de los 2000 debido a los altos precios internacionales del gas y petróleo, pulverizada con el ingreso en escena del shale gas. En los últimos seis años, la participación del gas natural en el sector de generación eléctrica trepó del 26 al 37%. La nuclear orilla el 20% del total. Rita Baranwal, secretaria de la Oficina de Energía Nuclear del Departamento de Energía (DoE), resumió el debate que atraviesa al sector. “La energía nuclear avanzada está un paso más cerca de la comercialización, pero aún necesitamos nuestra flota actual. No hay ninguna razón técnica por la que nuestros reactores no puedan funcionar a un alto nivel durante 80 años o más, y deberíamos exprimir todos los electrones que podamos de ellos durante el mayor tiempo posible”, expresó Baranwal, en referencia a la aprobación del regulador nuclear del primer diseño de un reactor avanzado en el país (el NuScale) y al anuncio de Exelon Generation de que cerrará dos de sus centrales nucleares en Illinois. El caso de Exelon y sus dos centrales (Byron y Dresden) no es necesariamente aplicable al resto de las centrales del país. Un reporte reciente del Instituto de la Energía Nuclear da cuenta nuevamente de las ventajas económicas de las centrales nucleares. Con buenos precios de la energía, la alta inversión inicial de capital (muchas veces condicionada por los retrasos de construcción) en una nueva central suele ser amortizada a los pocos años de entrar en operación. Pasado ese período, sus bajos costos operativos las transforman en unidades rentables y ques pueden durar décadas. Con un plus político muy atractivo: permitir a los consumidores el acceso a tarifas eléctricas bajas, como es el caso de Francia. No obstante, sí resulta muy representativo de las transformaciones en curso en el mercado eléctrico estadounidense. Exelon viene aduciendo que se necesita de un mecanismo para compensar los bajos precios que las empresas transportadoras de energía están pagando a los generadores por la electricidad. En el gobierno de Illinois piensan de forma similar, pero en favor de los generadores renovables. ¿Cuál es la incompatibilidad en satisfacer a generadores nucleares y renovables, si son mayormente libres de emisiones? La discordia esta en las subastas de energía. Exelon y la Clean Jobs Coalition trabajaron en un proyecto de ley para alcanzar un 100% de generación eléctrica con fuentes renovables en Illinois para el 2050. El componente central de la propuesta consiste en darle poder a una agencia estatal para realizar sus propias subastas de energía. Esto permitiría a los generadores nucleares y renovables subastar en mejores condiciones frente a los generadores que usan gas natural. Desde la Clean Jobs Coalition consideran que PJM y MISO, dos empresas transportadoras que operan en Illinois y muchos estados del noreste y centro estadounidense, realizan subastas que disminuyen significativamente los precios de la energía, volviendo solo viables a los proyectos con gas natural. Pero ese proyecto de subastas parece haber perdido apoyo político en el gobierno. Las cámaras de empresas de energías renovables alegaron que para alcanzar los objetivos de la ley solo se necesita cobrar un recargo en las tarifas de luz para alentar la instalación de proyectos de generación renovable, sin tener que crear un mercado de capacidad local (y entrar en conflicto con las transportadoras). En la Clean Jobs Coalition hay posiciones dividas al respecto, aunque todo el mundo es consciente de que es relevante cuidar a las seis centrales nucleares existentes: representan el 50% de toda la electricidad generada dentro del Estado, quinto consumidor de energía del país. Demasiada energía para creer que se puede suplir solo con renovables. Sucede que el meollo de la cuestión energética “verde” sigue siendo la intermitencia del sol y del viento. Si presentarse en una subasta y comprometer a largo plazo la entrega de un bien que aún no se tiene es en sí complejo, imaginen lo difícil que es comprometer algo que depende de un factor tan caprichoso como la meteorología. Las empresas que ya operan parques renovables o que tienen proyectos en carpeta aspiran a que las tecnologías de almacenamiento de energía solucionen la dificultad técnica de la intermitencia y puedan subastar en mejores condiciones en el futuro. Sin embargo, esa aspiración obliga a reconsiderar el sostenimiento de los programas federales de subsidios para los nuevos proyectos con renovables más almacenamiento. A nivel federal, los programas impulsados por la administración Obama comenzaron a expirar. De hecho, el presidente Trump (insospechado de ser un amigo de la energía “verde”) renovó hasta 2021 un subsidio para nuevos proyectos eólicos a punto de expirar. ¿Qué haría Biden si es elegido presidente? Es muy probable que renueve e impulse otros programas de incentivos, que no tendrán la misma potencia que un impuesto federal a las emisiones de carbono, una idea que la campaña enfrió y que el propio candidato parece haber sepultado en discusiones privadas. Sería una derrota tanto para la industria de las renovables como para la industria nuclear. Un estudio del Instituto de Energía de la Universidad de Texas analizó los programas de subsidios federales en el sector de la electricidad. Identificaron 116 programas federales de apoyo al sector energético por un total de 60.000 millones por año, de los cuales 17.900 millones fueron alocados en 2013 (0,1% del PBI) para subsidiar la generación de electricidad (cifra que ha ido disminuyendo desde entonces). Al desagregar los datos de generación, las renovables reciben casi todos los subsidios directos. Sin embargo, estos últimos, que no reciben subsidios directos por generar electricidad, se benefician indirectamente de los subsidios a la producción de los insumos energéticos que utilizan (gas natural, principalmente). Parecen unas monedas en términos del PBI de la primera potencia mundial. Pero otra forma de abordar el asunto es considerando las “externalidades” ambientales y económicas (costos reales, sin subsidios) de la energía fósil. Un reporte del FMI sintetizó estos elementos en el concepto de “subsidios después de impuestos”: refleja “cuánto pagarían los consumidores si los precios reflejaran completamente los costos de suministro más los impuestos necesarios para reflejar los costos ambientales y los requisitos de ingresos”. Desde este enfoque, la cifra estimada para el 2015 es de 649.000 millones en “post-tax subsidies”. Será un enfoque subjetivo (¿cómo se calculan económicamente las externalidades ambientales de la energía?), pero lo subjetivo es profundamente político. Los enfoques de “externalidades” (negativas, por definición) refuerzan el concepto de que es necesaria una acción federal más decisiva para lograr objetivos como los fijados por el Acuerdo de París (al que el Partido Demócrata dice que regresá si ganan las elecciones). El Partido Republicano hace hincapié en que los costos de la transición a una “economía verde” vulneran la competitividad industrial americana. Biden no lo cree dramático: se compensarían en forma de barreras para arancelarias “verdes”. La continuidad de la guerra comercial americana «by green means». ¿Cuál es el lugar de la energía nuclear en este escenario? Por lo pronto, existe un renovado consenso bipartidario (expresado con mayor fuerza en el comité de Energía del Senado, presidido por la demócrata Murkowski) de que el sector debe ser apoyado. No es una idea necesariamente popular entre los votantes demócratas, pero las dinámicas del mercado y la lógica ambiental imperan: en donde se retira energía nuclear (casi nula en emisiones) entra el gas natural (mucho mejor que el carbón y mucho peor que la nuclear y eólica). La geopolítica de la energía nuclear también envía señales al gobierno, debidamente leídas por la administración Trump y plasmadas en el plan presentado por el DoE para revitalizar la competitividad de la industria nuclear. Una falencia de este consenso es que se traduce en un enfoque excesivamente orientado al segmento de los reactores avanzados. Hay un leve reconocimiento bipartidario de la necesidad de mantener vigente a la flota actual de reactores convencionales, pero una política activa para potenciarla no se divisa en el horizonte. En cambio, Biden prometió inversiones en tecnologías energéticas limpias por 400.000 millones de dólares, como parte de su plan “verde” de 2 billones. ¿Cuánto de eso sería destinado a desarrollar e impulsar la adopción de “nuevas tecnologías nucleares”? El tiempo lo dirá, si es que gana las elecciones.

Nicolás Deza

Juan Maldacena y la máquina del tiempo

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El título es en broma. Pero nuestro compatriota Maldacena, y este artículo de Nora Bär, son muy serios. Y ayudan a echar algo de luz sobre la naturaleza del tiempo y la estructura del espacio. «Desde H. G. Wells en adelante, la posibilidad de viajar en el tiempo es un clásico de la ciencia ficción que nos fascina. Una de las últimas obras que explora esa posibilidad, la película Interestelar, que dirigió Christopher Nolan y cuya trama contó con el asesoramiento del físico (y ahora Premio Nobel), Kip Thorne, se convirtió en un éxito monumental. Pero si semejante ilusión enciende nuestros sueños, ahora es un riguroso trabajo científico el que plantea que, en principio, esto sería posible sin violar las leyes de la física. Firmado nada menos que por el argentino Juan Martín Maldacena, del Instituto de Estudios Avanzados de Princeton, con Alexey Milekhin, del Departamento de Física de Universidad de Princeton, postula que, dadas ciertas condiciones, no solo sería posible viajar a distancias inimaginables, sino también al futuro. El ejercicio teórico lleva el sugestivo título de Agujeros de gusano atravesables por seres humanos, y alude a un tipo de objetos cósmicos cuya existencia ya había sido considerada factible, aunque solo en la física cuántica y en dimensiones microscópicas. Pero… «Con una trampa -aclaran los autores-: el tiempo que lleva viajar a través del agujero de gusano es mayor que el que toma ir de una boca a la otra por afuera». Sin embargo, en este nuevo trabajo ellos muestran que, si existieran una serie de partículas adicionales (además de las que «ven» nuestros instrumentos) y teóricamente posibles según algunos modelos de la materia, esos objetos cósmicos podrían formarse en condiciones tales que un ser humano podría atravesarlos. Es más, al hacerlo, por efectos relativistas, también viajaría al futuro distante. A primera vista, los agujeros de gusano parecen dos agujeros negros conectados entre sí. Sin embargo, difieren en un hecho clave: «No tienen un horizonte, una frontera más allá de la cual, si uno pasa, no puede volver a salir -explica Maldacena desde Princeton-. En el caso que estudiamos, el tubo de uno se conecta con el del otro, y uno puede entrar por una boca y salir por la otra, e incluso puede salir del otro lado, volver a tirarse y salir por la entrada original. Son como túneles que conectarían dos lugares muy distantes de nuestro universo, a miles de años luz de distancia». «La idea de estas curiosidades cósmicas data de 1935 -cuenta Gastón Giribet, docente de la UBA e investigador en física teórica, agujeros negros y teoría de cuerdas-. Einstein y Rosen, que trabajaban juntos también en Princeton, se dieron cuenta de que había una solución de las ecuaciones de la teoría de la relatividad general que permitía construir una suerte de túnel en el espacio-tiempo. Ambos extremos de este objeto lucen como agujeros negros, y pueden estar en universos distintos o incluso en el mismo universo, pero comparten su interior. Esto es algo muy sorprendente. Luego eso se estudió mucho. Físicos como Stephen Morris o Kip Thorne consideraron una distinción importante entre dos tipos de agujeros negros: los no atravesables y los atravesables. Cuando se empezó a jugar con esta idea, se especulaba con que uno podría entrar ahora en uno de los del segundo tipo y salir, por ejemplo, en 1947. Pero la pregunta es: ¿la relatividad general lo permite? Bueno, la respuesta que uno hubiese dado hace un tiempo es ‘no’, porque para que esto se diera tendrían que existir energía y materia exóticas, que violasen algunas condiciones físicas; por ejemplo, la energía no tendría que ser negativa, la velocidad del sonido de una onda sobre ellas no debería superar la velocidad de la luz. La ciencia es un juego con reglas». Como explica Giribet, la posibilidad de que existiesen agujeros de gusano microscópicos se venía estudiando desde hace tiempo. «Esos sí pueden existir en la teoría más sencilla que tenemos [el modelo standard de la materia], que describe todas las partículas conocidas en la actualidad -destaca Maldacena-. Si uno asume que no hay otras, podrían existir pero muy chiquitos; la distancia entre las dos bocas sería del tamaño de la que está explorando el Gran Colisionador de Hadrones (LHC, según sus siglas en inglés, el gigantesco instrumento con el cual se descubrió el bosón de Higgs)». El interés de ambos autores fue explorar la posibilidad de que, contra lo que asegura la física clásica, estos objetos pudieran darse en tamaños más grandes, incluso a la medida humana. «La razón por la cual están ‘prohibidos’ en la física clásica es más o menos la siguiente -ilustra Maldacena-. Las ecuaciones de Einstein relacionan la geometría con la energía o la densidad de materia, y para poder tener una geometría de este tipo, en el túnel la energía tiene que ser negativa. En la física clásica, las energías éstas son positivas, pero si uno considera la mecánica cuántica, hay un ‘efecto de Casimir’ que permite que haya un poquito de energía negativa. En este caso, el objeto podría existir gracias a esa energía negativa. Es una solución que involucra efectos cuánticos». Para que se dé semejante distorsión geométrica del espacio-tiempo, habría que asumir que existe un tipo de materia teóricamente posible, pero que todavía no se detectó (partículas sin masa, pero que interactúan débilmente con la conocida, lo que daría origen a efectos cuánticos que harían posible esta solución). Los científicos tampoco llegaron a dilucidar qué procesos del universo podrían dar nacimiento a semejante curiosidad. De acuerdo con los parámetros que estudiaron en su trabajo Maldacena y Milekhin, cada boca de los agujeros de gusano tendría unos 10.000 km de ancho, comparable con el diámetro de la Tierra. «Si uno se tirara por ese lugar, saldría del otro lado después de aproximadamente un segundo y estaría a 10.000 años luz aproximadamente -dice Maldacena-. Pero desde el punto de vista de alguien que se quedó afuera, el tiempo que habría transcurrido sería un un poco mayor. Es decir, permitiría viajes en el tiempo, pero solo hacia el futuro. Uno podría viajar 10.000 años en un segundo. Para ir y volver, tardaría 20.000 años». Claro que sería un viaje un tanto solitario, ya que no podrían ingresar objetos muy grandes. «El agujero de gusano es un poco frágil, en el sentido de que si uno quiere mandar demasiadas cosas, se destruye y se forma un agujero negro; entonces, ya no se puede volver a salir -subraya-. Es una configuración un poco inestable la palabra correcta es ‘metaestable’: en principio, puede existir, pero si uno le pone demasiada materia adentro lo destruye». Según explica Francisco Villatoro en la revista Naukas, «un viaje seguro requeriría un espacio-tiempo completamente vacío a temperatura cero, ya que cualquier tipo de radiación que entrara por ambas gargantas se podría acumular en su interior produciendo una energía positiva que compensaría la energía negativa de Casimir; si eso ocurriera durante el viaje, sería mortal para el viajero, ya que acabaría en el interior sin posibilidad de volver a salir». Aunque la idea es tan disruptiva, esta solución se parece un poco a la que describió el físico y matemático Karl Schwarzchild, el primero que concibió los agujeros negros y desconcertó a Einstein con sus conclusiones. «Si uno la estudia apropiadamente -dice Maldacena-, en realidad describe lo que llamaríamos dos agujeros negros que están conectados en su interior. Una especie de agujero de gusano, nada más que en ese caso la geometría no le permite a uno pasar de un lado a otro. La conexión se abre y se cierra de tal manera que uno no puede mandar una señal de un lado al otro, pero no se puede atravesar. Si uno entra, el espacio colapsa antes de que pueda salir y uno tiene la visión inusual de que cae en la singularidad. Después se vio que mediante ciertos efectos cuánticos uno puede retrasar el colapso y hacer que se abra y se cierre más lentamente, lo que permite que uno pueda pasar de un lado al otro, si se tira en el momento adecuado. Las soluciones que discutimos ahora son versiones similares, nada más que esta conexión permanece abierta durante un tiempo arbitrariamente largo, todo lo que uno quiera». El científico advierte que no es probable que nos encontremos muy pronto con un agujero de gusano que pueda transportarnos a través de nuestra galaxia sin necesidad de nave alguna. «Seguramente entraría materia y se formarían agujeros negros -comenta Maldacena y se ríe-. No veo una manera muy práctica de distinguirlos. Para mí, lo interesante es que esas configuraciones puedan existir, que en principio se pueda cambiar de esta manera la estructura del espacio-tiempo. Son una solución curiosa, pero no creo que existan en la vida real». Sin embargo, algo similar opinó Einstein de los agujeros negros hace casi un siglo y ahora tenemos una imagen de una de esas bestias cósmicas

Aprobaron un desarrollo del INTI: ventiladores alternativos para emergencias médicas

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El Ministerio de Desarrollo Productivo anunció que el equipo de ventilación alternativo para asistir pacientes con riesgo de vida que desarrolló el Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI) junto a PyMEs argentinas ya cuenta con la aprobación de la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT) para su fabricación y comercialización. Durante un encuentro entre el ministro de Desarrollo Productivo, Matías Kulfas, y el titular del INTI, Ruben Geneyro, se anunció que el primer ventilador alternativo fabricado en tiempo récord (cinco meses) y desarrollado con un alto grado de insumos nacionales, ya superó las instancias de ensayos y pruebas. “Este trabajo conjunto potencia la llegada a las PyMEs de las políticas públicas que proponemos, sobre todo a través de la presencia que el Instituto tiene en todo el país, con una oferta de territorialidad única de profesionales y equipamiento al servicio de las economías regionales” , señaló el ministro Matías Kulfas. El equipo médico, denominado “EVA 02”, asiste al paciente hasta tanto se desocupe un respirador convencional, y es el primero de su tipo producido íntegramente en el país. En un principio se fabricarán 100 equipos por semana y unas 500 bolsas de ventilación manual, aproximadamente. Tanto la parte electrónica como la bolsa autoinflable y sus accesorios serán fabricados en la Argentina. El desarrollo de este equipo médico cuenta con el financiamiento de la Agencia Nacional de Promoción de la Investigación, el Desarrollo Tecnológico y la Innovación. Durante el encuentro, además, se realizó un balance de los aportes tecnológicos del INTI en el marco de la pandemia por el COVID-19, se analizó la agenda de reactivación productiva y se acordaron los lineamientos de trabajo conjunto para el desarrollo productivo de nuestro país.

Se agudiza la sequía en gran parte de la Argentina

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En numerosas provincias, los suelos alcanzan niveles mínimos de humedad, y la baja cantidad de precipitaciones agrava la situación. 

La escasez de lluvias agrava las intensas condiciones de sequía en gran parte de la Argentina. Mientras los suelos siguen perdiendo humedad, los pronósticos para el próximo trimestre indican que en una proporción importante del territorio ocurrirían precipitaciones inferiores a lo normal y temperaturas superiores a las medias. En las provincias del norte estaría comprometida la siembra del girasol, y en la zona núcleo crece la preocupación con vista a la siembra de los cultivos de verano.
La situación también estaría favoreciendo la aparición de focos de incendio en nueve provincias.
Según un informe elaborado por la cátedra de Climatología y Fenología Agrícolas de la Facultad de Agronomía de la UBA (FAUBA), “Sobre el fin de agosto continúa la falta de lluvias en gran parte del territorio, salvo en el extremo norte de la Mesopotamia. Esto favorece el desecamiento progresivo de los perfiles del suelo, excepto en el este de la provincia de Buenos Aires, donde la humedad edáfica se mantiene aún en niveles adecuados”. Adela Veliz, docente de la cátedra de Climatología y Fenología Agrícolas de la FAUBA, advirtió que “en Córdoba, a la deficiencia hídrica hay que sumarle la ocurrencia de heladas intensas, lo que resulta en un escenario muy desfavorable para el trigo. Además, a pocos días de comenzar la campaña gruesa, en gran parte del área agrícola tiene lugar un déficit hídrico marcado en los primeros centímetros del suelo. Esta situación hace imposible avanzar con la siembra de girasol en las provincias del norte”. Veliz es coautora del informe con María Elena Fernández Long y Liliana Spescha, docentes de la misma cátedra. “Por ejemplo, se puede ver la evolución del almacenaje de agua en el suelo —tomando el perfil de un metro de profundidad— en Córdoba, donde se advierte que ya se encuentra por debajo del punto de marchitez permanente. En cambio, en la localidad de Tres Arroyos —localidad triguera por excelencia— el suelo se mantiene cercano a la capacidad de campo, lo que redunda en una muy buena condición para el cereal”, sostuvo Veliz, quien añadió que el contenido de agua en el suelo en los mapas del informe se estimaron con el modelo BHOA y que, la información sobre las condiciones de sequía se calcularon a partir del índice ISBI, desarrollado por la mencionada cátedra.

El nuevo índice de sequía

Fernández Long comentó que “hasta hace un tiempo, el BHOA trabajaba a partir de los datos de precipitación que registra el Servicio Meteorológico Nacional en todo el país. El problema era que la red de estaciones es poco densa, y para poder contar con estimaciones del agua en el suelo más detalladas para toda la Argentina comenzamos a ‘alimentar’ el modelo con datos de precipitación que calcula la NASA en base a imágenes satelitales del Proyecto IMERG. Esto nos vino perfecto en este momento particular en el que era necesario desarrollar un índice de sequía. Así nació el ISBI”. La investigadora destacó que una ventaja del ISBI —o Índice de Sequía BHOA IMERG— es que no sólo calcula el contenido de agua instantáneo en el perfil de suelo para un punto determinado, sino que permite comparar este valor con los datos históricos de los últimos 20 años para ese mismo punto. Esa información llega a la FAUBA en el marco de un convenio con el SMN; en particular, gracias a Gonzalo Díaz, responsable de la gestión de esa información. “Ahora, al mirar la historia del contenido de agua en el suelo con el ISBI vemos claramente las zonas que están en sequía. Por ejemplo, es interesante destacar que si bien normalmente en Córdoba hay poca agua en el suelo en esta época, hoy hay mucho menos. Y en varias zonas de Córdoba, Formosa y el Chaco están ocurriendo casos de sequias extremas, con valores de agua en el suelo nunca antes registrados desde el 2000 al presente”, alertó Fernández Long. “La necesidad de este índice —agregó— surge a partir del Protocolo Nacional de Sequías, en el cual represento a la FAUBA desde hace años. En este protocolo hay mucha necesidad de índices de este tipo. Si bien el ISBI es un índice más a tener en cuenta. No es el único, pero creo que será clave porque brinda mucha información”.

Proyecciones a corto plazo

En el marco de este escenario desfavorable, es clave considerar el pronóstico elaborado por el Servicio Meteorológico Nacional y otros organismos oficiales —entre ellos, la cátedra de Climatología y Fenología Agrícolas de la FAUBA—. Para el trimestre septiembre-octubre-noviembre se indican precipitaciones inferiores a lo normal en gran parte del país, excepto en el sudoeste de la Región Pampeana y el sur de la Patagonia, donde se espera que se ocurran dentro de los valores normales. Por su parte, las temperaturas estarían dentro de los valores normales en el oeste y el sur de la Patagonia, y en el resto del territorio serían superiores a lo normal. En relación con el fenómeno El Niño-Oscilación del Sur, Adela Veliz señaló que según el informe del International Research Institute for Climate and Society publicado a mediados a mediados de agosto, los modelos dinámicos y estadísticos indican, en promedio, un 57% de probabilidad de desarrollo de una Niña en el trimestre septiembre-octubre-noviembre.
“Estas condiciones de La Niña se observan cuando existe una anomalía negativa en la temperatura de la superficie del mar de -0,5 °C o menos en un período de un mes en la región del Niño-3.4 del Océano Pacífico ecuatorial (5° N – 5° S; 120° O – 170° O)”, explicó la investigadora.

El fuego, un disturbio relacionado

De acuerdo con las condiciones actuales de sequía y los focos de incendio registrados en departamentos del norte de la provincia de Córdoba, Adela Veliz puntualizó que en lo que va de agosto de este año se registró el triple de focos que en el mismo mes del año pasado y casi el doble de los registrados en 2013, que fue el año de más focos entre 2012 y 2019. “No sólo Córdoba se ve afectada por los incendios. El reporte del Servicio Nacional de Manejo del Fuego muestra que, al 27 de agosto, son 9 las provincias afectadas por incendios en nuestro país: Salta, Catamarca, La Rioja, Córdoba, Santa Fe, Misiones, Corrientes, Entre Ríos y Buenos Aires. En el Delta de Paraná hay 198.863,25 hectáreas afectadas por el fuego y en Córdoba 7.026. El 95% de los incendios forestales se producen por la intervención del ser humano, la falta de precipitaciones, las temperaturas elevadas, el bajo porcentaje de humedad, las heladas constantes y los vientos fuertes. Todo esto ayuda a que el fuego se propague”, cerró Veliz.

La Asamblea Parlamentaria Eurolatinoamericana pide retrasar la elección del presidente del BID

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La Asamblea Parlamentaria Eurolatinoamericana (EuroLat) consideró este martes 1° de septiembre que no se están dando «las condiciones necesarias para un debate reflexivo» sobre la elección de la presidencia y vicepresidencia del Banco Interamericano de Desarollo (BID), que pidieron retrasar hasta marzo de 2021. (La Asamblea Parlamentaria Euro-Latinoamericana (EuroLat) es la institución parlamentaria de la Asociación Estratégica Birregional, establecida en junio de 1999 en el marco de las Cumbres UE-ALC (entre la Unión Europea, América Latina y el Caribe). EuroLat se creó en 2006. Su Sesión Constitutiva tuvo lugar en Bruselas.) En un comunicado, los copresidentes de este organismo, el eurodiputado Javi López y el senador chileno Jorge Esteban Pizarro, lamentaron que la candidatura a este puesto, que consideran «de una enorme trascendencia», no haya sido el fruto de un debate y un posible consenso entre los Estados miembros del BID. «No se reúnen en el momento actual las condiciones necesarias para un debate reflexivo y una decisión sosegada sobre la elección», apuntaron, y aseguraron que se suman a un llamamiento amplio para pedir que este trámite se posponga hasta la celebración de la Asamblea de Gobernadores del BID, prevista para marzo de 2021 en Barranquilla, Colombia. Diecisiete países americanos, entre ellos Estados Unidos y Colombia, han instado a que la elección del próximo presidente del BID se lleve a cabo a mediados de septiembre, como está previsto, mientras que Argentina y México, entre otros, defienden el aplazamiento de la elección. EuroLat lamentó también que algunos países estén considerando «apartarse» de una norma no escrita en dicha institución, que otorga la presidencia a un candidato latinoamericano o caribeño y la vicepresidencia a un candidato norteamericano. Estados Unidos ha presentado como candidato a presidente al asesor especial del presidente Donald Trump para América Latina, Mauricio Claver-Carone, con el apoyo de Colombia. «Hacemos un llamamiento a no quebrantar los actuales acuerdos consuetudinarios y a mantener el firme compromiso europeo y latinoamericano con la defensa del multilateralismo, aún más crucial en el contexto de pandemia actual», señalaron López y Pizarro.

La deuda argentina contraída bajo ley extranjera ha sido reestructurada

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El canje de los títulos de la deuda del Estado argentino emitidos bajo legislación extranjera que llevó adelante el ministro de Economía, Martín Guzmán, tuvo una adhesión del 93,5%. Con ese porcentaje se activa las cláusulas de acción colectiva y la reestructuración alcanza al 99% de la deuda.

Ayer, 31 de agosto, en un acto en la Casa del Bicentenario que encabezó el presidente Alberto Fernández, y del que participaron la vicepresidenta Cristina Kirchner, el presidente de la Cámara de Diputados Sergio Massa, el ministro Guzmán, gobernadores y legisladores, se hizo el anuncio formal. Al final de esta nota está el video de 45 minutos que refleja la ceremonia. Antes, breves resúmenes de las palabras del ministro de Economía y del cierre del Presidente. En su exposición, Guzmán precisó que la renegociación permitirá un ahorro de 37.700 millones de dólares y bajar la tasa de interés del 7% al 3,07%. Tras esta reestructuración, dijo, «el país tiene una posición más sólida y sana que la que tenía en diciembre de 2019». «El 10 de diciembre, cuando asumimos, nos pusimos como objetivo tranquilizar a la economía argentina y poder instaurar condiciones para el crecimiento y poner al país de pie», sostuvo el titular del Palacio de Hacienda. Afirmó que «la situación era crítica, porque desde 2016 se inició un período de endeudamiento y el país terminó atrapado en una crisis profunda de deuda. La Argentina estaba en «default virtual». «Era indispensable quitarse esa carga y por eso desde el día uno iniciamos un proceso de reestructurar para generar condiciones para los demás objetivos del desarrollo». «Fuimos de la mano con el Congreso y agradecemos el rol importante que tuvo para llegar a un resultado positivo y en la idea de tener un acuerdo que respetase la idea de sostenibilidad de la deuda». Guzmán también se refirió al tema de las provincias. Dijo que «se han endeudado en los años previos en dólares. Esto genera problemas al resto de la economía porque hay una sola caja. Por eso es muy importante que ahora, todas las provincias que tengan deuda en dólares continúen resolviendo sus problemas respetando los lineamientos de sostenibilidad que ha establecido el gobierno nacional». El ministro también anticipó que el proyecto de Ley de Presupuesto que será enviado al Congreso en las próximas semanas «establecerá que el déficit fiscal primario del año próximo rondará el 4,5% del PBI«. «Ese presupuesto va a mostrar la visión de que en un contexto de una recesión tan profunda el Estado va a jugar un rol decisivo en política públicas para la recuperación». «El déficit fiscal primario al que se apunta tiene que ver con la idea de que tiene que ser lo suficientemente grande como para poder tener la capacidad de impulsar a la economía, pero también tiene que estar lo suficientemente contenido en función de cual es la capacidad de financiar lo que tenemos». Luego, el ministro se refirió a las negociaciones con el Fondo Monetario Internacional: «Ya hemos iniciado las conversaciones formales con el FMI. La razón de esto es que a partir de 2018 Argentina tomo U$S 45.000 millones de deuda con el FMI bajo la premisa de que eso iba a restaurar la confianza en los mercados … una deuda que constituyó un récord en la historia de préstamos del FMI». El Presidente Fernández cerró el acto señalando que la Argentina llegó a un exitoso canje de deuda luego de haber entrado en default en enero de 2018, cuando los mercados dijeron que no le prestaban más, y desde entonces el país debió «luchar dos años contra la mentira». «La Argentina estaba en default pero hoy tenemos la tranquilidad de que no hemos traicionado la confianza porque hicimos las cosas tal como prometimos hacerla», sostuvo el Jefe de Estado. El Presidente aseguró a los argentinos que este Gobierno va a «encontrar la salida de este laberinto y las caras de angustia se convertirán en cara de tranquilidad para encarar el sendero correcto de crecimiento» de la economía. «Lsa deuda no la van a pagar los que peor están, los que más necesitan» y añadió que el país tiene que «asumir la responsabilidad de lo que pasó y que no vuelva a pasar nunca más». «Tomemos conciencia de lo que significa entrar en el laberinto de la deuda». «Cuando hay que pagar tenemos menos dinero para educar a nuestros hijos y para los hospitales». Dijo que «los jubilados siempre han sido la variable de ajuste al que nos condenó el endeudamiento». Y aseguró que la Argentina «necesita levantarse para poder cumplir» con los pagos de la deuda. Especialmente, Fernández destacó el hecho de que la renegociación con los acreedores privados se haya completado «en medio de esta pandemia» de coronavirus. «Ser sostenible no es solo pagar la deuda que nos hemos comprometido, sino también cuando todos encuentren un lugar donde tener un trabajo», dijo el jefe del Estado. También tuvo palabras de agradecimiento para el apoyo recibido por Argentina durante la negociación con los acreedores. En ese sentido, mencionó a los presidentes de Francia, México y España. También tuvo un párrafo para el Papa y los gobernadores. «Quiero darle las gracias al papa Francisco, que siempre estuvo ayudándonos silenciosamente. A los gobernadores, todos, que nos estuvieron apoyando «, dijo. También agradeció el apoyo de la titular del Fondo Monetario Internacional, Kristalina Georgieva. El Presidente llamó a repensar una Argentina «que se reestructure de otro modo para terminar con este país injusto que tenemos». Y señaló que, tras el canje de deuda, «vienen otros desafíos» para la economía argentina, y que el primer objetivo será reactivar el «mercado interno» y luego hacer que la inversión en obra pública y vivienda se convierta en el primer motor del desarrollo. El país debe «producir, crecer, exportar, acumular reservas y después pagar», para lo cual hay que «cambiar estructuralmente, indicó el presidente. Y concluyó :»Este es el desafío que tenemos ahora que empezamos a despejar uno de los obstáculos que teníamos».

El presidente del Central afirmó que «no se necesitan devaluaciones»

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El presidente del Banco Central, Miguel Pesce, planteó hace pocos días, en disertaciones en el Consejo de las Américas y en el congreso anual del Instituto Argentino de Ejecutivos de Finanzas que una de las prioridades de la autoridad monetaria es sostener la competitividad tipo de cambio real y que actualmente se encuentra en niveles adecuados para promocionar tanto las exportaciones como la producción local. Descartó la necesidad de acelerar correcciones del dólar comercial: “No se necesitan devaluaciones”, aseguró. Al respecto, nos parecen oportunas estas reflexiones de Horacio Riggi, subdirector periodístico de El Cronista: «En la década de los 90, la convertibilidad que ató el peso al dólar estadounidense durante una década, generó un atraso en el tipo de cambio que destruyó gran parte del entramado industrial. La Argentina de los 90 financió la convertibilidad con la venta de empresas del Estado y con endeudamiento. El país, a pesar de las abundantes inversiones en servicios, no logró la competencia que necesitaba para producir más de lo que gastaba. El resultado fue catastrófico: antes de colapsar, la convertibilidad quebró también al sistema financiero y el dólar se disparó. Ese dólar «alto» del año 2002, en una Argentina empobrecida, fue muy competitivo para las empresas que producían y exportaban. Para las que estaban endeudadas, para las que giraban remesas al exterior, la situación fue diferente. La Argentina actual tiene otros problemas, pero el tipo de cambio, claramente no lo es. En todo caso, el problema es que faltan dólares y que la brecha entre el oficial y el dólar «blue» sigue siendo un punto de tensión. Sin embargo, hay actores de la economía que quieren un tipo de cambio más alto. A esos actores pareció responderles el presidente del Banco Central, Miguel Pesce, cuando aseguró durante el evento del Congreso Anual del Instituto Argentino de Ejecutivos de Finanzas (IAEF) que se realizó de forma virtual que «las estadísticas del tipo de cambio real multilateral demuestran que estamos con un dólar que no está atrasado, que es competitivo» y destacó la importancia de «evitar que este tipo de cambio se retrase». También destacó que está en contacto con diversas áreas del sector productivo y que no recibió ninguna queja de atraso del tipo de cambio. El mensaje de Pesce es también una señal de lo que el Gobierno intenta plasmar: un país donde la producción local tenga una mayor participación. De hecho, Pesce da a entender que las reservas del BCRA, que hoy llegan a los 43.000 millones de dólares, están para defender el valor del peso. Pero claro, si se toma el tipo de cambio actual, defender el valor del peso es tener como meta poner un foco en la industria para que vuelva a sustituir importaciones. En el Gobierno creen que esto es posible y que el actual tipo de cambio no necesita de una devaluación porque no genera más competitividad. Lo cierto es que si bien Pesce dice que los sectores con los que habla no le piden una devaluación, sí hay sectores que no verían con malos ojos que esto ocurriera. «Esos sectores son los que quieren licuar pasivos en pesos», dicen en otro sector del Gobierno. En el caso de que la sospecha del Gobierno sea cierta, no menos cierto es que la preocupación de un sector del empresariado está vinculada a que la inflación, si bien está en baja, sigue siendo alta. Por lo tanto, si no existe un acompañamiento del BCRA y el dólar se estanca, la competitividad de hoy se perderá.»

Las otras enfermedades: 1° medicamento aprobado contra el Chagas en niños y jóvenes

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La FDA, la agencia de control de medicamentos de Estados Unidos, aprobó el uso de una formulación del nifurtimox, una droga contra el Chagas, a partir de un estudio inédito en pacientes desde recién nacidos hasta 18 años, coordinado por investigadores del CONICET. El mal de Chagas afecta a un 4% de los argentinos. Y una parte numerosa de ellos son niños y jóvenes. Elgrupo de Parasitología – Chagas, del Instituto Multidisciplinario de Investigación en Patologías Pediátricas (CONICET-Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires), en el Hospital de Niños ‘Ricardo Gutiérrez’, coordinó los estudios clínicos de una formulación pediátrica, inédita, de un medicamento utilizado en el tratamiento de la enfermedad de Chagas -el nifurtimox-, que se adapta a las necesidades especiales de los pacientes pediátricos. Los resultados sobre la formulación pediátrica esta droga, una de los dos desarrolladas hace 5 décadas para el uso en la enfermedad en adultos, resultaron en la aprobación por la Administración de Alimentos y Drogas de los Estados Unidos (FDA), por lo que a nivel local estará de manera expeditiva aprobado su uso por ANMAT. “Este es un gran logro de la pediatría argentina y latinoamericana, que a partir de una red de investigación clínica con altos estándares de calidad, obtuvo respuesta a una necesidad regional que impactará en la atención de los más vulnerables”, consideró el Dr, Jaime Altcheh pediatra e investigador principal del CONICET, quien lidera el equipo de trabajo. Utilizar, como hasta ahora, medicamentos para adultos y adaptarlas a los niños conlleva un problema, y es que cuando se fraccionan las pastillas, no puede asegurarse que la concentración de la droga es la misma en cada parte. Esto genera el riesgo de dar menores o mayores dosis a las necesarias. El estudio se llevó a cabo en 25 sitios de investigación,s en Argentina, Bolivia, y Colombia entre 2016 y 2018, en conjunto con el laboratorio Bayer. Se trató de un ensayo clínico de fase III prospectivo, donde se evaluó la eficacia, seguridad y farmacocinética de nifurtimox en 330 niños con enfermedad de Chagas. “A pesar de estar aprobados para su uso en adultos desde la década del 70, es la primera vez que se hace un estudio farmacológico multicéntrico en pacientes pediátricos de este medicamento”, explica Altcheh. Enfermedad de Chagas El Chagas es una enfermedad causada por el parásito Trypanosoma cruzi, que transmite hacia el humano la vinchuca -Triatoma infestans-. También puede ser contagiado por transfusión sanguínea o trasplante de órganos, y durante la gestación, o por alimentos. Según datos publicados por la OMS, se calcula que en el mundo existen entre 6 a 7 millones de infectados, y en la Argentina, según estimaciones de la Sociedad Argentina de Pediatría, nacen 1200 niños con la enfermedad. El estudio continúa con un seguimiento de 4 años para confirmar y validar los resultados obtenidos.

Ahora 36: un programa para estimular la demanda y la construcción

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Para reactivar la actividad económica afectada por la pandemia de coronavirus, el Gobierno relanzará el plan de compra en cuotas con hasta 36 pagos, que actualmente es de 12. Abarcará a productos nacionales. Incluirá a los materiales de la construcción y a los otros sectores más afectados, como el comercio minorista, el gastronómico y el turismo. El Ahora 36 -que llevará a 3 años las cuotas – permitirá que más compradores puedan adquirir productos en el comercio minorista. En el Gobierno explican que también dará una “señal a los fabricantes de productos nacionales y a los comerciantes que hoy dudan sobre continuar su actividad”, al mostrar que la ayuda estatal intentará incentivar la alicaída demanda. Las compras de materiales para la construcción fueron incluido de este plan, con el objetivo de reanimar una actividad que es intensiva en el uso de mano de obra. La intención oficial es repetir “el éxito” logrado por el plan Ahora 12, lanzado en 2014 por la entonces presidente Cristina Fernández de Kirchner, sobre una idea de los economistas Axel Kicillof y Augusto Costa. La importancia de la financiación del consumo fue puesta de manifiesto recientemente por la Cámara Argentina de la Industria del Juguete por las ventas del Día del niño. Por el plan Ahora 12 se lograron en más de 1.240 puntos de venta en todo el país y explicó el 70% de las ventas con tarjeta de crédito en cuotas. La medida forma parte del plan de 60 medidas que el Gobierno lanzará para reactivar la economía. Estas iniciativas incluirán proyectos de ley, como por ejemplo, la tan comentada y demorada conformación de un Consejo Económico y Social, un nuevo marco normativo para la producción de Hidrocarburos, Medidas de Promoción para la Industria Automotriz y Autopartes, Incentivos para el sector de la Construcción, entre otras. El propósito es “generar un shock productivo”. Al respecto, se anticipa que se trabajará para “el desarrollo de las economías regionales y la transformación de los planes asistenciales en puestos de trabajo”. La filosofía es reconvertir los subsidios que entrega el Estado tanto a individuos como a sectores o a empresas en que tengan “como contrapartida la generación de empleo” en un proceso gradual. En este sentido, también se remarca que se incentivaran los controles para lograr este proceso de reconversión. El gobierno de Alberto Fernández tuvo como uno de los de los objetivos fundamentales “la generación de empleos” pero la pandemia demoró y agravó la situación ocasionando la pérdida de más de 140.000 mil puestos de trabajo, como lo admitió públicamente el ministro de Trabajo, Claudio Moroni. Precisamente para atender las demandas de los sectores económicos más afectados, como hotelería, turismo y restaurantes, el martes próximo se tratará en el Congreso un proyecto para brindar asistencia económica a estas actividades con un presupuesto por 70.000 millones de pesos. En medios oficiales se destaca, asimismo, la necesidad de ir pensando en las políticas de mediano y largo plazo. De ahí que se prevea el envío al Parlamento del proyecto de constitución del Consejo Económico y Social, uno de los compromisos asumidos por el presidente Alberto Fernández. Este consejo agrupará a los distintos actores sociales en la búsqueda de consensos de políticas de mediano y largo plazo para poder instrumentar un crecimiento económico estable con inclusión social.

Encrucijada de terapias para el coronavirus. Y la FDA ha sido ambigua

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AgendAR siempre rehuyó polémicas farmacológicas, pero no ésta: mañana los que escribimos aquí podemos estar en respirador por gentileza del virus SARS-CoV-2, y nadie nos va a preguntar si preferimos remdesivir o dexametasona. Lo que sigue es una nota co-escrita con el Dr. Pedro Politi, oncólogo clínico y farmacólogo con experiencia en desarrollo de nuevos tratamientos. Politi explica por qué la “dexa” sí y el remdesivir no, y cuestiona a la FDA por embarrarnos la cancha a todos. La FDA es la Food and Drug Administration, agencia reguladora de los EEUU sobre, fundamentalmente, farmacología y tecnología médica, pero su autoridad es casi planetaria. Politi es muy frío hacia las prácticas de mercado y el licenciamiento farmacológicos. Las autorizaciones en Argentina son “FDA friendly”: lo aprobado por esa agencia aquí pasa fácil por nuestro ANMAT (Agencia Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica). Esa sumisión (secundaria a un decreto presidencial de 1992) es arriesgada: si la FDA desvaría (y hoy lo está haciendo notablemente) aquí pueden peligrar vidas, y la salud pública argentina perder tiempo, recursos y autoridad.

Covid19: “probar algo” versus “marchar sobre seguro”

Este título refleja el estado de la sociedad global, que sufre ya más de 25 millones de casos y llora más de 850.000 muertes por Covid19[1]: el tiempo vuela, y más aún si rápidamente no se toman decisiones colaborativas. Un prominente crítico lo señaló con agudeza: el Dr. Vinay Prasad, reconocido onco-hematólogo, profesor asociado en la Universidad de Oregon, EEUU resumió el dilema como “probar (algo) ya, lo que sea” – traducción libre de su “try first”, en contraposición total con “realizar las investigaciones clínicas”. La primera y muy realista máxima médica es “Primero, no dañar” y la escribió Hipócrates. La medicina brutal y acientífica puede ser muy dañina, por lo cual Prasad nos dice que ante todo, hay que respetar la verdad científica, “los ensayos primero””[2].  El inglés tolera mejor que el castellano estos juegos de palabras: probar (try) e investigación sobre pacientes (trial). Pero esas dualidades semánticas no siempre se usan para bien, como se verá luego con las comunicaciones de la FDA. La pregunta: de haber unido fuerzas antes y haber sido claros en la comunicación, hoy sabríamos más qué sirve y qué no, habríamos perdido menos tiempo corriendo tras falsas perspectivas, y evitado bastantes muertes. Es una responsabilidad pesada. Con casi 850 mil fallecimientos, demasiadas terapias que concitaron expectativas mordieron el polvo: no hay grandes “game changers” y tenemos pocos enfoques que demuestren beneficios indudables para los pacientes. Ahora bien… ¿qué beneficio buscamos? “La cura” tiene muchas aristas y niveles: no morirse, desde luego. ¿No requerir un respirador? Ya es mucho. ¿Salir unos días antes (vivo y lo más entero posible) de la terapia intensiva? ¿No tener que ingresar a ella? Si pudiéramos viajar de regreso a los primeros meses de 2020 y luego volver a este fin de agosto, nos escandalizaría leer que la OMS (Organización Mundial de la Salud) pontificaba que “los asintomáticos no contagian” y que “los barbijos no sirven para prevenir infecciones”. Al menos en la OMS organizaron el multi-estudio denominado Recovery (recuperación), diseñado para evaluar simultánea y rápidamente a escala global una amplia gama de terapias prometedoras para Covid19[3]. Nota: “estudio” o “ensayo” son términos técnicos para investigaciones en pacientes que ponen a prueba una modalidad de tratamiento. Y bien, los estudios se hicieron. ¿Qué pasa que no se difunden o entienden las conclusiones? Recovery se enfocó en pacientes con una severa complicación denominada “distress respiratorio agudo del adulto”: falla la oxigenación en forma progresiva, fallan los órganos en cascada, sobreviene la muerte, si esto no se corrige enérgica y rápidamente. Esta grave reacción se debe en buena parte a una “tormenta” de señales bioquímicas denominadas “citoquinas”: sustancias que en situaciones más leves provocan todo aquello que sentimos en una gripe digna de ese nombre: fiebre, dolores articulares, cansancio, postración… Pero “en tormenta”, las citoquinas vienen, por cantidad y tipo, con una vuelta más siniestra: daño incapacitante pulmonar, cardiovascular, neurológico, etc. En este contexto, se evaluó el antiparasitario e inmunomodulador oral, hidroxicloroquina con o sin el agregado del antibiótico antibacteriano oral, azitromicina. Ambas drogas “ya fueron”: carecen de impacto beneficioso y aumentan las arritmias cardíacas a dosis altas. Pero dos presidentes de países enormes, EEUU y Brasil, el primero de ellos en campaña electoral, “politizaron” la hidroxicloroquina: la volvieron una bandera. El asunto es que no sirve, pero hay demasiada gente que todavía no lo entendió. También aquella vieja combinación de antivirales tan útil frente al virus VIH (ritonavir/lopinavir), resultó inefectiva, pero la noticia tardó en llegar. NO están probados –por ahora- los plasmas de pacientes convalecientes, supuestamente ricos en anticuerpos contra el virus causante de Covid19. Es un proceso laborioso: en nuestro país avanzan tres ensayos clínicos interesantes con esta terapia, uno de los cuales ya logró enrolar el total planificado de pacientes y espera resultados en un mes aproximadamente. No rindió los resultados esperados un costoso anticuerpo artificial, monoclonal, muy selectivo (tocilizumab), que bloquea un agente importante de la “tormenta de citoquinas”. Como comparador clínico de todo esto quedó el (siempre cambiante) “manejo habitual” de cada terapia intensiva. Y como Cenicienta de las intensivas, esa medicación “buena, bonita y barata”, un antiinflamatorio que toda clínica u hospital tiene en abundancia, y resulta poderosa: la dexametasona. ¿Ya presienten los lectores qué tratamiento fue el único que redujo en un tercio la mortalidad, respecto del “manejo habitual” y nada más? ¡Dexametasona!  ¡La Cenicienta! ¿No falta alguien en esta galería de fracasos y desencuentros? El remdesivir, un antiviral de uso intravenoso, diseñado para tratar en 2012 aquella epidemia de SARS (un predecesor del actual virus causante del Covid19). Contra este nuevo enemigo, el SARS Cov-2, el remdesivir tuvo un recorrido sinuoso: primero, se reportó sobre el “uso compasivo” (es decir, el laboratorio proveyó un producto experimental) sobre 61 pacientes con requerimiento de oxígeno… pero no se lo comparó contra nada, simplemente “antes-versus-después”[4]. Sí, lector, la metodología científica no está en su mejor momento ante esta pandemia. Eso lo dijo muy acertadamente el Dr. Fernando Polack en AgendAR el 29 de abril (ver aquí). La pandemia está matando el rigor científico. Y de la comunicación científica, mejor no hablemos. Luego el remdesivir fue comparado consigo mismo (sic), en esquema de 5 días versus 10 días consecutivos, en pacientes con Covid severo y mala oxigenación, pero sin necesidad de respirador: 10 días de tratamiento no dieron mejores resultados que 5 días[5]. Obviamente, tampoco podía sacarse una conclusión válida respecto de esta droga sin un grupo “control” con “manejo habitual”, sea lo que sea esta entelequia, el “manejo habitual”. Los NIH (Institutos Nacionales de la Salud de los EEUU son un conglomerado de investigación biomédica con un presupuesto anual de 41.680 millones de dólares en 2020[6], de los cuales 5.800 millones son para enfermedades infecciosas[7]. En un esfuerzo cooperativo multinacional los NIH publicaron – hace ya tanto tiempo, como en mayo 2020 – un estudio comparativo de remdesivir versus placebo con poco más de 1000 pacientes. El placebo en este caso fue una infusión inactiva de agua y sal. El resultado del grupo que fue tratado con remdesivir fue un tiempo más breve para la recuperación (11 días versus 15 días). En fin… algo para comunicar. Pero en lo central, no modificó significativamente la mortalidad en pacientes internados con compromiso pulmonar[8]. También en mayo 2020, en las antípodas del planeta, se publicó otro estudio en pacientes con neumonía causada por Covid 19 y dificultades en la oxigenación. Se comparó remdesivir contra placebo en 10 hospitales de China (de la región de Hubei, epicentro inicial de la epidemia), a lo largo de 28 días. En tersa prosa médica, el remdesivir “no se asoció con beneficios clínicos estadísticamente significativos” [9]. En buen criollo: no sirve. En otro ensayo multinacional publicado ya en agosto de 2020, 584 pacientes con Covid moderado fueron asignados al azar a remdesivir por 5 días, o por 10 días, o “a manejo habitual”: la terapia con remdesivir por 10 días no brindó beneficio respecto del manejo usual, pero sí lo hizo la de remdesivir por 5 días[10]. Muy extraño; anti-intuitivo, ¿verdad? Éste es el camino de la investigación en tiempos de crisis: pasos adelante, pasos atrás. Con intereses geopolíticos y económicos por detrás, sin duda alguna: véase si no toda la repercusión mediática alrededor de las vacunas candidatas más adelantadas, y cómo suben y bajan las acciones de las firmas biomédicas que las proponen. Con un comunicado de prensa se ganan y pierden fortunas. ¿Qué puede achacarse a Gilead, el laboratorio productor de remdesivir? A la larga, aceptaron financiar varios estudios aceptables, es decir comparativos. Pero hubo que presionar para lograrlo; y los paupérrimos resultados fueron adornados y comunicados por funcionarios de la FDA obligados a dar buenas noticias. Es un año electoral y algunos aspiran a renovar sus cargos. Nadie entiende cómo una agencia regulatoria respetada y respetable ha llegado a semejante desvergüenza. Lo cierto es que lo que sucede hoy con la FDA es una tragedia médica incluso fuera de los EEUU y hasta para los laboratorios. La venalidad actual de la FDA pone en crisis la credibilidad de la farmacología. Y en el peor momento posible. Es penoso llegar a agosto sabiendo que muchos pacientes hubieran podido beneficiarse con “la dexa”, un baratísimo medicamento al alcance de la mano, pero fuimos a buscar muy lejos (y pagando fortunas) cosas que no rindieron como se esperaba. La OMS se cuida a sí misma y calla más de lo que informa, sin que se vea un ápice de liderazgo sustitutivo de las grandes agencias de licenciamiento, y en especial de la más poderosa del mundo, la FDA. También la más autista: el 28/08, hace 3 días, un tweet de la FDA dice (traduzco): “La autorización de uso ampliado por emergencia autoriza al remdesivir como tratamiento de todos los adultos y niños con #Covid19 sospechado o confirmado por laboratorio, sin importar la gravedad de su enfermedad”. En castellano, esto significaría inequívocamente: sirve. ¿Sirve, de veras? El texto original en inglés es deliberadamente ambiguo:  “The expanded EUA (emergency use authorization) allows remdesivir for the treatment of all hospitalized adults and children with suspected or lab-confirmed #COVID19, regardless of their severity of disease”. Literalmente, la FDA está informando que autoriza un estudio sobre adultos y chicos con grados muy diversos de compromiso clínico. Pero no está diciendo en absoluto que ese estudio haya dado conclusiones favorables. Sólo vemos que el texto está redactado por un zorro en el arte de la ambigüedad y para que algún incauto pueda creer que sí, que hay buenos resultados. No los hay. Entre los comunicadores profesionales de la FDA, ese uso equívoco del inglés es intencional y maligno. Va a costar muertes. La posverdad llegó a la más relevante agencia regulatoria médica del planeta, y eso en medio de la peor pandemia desde 1917. Es como que los bomberos se pongan a hacer negocios en medio de un incendio. Así estamos.

Dr. Pedro Politi

Daniel E. Arias

Referencias bibliográficas [1] coronavirus.jhu.edu/map.html  Mapa global de casos y muertes por Covid 19. Universidad Johns Hopkins. Accedido: agosto 25, 2020. [2] www.medpagetoday.com/infectiousdisease/covid19/88209 [3] clinicaltrials.gov/ct2/show/NCT04381936 [4] www.nejm.org/doi/full/10.1056/NEJMoa2007016 [5] www.nejm.org/doi/full/10.1056/NEJMoa2015301 [6] www.niaid.nih.gov/grants-contracts/budget-appropriation-fiscal-year-2020 [7] www.niaid.nih.gov/grants-contracts/niaid-budget-data-comparisons [8] www.nejm.org/doi/full/10.1056/NEJMoa2007764 [9] www.sciencedirect.com/science/article/pii/S0140673620310229 [10] jamanetwork.com/journals/jama/article-abstract/2769871