Buenas noticias globales sobre la pandemia del coronavirus

0
Joseph G. Allen es infectólogo, arquitecto y profesor en Harvard, en la T.H. Chan School of Public Health. El martes publicó este artículo en el Washington Post que nos han hecho llegar, y traducimos: «Estos días de casos en aumento, hospitalizaciones y muertes crecientes pueden ser abrumadores. Para ayudar a superar esta tormenta, también debemos hacer un seguimiento de los desarrollos positivos. Aquí detallo seis, para recordarnos que hay esperanza en esta crisis:
  1. Los tratamientos terapéuticos (además de los que ya tenemos para los pacientes más enfermos) llegarán antes de que las vacunas estén disponibles. Cuando alguien contrae el nuevo coronavirus, el sistema inmunitario de su cuerpo lanza una defensa, que incluye la producción de anticuerpos que circulan en la sangre para ayudar a identificar a los invasores infecciosos. Estos anticuerpos circulantes ofrecen cierta protección contra futuras infecciones (por cuánto tiempo, aún no lo sabemos). Los científicos ahora han diseñado clones de estos anticuerpos, lo que llamamos anticuerpos monoclonales, y están demostrando ser efectivos tanto terapéuticamente como para prevenir la infección. Funcionan atacando la proteína «Spike» del coronavirus, que es la forma en que este virus ingresa a nuestras células. (Los anticuerpos monoclonales) Evitan que eso suceda y el virus no se puede replicar dentro del cuerpo.
  2. También están llegando pruebas de saliva rápidas y de bajo costo y, como mi colega Michael Mina y Laurence J. Kotlikoff señalaron recientemente, son un «game changer» fundamental. ¿Por qué? Estas son como pruebas de embarazo caseras pero para COVID-19. Imagine una prueba que podría hacer en casa todos los días, que le da una respuesta en unos minutos después de escupir en un frasco y cuesta solo u$s 1 a u$s 5. Esa prueba cambiaría nuestra capacidad para frenar los brotes donde la detección temprana lo es todo. También ayudaría a la confianza del consumidor y aliviaría esta crisis económica. ¿Quiere ir a la escuela, al trabajo o a un espectáculo? Muestre que su prueba rápida fue negativa. Estas pruebas no son perfectamente precisas, pero, aunque sea contraintuitivo, no tienen que serlo. Más importantes que la precisión son la velocidad y la frecuencia de las pruebas.
  3. El debate finalmente ha terminado: las máscaras funcionan. Tomó tres meses, pero el uso de máscaras se está dando haciendo universal. Lo que antes era extraño e inusual (en los Estados Unidos, al menos) ahora se ha vuelto más aceptado. Más estados y empresas los requieren. Y lo que alguna vez fue político, gracias a nuestro presidente que dijo que las personas usaban máscaras solo para hacerlo quedar mal, se está convirtiendo rápidamente en sentido común. Ahora vemos gobernadores de estados republicanos instando a usar máscaras. (No todas las máscaras son iguales, así que afortunadamente, ahora hay una guía sobre lo que constituye una buena máscara).
  4. Finalmente ha surgido el consenso de que está ocurriendo la propagación aérea. Los científicos en mi campo han estado advirtiendo sobre esto durante meses (escribí sobre esto a principios de febrero y más recientemente argumentaba que la transmisión por el aire está vinculada a eventos de superpropagadores), sin embargo, los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades y la Organización Mundial de la Salud no querían admitirlo. Esta semana, la situación cambió cuando 239 científicos firmaron una carta a la OMS instándola a reconocer la transmisión aérea. Y eso es exactamente lo que hizo la OMS. Esto significa que habrá más mensajes de la OMS y otras organizaciones que recomiendan que las personas agreguen un nuevo control a su conjunto de herramientas para combatir este virus: estrategias de construcción saludables, como una mayor ventilación, una mejor filtración y el uso de dispositivos de limpieza de aire portátiles.
  5. Existe cierta evidencia que muestra que la exposición anterior a los coronavirus de los resfríos comúnes podría estar jugando un papel protector para algunas personas. Este es todavía especulativo, y debo advertir que no está completamente resuelto, pero varios estudios ahora muestran que del 20 al 50% de las personas que nunca habían estado expuestas al nuevo coronavirus tienen en su cuerpo ciertas células inmunitarias, conocidas como células T de memoria, que reaccionan contra este nuevo virus. La especulación es que esto se debe a que fueron activadas previamente por los coronavirus de los resfríos comunes. Todavía no sabemos por qué a algunas personas les va mejor que a otras, o por qué unas pocas transmiten la enfermedad a muchas, mientras que otras no la transmiten en absoluto, pero estos hallazgos podrían dar algunas respuestas a esas preguntas.
  6. Las vacunas en ensayo parecen estar funcionando, y los fabricantes de medicamentos ya han dicho que podrían entregar las dosis en octubre. Recuerde, no era seguro que algunas vacunas funcionaran, por lo que el hecho de que los ensayos clínicos iniciales muestren signos positivos es alentador. También un recordatorio de que esto es ultrarrápido; si recibimos una primera vacuna dentro de los 12 meses, será la más rápida de la historia en su desarrollo y por varios años. Hay una advertencia importante: a mi colega Juliette Kayyem le gusta señalar que las vacunas no salvan a las personas, las vacunaciones sí. Una vez que tenemos una vacuna, entra en juego la difícil tarea de fabricarla y distribuirla. Por lo tanto, si bien el panorama sobre vacunas es bueno, y en unos pocos meses se podrían tener datos para licenciarlas, deberán transcurrir aún más meses hasta que la gente puede recibirlas.
Por primera vez en la historia, casi todos los científicos del mundo se centran en el mismo problema. Esto está comenzando a pagar dividendos

ooooo

Ya que estamos con las buenas noticias, anticipamos que probablemente hoy, jueves 16, habrá novedades positivas sobre las pruebas en humanos de la vacuna de la Universidad de Oxford y la compañía AstraZeneca.

Datos alentadores para las exportaciones argentinas. El trigo, a 202 dólares la tonelada en Chicago

0
Los precios de los granos que exporta Argentina, si bien están lejos, en proporción, de los que se conseguían en los años del boom de commodities, se mantienen firmes y con buenas perspectivas para la próxima cosecha. En el caso del trigo, su precio no parece haber sido afectado por la posible disminución de las compras por parte de Brasil. Una suba de 9 dólares en la cotización del trigo en Chicago (cerró en U$S 202 por tonelada) fue el dato destacado en los mercados granos ayer miércoles 15, tanto a nivel global como por sus efectos en Argentina. ¿La causa? La preocupación que genera la cosecha triguera en la Unión Europea y en Ucrania, como también por la falta de agua que se percibe en zonas de nuestro país ya sembradas con el cereal de invierno. En este escenario, en el trigo hubo una mejora en las ofertas por el cereal de la nueva campaña en el mercado rosarino, lo que alentó un mayor volumen de negocios. Por el lado del maíz, la demanda fue pujante en el segmento disponible, lo que impulso al alza las ofertas de compra. En cuanto a la soja, también se registró un repunte en la oferta abierta generalizada por parte de las fábricas. La mejor oferta de la jornada por la oleaginosa, generalizada entre las industrias, fue de $ 16.250 por tonelada, $ 50/t por encima de la oferta de ayer. Un comprador no tradicional, por otra parte, ofreció comprar soja fábrica en U$S 230/t, en lo que fue la mejor oferta de la jornada. Por el maíz con entrega inmediata, la demanda se mostró activa, mejorando las ofertas de compra con el correr de la jornada de negocios. La mejor oferta por el cereal con descarga fue de $ 8.950/t, $ 350/t por encima de la mejor oferta abierta del día previo. Para entrega contractual se ofrecieron U$S 126/t, con agosto mejorando hasta los U$S 127/t, ambas posiciones por encima del día martes. Para entrega en septiembre se ofrecieron U$S 130/t, con octubre en U$S 131/t. Por el trigo con entrega contractual, la oferta se mantuvo en los U$S 185/t, aunque sin descartar mejoras. En cuanto al segmento 2020/21, se ofrecieron U$S 170/t para trigo con entrega entre noviembre y diciembre, mejorando U$S 5/t en relación a la oferta abierta del día de ayer, sin descartar incrementos ofreciendo lotes considerables. Por el cereal con entrega en enero, la oferta mejoró hasta los U$S 172/t, con febrero en U$S 174/t y marzo en U$S 175/t. En el mercado de girasol, la oferta de compra por la oleaginosa con descarga inmediata se mantuvo en U$S 255/t. Por el girasol con entrega entre diciembre y enero, la oferta mejoró cinco dólares, hasta los U$S 240/t. El mercado de Chicago cerró con saldo dispar. Los futuros de maíz ajustaron en baja, por pronósticos de precipitaciones sobre partes del Medio Oeste estadounidense, que serían beneficiosas para los cultivos. Los futuros de trigo registraron una importante suba, impulsados por las preocupaciones en relación a la producción en la Unión Europea y Rusia, y por la falta de precipitaciones que complican la siembra en nuestro país. La soja se vio impulsada por nuevas compras de soja estadounidense por parte de China.

Un nuevo plan de «Compre Argentino», apoyo a parques industriales y a la biotecnología

0
En el marco del “Plan federal de reactivación productiva” que hace 20 días anunciaron el ministro de Desarrollo Productivo, Matías Kulfas, y el secretario de la Pequeña y Mediana Empresa, Guillermo Mérediz, ante funcionarios de distintas provincias, se han empezado a elaborar medidas concretas para distintos sectores industriales castigados por la pandemia. El plan tiene una decena de ejes. Pero hay tres que serán centrales: la ley de parques industriales, el programa de desarrollo de proveedores del Estado y un apoyo al sector de la biotecnología. Para el 1° sector, habrá una modificación de la ley de parques industriales que incluirá un aumento de los aportes no reintegrables -de $ 3 millones a $ 60 millones-, una bonificación en las tasas de intereses de créditos para obras, y la puesta en funcionamiento de un centro de producción de soluciones tecnológicas. El Estado financiará estudios para la constitución, ampliación y regularización de parques industriales, obras intramuros para parques públicos y mixtos, la radicación de empresas, la ampliación de las capacidades productivas, la adquisición de lotes y la realización de obras extramuros a través de obra pública. Será condición para acceder estar inscripto en el Registro Nacional de Parques Industriales. Desde 2017 el programa se encuentra inactivo por la subejecución presupuestaria. También se prevé la creación de un Observatorio Nacional de Parques Industriales que estará conformado por jurisdicciones nacionales, provinciales y municipales y será el encargado de asignar las partidas. “Estamos convencidos de que la industria debe desarrollarse en torno a parques industriales formando clusters. Aplaudimos toda medida que ayude a brindar estructura y facilite la radicación y regularización de empresas”, afirmó Guillermo Siro, presidente de la Confederación Económica de la Provincia de Buenos Aires. Otro de los anuncios que hará el presidente Alberto Fernández, será el del programa de desarrollo de proveedores locales. Una enmienda a lo que hoy se conoce como el “compre argentino”. Constará de incentivos fiscales, aportes no reembolsables, créditos blandos y el apoyo del Instituto Nacional de Tecnología Industrial para la consulta permanente de las empresas. La condición clave para acceder a los beneficios será la sustitución de importaciones. En un comienzo, estará destinado a los sectores más perjudicados por la pandemia: energía, transporte, movilidad, minería, aeroespacial, naval, nuclear y servicios, pero luego se irá ampliando hacia el resto. En cuanto a la biotecnología, el Gobierno decidió incluir al sector en la última modificación de la ley de la economía del conocimiento que trae aparejada la reducción de alícuota del Impuesto a las Ganancias del 60% y una baja del 70% en las contribuciones patronales. Ahora sumarán un esquema que fomente los patentamientos de vacunas y desarrollos para el agro. Confían en que es un sector que con un mínimo apoyo estatal puede generar divisas, mano de obra calificada y vacunas patentables. Estas medidas irán en paralelo a la ampliación de la moratoria y un paquete agresivo de medidas para promover el consumo, que incluye el Ahora 18, con reducción de tasas y un período de gracia de tres meses. Por eso desde el Gobierno afirman que después de algunos traspiés comunicacionales estarían dando un giro hacia una agenda “pro mercado”.
Guillermo Siro, Presidente de CEPBA

Presentan el primer test argentino capaz de detectar la hepatitis «E»

0

Es una prueba que permite encontrar anticuerpos en sangre, producida a partir de una proteína. Hasta ahora, la única prueba disponible en nuestro país era una desarrollada en Italia.

Científicas tucumanas desarrollaron el primer test serológico local para detectar el virus de la hepatitis E (VHE), una enfermedad hepática que puede provocar dolor abdominal, anorexia, náuseas, vómitos y fiebre. Los test serológicos detectan los anticuerpos presentes en el plasma de pacientes que se enfrentaron a una enfermedad, en este caso al VHE.
.
En la Argentina la única prueba disponible es una desarrollada en Italia. El test local es de tipo ELISA, utiliza insumos nacionales y está desarrollado a partir de una proteína del virus, expresada en la bacteria Escherichia coli.
.
La hepatitis E es una enfermedad emergente, de la que cada vez se conocen más casos y recién en los últimos años empezaron a realizarse los estudios epidemiológicos para detectarla.
.
La Organización Mundial de la Salud calcula que cada año hay unos 20 millones de casos de infección por este virus. La enfermedad puede ser asintomática (la mayoría de las veces), aguda o crónica, y produce alta mortalidad en el tercer trimestre de embarazo. En la mayoría de los laboratorios de los países occidentales el test de hepatitis E no está disponible y se sospecha ante un cuadro clínico compatible con test negativos para hepatitis A, B y C.
.
El test se desarrolló en el Laboratorio Central de Ciencias Básicas de la Facultad de Medicina y en el Instituto Superior de Investigaciones Biológicas (Universidad Nacional de Tucumán- Conicet) y fue validado con estándares internacionales.
.
El equipo está formado por Guadalupe Vizoso Pinto (directora de la investigación), Lorena Arce (que acaba de doctorarse con el tema), Melisa Müller y las doctoras Felicitas Agote y Gabriela Marranzino, ambas del Siprosa. El trabajo fue publicado recientemente en la revista científica Frontiers in Microbiology.
Vizoso Pinto, doctora en Ciencias Biológicas, señaló a Argentina Investiga que es el primer test para hepatitis E producido en la Argentina y que tiene altos niveles de especificidad (99%) y de sensibilidad (93%), cuando se lo compara con el test comercial disponible en el país. Detalló que el antígeno que usaron para el test es la proteína ORF2 que forma parte del virus de la hepatitis E. “Una de las principales diferencias con otros test es que al nuestro lo produjimos en base a una proteína que puede expresarse innumerable cantidad de veces en una bacteria (Escherichia coli), lo cual abarata los costos de producción”.
.
Augusto Bellomio, investigador del Conicet y doctor en Ciencias Biológicas, que no formó parte de la investigación, opinó acerca del trabajo. “Este desarrollo es muy importante porque permitirá el diagnóstico en Tucumán y en la Argentina, que tienen como único test uno importado. Este costaría entre 10 y 15 veces menos”. Agregó que realizar estudios de VHE permitiría evaluar la sangre de donantes y realizar estudios epidemiológicos, de tipificación y de diagnóstico.
.
El estudio incluyó el análisis de 813 muestras de suero del Banco de Sangre de Tucumán recolectadas en 2017. La edad media de los donantes fue de 35 años y la mayoría de los participantes fueron hombres (73%). La mitad de las muestras fueron de San Miguel de Tucumán y el resto de Trancas, Ralos, Cruz Alta, Bella Vista, Leales y Tafi Viejo. El 9.23% de las muestras analizadas resultó positivo para anticuerpos contra el virus de la hepatitis E, lo cual quiere decir que 9 de cada 100 personas tuvieron hepatitis E a lo largo de su vida.
.
La hepatóloga del Hospital Padilla, Daniela Pérez, argumentó que contar con un test rápido y efectivo al alcance –como el desarrollado por las investigadoras tucumanas– “resulta de mucha utilidad y nos va a permitir conocer qué pasa realmente en nuestra población. La hepatitis E es una enfermedad de la que hasta hace poco no se conocía mucho y a nivel mundial toma cada vez mayor interés y se estudia cada vez más”, opinó la profesional.
.

José Luis Antúnez: «Medio siglo de herencia tecnológica en peligro»

Nos envió este artículo el Ing. José Luis Antúnez. No necesita presentación, pero aquí va: entre 2005 y 2015, al frente de la Unidad de Gestión de Nucleoeléctrica Argentina SA (NA-SA), Antúnez hizo lo imposible: resucitó y terminó un proyecto que parecía firmemente difunto, Atucha II, hoy en línea. En 2005 la central era una caverna de hormigón rodeada de carpas atiborradas de decenas de miles de componentes sin instalar, pero con grandes faltantes. Fuera de su vecina Atucha I, la contradictoria “ruina cero kilómetro” de Atucha II no tenía máquina emparentada alguna en el resto del planeta, acumulaba casi dos décadas de abandono, su grupo humano se había disuelto y su diseñador había desaparecido. Antúnez se cargó a hombros esa orfandad monumental y 10 años después, con la entrada en servicio de Atucha II, borró la mayor vergüenza de nuestra historia nuclear hasta entonces. Pero además relanzó a NA-SA del rol de “operadora boba” de una flota sin futuro, al de diseñadora-constructora de un parque nucleoeléctrico que seguirá en servicio más allá de 2050. Es más, con la prolongación de vida útil de Embalse, la Unidad de Gestión creada por Antúnez le dio a NA-SA la posibilidad de construir varias posibles CANDÚ 100% argentinas, y para ello nos dejó además 400 ingenieros y técnicos nucleares nuevos, muchos de ellos en firmas privadas. Sin más, le damos la palabra.

Daniel E. Arias

Estimados amigos de AgendAR: He leído el muy interesante artículo del Dr. Carlos Aráoz que ustedes publicaron el 13/7/2020 sobre el caso de la central nuclear china y el combustible a utilizar para esa Central. Al respecto, quisiera comentarles mi opinión sobre algunos temas relacionados con la próxima central nuclear. El tema de fondo hoy para el futuro del programa nuclear argentino es que, de continuarse tal como está dispuesto hoy, únicamente con la construcción de una central de uranio enriquecido y agua liviana, cualquiera sea su origen, eso implicará la desaparición de las capacidades nacionales para diseñar y construir centrales de uranio natural y agua pesada. Se dilapidarán así más de 50 años de ingentes esfuerzos hechos por la Argentina, que nos permitieron alcanzar la autosuficiencia científica, tecnológica e industrial para este tipo de Centrales, incluyendo la Planta de agua pesada (PIAP), la de conversión de uranio (DIOXITEK) y la de fabricación de Combustible Nuclear (CONUAR) además de cientos de empresas nacionales, muchas de ellas PYMES. Respecto del combustible para estas centrales de uranio natural, somos totalmente autosuficientes e independientes en forma soberana de su producción, tanto en los procesos de diseño y fabricación de los complejos elementos metálicos que lo componen como en los de extracción y conversión del dióxido del uranio natural en las pastillas cerámicas que son el núcleo activo de esos conjuntos. Esta autosuficiencia también se consiguió a través de décadas de esfuerzo científico, tecnológico e industrial, proceso en el cual el Dr. Aráoz tuvo destacada participación. La autosuficiencia e independencia soberanas con que contamos para el combustible de uranio natural no alcanza, sin embargo, para estar en idéntica condición respecto del combustible de uranio enriquecido. Si bien será posible negociar con el proveedor la fabricación de los componentes metálicos, se deberá por mucho tiempo estar atado a la provisión del uranio enriquecido, que no es precisamente un “commodity”. El abastecimiento de este elemento está sujeto a posibles cartelizaciones o represalias por parte de los proveedores externos. Esto puede producir serias limitaciones a la independencia nuclear soberana que tanto nos costó conseguir. Como confirmación de la realidad tangible de esta última apreciación, el Dr. Aráoz describe en su artículo un embargo de uranio enriquecido por parte de los Estados Unidos sufrido por la Argentina en 1981. Afectó embarques de este material necesarios para los reactores RP-0 y RP-10 que la Argentina había exportado a Perú. Y fue una represalia por abrir la competencia por el mercado nuclear sudamericano, que en EEUU era visto como “propiedad exclusiva” de las empresas de ese país. Cuatro décadas más tarde, somos exportadores de tecnología y productos nucleares a diversos países, nuestro futuro es ser autosuficientes en generación propia de energía eléctrica de origen nuclear y seguir exportando nuestro conocimiento científico-tecnológico. y que nuestros productos nucleares sigan compitiendo con los de los proveedores más poderosos del mundo. ¿Quién nos puede garantizar que lo de 1981 no vuelva a ocurrir? Esto fue tomado en cuenta cuando, durante el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner se formuló el Plan Nuclear 2014. Éste incluía el inicio inmediato del “Proyecto Nacional”: una central de tipo CANDU de uranio natural y agua pesada y, además, empezar otra central de uranio enriquecido y agua liviana. La defensa prevista en aquel plan frente a posibles extorsiones con el suministro de uranio enriquecido era, precisamente, preservar mediante la construcción de al menos otra máquina tipo CANDU las capacidades nacionales de desplegar las centrales de uranio natural que fueran necesarias. De esta manera, ante cualquier evento parecido al de 1981, la Argentina conservaría su capacidad soberana para generar energía eléctrica nuclear. Además, el Plan Nuclear 2014 preveía continuar con el desarrollo de las capacidades científicas y técnicas autónomas para enriquecer uranio, algo muy importante para una Argentina que estaba en ese entonces comenzando a construir su primer diseño propio de un reactor modular de potencia, de ciclo de uranio enriquecido y agua liviana: el CAREM. El desarrollo de estas capacidades está muy demorado hoy. Imaginemos ahora un hipotético escenario futuro en el cual estemos operando una central de uranio enriquecido habiendo dilapidado nuestras capacidades relativas a construir centrales de uranio natural y ocurre un proceso de cartelización o represalia con el abastecimiento del uranio enriquecido como el indicado más arriba. En términos estratégicos, nos encontraríamos en una situación extremadamente complicada, paralizados por decisión externa en la operación de la central y privados por decisión propia de una vía adecuada autónoma para continuar con nuestro desarrollo nucleoeléctrico. Estas y otras razones se explican en detalle en el documento sobre “Energía Nuclear y Soberanía Económica” del Instituto de Energía Scalabrini Ortiz (IESO), recientemente publicado por ustedes como “La política nuclear que Argentina necesita. Y que no se está llevando a cabo”, (ver documento aquí). Considero que la peor alternativa para nuestro futuro nuclear es limitarse a construir únicamente una central de uranio enriquecido. Los saludo cordialmente

José Luis Antúnez

Ing. José Luis Antúnez a punto de terminar Atucha II en 2014, foto de U-238

Gran Bretaña excluye a Huawei. Argentina debe tomar nota de un paso más en el alineamiento global

0
El ministro de Cultura y Sector Digital británico, Oliver Dowden, anunció que las empresas que trabajen en el Reino Unido tendrán prohibido comprar la tecnología de Huawei para la red 5G. La resolución entrará en vigor a fin de este año, y toda la tecnología en uso de propiedad de la empresa china deberá eliminarse para 2027. Huawei respondió en un comunicado: «Lamentablemente, nuestro futuro en el Reino Unido se ha politizado […] Continuaremos apoyando a nuestros clientes como siempre lo hemos hecho». La medida tendrá serias consecuencias económicas. El gobierno de Boris Johnson había autorizado que un 35% del equipamiento del 5G británico sería de Huawei, y la firma había hecho arreglos con BT y Vodafone, las otras dos compañías británicas. Éstas advirtieron que podría haber “apagones telefónicos”. Las empresas han construido la nueva red sobre la vieja y eso es lo que deben desmantelar ahora. Habrá retrasos en el despliegue de la red, y el costo se estima en unos 2.500 millones de dólares. La decisión formal fue tomada por el Consejo de Seguridad Nacional, y se apoya en que Huawei está controlada por las fuerzas armadas de la República Popular, y es potencialmente peligroso el uso de su tecnología en áreas claves como los celulares, la energía nuclear y la red eléctrica en general. Los medios europeos preguntan porqué este peligro, si existe, no se tomó en cuenta cuando la participación de Huawei fue autorizada, hace 6 meses. En los últimos tiempos ha crecido un fuerte «lobby» anti chino en el Partido Conservador, entre otros motivos por el agravamiento de la situación en Hong Kong. Una nostalgia imperial originó una legislación que otorga la nacionalidad británica a -se estima- unos 3 millones de residentes en esa ciudad, donde el gobierno chino decidió «apretar las clavijas». La idea de una posible inmigración los preocuparía. De cualquier modo, el hecho es que se está registrando un realineamiento importante en el escenario global. Sólo 4 años atrás, el entonces primer ministro británico David Cameron anunció una “edad de oro” de las relaciones entre el Reino Unido y China. Y la «city» de Londres se preparaba para ser el banquero de los negocios chinos en occidente. Ahora… Boris Johnson ha debido privilegiar -no sabemos si con entusiasmo o a disgusto- la relación con los EE.UU. Para la República Argentina, que tiene en China su principal cliente, un importante inversor y una necesaria fuente de financiación, es una situación delicada. Porque -salvo en el primer y fundamental aspecto- los Estados Unidos tienen todavía más peso en los otros dos. Un desafío para el equilibrio de nuestra cancillería. Y de nuestro gobierno, en general.

Crisis de la industria autopartista en Argentina. Desde 2009 cerraron 47 fábricas

0
La entidad que agrupa a las principales fábricas de autopartes, la Asociación de Fábricas Argentinas de Componentes, AFAC, difundió un informe alarmante sobre la situación del sector. “Que la Emergencia no oculte la decadencia”, se titula el comunicado que identifica con nombre y fecha el cierre de cada empresa. Esos cierres ya destruyeron 15 mil empleos. Desde 2009, desaparecieron 47 fábricas de autopartes en la Argentina. Las terminales automotrices que les compraban componentes decidieron reemplazar estas piezas con componentes importados o directamente dejaron de fabricar los modelos que las equipaban. La crisis se aceleró en los últimos años. Entre 2019 y lo que va del 2020, ya bajaron la persiana 17 firmas autopartistas. Sólo la semana pasada anunciaron el fin de la producción local tres empresa: Axalta, Basf y Saint-Gobain Sekurit. Sin duda, la caída en las ventas provocada por la pandemia fue un factor en estas decisiones, pero la caída viene de mucho antes. En un comunicado de prensa de AFAC se insta a la cadena de valor automotriz y a las autoridades a que «tomemos cabal conciencia de la gravedad en la que se encuentra el sector automotor de nuestro país, en particular el sector autopartista.» «En los últimos días han trascendido casos de empresas proveedoras que han decidido cesar total o parcialmente las actividades industriales en la Argentina. Nos preocupa sobremanera que se interprete que ello es el mero resultado de la coyuntura generada por la pandemia del Covid-19. Cerrar actividades fabriles en el sector automotor requiere procesos de decisión que llevan muchos meses, y a veces años.» Existen múltiples factores que han sido determinantes en la generación de este proceso de cierres: * La falta de estímulos y la inseguridad jurídica producida por el permanente cambio de las reglas de juego desincentivan los proyectos de inversión que se requieren para mantener una industria automotriz estructuralmente sólida y sustentable. Hay sobrados ejemplos de cambios normativos frecuentes e intempestivos en materia laboral, tributaria y financiera; como así también la inexistencia de una justicia que actúe de manera ágil, efectiva y sin interferencias. * Altísima presión impositiva sobre etapas de producción en los tres niveles de gobierno. Por ejemplo, Ingresos Brutos grava autopartes locales y no lo hace con las importadas. * Derechos de exportación que desincentivan ventas externas de alto valor agregado local y que excluyen de su base imponible las autopartes importadas. Reintegros que no se condicen con la realidad de la presión tributaria. * Normas laborales rígidas y generadoras sistemáticas de contingencias judiciales. Costos laborales no salariales que perjudican tanto a empresas como a los equipos de trabajo. * Convenios laborales arcaicos que en muchos casos datan de 1975 y dificultan trabajar de manera acorde a la productividad demandada por la actividad automotriz. * Protección arancelaria efectiva negativa. El arancel promedio ponderado para las autopartes es del 6/7% mientras que para las materias primas es del 10/12% y para los moldes y matrices necesarios para los procesos de localización es del 35/28/14%%. Ello incita muy claramente a importar las autopartes. * Escaso poder de influencia local sobre los procesos de decisión de las casas matrices sobre inversiones en un contexto de alta capacidad ociosa en la región. * Abuso de posición dominante en el caso de algunos clientes. Muestra de ello, durante 2019 se solicitó a la Comisión de Defensa de la Competencia que iniciara una investigación al respecto en el caso de Renault y su relacionamiento con proveedores. * El alto riesgo, parte por los vaivenes macroeconómicos y parte por la microeconomía de los proyectos en Argentina; y las relaciones comerciales cliente-proveedor, hace que la tasa de descuento para la evaluación de los proyectos de inversión sea entre un 40 y 70% superior en comparación con México y Brasil. * Dificultad de acceso a la información técnica por parte del mercado de reposición independiente que genera mayores importaciones. En la Unión Europea es obligatorio la igualdad de acceso a toda la información con respecto al uso de un vehículo, sistema, componente, unidad técnica independiente, pieza o equipo. * Escasa credibilidad sobre mecanismos de política sectorial provocada por cambios en las reglas de juego cada vez que alguna empresa incumple, como fue el caso del Flex automotriz con Brasil. * Avance de acuerdos de libre comercio automotor (Brasil, UE) y con reglas de origen insignificantes, sin que se haya siquiera empezado un trabajo profundo para mejorar la competitividad; ni la sistémica país, ni dentro del sector. Estos factores generan pérdida de producción, empleo, inversiones, menos exportaciones, más importaciones y un mayor desequilibrio comercial. Sin tener en cuenta los efectos de la pandemia, desde 2011 a diciembre de 2019 se perdieron 15 mil empleos directos en el autopartismo, cayendo todos los años con respecto al año anterior. Si bien es un indicador agregado que no refiere al nivel de integración local, el ratio importaciones de autopartes por vehículo producido pasó de 13.000 u$s en 2009 a 18.500 u$s en 2019. En los últimos 10 años el déficit autopartista osciló entre 4 mil y los 8 mil millones de u$s, dependiendo de la cantidad de vehículos producidos.

Las exportaciones de autopartes que eran 2.500 millones de dólares hace 10 años, cayeron a 1.500 en 2019, el 40% menos.

Nuestro país necesita de manera urgente revertir la situación de decadencia por la que atraviesa nuestro sector. La única salida será a través el crecimiento del agregado de valor a través de la inversión, generando empleo y el aumento de la productividad que haga posible la mejora de ingresos. Para dicho proceso de inversiones, resulta esencial el abordaje integral de las restricciones enunciadas de manera urgente. No será viable insertarnos en las cadenas de valor de las nuevas tecnologías y la electromovilidad si persisten las mismas condiciones que nos llevaron a la situación actual. Debemos atender las circunstancias de la emergencia. Pero no debemos perder de vista las verdaderas causas que han llevado al actual proceso de decadencia de la actividad automotriz de la última década.

Se aprobó un nuevo test diagnóstico de COVID-19 basado en PCR hecho por científicos argentinos

0
La Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT) aprobó un test desarrollado y elaborado en nuestro país basado en tecnología PCR en tiempo real (RT-PCR) -el método aceptado internacionalmente- para la detección y seguimiento del Coronavirus SARS-CoV-2. Su performance -sensibilidad, especificidad, reacción cruzada, reproducibilidad- es comparable con los mejores del mundo. Se realiza a partir del ARN viral extraído desde un hisopado oro/nasofaríngeo como la mayoría de los test disponibles, pero por su alta sensibilidad permite no solo determinar un resultado negativo o positivo, sino también medir el nivel de carga viral detectado. Muchos trabajos de investigación relacionan esta medición con la capacidad de contagio, la intensidad de síntomas e incluso como control de calidad de la muestra para evitar informar falsos negativos. Es un desarrollo nacional, producto de la asociación estratégica de la empresa Argenomics, que aportó su expertise en investigación, desarrollo e innovación de más de 15 años en diagnóstico molecular del cáncer y otras enfermedades y la start up Zev Biotech, que aportó su conocimiento en la elaboración de kits diagnósticos, más un acuerdo con la empresa Cromoion, para la producción a gran escala de los kits bajo normas GMP en una planta calificada por ANMAT.
SE ESPERA QUE PUEDAN ABASTECER AL MERCADO DE 40 MIL TEST SEMANALES
Y también sustituir los kits actuales importados e inclusive tienen solicitudes para exportar al exterior, generándole al país un importante ahorro e ingreso de divisas. Es el primero de su clase (kit RT-PCR de origen nacional) tanto para Argentina como para Latinoamérica. En opinión del Dr. Eduardo López, infectólogo pediatra, Jefe del Departamento de Medicina del Hospital de Niños ‘Ricardo Gutiérrez’, “es una muy buena noticia disponer de un test nacional de muy alta calidad, desarrollado y fabricado íntegramente en nuestro país, lo que va a contribuir a autoabastecernos de este recurso, un tema no menor en el marco de una pandemia como la que estamos viviendo; además, tener un kit de PCR de producción nacional va a facilitar efectuar más testeos a menor costo”. La técnica de RT-PCR es la tecnología de referencia universal (gold estándar) y la elegida por el Estado argentino -a partir de kits importados adquiridos de diferentes países- para diagnosticar Covid-19 en la red de casi 340 laboratorios públicos y privados en todo el territorio. Es por lo tanto la tecnología de elección del ANLIS/Malbrán para la identificación y diagnóstico de COVID-19 por su máxima fiabilidad para detectar la presencia del virus en un tiempo estimado de 90 minutos. Los especialistas conocen cómo funciona, saben cómo interpretar la información, qué reactivos usar, los tipos de insumos necesarios y qué decisión tomar en función de los resultados del test. Alberto Saul, presidente y CEO de Argenomics, sobre la idea que activó el inicio del proyecto, explicó que “cuando se inició la pandemia, nos motivó poder ofrecerle al país la posibilidad de contar con una herramienta esencial de ‘soberanía diagnóstico-sanitaria’, independizándonos de kits importados y con el significativo beneficio del ‘ahorro de divisas’. Sabíamos que el desafío era grande, pero confiamos en nuestras capacidades como equipo, que siempre nos han permitido evolucionar frente a otras situaciones desafiantes. Contábamos con nuestras capacidades, know-how y el antecedente previo de estar trabajando en el desarrollo de kits diagnósticos de calidad internacional para distintas áreas terapéuticas y en asociación estratégica a Zev Biotech, quienes aportan todo su conocimiento y experiencia en la fabricación de kits para diagnóstico molecular”. Para la aprobación del test CoronARdx®, la ANMAT evaluó los resultados de más de 300 validaciones clínicas incluyendo muestras enviadas desde la Administración Nacional de Laboratorios e Institutos de Salud -Malbrán- (ANLIS), y análisis realizados directamente en el Hospital Italiano de Buenos Aires y el INBIRS (UBA-CONICET), entre otros. Esas validaciones incluyeron la comparación entre los resultados obtenidos por los test disponibles vs. el test de referencia. “Lo importante de haber elegido el gold standard (test de referencia) universal es precisamente que los parámetros de sensibilidad y especificidad son conocidos en todos lados y, en el caso del test CoronARdx®, cuenta con la ventaja adicional de haber sido validado para ser utilizado en la amplia mayoría de los equipos de RT-PCR que conforman los 338 laboratorios públicos y privados del país donde se realizan test de COVID-19”, sostuvo el Dr. Maximiliano Irisarri, bioquímico, Director de Zev Biotech. “La gran cantidad de validaciones, y que se hayan dado en distintos laboratorios, con diferentes operarios y equipamientos, todos ellos ajenos al desarrollador, avalan la seguridad y la especificidad del test”, expresó el Dr. Guillermo Bramuglia, bioquímico, Director Científico de Argenomics. “Estamos orgullosos de haber generado un producto de máxima calidad bajo los más estrictos estándares internacionales de fabricación y que tendrá un costo similar o incluso inferior a otros test equivalentes que actualmente se están importando. Si bien nuestra prioridad es abastecer toda la demanda de nuestro país, ya estamos recibiendo pedidos de otros países de la región muy interesados en nuestro desarrollo”, completó el Dr. Juan José Capria, Director Médico de Argenomics. En las validaciones efectuadas, se observó un 100% de especificidad y 98.5% de sensibilidad, margen de error propio de la técnica de rt-PCR.

Taller de diseño y operación de un lanzador satelital

Hoy, miércoles 15/7, a las 16 hs, la Comisión Nacional de Actividades Espaciales hace un taller sobre los desafíos del proyecto lanzador Tronador II. Las inscripciones son abiertas y gratuitas, aquí. A pesar de todo, la voluntad que nuestro país participe en el desarrollo del acceso a órbita (mitad de camino al resto del Universo, se dijo hace algunas décadas) permanece en pie.

La vacuna del laboratorio Moderna entrará en julio en fase 3 de pruebas, con 30 mil voluntarios

0
El laboratorio estadounidense Moderna ha anunciado que está preparado para iniciar la fase 3 de su desarrollo de vacuna frente al SARS-CoV-2, y que podría estar lista para su distribución a comienzos de 2021. Tras haber seleccionado la dosis de 100 microgramos en su fase anterior, en pruebas con distintas dosis con 45 personas, Moderna inoculará ahora la vacuna experimental a 30.000 voluntarios en Estados Unidos en una prueba que buscará confirmar que es efectiva previniendo la Covid-19 y mejorando la condición de las personas ya infectadas. La vacuna que trata de desarrollar Moderna está basada en la inoculación de los genes del coronavirus en personas para provocar la respuesta de su sistema inmune. Gracias a su colaboración con la empresa biotecnológica suiza Lonza, el laboratorio confía en ser capaz de producir entre 500 y 1.000 millones de dosis anuales. Es una movida muy audaz, por parte de Moderna, una empresa emergente, la de ponerse a fabricar en gran escala cuando todavía no empezó siquiera una fase 3, el requisito indispensable para conseguir el licenciamiento de la FDA (Food and Drug Administration), el ente regulatorio federal de medicamentos de los EEUU. Puede ser la medida de la confianza que le tienen a su fórmula, pero también el resultado de los U$ 450 millones con que el gobierno respaldó a la compañía. «Estamos deseando empezar nuestra fase 3 con 30.000 participantes en julio», ha declarado Tal Zaks, jefe médico de la compañía. «Moderna está comprometida a avanzar en el desarrollo clínico de la vacuna de forma tan segura y rápida como sea posible para demostrar su capacidad para reducir de forma significativa el riesgo de la Covid-19».