Desarrollo de técnicos rosarinos: un robot a energía solar, para control de malezas

En un momento donde la aplicación de fitosanitarios presenta grandes cuestionamientos. aparece en el mundo agrotecnológico GBOT. Un desarrollo de origen rosarino: un dispositivo autónomo que realiza el control de malezas sin usar agroquímicos: las quema con un láser y con vapor de agua. Además, la utilización de sensores inteligentes le permite recolectar datos en el campo y generar mapas de precisión.

“Creemos que es posible generar un cambio cualitativo a través del uso consciente de las tecnologías, esto nos motiva a desarrollar productos disruptivos que producirán avances en la agricultura”, señala Juan Ignacio Mandolesi, CEO de Mapplics, una empresa de innovación tecnológica que nació en el año 2007 en la ciudad de Rosario.

¿Cómo surgió la idea de crear GBOT?

“Tenemos muchos clientes del agro y veíamos un grave problema en lo que respecta al control de malezas. A raíz de ello, empezamos a investigar de qué forma podíamos solucionarlo aplicando IoT (Internet de la Cosas).”

“Fue todo un proceso la creación de GBOT. La primera idea que tuvimos fue usar ondas electromagnéticas, eso fue evolucionando, y después de dos años de prueba y error, terminó siendo un robot autónomo para control de malezas sin uso de agroquímicos.»

Si bien GBOT nace como un proyecto de Mapplics, Mandolesi resaltó que hoy se convirtió en un «spin off», al recibir una inversión del Centro de Innovación Tecnológica y Empresarial (Cites) por US$ 500.000.

LAS VENTAJAS DE GBOT
Al ser consultado sobre cómo se controla la maleza, Mandelosi explicó que “el robot funciona con energía solar. Quema la maleza con un rayo láser y con vapor de agua”. En este sentido, cabe aclarar que se utiliza sobre barbecho de cultivos extensivos (oleaginosos y cereales).

Actualmente, tienen un prototipo y para marzo van a tener definido el segundo, mucho más cercano a lo que es un producto. El prototipo que disponen hoy mide 1 x 2 metros, y el que están desarrollando es de 2 x 2 metros, bastante más grande. “Un robot cada 50 hectáreas es más o menos la capacidad de trabajo que estamos estimando”, detalló Mandalesi.

Al referirse a las ventajas del GBOT, comparó: “Es mucho más barato comprar un robot y usarlo que aplicar agroquímicos, dado que en fitosanitarios se gasta entre US$ 100 y US$ 120 por hectárea”. Como segunda virtud, destacó: “En los espacios periurbanos hay restricciones legales y no pueden hacer nada. Podrían utilizar tranquilamente el robot”. En tercer lugar indicó que para funcionar usa la energía solar. Por eso es 100% amigable con el medio ambiente.

Con respecto a la eficiencia y a la performance están haciendo ensayos en cámara de crecimiento y en un campo experimental.

Finalmente, GBOT será como un laboratorio móvil que, aprovechando la ventaja de estar en el mismo lote y en contacto con el suelo y los cultivos, puede recolectar datos a campo como humedad del suelo, presión atmosférica, ph, sanidad, temperatura y compactación de suelo. A partir de esta información de alta calidad crean mapas con aplicación en la agricultura de precisión.

El FMI elogió el primer mes de gestión de Alberto Fernández

Alejandro Werner, director del FMI para el Hemisferio Occidental, elogió el primer mes de gestión de Alberto Fernández y las medidas adoptadas por el nuevo gobierno, al cuales consideró se realizan «cuidando que las cuentas fiscales no se vean afectadas».

“Estas primeras medidas nos hacen ver que el Gobierno se va moviendo en una dirección positiva”, dijo Werner en una entrevista con CNN en español, que se trasmitirá este domingo, pero del que ya se publicó un anticipo.

Mientras tanto, Werner adelantó que siguen aguardando un diálogo sobre el plan económico argentino, «más detallado de mediano plazo, que no está sobre la mesa» aún.

Respecto a las medidas tomadas por la gestión de Alberto Fernández, el funcionario del FMI destacó positivamente que el Gobierno «ha anunciado medidas importantes que tienen como objetivo proteger a los más vulnerables, tratar de estabilizar la situación de inestabilidad que se dio en los últimos meses en la Argentina, y todo esto en un contexto en que las cuentas fiscales no se vean afectadas».

«Esto es que cualquier aumento de gasto para atender estos objetivos vaya de la mano de un aumento de ingresos que lo financie de manera sana», recalcó Werner.

El Gobierno está negociando con el organismo que conduce Kristalina Georgieva el futuro de los pagos por el crédito de u$s 57.000 millones que tomó la gestión de Mauricio Macri. El principal objetivo es estirar los plazos para pagar los vencimientos, buscando previamente una reactivación de la economía para que el país pueda hacer frente a las obligaciones.

Argentina ante esta etapa del conflicto EE.UU.-Irán

Pablo Kornblum, licenciado en Economía (Universidad de Buenos Aires) y magíster en Estudios Internacionales (Universidad de Sydney, Australia), ha publicado en Ámbito un extenso e interesante análisis sobre el impacto geopolítico de los recientes acontecimientos en Medio Oriente.

En AgendAR creemos que un análisis a fondo debe esperar todavía, pero nos parece que sus observaciones referentes a Argentina son válidas y oportunas. Las reproducimos aquí:

«Ante este contexto abrupto generado exógenamente, las consecuencias para nuestro país son variadas y de diversa intensidad. En tanto a las relaciones geopolíticas o comerciales, los cambios que podrían producirse serían marginales o nulos.

En tanto a la diplomacia, las relaciones con los Estados Unidos no cambiarán: pasando de una total subordinación en el anterior gobierno, a una relación de ‘abandono al alineamiento directo bajo el halo de un mayor respeto y profesionalismo’, se intentará definir la situación como ‘en un stand-by de análisis’, al menos en el corto plazo.

Con Irán tampoco conviene que haya cambios: cualquier mínimo atisbo de acercamiento o alejamiento podría vivenciarse como un potente movimiento telúrico, especialmente luego de los atentados de la década de 1990 y el más reciente memorándum de entendimiento, todavía frescos y latentes en la memoria de la mayoría de los argentinos. No parece ser entonces inteligente mover el avispero, menos en los primeros pasos de un gobierno recientemente asumido. Equidistancia pragmática, se podría decir.

En el escenario comercial, tampoco veremos grandes movimientos derivados de la escalada del conflicto. Estados Unidos continuará siendo uno de los socios comerciales más relevantes para nuestro país, con cadenas de valor bilaterales que, más allá del impacto en los precios de la energía, muy lejos se encuentran de verse afectadas por el conflicto en un lejano Medio Oriente. Por otro lado, el intercambio comercial con Irán tampoco es relevante para nuestro país: el comercio bilateral del último año se mantuvo en torno a los 450 millones de dólares, un 0,77% del total de exportaciones de nuestro país. Bajo el esquema agroexportador clásico, casi la totalidad de las ventas argentinas se han centrado en la soja y sus derivados (harina, pellets), aceites y cereales. Por su parte, Irán solo le exportó 5 millones de dólares a la Argentina en el 2019: se destacan aquí los plásticos y una variedad de frutos secos. En tanto a las inversiones bilaterales, las mismas son prácticamente nulas; solo pensar que la Inversión Extranjera Directa mundial iraní promedió anualmente los 2.500 millones de dólares durante el corriente siglo, implica que para la Argentina solo quedan las migajas. No suena tampoco ilógico: en los últimos 15 años casi no ha habido visitas bilaterales de delegaciones comerciales de relevancia, a lo que se adiciona las dificultades financieras y de pago derivadas de las sanciones impuestas contra el régimen persa.

Como contraparte, el sector financiero si se ha visto afectado. La salida de los capitales de los mercados emergentes comenzó a impactar negativamente en los valores de nuestros títulos públicos, con incrementos en el riesgo país, y bajas significativas en la cotización de los ADR de empresas argentinas listadas en Nueva York (lógicamente las energéticas y aerolíneas argentinas han estado entre las más afectadas los primeros días).

El otro punto débil es el hidrocarburífero. Cuando asumió el nuevo gobierno en nuestro país, desde el sector petrolero mencionaban que el atraso tarifario rondaba entre un 10% y 15% con un barril a u$s 60. Un atraso que se incrementó al día de hoy, donde el Brent ya se encuentra en torno a los u$s 70. Igual y tal como sabemos, en Argentina la teoría nunca se traslada a la práctica. Al menos de manera proporcional. Con los precios de combustibles prácticamente congelados, la inflación promedio en nuestro país fue del 4% mensual en el último semestre de 2019. Desequilibrios macroeconómicos y monopolios formadores de precios domésticos, sería la conclusión preocupante. Por ello, el incremento del crudo a nivel internacional, solo implicaría echar más nafta al fuego.

En definitiva, cuando la externalidad macro es tan potente, poco se puede incidir siendo un ‘país medio’ con enormes dificultades intrínsecas; solo se puede actuar proactiva y cautelosamente para paliar la situación. Ya bastante complicado es lidiar con la negociación de la deuda con el FMI/Trump luego del asilo a Evo Morales y la ambivalencia diplomática ante Maduro; por ende, en el corto plazo solo queda lidiar con las consecuencias: contener los precios del surtidor y mostrar ‘una argentina cumplidora – se han pagado al día de hoy las obligaciones previstas en materia de deuda, como el bono Centenario (AC17) por unos u$s 100 millones – y en modo crecimiento’, para que los activos no se continúen devaluando. No mucho más en apenas un mes de mandato.

Luego solo queda esperar, siendo lo más diplomáticamente correctos y sin hacer declaraciones altisonantes a favor de una u otra posición. Porque lamentablemente, y más allá de los daños y las dolorosas muertes de seres humanos, las derivaciones para nuestro país difícilmente tengan alguna vertiente positiva. En un momento en el que necesitamos justamente apaciguar las variables y generar un contexto normalizador, la inestabilidad e incertidumbre solo generan obstáculos para con el poder mostrar y llevar adelante un proyecto superador de largo plazo; ya sea tanto para los expectantes actores relevantes domésticos, como para los que esperan – más ansiosamente ante el actual contexto beligerante – los repagos financieros desde el exterior. Ojalá entonces que pase la tormenta lo más rápido posible y se pueda llevar a la práctica, con menor ruido externo, la nueva racionalidad de unas políticas económicas que demuestren verdaderamente un cambio de rumbo.»

Vuelve «Conectar Igualdad». Expectativas de la producción nacional de computadoras

El gobierno de Alberto Fernández confirmó el regreso del plan Conectar Igualdad, el programa de incorporación de notebooks educativas que fue lanzado durante la gestión de Cristina Kirchner y que superó las 5 millones de unidades entregadas a lo largo del ciclo, el cual se había iniciado allá por 2010.

«Estamos terminando de trabajar en el proyecto, al que ya se sumaron 20 empresas con la idea de producir computadoras portátiles con contenido nacional». Con estas palabras Carlos Scimone, gerente de CAMOCA -entidad que nuclea a fabricantes y distribuidores de artículos electrónicos-, confirmó el avance del gobierno de Alberto Fernández para reactivar esta iniciativa que fuera dada de baja por el macrismo.

«Ya tuvimos reuniones con funcionarios del Ministerio de Desarrollo Productivo, que dirige Matías Kulfas, y también estamos en diálogo con la cartera de Educación, a cargo de Nicolás Trotta», agregó el directivo, y aclaró que el plan no solo cuenta con el aval de los funcionarios, sino que incluye las propuestas planteadas a nivel oficial.

«El diálogo está encaminado. La idea es seguir puliendo detalles en los próximos encuentros que mantendremos en enero», aclaró Scimone. La noticia del regreso de Conectar Igualdad fue confirmada por el propio Trotta, quien afirmó que ya estaban «trabajando para relanzar un plan de contenidos en todas las escuelas».

«En un contexto de desigualdad, el Estado empezará distribuyendo libros y computadoras en los lugares en que más se necesitan«, afirmó el funcionario.

Según el directivo de CAMOCA, uno de los pedidos especiales formulados por los funcionarios del Gobierno es que la iniciativa tenga impacto positivo y concreto en el empleo, tal como había sucedido durante la primera edición del programa, antes de que la gestión de Macri lo desactive.

Para la administración de Alberto Fernández, esa variable es decisiva. Por eso se la estableció como condición indispensable para que prospere cualquier tipo de proyecto. En ese sentido, aseguró Scimone, las 20 empresas que participan ya confirmaron que crearán nuevas fuentes de trabajo para responder a la mayor demanda de portátiles.

«El compromiso que están asumiendo las firmas, por pedido de las autoridades, es sumar 1.000 puestos de trabajo solo durante el primer año en que esté operativo», detalló, para luego agregar que «la cifra podría ser más alta a futuro».

En la Argentina, la fabricación de notebooks en general llegó a dar empleo a 7.500 personas de manera directa y a 20.000 de modo indirecto, de acuerdo con cifras provistas por CAMOCA. «De ese total, el plan Conectar Igualdad llegó a representar el 60%, así que tuvo un impacto muy importante al generar un ecosistema industrial en el país», planteó.

Exo, Newsan, BGH, PC Arts, Grupo Nucleo, Coradir, Novatech Solutions y Stylus fueron algunos de los jugadores que formaron parte de la primera edición de la iniciativa impulsada por el kirchnerismo. En los buenos años, se llegaron a producir y repartir más de 1,2 millones de equipos como parte de este programa educativo.

Sin embargo, el proyecto sufrió un revés en 2017, durante la gestión de Macri, cuando se entregaron poco más de 250.000 equipos y con menor contenido local. Ese cambio se enmarcó en la estrategia que el macrismo buscó imprimirle al negocio informático en general, que consistió en impulsar la competencia importada y desalentar la producción nacional, con el objetivo de abaratarles a los consumidores el acceso a la tecnología.

Para ello, durante la gestión del entonces ministro de Producción, Francisco Cabrera, se redujeron a cero los aranceles para la entrada de equipos terminados. «Tras la llegada del macrismo y un sorprendente cambio de política para esta industria, los resultados fueron catastróficos, con caída abrupta de la actividad y el empleo», recordaron desde CAMOCA.

En efecto: en 2013 se produjeron más de 2,1 millones de equipos. Esta cifra se alcanzó sumando las notebooks con sello «Hecho en Tierra del Fuego», las incluidas en el programa oficial y también las que se comercializaron por fuera de dicha iniciativa.

Sin embargo, para 2018, solo salieron de las líneas de producción 218.600 portátiles, con el detalle de que ninguna provino del polo electrónico fueguino, donde los empresarios dieron de baja esa categoría ante la imposibilidad de competir frente a lo importado.

Con el programa Conectar Igualdad desactivado y aranceles al 0% que alentaban las importaciones, las empresas no tuvieron más remedio que achicar personal.

«Exo llegó a tener 460 empleados, y cuando se desactivó la línea de portátiles bajó a apenas 150. PC Arts contaba con 960 puestos y luego redujo su plantilla a menos de 200», enumeró Scimone.

Los volúmenes del proyecto
¿A qué volumen de equipos aspiran a llegar las empresas, en función de las reuniones mantenidas con funcionarios de Alberto Fernández? Según detalló el gerente de CAMOCA, «lo que se estuvo analizando es avanzar con un número más pequeño que en la primera edición». En ese sentido reveló que se está dialogando para ir hacia un esquema menor a las 500.000 unidades anuales. Es decir, que el alcance del programa sería de poco menos de la mitad del primer Conectar Igualdad en su año pico.

Concretamente, «apuntamos a un máximo de 300.000 equipos en la primera etapa, con un piso no menor a los 200.000».

«No pretendemos volver a los volúmenes que se manejaban durante el 2013 o 2014, cuando se superó el millón de portátiles. Sabemos que la realidad económica actual es muy diferente», planteó el directivo.

Algo de esto ya había sido adelantado por la viceministra de Educación, Adriana Puiggrós, quien si bien confirmó que el objetivo es volver a impulsar la iniciativa, advirtió que se trata de «una época de restricciones económicas».

Además, la funcionaria señaló que el plan oficial se complementará con el uso de celulares. Es decir, que en la era de Alberto Fernández será «multiplataforma«, a diferencia de lo que ocurría cinco años atrás.

En cuanto a las características de los equipos, Scimone mencionó que «pasaron cuatro años y en ese tiempo la tecnología varió mucho». En ese sentido, las empresas que buscan sumarse prometieron dispositivos «más livianos y rápidos» y a un precio hasta un 25% más bajo, en dólares, que los últimos distribuidos en el marco de esta iniciativa.

Ahora bien, ¿están en condiciones las empresas para responder a un volumen tan importante como este, luego de haberse desactivado todas las líneas de producción?

Según Scimone, «el tiempo de reacción de la industria puede ser inmediato, porque los ‘fierros’ están disponibles. El equipamiento está, casi no se perdió capacidad instalada, solo hay que volver a ponerlo en funcionamiento».

Según el relevamiento de CAMOCA, de las 12 máquinas destinadas a fabricar plaquetas que llegaron a operar en Argentina, solo se vendieron dos al exterior, más precisamente a los Estados Unidos. «Hay nueve entre Ciudad de Buenos Aires y algunas provincias que están apagadas y una en Tierra del Fuego activa pero que se usa para producir sistemas de audio», graficó el experto.

«La razón por la cual no se desarmó toda esa estructura es porque son equipos que van de los u$s2,5 millones a los u$s4 millones y al venderlos como usados pierden casi la mitad de su valor original. Por eso muchos empresarios prefirieron quedarse con máquinas apagadas y esperar una nueva oportunidad, que es la que aparece ahora», agregó.

Según Scimone, en la Argentina también hay seis equipos para fabricar memorias RAM, de las cuales solo una está en producción. En paralelo, de las 14 líneas de ensamble que llegaron a estar habilitadas, hoy funcionan dos. «Los fierros están y al personal en 30 días lo podés tener preparado para trabajar. Así que poner todo en funcionamiento es rápido», acotó.

En cuanto a las condiciones especiales que requiere el sector para operar, desde CAMOCA indicaron: «No necesitamos subvenciones ni beneficios para ser competitivos. Lo único que solicitamos es que el Arancel Externo Común para la importación de notebooks regrese al 16% y que componentes que no se fabrican aquí puedan ingresar al 0%».

Además, consideró importante que el programa se acompañe con una «ley respaldatoria», para que las empresas «sigan funcionando, más allá de la coyuntura, porque vamos a hacer una importante inversión y es fundamental contar con respaldo a largo plazo».

Irán vs EE.UU.: retrocediendo desde el borde

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Ayer casi todo el mundo contuvo el aliento a la espera de las anunciadas declaraciones del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, luego que Irán atacó con cohetes dos bases norteamericanas en Irak, en represalia por el asesinato del general Qassem Soleimani. Cuando terminó, la reacción inicial fue preguntar «¿Y esto es todo?». Más, en la mayoría, un tentativo suspiro de alivio.

Trump reiteró, en realidad, las posiciones que su gobierno ha mantenido desde hace algo más de dos años. Lo significativo fue, precisamente, que no había nada nuevo en sus anuncios. Los resumimos:

. EE.UU. nunca permitirá que Irán tenga armas nucleares.
▪️ Sin bajas estadounidenses. Los daños fueron minimos.
▪️ Se impondrán nuevas sanciones económicas hasta que Irán cambie su comportamiento.
▪️ Pide a Gran Bretaña, Alemania y Francia que abandonen el JCPOA (el pacto nuclear negociado por Obama y firmado por las otras potencias estableciendo límites al desarrollo nuclear iraní).

Y siguió con algunas afirmaciones sorprendentes:

▪️ «Voy a pedirle a la OTAN que se involucre mucho más en Oriente Medio»
▪️ «Estados Unidos e Irán deberían trabajar juntos para derrotar a ISIS»
▪️ «Al pueblo y los líderes de Irán: Estados Unidos está listo para abrazar la paz con todos los que la busquen.»

No debe suponerse que el Donald haya cambiado su estilo. También dijo que Soleimani, un héroe nacional en Irán, fue «el principal terrorista del mundo» y «debería haber sido liquidado hace mucho tiempo».

De todos modos, ya sea porque Trump se abstuviese de ordenar o amenazar con ataques. O por las intervenciones diplomáticas de líderes europeos -¿junto a alguna menos abierta de Putin?- el hecho es que las autoridades iraníes dejaron saber que no continuarán con los ataques a las fuerzas estadounidenses.

Esta declaración es muy imprecisa. Como también lo de Trump. Ayer cayeron algunos misiles en la Zona Verde de Bagdad, por ejemplo, lo cual puede ser considerado «business as usual».

Pero no puede dejarse de observar que la reacción inicial del Estado iraní ante la muerte de su general fue muy moderada, comparada con la explosión de dolor y afirmación nacional que provocó en su pueblo. Un ataque con misiles a dos bases norteamericanas -aún si se duda que no hayan provocado bajas (?), como afirma Trump- no parece una respuesta proporcionada. Poco más que una «bofetada», como dijeron las autoridades persas.

Considerando la disparidad de poder militar entre EE.UU. e Irán, limitarse así ha sido una decisión razonable. Pero esta demostración de racionalidad simultánea en los dos actores, hace pensar que hay algo que no sabemos sobre las responsabilidades en la acción que terminó en la muerte de Soleimani y de líderes de las fuerzas pro iraníes en Irak.

Cabe mencionar que el New York Times atribuye el hecho a un impulso irresponsable de Trump. Desde otro lado, The American Conservative afirma que fue una información errónea que el Secretario de Estado, Mike Pompeo, le hizo llegar al presidente.

Puede ser que en algunos años tengamos un documental de Netflix sobre el tema.

A. B. F.

Es ley la reforma impositiva de Kicillof. La oposición negoció cambios

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Luego de dos semanas de negociaciones, la legislatura bonaerense aprobó la Ley Impositiva que reclamaba el gobernador Kicillof, aunque en el camino sufrió una serie de modificaciones.

La de ayer fue una jornada extenuante, que arrancó con la sanción exprés en Diputados del proyecto maquillado que giró el martes el oficialismo, y siguió con un extenso cuarto intermedio en el Senado, donde finalmente se aprobó la incorporación de cambios. La Cámara baja ratificó anoche la norma que será promulgada en las próximas horas.

Las variaciones centrales atenúan la suba en el Impuesto Inmobiliario urbano: solamente el 10% de las partidas pagará el 75% de aumento, con la posibilidad de recibir el beneficio por el pago anual al abonar como máximo un 55% más que el año anterior. Además, se logró reducir a 1,5% la alícuota de Ingresos Brutos para la fabricación de medicamentos y en 50% la de servicios portuarios establecida en el proyecto original. Además de una reducción al 1,5% de las alícuotas de Ingresos brutos para la venta minorista y para los operadores de cable.

“No es la ley que debíamos tener, porque con ella vamos a perder más de 10 mil millones de pesos”, dijo el senador del Frente de Todos Gervasio Bozzano, resumiendo el malestar que generó en el oficialismo la presión que impuso el mayoritario frente Juntos por el Cambio en el Senado, frustrando el debate inicial del proyecto.

“No estamos de acuerdo ni en dejar de aumentar la alícuota para los operadores de cables, ni para importadores y exportadores y menos aún en beneficiar a las categorías más altas de inmobiliario urbano. Pero necesitamos la ley”, subrayaron desde el entorno del gobernador.

Durante su exposición, el titular del bloque del Senado de Juntos por el Cambio, Roberto Costa, consideró que la ley original “era una desmesura, no era un impuestazo”. “Ahora está mejorada. Cedió el oficialismo y cedió la oposición para que salga la mejor ley”.

Maximiliano Abad, jefe de bloque de Juntos por el Cambio, expresó: “Somos una oposición seria que va a apoyar lo que esté bien y se va a oponer a lo que esté mal. No queremos desfinanciar al Gobierno, pero cuidamos a los bonaerenses. Por eso debo decir que nos cayeron muy mal las declaraciones del jefe de Gabinete (Carlos Bianco)”. Bianco había manifestado en su momento que se trataba de “una oposición para ricos”.

El jefe de bloque del peronismo unido recogió el guante y aseguró que “No hay que asustarse cuando se dice que defienden a un sector de la población. Hay que asumir los intereses que cada sector representa”.

Durante las exposiciones, Juntos por el Cambio aclaró uno de los puntos en conflicto relacionado con tasas para la actividad en los puertos. Dijo el diputado Santiago Passaglia “Este artículo que lo que va a conseguir es la paralización de los puertos y que va a generar pérdida de trabajo. Ya lo hizo Scioli en 2009 y luego lo tuvo que modificar. No va a pasar algo distinto si hacen lo mismo”.

Desde el oficialismo destacaron la labor de los legisladores de la oposición, pero dieron a entender que los interlocutores externos perjudicaron el desarrollo normal de un proyecto que se extendió durante dos semanas.

Augusto Costa con los empresarios bonaerenses

El ministro de Producción, Ciencia e Innovación en el gabinete de Axel Kicillof, Augusto Costa, debatió junto a representantes de las cámaras empresariales de Buenos Aires la puesta en marcha de un plan de reactivación para el sector productivo en la provincia.

El ministro analizó con los empresarios «la situación de cada área en particular», según se comunicó oficialmente. Los representantes de los empresarios se «comprometieron a trabajar en conjunto para solucionar las urgencias y a ocuparse del mediano plazo»

Guillermo Siro, el presidente de la Confederación Económica de la Provincia de Buenos Aires, CEPBA, resaltó que fue «una reunión muy positiva» y sostuvo que «es muy importante que el ministro Costa reciba al empresariado pyme bonaerense, que durante cuatro años fue ignorado.

«Es fundamental que Augusto (por Costa), en nombre del gobernador Kicillof, intercambie ideas con nosotros y se elaboren medidas que pongan nuevamente en marcha la industria y reactiven el comercio en la Provincia, para poner en marcha un plan de reactivación integral. Mientras, con la Ley de Emergencia y la nueva Ley Fiscal Impositiva comienza un cobro de impuestos más equitativo, pagando más los que más tienen. Necesitamos una recuperación de la educación, salud y seguridad por parte del Estado provincial».

El titular de la Federación Económica de la Provincia de Buenos Aires, FEBA, Carlos Cappelletti agradeció la invitación del ministro y remarcó la importancia de la reunión en el contexto donde se está debatiendo la reforma impositiva. «Es muy importante que trabajemos en esta etapa en conjunto con todos los actores del desarrollo productivo de Buenos Aires».

Los aviones que se compraron y no pueden volar – Conclusión

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(La primera parte de este artículo está aquí)

Gato por liebre, siempre

Si aburro un poco al lector con estas viejas historias heroicas es para que no le cuenten macanas. Las tres anécdotas ilustran algunos hechos: primero, que apearse de un avión a velocidad transónica o supersónica supone una coregrafía fulminante y automatizada de eventos explosivos, que deben encadenarse sin fallas. Y aún cuando suceden bien, la eyección no es algo a lo que se sobrevive siempre.

Lo segundo es que los asientos se han ido volviendo cada vez más inteligentes: un Martin Baker 16 sabe si se lo está eyectando desde “nivel cero” y en ese caso usará su cohete de alejamiento como el de un misil, disparando al piloto con una aceleración potencialmente fatal incluso para un cuerpo físicamente preparado. Perdido por perdido…

Y aquí una divergencia importante con el relato de Infobae. Según Dinatale, el costo de la puesta en servicio de los cartuchos que separan la burbuja de plexiglás del cockpit está en U$ 1,2 millones por unidad, es decir U$ 6 millones para esta flota de 5 requechos.

La cifra es rara, porque el componente más caro y complejo de todo el sistema de escape es el asiento mismo, sistema que centraliza todos los eventos de la eyección. Y para los asientos, los precios de Martin Baker oscilan entre U$ 140.000 y U$ 420.000, según cotización de la empresa actualizada al 26 de febrero de 2018.

Si alguien tiró el precio de U$ 1,2 millones por sustituir únicamente los cartuchos del “canopy clearance system” de cada Super Étendard hecho puré comprado por Macri a Madame la République, ese alguien nos está tomando por giles una vez más. Si esos petardos glorificados que expulsan la burbuja salen tan caros, ¿cuál será entonces el precio de los motores cohete que impulsan acto seguido al asiento?

Es una pregunta inevitable, porque ese componente pirotécnico también suele traer fecha de vencimiento, y dista de ser larga: Martin Baker tiene que vivir, ¿o no? Un asiento eyectable se parece un poco a una Nespresso: la plata se hace vendiendo los cartuchos de café, más que la cafetera.

Volviendo al principio, Dinatale se queja de que los 5 SUE comprados por un total de U$ 15 millones “aún no vuelan”, y cuenta que un alto oficial retirado de Marina (anónimo, muy anónimo) culpa de ello al actual gobierno, menos “British friendly” que el anterior. Pero esos 5 aviones no estaban en absoluto en condiciones de volar: se los compró en lo que la jerga llama “as is”, con dos usos posibles: “carancheo”, es decir fuente de repuestos de nuestra flota vieja, o “monumento”, para exhibir en plazas. En esto de dar gato por liebre, Infobae se va superando.

En 2017, en conversación telefónica con Castro Fox, aduje que los Super Étendard son viejísimos hasta por la motorización, que data de fines de los años ‘50. Defendiendo la compra, Castro Fox me explicó que esas turbinas SNECMA ATAR 9K-50 tienen poco empuje, pero son confiables al punto de que ninguno de los 14 SUE originales, los que operó tan largamente el COAN (Comando de Aviación Naval) tuvo jamás una plantada en vuelo, o una salida de servicio por asuntos de propulsión. No es un dato menor si la idea es volar sobre el mar. Y tampoco si la intención es prolongar la vida útil de un sistema que en 1982 probó ser meritorio.

¿Pero qué parte del sistema sigue siéndolo? Nuestros SUE no fueron sino plataformas de lanzamiento de los misiles antibarco Exocet AM 39. Estos hicieron famoso al “combo” en 1982, gracias a dos hundimientos indiscutibles. Uno fue el del destructor HMS Sheffield, como cita Dinatale, pero hubo otro mucho más gravoso aún para la logística de la Task Force: el del STUFT Atlantic Conveyor, una containera grande que se fue al fondo llena de helicópteros, municiones, barriles de combustible de aviación, así como las carpas para la infantería británica. Ese hundimiento atrasó tal vez unas 2 semanas nuestra rendición. También es muy probable (y quizás alguna vez se demuestre), que el 5to y último AM 39 el 30 de Mayo de 1982 dejó fuera de combate un tiempo el portaaviones HMS Invincible.

Pese a que la combinación del radar Agave con la computadora de navegación UAT-40 mostraron excelencia allá en 1982, pese la propaganda involuntaria y espectacular que le hizo el Comando de Aviación Naval (COAN)  al combo avión-misil, los SUE “per se” fueron un fracaso de mercado bastante inusual en la historia de Dassault. No así el misil.

Los SUE únicamente los compraron la Marina Francesa y la Argentina, pero desde 1983 ya no se fabricó ninguno más. Durante la guerra Irak-Irán, la aviación irakí compró 5 a prueba, los usó para misilear petroleros iraníes desde más allá del alcance visual, y devolvió 4 con un mensaje del presidente Saddam Hussein a su colega Francois Mitterrand: “Quédense con el avión, queremos el misil”.

Dassault Breguet, sin embargo, le hizo todo tipo de modernizaciones de radarística, electrónica y armamento al SUE. Para Francia fue un buen  negocio estirar su vida operativa hasta 2016, porque su escaso peso (6,5 toneladas) el avión era muy compatible con los portaaviones franceses Clémenceau y Foch de 33.000 toneladas. Con motores térmicos, estos eran más chicos que su actual Charles De Gaulle, de 42.500 toneladas, propulsado además por dos reactores nucleares. De hecho, el avión saltó de una clase a otra de portaaviones y al hacerlo hasta cambió de nombre: SEM, o Super Étendard Modernisé, y de misión: se volvió una plataforma polivalente, con capacidad de ataque a tierra. De hecho sus últimas misiones contra el Estado Islámico en Siria datan de 2015.

Francia trató repetidamente de vendernos los SEM entre 2009 y 2015, pero la contrapropuesta argentina de los ministros de defensa Nilda Garré y luego Agustín Rossi fue taxativa: los SEM franceses estaban liquidados a fuerza de años. Sin embargo durante ese período, Defensa estuvo siempre dispuesta a comprar por separado las actualizaciones para los entonces 10 SUE que seguían emperradamente volando en el orden de batalla del COAN.

Ni Garré ni Rossi fueron bobos. Nuestros SUE tenían menor desgaste estructural que los SEM franceses, sencillamente porque en la pobreza postmalvinera habían volado muy pocas horas, mayormente desde pistas terrestres. En cambio, los SEM de la Marine Nationale tienen encima centenares de misiones de guerra embarcadas: Yugoeslavia, Líbano, Libia, Afganistán, y me quedo corto. A excepción del enemigo, pocas cosas maltratan tanto a un avión como el portaaviones.  Los SUE argentos sólo operaron embarcados entre 1983 y 1988. Ese año el ARA 25 de Mayo entró a dique seco para un recambio de máquinas que podían darle 20 años de sobrevida, pero en lugar de darle curso a la obra, el presidente Carlos Menem lo vendió para chatarra (por U$ 300.000 dólares).

Defensa por ende quería para nuestros SUE el radar Anémone, con el doble de alcance que el viejo Agave, la reconfiguración del cockpit con controles HOTAS, que permiten controlar la turbina sin sacar las manos de los comandos de profundidad y deriva, el paquete de contramedidas electrónicas anti-radar, el equipamiento FLIR para vuelo nocturno con visión infrarroja, el apuntador láser Dámocles para guiar municiones inteligentes, etc. Francia estaba en la duda, y obviamente Gran Bretaña bloqueó esta venta desagregada.

Significativamente, Su Graciosa Majestad no chistó siquiera en 2017 cuando la adquisición de los 5 aviones comprados “as is”, que llegaron aquí a los 36 años de que se produjera el último. Como quien dice, los repuestos no se consiguen fácil por Mercado Libre o por E-bay. AgendAR en su momento denunció la operación como típica del dúo Macri presidente y Oscar Aguad ministro de Defensa, líderes de personalidad magnética (por cómo se les pegaba la chatarra OTAN).

Después del Brexit, la capacidad de interdicción de ventas del Foreign Office sobre Francia probablemente será menor. Eso no significa que Francia nos venda las modernizaciones SEM para los SUE argentinos, o que a la Argentina todavía le siga conveniendo esta opción. Sólo que el tablero mundial cambió, y habrá que estudiar el asunto.

En cuanto a los sistemas de escape…

Hasta los IA-58 Pucará tienen asientos eyectables Martin Baker (el modelo MK 6, en este caso)

El gran negocio de Martin Baker, como empresa familiar, fue abandonar la construcción de aeronaves y especializarse en sistemas de escape para pilotos de jet de combate, algo que ya intentaba durante la Segunda Guerra con los aviones pistoneros subsónicos de aquel entonces. En 1943 una mala eyección le costó la vida al capitán Valentine Baker, uno de los socios fundadores y piloto de pruebas. Sin haber perdido jamás su carácter de empresa familiar, Martin Baker abastece a 93 fuerzas aéreas, en general las más ligadas a la OTAN por origen de material aéreo. En 2016 su estadística de pilotos salvados superaba los 7600.

Un análisis (incompleto) de los asientos de Martin Baker muestra que los tenemos en casi todas nuestras aeronaves de combate: los MK5 en los Aermacchi MB 326 de la Armada, los MK6 en los SUE navales y en los Pucará de la FAA, los MK 10 en los Embraer Super Tucano y en los IA 63 Pampa de la FAA, los MK 11 en los Pilatus de la Gendarmería, y los MK 16 en los Beechcraft T6 Texan II y MK 17 en los Grob  G-120 TP.

En suma, que si a Su Graciosa Majestad le parece, tiene el arma perfecta para anular todos nuestros medios aéreos militares de combate, entrenamiento y patrulla, simplemente impidiéndoles el despegue. Le basta con aplicar un boicot sobre los componentes pirotécnicos altamente perecibles de sus sistemas de escape. Y entonces hay que salir a buscar ventas trianguladas (y carísimas) o ningún piloto argentino despega, salvo caso de guerra.

Todo lo cual nos remite a la política aeronáutica de Defensa anterior: hay que seguir desarrollando el SARA, o Sistema Aéreo Robótico Argentino, interrumpido en seco por el gobierno macrista. Los drones no llevan humanos que necesiten sistemas sofisticados de escape. A futuro, hay que explorar la posibilidad de que alguna de nuestras firmas de tecnología (¿INVAP? ¿FAdeA? ¿ambas?) desarrollen sistemas locales de “retrofitting” o actualización de los muchos y diversos sistemas de eyección Martin Baker. Que la Argentina mantenga una capacidad de defensa aérea no puede depender de una política de alineamiento perruno con, justamente, el único país del planeta con el que tiene una larvada hipótesis de conflicto.

Daniel E. Arias

«Precios Cuidados»: rebaja de 8% en promedio y primeras marcas. Lista completa de 310 productos

El Gobierno nacional lanzó ayer martes la actualización del programa Precios Cuidados; un total de 310 productos con una baja promedio del 8%. «El objetivo es cuidarles el bolsillo a los argentinos», dijo el jefe de Gabinete, Santiago Cafiero. En conferencia de prensa en Casa Rosada, estuvo acompañado por el ministro de Producción Matías Kulfas y la secretaria de Comercio, Paula Español.

«Hemos dado otro sentido a lo que hizo el gobierno anterior, un reordenamiento, con la intención de que los productos tengan precios visibles, y que esto permita recomponer el bolsillo de los argentinos», agregó Cafiero.

«No es un congelamiento», explicó Español, que precisó que habrá revisiones trimestrales del programa (serán mensuales en el caso de los alimentos frescos). Pero la lista de los productos no cambiará durante un año. Solo podrá ampliarse. La funcionaria destacó que entiende la necesidad de que haya rentabilidad empresaria para que no surja el desabastecimiento de productos. «No queremos que los precios queden muy atrasados».

«Esta no es una política antiinflacionaria», destacó Kulfas, que aprovechó para cuestionar la mirada del gobierno de Macri sobre el control de la inflación enfocada solo en la restricción monetaria. Afirmó que Precios Cuidados era solo una parte en la política de acuerdos sectoriales, política macroeconómica y referencia de precios. «Realizamos este trabajo en un diálogo permanente con diferentes actores, como supermercados e industrias. Me gustaría agradecer a los sectores porque fue un esfuerzo conjunto que permitió llegar a este resultado».

La nueva versión de Precios Cuidados viene con una lista más chica, que incorpora primeras marcas, como «Coca Cola» y «Paty». Hay subas en algunos productos, en relación a la anterior, y bajas para otros. El Gobierno también lanzó una app para celulares que permitirá controlar los precios y la disponibilidad de los productos, además de denunciar posibles faltantes. Pero por ahora, sólo tienen que estar disponibles en Coto, Carrefour, Chango Mas, Cooperativa Obrera, Cordiez, Día, Disco, El Nene, Josimar, Jumbo, La Anónima, Libertad, Supermercados Todo, Toledo, Vea, Wal-Mart, La Gallega, Supermercado La Economía, El Túnel y Arco Iris.

Para mayor facilidad de nuestros lectores, pueden ver cliqueando aquí la lista de los 310 productos con sus precios. Y copiando el vínculo, la podrán tener a mano o enviar por WhatsApp.

En represalia, Irán ataca dos bases de EE.UU. en Irak. El mundo pregunta ¿qué sigue?

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Según el Departamento de Defensa de Estados Unidos, al menos dos bases aéreas, con tropas estadounidenses, en Irak han sido alcanzadas por más de una docena de misiles balísticos.

Por su parte, la televisión estatal iraní afirmó que el ataque es una represalia después de que el principal comandante del país, Qasem Soleimani, fuera asesinado en un ataque con aviones no tripulados en Bagdad, por orden del presidente Donald Trump.

El Pentágono dice que al menos dos sitios fueron atacados, en Irbil y Al Asad. No está claro si ha habido víctimas.

«Estamos al tanto de los informes de ataques contra instalaciones estadounidenses en Irak. El presidente ha sido informado y está monitoreando la situación de cerca y consultando con su equipo de seguridad nacional», dijo la portavoz de la Casa Blanca, Stephanie Grisham, en un comunicado.

Este es el tuit emitido ayer por Trump:

La reacción inmediata en los mercados globales fue la suba del precio del petróleo. En Nueva York cayeron los valores de las acciones. Pero en realidad los inversores, las cancillerías y los ciudadanos comunes están a la espera de lo que ocurrirá. El canciller iraní, Mohammad Javad Zarif, también tuiteó después del ataque que «Irán no busca escaladas ni guerra«. Pero, juzgando por los antecedentes y las amenazas inmediatas, la expectativa general es que EE.UU. responderá a su vez. Medio Oriente es un polvorín esperando la chispa.