Los médicos argentinos han preparado una guía para el tratamiento del ACV

0

Debilidad en una parte del cuerpo, confusión, problemas para hablar, un dolor que «parte» la cabeza, vértigo, pérdida del equilibrio o falta de coordinación. Cualquiera de esas señales puede indicar el comienzo de un ataque cerebrovascular (ACV), un «stroke»; un cuadro catastrófico que es la segunda causa de muerte y la primera de discapacidad.

Ahora, por primera vez, nueve sociedades médicas argentinas se unieron para atacar el problema y mejorar el manejo del caso agudo y la rehabilitación en todo el país. Y tratar de disminuir las diferencias entre el sector privado y el público de la salud.

Se sabe que el ACV, un cuadro que en la Argentina se presenta una vez cada nueve minutos, según el estudio Prevista (Programa para la Evaluación Epidemiológica de Stroke en Tandil, publicado en 2016 en la revista Stroke), no solo tiene un impacto considerado catastrófico sobre la vida y el bienestar de los pacientes y de sus familiares, sino también en los sistemas sanitarios.

«Fue un gran paso -afirma Matías Alet, neurólogo del Fleni y uno de los coordinadores de este documento que firman 55 autores y cuatro revisores externos, y se publicará a principios de mayo en la revista Medicina. Especialmente porque en el manejo del ACV intervienen muchos profesionales de distintas especialidades».

Las sociedades de Neurología, Medicina, Terapia Intensiva, Emergentología, Neurocirugía, Gerontogeriatría, Cardiología y Radiología, y el Colegio Argentino de Neurointervencionoismo se pusieron manos a la obra en 2017. Lo particular de este consenso es que agrupa a profesionales que trabajan en todas las etapas de esta enfermedad, concentra la información más actualizada y, al mismo tiempo, adaptada a la realidad local. «Nos esforzamos en establecer lineamientos generales que sean aplicables en el contexto argentino», agrega Carlos Mamani, neurocirujano y otro de los autores (en representación de la Sociedad Argentina de Medicina).

El ACV puede ser isquémico (cuando se interrumpe el suministro de sangre al cerebro por un coágulo) o hemorrágico (ruptura de una arteria o un vaso sanguíneo). Tomado a tiempo, hoy tiene tratamiento y es posible minimizar sus secuelas. En el período de ventana terapéutica hay dos estrategias principales. Dentro de las primeras cuatro horas y media de producido, la trombolisis endovenosa (una medicación que viaja por la arteria, llega al coágulo y lo disuelve). Además, desde 2015 está disponible la «trombectomía mecánica»: consiste en llegar hasta el lugar de la obstrucción por medio de un cateterismo y, si el coágulo está disponible, retirarlo. Ya hay estudios que muestran que, en pacientes muy seleccionados, hay hasta 24 horas de oportunidad para aplicarla.

Tanto en el caso de los ACV isquémicos (que son el 90%) como en el de los hemorrágicos, si se compara el costo de los tratamientos con los años de vida perdidos por discapacidad, el quebranto económico por los cuidados y gastos en rehabilitación, el balance es netamente positivo para el empleo de las técnicas más modernas. Sin embargo, en el país no están disponibles para todos.

«Hay lugares que están atrasados veinte años con respecto al tratamiento del ACV», subraya la doctora Cristina Zurru, jefa del área de Neurología del Hospital Italiano de Buenos Aires.

Según los neurólogos, en Buenos Aires hay varios centros privados que ya están aplicando la trombectomía mecánica, pero todavía no hay ningún centro público que la ofrezca, y tampoco en todos se puede acceder a la trombolisis. La inequidad se hace aún más patente cuando se atraviesa la General Paz.

Ezequiel Gleichgerrcht, neurólogo argentino que trabaja en la Universidad Médica de Carolina del Sur, Estados Unidos, vive una realidad muy diferente: «A partir de las nuevas guías, por ejemplo, si alguien fue visto por la familia por última vez a las 8 PM del sábado y lo encuentran a las 7 PM del domingo siguiente, aun así lo evaluamos como candidato para una trombectomía. En Carolina del Sur, que está liderando el tema, tenemos una red que cubre casi todo el territorio. De ese modo, un granjero que está alejado de los grandes centros urbanos llama al 911, lo llevan a la salita mas cercana, lo evaluamos por videoconferencia y, si es candidato, lo traemos en helicóptero para una posible trombectomia».

«El tratamiento del ACV es un problema mucho más grave de lo que se piensa -subraya Luciano Sposato. director del Programa de Stroke de la Universidad Western, en Ontario, Canada-. Dentro de CABA, si tenés un ACV, las chances de que puedas acceder a un tratamiento adecuado son bajísimas por la brecha tecnológica con los países más desarrollados, porque brindar esos tratamientos requiere mucha experiencia y una curva de aprendizaje basada en volumen de pacientes tratados, y porque ninguna ciudad está organizada para garantizar que las personas lleguen en el menor tiempo al mejor lugar posible. La Argentina necesita una decisión política para iniciar el proceso de organización del tratamiento hiperagudo y agudo del ACV. Mientras esto no pase, la atención seguirá siendo buena en unos pocos centros, pero la mayoría de la población va a quedar afuera».

«Las tasas de trombolisis y trombectomía en el sector público son mucho más bajas que en el sector privado. Necesitamos gestionar políticas de salud tendientes a ofrecer la igualdad de tratamiento a toda la población -coincide Mamani. El stroke es muy frecuente y la tasa de discapacidad que los pacientes van a sufrir es alta. Esto enfatiza la necesidad de educar a la población y a los agentes de salud. Es, en definitiva, a lo que apuntamos con este consenso».

Argentina intentará venderle aviones Pampa III a Bolivia. Algunas dudas

0

Los presidentes de Argentina y Bolivia, Mauricio Macri y Evo Morales, se encontraron en el aeropuerto de El Palomar para hacer un recorrido por las instalaciones con un objetivo en etapas: que el mandatario boliviano vea en persona uno de los aviones Pampa III que FAdeA le entregó a la Fuerza Aérea recientemente.

Se trata del avión que Argentina le entregará al país vecino como parte de un nuevo tipo de acuerdo de gas que se firmó en febrero pasado. Pero al mismo tiempo, FAdeA (la Fábrica Argentina de Aviones «Brigadier San Martín» S.A.) anunció que busca venderle a Bolivia al menos dos o tres más de estas naves. Según la empresa, sirven para entrenamiento militar pero también para vigilancia de fronteras ante la amenaza del contrabando y el narcotráfico.

La historia de este intercambio y oferta de venta empezó en febrero, cuando el secretario de Energía, Gustavo Lopetegui, suscribió una adenda al contrato de provisión de gas vigente con Bolivia hasta 2026, que establece un esquema diferente de precios y cantidades contractuales, con mayor estacionalidad en las entregas para el período 2019-2020.

Este acuerdo también conlleva también la entrega de un avión Pampa III fabricado en FAdeA ante un sobrecumplimiento del contrato en 45 millones de metros cúbicos durante los 5 meses de mayor demanda (mayo a septiembre).

La actual conducción de FAdeA, ansiosa en levantar la opacada imagen de la empresa, se ha apresurado a ofrecer la siguiente información: El IA-63 Pampa III es una aeronave de ultima tecnología y de proyección internacional. En medio de una reconversión de su trabajo, que incluyó negociaciones con el sector privado, el año pasado la empresa entregó 3 aviones Pampa III a la Fuerza Aérea. Esta versión ha incrementado la incorporación de componentes nacionales, llevándola a un 12% en la actualidad.

Estas aeronaves se pueden vender entre 12 y 15 millones de dólares, afirman en FAdeA, que también tiene en la mira a India y Nigeria como destino de los mismos.

Las aeronaves, construidas íntegramente en la provincia de Córdoba, donde tiene sede la empresa, y que terminan con una década sin producción de esa planta, son unidades de entrenamiento básico de avanzada y de ataque liviano. Alcanzan una altitud máxima de 13 mil metros y una velocidad de hasta 870 kilómetros por hora.

Diseñado a principios de los 80, este nuevo modelo fue modernizado y equipado con tecnología de última generación, especialmente en la cabina, donde todos los comandos son digitales, desde el registro de combustible hasta la planificación de una misión.

El vehículo cuenta con un nuevo motor turbofan de bajo consumo, un sistema de entrenamiento virtual EVA (Embedded Virtual Avionics), una cabina tándem full glass Cockpit y un sistema integrado de Navegación/Comunicación/Ataque.

A320 de LATAM Argentina en FAdeA (foto: prensa FAdeA)

Corresponde señalar que expertos con experiencia en la industria aeronáutica se han mostrado muy escépticos ante estas afirmaciones. Ellos a su vez afirman «FAdeA fabricó 3 Pampas entre 2009 y 2019, básicamente por falta de componentes (casi todos importados). ¿Eso es estar en condiciones de exportar? A lo sumo, pueden canibalizar los aviones Pampa que tienen en Tandil y las piezas acopiadas».

En opinión de AgendAR, esa discusión es irrelevante en este caso. Macri y Morales, por todas sus diferencias ideológicas y hasta filosóficas, están condenados a entenderse. Argentina necesita del gas boliviano, hasta y si los yacimientos de Vaca Muerta estén en condiciones de reemplazarlo (Las empresas que los trabajan exportan a Chile en el verano, cuando baja la demanda local. En el invierno… hay que importar).

Y el mandatario boliviano enfrenta el hecho que el gas no es una commodity global: los precios del transporte son muy altos, a diferencia del petróleo. Sus clientes principales son, obligadamente, Argentina y Brasil.

El riesgo país llegó al máximo en 5 años

0

La gestión de Mauricio Macri y las perspectivas de la deuda argentina siguen generando dudas entre los inversores extranjeros. Lo evidencia un nuevo repunte del riesgo país elaborado por el banco JP Morgan, que ayer martes trepó 23 puntos hasta los 868. Así, el índice se coloca en su nivel más alto desde 2014.

El “riesgo país” es el índice que calcula el interés que tendría que pagar la Argentina (si alguien le prestara, además del FMI y China) por encima de una colocación considerada “segura”, los bonos del Tesoro de EE.UU.

«La caída de los activos financieros argentinos es solo el reflejo de las dudas políticas vigentes», dijo la consultora Delphos Investment, y añadió que «el planteo político impuesto por el oficialismo lleva a una dinámica perversa. Por ahora no se ven disparadores positivos que puedan alterar este círculo vicioso».

«Una acción de lesa patria»

(En una fecha importante para la historia del desarrollo tecnológico de nuestro país -y enfrente de decisiones que lo ponen en riesgo- los científicos y técnicos argentinos que forman la Asociación de profesionales de la Comisión Nacional de Energía Atómica y la Actividad Nuclear (APCNEAN), expresan su posición. Reproducimos el comunicado).

53° ANIVERSARIO DE APCNEAN Y LA CRISIS DEL SECTOR

El 18 de abril de 1966 nacía la Asociación de Profesionales de la CNEA, hoy extendida a toda la actividad nuclear. Queremos saludar a todos los integrantes de esta gran comunidad y renovar nuestro compromiso con su crecimiento en beneficio de nuestro país.

Desde su creación la Asociación se comprometió con un desarrollo científico y tecnológico nuclear y peri-nuclear autónomo al servicio de los intereses de nuestra Argentina.

Es pertinente recordar en esta ocasión la intensa actividad impulsada a principios de la década de los 70, en la cual la Asociación contribuyó decisivamente a establecer la línea de uranio natural y agua pesada para los reactores de potencia en aquel momento. A casi 50 años de esa gesta, las razones para aquella decisión siguen vigentes, fortalecidas éstas con la consiguiente generación de toda la capacidad humana altamente calificada y la infraestructura material necesaria y suficiente para llevarla adelante después de inversiones milmillonarias en dólares.

Luego de más de dos años de sostener los mismos argumentos del anterior gobierno en materia nuclear, el actual, ahora, ha tomado la incomprensible e injustificable decisión de abandonar la línea de uranio natural y agua pesada.

En particular, la Planta Industrial de Agua Pesada (PIAP), situada en Arroyito y propiedad de la provincia del Neuquén y de la CNEA, corre un grave riesgo de ser abandonada y sufrir un daño irreversible por falta de mantenimiento adecuado. Ni que hablar del sufrimiento humano que se le viene imponiendo a sus trabajadores y del estrago que representa destruir planteles altamente capacitados a lo largo de muchos años para operar y mantener la planta.

Esta planta es una de las más grandes del mundo y produce agua pesada de óptima calidad que no solo es necesaria para el funcionamiento de nuestras tres centrales en operación sino que también provee este insumo para los reactores de investigación y producción de radioisótopos que nuestro país exporta.

La destrucción de la PIAP cerraría para siempre el camino, transitado exitosamente por nuestro país, de continuar con la línea tecnológica de reactores de potencia de agua pesada y uranio natural, para lo cual dispone de toda la experiencia y la infraestructura material y humana necesarias después de décadas de gran inversión pública y privada.

Esta destrucción arrastrará consigo una actividad industrial y productiva significativa asociada que tanto nos hace falta. De hecho, ya lo está haciendo, como lo muestran claramente los despidos y retiros de cientos de trabajadores altamente calificados de NA-SA, PIAP-ENSI, Dioxitek, CONUAR-FAE, etc. y el grave daño al entramado de PYMES y otras empresas que apostaron e invirtieron en la extensión de vida de Embalse con la perspectiva de capitalizar sus esfuerzos en una IV central del mismo tipo (Atucha III, CANDU).

¿Dónde se ha visto que un gobierno destruya planteles altamente calificados que mostraron su capacidad en la exitosa conclusión de grandes obras como Atucha II, extensión de vida de Embalse, operación de la PIAP, producción de UO2 y de radioisótopos, etc., después de haber prometido que los cuidaría?

Asimismo, la falta de una política salarial mínimamente aceptable y de promoción de una carrera laboral está vaciando a la CNEA y demás instituciones del sector, produciendo un éxodo de cerebros, como en el resto del sistema científico y tecnológico.

No dudamos en calificar la destrucción de la PIAP y sus consecuencias como una acción de lesa patria.

Hacemos directamente responsables de estos estragos al gobierno nacional y al subsecretario de energía nuclear por acción y a los máximos representantes de las instituciones involucradas del sector por omisión.
Aquellos que impulsamos un desarrollo tecnológico e industrial y promovemos la visión estratégica de una Argentina soberana en todos sus aspectos seguiremos bregando para que comience la construcción de la IV Central Nuclear Atucha III tipo CANDU con Agua Pesada de la PIAP, a la vez que seguiremos trabajando para lograr que el desarrollo nuclear se transforme en una Política de Estado para beneficio de todos nuestros compatriotas.

por el Secretariado Nacional de APCNEAN

Andrés Kreiner, Secretario General

Hebe Durán, Secretaria de Prensa

Una encuesta para la elección de este domingo en Santa Fe

0

Otra de las encuestas que publicamos, de tanto en tanto, en este año. Esta fue preparada para las PASO del próximo domingo 28, en la provincia de Santa Fe. Es por la consultora de Raúl Aragón & Asociados.

Como siempre, hacemos nuestra advertencia: No publicamos encuestas como predicciones. Para eso no sirven. Son indicadores de actitudes y preocupaciones de la población de un lugar en un momento dado. Como tales, son un dato necesario para los que se interesan en la producción y las expectativas argentinas.

Para acceder a la encuesta, cliquear aquí.

“El prestigio del CONICET nos validó ante el inversor privado”

0

Esta es la historia de Sergio Simonetta, un ex investigador del CONICET, que formó una empresa a partir de una patente. Hoy comercializa tecnología para la industria de fármacos en el mundo. Vale destacar que ha sido tomada de la página de ese organismo oficial.

Hay investigadores que son inquietos. Su curiosidad es mayor a la que marca el ritmo de su línea de investigación y en ese camino buscan nuevos enfoques y desafíos. Así, se podría describir al doctor en Biología Sergio Simonetta, quien durante su carrera en el Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET) usó su ingenio y creatividad para ensayar un método que luego se transformó en una patente que le abrió las puertas al mundo de los negocios.

Junto al diseñador industrial, Mariano Santa Cruz, fundó la empresa de base tecnológica Phylumtech que hoy comercializa en el mundo una tecnología que le permite a cualquier laboratorio conocer en forma automática cómo reaccionan los microorganismos a distintas drogas y así reducir los tiempos y costos asociados al proceso de descubrimiento de fármacos.

Alejado de la investigación, su vínculo con el CONICET, donde dio sus primeros pasos como emprendedor, nunca caducó. Tuvo becarios doctorales y postdoctorales que hoy son parte de su empresa y en la actualidad contrata Servicios Tecnológicos de Alto Nivel (STAN) que complementan sus proyectos.

¿Cómo fueron tus inicios en el CONICET?

Empecé con una beca de doctorado en el  Laboratorio de Cronobiologíala de la Universidad de Quilmes (UNQ). Luego hice un postdoctorado en el Instituto de Investigaciones Bioquímicas de Buenos Aires que es de doble dependencia, CONICET- Fundación Leloir, y a los pocos años entré a carrera de investigador.

Siendo becario, diste en la tecla de una invención que luego se tradujo en una patente ¿cierto?

Sí, durante mi investigación surgió la necesidad de medir el ritmo del sueño de unos gusanos muy pequeños, que son modelos experimentales. Descubrir un método para eso me llevó mucho tiempo y después de varios intentos encontré uno que funciona mediante un procedimiento infrarrojo y que sirve para sacar medidas cuantitativas de cómo se mueven los animales microscópicos. Ese método derivó en una patente que se denomina “Procedimiento y dispositivo de registro locomotor de organismos pequeños”.

¿Cómo te diste cuenta de la potencialidad que tenía ese desarrollo?

Hicimos la patente sabiendo que tenía un potencial pero no sabíamos que se iba a poder comercializar. Imagínate que un aparato en un laboratorio con miles de cables, con muchos circuitos, es totalmente distinto a algo que se pueda vender. Lo patentamos porque era un desarrollo nuevo, y podía servir para laboratorios que trabajasen en sueño en un futuro, usando estos modelos. De alguna manera, también vislumbramos que el desarrollo podía servir para medir otras cuestiones como toxicidad de fármacos o para experimentos en fármacos, por eso comenzamos a probar la potencialidad de la tecnología, a hacer pruebas de concepto y a validarla.

En ese proceso, necesitaste alguien que te complementara ¿no?

Sí, me asocié con un amigo que es diseñador industrial para comenzar a pensar en un producto con diseño, estético, y con un software que haga fácil su uso. Todo ese desarrollo se hizo en mi etapa de investigador con subsidios de varias instituciones.

¿Siempre tuviste ese interés genuino en hacer ciencia aplicada?

Cuando fui becario siempre me gustó implementar cosas en el laboratorio, crear nuevos sistemas, buscar soluciones tecnológicas. Esa motivación con interés científico, con mucho de creatividad, no fue suficiente para emprender. Cuando noté que iba a necesitar otras capacidades de negocios, porque varios laboratorios mostraban interés en mi patente, me formé en un MBA (Master of Business Administration) que fue clave en mi carrera, además de la patente.

Y la idea de la empresa ¿cuándo se inició? ¿Cómo se dio?

La empresa Phylumtech nació mientras yo era investigador a partir de un fondo Empretecno de la Agencia Nacional de Promoción Científica y Tecnológica. Eso nos permitió licenciar la patente con un acuerdo de regalías con el CONICET, que es el titular de la misma junto a la Universidad de Quilmes (UNQ).

Después del Empretecno, trabajamos en el INIS-BIOTECH, la incubadora de empresas de base tecnológica de la Fundación Instituto Leloir, y al finalizar ese proyecto, surgió el interés del grupo Sancor Seguros que nos financió, a través de su incubadora CITES, para pasar definitivamente a la gestión privada. En ese momento, decido dedicarme full time a la empresa. Primero pido la licencia un año y luego dejo la carrera de investigador en el CONICET.

¿Cómo influyó el CONICET en esa instancia, al pasarte definitivamente al sector privado?

El CONICET fue clave no sólo por las puertas que nos abrió para recibir apoyo financiero desde el sistema científico nacional, lo cual nos permitió desarrollar nuestro proyecto, sino también por su respaldo institucional. El prestigio del Consejo fue lo que nos validó ante el primer inversor privado que se interesó en la empresa. Hablo de CITES.

¿Qué oportunidades se te abrieron a partir del nacimiento de la Phylumtech?

Nos afianzamos después de cinco años de haber realizado la primera venta del equipo, y luego de que empezaran a salir publicaciones científicas de terceros en España y en Estados Unidos, de laboratorios que habían adquirido el producto. Hoy logramos ser una tecnología referente en el nicho que estamos. Tenemos cerca de 100 publicaciones, artículos internacionales que hablan sobre nuestro producto y eso hace que nos vengan a buscar y confíen en nosotros.

¿Qué diferencia su tecnología de otras existentes?

Un laboratorio de la Food and Drug Administration (agencia del gobierno de los Estados Unidos responsable de la regulación de alimentos y medicamentos en ese país) validó nuestra tecnología en varias publicaciones científicas. Compararon nuestro método con otros existentes en el mercado y sostuvieron que es más sensible que otras tecnologías, y lo recomiendan para hacer medidas de tóxicos neuronales en desarrollo.

¿En qué otras áreas tiene aplicación la tecnología?

Tiene múltiples aplicaciones; es utilizada en modelos de deficiencias neuronales, neuromusculares, y metabólicas, en nuevos antibióticos, antioxidantes y antiparasitarios, y en lo creemos que va a ser un boom en el futuro, que son las moléculas para el envejecimiento, una demanda que está insatisfecha y que nuestro producto puede cubrir. También estamos trabajando en un proyecto de epilepsia con muy buenos resultados.

¿Qué desafíos se vienen ahora que la tecnología ya está instalada?

Estamos trabajando fuertemente en una plataforma robotizada que se traduce en un software en la nube, para permitirles a los investigadores pasar de hacer cientos de ensayos por semana a hacer cientos de miles en el mismo período tiempo de manera sencilla. Lo que ofrecemos es una tecnología más simple que las existentes en el mercado, con la misma efectividad en los resultados.

Otro desafío que estamos atravesando, es que al asociarnos con un distribuidor norteamericano, tenemos que cumplir con estándares adecuados y otros tiempos porque se nos multiplicaron las ventas. Esto significó un desafío pero también un hito en nuestra empresa.

¿Qué les dirías a los becarios e investigadores que hacen transferencia al sector privado o que están pensando en hacerla?

Que la hagan. Para mí fue un desafío pasarme al sector privado y fue el camino que elegí, pero no es el único. Hay investigadores que pueden ser parte de una empresa como advisor. En ese sentido, creo que el híbrido científico- empresario funciona muy bien pero hay que conocer y entender los límites del sistema para poder desenvolverse.

CAREM: Duro de matar

0

A pesar de todos los problemas presupuestarios, y de los que crea la ignorancia, desde la CNEA, Comisión de Energía Atómica, informan de otro paso en el proyecto insignia de la industria nuclear argentina: un reactor nuclear pequeño, seguro y práctico. ¡No dejen de ver el video!

Los escritores reclaman un Instituto Nacional del Libro

Ayer se presentó en la Cámara de Diputados el proyecto de ley de creación del Instituto Nacional del Libro Argentino (INLA). El argumento central es que la del libro es una de las industrias culturales argentinas, clave desde el punto de vista simbólico y material, pero hasta ahora no cuenta con una institución que la promueva, como el teatro, la música o el cine, que tienen al Instituto Nacional de Cine y Arte Audiovisuales (INCAA) y el Instituto Nacional de Teatro.

El proyecto propone la creación de un organismo autárquico, para diseñar y promover políticas de estímulo y producción editorial y defender los derechos de los distintos actores que participan de la cadena del libro: autores, editores, libreros, distribuidores, traductores y diagramadores. Y encarar sus tareas con un criterio federal, para modificar la aplastante concentración actual en la ciudad de Buenos Aires.

La iniciativa, sobre la que se trabajó durante un año -con aportes de los investigadores Heber Ostroviesky y Alejandro Dujovne- fue impulsada por el presidente de la Comisión de Cultura de la Cámara de Diputados, Daniel Filmus (FPV) y ya cuenta con el apoyo de distintos bloques partidarios (UCR, PJ, FpV, Movimiento Evita, entre otros), además de un vasto colectivo de escritores y editores que participa de su construcción y difusión. 

​​Entre los escritores que acompañaron la presentación del proyecto se cuentan Claudia Piñeiro, Julian López, Luisa Valenzuela y Alejandro Dolina. Sobre todo, invitamos a visitar la página «Declaración de apoyo a la creación del INLA». Nos impresiona el número de creadores que se ha sumado a esta iniciativa, desde una actividad tradicionalmente individualista.

Desde AgendAR deseamos suerte a la iniciativa. No podemos dejar de recordar la actividad cultural que se desplegó en este rubro en Argentina, hasta la década de los 1990.

Dos multinacionales se disputan la Patagonia

0

Dos multinacionales se enfrentan en los tribunales norteamericanos por ver quién es el dueño de la Patagonia argentina. La compañía de indumentaria Patagonia Inc. presentó una demanda ante la justicia de los Estados Unidos contra el grupo AB InBev por el uso de la marca Patagonia, la línea de cerveza artesanal creada en el país hace un poco más de diez años.

La empresa de ropa acusa al gigante cervecero de apropiarse de una marca que ya está registrada en los Estados Unidos. En su presentación, la marca de indumentaria acusó incluso a AB InBev de crear un logo muy parecido al suyo con el objetivo de crear una confusión entre los consumidores norteamericanos. «(AB InBev) ha ido tan lejos como  para crear un logotipo que es sorprendentemente similar al famoso logotipo de silueta de montaña de Patagonia que ha aparecido durante décadas en millones de productos», señaló la marca de ropa en declaraciones a la prensa estadounidense.

Para justificar la demanda, Patagonia (la marca de ropa) precisó que el lanzamiento de la cerveza argentina en el mercado norteamericano se concretó poco después de que la empresa de indumentaria presentara su propia línea de cerveza bajo el nombre Long Root Pale Ale. Patagonia Inc de hecho no utiliza el nombre marca Patagonia para su propia cerveza porque la marca «Patagonia» para esta categoría ya está registrada por AB InBev hace más de cinco años.

Patagonia Inc nació en California en 1973, fundada por el empresario Yvon Chouinard. Su logo es el perfil del cerro Fitz Roy en la Patagonia. Por su parte, la marca de cerveza Patagonia es un desarrollo local de Cervecería y Maltería Quilmes, la empresa argentina que a su vez está controlada por el grupo AB InBev, el dueño de marcas líderes a nivel mundial como Budweiser, Stella Artois o Brahma. La cervecera destaca que la «marca nació en 2006 en la Argentina inspirada en el lúpulo patagónico y con este ingrediente como protagonista de su receta. Unos años después, empezamos a comercializar nuestra cerveza en Estados Unidos. Hoy en día la cerveza Patagonia ya está disponible en 10 países».

La demanda por la apropiación de una de los nombres más emblemáticos de la Argentina en el mundo implica un giro de 180 grados en este tipo de juicios. Durante décadas más de un argentino aprovechó la falta de registros locales para inscribir a su nombre a distintas marcas internacionales. El caso más emblemático fue el de la marca Hard Rock Cafe, que cuando llegó al país en los ’90 tuvo que posponer durante unos días la inauguración de su local en Recoleta debido a una demanda que le presentó un argentino que ya tenía registrada la marca a su nombre. Otros casos parecidos se dieron con la marca de ropa Mango (en los ’90 hubo una marca argentina bautizada igual que la española), Burger King (en este caso, la cadena local Pumper Nic tenía registrado un logo exactamente igual al de la marca norteamericana de fast food) y la revista brasileña de negocios Examen, que cuando quiso radicarse en el país tuvo que cambiar su nombre por el de Panorama porque el título original ya estaba registrado por un competidor.

Lo más importante de este asunto, para nosotros, es lo que falta. No son grandes empresas argentinas las que disputan el uso de un nombre simbólico de nuestro país. Son multinacionales, sí, pero su origen, y sus cabezas, son de otro lado. A pesar que esa cerveza fue creada aquí…

El trabajo precario

0

Se habla de la pérdida de la cultura del trabajo. Pero no hay una conciencia clara que la misma naturaleza del trabajo, lo que se entiende por «empleo en relación de dependencia» está cambiando. Y en los últimos años se ha acelerado.

Debemos ponernos a pensar como enfrentamos esta realidad. O también nuestra sociedad será precaria.