Por la devaluación, el turismo extranjero aumentó un 23% en el primer trimestre

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Según la Encuesta de Turismo Internacional (ETI) que elabora el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), el arribo al país de turistas extranjeros durante el primer trimestre de 2019 aumentó un 23,1% interanual, al tiempo que la salida de argentinos al exterior registró una caída del 15,1% en comparación con el mismo período de 2018.

El INDEC detalló en su primer informe trimestral del año que de los 267.600 pasajeros que realizaron sus trámites migratorios en el Aeropuerto Internacional de Ezeiza y en el Aeroparque Metropolitano Jorge Newbery en marzo de 2019, el 26,4% presentó ante las autoridades pasaportes de nacionalidad europea, con una estadía promedio de 19 noches en el país.

El podio del turismo receptivo lo completaron Brasil con un 23,6% y el bloque Estados Unidos-Canadá con el 15,0%, con visitas de entre 14 y 16 días en Argentina.

Por su parte, de los 387.000 turistas que salieron del país en marzo, unos 100.000 pasajeros menos que durante el mismo mes que el año pasado, el 28,5% eligió pasar sus vacaciones de verano en las playas brasileras, con estadías no mayores a las 11 noches. Pese a ostentar los períodos de descanso más prolongados -casi 27 días por pasajero-, los destinos europeos sólo fueron elegidos por el 14,4% de los argentinos.

El presidente de la Cámara Argentina de Turismo (CAT), Aldo Elías, analizó los números difundidos por el INDEC y se esperanzó ante la posibilidad de consolidar una industria turística nacional sostenible en el tiempo.

Cataratas del Iguazú y otros destinos nacionales se verán beneficiados por la suba del dólar.
Cataratas del Iguazú y otros destinos nacionales se verán beneficiados por la suba del dólar.

«Desde Europa, Brasil, Chile, Estados Unidos y Canadá la llegada de turistas internacionales está creciendo en forma sostenida y generando un gran beneficio para la economía del país. El sector del turismo está transformando su matriz tradicionalmente emisiva para recibir más turistas internacionales. Es un momento de oportunidad para muchas empresas, para la hotelería, la gastronomía y el transporte», aseguró Elías.

Envalentonado por la décima suba consecutiva del turismo receptivo al país, el secretario de Turismo de la Nación, Gustavo Santos, sostuvo que «el turismo sigue creciendo», para garantizar el sostén de puestos de trabajo genuinos en todo el país. «El turismo está consolidando su posicionamiento como pilar de la economía nacional”, aseguró en un comunicado.

Monopatines eléctricos: se aprobó la ley que regula su uso en CABA

Desde hace varios meses los scooters, de acuerdo a su denominación original, se ven circulando en las zonas de mayor concurrencia de personas, principalmente en el microcentro. Se trata de vehículos utilizados para cubrir trayectos cortos ya que su autonomía permite viajar hasta 20 kilómetros con una sola carga de la batería.

Ante el vacío legal que existía y la expansión en toda la región de este vehículo, sumado al creciente interés de varias empresas que ya están probando sus unidades en la calle, el Ejecutivo promovió una legislación acorde a las necesidades. Para eso fue necesario modificar hoy el Código de Tránsito y Transporte de la Ciudad.

La modificación define a los dispositivo de movilidad personal como «vehículos de una o más ruedas dotados de una única plaza y propulsados exclusivamente por motores eléctricos» que solo pueden «estar equipados con un asiento si están dotados de sistema de autobalance» excluyendo da los vehículos «sin sistema de auto-balanceo y con asiento, los concebidos para competición y para personas con movilidad reducida».

La ley prohíbe a los menores de 16 años utilizar los monopatines eléctricos y también la circulación en estos dispositivos por las veredas. Los usuarios estarán autorizados a moverse por las bicisendas, ciclocarril y ciclovía, tres formas diferentes de definir los espacios de circulación de ciclorodados y dispositivos de movilidad personal, según el Código de Tránsito.

«La incorporación de este tipo de dispositivos tiene que ver con un objetivo claro de la gestión que se basa en fomentar una movilidad más sustentable, desalentando el uso del automóvil. En reiteradas oportunidades hemos demostrado estar a la par de las principales ciudades del mundo y este caso no es la excepción», opinó Francisco Quintana, vicepresidente de la Legislatura.

Medidas de seguridad
Entre las medidas de seguridad quedó establecido que los scooters deben poseer un sistema de frenos que actúe sobre sus ruedas, una base de apoyo para los pies, un timbre o bocina que permita llamar la atención bajo condiciones de tránsito mediano, elementos reflectantes, una luz delantera y otra trasera para su visibilidad en condiciones de poca iluminación, y la potencia máxima del motor no podrá ser superior a 500 Watts.

El peso y dimensiones de los dispositivos serán establecidos por la Autoridad de Aplicación, aunque el promedio es de 12 kilos para soportar a una persona de hasta 100 kilos.

Con esta regulación se puede poner en marcha el plan del Ejecutivo de iniciar un período de prueba con unas 1000 unidades en la calle. Esta primera etapa podría comenzar en julio y los siguientes seis meses servirán para testear cómo funcionan los dispositivos, cuál es la recepción en los usuarios y, sobre todo, cómo conviven con peatones, bicicletas, transporte público y vehículos.

¿Cómo funcionarán? A diferencia de las bicicletas, los scooters no serán gratuitos. Su manipulación será mediante una app y tendrá un costo de desbloqueo y una tarifa por minuto. Los primeros valores que se mencionaron son de $25 y entre $6 y $8, respectivamente, pero los valores podrían cambiar al momento de la implementación del servicio. A nivel mundial se cobra el equivalente a un dólar por el desbloqueo más U$S 0,25 el minuto.

Cómo se ampliaron los límites de Argentina en el mar

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Muy de a poco, los argentinos estamos tomando conciencia que tenemos mar, como tenemos tierra. Decimos de a poco, porque aún es una minoría la que se preocupa, y menos todavía los que trabajan. En AgendAR tratamos de ayudar a la toma de conciencia -empezamos hace un año, con LOS NUEVOS TERRITORIOS ARGENTINOS – 1° parte, y seguimos en la brecha, informando también sobre la industria naval y la pesquera.

Pero en esta valiosa nota, Nora Bär cuenta la historia de los que han trabajado para darnos «una Argentina más»:

Desde que, a fines de marzo de 2017, un comité científico de las Naciones Unidas aprobó el reclamo argentino de ampliación de su plataforma submarina -de acuerdo con el régimen creado por la Convención de la ONU sobre Derecho del Mar (Convemar, uno de los tratados multilaterales más importantes de la historia, que fue firmado por 168 Estados)- nuestro país extendió sus fronteras submarinas alrededor de un 35%.

El nuevo límite agregó casi 1.800.000 km2, que se sumaron a los 4.200.000 existentes, lo que llevó el área de exploración y explotación exclusivas del fondo y el subsuelo  marinos a más de 6.000.000 km2. «Se sumó casi una Argentina más» -destaca el ingeniero Marcelo Paterlini, profesor de la Escuela de Ciencias del Mar y coordinador del equipo de geólogos, geodestas, geofísicos, hidrógrafos, sismólogos, cartógrafos, oceanógrafos y analistas de sistemas de información geográfica que durante una década realizaron los estudios que permitieron fundamentar la presentación, que luego fue analizada y discutida durante ocho años hasta su aprobación.

Hubo más de 30 encuentros de la delegación argentina con la subcomisión de las Naciones Unidas que hizo la auditoría para analizar si se ajustaba a derecho. Este nuevo trazado limita con las aguas oceánicas que son patrimonio de la humanidad, de todos los habitantes de este planeta».

A lo largo del siglo XX, los Estados ribereños habían propuesto extender el mar territorial, con el fin de proteger los recursos pesqueros y mineros, y aplicar medidas de control y fiscalización para evitar la contaminación. En los años ochenta, la Conferencia de las Naciones Unidas sobre los Derechos del Mar decidió avanzar en ese sentido y, entre otros organismos, se creó la comisión de análisis de la plataforma, integrada por 21 expertos (entre los que se encuentra Paterlini), provenientes de distintas regiones para darle imparcialidad, que serían los encargados de evaluar las presentaciones.

En 1997, se formó en el país la Comisión Nacional del Límite Exterior de la Plataforma Continental (Copla), que reunió a un amplio grupo de expertos y con la que colaboraron especialistas de numerosos organismos públicos y universidades. «Durante más de seis años recopilamos los datos -explica la doctora en Geodesia y Geofísica María Alejandra Arecco, docente de la Facultad de Ingeniería de la UBA.

La información fue muchísima, proveniente de buques que medían las profundidades submarinas, registros geológicos y sísmicos, análisis sobre las corrientes marinas, análisis matemáticos sobre el fondo marino para determinar el pie del talud, la gravedad, el magnetismo… Si el océano fuera una persona, uno podría decir que le hicimos la ‘historia clínica’ completa».

Para acometer la tarea, fueron esenciales los buques oceanográficos, provistos de gran variedad de instrumentos. Y no se dudó en pedir la colaboración de barcos científicos de otros países que surcaban nuestras aguas y podían proporcionar información batimétrica (sobre profundidades). Algunos estudios, como los sísmicos, fueron adquiridos a institutos de investigación extranjeros.

Como el criterio clave para determinar el nuevo límite fue el «pie del talud» (es decir, el punto en que la velocidad de variación de la pendiente que enlaza la plataforma continental con la llanura abisal es máxima y cuya determinación se obtiene a partir de ecuaciones matemáticas), fue necesario realizar campañas sísmicas para determinar el «espesor sedimentario».

«Así como en una casa se acumula más polvo en los rincones -explica Arecco-, lo mismo ocurre con los sedimentos en el fondo de los océanos. Al pie del talud se acumuló un gran espesor sedimentario, pero alejándose hacia el este, ese espesor va disminuyendo. El límite se colocó donde el espesor es más delgado».

Para hacerse una idea de la cantidad de información que hubo que procesar, baste con mencionar que fueron 106.000 km de datos de profundidad marina, 28.000 de gravimetría, 31.600 km de magnetometría, y de reflexión sísmica 29.000 km. En total, la Copla demandó 12 campañas oceanográficas.

Los geodestas fueron los encargados de determinar distancias teniendo en cuenta la curvatura terrestre y proporcionar mediciones con la precisión que exigía la Convemar.

«Nuestra presentación fue una de las más detalladas y exhaustivas, muy precisa en las mediciones y sumamente rigurosa en todo el procesamiento», destaca Arecco.

La plataforma continental es el lecho y subsuelo de las áreas submarinas que se extienden más allá del mar territorial hasta el nuevo límite definido por el país y aceptado por la Comisión de Límites de la Plataforma Continental de las Nacionales Unidas. No todos los países pueden extenderla, porque no todas las costas la poseen.

«Nosotros tenemos una de las más extensas del mundo», afirma Arecco.

Con el nuevo límite, quedan reservadas para la Argentina la exploración y la explotación de todos los recursos vivos y no vivos que están apoyados en el fondo marino o que se encuentran en el subsuelo de toda esa área. Y aunque está permitido lo que se conoce como «tránsito inocente», los buques que deseen hacer investigación en la zona deberán pedir autorización.

El país hizo una presentación completa: desde el Río de la Plata hasta el Mar de Weddell, en la Antártida, pero dentro de ese perímetro hay dos zonas que quedan en suspenso. «Los países que firmaron el Tratado Antártico pusieron una objeción, y el Reino Unido presentó otra relativa a la zona aledaña a las islas Malvinas, Georgias y Sandwich del Sur -explica Arecco-. Ante esa situación, está previsto que la Convemar no dirima controversias en zonas donde los países se estén disputando territorio. Dejó pendiente el análisis hasta que los países se pongan de acuerdo».

Tras la aprobación, ahora resta difundir esta nueva frontera en mapas, cartas náuticas y libros de geografía. «Tenemos que trabajar mucho en las escuelas, para que se conozcan los nuevos límites», concluye Paterlini.

Realizan el triple de césareas necesarias, por razones económicas

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En el marco de la Semana Internacional del Parto Respetado, se presentó un informe, elaborado por especialistas de Defensoría del Pueblo, profesionales de la salud y organizaciones de la sociedad civil, que muestra el crecimiento de las cesáreas en la Argentina: alcanzan el 60% de los partos en el sector privado y el 30% en el público.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que pueden ser aconsejables en un 15% de los nacimientos, número muy inferior al que se da en nuestro país. Según el informe, el fenómeno se explica por un tema económico, ya que el parto natural demora muchas horas.

El video «Tiempo de Parir», que reproducimos al final de esta nota, fue realizado por Graciela Stuchlik y Yuruani Rodríguez. La primera afirma: «las cesáreas innecesarias son el problema».

«Planteamos que no es a voluntad, el quiero o no quiero. Las necesarias salvan vidas, pero lo que dice la investigación es que hay muchos riesgos de salud que no se dicen».

«Lo que la OMS plantea es que un 15% deberían ser las cesáreas que tendría que haber para que estén en el rango normal. En Argentina alcanza el 35% en el servicio público, y en el privado en algunas provincias el 90%».

La Ciudad de Buenos Aires se endeudó por $ 5.200 millones al 59% anual, con seguro de cambio

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El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires colocó ayer 15 de mayo una Letra del Tesoro en pesos por unos $ 5.200 millones a 112 días, a un interés del 59% anual, con seguro de cambio.

Si el dólar supera los $54 en septiembre, entonces la Ciudad deberá pagar intereses compensatorios por esa suba del dólar.

No se puede decir que el gobierno porteño no se esfuerza en fomentar la actividad. La «actividad» rentista.

Mendoza: cayó un 50% la frutihorticultura

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El cierre de La Campagnola en Mendoza despierta el temor a una profundización de la crisis en el sector frutihortícola, que puede derivar en una seguidilla de despidos y la desaparición de la actividad.

Los principales actores del rubro se muestran preocupados por el futuro de la industria frutihortícola, consideran que se trata de una «profecía cumplida» y cargan contra el Gobierno por el «descuido y desatención». No sólo la incertidumbre está en lo que pueda ocurrir con los empleos, sino en toda la cadena productiva.

«La partida de una agroindustria tan importante como La Campagnola es una muestra más de esta decadencia que parece no tener fin. Esto podría derivar en la desaparición de la actividad sin que se tomen medidas al respecto. En este contexto nos alarma el impacto que tal decisión pueda tener en las pymes y productores locales», dice Alberto Carleti, presidente de la Federación Económica de Mendoza (FEM), e histórico referente del negocio frutícola.

«Arcor menciona en un comunicado oficial que se darán ‘opciones de continuidad a los productores locales proveedores de materia prima’. Aún no se conocen esas opciones y bajo qué condiciones podrían seguir los proveedores», destacó el empresario. Por su parte, Omar Carrasco, titular de la Unión Frutihortícola Argentina, lamentó la realidad que viven las firmas. «Todos estamos en una situación similar. La sensación es horrible ; lo venimos advirtiendo y sabíamos que podía ocurrir con varias empresas».

«Fue un balde de agua fría que nos cayó a todos los trabajadores. Jamás nos informaron absolutamente nada», se quejó Antonio Moyano, delegado gremial en La Campagnola, quien llevaba más de 30 años trabajando en la firma.

El anuncio formulado por Arcor sobre el cierre de La Campagnola en el departamento de San Martín y el traslado de las operaciones a Villa Mercedes en San Luis pone en alerta a toda la industria, sobre todo porque la reconocida empresa aduce altos costos, caída de consumo e incremento de las importaciones.

Tanto la FEM como la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) han realizado alertas en los últimos años sobre costos, presión fiscal (nacional y provincial), inflación , falta de crédito y el descuido que han tenido las economías regionales y en especial el sector frutihortícola cuyano, donde ya ha perdido 50% de la superficie cultivada, según estudios realizados por las entidades. Asimismo, ponen de manifiesto «la gran brecha» existente entre lo que recibe un productor por lo que produce y lo que ese mismo producto vale después en góndola.

En algunos casos la diferencia llega al 1.000 %, situación que ha ido empobreciendo sistemáticamente al sector productivo, advierten los especialistas. También la preocupación radica en los altos costos de los servicios públicos para mantener las fincas, lo cual también tiene un correlato con los «verdurazos» y «frutazos» que se realizan periódicamente en puntos neurálgicos de la provincia y el país para hacer visible la realidad de la frutihorticultura.

Estos problemas no son sólo mendocinos; se extienden por varias provincias. Es un amargo contraste con la anunciada pretensión de ser el «supermercado del mundo».

Científicos argentinos editaron el genoma de un toro para mejorar la producción de carne

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Un grupo de científicos argentinos logró editar genéticamente al toro «Fuego» de la raza vacuna Brangus para avanzar a animales con carne más magra y productivos.

La investigación la hicieron científicos de Kheiron Biotech. Se realizó en Pilar, Buenos Aires, con la técnica de tijeras de edición génica CRISPR-Cas9. La edición génica permite concentrarse en determinados genes de interés y realizar cortes para luego editarlos.

En este caso lo que se hizo fue silenciar la expresión de un gen que codifica para la miostatina (proteína que inhibe el crecimiento del músculo llegado cierto punto), lo que genera animales con mayor masa muscular y beneficios productivos como carne más magra y mayor producción de proteína por animal.

En la investigación demostraron esto con células modificadas para clonar e inclusive en embriones que se transfirieron a vacas receptoras preñadas. Así se podría tener el mismo toro clonado pero modificado genéticamente para que no exprese la miostatina.

«Estos resultados representan un gran avance en términos reproductivos y podrían tener un fuerte impacto, ya que la gran ventaja de esta herramienta es que permite obtener ganado con nuevas características genéticas en mucho menor tiempo y de forma no azarosa», dijo Gabriel Vichera, director científico del laboratorio Kheiron Biotech y responsable del proyecto.

Kheiron Biotech, especializada en clonación equina, es una compañía del Grupo Proinvesa de capitales argentinos y que nuclea firmas de real estate, agronegocios, genética y biotecnología.

«El objetivo final es obtener diferentes rodeos generados mediante clonación y edición genética con características diferenciales con mayor contenido proteico, resistencia a enfermedades y adaptabilidad a condiciones climáticas adversas», dijo Daniel Sammartino, CEO del grupo Proinvesa.

Por ahora el proyecto tiene el estatus de «no regulado» por parte de la Dirección Nacional de Biotecnología y la Comisión Nacional Asesora de Biotecnología Agropecuaria (Conabia). Sin embargo, los animales podrían criarse a campo sin requerimientos adicionales y su aprobación para consumo humano no demandaría mucho tiempo.

El INTA tiene varias líneas de trabajo con edición génica. Al respecto, el año pasado un equipo de investigadores del INTA y de la Universidad Nacional de San Martín (Unsam) logró modificar con la tecnología de edición génica en embriones bovinos el gen de la beta-lactoglobulina, principal alérgeno presente en la leche de vaca. El avance apunta a obtener un animal productor de leche hipoalergénica, que no tenga la capacidad de producir esa proteína que genera esta afección.

El Servicio Meteorológico Nacional mejoró los pronósticos del clima

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El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) cuenta con una nueva plataforma que cambió la elaboración y la presentación del pronóstico del tiempo, y permite extenderlo a siete días (en lugar de cuatro), sumar información y achicar las áreas para que sean más precisos.

“Podíamos hacer pronósticos con más detalle e información, pero el sistema como estaba armado no permitía cargar en la web todos esos datos que teníamos para que aparezcan”, aclaró la meteoróloga Cindy Fernández desde el SMN.

Hasta hace unos días y durante 20 años los meteorólogos encargados de hacer el pronóstico plasmaban a mano y en papel la información a comunicar en un mapa del país, en donde a las ciudades y alrededores se le asignaba un ícono representativo del estado del tiempo, temperaturas máximas y mínimas y un texto breve.

Luego, se le entregaba el mapa a una persona de otra oficina que pasaba toda esa información a un tipo de formulario online para poder presentar el pronóstico en el sitio web.

“Lo que hicimos fue cambiar toda esa plataforma de carga de datos y agregar información más completa y extender el pronóstico a siete días”, detalló Fernández. Además, los primeros dos días tienen cuatro rangos horarios de información correspondientes a la madrugada, mañana, tarde y noche mientras que antes se presentaban dos.

Como los pronósticos ya no se hacen en una plantilla en papel sino automáticamente en la computadora, el proceso es más rápido. “Esto nos permitió –explicó la meteoróloga– achicar las áreas de pronóstico, por lo que ahora hay más cantidad de áreas, lo que nos lleva a hacer pronósticos mucho más específicos para distintas zonas, en especial para la zona de montañas”.

También se le agregó valores numéricos de kilómetros por hora al pronóstico del viento para tener referencia de la intensidad en lugar de describirlos como leves, moderados o fuertes.

El nuevo método de trabajo que motivó el cambio de plataforma consiste en dos turnos diarios de 12 horas con cuatro meteorólogos en cada uno encargados de elaborar un pronóstico a las 6 y otro a las 18.

También se dividió al país en cuatro regiones: la cordillerana de norte a sur, la región central pampeana (que abarca el norte y centro del país), la Patagonia, y el océano Atlántico y la zonacostera. Cada pronosticador tiene una región del país a su cargo.

“Una vez que todos terminan de hacer el pronóstico de cada región y sus áreas se unifica, se chequea, lo discuten entre todos y cuando llegan a un consenso, se sube”, indicó Fernández. Con la metodología de trabajo anterior “había menos cantidad de pronosticadores y hacían todo, todos juntos”, agregó. La idea es que los meteorólogos se encarguen de las mismas regiones para familiarizarse con sus particularidades.

“Todo esto llevará a una mejora de los pronósticos”, aseguraron desde el SMN. A estos cambios pronto se le sumará un nuevo sistema de alertas meteorológicas con mapas y por colores en lugar de la presentación actual que solo tiene texto para aportar mayor claridad a la información.

El INDEC acusa una inflación en abril de 3,4%. En 12 meses, 55,8%

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Según el INDEC, el nivel general del Índice de precios al consumidor (IPC) representativo del total de hogares del país registró en abril una variación de 3,4% con relación al mes anterior.

Esto significa que en los últimos 12 meses, a partir de mayo 2018, se ha acumulado una inflación anual de 55,8%.

La variación mensual informada es menor a la de los meses anteriores. Sin embargo, la «sensación» que registran los consumidores es de una inflación continua y desesperante.

Al informe detallado del INDEC se puede acceder aquí.

Los 190 países del Tratado de No Proliferación Nuclear eligen a un argentino para presidir la Conferencia de Examen

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Anuncia el comunicado de la Cancillería: “Los Estados Parte del Tratado de No Proliferación Nuclear (TNP) acordaron designar al Embajador argentino Rafael Mariano Grossi, como Presidente de la Conferencia de Examen, que tendrá lugar en Nueva York, en abril de 2020”. ¿Esto es malo o bueno para la Argentina?

Eso es lo que analizaremos ahora. Para ese argentino llamado Grossi es garantía de que no tendrá tiempo de aburrirse.

El TNP es un pacto que trata (con un texto y un éxito discutibles) de impedir que el mundo se llene de armas nucleares, y se reexamina cada 5 años, 3 de los cuales se gastan en la preparación de cada Conferencia de Examen.

Discutible o no, el TNP tiene 190 estados-nación firmantes, entre ellos 2 viejos rivales aunque socios (Argentina y Brasil). También tiene 3 países armados hasta los dientes que no lo reconocen (India, Israel, Pakistán), uno que firmó y luego le hizo el corte de manga (Corea del Norte), amén de uno que “no sabe-no contesta” (Sudán del Sur, 10 años de existencia como estado, dudan de todo) y otro (Irán) que firmó tras durísimas negociaciones entre 2011 y 2015, rematadas por Grossi.

Pero Irán parece haber firmado al cuete, porque hoy los EEUU lo corren de nuevo con sanciones comerciales muy aniquiladoras y amenazas de invasión. De modo que no es imposible que Irán ¿estudie? ¿quiera? ¿deba? armarse para acceder al status de “antes, pensalo tres veces”. Blanco sobre negro, es lo que consiguió el norcoreano Kim Jong-un cuando empezó a ensayar sus primeros bombazos subterráneos.

Y por supuesto, están los dueños del circo, los inventores del TNP (originalmente EEUU y Rusia), que en los últimos tres años vienen destruyendo las bases diplomáticas del tratado. Éste dice que fuera de las potencias nucleares “oficiales” de fines de los ’60 (EEUU, la entonces URSS, Francia, el Reino Unido y China) nadie debe armarse o enfrentará sanciones, y que las susodichas potencias, a cambio, irán reduciendo sus arsenales. Queda implícito que los no firmantes serán considerados sospechosos.

El problema son las demasiadas excepciones. Si uno es sospechoso pero está muy protegido por EEUU (Israel, y hasta los ’90, Sudáfrica), no le pasa nada: ni sanciones ni invasión. Nada. Con menos protección ajena pero un PBI o al menos una población enorme (la India, Pakistán) se puede tener un arsenal atómico que aterra al resto del planeta, constantes enfrentamientos armados en la frontera de los Himalayas y el referí, sin embargo, no saca tarjeta roja. Tampoco la amarilla. Y ahora Corea del Norte está demostrando (muy a su riesgo) que la misma tarjeta roja está bastante sobrevaluada.

Lo que mata es la asimetría

 Por su carácter asimétrico («yo certifico que Uds., pobres diablos, se desarman, y yo me desarmo si quiero») desde inicios de su programa nuclear pacífico hasta la llegada del presidente Carlos Menem la Cancillería Argentina llamó al TNP “el desarme de los desarmados”, y se puso de acuerdo repetidamente con Brasil para no firmarlo, cada país amparándose zainamente en las reticencias del otro. Después Menem traicionó ese acuerdo con Brasil y los primos se vieron obligados a firmar. Todavía no lo olvidan.

No obstante, desde los primeros tratados de desarme entre EEUU y la entonces URSS en los ’70, las potencias nucleares fueron eliminando parte de sus arsenales: obvio que las tecnológicamente más obsoletas, pero eso ayudaba a vender el acuerdo. Era lo único que se podía decir en su favor.

Y era poco pero mucho. En tiempos de Barack Obama las reducciones de arsenales de los estadounidenses y los rusos fueron enormes, aunque hubiera que creerles la declaración jurada, sin derecho a inspección de “la gilada” del TNP. Sin embargo, las potencias sí se inspeccionaban entre sí y hasta 2013 certificaban hasta 10 veces menos cabezas termonucleares que en el furor de los ’80: son carísimas, de alto mantenimiento y ya fundieron a una superpotencia, la URSS. Empezaba a aparecer cierto “quid pro quo” en el TNP. Algo se venía cumpliendo. No era el desarme universal, pero…

Nada. La Guerra Fría hoy volvió en versión “reloaded”. EEUU y Rusia están reconstruyendo arsenales a velocidad “warp”, y esta vez con armas mucho más precisas, diversas y sofisticadas que los viejos misiles balísticos intercontinentales o los de crucero. La panoplia es desconcertante, va desde los “planeadores hipersónicos” a los “torpedos tsunami”, y la ya desdibujada frontera entre vectores con armamento convencional o con armamento nuclear se perdió definitivamente: si tu enemigo hace despegar centenares de drones contra vos, recién te enterarás de si son nucleares o explosivos convencionales cuando lleguen a destino.

Por lógica (?), antes le vas a lanzar tu contraataque termonuclear. Las ciberguerras con las que las potencias y subpotencias rivales hoy se acuchillan bajo la mesa van mayormente dirigidas a las infraestructuras civiles de sus adversarios. Pero estos juegos sólo vuelven más peligroso el póker geopolítico con bombas termonucleares que se dirime arriba de la mesa. Potenciadas por la intrincada intercalación de Inteligencia Artificial y Estupidez Humana que dirige los sistemas automatizados de alerta y reacción, las posibilidades de que un incidente escale instantáneamente a conflagración hoy son las más altas de la historia.

¿Quién querría presidir la revisión del TNP en días como los que corren? Es muy difícil que las cosas le salgan bien, cuando el tratado mismo –por lo que vale- está naufragando gracias a sus propios inventores y campeones. Y sin embargo, Rafael Grossi, argentino, agarra viaje. ¿Por qué? ¿Para qué?

Respuestas preliminares

Las respuestas son bastante simples. A Grossi Rusia, China, Estados Unidos y la Unión Europea lo han encontrado útil y fiable en negociaciones extremas. La más sonada fue la que llevó a Irán a limitar su programa de enriquecimiento de uranio en Fordo y Natanz, y a eliminar totalmente su otro programa (el verdaderamente peligroso) de irradiación y purificación de plutonio 239 “grado bomba” en Arak.

Arak, a unos 175 km. de Teherán, con su reactor plutonígeno (hoy inutilizado) tapado por la bandera y su refinería adjunta de agua pesada (hoy cerrada).

Irán tiene misiles que sobrepasan perfectamente los 1900 km. de distancia entre Teherán y Tel Aviv. No había modo en que Irán terminara su programa de armas sin que los israelíes transformaran antes las ciudades persas en el equivalente radioactivo de playas de estacionamiento. Este argumento y la imposibilidad de vender petróleo, su único producto exportable, además de una economía que estaba ya a punto de implotar, hicieron que la dirigencia iraní relevara a las facciones más beligerantes y firmara un TNP agravado por un Protocolo Adicional (PA).

Éste pone a todo el territorio iraní bajo inspecciones “full scope”. Con este PA, un inspector del OIEA puede meterse, si quiere, ya no en una instalación nuclear sino en una fábrica cualunque de medicamentos o de software. El PA es una abdicación unilateral de soberanía económica: implica la pérdida de derecho a secreto comercial, y por ende a competitividad internacional en manufacturas y servicios. Recuerde esto cuando lea por ahí que la Argentina debe firmar el PA “para beneficio de sus exportaciones tecnológicas”. Porque la novedad es que ahora EEUU quiere que todo país que haya firmado el TNP firme el PA. “O será sospechoso”.

Grossi a los iraníes les hizo tragar lo intragable, pero tal vez no es menos cierto que los salvó “in extremis”. Por eso mismo, hay iraníes e israelíes que se matarían entre sí, de dejarlos en una misma habitación, pero que a él lo tratan con deferencia. Lo que es difícil es que nuestro compatriota pueda repetir la performance de 2015, con Donald Trump dedicado a destruir unilateralmente aquel acuerdo histórico.

Lo que nos lleva a la pregunta incontestada del principio. Que Rafael Grossi el año que viene deba presidir en Nueva York la revisión del TNP es bueno para Argentina, aunque no resulte imposible que esa revisión fracase y quede todo como está, con el mundo cursando la fiebre de su 2da Guerra Fría y nuevamente pronóstico reservado para la civilización humana. ¿En qué beneficia esto a la Argentina?

Es simple. Los diplomáticos nucleares de 190 países confían en que este señor canoso, intenso y flaco, de 58 años, oriundo de Caballito, con 8 hijos y cuenta bancaria deudora, tratará de que el mundo siga un tiempo más sin estallar. ¿Por qué confían en ello? Primero, porque no representa a EEUU, Rusia, China, Francia, el Reino Unido, Israel, Pakistán, India o Corea del Norte, y sobre todo porque es lo que viene haciendo como mejor puede.

Lo que nos lleva de cabeza a quién debe encabezar el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) de las Naciones Unidas, con sede en Viena. Esta entidad cumple varios roles en facilitar la difusión de las ciencias nucleares y el comercio de tecnología pacífica. Pero su función más política son las salvaguardias: su fuerza de ingenieros, químicos y físicos visita constantemente (y sin preaviso) las instalaciones nucleares de los países miembros del PNT (bueno, de casi todos). Estos expertos tienen acceso total a las mismas y básicamente monitorean inventarios.

Los inspectores del OIEA vigilan que no haya robos de combustible quemado en reactores o centrales, o que los países con instalaciones de enriquecimiento de uranio –como Brasil y Argentina- no puedan sobrepasar el 20%. ¿Para qué? El uranio poco quemado puede tener cantidades relativas importantes del isótopo 239, extraíble por reprocesamiento químico para fabricar bombas implosivas. En cambio el uranio enriquecido trabajosamente hasta el 20% (grado reactor) luego puede llevarse con un gasto de energía comparativamente menor a un 95 o 97% (grado bomba). En suma, el OIEA, con su supervisión, permite que exista un mercado de reactores y centrales nucleoeléctricas, pero le impide a los compradores aprovecharlo para generar programas de armas. Si un país firmante bloquea el acceso del inspectorado a una instalación nuclear, se vuelve sospechoso automáticamente.

El OIEA, por ende, tiene algunos parecidos con el Vaticano: su poder es “blando”: si estás en algo raro, no te sanciona pero te pone en peligro de ser sancionado por otros. Como el del Vaticano, su poder es menor que el de los imperios: el egipcio Mustafá Mohammed el Baradei dirigió el OIEA, entre 1997 y 2007, y en 2003 certificó con honestidad y pruebas, ante el Consejo de Seguridad de la ONU, que Irak no tenía ningún programa de armas nucleares. Pero el presidente de los EEUU, George Bush, petrolero, lejos de meterse en discusión de científicos o de buscar algún amparo legal de la ONU, ocupó Irak tras demoler el país. No encontró “weapons of mass destruction”, pero sí bastante petróleo. Al menos, pagó gastos de invasión.

Y finalmente, como el Vaticano, el OIEA tiene inescrutables mecanismos de pasillo para la renovación de sus autoridades. Y en esa carrera pesan mucho no sólo la muñeca política y los padrinos, sino las alianzas y los antecedentes.

Si Grossi en 2016 no salió Director General del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) pese a que sumaba casi todos los votos fue,  fundamentalmente, porque el presidente Mauricio Macri creyó que daba más lustre hacer de Susana Malcorra la secretaria general de la ONU. A cambio de U$ 7500 millones en inversiones japonesas que no llegaron nunca, Macri ignoró a Grossi y votó a Yukiya Amano para su tercer directorado, tan irregular y anodino como los anteriores.

Fuera de comprar buzones “made in Tokyo”, este gobierno no logró distinguir que la ONU es un cargo decorativo y dirigir el OIEA no. Al menos para la Argentina, que domina firmemente el mercado mundial de los reactores multipropósito, y que corre (todavía) en el pelotón de punta de las centrales nucleoeléctricas modulares chicas, o SMRs, con su proyecto CAREM.

Daniel E. Arias

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