Así como hay argentinos que en este contexto se lanzan a fabricar aviones, también están los que construyen embarcaciones e incorporan tecnología.
Sólo nos faltan políticas públicas. Siempre ha sido lo más difícil de lograr, en la Argentina.

Así como hay argentinos que en este contexto se lanzan a fabricar aviones, también están los que construyen embarcaciones e incorporan tecnología.
Sólo nos faltan políticas públicas. Siempre ha sido lo más difícil de lograr, en la Argentina.

La carrera de obstáculos en que se ha convertido la aprobación de la directiva de derechos de autor europea supera una nueva valla. Las negociaciones a tres bandas entre Comisión Europea, Parlamento y Estados miembros terminaron después de tres días de discusiones -y meses de debates previos-, con un acuerdo que permite seguir adelante con la aprobación de una polémica ley.
El texto recoge el derecho de los dueños de los contenidos a recibir una remuneración justa por el uso de sus obras en la Red, y obliga a plataformas como YouTube a conseguir licencias de los creadores o, en su ausencia, a usar medidas para controlar previamente el material que los usuarios comparten.
La normativa enfrenta a creadores, editores de prensa y empresas culturales con catedráticos, activistas y gigantes como Google y Facebook. Todavía no se ha dicho la última palabra. El documento deberá ser votado en el Parlamento Europeo y refrendado por los veintiocho estados.
Los dos bandos, aparentemente irreconciliables, chocan en un debate tan ideológico como económico que ha movilizado a los lobbies y más de dos años después de su inicio ha derivado en emocional y bronco: no han faltado amenazas de muerte, augurios apocalípticos sobre el fin de la libertad en Internet y toneladas de spam en los correos electrónicos de los eurodiputados.
Varios de ellos reconocen que es el asunto más polémico y duro que el Parlamento haya tratado en años.
Los furiosos encontronazos discurren sobre todo en torno a dos artículos, el 11 y el 13. El argumento central de los partidarios de modificar la anquilosada directiva europea, concebida en 2001, cuando los móviles no eran inteligentes y nadie los consultaba cada 10 minutos, es que las tecnológicas ganan una ingente cantidad de dinero en publicidad dando acceso a obras creativas de terceros, y esos ingresos no se comparten con sus autores como deben. Enfrente, sus críticos alertan de la muerte de Internet tal y como se conoce hasta ahora y la legalización de la censura preventiva.
Los autodenominados defensores de los creadores son favorables a que agregadores de noticias como Google News paguen a periódicos y revistas si reproducen fragmentos de publicaciones de sus medios: para ello, el artículo 11 otorga a los editores de prensa un derecho a conceder licencias a estas plataformas por usar sus obras. Las compañías informativas ven en la norma una fuente de ingresos adicional en medio de la crisis del sector. «Es un paso enorme para los creativos europeos y para proteger la calidad del periodismo independiente», ha celebrado el eurodiputado popular Axel Voss, ponente de la iniciativa.
Google responde que la imposición puede acabar siendo contraproducente para los medios: según un estudio publicado por la multinacional americana la semana pasada, el tráfico de las webs de noticias caería un 45% de salir adelante la norma. Google News amenaza incluso con dejar Europa, como ya hizo con España tras la aprobación de una norma parecida. El texto, eso sí, solo afecta a agregadores de noticias y fragmentos de artículos: el enlace está a salvo, así como los usuarios que quieran compartir contenidos.
Pero sobre todo las miradas se han centrado en el artículo 13. Dicho apartado recoge que los portales que almacenan y difunden contenidos de usuarios con fines comerciales (como YouTube) se responsabilicen de lo que los internautas suban. Por ahora se les consideraba puertos seguros: es decir, solo están obligadas a un control a posteriori, cuando se les advierte de una violación del copyright. La directiva pretende forzar estos portales a negociar con los creadores y, si finalmente no hay acuerdo, por lo menos a realizar el «máximo esfuerzo» y tomar medidas antipiratería.

Los críticos sin embargo creen que eso se traduce en filtros previos que multiplicarían la censura y el poder de estas plataformas, castigando a los internautas, además de suponer un costo que solo los colosos como YouTube pueden asumir. Aunque la propia norma impone «mecanismos de reclamación y reparación» eficaces para las eventuales quejas de los usuarios y que una «revisión humana» se encargue de resolver las controversias.
Quedarán excluidos aquellos portales con menos de tres años de actividad, ingresos inferiores a 10 millones y que no alcancen los cinco millones de usuarios. La norma contempla también excepciones explícitas para la enseñanza online, la investigación, enciclopedias, entidades dedicadas a la preservación del patrimonio cultural y usos como la sátira (lo que protegería GiFs o memes).
Publicamos la 1° parte de este artículo hace 3 días, aquí.
CLIMA DE NEGOCIOS Y NEGOCIOS DEL CLIMA
La línea de argumentación para defender el átomo en nuestro país no es lo mucho que la negligencia de los gobiernos nos hace y hará perder. El argumento ganador es lo que perdemos de ganar. La catástrofe en curso -el calentamiento global- es una oportunidad para vender al resto del mundo potencia de base libre de carbono y con un 93% de disponibilidad. Y eso por ahora da nuclear o nuclear, de aquí a la China.
No hablemos de moral, hablemos de plata. La contribución y responsabilidad de la Argentina en el actual descalabro atmosférico es mínima, aunque estamos entre los países más crudamente afectados. ¿Quiénes son los 10 máximos emisores de carbono fósil del mundo? La respuesta origina muchas preguntas diplomáticas, porque esos 10 suman el 67,6 del C02 que se emitió en 2015. Ahí va la galería del crimen:
• China 29,51% del total mundial
• EEUU 14,34%
• UE 9,62%
• India 6,81%
• Rusia 4,88%
• Japón 3,47%
• Alemania 2,16%
• Irán 1,76%
• Corea 1,71%
• Canadá 1,54%
¿Qué sentido tiene bajar la huella argentina de carbono, si con el 0,53% de las emisiones mundiales “rankeamos” en el puesto # 32? En realidad, sería el 34 si se consideraran en igualdad con países dos complejos industriales mundiales, la navegación marítima (1,78%) y aérea (1,39%), industrias que queman respectivamente bunker-oil y querosene JP1 a escote.
El argumento argentino debe ser otro: “primerear” al Primer Mundo con soluciones energéticas que no sólo no agraven el problema sino que te blinden contra el mismo.
“Save the planet” es un plus moral carero y careta. Que se está llevando gratis la gente equivocada: la gran multinacional de la ecología, y los importadores libres de sistemas de potencia intermitente. Aquí se forraron como duques aunque en el mundo son al calentamiento global lo que las aspirinas a un cáncer en estadio IV: no cambian nada.
Hasta que no aparezca un sistema barato de almacenamiento de electricidad, por mucho que la eólica y la solar bajen el costo del MW instalado, el MWh -es decir producido y entregado a la red- (tal vez el Dr. Alieto Guadagni perciba la diferencia) sólo lo pueden vender caro, a precio subsidiado, y en lapsos que suman entre el 25% a quizás el 39% del año, eso de acuerdo a la calidad del recurso y de “los fierros”.
Pero de yapa, sólo funcionan con despacho preferencial sobre otras fuentes “descarbonizadas” y de disponibilidad planificable (las hidro y las nucleares). Pero además las más impredecibles (la eólica) necesitan de máquinas generalmente térmicas «en parada caliente», es decir contaminando pero sin entregar potencia, para tomar su lugar de apuro si sobreviene calma chicha. Es decir, los sistemas renovables funcionan con múltiples capas de subsidios y el fuerte son las prioridades de compra, los “feed in tariffs”, o “tarifas de inyección”. Esa última traducción es buena para los consumidores, que son los que ponen lo que uno suele ponerle resignadamente a la jeringa.
Lo que nos obliga nuevamente a revisar posiciones respecto de dos centrales núcleoeléctricas que podemos llamar “criollas” sin faltar a la verdad: el CAREM y el CANDU. Una es experimental, la otra madura y probada, ambas se pueden ejecutar con o sin socios, en ese último caso con más de un 85% de componentes nacionales, y ambas le dan a la Argentina oportunidades internacionales.
Lo que varía en ambos casos es el modelo de negocios. Con el CAREM venderíamos plantas enteras llave en mano, o con los componentes críticos (el combo unificado del recipiente de presión y generadores de vapor) “made in Argentina”. Otros podrían ser derivables al cliente, y en tal caso se cobra la transferencia de tecnología. Con las CANDU, con los caños “high-tech” que fabrica CONUAR con superaleaciones: los tubos de zircaloy de presión y de calandria, o los de inconel 690 de los generadores de vapor. Pero colaborando en el «retubamiento» de los muchos CANDU e imitaciones indias, o en la construcción de nuevas unidades, lo que hay es una ponchada de horas/hombre de ingeniería de detalle y de montaje a un precio que a nuestros socios forzosos (Canadá, quizás Corea) les queda bajo sus elevados pisos salariales.
No es plata que se vaya a ganar rápido. Jamás hubo cambios mundiales drásticos de matriz energética: el paso de la leña al carbón mineral se apalancó alrededor de 1780 con la máquina de vapor de Thomas Newcomen mejorada por James Watt… pero aún no terminó. La transición del carbón mineral a los líquidos derivados del petróleo no está siquiera cerca de concluir. Empezó en 1872 con el motor de combustión interna del yanqui George Brayton y en 1876 con el diésel de los alemanes Nikolaus Otto, Gottlieb Daimler y Wilhelm Maybach. Pero a casi un siglo y medio de estos desarrollos, la primera fuente de electricidad sigue siendo el carbón… ¡en EEUU y Alemania!
La infraestructura tiene inercia. Aún si hoy a la mañana hubiera aparecido un “game changer” universal capaz de destetar al mundo de toda combustión fósil, la necesidad de amortizar su red existente de producción y distribución de energía, más la renuencia a pagar el despliegue de un sustituto rápido van en contra de todo salto de paradigma. Salvo otro “game changer”, pero que venga desde la política y la diplomacia, apure las cosas.
Vamos a lo primero. Póngale, oh lector, que desenvaina U$ 50.000 más impuestos y le compra a Elon Musk un Tesla 3, el mejor auto eléctrico del mundo (el menos caro de ese fabricante). Lo pinta multicolor, como el “Rainbow Warrior”, aquel barco de Greenpeace, para proclamar su guerra unipersonal contra el carbono fósil y se va a celebrar con un clásico Baires-Marpla. Arranca como un huracán y va arrugando el piso por la RN2, pasando a los demás autos como postes, pero la gigantesca batería de litio se le desinfla pasando Vivoratá, a unos 40 km. de La Feliz.

Maldición, ahora necesita de largas horas de recarga a nuestros 220 volts de corriente doméstica, y también de un enchufe amigo. Porque, vea, esto no es Shanghai, es decir Tesla todavía no desplegó en estas pampas ninguno de sus actuales 12.000 “Superchargers” (estaciones de recarga eléctrica rápida, que inyectan 280 km. de autonomía extra en ½ hora). Puede llevarse una novela para pasar el rato. Recomendamos “La Guerra y la Paz”.
Lo lindo es que cuando termine de recargar, la electricidad de su Tesla será 62% fósil, porque gracias a la obra acumulada de todas los popes de energía desde Jorge Lapeña en 1983 hasta el actual Gustavo Lopetegui, pasando por los ya mentados Alieto Guadagni, Juan C. Aranguren y demás notables, la matriz eléctrica argentina es cada vez menos nuclear y menos “hidro”. Es decir, aquí su Tesla vomita carbono fósil a lo pavote, sólo que lejos del auto, en otro lado. Consejo de ecologista, lléveselo a Suecia: matriz 40% hidro, 40% nuclear, 20% renovables.

Antes de salvar el planeta deberíamos salvar a la Argentina. Sostener 69 años de desarrollo nuclear criollo tiene dos sentidos: volver a tarifas de consumo razonables y desacopladas de las petroleras por un lado. Por otro, desarrollar tecnología que en 10 años el mundo, con el agua al cuello o tosiendo por el mix de smog urbano, incendios forestales y polvaredas rurales de sequía, nos tenga que comprar de apuro. Elon Musk y Bill Gates, almas bondadosas, están en ese tipo de filantropía. ¿Y nosotros? Por ahora sólo tenemos el CAREM, y somos muy buenos retubando plantas CANDU desarrolladas por Canadá en los ‘60.
Las buenas noticias es que las CANDU vuelven al ruedo. Aunque entre los EEUU, la URSS y luego Rusia lograron hacer entrar en quiebra a su desarrollador, la AECL, patoteando diplomáticamente a su clientela natural para que no las compraran y a Canadá para que no las vendieras, las CANDU siguen siendo excelentes para países sin siderurgia pesada y sin enriquecimiento doméstico de uranio, pero con ganas de desarrollar industrias de componentes. Los únicos que conocen bien esa ingeniería canadiense son sus creadores, amén de los coreanos, los indios y nosotros.
Las malas noticias son que China y Rusia ya tienen kioskos nucleares muy grandes, y que los EEUU nos están robando nuestra única idea casi propia: el CAREM, que a su vez es un “off shoot” del reactor naval alemán Otto Hahn (cien años de perdón, por ello).
Sin embargo, de los EEUU podemos copiarnos hasta en cómo nos copian: son bastante geniales y siempre se aprende algo de ellos. Vea esto, si no: aunque empezarán a construir el prototipo del NuScale en los años 20 (si logran un trámite regulatorio “flash” por parte de la minuciosa Nuclear Safety Commission), ya están vendiendo esta ingeniería como “la planta a prueba de catástrofes naturales” por su resiliencia (el NuScale es tan pasivo que se atiende solo en caso de accidente grave, etc., etc).
En un artículo del 22 de junio de 2018, la revista Forbes elogia la capacidad del NuScale para resistir incluso impactos de aviones, y su rol de “first responder” para empezar a iluminar vastas zonas de apagón por tormenta o terremoto, y seguir así durante meses, aún si los caminos estragados no permiten que al reactor llegue combustible de reposición. Qué ironía. El país causante número uno del cambio climático, ahora tiene la solución: el capitán del Titanic te vende el salvavidas…
Puerto Rico sigue mayormente a oscuras a más de un año y medio de que el huracán María, de categoría 5, destruyera su infraestructura eléctrica y vial en Octubre de 2017. James Conca, de Forbes, dice aquí que si la isla tuviera media docena de centrales NuScale jamás debería volver a preocuparse por los huracanes. Exagera: cada vez son más frecuentes e intensos y la red de distribución siempre será vulnerable. Pero comparado con otras centrales de 3ra generación, el NuScale tiene esa cosa del CAREM: es sencillo, robusto y hecho para dormir sin frazada. Nos lo copiaron muy bien y aunque les faltan algunos años para la obra, ya lo están vendiendo.
Y nosotros, en babia. El 27 de marzo de 2004 tuvimos el primer huracán extra-tropical registrado en el Atlántico Sur, el de Santa Catarina, con vientos de 160 km/h. y un grado 2 en la escala Saffir-Simpson, que dejó 20 muertos en Uruguay, 3 en Brasil y 3 aquí. ¿Lo nuevo? La temperatura superficial del Atlántico Sur estuvo arriba de los 26º C, como sucede durante la temporada de huracanes “en el Mar de las Antillas, que también Caribe llaman”, al decir de Nicolás Guillén. Eso va contra la geografía que la mayor parte de quienes peinamos canas estudiamos en el secundario, oh lectores. El cambio climático la dejó atrás.
(Continuará)
Daniel E. Arias
El conflicto entre el gobierno y Techint por la modificación de un incentivo a la producción de gas en Vaca Muerta sumó ayer viernes un nuevo capítulo. El secretario de Energía, Gustavo Lopetegui, anticipó que en los próximos días se oficializará el rechazo del Ejecutivo a la queja administrativa presentada por Tecpetrol (Techint) por el recorte de subsidios. Así, se abre la puerta a que la empresa acuda a la Justicia.
En una ronda con periodistas Lopetegui aseguró que “vamos a pagar por la curva de demanda original” al tiempo que aseguró que la norma que desató la polémica “cumplió su ciclo” por lo que la dio por “cerrada”.
La pugna entre el Gobierno y Tecpetrol, la petrolera del grupo Techint, comenzó a fines de enero cuando la Secretaría de Energía modificó el criterio de cálculo de las compensaciones económicas previstas en la Resolución 46/2017, firmada por el ex ministro de Energía Juan José Aranguren para subsidiar el desarrollo de la producción de gas en Vaca Muerta. (Es sabido que los subsidios son malos cuando se otorgan al transporte o al consumo popular. No es el caso con las petroleras).
Dicha norma establece un estímulo para los productores de gas asegurándoles un precio similar al que la Argentina importaba. El programa estipulaba como límite para esa compensación a las empresas que produjeran 8,5 millones de metros cúbicos.
La oficina que conduce Lopetegui anunció que no le pagará la compensación a la producción a aquellas empresas que aumenten su producción de gas no convencional y que sólo responderá por la proyección de producción presentada originalmente y no en el aumento que pudieran haber obtenido. Lopetegui explicó que “algunas empresas presentaron una segunda curva de inversión y el Gobierno nunca dijo que iba a pagar por esa segunda curva».
El año pasado Tecpetrol aumentó la producción de gas en la cuenca neuquina pasando de 8,5 millones de metros cúbicos diarios en julio a más de 17 millones desde noviembre. Ese excedente de producción está en pugna y el Gobierno ya anticipó que “no responderá” por él.
Vale recordar que hace unos días Tecpetrol le informó a la Bolsa de Valores que dejará de recibir unos $ 5.600 millones por la producción que inyectó el año pasado y anticipó que iba a iniciar acciones administrativas, y no descartó llevar el caso a la Justicia.
La empresa argentina Aerosun construyó el primer avión fabricado en Sunchales, Santa Fe y lo bautizó «Waman», que significa halcón en lengua quechua. El proyecto marca un hito en la historia aeronáutica santafesina. Y es una muestra que en Argentina todavía los sueños industriales son capaces de realizarse y volar.
Se trata de un avión biplaza que ya cuenta con la Certificación de Aeronavegabilidad Especial extendida por la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC). Realizó la semana pasada sus primeros vuelos de ensayo en el cielo de Sunchales.
Fue la obsesión de siete emprendedores aeronáuticos: Owen Crippa, teniente de navío en la guerra de Malvinas, el piloto Hilario Valinotti, quien falleció en 2017, Darío Bolatti, Gabriel Mosso y Fernando Lattanzi, entre otros socios fundadores.
Gabriel Mosso contó: «Es un desafío que costó muchísimo y que involucró a muchos emprendedores sunchalenses. Haber llegado al final, después de tanto tiempo, nos pone muy contentos». El primer vuelo partió desde el aeródromo del pueblo.
La nave está equipada con tecnología de última generación y en el proceso de fabricación se usaron insumos de proveedores locales. Mosso explica entusiasmado: «La idea es hacer una fábrica de aviones. Tenemos que probar este avión para poder liberarlo y mostrarlo a todo el país. En este mismo momento se está haciendo la optimización del diseño para poder fabricarlo en serie».
El Waman LV-X687 es una aeronave biplaza de aluminio, íntegramente construída con materiales de uso aeronáutico. Está propulsado por un motor Rotax 912 ULS de 100HP, el cual mueve una hélice Clerici bipala de 1.750 mm de diámetro. Intervino el diseñador Pedro Campo, mientras que la fabricación de la célula de aluminio es obra del constructor aeronáutico Juan Carlos Garibaldi.
Diego Bolatti, otro de sus creadores, señaló: «Es un avión de instrucción. Casi todos los aeroclubes del país tenemos aeronaves de 60 años, aproximadamente, de antigüedad. Esta es una aeronave cero horas, con la tecnología que se utiliza en el mundo entero. Creemos que tendremos un mercado nacional interesante».
Pueden volar dos personas, piloto e instructor. «Si bien el proyecto tiene alrededor de seis años, se empezó a concretar hace tres años y medio. La mayoría somos aeronáuticos y de Sunchales».
No es el único proyecto «a pulmón». En AgendAR hemos recibido información del «Petrel». La recesión no se llevó el coraje de nuestros industriales.
Nokia, la marca finlandesa que supo ser el fabricante líder mundial de celulares entre 1998 y 2011 intenta, una vez más, resurgir de sus propias cenizas. En nuestro país eso se manifiesta en el lanzamiento de dos nuevos modelos, que apuestan a la gama media y alta. La compañía realizara el ensamble en fábricas locales: en Tierra del Fuego, con su socio local Solnik. Esta firma invirtió US$ 30 millones para poner a punto el nuevo proceso productivo.
Juan Olano, gerente de Portfolio de HMD, la compañía finlandesa que ahora es dueña de la marca Nokia a escala global, explicó que ya venían trabajando juntos desde mediados del año pasado cuando hicieron el relanzamiento de la marca en la Argentina y ofrecieron los Nokia 1, Nokia 3 y Nokia 6.1. Para la fabricación local, que se hará en la planta que la empresa tiene en Tierra del Fuego y que entra dentro del régimen de promoción, se hicieron pruebas de ingeniería en diciembre y la manufactura de los nuevos modelos comenzó a principio de este mes.
“Por el momento ensamblaremos los modelos Nokia 5.1 plus, el Nokia 7.1. El primero es de gama media, y estará disponible en el mercado en dos semanas a un precio sugerido de $15.000. El otro equipo es de gama alta y se conseguirá en unos 30 días a un valor que rondará los $23.999”, explica Juan Pablo Baiardi, gerente general de Solnik.
Para este lanzamiento, Solnik invirtió u$s 30 millones entre adecuaciones de la estructura fabril, instrumental específico y capital de trabajo para los primeros meses. Hay, además, unos 100 empleados abocados en este proyecto de forma directa e indirecta ya que, explican desde Solnik, los ingenieros hacen las pruebas y cargas de software y se dedican a todos los procesos de ensamble y control de calidad.
Si bien en su momento llegó a tener el 50% del marketshare global del mercado de celulares, Nokia prácticamente desapareció del segmento cuando ante Samsung, LG, Motorola, Apple y otros competidores. En 2012 Nokia quebró y vendió la marca.
El objetivo a mediano plazo es convertirse en el cuarto fabricante en unidades vendidas de la Argentina, lo que significaría escalar cinco posiciones puesto que hoy son el noveno.

El sector de hotelería, turismo y entretenimiento quedó en primer lugar, con un promedio de satisfacción de sus empleados de 4,02 puntos
¿En qué sector del mercado laboral trabajan los profesionales más satisfechos con su empleo? La satisfacción en el trabajo es uno de los factores más importantes que influye en el desempeño laboral de los profesionales, así como en su decisión de permanecer dentro de una empresa o buscar una oportunidad en otro lugar.
Tomando esto en cuenta, la plataforma Love Mondays ha elaborado un listado de los sectores laborales con los trabajadores más satisfechos en su empleo, de acuerdo con los datos obtenidos en su plataforma.
Para el relevamiento fueron considerados los sectores con más de 800 evaluaciones publicadas en los últimos 12 meses.
Partiendo de que la nota varía de 1 a 5, siendo 1 muy insatisfecho y 5 muy satisfecho, los que mejor se sienten dentro de su ambiente de trabajo son los que están ligados al ámbito de la hotelería, el turismo y el entretenimiento. La satisfacción general promedio de este grupo es de 4,02.
En segundo lugar, con 3,65 de puntuación, están los que se encuadran dentro del rubro de energía, minería y saneamiento. Tecnología y telecomunicaciones ocupan el tercer lugar con 3,64 de promedio; bienes de consumo es el cuarto con 3,6 y el quinto lugar es para los que están vinculados a servicios financieros, con 3,46 de puntuación.
“Con estos resultados, lo que queremos mostrar, sea el sector que sea, es que la satisfacción de una persona con su trabajo va más allá un buen salario y grandes beneficios, los trabajadores también ponderan el valor agregado que significa tener una cultura positiva, un ambiente de trabajo sano e inclusivo y la oportunidad de crecimiento profesional”, explica Dave Curran, COO y cofundador de Love Mondays.

Una protesta de cultivadores de verduras del Gran Buenos Aires en la Plaza Constitución hoy viernes terminó con incidentes entre manifestantes y la Policía Metropolitana.
Estas protestas consisten en la venta de verduras a precios muy bajos, lo que atrae a gran cantidad de vecinos. Los feriantes sostienen que esos precios, «regalados», son mejores que los que reciben de los distribuidores. Se hicieron en los últimos meses en distintas plazas de la Capital.
Alrededor de las 11 de la mañana, un grupo de feriantes, acompañados por representantes de la Unión de Trabajadores de la Tierra (UTT) y de la Confederación de Trabajadores de la Economía Popular (CTEP), intentó descargar cajones de verduras en la plaza, tras lo cual personal de Espacio Público de la Ciudad les dijo que no podían hacerlo ya que no contaban con la autorización del Ejecutivo local.
En ese momento, comenzaron los empujones entre feriantes e inspectores, situación que fue inmediatamente interrumpida por el personal policial, que arrojó gas pimienta y secuestró decena de cajones. Algunos vecinos y vecinas aprovecharon para conseguir verduras frescas.
Los cultivadores de verduras, por lo general, trabajan pequeñas quintas en el cinturón semi urbano, semi rural del GBA. Se trata en su casi totalidad de migrantes de sociedades donde todavía el minifundio y el trabajo de la tierra por las familias es una realidad presente. Hace varias generaciones eran portugueses, hoy son bolivianos (y sus hijos argentinos).
En los países donde hay un Estado que más o menos cumple sus funciones el cultivo de la tierra es fomentado, para garantizar tanto el trabajo familiar como la calidad de los alimentos. Y también se supervisan los sistemas de comercialización.
Hemos recibido este comunicado, que compartimos:

Entrada en servicio de la CNE y en defensa del sector nuclear
La Asociación de Profesionales de la Comisión Nacional de Energía y de la Actividad Nuclear, APCNEAN, desea felicitar calurosamente a sus compañeras/os y a todas/os las/os trabajadores de NASA por el gran logro tecnológico que significa la exitosa extensión de vida de la Central Nuclear Embalse que se materializó en la entrada en servicio de la misma en el día de ayer.
Sin embargo no podemos dejar de señalar que lo que tendría que ser un gran festejo se ve empañado por la cancelación de buena parte del plan nuclear argentino. Esta dramática circunstancia lleva aque muchos de los técnicos, profesionales y demás trabajadores que hicieron posible este logro estén a la espera de que se prescinda de su trabajo tirando por la borda el esfuerzo de muchos años al discontinuar la línea de reactores PHWR y otros planes de desarrollo. La nefasta política nuclear de este gobierno ya ha producido numerosos despidos en el sector nuclear y se preparan nuevas listas de despidos en NASA, CONUAR, FAE, PIAP y en todo el entramado productivo que fue protagonista de este gran logro. Además en CNEA nos plantearán reconvertirnos frente a la aludida desactivación del plan nuclear.
Por todo lo expuesto la única alternativa que nos queda es transformar este hito en un nuevo reclamo por una cuarta central con agua pesada y la reactivación integral del plan nuclear argentino que frene la sangría del sector.
Buenos Aires, 15 de febrero de 2019
Secretariado Nacional APCNEAN
Estados Unidos ha dispuesto, en las administraciones de Obama y de Trump, fuertes sanciones económicas contra Irán. Su objetivo básico es obstaculizar el comercio exterior de la República Islámica. Sanciones que resultan más eficaces cuando la divisa que se usa es el dólar (la mayoría de las veces. Es la más empleada, por lejos, en el comercio internacional).
La Unión Europea, en cambio, procura mantener vigentes sus relaciones comerciales con Irán. Razón por la cual, los ministros de Relaciones Exteriores de Alemania, Francia y Gran Bretaña anunciaron esta semana la creación de un mecanismo especial de pagos que permite a las empresas europeas e iraníes continuar comerciando, evitando las sanciones.
Ese nuevo mecanismo se denomina «Instrumento de Apoyo a los Intercambios Comerciales», y es conocido como «Instex», por sus siglas en inglés. Se trata de un vehículo societario específico con el que se procura sortear el uso del dólar en las transacciones comerciales. Y, por ende, el alcance de las sanciones norteamericanas.
Es significativo que Gran Bretaña, que generalmente apoya a los Estados Unidos en su política comercial internacional, en esto se pliega a sus pares de la Unión Europea. Brexit o no Brexit.
A su vez, el gobierno estadounidense ha tomado nota. Y no lo ha tomado bien. El vicepresidente de EE. UU., Mike Pence, acusó ayer a los aliados europeos de intentar minar las sanciones que su país ha impuesto a Irán y les ha pedido que abandonen el acuerdo nuclear.
Sus palabras, durante una conferencia en Varsovia para tratar sobre la paz y la seguridad en Oriente Próximo que significativamente excluía a la República Islámica, han sido bien recibidas por Israel y algunas monarquías árabes. Sin embargo, el intento norteamericano de incrementar la presión sobre Teherán ha suscitado poco interés entre los europeos que recelan de las intenciones de la Administración Trump.
Dijo Pence en su intervención, según el video difundido en su cuenta de Twitter: «Ha llegado la hora de que nuestros socios europeos se retiren del acuerdo nuclear con Irán y se unan a nosotros para ejercer la presión económica y diplomática necesaria para dar al pueblo iraní, a la región y al mundo, la paz, la seguridad y la libertad que merecen”.
Hasta ahora, Donald Trump ha hecho más declaraciones amenazantes pero ha bombardeado menos que Obama. Pero sería engañoso reducir este tema a posiciones personales, ni siquiera a intereses comerciales. Hay estrategias geopolíticas en juego. Y la dirigencia argentina debe prestar mucha atención a los acontecimientos en curso: No es momento para que en un país mediano, alejado de la zona del conflicto, se permita frivolidades ni entusiasmos ideológicos, en un sentido o en el otro.