Argentina: el único país de la región que tiene déficit con China

Argentina tiene problemas que el remolino diario de tasas, dólares y bonos oculta. Uno clave se puede expresar en una forma muy simple: Brasil, Chile y Perú, con economías distintas pero que todos ellos, como nuestro país, le exportan materias primas a China, tienen importantes superávits en su comercio con ella. En 2018 -un año recesivo- nuestro déficit en el comercio con con China alcanzó a US$ 7.000 millones ¿Cuál es el motivo?

Es una pregunta que nos debemos hacer los argentinos, porque es evidente que el mercado chino cumple en el mundo actual un papel parecido al que hasta hace muy poco llenaba el de los EE.UU.: la locomotora del comercio internacional. Este informe de Cledis Candelaresi que resumimos a continuación, brinda algunos datos interesantes. Pero tenemos un enfoque distinto, que exponemos al final.

«Según las cifras oficiales, el último año en el que la Argentina registró un saldo a favor en el intercambio comercial con Pekín fue 2008. Al año siguiente ya surgió un desfasaje de 1.190 millones de dólares que desde entonces fue engrosándose y diferenciando al país de otras naciones de la región, también proveedoras prioritarias de materia prima.

El 40% de las exportaciones de Brasil a China están concentradas en productos básicos como mineral de hierro, porotos de soja y petróleo, a lo que le siguen las carnes de vaca, pollo y cerdo. Según el Ministerio de Economía del vecino país, en diciembre registró un saldo a favor de US$ 6.639 millones, 32% superior al del mismo mes del año anterior. Quizás esto explica que a pesar de las declaraciones del presidente Jair Bolsonaro contrarias a la competencia china, se abstenga de tomar cualquier decisión que comprometa el vínculo con Xi Jinping.

Chile es otro ejemplo. Con una consecuente política exportadora que trasciende los gobiernos, hace tiempo que despacha a Oriente las frutas finas que Argentina empezó a vender ahora y sus embarques de vino superan los 230 millones de dólares anuales, diez veces los locales. Pero sus renglones fuertes en ventas son el cobre y el pescado.

Las estadísticas difieren según las fuentes, pero el fenómeno retratado es similar. Un informe de HKTSD Research en base a datos de la aduana china consigna que en los once primeros meses del año pasado el intercambio comercial con aquella nación resultó en diferencias a favor de US$ 40.201 millones con Brasil, US$ 10.106 millones con Chile, US$ 6.868 millones con Perú y US$ 5.865 con Venezuela.

La misma fuente acusa con Argentina un superávit a favor de China de US$ 4.724 millones en el 2018, bastante menos de lo que acusa el INDEC (US$ 7.384 para ese mismo lapso), pero con el mismo signo.

En noviembre el comercio con China implicó 12,6% de las exportaciones totales y 19,2% de las importaciones totales argentinas según el INDEC, indicio de la relevancia que tiene Pekín como socio comercial nuestro.

En los últimos años, China consolidó su rol como proveedor local de equipamiento ferroviario y grandes obras de infraestructura, en gran medida por contratos de financiamiento barato, atado a la provisión de bienes. Estas compras explican una parte del déficit comercial, robustecido por las importaciones de partes para ensamblar electrónicos y teléfonos en Tierra del Fuego. Este perfil importador es un costado clave del desbalance comercial.

El otro parece ser la incapacidad para incrementar la oferta exportable, en el que tallan un mix de cuestiones. Algunas son globales, como la constante variación de costos internos que hace difícil planificar a largo plazo. Más específicas, como las políticas comerciales, que en algunos casos irritaron a China por la imposición de derechos aduaneros, y otras desalentaron para siempre a los exportadores locales, con demoradas devoluciones de impuestos: según un estudio de la Cámara de Exportadores junto con la Universidad de Bolonia, desde el 2010 desapareció más del 25% de las pymes exportadoras netas argentinas

Fuera de los productos primarios, no siempre hay escala para satisfacer la demanda asiática. El exportador Fabián Lena había despachado cuatro contenedores de vino a granel y, cuando estaban en ultramar, recibió el pedido de otros cuarenta. Fue imposible satisfacer la exigencia y eso malogró su vínculo.

El 76% de las ventas que Argentina hizo a China en noviembre pasado fueron porotos de soja (51,2%), carne bovina, deshuesada, congelada y aceites crudos de petróleo. “Hay que avanzar con otro tipo de productos, pero el país tiene serios problemas para ampliar la oferta exportable”, sentencia el consultor Marcelo Elizondo. “La oferta argentina es muy chica para el país que pretendemos ser”, coincide el economista Raúl Ochoa.

Las oficinas de la Cámara de Comercio Argentina China recibe por estos días muchas consultas, animadas por los acuerdos marco anunciados tras el G20. Pero para trasformar los intentos en negocio, hace falta perseverancia y una agresividad que no siempre muestran las pymes locales, según advierte el vicepresidente de la entidad patronal, Ernesto Fernández Taboada. No son muchas las empresas como la santafesina Pampa Cheese, que supo bajar el nivel de lactosa y sal de los quesos para adaptarlos al paladar asiático. O de Arcor, que preparó su desembarco tras un testeo similar.

En la feria de productos importados que se realizó en noviembre en Shangai, el predio montado por la Agencia Argentina de Inversión y Comercio Exterior albergó a una cincuentena de firmas locales contra más de quinientas brasileñas. La diferencia no se explica sólo por el distinto tamaño de las economías, sino por la preparación de las burocracias estatales que ayudan a las empresas y las improntas patronales, que a algunos argentinos les permitió encontrar nichos para vender caballos de polo o langostinos, anhelados por la creciente clase media de aquel país».

La crítica de Candelaresi a la falta de empuje exportador de muchos de nuestros empresarios es válida, pero parcial. Aunque uno de los miembros del equipo de AgendAR ya la escuchó de boca del entonces embajador chino hace algo más de 8 años atrás… Más certero es cuando apunta a los gobiernos que no han sabido formar y mantener los funcionarios de carrera que deberían ayudar a nuestras exportaciones.

Un factor decisivo, que no menciona en el informe, es la necesidad de mecanismos de financiación para nuestros productos.

Pero hay un elemento más en el déficit: que la industria argentina, y el consumo de nuestras numerosas clases medias, son grandes demandantes de bienes intermedios y productos terminados. Que es lo que produce masivamente el gigante asiático. El déficit, obvio, no se forma sólo con lo que no se exporta. Pesa más lo que importa.

Entonces, es necesario que Argentina piense en profundidad todo su comercio exterior, el régimen fiscal y las estructuras que deben apoyarlo. Por supuesto, una vez que finalice este año electoral.

YPF: la peor caída desde 2011 en la extracción de gas

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Al contrario de las otras petroleras, que registraron un crecimiento récord de producción de gas del 5,29%, YPF tuvo su peor caída desde 2011 y rompió una racha de cinco años de subas consecutivas. Este retroceso del 3,87% refleja la delicada situación que está atravesando la principal jugadora del mercado, que quedó relegada del reparto de subsidios que este último año acaparó Techint en su gran mayoría.

“La caída no se produce por un problema de la empresa, sino que es producto de la política que se implementó desde el inicio de este gobierno. Es conocido que la Resolución 46 perjudicó a YPF y tuvo que cerrar pozos en verano”, afirma Gerardo Rabinovich, vicepresidente del Instituto Mosconi. (La resolución 46 es la que limitó los subsidios a la extracción de gas, y tanto Techint como YPF la han cuestionado. El asunto fue comentado en AgendAR y, en realidad, en todos los medios).

“Es una diferencia radical respecto a 2015, cuando YPF era la que más crecía y la que más gas nuevo aportaba. Desde la mismísima asunción de Macri se la ha desplazado en beneficio de compañías como Tecpetrol (Techint) y CGC”, agrega Federico Bernal, director del OETEC.

Estas dos productoras -que pocos años atrás no tenían presencia alguna- fueron las de mejor desempeño en el 2018, con sorprendentes alzas del 160% y 49%, respectivamente. Sucede que a raíz de la sobre remuneración de 7,5 dólares por millón de BTU que percibían, el gas no convencional comenzó a avanzar a tasas sorprendentes, compensando el mal rendimiento de los pozos maduros de las principales jugadoras como YPF, Total y Pan American Energy.

Además, YPF se vio perjudicada con una pérdida de 60 millones de dólares de forma retroactiva a partir de ese recorte de incentivos fiscales instrumentado por Lopetegui.

“Es importante destacar que la compañía planteó una estrategia de apuntar a la producción petrolera más que al gas en su último plan de negocios. Me parece una decisión correcta, ya que, a diferencia del gas, el crudo es de muy fácil transporte y se puede colocar sin problemas en el mercado internacional”, aclaró Rabinovich.

Si bien lo planteado por el vicepresidente del Mosconi se reflejó en los números de este año con un avance del 2,89%, la producción de crudo todavía se encuentra por debajo de los niveles del 2015 a raíz de la estrepitosa caída del 5,45% registrada en el 2017. Es por eso que en los primeros dos años de la administración Cambiemos las reservas cayeron un 24%, lo que podría incrementarse debido a los malos resultados del último año.

“Es muy probable que eso pase. Todo el gas extraído fue de reserva, ya que salvo excepciones, no hubieron nuevas áreas operadas”, vaticinó Bernal. Por otro lado, no es nuevo el cuestionamiento del sector a la importancia que le está dando la petrolera a la generación eléctrica, ubicándola como su mayor negocio potencial, amparado en las altas tarifas en dólares que le paga el estado.

Esta crónica que aquí resumimos fue preparada por un medio de Comodoro Rivadavia, y es natural que se enfoque en la actividad del sector. En AgendAR nos interesa agregar que un objetivo del Estado no puede ser sólo tener una compañía petrolera eficiente. También debe priorizar el suministro de energía económica a los hogares y las industrias nacionales.

«Pasaje a la India», versión nuclear

AgendAR informó, con alguna anticipación, sobre el viaje a la India del presidente. Y señaló que -más allá de nuestras internas- es un mercado que cualquier gobierno argentino debe explorar.

Hoy, que en los medios tenemos todo tipo de información, incluso sobre los hoteles de la comitiva presidencial y las vistas turísticas, traducimos de Financial Express, un medio de negocios de la India, sobre lo que se conversa en un área que ha sido desde el comienzo de nuestro especial interés:

«India y Argentina buscarán profundizar y ampliar la cooperación en una amplia gama de sectores que incluyen energías renovables, energía nuclear, espacio y agricultura, aviación, minería (litio, oro y cobre), productos farmacéuticos y automóviles.

Energía Nuclear:

Con un acuerdo nuclear entre los dos países, Argentina ofrece instalar pequeñas centrales nucleares en India, que está tratando de aumentar la participación de la energía nuclear en su combinación de energía.

Ambos países firmaron en 2009 un Acuerdo para la Cooperación en los Usos Pacíficos de la Energía Nuclear. Y ambos acordaron alentar y apoyar la cooperación científica técnica y comercial para el beneficio mutuo en este campo. Tanto India como Argentina también resolvieron aprovechar las sinergias entre los dos países y la vasta experiencia de sus científicos y tecnólogos nucleares.

Según Daniel Chuburu, embajador argentino en la India: «Esperamos que la primera reunión del Comité Conjunto creado en virtud del Artículo 5 del Acuerdo se reúna pronto».

Como se informó anteriormente, en el marco de un acuerdo bilateral, INVAP proporciona una planta de producción de radioisótopos llamada RPF-India, cuyo objetivo es la producción de Molibdeno-99 (Mo-99) para aplicaciones médicas. La planta utiliza uranio de bajo enriquecimiento (LEU) a través de un proceso desarrollado por la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) de Argentina.

El proyecto, bajo la modalidad llave en mano, incluye el diseño, fabricación, provisión, instalación y puesta en marcha de la planta de producción Mo-99 de 300 Ci / semana de capacidad (pre-calibrada a 6 días) que se construirá en el Centro Atómico de Bhabha ( BARC), en Mumbai, para la Junta de Radiación e Tecnología de Isótopos (BRIT), agencia del Departamento de Energía Atómica (DAE) de India».

Aclaraciones necesarias: el Mo-99, por su breve vida media, es el radioisótopo usado (inyectado en solución salina) en el 90% de los diagnósticos por imagen nuclear. El reactor que lo produce en la India no es un suministro de INVAP, sino un equipo preexistente de diseño y construcción locales. La planta que vende INVAP es un bloque anexo de «hot-cells», celdas radiológicamente blindadas, donde se aísla, procesa y empaqueta la producción del reactor mediante telemanipuladores.

Habida cuenta del potencial y tamaño de la India como cliente nuclear, y de la trayectoria rampante trayectoria de INVAP como proveedor internacional, este hito puede ser el comienzo de una relación más fuerte, o no. Eso dependerá mucho de la voluntad exportadora nuclear del gobierno emergente de las elecciones de octubre.

Vaca Muerta: piden que no se permita importar bienes de capital usados

Pymes industriales reclaman al gobierno que derogue un decreto que permite la importación de bienes de capital usados para trabajar en el yacimiento Vaca Muerta. Para Industriales Pymes Argentinos (IPA), ese permiso significa «la ruptura definitiva de la cadena de valor que integran las pymes metalúrgicas y de servicios» proveedoras del complejo energético neuquino.

En agosto de 2017, mediante un decreto, el Gobierno autorizó la importación de bienes de capital usados para la industria petrolera con un arancel del 0% para los equipos más críticos y del 7% para los complementarios. El justificativo fue acelerar las inversiones en Vaca Muerta, y aprovechar el excedente internacional de bienes de capital de tecnología más avanzada.

El presidente de IPA, Daniel Rosato, afirma que «están en juego 40 mil puestos de trabajo directos e indirectos. Nos enfrentamos al peor semestre de la historia para la industria y tenemos que ser inteligentes para evitar el mal que le va a hacer a la Argentina la destrucción del mercado interno y la ruptura de la cadena de valor». Según la entidad, sólo de la actividad vinculada a Vaca Muerta dependen casi 2 mil pymes.

I.P.A. puntualizó que la explotación de pozos petroleros con bienes de capital «que fueron usados en otras partes del mundo, genera un aumento en los costos de extracción en comparación con otros yacimientos mundiales, en donde se utilizan herramientas nuevas para ganar en competitividad».

«Estamos ante una situación increíble aún cuando hace muchos meses que alertábamos que iba a suceder, porque cada vez hay más empresas que ingresaron a concurso de acreedores y que podrían cerrar en el corto plazo si es que no hay ayudas concretas y la aplicación de un plan industrial que muestre la importancia de mantener las máquinas antes de venderlas y bajar la persiana», sostuvo Rosato.

​La guerra de las tarjetas: Mastercard apuesta a la tecnología y saca ventaja a Visa

Aunque mantienen una puja pareja a nivel global, en Argentina Visa y Mastercard juegan un partido aparte. Y la iniciativa parece tenerla Mastercard. De hecho, ya a fines de 2018 ganó la baza cuando lanzó en sus paquetes premium las tarjetas contactless, una tecnología superadora del chip y la banda magnética que se basa en los siguientes pilares:

  • El cliente apoya la tarjeta sobre el lector para abonar, sin necesidad de entregarla a un tercero.
  • El plástico tiene un chip con datos encriptados que permiten que no se «clone» la tarjeta.
  • La operación no requiere la presentación del DNI. Tampoco la emisión del cupón ni la firma del cliente en operaciones de hasta $1.000.
  • Las tarjetas se pueden «virtualizar» en una billetera electrónica, permitiendo abonar al colocar el celular sobre la terminal.

«Mastercard bajó el año pasado un mandato a toda la región para migrar los plásticos a contactless. Visa se ‘durmió’, lo hizo recién ahora», señaló una fuente de uno de los bancos privados más importantes del país.

LAS FINTECH: LA OTRA BATALLA:

Lo cierto es que el plan digital de Mastercard está en marcha desde hace rato y el recambio de plásticos es solo una parte. La otra muestra de su gran apuesta al mercado argentino consistió en interpretar el fuerte avance de las fintech durante 2018. Tal es así que es la tarjeta «preferida» por estas startups, como Mercado Pago (en alianza con Banco Patagonia), Ualá y Wilobank. Este último, hasta incoporó el contactless.

En cambio, Visa fue más tímida en este sector y recién en 2018 se decidió a formar parte de este boom junto a Brubank, el banco 100% digital fundado por el ex Citibank Juan Bruchou. Hoy, Mastercard es la única tarjeta contactless del mercado y viene jugando fuerte desde hace tiempo, más allá de la inminente implementación de esta tecnología por parte de su competidora.

Parte de la campaña se debe a la «Semana Contactless», una promoción que se repite todos los meses y que ofrece hasta 50% de ahorro para quienes abonen bajo esta modalidad en estaciones de servicio, cadenas de farmacias y locales de comidas. Y es acumulable con otros decuentos.

«Para introducir una nueva tecnología e inducir un nuevo comportamiento, lanzamos promociones muy agresivas que llamen la atención. Suele registrarse un salto enorme en las ventas, ya que el nivel de transacciones queda más alto al final de la promoción que al inicio. Hay un residual que se sostiene en el tiempo», explica Martín Lang, Country Manager para la Argentina de Mastercard.

El directivo señaló que el próximo paso erá extender el servicio a tarjetas de débito y con saldo prepago.

En esta cruzada para extender el servicio, la compañía también aprovecha el abanico de herramientas que promueve la transformación digital. «Usamos Big Data: cruzamos la información sobre en qué negocios les interesaba a nuestros clientes contar con estos beneficios y así apalancamos que se ‘encuentren’ las tarjetas con las terminales», explica Nicolás Ingaramo, Gerente de Cuentas de la empresa.Mastercard acumula cerca de 500.000 cuentas «sin contacto» en la Argentina, un número que Lang considera todavía «bajo» para las decenas de millones que componen su parque de plásticos. A partir de ello, se entusiasma por el potencial de la evolución de esta modalidad.

«La migración a contactless muestra una tasa de crecimiento mucho más alta que la que registró el cambio de banda magnética a chip», destaca el directivo.

Mastercard tiene más de un año de ventaja con respecto a Visa y American Express y no duda en aprovecharla. Mientras estas últimas recién están introduciendo sus tarjetas contactless, la compañía de los dos círculos ya piensa en lo que viene. Dentro de su plan estratégico, apuntan a ser el «hub» de pagos electrónicos de sus clientes, más allá del QR, ya que, aseguran «la tecnología sin contacto será claramente una propuesta superadora».

La estrategia digital de la empresa, además, no deja ningún rincón por explorar. De hecho, persigue otro objetivo para que todo argentino opere bajo el sistema contactless. «Un factor importante en la industria es incorporar al transporte para la aceptación de la tarjeta en lugar de la SUBE. Queremos integrar todas las soluciones de medios de pago en un sólo lugar».

Un ex gerente de Techint, a la Subsecretaría de Hidrocarburos y Combustibles

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El Gobierno designó al ingeniero Carlos Alberto Casares como Subsecretario de Hidrocarburos y Combustibles de la Secretaría de Energía. Se desempeñaba como uno de los vocales del Ente Nacional regulador del Gas (Enargas) y, en el ámbito privado, trabajó durante más de 16 años en la empresa Tecpetrol, la petrolera del Grupo Techint, en donde estuvo a cargo de las ventas de gas natural.

Sin duda se trata de alguien con sobrada experiencia en el rubro. Lo curioso es que el nombramiento se anuncia poco después que Tecpetrol anunciara que podría revisar su plan de inversiones, tras la decisión del Gobierno de recortar los subsidios a la producción de gas en el yacimiento Vaca Muerta.

La petrolera envió el miércoles un comunicado a la Comisión Nacional de Valores (CNV) en la que reclama una deuda al gobierno de $5.655 millones.

Juan Maldacena inaugura la medalla «Galileo Galilei» por Física teórica

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El Instituto Nacional de Física Nuclear (INFN) de Italia, en junto al Instituto Galileo Galilei de Florencia, ha otorgado la Medalla Galileo a Juan Maldacena «por sus ideas pioneras en física teórica, y en particular por el descubrimiento de la dualidad entre la gravedad y la teoría del campo cuántico, con implicaciones de gran alcance «. Esta Medalla Galileo es la PRIMERA que se otorga. Está destinada a los investigadores que han hecho una contribución excepcional al progreso de la investigación en física teórica. El anuncio se realizó el 15 de febrero, el 455| cumpleaños de Galileo Galilei.

Maldacena, argentino, profesor visitante del Instituto de Estudios Avanzados con el rango de profesor de física en Princeton, es uno de los físicos teóricos más influyentes de las últimas décadas.

Medalla Galileo Galilei

Energía nuclear, cambio climático y la Argentina – 3° parte

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Sin duda Daniel seguirá escribiendo sobre el tema -es incontenible- pero creemos que los temas centrales que ha encarado están bien cubiertos entre la 1° parte, aquí, la 2°, aquí, y ésta. Los problemas, muy reales y cercanos, que traerá el calentamiento global, las posibilidades que ofrece la energía nuclear para enfrentarlos, y las oportunidades para nuestro país en este tema. Y la falencia de nuestros gobiernos para aprovecharlas, hasta para defendernos.

En nuestra modesta opinión, aún un gobierno más esclarecido que éste no alcanzará para la tarea si la sociedad no está consciente del problema y las soluciones. En eso estamos.

¿El huracán de Santa Catarina en 2004 fue un mero “cisne negro” u otra advertencia más de que la realidad física regional (y del mundo) cambió, y cambiará más? En los registros, fue la primera tormenta del Atlántico Sur que calificó para huracán. Siguen pasando cosas que antes no pasaban.

El 4 de abril de 2012 a las 06:30 horas el SMN (Servicio Meteorológico Nacional) emitió un aviso de alerta meteorológico por probables vientos fuertes para la región de la Pampa Húmeda, incluyendo el norte de Buenos Aires. A las 11:30 subrayó que estaban dadas las condiciones para el desarrollo de tormentas que podrían alcanzar intensidad fuerte o inclusive severa. Qué modo de quedarse cortos.

El monstruo se desató alrededor de las 20.00 horas. Dejó 27 muertos, 839 heridos, 79.760 árboles tumbados que aplastaron unas 500 viviendas y unos 400 autos: los números luego pierden exactitud por esa imposibilidad argentina de articular informes públicos y privados. Miles de casas renunciaron a sus techos, decenas de edificios tropezaron y sepultaron a sus ocupantes, amén de decenas más de inmuebles que capearon la tempestad tan derrengados, que hubo que irlos derrumbando “a posteriori”.

Nadie contó las miles de personas que debieron pasar ese otoño y parte del invierno sin luz o agua, atrincherados y velando armas en sus casas para evitar saqueos, especialmente en los partidos más pobres del conurbano Oeste.

Pero el número fuerte de aquella noche fueron los 4 tornados independientes, dos F1 y dos F2 en la escala Fujita-Pearson, desconocida hasta entonces en la Reina del Plata. En su deriva en trayectorias paralelas con forma de arco, desde Luján hasta La Plata, atravesaron el conurbano Oeste como 4 motosierras. Las huellas de su paso al día siguiente medían 70 km. de largo y de 1 a 2 kilómetros de ancho cada una. Los F2, dijo después el SMN, tenían vientos rotatorios de hasta 256 kilómetros por hora. En 2 de las 4 huellas no quedó nada en pie.


Y ahora que estos «cisnes negros» aparecen y constituyen una nueva norma en países y regiones donde no se había registrado, Argentina tiene LA central a prueba de cambio climático.

¿Se entiende por qué, publicitariamente, hay que inaugurar primero el CAREM que NuScale? ¿O Ud. es de los memoriosos que atesoran el nombre del segundo humano en pisar la Luna? Su nombre es Buzz Aldrin y vivió décadas borracho y deprimido, por olvidado. Sin embargo, no cualquiera es astronauta: el hombre se rehizo. Bien por él, pero hay una tecnología energética –el CAREM- en la que podemos ser Neil Armstrong, quien plantó su huella en la Luna unos minutos antes que Aldrin, y por ello vivió el resto de su vida en una serena gloria.

Presentado en 1984, pedido oficialmente por Turquía a la CNEA en 1988, negado por el canciller Guido di Tella en 1993 y puesto en obra recién en 2011, desde 2016 el CAREM sumó otro año más de atraso por partidas anuales insuficientes que la inflación disuelve en pocos meses.

Entretanto, ¿qué le hace creer al gobierno, a “los economistas” (no todos) y a los directorios de nuestras empresas patrias que la energía nuclear “es cara” y “está muerta”, enterrada por nuestro “combo del futuro”, gas de fracking y renovables?

En un mundo cuyas dos potencias principales están sujetas a desastres climáticos crecientes, de los cuales son también las dos principales causantes, tener Vaca Muerta no es tener la vaca atada. Máxime cuando el dueño de la mayor flota de centrales nucleoeléctricas del mundo, EEUU, con 98 activas, desde 2000 prefiere NO desmantelarlas al fin de su vida útil. Si la autoridad regulatoria está de acuerdo, el dueño privado de una máquina envejecida la reconstruye a nuevo, la moderniza y la relicencia para 20 años más, en promedio. Eso, en el país que inventó el “fracking”. ¿Estamos jugando con estrategia, o simplemente corriendo tras la pelota? ¿Los autodenominados «americanos» saben algo que nosotros no sabemos? Empiezan a saberlo.

Entre tanto, China se prepara a tener 58 centrales nucleares en operaciones en 2030, casi todas novísimas, un par de ellas de tecnología propia, y a ser el mayor exportador mundial de ese tipo de plantas, con la Hwalong-1 de 1140 MW como oferta «de bandera». «La fábrica del mundo», como se autodenomina la China de Xi-Jingping, funciona básicamente a carbón y por ello es también la mayor emisora de carbono del planeta. Eso hoy es un riesgo diplomático inaceptable: a la larga, puede llevar a China a enfrentar un boicot internacional masivo contra todas sus exportaciones por parte de naciones con ciudades costeras inundadas. La cúpula del Partido Comunista chino está desesperada por salir de esa zona de peligro, y por eso se nucleariza «a escape», para descarbonizar su economía… y de paso añadir ítems «high tech» a una oferta industrial que necesita un cambio de imagen.

Análogamente, en el país que inventó la actual guerra comercial mundial y 2do emisor mundial de carbono, los EEUU, parte de la dirigencia política empieza a percibir el mismo riesgo. Un acuerdo bipartisano pide un «Green New Deal», al cual se acaba de añadir, tras alguna reticencia de los Demócratas, la construcción de más y mejores centrales nucleares.

Mientras se escriben estas líneas, los hechos se amontonan. La semana pasada fueron las primeras 8 cesantías en CONUAR, una de las dos sociedades mixtas entre CNEA y Pérez Companc para la fabricación de combustibles nucleares. Esta semana es la absorción de FAE, la segunda de esas sociedades, por CONUAR. Dato a recordar: FAE vale una ponchada. Allá por 2014 adquirió un horno especial que la volvió la única planta del Hemisferio Sur capaz de fabricar tubos sin costura de inconel 690, una super-aleación de níquel cromo resistente a presiones, temperaturas y corrosión extremas, pero terriblemente difícil de maquinar. Esos tubos forman el alma de los generadores de vapor de las centrales tipo CANDU.

Desde 2014 un total de hasta 140 firmas industriales argentinas esperaban participar en ambas obras ofrecidas por la China National Nuclear Corporation (CNNC), una CANDU de 740 MW y una Hwalong-1 de 1140 MW. En la CANDU la industria argentina, estaba acordado, participaría con el 85% de los componentes en valor, de modo que decenas de fábricas y talleres calificados como «nuclear grade» se equiparon con nueva tecnología y recursos humanos. FAE fue el caso más llamativo. Obviamente, si compró ese horno carísimo no fe únicamente para fabricar los 4 nuevos generadores de vapor de la central cordobesa de Embalse. Detrás venía la CANDU ya apalabrada con China nos ofrecía, y además se abría la posibilidad de exportar estos componentes a otros países del CANDU Owners Group (COG). Sin contar la India, caso especial, ahí hay 44 unidades cercanas a la hora de «retubamiento».

Los diversos gremios nucleares del Centro Atómico de Ezeiza, atentos a su trabajo, tienen datos de hasta 150 probables cesantías en la movida de FAE a CONUAR, y creen “que en el trasbordo de uno a otro barco se caerán varios marineros al mar”, por así decirlo. Los simples ciudadanos nos preguntamos por qué un grupo económico tradicionalmente fiel al átomo elige achicarse en esa área hoy. Lo hace justo antes de que el presidente Mauricio Macri se junte con su también más que par indio, Narendra Modi, para ampliar la oferta comercial argentina a la India, país con el que tenemos cuenta corriente positiva, y creciendo.

Macri, sin embargo, se volvió un caso de estudio cuando en 2018, (luego supimos que a pedido del Departamento de Estado) se negó a que su mucho más que par Xi-Jingping literalmente le regalara 1880 MW instalados nucleares.

Incluían –como oferta anzuelo- una CANDU de 740 MW con 75% de financiación, 85% de componentes nacionales, 20 años de pago al 4% de interés y 8 años de gracia. “El Tío Xi” quiere entrar al mercado nuclear sudamericano para frenar a su rival ruso ROSATOM, ya operativa en Bolivia. Y la puerta grande, por default de Brasil, es Argentina. Eso llevó al prémier chino a ofrecer el 100% de financiación para la Hwalong-1. Y pese a eso no consiguió nada.


La materia prima (U20 en polvo) y el resultado final (un pastilla de cerámica para Atucha I)

No es el único país asiático que nos tiene «en su radar», ya sea como vendedor o comprador. Inevitablemente hubo escarceos previos de romance entre la India y Argentina por la cuestión CANDU: ellos y nosotros usamos este tipo de centrales con uranio natural y los mismos combustibles. En los ’90, el Dr. Carlos Aráoz, uno de los míticos “12 apóstoles de Sabato” en sus muchas décadas en la CNEA y experto en materiales nucleares, recorrió el programa nuclear de la India, buscando oportunidades.

Cuando vio los sistemas de fabricación semiartesanales de pastillas cerámicas de dióxido de uranio (U02) en Hyderabad enarcó las cejas. La pastilla tipo CANDU argentina se fabrica en CONUAR en forma automatizada y bajo atmósfera reductora, tiene una ceramización tan perfecta que cuadruplica la densidad de U02 en polvo, y soporta casi 2000º C sin emitir gases o fracturarse. Pesa 10 gramos, pero su contenido de energía equivale al de 601 metros cúbicos de gas natural.

Al toque Aráoz se trajo a la Argentina al director de planta india, el Dr. K. Sinha, para que viera cómo hacían las cosas en CONUAR. Sinha estaba admirado. Tras un cruce de e-mails la India hizo una oferta por la tecnología… y llegó un “white paper” de La Embajada, objetando la venta a un país no firmante del Tratado de No Proliferación. “La operación se cayó”, le comunicó a Aráoz el gerente de Relaciones Internacionales. Tiempos del presidente Carlos Menem. El portazo de Aráoz se debe haber escuchado en el edificio Harry Truman, Washington, sede del Departamento de Estado.

Lo menos convencional de la canasta que lleva ahora Macri a la India son justamente los sofisticados tubos en «U» de inconel 690 para las CANDU y “CANDU-like” Indias. Es mucho mercado: suman 22 centrales operativas ya envejecidas, y hay 12 nuevas pedidas con presupuesto asignado, 6 de ellas en construcción. Por ahora, el único fabricante en el Hemisferio Sur de tubos de esa super-aleación es CONUAR. De hecho, los de la central de Embalse, en Córdoba, «retubada» a nuevo por NA-SA entre 2015 y 2018, ya están trabajando “joya” desde principio de año.

¿Los venderá este presidente? Lo sabremos en unos días.

Daniel E. Arias

«Año horrible»: Detalle de despidos y suspensiones en 2018

El CEPA, Centro de Estudios de Economía Política Argentina, ha preparado un informe «Un año de caída: despidos y suspensiones durante 2018» al que puede accederse cliqueando aquí. Resumimos los párrafos centrales:

“Los despidos y suspensiones durante 2018 ascienden a 69.696 casos, de los que corresponden 16.303 a empleo público y 53.393 a empleo privado. Estos datos implican un promedio de 5.800 despidos y suspensiones mensuales durante todo 2018. Comparados con 2017, los despidos y suspensiones en 2018 superan en 33.162 casos a los del año anterior. Esto representa un incremento de 91% en 2018 respecto de 2017″.

“En el bimestre noviembre-diciembre los despidos y suspensiones ascienden a 9.727 casos, más del doble que en el mismo período del año anterior, cuando sumaron 4.758. Los despidos y suspensiones fueron motorizados por el sector industrial y el sector de servicios, que representan el 83% de los casos. Comparado este bimestre con el mismo período del año anterior, la diferencia alcanza los 4.969 casos, un incremento del 104%”.

Análisis sectoriales:

“Si se realiza un análisis de la evolución mensual de la expulsión de trabajadores según sector, se distingue que, en los primeros dos meses del año los despidos del sector público resultan más significativos que en el sector privado. En los siguientes cinco meses, son mayores los despidos del sector privado. Y en agosto, convergen los del sector público y privado casi por igual.

«En los últimos cuatro meses de 2018 se produce un sensible aumento de despidos y suspensiones en el sector privado que relativiza lo sucedido hasta ese momento».

De acuerdo a una clasificación sectorial, los despidos y suspensiones de la construcción alcanzan los 1.581 casos, los correspondientes a las empresas de capital estatal los 5.176, los despidos en el sector público dentro de la órbita del Poder Ejecutivo suman 11.127, la industria despidió y suspendió 37.341 trabajadores, el sector primario hizo lo propio en 1.001 casos y finalmente los servicios expulsaron a 13.470 trabajadores.”

«Así, los despidos y suspensiones de la industria suman el 54% del total de casos. Le sigue el sector público, que entre los correspondientes al poder ejecutivo y a las empresas del sector público, representan el 23% de los casos, y el sector servicios, con 19% de los casos».

“Dentro de la industria, encabeza el sector automotriz y autopartes, seguido por el sector textil, alimentos y bebidas, el sector electrónica y electrodomésticos y el sector metalúrgico. Le sigue el sector de calzado, hidrocarburos y refinería y frigoríficos».

“Entre los servicios, se ubican el sector comercio, que representa el 55% de los despidos y suspensiones. Presentan despidos, además, el sector de medios de comunicación, transporte, aerocomercial, vigilancia, limpieza, financiero, salud, gastronómicos, peaje y estaciones de servicio.”

“En el sector público hubo despidos en entes descentralizados como Conicet, Vialidad, INTI, Coros y Orquestas y SENASA, en las municipalidades de Tucumán, Morón, Quilmes, Tres de Febrero, La Plata y otras, despidos en el poder ejecutivo, en los Ministerios de Agroindustria, Desarrollo Social y Economía, entre otros, despidos en el Gobierno de la Provincia de Buenos Aires entre otras, y en empresas de capital estatal como YCRT, Ferrobaires, Nucleoeléctrica Argentina, YPF, Fadea y FM.”

“Aunque en menor cantidad, hubo suspensiones y despidos en el sector construcción y el sector primario (actividad pesquera).”

“CEPA computa para el período noviembre 2015 a octubre de 2018 despidos en la industria que ascienden a 89.938 a las que deben sumarse suspensiones del mismo período. Estos datos estimados por CEPA son refrendados por la propia información oficial. El Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA) computa 125.311 trabajadores menos en el sector industrial entre noviembre de 2015 y noviembre de 2018, una estimación sumamente cercana considerando que las bases utilizadas para su recolección son distintas».

Análisis por causas:

“Del total de casos en el 2018, 42.396 corresponden a despidos, 9.210 a despidos por cierre de empresas o plantas, 1.735 a retiros voluntarios o jubilaciones anticipadas, 15.280 a suspensiones junto con 1.075 casos de adelanto de vacaciones».

«Es de destacar que 1 de cada 8 despidos durante 2018 se relacionaron con cierre de empresas o plantas. En el caso de la industria la proporción es aún mayor: 1 de cada 6 casos están vinculados a cierres».

Ángela Merkel habla de EE.UU., Rusia e Irán, desde Europa

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La canciller alemana ha anunciado su retiro al final de éste, su último mandato. Pero, al contrario de lo que pasa -o temen que pase- con muchos mandatarios sin reelección, la voz de Frau Europa sigue sonando fuerte. Y con franqueza poco diplomática pero muy alemana.

Ayer sábado habló en la Conferencia de Seguridad Internacional en Munich, la misma donde el vicepresidente de EE. UU., Mike Pence había dicho “Ha llegado la hora de que nuestros socios europeos se retiren del acuerdo nuclear con Irán y se unan a nosotros…».

Merkel tocó ese tema, y muchos otros. Y como las agencias y los medios han estado reproduciendo los pedazos que resuenan con sus agendas, y poniendo diferentes titulares, en AgendAR decidimos reunir sus distintas tomas de posición.

Una que ha tenido mucha repercusión: «La exclusión política deliberada de Rusia sería errónea, creo que es estratégicamente incorrecto para nosotros. La Europa geoestratégica no tiene interés en romper todas las relaciones con Rusia». Y defendió explícitamente la decisión de las potencias europeas de apoyar el pacto nuclear con Irán. Aclaró que esta es una “pelea táctica”, porque en los “objetivos” a largo plazo con respecto a Irán Europa y EE.UU. están de acuerdo

Pero también dijo que la Unión Europea «tiene enemigos”, y señaló a Rusia y a la derecha alternativa de EE.UU. y pidió “luchar” por defender unas estructuras que están “bajo presión”.

La canciller mencionó una “guerra híbrida dirigida por Rusia”, principalmente hacia los países europeos “económicamente más débiles”. Y defendió la «integridad territorial de Ucrania».

Y habló del ex asesor de Trump, Steve Bannon, que ha fundado un movimiento en Bruselas y está tratando de amalgamar a los movimientos de ultraderecha europeos y a partidos euroescépticos para que obtengan un buen resultado en las elecciones europeas de mayo. “Debemos luchar por esa Europa, por el multilateralismo y contra todos los que luchan contra Europa”.

La canciller calificó de «noticia realmente mala» el abandono por parte de Washington y Moscú del acuerdo INF para misiles nucleares de alcance medio, ignorando a los europeos, pese a que su seguridad depende del mismo.

La respuesta no debe ser «un rearme ciego», advirtió Merkel, quien dijo que se «alegraría» si China «se suma a futuras conversaciones» sobre ese tipo de armamento.

En el plano de temas más concretos, Merkel defendió los planes para un nuevo gasoducto desde Rusia a Alemania que el presidente norteamericano ha criticado. Trump ha acusado a Alemania de ser un «cautivo» de Rusia debido a su dependencia de la energía rusa.

Merkel contestó: «Si durante la Guerra Fría importamos grandes cantidades de gas ruso, no sé por qué los tiempos deberían ser peores hoy que podemos decir: Rusia es un socio».

Sobre el gasoducto Nord Stream 2 dijo: «Una molécula de gas rusa sigue siendo una molécula de gas rusa, sea transportada a través de Ucrania o a través del mar Báltico».

«¿Queremos que Rusia solo dependa de China?», preguntó. «¿Es ese nuestro interés europeo? Yo no lo creo».

No publicamos este resumen para sugerir ideas a nuestra Cancillería: nuestros problemas y nuestros recursos son muy distintos. La intención es marcar que el mundo actual atraviesa una transición muy compleja, y las ideologías y los alineamientos del pasado son pésimos guías.