Los proyectos ganadores de arquitectos argentinos
El Big Data y Jorge Luis Borges
Frente a todos los artículos y charlas TED sobre la digitalización, las redes sociales y la predicción del comportamiento de los consumidores, es válido preguntarse si la inteligencia y la reflexión humana tienen sentido, o si somos tan predecibles por los algoritmos.
No como respuesta, sino para ayudar a pensar en eso, acercamos este domingo la siguiente nota de Walter Sosa Escudero, profesor de la Universidad de San Andrés e investigador principal del CONICET.
«La siguiente charla no ocurre en ningún seminario reciente de inteligencia artificial ni en un hackatón de ciencia de datos. Y los interlocutores no visten pantalones chupines de colores ni usan barbas tupidas. Aquí, el intercambio de palabras: «¿Qué quiere decir con comportamiento? Porque este sería un proceso mecánico, me refiero por supuesto al de la computadora». «Sí, es un proceso mecánico. Pero yo pienso, al igual que muchos otros en mi especialidad, que el ser humano tiene también un comportamiento de tipo mecánico, similar al de la computadora».
El premonitorio diálogo tuvo lugar hace 49 años en una oficina de la vieja Biblioteca Nacional entre dos señores de más de 50 años, de traje oscuro y hablar pausado, y ninguno de ellos con educación formal en computación ni en ciencia de datos.
En los tempranos 70, el economista Herbert Simon ya era toda una eminencia en el campo de los estudios del comportamiento y había realizado varias de las contribuciones que llevan a muchos a considerarlo uno de los padres de la inteligencia artificial. Jorge Luis Borges, su interlocutor en el dialogo reproducido, ya era una figura icónica de la literatura mundial. El encuentro tuvo lugar en ocasión de la llegada de Simon a Buenos Aires invitado por la Sociedad Argentina de Organización Industrial (SAOI).
El economista puso como requisito ineludible conocer al insigne escritor argentino. Jorge Alberto Rizzi (h.), entonces presidente de la SAOI, hizo la gestión correspondiente y fue testigo privilegiado de un presagioso intercambio de ideas que fue publicado en 1971 en la revista Primera Plana.
Difícil de encasillar, Herbert Simon elige presentarse a Borges diciéndole: «Mi profesión es la de un científico social y busco comprender el comportamiento humano a través de modelos matemáticos», simplificando así (con sencillez borgiana) sus múltiples intereses en ciencia política, sociología, economía, inteligencia artificial y administración de organizaciones. La conversación entre Borges y Simon es un auténtico duelo de titanes y versa sobre ideas que, como sugerimos, son de sorprendente relevancia actual.
El intercambio comienza con Simon inquiriendo acerca de la naturaleza de los laberintos recurrentes en la obra de Borges, quien lo desilusiona al decirle que, en realidad, no obedecen a ninguna abstracción o modelo profundo, sino a la representación de algunos hechos más bien terrenales, como haberse sentido agobiado cuando trabajó durante nueve años en una monótona biblioteca del oeste bonaerense.
Borges dice que sus ideas «laberínticas» sugieren abstracciones, pero no parten de ellas, para desilusión de Simon, cuyos propios relatos sobre laberintos provienen de ideas abstractas. La danza intelectual continúa con Borges preguntándole a Simon cuál es el tipo de comportamiento al que obedece su objeto de estudio. Simon es ampliamente reconocido por haber ahondado en la naturaleza del homo economicus inocentemente racional, que caracteriza a los agentes económicos de los textos básicos de la disciplina.
Simon le explica a Borges que el tipo de comportamiento que le llama la atención es aquel que se asemeja al de una computadora, en una temprana muestra de visión afín a los avances recientes en inteligencia artificial.
Es inevitable que esta discusión lleve a Simon y Borges a hablar de si efectivamente las personas deciden o si actúan de acuerdo con procesos mecánicos preestablecidos, en forma consciente o no.
Y en una escalofriante parte de la entrevista, Borges plantea una cuestión crucial, como previendo el aluvión de big data. Pregunta don Jorge Luis: «¿Esto implicaría que si algún ser poderoso, algún dios, conociera todo mi pasado, mi infancia, incluso antes de mi infancia, diría a mis antepasados, esto implica que ese dios podría predecir mi comportamiento frente a cualquier situación?». Simon responde con un lacónico y sugerente: «Mis creencias científicas me dicen que es así».
La respuesta se anticipó así 37 años al polémico artículo de Chris Anderson (una suerte de «manifiesto de big data») que dice: «Basta ya de la teoría del comportamiento? olvídense de la taxonomía, la ontología y la psicología. ¿Quién sabe por qué la gente hace lo que hace? El punto es que lo hace y que ahora podemos medirlo con una precisión inusitada. Con suficientes datos, los números hablan por sí mismos».
Como a muchos, a Simon le llama la atención el grado de afinidad de Borges con la matemática y la lógica. En la entrevista, Borges reconoce explícitamente la influencia de la obra Introducción a la filosofía matemática, de Bertrand Russell, el notable filósofo y matemático británico que sería galardonado en 1950 con el Premio Nobel de Literatura.
Como a Borges con la matemática, la cosmovisión de Simon requirió que complementase sus estudios formales (en ciencia política) con una estadía con Rudolf Carnap, uno de los padres de la lógica analítica moderna. Las coincidencias no terminan ahí: la charla revela que ni Borges ni Simon tuvieron su primer encuentro con el Quijote en sus lenguas maternas; Borges lo tuvo con el inglés y, llamativamente, Simon con el castellano. La conversación se apaga lentamente y en su final refiere a la relevancia de releer por sobre leer (una noción muy borgiana) y a la importancia de volver a los autores clásicos, como Cervantes o Shakespeare, propuesta en la cual ambos intelectuales coinciden.
En la lejana Buenos Aires de 1971, entre las noticias estremecedoras de los crímenes de Robledo Puch y los primeros discos de Pappo’s Blues, dos señores mayores hablaban de computadoras, de datos infinitos, de comportamientos automatizables y de predictibilidad, como ahora en los meetups de las empresas de data analytics, que abundan en el Palermo que vio crecer a Borges. Cuatro años después de esta conversación, en 1975, Herbert Alexander Simon es galardonado con el Premio Turing (uno de los máximos galardones en computación) y en 1979, con el Nobel de Economía. Fallece en Pittsburgh en 2001. Jorge Francisco Isidoro Luis Borges Acevedo (tal era su nombre completo) muere en Ginebra en 1986 y encabeza la lista de las personas más injustamente ignoradas por el premio que merecidamente ganó Bertrand Russell».
La gran elección de 2019: larga y repartida
Una elección presidencial en la Argentina, siempre influye decisivamente en la actividad económica del año en que se realiza. Con la concentración del poder político -y de los recursos del Estado- que nuestro sistema da al titular del Poder Ejecutivo, es inevitable.
La de este año, sin embargo, tiene características especiales. Es habitual que los ciudadanos tengan que ir varias veces a las urnas en el mismo año: elecciones provinciales, las PASO, la primera vuelta, el ballotaje… Y en otra época los partidos hacían elecciones internas.
Lo especial de este año no será, entonces, que cada ciudadano tenga que votar varias veces. Sino que las elecciones van a estar muy repartidas por distrito y por fecha.
Todavía, nos parece, no está muy incorporado en la conciencia de los votantes, y aún de los dirigentes, hasta qué punto está sucesión de confrontaciones electorales, con ganadores y perdedores, influirá en los votantes. Y también en las alianzas y acuerdos entre distintas fuerzas políticas que irán haciendo las dos grandes coaliciones, oficialista y opositora que se van a enfrentar por la Presidencia. O en la opción imprevista, que en Argentina no se puede descartar nunca.
De los 22 distritos que elegirán gobernador este año, 15 provincias ya definieron que se desengancharán de los comicios nacionales. La última en sumarse a la lista fue Río Negro. Así, sólo habrá -si no hay más cambios- cuatro elecciones a gobernador simultáneas con la presidencial. De ellas, tres están regidas hoy por el actual oficialismo.
La acción en las urnas comenzará con las primarias en La Pampa. El próximo 17 de febrero los pampeanos definirán los candidatos a gobernador que elegirán apenas dos meses más tarde.
Luego será el turno de Neuquén, el primer distrito que votará por un nuevo mandatario. Sin PASO provincial, los neuquinos elegirán gobernador el domingo 10 de marzo.
El mes con más acción electoral será abril con tres primarias y un comicio general. El 7 de abril dos provincias patagónicas irán a las urnas: PASO en Chubut y elección a gobernador en Río Negro.Una semana después será el turno de Entre Ríos con las primarias para elegir candidatos locales. Abril se completará con las PASO en Santa Fe.
En mayo está previsto que La Pampa y Córdoba, provincias administradas por el peronismo, elijan a sus respectivos gobernadores.
En el mes siguiente se elegirá gobernador en tres distritos: San Juan (2 de junio), Chubut (9 de junio) y Santa Fe (16 de junio).
En julio serían las vacaciones de invierno.
Agosto será el mes de las PASO nacionales. El 11 todos los argentinos iremos a las urnas a elegir los próximos candidatos a Presidente de todos los frentes y partidos. También habrá PASO en Ciudad de Buenos Aires y en Salta, dos distritos que decidieron no desengancharse.
El 27 de octubre serán las elecciones generales nacionales. Ese mismo día también se definirá quienes serán los próximos gobernadores en Salta, C.A.B.A. (Jefe de Gobierno) y Formosa, que no tendrá primarias provinciales.
Entre las que todavía no han anunciado su decisión están las provincias de Buenos Aires, Mendoza, Jujuy y Santa Cruz. Las tres primeras, gobernadas por el oficialismo, podrían desengancharse del calendario nacional, aunque es muy dudoso.
En noviembre sería el balotaje.

Las novedades tech en Las Vegas
Este viernes fue el cierre de la CES 2019 en Las Vegas. Las iniciales son de Consumer Electronics Show, y es apropiado. Porque, como en otros años, dejó la impresión que había más de show para estimular el consumo, y menos de innovación tecnológica. Este video de un minuto y medio nos da una idea.
Pero sería un error quedarse con esa idea. Es una feria anual, donde la mayoría de las empresas más importantes del mundo en tecnología digital muestran -prueban- sus nuevos productos. Una buena parte de ellos serán descartados al final, porque no cubren las necesidades o las fantasías de los usuarios. Pero los otros marcarán el avance, paso a paso, indetenible, de lo que va a cambiar nuestras vidas.
Hubo más de 4.500 expositores, unos 180.000 visitantes y 6.000 periodistas especializados llegados de todo el mundo. Y lo más interesante fue observar la competencia entre Amazon y Google por el control de IoT (siglas en inglés de Internet de las cosas).
Desde automóviles hasta electrodomésticos o sistemas de seguridad hogareña, Amazon Alexa y Google Assistant, los sistemas para relacionar al usuario con dispositivos de muchas marcas estuvieron presentes en gran cantidad de equipos vistos en la feria.
En cuanto a los productos que despertaron más atención, el primero de ellos es una TV enrollable, del que todavía no se sabe el precio y cuándo llegará a los comercios. Se trata del modelo 65R9 de LG, un display Oled de 65 pulgadas.
Y Samsung mostró una TV de hasta 219 pulgadas, que con buen tino fue llamada The Wall (La Pared).
En la tecnología visual, llegó la resolución 8K para las TV ya a la venta, aunque no se justifica en estos momentos, dada que no hay contenidos de esa calidad. Pero las marcas se decidieron a lanzar estos equipos 8K pues los juegos Olímpicos de Tokyo 2020 se transmitirán en esta resolución.
Entre los robots exhibitos, en general están pensados para servicios y compañía de los humanos. Samsung mostró entre sus prototipos el Bot Air (para purificar el aire de los ambientes), el Bot Care (permite medir el ritmo cardíaco y la presión arterial) y el Bot Retail, que es un mozo digital que toma los pedidos de los comensales en los restaurantes y luego lleva los pedidos.
Otro robot ya disponible en los Estados Unidos, por 3.000 dólares, es el Lovot, de la firma Groove X, que sirve para monitorear a los bebés.
En la CES 2019 hubo muchos electrodomésticos para el smart house, o casa inteligente, como cocinas, servicios de seguridad, parlantes y hasta routers de Wi-Fi. Como en otros rubros, aquí también se vio la disputa entre los asistentes de Amazon y Google.
Finalmente, y aunque todavía está sin estandarizar, se exhibieron dispositivos con la conexión de alta velocidad 5G, que aunque todavía no es norma general, resulta imprescindible para aplicar en los autos autónomos y con inteligencia artificial.
Reloj taxímetro o tablet: quién gana y quién pierde
(Parte de los lectores de AgendAR puede creer que es un tema «porteño». No es así. Internet se está haciendo presente en todas las actividades. Y en todos los lugares. En algunos tarda un poco más).
En la ciudad de Buenos Aires se aprobó en diciembre una ley que obliga a reemplazar los tradicionales relojes de los taxis por tablets, para que pasajeros y choferes se conecten a través de una app, en un nuevo intento por posicionar el sistema semipúblico de transporte frente a la competencia de empresas como Uber.
Aunque llevará tiempo, ya provocó la reacción de un sector de los taxistas que, dicen, no quiere mayores controles. Cada chofer deberá poner su huella digital para empezar a trabajar, y estarán monitoreados las 24 horas a través del GPS de los dispositivos. Los opositores, a su vez, alertaron sobre el aumento que se aplicará a la tarifa para amortizar el costo de la conversión.
El titular del gremio de peones de taxis, Omar Viviani, dijo que todas las normas surgieron a partir de conversaciones que mantuvo con el Jefe de Gobierno, Rodríguez Larreta, para encontrar «solución a las mafias y los monopolios que explotan a los taxistas». Viviani afirmó que las resistencias provienen de las cámaras empresarias que nuclean a los radiotaxis y a los «relojeros».
Si los taxis funcionar con tablets en vez de relojes, la suscripción de dueños y peones al servicio de radiollamadas corre riesgo de perder demanda, y los que lucran con la calibración de los nuevos dispositivos perderán su habitual negocio. Según Viviani, los relojes están en manos de tres fábricas que le cobran un canon por cada nuevo reajuste de la tarifas, y con estos cambios, tales empresas «desaparecerán».
La instalación de la tablet permitirá una mayor auditoría de la flota y acabar con los taxis truchosque pintan un auto de amarillo y negro y le ponen un reloj robado, añadió Viviani.
La disposición por incorporarse en cada uno de los 38.600 vehículos que componen la flota oficial de taxis de la Ciudad tendrá un costo que se solventará con el incremento de la bajada de bandera en una ficha más. Así, siguiendo los valores actuales, cada viaje diurno pasará de valer $ 38,50 a $ 42,35. Concretamente, costarán un 10% más.
Violaciones: ¿Por qué la víctima no se resistió?
El tema central de AgendAR es la producción argentina. Pero eso no significa, al contrario, que nos aislamos de la sociedad. Creemos que esta nota de la periodista Andrea Gentil y los estudios científicos que cita arrojan luz sobre un tema importante. La resumimos y acercamos:
«El caso de una niña de 14 años que fue violada por cinco varones de entre 21 y 23 años en un camping en Miramar, mientras transcurría la llegada del nuevo año, conmueve, indigna, duele. Pero incluso en la atrocidad que implica que una jauría de hombres adultos acorralara a una nena aislada e indefensa hay algo luminoso: sus padres la buscaron y denunciaron de inmediato la violación ante la Comisaría de la Mujer de General Alvarado. La chica, en medio del shock, atestiguó, se sometió a las pericias y exámenes de rigor.
No es lo que suele suceder, y no por falta de verdad en las denuncias o por la ausencia de deseo de que se haga justicia. Es mucho más lo que rodea a un abuso seguido de violación, mucho, que suele ser ignorado por la mayoría de quienes sólo saben cuestionar a la víctima. ¿Te defendiste? ¿Gritaste? ¿Por qué tardaste tanto en contar y denunciar? Las muletillas de preguntas obvias delante de una niña y de una mujer que han sufrido violencia sexual son pocas, pero fuertes y universales. Al calvario del abuso y de la violación se le suma la soledad hecha carne que dejan los cuestionamientos y el enjuiciamiento público de por qué la víctima hizo o no hizo determinadas cosas.
Si una víctima presenta “marcas de haberse resistido” es como si portara consigo una medalla digna de orgullo, aún si la niña o la mujer son asesinadas. Sin tales marcas, las sospechas están allí, al alcance del simple sentido común. Y del desconocimiento, a punto tal que todavía muchos sistemas penales en el mundo todavía exijan que haya signos de resistencia activa para considerar que un abuso puede ser considerado violación.
La violencia sexual es tan extendida que los estudios científicos que involucran sus efectos físicos, psicológicos, emocionales, los modos en que debería ser prevenida, qué es lo que la gatilla en los violadores, se multiplican año a año. Uno de los más contundentes y nuevos respecto a los efectos que un abuso seguido de violación tiene sobre la víctima se acaba de dar a conocer en Suecia. (Para acceder al paper, en inglés, cliquear aquí). Muestra cómo la creencia de que la resistencia es “normal” parte de un supuesto falso. La mayoría de las sobrevivientes de una violación que visitaron la Clínica de Emergencias para víctimas de abuso en Estocolmo (el dato: en Suecia tienen clínicas para atender exclusivamente a las personas violadas) no opusieron resistencia, según un estudio reciente.
Muchas ni siquiera pudieron gritar para pedir auxilio. Durante el ataque sexual experimentaron un tipo de parálisis temporal denominada “inmovilidad tónica”. Y aquellas mujeres que sufrieron de inmovilidad tónica extrema duplicaron sus chances de sufrir desorden de estrés postraumático y fueron tres veces más propensas a padecer depresión severa en los meses siguientes al ataque sexual.
“La resistencia activa es considerada como una reacción normal durante una violación –resume el paper de los investigadores, liderados por Anna Möller, en la publicación científica Acta Obstetricia et Gynecologica Scandinavica. Sin embargo, diversos estudios indican que, de una manera similar a lo que sucede con los animales, las personas expuestas a una amenaza extrema pueden reaccionar con una inhibición motora temporaria e involuntaria, la «inmovilidad tónica”. Esta inmovilidad describe un estado de parálisis involuntaria en la cual el individuo no puede moverse y, ni siquiera, hablar. Esta reacción es considerada en los animales como una defensa adaptativa resultado de la evolución contra un predador cuando no hay chances de defenderse de otro modo.
“Predador”, “evolución”, “chances de defenderse” son términos de esta descripción que deberíamos tener en cuenta cada vez que preguntamos si una víctima de violación tuvo una reacción activa o no. La inmovilidad tónica sería la conducta adaptativa que los organismos vivos, animales y humanos, encontraron para sobrevivir en caso de estar acorralados por un atacante voraz y físicamente más imponente.
Aunque el fenómeno es mucho menos conocido en seres humanos, hay investigaciones que describen su aparición entre soldados en el campo de batalla. La otra situación en la que los científicos lo han observado es, justamente, entre personas que sobrevivieron a un ataque sexual.
Un estudio realizado ya en el año 2005, por ejemplo, arrojaba que un 52% de mujeres que informaron haber sufrido abuso sexual durante su infancia habían vivido este tipo de parálisis. El estudio sueco halló que un 70% de las 298 mujeres concurrentes a una clínica de emergencias en caso de violación habían experimentado al menos “una signicativa” inmovilidad tónica. Por otro lado, y según los criterios científicos de las autoras y autores del estudio, un 48% de las mujeres habían pasado por una “inmovilidad tónica extrema” durante la violación.
El estudio sueco es importante porque, además de contar con una muestra grande (298 mujeres que informaron haber sido violadas, 189 de las cuales volvieron para una consulta de seguimiento seis meses después), las víctimas relataron su experiencia dentro de los 30 días del ataque sexual, lo que permitía tener fresco el recuerdo de cada sensación. Por eso es que resulta fundamental, de acuerdo con las y los especialistas en el tema, para confirmar los hallazgos de la investigación del 2005, que había descubierto la asociación entre inmovilidad tónica y trastornos mentales y emocionales posteriores. Sufrir un gran estrés postraumática y una depresión severa van de la mano con el sentimiento descripto por mujeres, niñas y varones asaltados sexualmente: el “debería haberme resistido” le abre una enorme puerta de entrada al “fue mi culpa” y “soy una vergüenza” que, a su vez, refuerzan la negación, el temor a hablar, la inmovilidad a la hora de denunciar y hasta de contarlo a la familia, las amistades, las parejas, las y los psiquiatras y psicólogos».
2018: el año en que se pinchó la burbuja bitcoin
En AgendAR hemos mantenido una actitud de reserva frente al desarrollo de las criptomonedas. Por un lado, reconocemos las posibilidades de la tecnología blockchain. Por el otro, la suba de su precio mostraba todas las características de una burbuja. Hace meses, publicamos un artículo del conocido economista Nouriel Roubini que decía, sin vueltas, “Las bitcoin son una estafa”. Ahora que un emprendedor argentino pronostica un futuro auge, resumimos y acercamos una nota, más equilibrada, de Cale Guthrie Weissman.
«La cotización de bitcoin y el negocio de las criptomonedas se hundieron este año, tras un auge deslumbrante en los últimos años. El precio de la moneda digital alcanzó casi los US$ 20.000 un año atrás y a inicios de 2018 empezó a caer. Siguió luego cayendo, aunque hubo algunas mesetas. Hoy, el valor se ubica un poco por arriba de los US$ 3000. ¿Qué sucedió? ¿Habrá una recuperación?
Para responder, hay que analizar unos cuantos factores:
La burbuja
Al igual que en anteriores burbujas, el factor decisivo fue emocional. Estaba el FOMO (en inglés, fear of missing out, temor a perderse la cosa). El bitcoin se convirtió en una fiebre internacional, sin un motivo concreto. Y cuando la burbuja estalla, el FOMO se convierte en temor a perder, lo que lleva a una caída rápida.
Una característica de esta burbuja digital, que funcionó como alerta temprana, fueron los hackeos. En 2016, DAO -una organización de blockchain basada en Ethereum- tuvo pérdidas por US$ 50 millones, por un error técnico que alguien aprovechó. A algunos, el hackeo comenzó a parecerles algo normal. A fines de 2017 y comienzos de 2018, más gente -en el establishment financiero- prestaba atención a las operaciones con criptomonedas. Y a inicios de 2018, el mercado japonés Coincheck informó de un hackeo por US$ 534 millones.
Según Stephen Innes, jefe de operaciones en Asia para la agencia de cambio Oanda, los hackeos fueron el primer elemento con efecto depresivo sobre las criptomonedas. Al enterarse de los montos de dinero que los ladrones lograban llevarse, «los consumidores quedaron muy preocupados de que su dinero pudiera desaparecer». Luego del hackeo a Coincheck, gobiernos de Asia oriental comenzaron a intervenir. En pocos meses China, Japón y Corea del Sur anunciaron medidas para regular mejor las operaciones.
En EE.UU., el CEO de JPMorgan, Jamie Dimon hizo comentarios expresando su antipatía por las criptomonedas. Y Warren Buffett tampoco habló bien. Y hubo mucha especulación respecto de que el gran auge de bitcoin pudo haberse debido a una maniobra de «inflar y abandonar». Una teoría que, según se dice, está analizando el departamento de Justicia de Estados Unidos. Es que la moneda digital Tether (supuestamente atada a la cotización del dólar para lograr una criptomoneda menos volátil) fue usada para manipular el mercado de bitcoin y causar una gran suba del precio.
Sin soporte institucional
Otro golpe -probablemente tuvo el efecto más sostenido- fue la negativa de la SEC (Comisión de Bolsa y Valores de EE.UU.) a aprobar un fondo en bitcoin negociado en bolsa. Esta habría sido una vía para que más gente de peso en las finanzas hiciera su experiencia con blockchain. Y habría logrado que bitcoin estuviera disponible en los mercados más importantes. La no aprobación de la SEC contuvo a las criptomonedas y transmitió el mensaje «de que no había apoyo de Wall Street».
Batallas internas
En 2018 se dio la pelea con el bitcoin cash. Esta moneda no es bitcoin, aunque se basa en la misma arquitectura. Fue creada por mineros que estuvieron en desacuerdo con algunos de los fundamentos del sistema inicial de bitcoin. En términos de capitalización de mercado, bitcoin cash siempre fue una de las principales criptomonedas, con Ethereum y XRP. En el segundo semestre la comunidad de bitcoin cash comenzó una guerra civil. Los desarrolladores tenían visiones divergentes sobre la actualización del software y, por tanto, decidieron implementar otra «bifurcación dura». Esto creó dos nuevas sectas de bitcoin cash. Esa división es lo que muy probablemente causó que bitcoin cayera de unos US$ 6000 a entre US$ 3000 y US$ 4000.
Las criptomonedas tocan fondo. ¿Habrá recuperación?
Michael J. Casey, asesor de investigaciones sobre blockchain de la Iniciativa de Monedas Digitales del MIT, escribió que ha llegado el criptoinvierno, pero puede llevar a cosas mejores más adelante. La buena noticia es que la fascinación con las criptomonedas se disipará, y al apagarse los reflectores, los verdaderos desarrolladores se encontrarán en un ambiente más sano dentro del cual hacer el trabajo necesario para destrabar el potencial de esta tecnología».
Científicos rosarinos desarrollan nueva arma contra las bacterias
Escherichia coli es la bacteria responsable de producir enfermedades como la diarrea o el Síndrome Urémico Hemolítico, el principal responsable de la insuficiencia renal aguda pediátrica que afecta principalmente a menores de 5 años. En Argentina se reportan anualmente 500 casos de este síndrome y causa el 20% de los trasplantes de riñón en niños y adolescentes. La infección con Escherichia coli se produce principalmente por contaminación de los alimentos con materia fecal.
Usualmente, las bacterias se combaten con antibióticos, sin embargo, el uso excesivo de los mismos hace que la resistencia en bacterias se seleccione y propague más fácilmente, así la eficacia de éstos se ve reducida.
A principio del siglo pasado científicos se descubrió la presencia de unos organismos capaces de destruir las bacterias, los bacteriófagos, unos virus cuya característica es infectar específicamente a las bacterias. En Occidente, el uso de los bacteriófagos o fagos se dejó de lado por los antibióticos, aunque en Rusia se continuó empleando y los estudios en el área están muy avanzados. A comienzos de este siglo los investigadores occidentales retomaron el estudio de los fagos como una herramienta más de lucha contra las bacterias.
David Tomat, doctor en Ciencias Biológicas e investigador del CONICET en la Universidad Nacional de Rosario, comenzó a estudiar los bacteriófagos en 2009 como parte de su tesis doctoral, desde entonces ha logrado aislar seis fagos diferentes que actúan sobre Escherichia coli.

Los bacteriófagos son de las entidades más abundantes del planeta. Para multiplicarse, el virus se deposita sobre la bacteria e inyecta su ADN en el interior, luego el material genético del virus se reproduce en el interior celular y a continuación, por un proceso que se llama lisis, destruye la membrana de la bacteria para liberar las nuevas copias virales.
El WPC, materia que sirve para fabricar películas comestibles para
complementar alimentos, sería el agente que portaría el bacteriófago.
Actualmente, el científico de la UNR está analizando la eficacia de los fagos en estas películas para evitar el desarrollo de Escherichia coli en alimentos envasados. Esto evitaría la contaminación si se rompe la cadena de frío o se contamina durante su traslado.
Tomat aclara que una medida no anula las demás, como por ejemplo conservar la cadena de frío, mantener la higiene en todo el proceso de producción, manipulación y preparación de los alimentos, así como en los cuidados en la cocción. Se trata de una medida adicional para evitar el desarrollo de las bacterias y así disminuir la incidencia de enfermedades trasmitidas por alimentos (ETA).
Porque las bacterias, como todos los organismos vivos, buscan su supervivencia, y mutan para preservarse. La reproducción bacteriana, en algunos casos como Escherichia coli, se da cada 20 minutos.
El investigador explica la acción de los virus sobre un alimento: “Los fagos entran en actividad cuando se produce la contaminación con bacterias sobre el producto. Mientras el alimento está refrigerado el virus puede mantenerse inactivo, cuando se rompe la cadena de frío se activa”. En cuanto al hecho de que los virus se ingieren con los alimentos, Tomat puntualiza que los fagos no tienes ninguna incidencia en la salud de las personas, habitualmente ingerimos millones de estos organismos que se encuentran en los alimentos que consumimos diariamente.
La manera más frecuente de contaminación de los alimentos con Escherichia coli se da en la preparación de los mismos. En el proceso de faena y desposte o cuando se utilizan los mismos elementos para manipular la carne y los vegetales que se comen crudos, también conocido como contaminación cruzada.
Tomando en cuenta esta problemática, el investigador destaca que se está trabajando con la finalidad de utilizar los bacteriófagos para la desinfección de los espacios de trabajo donde se producen y elaboran alimentos. Los fagos pueden usarse de manera intercalada o combinada con los sanitizantes que se utilizan regularmente como el cloro, el vinagre o el alcohol.
Las cooperativas eléctricas de todo el país se niegan a pagar el aumento
La Federación Argentina de Cooperativas Eléctricas (FACE) expresó ayer su preocupación por el aumento del precio de la energía eléctrica dispuesto por el gobierno nacional y advirtió que la situación para estas asociaciones y sus usuarios «será insostenible».
«Las cooperativas sufrimos un alto grado de morosidad por los aumentos de estos últimos años y con este nuevo incremento dispuesto por la Cammesa tendremos aún más morosidad. Por ejemplo, la cooperativa CALF, de Neuquén, no le va a poder pagar a Cammesa, que ya les aplica altos intereses a las cooperativas», explicó el presidente de FACE, José Bernardo Álvarez.
El directivo brindó una conferencia de prensa en la sede de la federación, ubicada en el microcentro porteño, junto al presidente la cooperativa eléctrica de Neuquén (CALF), Carlos Ciapponi; el presidente de la Cooperativa Eléctrica de Gualeguaychú, Guillermo Farabello, y el coordinador de la Comisión de Política Energética y Tarifaria de FACE, Ricardo Airasca.
La FACE agrupa a unas 240 distribuidoras, ubicadas en 14 provincias, y brinda servicio a más de 4 millones de hogares.
Ariasca, a su turno, aclaró que la institución «no está proponiendo la desobediencia» sino planteando la preocupación por la posibilidad de incurrir en falta de pago por los elevados costos de la energía mayorista. «Estamos financiando a nuestros usuarios, que no es que no nos quieren pagar, ¡no pueden! No es una cuestión de rebeldía, es que no va a haber el dinero para pagar la energía», aseveró el directivo de FACE, y le pidió al Gobierno «abrir un diálogo» con la federación.
Al respecto, Ciapponi ratificó que CALF no podrá afrontar el incremento porque no están en condiciones de trasladar el ajuste al usuario final, que según dijo ya sufrió en los últimos años un ajuste del 1700 por ciento.
«El vecino de Neuquén que en marzo de 2016 pagaba $300 por un consumo normal, una vivienda de clase media baja, hoy intenta pagar $5.400, y sin este aumento que se viene ahora», señaló Ciapponi.
El directivo indicó que en el caso de CALF «el aumento determinado por Cammesa tiene un impacto tremendo, porque no solamente ha aumentado el concepto de energía sino también el cargo por potencia, el 800 por ciento, y el aporte al fondo nacional».
Rusia anuncia que reemplaza en sus reservas 100 mil millones en dólares por yen, euro y yuan
El Banco Central de Rusia ha reducido sustancialmente el volumen de sus reservas internacionales en divisa estadounidense, transfiriendo cerca de 100.000 millones de dólares hacia el yuan chino, el euro y el yen japonés, según consta en el último reporte oficial de la entidad.
Las cifras corresponden al segundo cuatrimestre del 2018, que, según las reglas del banco, se publican con seis meses de posteridad. Así, entre marzo y junio del año pasado, el porcentaje del dólar en las reservas internacionales del país cayó desde un 43,7 % hasta apenas el 21,9 %.
Con esta redistribución de fondos, la autoridad financiera rusa incrementó la proporción de sus reservas internacionales en euros hasta un 32 %, mientras que el yuan pasó a formar el 14,7 %. El mismo porcentaje fue destinado a otras divisas, incluyendo a la libra esterlina (6,3 %), el yen japonés (4,5 %), así como el dólar canadiense (2,3 %) y el dólar australiano (1 %).
Mientras tanto, el total de los activos del Banco Central ruso en divisas extranjeras y oro se incrementó en 40.400 millones de dólares entre julio de 2017 y junio de 2018, alcanzando un total de 458.100 millones de dólares.
Rusia comenzó una reducción sin precedentes de sus bonos del Tesoro de Estados Unidos en abril y mayo del año anterior en medio del aumento de tensiones entre la Casa Blanca y el Kremlin. La venta masiva de bonos estadounidenses por 81 mil millones de dólares en esos meses coincidió con las sanciones impuestas por Washington contra empresarios, compañías y funcionarios públicos rusos.
Moscú ha declarado abiertamente que las medidas punitivas y las presiones de EE.UU. obligan a Rusia a buscar divisas de reserva alternativas a la moneda estadounidense para garantizar de este modo la seguridad económica del país.

