Este verano fue uno de los más calurosos de la historia argentina. Desde diciembre del año pasado hasta ahora, hubo diez olas de calor extremo, una de ellas, en marzo, fue de 13 días consecutivos de alerta roja en la ciudad de Buenos Aires. Pero no se trata de un fenómeno aislado, sino que se repite cada vez más en distintas partes del mundo.
Actualmente, “más de 200 millones de personas que viven en más de 350 ciudades enfrentan temperaturas extremas, el 14% de la población urbana mundial”, contó Rolf Rosenkranz, del Grupo de Liderazgo Climático C40 Cities, una red de alcaldes de casi 100 grandes ciudades del mundo que buscan tomar medidas urgentes para enfrentar la crisis climática.
Se trata de una nueva normalidad climática. “Estamos viviendo cada vez más eventos extremos, más frecuentes y más intensos”, señaló por su parte Jazmín Rocco Predassi, coordinadora del área de Política Climática de la ONG ambiental FARN.
Jazmín Rocco Predassi, coordinadora del área de Política Climática de FARN.
Pero además, «de los eventos extremos, las olas de calor son las que más muertes generan, muertes silenciosas”, aseguró María Victoria Boix, directora del programa Ciudades de CIPPEC. Sus palabras resuenan 10 años después de una de las peores olas de calor que azotaron al país y dejó, solo en CABA, 544 muertes en 2013.
La problemática se multiplica en la mayoría de las grandes urbes del mundo, donde se produce el denominado efecto de “islas de calor”, por el que la temperatura en las ciudades puede llegar a ser hasta 10 grados más alta que en las áreas periurbanas, según CIPPEC. La cementación, asfaltos y edificios absorben el calor más rápido de lo que lo liberan durante la noche, y es por eso que distintos actores replantean la forma de pensar a las ciudades para volverlas más resilientes.
Soluciones e iniciativas concretas para enfrentar el cambio climático en las ciudades
Más allá de disminuir las emisiones de carbono producidas principalmente por el transporte, robustecer el sistema de servicio eléctrico para evitar los cortes de luz y contar con buena refrigeración artificial y acceso al agua, hay otras soluciones concretas que tienen que ver con cómo están construidas y cómo funcionan las ciudades.
Infraestructura verde
Aunque hay múltiples iniciativas que pueden implementarse, para reducir el calor en las urbes “lo más eficiente”, según Boix, son las vinculadas a la “infraestructura verde”. No hay mucha vuelta: se necesitan más árboles, más vegetación y más espacios verdes en más lugares. Es decir, soluciones basadas en la naturaleza.
En ello se incluyen parques, espacios de césped, jardines comunitarios y hasta huertas. Las plantas y árboles, además de producir sombra, reducen la temperatura ambiente por el proceso denominado “evapotranspiración”, donde la vegetación impactada por el sol libera el agua que tiene dentro a través de la evaporación.
Medellín creó 30 corredores verdes en distintos puntos de la ciudad. (Foto: @AlcaldiadeMed)
Hay casos en otras ciudades en donde se avanzó en propuestas innovadoras. Boix señala el ejemplo de Medellín, Colombia, donde se crearon 30 corredores verdes que redujeron hasta en cuatro grados la temperatura en “zonas relegadas” y en donde la «clave» es la «vegetación nativa, que es de fácil mantenimiento”.
También los denominados “bosques de bolsillo”, como los que se están probando en Santiago de Chile. La directora del programa Ciudades los describió como «pequeños ecosistemas accesibles, en lugares clave y de por ejemplo de 100 metros cuadrados».
Fernando Bercovich, sociólogo, especialista en urbanismo y consultor de la Asociación Civil por la Igualdad y la Justicia (ACIJ).
Estas soluciones y microintervenciones en la trama urbana, tanto para la experta de CIPPEC como para el sociólogo de la UBA y especialista en urbanismo Fernando Bercovich, se pueden implementar en ciudades como Buenos Aires. De hecho hay algunas experiencias en barrios populares, como en el Barrio 20 de Villa Lugano.
Bercovich, también consultor de la Asociación Civil por la Igualdad y la Justicia (ACIJ), contó que en Barcelona y otras ciudades europeas “se cerraron al tránsito vehicular varias arterias”, se unieron nueve manzanas y se crearon las llamadas “supermanzanas” con “espacios públicos hacia adentro”.
“Pienso también en parques metropolitanos, cordones verdes en los márgenes de la ciudad”, sumó el urbanista. La General Paz “en sus inicios se había pensado en ese sentido y después se convirtió en autopista”, dijo.
Los techos verdes pueden bajar la temperatura dentro de los edificios sin la necesidad de refrigar de manera activa los ambientes. (Foto: Télam)
En los últimos años creció la cantidad de “techos verdes”, en los que se cubre el techo de una casa o edificio con una capa de vegetación. Sobre esto, Rosenkranz mencionó la posibilidad de implementar “techos fríos”, otra alternativa que no está basada en soluciones naturales.
Reflectividad, sombreado, vientos y agua
Los «techos fríos» forman parte de otro tipo de iniciativas en las que no se usa infraestructura verde pero sí se reduce el calor, ya que al pintarse de blanco u otros colores o tejas de mayor reflectividad, “reducen el uso de energía del edificio hasta en un 20%”, según el portavoz de C40 Cities.
En el mismo sentido van los “pavimentos fríos”, de colores más claros o con hormigón permeable o asfalto poroso. Rosenkranz menciona “métodos alternativos de sombreado”, como toldos o marquesinas, que son una forma eficaz de evitar la radiación solar directa.
Existen por otra parte medidas vinculadas a la “infraestructura azul”, asociadas al uso del agua, con corredores fluviales, fuentes, bebederos en plazas o los “parques de rocío” que rescata Rosenkranz.
La ciudad de Los Ángeles, en Estados Unidos, pintó algunas de sus calles de colores claros para reducir el calor (Foto: Ayundamiento de Los Ángeles)
También hay soluciones en función del viento. En la zona de Vallecas, en Madrid, España, se modificó la inclinación de algunas calles para adaptarlas a los vientos dominantes. Para el caso porteño, Bercovich planteó por ejemplo que se debería “recuperar el frente ribereño, que está muy dejado de lado” para “aprovechar los vientos del Río de la Plata”.
Cambios en la planificación y hábitos de las personas
Así como se puede pensar en cómo adaptar a las ciudades al calor extremo, se puede pensar en cómo adaptar a las personas que viven en ellas. Por ejemplo, adecuando los horarios de ingreso y salida de las escuelas, fechas de inicio y finalización de los ciclos lectivos. “Es vital, porque en general no tenemos estas olas de calor en marzo, entonces las escuelas no estaban tan preparadas para el calor”, opinó Boix.
“En muchas ciudades del país siempre estuvo institucionalizado el horario de siesta y eso es una buena práctica. Porque lo que hace, por ejemplo, es tener el comercio cerrado en los horarios de mayor calor. Esto se podría extender y protocolizar”, propuso la especialista de CIPPEC.
También contó que “en algunos lugares se están viendo protocolos para las personas que trabajan al aire libre y están más expuestas que el resto, con medidas de descanso, hidratación cada tanto tiempo”.
Polideportivo Costa Rica (Foto: GCBA)
Por su parte, Bercovich propuso «recuperar los clubes de barrio y pensar en polideportivos municipales para que haya piletas públicas o a un precio accesible, sobre todo para los chicos”.
A su vez se debe garantizar una respuesta adecuada ante estos eventos cada vez más repetitivos de olas de calor, lo que desde CIPPEC llaman “gestión de riesgos”. “Todos los primeros respondedores deben estar bien capacitados. Hay que protocolizar estas cuestiones, qué hacer, cómo preparar a los equipos, a los bomberos y personal de salud”, precisó Boix.
¿Cómo deberían adaptarse las ciudades de América Latina?
Según las investigaciones de C40 Cities, “regiones que actualmente tienen pocas ciudades que lidian con el calor extremo, como América Latina, verán como la exposición aumentará drásticamente por el aumento de su población urbana en los próximos 30 años”, alertó Rosenkranz.
Pero la experiencia local no es la misma que en el resto del mundo. “Es importante que las ciudades tengan en cuenta el contexto local, ya que las soluciones que pueden funcionar en una pueden no funcionar en otra”, afirmó Amy Buitenhuis, senior manager de calor urbano de C40 Cities.
“Vemos que hay grandes soluciones a nivel global que parecen bastante inaccesibles para nosotros. Estamos buscando entre todos soluciones más acordes a nuestra realidad local”, contó por su parte Boix.
En contrapartida, Bercovich consideró que “los recursos están, pero no se suelen volcar a este tipo de iniciativas” y aseguró que “generar espacio público no es algo demasiado caro”. “Se privilegia el desarrollo inmobiliario por sobre el espacio público de calidad, que suele verse como una prioridad de segundo orden”, agregó.
La importancia de atender a los focos vulnerables: niños, adultos mayores y embarazadas
Como plantea CIPPEC , “el calor no le pega a todos igual”. La directora del programa Ciudades precisó que afecta “principalmente a los niños y niñas, adultos mayores, personas que tienen alguna inmunosupresión y embarazadas”.
Pero además, el calor extremo produce un especial perjuicio en hogares y familias de bajos recursos. “Si vas a cualquier villa o asentamiento de la ciudad vas a sentir un calor mucho mayor”, explicó Boix. En estos lugares suele haber menos vegetación, más hacinamiento y problemas o falta de conexión a servicios esenciales como el agua o electricidad.
Vista aérea de la Villa Zavaleta, Ciudad de Buenos Aires. (Foto: AFP)
Por eso el think tank de políticas públicas desarrolló un Índice de Vulnerabilidad Social ante Desastres, donde se mapeó “manzana por manzana” el grado de vulnerabilidad ante la aparición de eventos extremos como estos.
Respecto a esto, Rocco Predassi subrayó que “los impactos del cambio climático exacerban las inequidades que ya existen en nuestras sociedades”. Además, la ambientalista de FARN aclaró que la adaptación de las ciudades “es una parte de cómo lidiar con el cambio climático, pero si no se toman medidas de mitigación” de emisiones de carbono, “no necesariamente va a ser exitosa”.
El problema del calor extremo en las grandes ciudades no es menor. Según consignó Rosenkranz, de C40 Cities, la población urbana del planeta llegará a 3.500 millones de personas en 2050y un 45% de ella (1.600 millones) “vivirá bajo estas condiciones de calor”, lo que significa “un aumento de ocho veces en el número de residentes urbanos que enfrentan estrés por calor sostenido”.
El Grupo Techint, a través de varias de sus empresas controladas, acaba de acceder a la mayoría accionaria de la brasileña Usiminas en el marco de una operación por la que el holding que controla Paolo Rocca pagará u$s25,4 millones.
Según los términos de la transacción, Ternium Argentina, junto con su subsidiaria Prosid Investments y con Ternium Investments Sàrl y Confab Industrial celebraron un acuerdo para adquirir de Nippon Steel Corporation, Mitsubishi Corporation y MetalOne Corporation (el Grupo NSC) 68,7 millones de acciones ordinarias de Usiminas a un precio de 10 reales por acción ordinaria.
De esta forma, las empresas de Techint, que forman dentro de Usiminas el llamado Grupo T/T, sumarán 13,2 millones de acciones ordinarias de la siderúrgica brasileña, aunque la transacción está sujeta a la aprobación de las autoridades antimonopolio brasileñas.
De todos modos, y luego del cierre del acuerdo, el Grupo T/T tendrá una participación total del 61,3% en la sociedad de control de Usiminas, mientras que el Grupo NSC y Previdência Usiminas (el fondo de pensión de los empleados de la compañía) quedarán con una participación del 31,7% y 7,1%, respectivamente.
Este nuevo posicionamiento en la firma del país vecino le permite a Ternium acceder a ciertos beneficios como desarrollar una nueva estructura de gobierno corporativo y que podrá nombrar a la mayoría del directorio de Usiminas, así como al CEO y a otros cuatro miembros del comité ejecutivo.
Además, las decisiones ordinarias podrán ser aprobadas con una mayoría del 55% de las acciones del grupo de control, mientras que a partir del segundo aniversario del cierre de la transacción, el Grupo T/T tendrá el derecho a adquirir las acciones remanentes del Grupo NSC sindicadas en el grupo de control de Usiminas (153,1 millones de acciones ordinarias) pagando el valor más alto entre el precio de 10 reales por acción y el precio promedio de los 40 días hábiles de mercado inmediatamente anteriores a la fecha de ejercicio de la opción.
Desde ahora, Ternium posee el control total de las decisiones en UsiminasPor otra parte, el Grupo NSC tendrá derecho, en cualquier momento a partir del cierre de la transacción, a retirar sus acciones remanentes sindicadas en el grupo de control y venderlas en el mercado abierto luego de dar al Grupo T/T la oportunidad de adquirirlas al precio promedio de los 40 días hábiles de mercado inmediatamente anteriores al aviso de retiro del Grupo NSC, así como el derecho, en cualquier momento luego del segundo aniversario del cierre, a vender dichas acciones al Grupo T/T a 10 reales por acción.
Según un comunicado enviado por Ternium a la Comisión Nacional de Valores (CNV), «el Grupo T/T continuará trabajando para llevar a Usiminas a su máximo potencial. Todos los miembros del grupo de control de Usiminas están comprometidos a mejorar la competitividad y el valor de la compañía, en el mejor interés de Usiminas y sus grupos de interés».
Gigante brasileño
Usiminas es la mayor siderúrgica de Brasil. Con sede en Minas Gerais es además el principal fabricante integrado de aceros planos de Latinoamérica.
Ternium compró su 27,7% en noviembre de 2011. La operación se valuó en u$s2660 millones y en los años siguientes, incrementó su participación en esa compañía. En 2014, adquirió otro 10%, en u$s248 millones. Dos años más tarde, recibió acciones a cambio de una inyección de otros u$s90 millones.
Hasta antes de la actual operación, tenía un acuerdo de convivencia con su socio en esa empresa, la japonesa Nippon Steel & Sumimoto Metal Corporation, con la que mantuvo disputas legales.
El conflicto entre los controladores partió tras el despido en septiembre de 2014 del presidente ejecutivo Julián Eguren y otros dos altos ejecutivos que contaban con el respaldo de Ternium.
Ternium compró su 27,7% en noviembre de 2011. La operación se valuó en u$s2660 millones
Como resultado, Ternium acusó a sus socios japoneses de comportamiento fraudulento.
En los años siguientes, el conflicto osciló entre períodos de tregua y luchas que quedaban de manifiesto en tribunales.
En el marco, de la tercera etapa del Proyecto del Sistema Nacional de Radares Meteorológicos (SINARAME), el Servicio Meteorológico Nacional (MSN), dependiente del Ministerio de Defensa, contará con nuevo equipamiento, y con la instalación de 10 nuevos radares, que alcanzarán una cobertura del 70 % del territorio del país.
El SINARAME es un proyecto que se inició en 2011 financiado desde su inicio por el Ministerio de Obras Públicas, y cuya construcción e instalación está a cargo de la empresa INVAP, la que desarrolló el Radar Meteorológico Argentino (o RMA) como base del sistema. El MSN es el principal usuario -pero no el único- de esta red, cuya utilidad primera es generar alertas rápidas de tormentas. Desde su fecha de inicio ya se instalaron 11 radares RMA y un prototipo -que fue el primero de todos- en el territorio nacional.
En esta tercera etapa, además de la instalación de los 10 RMA el SINARAME prevé la ampliación de las capacidades del Centro de Operaciones (COP).
El coordinador del Proyecto, Carlos Lacunza, afirmó que “el sistema es un ejemplo a nivel sudamericano. Argentina es el único país que tiene un sistema integrado, que se maneja desde un solo lugar. Funciona muy bien y es conocido en el mundo. Así que empezamos la tercera etapa con muy buen pronóstico”.
Esta etapa comenzó con la instalación de nuevo equipamiento para procesar, visualizar y administrar los datos en el Centro de Operaciones del SMN. Se suman veinte nuevas pantallas de alta resolución para visualizar mejor la información que proveen los radares ya existentes, y de los RMA a instalarse durante 2023.
Además, desde la Etapa 1 funciona en el predio del SMN el corazón del SINARAME: un datacenter con servidores que almacenan todos los datos e imágenes actuales e históricas, y las baterías que alimentan estos equipos y las consolas de los pronosticadores en caso de apagón de la red eléctrica. La actual Etapa 3 prevé renovar y ampliar todos estos aparatos.
En esta fase del proyecto también se ampliará el sistema de comunicaciones, se instalarán 18 oficinas locales de vigilancia e interpretación (Nodos Locales), y 9 oficinas de Vigilancia y Estudio. Se trata de oficinas en las cercanías de cada RMA que se entregarán a las autoridades provinciales o municipales que dan el sitio, la energía y el servicio de comunicaciones. Gobiernos y municipios interesados tienen acceso directo al sistema.
Estas oficinas, además, recopilan y redistribuyen en tiempo real la información adicional producida por las estaciones meteorológicas automáticas terrestres, sensores remotos instalados sobre grandes espacios geográficos en torno a cada RMA.
Además, está en desarrollo una aplicación para teléfonos móviles abierta a toda la ciudadanía. Cada habitante con la app puede acceder a todo el sistema de radares en tiempo real.
2023: Diez nuevos radares en el país para mejorar la alerta temprana
Por su parte, el coordinador de Pronósticos Inmediatos del SMN, Pedro Lohigorry, explicó: “Con el radar podemos ver dentro de las tormentas, ver si hay lluvia, granizo y de qué tamaño. Es una herramienta fundamental. Pero cada radar tiene una cobertura de 240 km a su alrededor, por eso es importante tener muchos radares. La superposición de esas coberturas es lo que se conoce como mosaico”.
Así, para ampliar la cobertura, entre los años 2023 y 2024 se sumarán 10 nuevos radares a la red, que se ubicarán en lugares estratégicos:
Villa Reynolds, San Luis (RMA12)
Las Lajitas, Salta (RMA13)
Las Catitas, Mendoza (RMA14)
Bolívar, Buenos Aires (RMA15)
Tostado, Santa Fe (RMA16)
Chamical, La Rioja (RMA17)
Alejandro Roca, Córdoba (RMA18)
Ituzaingó, Corrientes (RMA19)
Las Grutas, Río Negro (RMA20)
Santa Isabel, La Pampa (RMA21)
Finalizada la tercera etapa de su despliegue, habrá en total 21 radares RMA del SINARAME y la cobertura alcanzará el 70% del territorio continental americano de Argentina. Con esto, una mayor cantidad de habitantes recibirá alertas inmediatas por tormentas severas, entre otros fenómenos.
Comentario de AgendAR:
La espina dorsal del SINARAME (Sistema Nacional de Alerta de Radares Meteorológicos) son los RMA de INVAP, con un alcance efectivo de 240 km, ya que a esa distancia la mayor parte de las tormentas quedan bajo la línea del horizonte, por muy alta que sea la torre del radar. Inconveniente poco subsanable, no causado no por la tecnología del RMA en sí, sino por la esfericidad de la Tierra.
Pero una tormenta muy severa, de 15 o más km. de altura, sobresale de la línea del horizonte a mayor distancia y se puede detectar su parte superior a 440 km, lo que permite generar alertas mayores de 4 horas, incluso de 8. Y pueden ser más largas aún cuando una tormenta va avanzando por territorio donde se solapa, como un mosaico, el alcance de distintos radares. Lo que vale es la red.
En 2015 los RMA nacionales costaban unos U$ 15 millones cada uno, entre la mitad y un tercio menos que sus equivalentes importados. Su segunda ventaja sobre el incoherente parque de aparatos anteriores a la creación del SINARAME es que operan en la misma banda de microondas, la C, y lo hacen como red unificada, monitoreada por el Servicio Meteorológico Nacional desde su sede en CABA. La tercera ventaja es la alta disponibilidad, posible porque la actualización, el mantenimiento, los repuestos y el service están dentro del país, y pesificados.
En 2016 el nuevo gobierno nacional suspendió a INVAP el pago de radares ya instalados, a espera de lograr la quiebra de la empresa, y paró la segunda fase del despliegue del SINARAME. Pero en 2018 debió reanudarlo por el alto costo político de esa medida, especialmente en las ciudades y provincias ya designadas para recibir un radar, y que se habían quedado sin él.
Cada radar desplegado tiene una cantidad variable, según el caso, de estaciones meteorológicas remotas terrestres, en algunos casos, decenas. Son totalmente automáticas. Miden y transmiten en tiempo real datos sobre lluvia, presión atmosférica, temperatura, humedad, viento, su orientación y velocidad, y en caso de granizo, el tamaño de las piedras.
Es un trabajo que desde el Río Negro hacia el Norte hacían tres veces por día los jefes de las estaciones ferroviarias, y comunicando los resultados al SMN por telégrafo. Desde la privatización ferroviaria y el cierre de tantos ramales, pasaron décadas sin que eso lo hiciera nadie. Ahora la medición es automática y la comunicación va por internet y en tiempo real.
Las estaciones terrestres remotas complementan, verifican o contradicen la información generada por la imagen del radar sobre estos mismos asuntos. Esta información se envía no sólo al SMN sino a las municipalidades y provincias para su interpretación local, que a veces puede llegar a diferir de la del SMN. En un país tan grande, y con tanto sistema climático local, vale mucho el conocimiento regional.
El SINARAME logró integrar por informática los escasos, dispersos y desconectados radares preexistentes, como los del INTA o los anti-granizo de Mendoza o los de la Armada en Puerto Belgrano. El problema es que todos ellos operaban u operan -los que resisten la discontinuación de modelos y falta de repuestos- en bandas distintas, y por ende de una misma tormenta podían ver cosas también diferentes e incluso contradictorias. La integración de todos esos con los RMA en una red común supuso años de calibración y trabajo por prueba y error.
Cortándose sola, la Ciudad Autónoma de Buenos Aires en 2020 compró un radar alemán Klayton Doppler en banda doble S, lo instaló en Merlo, Pcia. de Buenos Aires, y tiene su propio Centro Único de Coordinación y Control (CUCC) en el barrio porteño de Chacarita. Da alertas de 2 horas, y acepta también, entre otras fuentes internacionales, la data generada por el SINARAME. El SMN tiene ya mucho entrenamiento para interpretar la información de del CUCC. Si la recibe, pese a tanto excepcionalismo porteño.
Incluso cuando se haya cubierto la etapa III del SINARAME con 10 radares más, es llamativo cómo la Argentina más poblada, desde el Río Negro hacia el Norte, empieza a quedar bajo cobertura casi integral con 21 RMAs. Pero la Patagonia, con 1/4 de la superficie nacional y sólo 1,3 millones de los 45 millones de argentinos, sigue con poca capacidad de tener alertas tempranas.
Aún con esa vacancia, que probablemente se vaya subsanando, la Argentina es el único país de la región con un sistema de este tipo.
Doblemente único por estar construido sobre tecnología propia. Y exportable.
El Presidente Joseph R. Biden, Jr. se reunió hoy con el Presidente Alberto Fernández de Argentina en la Casa Blanca. Los dos líderes discutieron la segunda Cumbre para la Democracia actualmente en curso, y se comprometieron a cooperar para fortalecer las instituciones democráticas y las prácticas de buen gobierno en la región. El Presidente Biden y el Presidente Fernández también hablaron de la cooperación entre Estados Unidos y Argentina para seguir apoyando al pueblo de Ucrania y responder a las consecuencias de la brutal invasión rusa, incluso en materia de seguridad alimentaria.
El Presidente Biden elogió a el Presidente Fernández por su trabajo para hacer frente al cambio climático, y expresó su apoyo a la cooperación continua en los sectores de energía y minerales críticos. El Presidente Biden y el Presidente Fernández también se comprometieron a profundizar la cooperación entre Estados Unidos y Argentina en materia de tecnología de punta, así como a colaborar con otros países del G20 en la reforma de los bancos multilaterales de desarrollo para abordar mejor los desafíos globales.
El Gobierno presentó un programa para duplicar exportaciones y reducir la pobreza a la mitad para el final de la década. Quieren discutirlo con la oposición.
El Gobierno lanzó un plan llamado “Argentina Productiva 2030”, que se propone objetivos ambiciosos de cara al final de la década: duplicar las exportaciones y llevarlas a más de u$s180.000 millones, disminuir la pobreza a la mitad, generar más de 3,5 millones de puestos de trabajo, reducir el desempleo al 5%, crear más de 100.000 empresas y que haya un crecimiento per cápita del 30% al 2030.
Para eso, la Secretaría de Industria, que encabeza José Ignacio “Vasco” de Mendiguren, presentó este martes los 11 ejes del plan, que se propone cambiar la matriz productiva, a través de 500 lineamientos de políticas, que incluyen desde proyectos de ley de alivio fiscal, baja de retenciones o libre acceso a divisas. Buscarán discutirlo con la oposición para lograr consenso, dada la proximidad de las elecciones presidenciales.
El detalle del plan fue presentado en el ex Ministerio de Desarrollo Productivo por su coordinador Daniel Schteingart. Explicó que el problema argentino es la “imposibilidad de crecer en forma sostenida, el insuficiente empleo de calidad y los elevados niveles de pobreza y desigualdad”. Desde 1974, Argentina fue el segundo país del mundo que más años pasó en recesión.
El diagnóstico del plan es que existen crisis recurrentes por “falta de dólares y una matriz productiva insuficientemente densa y desarrollada”. Es por eso que el programa, plasmado en un documento de más de 3000 páginas, cuenta con una radiografía de los problemas productivos del país, una revisión de qué ocurre en el mundo y una hoja de ruta con recomendaciones de política, con más de 200 metas cuantitativas medibles.
El plan fue anunciado hace un año, luego de cerrado el acuerdo con el FMI, en un gran acto en el CCK, en el que había participado hasta el Presidente Alberto Fernández. Allí, el ex ministro de Desarrollo Productivo, Matías Kulfas, anunció que su redacción llevaría un año. Durante la presentación de este martes, Schteingart aseguró que el programa está basado en 11 misiones, una metodología de la economista ítalo-estadounidense, Mariana Mazzucato.
Las 11 misiones son: duplicar las exportaciones; desarrollar la economía verde para una transición ambiental justa; producir más bienes y servicios ligados a la salud; impulsar la movilidad del futuro con tecnologías nacionales; robustecer la defensa y la seguridad nacional a partir de desarrollos nacionales de alta tecnología; adaptar la producción de alimentos; profundizar el avance de la digitalización; desarrollar el potencial minero con cuidado del ambiente; modernizar los sectores industriales tradicionales; crear encadenamientos productivos a partir del sector primario para generar más trabajo; y, finalmente, potenciar la actividad turística para el desarrollo territorial sustentable.
“Hoy la grieta más grande que tiene Argentina es entre la real y la potencial, es incalificable que estemos donde estamos con las posibilidades que tenemos”, aseguró de Mendiguren, ante un auditorio con investigadores, funcionarios y algunos pocos empresarios. “Estamos en un momento bisagra, podemos saltar al desarrollo en forma definitiva”, agregó. Pero resaltó: “Con los recursos que tenemos podemos decidir si queremos ser Nigeria o Noruega”.
Luego de leer en detalle cada una de las 11 misiones, Schteingart habló sobre el cómo llegar a las proyecciones: “Todo muy lindo, pero el cómo sería a través de lo que llamamos políticas de Estado, que incluya por un lado la estabilización macroeconómica. Sin estabilización es difícil invertir y crecer, pero también cambiar la matriz y generar divisas ayuda a la estabilización, es un perro que se muerde la cola”, afirmó. Además, agregó que se necesita la aprobación de proyectos de ley pendientes, algunos sin tratarse en el Congreso, y otros en elaboración: la ley de electromovilidad, de promoción del hidrógeno, de GNL, de hidrocarburos, una ley agroindustrial y una de grandes inversiones, que habiliten proyectos a gran escala en sectores como la petroquímica.
En la hoja de ruta para duplicar las exportaciones, la proyección es que para el 2030 el sector que siga aportando la mayor cantidad de divisas sea el agroindustrial, con u$s60.931 millones, aunque será el de menor crecimiento, debido a que en parte esperan una baja en el precio de los commodities. Los sectores que esperan que más sumen al aumento de las exportaciones son la energía, con Vaca Muerta y el GNL (u$s30.806 millones); los servicios, con el conocimiento y el turismo (u$s22.150 millones); y la minería, con el auge del litio, el cobre y el potasio (u$s15.931 millones).
Ante la cercanía con las elecciones presidenciales, de Mendiguren reveló, durante un almuerzo con la prensa, que tuvieron diálogo con parte de la oposición durante el armado del proyecto, tanto con el PRO como con el radicalismo. “Esto nos tiene que obligar a discutir en campaña si queremos un modelo exportador de materias primas o de agregado de valor”, afirmó de Mendiguren. Por su parte, Schteingart aseguró: “Hay muchos puntos de contacto, se puede diferir en cuánto invertir en política industrial, pero en los sectores potenciales hay más consenso que el que se cree”. De todos modos, el plan no incluye puntos que están en los programas económicos de Juntos por el Cambio, como el acuerdo de libre comercio entre la Unión Europea y el Mercosur.
De Mendiguren también admitió las dificultades de la implementación del plan. Por un lado, políticas, con un Congreso prácticamente paralizado y sin acuerdo interno entre la misma coalición del Frente de Todos. “Estamos dispuestos a que las leyes salgan o, si no, las implementaremos de alguna forma”, anticipó. Pero, por otro lado, dificultades económicas, como la falta de dólares producto de la histórica sequía. Sobre ese punto, anticipó que el plan de este año es conseguir divisas desde Brasil y China, y asistir al sector agropecuario. “Estamos desesperados por bajar la brecha, pero no por una devaluación brusca”, concluyó.
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El embajador argentino en Brasil, Daniel Scioli, se reunió con el presidente de Tenaris Brasil, Renato Catallini, para analizar el financiamiento para la construcción del gasoducto Néstor Kirchner que unirá el yacimiento hidrocarburífero no convencional neuquino de Vaca Muerta con la localidad bonaerense de Saliqueló.
“Estamos construyendo el gasoducto, la obra de integración energética más importante de la historia”, afirmó Scioli en Twiiter.
Al respecto, resaltó que la misma “permitirá exportar el excedente de gas y generar los dólares para el shock productivo”.
“Con el presidente de Tenaris Brasil, Renato Catallini, trabajamos el esquema de financiamiento”, destacó el embajador.
En los últimos días, la construcción del Gasoducto Presidente Néstor Kirchner (GPNK) alcanzó un pico de ocupación con más de 3.000 trabajadores distribuidos a lo largo de los 573 kilómetros de tendido de caños, en una obra cuya finalización está prevista para el 20 de junio próximo.
Diez años después de un estudio histórico sobre la esperanza de vida en Estados Unidos, las noticias son sombrías: el número de años que una persona puede esperar vivir ha descendido por segundo año consecutivo, hasta los 76 años.
La mortalidad materna e infantil está aumentando. Y muchas de las múltiples causas que acortan la esperanza de vida afectan más a los jóvenes: la muerte por armas de fuego, coches y sustancias adictivas, por ejemplo. Una cosa que podría ayudar, dicen los investigadores en salud pública, es que la gente abra su mente a lo que funciona en otros países. «Si nos fijamos en estos países más sanos, son países libres -Inglaterra, Francia, Italia- que no prohíben comidas deliciosas. No encadenan a la gente a cintas de correr», señala Ravi Sawhney, coautor del informe.
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El reactor de investigación RA-10 ya terminó el 99% de su obra civil y el 80% de la obra total, por lo que se espera que el año próximo se encuentre en funcionamiento. Asegurará el autoabastecimiento de radioisótopos de uso médico y abastecerá buena parte de su demanda en América Latina. También permitirá realizar investigaciones en el área nuclear tanto a nivel local como en colaboración con otros países.
El RA-10 es un un reactor multipropósito que comenzó a construirse en 2010, en el Centro Atómico Ezeiza (Provincia de Buenos Aires) y que, tras diversos retrasos, el año que viene entrará en operación, con lo que asegurará el autoabastecimiento de decenas de radioisótopos de uso médico (entre ellos más importante comercialmente, molibdeno 99), contando con capacidad para atender buena parte de la demanda de América Latina. También permitirá hacer investigaciones de gran demanda internacional, por lo que se espera que equipos de diversos países vengan a la Argentina para hacer ensayos en el nuevo reactor.
A partir de una invitación de la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA), TSS pudo recorrer las obras verificar el avance y obtener detalles sobre el centro de investigación que se está formando alrededor del reactor en construcción. Su combustible, de uranio con un enriquecimiento de 19,7% (el máximo permitido para el uso civil), ya está siendo fabricado en CONUAR, en el mismo predio de Ezeiza, y el agua pesada para la operación del reactor ya fue comprada el año pasado. Se trata de 6 toneladas que fueron producidas en la Planta Industrial de Agua Pesada en Neuquén (antes de que en 2018 la cerraran y echaran al personal).
El RA-10 tendrá posiciones internas en su núcleo para insertar elementos diferentes de su combustible para poder ser bombardeados con neutrones. Un ejemplo de esto es el silicio, que cuando absorbe un neutrón se puede convertir en fósforo, dando un material, silicio dopado, con algunos átomos de silicio y otros de fósforo que lo hacen semiconductor. Eso le da valor para la industria microelectrónica. El reactor de Ezeiza tendrá una capacidad de producción de 80 toneladas/año de este material, y ya está recibiendo pedidos de precio.
El reactor también tendrá aberturas alrededor de su núcleo que le permitirán el escape controlado de neutrones. Estos serán usados por el Laboratorio Argentino de Haces de Neutrones (LAHN) de la CNEA, que tendrá 14 posiciones para insertar instrumentos de medición y también muchos gabinetes para que diferentes grupos de investigación de todo el mundo puedan realizar sus investigaciones luego de ser evaluados por científicos argentinos.
El reactor comenzó su contrucción formal en 2010 y, tras los cambios de gobierno y los aumentos y reducciones de presupuesto, crisis financiera, pandemia, y retrasos por la guerra de Ucrania (que generaron algunas restricciones para comprar instrumentos a Rusia que ya habían sido comprados), se espera que el año próximo pueda empezar a operar.
En el mundo solo hay un puñado de instalaciones de estas características y pocas que se puedan usar de forma abierta, por lo que se espera que la colaboración internacional sea muy importante y ya cuentan con tres instrumentos que han sido donados por laboratorios de otros países. Dos provienen de Alemania, quien se encuentra en un plan para cerrar instalaciones nucleares por lo que ya no podrán usarlos, y otro de Suiza, que tienen una reactor similiar pero con solo cuatro posiciones para instrumentos.
Otros dos instrumentos se están desarrollando en el país, llamados Andes y Astor. “Estas instalaciones son difíciles de cuantificar a nivel económico pero está demostrado que en el largo plazo las colaboraciones internacionales generan un impacto muy positivo en el PBI”, explicó Karina Pierpauli, directora ejecutiva del LAHN.
El reactor comenzó su contrucción formal en 2010 y, tras los cambios de gobierno y los aumentos y reducciones de presupuesto, crisis financiera, pandemia, y retrasos por la guerra de Ucrania (que generaron algunas restricciones para el pago de instrumentos rusos ya comprados), se espera que el año próximo pueda empezar a operar con un retraso de cuatro años según lo planteado inicialmente. Herman Blaumann, gerente del proyecto RA-10, dijo: “Estos proyectos, desde la idea hasta que se terminan, suelen llevar 10 años. A nosotros nos llevó 13 con condiciones realmente difíciles. Bueno, creo que la otra novedad es que esto se termina”.
Los diseñadores son la CNEA e INVAP, en forma conjunta, para la parte de ingeniería, y el constructor es Caputo S.A. (rebautizada GCDI). La constructora recibió la adjudicación en 2016 y empezó el vertido de hormigón en 2017. Hoy el RA-10, en pico de obra, tiene 1500 trabajadores directos, y cuando esté en operación tendrá 200. Ya se han invertido unos 289 millones de dólares y la operación costará 15 millones de dólares anuales. Pero hay que añadir unos 50 millones de dólares solo de molibdeno 99, amén de decenas de otros radioisótopos de menor demanda mundial, y otros 40 millones en otros productos y servicios.
Lautaro Espino y Soraya Atencio, operadores de reactores de investigación formados en el Instituto Dan Beninson (CNEA-UNSAM), durante la visita al RA-10.
El proyecto es otro hito en el desarrollo nuclear de la Argentina, que necesitó de los conocimientos acumulados con sus siete reactores de investigación construidos en el país y los cinco exportados. “Una vez que esté construido, el reactor no va a tener grandes costos, es económicamente sustentable con un modelo de negocios bien armado. Ya hemos recibido demanda para irradiación de silicio dopado, así que no parece muy complejo lograrlo. La venta del molibdeno es más compleja pero la calidad del producido en nuestro país es la mejor, por lo que habrá que hacer la logística para llevarlo adonde se lo necesite. Hay interés de una empresa japonesa en comprar la producción del RA-10 para distribuirla en esa región, por ahora es solo un interés, pero parecería que hay una oportunidad siempre y cuando haya, de parte nuestra, una organización que permita abordar la parte comercial con eficiencia, agilidad y con un modelo competitivo”, explicó Blaumann.
Varios actores internacionales han solicitado ya reuniones para adquirir el molibdeno 99 que producirá el RA-10. Se trata de un radioisótopo que se produce en el reactor RA-3 en Ezeiza, de muchos usos en medicina (este elemento decae en tecnecio 99m, que se utiliza en el 80% de los estudios de medicina nuclear en todo el mundo), especialmente para diagnóstico y tratamiento contra el cáncer, y que es producido por pocos países. El mayor productor era Canadá hasta que tuvo que sacar de operaciones al National Universal Reactor que lo producía y no pudo mantener en operaciones a dos reactores que había hecho para reemplazarlo (MAPLE) ya que tuvieron problemas técnicos en la operación, por lo que el RA-10 tiene una oportunidad de mercado única.
Actualmente, la mayor producción de molibdeno 99 se da en Europa y en Australia, gracias al reactor OPAL diseñado por INVAP. También están cerca de terminar su licencia reactores en Bélgica y en Países Bajos. “Si bien hay proyectos para suplantarlos, están lejos en el tiempo y nosotros estamos en el momento justo. Todo esto está pasando en los próximos dos años y estamos ante una oportunidad espectacular para convertirnos en líderes en el mercado mundial”, dijo Blaumann.
El núcleo del RA-10 tiene posiciones vacías en las que también se pueden hacer pruebas de elementos combustibles para ensayar nuevas combinaciones de materiales.
El LAHN también podrá dar servicios a la industria. Los haces de neutrones son capaces de atravezar la materia, de la misma forma que los rayos x, pero, a diferencia de éstos, no interactúan con los electrones sino con los núcleos de los átomos, que ocupan mucha menos superficie, por lo que pueden penetrar más profundamente, especialmente en materiales sólidos. Esto permite, por ejemplo, analizar el estado de componentes de diversas industrias, como rieles de trenes.
El núcleo del RA-10 tiene posiciones vacías en las que también se pueden hacer pruebas de elementos combustibles para ensayar nuevas combinaciones de materiales. Hoy, los ensayos de combustibles de CONUAR se envían al exterior, lo que ocasiona grandes gastos y burocracia. En el futuro se podrán hacer sin salir del predio y hasta se podrán recibir muestras de fabricantes de otros países, lo que permitirá conocer la forma de trabajo de ellos y sus investigaciones en la materia. Esto es muy importante porque la Argentina es de los pocos países capaces de fabricar sus propios combustibles y, además, al ser fabricante de reactores en nuestro país y en el exterior, debe poder garantizar que estos tengan combustibles adecuados.
Una particularidad del RA-10 frente a otros reactores de investigación es que podrá tener un ciclo de operación de 29 días y medio frente a los de tres a cinco días de operación de otros reactores, lo que le permite producir más en menos tiempo. Esto se debe a que la carga y descarga de elementos se podrá hacer mientras el reactor esté en operación. Tomás Avallone, quien tendrá responsabilidad en la operación del reactor cuando esté en funcionamiento, explicó: “Hasta diciembre del año pasado estuve desarrollando prácticas operando el RA-3 y la verdad es que son reactores distintos, es una tecnología diferente. El RA-3 tiene 55 años y se ha actualizado, los dos van a producir radioisótopos”.
“Es muy importante entender que este tipo de instalaciones, más allá de sus potenciales de investigación, desarrollo, innovación y producción para la industria, tienen un impacto social muy trascendental desde la salud. Eso es para mí lo más importante, porque para desarrollar proyectos nucleares antes de la capacidad técnica necesitamos la licencia social. Necesitamos que primero nuestra sociedad entienda que hay que desarrollar este tipo de proyectos, que tenemos que desarrollar la tecnología nuclear para llegar a cada rincón del país”, dijo Avallone.
Matías Alonso
Opinión de AgendAR: Poniendo la lupa sobre los números que da el colega Alonso, el mercado mundial de radioisótopos cerrará 2023 con una facturación de U$ 8.8820 millones. Traccionado por el producto estrella, el molibdeno 99, y la aparición de otros novedosos, como el talio 201, se espera que crezca entre un 8 y un 9% anual para llegar a U$ 19.040 millones en 2033. Con capturar sólo el 20% de ese mercado (para lo cual le sobra tamaño), el RA-10 podría -en teoría- exportar U$ 1905,12 millones en 2024 y U$ 3808 millones en 2033.Son números conservadores: con un reactor similar pero más chico, menos complejo y más viejo, el OPAL de Sydney, empezando desde 2006 y remándola desde abajo, Australia aprovechó la salida de servicio y/o la baja disponibilidad de un par de monstruos proveedores (Canadá y Holanda) y logró capturar el 40% del mercado mundial de radioisótopos. ¿Podemos repetir esa hazaña?Durante los 50 años de primera vida útil del RA-10 se esperan algunas bajas de proveedores mundiales importantes, de modo que a la planta de Ezeiza podría transitar algunos tiempos no totalmente monopólicos, pero sí MUY interesantes. Desde 2009 falta molibdeno 99 en el Hemisferio Norte, se usa para producir los mejores diagnósticos por imagen nuclear, sean oncológicos, cardíacos, neurológicos, metabólicos o de autoinmunidad. Su falta en los países ricos de Norteamérica, la UE y Japón es una tragedia médica bien disimulada: en esos países los estudios de imagen nuclear se hacen con menor potencia resolutiva sin que los pacientes tengan idea de que existen otros mejores desde hace 20 años… pero no hay suficientes reactores en el planeta. Entre eso, y una vida media de apenas 66 horas que no permite estoquearlo sin que se inutilice por decaimiento radioactivo, el molibdeno 99 viene costando precios de escándalo.Como sea, sólo con la primera proyección de ventas, el RA-10 podría ganar U$ 3808 en 2033, lo que equivale -en ese año- a pagar su costo de diseño y construcción en… un mes y medio.Y eso lo podría hacer sin torcer ninguna ley ambiental ni destruir cuerpos de agua superficiales o subterráneos, ni emporcar ecosistemas y ciudades de llanura con pesticidas o devastar otros de bosque, o deshacer conquista laboral alguna, sin exigir a gritos libre repatriación de capitales, sin ceder 520.000 hectáreas rionegrinas sumamente reales a una minera australiana para fabricar bienes imaginarios como el hidrógeno verde, y sin desplumar de sus garantías en dólares a nuestros jubilados para vendérselas a los fondos buitre. Son U$ 3808 millones/año en 2033 sin hacer nada de eso. Lo que teníamos que hacer ya lo hicimos, y durante 73 años y bien, desde que existe la CNEA. Son U$ 3808 millones/año ganables sin destruir la Argentina, más bien haciéndola crecer.Por eso me dan ternura (no me crean) los economistas que se dicen tecnólogos (haceme reír) y piden todo eso y más, y para que la Argentina pueda exportar más y más naturaleza cruda «y salir de deudas», ja. De bitcoins y bicicletas, manyan lo que quieras, pero de lo material, esos tipejos no diferencian un chip de un poroto de soja. No hablan del RA-10 por alevosos, sino más bien por estúpidos. Todavía no se enteraron de que existe. Y de que el gobierno anterior lo atrasó 4 años.Este reactor de Ezeiza, como en su momento también el OPAL de Australia (construido por INVAP, detalle que faltó decir), pueden generar más negocios indirectos que directos, a la larga. Uno de ellos es el de diseñar, construir y exportar reactores multipropósito: casi todo el mundo quisiera tener una vaca lechera de éstas, pero hay que diseñarlas, construirlas y pagarlas. La Argentina ya tiene 7 reactores de estos exportados: los RP-0 y RP-10 de Perú, el NUR de Argelia, el Inshas de Egipto, el citado OPAL de Australia, la ingeniería básica del RMB brasileño, y últimamente un reactor chico de docencia en Arabia Saudita y el reemplazo del Pallas, el segundo más potente del mundo en Holanda. Salvo Perú, donde la venta la hizo la CNEA, el resto son operaciones de INVAP. Firma creada «ad hoc» por la CNEA y considerada actualmente como la mejor proveedora del mundo en materia de reactores. Estatal, además, apa.El RMB se pactó en tiempos de Dilma Rousseff, pero Michel Temer y Jair Bolsonaro lo frenaron. Se espera que Lula lo resucite. El sustituto del Pallas no está en obra sino en rediseños de los rediseños, porque en Holanda un reactor de 40 MW debe tener consenso de toda la sociedad. Esto a veces fuerza a rehacer planos cuando algún grupo por los derechos animales arguye que no hay recovecos de anidamiento previstos para los murciélagos (sic) en el enorme edificio. Lo cual es cierto, no se entiende cómo a INVAP no se le ocurrió ese asunto. Eso quiere decir que durante bastantes años el RA-10 no tendrá que soportar la competencia de otros reactores multipropósito, al menos argentinos. Da para descorchar champagne. Son lo mejor. Y somos un peligro vendiendo.
El otro gran negocio indirecto de tener el reactor multipropósito más potente y moderno del Hemisferio Sur es la cantidad de ingenieros, físicos y químicos (todos ellos nucleares) que vendrán desde otros países a completar sus estudios, tesis, doctorados y otras publicaciones aquí. No hay ninguna planta en esta parte del mundo que produzca neutrones en semejante cantidad y densidad. Y pasar aquí unos años irradiando cosas y publicando «papers» suena bien: la vida en Argentina por ahora es carísima sólo para los argentinos.Algunos visitantes vendrán becados, otros pagando, pero todos se irán bastante impresionados por la capacidad tecnológica del Programa Nuclear Argentino. Alguno entre las muchas decenas tal vez se vuelva Ministro de Salud de su país y nos compre muchos radioisótopos, o un reactor. La educación multiplica negocios porque multiplica imagen.Otro profesional extranjero, no necesariamente de la región, becado o pago, quizás devenga en Ministro de Energía, y quiera una central de potencia CAREM, que no produce neutrones sino electricidad, probablemente de modo muy seguro y barato, más aún que las mejores plantas PWR de la actualidad. Máxime si durante su estadía en Ezeiza, ese estudiante se toma un bondi hasta Lima, provincia de Buenos Aires, y junto al Paraná de las Palmas y las Atuchas 1 y 2 ve el prototipo de 32 MWe en construcción. O si tiene suerte (si tenemos suerte y «esos economistas» no lo vuelven a parar), en funcionamiento. Otro proyecto que suma atrasos. Pero éste, desde 1984.Ahí con el CAREM ya no estamos hablando de un mercado de 4 o 5 unidades por década, como el de los reactores multipropósito de investigación. Ahí estamos hablando de máquinas de potencia compactas y modulares, que, como el CAREM, se pueden fabricar en serie, transportar semi-ensambladas en barco, camión y riel, montar en meses en destino y vender de a decenas de módulos por año. Estamos hablando de cifras de exportación como las que maneja el campo. Cuando llueve, al menos.Como sea, el RA-10 es un posible punto de inflexión para la economía argentina. Si algún partido político se cura del extractivismo puro de los ´90 y redescubre el átomo, ¿quién dirá que el negocio nuclear es vender electricidad? Eso es una idiotez.El negocio nuclear es vender tecnología.Durante el próximo medio siglo, el RA-10 será una vidriera de esa idea. Tal vez algún partido político argentino la compre. O recompre.Daniel E. Arias
Unas 1.800 personas tuvieron dengue en lo que va de la temporada en la ciudad de Buenos Aires. Según el último boletín de CABA, entre julio de 2022 y el pasado 26 de marzo (semana 12 de 2023) se confirmaron por prueba 1.166 casos de dengue, de los cuales el 42% estaban en la comuna 9 integrada por los barrios de Parque Avellaneda, Liniers y Mataderos.
Desde el Ministerio de Salud porteño informaron que se estima que los casos ascendieron a 1.800 en lo que va de la temporada, y se mantienen principalmente en esos tres barrios, aunque también hay casos en otros de las comunas 4 (Barracas, La Boca, Nueva Pompeya y Parque Patricios), 7 (Flores y Parque Chacabuco), 8 (Villa Soldati, Villa Lugano y Villa Riachuelo), 11 (Villa General Mitre, Villa Devoto, Villa del Parque y Villa Santa Rita), y en menor medida en las comunas 14 (Palermo), 15 (Agronomía, Chacarita, La Paternal, Parque Chas, Villa Crespo y Villa Ortúzar) y 1 (Retiro, San Nicolás, Puerto Madero, San Telmo, Montserrat y Constitución).
Actualmente, existen cuatro serotipos de dengue: 1, 2, 3 y 4; en la actualidad en la ciudad de Buenos Aires están circulando los tipos 1 y 2.
En las redes sociales, desde el ministerio porteño destacaron los cuidados y recomendaciones a tener en cuenta para prevenir la transmisión de la enfermedad. Por ejemplo, recomiendan el uso de repelente y espirales, vaciar recipientes que acumulen agua, tirar agua hirviendo en desagües, entre otras medidas.
La situación del Dengue en los hospitales porteños
El aumento de casos de dengue en la Ciudad de Buenos Aires llevó al Hospital Muñiz a habilitar una sala específica para esta enfermedad, aunque sus directivos advirtieron que no se registran casos de mayor gravedad que años anteriores y que si las temperaturas comienzan a descender «la curva va a empezar a declinar». «En el hospital hemos tenido que abrir una sala específica para dengue, las cifras fueron creciendo de una manera exponencial, aunque esta semana se estabilizaron», dijo el subdirector del Hospital Muñiz Juan Carlos Cisneros en diálogo con Télam.
El directivo informó que para el 19 de febrero habían tenido sólo un paciente con dengue, pero ayer llegaron a los 177 diagnosticados por test en el Muñiz. Hoy el centro de salud tiene quince personas internadas con esta infección, de las cuales tres son pacientes pediátricos, y sólo dos se encuentran en terapia intensiva.
En el caso del Muñiz, por tratarse de un hospital centinela en cuanto al dengue, es decir referente de la vigilancia epidemiológica, el diagnóstico se sigue realizando a través de la prueba; mientras que en otros centros de salud desde el viernes se diagnostica por síntoma y zona de residencia, ya que hay barrios muy afectados, como Mataderos.
En relación a si este año la gravedad de los casos es mayor que temporadas anteriores, Cisneros señaló que «lo que estamos viendo en el hospital es que no hay casos graves; de todos los pacientes que atendimos sólo dos están en terapia intensiva, uno es una persona inmunocomprometida severa, y el otro caso es una persona que tuvo dengue hace unos cuántos días atrás, por lo que es difícil determinar si es o no por este virus. No estamos viendo que haya una gravedad particular».
Hospital de Infecciosas Francisco Javier Muñiz
El especialista recordó que el último gran brote nacional de dengue fue en 2020, en coincidencia con el comienzo de la pandemia por coronavirus; en tanto que específicamente la ciudad de Buenos Aires se vio más afectada por el brote de 2016.
«En 2016 en el hospital tuvimos que poner para atender a las personas con dengue algo similar a lo que fueron las Unidades Febriles de Urgencia (UFU) para Covid. En el Muñiz estamos teniendo más casos que en 2020 pero a nivel global, lo que se observa en la ciudad de Buenos Aires es que el brote es menor todavía que el que hubo ese año», precisó.
Respecto a las formas graves, señaló que «el cuadro más complicado que puede generar el dengue es la fiebre hemorrágica que afecta a todos los órganos». «Cuando se tiene dengue por primera vez se estima que sólo el 3 por ciento de los pacientes desarrolla ese cuadro; la segunda vez puede afectar entre un 15 y un 20 por ciento y la tercera vez afecta a más del 20 por ciento de las personas infectadas«, precisó.
Cisneros explicó que «esto tiene que ver con la reacción del sistema inmunológico frente al virus; por un lado el cuerpo genera anticuerpos para el tipo de dengue con el que la persona se infectó, pero si se infecta con otro serotipo aumenta mucho la respuesta inflamatoria y puede derivar en cuadros como la fiebre hemorrágica».
«Si el tiempo acompaña con la baja de temperaturas la situación va a comenzar a declinar por la propia dinámica del mosquito que a menos de 14 grados ya no se reproduce; sin embargo, si tenemos otra ola de calor la situación puede empeorar e incluso superar el brote de 2020», concluyó.
Un informe dado a conocer ayer por Lancet Countdown Sudamérica–el brazo regional de la tradicional revista de medicina británica enfocado en las consecuencias locales del calentamiento– muestra en detalle el nivel de estas amenazas, alerta sobre los limitados planes sanitarios de adaptación y respecto de los problemas financieros existentes que hacen más difícil enfrentar la situación en toda la región. “El mensaje clave”, dijo Stella Hartinger, directora del Centro Regional Lancet Countdown Sudamérica, durante una rueda de prensa en la que se dieron detalles del trabajo, “es que el cambio climático perjudica la salud de los sudamericanos y estos efectos adversos se están acelerando, en particular sobre los más vulnerables; la tendencia va a continuar si no se toman las medidas inmediatas” que además detallan.
El informe, que reúne la colaboración de 28 investigadores de 21 instituciones académicas y agencias de la ONU incluidas la Organización Panamericana de la Salud (OPS), indica –entre otros efectos– que en los últimos diez años se han visto más intensas y más frecuentes olas de calor que pusieron en riesgo la vida de niños de menos de un año y de los adultos de más de 65. “El número estimado de muertes relacionadas con el calor se ha incrementado un 160% en el período 2017-2021 comparado con el período 2000-2004″, dice el estudio que agrega que partes de la Argentina, Brasil, Colombia y Venezuela tuvieron anomalías (es decir, promedios superiores al rango normal) de hasta 2°C. “Las olas de calor se han vuelto más frecuentes e intensas, y ponen en peligro la salud y la supervivencia de estos grupos etarios”, señaló Yasna Palmeiro-Silva, investigadora de la Universidad Católica de Chile y del London College y autora del reporte.
Incluso se menciona el valor en dinero de esta mortalidad por calor como “el equivalente al ingreso promedio de 485.000 trabajadores en 2021″ y se añade la limitada productividad de quienes sobreviven: “Las pérdidas de la región asociadas por la reducción de la productividad debido al calor en 2021 fue de US$22.000 millones, con los sectores de la construcción y la agricultura como los más afectados, el 68% del total de la región” de 420 millones de habitantes. El mecanismo por el cual el calor excesivo puede matar es a través de daños cardio y cerebrovasculares y empeoramiento de las condiciones respiratorias, además de agravar cualquier otra comorbilidad. Por una cuestión de cierre de los datos que el trabajo recopila no está la ola de calor más grave de la historia argentina, que sucedió este mes y resultó el corolario del verano con más olas de calor jamás registrado. En este contexto, los autores señalan un dato a favor de la Argentina y que debería ser imitado por otros países, según se afirma: el sistema nacional de alerta temprana de calor argentino es “el único sistema de alerta temprana que se ha puesto en marcha y evaluado” (Brasil le sigue, pero no fue evaluado aún).
El informe alerta sobre las sucesivas olas de calor que se dieron en la región
Dengue
Como todo está interrelacionado, que haya calor más sostenido en el tiempo genera las condiciones para que el Aedes aegypti, la especie de mosquito que puede transmitir el virus del dengue, esté a sus anchas durante más tiempo. Esa es otra pata del ataque del cambio climático a la salud sudamericana, que en estos días daña particularmente la argentina con una epidemia desbocada en el centro del país, como parte de la región que también está atacada por el virus chikungunya, que provoca una enfermedad similar al dengue y es transmitido por el mismo mosquito.
“Los cambios en las condiciones ambientales también afectan la distribución geográfica de las enfermedades infecciosas”, subraya el trabajo de Lancet Countdown, ya que “la región es endémica en dengue, que tiene ciclos periódicos de brotes en la región y alcanzó un pico de incremento del 35,3% en 2012-2021 comparado con la línea de base de 1951-1960″. Por el corte temporal efectuado deja de lado a la Argentina y a Surinam, pero al señalar 16 millones de casos en la región en el período 2011-2017 admite que son daños sustancialmente subcuantificados, con la urbanización creciente y el aumento de la movilización de las personas como causas que ayudan al fenómeno. “Al punto de corte de datos de 2021 no había incremento de las zonas de dengue en la Argentina, pero es posible que las olas de calor y la ampliación de la idoneidad climática se muestre en futuros reportes con un incremento de la transmisión y se vea relacionado con los brotes hoy observados”, dijo Andrés Lescano, del Centro Latino Americano de Excelencia en Cambio Climático y Salud (Universidad Peruana Cayetano Heredia), coautor del informe.
Pero las vulnerabilidades de América del Sur no terminan ahí, según el informe que abarca en total 25 indicadores que incluyen metodologías para “monitorear el impacto de las temperaturas extremas en la inseguridad alimentaria, la contaminación del aire en los hogares y la alineación de la industria de los combustibles fósiles con un futuro saludable”. También se incluyen incendios forestales, relacionados con altas temperaturas y sequías como la que ha sufrido la Argentina últimamente. “A nivel regional, la exposición a un incendio forestal ha aumentado en nueve de los 12 países”, dice. Las sequías, por otra parte, también dañan la seguridad alimentaria y la subsistencia de millones de personas, dado que “las cambiantes condiciones medioambientales suponen una amenaza para la producción; la duración media de la temporada de crecimiento de cultivos del trigo de primavera, trigo de invierno, el maíz, la soja y el arroz disminuyó en un 2,5%, 2,2%, 1,6%, 1,3% y 0,4%, respectivamente” comparado con la línea de bases 1981-2010.
Los incendios forestales, otro de los efectos del cambio climáticoGentileza Greenpeace Argentina
Por último, los autores también dejaron espacio para la salud mental. Pese a que “no hay un indicador global o regional, en el reporte aparece su importancia”, dijo Hartinger. “Hay ansiedad climática entre los jóvenes, pero es algo difícil aún de mensurar, por lo que debemos estar preparados y echarle un ojo”, explicó. “Los problemas de un cambio climático que erosiona el bienestar psicosocial varían desde desórdenes mentales comunes a problemas mentales severos y suicidios”. Y por si fuera poco son mal atendidos: “Solo uno de cada cuatro personas con algún desorden mental en América del Sur recibió tratamiento de algún tipo”, dice el trabajo.
Diagnóstico y solución
Como en otros informes de este tipo, el reporte se esfuerza no solo por trazar un diagnóstico, sino que del mismo modo enfatiza soluciones posibles que se deben poner en marcha cuanto antes. Por un lado, dice que “en los últimos diez años, las poblaciones de todos los países de la región han visto su salud cada vez más afectada por los peligros relacionados con el cambio climático. Esta tendencia no hará más que continuar si no se toman medidas inmediatas de mitigación y adaptación al cambio climático”. Pero enseguida agrega que los planes de descarbonizar la economía, para reducir las emisiones de gases contaminantes en línea con los objetivos de Naciones Unidas, “no solo ayudarán a la región a cumplir sus compromisos en virtud del Acuerdo de París, sino que también proporcionará importantes e inmediatos beneficios para la salud”.
“Estos indicadores muestran cómo el cambio climático provoca graves impactos en la salud en la región, y la importancia de la preparación y la prevención, acelerar nuestros esfuerzos hacia una transición con cero emisiones de carbono y la necesidad de compromisos financieros para responder a los retos que impone el cambio climático”, finalizó Hartinger. La clave en definitiva es dar el cambio climático como un hecho, hacerles caso a las previsiones de los científicos y adaptar también los sistemas de salud a los problemas que vienen.
Martín De Ambrosio
Comentario de AgendAR:
Esta advertencia del brazo regional de Lancet- una prestigiosa revista que se publica en Inglaterra- nos parece válida pero mal dirigida. El aporte de los países Sudamericanos al calentamiento global es mínimo y en gran parte está compensado por la fijación de carbono que hace sus bosques y praderas. Son E.E.U.U., China, la unión europea, los mayores responsables del calentamiento global antropogénico, es a ellos a quienes debe dirigirse la exhortación. Aunque será muy difícil descarbonizar, por ejemplo, la guerra en Ucrania.
El oficialismo aprobó este martes en la Cámara de Diputados el proyecto de Monotributo Tecnológico. Juntos por el Cambio se abstuvo y el interbloque Federal votó en contra. La iniciativa obtuvo 111 votos positivos, 11 negativos y 85 abstenciones.
El debate en torno a la iniciativa que establece un régimen simplificado y cambiario para pequeños contribuyentes tecnológicos estaba casi saldado cuando comenzó la sesión. Los legisladores de la alianza opositora no acompañaron el dictamen de mayoría en la comisión de Presupuesto y Hacienda, sin embargo hasta esta tarde había algunas dudas sobre que postura adoptarían al momento de la votación.
Después de varias conversaciones, más allá de algunas diferencias internas, la principal fuerza opositora resolvió abstenserse.
Un sector importante del interbloque opositor quería que el proyecto fuera aprobado, sin embargo no estaba dispuesto a votar a favor. La principal crítica que plantearon es que «estos regimenes de excepción generan distorsiones» y pidieron que el Gobierno «revise» la política económica para resolver las cuestiones de fondo.
En la coalición opositora machacaron una y otra vez con que la iniciativa que impulsa el Frente de Todos es simplemente un «parche». «Genera un nuevo impuesto y genera desigualdad en todo el sistema tributario», dijo el diputado radical Víctor Romero, quien a su vez remarcó que «afecta la competitividad de las industrias del software».
«Lo que le venimos a resolver a este sector es algo que el mismo gobierno ha creado y deberiamos dar una respuesta a todos los sectores», apuntó Alejandro Cacace, de Evolución Radical. Los diputados de izquierda también se abstuvieron. En tanto, el interbloque Federal y los legisladores de derecha optaron por rechazar la iniciativa.
Carlos Gutiérrez, de Córdoba Federal, criticó la propuesta del oficialismo, al sostener que el Gobierno se dedica a «poner parches» en lugar de elaborar «políticas sustentables que equilibren la vida de nuestros compatriotas y en este caso de esa industria del conocimiento que se viene desarrollando a pesar de las dificultades”.
«Es un nuevo esquema tributario para que las y los profesionales que facturan en dólares en pequeñas escalas puedan cobrar en esa moneda”, dijo el presidente de la comisión de Presupuesto y Hacienda, Carlos Heller.
El diputado oficialista remarcó que con este proyecto se podrá «aumentar el ingreso de divisas por servicios de importación no registrados en la actualidad», a la vez que ayudará a «reducir la informalidad y fermentará la ampliación en el registro del sistema tributario”.
«Se establece un régimen tributario integrado y simplificado (“Mono-Tech”) relativo al impuesto a las ganancias, al impuesto al valor agregado y al sistema previsional, destinado a los Pequeños Contribuyentes que realicen actividades de la economía del conocimiento enunciadas en el artículo 2º de la Ley N° 27.506 del Régimen de Promoción de la Economía del Conocimiento y sus modificaciones y/o efectúen cualquier tipo de prestación de servicios, deben tratarse de actividades desarrolladas en el país cuya utilización o explotación efectiva se lleve a cabo en el exterior”, indica el texto que impulsa el Ministerio de Economía.
Además, se instituye un Régimen cambiario para pequeños contribuyentes tecnológicos que posibilita que estos sujetos se encuentren exceptuados de la obligación de liquidar las divisas percibidas por las actividades alcanzadas por la presente medida en el Mercado Libre de Cambios (MLC). El objetivo es tengan un esquema ágil y sencillo para tributar en el país y, así, generar un incentivo para que opten por ingresar las divisas a la Argentina y eviten recurrir a mecanismos de opacidad fiscal en el exterior.
La situación en Francia se agrava cada día, como consecuencia de la protesta social contra la reforma en las jubilaciones del presidente Emmanuel Macron. Ayer martes fue la décima huelga consecutiva, en reclamo a las medidas impuestas por el gobierno.La situación se está volviendo incontrolable, a tal punto que se dispuso que unos 5.000 policías saldrán a las calles de París para «contener» la protesta, agudizada cada día, en los diferentes eslabones de la economía francesa. Industriales, comerciantes, sindicalistas y estudiantes, todos ellos han expresado su rotundo rechazo a las medidas económicas de Macron.
EN LA PANTALLA. Emmanuel Macron brindó ayer entrevistas a los principales medios televisivos de Francia, pero no logró aplacar el descontento con su reforma previsional.
Francia: décima huelga consecutiva golpea a Macron
Desde el 19 de enero, fecha de la primera manifestación, lograron movilizar a cientos de miles de personas (3,5 millones el 7 y el 23 de marzo, según el sindicato CGT) en grandes protestas pacíficas, pero sin éxito.
La última convocatoria dejó el jueves pasado 457 detenidos y 441 policías y gendarmes heridos, en su mayoría en los disturbios que siguieron a las marchas con más de un millón de personas en toda Francia, según las autoridades.Las imágenes de batalla campal volvieron a la primera plana el sábado durante las protestas contra un embalse agrícola destinado a la agroindustria en Sainte-Soline (centro-oeste), que dejaron dos manifestantes en coma.En este contexto de creciente tensión, Macron y la primera ministra, Élisabeth Borne, aseguraron «tender la mano» a los sindicatos, punta de lanza de las protestas desde enero, pero sin ceder en su reclamo de retirar la reforma.
La respuesta de los sindicatos
Laurent Berger, líder del sindicato moderado CFDT, dijo que aceptaría negociar pero sólo si «se dejaba de lado» la reforma, especialmente el retraso de la edad de jubilación de 62 a 64 años. El martes, instó a la creación de un «proceso de mediación» para «encontrar una vía de salida» a la crisis social.
Las centrales sindicales piden la retirada de esta reforma que retrasa la edad de jubilación para 2030 y adelanta a 2027 la exigencia de cotizar 43 años (y no 42) para cobrar una pensión completa.
Para este martes, el ministro del Interior, Gérald Darmanin, anunció un «dispositivo de seguridad inédito» de 13.000 agentes en Francia y advirtió de la presencia en París de «más de 1.000 radicales, algunos desde el extranjero».
Las autoridades esperan «de 650.000 a 900.000″ manifestantes» y alertan que la presencia de los jóvenes en las marchas «se dupliquen o tripliquen», según fuentes policiales.
Aumenta la tensión en las calles
Las protestas adquieren desde hace semanas múltiples formas: miles de toneladas de basura acumuladas en las calles de París, bloqueos de depósitos y refinerías que dejaron a un 15% de gasolineras sin combustible, entre otros.
A la espera del dictamen del Consejo Constitucional sobre su validez, el gobierno busca pasar página rápidamente con otras prioridades como la salud, la educación y buscar cómo garantizarse una mayoría estable en el Parlamento.
Los sindicatos ya habían advertido a mediados de marzo a Macron de la situación explosiva que se generaría si no escuchaba el malestar con la reforma, que rechazan más de dos de cada tres franceses, según los sondeos.
Su adopción definitiva el 20 de marzo implicó un aumento en intensidad de las protestas, cuya represión por parte de la policía hizo saltar las alarmas de las oenegés de derechos humanos, abogados, magistrados y hasta el Consejo de Europa.
La Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE) y el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación (MINCyT) anuncian la apertura de inscripciones, hasta el 10 de abril, para la nueva edición de CANSAT, una iniciativa internacional dirigida a estudiantes de escuelas secundarias, que propone reproducir a escala todo el proceso por el cual se diseña, construye, prueba, lanza y opera un satélite.
El objetivo de la competencia es contribuir al desarrollo de habilidades tecnológicas y a la promoción de una cultura científica e innovadora, ampliando la base de futuros profesionales y fortaleciendo los medios que aseguren la sostenibilidad del sector espacial en la Argentina, con un criterio federal.
El año pasado, este concurso fue organizado por primera vez en la Argentina, por la CONAE y el MINCyT, con la participación de la Universidad Nacional Tecnológica (UTN). Participaron 4.500 estudiantes de 20 provincias del país.
En diciembre de 2022, los cinco equipos provenientes de CABA, Córdoba, Formosa y Misiones que llegaron a la instancia final, lanzaron sus cargas útiles del tamaño de una lata de gaseosa – de allí, el término CAN (lata) y SAT (satélite), por sus siglas en inglés- en el Centro Espacial Teófilo Tabanera (CETT), de la CONAE, ubicado en Córdoba.
Cronograma 2023
Los equipos inscriptos comenzarán a participar de la competencia a mediados de abril de este año, con una capacitación virtual, a cargo de profesionales de la CONAE y de la Universidad Tecnológica Nacional (UTN), destinada a docentes y estudiantes, para adquirir los conocimientos, las herramientas y los materiales necesarios para llevar adelante el desarrollo del proyecto.
Luego deberán concentrarse en la escritura y presentación del proyecto para continuar hacia la siguiente etapa. Los equipos que superen esta instancia recibirán un kit de materiales para construcción del CANSAT, el seguimiento y la validación de los satélites.
Los equipos deberán ir entregando pruebas de avance para dar cuenta del desarrollo de sus cargas útiles. Luego tendrán una validación final, a partir de la cual se seleccionarán los cinco equipos finalistas que viajarán en septiembre al centro espacial de la CONAE en Córdoba, para participar de la campaña de lanzamiento de sus CANSAT.
Reproducimos este polemico articulo del portal especializado en temas de energia EconoJournal
En el sector eléctrico coinciden que para evitar un nuevo apagón como el del 1 de marzo es indispensable ampliar la red de transporte. AMBA I es una obra prioritaria que iba a ser financiada por China, pero la negociación está empantanada desde hace más de un año.
¿Es posible evitar que el humo de un incendio produzca el desenganche de tres líneas de 500 kilovolt (kV) que confluyen en un punto neurálgico del sistema, como ocurrió el último 1 de marzo? Los expertos coinciden en responder que no hay manera de evitarlo, pero sí hay forma de minimizar su impacto una vez que la falla se produjo. ¿Cómo? Con una red de transporte eléctrico más grande.
La demanda argentina ha venido creciendo al 2,9% anual durante los últimos diez años. Sin embargo, las obras destinadas a acompañar ese crecimiento no se concretan. En los últimos 10 años las obras de expansión del sistema estuvieron prácticamente paralizadas. El caso más emblemático es el proyecto AMBA I, una línea de alta tensión que unirá Vivoratá – Plomer en el norte de la provincia de Buenos Aires. Tiene un costo de 1100 millones de dólares y se supone que tiene el financiamiento asegurado por parte de China desde hace más de un año, pero el tiempo pasa y, como suele ocurrir con otras tantas obras de infraestructura acordadas con el gigante asiático, no hay ningún avance.
Obra clave
AMBA I reforzará el anillo energético del Área Metropolitana de Buenos Aires a través de la construcción de un nuevo nodo, la Estación Transformadora (ET) Plomer 500/220/132 kV, dado que las estaciones de Ezeiza y General Rodríguez ya operan al límite de su capacidad en términos de carga. De este modo, ampliará el ingreso de energía eléctrica desde el Sistema Argentino de Interconexión (SADI) mediante el tendido de más de 500 km de alta tensión en 500kV, 220kV y 132kV. A su vez, ayudará a disminuir las solicitaciones de cortocircuitos en las estaciones de Ezeiza y Rodríguez
La obra fue impulsada por la Secretaría de Energía en septiembre de 2020. A partir de entonces, se trabajó en la preparación de pliegos y documentación general. Toda la información se le entregó al ENRE en julio de 2022. Desde ese momento el organismo regulador está en condiciones de llamar a Audiencia Pública para avanzar en las tramitaciones previas para proceder a licitar, pero aún no lo hizo.
El factor chino
El problema va más allá del ENRE. En enero de 2022, el secretario de Energía, Darío Martínez, y el subsecretario de Energía Eléctrica, Federico Basualdo, ambos desplazados en agosto de ese mismo año, se reunieron con las autoridades de la empresa China Electric Power Equipment and Technology (CET), y su sucursal CET Argentina, para la conformación del contrato de diseño de ingeniería, suministro y construcción de la obra. “La inversión de más de 1.100 millones de dólares va a ser posible gracias a la colaboración, al trabajo en conjunto y la cooperación entre la Argentina y China”, afirmó Martínez ese día. El proyecto fue encuadrado en el Convenio Marco de Cooperación en Materia Económica y de Inversiones entre Argentina y China.
Darío Martínez y Federico Basualdo en enero de 2022, cuando anunciaron el financiamiento chino para la obra AMBA I.
Cuando se presentaron los papeles, se estableció que la construcción de la obra estará a cargo de la firma china State Grid, una de las mayores compañías de transporte eléctrico del planeta. La provisión del 65% de los materiales electromecánicos correrá por cuenta de proveedores nacionales y la construcción de la obra civil debería quedar en manos de empresas locales, según precisaron a este medio fuentes al tanto del proyecto. Sin embargo, hasta el momento no ha habido ningún avance. “El acuerdo comercial y los estudios ambientales ya estás listos. Pero todavía resta negociar el contrato financiero”, aseguró una fuente oficial. Nada más y nada menos que el contrato financiero.
El déficit de infraestructura que enfrenta Argentina en el sector energético es alarmante y los tiempos de las distintas negociaciones que se llevan adelante con China nunca parecieran estar a la altura de esa urgencia. Los contratos para construir las represas de Santa Cruz y una nueva central nuclear son el mejor ejemplo de eso. Pese a la falta de resultados, el kirchnerismo fue quien presionó, a través de Federico Basualdo, para sumar AMBA I al listado de proyectos que debería financiar China. Ahora la obra está atrapada en la telaraña del gigante asiático y nadie sabe cuándo podría comenzar a construirse.
Esto no significa que la responsabilidad de la demora sea de China. Más allá de las presiones del cristinismo, el gobierno nunca se mostró demasiado entusiasmado en avanzar en esa dirección y cuando Sergio Massa desembarcó en Economía la situación no cambió. Un factor que influye son las condiciones que impone el Fondo Monetario Internacional, donde Estados Unidos es el principal accionista.
“La mayoría de los acuerdos energéticos que se firmaron con China funcionan como la historia del Perro del Hortelano, que no come ni deja comer. Cuando se inicia una negociación con China y se firma algún tipo de acuerdo o memorando, después es difícil tirar para atrás esas tratativas, porque desairar a una de las dos grandes potencias del mundo tiene un costo, nunca es gratis”, analizó un ex funcionario que estuvo a cargo de gestionar varios de esos contratos (represas de Santa Cruz y la cuarta y quinta central nuclear). En la otra vereda, una fuente energética del Instituto Patria cuestionó esa visión. “Si el gobierno quisiera no avanzar con State Grid y dejar sin efecto el contrato comercial, podría hacerlo sin problemas, sin conflicto alguno. Lo determinante es el contrato financiero”, indicó.
Sistema vulnerable
El informe oficial sobre el apagón del pasado 1 de marzo dejó una conclusión inquietante: los sistemas de protecciones y automatismos funcionaron correctamente y de acuerdo a su diseño. Es decir, la respuesta del sistema fue la esperada para una falla triple en un escenario de alta demanda.
Si hubiera habido un error de Transener, la empresa que realiza la operación y el mantenimiento de las redes de transporte, significaría que si se produce un evento similar éste podría evitarse. Sin embargo, en este caso la única forma de evitar que vuelva a pasar lo mismo es ampliando el sistema de transporte y cualquier obra va a demorar 36 meses como mínimo.
En California, por ejemplo, también suele haber incendios forestales y el humo ocasionalmente afecta a las líneas de alta tensión, pero ellos tienen un sistema de N-3. Esto significa que el sistema de transporte resiste la salida simultanea de tres líneas de alta tensión sin que pase nada. En Argentina, en cambio, cualquier desenganche de una línea de 500 kV en un escenario de alta demanda afecta automáticamente a los usuarios finales.
Alguno podría sugerir que la solución es evitar nuevos incendios, pero no es una tarea sencilla. Las tierras por donde pasan las líneas de alta tensión son propiedades privadas que suelen destinarse al cultivo de cereales, oleaginosas o caña de azúcar. Lo que sí está prohibido es que la vegetación supere los 4 metros de altura para evitar descargas por acortamiento y garantizar la accesibilidad, pero en este caso ese tope se había respetado. Además, lo que provocó la falla no fue el fuego sino el humo que contiene partículas de carbón que convierten al aire en conductor y puede producir un cortocircuito entre los conductores lo que produce la desvinculación automática de la línea.
La alternativa de mantener “tierra rasa” debajo de las líneas tampoco es una solución, no solo por antieconómica sino porque en caso de lluvias la vegetación es el principal resguardo frente a la erosión de la tierra, la cual podría terminar arrastrando a las torres producto de un desplazamiento.
La única solución de fondo es ampliar la red, sobre todo si se tiene en cuenta que, según proyecciones oficiales y privadas, la demanda energética podría crecer un 30% en los próximos diez años. Eso significa que será necesario abastecer 10.000 MW adicionales con un sistema que ya está operando al límite de sus posibilidades.
Durante la jornada en las instalaciones de la Universidad de la Defensa Nacional (UNDEF), donde el Ministerio de Defensa realizó la presentación oficial del Libro Blanco de la Defensa 2023. El evento, presidido por el titular de la cartera de defensa, Jorge Taiana, y el rector de UNDEF, Jorge Battaglino, fue oportuno para realizar una serie de anuncios que abocan a la producción y el estado de las Fuerzas Armadas de Argentina.
Uno de los principales anuncios fue entorno a la reapertura de Fanazul, planta de producción de pólvoras y explosivos perteneciente a Fabricaciones Militares localizada en Azul, Provincia de Buenos Aires, cerrada a fines del 2017. De acuerdo a lo confirmado por el Ministro Jorge Taiana, gracias a una inversión inicial de US$5 millones, la fábrica tendrá su reapertura en menos de un mes y, en un principio, estará abocada a la producción de explosivos para el mercado externo, especialmente para Perú. A posterior, se espera que se instale una planta de producción de chalecos antibalas para satisfacer las necesidades del mercado interno, no solamente contando a las Fuerzas Armadas, sino a las Fuerzas de Seguridad.
Chaleco antibalas RB2 por Fabricaciones Militares.
Si bien la reactivación de la planta productiva de Fanazul es un hito importante, el titular de la cartera expresó que desde el Ministerio de Defensa se tiene la intención de realizar una inversión adicional para que la misma se convierta en la productora principal de insumos explosivos para la fabricación de munición para las Fuerzas Armadas, es decir, para que finalmente cumpla su función principal. Cabe destacar que, tal y como informo el portal especializado Zona Militar, dentro del marco del Plan de Adquisición Plurianual (PAMP) tanto el Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas como el Ministerio de Defensa mantienen un trabajo y gestión activo junto a Fabricaciones Militares para encarar la producción de municiones destinadas a la reserva de las FF.AA. a fin de reponer las unidades tanto para armamento personal como para sistemas de armas de mayor calibre, específicamente proyectiles de mortero de 120mm, de artillería de 105mm para cañones OTO Melara, y cohetes de 105mm para SLAM Pampero.
Argentina es plenamente independiente en combustibles nucleares. Por su rol durante 52 años en esta larga lucha empezada por Jorge Sabato, la CNEA nombró “Investigador Emérito” al ingeniero químico Roberto Cirimello. Trabajador a extremos indescriptibles, “el Chiri”, como lo llaman sus colegas, se jubiló como gerente general y miembro del Directorio de la Comisión Nacional de Energía Atómica en 2006. En tiempos muy de vacas flacas, falta de horizontes y crisis casi terminal para la institución, literalmente se la cargó a espaldas para evitar su derrumbe, y en general evitando salir en las fotos. Se retiró justo cuando pareció que el Programa Nuclear resucitaba, entre 2006 y 2015. Pero como desde 2016 éste recayó en la pobreza, por lo mucho que Cirimello sabe, por lo que hizo, por lo imprescindible y porque existe el teléfono celular, nunca lo dejarán jubilarse del todo.En estos días lo está intentando y escribe narrativa. “Desde 2003, y de nada nuclear”, ataja. Ganó un premio literario en España del que no habla, y aquí logré ubicar este libro de cuentos que publicó en Bariloche en 2021, medio saliendo de la pandemia. Antes publicó este otro, electrónico y sin soporte papel, del que tampoco me habló jamás.A los 83 años se ve que Cirimello sigue evitando las fotos. Y tanto así que cuando le pido una para encabezar este artículo, no tiene ninguna publicable, y me termina mandando el rejunte de Photoshop que encabeza esta reseña. Es estéticamente malo, pero muestra la cara del susodicho y un elemento combustible CANDU. Buen resumen.Para presentarlo a Cirimello, me queda el “por su obra lo conoceréis”. Antes de ser no pocos años el salvavidas real de la CNEA, trabajó de Gerente de Tecnología en el Centro Atómico Constituyentes, ídem en el Centro Atómico Bariloche, también como Gerente del Área Ciclo de Combustibles, como jefe del desarrollo de los elementos combustibles CANDU que usa la central de Embalse, Córdoba. Aún antes fue miembro del directorio y presidente de la joint-venture CONUAR. Ésta es una sociedad de la CNEA y Pérez Companc que fabrica todos los combustibles nucleares de todas las centrales y reactores argentinos desde 1982. El Chiri fue también miembro del Directorio de INVAP, empresa que en este portal no necesita de presentación.Estuvo en el Ministerio de Ciencia de la Argentina como miembro del Comité de Evaluación Institucional, entre 2010 y 2013.Su último trabajo fue como revisor externo de la ingeniería de los elementos combustibles de la futura centralita nuclear compacta CAREM de 32 MW, en construcción en el predio de las Atuchas I y II, en Lima, provincia de Buenos Aires. Sigue dando clase como profesor libre en tecnología de combustibles nucleares en el Instituto Balseiro de Bariloche, uno de los tres centros universitarios de la CNEA.En su tiempo libre (???), Cirimello se las arregló para ser primero miembro y luego presidente del SAGNE, que viene a ser el Grupo Asesor Permanente del Director General del Organismo Internacional de Energía Atómica de las Naciones Unidas (OIEA) en Viena. Esto, entre 2003 y 2007. También fue miembro y luego presidente del INPRO, que es un proyecto del OIEA sobre innovación en ciclos de combustible nuclear. Eso, de 2000 al 2005, y a ese grupo volvió como consultor Senior en 2007.Mandado por el OIEA y el PNUD (el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo), asesoró en combustibles nucleares a 4 países a los que viajó no menos de 11 veces, y revistó seguido en los foros científicos paralelos a la Conferencia General de ese organismo internacional.A Robert lo conozco desde 1985, pero en marzo de este año, cuando la CNEA lo nombró Emérito y él me mandó su currículum, mi primera idea fue que la sola lectura agota a cualquier lector, y eso por la necesidad de aclarar tantas siglas que dirigió. Mi segunda idea fue una pregunta: ¿cuántas miles de horas durmió en aviones, en hoteles, en alojamientos para profesores y en general fuera de su cama el ingeniero químico Roberto Cirimello, nacido -dicen- en Santa Fe?La tercera cosa que pensé es cómo los ingenieros químicos de la CNEA académica, la pre-industrial, se hicieron combustibleros, como Jorge Sabato, y como Sabato, terminaron inaugurando la “ciencia de materiales” argentina, ese terreno nebuloso donde se unen las “ingenierías fierreras” y la mecánica cuántica. El resto de los ingenieros químicos, o son químicos de reactores, que es como ser hematólogo de centrales nucleares, o terminaron desarrollando la tecnología que hoy nos permite tener la PIAP, o Planta Industrial de Agua Pesada de Neuquén. Es la mayor unidad del mundo en su tipo, y el gobierno de Mauricio Macri la cerró y sigue cerrada, lo que nos hace importadores. El día que le pongan un país al Programa Nuclear Argentino, va a andar joya. Y el país, creo, también. Ése es mi brindis por Cirimello.
Más de cien especialistas en salud pública de todo el mundo se reunieron esta semana en Buenos Aires en un evento médico dedicado a analizar una situación particular cada vez más riesgosa: el mal uso de los antibióticos está haciendo “aumentar” la resistencia bacteriana a estas moléculas, de manera que muchos de los medicamentos básicos recetados a diario por los médicos para curar infecciones están literalmente dejando de ser efectivos.
A tal punto llega esta situación que, según la OMS, las infecciones bacterianas “resistentes” ya son responsables de 1,3 millones de muertes por año en forma directa y se asocian a otros 5 millones de muertes relacionadas con esta problemática. Estos números son altísimos si se considera que ya implican más fallecimientos que los causados anualmente por VIH, tuberculosis y malaria, combinados.
El problema se trató durante la 4ª Reunión de la Red de Centros Colaboradores de Vigilancia y Evaluación de la Resistencia Antimicrobiana de la Organización Mundial de la Salud (OMS), que se hizo esta semana en Buenos Aires y convocó delegados de todo el mundo. Durante la conferencia de prensa final, de la que participó PERFIL, Kitty van Weezenbeek –directora de Vigilancia, Prevención y Control de la Resistencia a los Antimicrobianos de la OMS–, explicó que “el problema es que ya tenemos evidencias sólidas de que hay un alto nivel de resistencia de diferentes patógenos a los antibióticos llamados de ‘primera línea’. Entre las infecciones más comunes en las que se encuentran bacterias ‘resistentes’ están las urinarias y las de la sangre”. Otro ejemplo que describe estas situaciones es el de las bacteriemias e infecciones urinarias causadas por la “popular” bacteria Escherichia coli. En diversos estudios globales se verificó que estas ya tienen niveles de resistencia a los antimicrobianos más utilizados que varía entre el 10% y el 20%, por lo que el riesgo de que se produzca un “fracaso” terapéutico es muy alto.¿Cuál es la razón de esta tendencia? Según los expertos el problema es el mal uso: frecuentemente se recetan, a veces por pedido de los propios pacientes, antibióticos de amplio espectro. O, incluso, cuando la infección es de origen viral y estas familias de medicamentos no tienen ningún efecto. También la automedicación, ya que es un remedio “fácil” de conseguir en las farmacias, pese a que su venta debe ser hecha bajo receta. Y finalmente su uso en la industria de la producción animal como “promotores” de crecimiento.
Los inconvenientes a futuro pueden agravarse ya que, según la experta de la OMS, “a la industria farmacéutica el desarrollo de un nuevo antibiótico le lleva de 10 a 15 años. Y, además, buena parte de los laboratorios que se dedicaban al tema atraviesan severos problemas financieros ya que no es un área médica que facture ‘tan bien’ como otras”.
Los expertos enfatizaron un dato esencial: estos fármacos deben ser usados de manera responsable porque podría ocurrir que desarrollemos nuevos antibióticos innovadores pero apenas esos fármacos salgan al mercado, otra vez volverá la carrera biológica con los patógenos.
Reproducimos y agregamos nuestras observaciones del documento de Misión Productiva, un equipo que busca un espacio de debate que pone en el centro de la discusión al desarrollo productivo de nuestro país.
«Argentina tiene un desafío impostergable en el corto plazo: estabilizar la macroeconomía. Esa será la máxima prioridad de la próxima gestión nacional: no es posible pensar en un esquema de crecimiento sostenido y desarrollo con inflación de tres dígitos, brecha cambiaria del 100%, importaciones restringidas, restricciones casi totales para el giro de utilidades e incertidumbre permanente. Si dicha tarea es exitosa, Argentina tiene otro desafío igual de importante: aumentar sustancialmente sus exportaciones. Hoy Argentina exporta dos veces y medio menos por habitante que Chile, y la mitad que Uruguay y México. Afortunadamente, Argentina tiene un gran potencial exportador en diversos sectores, siendo muchos de ellos lo que el mundo necesita: energía, minerales para la transición energética, alimentos y conocimiento. El objetivo de esta nota es mensurar cuáles son los sectores con mayor potencial exportador en el corto plazo y cuáles son las necesidades de política.Desde ya que con aumentar las exportaciones no es suficiente: por un lado, Argentina necesita mantener un manejo prudente de la macroeconomía que permita recrear la confianza en la moneda local y el acceso al crédito internacional para financiar su economía. Por el otro, se necesita el desarrollo productivo y el reparto equitativo de los beneficios de, en caso de éxito, los resultados de la estabilidad y el crecimiento exportador.
Vale remarcar, antes de comenzar el repaso, la relación simbiótica entre exportaciones, nivel de vida y estabilidad macroeconómica. Un aumento de las exportaciones aporta a la estabilidad macroeconómica mediante una mayor disponibilidad de divisas o “dólares”, y así, ayuda a generar mejores condiciones de vida de la sociedad. Al mismo tiempo, la estabilidad macroeconómica es una condición necesaria para exportar más. Por ejemplo, varios sectores que dependen de grandes inversiones con un plazo largo de maduración (GNL, minería, foresto-industria, hidrógeno verde) necesitan certidumbre sobre, por ejemplo, la posibilidad del acceso a divisas para el repago de sus inversiones. Por lo tanto, un manejo macroeconómico prudente que recree las condiciones para invertir, que incentive a los argentinos a ahorrar en pesos y destrabe financiamiento en materia de inversiones o préstamos del exterior es igual de importante que – y a veces una condición para- exportar más.
Potencial exportador de los sectores productivos
Yendo en orden de magnitud, los sectores con mayor potencial para aumentar sensiblemente sus exportaciones son la energía y la minería. Por su gran peso actual, será importante también el aporte de la agroindustria. La industria manufacturera, salvo excepciones, no pareciera tener un gran recorrido exportador. Los servicios basados en conocimiento y el turismo son ramas que, en menor medida, también tienen mucho para crecer. Por último, es necesario prestar atención a sectores emergentes y/o aún subexplotados, como el hidrógeno verde, la foresto-industria y la acuicultura, entre otros.
Por el lado de la energía, el desarrollo de Vaca Muerta -que ya es una realidad- puede aportar alrededor de US$ 30.000 millones adicionales en materia de exportaciones en gas, petróleo y derivados hacia finales de la década. Los resultados de los últimos años de los hidrocarburos no convencionales de dicha formación demuestra que somos cada vez más competitivos a nivel global gracias a los avances tecnológicos.
En materia de gas, el gran cuello de botella es la infraestructura de transporte, como el Gasoducto Néstor Kirchner, y la/s planta/s de Gas Natural Licuado (GNL), que permitirían exportar el gas vía barcos a los principales mercados globales, como el europeo y el asiático. Para que esto suceda, el sector reclama una ley de promoción que incluya ciertos beneficios y genere un marco regulatorio que garantice el acceso al gas y a las divisas. Hay varios proyectos de ley circulando, pero aún no se ha avanzado concretamente en ese sentido.
En cuanto al petróleo, se necesitan oleoductos y puertos de exportación. En los últimos tiempos se vienen avanzando con varias obras (ej. oleoducto a Chile), y recientemente YPF anunció la construcción de un puerto en Río Negro que permitirá aumentar sensiblemente las exportaciones. Todo indica que, en el corto plazo, el aumento de las ventas al exterior de los hidrocarburos vendrá motorizado por el petróleo, dado que no necesita de una inversión de gran cuantía como una planta licuefactora de GNL.
El mundo necesita más minerales para la transición energética (cables, baterías, etc.), y Argentina tiene una gran abundancia en dos de los más críticos: litio y cobre. En la actualidad, hay varios proyectos de litio en construcción, respondiendo a la gran demanda y extraordinarios precios, sumado a las buenas características productivas de nuestros salares. Según ciertas proyecciones, Argentina podría convertirse en el segundo exportador global en 2030, lo que podría implicar el ingreso de alrededor de U$S 9.000 millones de dólares adicionales. Existen desafíos para semejante volumen de producción que pueden ser cuellos de botella: logística para el transporte de materiales, provisión de energía para las plantas químicas, recursos humanos capacitados, entre otros, que deben ser abordados por la política pública para que dicho potencial se concrete. Sin embargo, todo indica que el litio será una gran fuente de dólares en el mediano plazo.
Por el lado del cobre, en la actualidad hay solamente un proyecto en etapa de construcción (Josemaría, en la provincia de San Juan) y varios proyectos en etapas avanzadas de factibilidad. De avanzarse con dichos proyectos, Argentina podría ser un jugador importante en el cobre, siguiendo el camino de Chile o Perú. Para dar una idea, solamente Josemaría podría exportar US$ 1.500 millones al año. Hay varios proyectos más de alta relevancia, como Taca Taca en Salta o Pachón, Filo de Sol y Los Azules en San Juan.
Sin embargo, estos proyectos parecieran estar altamente afectados por la incertidumbre macroeconómica, dado que requieren muy altos niveles de inversión (Josemaría, por ejemplo, implica inversiones por alrededor de US$ 4.000 millones) y tienen un plazo de recupero relativamente largo. A diferencia del litio, no pareciera haber condiciones productivas o de dotación que compensen el “riesgo argentino”. En la medida que no haya mejores condiciones macroeconómicas, dichas inversiones probablemente continúen sin despegar.
La agroindustria es hoy el principal complejo exportador del país. Sin embargo, su producción en volúmenes muestra cierto estancamiento en los últimos años, más allá del fuerte impacto del cambio climático. El driver del crecimiento, a diferencia de décadas pasadas, no podrá basarse en la ampliación de la frontera agropecuaria, sino en la mejora de los rindes y en el agregado de valor. Desde el sector se señala que, con menores niveles de presión impositiva y ausencia de brecha cambiaria, el sector podría aumentar su inversión en tecnología y ciertos insumos, como fertilizantes, que aumentarían los rindes. Asimismo, hay consenso sobre la necesidad de aumentar la producción de proteínas animales, sobre todo dada la enorme disponibilidad de maíz, pero las políticas al sector ganadero y la descapitalización del sector productor, hacen pensar en que no será una tarea fácil. Mientras Brasil exporta US$ 2.500 millones de carne porcina anualmente hace varias décadas, en Argentina los envíos al exterior son marginales. En carne aviar los resultados de nuestros vecinos también son apabullantemente superiores: US$ 9.500 millones de exportaciones en Brasil vs. US$ 500 millones en Argentina.
Las economías regionales también son una fuente importante de divisas, aunque han perdido posición en los mercados globales en los últimos años producto de las condiciones macroeconómicas adversas. Argentina ha demostrado poder ser un jugador importante en varios sectores, como el limón, el vino o el té. Inversión en logística, financiamiento para la reconversión y/o inversión en tecnologías de producción, genética o riego, apertura de nuevos mercados, son políticas necesarias para el sector. Ejemplos de potencial subexplotado hay muchos; para muestra sobra un botón: mientras Argentina exporta menos de US$ 50 millones de cerezas al año, Chile lo hace por US$ 1.500 millones.
En suma, es difícil prever el comportamiento de las exportaciones agroindustriales, dada la fuerte volatilidad en precios, el impacto del cambio climático, la heterogeneidad de los actores y los vaivenes en materia de política pública hacia el sector, pero sin dudas el potencial productivo es grande. Para ello, se necesita un rotundo cambio de las políticas hacia el sector.
Los Servicios Basados en Conocimiento (SBC) se consolidaron como un complejo exportador relevante durante las últimas décadas. Hoy se exportan alrededor de US$ 7.000 millones en el mercado formal (y hay estimaciones de que algunos miles de millones adicionales de manera informal). La unificación cambiaria permitiría un salto importante en las exportaciones, frenando la tendencia al trabajo freelance o trabajar para empresas en el exterior sin entrar los dólares al país.
El sector podría, en pocos años, apuntar a duplicar sus exportaciones, dado que Argentina tiene grandes ventajas a nivel global: talento, buena educación universitaria, nivel de inglés, huso horario en línea con EE.UU., el principal mercado. Las políticas de capacitación, infraestructura digital y empleabilidad, que se ensayaron en los últimos años, deberían perfeccionarse, apostando a una mayor coordinación entre Nación y Provincias.
Por el lado de la industria manufacturera, el potencial de crecimiento exportador pareciera ser menor, salvo contadas excepciones. El avance de la producción asiática y el pobre desempeño económico de Brasil, además de los problemas macroeconómicos argentinos, redujeron fuertemente la inserción de la industria en el exterior. Vaca Muerta otorga posibilidades en la producción petroquímica (ej. urea), la industria farmacéutica muestra cierto crecimiento tendencial, y existen estrategias de ciertas empresas automotrices (en especial Toyota) que logran escapar a la caída generalizada. Sin embargo, no pareciera que en las Manufacturas de Origen Industrial (MOI) radiquen las mayores posibilidades de aumento de exportaciones.
El turismo receptivo es otra fuente de divisas que tiene un importante margen para crecer. Argentina aún tiene subexplotado el turismo con Brasil, que es el principal mercado a apostar en materia de volumen de turistas. Aumentar la actual baja frecuencia de vuelos directos con grandes ciudades cercanas y de relativamente altos ingresos, como Belo Horizonte o Porto Alegre, y apuntalar la promocionar circuitos aún subexplotados para los turistas brasileros, como el Norte Argentino, podrían aumentar sustancialmente el turismo receptivo de ese origen. A esto se le suma la necesidad de mejorar la infraestructura turística en varios destinos, y revisar la política aerocomercial permitiendo una mayor competencia. Argentina podría, según estudios del sector, duplicar el ingreso de turistas brasileros en el mediano plazo, lo que implicaría varios miles millones de dólares adicionales de exportación.
La foresto-industria es otro sector subexplotado. Argentina cuenta con 1,3 millones de hectáreas implantadas, principalmente en el NEA, y con grandes ventajas en materia de competitividad por el rápido crecimiento de sus plantaciones. Actualmente, el gran cuello de botella del sector es la ausencia de una planta de celulosa y papel que permita transformar esos recursos en insumos industriales que permitan sustituir importaciones y aumentar las exportaciones. Una planta celulosa y papel podría implicar exportaciones por alrededor de US$ 1.000 millones anuales adicionales. Para ello, al igual que en el resto de los sectores, se necesitan condiciones macroeconómicas estables, y revisión de algunas leyes (ej. ley de tierras) que limitan la inversión extranjera.Otro vector que aparece en el horizonte es el hidrógeno verde. Sin embargo, aún falta tiempo para que la tecnología madure y se conforme un mercado internacional del cual Argentina pueda participar. Sin dudas, dado los elevados requerimientos de inversión -el proyecto anunciado de Fortescue implicaría inversiones por US$ 8.000 millones-, también serían necesarias mejores condiciones macroeconómicas y garantías básicas como el giro de divisas para el repago de las inversiones.
Por último, un sector pequeño, pero con enorme potencial en nuestro país, es la acuicultura, que ha sido a nivel local históricamente compuesto por pequeños productores o pesca artesanal. Sin embargo, esto está cambiando con la entrada de algunos nuevos jugadores, como Newsan Foods o Idris Patagonia, que vienen realizando inversiones en tecnologías y proceso de punta para la producción de truchas en la Cuenca del Limay (Neuquén y Río Negro), con destino exportador. Si estos proyectos se consolidan, y el país logra atraer nuevas inversiones, podría generarse un nuevo sector exportador de relevancia en Argentina. Sin ir más lejos, Chile exporta US$ 6.000 millones de dólares al año de la industria del salmón. Las necesidades de política son varias, dado que implica prácticamente la creación de un sector de cero: regulaciones, proveedores, infraestructura, estudios de zonas aptas para la producción, entre otras.
Políticas transversales
En síntesis, son varios los sectores en los que Argentina tiene un enorme margen para crecer: tenemos potencial en lo que el mundo necesita. Una problemática transversal a todos los sectores, como decíamos inicialmente, son las adversas condiciones macroeconómicas. Una estabilización macroeconómica, sin dudas muy desafiante, podría permitir ir liberando este enorme potencial productivo-exportador y cambiar nuestra realidad económica definitivamente. Esa sería la política horizontal pro-exportadora más relevante que podríamos tener.
Asimismo, hay una serie de políticas horizontales necesarias para aumentar la competitividad exportadora de todos los sectores: mejora de la infraestructura, simplificación y desburocratización de los trámites para la exportación, calidad y certificaciones, desarrollo de herramientas crediticias, apertura de nuevos mercados, revisión del sesgo anti-exportador de la política tributaria, entre varias otras más.
En el mientras tanto, Argentina necesita una batería de leyes sectoriales, o una ley transversal, que ayuden a reducir la incertidumbre y el riesgo argentino, que incluyan al menos una de las condiciones mínimas que cualquier país le otorga a una empresa que quiere invertir en su economía: poder girar divisas para repagar las inversiones. El régimen de fomento de inversión para las exportaciones -Decreto 234/21-, que permite el acceso al MULC para girar divisas para inversiones exportadoras, es un avance en ese sentido, pero aún insuficiente, en parte limitado por la brecha cambiaria.
Si generamos las condiciones para el despegue del potencial exportador, y lo acompañamos con políticas productivas, científicas, tecnológicas y distributivas, Argentina tiene todo para dejar atrás definitivamente estos años de estancamiento y mejorar definitivamente las condiciones de vida de nuestra población.»
Comentario de AgendAR:
Hay un párrafo que llama la tensión en este texto. «Yendo en orden de magnitud, los sectores con mayor potencial para aumentar sensiblemente sus exportaciones son la energía y la minería. Por su gran peso actual, será importante también el aporte de la agroindustria. La industria manufacturera, salvo excepciones, no pareciera tener un gran recorrido exportador.»
Este pesimismo respecto a un sector tan amplio de la producción, tiene algún fundamento ya en los últimos años del crecimiento industrial argentino, entre 1945 y 1975 se percibía el problema, la industria consumía más divisas para importar sus insumos que las que ganaba exportando. Aldo Ferrer ya proponía en 1970 un tipo de cambio diferencial para la industria y el agro. Pero como sabemos los tipos de cambio diversos crean otros problemas. Así, M.P. nos propone un modelo basado en la agroindustria, la minería, hidrocarburos y los desarrollos exportables de la industria del conocimiento. No es un «modelo extractivo» basado solo en la explotación de recursos naturales. Esas actividades pueden fomentan proveedores industriales nacionales, si hay voluntad política y medidas adecuadas y también como recomienda Mariana Mazzucato un estado que sea el cliente de sus desarrollos tecnológicos.
Pero no compartimos ese pesimismo con la industria manufacturera. Todo el énfasis de AgendAR ha sido en mostrar que la capacidad de los científicos técnicos y operarios que la Argentina todavía forma es capaz de hacer competitivas ramas enteras de la industria. Como lo ha hecho con la agroindustria. La siembra directa, los desarrollos biotecnológicos, si hasta la misma soja era hace 60 años un producto exótico que consumían los japoneses… Seguiremos con este tema.
El Ente Nacional de Comunicaciones (ENACOM) oficializó el “Reglamento para la Nominatividad y Validación de Identidad de los Usuarios de los Servicios de Comunicaciones Móviles”, sistema de identificación para combatir el fraude e incrementar la seguridad de usuarias y usuarios de telefonía celular.
Las empresas cuentan en la actualidad con un “Registro de Usuarios”, en el que se plasman los datos filiatorios de la persona titular, nombre, apellido y Documento Nacional de Identidad, mientras que para las personas jurídicas serán la razón social, CUIT y domicilio. A partir de ahora, las prestadoras del servicio de comunicaciones móviles tendrán 60 días para adecuar sus sistemas.
Este reglamento incorpora nuevas condiciones tendientes a reforzar el mecanismo de nominación y validación de identidad existente para las altas de líneas nuevas y suma la obligación de “revalidar” la identidad del usuario cuando realice ciertas operaciones sobre su línea para evitar el denominado fraude de suscriptor.
Uno de los mecanismos contemplado por el reglamento es el de validación de los datos biométricos de los usuarios, es decir, los datos personales relativos a las características únicas del ser humano, sean físicas, fisiológicas o asociadas al comportamiento, que faciliten y garanticen la identificación de un individuo (persona física), mediante sistemas o procedimientos tecnológicos.
Algunas de las consultas frecuentes que pueden surgir son:
1- ¿Es obligatoria la nominatividad?
El proceso de nominación es obligatorio para todas las altas de líneas nuevas.
2- ¿Qué debe hacer la o el usuario?
Seguir los pasos y procedimientos que dispone la prestadora del servicio para nominar su línea y validar su identidad.
3- ¿Cuántas instancias de validación existen?
Existen dos instancias con distintos niveles de validación; una instancia es el alta o registración de una o un usuario nuevo, y otra instancia son los cambios comerciales o técnicos (como el cambio de titularidad o cambio de SIM). En estos últimos casos es que se implementa la validación de datos biométricos o validación de múltiples pasos o factores.
4- ¿Cuándo entra en vigencia?
El nuevo reglamento entrará en vigencia a partir de los 60 días de la publicación de la resolución que lo aprueba.
5- ¿Será un proceso unificado o cada empresa implementará el suyo?
Cada empresa administra el registro de sus usuarias y usuarios, como así también las herramientas y mecanismos a fin de la validación de su identidad.
6- ¿Las líneas ya nominadas deben hacer algo o solo cuando quieran realizar el cambio tendrán que llevar a cabo la validación biométrica?
Las y los usuarios titulares de las líneas que ya se encuentran nominadas deberán revalidar su identidad en el caso de realizar modificaciones en las condiciones comerciales o técnicas que puedan ser consideradas críticas (tal es el caso de cambios de titularidad o cambio de tarjeta SIM).
7- ¿De qué manera este proceso evita los fraudes o estafas?
La implementación de la revalidación de la identidad del usuario –en el caso de realizar modificaciones en las condiciones comerciales o técnicas que puedan ser consideradas críticas, utilizando validación de datos biométricos o bien, en caso de que no sea posible, mecanismos de validación de múltiples pasos o factores– permitirá reducir la incidencia del denominado fraude de suscriptor (o de sustitución de identidad).
8- ¿Qué ocurre si la persona titular de la línea fallece? ¿Se puede cambiar la titularidad o cerrar la cuenta?
El fallecimiento del cliente hace que se pierda la condición de tal (de conformidad con lo dispuesto en el art. 11 inc. f del Reglamento de Clientes de los Servicios de TIC, aprobado como Anexo I de la Res. MM Nº 733/17).
9- ¿Se puede ser titular de más de una línea?
Sí.
Cuando se trate del alta de una línea nueva, para los fines de la validación de identidad de una persona humana, sea de manera remota o presencial, las prestadoras deberán solicitar y validar los siguientes datos:
Nombre y apellido completos.
Número de DNI.
Sexo.
Fecha de nacimiento.
Número de trámite de su DNI.
Fecha de emisión del DNI.
Este proceso aplica también a ciudadanas y ciudadanos extranjeros residentes en el país con DNI emitido por la República Argentina, quienes deberán validar su identidad utilizando el mismo mecanismo dispuesto por las empresas para las y los ciudadanos nacionales.
Para el resto de las y los ciudadanos extranjeros, las prestadoras deberán solicitar el pasaporte o el documento de viaje vigente. En estos casos, en oportunidad de su registración, las y los ciudadanos extranjeros deberán manifestar el tiempo de permanencia en el país, al cabo del cual las empresas deberán inhabilitar la línea telefónica a fin de que no puedan cursar tráfico.
Por otra parte, el nuevo reglamento establece la obligación de revalidar la identidad de la o el usuario cuando la persona solicite alguna modificación en las condiciones comerciales o técnicas de su línea que pueda ser considerada sensible, tal es el caso de los cambios de titularidad o de tarjeta SIM.
Las líneas sin usuaria o usuario asociado o cuyo usuario no pueda ser correctamente validado no podrán cursar tráfico, con excepción de la posibilidad de acceder a los centros de atención personalizada (CAT) y a los servicios de emergencia; tampoco tendrán activa la casilla de correo de voz.
Este reglamento establece que ENACOM podrá requerir a los prestadores informes periódicos que contengan una detallada estadística en materia de incidencia y tipología de fraude. Estos informes tendrán carácter reservado y cada empresa deberá resguardar los comprobantes correspondientes al proceso de validación de identidad que llevó adelante cada una y cada uno de sus usuarios titulares por un plazo de 10 años.
La expansión de la tecnología digital en el escenario de las telecomunicaciones vino acompañada de la proliferación de maniobras delictivas que ponen en riesgo la seguridad de las y los ciudadanos. Es el compromiso de ENACOM articular los mecanismos legales y técnicos necesarios, en coordinación con diversas áreas del Estado nacional, para resguardar la seguridad de todas y todos los argentinos.
El Reporte Final sobre el Estado del Clima en Argentina 2022 resume los principales comportamientos del clima que tuvieron lugar en el 2022. Incluye, además, una síntesis de la evolución de las variables atmosféricas monitoreadas por el SMN y contempla los eventos climáticos destacados de todo el año.
La serie histórica de datos del SMN, en algunos casos mayor a cien años, permite dar cuenta de los cambios en los patrones de temperatura y precipitación de nuestro país, y dar sustento a las políticas nacionales de respuesta, adaptación y mitigación frente al cambio climático.
Luego de un 2021 extremadamente cálido, el quinto año más cálido de Argentina desde 1961, el 2022 se ubicó en el puesto 20 de los años más cálidos. Sin embargo, fue uno de los más fríos de la última década.
El 2022 se caracterizó por comenzar y terminar con olas de calor. A su vez, el otoño y el invierno fueron anómalamente fríos.
En enero se registró una de las olas de calor más extremas debido a su extensión (72 % del territorio nacional), duración (hasta 14 días) y récords históricos de temperaturas extremas (24 localidades).
Todas las estaciones antárticas reportaron temperaturas medias más cálidas de lo normal. En 5 de ellas, se alcanzaron valores récord.
Durante 2022 se registraron precipitaciones por debajo de lo normal a nivel país, lo que lo posicionó entre los 14 años más secos desde 1961.
La sequía que viene afectando el centro y norte del país desde 2019 mostró un empeoramiento durante 2022 debido a las escasas precipitaciones.
A nivel país, se identificaron 175 millones de hectáreas en sequía y más de 17 millones de cabezas de stock bovino en riesgo. Los registros de dióxido de carbono y metano en Argentina mostraron un incremento en el 2022, siguiendo la tendencia mundial.