viernes, 17 abril, 2026 - 7:42 pm

Dilma Rousseff sera la presidenta del Banco de los Brics

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La expresidenta brasileña Dilma Rousseff fue elegida este viernes por unanimidad como nueva titular del Nuevo Banco de Desarrollo (NDB), la entidad de desarrollo y fomento de los Brics (el foro conformado por Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica), que con esta designación gana una estatura política inédita como una alternativa de financiación a los países emergentes.
El Banco de los Brics tiene su sede en Shanghai, ciudad china donde vivirá hasta terminar su mandato en julio de 2025 la expresidenta Rousseff, quien no había tenido cargos públicos ni privados desde que fue derrocada en un juicio político en 2016, en una de las peores crisis políticas de la historia de Brasil.
Economista y especialista en energía, Rousseff fue una de las fundadoras del NDB durante su mandato y contó con el apoyo de todos los países para reemplazar al bolsonarista Marcos Troyjo, quien en los últimos meses se había mudado a Río de Janeiro con un sueldo cercano a los 50.000 dólares mensuales.
«El Consejo de Gobernadores del NDB eligió por unanimidad a la excelentísima señora Dilma Vana Rousseff como presidenta del banco, con vigencia inmediata», dice el comunicado oficial de la entidad financiera.
La designación fue una decisión del presidente Luiz Inácio Lula da Silva, teniendo en cuenta, también, que la expresidenta se ha dedicado en los últimos años a estudiar el desarrollo en las naciones emergentes. La exmandataria del Partido de los Trabajadores (PT) estudió el socialismo de características chinas y participó de diversos eventos sobre el asunto. Rousseff tiene previsto viajar a China el domingo con la comitiva de Lula, quien desde el lunes realiza una visita de Estado al país asiático, principal socio comercial brasileño desde 2009.

Los shorts de AgendAR: ECON-AR

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En AgendAR empezamos a experimentar con un formato nuevo, los shorts de YouTube. Aquí visitamos la feria ECON-AR sobre la que habíamos informado aquí

Las propuestas de China y el programa Nuclear Argentino

Como observa el colega Néstor Restivo en Dangdai, los últimos pasos para que la central Hualong-1 se cierren en forma comercial siguen sin darse, y esta movida empezada en 2014 se ha vuelto un culebrón interminable.

Por ahora en AgendAR, vistos los problemas que plantea China, los que nos trae nuestra propia política, y los que sobreagrega esa embajada que el colega Restivo llama “vecina a la Exposición Rural”, no vemos solución rápida.

Vamos por partes. China está haciendo algunas cosas MUY mal. El gobierno de Xi-Jingping le da lo mismo dar una financiación del 85 o del 100% con tal de que la central entre en obra. Éste no es el problema en absoluto.

Los asuntos en los que la CNNC (China National Nuclear Corporation) no transige son más importantes: no aceptan que la transferencia de tecnología por la fabricación de los elementos combustibles esté incluida en el precio de la central.

Este precio de suyo ES CARO en cualquier “benchmarking” internacional de costo en dólares por kilovatio instalado. El precio conjunto de las dos centrales CANDU de Qinshan que China compró a AECL, en 1998 y 2003, estuvo en U$ 2880 mil millones para 1400 MW netos, lo que da U$ 2057 por Kw instalado. Si ponemos el año 2000 para promediar las fechas de obra de ambas Qinshan y actualizamos precios por inflación del dólar estadounidense, fueron U$ 5035 mil millones, lo que da unos U$ 3596 por MW instalado.

No tenemos detalles de financiación, pero que Canadá la haya dado un crédito muy generoso a China resultaría tan contratintuitivo como que un escarabajo arrastre una camioneta, aunque bien puede haber pasado. Los canadienses, faltos de ventas, estaban negociando con China “in extremis” (de hecho, en 2011 la AECL cerró). Y los chinos son proverbialmente pacientes.

Supongamos -sólo por suponer- que China pagó taca-taca por ambas plantas en Qinshan. Es un asunto enteramente posible, porque resolvió con su propia industria el 100% de los componentes de la 2da central. Si esto fue así, la financiación de ambas Qinshan fue mayormente interna, y cargaron con ella los proveedores de componentes de la CNNC. Para el país, es sacarse plata de un bolsillo para ponerla en otro, pero propio.

Hechas estas disquisiciones, la Hualong-1 que CNNC nos vende a U$ 8000 millones tiene 1120 MW, lo que arroja U$ 7.142 el Kw instalado. MUY salado, es un precio casi europeo o casi yanqui, es decir brutal, inaceptable. Si añadimos el costo de la financiación… ¿Nos vamos arriba de U$ 10.000? Casi triplica lo que le pagó China a Canadá. Por ese lado vamos mal.

Que le quede claro a la CNNC que la de la Hualong-1 es una compra por financiación, no por tecnología: la de uranio enriquecido no es la nuestra. Desde 1967 somos un Programa Nuclear construido básicamente sobre el uranio natural, con la composición de isótopos con el que sale de la mina. Es el que tenemos, y hasta más datos, las máquinas CANDU son las mejores del mundo para este combustible, acreditadas por más de 50 años de experiencia internacional y 39 años de experiencia propia.

Y una CANDU criolla la podemos resolver solitos con nuestra alma. Tenemos las licencias de la AECL que nos habilitan a ello, y además el know-how. Y tras haber “retubado” (es decir reconstruido) Embalse de pe a pa entre 2014 y 2018, tenemos también unas 100 empresas nacionales capacitadas para esa tarea. Lo que no tenemos es la plata.

Importar enriquecido, señores CNNC, para nosotros es una desventaja. Y no sólo económica, sino estratégica: si nos ponemos a capturar pesqueros chinos ilegales en la Zona Económica Exclusiva del Mar Argentino, o entramos en cualquier otro entredicho fundamental con China, nos podemos encontrar con una amenaza de boicot sobre el combustible. Esto significaría un apagón en el AMBA. No, thanks.

La opción Nac & Pop para aventar este fantasma sería diseñar y construir una planta de enriquecimiento de uranio mucho mejor que la de Pilcaniyeu. Tendría que tener capacidades para el consumo de enriquecido de la Hualong-1 y todos nuestros reactores de investigación en línea, y los futuros, como el RA-10. Esto significaría tecnología de centrífugas. Descarto cosas aún más avanzadas, como láser.

Con un optimismo entre desaforado y enloquecido, un desarrollo de centrífugas tomaría no menos de tres gobiernos al hilo que entiendan el valor estratégico de la tecnología nuclear. Eso sería como encontrarse con  tres perros verdes, no sólo uno.

Y el problema no es sólo político, es técnico. Desarrollar una buena máquina, capaz de rotar a 100.000 rpm. sin desequilibrarse y volverse un objeto volador no identificado, ya eso significaría un líos con el Organismo Internacional de Energía Atómica y choque con el State Department de los EEUU, a añadir a la colisión que de suyo empezó a suceder en 2014 con nuestra idea de comprarle una central de potencia a China.

Esto es acumular demasiados costos y demasiados entuertos diplomáticos con demasiadas superpotencias y sus agencias. Señores CNNC, hasta ahora, pueden quedarse con la Hualong-1. Parece muy buena y creemos que tendrá otros compradores, además de Pakistán. Seguro en África. Pero nosotros tal vez tengamos otras opciones.

Este fierro en China y Pakistán todavía no tiene los suficientes años de despliegue en línea como para acreditar buena disponibilidad. Parece joya, pero ignoramos si anda como una Ferrari o como un Rastrojero, y preferimos los Rastrojeros, que no se rompen.

Tampoco se trata de una compra por precio: si además nos la van a hacer difícil con el combustible, señores CNNC, la Hualong-1 es toda suya. A diferencia de mi colega Restivo, yo no la llamo Atucha III, porque por ahora prefiero reservar ese sitio junto al Paraná para un oferente que no me trate de un modo tan imperial.

Nosotros también tenemos nuestros defectos como cliente.

En lo que compete a la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA), institución regida de modo fundacional por la visión de Jorge Sabato, es inaceptable pagar U$ 200 millones por esta transferencia sobre el combustible. Si aceptás eso, vas a terminar aceptando cosas peores.

Para una CANDÚ “made in Argentina”, “Proyecto Nacional” como la llama NA-SA, el combustible lo hace CONUAR en Ezeiza- Eso es lo que quema Atucha I desde 1982, también esa CANDU cordobesa llamada Embalse desde 1986, y Atucha 2 desde que entró en línea en 2015. El combustible argento anda joya. No hay quejas sobre la calidad.

En todas las compras de centrales nucleares argentinas (Atuchas I y II a KWU-SIEMENS, Embalse a la canadiense AECL), el paquete tecnológico por el combustible quedaba pagado dentro del precio de la central. Estaba en la licitación.

La cláusula nuestros proveedores se la fumaron porque éramos (y todavía somos) el mercado nuclear más vistoso de Sudamérica. Hemos sido el único país de la región con la suficiente investigación y desarrollo propios como para haber exportado 8 reactores de investigación, si sumamos el último triplete (Australia, Holanda y Arabia Saudita).

Con la empresa alemana esto de conseguir gratis la tecnología del combustible sucedió sin otra discusión que no fuera la fecha en que Atucha I dejaba de recibir los manojos de circaloy y pastillas de cerámica de dióxido de uranio “made in Hanau” y empezaba a quemar combustible “made in Ezeiza”.

Esa pulseada fue amigable y se zanjó en varios meses, con la central ya en cimientos. La máquina quemó combustibles alemanes desde 1974 hasta 1982, y desde entonces, los nuestros. KWU-Siemens se atuvo estrictamente a lo que se pactó y fue pactando, y no puso obstáculo alguno a la transferencia del know-how. Es más, pagó íntegramente las estadías de una decena de reactoristas y de “combustibleros” de la CNEA en Karlsruhe y Hanau, incluyendo viviendas y escolaridad para los hijos de las familias de los argentinos.

Desde 2001, y ya sin vínculo alguno con SIEMENS por asuntos demasiado complejos para este artículo, la CNEA transformó a Atucha 1 en la única central de uranio natural del mundo en funcionar con un ligerísimo enriquecimiento. Hoy el combustible de Atucha 1 usa uranio con un 0,85% de isótopo 235, en lugar de la proporción del uranio tal como sale de la mina, con un 0,73%. Sin alterar la potencia térmica de la central, esto mejoró enormemente el quemado: el combustible ahora dura un 80% más. Mejor: menos minería y menos desechos.

Con los canadienses la cosa fue más complicada. Ya con la central en plena construcción, la CNEA se enteró de que la ingeniería de detalle, códigos de cálculo y demás «know-how» del combustible no los tenía AECL sino sus proveedores Westinghouse y General Electric. Nos estaban vendiendo algo que no tenían. ¿Fue una jugarreta?

No es imposible. AECL nos quería como clientes. Pero era una firma estatal, y la cancillería canadiense, ferozmente presionada por el State Deparment, se había propuesto que Embalse no se inaugurara jamás. Casi lo logra. Y eso merece otro artículo más, pero seguimos con éste.

Las dos empresas yanquis de marras nos pidieron una barbaridad por la transferencia, amén de cláusulas restrictivas sobre exportaciones… la sarasa habitual en contratos estrictamente comerciales, no en asociaciones estratégicas entre estados. No es nuestra onda en lo nuclear, ni para comprar ni para vender.

Así las cosas, la Gerencia de Combustibles de la CNEA pateó la mesa y desarrolló por su cuenta, a fuerza de ingeniería inversa, los combustibles CANDU argentinos.

Pese a que los componentes metalúrgicos y cerámicos son muy parecidos, resultan dimensional y termohidráulicamente muy distintos de los de las dos Atuchas. La central cordobesa arrancó en 1984 con combustibles canadienses, pero ya en 1986 ya estaba quemando material íntegramente nacional.

En esta negociación con la CNNC, sin embargo, los chinos vienen a pasarnos con la aplanadora. Han llegado a plantear que aún si aceptamos pagarles por la tecnología del combustible en su versión actual, toda mejora de materiales o de diseño que China desarrolle (y se viene un combustible un 20% más duradero) deberá ser objeto de una nueva venta. ¿Qué se fumaron?

Para cualquier sabatiano (y en la CNEA quedan unos cuantos), la autonomía en combustibles vale más que la tecnología de la central en sí.

Es un punto de vista sorprendente para cualquiera que confunda una central nuclear con un camión. Pero sucede que el combustible nuclear no es un commodity libre de secretos, que se consigue fácil y en casi todos lados, como el gasoil.

Un elemento combustible nuclear completo es un desarrollo tecnológico jalonado por decenas de “secretos de cocina”. Implica el desarrollo de toda una metalurgia de aleaciones de zirconio, y de toda una ciencia de materiales cerámicos para fabricar pastillas sinterizadas de dióxido de uranio, y a eso añadirle toneladas de hidrodinámica y termohidráulica.

Estos componentes deben bancarse temperaturas mayores de 800º C en las pastillas, de 340º C en los tubos que las albergan. Estos deben tolerar un caudal de refrigerante más imperioso que el de una manguera de bombero, con presiones de hasta 140 atmósferas. Todo el manojo, además, debe soportar una irradiación de rayos gamma y neutrones que destruiría a componentes menos nobles o mal diseñados.

Si este know-how no te viene con la central, lo tenés que desarrollar vos solo. Son cosas que venimos haciendo desde 1958. Dicho desde la dura experiencia: ni es fácil ni sale gratis.

¿Comprar indefinidamente combustible hecho por China Nuclear Fuel Co.? No, gracias. A precios de hoy, en los 60 años de la primera vida útil estimada para la Hualong-1, comprando el combustible desde el primer día al último, estaríamos pagando 3 veces el precio de la central completa.

Si les compramos un camión, señores CNNC, es porque hemos fabricado siempre nuestro propio gasoil. La parte metalúrgica de los elementos combustibles de una Hualong-1 la podemos recibir amigablemente dentro del precio de la central, o -en el peor de los casos- descular por ingeniería inversa.

Aún así, queda en pie que si Pilca estuviera operativa, no le daría el tamaño ni el tipo de tecnología para abastecer de enriquecido hasta el 3,1% a un dragón tan hambriento como una Hualong-1. Quédensela tranquilos, amigos de la CNNC. Nothing personal, just business.

Este problema no lo estamos causando nosotros. No es el único que nos aparta mucho del perfil de cliente obsequioso con el que sueña la CNNC. Por el contrario, y con sinceridad, somos un dolor de huevos para cualquier proveedor.

En 2014, el hombre que pasó a la historia por haber terminado ese laberinto eterno, Atucha II, José Luis Antúnez, firmó en nombre de Nucleoeléctrica Argentina SA (NA-SA) una propuesta bastante equilibrada con CNNC. Conste que ésta es una empresa estatal y hace exactamente lo que le fija el Poder Ejecutivo chino. Aquí el estado es menos monolítico y las cosas requieren de trabajosos respaldos.

Según ese primer MOU (Memorandum of Understanding), la firma china nos financiaría una CANDU similar a Embalse, o a las Qinshan, a condición de que también compráramos una Hualong-1. En síntesis, nosotros nos comprábamos la central que preferimos, a cambio de ser la vidriera del que prefiere China para exportación mundial. Una situación bastante “win-win” (dicho en inglés, no en mandarín).

Se acordó que la CANDU empezara obra en 2016 en el predio de las Atuchas, y que la Hualong-1 arrancaría en 2018 y tendría “siting” en algún lugar con costa sobre el mar. El Poder Legislativo ratificó el MOU, lo que le dio soporte de acuerdo entre estados, y abrió camino para negociar la letra grande y chica de los contratos comerciales.

Pero en diciembre de 2015 cambió el gobierno, y el Programa Nuclear Argentino quedó bajo la dirección del mejor ministro de energía de la Shell, Juan C. Aranguren. Quien descarriló contractualmente todo: en 2016 frenó el arranque de obra de Atucha III CANDU con distintas excusas, y en 2018 la dio definitivamente de baja. Con lo cual, quedó en pie únicamente la central que China quería vendernos, no la que queríamos comprar.

Hecho eso, Aranguren renunció en medio del inminente défault de deuda contraída por su gobierno, su Ministerio volvió a ser una Secretaría de estado, y los secretarios de energía de Macri, uno de ellos petrolero, el otro farmacéutico, se entretuvieron en bardear a los chinos con atrasos interminables en la firma de los contratos. Los chinos se la bancaron como duques.

Cuando volvió a cambiar el gobierno nacional, en 2019, no pasó nada. Pero nada de nada. En 2021, cuando ante el creciente nerviosismo nuclear el presidente Alberto Fernández no tuvo más remedio que expulsar a la dirección macrista de NA-SA, la empresa se escupió las manos para ponerse en obras.

En esa firma predomina la visión reactorista de la energía nuclear, que no es la de CNEA: pueden posponer discusiones sobre los combustibles a cambio de empezar a cavar los cimientos de la futura central de una maldita vez.

Pero Antúnez se encontró con problemas para avanzar: Alberto Fernández había inventado una Secretaría de Asuntos Estratégicos cuyo titular, Gustavo Béliz, se encargó de atrasar la autorización del crédito chino para empezar la obra, y así siguió hasta su renuncia. Desde entonces, NA-SA está esperando alguna decisión presidencial o del gabinete para tomar el crédito de la CNNC y avanzar en la letra chica de los contratos.

Antes va a congelarse el infierno, al parecer. Ni el canciller Santiago Cafiero ni el ministro de Economía, Sergio Massa, parecen muertos de ganas por hacer que esto avance. Más allá de sus enfrentamientos, parecen compartir una vocación férrea de no hacer nada que caiga mal en esa embajada que el colega Restivo describe por su cercanía geográfica con la Rural.

El State Department, y hasta el Defense Department de los EEUU, interpretando bien la indecisión del gobierno, consideraron oportuno mandarnos algunos personajes que nos desaconsejaran paternalmente de toda compra de tecnología nuclear china.

Doy por caso la extraña señora Anabelle Ganzer, quien hasta se permitió sugerirnos que también discontinuáramos la construcción de la centralita nuclear compacta argentina CAREM y nos asociáramos a algún proyecto estadounidense de reactores modulares chicos. Hay dos, el NuScale y el m-Power, que son más o menos fotocopias tardías del CAREM, se ignora si mejoradas o empeoradas, pero fija que más caras y sin el beneficio de estar al menos en construcción.

En suma, que los EEUU nos proponen que en el terreno nucleoeléctrico renunciemos a todo y no hagamos nada, y a cambio de darnos nada. Y es que no tienen nada que darnos: la tecnología nucleoeléctrica PWR estadounidense es tan cara y complicada que hace 40 años que los yanquis no se le venden ni siquiera a sí mismos.

El gobierno de Fernández considera, como el 90% de los políticos argentinos (izquierda incluida), que con Vaca Muerta -que gustan de considerar inagotable- estamos bien en materia de energía, del mismo modo en que Carlos Menem y Fernando de la Rúa se colgaron de Loma de la Lata, quemando y exportando gas a precio vil, hasta que la despresurizaron.

Al político argento tipo no se le ocurre que 1000 megavatios nucleares evitan quemar 1600 millones de m3 anuales de gas, y por ende habilitan a exportarlos. O que una central nuclear dura lo mismo que tres de gas de ciclos combinados pero tiene una disponibilidad de al menos el 90%, en lugar de ¿55%?

Y lo que jamás se les cruza por el mate es que el negocio nuclear es de tecnología, no de vender electricidad. Vendiendo tecnología nuclear el país se vuelve más importante e influyente, no así quemando gas, o dejando que otros exporten el que tiene. Eso sí, cuando INVAP vende un reactor nuclear a un país fachero, o al menos con chequera, corren a sacarse la foto.

A fines de 2017, en su campaña por fumigar a China de sus muchos pactos IFR (la Iniciativa del Cinturón y la Ruta) con Europa Oriental, los EEUU le hicieron una propuesta bastante extraña a Rumania. Este país empezó a construir un complejo de 4 centrales CANDU en tiempos del dictador Ceaucescu.

De éstas, la primera unidad ya está pidiendo retubamiento, como sucede con las CANDU a los 30 años de servicio continuo en línea, la segunda funciona nominal (sin problemas, como todas las CANDU) y la 3ra y 4ta se quedaron a medio construir desde que el país se quitó a Ceaucescu de encima. Ojo, eso sucedió en 1989.

Los chinos, que hoy dominan todas las tecnologías nucleares occidentales “mainstream”, se acercaron a Rumania con propuestas de financiación a través de CGN, China General Nuclear Power, una corporación rival de CNNC aunque perteneciente al mismo estado.

Pero o la plata nunca pintó y los rumanos se hartaron de esperarla, o los chinos estaban demasiado apurados por vender SUS centrales, en lugar de ofrecer plata y experticia para completar Cernavoda 3 y 4, y retubar Cernavoda 1.

Lo que sea, pero con el presidente rumano actual, Klaus Iohannis, y el primer ministro Ludovic Orban, quienes tienen pintada a la OTAN en la frente, la CGN patinó y se cayó. EEUU firmó financiar estas 3 tareas con un primer paquete de U$ 10 mil millones del Eximbank. En teoría, según Nuclearelectrica, la estatal nuclear rumana, el trabajo debería estar hecho en 2030.

Que EEUU ponga plata en 3 CANDU es como que Drácula abra un banco de sangre para regalarla. EEUU siempre detestó las centrales CANDU por una larga cantidad de causas. Desde 1974 hasta 2011, EEUU fue el artífice no muy secreto de la quiebra de AECL por el sencillo y expeditivo método de enloquecer a los canadienses para que no cumplieran sus compromisos de venta, y a sus países clientes naturales, como la Argentina, retorciéndoles el gañote de distintas maneras. Podemos dar fe. Nuestra mejor central la vendió el peor proveedor. Embalse la terminó la CNEA, no AECL, y a pulmón.

Los EEUU no pudieron mucho contra la India, que se apropió de la tecnología por ingeniería inversa y ya van por su CANDÚ “trucha” número 18, con 4 más en construcción, 3 más a punto de terminarse y 8 más aprobadas. Con estas máquinas IPHWR de 220, 540 y 700 megavatios, van a tener en pocos años más un parque CANDU más importante que el canadiense.

Tampoco los EEUU pudieron hacer mucho contra China. Este país compró 2 plantas a AECL y ya domina bien la tecnología CANDU. Sin embargo, no se muere de ganas de venderla. Al gobierno de Xi-Jingping no le resultan lo suficientemente chinas, y en ello hay más asuntos de imagen y orgullo nacional que materia de propiedad intelectual. Para entendernos: Hualong significa “Dragón Chino”. ¿Está claro, no?

Lo que nos trae de nuevo a nuestro actual callejón sin salida aparente. Si le damos el raje definitivo a la CNNC, vamos a sufrir represalias chinas inagotables, especialmente en materia de fondeo de nuestra moneda y financiación de obras energéticas pendientes (las represas del río Santa Cruz ante todo). Si no le damos el raje a la CNNC, los EEUU también prometen empiojarnos la vida con todos sus muchos agentes internos. Por comercio exterior, son un país más competidor que cliente de la Argentina. No tienen mucho para darnos. Pero nadie duda de su capacidad de infiltrar, neutralizar o desestabilizar gobiernos en Sudamérica.

La lectura del artículo de LPO del martes 21, y del de Dangdai de ayer sugieren tres modos en que la Argentina puede salir de este brete. Requieren de un poco de coraje y pensamiento lateral, y mucho respaldo popular.

Un modo es olvidarse de la Hualong-1 a cambio de que EEUU le financie 2 CANDU “Nac & Pop” a NA-SA. Bien podría hacerlo ahora que, muerta la firma canadiense, a los diplomáticos y militares yanquis les ha dado por resucitar esta tecnología en Rumania como modo de erradicar la de China.

La otra idea que me parece que introduce el colega Restivo, si lo entendí bien, es que al menos una parte inicial del costo de una nueva central nuclear se podría pagar con un canje de productos nucleares. Me explico: en 2024 la CNEA debería estar inaugurando su reactor RA-10 en Ezeiza. Es una planta multipropósito, pero su finalidad principal es fabricar radioisótopos de uso medicinal.

Con su potencia de 30 MW, el RA-10 podría apoderarse del 20% del mercado mundial de radioisótopos. En realidad de bastante más, si consideramos que Australia domina el 40% de este mercado con un reactor muy parecido, pero de sólo 20 MW. Conocemos bien esa planta porque es argentina y la hizo INVAP entre 2000 y 2006.

El 20% es una cifra MUY cautelosa.

Y aún así no es poca plata: a fines de este 2023, se habrán vendido U$ 8820 millones en todo el mundo, en su 80% de molibdeno 99 metaestable para diagnósticos. El mercado crece en flecha traccionado por este radioisótopo no estoqueable, por su corta vida media, y en 2033 se espera que llegue a los U$ 19.400 millones. EEUU hoy no necesita Mo 99 m argentino, ¿pero China?

Y si los chinos no aceptan canje, de todos modos en 2033 el país podría estar ganando alrededor de U$ 400 millones/año rutinariamente. A los precios que pide China por su Hualong-1, ayudaría a pagar las cuotas. Si se trata de vender radioisótopos, parecemos más condenados al éxito que ellos si se trata de vender centrales Hualong-1, según vienen las cosas en el mundo.

El otro modo es hacerle saber a la CNNC que la termine con postura imperial en materia de combustibles, y que baje el precio de su central Hualong-1. No somos una republiqueta primeriza: inauguramos nuestra primera central de potencia 11 años antes que ellos. Caso contrario, esperamos escuchar alguna oferta sensata de Washington (como «te financio 2 CANDU»). Sí, ya sé, nunca aparecen.

Como sea, cualquiera de estas soluciones requiere de una autoridad política que éste gobierno ya no tiene. Sería excelente que el próximo la tenga, y además cierta visión más tecnológica y nacional del negocio nuclear. Entre 1950 y 1983 todos los gobiernos, aún los más detestables y vendepatria de nuestra historia, la tuvieron.

Daniel E. Arias

El partido por Atucha III ¿China nos tira un centro?

Por su interes para nuestros lectores, reproducimos la nota que hoy publico la agencia china Dangdai. AgendAR la comentara en profundidad La semana pasada visitó Buenos Aires el subsecretario de Energía de Estados Unidos, David Turk. Acompañado por el activo embajador Marc Stanley, se vieron con la secretaria de Energía Flavia Gabriela Royón y recorrieron el Centro Atómico Ezeiza, entre otras acciones. Horas después, arreciaron los rumores de que el canciller Santiago Cafiero había trabado las negociaciones para lograr el financiamiento que ponga en marcha las obras para Atucha III, la cuarta central nuclear que está pautada hacerse con crédito y tecnología de China. En Cancillería afirman que es “todo falso” y que “no se cayó nada”, según dijeron a DangDai fuentes oficiales. En otros círculos políticos, afirman en cambio que la interna entre el albertismo —en este caso representado por el ministro de Relaciones Exteriores— ahora con el ministro de Economía Sergio Massa ha complicado el escenario a un mes y medio de que este último tenga agendado hacer su viaje a Beijing, donde, además de consolidar cooperación financiera con usos del swap y otros mecanismos que aporten divisas, se espera que avance en la firma de acuerdos en el marco de la Iniciativa de la Franja y la Ruta (IFR), uno de los cuales podría ser la cuestión atómica. Pero Cancillería, por lo que ha trascendido, no quiere ceder al superministerio de Economía su lugar de negociador y de contraparte de China (donde el organismo que lleva estos temas es la poderosa Comisión Nacional de Desarrollo y Reforma, CNDR, de rango ministerial). En rigor, Atucha III está enmarcada en otro paquete que firmaron Argentina y China y que ratificó la visita de Alberto Fernández a Beijing en febrero de 2022: el Diálogo Estratégico para la Cooperación y Coordinación Económica (DECCE), cuyo detalle DangDai ha ofrecido en extenso en su última edición impresa, al igual que los de la también llamada “Nueva ruta de la seda”. Pero esta última, la IFR, también podría usarse indirectamente para financiar un proyecto atómico. El asunto es que en el sector nuclear argentino, expectante con que avance Atucha III, ven que ni uno ni otro mecanismo se pone en acción y “hace un año que Argentina no pide la financiación que China está dispuesta a dar”, aseguran. Obviamente, entre las razones de la pereza figura, dicen, la presión permanente de la Embajada vecina a la Sociedad Rural Argentina. Y se quejan que junto al lobby antichina no proponen, siquiera, ninguna inversión o programa alternativo. El DECCE, acordado por ambos gobiernos a través de la Cancillería argentina y la CNDR, identificó 10 proyectos de cooperación mutua. Uno es Atucha III. Para esa obra, originalmente China iba a financiar 85% y Argentina 15% de un total estimado en más de 8.000 millones de dólares. Por su restricción de divisas, nuestro país en todo este año no pudo avanzar en su parte, ni pidió a China que lo hiciera con la suya, lo que Beijing esperaba para empezar a armar la financiación, un mecanismo muy complejo por el monto (sería la mayor inversión china en Argentina y una de sus mayores en el mundo), por el tipo de reactor (sería la primera vez que podría usarse tecnología Hualong fuera de Asia, lo que más recela EEUU) y por los vericuetos burocráticos de los Estados, bancos, aseguradoras y otros organigramas que debe recorrer tortuosamente un contrato semejante. Desde el sector nuclear argentino, formado entre otros actores por la empresa encargada del tema en nuestro país, Nucleoeléctrica SA, y la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA), sugirieron que el gobierno de Fernández pidiera a China el 100% de la financiación, dada la carencia de divisas.  “Pero hace un año que Cancillería no pide ni el 85 ni el 100, por eso no podemos avanzar”, dicen. Desde el Ministerio de Relaciones Exteriores afirman, en cambio, que “es absolutamente falso que se haya quitado de la lista de obras a financiar por el DECCE la construcción de la cuarta central nuclear”. La coordinación entre Cancillería y Economía “funciona perfectamente” y la llevan adelante Cecilia Todesca Bocco y Marco Lavagna, alineado con Massa y quien tomó la agenda China que antes llevaba la Secretaría de Asuntos Estratégicos, cuando la comandaba Gustavo Béliz. La misma fuente oficial recordó a DangDai que “el 6 de febrero de 2022 el canciller Cafiero firmó, en China, el Memorándum de Entendimiento en Materia de Cooperación en el Marco de la Iniciativa de la Franja Económica de la Ruta de la Seda y de la Ruta Marítima de la Seda del Siglo XXI (IFR). El financiamiento para obras estratégicas de infraestructura en nuestro país se instrumenta con dos mecanismos: uno ya aprobado por 14 mil millones de dólares (bajo el mecanismo del DECCE) y un segundo paquete por 9700 millones de dólares, que la Argentina presentará en el grupo ad-hoc creado entre ambos países para iniciar el trabajo tras la adhesión a la Franja y la Ruta de la Seda”. Como sea, ante el viaje de Massa a Beijing, previsto para la segunda semana de mayo, esta semana arreciaron rumores de que la central se caía. “El lobby de EEUU no es lo único, también las internas del Gobierno argentino, pero lo otro existe y es permanente: hasta hacen reuniones con la UOCRA para decirles que sus obreros corren peligro si se hace Atucha III con tecnología china”, dijo un funcionario del sector atómico. ¿Cómo podría financiarse la obra ya no con el DECCE (donde este año solo se avanzó en reanudar los pagos por las represas hidroeléctricas de Santa Cruz y en la posible ampliación del parque solar Cauchari en Jujuy) sino con la IFR? En este mecanismo hay un capítulo nuclear previsto, que por ejemplo trata de aprovechar el INVAP para exportar a China radioisótopos, un nicho que tiene al prestigioso Instituto provincial de Río Negro en la cima mundial. Desde el sector nuclear argentino dicen que el 15% que Argentina no está en condiciones de aportar ahora para Atucha III bien podría salir de ahí. “Es más, los chinos hasta está dispuestos a tratar que ese capital salga del swap. Es decir, ellos quieren, pero Argentina no lo pide y no entendemos bien por qué”, insisten.
Cafiero con Zou, el 21. ¿De qué halbaron?
El rumor decía que Cafiero le informó al embajador chino Zou Xiaoli (se encontraron el 21 de marzo) que se bajaban de ese abanico de negocios posibles en el marco de la IFR dos cuestiones: lo nuclear y lo de telecomunicaciones, sectores geopolíticamente sensibles. En el Palacio San Martín lo desmienten y en la Embajada china no suelen hablar de sus reuniones con funcionarios, solo distribuyen la foto.

Luis Caffarelli es el primer argentino y primer latinoamericano en ganar el premio «Nobel» de matemáticas

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El investigador, primer latinoamericano que gana los 660.000 euros del Premio Abel, desnuda las interacciones entre sólidos y líquidos, abriendo nuevas puertas a la medicina, la automoción e incluso el conocimiento del universo

El matemático argentino Luis Caffarelli, bonaerense de 74 años, se queda absorto al hablar de un vaso con hielo. Al derretirse los cubitos, explica entusiasmado, sus aristas se van redondeando, creándose poco a poco un nuevo mundo en esa frontera entre el sólido y el líquido, un enrevesado universo con energías y geometrías cambiantes. Caffarelli lleva más de cuatro décadas sumergido en ese tipo de microcosmos y ha logrado describirlos matemáticamente, cada vez con mayor precisión. Este miércoles ha ganado por ello el Premio Abel, considerado el Nobel de las matemáticas y dotado con 7,5 millones de coronas noruegas (660.000 euros).

“No puedes alcanzar la verdad, pero por lo menos puedes acercarte a ella, a la complejidad de la realidad”, señala por videoconferencia desde su casa en la ciudad estadounidense de Austin, donde investiga desde hace un cuarto de siglo en la Universidad de Texas. La Academia Noruega de Ciencias y Letras, que concede el galardón, ha destacado sus resultados “técnicamente virtuosos”, sobre todo en los llamados problemas de frontera libre, como esos modelos matemáticos de lo que ocurre en la superficie de contacto entre el agua y el hielo, o en una aleación de diferentes metales fundidos que se solidifican a distinto ritmo. Caffarelli también ha brillado al profundizar en las ecuaciones de Navier-Stokes, que describen desde 1845 el flujo de un fluido viscoso, como el aceite. Las aplicaciones de su trabajo son incalculables: el análisis de la circulación sanguínea de una persona, la predicción del movimiento del petróleo, la fabricación del motor de un automóvil, las matemáticas financieras, el perfeccionamiento de los modelos fundamentales que explican el universo.

Caffarelli se doctoró en la Universidad de Buenos Aires en 1972 y enseguida emigró con una beca a Estados Unidos, pasando una década en el mítico Instituto de Estudios Avanzados de Princeton, en el que recaló el físico alemán Albert Einstein huyendo de los nazis. “Las matemáticas vinculadas a la física son las más interesantes. Yo no soy muy partidario de hacer investigaciones superabstractas, que solo puedan entender media docena de matemáticos”, opina el argentino, muy vinculado a España y miembro del comité científico asesor del Instituto de Ciencias Matemáticas (ICMAT), en Madrid.

El investigador impulsó una exitosa escuela de verano de matemáticas junto a Ernest Luch

El investigador recuerda que su primera visita a la capital española fue en 1984, en plena explosión contracultural tras el franquismo, aunque sus intereses eran otros. “La movida madrileña no era tan importante como la comida madrileña”, bromea. Caffarelli desnudó las interacciones entre sólidos y líquidos con ayuda de colegas españoles, como Antonio CórdobaIreneo PeralJuan Luis Vázquez y Fernando Soria. Córdoba, exdirector del ICMAT, califica de “clásicas y revolucionarias” las contribuciones del argentino en el campo de las ecuaciones en derivadas parciales, unas herramientas empleadas en la descripción matemática del mundo físico protagonista de la vida diaria, como los fluidos en movimiento. El bonaerense es el primer latinoamericano que gana el Premio Abel, un galardón establecido en 2002 por el Gobierno noruego para cubrir el vacío matemático de los Nobel.

Caffarelli y Córdoba coincidieron en Princeton con otro español, el economista Ernest Lluch, padre de la sanidad pública universal en España —como ministro en el primer Gobierno socialista— y rector entonces de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo. Los tres idearon una exitosa escuela de verano de matemáticas en el Palacio de la Magdalena de Santander, que terminó cuando la banda terrorista ETA asesinó de dos tiros en la cabeza a Ernest Lluch, en el garaje de su casa, el 21 de noviembre de 2000. Córdoba recuerda que Caffarelli llegó a comprarse una parcela en la sierra madrileña, en Soto del Real, para construir una casa junto a su esposa, la también brillante matemática Irene Martínez Gamba. Finalmente, la pareja se quedó en Estados Unidos.

El investigador argentino recuerda con nostalgia aquella época. “Madrid fue, científicamente, uno de los lugares más interesantes, quizás porque era una combinación de hacer matemáticas y la vida muy amable que teníamos entre nosotros. Hablar la misma lengua hacía mucho más fácil tener discusiones científicas profundas”, rememora. Caffarelli ha pasado trimestres enteros en la capital desde los años ochenta, en estancias de investigación en la Universidad Autónoma de Madrid, pero nunca acabó con un vaso con hielo tras sus jornadas matemáticas. “Si uno quiere beber, en España se toma buen vino”, comenta entre risas.

Ferraresi afirmó que el plan de inversiones de Edesur se financiará con fondos publicos

El nuevo interventor administrativo de Edesur, Jorge Ferraresi, realizará un diagnóstico de las obras más urgentes en los municipios del Gran Buenos Aires para mejorar la calidad del servicio. El intendente de Avellaneda adelantó a funcionarios y directivos de la empresa que el plan de inversiones que precisa la distribuidora saldría de fondos del propio gobierno.

El intendente de Avellaneda, Jorge Ferraresi, que esta semana fue designado como interventor administrativo en la distribuidora Edesur, anunció que realizará una consulta a los municipios del conurbano para determinar las obras más urgentes que necesitan hacerse para reducir los cortes de luz y mejorar el servicio, que se vio seriamente afectado en la ola de calor que se registró en marzo. Según pudo averiguar EconoJournal, los fondos para realizar estas obras saldrán del Tesoro y no de la compañía Edesur.
Fuentes cercanas a la distribuidora aseguraron a este medio que “se va a elaborar en conjunto un plan de obras específicas en algunos municipios y (el nuevo interventor) conseguirá los fondos”. Desde el ENRE relativizaron, sin embargo, esa información y afirmaron que desde el ente “solo hemos afectado el porcentaje obligatorio a inversiones que figura en la resolución de tarifas de 2023”.

Municipios

Ferraresi presentará el plan de obras la semana que viene, luego de realizar un diagnóstico con los intendentes. “Vamos a trabajar rápidamente para tener un diagnóstico de la atención que necesita cada barrio y así implementar un plan de abordaje para beneficio de la gente durante los próximos días”, indicó el nuevo interventor. Hasta el momento no se conoce cuál será el monto total de estas inversiones ni qué ocurrirá con las obras en los barrios más afectados de la ciudad de Buenos Aires bajo el área de concesión de Edesur, que tienen la misma urgencia.

El canciller de Lula afirmó que Brasil defiende el pedido de Argentina para ingresar a los BRICS

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El canciller brasileño, Mauro Vieira, afirmó que Argentina es el candidato que defiende Brasil para la ampliación del grupo de los Brics (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica), que reúne a los principales países emergentes. Brasil defiende «sobre todo la entrada de Argentina», dijo Vieira al ser consultado sobre la posible ampliación de los Brics, para lo cual también está en carrera Irán, en una entrevista con el sitio de noticias Metropoles. «Argentina es un país importante, un gran socio de Brasil, un vecino estratégico. Ya se ha dicho, en más de una ocasión, que Argentina sería el candidato defendido por Brasil en una eventual ampliación de los Brics», dijo Vieira. Sin embargo, reparó que la cuestión será planteada oficialmente por el presidente Luiz Inácio Lula da Silva en el ámbito de los Brics y no necesariamente en la reunión que mantendrá el próximo martes en Beijing con el presidente chino, Xi Jinping.
Canciller brasileo Mauro Vieira
Canciller brasileño, Mauro Vieira.
«Ahora se trata de una reunión bilateral. Esto tendrá que ser tratado en la próxima cumbre de los Brics para llegar a una solución. Este tema no cabe ahora», explicó. Según Vieira, el ingreso de nuevos miembros en el llamado Brics Plus debe ser producto de un diálogo consensuado entre los cinco países. «Tenemos que ver cuál es la posición de cada uno. Si esto sigue adelante, si esta es la posición de la ampliación, Brasil también tendrá candidatos que apoyar y tendrá los países que están cerca y en los que hay interés en participar. Pero, como he dicho, tiene que haber una decisión conjunta», aseguró. Durante el actual mandato de Lula, el Gobierno de Brasil tendrá el derecho a ejercer la presidencia del bando de fomento New Development Bank (NDB), con sede en Shanghai, que es el brazo financiero para el desarrollo de infraestructura de los países Brics. Según fuentes gubernamentales, la expresidenta brasileña Dilma Rousseff debe ser presentada como la titular del llamado banco de los Brics.

Tormentas de arena y pequeñas particulas cubren Pekin y el norte de China

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La contaminación atmosférica alcanzó niveles muy altos el miércoles en Pekín debido a una tormenta de arena que cubrió otras partes de China de una neblina anaranjada y nociva para la salud.

El índice oficial de calidad del aire en la capital china se situó a 500, el nivel máximo registrado, que es sinónimo de “contaminación grave”. Datos no oficiales evocaban un nivel de contaminación dos veces peor.

Las autoridades pekinesas emitieron alertas meteorológicas y recomendaron a la población reducir sus actividades al aire libre.

En algunas zonas del norte y noroeste de China, especialmente en la región semidesértica de Mongolia Interior, el fuerte viento y el polvo suspendido tiñeron el cielo de un inquietante color naranja.

Según las autoridades, esta contaminación está provocada principalmente por las llamadas mini partículas PM10 (con un diámetro inferior a 10 micrómetros), que pueden inhalarse y agravar problemas respiratorios.

Personas con mascarillas caminan por una calle del distrito central de negocios de Pekín, el miércoles 22 de marzo de 2023.
Personas con mascarillas caminan por una calle del distrito central de negocios de Pekín, el miércoles 22 de marzo de 2023.Mark Schiefelbein – AP
 

Los habitantes de las zonas afectadas deben “protegerse bien del viento y la arena y cerrar puertas y ventanas”, recomendaron los servicios meteorológicos, que aconsejaron llevar mascarillas en el exterior.

Los niños, los ancianos y las personas con alergias respiratorias deben “limitar sus salidas”, agregaron.

Las tormentas de arena son frecuentes en el norte de China en la primavera boreal, cuando el viento levanta el polvo en esta zona relativamente seca del país.

Presentan en Japón una vacuna argentina capaz de tratar el melanoma

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El doctor José Mordoh, pionero en el desarrollo de los anticuerpos monoclonales como agentes inmunoterapéuticos, viajará a Japón invitado para dictar conferencias sobre su especialidad y presentar Vaccimel, la primera vacuna terapéutica de alta efectividad contra el melanoma, el más peligroso cáncer de piel. Esta vacuna fue desarrollada dentro del programa científico que llevan adelante el CONICET y Cáncer con Ciencia de Fundación SALES y ha sido posible gracias a más de 150.000 donantes históricos que colaboran mensualmente. El doctor Mordoh, investigador científico del CONICET, ha sido discípulo de los premios Nobel Luis F. Leoir y François Jacob (Francia). En los años 80 propuso la inmunoterapia, es decir enfrentar al cáncer desde las propias defensas del organismo sin consecuencias secundarias, tesis que demostró estos últimos años con la aprobación de la vacuna terapéutica Vaccimel por parte de la ANMAT. Comparada con la terapia más extendida, el Interferón Alfa, Vaccimel alcanzó una sobrevida siete veces mayor. En el 3er Simposio Mundial de Investigación en Cáncer (SWCR 2023, por sus siglas en inglés), donde anualmente se refleja la poderosa corriente de investigación científica de los países del sudeste asiático, Mordoh coordinará varias sesiones y aportará nuevas evidencias de la efectividad de Vaccimel y de los pacientes más indicados para su uso. Asimismo, el Dr. Mordoh también asistirá al Congreso Mundial de Ciencias Farmacéuticas e Investigación Clínica 2023. Vaccimel. La vacuna ha sido desarrollada para el tratamiento adyuvante de pacientes con melanoma cutáneo (MC) en estadios IIB, IIC y III. Y hasta ahora ha demostrado una eficacia contra el melanoma en el 71,4% en los pacientes tratados versus el 27,2% con el Interferon Alfa.

Massa pesifica los activos en dolares de los organismos estatales y los volcará al mercado

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El Ministerio de Economía obligará a los organismos públicos nacionales a vender sus bonos en dólares y canjearlos por nuevos títulos en pesos, que emitirá el Tesoro para dar liquidez al CCL y al dólar MEP

El Ministerio de Economía y el Banco Central (BCRA) pondrán en marcha a partir de hoy una nueva estrategia para lograr tres objetivos concretos: conseguir financiamiento para cubrir el déficit del año, estabilizar los tipos de cambio financieros y retirar pesos de circulación. Para ello, se pesificará deuda en dólares de los organismos estatales –como el Fondo de Garantía de Sustentabilidad de la Anses– y la privatizará, ya que obligará a esos entes a vender los títulos en dólares al mercado para dar liquidez al contado con liquidación (CCL) y al MEP.

El Tesoro publicará mañana un decreto que obligará a todos los organismos públicos nacionales a canjear su deuda soberana en dólares bajo ley internacional –los bonos globales (GD)– por nuevos bonos en pesos que emitirá el Tesoro. Esto equivale a US$4000 millones, según dijeron fuentes oficiales. “Vamos a absorber globales, para bajar la deuda externa argentina en US$4000 millones y las vamos a deslistar. Esto achica la emisión y mejora el valor de esos bonos en dólares”, explicaron en el Palacio de Hacienda.

Al mismo tiempo, el Ministerio de Economía también obligará a los organismos a vender los bonos en dólares bajo legislación local –los bonares (AL30, AL35 y AL38)– en el mercado a privados, para darle liquidez a los tipos de cambio financieros y, de esta forma, quitarle presión a la brecha cambiaria. “El Ministerio de Economía concentrará el manejo de esos instrumentos, que hoy están diseminados en distintos organismos del sector público, en coordinación con BCRA”, dijeron fuentes cercanas al ministro Sergio Massa.

El mismo Ministerio de Economía publicará un cronograma con las licitaciones que deberá hacer cada ente público. Con los pesos que obtengan estos organismos, podrán ir al Tesoro a comprar nuevos títulos, lo que a su vez le permitirá al fisco obtener fondos frescos para financiar el déficit. Según indicaron en el equipo de Massa, Hacienda espera obtener de esta manera alrededor de $2 billones en los próximos 120 días.

“En años electorales, el proceso de cobertura en instrumentos en dólares aumenta. También la sequía y la situación financiera internacional pone más presión al mercado cambiario. Nosotros nos estamos anticipando para que [la presión dolarizadora] no nos agarre en julio. Si no nos anticipamos, cuando lo vamos a buscar es tarde. Además, con el canje y las licitaciones, más lo que el Fondo Monetario Internacional habilite de adelantos transitorios, tendríamos el financiamiento cubierto. Eso dejó de ser un problema”, dijeron, con entusiasmo, fuentes cercanas a Massa.

El Palacio de Hacienda busca así también absorber pesos de la economía, porque, según estiman, bajará la necesidad de pedir adelantos transitorios del Banco Central y de obtener más financiamiento neto de las licitaciones de deuda.

“Esta iniciativa apunta a colocar en el mercado una parte de los AL para generar profundidad; que el Mecon, en coordinación con BCRA, concentre el manejo del resto de los AL que no se colocaron en el mercado, y retirar del mercado bonos GD. De esta manera, Mecon va a contar con capacidad de actuar en el mercado de dólares financieros sin afectar las reservas”, dijeron en el Palacio de Hacienda.

Según cálculos oficiales, la deuda total en dólares intrasector público equivale a US$35.000 millones, aunque no todos esos títulos se podrán a disposición del mercado. “Queremos reducir la volatilidad de los tipos de cambios financieros, porque cuando miran todo el sector público, dentro del Estado hay más de US$35.000 millones en instrumentos en dólares”, dijeron.

La Comisión Nacional de Valores (CNV) y el Banco Central emitirán resoluciones complementarias para reducir las restricciones que tenían fondos comunes de inversión, Alycs y empresas para operar con los dólares financieros. Por ejemplo, hasta ahora, aquellas empresas que compraban MEP o CCL no podían luego acceder al mercado único y libre de cambios (MULC). “Se busca levantar algunas restricciones cambiarias, como primer paso hacia un principio de normalización”, dijeron en el Palacio de Hacienda.

El anuncio se da luego de otra jornada tensa en el mercado financiero, donde el blue subió ocho pesos y cerró cerca de los $400, a $394. Los tipos de cambio financieros también habían arrancado el día en alza, aunque después se estabilizaron y cerraron las cotizaciones por debajo del día anterior.

El equipo de Massa espera de estas medidas “absorber excedentes de pesos que de otra manera presionan sobre la inflación” y “reducir deuda en dólares bajo legislación extranjera”, según indicaron.

En el decreto que saldrá publicado en las próximas horas, Economía dará a conocer los nuevos bonos en pesos que se podrán a disposición para que los organismos estatales hagan el canje obligatorio de sus instrumentos en dólares. Se trata de bonos de distintos plazos y entre los que se ofrece tasas fijas, atadas a la inflación y al tipo de cambio.

Mañana temprano, el ministro de Economía y su equipo recibirá a representantes de bancos, fondos de inversión y compañías de seguros para explicarles las nuevas medidas y pedirles que faciliten los mecanismos para que todos puedan operar en el mercado.

“Querems seguir consolidando el programa financiero del Tesoro y, de esa forma, continuamos el camino de estabilización para superar la crisis de junio 2022″, dijeron en el Palacio de Hacienda.

Sofía Diamante

¿Desdoblamiento cambiaro? Pro y contras

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El excelente newsletter de Marcelo Falak DesPertar esta dedicado a la información politica pero a veces, como ayer hace una lucida descripción de la situación economica. Compartimos: Si, simplificando en extremo, hubiera que seleccionar una variable –solo una– para entender la dinámica de la economía internacional, podría señalarse la tasa de interés de referencia de la Reserva Federal. Si se hiciera una operación similar en la Argentina, el elemento designado sería el dólar. Cuando este atraviesa coyunturas de oferta suficiente en el mercado, la economía encuentra condiciones para desenvolverse de modo estable; en el caso contrario, el pronóstico del tiempo arroja probabilidad de tormentas fuertes. En esto último estamos. Te sugerimos qué mirar –no solamente, claro, pero sí con mucha atención– para entender lo que viene, tanto en términos financieros, económicos y político-electorales. La inflación del 6,6% en febrero y las tensiones recientes en el mercado cambiario, agravadas de modo notable por una sequía histórica, dispararon las especulaciones sobre medidas oficiales. La información de que Sergio Massa estudiaba opciones y ciertas travesuras de quienes generan unos 600 millones de pesos diarios en comisiones por la venta de dólar MEP –legal, que se negocia en bolsa– instalaron la versión de que se venía un desdoblamiento formal, binario, del mercado cambiario. Para peor, la ya incurable mala praxis del Gobierno, que debate a cielo abierto sus ideas, reforzó la cuestión, dándole verosimilitud. Spoiler: eso no está ni en el horizonte del Ministerio de Economía ni en el del Banco Central. ¿De dónde salió entonces la idea? Fuentes del propio oficialismo la atribuyen a Antonio Aracre, ex-Syngenta y actual jefe de Gabinete de Asesores del presidente Alberto Fernández. ¿Aracre se corta solo? No. Simplemente trasciende lo que dice en la interna, una postura que no es solo suya y que hasta podría tener sus ventajas. El problema son las contras… Desdoblar o no desdoblar, esa es la cuestión La situación de las reservas ya era crítica desde hace bastante, antes de la sequía, así que imaginate en qué punto la ubica este fenómeno climático. La coyuntura impone sentarse sobre los dólares del Banco Central porque si se terminaran, el fantasma de la hiperinflación sería algo más que una posibilidad remota. Por eso las importaciones se están limitando, aun al costo de ralentizar la actividad, algo que sumado a la sequía podría provocar este año una caída del PBI de tres puntos porcentuales. Desdoblar en un dólar comercial –controlado– y uno libre sería una forma de aferrarse a esos recursos ya que limitaría el acceso a los billetes verdes oficiales solo para quienes realicen importaciones extremadamente sensibles –energía e insumos básicos–, enviando a un mercado desregulado todo lo demás: importaciones no esenciales, pago de deudas de empresas y provincias, servicios varios… No pocos economistas señalan la racionalidad de ese paso en la emergencia, último recurso para evitar una megadevaluación difícil de acotar sin reservas. Sin embargo, los efectos secundarios de la medicación han llevado al Gobierno, por ahora, a descartar esa chance. Por un lado, desdoblar enviaría un universo de productos de importación mayor que el actual a los tipos de cambio libres, precisamente el «contado con liquidación», que permite girar dólares al exterior de modo perfectamente legal. ¿Cómo? A través de operaciones entre privados: quien los necesita, compra una acción o un título público en pesos y los vende en el exterior, de lo que surge un tipo de cambio. El CCL es igual que el MEP (Mercado Electrónico de Pagos), solo que en este último caso los dolares queda depositado en la Argentina. Continuemos. Si más importaciones se rigieran por un dólar libre, este subiría por mayor demanda y presionaría sobre la brecha con el oficial, lo que generaría de inmediato un nuevo impacto inflacionario. He ahí un motivo –económico, pero también político-electoral– para evitar esa salida a la crisis. Asimismo, ¿qué pasaría con las deudas de empresas del Estado y privadas, así como con provincias que deben hacer frente a pagos de deuda? La rueda del lunes ofrece un buen ejemplo de esto. El Banco Central, que no deja de perder sus escasas reservas, el lunes debió desprenderse de 261 millones de dólares, algo a lo que aportaron YPF –que demandó 20 millones para hacer frente al pago de una obligación negociable–, la provincia de Santa Fe –que se hizo con 26 millones también para pagarles a sus acreedores– y, sobre todo, Enarsa, que debió pagar 262 millones para compra de gas natural licuado (GNL). Mientras, el vencimiento de esta semana de 2.717 millones de dólares con el Fondo Monetario Internacional (FMI) se pateará, de común acuerdo, para el último día del mes, después de que entre al país el giro de 5.000 millones correspondiente a la aprobación de la cuarta revisión de las cuentas argentinas. Esto no debe alarmar y es una práctica habitual, pero es demostrativo de un estado de cosas. «Si desdobláramos, ¿a dónde mandaríamos a conseguir dólares a YPF y a muchas otras empresas, a Santa Fe, a Córdoba?”, le preguntó, anticipando la respuesta, una fuente oficial a desPertar. «¿Qué pasaría con esas empresas, que de un día para otra deberían salir a renegociar sus deudas? ¿Qué pasaría con varias provincias? ¿A qué paridad se pagarían los vencimientos de deuda (pública) dollar-linked?», añadió. El dilema El problema es que las opciones del Gobierno son, en todos los casos, «subóptimas». Lo dicho explica por qué no se piensa –hoy, aclaremos; mañana sería otro día, sobre todo si se terminaran los billetes– en desdoblar. El problema es que el modo de sobrellevar la eterna escasez de dólares, agravada por la sequía, es usar préstamos de países y organismos multilaterales que se gastan sin remedio. Miguel Ángel Pesce les asegura a Massa y a Fernández que puede sobrellevar la situación hasta el 10 de diciembre sin riesgo de un estallido cambiario. Volvamos a la rueda del lunes y a los cálculos que la rodearon. En la jornada, ingresaron a las reservas del Central 680,4 millones de dólares provenientes del Banco de Desarrollo de América Latina (CAF) –285,4 millones– y del Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE) –395 millones–. Asimismo, se ultimaban detalles para convertir en reservas de libre disponibilidad 1.000 millones más del swap –intercambio de monedas– con China, de modo de totalizar 5.000 millones antes de fines de abril. Mientras se mantiene activo para conseguir y agilizar créditos multilaterales, Massa prepara medidas para usar más exhaustivamente los yuanes del Banco del Pueblo de China. Para eso se agilizarán los trámites para importar en esa moneda respecto de los que requieran dólares. Para eso –entre otras cosas– es que Pekín otorga este tipo de créditos –el swap ya representa casi el 50% de las reservas brutas del BCRA–, lo que, evidentemente, beneficia a sus empresas exportadoras vis-à-vis las de otros países. ¿Y Estados Unidos qué hace, qué ofrece? Nada. Solo mira, amenaza y da pataditas en el suelo mientras grita «¡influencia china!». Evitar un estallido va en interés de los argentinos y argentinas, aunque el costo es elevado. Más egoístas, algunos y algunas en el oficialismo creen que esa estabilidad precaria le permitiría al Frente de Todos dar pelea con ciertas chances en las elecciones de octubre. Escucharlos lleva a pensar en Tucídides: «La esperanza es la perdición de los débiles». ¿Es necesario devaluar? El Gobierno justifica la idea de que no hay atraso cambiario en que la balanza comercial del sector manufacturero sigue siendo superavitaria y señala como prueba el silencio del conocido «club de los devaluadores». Sin embargo, la proliferación de tipos de cambio sectoriales –soja, Catar, Coldplay, malbec…– hace pensar que el oficial ya queda chico. Como sostiene Cristina Kirchner y coincide Massa, el problema no es la paridad, sino la escasez de reservas. Allí anida el peligro de una crisis mayor de la economía. Entonces, ¿marchamos hacia una devaluación o no? ¿Sería antes o después del cambio de gobierno? ¿Eso no se da simplemente porque no hay reservas para evitar que un «salto discreto» de la paridad implique abrir la caja de Pandora? La analista financiera Olga Karina Jelinek Yamaguchi le dijo a desPertar: «Lo dejo a tu criterio”. Comentario de AgendAR: Todo parece indicar que las opciones del actual gobierno se reducen a dos, ambas malas. 1) Desdoblar o aun unificar el mercado cambiaro, junto a un plan «Bonex» – es decir transformar en bonos «dolar linkeados» los plazos fijos institucionales de banco y aseguradoras- con el riesgo inflacionario que Falak describe, o 2) Seguir con el plan «Aguantar» ,evitando devaluaciones bruscas, hasta el 10 de Diciembre. El problema de este ultimo camino es que los mercados financieros no se guian por lo que ocurre sino por lo que creen que va a ocurrir. Es decir ya estan anticipando lo que creen sera la devaluación del 11 de Diciembre.

ABF

Convocan para el «Sello de Buen Diseño» la Secreteria de Industria. Mostramos destacados de años anteriores

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Abrió la convocatoria del Sello de Buen Diseño de @produccion_arg Y acontinuación un hilo imperdible de algunos productos distinguidos de la última edición. Las PyMEs argentinas producen de todo , como bien muetra este hilo de Tweets publicado por Pablo Bercovich. Este es el holter cardiológico con conectividad inalámbrica de la empresa Ekosur. Las PyMEs de equipamiento médico, las que nos salvaron la vida en pandemia, compiten en todo el mundo por calidad y diseño, y con apoyo del Estado, ofrecen soluciones integrales en varios países.
La cosechadora Axial de la empresa cordobesa Metalfor tiene una plataforma que copia el terreno para garantizar el desgrane y bajar el porcentaje de pérdidas. El sector de maquinaria agrícola argentino está invirtiendo más que nunca en la digitalización de procesos y productos.
    La empresa Arpan de Lobos diseña y fabrica estos hornos panaderos industriales que se destacan por su eficiencia energética. Recibieron apoyo de @produccion_arg  para innovar y escalar exportaciones. . La empresa ENSA de Paraná desarrolló el primer elevador neumático por vacío. Tiene un diseño circular y panorámico pero lo más interesante es que, por la tecnología, no necesita fosa ni sobrerecorrido. Es fácil y rápido de instalar y puede funcionar a energía solar.  
Estos entubados para salida de emergencia que diseñó la PyME de Bahía Blanca Geopetrol son un claro ejemplo del desarrollo de proveedores que impulsan los sectores de la minería y petróleo y gas. Bombas, válvulas y cientos de productos que generan empleo en todo el país.
Sí, también hacemos buques pesqueros. Éste de la empresa marplatense Contessi fue diseñado y producido íntegramente por jóvenes argentinos. Está hecho para pesca de arrastre y puede congelar hasta 18 toneladas de mariscos por día. Es el de la foto de apertura de esta nota.
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Jamás tendría un termo importado, mucho menos desde que salió el nuevo e-termo de Peabody. Se enchufa y podés calentar agua seleccionando la temperatura. Tiene pico vertedor, la tapa está pensada para funcionar como mate y viene con una bombilla en el mango.
Designo Patagonia diseña y produce desde Río Negro estas reposeras desarmables de madera y cuero. Todo lo que produce la empresa tiene una identidad nacional muy marcada. Hay cientos de muebles distinguidos con el Sello de Buen Diseño, y tienen éxito acá y en todo el mundo.
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La PyME de San Fernando IMS se especializa en diseñar y fabricar exhibidores para supermercados de todo el mundo. Estos que ven acá son para una línea de ventas de comidas elaboradas para Sudáfrica y un sommelier digital que ofrece atención personalizada a los clientes.
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Miles de plazas argentinas y de toda América tienen los juegos de la PyME rosarina Crucijuegos. Utilizan plásticos reciclados, emplean a más de 200 personas y no paran de crecer e innovar.
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Re-accionar desarrolló este sistema de recubrimientos hecho con residuos plásticos que le compran a cooperativas de recicladores/as urbanos. Unos 120 hexágonos forman un metro cuadrado y para fabricarlos se reciclan más de 3 kg de plástico (unos 300 potes de queso crema).
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No iba a dejar de poner el caso de Essen, las ollas de Venado Tuerto que usaba mi abuela. Acá les muestro su nueva sartén “Flip 2.0”, la pueden girar para usar de los dos lados o usar por separado. Está hecha en fundición de aluminio y tiene cierres para que nada se escape.
El Sello de Buen Diseño es una herramienta de orgullo y de militancia de la industria nacional. Tiene 10 años y ahora está con récord de distinguidos porque las PyMEs no paran de crecer e innovar. Se pueden inscribir acá:

Proponen instalar un radar Estadounidense en Tierra del Fuego

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LeoLabs, proveedor comercial y líder mundial de servicios de Conocimiento de la Situación en el Espacio (SSA) y cartografía de órbita terrestre baja (LEO), anunció hoy que Argentina será el lugar donde se instalará su próximo radar espacial. El Radar Espacial Argentino (AGSR) representa una incorporación clave a la creciente constelación global de sensores en fase de banda S de LeoLabs, distribuidos estratégicamente en los hemisferios norte y sur, así como en las regiones polares y ecuatoriales. La ubicación del AGSR se encuentra en el archipiélago de Tierra de Fuego, a poco menos de 5.000 kilómetros de la Antártida. Este lugar se eligió principalmente por su elevada latitud, lo cual es muy beneficioso para supervisar las conjunciones de alto riesgo que suelen producirse por encima de los 60 grados de latitud. La ubicación del AGSR permitirá a LeoLabs tener un mejor conocimiento de la situación en el hemisferio sur y reducir las incertidumbres de posición, lo que se traducirá en mensajes de datos de conjunción más precisos y confiables. La ubicación, equipada con tecnología de banda S, también aumentará la capacidad de LeoLabs para descubrir nuevos objetos, como pequeños desechos letales que actualmente no se encuentran catalogados. Esta última incorporación a la red de radares espaciales en fase de LeoLabs refleja los esfuerzos de la empresa por diversificar geográficamente su cobertura, tanto en latitud como en longitud. Esta diversificación estratégica mejorará sus servicios de seguridad espacial, que incluyen la prevención de colisiones para los operadores. Cuando se complete a finales de 2023, el AGSR ampliará la red global de LeoLabs para incluir siete centros operativos con planes para expandirse aún más en el próximo año. «Es un privilegio construir este radar en Argentina y contribuir a la historia de la exploración y administración espacial de este país. Al ser nuestro tercer radar en el hemisferio sur y el primero en América del Sur, la ubicación de Argentina es fundamental para cerrar la brecha global en la cobertura del SSA y mejorar el análisis de los eventos que ocurren en esta parte del mundo. Esta ubicación mejorará en gran medida nuestra capacidad para rastrear objetos y supervisar eventos de alto riesgo en la órbita terrestre baja», afirmó Dan Ceperley, CEO de LeoLabs.
  • «Estamos comprometidos con nuestros socios en Argentina y nos entusiasma poder contribuir con la industria espacial aquí y en América del Sur en general».
«La elección de Argentina para la ubicación de un nuevo radar de LeoLabs es una gran noticia», comentó Jorge Argüello, embajador de Argentina en Estados Unidos. «Nuestra embajada prioriza la promoción de este sector en todas sus actividades de promoción comercial y atracción de inversiones en Washington DC y, a través de nuestros consulados generales, en todo Estados Unidos. Nuestro sector espacial está muy valorado y la interacción de los expertos de LeoLabs con nuestros ingenieros ha sido enriquecedora y fructífera. Es muy importante abordar el tema de la sostenibilidad en el sector espacial y este radar contribuye a ello».

Indonesia aprobo el trigo HB4, desarrollado por la Doctora Raquel Chan

La variedad de trigo tolerante a sequía HB4 fue aprobada por Indonesia, segundo importador mundial del cereal.
Este país compra más del 21% de nuestro trigo tanto como forraje para animales como para destino de consumo humano.
El desarrollo HB4, fue realizado por Raquel Chan, investigadora del Conicet, la Universidad del Litoral y la compañía Bioceres.
El pasado día 3 de este mes ya había recibido el beneplácito de Brasil, el cultivo, producción y comercialización de trigo HB4, mientras que la harina de Trigo HB4 había sido revisada por parte de la CTNBio en noviembre de 2021.
90% de la superficie de trigo que se planta en América Latina, corresponden a los dos gigantes sudamericanos La aprobación del trigo modificado genéticamente sorteó las tres instancias regulatorias argentinas: Conabia, INASE y Secretaría de Agricultura. Las autoridades de seguridad alimentaria de Indonesia publicaron la aprobación este martes. El rendimiento del trigo HB4 en nuestro país fue presentado, a fines de febrero, por Bioceres: 22% superior contra el tipo de grano de este cereal más utilizado y además demostró tener un potencial de hasta un 40%, según el ambiente. El hallazgo biotecnológico se basa en la introgresión de un gen del girasol, una especie que se adapta mejor a los tiempos de sequía.

La saga de la Argentina nuclear – LII

Los anteriores capítulos de la saga estan aqui 52. REDEFINIENDO EL ADJETIVO «PROLIFERADOR»   ¿Qué es un “proliferador”? Ud. tiene cara de serlo. Manos arriba. Cuando una mañana helada de 1985 el embajador estadounidense Frank V. Ortiz quiso meterse de prepo en la planta de enriquecimiento de uranio de Pilcaniyeu, sabiendo que el camino era fatal y que lo atajaría la Gendarmería en la puerta, se fue primero a exigir permiso y movilidad en el Centro Atómico Bariloche. En cuya puerta se presentó sin haberse siquiera anunciado, pero la gente de la CNEA vive volando hacia o desde Bariloche a Baires, y habían detectado a Ortiz en el entonces minúsculo aeropuerto, y lo botonearon desde los teléfonos públicos. Imposible pasar de incógnito para un gringo rodeado de mamuts del Secret Service, trajeados todos como los «Men in Black». Y como la alarma cundió hasta la Cancillería, le tocó bolearle el pingo a Max Gregorio Cernadas, diplomático implume, entonces también imberbe, y recién egresado. Max estaba en el Centro Atómico Bariloche porque los miembros de la recién creada Dirección de Asuntos Nucleares y Desarme (DIGAN) debían pasar un año entero de formación en ciencia y tecnología del palo. El curso se daba con estadía completa en el Centro Atómico Bariloche, con varias materias científicas y tecnológicas creadas «ad hoc» para diplomáticos, y exámenes de graduación. Esa costumbre fundacional, parece, se perdió. En los planes del yanqui no entraba ser parado en forma cortés pero decidida por un tercer secretario de 25 años, un anecdótico “note taker”, dignidad diplomática equivalente a la del pasto en las cadenas alimenticias. Misteriosamente, los sumbos de Gendarmería de consigna en la puerta con los fusiles FAL, aunque impasibles, parecían obedecer a ese pibe. Ortiz, rechinando, aceptó sentarse con Max en una de la mesitas del cafetín de la entrada principal, «El átomo inquieto». Hecho lo cual le vomitó que para el gobierno de los EEUU “nuestra falta de transparencia” nos volvía claramente “sospechosos de ser proliferadores”. Y a Max Gregorio Cernadas le vaticinó algunos problemas en su futura carrera. Dicho 38 años después, no habrán sido tantos: hasta unos años, Max era embajador en Hungría. Max sudaba tinta pese al frío, pero tras tres trajinadas horas, aguantaba el bastión a pura dialéctica, solito él con su alma contra Ortiz y su “science advisor” Bill Tilney (CIA), atlético como un Marine y con buena formación en asuntos nucleares. Pero se había corrido la bola del «match» verbal entre los estudiantes del Instituto Balseiro, e iban llenando el bar para escuchar, darle apoyo a Max y joderle educadamente la paciencia a Ortiz. El futuro embajador Adolfo «Chinchín» Saracho, fundador de la DIGAN, había sido muy claro por teléfono desde Baires. Entrar al CAB sin invitación previa y formal, bueno, vaya y pase. A Ortiz le tenía que costar unas horas, eso sí, para sacarle la soberbia y las ganas de repetir la hazaña. Y después paseo guiado, como en Disneyland, Orlando, “all included”, hasta las medialunas. Traé el ticket, le había dicho. Ah, y todo el «tour» por dentro del CAB con escolta de Gendarmería. Que no se sientan ni un minuto en su casa. ¿Y de Pilca, qué?, quiso saber Max. Porque el tipo venía en plan de que lo llevaran a Pilca, seguro. De eso, minga, contestó Saracho, que pese a lo tucumano dominaba bien el porteño, y como cuatro idiomas más. Max debió transmitir esa negativa DECENAS de veces a Ortiz, formulada con todos los circunloquios de ceremonial, y el debido respeto, y coso, y sarasa. La barra local estudiantil aplaudía y festejaba. Ortiz, republicano halcón según la costumbre de ciertos yanquis hispánicos venidos a más, andaba a la sazón con una boina negra que le cubría el cráneo, pelado como una papa y zurcido con una ringla de “clamps”. Se lo habían tenido que abrir poco antes por un despiole serio de esos que perdonan a pocos: la ruptura de un aneurisma. Siete vidas, el hombre. Pero resucitado y todo, aquel recio rottweiler de Reagan debió resignarse a entrar únicamente al CAB, a 70 km. de su objetivo real, Pilca, y a caminar mansito como un caniche al lado de Cernadas, bajo las miradas irónicas del estudiantado. Recorrieron innumerables aulas, talleres, laboratorios, y hasta el reactor nuclear RA-6, donde no había nada que realmente pudiera interesar a Tilney ni a la CIA. Max los aburrió concienzudamente, les hizo el “house tour” completo, paseó al Tex-Mex por cada anodino rincón del CAB, tal como un mahout lleva a su fiel elefante favorito a refrescarse al río. Pero ni ebrio ni dormido te llevo a la plantación de bananas, Bro. Fueron muchos los casos. En 1981, dos años antes del anuncio oficial de que la planta existía y tenía éxito técnico, el embajador Harry Schlaudeman se había mandado sin anunciarse, pero con gran comitiva de camionetas Bronco, estilo «aquí llegó la caballería», directamente desde el aeropuerto de Bariloche. Cuando horas después lograron llegar muy embarrados y algo menos animosos a la vasta quebrada del arroyo de Pilcaniyeu, en medio de la nada o algo menos que eso, Schlaudeman se encontró muchos galpones vacíos, una cantidad alarmante de bidets (los yanquis no usan), pilas de bolsas de caolín, perros flacos sueltos y un cuidador algo desharrapado tomando mate. Ni gendarmes armados a guerra, ni instalaciones high-tech, ni platos voladores. El cuidador le explicó al mandón que aquella iba a ser una fábrica de sanitarios, pero los dueños se habían quedado sin plata. Schlaudeman declinó de pasar a ver, o de tomarse un mate, y se volvió con un humor de perros. Algún topo nuclear ese día debe haber sido emasculado. La gente de la CNEA al tanto del proyecto de Pilca era de confianza, mayormente integrantes de la todavía desconocida INVAP, cabían todos en un bondi y hubieran sobrado asientos. Small is beautiful! Desde fines de 1983, ya con la planta blanqueada ante los ojos del mundo, estas visitas intempestivas sucedían todo el tiempo, no siempre de modo tan bestia como en los casos de Schlaudeman y de Ortiz, y a veces con desarrollo y final sorpresa. Tiempo antes, un antecesor de Tilney había probado mandarse solo con su alma en una camioneta alquilada, zigzagueando a paso de hombre por los barrizales y piedras de la indescriptible ruta desde Bariloche a Pilca, sólo para ser atajado por un insobornable coihue caído sobre la calzada. Eso en zona ecotonal, donde hay la breña que quieras, pero no bosque. Los yanquis, que venían sospechando de la CNEA desde 1978, cuando nos rompieron contratos y nos decretaron embargo de uranio enriquecido por haber exportado dos reactores nucleares a Perú, «their own backyard». Nos conocen y estaban “on fire” con la posibilidad de que pusiéramos una plantita. Y cuando a fines de 1983 se hizo público que la habíamos hecho y delante de sus narices, enloquecieron. Tres años antes del show de brutalidad de Ortiz, el “science advisor” inmediatamente anterior a Tilney, Gerry Whitman (otro de la citada agencia), le pidió con gran gentileza a a Conrado “El Petiso” Varotto, fundador y entonces presidente de INVAP, un permiso “de amigos” para ver Pilca. Esto ocurrió en la modesta oficinita de Varotto, en Bariloche. Varotto ama los razonamientos de jesuita y Mario Mariscotti, entonces gerente de Investigación y Desarrollo de la CNEA, presente en la charla, le dio el gusto. A Varotto, entiéndase. Le contestó a Whitman que si la Argentina abriera libremente Pilca a libre escrutinio internacional estaría generando proliferación horizontal. ¿Qué tal ese rulo lógico? Mario no resistió rejonearlo un poco más. Carraspeó, como “afterghout”, que en todo caso, la Argentina podía considerar abrir Pilca a los EEUU a cambio de una fuerte condonación de deuda externa, o de la devolución de las Malvinas… Whitman, totalmente serio, le contestó a Mariscotti que el State Deparment de Ronald Reagan había tenido opiniones divididas al respecto: la mitad proponía mitigar la deuda, la otra mitad un plan gradual para devolvernos las islas. Lo que fuera para que no nos volviéramos «proliferadores”. Varotto y Mariscotti cruzaron miradas. El yanqui no parecía estar sanateando. Amig@s: si miran el gráfico de arriba y leen los diarios, verán hay varias clases de países “proliferadores”: los llamados “verticales”, potencias nucleares declaradas, que acumulan grandes arsenales atómicos, cada uno de los cuales puede hacer desaparecer a toda la especie humana: EEUU, Rusia, China, Inglaterra, Francia. Los proliferadores verticales se juntan en un organismo de las Naciones Unidas que algún humorista bautizó “el Consejo de Seguridad”. Siguen los “franchisings”, o “proliferadores horizontales protegidos”, que por actuar de punteros regionales de alguna superpotencia extrazona, desarrollaron sus armas con ayuda encubierta o al menos un guiño permisivo de (caramba) los EEUU, Inglaterra, Francia, la URSS o China: la Sudáfrica del apartheid e Israel, casos claros, sponsoreados el primero por EEUU, el segundo por Francia. Ya sin aquellos padrinazgos iniciales (puesto que las potencias occidentales cambian de ideas fácilmente), pero asociados entre ellos, Sudáfrica e Israel siguieron solos, con el segundo país traccionando tecnológicamente del primero, todo bajo la mirada entre aterrada y orgullosa de sus antiguos mentores. Corea del Norte viene a ser un franchising chino más reciente. Tiene bombas implosivas de plutonio, pero su tecnología de enriquecimiento de uranio la compró secretamente a Pakistán, un franchising chino anterior. Uso desconocido. El problema de habilitar horizontalmente a un proliferador «de confianza» es que éste luego suele hacer lo que se le canta, según sus propias conveniencias económicas y/o diplomáticas, y vende el conocimiento. Dato curioso, durante la presidencia de Nelson Mandela, Sudáfrica destruyó sus armas unilateralmente. Había llegado a construir 7 bombas implosivas de plutonio. Y mostró que, contra todo pronóstico, es posible desarmarse de bombas atómicas y sobrevivir como estado-nación, incluso con una sociedad muy dividida y violenta, cuantimás incrustada en un continente complicado. Allí en esas tierras del Sur, quién más, quién menos, casi todo vecino fue víctima de la ocupación militar de la Sudáfrica anterior, la Boer y racista, y tenía y tiene deudas a cobrarse. La India es un caso rarísimo, porque llegó a la bomba clonando, por ingeniería inversa, un extraño reactor de investigación canadiense-estadounidense, el CIRUS, cuyo nombre es un acrónimo explícito de Canada-India Reactor-US. Lo de extraño es porque usaba el combo de uranio natural y agua pesada típico de las «production facilities» militares, o reactores plutonígenos. Se construyó en el Bhabha Atomic Research Center (BARC) en 1954, con ingeniería canadiense y agua pesada de los EEUU, y sin salvaguardias del OIEA sencillamente porque este organismo no existía. Tenía una potencia de 40 MW. La India niega haber usado el CIRUS para generar el plutonio de su primera bomba, Smiling Buddha, detonada en 1974, y dice que lo sacó del homólogo Dhruva, vecino en el BARC y de 100 MW, dedicado únicamente a producir plutonio militar para el programa de misiles de ese país. El asunto es que el Dhruva entró en línea en 1985, ergo alguien está macaneando y algunos otros estaban distraídos o fueron cómplices. Lo cierto es que desde que explotó el tal Buddha la India se las tuvo que arreglar sola en todos sus desarrollos nucleares, que han sido fulminantes en el área militar y muy lentos (aunque muy constantes) en la ingeniería puramente civil. En consecuencia, la India parece destinada a ser el país con más centrales nucleoeléctricas tipo CANDU del mundo. Cierra bien: son baratas, seguras, de uranio natural, agua pesada y tubos de presión. Tendrá más  que Canadá, el país que las inventó. Y en potencia y calidad, tras un largo camino, las indias parecen equivalentes a las canadienses. Sumadas a otras máquinas de uranio enriquecido, no logran suministrar entre todas más del 3% del consumo eléctrico del país, lo que explica que los indios sigan quemando tanto carbón, soporten semejante contaminación aérea urbana y tengan tantas muertes prematuras por EPOC, asma,bronquitis crónica, cáncer de pulmón y causas circulatorias. Son 670.000 por año, según la Organización Mundial de la Salud. Digamos que el programa nuclear militar de la India, por proliferación vertical, se vino devorando al civil, en materia de presupuesto, y para bien de nadie. Otro tanto se puede decir de su archirrival militar de fronteras, Pakistán. Pero cuando digo nadie, hablo no sólo por los indios y pakistaníes que comen a veces y respiran basura, sino por Argentina, país que me interesa mucho más, y cuyo programa de centrales núcleoeléctricas ya lleva casi medio siglo de acoso y persecución por la diplomacia yanqui debido al «crimen» de usar uranio natural y agua pesada. Smiling Buddha nos salió caro a nosotros, tan lejanos. Con todo hay que admitir que la India parece la única potencia nuclear que no se dedicó a la proliferación horizontal. A la luz de los resultados, uno podría creer que el fracaso nucleoeléctrico brasileño empezó por su política exterior durante la dictadura 1964-1985. Como aspirante a gendarme del subcontinente, favorito regional evidente de la diplomacia yanqui, las fuerzas armadas brasucas quisieron volverse de prepo un franchising o más bien un proliferador tolerado. Si llegaban a una primera bomba, los autodenominados americanos chillarían un poco y más bien para la tribuna, pero se la bancarían, porque Brasil… es Brasil. Pero los altos oficiales brasucas no entendieron que Brasil, justamente por ser Brasil, no es Israel. No es un pequeño gendarme regional condenado a la obediencia. Tiene 25 veces más población y 410 veces más territorio que Israel. No es controlable. Los EEUU se dijeron que habilitar a bombas atómicas a un país tan gigantesco, que ocupa la mitad de Sudamérica, alberga a la mitad de los sudamericanos, tiene una industria pesada que te la cuento y de yapa, también un pasado imperial, eso se les iba a ir de las manos en minutos. Y les bajaron el pulgar. Las consecuencias hoy las paga la selva amazónica (ver aquí y también aquí). Las águilas que quieren mantener el nido en orden no empollan ñandúes. Son  demasiado grandes, y patean. Los autodenominados americanos eso ya lo aprendieron con la India. El último y más publicitado tipo de proliferador lo forman los aparentes «retobaos» totales frente al orden internacional: Corea del Norte y –al menos en grado de tentativa- Irán, recientemente desarmado por acuerdo con el OIEA, luego en breve libertad condicional hasta nuevo aviso, y ahora nuevamente declarado «rogue state» (estado delincuente). Las malas lenguas dicen que ambos compraron tecnología pakistaní, al menos la de enriquecimiento de uranio. Asunto que no debería preocupar tanto, porque lo que importa es cómo llegan a la bomba de plutonio, que es la que define. Por lo demás, en esta parte del mundo, para fijar legalidad o ilegalidad, EEUU es juez, testigo y sheriff, todo junto. Y el «Hacete amigo del juez» recomendado por el Viejo Vizcacha y practicado por Menem no nos ha servido de un carajo. Para juzgar el éxito del TNP, un tipo al que respeto mucho, vive en Viena y trabaja en el OIEA, me dice que tome en cuenta el hecho de que los grandes proliferadores verticales (EEUU y Rusia) redujeron sus arsenales. Y es cierto, pero en realidad, más bien los mejoraron en calidad, con lo que les basta con menos armas nucleares y de menos potencia para volatilizarse unos a otros, y de paso y cañazo, matarnos al resto de nosotros de hambre, de frío y -desaparecida la capa de ozono- de quemaduras de luz ultravioleta solar en el curso de un oscuro y prolongado «invierno nuclear». En cuanto a la proliferación horizontal, goza de buena salud, en buena parte gracias a los proliferadores verticales. Eso le contesto también. Nuestras discusiones ya son rituales. Usando su ancho de espadas, mi amigo en Viena me dice que la humanidad no desapareció en la Primera Guerra Fría, y ése es un logro incontestable del TNP. Le retruco que tal vez sí, tal vez no, pero ignoro si ese papelito me garantiza que él y yo sobrevivamos a la Segunda Guerra Fría, que ya empezó. Y es que olvidate de Ucrania, el que no está muy pacífico es el Pacífico (ver aquí). Reveamos el gráfico. Los medios nos dicen que el proliferador gravísimo es Corea del Norte y específicamente su presidente dinástico Kim Jong-un: testeó varias armas subterráneas y tal vez tiene inventarios de plutonio como para un total de 40 o 50, según el Stockholm International Peace Research Institute (SIPRI), que la juega de neutral, a veces. Eso está en su libro anual de 2022 (enlace, aquí). Por alguna causa, según los medios occidentales, Norcorea sería la gran amenaza planetaria y no los EEUU, con 1740 armas desplegadas en misiles y 4000 en almacenamiento. Y eso porque Norcorea está dirigida por un autócrata millonario, paranoico, autista e impredecible como Kim, en lugar de recurrentes señores democráticos, clasemedieros y de lo más normalitos, como hasta hace poco Donald Trump. Tras un año de no ganar la guerra de Ucrania, el propio Joe Biden tampoco parece tan sensato como cuando llegó a la presidencia. Lo que definitivamente irrita al State Department es que Argentina no cae en ninguna de esas clasificaciones de proliferador. No lo hizo antes ni lo hace ahora, aunque tras casi desaparecer como estado nuclear (y en 2001, casi como estado-nación), hoy usa el bozal del TNP y ha aceptado su perruna diplomacia nuclear menemista. Que no pasa tanto por el «No hagamos olas» como por el «No hagamos nada». Estamos fritos, porque para los autodenominados americanos, hagamos lo que hagamos y firmemos lo que firmemos, seremos siempre un «threshold state», un estado umbral, siempre a punto de dar el mal paso y volverse un «rogue state». Es difícil salir de ese encuadre yanqui paranoico por asuntos sumamente objetivos: 1) Usamos uranio natural y agua pesada, 2) Tuvimos -y tal vez volvamos a tener- capacidad autónoma de producción de uno y otro insumo, 3) Nos hemos negado siempre a ser partícipes de las guerritas y guerrotas en que se mete Washington a cada rato (salvo en la primera del Golfo, y pagamos el error con dos bombazos en Baires), 4) Los hemos derrotado demasiadas veces en licitaciones por reactores nucleares multipropósito, 5) Y la vez que nos trenzamos con el estado guardaespaldas de EEUU, el Reino Unido, por las islas demasiado famosas, les hundimos 6 barcos, 7 según nosotros, y eso con unos aviones que se caían del aire de puro viejos. Todo eso es objetivo, historia, sucedió. Hoy, con el TNP firmado (por Menem, sin dar siquiera aviso a Brasil), no hace falta un Frank Ortiz con séquito de mamuts para tratar de meterse en Pilca pateando la puerta. Hacen un mucho mejor trabajo de espionaje los inspectores del OIEA, que no son unos matones pelotudos sino impecables profesionales del palo científico, y tienen libre acceso, con opción a llegar por sorpresa, y no sólo a Pilca sino a cualquier otra instalación nuclear argentina. En realidad, a todas. Eso incluye el CAREM, proyecto con el que competimos con no menos de cinco propuestas estadounidenses de reactores modulares pequeños. Un par de ellos, PWRs compactos, son casi fotocopias del CAREM y posteriores al CAREM, apa… A sola firma del TNP, nos volvimos competidores pero de puertas abiertas, sin secretos tecnológicos o comerciales, y por ende sin alicientes a investigación y desarrollo. ¿Estado umbral, o estado imbécil, nomás?

LA PRIMERA PARTE DE LA SAGA TERMINA AQUÍ. LA SEGUNDA SE ESTÁ ESCRIBIENDO.

Daniel E. Arias

 

Depredando el Mar Argentino

Cientos de buques poteros de bandera extranjera pescan en la zona adyacente a la milla 200 de la Zona Económica Exclusiva Argentina (ZEEA) –en la que el país es soberano en relación con la exploración y el uso de los recursos marinos– a la altura de Comodoro Rivadavia, Chubut. Frente al Golfo de San Jorge, se encuentra el Agujero Azul, una región de gran biodiversidad que es fuente de alimentación de diversas especies que habitan el Mar Argentino. Allí está el codiciado calamar Illex argentinus que, además de tener un atractivo comercial en todo el mundo, es una especie migratoria y por ello no siempre se encuentra dentro de aguas nacionales.

¿Es pesca ilegal?

Ante la falta de una organización regional de ordenación pesquera en el espacio marítimo limítrofe a la ZEEA, las actividades que realizan los buques extranjeros por fuera de la milla 200 no cumplen con los aspectos de la definición de la pesca ilegal, no declarada y no reglamentada (Indnr) establecida por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y, por ello, no son consideradas ilegales. La pesca ilegal, entonces, se determina cuando los buques de flota extranjera ingresan a capturar especies, y no solo navegar, a nuestra zona económica sin autorización.

Si bien la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar (Convemar) introduce disposiciones relativas a la conservación de los recursos vivos del mar y delimita la jurisdicción de los espacios marítimos, la falta de una regulación regional implica que no haya determinaciones sobre cuotas de capturas y vedas de pesca por fuera de la milla 200 y eso supone un problema: la sostenibilidad de las especies marinas.

“Desde el momento en que, fuera de la ZEEA, estas actividades pesqueras están desreguladas, deben ser consideradas depredatorias. Producen daños ecosistémicos y ambientales de magnitud desconocida”, remarcan la doctora Marcela Ivanovic, jefa de Pesquerías de Cefalópodos; la doctora Claudia Carozza, directora nacional de Investigación; y el director de Pesquerías de Invertebrados y Ambiente Marino, el doctor Gustavo Álvarez Colombo del Instituto Nacional de Desarrollo Pesquero (Inidep).

“Los países del Atlántico Sudoccidental deben tomar conciencia de la gravedad de la situación y del peligro real para el ecosistema regional y adopten, Uruguay, Brasil y Argentina, una forma de cooperación regional para regular los espacios marítimos internacionales adyacentes a sus zonas económicas exclusivas bajo figuras de ordenamiento que no afecten el reclamo de soberanía de la Argentina sobre las Islas [Malvinas].”, explica Juan Redini, armador del buque potero “Villarino” -una de las 73 embarcaciones que componen la flota nacional- y presidente de la Cámara de Armadores de Poteros Argentinos (CAPA).

Una oportunidad de controlar la sobrepesca y de preservar los recursos de los mares se abrió a principio de mes, con la celebración del tratado Global de los Océanos, un acuerdo histórico tras 10 años de negociaciones, por el que se pretende convertir el 30% de los océanos en zonas protegidas para 2030, con el objetivo de salvaguardar y recuperar la naturaleza marina.

Sin embargo, Flavia Broffoni, activista ambiental y cofundadora de XR (Extinction Rebellion), se muestra escéptica ante este nuevo tratado internacional. “No hay forma de que se regule la pesca en alta mar en tanto no haya un control. Lo que más me interesa como activista es ver cómo estamos tomando parte en los grandes conflictos ambientales. La pregunta es, ¿cómo tensionar esa voluntad política que no llega? Ya no negociamos más, debemos pasar a la desobediencia civil pacífica contra la crisis climática”, enfatiza.

El Illex Argentinus

Estos cefalópodos tienen un ciclo de vida de aproximadamente 1 año. Pasados los 8 meses, y luego de que las concentraciones reproductivas produzcan el desove dentro de aguas nacionales, se desplazan en sentido de la corriente marina dirigiéndose hacia el talud continental. En general, el cardumen sobrepasa el límite exterior de la ZEEA donde barcos de bandera extranjera capturan esta especie migratoria. Las mayores concentraciones de esta flota, se producen entre los meses de febrero a abril, con registros de casi 500 buques pesqueros extranjeros en operaciones.

“Las flotas pesqueras -en su mayoría de bandera china y en menor medida españolas, taiwanesas y coreanas- llegan del Océano Pacífico para cruzar al Atlántico a través del Estrecho de Magallanes en busca de calamar, merluza y otras especies ictícolas. Se trata, casi en su totalidad, de buques poteros, aunque también se detectan barcos arrastreros y palangreros de diferentes nacionalidades”, detalla el Prefecto Mayor Alfredo Oscar Panozzo, jefe del Servicio de Tráfico Marítimo de la Prefectura Naval Argentina (PNA).

Los buques poteros realizan sus actividades extractivas durante la noche. Con máquinas automáticas, pescan por medio de líneas de tanzas y potas (señuelos), especialmente diseñadas sobre la base del comportamiento de los calamares.

La poderosa iluminación de las lámparas ubicadas sobre la cubierta del barco hace que el cardumen de calamar se concentre durante la noche debajo del casco del buque, lo que facilita su captura. “Se trata del arte de pesca más selectivo, dado que solo se puede pescar calamar, y no otras especies”, precisa Panozzo.

Los buques poteros realizan sus actividades extractivas durante la noche. Con máquinas automáticas, pescan por medio de líneas de tanzas y potas (señuelos), especialmente diseñadas sobre la base del comportamiento de los calamares.
Los buques poteros realizan sus actividades extractivas durante la noche. Con máquinas automáticas, pescan por medio de líneas de tanzas y potas (señuelos), especialmente diseñadas sobre la base del comportamiento de los calamares

¿Cómo se patrulla la ZEEA?

La PNA posee cinco embarcaciones con las que se realiza el control de la actividad pesquera dentro de las 200 millas y su zona adyacente en los aproximadamente 700 kilómetros del litoral marítimo (Buenos Aires, Mar del Plata, Bahía Blanca y Puerto Madryn). Una guardia que funciona las 24 horas y los 365 días del año patrulla la zona de manera alternada por dos semanas.

El patrullaje marítimo se complementa con un sistema integral de vigilancia electrónica denominado Sistema Guardacostas, aplicado al control y vigilancia del mar. Este Sistema de Información Geográfica (GIS) permite la detección y seguimiento de los buques en los diferentes espacios marítimos, incluso de aquéllos que apagan sus AIS para no ser detectados.

“Tenemos más infracciones de buques argentinos que de extranjeros. Las infracciones de los buques argentinos son por navegar o pescar en zona de veda, o por excederse en los cupos de captura -detalló Panozzo-. A lo largo de 4 años, hubo 450 infracciones de buques argentinos y solo tres de buques extranjeros, de los que fueron capturados dos de nacionalidad china y uno portugués”.

Perjuicios para la industria nacional

Según cifras del Consejo Federal Pesquero (CFP), organismo encargado de definir la política pesquera del país y el principal regulador de la actividad pesquera marítima a nivel nacional, la industria pesquera es el octavo complejo exportador que mayor cantidad de divisas genera en el país. Entre el 93% y el 97% de los productos pesqueros que se desembarcan en puertos argentinos son destinados a los mercados internacionales.

Juan Redini no duda en identificar lo que, para él, es el principal perjuicio de que flotas extranjeras pesquen en el límite de la milla 201: la competencia desleal.

“Nos cuesta el 100% más tener el barco en el mar. Pagamos impuestos y no tenemos el combustible subsidiado. La flota china tiene subsidios en el combustible, paga salarios de US$100 mensuales y no descarga en puertos, sino que transborda la carga en alta mar a barcos frigoríficos. Para nosotros, cada descarga de la bodega implica US$170.000 y pagamos salarios bajo convenio colectivo. No hay manera de competir con los costos de esa flota”, enfatiza Redini.

El mercado en donde operan, además, es el mismo. Tanto la flota china como la nacional venden su producto, con mayor o menor nivel de procesamiento, a Japón, China, la Unión Europea y Estados Unidos. Por eso, el armador del buque “Villarino”, repite: “Nuestro negocio no depende de nosotros, sino de lo que pescan otros con nuestro recurso”.

Y explica: “Entre 2014 y 2015 se capturó 1.000.000 de toneladas de Calamar. 300.000 toneladas por buques argentinos, y 700.000 de extranjeros, por fuera de la ZEEA. Por eso, muchos se fundieron, dado que el precio del calamar descendió abruptamente”.

Ante la imposición de un nuevo arancel del 16% para notebooks: Aumentaron en promedio un 37,5%

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En condiciones de lata inflación, como las actuales es frecuente que los precios de venta suban en forma desmedida ante cualquier variación en las condiciones. «Tratan de adelantarse a la inflación» Después de que el martes saliera publicado en el Boletín Oficial que los aranceles a la importación de cuatro clases de notebooks se elevaban de 0 a 16%, y de un modelo de tablet, de 0% a 2%, los precios de los 10 modelos más vendidos en el portal Mercado Libre aumentaron un 37,5% en promedio en las siguientes 48 horas, aunque hubo casos que en particular treparon hasta un 80%. El dato surge de un relevamiento realizado por la Bolsa de Comercio de Córdoba. La notebook más vendida en Mercado Libre, la Dell Inspiron 3515, subió 4,7%; la segunda, que es la Asus X1502, 14,2%; la Dell Vostro 3401, 46,2%; la Asus X1502 (con un mejor procesador que el anterior), 13,4%; la HP 14-dq2024la, 76,9%; la Lenovo N5030, 47,4%; la Asus Vivobook 14, 11,8%; la Lenovo IdeaPad 15ITL05, 74,4%; la Dell Inspiron 3515 (con un mejor procesador que el anterior), 42,9%, y la Asus X515EA, 42,7%. Para la Bolsa de Comercio, la medida “no es aislada y se da en consonancia con el incremento de las barreras al comercio impuestas a nivel local en los últimos años”. “Esto deriva en mayores costos afrontados por toda la población en su conjunto, atenta contra la inserción del sector productivo en el resto del mundo y, por consiguiente, disminuye la generación de divisas”, advirtió. Según el estudio, la Argentina se ubica en la posición 14° del ranking de las alícuotas impositivas más elevadas vigentes sobre las importaciones y en el cuarto lugar si se analizan los aranceles promedio, con un 13,4%, detrás de India, Marruecos y Corea del Sur. El martes, tras conocerse la medida, Argencon, la entidad que nuclea a empresas prestadoras de servicios de todos los verticales de la economía del conocimiento, difundió un comunicado criticando la decisión del Gobierno. La entidad dijo que los equipos informáticos importados, “lejos de ser artículos suntuarios, son tecnologías indispensables requeridas por las industrias en general, y particularmente por las industrias del conocimiento”. “Este tipo de medidas retrasan el desarrollo de nuestras industrias encareciendo sus operaciones, afectando la formación de talento y complicando las perspectivas de crecimiento genuino de un sector que tiene alto potencial de desarrollo inmediato”, afirmó la cámara. La decisión de subir los aranceles quedó plasmada en el decreto 136/2023, que lleva la firma del ministro de Economía, Sergio Massa, y del jefe de Gabinete, Agustín Rossi. En los considerandos, dice que “por su impacto económico y social, el desarrollo y promoción de una industria nacional productora de equipamientos informáticos portátiles resulta una prioridad en las políticas desarrolladas por el gobierno nacional”. Según datos del Ministerio de Desarrollo Productivo, desde que se anunció la quita de aranceles en 2016, el precio promedio de las computadoras cayó 35% en dólares. En tanto, fuentes de la industria local dicen que solo bajaron 5% (pasaron de costar US$650 en noviembre de 2016 a US$615 en junio de 2018), pero se perdieron cerca de 400 puestos de trabajo y se dejaron de fabricar notebooks en Tierra del Fuego. Las empresas que se dedican a la producción de notebooks en plantas locales son Newsan, BGH, PC Art, EXO, Núcleo y, próximamente, Mirgor. La camara que agrupa a fabricantes locales -CAMOCA- afirma que en este marco entraran más productores al mercado

Estudian como diversas plantas nativas ayudan a repeler a los insectos

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  • Investigadores del BioLab, perteneciente a la provincia de Misiones, trabajan en la elaboración de repelentes a partir de la flora nativa de la selva misionera.
  • Buscan agregar valor a un recurso disponible en la región y producir alternativas eficaces contra vectores de enfermedades, como el mosquito que transmite el dengue.
Investigadores del BioLab, laboratorio de I+D perteneciente a la Agencia Misionera de Innovación, trabajan en el desarrollo de repelentes de insectos a base de plantas nativas de la selva misionera. El objetivo es darle un valor agregado a cultivos de pequeños productores y generar productos sustentables que sirvan para repeler insectos vectores de enfermedades. A su vez, la idea es que estos repelentes puedan usarse también en otro tipo de insectos a los cuales se desea repeler sin hacer daño, como las abejas. “Hoy existen algunos repelentes botánicos, por ejemplo, a base de citronella. Nosotros estamos buscando algo similar pero aprovechando la flora nativa de la provincia. Si logramos una fórmula efectiva, el desarrollo podría ser beneficioso para las personas que tienen parcelas de monte nativo en sus chacras, ya que sería un recurso económico para ellas y también ayudaría a preservar estas especies”, explicó a TSS el doctor en Farmacia Carlos Altamirano, investigador de BioLab y docente de la Facultad de Ciencias Exactas, Químicas y Naturales de la Universidad Nacional de Misiones (UNaM). En el BioLab, se desarrollan distintas líneas de investigación relacionadas con la elaboración de bioinsumos a base de la flora nativa y mediante métodos sustentables. Entre ellas, están el estudio de plantas medicinales con potencial para producir nuevos fármacos y la elaboración de biofilms para la conservación de alimentos. Además de especialistas del BioLab, en el desarrollo de repelentes participan integrantes de la cátedra de Farmacobotánica de la UNaM y tesistas de grado y posgrado. El proyecto surgió a partir del diálogo con comunidades Mbya guaraní de la zona, quienes proveen muchas de las plantas que utilizan en el laboratorio a través de la cooperativa que montaron para comercializar sus cosechas. “Un día, nos comentaron que ellos usan la hierba pipí (Petiveria alliacea) para evitar la picadura de mosquitos, frotándose las hojas en la piel. Es una planta pequeñita y tiene un aroma intenso”, cuenta Altamirano. Por eso, decidieron estudiar las propiedades de esa planta para el desarrollo de repelentes. La otra elegida fue la Cordia curassavica, un arbusto aromático que tuvo resultados promisorios en la tesis realizada por un estudiante. Si bien comenzaron a analizar esas dos especies, no descartan incorporar otras. Estos repelentes servirían para cualquier insecto volador pero el énfasis está puesto en los vectores de enfermedades, como el mosquito Aedes aegypti, transmisor del dengue, zika, chikungunya y fiebre amarilla. “También hay insectos que querés repeler pero no los querés dañar por su importancia para el ecosistema, como las abejas. Las fórmulas químicas comerciales dañan a los insectos. La idea es que el nuestro sea sustentable, con mínimo impacto ambiental”, indica el investigador. Lo primero que hicieron fue realizar una caracterización química de los extractos obtenidos de las especies elegidas. Luego, trabajaron en la elaboración de formulaciones híbridas que contienen extractos y aceites esenciales para evaluar distintos parámetros. Allí se toparon con el inconveniente de que el rendimiento de extracción fue bajo, por lo que están buscando alternativas para aumentar el aprovechamiento. En los próximos meses, harán los análisis toxicológicos, ajustarán las formulaciones y comenzarán con las pruebas con insectos. Los investigadores trabajarán con dos tipos de formulaciones: líquidas y semisólidas. De esta manera, apuntan que el producto final tenga distintas formas de aplicación, como pueden ser aerosoles, lociones y pomadas. Otro objetivo que quieren lograr es que la acción repelente dure más que la de los productos que existen en el mercado, cuya duración es de alrededor de dos horas. Esto sería una ventaja pensada sobre todo para quienes trabajan durante muchas horas en el monte o en zonas rurales. “Estimamos que, para fin de año, ya vamos a tener las pruebas hechas. El objetivo final es que quede la capacidad instalada para la provincia. De todos modos, el escalado va a depender de muchas variables, por ejemplo, lograr que el rendimiento sea mejor. Ojalá podamos llegar a un producto que pueda beneficiar a pueblos indígenas, productores y a las distintas partes de la sociedad, a la vez que también termine siendo beneficiada la naturaleza”, finalizó el investigador. (Nadia Luna / Agencia TSS)

Argentina empieza a crear su propio banco de datos genéticos

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El 18 de julio del 2021, informamos que el CONICET planeaba crear un banco de datos genéticos de la población Argentina con información demográfica y medica. Ahora, empieza a hacerse realidad: La Argentina empezó a crear su propio banco de datos genéticos a gran escala. Se trata del programa PoblAr, que generará un biobanco del genoma completo de unos 1800 voluntarios y cruzarán esa información con datos de estilo de vida, de alimentación, sociales, del fenotipo de las personas, y enfermedades propias y de sus familiares. El Programa de Referencia y Biobanco Genómico de la Población Argentina (PoblAr), está encarando una campaña federal de muestreo genómico y de datos asociados de alrededor de 1.800 voluntarios y voluntarias distribuidos en el país. Así, se buscarpa contar con un banco de datos genéticos de la población argentina, que también recopilará información sobre hábitos alimentarios, de estilo de vida y características fenotípicas y sociales de interés biomédico sobre la población local. Muchos países cuentan con este tipo de repositorios genómicos, pero dadas las exigencias técnicas y económicas de estos relevamientos, generalmente se trata de los países de mayor desarrollo y en los que los datos genéticos provienen de poblaciones anglosajonas o mediterráneas, y hay muy poca información de culturas originarias de América. PoblAr aportará datos clave para indicadores de salud (enfermedades comunes, enfermedades poco frecuentes o raras) y la toma de decisiones en materia de prevención, diagnóstico y tratamiento de enfermedades en función de las características de la población local. Este tipo de bancos sirven, por ejemplo, para encontrar predisposición genética de las población a ciertas enfermedades y mejorar las políticas de prevención. En las entrevistas que se hacen a los voluntarios del PoblAr también se les pregunta si sus abuelos hablaban otro idioma además del español, como forma indirecta de conocer si pertenecían a algún pueblo originario. Estudios sobre el genóma en América Latina han descubierto que las poblaciones amazónicas desarrollaron una resistencia a la enfermedad de chagas y por eso se enferman menos a pesar de convivir con la vinchuca. Se espera que PoblAr pueda encontrar asociaciones similares en otras enfermedades. En la Argentina ya existía el Banco Nacional de Datos Genéticos  (BNDG), donde voluntarios que dudan de su identidad por el terrorismo de Estado durante la última dictadura militar pueden entregar una muestra para conocer si están siendo buscados por familiares de desaparecidos. “En el caso del Índice de Abuelidad del BNDG se toman solo algunos pocos marcadores que son necesarios para establecer el vínculo. Aquí hacemos un estudio más exhaustivo del genoma de las personas y no se cruzará la información de ambos bancos”, dijo Rolando González-José, doctor en Biología, director del CENPAT y coordinador del PoblAr.
Diego Hurtado, titular de la Secretaría de Planeamiento y Políticas del MINCYT, junto con Rolando González-José. Foto: MINCYT.
De todas formas, hay estudios preliminares en el PoblAr que servirán para ver qué marcadores habría que tomar para realizar un índice de bisabuelidad, ya que el tiempo se está llevando la vida de algunas abuelas y sus nietos, por lo que habría que reconocer los vínculos genéticos que unen a cuatro generaciones. El programa cuenta con financiamiento propio de la Secretaría de Planeamiento y Políticas del MINCYT ypara iniciar las pruebas es necesario que los comités de bioética de cada provincia lo aprueben. Ya se cuenta con el visto bueno de los comités de la provincia de Buenos Aires y de Misiones, por lo que las pruebas están empezando allí. Las pruebas hoy no se van a hacer en todas las provincias pero es posible que el futuro se sumen más voluntarios de diferentes zonas. Los registros serán anonimizados, es decir, que se guardarán en lugares distintos los datos personales de cada voluntario, como su nombre, y los datos del genóma, ya que solo interesa tener la información general para hacer el mapa genómico nacional, y no los datos individuales de cada persona. Además, representaría un riesgo a la privacidad de los voluntarios. “Con la Fundación Sadosky desarrollamos un software para proteger la información y para que sea accesible por los investigadores que la puedan necesitar”, explicó González-José. La secuenciación del genoma se hará en el ANLIS Malbrán, dependiente del Ministerio de Salud de la Nación, por lo que fue necesario que el programa tenga un carácter biministerial. Además, contó con la aprobación del COFECYT y el COFESA, los organismos federales de ciencia y de salud con representantes de estos ministerios de cada provincia. Ya hay 34 muestras que se están analizando en ese instituto y llegarán muchas más cuando se completen las aprobaciones de los comités de bioética de los demás nodos del país. De momento, habrá nodos en provincia de Buenos Aires, CABA, Misiones, Chubut, Córdoba y Salta, aunque esperan que en el futuro puedan sumarse más. El ANLIS Malbrán podrá analizar unas 300 muestras por año, con capacidades de equipamiento de última generación para análisis de ADN adquiridas durante la pandemia para hacer la secuenciación de las variantes de COVID. El análisis requiere una muestra de sangre similar a la de cualquier análisis de rutina y una entrevista de unos 40 minutos que incluye hábitos alimenticios y estilo de vida, enfermedades propias y del grupo familiar, entre otras.

Matías Alonso

La saga de la Argentina nuclear – LI

Los anteriores capítulos de la saga estan aqui EL GRAN COMUNICADOR NOS PINCHA EL SALVAVIDAS reagan El Gran Comunicador Ronald Reagan y su gabinete, todos en actitud natural.  Tras la Guerra de Malvinas, un alto oficial de la Marina de los Estados Unidos con una “papa” irremediable de páncreas, en su agonía le pidió perdón a su oncólogo y amigo: había debido pasarle a la Royal Navy la posición del ARA Belgrano, posteriormente torpedeado y hundido por el submarino HMS Conqueror. La historia viene a cuento. Tras otro torpedeo seguido de hundimiento, el de CIFRA, nave insignia de la electrónica argentina, perpetrado sucesivamente por Celestino Rodrigo al destruir el mercado interno y luego por José Martínez de Hoz al abrir las aduanas, el presidente Ronald Reagan también nos hundió también la balsa salvavidas: Brasil. En 1986, los primos brasucas nos habían remplazado como potencia informática regional. Su país era el 6° mercado mundial de hardware y software. Con no poca envidia, uno veía computadoras brasileñas en todos los aeropuertos de los primos, pero también en las oficinas públicas y las empresas privadas. Era bastante impresionante. Y era un poquito esperanzador: fogoneados por el Secretario de Ciencia de la Argentina y las cámaras empresarias paulistas y paranaenses, los vecinos se habían asociado a nosotros en la ESLAI, la Escuela Latinoamericana de Informática. Les interesaban nuestros recursos humanos y nuestra capacidad de reproducirlos. Perdidas nuestras industrias electrónicas, capaz que con la ESLAI al menos salvábamos eso, los cerebros y la fábrica de los cerebros en informática. Podía ser un huevo desde el cual resucitar. En medio del auge informático brasileño, el 15 de agosto de 1986, según información ya desclasificada por EEUU, Ronald Reagan reunió su gabinete para encarar un próximo “encuentro cumbre” con su contraparte brasileña, Jose Sarney. Esta reunión terminó con toda esperanza de un Mercosur Informático. Trato de resumirla: William Casey, el director de la CIA, tildó al nuevo presidente brasileño de izquierdista, un crítico de la política de EEUU hacia Cuba y hacia Angola, opuesto además al régimen racista de Pretoria (pilar militar yanqui en África), y de yapa renuente a aplicar los programas de ajuste del Fondo Monetario Internacional. El espía en jefe de la CIA también acusó a Sarney de estar desarrollando vínculos comerciales con la URSS y de proponer una “Zona de Paz en el Atlántico Sur”, es decir, la exclusión de la 4° Flota de la Armada estadounidense en el área. Sarney incluso acababa de restablecer relaciones diplomáticas con Cuba. El Vicesecretario de Estado, John Whitehead, abundó con que Brasil generaba centenares de asuntos irritantes en lo económico: estaba armando lío en la última ronda de los acuerdos de tarifas GATT, ignoraba abiertamente a los acreedores del Club de París y copiaba sin pagar patentes farmacológicas estadounidenses… El almirante John Pointdexter, consejero de seguridad de la Casa Blanca, sopesó la seriedad del caso: Brasil, dijo, aunque el estadounidense de a pie no tiene la más peregrina idea de ese país, ocupa la mitad de Sudamérica, ya era la 8° economía del mundo por tamaño, y su PBI registraba un crecimiento del 8% anual, entonces el mayor del planeta (sí, más alto que el de China entonces). Whitehead dejó caer que con semejante rampa de crecimiento a Brasil le sobraba dinero y que no tenía que pedirle nada al FMI, lo cual era (sic) un verdadero problema. El Secretario de Defensa, Caspar Weinberger, opinó que los brasileños fabricaban muy buen armamento y se lo vendían a cualquiera, incluyendo países a los que EEUU había decretado el boicot en materia de armas. Y además, que los brasileños seguían negándose a firmar el TNP, o Tratado de No Proliferación de armas nucleares. Y que podían tener algún proyecto “non sancto” a este respecto. Entrando en materia informática, el attaché comercial Clayton Yeutter le explicó a su presidente que los brasileños creían –erróneamente- poder competir con los EEUU y Japón. Dejó claro que la “reserva de mercado” con que Brasil amparaba su desarrollo en TICs le estaba costando a los exportadores estadounidenses hasta U$ 1000 millones/año (hoy serían U$ 2800 millones) en lucro cesante. En su opinión, se podrían quebrar tales barreras aduaneras gravando en represalia las exportaciones agroindustriales y las manufacturas brasileñas a EEUU. Sólo había que aplicarles el artículo 301. Añadió Yeutter que la cancillería brasileña le había advertido que eso significaría una crisis, y la posibilidad de que Sarney levantara unilateralmente su reunión con Reagan. Todo era posible. Los brasileños tenían la pelota, y debían contestar en 10 días. Fiel a la imagen que dejó de sí mismo, Reagan no tenía idea de nada de lo dicho, ni siquiera de que Brasil a la sazón tuviera 130 millones de habitantes. Pero estaba interesado en saber si el exdictador militar Joao Baptista Figueiredo seguía vivo, y en ese caso, si se llevaba bien con Sarney. No, no se llevaban, le contestaron. Impertérrito, el Gran Comunicador confesó a su gabinete que Figueiredo le había regalado un caballo de salto fantástico, cruza de pura sangre y de Hannaford alemán, capaz de salvar vallas de 6 pies y 9 pulgadas. Y siguió dando detalles del caballo. Yeutter y los demás presentes esperaron un buen rato a que Reagan terminara sus apreciaciones equinas. Luego remataron los detalles prácticos del “meeting” Reagan-Sarney y de cómo manejar su comunicación a los medios, y también echaron pestes de la prensa yanqui, siempre crítica. Los curiosos pueden leer aquel documento desclasificado aquí: Luego sucedió un encuentro muy libreteado entre Reagan y Sarney, sin sobresaltos, el 9 de septiembre de 1986. Sin embargo, el 13 de noviembre, El Gran Comunicador anunció sorpresivamente unas tasas mortíferas sobre U$ 107 millones de exportaciones brasileñas de frutas, jugos, cueros, calzado, carnes e incluso aviones de Embraer. Por circuitos más oficiosos, Yeutter le hizo saber a Sarney que del total de compras yanquis a Brasil que se caían, sumando otros ítems, en realidad era de U$ 700 millones (equivalentes a U$ 1915 millones de hoy). Las cámaras industriales de Sao Paulo enloquecieron. El New York Times explicó que la ofensa principal brasileña había sido su renuencia a importar el sistema DOS de Mycrosoft “por tener sistemas operativos propios superiores”. Habida cuenta de cómo funcionaba el DOS, era imposible que los primos mintieran. Pero el presidente Sarney reculó en chancletas y cambió la ley informática de 1984, dando fin a un despegue industrial rampante de 8 años. Ahí fue cuando tras habernos torpedeado el barco, los EEUU nos pincharon la balsa. Hoy Brasil en informática es la sombra de lo que fue, un importador neto. El hardware y el software no figuran en absoluto en los 15 primeros renglones de exportaciones brasucas de valor, aunque sí los aviones (puesto # 10) y los motores tipo turbojet (puesto #15). Es sorprendente la autoridad de Bill Gates en estas tierras. El asunto es que la informática es una industria pintada para un país con buenos recursos humanos y ni un mango para invertir en fierros, como la Argentina. Ninguna otra industria saca tantos conejos de tan módica galera como ésta. Para hacer software exportable casi toda la inversión es en personas y sueldos: un equipo de diseñadores, otro de testeadores para eliminar «bugs», y un tercero para terminar de exterminarlos cuando el programa sale al mercado y aparecen los problemas escondidos. Es un proceso parecido al de la creación de un antibiótico o una vacuna, pero sin gastos de planta farmoquímica o biotecnológica, ni de estudios carísimos de fase para el licenciamiento. No estás condenado al éxito pero si sos bueno en informática, exportás y cobrás a lo grande.  La ESLAI funcionó entre 1986 y 1990 en el casco de la vieja estancia que sorprende a los visitantes del bosque remanente del Parque Pereyra Iraola, a 40 km. de Baires y a 10 de La Plata. Copió, no sin mucha discusión previa (las universidades argentas y brasucas estaban llenas de antinucleares) el modelo de funcionamiento del Instituto Balseiro de la CNEA: becas que cubrían alojamiento en el sitio, comida y un estipendio de viajes y salidas, inmersión total en el estudio, y unos exámenes de ingreso tan bravos que sólo los pasaba el 15% de los aspirantes. La carrera de especialización duraba unos dos años, el cuerpo de profesores era binacional, como el alumnado, pero además había profesores visitantes de las universidades e industrias informáticas de Francia e Italia. El alumnado nunca excedió las 60 personas, y aunque la exigencia era demoledora, a fuerza de dedicación exclusiva y motivación económica lograba egresar el 90%. Y a casi todos esos les fue BIEN. Los exalumnos y exprofesores hoy son todos canosos y tienen impresionantes trayectorias en las empresas privadas y reparticiones públicas informáticas de Brasil y de Argentina. Es difícil leer sus recuerdos de la ESLAI sin recordar que el Balseiro fue cuna de las industrias tecnológicas más diversas de nuestro país, nucleares, espaciales, petroleras y sigue la lista. Copio el testimonio del Dr. Hugo Scolnik, profesor invitado de la ESLAI, nuestro mayor criptógrafo, y jefe de seguridad informática del mayor data center de la Argentina: el de la empresa estatal de telecomunicaciones ARSAT. «Comenzando porque el modelo que tomó,  discutido en su momento, fue el del Instituto Balseiro. Las clases eran intensivas, los alumnos tenían alojamiento permanente en un ambiente muy tranquilo y se generaban vínculos de amistad muy buenos. Tuvo la contribución de docentes de Argentina y del exterior, que estuvieron presentes trayendo ideas muy interesantes sobre la enseñanza de la informática. Un ejemplo de esas ideas fue diseñar los algoritmos en pseudocódigo y después había ficheros donde tenías en cuenta si ese pseudocódigo lo querías implementar en C, Fortran, Pascal o lo que fuese, tenías una ficha que te decía cómo hacerlo. A la gente se le abrió bastante la cabeza con este tipo de propuestas para no estar tan dependientes de un determinado lenguaje y encontrar un modo más general de resolver los problemas. En definitiva, de la ESLAI fueron surgiendo algunas personas que después tuvieron muchísima influencia en la enseñanza de la computación o en la creación de empresas de software». Scolnik dixit. En otras palabras, eso era una jabonería de Vieytes, un multiplicador de divergentes bien formados e informados, la clase de gente que puede estorbar ventas cuando llega a áreas de gobierno o a la dirección de grandes empresas, un granito de arena en el ojo de cierta firma estadounidense que ya venía monopolizando el mercado mundial de PCs con productos berretas pero caros. Fue arribar Carlos Menem a la presidencia y el Dr. Raúl Matera a la Secretaría de Ciencia y Técnica, y ambos cerraron la ESLAI en octubre de 1990. Es notable la urgencia con que procedieron, a apenas 9 meses de sus nombramientos. Debían estar muy motivados. Una historia de ESLAI contada por la UBA, aquí. No alcanza con una masa crítica de expertos para fundar una industria innovadora. Tiene que haber una voluntad estatal de sostenerla y defenderla, y eso tal vez (sin garantías) haga que pinte capital privado y se juegue por ella. La ESLAI suministró expertos, sin llegar a una masa crítica, pero le tocaron malos tiempos tanto para la electrónica brasuca, trascartón del exterminio de la nuestra a cargo del Doctor Joe. Si alguien cree que insinúo que un país que deja la tecnología nuclear, la aeroespacial, la electrónica, la informática y las biociencias en manos extranjeras tiene toda la vocación de evaporarse como estado-nación, la respuesta es: “Sí”. Somos prueba semiplena. Sin embargo, para volver al carozo atómico de esta saga, conviene recordar por qué nos negábamos a firmar el TNP, y hasta teníamos un acuerdo tácito con Brasil para que ninguno de ambos países lo hiciera. Pero nunca fuimos proliferadores nucleares, pese a que en 1967 el propio presidente militar brasileño Artur da Costa e Silva literalmente nos empujaba a ello. Da Costa e Silva no pudo embretarnos en una carrera de armas porque teníamos la pelota nuclear tan dominada en materia de tecnologías civiles, que podíamos darnos el lujo de ignorarlo. Pudo pasar lo mismo con la electrónica, durante la increíble pero breve aristía de CIFRA, y luego pudimos habernos montado gracias a la ESLAI sobre el impresionante momento de gloria de la informática brasileña. Pero nos bolearon ese segundo caballo también. Y lo hicieron siempre y desde adentro los garcas propios, no los ajenos. Y todavía cantamos: en 2021 el software se consolidó como tercer rubro exportador, con U$ 6442, un 7,4% de las ventas (declaradas) del país. Hay 455.000 puestos de trabajo, más o menos el 7,4% del empleo privado nacional. Servicios informáticos sumó 129.000 empleos. Y eso pese a que el cuentapropismo (los pibes que trabajan en negro y cobran en el exterior) le resta U$ 1800 millones a las cuentas. No es brillante, dábamos para mucho más. Y sin embargo, qué resiliencia… Ésta no es una saga tanguera. Llama a resucitar industrias que, mientras en la Argentina sigan existiendo la educación pública en ciencia y tecnología, todavía son posibles. Los recursos humanos son la base necesaria, nos dice el sentido común. Necesaria pero no suficiente, nos dice la historia.