domingo, 28 junio, 2026 - 1:21 am

Raquel Chan: la ciencia básica y el futuro del agro argentino

0

La mayor preocupación de buena parte del mundo -y de nuestro país- pasa por la producción de alimentos, de que ni las guerras ni el recalentamiento global nos conduzcan al hambre. Que estaba en retroceso, hasta 2014, y ahora está creciendo.

En Argentina venimos capeando una oscilación climática de tipo «La Niña» desde 2018, con enormes pérdidas de cosechas: U$ 75000 millones sólo aquel año. Desde los años ’70, esta «Superniña» es el primer ciclo seco que logra durar tres años, en lugar de uno, o uno y medio. Nada indica que vaya a ser el último, o que en el curso de nuestras vidas no veamos más y peores seguidillas de sequías.

¿Tenemos suficiente ciencia, y lo suficientemente buena y lo suficientemente argentina como para resistir las nuevas reglas de juego climático? ¿Y si hasta podemos ganarles y producir aún más, y no tener que exportar ganancias en forma de regalías tecnológicas? La Dra. Raquel Chan está en eso.

ooooo

  • “Para poder desarrollarse, hay que invertir en ciencia; no es un lujo. Lo demuestran las curvas de crecimiento de los países que hoy tienen un PBI y un ingreso per cápita mucho más alto”.
  • “El desarrollo de la semillas HB4 tolerantes a la sequía partió de un foco en la ciencia básica, en plantearse preguntas ante el hecho de que una planta tolera mucho mejor la falta de agua que esta otra”.
  • “Hay una vacancia bastante grande en nuestro país, sobre todo en biotecnología en el tema patentes. Hay mucha escuela de patentes más ingenieriles pero muy poco en biotecnología”.
  • “La formación de personas es una de las tareas más importantes que encaramos los científicos, no para que todas se queden en el sector público sino para que haya empresas enriquecidas con gente que pueda resolver problemas”.

Son afirmaciones de la experta en biotecnología vegetal, Raquel Chan. Ella es la investigadora que desarrolló el trigo y la soja HB4 tolerante a la sequíaEs doctora por la Universidad Nacional de Rosario y bioquímica por la Universidad Hebrea de Jerusalém, donde hizo sus estudios de grado. Desarrolló su trabajo postdoctoral en el Instituto de Biología Molecular de la Universidad Louis Pasteur, en Estrasburgo, Francia.

Chan es investigadora superior del CONICET, profesora titular de la Universidad Nacional del Litoral y directora del Instituto de Agrobiotecnología del Litoral. Fue también directora del Centro Científico Tecnológico del CONICET Santa Fe.

Reproducimos la entrevista completa que le hizo la periodista Luciana Vázquez:

-Su investigación en torno a la soja y el trigo transgénicos resistentes a la sequía tiene un impacto clave en un área tan importante para la Argentina, como es el agro. ¿En qué punto está esa investigación? ¿Ha avanzado hacia otros cultivos esta posibilidad de volverlos resistentes a la sequía?

-En el caso de los cultivos, no podemos hablar de resistencia. La resistencia sería algo absoluto, como la que tienen algunas bacterias a los antibióticos, a las que (estos) no les hacen nada. Los cultivos son plantas, seres vivos y todos requieren agua. Por eso hablamos de tolerancia: estos cultivos tienen la posibilidad de tolerar períodos más largos de sequía sin merma en la producción. No quiere decir que podrían crecer en el desierto, sin agua, lo que (sí) se llamaría resistencia. La tolerancia es una respuesta que depende del ambiente y de cada lugar, de cada cada año y cada campaña. Ahora se están haciendo otros desarrollos a partir del trigo y la soja HB4 para que se adapten a otras regiones. Los está haciendo la empresa Bioceres. Nosotros ayudamos, exploramos y estudiamos lo que ellos hacen. No hay que menospreciar todo lo que ha hecho el breeding o mejoramiento tradicional. Para cada lugar, hay variedades adaptadas que mostraron, por cruces y selección, mejoras para cada región, incluso para otros países como Brasil, Paraguay y Bolivia. Ahora hay que cruzar la tecnología HB4 con esa variedad existente en una región para obtener una variedad aún más mejorada por región. Eso requiere un montón de trabajo. Y no sólo se está trabajando en soja y en trigo sino también en otros cultivos como alfalfa, algodón y caña de azúcar.

Raquel Chan

-Es decir que esa semilla transgénica se transforma a medida de las regiones donde se va a sembrar finalmente.

-(Y lo que finalmente se siembre) se produce por cruzamiento sexual. Una semilla que está muy mejorada para crecer en determinada región, es cruzada con la soja o con el trigo HB4 y de esa forma se obtienen semillas hijas con las dos características, la de la mejorada (regionalmente) más la característica que le da el gen HB4, que originalmente es un gen de girasol.

-¿Qué pasa en relación a los otros desafíos que presenta el cambio climático, las inundaciones? ¿Hay trabajos de intervención génica que apunten a una mayor tolerancia a las inundaciones?

-Absolutamente. Las inundaciones son los desastres más grandes (para la gente y la infraestructura) que han ocurrido en las últimas décadas en el mundo. Sin embargo, las mayores pérdidas (económicas y alimentarias) se producen por sequía y no por inundación. La sequía es mucho más constante a lo largo de las décadas. Hay lugares que son secos y con muy baja producción. De todas formas, como las inundaciones se han vuelto realmente un drama, con otros genes del girasol (distintos del HB4), como el HHB11, hemos desarrollado mucha tolerancia a inundaciones sobre todo en el período de siembra y de emergencia de las plantas. Ya la hemos puesto en maíz y en soja. El arroz es un cultivo que crece inundado. Los científicos lo usamos mucho para hacer ensayos porque es más fácil de manejar y de transformar. De todas formas, la idea no es desarrollar HB11 en arroz, que ya lo hicimos. Da una planta ideal, como dicen los agrónomos, o sea, con todas las características de mayor producción y tolerancia. Sí (en cambio) queremos desarrollar esa tolerancia en maíz y en soja, donde ya pusimos el gen HHB11. Muestra muchas características benéficas, como tolerancia a la inundación y también a lo que llamamos “tormentas”. No es que la tormenta en sí afecte los cultivos sino que causa defoliación: las plantas pierden las hojas. En realidad, el efecto ante una tormenta fue un descubrimiento absolutamente accidental: tuvimos una tormenta terrible, de tipo tornado, en uno de los ensayos que hicimos en 2019-2020 y se llevó puestas todas las plantas. Fue un desastre. Después de que pasó la tormenta, las plantas HHB11 de maíz resurgieron y rindieron casi como si no les hubiese pasado nada. Aparentemente, y lo estamos estudiando con más detalle, hay una tolerancia a la defoliación, pérdida de hojas, que estaría dada porque las plantas con HHB11 fijan antes sus granos. Entonces, si logran recuperarse de la tormenta o de la inundación, siguen su vida: o las mata o las fortalece, como dice el refrán.

Entre el laboratorio y los agronegocios

-Es muy interesante ver a la ciencia interviniendo en el mundo productivo real con un alcance enorme: la aprobación de la soja HB4 por parte de distintos países como China, Estados Unidos, Brasil, Paraguay, Canadá, además de la Argentina, implica que el 85% del territorio sojero del mundo podría recibir este tipo de semillas. De ahí surge una cuestión: cómo razona un científico a la hora de plantarse ante la posibilidad de un campo de investigación. En el caso del gen del trigo tolerante a la sequía, usted ha comentado que le prestó atención por su “utilidad biotecnológica”. ¿Cuánto del mundo real productivo entra en la cabeza de un científico de laboratorio como es su caso a la hora de decidir un campo y una línea de investigación?

-Últimamente, cada vez más. El científico ve algo y dice por qué pasa esto y qué pasó. Con esas preguntas, requerimos una hipótesis, requerimos hacer experimentos. Después, las hipótesis se nos caen al piso porque no fueron correctas, pero está bien: es parte de la ciencia. O sí se corroboran. Y últimamente está muy promovido, desde las instituciones y desde la sociedad toda, que uno les mire algún viso de utilidad a los experimentos. Toda la ciencia es útil, aún la que a veces le puede parecerle inútil a la gente. Cuando a Newton se le cayó la manzana y dijo porqué se cae la manzana y no queda colgada en el aire cuando se desprende, elaboró la teoría de la gravedad: está atraída por el centro de la tierra. Ni Newton ni nadie que lo escuchó sabía que es la base por la cual funciona un avión o un ascensor o todo lo que tiene que pelear contra esa fuerza gravitatoria que hoy usamos continuamente (en la navegación de nuestros satélites y sondas espaciales, por ejemplo). Ésa es la ciencia básica que a veces no tiene un impacto inmediato. El impacto viene siglos, años, meses después. Por eso yo valoro toda la ciencia básica aunque no parezca útil.

-Cuando arrancó con este mundo de la genética de las plantas, ¿tenía ya ese foco puesto en la producción del agro o era una curiosidad casi intelectual y científica de torre de marfil?

-Uno siempre tiene la idea de ver si lo que uno hace sirve para algo en forma inmediata. El foco fue la ciencia básica, es decir, plantearse preguntas ante el hecho de que una planta tolera mucho mejor la falta de agua que otra. Es algo que se puede haber preguntado cualquier ama o amo de casa. Se olvida de regar las plantas; una se le muere y la otra, no. Le ha pasado a todo el mundo cuando se va de vacaciones, no vino la vecina y no le dio el agua. Nosotros nos preguntamos por qué ésta se muere y ésta, no. ¿Qué tienen de distinto?

De la ciencia a las patentes

-¿En qué momento esa curiosidad científica e intelectual, que dispara una investigación de laboratorio, se conecta con el interés productivo de una empresa de biotecnología como Bioceres?

-En eso fuimos bastante pioneros. Vimos que HB4, este gen de girasol, daba mucha tolerancia a la sequía. Uno dejaba de regar la planta 20 días, parecían todas muertas y después, le daba agua de nuevo y revivían como si nada. El que fue mi director de tesis me dijo si no lo iba a patentar. Le dije, no, no tengo plata para pagar patentes, porque eso cuesta mucho dinero. Además, yo desconocía el campo de las patentes. Era el año 2003. Mi director de tesis, que yo había terminado en 1988, fue el Dr. Rubén Vallejos. Ya estaba jubilado. Él me sugirió hablar con una empresa, me mencionó a la gente de Bioceres que recién empezaba. Logré contactarme con ellos, me recibieron muy bien. No tenía ni sede. Nos reunimos en Rosario, en AAPRESID (Asociación Argentina de Productores en Siembra Directa) porque Bioceres era una empresa formada por productores que estaban en esa organización. Apostaban a desarrollar algo de biotecnología (propia) y cada uno ponía un poco de plata, lo cual hacía facilitaba la inversión porque nadie jugaba toda su fortuna y todos sus bienes. Les conté lo que tenía y les mostré fotos de estas plantas y cómo habían sido hecho los experimentos. En un diálogo muy naif de parte de ellos y de parte mía, dijimos esto es bárbaro porque proyectamos que eso podía darse en cultivos. En ese momento, eso era un delirio pero resultó porque tuvimos mucha suerte: hay muchos genes, otros y de otras plantas, que confieren esa tolerancia a sequía… pero en general (ocasionan) mucha merma en la productividad. Hasta ese momento, nosotros ni siquiera habíamos medido productividad. Fue un delirio, pero se jugaron, nos jugamos nosotros… y nos fue muy bien.

Para poder desarrollarse, hay que invertir en ciencia; no es un lujo. Lo demuestran las curvas de crecimiento de todos esos países que hoy tienen un PBI y un ingreso per cápita mucho más alto. En Argentina, siempre estamos resolviendo lo urgente y no lo importante

-Hubo un encuentro muy virtuoso entre la ciencia básica y el interés productivo de innovadores del agro. Lo que llama mucho la atención de su currículum es que, además de mencionar la cantidad de publicaciones y los libros que ha escrito, también se mencionan la cantidad de patentes que ha desarrollado: nueve patentes.

-Nueve más todas las repeticiones en todos los países. Son nueve originales.

-¿Cuán desarrollado y aceitado está en el CONICET y en la ciencia que se hace en una universidad esa cosmosmovisión que considera que la ciencia básica puede influir en el desarrollo productivo y es un conocimiento que puede ser patentado y ser rentable? ¿Cuánta resistencia hay en el mundo científico o cuán desarrollada está esa perspectiva?

-Existían protocolos de relación con el mundo privado pero estaban en pañales; no había mucho ejercicio y eran difíciles. Era difícil encontrar un lenguaje común entre empresarios y CONICET. Los investigadores de CONICET creemos que lo que tenemos es maravilloso, y los empresarios no están tan seguros. Es un diálogo complicado. Hoy en día eso ha evolucionado realmente muchísimo. Sí existen en CONICET el convencimiento de que vale la pena patentar, aunque no cualquier cosa, ése es el tema. Las patentes cuestan dinero, no tanto la presentación sino los honorarios de los abogados que saben hacer patentes. Eso es una vacancia bastante grande en nuestro país, sobre todo en biotecnología. Hay mucha escuela de patentes más ingenieriles pero muy poco en biotecnología.

En eso fuimos bastante pioneros. Vimos que HHB4, este gen de girasol, daba mucha tolerancia a la sequía. Uno dejaba de regar la planta 20 días, parecían todas muertas y después, le daba agua de nuevo y revivían como si nada

-La rentabilidad que genera la patente, ¿va para el CONICET, para el Ministerio de Ciencia o para los investigadores? ¿Para quién va? ¿Para la parte privada que hizo la inversión económica?

-Depende de cada patente. Puedo mencionar nuestro caso, y en general es más o menos así. Se hizo un convenio, se renovó, se arregló 80 veces porque siempre tenía fallas. La patente está licenciada a Bioceres, que es quien ejecuta toda la parte comercial y de negocios. La patente es por el gen o por la construcción genética que tiene la planta. Al mismo tiempo, la planta también tiene su semilla original: la planta no es sólo la patente. Entonces, un porcentaje de los ingresos brutos sobre la venta de semillas de soja o trigo HB4, va al CONICET y a la Universidad Nacional del Litoral. Y cada una de las instituciones reparte esos ingresos entre los investigadores.

-¿De cuánta plata estamos hablando? ¿Cuánto ingresó en 2021 a ser repartido de esa manera?

-Es simbólico porque todavía no estaba la aprobación. Una vez que sale la aprobación, hay que sembrar, cosechar y vender. Lo único que se vendió fue lo que estaba en estado experimental. Serán 10 millones de pesos. No me acuerdo exactamente. Esto va a llevar años de evolución. El trigo particularmente tiene normas muy estrictas de segregación del otro trigo, lo que requiere una logística de cosecha y almacenamiento en molinos separados. Las aprobaciones en Australia y en Nigeria vinieron después. Año a año, va a ir creciendo la superficie sembrada. Nos va a dar números mucho más importantes, si tiene éxito.

Los sesgos ideológicos antiagro

-Por algún sesgo ideológico que influye en parte del mundo científico argentino, hay una mirada que estigmatiza al sector del agro. ¿Cuánto pesa en la posibilidad de avanzar con este tipo de investigaciones, que pueden generar patentes muy rentables hacia adelante?

-No es todo el mundo científico. Hay una parte del mundo científico, y yo diría reducida, que tiene esa resistencia a la gente del agro. Actualmente muchos de mis colegas están haciendo este tipo de desarrollos con foco en otras características, por ejemplo, tomates resistentes a enfermedades, plantas con más nivel de azúcares. Esa resistencia es muy minoritaria.

-¿Qué resistencias hay del lado política? El Consejo Deliberante de la ciudad de Gualeguaychú, en Entre Ríos, la cuna del actual secretario de Agricultura Juan José Bahillo, donde fue intendente, estaba por prohibir el uso de semillas de transgénicos HB4. Usted hizo una exposición para explicar el tema. Hay un cuestionamiento en términos medioambientales y también sanitarios. ¿Cómo percibe la mirada que la política tiene sobre este tipo de desarrollos?

-El propio secretario de Agricultura apoya el trigo transgénico. Yo di la charla, invertí un montón de tiempo, di todas las entrevistas periodísticas que me pidieron y no creo que haya convencido a los que no están convencidos. Esto es una posición política de alguna gente. Mucha gente asocia todo lo que es transgénico al aumento del uso de herbicidas, algo que no es así y no tienen porqué serlo. La tolerancia (a extremos hídricos) está más allá. Si quieren prohibir los herbicidas, prohíbanlos. Lo de prohibir el glufosinato de amonio sería absolutamente simbólico como prohibir el trigo en Gualeguaychú: en la ciudad no se siembra trigo ni se usa glufosinato. Tampoco tienen posibilidad de control, que es otra cosa que le he dicho a la gente. Todo ese rechazo es simbólico y declamativo. Por supuesto que no acuerdo porque, aunque sea simbólico, no tiene fundamentos ni científicos ni tecnológicos ni ambientales.

-¿Ni sanitarios? ¿Desmiente la idea de que consumir productos hechos con trigo transgénico puede tener un efecto en la salud de la población?

-No es una desmentida en términos personales. Están hechos todos los ensayos y estudios de alimentación animal lo demuestran. Para que un evento transgénico sea aprobado se exige una cantidad de estudios enormes. Todos esos estudios están publicados en un paper. Está establecido que el trigo es equivalente al otro trigo porque el gen (HB4) no se expresa en semillas, o sea, que la harina es indiferenciable de la harina sin transformar. Eso no es opinable; son datos científicos. Este trigo HB4 es igual de malo para un celíaco que el otro trigo. Con respecto al herbicida en particular, en esa reunión con el Consejo Deliberante de Gualeguaychú, estaba presente la presidenta de todos los Colegios de Ingenieros Agrónomos de la provincia de Entre Ríos. Ella explicó que tiene todos los datos de uso de herbicida porque hay trazabilidad de quién compra, cómo compra, cuánto se compra. Y el glufosinato de amonio no lo usa nadie ni lo va a usar nadie porque no es el herbicida más adecuado. Nosotros lo pusimos para poder hacer la transformación pero no hay (para qué) usarlo. Si quieren, lo pueden prohibir porque no tiene nada que ver con el trigo HB4 que es para (resistir) sequía, no para (resistir) herbicidas.

-Usted hizo su carrera de grado en la Universidad Hebrea de Jerusalém. Israel se ha convertido en un polo científico y tecnológico muy interesante. Hay datos de la Unesco de 2014-2018. Israel invertía en ciencia 4,95% respecto del PBI. Argentina, en 2018, 0,54. Brasil, 1,26. Esa diferencia de inversión en ciencia que se da entre Israel y la Argentina, ¿cómo impacta en la posibilidad de avanzar con estos desarrollos tan clave para el mundo productivo y para la economía argentina en general?

-Obviamente que impacta. Corea, Noruega, hay un montón de países que tienen esos porcentajes. Tienen que ver con empresas que están invirtiendo en ciencia y tecnología. En la Argentina, no tenemos muchas empresas que inviertan en ciencia y tecnología. ¿Y cómo impacta? Fue el aniversario del fallecimiento de Bernardo Houssay, nuestro primer Nobel en biología o en ciencia biológica, en medicina en realidad. Él lo dijo: somos demasiado pobres para darnos el lujo de no invertir en ciencia.

Es una de sus frases más conocidas. Para poder desarrollarse, hay que invertir en ciencia; no es un lujo. Lo demuestran las curvas de crecimiento de todos esos países que hoy tienen un PBI y un ingreso per cápita mucho más alto. En Argentina, siempre estamos resolviendo lo urgente y no lo importante. Desde que nací, me parece que vivo en crisis. Ahora hay un plan de ciencia y tecnología para poder llegar al 1% de inversión en ciencia en 2030. Fue aprobado por todos los sectores. Es un plan para hacer de la ciencia una política de Estado que no dependa del poder político de turno. La ciencia, en mi opinión y en opinión de mucha otra gente, no debería depender de quién está a cargo de la gestión. Esto lo demuestran los países desarrollados donde los gobiernos han cambiado también 8 mil veces, izquierda derecha, centro y sin embargo siguen invirtiendo en ciencia.

Es la fuente de desarrollo de mayores ingresos y de riqueza. Israel es un caso muy emblemático. Un país que no tiene riqueza natural de ningún tipo, es muy chiquito, no tiene agua y, sin embargo, tiene un desarrollo y un nivel de vida envidiable. Nosotros deberíamos aspirar a hacer más ciencia y a desarrollarla más. No cualquier ciencia. Hay que pensar, hay que hacer planes, hay que elegir temas. Esos modelos son buenos obviamente aunque no son trasladables en forma inmediata porque nosotros tenemos otra tradición, otra idiosincrasia, otra población, otros problemas. Hay que adaptar esos modelos que no es lo mismo que copiar.

-Entonces, certidumbre política y participación también del sector privado en el desarrollo de la ciencia.

-Sobre todo lo segundo. Cuando hablan de 4,9 de inversión en ciencia respecto del PBI, no significa que el Estado gasta el 5% de su PBI en ciencia. Hay que desglosar esos datos. Mucho de esta inversión viene de los privados. Esa participación se podría promover con leyes de biotecnología y nanotecnología. Incentivos a las empresas para que hagan inversión, para que tengan ciencia (propia), porque en general adquieren la ciencia. A nosotros nos vendría muy bien como país sustituir importaciones y desarrollar cosas acá. Pero eso quiere requiere desarrollo y formación de personas, una de las tareas más importantes que encaramos los científicos, formar personas, no para que todas se queden en el sector público sino para que, justamente, haya empresas enriquecidas con gente formada para poder resolver problemas.»

Luciana Vázquez

NdeA: Las aclaraciones entre paréntesis son de AgendAR, y en algún caso son insuficientes para que este artículo pueda entenderse fuera del ámbito de un suplemento rural. AAPRESID, por ejemplo, en las últimas tres décadas logró desterrar la rastra de discos para roturar la tierra. Al dejar el suelo desnudo durante meses, la roturación venia provocando pérdidas de capa fértil por voladura eólica, o por lixiviación de nutrientes durante las inundaciones. En cambio esta asociación promovió con éxito la «siembra directa», que simplemente entierra  la semilla sobre suelo intacto, que conserva su estructura, su fauna y su flora microbiana. Hoy ésa la práctica dominante de siembra en todos los cultivos industriales de toda la llanura chacopampeana.

El Servicio Meteorológico Nacional cumple 150 años. Fue el primero en el Hemisferio Sur

0
Este martes 4 de octubre se festeja un cumpleaños muy particular: el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) sopla 150 velitas desde su fundación, concretada bajo la presidencia de Domingo Sarmiento. Con semejante continuidad –aunque no exenta de controversias– desde nada menos que 1872, el SMN es un caso excepcional en la historia de la vapuleada ciencia argentina.
.
Este simbólico aniversario redondo encuentra al Servicio en renovación y expansión. Celeste Saulo –investigadora del Conicet, profesora de la UBA y una meteoróloga reconocida a nivel mundial– dirige y coordina un equipo de 1.100 personas, con locaciones e instrumental sofisticado repartido a lo largo y ancho del país, incluyendo la Antártida. Su actual función es fácil de entender pero no de cumplir: se dedica a registrar, asesorar y pronosticar en uno de los campos científicos más complejos: el clima. En su escaso tiempo libre Saulo también encuentra tiempo para ser la actual vicepresidenta primera de la Organización Meteorológica Mundial. La entrevistamos para repasar la trayectoria y los hitos del SMN y saber cuáles son los desafíos que enfrentará en sus próximos aniversarios en tiempos de alta tecnología y avanzado cambio climático. —¿Cuáles marcarías como hitos del SMN en sus 15 décadas? —El primero es su fundación y cómo lo pensaron. Recordemos que nació en 1872, en un contexto donde la ciencia apalancaba el progreso social y económico. Sarmiento invitó a un destacado científico de EE.UU. a fundar un observatorio astronómico. Así llegó Benjamin Gould a Córdoba. Pero para observar el cielo nocturno necesitaba datos meteorológicos como presión y temperatura. Y terminó diseñando un sistema de observación que lo propuso a Sarmiento, que aprobó ese proyecto: “Se hace porque es necesario conocer el clima de este país que no necesariamente es semejante al clima de EE.UU. o Europa”, se lee en la documentación original. Y lo bueno es que desde ese mismo momento quedó clara la importancia de la meteorología sobre la economía y la actividad productiva. Es algo que nos habla de la cabeza de los científicos de esa época. —¿Fue original? —Sí. Y fue el primer observatorio de todo el hemisferio sur, pionero en tomar datos en forma ordenada y sistemática. Y luego Argentina estuvo entre los primeros países del mundo en contar con un servicio meteorológico. —¿Y otro mojón histórico? —La presencia continua en Antártida desde 1904, con la instalación de la base en las islas Orcadas. Ahí se unió ciencia con soberanía. Pero también hay cosas negativas: el golpe de Onganía, en 1966, intervino el SMN y lo pasó a la órbita militar, lo que le cambió el sentido a la institución. Eso recién se revirtió en 2007, cuando pasó a depender del Ministerio de Defensa. —¿Qué cambió en 15 décadas? —Algunas cosas cambiaron y otras no. Por ejemplo, sigue siendo prioritario hacer observaciones sistemáticas. Pero ahora también es clave emitir alertas y pronósticos, siempre basados en la ciencia y poder colaborar con el desarrollo sostenible. —¿Desde cuándo se preparan pronósticos con modelos fisicomatemáticos? —Es algo reciente, desarrollado a partir de la década de los 50, cuando estos modelos y ecuaciones matemáticas –que son muy complejas– comenzaron a ser “corridos” en las primeras computadoras. Eso permitió dejar atrás el cálculo manual, que era demasiado lento. Antes de esa época había pronósticos pero eran muy básicos. Y en Argentina la meteorología como disciplina universitaria nació en 1958, en Ciencias Exactas de la UBA. —¿Cuentan con recursos informáticos suficientes? —En ese ítem estamos bastante bien: tenemos un centro de cómputos que está entre los más poderosos de América Latina en nuestro rubro. Y recientemente se anunció una expansión tecnológica para todo el sistema de ciencia que a nosotros nos daría mayor capacidad. En realidad nuestro problema no está ahí. —¿Dónde está? —Lo que nos falta para poder tener más calidad de pronóstico es mejorar sustancialmente nuestra red de estaciones de toma de datos, con expertos que registren y envíen con continuidad información básica que luego se usa para poder pronosticar. Hoy contamos con 125 puntos de toma de datos y es insuficiente. Lo ideal sería superar los 200 y reforzar la presencia donde la topografía se complejiza. Eso implica sumar equipamiento específico y observadores capacitados que puedan, además, reportar en forma continua. Lo cierto es que tener un sistema nacional de observación robusto es bastante caro. —Se discute mucho la precisión de los pronósticos, ¿por qué es tan complejo predecir? —Básicamente porque necesitamos procesar muy rápidamente muchísimos datos que van variando todo el tiempo: presión atmosférica, temperatura, humedad y viento son los principales. Y hay que tomarlos en espacios geográficos acotados. O sea que si partimos de pocos datos precisos para “alimentar” el modelo, el resultado será limitado. La gente suele decir “se equivocaron”, pero nuestra limitación está en que debemos partir de cómo está la atmósfera hoy y nunca tenemos esa información tan completa como querríamos. Es realmente complejo porque se trata de medir una capa de gases de 15 kilómetros de altura que envuelve todo el planeta. Eso dificulta pronosticar lo que sucederá con el paso de las horas. También se suma el hecho de que los modelos son buenos, pero no perfectos. Y hay que hacer varias aproximaciones matemáticas para correrlos. Por todo eso los pronósticos a veces no se cumplen. —¿Hoy qué precisión tienen? —Las predicciones a pocos días son bastante acertadas. Y también hay estimaciones robustas de algunos parámetros como temperatura. Tal vez se falla un poco más en “lluvias”, que tienen un porcentaje de confiabilidad del 75 al 80%. Además, hacemos estimaciones trimestrales sobre si la temporada será más cálida, fría, seca o húmeda de lo que marca el registro histórico. Esos pronósticos suman un aporte importante para la toma de decisiones. —¿Cómo altera esto el cambio climático? —La física de la atmósfera sigue siendo la misma pero viene creciendo la prevalencia de eventos extremos (inundaciones, tormentas, sequías, etc.) y esas circunstancia de alto impacto nos fuerzan a concentrarnos en esos temas. Lo que pasa es que son eventos particulares y mucho más complejos de pronosticar. A eso se le suma que se vuelve difícil comunicar la información que generamos o lanzar alertas tempranas cuando hay riesgos severos para la población. Es un desafío que afrontan todos los servicios similares del mundo.

Ciencia ciudadana con el clima

—¿Han pensado en recibir datos climáticos aportados por usuarios? ¿Algo de “ciencia ciudadana”? —A mí me encantan ese tipo de proyectos, donde mucha gente desde todo el país pueda aportar datos o información meteorológica desde su región. El problema es que cuando se generan estos proyectos, si se vuelven exitosos, comienza a llegar mucha información y hay que poder contar con los recursos adecuados para sumar esos datos, procesarlos, determinar su confiabilidad, compatibilizarlos con los propios, etc. Y no siempre contamos con esa disponibilidad de personal. Pero en los últimos años estamos avanzando con algunos proyectos en conjunto con ciertas entidades privadas que ya nos aportan datos tomados en sus redes e información para poder avanzar, en un futuro cercano, con este tipo de desarrollos. —Hoy todos los celulares cuentan con apps del clima. Pero el SMN, aunque tiene web, no tiene app… Es cierto y tenemos una demanda grande en ese sentido. Esperamos poder salir pronto con una sorpresa. Tal vez, incluso, podamos hacer un lindo regalo por el 150 aniversario.

Enrique Garabetyan

Tronador: Argentina desarrolla un prototipo de lanzador de satélites

0

El Presidente Alberto Fernández encabezó junto con el Ministro de Ciencia, Daniel Filmus, y el Gobernador de Córdoba, Juan Schiaretti, un acto en el Centro Espacial Teófilo Tabanera de la CONAE en Córdoba. Anunció una inversión de $ 9.730 millones para el desarrollo del primer prototipo del lanzador argentino de satélites Tronador, denominado TII-70.

Allí se celebró la firma de un contrato entre la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE) y la empresa pública VENG para avanzar en el desarrollo del lanzador argentino de satélites Tronador II. Está destinado al desarrollo de un prototipo y de la infraestructura auxiliar prioritaria. El documento fue rubricado por Filmus, en su carácter de Presidente del Directorio de la CONAE, Raúl Kulichevsky, Director Ejecutivo y Técnico de la CONAE y Marcos Actis, Presidente de VENG. El Presidente expresó: “Tengamos el orgullo de ser uno de los diez países del mundo con capacidades para poner satélites en órbita. La riqueza de las sociedades y de las naciones está fundamentada en tener inteligencia, por eso invertir en educación, en ciencia y tecnología es invertir en el futuro”.
El gobernador Schiaretti destacó la importancia de “que trabajen mancomunadamente el complejo científico académico, el Estado y el sector privado. Los países que progresan en el desarrollo de cualquier actividad son los que tienen la capacidad de aunar los esfuerzos”. El director Kulichevsky señaló: “Hoy nos convoca la firma de un nuevo y fundamental contrato para un desarrollo que nos permita contar en el futuro con nuestros propios vehículos lanzadores para colocar en órbita satélites de observación de la tierra desde la Argentina, ya sea de CONAE o brindando servicios a terceros” y agradeció al Presidente “por poner a la ciencia y la tecnología al frente de todos los desarrollos de nuestro país”. Participaron también el Secretario General de la Presidencia, Julio Vitobello; el Secretario de Articulación Científico y Tecnológica, Juan Pablo Paz, y los ministros provinciales de Ciencia y Tecnología, Pablo Javier De Chiara, y de Educación, Walter Mario Grahovac.

Detalles del proyecto:

El desarrollo y la fabricación del Tronador II forma parte del Proyecto Inyector Satelital Para Cargas Útiles Livianas (ISCUL) del programa de Acceso al Espacio de la CONAE. Este lanzador permitirá colocar en órbita satélites de entre 500 y 750 kg a una distancia de hasta 600 kilómetros de la Tierra. El proyecto contempla el desarrollo del lanzador Tronador II-250 (TII-250) y de los prototipos TII-70 y TII-150 que serán los modelos utilizados para realizar los ensayos y servirán para poner a prueba los motores que llevará a bordo el lanzador Tronador II-250. Se trata de tecnología desarrollada y fabricada en el país, cuyo combustible es oxígeno líquido y kerosene. El contrato que suscribieron ayer la CONAE y VENG demandará una inversión de 9.730 millones de pesos que serán destinados al desarrollo del primer prototipo TII-70 y la continuidad del Proyecto Inyector Satelital Para Cargas Útiles Livianas (ISCUL) con su infraestructura auxiliar prioritaria. El desarrollo se realiza en los centros espaciales de la CONAE, una parte en el CETT, en Falda del Cañete, Córdoba, donde se llevan a cabo la fabricación, la integración y los ensayos de sistema de propulsión del lanzador, y otra parte en el Centro Espacial Punta Indio (CEPI), en la provincia de Buenos Aires, donde se avanza en la fabricación e integración del fuselaje.
La infraestructura requerida para los servicios de lanzamiento estará emplazada en el Centro Espacial Manuel Belgrano (CEMB), en Bahía Blanca. La labor se extiende a otras localidades del país, mediante la participación de instituciones públicas como la Universidad Nacional de la Plata (UNLP) y la Universidad Nacional de Mar del Plata, y pymes de base tecnológica, como la empresa Valthe, instalada en Justiniano Pose, Córdoba. La CONAE también dispone de la red de estaciones terrenas requeridas para el seguimiento, monitoreo y control de los lanzadores Tronador II, mediante la Estación Terrena Córdoba ubicada en el CETT, la Estación Terrena Tierra del Fuego ubicada en cercanías de Tolhuin, y la futura Estación Terrena Belgrano II en la Antártida Argentina.

Nobel de Medicina y Fisiología 2022 para quien revolucionó la historia del Homo Sapiens

0

El sueco Svante Pääbo, junto a su equipo, logró extraer ADN de fósiles de neandertales y mostró que intercambiaron material genético con el Homo Sapiens.

Svante Pääbo es el ganador de este año del Premio Nobel de Fisiología y Medicina, según anunció este lunes el Instituto Karolinska de Suecia, encargado de elegir al nuevo laureado de 2022. De acuerdo a la información brindada, Pääbo, de 67 años, recibe el reconocimiento “por sus descubrimientos sobre los genomas de los homininos extintos y la evolución humana”. Según agregan desde el comité que lo seleccionó, “Svante Pääbo ha establecido una disciplina científica completamente nueva, la paleogenómica. Al revelar las diferencias genéticas que distinguen a todos los humanos vivos de los homininos extintos, sus descubrimientos proporcionan la base para explorar lo que nos hace únicamente humanos”.
Durante la entrega del premio se destacó el trabajo del genetista que logró el descubrimiento de un hominino extinto, los denisovas, a partir de datos del genoma recuperados de una muestra de hueso de un dedo pequeño.
.
Entre otros descubrimientos que destacaron de Pääbo, está el hecho de que demostró que tras la migración fuera de África hace unos 70.000 años, en Europa los Homo sapiens y los Homo neanderthalensis se cruzaron entre sí, produciendo una transferencia de genes entre ambas especies de humanos.
.
(Nota de AgendAR: Este descubrimiento de Pääbo encontró una confirmación en que el porcentaje de ADN neandertal en humanos modernos es cero o cercano al cero en personas de poblaciones africanas, y alrededor de 1 a 2 % en personas de origen europeo o asiático).
.
Pääbo es biólogo, genetista y desde 1997 director del departamento de genética del Instituto Max Planck de Biología Evolutiva de Alemania. El premio que recibe es de diez millones de coronas suecas, poco menos de 900.000 dólares.
.
En La Diaria se ha repasado en varias oportunidades el trabajo del científico galardonado. En el artículo Coronavirus: ¿qué tienen que ver la severidad de la covid-19 y que nuestros antepasados hayan tenido sexo con los neandertales? se analiza un estudio del que es coautor.
.
Encontró que el principal predictor genético de riesgo de padecer covid-19 severo estaría en unas variantes que heredamos debido al sexo frecuente que nuestros antepasados tuvieron con los neandertales, hace decenas de miles de años.
.
Tangencialmente también se habló de Pääbo al comentar la importancia de que los físicos teóricos escriban para el gran público y cuando se entrevistó a Lorraine Daston, directora del Max Planck Institut para la Historia, y se comentó la importancia de contar con el material original, que quedó de manifiesto con el trabajo de ella y sus colegas del Departamento de Genética Evolutiva del Instituto, que, liderados por Pääbo, lograron extraer ADN de fósiles de neandertales.
.
El Nobel de Medicina es el que abre la semana de entrega de premios, que continuará el martes con el Nobel de Física, el miércoles con el de Química, el jueves Literatura, el viernes con el de la Paz y el lunes 10 con el de Economía.
.

Scioli: “Con Brasil se viene una etapa de una profunda integración”

0

El embajador argentino en Brasil, Daniel Scioli, habló sobre las elecciones de este domingo, que terminaron con una victoria ajustada de Luiz Inacio Lula Da Silva por sobre Jair Bolsonaro, destacó que el proceso electoral entra en una nueva fase y pronosticó que, más allá del resultado, “se viene una nueva etapa de una profunda integración”.

Aunque se cuidó de expresar una preferencia entre los rivales que se enfrentarán el 30 de octubre en el balotaje, Scioli resaltó que Lula quedó a menos de dos puntos de ganar en primera vuelta, mientras que la diferencia con el actual mandatario estuvo por encima del 5%. “El resultado confirmó que en Brasil hay una enorme polarización”, afirmó el dirigente.

Con la experiencia de haber tenido que él mismo competir en 2015, cuando perdió frente a Mauricio Macri en segunda vuelta, Scioli destacó que a partir de ahora empieza una “reconfiguración de estrategias” para tratar de captar los votos de los candidatos que quedaron en el camino, principalmente los de Simone Tebet (Movimiento Democrático Brasileño) y Ciro Gomes (Partido Democrático Laborista), pero también del resto de postulantes y del voto en blanco.

Scioli confirmó que durante todo el día mantuvo comunicación con el presidente Alberto Fernández, a quien le fue informado sobre las alternativas de los comicios, que habían empezado con una enorme expectativa de una victoria en primera vuelta, pero a medida que pasaron las horas y se comprobó la respuesta positiva del electorado a Bolsonaro, esa ilusión se fueron moderando.

El embajador recordó la relación de afecto, más allá del vínculo político e institucional como presidente que tiene el primer mandatario argentino con el líder del PT, que durante la campaña incluso lo fue a visitar a su lugar de detención y se sumó a la campaña “Lula Livre”. Además, el titular del Ejecutivo preside la CELAC, la organización regional donde están, además de los países latinoamericanos, incluso Cuba, Nicaragua y Venezuela.

“Ahora empieza otro momento en la elección. Se van a abordar otros temas. Cada uno con su estilo: Lula, que plantea ‘por un Brasil Feliz’, mientras que Bolsonaro tiene un estilo más aguerrido y plantea los buenos resultados económicos y la salida de la pandemia”, explicó en diálogo con este medio.

Scioli resaltó también que si bien había expectativas de que Lula Da Silva ganara en primera vuelta las elecciones del domingo, la estructuración que hizo de su campaña y de la propuesta electoral contemplaba que hubiera segunda vuelta. Y resaltó en ese sentido, la presencia como vicepresidente del centrista y ex adversario Geraldo Alckmin.

Sobre los pronósticos que fallaron -las encuestas habían vaticinado una diferencia de más de 10 puntos, con un Bolsonaro que no llegaba al 40%- Scioli resaltó que los sondeos “viene fallando en todo el mundo” y recordó cómo también desacertaron en las elecciones que se llevaron a cabo el mes pasado en la localidad cordobesa de Marcos Juárez.

“Este fue un gran día para la democracia de Brasil y de América Latina. Más allá de todo, más allá del resultado, lo importante para Argentina es que con Brasil se viene una nueva etapa de una profunda integración, no tengo dudas de eso”, concluyó el embajador Scioli.

Lula y Bolsonaro se enfrentarán en 2da. vuelta el 30 de octubre. Las encuestas, fallaron

0
En una elección mucho más ajustada de lo que vaticinaban las encuestas, el electorado brasileño mostró una clara polarización: Lula logro el 48,43% de los votos, y Bolsonaro, el 43,20%. Se abre un intenso mes de campaña hasta el balotaje del domingo 30, donde las encuestas, después de lo que pasó en este primer turno, no servirán de referencia. Un 91,63% de los 123.674.383 votos válidos emitidos se dividieron entre los dos candidatos principales. Los otros 6 que se presentaron no mostraron el arrastre suficiente para que sus apoyos resulten decisivos. Así, este mes se transformará en un duelo personal entre el ex presidente Lula y el actual presidente Bolsonaro. El Tribunal Supremo Electoral informó en su página de los resultados, a medida que avanzaba el escrutinio. A pesar de las sospechas sobre el voto electrónico que Bolsonaro había planteado previamente, no hubo cuestionamientos y la elección y la información de los resultados transcurrieron sin incidentes. El promedio de todas las encuestas de las empresas de opinión pública más conocidas de Brasil, que publicamos ayer, se acercó bastante al porcentaje de votos que obtuvo Lula, pero le daban a Bolsonaro bastante menos de los que finalmente consiguió. Llamativamente, algo similar sucedió en San Pablo, el corazón industrial de Brasil: Tarcísio de Freitas (aliado de Bolsonaro) y Fernando Haddad (del PT), disputarán la segunda vuelta para gobernador. En este caso, las encuestas le daban una considerable ventaja a Haddad, pero Tarcísio quedó primero en el escrutinio.

Un nuevo auto eléctrico argentino llega desde Misiones

0
Como anticipamos en AgendAR en mayo del año pasado, FanIOT, la compañía electrónica con participación del gobierno de Misiones, se disponía a fabricar vehículos eléctricos y autónomos de diseño y desarrollo propio. Lo ha hecho, además de otros desarrollos que detalla aquí Matías Alonso: «La empresa de capitales público-privados FanIOT presentó su primer automóvil eléctrico. Es el Hamelbot CR-2, un auto urbano con velocidad limitada a 60 Km/h y una autonomía de entre 50 y 100 kilómetros –según el pack de baterías adquirido– que puede cargarse enchufándose a tomacorrientes comunes. En la presentación se mostró el prototipo operacional con el que se harán todas las pruebas para certificar su categoría en el INTI para poder empezar la venta con el comienzo del nuevo año. Aún no está confirmado su precio pero se espera que ronde los dos millones de pesos, convirtiéndolo así en el auto más económico del mercado. El auto, que mide 2,51 metros de largo por 1,66 de ancho, y su funcionalidad se proyecta para tareas vinculadas a la vigilancia, el turismo o el traslado dentro de predios, fue íntegramente diseñado en la provincia de Misiones y es construido allí en fibra de vidrio y de carbono. Su batería de iones de litio, el motor eléctrico y su correspondiente controlador son importados, aunque hay conversaciones con la empresa Y-TEC, de YPF y el CONICET, para reemplazar la batería por una opción nacional.
El Hamelbot CR-2, un auto urbano con velocidad limitada a 60 Km/h y una autonomía de entre 50 y 100 kilómetros.
El vehículo puede transportar dos ocupantes y, como todo auto eléctrico, tiene un costo de mantenimiento muy bajo, ya que no es necesario hacerle cambios de aceite, no tiene refrigeración por agua ni es necesario cargar combustible. Sí recargar electricidad, que no es gratis. Se debe además estar atento a la autonomía restante a la hora de subirse al vehículo, ya que una carga completa tarda seis horas, por lo que es necesario estar atento a la planificación de los trayectos. La empresa FanIOT tuvo un protagonismo muy importante a principios de la pandemia con el diseño y fabricación de un termómetro digital con conexión a Internet y de un sensor de dióxido de carbono. También tiene una división de fabricación de plaquetas para robótica con fines educativos y están encarando la fabricación de un vehículo eléctrico todo terreno, bautizado Wakure, de los cuales ya entregaron cinco a Parques Nacionales para iniciar pruebas de uso. La presentación pública del prototipo se hizo en la Costanera de la ciudad de Posadas y contó con la presencia de las autoridades de la empresa y del gobierno de la provincia de Misiones, que es accionista de la firma. “Los que hicieron este trabajo son egresados del sistema educativo misionero que han puesto su creatividad y sus ganas de posicionar a Misiones en la vanguardia de la producción y la economía del conocimiento”, declaró Miguel Sedoff, ministro de Educación, Ciencia y Tecnología de Misiones, durante la presentación. El proyecto se inició hace un año y medio y requirió del involucramiento de 17 profesionales misioneros para su diseño. Hasta fin de año se hará la adecuación de la línea de producción, que empleará a entre 10 y 20 nuevos empleados. “Hoy tenemos dos naves industriales y estamos preparando la adecuación de una tercera para la producción seriada de baja escala de estos vehículos. Esperamos, de acá a fin de año, tener esto terminado para recién el año que viene comenzar con la venta”, le dijo a TSS Martín Bueno, director ejecutivo de FanIOT. Este consorcio público-privado creó la unidad Hamelbot para desarrollar productos de movilidad y robótica, y está trabajando con el INTI desde principios de este año para adecuar el diseño del vehículo a la categoría que deberá certificar, por lo que no esperan retrasos en el proceso. La venta se hará directamente por Internet o en concesionarias asociadas que todavía no están confirmadas. “ Durante este año estuvimos trabajando en todo el desarrollo de vehículo y se acercaron muchas empresas de todo el país para ponerse a disposición y sumarlo a su red de distribución. Lo mismo con el Wakure, que es el otro vehículo de cuatro ruedas que hemos desarrollado”, agregó Bueno.

FanIOT también fabrica un vehículo eléctrico todo terreno, el Wakure

Actualmente, hay dos Wakure en el Parque Nacional de Talampaya, dos en Iguazú y uno en Glaciares. Estos vehículos –en los que el conductor va parado– fueron comprados por la dirección de Parques Nacionales y el ministro de Ambiente, Juan Cabandié, se comprometió a comprar dos por cada Parque Nacional, lo que daría un total de unos 50 vehículos. Es una plataforma con una velocidad máxima de 40 km/h y 60 km de autonomía, con capacidad de arrastre de hasta 2.000 kilos que permitirá trasladar maquinaria en los Parques por asfalto, tierra, arena o barro.

Otros desarrollos

La empresa también está trabajando en el diseño de un colectivo eléctrico con la empresa Crucero del Norte, que ofrecería ciertos grados de autonomía en la conducción. Además, FanIOT cuenta con otras áreas como FAN Sat, que está diseñando dos satélites Cubesat, Intensive, que hace productos de nanotecnología y electrónica –como los termómetros– y Fan Lab, de sistemas de aprendizaje hiperrealista en entornos virtuales.»

Matías Alonso

Anuncian el «dólar tecno» y el «monotributo tech»

0

El Gobierno ha avanzado en la instrumentación de un “dólar tecno” y en un anteproyecto de ley de “monotributo tech”. Estas iniciativas buscan que empresas y profesionales que exportan servicios tecnológicos al exterior liquiden sus divisas en el mercado oficial. Es el mismo criterio detrás del exitoso -en la mirada oficial- del «dólar soja».

ASUS vuelve a producir notebooks en Argentina

0

La marca global de computadoras Asus vuelve a producir en la Argentina en la planta de Parque Patricios de la empresa PCArts, después de haber suspendido la producción local en 2018.

«Somos la primera marca global que vuelve a producir en Argentina, y lo hicimos con los mismos socios que en el período anterior, por el valor de la transmisión de conocimiento», remarcó el gerente de Ventas de Asus Argentina, Matías Plaul. Las únicas dos plantas que tiene la empresa taiwanesa fuera de China, están en Brasil y ahora en Argentina, donde la marca y su socio local invirtieron US$ 10 millones para producir en el país. El gerente de producto de ASUS Argentina, Andrés Lee, remarcó que «desde Asus no se gestiona la apertura de fabricación en otros países de forma fácil; tenemos acá y en Brasil, justamente por las políticas» que hay en ambos países para la producción nacional. Asimismo subrayó que volvieron a elegir a PC Arts en Argentina porque «una fábrica involucra traspaso de conocimiento y no cualquier marca está dispuesta a hacerlo si no amerita». Plaul agregó que como marca global tienen «la alternativa de enfocar en producción o en importación. La decisión de volver a producir en Argentina es porque en este país la producción nacional es un pilar». «La ventaja de producir localmente pasa por el abastecimiento de partes, por la competitividad que da el acompañamiento de políticas, como el Ahora 12, 18 y 24 que igualan precio con el producto importado que tiene arancel cero, y por la velocidad de respuesta en la post venta», señaló el director de operaciones de PC Arts, Diego Pacheco. La planta emplea 70 personas, pero 25 de ellas trabajan sólo para los equipos de la marca Asus, que a diferencia de la experiencia anterior -en el último gobierno de Cristina Kirchner- en lugar de tener una producción en línea pasaron a un modelo de tres etapas: ensamble, testeo y empaque. Este modelo requiere un mayor entrenamiento y capacitación de los trabajadores de la fábrica, que en un turno de 8 horas en el sector ensamble arman en promedio 35 equipos. Una computadora en este modelo productivo está terminada en un máximo de 3 horas, y en total con un sólo turno de trabajadores la planta envía al centro de distribución 450 máquinas por día. «La capacidad instalada es para producir 200.000 equipos por año, por lo que se podría duplicar la producción actual»; comentó el gerente de Industria de PC Arts Joaquín Buján. De allí que los ejecutivos de ambas empresas ven la viabilidad de acondicionar la producción a la demanda del mercado nacional. Ventajas de la producción local: Al tener producción local, «el comprador en Argentina tiene garantía local por un año, y hasta tres años para el servicio que se llama «fuera de garantía». A nivel tecnología las máquinas que producen en Parque Patricios «es la misma máquina que se produce en China», con algunas adaptaciones como ejemplo la tecla para la letra ñ en el teclado que «no es español, es latinoamericano», señalaron. El 80% de los equipos identificados con la línea de gama media y alta de la compañía que producen ahora en la planta van a revendedores que en su mayoría venden las unidades a través de plataformas de comercio electrónico en todo el país. Novedades tecnológicas: También adelantaron la intención de incorporar modelos destinados al ambiente corporativo, e ir agregando las novedades tecnológicas en Argentina al mismo tiempo que en el mundo. Asus produjo equipos en la Argentina entre los años 2011 y 2016. Ahora retomaron la producción con una «apuesta más grande que la anterior». Hasta el 2018, PC Arts que también produce las máquinas de la marca Banghó, mantenía en producción tanto la planta de Parque Patricios como la de Vicente López. La decisión del gobierno de Mauricio Macri de bajar a cero el arancel que pagan los productos terminados, tomada en el 2018, derivó en el cierre de la planta de Vicente López, y la reducción de la operatividad de la planta de Parque Patricios. El regreso del Plan Conectar, reactivó en general las plantas de producción local de equipos informáticos que se habían cerrado en el 2018-2019.

Anunciaron los equipos ganadores de CANSAT Argentina y viajan a Córdoba a lanzar sus satélites

0
El jueves 29 se anunciaron los equipos ganadores de la primera edición de CANSAT Argentina, la iniciativa que propone a estudiantes de colegios secundarios de todo el país construir una carga útil cuyo tamaño no supere el de una lata de gaseosa y lanzarla en un cohete (de allí, el término CAN -lata- y SAT -satélite-). La competencia es organizada por el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación (MINCyT) y la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE). Los equipos seleccionados son: “Caelus”, de la Escuela Técnica N°9 D.E 7 «Ing. Luis A. Huergo» de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires; “electroSix”, del Instituto Técnico San José de la provincia de Córdoba; “gVIE”, del Instituto Técnico Salesiano Villada de Córdoba; “MERAKI”, de la Escuela Provincial de Educación Técnica N° 3 de Formosa; y “Ad Astra”, de la Escuela Provincial de Educación Técnica N° 18 de Misiones. Próximamente, los estudiantes tendrán la posibilidad de viajar a Córdoba al Centro Espacial Teófilo Tabanera de la CONAE para lanzar sus cargas útiles. En ese marco, realizarán distintas pruebas y mediciones, acompañadas/os por profesionales de CANSAT Argentina y de la Universidad Tecnológica Nacional (UTN). CANSAT es una competencia internacional impulsada por varias agencias espaciales del mundo, entre las que se cuentan la NASA (Estados Unidos) y la ESA (Europa). En línea con el Plan Nacional Espacial, que tiene entre sus prioridades realizar actividades de educación y formación, CANSAT Argentina se propone reproducir a escala el proceso por el cual se diseña, construye, prueba, lanza y opera un satélite.

Este domingo Brasil decide si vuelve Lula y le dice adiós a Bolsonaro. Las encuestas

0

A 3 días de la elección, el ex presidente Luiz Inácio Lula da Silva muestra en las encuestas una ventaja entre 7 y 18 puntos sobre el actual presidente Jair Messias Bolsonaro.

Así, salvo la posibilidad de un error colectivo de las encuestadoras, la incógnita que queda en pie es si Lula superará el 50% de los votos válidos, evitando así una segunda vuelta el 30 de octubre. Por eso la estrategia de Lula en las últimas semanas se dedicó a cortejar el «voto útil», los votantes que están cansados de Bolsonaro y podrían votar candidaturas que aparecen muy minoritarias, Ciro Gomes y Simone Tebet. Hay 156 millones de brasileños empadronados, y -como en Argentina- el voto es obligatorio para los brasileños entre 18 y 69 años, y opcional para los jóvenes de 16 y 17 años, así como para los mayores de 70. En estos comicios se eligen candidatos en 5 niveles distintos: diputado federal, diputado estatal, senador, gobernador y presidente. Esta elección en el país con la 8va. economía del mundo, según los datos del Banco Mundial, y que tiene aproximadamente la mitad de la población y del territorio de la América del Sur, aparece como la más decisiva desde el regreso de la democracia, que también allí fue en los ’80. ¿Vuelve Lula, el líder de izquierda forjado en las luchas sindicales, y que supo engociar en sus dos períodos presidenciales con el establishment brasileño? ¿Y cómo vuelve? Y Jair Bolsonaro, que fue llamado el «Trump tropical» aceptará el veredicto de las urnas, si la diferencia no es demasiado grande? Estos son los datos de las encuestas (en portugués «pesquisas»)

Daniel Bes. Homenajes a un argentino de la generación nuclear

0
Este es un homenaje personal a un argento respetado en medio planeta. Es el físico nuclear especializado en “sociología de los nucleones” –según su propia definición- Daniel Bes. Quien en junio cumplió ’90 y sigue trabajando. En un país desconcertado, que hoy no sabe muy bien qué hacer con los físicos nucleares que formó a costa de un esfuerzo colectivo enorme. La historia personal de Bes resume un poco la historia científica mundial de la segunda mitad del siglo XX, y no poco de la historia argentina. Ser físico nuclear en países como el nuestro –no son tantos- viene con más desarraigos de los que suele soportar el bocho humano. Por no abundar, los incluyo tácitamente en la trayectoria de vida de Bes, que viene siendo larga, atípica y altamente móvil. Los físicos nucleares «top» viajan casi tanto como los tenistas de alto ranking, y también por fuerza, pero raramente en primera clase. Bes se doctoró en Física en la UBA en 1960. Fue investigador y docente en la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales (FCEyN) de la UBA, y también en la UTN, en la Favaloro, en el CONICET, obviamente en la CNEA y no tan obviamente en el Niels Bohr Institute de Copenhague. Trabajó también en la Carnegie Mellon y la Estatal de Minnesota, en EEUU. Y como algunos otros personajes fundacionales de la CNEA, pasó años en 2 de los grandes laboratorios estadounidenses de física nuclear: el Oak Ridge y el de Los Álamos. Bes estuvo también en el Centro Internazionale de Fisica Teorica de Trieste, Italia, y es miembro titular de tres academias: la Nacional de Ciencias Exactas, la de Ciencias de América Latina y la 3rd. World Academy of Science. En marzo de 2021 fue nombrado Investigador de la Nación por el presidente Alberto Fernández. En estas idas y vueltas, Bes publicó más de 140 trabajos en revistas internacionales, fundó y codirigió otras como Ciencia Hoy, doctoró a cantidad de tesistas, sus libros se tradujeron hasta en japonés y sustituyó a los dos premios Nobel Aage Bohr y Ben Mottelson en la dirección del Nordic Institute for Atomic Physics (NORDITA) mientras ellos iban a por el Nobel. En sus pagos, cosechó premios como el Kónex de Platino y el Bunge y Born. Como a nuestro Jorge Luis Borges en literatura, a Daniel Bes el Nobel le ha sido esquivo, y suponemos que con alguna injusticia: sus dotes un poco descomunales como organizador y docente lo han hecho de la clase de científicos que se corren la cancha entera y la pasan al goleador en el área: es más un Mascherano que un Messi. En el NORDITA de Copenhague trabajó entre 1956 y 1959, antes de doctorarse en la UBA, y siguió haciéndolo a distancia hasta 1962, cuando entró al célebre Departamento de Física de la UBA de Juanjo Giambiagi. Pero los vikingos no lo querían largar: a mediados de 1964 volvió a Copenhague para reemplazar –como ya se dijo- a Bohr (hijo) y Mottelson en el métier de doctorar a físicos escandinavo,s mientras esos dos peleaban por el Nobel con su modelo atómico. El área chica del Nobel debía estar complicada, porque los premiaron recién en 1975.  En cuanto a Bes… ¿Mascherano, dijo alguien? Sin embargo Bes es demasiado argentino y siempre vuelve al pago, aunque le cueste algún palo. Hablando exactamente de palos, en julio de 1966 Onganía decidió romperle la cabeza a la cúpula científica argentina, en ‘la noche de los bastones largos’, y Bes fue de los centenares que renunciaron a su cargo en protesta, y emigró a EEUU. “Definitivamente”, pensaron todos sus contemporáneos, según lo bien que le fue allí. Pero Bes es más argentino que el ombú. En 1971, a sólo 5 años de los palazos de Onganía y todavía durante el mismo gobierno militar pero en su retroceso (ya de presidente estaba el general Lanusse), Bes volvió para entrar a la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA). En la CNEA tenía aún vigencia una tradición fundacional según la cual a nadie le importa tanto de qué tribu política vengas, sino con qué currículum, y si sos mejor en investigar, desarrollar, enseñar o dirigir, o algo de todo eso junto. Lo otro también cuenta, pero menos. Eso en el mundo académico criollo era una rareza, y una que le dio a estabilidad y solidez a todo el Programa Nuclear a través de gobiernos muy distintos. Para ponerlo en números: entre 1950 y 1983 el país tuvo 19 presidentes, algunos muy incompatibles con el antecesor y/o el sucesor. En el mismo interín, la CNEA tuvo 3 presidentes, uno peroncho, otro liberal, otro procesista, y todos alineados, sin mayores bandazos de línea, manteniendo casi el mismo programa científico, tecnologico e industrial. Y en esos primeros 33 años al Programa no lo jodía nadie, porque manejaba asuntos estratégicos y lo hacía de un modo absolutamente experto y con resultados asombrosos en lo tecnológico, industrial y diplomático. Ni siquiera a Onganía se le habría ocurrido romper cabezas en la CNEA. Y la institución transitaba por el caos político argentino como una absorta vaca sagrada avanza por el estrépito de un mercado de esos que pinta Kipling. Porque es sagrada. Entrados los años ’60, eso le permitió a la CNEA salir de su etapa académica e ingresar a la industrial, como cuenta el Dr. Mario Mariscotti, ex gerente de Investigación y Desarrollo de la casa, físico e historiador. La etapa industrial se materializó como adquisición exitosa de las primeras centrales nucleoeléctricas, la de la Planta Industrial de Agua Pesada, la exportación, primero desde la CNEA y luego desde INVAP, de pequeños reactores de ingeniería propia, el logro de plena autonomía en combustibles de reactores y centrales. En esos tiempos el Instituto Balseiro de Bariloche se volviera la unidad académica de referencia en física nuclear para el país y la región, por encima incluso de las universidades nacionales de Buenos Aires, Córdoba y La Plata. Durante los ’70 y hasta promediando los ’80, detrás del de la India, el argentino fue el Programa Nuclear más dinámico del Tercer Mundo: se entiende que Bes quisiera volver. En la CNEA de 1971 se habían reagrupado muchos de sus ex colaboradores. Su vida pasó a supervisar ensayos en los reactores del Centro Atómico Constituyentes o correr para no perderse el avión y dar clases en Bariloche. Allí las dos únicas carreras entonces eran Física Nuclear e Ingeniería Nuclear. Sumándolas, no juntaban medio centenar de estudiantes. Pero ese puñado era lo mejor de las universidades nacionales, y siempre había algunos primos chilenos, peruanos y brasucas, en cuyos países esas carreras de grado y sus posgrados no existían aún. Esa gente formada aquí en su juventud volvió a sus países para detentar cargos en el área científica. Y ello en parte explica los dos reactores vendidos a fines de los ’70 a Perú, o la ingeniería básica del RBM (Reactor Brasileño Multipropósito) que compró hace poco Brasil. El resto es trabajo de INVAP, el mayor éxito de la CNEA en transformar su conocimiento de lo nuclear en desarrollos, fierros, exportaciones y prestigio. Los físicos nucleares en formación aquí corren con ventajas respecto de la región: tienen 4 pequeños reactores construidos por la CNEA en los Centros Atómicos Constituyentes, Ezeiza, Bariloche y en las Universidad Nacionales de Córdoba y de Rosario. A esto a fines de los ’70 se añadió el TANDAR, el acelerador lineal de iones pesados, un equipo de experimentación único en el Hemisferio Sur, y que nuevo hoy valdría alrededor de US 280 millones. Esa máquina, alta como un edificio de 10 pisos, la puso el mentado Mariscotti cuando dirigía I&D en la CNEA, y lo hizo para formar a más físicos argentinos, y atraer a los de la región. Lo de Mariscotti fue un modo de mitigar la dependencia externa en formación de recursos humanos en Física Nuclear, y también de evitar su drenaje: cada vez que un físico nuclear argentino hace un posdoctorado afuera, las chances de que reciba ofertas de trabajo a las que no se puede negar son muy altas. Bes, el que siempre volvía pese a todo, podría hablar días enteros de ello. Ya peinando canas, cuando la Universidad Favaloro fundó su carrera de Ingeniería en 1998, el decano fue Bes, físico de nucleones, es decir mecánico cuántico, si se quiere, pero tan ingeniero como yo bailarín. Y es que venir de esa Shangri-La académica del Instituto Balseiro te pone alfombra roja para cargos muy altos en la docencia de las ciencias duras y sus aplicaciones. Se da por sentado que vas a saber organizar una carrera nueva. En el caso de Bes, la leyenda (verdadera) de que fue discípulo de Niels Bohr, y de que vivió en su casa para organizar el NORDITA ayuda no poco a que sea tan conocido en su mundo, y en el mundo. Y es que esa enorme casona burguesa tiene su leyenda, también verdadera. Es la casa donde Niels Bohr (padre), judío y en plena ocupación alemana de Dinamarca, convenció a su ex alumno Werner Heisenberg, en 1943, de que los obstáculos tecnológicos para manipular la recientemente descubierta fisión del uranio 235 eran imposibles de remontar. Si Bohr creía o no en eso, es difícil saberlo, y si Heisenberg le creyó o no a Bohr, también. Lo cierto es que Heisenberg fue, con Albert Einstein y el propio Bohr, uno de los 3 físicos más importantes de la primera mitad del siglo XX. Y también es cierto que durante la guerra formaba parte de la Uranverein, la sociedad de físicos alemanes que trataba, sin éxito, de descular cómo hacerle una linda bomba atómica al Führer. Cuando le tocó timbre a Bohr, en 1943, difícilmente haya sido sólo para hacer sociales con su viejo maestro y mentor. El de arriba  es Niels Bohr en 1965, ya de 80, frente a su enorme caserón del cual en 1943 se tuvo que rajar, no sólo por judío sino por haberse negado a darle ideas a Heisenberg sobre cómo fisionar átomos de uranio 235 en cadena. Bohr se obstinó en repetir que tecnológicamente era casi imposible, y que tomaría décadas. Tal vez hasta lo creía y todo. Luego de ese probable y fracasado intento de Heisenberg de reclutar a su ex profesor, Bohr fue alertado por la Resistencia danesa que los de la Gestapo iban a por él y su familia. Con ayuda del espionaje británico, se rajó clandestino a Suecia en un bote, y de ahí, escondido en el compartimiento de bombas de un pequeño y velocísimo bombardero Mosquito, a Escocia, de allí a Inglaterra, y de allí a EEUU. Bohr salió con lo puesto, y con el tiempo justo. Y tuvo la suerte de que no los interceptara la Luftwaffe: las instrucciones de los pilotos ingleses eran, en tal caso, abrir las compuertas y dejarlo caer, como una bomba humana. Los Mosquito lograban volar a casi 9000 metros. Bohr pudo también haberse congelado, o morir de hipoxia, pero no podía terminar vivo en manos de los alemanes. En todo caso, de ese detalle tan bomba de su viaje, Bohr se enteró mucho más tarde. Cuando llegó por fin a EEUU y pudo ver el Proyecto Manhattan (al que no se unió), Bohr entendió por qué él se había vuelto demasiado importante. Allí estaban decenas de sus colegas y pares europeos, mayormente judíos, tratando de que los Aliados llegaran a la bomba antes que Alemania. Y comprobó que reuniendo centenares de físicos nucleares «top» de toda América y Europa y entregándoles toda la tecnología que pidieran y las que desarrollaron ellos mismos, el intratable átomo de uranio 235 se estaba por volver algo capaz de dividirse a voluntad, en forma controlada o explosiva, y así dividir la historia humana en antes y después. Perdón por la salida del  tema, que es Bes. Era inevitable para ilustrar un punto crucial: un físico nuclear de primera línea tiene un valor agregado inmenso. Es una carambola de billar a demasiadas bandas, y por eso son pocos los países que producen gente así. Además de un talento individual y una voluntad férrea, para formar un gran físico nuclear se necesita un ecosistema educativo e industrial poderoso, sofisticado, motivado y equipado. Así se obtiene un maestro de maestros. En la calle, nadie entiende cómo piensa un jugador de estos, ni de qué va «la sociología de los nucleones». Pero uno que la domina y en el entorno adecuado, a veces termina inventando cosas que cambian el mundo, mucho o poco, o forman discípulos que también pueden cambiar el mundo, o al menos su país, cosa que -como argentinos egoístas- nos importa más. Un jugador así se conserva. No se entrega a nadie. Pero se lo puede desperdiciar de muchos modos: Dinamarca, después de todo, cosechó tres Nobel con sus físicos nucleares (Bohr padre, Bohr hijo y Mottelson), y aunque llegó a tener operativos tres reactores de investigación, los cerró en uno de tantos ataques de ecologismo que afligen a los europeos del Norte, que -no es el caso de Suecia o Finlandia- se jactan de carecer de toda central nucleoeléctrica. El invierno de 2022 tal vez les cambie las ideas. A casi 80 años de aquella escapada de Niels Bohr y a sus 90 de nacido, Bes se obstina en vivir en su propio país tratando de soldar entre sí cuatro eslabones de una cadena que lo desencaje del endeudamiento permanente y de la exportación de naturaleza cruda, en la que se enterró hasta los ejes a fines de los ’80. Esa cadena todavía existe. Se hizo pegando la ciencia pura, la aplicada, la tecnología y la educación, tarea actual de Bes. Terminar de forjarla es como la octava tarea de Hércules, por ahora incompleta. Y también algo que la CNEA viene tratando de cerrar desde los ’60, uniendo a la cadena un tractor: la industria. La cosa no viene fácil.

Daniel E. Arias

 

YPF Litio comienza con las tareas de exploración en Catamarca

0

El presidente de Y-TEC e YPF Litio, Roberto Salvarezza, confirmó que comenzaron las primeras tareas de exploración de litio en una superficie de 20.000 hectáreas ubicada en Fiambalá, provincia de Catamarca.

“En octubre exploraremos los niveles de litio para ver si son adecuados para la explotación”. El proyecto en Fiambalá, resultado de una asociación acordada en agosto entre YPF y Catamarca Minera y Energética (Camyen), comprende todas las etapas, desde la evaluación del recurso hasta la exploración y producción. Para ambas firmas se trata del primer desarrollo de este tipo que llevarán a cabo, según informó la empresa con control estatal. “Hay otros 20 proyectos en desarrollo en nuestro país, prácticamente todos extranjeros. Ahora por primera vez tenemos la posibilidad de que una empresa nacional tenga presencia en la obtención del recurso”, destacó Salvarezza sobre el hito que representará Fiambalá. “La Argentina cuenta con las segundas reservas mundiales de litio y es el cuarto exportador de carbonato de litio del mundo, por lo que tenemos un enorme potencial que está asociado también con las reservas que posee Bolivia -las principales en el mundo- y Chile”, enfatizó el presidente de Y-TEC. YPF y Camyen firmaron en agosto un acuerdo de asociación para el desarrollo de un proyecto exploratorio de litio en una superficie de 20.000 hectáreas ubicadas en la zona de Fiambalá, en el departamento de Tinogasta. Esta iniciativa constituye un hito para ambas compañías, ya que es el primer desarrollo de este tipo que van a llevar a cabo. La firma tuvo lugar en la Casa de Gobierno de la provincia y contó con la presencia del gobernador, Raúl Jalil, quien resaltó la importancia que tiene que la empresa minera estatal firme un convenio para la explotación de litio. “Para nosotros es muy importante que YPF sea un operador más dentro de las otras empresas de distintas nacionalidades que vienen a invertir a Catamarca”, subrayó.
El proyecto comprende todas las etapas, desde la evaluación del recurso hasta la exploración.
Inicialmente, a través de pozos someros se identificará el potencial y contenido de litio para poder determinar las zonas con mayor riqueza. Posteriormente, se realizará una fase piloto de exploración que requerirá la realización de pozos a mayor profundidad, la construcción de piletas entre otras estructuras de acopio y procesamiento. Por último, y en función de los resultados obtenidos, se podría avanzar en el desarrollo a escala comercial del área.

Argentina acuerda con el OIEA cooperación nuclear para los países miembros de la CELAC

El canciller Santiago Cafiero firmó el Plan de Acción CELAC-OIEA con el Director General del Organismo, Rafael Grossi, durante la 66° Conferencia General de ese organismo en Viena, Austria.

El Canciller presentó los lineamientos fundamentales del Plan de Acción CELAC-OIEA que impulsa el desarrollo de capacidades nucleares en las áreas de salud, seguridad alimentaria y agricultura, tecnología radiológica, educación nuclear, protección y seguridad radiológica, aplicaciones ambientales, energía y otras áreas de la tecnología nuclear con usos pacíficos, para los miembros de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños. el canciller Cafiero le manifestó a Grossi el interés de Argentina en fortalecer la cooperación con el OIEA, a través de distintas iniciativas, en particular las vinculadas a la medicina, el tratamiento de los plásticos y el cambio climático. Todas precisan de la cooperación para poder desarrollarse plenamente, La integración no es una cuestión ideológica, sino una necesidad”. Con este nuevo instrumento, se busca establecer estrategias de cooperación en materia de ciencia y tecnología nucleares con fines pacíficos para fortalecer la infraestructura regional y el desarrollo de capacidades nacionales que contribuyan al logro de los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la Agenda 2030. Por su parte, Grossi destacó: “Conozco perfectamente nuestras necesidades, pero también nuestras posibilidades. También sé que para que nuestra región, nuestros países en sus individualidades, encuentren en el organismo ese instrumento que les permita estar mejor, necesita de éste compromiso del Canciller”.

Se abre una licitación pública para construir 7 institutos de investigación del CONICET

0

En la Casa Rosada se hizo el anuncio del lanzamiento de licitación de siete proyectos de infraestructura del CONICET junto a Universidades Nacionales destinados a las provincias de San Luis, Misiones, Corrientes, Mendoza, Córdoba, Santa Fe y Buenos Aires.

Se trata de una inversión inédita de un total de $ 3.605 millones de pesos, destinada a fortalecer el Sistema Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación. Los proyectos de infraestructura que tienen 14.500 mil m2 de superficie fueron seleccionados en el marco del programa federal “Construir Ciencia” del Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación de la Nación (MINCyT). Las siete obras, que serán financiadas a través del Banco Interamericano de Desarrollo mediante el Programa de Innovación Federal, pertenecen a Institutos de doble dependencia entre el CONICET y Universidades Nacionales El acto estuvo encabezado por el Ministro Daniel Filmus, acompañado por la presidenta del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET), Ana Franchi; el gobernador de Santa Fe, Omar Perotti; el Ministro de Producción, Ciencia e Innovación Tecnológica de la Provincia de Buenos Aires, Augusto Costa; el secretario de Articulación Científico Tecnológica, Juan Pablo Paz; el subsecretario de Coordinación Institucional, Pablo Nuñez; la subsecretaria de Federalización de la Ciencia, Tecnología e Innovación e integrante del Directorio del CONICET, Luz Lardone; autoridades del BID y funcionarios/as de las áreas de CyT de las provincias involucradas en el anuncio.

Comentario de AgendAR:

Resulta natural cuestionar cómo se compara la inversión en infraestructura edilicia, frente a, por ejemplo, mayores retribuciones para el personal científico, o la compra de equipamiento. Pero para la financiación por parte de organismos internacionales, es más fácil obtenerla -porque les resulta más fácil a ellos justificarla, cuando si invierte en edificios…

China presentó el primer lobo ártico clonado

0

La empresa biotecnológica Sinogene, con sede en Beijing, anunció el logro; y aseguró que fue para salvar a un animal en peligro de extinción. Como señalamos en un comentario al final, la clonación de caballos de polo es una actividad habitual en nuestro país.

Ella es “Maya” y es el primer ejemplar de lobo ártico clonado del mundo. Sinogene fue la encargada de la clonación de la hembra de esta especie, un animal catalogado por la Unión Internacional de Conservación de la Naturaleza como especie amenazada.

La clonación fue anunciada a mediados de septiembre por la compañía, cien días después del nacimiento del animal. Según los responsables del proyecto, “Maya” se encuentra en buen estado de salud en un laboratorio de la firma ubicado en la provincia de Jiangsu, en el este de China.

El nacimiento del primer lobo ártico salvaje clonado del mundo es un hito para la aplicación de esta tecnología, que es de gran importancia para la conservación de animales raros y en peligro de extinción y la biodiversidad, dicen algunos los expertos.

Maya, el primer lobo ártico clonado del mundo
.

“Para salvar al animal en peligro de extinción, comenzamos la cooperación de investigación con Harbin Polarland (un parque temático en la provincia de Heilongjiang, en el noreste de China) sobre la clonación del lobo ártico en 2020″, dijo Mi Jidong, gerente general de Sinogene en una conferencia de prensa.

“Después de dos años de arduos esfuerzos, el lobo ártico fue clonado con éxito. Es el primer caso de este tipo en el mundo”, añadió.

Detalles de la clonación

La célula donante fue obtenida a partir de una muestra de piel de una hembra de lobo ártico de origen canadiense, también de nombre “Maya”, según dijeron voceros de la empre

En cambio, el ovocito -células germinales femeninas que se generan en los ovarios- procedía de una perra cuya raza no fue precisada y la gestación la desarrolló una perra de raza Beagle, explicó el subdirector de Sinogene, Zhao Jianping. Los científicos implantaron un total de 85 embriones en los úteros de siete perras Beagle, indicó Zhao.

Los científicos implantaron un total de 85 embriones en los úteros de siete perras Beagle
.

El experto agregó que la elección de una perra para gestar el clon se debe a las similitudes genéticas entre ambas especies. “Maya” será trasladada dentro de algún tiempo a Harbon Polarland, donde inicialmente no se incorporará al resto de los lobos árticos que viven en ese lugar ante la posibilidad de que no se adapte a la convivencia en manada.

Reparos

Algunos científicos ajenos al proyecto de clonación de “Maya” plantearon dudas técnicas y éticas sobre el procedimiento. Sun Quanhui, científico de la Organización Mundial de Protección de los Animales, dijo que la tecnología de clonación progresó mucho desde sus inicios, pero aún se perfecciona y en la etapa exploratoria todavía queda mucho por investigar en aspectos como los posibles riesgos para la salud asociados a los animales clonados.

Para Sun, la clonación debe considerarse solo para especies a punto de extinguirse, o para aquellas que ya se encuentran extintas en su entorno salvaje y de las que solo perviven ejemplares en cautiverio.

China realizó en el pasado anuncios sobre avances en la tecnología de clonación, un campo en el que registró el nacimiento en 2018 de dos primates genéticamente idénticos, clonados con la misma técnica usada con la famosa oveja Dolly.

El país también fue escenario de fuertes polémicas en 2018 luego de que se conociera el caso del científico chino He Jianku, quien creó los primeros bebés modificados genéticamente. En 2019, el científico fue condenado a tres años de prisión y fue liberado en abril pasado.

Las autoridades del país asiático aseguran que He Jianku violó la legislación tras realizar experimentos con embriones humanos, para tratar de protegerlos contra el virus de inmunodeficiencia humana (VIH).

El escándalo llevó a las autoridades chinas a revisar sus normativas respecto de la modificación genética en humanos, que ahora exigen una aprobación de nivel nacional para investigaciones clínicas en ese campo o en otras “tecnologías biomédicas de alto riesgo”.

Comentario de AgendAR:

La tecnología de clonación puede, como se indica, ayudar a salvar especies en peligro de extinción y proteger la biodiversidad. También permite imaginar escenarios audaces como traer de vuelta animales extintos por decenas de miles de años: los mamuts, el perezoso gigante,… Al mismo tiempo, alienta el «complejo de Frankestein», la idea que hay técnicas que deberían permanecer más allá de las posibilidades humanas, por el peligro que encierran… Sucede que en Argentina, y en otros países, la clonación de caballos es una rutina habitual, para obtener animales de una performance garantida. La misma Sinogene ofrece ese servicio comercialmente. En nuestro país, el servicio de clonación -de caballos de polo- ronda los 100.000 dólares y el destino de esos animales es jugar en las canchas o ser cruzados en busca de un ADN aún mejor. Su exportación es una fuente divisas menor pero interesante.

¿Saturno? No. Neptuno, imagen en infrarrojo, por el telescopio espacial James Webb

0

Una nueva e impresionante vista de los anillos de Neptuno y la excéntrica luna Tritón desde el Telescopio Espacial James Webb.

«Como si hadas delicadas e iridiscentes estuvieran corriendo alrededor de una pista cósmica, los anillos de Neptuno brillan en una nueva e impresionante vista capturada por el Telescopio Espacial James Webb (JWST), el observatorio extraterrestre más poderoso construido hasta ahora. Esta es la imagen más nítida de los anillos del planeta obtenida desde el sobrevuelo de la Voyager 2 en 1989, y revela una plétora de detalles nunca antes vistos.» Para acceder al artículo de Scientific American (en inglés), cliquear aquí.

La NASA y la CONAE invitan a un Hackaton Global

0
Estudiantes, artistas y profesionales pondrán a prueba conocimientos y creatividad para resolver múltiples desafíos con datos reales de agencias espaciales. CONAE proveerá datos SAOCOM, tutores y jurados, junto a organizadores locales de Córdoba, Bs As, Mendoza y Rosario. Para contactarse con los organizadores locales: Bahía Blanca @spaceappsbahia Córdoba @CBASpaceApps La Calera – Córdoba @spaceappslc La Plata @SpaceAppsLP Mendoza @mars_argentina Rosario @SpaceAppsRos Y en la Universidad de La Plata:

La tormenta perfecta de la inflación argentina

«Todos querríamos tener una receta simple para resolver el problema, pero ningún cambio cosmético puede solucionar un desarreglo de tantos años; las fórmulas mágicas solo demoran un debate cada día más urgente.»

¿Qué tan transitoria o persistente es la inflación que hoy se experimenta en el mundo? Para contestar esta pregunta, conviene recordar que la inflación tiene potencialmente muchas causas, y que la inflación de hoy obedece a una combinación desafortunada de varias de ellas.

Del lado de la demanda, está claro a esta altura que el estímulo fiscal –las transferencias de dinero durante la pandemia, financiadas con emisión de deuda o de moneda– y la pasividad de los bancos centrales –la persistencia de condiciones de liquidez que llevaron las tasas internacionales a niveles históricamente bajos– terminaron alentando la suba de precios.

Del lado de la oferta, la pandemia generó disrupciones –y, a raíz de estas, reacomodamientos– en las cadenas globales de producción que crearon déficits y encarecimiento de bienes y servicios. También trajo consigo un cambio en los patrones de consumo y en la oferta de trabajo cuyas consecuencias aún no están claras.

A esto habría que sumarle un segundo shock de oferta: el impacto de la invasión de Rusia a Ucrania en los precios de alimentos, energía y –elemento no menor en países agroexportadores– fertilizantes, una suerte de “inflación importada”.

Y la reversión del ciclo financiero mundial disparada por la suba de tasas en los EE.UU., que llevó a la devaluación de las monedas contra el dólar y su traslado a precios.

Cada uno de estos shocks se asocia con respuestas de políticas específicas, al menos en el papel.

El shock de demanda suele ser enfrentado con política fiscal y monetaria, algo más fácil de decir que de hacer en países con déficit de crecimiento que vienen de años de padecimiento pandémico, malestar social y disgregación de la representación política.

De ahí que en la mayoría de los casos la carga principal recaiga en los bancos centrales o, en países con baja carga tributaria, en nuevos impuestos.

Mucho más difícil es responder a un shock de oferta: la política macroeconómica no está diseñada para esto y las respuestas estructurales llevan un tiempo de maduración que, en un marco de costos financieros en alza, pocos países tienen. Incluso en el caso de exportadores de commodities, donde la suba de precios mejora los términos de intercambio comercial y podría ser compensada por una apreciación cambiaria, esta salida está limitada por el fortalecimiento del dólar global y el entendible temor a una apreciación que podría comprometer la actividad económica.

Por otro lado, el camino de los subsidios a alimentos y energía adoptado por muchos países se riñe con la necesidad de desandar los déficits fiscales generados en la pandemia.
.
En cuanto a la inercia, son pocas las opciones si las expectativas se desanclan, más allá de la queja sobre los márgenes y la fantasía de los controles de precios que vuelven a aparecer en el mundo desarrollado como reliquia de los años 70.

¿Y nosotros?

.

Cualquiera que haya seguido la evolución de la inflación argentina desde sus mínimos de fines de 2002 hasta la fecha sabe que su origen es multicausal en el peor sentido: a todos los factores mencionados debemos agregar otros de cuño propio que explican por qué nuestra inflación, si bien se correlaciona con la mundial, es 10 veces mayor y lleva 20 años de preparación.

Para empezar, no hay programa monetario ni indicación de cuál sería el rango esperado de inflación, tasa de interés o tipo de cambio para el futuro cercano; de hecho, como me recuerda un distinguido colega, nuestro Banco Central militó “ptolomeicamente” la falta de incidencia de la moneda en los precios.

En su lugar, hay atraso cambiario: según el Banco Central, el tipo de cambio se apreció 20% desde principios de 2020 contra el dólar (30% contra el mundo) y el atraso real, difícil de estimar con este nivel de incertidumbre y reservas, probablemente sea aún mayor.

Sumemos a esto un alto y creciente traslado del dólar a los precios que, a diferencia del pasado y fruto del racionamiento del acceso a las reservas, esta vez se asocia tanto al tipo de cambio oficial como al paralelo, erosionando lo que queda del ancla cambiaria y elevando el costo de una eventual corrección.

Hay déficit fiscal crónico, en gran medida asociado a subsidios mal direccionados, y no hay financiamiento en ninguna moneda (el externo está en zona de default, el multilateral está agotado y el crédito en pesos se sostiene apenas con la frágil intermediación del Banco Central), por lo que cada gasto marginal se financia con impuesto o licuación inflacionaria.

Por último, hay inercia: la persistencia de una inflación de respuesta asimétrica, que sube un escalón con cada nuevo disparador (cambiario, monetario, externo), pero no baja cuando este se disipa.

Repasando los factores citados (¡ocho!, incluyendo globales y locales), queda claro que el Banco Central no puede por sí solo contener esta inflación con política monetaria, salvo al costo de un sacrificio enorme e innecesario. Ni en América Latina, ni mucho menos en la Argentina.

Un plan de estabilización debería incluir una batería de medidas secuenciadas: una corrección de los atrasos cambiarios y tarifarios, una fuerte reducción del déficit primario (que se perciba duradera: no basta con recortar subsidios hoy si no hay reformas que anclen el balance fiscal mañana); un programa monetario con metas indicativas de inflación y tipo de cambio; un programa financiero que libere al Banco Central (y al sistema bancario) de su rol de prestamista del Tesoro (hoy el 70% de los depósitos están invertidos en títulos públicos, principalmente del Banco Central, y los fondos mutuales ya pueden colocar directamente en instrumentos del BCRA), y una gestión de la deuda multilateral y privada que abra la puerta al acceso a mercados voluntarios de crédito, sin los cuales es impensable estabilizar la deuda y eliminar la tentación inflacionaria.

Más un rediseño del esquema de subsidios y transferencias que atienda el impacto social resolviendo su dilema central: cómo proveer un piso de ingresos sin competir con la formación y la oferta de trabajo.

Solo con todo esto en marcha puede pensarse en sumar un mecanismo de coordinación de precios que mitigue la inercia, una apertura selectiva que desinfle los precios, o una gradual liberación cambiaria.

Suele decirse que la inflación es multicausal para negar la incidencia de una causa enfatizando otras. Pero la negación de una proposición falsa no es necesariamente verdadera. Que la no emisión monetaria no garantice una inflación baja (caso testigo: 2019) no implica que la emisión no genere inflación (lo hizo en buena parte de los últimos 20 años). Que una corrección cambiaria sea inflacionaria no implica que el atraso cambiario no lo sea (más tarde y de modo más costoso).

Podríamos seguir: que haya países con déficit y sin inflación no implica que nuestro déficit no sea inflacionario; que la falta de competencia incremente el nivel de precios no implica que genere inflación crónica.

Todos querríamos tener una receta rápida y simple para extirpar la pesadilla de la inflación, idealmente con costos diferidos o ajenos. Pero ningún cambio cosmético puede solucionar un desarreglo de tantos años. La proliferación de fórmulas mágicas solo demora un debate cada día más urgente.

Eduardo Levy Yeyati

Comentario de AgendAR:

Reproducimos esta nota de Levy Yeyati de hace 3 semanas -despues de algunas propuestas puntuales y técnicas que subimos esta semana- porque hace un resumen impecable -en todo caso, se puede discutir el énfasis en uno y otro- de todos los factores que llevan a nuestra situación actual. Y al mismo tiempo, esa lista de todos los elementos que debería tener un plan de estabilización y desarrollo nos deja claro -por lo menos a este editor- que se trata de un ideal teórico; la primera baja en la batalla, diría un viejo soldado. Es necesario tener en cuenta todos esos factores, cierto, pero es imposible equilibrarlos todos. Quien lo encare la tarea, debe tener poder político y «espalda».

A. B. F.

Esperanza para el Alzheimer: resultados alentadores de un ensayo con lecanemab

0

La empresa biotecnológica estadounidense Biogen busca la aprobación de lecanemab, un fármaco que desarrolla junto a la japonesa Eisai que asegura ser un «éxito» en detener el deterioro cognitivo en los casos de Alzheimer.

Biogen vuelve a la carga en la búsqueda de tratamientos para el alzheimer, después de que la Agencia Europea del Medicamento (EMA, por sus siglas en inglés) no aprobara uno de sus medicamentos para esta enfermedad el año pasado. Ahora, junto a la farmacéutica japonesa Eisai, buscan la aprobación de lecanemab, un medicamento que afirman que reduce significativamente el deterioro cognitivo y funcional de los pacientes en las primeras etapas. Según se ha detallado en los resultados de los ensayos clínicos, este fármaco es capaz de frenar el progreso de la enfermedad un 27 por ciento más que el placebo. Por lo tanto, se ha logrado el objetivo principal del estudio. Se trataría de una victoria en esta enfermedad, que se calcula que en 2050 podría afectar a 139 millones de personas, según el cálculo de Alzheimer’s Disease International. En el ensayo, donde participaron 1.800 pacientes, se probó la teoría de que la eliminación de «los depósitos pegajosos de una proteína, llamada beta amiloide, del cerebro de las personas con alzhéimer temprano retrasan el avance de la enfermedad», tal y como informaron Biogen y Eisai. Ambas farmacéuticas desean su aprobación y comercialización en Estados Unidos, Europa y Japón lo antes posible. De hecho, Eisai presentará las conclusiones de su estudio en el Congreso de Ensayos Clínicos sobre el Alzheimer que tendrá lugar en Estados Unidos el próximo 29 de noviembre, y analizará sus hallazgos con las autoridades reguladoras para solicitar antes de marzo de 2023 la aprobación del fármaco en Estados Unidos, Japón y Europa. No obstante, habrá que ver si lecanemab recibe el visto bueno de las agencias reguladoras. Este mismo año, Biogen se vio obligado a retirar la solicitud de autorización para la comercialización de aducanumab (Aduhelm), un anticuerpo monoclonal para tratar la enfermedad de Alzheimer. A pesar de estar aprobado por la Agencia de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) a principios de junio de 2021, la compañía decidió retirarla tras el rechazo del Comité de Medicamentos de Uso Humano (CHMP) de la Agencia Europea del Medicamento (EMA). En este caso, lecanemab también es un anticuerpo intravenoso diseñado para eliminar los depósitos de amiloide. Sin embargo, la diferencia con Aduhelm es que se dirige a formas de amiloide que aún no se han agrupado. Los datos presentados por las farmacéuticas parecen ser esperanzadores. En este sentido, señalan que la tasa de un efecto secundario de inflamación cerebral asociado con los tratamientos antiamiloides fue del 12,5 por ciento en el grupo de lecanemab, frente al 1,7 por ciento en el grupo de placebo. Pero muchos casos no causaron síntomas, y se observó inflamación cerebral sintomática sólo en el 2,8 por ciento de los del grupo de lecanemab, Asimismo, se produjeron microhemorragias en el cerebro a una tasa del 17 por ciento en el grupo de lecanemab y del 8,7 por ciento en el grupo de placebo. A pesar de ello, los efectos secundarios son menores con este nuevo fármaco. Biogen vuelve a la carga en la búsqueda de un tratamiento para el alzhéimer

Michel Vounatsos, CEO de Biogen.

Observación de AgendAR:

Como se puede ver en esta nota de Redacción Médica, este fármaco es una posible herramienta en el tratamiento de las fases tempranas del Alzheimer. Pero la expectativa por avances frente a esta enfermedad es lo bastante grande para que las acciones de Biogen se dispararan ayer un 40% en Wall Street.