Desde el Instituto Balseiro crean una empresa de micro y nanotecnología.

0

Científicos del Instituto Balseiro crearon una empresa especializada en equipos con tecnología láser para la fabricación de desarrollos de micro y nanotecnología. Son unos de los pocos proveedores del mundo de este tipo de maquinarias, que ya se están utilizando en empresas e instituciones educativas y académicas del país y el exterior. Con uno de sus productos, incluso, llegaron al espacio.

Las aplicaciones que utilizan micro y nanotecnología son cada vez más diversas y transversales a distintos sectores el mercado, como informática, salud, agroindustria y telecomunicaciones. Las empresas que desarrollan dispositivos para abastecer a esa demanda son también variadas y múltiples. Pero los emprendimientos especializados que proveen el equipamiento necesario para la micro fabricación de esos desarrollos son muy pocos en el mundo y uno de ellos surgió de la mano de científicos del Instituto Balseiro (IB) y el CONICET. “Para empezar, obtener el premio IB50K –que otorga el IB a proyectos innovadores de potenciales empresas de base tecnológica–, en el año 2017, fue un aporte estratégico”, dice Martín Sirena, director de Negocios de Mutech Microsystems. Ese fue el único aporte económico con el que contaron para poder crear la empresa, para lo que sumaron una inversión inicial propia de alrededor de 20.000 dólares y a partir de entonces se sostuvo mediante la venta de equipos. “La mayoría llega al IB50K con un plan de negocios más bien abstracto y sin probar. Nosotros, en cambio, ya teníamos el equipo de litografía láser terminado. Después se refinó para la producción, durante el siguiente año, pero en el concurso gustó mucho que nuestra tecnología ya estaba probada y teníamos un par de ventas confirmadas”, explica Lucas Neñer, director científico de esta empresa que, según recuerda, surgió por una necesidad propia mientras cursaba una maestría. “Necesitaba el equipo de litografía láser y decidí tomar la iniciativa de ver si se podía fabricar de cero. Cuando vi que era viable y razonable, pasamos al arduo proceso de refinarlo para transformarlo en un producto comercial y fabricarlo”, afirma Neñer, magíster y doctorando en Física en el IB. Tras iniciar sus actividades comerciales con ese primer equipo fueron sumando otros. Hoy, con un equipo de cinco especialistas y una estructura basada en la tercerización de servicios, ofrecen cuatro equipos distintos. El de fotolitografía láser inicial, µLaser, es una especie de grabadora láser de muy alta resolución, alrededor de 100 veces más precisa que los equipos estándar, que fue diseñada para escribir estructuras micrométricas en materia foto sensible con las cuales se fabrican las denominadas fotomáscaras, las matrices que se usan para fabricar circuitos integrados y otros sistemas de microelectrónica. Con ella, por ejemplo, hicieron una placa micro fabricada que fue al espacio en un satélite de la empresa Satellogic. Otro de los equipos es el denominado µAligner, que, como su nombre lo indica, permite alinear foto máscaras contra obleas de silicio con patrones preestablecidos para hacer dispositivos de alta complejidad multimedia. Un tercero, llamado µCoater, sirve para aplicar películas delgadas de fotopolímeros en la superficie de obleas de silicio o de otros tipos. Y, por último, el µExposer, para exponer los dispositivos y las microfabricaciones a luz UV. “Gran parte de los equipos son desarrollados por nosotros desde cero, es decir, que partimos desde la I+D. También hacemos consultorías y desarrollos a medida. Por ejemplo, ayudamos a desarrollar procesos de microfabricación en otras empresas, porque fabricar este tipo de cosas en general requiere un conocimiento muy específico”, dice Neñer. Sirena destaca que la empresa fue pensada con tres ejes que consideran claves: educación, investigación e industria. Por eso, también han desarrollado un kit específico para universidades y centros académicos. En la Argentina, han asesorado y le han vendido equipos a la Facultad de Ciencias Exactas de la Universidad de Buenos Aires (FCEN/UBA), la Universidad Nacional de San Luis (UNSL) y al Departamento de Física de la Universidad Tecnológica Nacional (UTN). El mes pasado lograron llegar con sus equipos a una Universidad en India, y también se usan sus equipos en el Instituto Nacional de Química de la Academia Nacional de Ciencias de China. En la industria, en el país han asesorado y trabajado con la empresa biotecnológica Stämm, entre otras. “Logramos darle capacidad de microfabricación a un costo muy bajo, que una empresa que se está iniciando puede hacerlo”, destaca Sirena y advierte que esto es similar para instituciones públicas o consorcios. “Nosotros los ayudamos desde el punto de vista técnico y científico: si necesitan desarrollar un proceso, saber qué tipo de insumos utilizar o cuál es la mejor manera de hacer el dispositivo”, ejemplifica. Una de las grandes ventajas de estos equipos, que además los vuelven una alternativa accesible para institutos y centros de investigación, es que su costo, de alrededor de 35.000 dólares, es inferior al de los importados, que pueden tener un precio superior a los 100.000 dólares. Para abastecer al mercado externo, trabajan con distribuidores en China, Europa e India, y esperan ampliar el alcance de mercado y masificar el uso de estos equipos. Actualmente, están inicando una segunda etapa en la cual esperan “ser más ambiciosos” y buscar socios estratégicos para tener un alcance regional, como podría ser la Fundación Argentina de Nanotecnología (FAN), en la UNSAM, y abrir nuevos mercados. “Si bien tenemos la parte académica, nos gustaría que consolidarnos, incrementar las ventas y convertirnos en una empresa que venda a nivel global”, concluye Sirena.

El boom del mosto: un desarrollo agroindustrial exitoso

  • Era un producto marginal en la industria vitivinícola y ahora vive un boom.

  • Se trata del mosto, un endulzante versátil demandado por diversas industrias de jugos, vinos, dulces, mermeladas y repostería;

  • Argentina es el mayor exportador en volumen.

La industria vitivinícola argentina tiene un nuevo motivo para celebrar. La producción de mosto o Jugo de Uva Concentrado (JUC) no para de crecer y se consolida a nivel mundial. Una exportadoción argentina que cumple tres décadas de incursión en el mercado internacional, triplicando en la actualidad su elaboración y convirtiendo al país en el mayor despachante en volumen y el segundo en facturación, bajo una exitosa planificación estratégica, de cara al futuro. Por eso, de acuerdo con la visión de los expertos del sector, hoy se puede aseverar que el JUC es un caso de éxito. “Es la historia de cómo un sector integrado, que definió y articuló políticas públicas y privadas, pasó en solo 30 años de ser un productor periférico a convertirse en el mayor exportador mundial en volumen y el segundo en facturación, según datos relevados al 2020″, indicaron desde la Corporación Vitivinícola Argentina (Coviar), en sintonía con las tres décadas que cumple la Cámara Argentina de Fabricantes y Exportadores de Mosto de Uva (Cafem), institución gremial empresaria que representa a más del 90% de los fabricantes del país, principalmente en las provincias de San Juan y Mendoza. El JUC es un endulzante versátil y por su naturalidad es usado por diversas industrias como alimentos, jugos, vinos, dulces, mermeladas y repostería. En este sentido, la demanda de los consumidores de todo el planeta por alimentos y bebidas más saludables es lo que impulsa al JUC argentino en sus proyecciones de crecimiento a futuro. “El JUC o mosto comenzó siendo marginal en la industria vitivinícola, pero con el transcurso del tiempo ha sabido construir un espacio importante en volumen y facturación de exportaciones”, comentó Fernando Morales, presidente de CAFEM, quien observa un horizonte promisorio en el sector, con grandes expectativas y oportunidades de crecimiento. Hoy, el mosto es estratégico para la vitivinicultura nacional ya que se queda, cada año, con aproximadamente el 25% o 30% del volumen total de la cosecha de uvas; esto permite “equilibrar” los stocks vínicos e influir positivamente sobre los precios del mercado. Asimismo, las compañías del sector emplean a unas 600 personas de forma directa y la oferta de uva para mosto proviene de alrededor de 5000 pequeños y medianos productores de distintas provincias; y se enfoca en variedades “cerezas o criollas”. Otro dato destacado: es un sector generador neto de divisas ya que el 90% de lo producido se exporta. Las ventas al exterior de mosto concentrado pasaron de U$S 41,25 millones en 1992 a U$S 138,08 millones en 2020, lo que representa un crecimiento consolidado en el período del 234,7%. De subproducto a jugador clave A comienzos de los 90, en Argentina se producían por año 148 millones de litros de mosto, sumando el total de Sulfitado, Concentrado y Virgen. A 2020, último año completo relevado, el país elaboró 442 millones de litros. “Esto es un crecimiento acumulado del 198,5%, según datos aportados por el Observatorio Vitivinícola Argentino”, destacaron desde la Coviar. Asimismo, entre 1992, que es el dato más antiguo del que se tiene información, y 2020, las exportaciones de JUC argentino en volumen se incrementaron 249,1%, al pasar de 38.777 toneladas a 135.387 toneladas. En tanto, en facturación, las ventas al exterior de mosto concentrado pasaron de U$S41,25 millones en 1992 a U$S138,08 millones en 2020, lo que representa un crecimiento consolidado en el período del 234,7%. Con todo el arduo camino recorrido, hoy nadie imagina a la industria vitivinícola sin el rol clave que tiene el mosto. “Si bien, en los años ochenta, ya la Argentina empezó a hacer sus primeras exportaciones de mosto, en aquellos años era considerado incluso por la propia industria como un subproducto de la vitivinicultura. Pero con el transcurso de los años y la mayor demanda externa, la Argentina comenzó a consolidarse como un productor constante y confiable. Así se consolidó este nuevo negocio donde la Argentina es un player importante”, comentó Colombo. En tres décadas, la industria nacional del vino puso a rodar este negocio que terminó con un posicionamiento de liderazgo mundial, con una demanda creciente, por ser un producto saludable. En la actualidad, Argentina es el mayor exportador mundial de mosto o JUC en volumen y el segundo en facturación, solo superado por España, según datos del Observatorio Vitivinícola Argentino.
El mosto argentino llega a Estados Unidos, Japón, Canadá, Arabia Saudita, Sudáfrica y China
Sin dudas, la industria del JUC se fue diversificando y haciéndose más sofisticada para atender la demanda externa, vinculada a los alimentos saludables. “Se han ido desarrollando y consolidando nichos que a futuro tienen un enorme potencial para seguir creciendo como son los mostos orgánicos, las certificaciones religiosas, mostos blancos y tintos, aromáticos y de distintos tipos”, aportó Colombo. En tanto, José Alberto Zuccardi, presidente de la Coviar, dio su visión del producto. “El JUC es de una importancia clave y de extraordinaria nobleza que, por un lado, permite incrementar las exportaciones del sector vitivinícola puesto que tiene una gran demanda mundial por ser un alimento sano; mientras que, a la vez, presta un gran servicio a la industria del vino al absorber una parte importante de la producción de uvas, lo que permite mantener el equilibrio en los distintos mercados y tener precios razonables para toda la cadena”, dijo el empresario bodeguero. Los mayores importadores mundiales de mosto concentrado de uva producido en la Argentina son Estados Unidos (capta 35% de las exportaciones locales), Japón (21%), Sudáfrica (18%) y Canadá (9%). Le siguen: Chile, Turquía, Rusia, Países Bajos, España, China, Arabia Saudita, México y Colombia.

«La prohibición es el verdadero peligro para la salud pública»

0
Volvemos al tema del «vaping» -o, como se acostumbra a llamarlos «cigarrillos electrónicos»- y tomamos este editorial de Vaping Today, un medio  especializado en el universo de los productos alternativos de bajo riesgo para el consumo de nicotina. En este caso hace referencia a la prohibición de los cigarrillos electrónicos en Brasil. Podría ser perfectamente válido para nuestro país en varios de sus puntos ya que de igual manera están prohibidos en Argentina.
.
Acá el editorial:
.
«Sí, los cigarrillos electrónicos no son seguros en Brasil. Pero la causa de esto es, precisamente, la falta de regulación. En el Reino Unido los dispositivos de electrónicos de consumo de nicotina están disponibles incluso en hospitales públicos; en Nueva Zelanda los promueve el Ministerio de Salud. El Parlamento Europeo los aprobó recientemente como un instrumento de la lucha contra el cáncer. Y en todos estos lugares se puede considerar que el vapeo es seguro porque está adecuadamente regulado y supervisado. Por el contrario, al cerrar los ojos y cruzar los brazos, fingiendo que con la prohibición dejarán de existir y circular los cigarrillos electrónicos en los mercados ilícitos, la Agencia de Salud Brasileña (Anvisa) hace que un producto disruptivo que ha ayudado a millones de fumadores adultos en todo el mundo a dejar el tabaco sean inseguros, de acceso poco controlado y sin restricciones para los menores. Oportunidad perdida Brasil está perdiendo una oportunidad histórica en el control del tabaquismo al mantener por más de una década la prohibición de los cigarrillos electrónicos. El avance del control del tabaco en el país es innegable, especialmente entre las décadas de 1980 y 2000. Con un cierto pionerismo, los números alcanzados, la legislación aprobada, Brasil tiene mucho de qué enorgullecerse en términos de reducción de los índices de tabaquismo. Pero, según la propia OMS, queda mucho por hacer si las tasas siguen estando por encima del 5%. Y tal vez los cigarrillos electrónicos y otros productos para el consumo de nicotina sin tabaco, sin humo o sin combustión podrían ser los elementos que faltaban para alcanzar las marcas históricas que llenarían de orgullo a las entidades de salud brasileñas. Si estos productos de reducción de daños estuvieran bien regulados en el país, podrían evitar que muchos fumadores se enfermaran; salvaría vidas. Sin embargo, muchas de estas organizaciones públicas (y privadas) que abogan por el mantenimiento de la prohibición siguen perjudicando a la población al difundir conceptos e ideas descontextualizadas, fragmentadas y tergiversadas –o vergonzosamente mentirosas– con una clara intención de imposición ideológica del imperativo de la abstinencia, del irrealista ideal de la salud perfecta, fomentando un cierto pánico moral, promoviendo como únicas opciones dejar el cigarrillo por fuerza de voluntad o sumisión a los productos de la industria farmacéutica. La otra opción es fumar hasta enfermar y morir. La responsabilidad de las entidades de salud De los organismos públicos en el ámbito de la salud esperamos siempre el apego al rigor científico, a los buenos procesos, al compromiso con la comunidad, con las personas. Por eso es especialmente preocupante la desinformación y la falta de educación por parte de los organismos de salud, especialmente los gubernamentales. A lo largo de los años, desde la prohibición de los cigarrillos electrónicos en el país en 2009, hemos visto cómo los órganos responsables no logran promover una discusión madura, sino una siempre inclinada hacia el prohibicionismo, bajo una mentalidad mezquina. ¿No es acaso la función de un organismo público atraer y escuchar a expertos, visualizar escenarios, experiencias, promover el debate e incluso crear campañas educativas informando, por ejemplo, qué es realmente vapear, cuáles son sus riesgos y beneficios, para qué público está destinado? “A nosotros consumidores, legos, sin conocimientos científicos, lo que nos queda es nuestra experiencia de haber dejado de fumar con estos productos y de haber percibido en nuestro propio cuerpo los diversos beneficios para la salud. También tenemos la opción de creer en la ciencia, de contrastar los argumentos contrarios y optar por los más razonables, los que parezcan más cercanos a la realidad”. Las autoridades brasileñas podrían aprender de las prácticas foránea que llevan a avances en la lucha contra el tabaquismo e inspirarse en sus pares, como los ministerios e instituciones de salud de Nueva Zelanda, Francia, Reino Unido. O, mínimamente, hacer tomar de manera crítica y reflexiva las experiencias y referencias contrarias a las suyas entre muchas otras entidades profesionales, científicas o académicas que ya han logrado avances considerables en el tema (algunos con más de quince años de conocimiento empírico y científico acumulado). Sin embargo, para ello es necesario abrazar la ciencia, optar por el esfuerzo de la regulación y no por el camino fácil del prohibicionismo. Hay que pensar en las personas. En Brasil, parece que estamos en una dimensión paralela, en una realidad que no convive con la de algunas otras partes del mundo. Pareciera que ni siquiera estamos tratando el mismo tema. Aprender de otros Solo por nombrar algunos ejemplos: la British Lung Foundation dice que «cambiar de cigarrillos [combustibles] a un cigarrillo electrónico puede mejorar los síntomas de enfermedades pulmonares como el asma y el EPOC». La entidad similar brasileña afirma exactamente lo contrario. Cancer Research UK, probablemente el principal organismo de investigación del cáncer del Reino Unido, dice que no hay suficiente evidencia para respaldar una prohibición general del uso de cigarrillos electrónicos, incluso en interiores. La entidad similar brasileña continúa apoyando el discurso de que los cigarrillos electrónicos fueron responsables de muertes y hospitalizaciones por lesiones pulmonares graves en los EE. UU. (que finalizaron cuando se retiraron del mercado ilícito cartuchos de THC líquido, no nicotina, que contenían acetato de vitamina E). Las enfermedades respiratorias, cardiovasculares y los numerosos tipos de cáncer provocados por el tabaquismo se deben casi en su totalidad a la inhalación del humo con múltiples sustancias tóxicas que se producen en la combustión. La nicotina, a menudo satanizada, no tiene nada que ver con estos daños. Además, cuando no se asocia a este humo, es decir, como componente de parches y chicles o se consume por vía oral como en inhaladores farmacéuticos y cigarrillos electrónicos, simplemente no representa riesgos graves para la salud. Esto es lo que evalúa y avala el Real Colegio de Médicos de Londres (prestigioso grupo médico fundado en 1518). En cuanto a su carácter “adictivo”, la dependencia a la nicotina parece estar relacionada con el resultado de la interacción química cerebral y el cóctel químico que la acompaña en cada producto que la introduce al organismo. Por lo tanto, no hay evidencia de adicción cuando se consume en parches o cigarrillos electrónicos. En los cigarrillos existen potenciadores de adicción como el acetaldehído y los alcaloides del tabaco, que contribuyen a promover la dependencia, influyendo en el efecto recompensa e inhibiendo el metabolismo de los neurotransmisores que liberan dopamina. Por último, hay que añadir los factores psicosociales que también favorecen la dependencia. Así lo explica el protocolo de la guía para médicos del Reino Unido emitida por el National Institute of Health and Care Excellence (NICE). Absolutamente lo contrario que propugnan sus pares brasileños. La realidad de los cigarrillos electrónicos O las autoridades sanitarias brasileñas que satanizan los cigarrillos electrónicos son maliciosas o realmente tienen la convicción de que las autoridades sanitarias del Reino Unido, la Unión Europea y muchos otros países desarrollados son irresponsables y están poniendo en riesgo a sus ciudadanos. Si se trata de algo bueno para el Reino Unido, ¿por qué no lo sería para Brasil? El caso es que en ningún estudio o informe serio se afirma que los cigarrillos electrónicos sean inofensivos (o dañinos). Lo que explican los expertos es que al no contener tabaco, los cigarrillos electrónicos no queman, no tienen humo y no contienen los componentes tóxicos que genera la combustión, que son en gran parte responsables de las enfermedades asociadas al tabaquismo. Lo que varias y acreditadas autoridades sanitarias informan y confirman es la virtud que presenta esta innovadora tecnología a la hora de minimizar los riesgos y daños asociados al consumo de nicotina por medios tradicionales al eliminar la combustión del proceso. Sencillo, ¿no? Es por eso que se les conoce como productos de reducción de daños por fumar. Productos de nicotina más seguros, como los llaman algunos británicos. Eso sí, son seguros siempre y cuando estén regulados y se apliquen normas y controles que garanticen la calidad de estos productos de consumo. De estar prohibidos, evidentemente circularán sin ningún tipo de control sanitario y únicamente en el mercado ilegal.
¿Y los ciudadanos? A nosotros los consumidores legos, sin conocimientos científicos, lo que nos queda es nuestra experiencia de haber dejado de fumar con estos productos y de haber percibido en nuestro propio cuerpo los diversos beneficios para la salud. Y también tenemos la opción de creer en la ciencia, de contrastar los argumentos contrarios y optar por los más razonables, los que parezcan más cercanos a la realidad. Sin embargo, siempre vale la pena recordar que el argumento basado en el sentido común también puede ser vil, porque puede disfrazarse y promover la desinformación. Por supuesto, sería genial si nadie fumara, pero no es realista suponer que todos los fumadores pueden, quieren o dejarán de fumar. Y es en este sentido que el cigarrillo electrónico, como producto de menor riesgo para la salud que imita el hábito de fumar, se convierte en una importante herramienta para reducir el consumo de cigarrillos y evitar la toxicidad del humo del tabaco. Es una opción. La mejor que tenemos en estos tiempos. Como recuerda el Dr. Roberto Sussman, profesor de la UNAM y uno de los más grandes estudiosos del tema en América Latina, sin duda, el mejor de los casos sería elegir no fumar ni vapear. Así mismo, es mejor no beber alcohol, no comer alimentos grasos y azucarados y hacer ejercicio regularmente. Sin embargo, en la vida real pocas personas alcanzan este ideal utópico de salud perfecta y ausencia absoluta de vicios menores o adicciones. “Por lo general, la perfección, inalcanzable, es enemiga de la mejor opción, que es alcanzable”. A nosotros, consumidores, nos queda el deseo de creer absolutamente en la buena fe y las mejores intenciones de las organizaciones de salud. Pero la elección de la prohibición parece contraria a la noción de buena fe. También queremos creer que las organizaciones de atención médica están de acuerdo en que los resultados de salud pública más satisfactorios generalmente ocurren cuando somos capaces de reducir los riesgos de manera aceptable. Lo hemos experimentado intensamente en los últimos dos años con la pandemia. ¡Abajo la prohibición! Es urgente regular el vapeo para proteger a los consumidores, de forma que se dificulte el acceso a los menores y se desincentive el consumo por parte de los no fumadores. Mantener la prohibición de los cigarrillos electrónicos en Brasil solo garantiza que haya más enfermedades y muertes relacionadas con el tabaquismo, impidiendo que los fumadores adultos tengan acceso a alternativas menos riesgosas y favoreciendo el monopolio de los cigarrillos. La prohibición también nutre el ya inmenso mercado ilegal que existe en el país y la circulación de productos sin supervisión regulatoria, en lugar de establecer un mercado regulado, con proveedores legalizados, tiendas especializadas, que fomente el emprendimiento y la generación de empleo y renta, así como el pago de impuestos al Estado que pueden invertirse directa o indirectamente en la salud pública. Y, al fin y al cabo, mantener la prohibición de los cigarrillos electrónicos en Brasil también es una violación a la libertad y autonomía de las personas que quieren tener control sobre las opciones para proteger su propia salud. Además, deja abierta una pregunta: ¿Por qué? ¿Quiénes se benefician con la prohibición?» Tal vez sea tiempo, también aquí en la Argentina, de empezar a pensar en la salud pública con perspectivas más modernas. De abrir el debate.

Esteban Terranova

El diagnóstico de Kulfas «Hay una economía que está vigorosa en términos de crecimiento” – Conclusión

El ministro de Desarrollo Productivo, Matías Kulfas, dio la semana pasada un extenso reportaje a Jorge Fontevecchia, de Perfil. Reproducimos las evaluaciones y expectativas de uno de los dos hombres claves de la gestión de Alberto Fernández. La primera parte está aquí; la segunda, aquí. Concluye con esta, la tercera.

ooooo

—¿Qué relación hay entre reducción de desempleo e inflación? La muy discutida curva de Phillips, siendo Argentina un país muy destacado en términos de inflación.  —No, esas son visiones antiguas. Si fuera así, el mundo no hubiese tenido el empleo abajo nunca, porque la inflación bajó muchísimo en los últimos años. Claramente la inflación es un problema, hay que reducirla, requiere un abordaje integrador, es un problema multicausal. No es solo política monetaria, así como tampoco es solamente controlando precios. Ninguna de esas dos cosas van a resolver por sí solas el problema. Pero insisto, es necesario reducir la inflación y eso de ninguna manera va a implicar que el desempleo suba.

«En el gobierno de Macri hubo un montón de preceptos que fueron puramente ideológicos»

—Recientemente salió el índice de pobreza latinoamericana: 27% de pobres mientras que Argentina, 37. ¿Hay un error estadístico al medir Latinoamérica? —Se mide distinto, cada país tiene una canasta distinta de pobreza, para que se entienda, acá en Argentina para no ser pobre tenés que tener el dinero para comprar tantos kilos de carne, de verduras, frutas, pagar un alquiler, todo esto. Y cada país lo mira distinto, porque también tiene que ver con su propia estructura y su idiosincrasia, entonces, comparar tasas de pobreza de esa manera es un error. Cuando se mira la tasa de inflación correctamente medida comparable, que es un dato del Banco Mundial, Argentina termina entre los países de menor inflación, no el más bajo, claramente no, pero está entre los de menor pobreza en América Latina. —¿No hay también una cantidad de monotributistas que no declaran su ingreso real?  —No, está bien declarado. No es que esté mal la medición, lo que digo es que la canasta es distinta. A lo mejor en Bolivia, para decirlo de una manera muy simplificada, se dice que para no ser pobre tenés que tener plata para poder comprar dos kilos de carne de vaca y dos kilos de verduras. En Argentina es más lo que se le pide a la canasta, en calorías y a otros productos, eso hace que si se midiera la pobreza argentina con la canasta boliviana, sería mucho menor seguramente el nivel de pobreza. —Algunos economistas de la oposición dicen que el crecimiento de este año va a ser menor al 3% y que todo se deberá al arrastre estadístico del año anterior. ¿Tu visión es que puede estar al 5% de crecimiento o más? ¿Y a qué atribuís la diferencia de diagnóstico de un sector y de otro?  —El primer dato del año, enero dio 5,4%, muestra que hay una economía que está vigorosa en términos de crecimiento. Hay una diferencia de diagnóstico. Muchos sectores de la oposición están subestimando la política que está implementando el Gobierno, o piensan que no es sostenible este tipo de cosas que suelen aparecer. Estoy confiado en que el crecimiento argentino va a estar arriba de 4% y que la industria va a crecer entre 5% y 6%. —¿Es un problema de ceguera paradigmática, un problema ideológico?  —No lo sé, puede ser un poco de todo lo que mencionás, puede ser también una manera de plantear una posición crítica. —Recientemente tuvimos a Boric de visita, quien decía que el equilibrio fiscal no es un tema ideológico, tuvimos al propio ministro Guzmán, que decía que el déficit fiscal no era ni de derecha a izquierda. ¿Sería correcto decir que el déficit no es un problema ideológico, lo que es ideológico es la discusión de cómo solucionarlo? ¿Y que hay por lo menos cinco formas de resolverlo, emitiendo, tomando deuda, creciendo, ajustando, o vendiendo activos? ¿La discusión ideológica cómo se resuelve o financia?  —Efectivamente hay mucha gente en Argentina que piensa que no es un problema, y otra que piensa que éste es el problema fundamental. Nuestra visión no es ni una ni la otra. Primera cuestión, coincido con lo que dijo el presidente de Chile, (Gabriel) Boric. Debería ser un consenso básico social tener las cuentas públicas equilibradas, que cuando crecemos hay que ahorrar, hay que reducir déficit y si hay superávit, aumentar el superávit y ahorrar. Y si hay recesiones, ahí sí utilizar recursos fiscales, ahorros o endeudamiento para contrarrestar lo que va a padecer el sector privado. Después, respecto a cómo resolverlo, la emisión no resuelve nada, la emisión financia en todo caso. —Resolverlo o solventarlo.  —Hay sectores en Argentina que piensan que la emisión no es un problema, que se podría emitir indefinidamente, y esa emisión en definitiva genera más actividad económica, sigo ese razonamiento, no lo comparto, pero para que se entienda. —Explicá cuáles son las diferencias ideológicas.  —Esos dirían, en realidad, emitís, pero como hay más actividad económica, la economía crece y se licua la emisión. La realidad es que eso puede ocurrir en momentos particulares. No es que esté en contra y que nunca hay que emitir. De hecho, en 2020 con la pandemia había que emitir, lo hicimos y lo hicimos bien, era correcto para financiar el ATP, el IFE y salvar a buena parte del sector productivo, que estaba muy afectado por los efectos de la pandemia. Ahora, pensar que eso se puede hacer indefinidamente ojalá fuera tan fácil. —William Phillips decía que con el paso del tiempo los agentes económicos se acomodan en el comportamiento de la ilusión monetaria que inicialmente se puede producir cuando se trata de estimular la economía por encima de la tasa natural de desempleo, pero en el largo plazo provoca la misma tasa de desempleo con mayor inflación.  —Por eso, más allá de esta apreciación, está claro que eso se puede hacer de manera puntual en momentos particulares. —Si lo hace de manera sostenida, finalmente pierde el efecto.  —Lo que genera finalmente es una acumulación de moneda que termina incidiendo en la compra de activos externos, en dólares, por ejemplo, y la suba del dólar después impacta en el nivel de precios. Si hay restricciones cambiarias, impactarán en el paralelo, si no, impactarán en el dólar oficial. —Un error sería creer que la emisión no tiene consecuencias y no hay efecto monetario en la inflación. —Es un error pensar que todo el problema inflacionario tiene que ver con lo monetario. Hemos tenido un laboratorio de Argentina. —Vuelvo nuevamente a que tenemos este trimestre con contracción de la base monetaria, cero de déficit fiscal y más inflación.  —No lo diría así porque es un período corto. Lo que sí queda claro es que el plan (Guido) Sandleris, que sí tuvo un período más largo para extenderse, mostró que esa restricción monetaria no solo no controla la inflación, sino que además la terminó acelerando. Terminó entregando Macri el gobierno con el doble de inflación de la que había recibido.
Matías Kulfas 20220416
EL IMPACTO DE LA GUERRA EN UCRANIA. “El resultado es ambiguo, y obviamente estos efectos también se traducen en más inflación, que se ve en todo el mundo”.
. —Lavagna decía que en una primera etapa la recesión, en lugar de bajar la inflación en determinadas economías, la aumentaba, porque las pymes tenían que dividir el costo fijo en menos unidades y tenían que aumentar por arriba de la inflación.  —Es así, efectivamente, esa es una de las consecuencias de esos contextos adversos. Por eso en todo caso, donde sí hay discusión ideológica respecto a cómo reducir el déficit, es si esto se hace creciendo y reduciéndolo por el lado de los ingresos, o si se hace ajustando el gasto, ahí sí hay diferencia clara. —¿Las diferencias ideológicas se verifican al pasar de cinco elementos a solo dos para resolver el déficit fiscal: creciendo o ajustando el gasto? —Exactamente, las políticas de austeridad, de las que hemos tenido dos ejemplos en los últimos veinte años, el déficit cero de De la Rúa y Cavallo en el 2001, y la política fiscal de Macri, después del acuerdo con el Fondo en el año 2018-2019, que es recorte de gastos. Ambos fracasaron, no se llegó al déficit cero en ninguno. La situación, en el caso de Macri, terminó 2019 con -1% de déficit, porque básicamente eso lo que hace es profundizar la recesión y reducir los ingresos, recauda menos. Por eso nosotros decimos, el camino es el que emprendimos el año pasado, redujimos el déficit de 7% a 3% del PBI y no ajustamos. Lo que hicimos fue aumentar el gasto, pero la economía creció, entonces eso hizo que la recaudación creciera más que el gasto. Ahí logramos reducir el déficit, éste es el camino, y es lo que está planteado en el plan macroeconómico, que ya está vigente y que apunta a reducir de manera gradual, pero sistemática el déficit fiscal. —Que es lo que funciona en el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional, de ser cuidadosos con el déficit, pero no llevarlo a cero.  —Es que no se llega, ese es el tema. Por ese camino de austeridad no solo es muy duro, sino que no se logra el objetivo. —¿El propio FMI reconoce eso? —El FMI en más de un documento terminó admitiendo, primero, que el plan anterior había fracasado y que los preceptos o las premisas estaban equivocados. —No usan la palabra reducción del gasto público, sino un aumento moderado del gasto público.  —Sí, de hecho fue una discusión larga que dio estos resultados. —¿Entonces podríamos decir que la diferencia ideológica entre ajustar para resolver el déficit fiscal o crecer para resolverlo nos lleva a qué primero, porque obviamente todo el mundo busca crecer, la diferencia es el orden procedimental, qué primero lleva a lo segundo? —En la mirada de muchos sectores de la oposición es que hay que estabilizar para crecer. Nosotros decimos hay que crecer para estabilizar. —¿Cómo te imaginás que sería el plan económico de la oposición si llegase al gobierno el año próximo, y por qué creés que no sería bueno que eso suceda?  —No he hecho el ejercicio de imaginación de ver qué harían, pero sí me baso un poco en los actores que estamos viendo, que son más o menos los mismos que circularon por el gobierno de Mauricio Macri. Y recordemos que la principal autocrítica de Macri no fue el rumbo que eligió, que fue lo que nos llevó a una crisis tan profunda, sino que lo que él dijo es que tendría que haber ido más rápido. Él decía: “Tenemos que hacer lo mismo, pero más rápido”. Si me baso en esas premisas, sería un grave retroceso, volveríamos a tener un proceso de caída del producto industrial, con lo cual volveríamos a perder un montón de puestos de trabajo. —¿Creés que un eventual gobierno de Horacio Rodríguez Larreta llevaría adelante la misma política de Macri, pero de una manera más rápida? —Eso no lo sé, nunca lo escuché a Rodríguez Larreta hablar de qué haría si fuera presidente.

«Es un error pensar que todo el problema inflacionario tiene que ver con lo monetario»

—Tratando de ser ecuménicos, decías que la diferencia es que ellos creen que primero hay que estabilizar para crecer, y ustedes creen que primero hay que crecer para estabilizar, y tratando de imaginar que pueda haber gente razonable que quiera el bien para la Argentina, pero que tenga un diagnóstico distinto, ¿dónde está el peligro de que venga alguien razonable, sensato, bien formado, que crea que primero hay que estabilizar para crecer? —Probablemente termine ahogando el proceso de reactivación, que está en curso y está permitiendo crecer, recuperar empleo, reducir la pobreza, y lo termine frenando en aras de un supuesto plan estabilizador. Hay que crecer, por supuesto este crecimiento va a generar un marco de estabilización, más muchas medidas que se irán implementando y sobre todo tener claro el rumbo hacia delante. En el gobierno de Macri hubo un montón de preceptos que fueron puramente ideológicos. Lo digo con conocimiento de causa. Hablo con los industriales a diario y ellos mismos me contaban que iban a presentarles a mis antecesores proyectos industriales, y la respuesta que tenían era que no les convenía producir acá, que se quedaran con la marca, con la tecnología y que en todo caso manufacturaran en China o en otro país de América Latina. Era una cosa medio loca decirles a los industriales que dejen de ser industriales y que se metan en importación. La primera vez que lo escuché, mucho no lo creí, luego vi que se repetía, que eran varios casos similares. Ahí hay una cuestión ideológica muy delicada que esperemos que no se repita nunca. —Me da la sensación de que por lo menos por quienes asesoran a Horacio Rodríguez Larreta, economistas como (Pablo) Gerchunoff, no plantearía algo así. ¿Es posible que haya una posibilidad de que la Argentina pueda tener un plan de estabilización que no frene el crecimiento y en el que crean determinados economistas de Juntos por el Cambio? —Esperaría que sí, estamos trabajando con varias iniciativas, con el Consejo Económico y Social, con este plan productivo para pensar a largo plazo. —¿Evolucionan en el sentido de tu propio pensamiento? —Si me tengo que basar en los que pasaron por el gobierno de Macri, no evolucionaron. A Pablo Gerchunoff lo conozco, lo he leído, es un gran historiador económico, no tengo ninguna duda, aprendo mucho con él. Hay cosas que no comparto, pero hay muchas cosas que sí, no sé qué rol tendría en un gobierno de Macri o de Larreta o de Patricia Bullrich, no sé quién va a ser el candidato de Juntos por el Cambio. —Por ejemplo, Melconian, quien está en la Fundación Mediterránea para construir un plan, ¿sería una de las personas que pondría en riesgo la economía, porque buscaría en exceso la estabilidad antes que el crecimiento? —Por supuesto, Melconian tiene una mirada fiscalista, lo conozco, lo he escuchado y he tenido alguna ocasión en que pude conversar con él durante el gobierno anterior, en algún seminario o encuentro de economistas. Él decía que los dólares no importan, lo importante era cerrar el tema fiscal. Se burlaba y decía: “El problema es que hay algunos radicales en el gobierno de Juntos por el Cambio que piensan que el problema es del sector externo, pero el problema en realidad es fiscal”. Cada vez que Argentina se focalizó en lo fiscal se desenfocó. Y con esto no estoy diciendo que lo fiscal no es importante, digo que Argentina sufre cuando tiene un desequilibrio externo, cuando le faltan dólares. Estamos hoy en un camino muy claro a recuperar el equilibrio del sector externo, estamos exportando muchísimo más, fabricando en el país muchos bienes que antes se importaban. —¿Vamos camino a los superávits gemelos? —Vamos camino a eso, va a llevar tiempo, no va a ocurrir el año que viene. Pero claramente Argentina está creciendo, exportando más y va a mejorar su balance fiscal justamente por ese crecimiento, vamos en el camino correcto. —El Plan 2030 sería de superávits gemelos.  —Por supuesto, el Plan 2030 pretende terminar la década con un nivel de exportaciones y de desarrollo industrial y tecnológico que le va a permitir tener los superávits tanto externo como fiscal necesarios para estar estabilizados económicamente. —¿Y cuando escuchás a (Hernán) Lacunza? ¿Es distinto a (Carlos) Melconian? —En algunas cosas sí, pero no lo he escuchado mucho en detalle. —¿No sería deseable que la alternancia, que es inevitable a la democracia, permita que haya un grado de mayor cercanía de la mirada económica entre el oficialismo y la oposición?  —Sí, sería deseable, pero para que eso ocurra también tienen que haber miradas políticas menos extremas. Macri hizo un daño enorme, cuando dijo “el problema de la Argentina son los setenta años de peronismo”. ¿Qué cercanía puede haber cuando se plantea semejante distancia? Además con una falacia enorme, setenta años en los que habían gobernado peronistas, radicales, militares. Fue un planteo muy absurdo y muy nocivo para ese diálogo constructivo que planteás y que coincido en que es necesario. —Llegamos al final y quiero que envíes el mensaje que a vos te parezca oportuno a quien te parezca, los empresarios, los asalariados.  —Mi mensaje es para toda la comunidad, para el pueblo, para los empresarios, para el sector productivo, para las pymes, para las cooperativas, para las empresas grandes también. Todas son necesarias para que Argentina se ponga de pie,  para los trabajadores y trabajadoras. Argentina está en un proceso de reactivación donde los resultados son positivos y se van a extender paulatinamente a toda la población. Ya hay muchos que están viendo los resultados, a otros les van a ir llegando de manera más paulatina, pero por sobre todas las cosas hay un gobierno que está pensando no solamente en crecer este año, que lo vamos a hacer y el que viene también lo vamos a hacer, en seguir bajando el desempleo y la pobreza, sino que estamos pensando en el futuro por primera vez. Hay un gobierno que planifica, porque hace mucho tiempo que tiene un plan. Se plantea seriamente crecer toda la década y lograr que los sectores tecnológicos y científicos se desarrollen. Tenemos ingenieros, tecnólogos, programadores, que puedan desarrollarse acá, aportar al país y no tener que emigrar.  Estamos en el camino correcto, eso es lo que quiero transmitir. Un mensaje fuertemente optimista a pesar de las dificultades de corto plazo, que no las negamos y estamos también trabajando en eso.

El «Día de la Tierra», y la guerra que en 8 semanas ya destruyó la agenda ambiental

0
Fernando Diez, integrante de la Academia Argentina de Ciencias del Ambiente y profesor en las universidades de Palermo y Torcuato Di Tella, es el autor de esta columna de opinión que se publicó el miércoles pasado. Nos parece oportuno reproducirla hoy, 22 de abril, Día de la Tierra. Aunque en AgendAR tenemos algunas observaciones que volcamos al final de la nota.

ooooo

«Cuando la comunidad científica comenzaba a conseguir que se escucharan las evidencias sobre el cambio climático, cuando los gobiernos de todo el mundo comenzaban a invertir seriamente en energías renovables y el ya desesperado reclamo por disminuir el uso de combustibles fósiles comenzaba a ser atendido por el electorado. Cuando Donald Trump (su lema sigue siendo Make America Great Again) ya había sido derrotado en las elecciones de Estados Unidos y las naciones más poderosas pudieron comenzar a acordar metas de políticas sustentables, cuando la pandemia de Covid-19 hizo evidente la necesidad de políticas coordinadas y globales de salud y cuando la cooperación entre las naciones parecía comenzar a hacerse posible ante la necesidad de políticas globales contra el cambio climático, entonces, Rusia invadió Ucrania. El tono de esta larga introducción puede resultar exagerado, pero es el que requiere este brutal, bochornoso error de cálculo (porque se pensó que Ucrania seria ocupada como Checoeslovaquia en 1968, con muchos tanques y poca sangre), estaba destinado a una escalada militar que resultaría políticamente inevitable para Putin, de trágicas proporciones y horrorosas consecuencias para Ucrania, pero también decisivas para el resto del mundo.
De un solo golpe se cambió la agenda del siglo XXI por la agenda del siglo XX.
La agenda de una creciente cooperación entre las naciones por la agenda de un retorno a la confrontación de bloques. La confrontación económica, la confrontación militar, la de la supremacía en el espacio, la del dominio de las bandas electromagnéticas. La propia idea de una hegemonía mundial ha revivido con insoportable descaro. Una agenda del siglo XX que nos obliga a volver al pasado tanto en el terreno de lo real como en el terreno de lo mental. Que no nos permite pensar en el futuro, sino que nos obliga a pensar en el pasado. La guerra, sabemos, nunca beneficia al pueblo, menos todavía a los soldados, pero permite a los gobernantes abolir la oposición y abroquelarse en el poder por tiempo indeterminado, designando a los disidentes como traidores, encarcelándolos y acallando toda libertad de disenso. El resurgimiento del nacionalismo, la apelación a la raza, a derechos territoriales pretéritos, la concepción del mundo como territorio de intereses imperiales, la amenaza armada e incluso, la amenaza de guerra nuclear (si, Putin nos hizo saber que puso en alerta el comando nuclear) reordena las prioridades de las políticas nacionales abriendo un nuevo armamentismo. El complejo industrial-militar pasa al frente, las acciones de las petroleras suben y las de las compañías de energías renovables bajan. Si por un momento pudiese suspenderse el horror por la muerte y el sufrimiento humano que la invasión de Ucrania ha producido, si eso fuese posible, podríamos pensar en el daño a las futuras generaciones que este cambio de agenda significa. ¿Quién puede pensar en los derechos de las futuras generaciones cuando ahora mismo poblaciones indefensas, ancianos y niños, perecen bajo bombas teledirigidas? Pero la guerra, habilitando el cinismo de la realpolitik, la arbitrariedad de la razón de estado, y la crueldad de la contabilidad de la muerte como una forma de victoria, significa el total e instantáneo abandono de las consideraciones ambientales. Un día de guerra genera más emisiones de dióxido de carbono y más residuos que un año entero de paz. No solo en la voracidad de combustible de aviones y misiles, de los camiones y pesados tanques, también en la de las gigantescas explosiones y los voraces incendios que estas producen. Ni qué decir de las infraestructuras destruidas, cuya reconstrucción exigirá nuevos esfuerzos materiales y económicos, pero también nuevas emisiones de gases dañinos para la atmósfera. Basta ver las escenas de destrucción para contabilizar visualmente las montañas de edificios reducidos a escombros, tanques destruidos, decenas de automóviles incendiados, puentes, caminos, cañerías y líneas eléctricas destruidas, por no mencionar la destrucción de edificios de valor histórico. Toda esa destrucción, visible a simple vista, es apenas una fracción de las emisiones que producirán lo que ahora aparece, para unos y para otros, como el urgente e inmediato mandato de restitución de los stocks de municiones y armamentos. Un forzoso desvío de los esfuerzos humanos que en el siglo XXI debían orientarse a restablecer una relación sostenible con el planeta, que se ven en cambio dirigidos hacia un esfuerzo armamentista de proporciones incluso mayores que los ya descabellados presupuestos militares precedentes, produciendo un retorno a los parámetros del siglo XX. Aunque la muerte y la destrucción inútil, la espiral de abyecta y voluntaria violencia y el dolor humano que desatan nos paralizan de indignación moral, es inevitable una dolorosa pero necesaria contabilidad: todos los muertos y heridos y toda la destrucción de la guerra es apenas una fracción de las víctimas que producirán el cambio climático, la contaminación ambiental y las mutaciones virales. Lo que en la guerra se contabiliza en miles, se contabilizará en millones en las víctimas de las sequías, el hambre, nuevas enfermedades, incendios e inundaciones. La estupidez de la agenda de la confrontación queda reflejada en la nueva amenaza que ahora se cierne sobre Europa: la amenaza de la radiación nuclear a que la exponen los límites que ya se han cruzado. La aterradora escena de centrales nucleares sin energía o bajo fuego de artillería ha sido inmediatamente superada por el horror que produce el retorno de las bombas nucleares como argumento de presión militar, consiguiendo resucitar el fantasma de la Mutua Destrucción Asegurada. ¿Y el resto del mundo? ¿Y las futuras generaciones? ¿Qué pueden importar si no importa la propia? La agenda del siglo XX, la agenda de la confrontación alimentada por los combustibles fósiles, en sólo unas pocas semanas, se ha impuesto sobre la agenda de la cooperación ambiental del Siglo XXI. No por el cálculo, no por la inteligencia, sino por la estupidez.»

Comentario de AgendAR:

En nuestra opinión, el arquitecto Diez ha sido aquí demasiado optimista sobre la fuerza del consenso global que se había logrado sobre políticas ambientales, y que la guerra en Ucrania habría destruido. Los estados nacionales, como sus gobernantes y como los seres humanos en general, van a privilegiar sus necesidades y temores inmediatos ante los que aparecen en un futuro. Hasta que haya acuerdos globales que tengan a la vez legitimidad ante la mayoría de la población del planeta y fuerza detrás para hacerlos cumplir -y para eso parece faltar bastante- consensos como se lograron en el Acuerdo de París o en conferencias como la COP 26… serán postergados o ignorados ante urgencias o peligros más cercanos. No es una invitación a bajar los brazos. Sino a continuar los esfuerzos, con enfoques realistas.

La industria petroquímica nacional crece, estimulada por el aumento global de precios

0

El sector petroquímico creció en nuestro país en febrero de este año, en relación al mismo mes de 2021, un 36% en producción, 34% en ventas locales y 156% en exportaciones, por aumentos en precios y en volúmenes. A pesar que las tres variables fueron menores que en enero 2022.

El informe mensual del panorama del sector, elaborado por la Cámara de la Industria Química y Petroquímica (CIQyP), muestra que durante febrero de este año la producción creció un 36% respecto a febrero de 2021 en todos los subsectores, a excepción de los productos básicos inorgánicos e intermedios. La petroquímica registra una caída del 10% respecto a enero de 2022, “producto de paradas de planta programadas y condiciones de mercado”, según la CIQyP. No obstante, la producción acumulada del primer bimestre creció un 21% respecto al mismo período del año anterior. La cámara petroquímica agrupa a más de 150 compañías que representan el 80% del valor agregado industrial del sector, conformado por grandes, medianas y pequeñas empresas de capital internacional y nacional.

Ventas Locales

Las ventas locales se incrementaron un 34% en comparación con febrero de 2021, producto del aumento de volumen y precios de los productos a nivel global, considerando, además, la depreciación del dólar, con los productos finales termoplásticos y finales agroquímicos como los subsectores más influyentes al comparar con las ventas de enero, las ventas en el mercado local caen por la influencia de menores ventas en los productos finales agroquímicos. La variación entre enero y febrero de 2022 presentó una baja del 11%, mientras que el acumulado del año alcanzó un aumento del 39% respecto al mismo período del año anterior.

Exportaciones

Los datos de la muestra de la CIQyP presentan que las exportaciones desarrollaron un importante incremento del 156% interanual producto de aumentos en precios y volúmenes vendidos, destacando a los productos finales termoplásticos como el subsector predominante. Por los mismos motivos, el acumulado del año creció un 98%. No obstante, al comparar con enero de 2022, se observa una caída del 6% debido a que hubo una baja en la demanda. Jorge de Zavaleta, director ejecutivo de la CIQyP, destacó que “el primer bimestre del año muestra que tanto las ventas locales como la producción siguen sin recuperarse a los niveles deseados debido a que la demanda de las cadenas que provee el sector muestra variaciones. El incremento de demanda de la cadena de valor aguas abajo será el motor que permita seguir creciendo a nuestro sector. La industria química y petroquímica sigue siendo un sector clave para apoyar el desarrollo y el crecimiento de la Argentina”.

Otros indicadores

El informe señala también que la capacidad instalada del sector durante febrero tuvo un uso promedio del 55% para los productos básicos e intermedios y del 85% para los productos petroquímicos. Durante febrero de 2022 la balanza comercial de los productos del sector fue a la baja en un 14% con respecto al mismo mes del 2021, con variaciones positivas del 33% en las importaciones y del 66% en las exportaciones. El reporte indica que las PyMIQ (Pequeña y Mediana Industria Química) tuvieron un aumento en su producción respecto al mismo mes del año anterior. Las ventas en el mercado local y externo también crecieron. Respecto a enero de 2022, se observa una caída del 1% en producción y del 6% en las ventas locales. Algunas empresas manifestaron que tuvieron exportaciones puntuales durante febrero 2022. En conclusión, las ventas totales (mercado local más exportaciones) de los productos informados por las empresas participantes del informe alcanzaron los US$ 384 millones durante febrero de 2022, acumulando un total de US$ 813 millones en el primer bimestre del año.

Heladas tempranas a fin de marzo reducen la producción de soja en la Pampa Húmeda en 500 mil toneladas

0

Las heladas tempranas, como las que se registraron a fin del mes pasado, reducirían la producción de soja en la zona agrícola núcleo, que incluye el sur de Santa Fe, el sudeste de Córdoba y el norte bonaerense, en unas 500.000 toneladas. A valores actuales, una pérdida de unos US$ 200 millones.

Según informó la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), “en sojas de segunda hay daños del 10% al 20% en rinde y cuadros con desecación total”. En este contexto, precisó que el rinde promedio total pasará de 31 a 30 quintales por hectárea.

“Hace 15 días atrás había buenas noticias: por mejores resultados de cosecha, en soja de primera subía 2 quintales el promedio y 800.000 toneladas la producción de la región. Esta vez, el ajuste llegó por dónde menos se lo esperaba, las heladas tempranas”, apuntó la entidad.

Según su proyección, la cosecha en la región núcleo caerá de 13,2 a 12,7 millones de toneladas, un 12% menos que el volumen del ciclo pasado.

Las heladas tempranas en la zona son inusuales. “Las primeras heladas se dan más adelante en el calendario, cuando los cultivos están cosechados o por cosecharse. Además, en esta campaña se sembraron lotes más tarde de lo normal debido a cuestiones climáticas, luego del 15 de diciembre y en casos extremos en enero.  Ahí la helada pegó de lleno”, explicaron ingenieros agrónomos citados por el reporte.

La BCR precisó en su reporte: “En Laborde esperan mermas de rinde del 10 al 20% en sojas de segunda y del 20 al 30% en maíces tardíos y de segunda. Hacia el oeste, en Cañada de Gómez dicen que los mayores daños fueron en soja de segunda y menores en maíces tardíos: en las sojas sembradas hasta el 5 de diciembre el daño puede llegar al 5% pero en las que se sembraron después superaría el 12%. En Venado Tuerto esperan mermas similares en sojas tardías que se encontraban en pleno llenado de granos (R6). En San Pedro y Baradero el efecto del frío fue leve en sojas tardías y no afectó a los maíces de segunda y tardíos. Están espectaculares, pueden rendir 80 qq/ha. El efecto de las heladas fue mayor hacia Arrecifes”.

La campaña de soja vino marcada en los últimos meses por la sequía que hizo perder producción. En rigor, contra 45 millones de toneladas del año pasado, la BCR aguarda 40 millones, dato que no obstante podría ser menor.

En tanto, en los últimos días circularon versiones de que la próxima semana podrían registrarse fuertes precipitaciones que dañarían los cultivos. Sin embargo, el experto José Luis Aiello, citado por la entidad, señaló que el ingresó de una masa de aire frío y seco asegura el buen tiempo en todo el país y en particular en la región.

“Los modelos de pronóstico indican la continuidad del tiempo estable y libre de precipitaciones durante los próximos siete días y posteriormente el ingreso de un frente frío que podría generar nuevas lluvias de cara a la última semana del mes”.

Aerolineas Argentinas suma una nueva ruta: San Pablo-Ushuaia

Aerolíneas Argentinas comenzará a unir a partir de julio, San Pablo con Ushuaia con dos frecuencias semanales.

Desde el 11 de julio y todos los lunes y viernes, la empresa contará con vuelos entre la ciudad brasilera y la capital fueguina. Los regresos, Ushuaia a San Pablo, se encuentran programados para los días domingo y jueves de cada semana. Con horario nocturno, partiendo a la 1.10 desde San Pablo, los vuelos arribaran a las 8.00 al aeropuerto de Ushuaia, de manera tal que los pasajeros puedan aprovechar el día de llegada. Los vuelos serán operados con aeronaves Boeing 737-800 con capacidad para 170 asientos y en las próximas horas ya estarán abiertos para la compra en la web de la compañía. “Estamos haciendo una apuesta muy grande para desarrollar el turismo receptivo sobre todo desde Brasil. Ya anunciamos los vuelos desde San Pablo a Salta y Bariloche y ahora estamos incluyendo a Ushuaia dentro de este esquema de rutas que tienen por objetivo potenciar la oferta de cara a la alta temporada de invierno”, explicó Pablo Ceriani, presidente de Aerolíneas Argentinas. Ceriani, además agregó que “estos vuelos son posibles gracias al trabajo en conjunto y al buen entendimiento que hemos tenido con el intendente, Walter Vuoto y el senador nacional, Martin Rodríguez. Estamos seguros que van a servir para que la temporada de invierno sea tan exitosa como fue la de verano.” Semana atrás la empresa confirmó que volará desde San Pablo a Bariloche y Salta de manera directa a partir de julio. De igual forma, fueron anunciados los vuelos desde y hacia Brasilia, Curitiba y Porto Alegre que ya se encuentran operativos.

Comercio, el gremio más numeroso de Argentina, cerró hoy su paritaria. Un 59,5% hasta marzo 2023

0

La federación de mercantiles que lidera Armando Cavalieri acordó con la CAC, Came y Udeca elevar el salario básico a $139.000.

La Federación Argentina de Empleados de Comercio y Servicios (FAECYS), junto a la Cámara Argentina de Comercio (CAC), la Confederación de la Mediana Empresa (CAME) y la Unión de Entidades Comerciales (Udeca), cerraron hoy jueves 21 la paritaria anual que va de abril 2022 a marzo 2023, con un incremento del 59,5%. Según indicaron fuentes gremiales y empresarias, con este acuerdo el salario básico de convenio pasará de $ 90.000 a $ 139.000. El incremento salarial para los empleados de comercio se distribuirá de la siguiente manera: 6% en abril; 6% en mayo; 6% en junio; 10% en agosto; 10% en septiembre; 11% en noviembre; 10,5% en enero de 2023. El acuerdo establece una cláusula de revisión específica, en función de la evolución y la aceleración de los precios, que afectan las escalas salariales. “Hemos logrado este acuerdo que contempla el impacto de la aceleración de los precios de los primeros meses, y contamos con el compromiso de las cámaras de abrir nuevas revisiones para que el salario de los trabajadores no pierda poder adquisitivo frente al incremento de la inflación”, dijo Cavalieri, tras la firma del convenio en el Ministerio de Trabajo de la Nación. “Quiero destacar diálogo que tuvimos con los directivos de las cámaras durante esta negociación, en este contexto tan complejo para todos y de tanta incertidumbre, donde es prioritario tener un entendimiento permanente para seguir de cerca las distintas variantes económicas y que impactan en los precios”, agregó.

El desarrollo de la vacuna argentina contra el Covid-19 ARVAC «Cecilia Grierson»

  • Una vacuna argentina contra el covid es una meta sobre la que hemos publicado -y combatido por- mucho en AgendAR.

  • Aquí la periodista Vanina Lombardi resume su gestación, fruto de una articulación público-privada entre la UNSAM, el CONICET y el Laboratorio Cassará.

  • Ahora, tras haberse aprobado el inicio de las pruebas de seguridad en humanos está más cerca de convertirse en una plataforma local para la fabricación de vacunas frente al COVID-19. ¿Cuáles son los aprendizajes y desafíos de este proyecto para el sistema científico y tecnológico argentino?

Durante todo el año pasado, cada vez que a Juliana Cassataro le preguntaban si había alguna novedad sobre el desarrollo de la vacuna contra COVID-19, casi siempre respondía lo mismo: “Estamos trabajando en poner a punto la tecnología para empezar los ensayos clínicos”. Es que ese puente que va desde un ensayo de laboratorio con frasquitos y ratones hasta un prototipo escalable industrialmente que pueda utilizarse en humanos se siente más bien como dar un salto al vacío. Pero la irrupción de la pandemia vino a revolucionar las formas de hacer ciencia. Como cuando en 2020 científicos de todo el país dejaron de lado sus líneas de investigación para dedicarse a producir herramientas que permitieran enfrentar y reducir los efectos de la COVID en la sociedad. Por eso, para dar el salto a la fase clínica, el equipo de investigadores de la UNSAM dirigido por Cassataro trabajó con una empresa de capitales nacionales con trayectoria en producción pero también en investigación: el Laboratorio Cassará. Así fue como, el 30 de marzo, finalmente, llegó el anuncio esperado. Luego de evaluar todas las partes del proceso de producción, la ANMAT, organismo regulatorio nacional, autorizó que la vacuna desarrollada entre la UNSAM, el CONICET y el Laboratorio Cassará comenzara la Fase I de la etapa clínica de investigación. Es la primera vez que una vacuna preventiva diseñada en una universidad argentina llegó a la etapa de pruebas en humanos. “Desde el principio, apuntamos a desarrollar una tecnología que se pudiera hacer en la Argentina, con la capacidad que tenemos. Fue un desarrollo conjunto con el laboratorio porque a partir de que empezamos a trabajar juntos todo se aceleró y se comenzó a pensar en función de la capacidad de desarrollo y de producción que ellos tienen”, cuenta Cassataro, doctora en Ciencias Biológicas, investigadora del CONICET en la Escuela de Bio y Nanotecnologías de la UNSAM, y responsable del proyecto. La tecnología elegida para desarrollar la vacuna, bautizada como ARVAC Cecilia Grierson en honor a la primera médica argentina, es la de proteínas recombinantes. Consiste en producir y purificar una proteína que forma parte del virus SARS-CoV-2 a partir de su cultivo en células. Una vez introducida en el organismo, esa proteína actuará como antígeno contra el cual el sistema inmunológico de las personas desarrollará anticuerpos. Se trata de una tecnología considerada segura y robusta que se usa, por ejemplo, en las vacunas para Hepatitis B (aplicada en recién nacidos) y HPV (en adolescentes). La pregunta inevitable, que surgió en el equipo de Cassataro desde el primer momento, fue: ¿Vale la pena desarrollar una vacuna en el país cuando hay potencias que podían hacerlo más rápido? Lorena Coria, doctora en Ciencias Biológicas e integrante del equipo de la UNSAM, cuenta: “Es algo que nos lo preguntábamos a cada paso que íbamos dando y la respuesta siempre fue ‘sí’. Es un hito haber transitado este camino en tan poco tiempo y poder comenzar hoy los ensayos clínicos de una vacuna 100% argentina. Empezamos a hacerlo convencidas de que queríamos que llegue a ser algo que no quede solo en un paper, sino algo que pueda resolver una necesidad concreta de la sociedad”. Carrera contrarreloj La idea de hacer una vacuna contra COVID-19 surgió apenas empezó la pandemia. El Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación (MINCYT), el CONICET y la Agencia Nacional de Promoción de la Investigación, el Desarrollo Tecnológico y la Innovación (Agencia I+D+i) conformaron la Unidad Coronavirus y abrieron la convocatoria a proyectos de investigación vinculados a la temática. El equipo de Juliana Cassataro venía trabajando desde hace años en el desarrollo de vacunas, más específicamente en uno de sus componentes: los adyuvantes, que tienen la función de potenciar la respuesta inmune en el organismo. Al principio, tratar de hacer una vacuna desde cero en poco tiempo les pareció un horizonte muy lejano, así que plantearon algo un poco menos ambicioso: desarrollar métodos para estudiar la respuesta inmune y probar diferentes fórmulas en el laboratorio. Ganaron un subsidio y comenzaron con los ensayos, al mismo tiempo que otras universidades e institutos de la Argentina hacían lo propio, como la Universidad Nacional de la Plata y el Instituto Leloir. “A los pocos meses, cuando empezamos a tener resultados más prometedores, empezó a estar más clara la posibilidad de la vacuna y así que comenzamos a buscar una empresa”, cuenta la doctora Karina Pasquevich, también integrante del equipo de la UNSAM.
Cassataro es doctora en Ciencias Biológicas, investigadora del CONICET en la Escuela de Bio y Nanotecnologías de la UNSAM y responsable del proyecto.
Pasquevich trabaja con Cassataro desde 2003, cuando comenzó a hacer su tesis doctoral sobre vacunas contra la brucelosis bajo su dirección. Lorena Coria, por su parte, ingresó al equipo en 2007, para realizar su tesis de grado. En ese momento, Cassataro trabajaba en el Hospital de Clínicas. A fines del 2013, todo el equipo se mudó a la UNSAM. Para Cassataro, la formación de recursos humanos es algo que realiza con orgullo. “Cuando veo trabajar a Karina y a Lorena lo siento como un logro. Es mérito de ellas igual, tienen una formación y una capacidad que me superan ampliamente”, señala. El equipo de la vacuna fue fluctuando en cantidad de integrantes pero, en general, siempre fueron entre 8 y 12. Aparte del conocimiento de las inmunólogas, fue crucial el aporte de Diego Álvarez, director del Laboratorio de Virología Molecular del IIB-UNSAM, quien puso a disposición años de investigación en diversos tipos de virus, como los causantes de dengue y chikungunya. Los primeros días de trabajo en el proyecto de vacuna no fueron fáciles porque eran meses aislamiento estricto. Intentaron resolver cosas por zoom pero enseguida se dieron cuenta que la mejor solución para avanzar rápido era que todos los integrantes fueran a trabajar de forma presencial. Varias de ellas tenían hijos en edad escolar, lo cual complicó la logística. Pero pudieron acomodarse y, en pocos meses, obtuvieron los resultados preclínicos necesarios para empezar a pensar en las pruebas en humanos. “Para mí, la presión de tener que hacer algo a contrarreloj fue una gran motivación. Creo que al principio muchos no confiaban en que era viable hacer esta vacuna. Nosotras quizás tuvimos dudas en cuanto al tiempo que nos podía llevar pero siempre creímos en nuestras capacidades. Y el pasaje del laboratorio a producir en una planta fue un gran aprendizaje. Formamos un buen equipo con Cassará”, dice Coria. La unión hace la vacuna Tras reunirse con varios laboratorios con capacidad para producir proteínas recombinantes  –encuentros en los que la Agencia I+D+i ofrecía su acompañamiento–, a finales de 2020 las conversaciones con el Laboratorio Cassará ya estaban avanzadas para trabajar en conjunto. “Que la empresa tuviese un área de I+D fue fundamental, tenían investigadores como nosotros. A partir de eso aceleramos mucho porque hablábamos el mismo idioma”, dice Cassataro.
El pasado 30 de marzo se anunció en el MINCYT la autorización para que la vacuna desarrollada entre la UNSAM, el CONICET y el Laboratorio Cassará comenzara la Fase I de la etapa clínica de investigación.
Cassará es una empresa familiar con más de 50 años de historia nacida en el ámbito farmacéutico  y que hace un par de décadas ingresó en el campo de la biotecnología con una fuerte inversión en investigación y desarrollo, al punto que actualmente tiene más de 20 investigadores abocados al proyecto de la vacuna. El laboratorio le sumaba al proyecto capacidades que el grupo de Cassataro no tenía en el ámbito de investigación universitario, como las buenas prácticas de manufactura (GMP, por su siglas en inglés), un estándar indispensable en el desarrollo farmacéutico para poder obtener la aprobación regulatoria que permita realizar pruebas clínicas. “Hay ensayos que te pide ANMAT que vos tenés que presentar con la fórmula producida ya en la planta, con GMP, con lotes controlados, análisis toxicológicos, todo validado, cosas que nosotros no podíamos hacer”, explica la responsable del desarrollo de la ARVAC Cecilia Grierson. El desarrollo de una vacuna en medio de una pandemia exigía decisiones sobre qué caminos tomar, en algunos casos por la necesidad de avanzar lo más rápido posible; en otros por las restricciones propias del sistema científico-tecnológico local y hasta por posibles trabas que podían surgir en aspectos de propiedad intelectual. En la elección de uno de los tres prototipos de vacuna que tenían también influyeron las tecnologías disponibles y la evolución de la situación epidemiológica local. Así fue como definieron ir con el de respuesta intermedia para la vacuna de refuerzo y cambio de variante, dado el alto porcentaje de población ya vacunada en la Argentina, y dejar para más adelante uno con un nuevo adyuvante –el componente de la vacuna que activa el sistema inmune–, que daba una respuesta más potente pero que podía retrasar el desarrollo de una vacuna de refuerzo. Otro, que utiliza un baculovirus, fue descartado por la falta de capacidades locales en desarrollo a escala industrial para este tipo de compuestos. Cassará tenía experiencia en la producción de proteínas recombinantes, la estrategia elegida por el equipo de Cassataro. “Nosotros teníamos una plataforma para generar un sustrato celular que es un clon, una célula CHO (siglas de ovario de hámster chino, cuyo uso está ampliamente extendido en el campo de la biotecnología), en la que venimos trabajando desde el año 2009 y con la que hemos logrado una buena productividad, conocemos bien el medio de cultivo y la forma de introducir el material genético en la célula”, explica Juan Manuel Rodríguez, coordinador del Laboratorio de I+D y Biofármacos del Laboratorio y la Fundación Cassará. Según Rodríguez, cada decisión que tomaban en conjunto con el grupo de investigación de la UNSAM era un riesgo, pero en general estaban orientadas a que el camino fuera lo más simple posible. “Decidimos usar muchas herramientas que ya teníamos, como las resinas para purificar proteínas que veníamos usando. Para la formulación definitiva de la vacuna decidimos combinar el antígeno con un adyuvante conocido como el hidróxido de aluminio, y dejar relegado el que tenía la UNSAM y otro nuestro, que podían tener más trabas para su aprobación. Ambos grupos  relegamos el ego personal para que todo saliera más rápido”, dice. Con esa fórmula se hizo el primer lote, en agosto de 2021, y un mes después se produjo el lote preclínico –la versión que se aplicó en animales– que ya no se volvió a modificar. Según los resultados de esa instancia, finalizada en diciembre de 2021 y cuyos resultados fueron presentados a la ANMAT, la ARVAC Cecilia Grierson induce anticuerpos neutralizantes contra las variantes del virus SARS-CoV-2 que circulan en la Argentina, así como respuesta celular T (la otra reacción inmunológica frente al virus).
“Hay ensayos que te pide ANMAT que vos tenés que presentar con la fórmula producida ya en la planta, con GMP, con lotes controlados, análisis toxicológicos, todo validado, cosas que nosotros no podíamos hacer”, dice Cassataro.
Cambio de fase En los estudios de Fase 1, que comenzaron tras su aprobación el 23 de marzo pasado y que se realizan sobre una población de 80 voluntarios en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, se pone a prueba la inmunogenicidad de la vacuna, es decir, la capacidad que tiene la vacuna para activar el sistema inmunitario e inducir una respuesta del organismo. “Como están vacunados casi no se puede medir eficacia, entonces la mayoría de los estudios está buscando medir anticuerpos neutralizantes contra las variantes del virus que están circulando. Lo que vamos a ver es cuánto aumenta la respuesta inmune luego de la dosis de refuerzo”, explica Cassataro. Si bien los plazos previstos para la Fase 1 son de alrededor de tres meses para disponer de los primeros resultados, en total se hará un seguimiento de los voluntarios durante 12 meses. Esta fase está financiada por el Laboratorio Cassará, con una inversión de alrededor de 450.000 dólares. Hasta entonces, el proyecto había tenido una inversión inicial por parte del Estado de 7.200.000 pesos, que después tuvo un refuerzo de 60 millones. Hacia mitad de la Fase 1 se espera poder generar un reporte interno que ya permita ir avanzando en la preparación de las Fases 2 y 3, que presentan mayores desafíos desde la logística, al implicar varios centros y alrededor de 4000 voluntarios, que permiten tener un relevamiento estadístico más sólido sobre las condiciones de seguridad e inmunogenicidad. La inversión también es de otra escala: a precios internacionales que oscilan entre los 6000 y los 7000 dólares por persona, la inversión necesaria no bajaría de los 24 millones de dólares. “Para el financiamiento de la Fase 2/3 –que también demandaría  alrededor de tres meses y un seguimiento por un año– estamos explorando distintas alternativas. Una es un financiamiento del Ministerio de Desarrollo Productivo, que se mostró interesado. Como es una plataforma conocida y segura no esperamos que haya problemas de seguridad. Es, más que nada, ver la eficacia en levantar anticuerpos como vacuna de refuerzo”, dice Jorge Cassará, presidente del Laboratorio Cassará. De atravesar con éxito estas fases, la ARVAC Cecilia Grierson, que es un desarrollo conjunto entre el CONICET, la UNSAM y la Fundación Pablo Cassará, podría comenzar a ser fabricada para su comercialización. “Podría haber alguna sub-licencia a otras empresas pero nosotros tenemos una capacidad de producción para hacer 40 millones de dosis por año. Si la demanda fuera mayor, ya tenemos identificadas algunas empresas donde se puede ampliar la capacidad sin necesidad de hacer una planta nueva”, dice Cassará con respecto a las eventuales capacidades de producción de una vacuna. El valor de la vacuna propia Si la ARVAC Cecilia Grierson atraviesa de manera exitosa todas las fases de investigación y es finalmente aprobada por la ANMAT, podría empezar a fabricarse a finales de este año. En el Laboratorio Cassará aseguran que también podría exportarse y que han conversado con algunos países que están interesados. “Que la Argentina cuente con un proyecto como el de ARVAC no es solo una cuestión estratégica, sino que permite encauzar ciertas inversiones del Estado en el sector de I+D y las pone en diálogo y asociación con el sector productivo local, como es el caso de la industria farmacéutica local, que siempre fue muy buena pero sobre todo como envasadora y distribuidora de principios activos desarrollados en otras partes. En cambio, en este proyecto se puede cerrar todo el circuito, desde lo que es la I+D hasta el escalado productivo con normas GMP, y todo eso traccionado con la compra de vacunas por parte del Estado”, dice Diego Comerci, doctor en biología molecular y biotecnología, investigador del CONICET y subsecretario de Desarrollo e Innovación de la UNSAM. Según Comerci, “venimos viendo al Estado como promotor, financiando proyectos e infraestructura en I+D, dando créditos y potenciando el sector empresarial local. También en su función reguladora, con la ANMAT, pero también necesitamos el rol del Estado generando demanda, sobre todo de los proyectos en los que invirtió. De lo contrario, se dejaría esto librado a la suerte en un mercado farmacéutico hiperconcentrado a nivel global, con cinco grandes jugadores”. Una de las ventajas de la tecnología de proteína recombinante es su flexibilidad, ya que permitiría adecuar la vacuna contra nuevas variantes que circulen en el futuro. “La idea es que esta plataforma sea el inicio, que se pueda usar para otras vacunas y que no tengamos que estar gastando divisas para importarlas”, dice Coria, quien junto con Pasquevich son las investigadoras más cercanas a Cassataro. “Me gustaría llegar al final, tener una vacuna y después seguir trabajando en adyuvantes para vacunas orales –una de las principales líneas de investigación del grupo–, eso sería como un sueño cumplido”, agrega Pasquevich. Rodríguez, desde el Laboratorio Cassará, destaca la necesidad de que haya más grupos de investigación en las empresas y que la vinculación del sector privado con los grupos que hacen ciencia en universidades no sea algo mal visto. “Más allá del camino que recorrimos, lo más importante es que este proyecto de vacuna llegue a la sociedad, eso es lo que le va a terminar de dar sentido”, dice. Cassataro rescata también los aprendizajes que acumularon en un ritmo de trabajo que fue más vertiginoso que lo habitual. “Si bien siempre trabajamos sobre cosas que tenían una aplicación, nuestra cabeza cambió con este proyecto, en el sentido de que aprendimos mucho sobre cuestiones regulatorias, sobre cómo pensar lo que hacemos en términos de producción, de cómo hacer las cosas más rápido, reutilizar procesos y no partir de cero cada vez”. También tuvieron que lidiar con la incertidumbre que desató la COVID en todos los ámbitos, en el que la ciencia no fue la excepción. “Pensábamos si tenía sentido lo que estábamos haciendo porque todo cambiaba muy rápido. Con los recursos que teníamos era imposible que llegáramos al mismo tiempo que grupos que vienen trabajando desde hace 30 años, que tenían sus plataformas ya probadas en humanos y que disponían de miles de millones de dólares para trabajar. Pero si nos quedábamos en eso, no hacíamos nada”.

El diagnóstico de Kulfas «Hay una economía que está vigorosa en términos de crecimiento” – 2da. parte

El ministro de Desarrollo Productivo, Matías Kulfas, dio la semana pasada un extenso reportaje a Jorge Fontevecchia, de Perfil. Reproducimos las evaluaciones y expectativas de uno de los dos hombres claves de la gestión de Alberto Fernández. La primera parte está aquí.

ooooo

«—Vengo al presente con la inflación. Macri entrega la inflación de 53%, baja en 2020, aumenta nuevamente en 2021 y hoy hay riesgos de que supere la del año pasado, incluso que supere la más alta de Macri. Al mismo tiempo hubo contracción del circulante en este último trimestre que hoy es equivalente a la de enero de 2020, no hay devaluación inflacionaria porque la corrección monetaria está retrasada respecto de la inflación, los salarios tampoco han sido un elemento que hayan generado más inflación, el déficit fiscal del primer trimestre es casi cero: 0,3 prácticamente sin déficit fiscal. ¿Por qué hay más inflación, que el agregado que debería adicionarse por el aumento del precio de las commodities por la guerra? —Claramente, para hacer un racconto, empezamos con 53% de inflación, en 2020 iniciamos un camino de desinflación, nos fue bien, bajamos a 36%, solo que sobre fines de ese año, a raíz de la pandemia se inicia un verdadero shock de precios internacionales. Hay una primera suba muy fuerte de todas las commodities, tanto alimentarias como metalíferas, incluso industriales. Muchos insumos industriales se encarecieron, los semiconductores, en todo el mundo hubo una crisis de insumos y una suba del precio de las commodities.

«Argentina tiene que salir de esta lógica de estar siempre a los tumbos, tapando agujeros»

—¿Cuánto le asignás del efecto Ucrania a la inflación anual de este año?  —De este año no menos de 10, 12 puntos. Tiene que ver con eso y con que se agrava este año con la guerra en Ucrania. Recuerdo que estábamos en enero con un precio del trigo por debajo de los 300 dólares la tonelada en el mercado internacional y pasó a 425 en muy pocas semanas. Realmente ha sido un efecto muy fuerte. —Cuando decís de 12%, las metas con el Fondo Monetario tenían un rango de 38%, 48%; si 48% está dentro del cumplimiento, y se le agrega el 12% de efecto Ucrania, te vas a 60%. ¿Esa sería la inflación de este año a tu juicio? —Esperemos justamente estar por debajo. Estamos implementando el fideicomiso del trigo, y junto con otros mecanismos, evitar que muchos de esos precios internacionales que afectan la cadena se trasladen a la góndola. Estamos en ese trabajo y otras políticas de contención de este fenómeno. A nivel macroeconómico estamos con mejores condiciones para la estabilización. Nuestra ambición para este año es poder recibir este impacto, internalizarlo con el menor efecto posible sobre la tasa de inflación. —¿Ves una inflación decreciente a lo largo de los meses de este año?  —Lo peor es el mes de marzo, ahí viene el impacto más fuerte, y desde abril debería comenzar una tendencia a la baja. Ahora, no sabemos qué va a pasar en el mundo. Esperemos que no haya otro nuevo shock internacional que nos vuelva a afectar. —¿Un 60% permitirá cumplir lo acordado con el Fondo Monetario Internacional si es que aceptaran 12% de inflación agregada por el efecto Ucrania? —No tengo ninguna duda, el FMI conoce perfectamente lo que pasa en el mundo, esto no es un fenómeno argentino. La inflación que estamos viendo a nivel internacional, no la veíamos desde hace tres o cuatro décadas, es un fenómeno totalmente inédito e inesperado. Tenemos un componente propio que lo vamos a tener que ir corrigiendo, y otro es el internacional, que veremos cómo se desenvuelve.
«La inflación que estamos viendo a nivel internacional, no la veíamos desde hace tres o cuatro décadas, es un fenómeno inédito e inesperado»
—Igual nuestra inflación creció más que lo atribuible al efecto Ucrania, ¿en este último trimestre hubo expectativas, cuestiones psicológicas y puja distributiva que potenciaron la inflación? —Pudo haber habido en algún momento algún sector que, previendo esta situación, se quiso anticipar, generar un proceso especulativo, pero es centralmente el problema de inflación internacional, no tengo ninguna duda de eso. —¿Once empresas tienen el control de las exportaciones de la producción de los productores agrarios y serían las que concentran una ganancia extraordinaria por el aumento de precios de las commodities alimentarias?  —No creo que sea correcto eso, es una parte. Esas empresas exportadoras lo que hacen en general es comprar a los productores de la soja, el trigo, el maíz, con lo cual lo que hacen es pagarles el precio internacional, menos las retenciones.

«Argentina no puede estar cada tres o cuatro años cambiando de idea, no sirve más hacer alimentos»

—¿Puede ser haberles pagado el precio antes de que aumente y hoy tengan la producción ellos? —Sí, efectivamente. Si lo compraron antes de la suba, toda la ganancia es apropiada por los exportadores. Si no, seguramente esa ganancia queda en los productores o los acopiadores. —¿Cuál es tu opinión respecto de los proyectos de gravar la renta extraordinaria?  —Podría opinar en teoría, pero no me gusta teorizar siendo funcionario, porque uno tiene que dar señales concretas y tomar acciones. La realidad es que hoy tenemos un Parlamento donde nuestra fuerza política no tiene mayoría, y la fuerza política que tiene un peso importante, que es Juntos por el Cambio, ya ha dicho reiteradamente y de una manera dogmática para mi gusto, que no piensa convalidar ningun aumento tributario, en ninguna circunstancia. Una cosa es querer ser cuidadosos con el tema, que no está mal, y otra es que en ninguna circunstancia, ni siquiera frente a un escenario de grandes modificaciones, van a convalidar una suba de los impuestos de cualquier tipo. Después, en otros sectores, como el Frente de Izquierda, sabemos que habla mucho, pero cuando le tocó, por ejemplo, votar el impuesto a las  grandes fortunas, prefirió no votarlo. Es una discusión abstracta, si viniera como economista, académico o consultor, te respondería, pero lo otro no tiene demasiado sentido porque no hay ninguna chance de que el Congreso convalide esa suba de impuestos. —La tasa de desempleo ha bajado a niveles récord en la Argentina, 7%. Sin embargo, la pobreza es alta porque los salarios son bajos. ¿Hay alguna correlación entre la reducción del desempleo y la reducción de los salarios?  —Los salarios tuvieron la siguiente evolución durante el gobierno de Macri, cayeron al ruedo un 20%, en el gobierno de Alberto Fernández recuperaron alrededor de 4 o 5 puntos de esos 20 que se habían perdido. Hoy los salarios de Argentina están en los niveles de comienzos de 2011, o sea, de la última etapa del primer gobierno de Cristina Fernández de Kirchner. Esta es la situación objetiva. No son ni salarios de los más bajos de la historia reciente, ni son los de 2001 ni los de 2002, ni tampoco los más altos que se dieron en 2015 y 2017, esos fueron los salarios más altos de lo que va del siglo XXI, solo para poner en contexto. —Los salarios registrados aumentaron el 7 y no el 4, pero los no registrados bajaron.  —Claro, tenemos una heterogeneidad. —Y la mitad de los empleados no están registrados.  —Ese es el punto central. La pobreza bajó, hoy hay dos millones menos de pobres en Argentina que hace un año. Con esta expansión de la economía y del empleo, debería haber habido una baja mayor de la pobreza. No la hubo justamente porque el precio de los alimentos es el precio internacional de las commodities, se incrementó de manera totalmente desproporcionada e inesperada. Si se mira objetivamente la situación, los salarios mínimos de Argentina, dentro de América Latina, no están en los más bajos. Están más bien de la mitad de la tabla para arriba, sin embargo, éste es el fenómeno que estamos viviendo. A lo mejor este salario en otro contexto internacional o de no tanta tendencia inflacionaria nos daría un nivel de pobreza bastante más bajo. Claramente tienen que subir los salarios, por eso estimulamos que se cerraran las paritarias, a los empresarios les decimos que no tengan temor en subir los salarios, que lo van a recuperar con mayor consumo interno, en todo caso reducirán un poco los márgenes. Hay un escenario para que el salario real se recupere de manera más acelerada.
Matías Kulfas 20220416
LA ECONOMÍA Y EL DESARROLLO DE LA PRODUCCIÓN. «Hay un mundo que es diferente, se está reacomodando y si tenemos la habilidad, la inteligencia, toda la Argentina, no solamente el Gobierno, tiene una oportunidad enorme».
. —Así como yo te comparaba la Primera Guerra Mundial, la Segunda Guerra Mundial, con la guerra contra el covid-19 más la guerra en Ucrania, ¿se podría decir, sumando el covid-19 a las devaluaciones de 2018 y 2019, que produjeron un efecto de empobrecimiento equivalente a la crisis del 2001-2002?  —No ha sido tan profundo. Esa fue una crisis muy devastadora porque fue muy larga. Recordemos que en realidad la crisis había arrancado a mediados del 98. Fueron cuatro años de caída consecutiva y después la debacle financiera de fines de 2001. La pandemia fue muy fuerte, pero no tuvo tanta profundidad y salimos rápido. Ha sido muy efectivo el paquete de políticas que pusimos en marcha, recuperamos política industrial. Además en el medio hubo un cambio de modelo, veníamos de una política antiindustrial o de falta de política industrial en el período Macri. Para ser bien claros, de 48 meses de gobierno de Macri en 46 hubo caída del empleo industrial, incluso en 2017, que fue un año de crecimiento, también durante varios meses hubo caída del empleo industrial, se perdieron 169 mil puestos de trabajo. Esto cambió por completo con las 150 medidas que implementamos en materia de política industrial y productiva y ha hecho que se revirtiera completamente, que se hayan creado 56 mil puestos de trabajo, que la industria argentina hoy esté produciendo 7% por arriba de 2019, obviamente muy por encima de 2020 y también ya por encima de 2018 y 2017, realmente superó las dos crisis la industria argentina. —Los trabajadores que no tienen una relación de dependencia ¿no están peor que hace dos años también?  —No, ese sector está mucho mejor, tiene más previsibilidad, más oportunidades laborales, más horas extras, lo veo cotidianamente. Estuve hace poco en Las Parejas, en Santa Fe, una ciudad muy centrada en la maquinaria agrícola, están al 100% de la capacidad productiva, es un sector que tuvo el año pasado el mayor nivel de producción del siglo XXI. O sea, nunca en este siglo se han producido tantos tractores, sembradoras, cosechadoras, trilladoras. —En el Conurbano, por ejemplo, ¿vos creés que está mejor de lo que estaba antes de la pandemia?  —Sí, porque hay mucha más actividad y eso al sector informal también le llega. Nuestra apuesta es a formalizar, pero en el medio la situación es mucho mejor, la construcción está mucho mejor. —La conflictividad social, que se manifiesta de manera repetida, ¿a qué la atribuís? —Si te referís al episodio de la 9 de Julio, por ejemplo, tiene que ver más con conflictividad política que con conflictividad social. Hay organizaciones que tienen intereses políticos. Hace poco decía Mayra Arenas que esas organizaciones en muchos casos también son un sindicato de pobres, terminan acumulando más cuanto más pobreza hay, y es un contexto distinto, donde lo que queremos es que acumulen los sindicatos laborales, porque si le va bien a Smata, le va bien a la UOM, por decir dos ejemplos, es un síntoma de que el país está creciendo, que está generando empleo, más producción industrial. El peronismo no es una fuerza política de planes sociales, eso es para la emergencia. No tiene ningún problema, ningún prurito en decir que hay emergencia. Hay que actuar con todo el peso del Estado para ayudar a los más pobres. Pero nuestra aspiración, nuestra ambición, es que esa gente tenga trabajo y lo estamos viendo, un montón de planes sociales se convierten en empleo registrado. Estuve hace poquito en una fábrica en Villa Lugano, donde una mujer de 52 años llorando decía: “Yo pensé que nunca iba a conseguir un trabajo, nunca más en mi vida” y está en una fábrica cobrando en blanco con todos sus derechos laborales. —Si la mayoría está mejor que al final de Macri, ¿cómo explicás la derrota electoral de noviembre pasado? —En noviembre todavía no estaban todos mejor, porque muchos sectores que estaban recién recuperándose de la pandemia, turismo, gastronomía, el comercio minorista, hoy está muy bien porque tuvo una temporada turística… —¿Decís que si las elecciones fueran hoy el resultado sería distinto? —Está muy bien analizar las elecciones en clave económica, pero tampoco… —Que sea el único elemento. —Primero, nuestra fuerza política desde 2005 no ganó la elección de medio término. No es que siempre el Frente de Todos, o los antecesores ganaban siempre, sino que siempre hubo en medio término resultados más ambiguos. Son elecciones donde el electorado se vuelca a otras opciones, o mira otras cosas, mira fenómenos distintos. Eso por un lado, por otro, la pandemia tuvo un efecto muy significativo en la gente, golpeó mucho desde el aislamiento, de las pérdidas humanas. El tema laboral hay que analizarlo también en ese marco, donde en casi todo el mundo los oficialismos en ese momento perdieron las elecciones. —¿Sos optimista, entonces, respecto de las posibilidades del Frente de Todos de ganar las elecciones del año próximo?  —Soy optimista, efectivamente. —¿Se va a llegar con una economía mucho mejor? —Vamos a hacer una economía muchísimo mejor y confío en el liderazgo de nuestro presidente para tener una fuerza bien cohesionada para ganar. —¿A qué atribuís una mirada tan negativa de una parte del Frente de Todos respecto del escenario del futuro?  —Hay varios fenómenos, en algunos casos tiene que ver con alguna mirada sobre la inflación. Algunos sectores piensan que hay más cosas para hacer, que no se hicieron. Hay un sector de la sociedad, no solamente del Frente de Todos, que piensa que la inflación es un fenómeno oligopólico monopólico, entonces se combate enfrentándose a esos sectores. La inflación es un problema macroeconómico, con lo cual no quiere decir que no haya oligopolios y que eso no le traiga problemas en muchos casos a la economía. Pero si fuera un problema oligopólico, no explica por qué Chile, Uruguay y Brasil, que también tienen oligopolios, sin embargo son países que hace rato tienen inflación baja, a pesar de que ahora se ha acelerado por el fenómeno de la pandemia y de la guerra en Ucrania. Hay varios fenómenos en cuestión. Hoy es bueno el debate interno y no es bueno, como decía el otro día Juanchi Zabaleta, que a veces tenga un tono agresivo, estuvo bien cuando decía “basta de lastimarnos los argentinos”. Discutamos, debatamos las diferencias, que está muy bien, valoro muchísimo eso, pero hagámoslo en un marco más armónico.

«Es necesario reducir la inflación y eso de ninguna manera va a implicar que el desempleo aumente»

—Para concluir con el tema de desempleo en la ley de Okur planteaba que la economía debe crecer el doble del porcentaje de desempleo que quiere reducir, paralelamente contabas el modelo chino o asiático, que se basó primero en salarios bajos para aumentar la productividad de las empresas. ¿Qué relación hay entre salarios más bajos, reducción de desempleo, crecimiento de la economía, acumulación de capital y reinversión? ¿Hay allí parte de la explicación de la recuperación actual de la Argentina como las que tuvo en 2002, 2003, después de la explosión, o la que tuvo después de la hiperinflación de Alfonsín en algún momento Menem?  —No son cosas comparables, el fenómeno asiático chino, para decir un ejemplo, tiene que ver con algo que en teoría económica se conoce como la teoría de Lewis, que planteaba que en esos países, que tienen un sector rural muy grande que empiezan a generar migraciones del campo a la ciudad generando una oferta casi ilimitada de mano de obra barata, es un factor de acumulación industrial muy fuerte. En el caso de China se ve. En Brasil, entre la década de los 50 y 80 del siglo pasado, se trasladó del campo a la ciudad un tercio de la población. Esos países grandes de mucha población tienen esos fenómenos. Algo de esto se ha visto. —¿Tienen un bonus poblacional que termina siendo una plusvalía en determinado momento? —Sobre todo esto, tienen una oferta no diría ilimitada, va llegando más gente y eso mantiene el salario relativamente estable, en esos países donde, insisto, hay mucha población rural. —Se pudo crecer sin que crezcan los salarios durante un tiempo prolongado. —Hay décadas en las que crece la producción industrial con salarios estables y después ya la productividad va trasladándose al aumento salarial. Son casos que no tienen nada que ver, en Argentina nunca fue esa la situación, nunca tuvo mucha población rural. Recuerdo los textos de Alejandro Bunge de principios del siglo pasado, que hablaban de la paradoja de un país agroexportador donde la mayoría de la gente vivía en las ciudades. Es un fenómeno atípico en ese sentido de la historia argentina. En el caso de nuestro país las recuperaciones han tenido que ver con una combinación o de estabilización macroeconómica con escenario internacional favorable, y en muchos casos influyó mucho, de incentivos en materia de producción industrial. Hoy hay un escenario industrial positivo por las políticas implementadas y un aumento muy fuerte de la inversión. —No estoy diciendo que sea condición suficiente, pregunto si no es una forma de viento de cola.  —No, el salario actual no es el salario de 2001, cualquiera que mire una serie estadística… —Pero no es el de 2017. —No es el de 2017. Pero no es el de 2001, 2002. Después de la segunda mitad del gobierno de Macri es el del desplome. Los salarios caen 20 puntos en 18 meses. Fue realmente muy significativa la caída del poder adquisitivo, lo estamos recuperando, más lento de lo que nos gustaría, si no hubiera inflación, hubiera sido más fácil.
Matías Kulfas 20220416
LA SOCIEDAD CIVIL. “Los sectores productivos debemos dejar de pelear por cualquier cosa y tirar para el mismo lado, hay una oportunidad enorme y tenemos una década para crecer en serio”.
. —Es políticamente incorrecto pero ¿cuánto de la caída del 20% que sufrió el sector  asalariado formal es parte del motor inicial de volver a crecer?  —No creo que pase por ahí. Francamente, hay un montón de factores que hoy están impulsando la inversión y ningún empresario dice que Argentina es un país de salarios bajos o que con estos salarios le conviene invertir. Lo que está viendo es una ecuación que claramente le está cerrando y ve un rumbo que lo beneficia. —Que haya mayor retribución del capital ¿no es un elemento también que promueve la inversión y empuja al crecimiento? —Ese es el trasfondo del asunto. He leído infinidad de papers sobre por qué crece la inversión, cómo deciden los inversores, primero miran cuánto ganan, si ven que hay un negocio rentable, muy probablemente lo van a realizar. Incluso, aunque las condiciones políticas o macroeconómicas no sean las que más les gustan. Ya le pasó a Macri, donde había un gobierno amigable con el mercado y eso genera inversiones espurias, quedó demostrado. —Cristina deja en la distribución entre capital y trabajo el 52% para el trabajo y 48% para el capital. Actualmente el trabajo está en 33%. —Un poco más alto para el trabajo. Pero primero está este desplome que se produjo en esos dos años de Macri, y alguno se va a molestar, pero es la pura verdad, la suba de precios internacionales lo que hace es transferir un montón de ingresos al sector agropecuario, ahí están los grandes ganadores de esta suba internacional, vamos a decirlo con total claridad.»

(Concluirá mañana)

El infectólogo Pedro Cahn fue distinguido en Francia con la “Legión de Honor”

0

El reconocido infectólogo argentino Pedro Cahn, consultor del Gobierno nacional en la pandemia del coronavirus, recibirá una de las distinciones más importantes que otorga Francia. Se trata de la “Legión de Honor” por su aporte en la lucha contra el SIDA.

La Fundación Huésped confirmó la noticia. La distinción fue anunciada ayer martes y será entregada el 29 de abril. La distinción fue establecida por el emperador Napoleón I de Francia en 1804 para reconocer a quienes se destaquen por sus méritos extraordinarios, ya sean franceses o extranjeros, dentro del ámbito civil o militar.

Quién es Pedro Cahn:

El Dr. Cahn es director científico de la Fundación Huésped desde 1989. También estuvo al frente de la Sociedad Internacional de Sida (IAS), fue jefe del Hospital Fernández y mantiene su cargo como profesor titular de la Facultad de Medicina de la Universidad de Buenos Aires. También integró grupos de trabajo internacionales como la 1º Conferencia de Patogénesis y Tratamiento de la IAS en Argentina y la XVII Conferencia Internacional de Sida en México. Fue asesor de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), la Organización Mundial de la Salud (OMS) y ONUSIDA. Es Ciudadano Ilustre de la Ciudad de Buenos Aires y recibió la mención de honor “Senador Domingo F. Sarmiento” por parte del Senado de la Nación (2014.

Netflix perdió suscriptores en un trimestre por primera vez desde 2011. Y sus acciones se desploman

Tras una década de crecimiento meteórico que sacudió la industria del cine, Netflix parece que ha chocado con una pared. El servicio de streaming perdió 200.000 clientes en el primer trimestre, hasta 221,6 millones, según ha dado a conocer la compañía este martes, y es la primera vez que pierde suscriptores desde 2011.

La fuga de clientes no se queda ahí: Netflix también prevé que seguirá perdiendo clientes en este segundo trimestre, lo que supone su peor año como empresa cotizada. Los inversores, los analistas y los ejecutivos de Hollywood se habían preparado para que la compañía informara de un flojo comienzo de año, pero Wall Street aún esperaba que Netflix sumara 2,5 millones de clientes. Las acciones, que ya han caído más de un 40% este año, se desplomaron este martes un 24%, hasta U$S 265,11 cada una, en las operaciones posteriores al cierre. Las pérdidas superan con creces el descenso de aproximadamente el 13% en el índice Nasdaq 100. Entre los componentes del índice tecnológico, Netflix es el tercero con peor rendimiento este año. Gran parte de su caída en 2022 se debe a su anterior informe trimestral, publicado en enero, en el que, pese a informar de haber logrado un beneficio de 4.500 millones en 2021, también constató un fuerte frenazo en el ritmo de crecimiento del número de suscriptores al compás del levantamiento de las restricciones tras la pandemia. Entre las causas de la caída de usuarios de este primer trimestre, la dirección de Netflix señaló la prevalencia del uso compartido de contraseñas y la creciente competencia de otras plataformas. La empresa aseguró que, además de sus 221,6 millones de suscriptores, hay 100 millones de hogares que utilizan su servicio y no pagan por él, y buscan la fórmula para convertir a esos espectadores en nuevos suscriptores. “Nuestra penetración relativamente alta en los hogares, incluyendo el gran número de hogares que comparten cuentas, combinada con la competencia, está creando vientos en contra de los ingresos”, anunció la dirección en una carta a los accionistas. Los problemas de Netflix derivarán en que los inversores en Bolsa se pregunten si las empresas que llegaron más tarde conseguirán suficientes clientes para justificar todo el dinero que están gastando en producir programación nueva. Como efecto rebote de los malos datos de Netflix, Disney cayó hasta un 5,2%, mientras que Warner Bros. Discovery Inc., propietaria de HBO Max, lo hizo hasta un 2,8%. A pesar de este bache, Netflix sigue estando muy por delante de la mayoría de sus competidores fuera de Estados Unidos, y es el mayor servicio de streaming del mundo. La empresa cree que puede revertir la tendencia actual atrayendo a nuevos clientes con mejores programas y encontrando más formas de cobrar a su base de usuarios actual. Para el segundo trimestre, Netflix predice que las ventas crecerán 9,7%, hasta 8.050 millones de dólares, con un beneficio de tres dólares por acción. Ambos están por debajo de las previsiones de Wall Street de 8.230 millones de dólares y 3,02 dólares por acción. Comentario de AgendAR: En este caso, como usuarios. Creemos que el streaming llegó para quedarse, y ya ha cambiado nuestra sociedad. El cine seguirá existiendo, por supuesto, como el teatreo, pero la ida semanal al cine como hábito de mayorías… fue. Netflix superará este bache, o se fusionará con otras plataformas. Pero podemos tener esperanzas esta crisis hará que mejoren esos algoritmos ridículos que hoy nos sugieren bodrios, y que rescaten películas maravillosas de décadas pasadas, en lugar de las «clase c a z» que son la mayoría de las que ofrecen hoy. Sería un final feliz al viejo estilo Hollywood.

Los proyectos de NA-SA: Atucha III, 20 años más para Atucha I; y su repercusión en la comunidad

Jorge Sidelnik, el vicepresidente de Nucleoeléctrica Argentina (NA-SA), dio una entrevista hace pocos días a un medio local de Zárate, la localidad donde está el predio de las Atuchas. La reproducimos íntegra, porque muestra que la industria nuclear, además de brindar energía sin emisión de carbono, de desarrollar las capacidades técnicas argentinas y nuestro prestigio en el mundo, tiene un papel decisivo en la creación de empleo calificado y bienestar en la comunidad. Aparte de una primicia: la Corporación Andina de Fomento podría financiar parte de los proyectos de NA-SA.

ooooo

El vicepresidente de NA-SA anticipa los trazos gruesos de la planificación por ejecutar, sus lineamientos de desarrollo internacional, su vinculación con una futura red de empresas y proveedores que impacten en el tejido productivo de la región. Y remarca el histórico vínculo de la empresa con el Desarrollo Humano y la Promoción Social de todos sus enclaves territoriales. «El Sitio Atucha ha crecido mucho con Atucha 2. Esperamos que el proyecto CAREM 25 megavatios sea una realidad concreta, en la que nosotros aportamos, y que si bien es un proyecto originado en la Comisión Nacional de Energia Atómica, representa al sector y da trabajo a la gente. Nosotros, como Nucleoeléctrica, tenemos tres grandes proyectos para la zona». • ¿Cuáles son esas iniciativas? Primero queremos lograr 20 años más de operación en Atucha I. Es un proyecto que comenzará durante 2024, que demandará un pico de fuerza laboral de unos 2000 trabajadores zonales, quienes nos quieren sobremanera y como siempre, con quienes mantenemos una excelente relación de esfuerzo productivista. Posteriormente concretaremos Atucha III -la tercera unidad del complejo nuclear, que intensificará la autonomía energética del país – que esperamos iniciarlo a principios del año venidero, el que traerá trabajo de alta calidad y notorios beneficios para Zárate, Lima y toda su zona natural de influencia, con una representación demográfica de 7000 operarios, que podrán explicarse como «otra ciudad» de rasgos industriales y derrame económico -obra civil-. Estamos en camino de ejecutarlo -tres pautas- y pensamos que a la zona le daremos un impulso importantísimo. El accionista mayoritario potencia ese rol estratégico de la concepción energética nacional. Cuando asumimos en abril de 2021, el plan de acción aprobado por el accionista mayoritario incluía todos estas pautas que describí anteriormente. No expresamos ideas fantasiosas, sino que divulgamos el ordenamiento y las determinaciones del accionista principal. Además Nucleoeléctrica siempre materializa sus acciones concretas de Responsabilidad Social Empresaria con el Ambiente, la Comunidad y sus Actores conexos, que calificamos como de estrecha, perdurable y fortalecida relación territorial, que no suplanta políticas públicas, pero que sostiene y estimula, capacitación, educación y relación con la Tercera Edad… Eso también es Nucleoeléctrica. Con su presencia, los actores regionales -gobiernos locales, academia, fuerzas del trabajo, organizaciones sindicales- también avalan la expansión del sector y del complejo nuclear. Por supuesto. Sin ellos no hay sector nuclear que valga.
«A medida que nos conozcamos con nuestra contraparte china deberemos constituir una red de desarrollo de proveedores pymes e industriales que cerrará el circuito de fomento e impulso económico que queremos consolidar»
Lo interpreta, entonces, como un proceso sinergizado que amalgama expectativas territoriales de crecimiento y desarrollo? Sin que la Comunidad estuviese de acuerdo, nada de esto podría llevarse a la práctica. Por ello consideramos que durante estos 48 años en los que se construyó, forjó y consolidó Atucha I, logramos ese Consenso Social. ¿Qué etapas lineales prosiguen de forma inmediata? Realizar la extensión vida de Atucha I para 2024. También debemos cumplir nueve condiciones precedentes para poner en marcha el contrato que firmanos el 1º de febrero con nuestra contraparte china, que dará inicio al proyecto. A medida que nos conozcamos con nuestra contraparte china deberemos constituir una red de desarrollo de proveedores pymes e industriales que cerrará el circuito de fomento e impulso económico que queremos consolidar. ¿Habrá otro agente financiero internacional? Está en estudio la participación de la Corporación Andina de Fomento, que financió el proyecto de extensión de vida de Atucha I. Tuvimos una muy buena relación y experiencia juntos a ellos.

«RAÍCES»: reconocen a científicos argentinos en el exterior y a extranjeros que aportan a la ciencia argentina

0
Cuatro científicas y científicos argentinos que residen en el exterior recibieron ayer martes 19 de abril el premio Raíces 2021, y tres extranjeros el premio Leloir 2021, por sus aportes al desarrollo de la ciencia argentina, en la 10° entrega de estos galardones que otorga el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación. «Estos premios se inscriben dentro del Programa Raíces que nació con el objetivo de repatriar a investigadoras e investigadores que se fueron en los años 90, cuando nos mandaron a lavar los platos», dijo durante la ceremonia el ministro Daniel Filmus. Y continuó: «Hoy el programa tiene dos objetivos; por un lado financiar el retorno de quienes están haciendo sus doctorados o posdoctorados afuera; y por el otro generar redes con quienes deciden quedarse en esos países, para que puedan aportar al sistema científico nacional«. El programa Raíces ha formado redes en 17 países. Las primeras tienen varios años de antigüedad, como la de Alemania. Las últimas en crearse son de 2021, con sedes en Brasil, España, Nueva Zelanda y República Checa. Cada Red tiene una estructura propia, autoridades elegidas por sus integrantes y reconocidas por el Ministerio, e impulsan actividades de interés para sus miembros y trabajan en acciones colectivas junto al Programa. Otorgados desde 2008, los premios Raíces están destinados a argentinas y argentinos dedicados a la ciencia, investigación y tecnología que residen en el exterior y colaboran activamente con el fortalecimiento de la ciencia nacional, mientras que los premios Leloir son a personas extranjeras que trabajan en el fortalecimiento de las capacidades científicas y tecnológicas de Argentina.
El premio se interrumpió entre 2017 y 2019 y se relanzó en diciembre de 2020.
«Los premios muchas veces sirven para visibilizar un trabajo que estaba invisible. Este premio es un reconocimiento a esa tarea de cooperación que venimos realizando entre investigadoras e investigadores de Alemania y Argentina y una manera de comprometernos hacia el futuro», declaró la antropóloga social alemana Bárbara Göbel, quien recibió el Leloir en la categoría Ciencias Sociales y Humanidades. Su aporte al sistema de ciencia, tecnología e innovación argentino se centra en dos niveles: por un lado, la contribución como antropóloga mediante la investigación, la docencia y la publicación de trabajos en el país acerca de las desigualdades socio-ambientales y las asimetrías de conocimientos. Por otro lado, es gestora del Instituto Iberoamericano, una institución puente para las relaciones científicas entre Alemania y Argentina. En estas ciencias el premio Raíces fue para la filósofa Nora Delia Rabotnikof Maskivker, quien se doctoró en la Universidad Nacional Autónoma de México (Unam) y brindó cursos y seminarios en instituciones académicas de distintos países de Latinoamérica. También promovió proyectos de investigación conjuntos Conacyt-Conicet, dirigió tesis de posgrado en Argentina, México y Chile y supervisó estancias de investigación y pasantías de numerosos estudiantes de posgrado en México. En el área de Ciencias Agrarias, Ingeniería y Materiales, el premio Raíces fue para Víctor Sadras, ingeniero agrónomo de la Universidad de Buenos Aires (UBA) con un doctorado en la Universidad de Melbourne. En la actualidad Sadras lidera el programa de ciencia de cultivos en el South Australian R&D Institute; y entre sus logros, desarrolló un modelo teórico avanzado del rendimiento de cultivos de grano. Desde 2001 publicó 201 artículos de los cuales 96 tienen coautoras argentinas. En esta área, el premio Leloir fue para Germán Carlos Spangenberg, ingeniero agrónomo de la Universidad de la República del Uruguay, quien cuenta con un amplio reconocimiento internacional en genética, genómica y biotecnología en forrajeras. A su vez, fomentó el desarrollo de recursos humanos al dirigir a más de cuarenta tesistas de postgrado en Alemania, Suiza y Australia, e impulsó significativamente el fortalecimiento del sistema de ciencia, tecnología e innovación, así como la colaboración Sur-Sur. En Ciencias Biológicas y de la Salud, el premio Raíces fue para Enrique Mesri, doctor en Química FCEyN-UBA y presidente de la Asociación Argentino-Norteamericana para el avance de la Ciencia la Técnica y la Cultura (Anacitec). Actualmente es profesor de Microbiología e Inmunología en la Universidad de Miami y Sylvester Cancer Center, Florida (Estados Unidos) y codirige con los doctores Omar Coso (IFIByNE), Pedro Cahn (Fundación Huésped), Gabriel Rabinovich (Ibyme) y Martin Abba (UNLP) el consorcio internacional U54 financiado por el NIH para entrenar a la próxima generación de científicos argentinos en Cáncer y SIDA. En la categoría de Ciencias Exactas y Naturales, obtuvo el premio Raíces Marcela Carena, quien tiene su título de grado en física del Instituto Balseiro y se doctoró en la Universidad de Hamburgo. Carena es Jefa de la División de Física Teórica del Fermi National Accelerator Laboratory, donde creó un programa de perfeccionamiento para estudiantes de grado en Argentina y Latinoamérica. En esta categoría, el premio Leloir fue para la checa Michaela Kraus, Doctora en Ciencias Naturales del Departamento Estelar del Instituto Astronómico. Kraus estudia la evolución de las estrellas masivas, desde su nacimiento hasta su culminación en una espectacular explosión de supernova. Durante su trayectoria realizó intercambios continuos con investigadores argentinos, muchos trabajos en colaboración y formación de estudiantes, gracias a las cuales en está última década se lograron desarrollar nuevas ramas de investigación en la astronomía argentina. El ministro Filmus, el canciller Cafiero y la doctora Gobel nos hablan en este video del significado del acto:

Masacre de Napalpí: comenzó el primer «juicio por la verdad» de crímenes de 1924

0
En el Día de la reafirmación de los derechos de Pueblos Originarios, a casi cien años de los hechos juzgados, comenzó este martes el juicio oral por la verdad sobre la Masacre de Napalpí, como se conoce el fusilamiento de más de 400 integrantes de las etnias Qom y Moqoit por parte de fuerzas estatales y colonos del entonces territorio nacional de Chaco el 19 de julio de 1924. La audiencia inaugural de este juicio por crímenes de lesa humanidad contra poblaciones originarias, el primero en su tipo en la historia del país, tuvo lugar en la Casa de las Culturas, en la ciudad de Resistencia, y contó con el acompañamiento de comunidades originarias, y de organizaciones sociales y de derechos humanos. También participó de la audiencia el secretario de Derechos Humanos, Horacio Pietragalla Corti, la ministra de las Mujeres, Géneros y Diversidad, Elizabeth Gómez Alcorta, la secretaria de Derechos Humanos y Géneros de la provincia, Silvana Pérez; la subsecretaria Nayla Bosch; el presidente del Instituto de Cultura Francisco Romero, y el ministro de Educación de la provincia Aldo Lineras. Se trata de un «juicio por la verdad» que no tendrá imputados -ya que los responsables de esa masacre de 1924 están fallecidos-, en el que declararán sobrevivientes y descendientes de las víctimas.
Foto Pomar German
Este primer día de audiencia se dividió en dos partes: la primera, en la cual querellantes y fiscales presentaron sus alegatos preliminares, una suerte de sinopsis del contenido y formato de sus respectivas acusaciones y las pruebas que las sustentan; y la segunda parte que constó de la reproducción de una serie de cortos audiovisuales con registros de entrevistas realizadas por la Unidad Fiscal de DDHH a Pedro Valquinta, sobreviviente de la Masacre, de 105 años y a Rosa Grillo, de 114.
El secretario de Derechos Humanos, Horacio Pietragalla Corti, consideró como un «hecho histórico» el juicio oral por la verdad. «Este juicio es un precedente no sólo en Argentina sino en toda la región». El funcionario evaluó que el juicio, que se inició casi un siglo después de la masacre, es una «reparación histórica desde lo simbólico», pero advirtió que también, a partir de este hecho, debe reflexionarse sobre «qué rol tienen las comunidades originarias y cuántas y cuáles son las deudas» de la sociedad hacia ellas.
Con la bandera argentina, la bandera de la provincia de Chaco y la bandera Wiphala a un lado de su estrado, la jueza  Zunilda Niremperger dio inicio formal al proceso pasadas las 8 de la mañana, explicó la modalidad del mismo, y cómo se desarrollará el cronograma de audiencias en los días venideros. La Secretaría de Derechos Humanos y Géneros de Chaco, representada por el abogado Duilio Ramírez, se constituyó como querellante, acompañada por la querella del Instituto del Aborigen Chaqueño, representado por el abogado Miguel Núñez, en tanto que la acusación del Ministerio Público Fiscal es cursada por la Unidad Federal de Derechos Humanos, integrada por los fiscales Federico Carniel y Diego Vigay. Realizada la presentación por parte de la jueza, dio inicio el alegato preliminar presentado desde el Ministerio Público, por parte del fiscal Federico Carniel, quien adelantó las razones por las cuales entiende que los hechos juzgados encuadran en delitos de lesa humanidad. “Vamos a demostrar de manera concreta y contundente quienes participaron en este genocidio. Para acreditar esta teoría vamos a recurrir a la prueba documental, contexto histórico y registros fílmicos”, dijo el fiscal. El querellante Duilio Ramírez comenzó saludando a “las 39 naciones originarias que se hacen presentes en este proceso, de todo el país”. “La Masacre de Napalpí no fue un hecho aislado, sino uno de los episodios más crueles de la “guerra al indio” como fue llamada, con su capítulo de terror aquí en el Chaco” señaló. Terminadas las exposiciones de la querella y Fiscalía se proyectaron las entrevistas filmadas tiempo atrás a Pedro Valquinta, de 105 años y a Rosa Grilo, de 114. Con emoción, ambos relataron ante la Unidad Fiscal de Derechos Humanos lo que pudieron recordar de esa jornada. “No queríamos pelear, solo veníamos a trabajar”, contó Valquinta. El último video proyectado fue una entrevista realizada a Juan Chico, docente qom, historiador y emblema de la difusión de las voces que durante mucho tiempo permanecieron olvidadas en la “historia oficial”.
Foto Pomar German
Fotos: Pomar German.
Autor de dos libros sobre la Masacre -“La voz de la sangre” y “Las Voces del Napalpí»-, Chico iba a ser uno de los testigos de contexto de mayor interés en el presente juicio, pero falleció el año pasado por Covid-19. En la filmación pudo vérselo con su entusiasmo y compromiso característicos: “Napalpí es un tema muy caro a nosotros, se invisibilizó, pero en el los últimos años empezó a levantarse, la memoria oral vino con los años pidiendo permiso, abriéndose paso en la historia oficial, sucede que es como dice Walter Benjamin; todo documento es documento de barbarie, decía Benjamin. Hay un conocimiento cultural, en las comunidades, que debe ser receptado en la Justicia”. Además planteó que “hay una línea histórica» al precisar que «lo de Napalpí es la misma modalidad de secuestro, de tortura, desaparición forzada utilizada durante la última dictadura”. Culminada la proyección, la jueza declaró un cuarto intermedio hasta el próximo martes 26 de abril, oportunidad en la que se espera la declaración de una lista de seis testigos y la reproducción de una entrevista a Melitona Enrique y Rosa Chará.

Habrá un PreViaje 3: estimulando el turismo interno, fuera de temporada y más destinos

0

El Gobierno anunció ayer martes que habrá una tercera edición del programa Previaje, la propuesta que se creó durante la pandemia y se transformó en una de las iniciativas claves para generar récord de turismo interno en Semana Santa, cuando viajaron más de 3 millones de personas.

Aunque aún no hay fecha oficial del lanzamiento, sí se conocieron algunos detalles sobre los cambios y restricciones que tendrá la política que reintegra a los turistas hasta el 70% del gasto en hoteles, restaurantes, alquiler de autos, excursiones y otros rubros.

“Se estima que el nuevo programa va a ser para usarlo después de las vacaciones de invierno, en temporada baja y media baja”, dijeron desde el Ministerio de Turismo y Deportes, y aclararon que se podrá seguir utilizando para todos los destinos del país, no solo para los denominados “emergentes”.

Sobre estos -los lugares turísticos aún no muy concurridos- se tiene planeado un sistema de préstamos blandos para mejorar la infraestructura y potenciarlos.

“El Estado recupera el 83 por ciento de lo que invierte en el Previaje, a través del IVA y el blanqueo de muchas actividades”, se defienden en el Gobierno de las críticas de “subsidiar a los que pueden vacacionar”. El promedio de devolución del Previaje fue de $ 48.000 por solicitante. Además, las mejoras en la infraestructura estimula el «turismo receptivo», los extranjeros que visitan Argentina y que representan un ingreso significativo de divisas.

Al consultar sobre los detalles de esta nueva edición, explicaron: “Será para todos los destinos, pero la novedad es que solo se podrá utilizar para contratar servicios en temporada media o baja. Al segmentar los meses, indirectamente se termina favoreciendo a algunos destinos por encima de otros.

Por ejemplo, no se podrá utilizar para Mar del Plata en los meses de temporada alta como es el verano o vacaciones de invierno, como sí se pudo usar este año”.

Teniendo en cuenta estos nuevos criterios, si una persona quisiera usar Previaje en Bariloche, lo podría hacer en abril, mayo, hasta mediados de junio, luego en septiembre y octubre.

Esta nueva edición suma una línea de créditos, con un fondo de $ 6.000 millones, que se destinará a pymes del sector turísticos de los destinos “emergentes” que busquen potenciar las diferentes provincias. El ministerio afirma que la selección y propuesta quedará en manos de cada una de las jurisdicciones.

Los números que dejó la Semana santa

Las autoridades habían estimado un movimiento de 2,5 millones de personas, pero tras el relevamiento con las provincias se calculó que ese número estuvo por encima de los 3 millones, que marcó un récord absoluto para Semana Santa. Con respecto al año pasado, hubo un incremento del 60% de turismo y un 30% por encima de 2018, la cifra más alta registrada desde que se comenzó a medir.

La región con mejores números fue el noroeste del país, con cifras de ocupación por encima del 95% en sus principales destinos como la Ciudad de Salta, Cafayate (Salta), la Quebrada de Humahuaca (Jujuy), Tafí del Valle (Tucumán) o las Termas de Río Hondo (Santiago del Estero).

En tanto, los lugares turísticos más importantes del país, como Mar del Plata, Partido de la Costa, Iguazú, Carlos Paz, Merlo, Mendoza, Salta, la ciudad de Buenos Aires, Bariloche y El Calafate, tuvieron entre el 80% y el 100% de ocupación.

Entre los “destinos emergentes” hubo varios que tuvieron ocupación casi plena, como fue San Antonio de Areco (provincia de Buenos Aires), Potrero de los Funes (San Luis), Iberá (Corrientes), Saltos de Moconá (Misiones), Cachi (Salta), Tafí Viejo (Tucumán), Villa Unión (La Rioja), Calingasta (San Juan), Cacheuta (Mendoza), Antofagasta de la Sierra (Catamarca) y Tolhuin (Tierra del Fuego).

¿Cómo fueron las ediciones anteriores del Previaje?

Para acceder al reembolso, un turista debía realizar sus reservas en hoteles, hosterías, restaurantes, alquiler de automóviles, con un mínimo de 60 días antes del viaje.

El monto máximo de reembolso era de $ 100.000 por persona en el caso de los rubros alojamiento, tickets de avión o bus y agencias de viaje. En tanto, en los rubros alquiler de autos, balnearios, cine, espectáculos artísticos, el tope de devolución era de $ 5000.

Luego se debían inscribir en la web www.previaje.com.ar y registrarse con la cuenta de Mi Argentina. El siguiente paso era cargar las facturas. Luego, el turista recibía el crédito en una tarjeta precargada del Banco Nación para efectuar un nuevo viaje en cualquier momento entre noviembre de este 2021 y todo el 2022.

Eliminando dengue, zika, fiebre amarilla… con bioingeniería en mosquitos. Una técnica similar se usó en Mendoza

0

Los resultados provienen del primer estudio al aire libre de mosquitos modificados genéticamente en los Estados Unidos.

La compañía británica de biotecnología Oxitec, que realizó el experimento, informó en un seminario web que sus insectos se comportaron según lo planeado: los mosquitos Aedes aegypti macho creados mediante bioingeniería eclosionaron, se propagaron y se aparearon con la población salvaje. Un rastreo de más de 20,000 huevos de mosquitos puestos en el área confirmó que todas las hembras que heredaron un gen «tóxico» de un padre creado mediante bioingeniería murieron antes de llegar a la edad adulta. Se necesita más investigación para descubrir si el método suprime con éxito la población salvaje o logra su objetivo final de reducir la transmisión de enfermedades transmitidas por los mosquitos, como Zika, dengue, chikungunya y fiebre amarilla. Para acceder al artículo original (en inglés) en Nature, cliquear aquí.

Comentario de AgendAR:

Como informamos en septiembre 2020, «Liberan más de 150 millones de insectos estériles para controlar una plaga en Mendoza» se eliminó casi toda la mosca del mediterráneo de los oasis fruticultores, con la técnica del macho estéril irradiado. Es un método con un techo bastante alto de efectividad, y una vez alcanzado sólo hay que mantenerlo: los insectos no pueden burlarlo evolutivamente. Las moscas hembra no tiene cómo diferenciar machis fértiles de infértiles… por ahora. Pero este «por ahora» en casi todo el planeta ha durado 6 décadas. En el Área Metropolitana, la técnica permitiría librar a la megalópolis de dengue, zica e incluso de un rebrote de fiebre amarila, porque el vector común es el mismo: el mosquito Aedes aegyptii. Pero se requeriría de la colaboración continua del gobierno nacional, el provincial, y de todos los intendentes del conurbano.

Rusia señala la gravedad del cese de los envíos de litio desde Argentina y Chile

«La suspensión de los suministros de litio por parte de Argentina y Chile puede tener consecuencias muy graves para Rusia», afirmó Vladislav Demidov, vicejefe del departamento de Metalurgia del Ministerio de Industria y Comercio de la Federación Rusa.

ooooo

Observación de AgendAR: Esta noticia ha sido reproducida, sin detalles, por varios medios internacionales, desde SwissInfo a La Tercera, de Chile. Pero hasta el cierre de esta nota, no ha apareció en ningún medio local. Ni ha habido comentarios de un funcionario argentino. En cambio, la ministra de Minería de Chile, Marcela Hernando, dijo que “Chile no exporta directamente el litio a ningún país, lo hacen las empresas privadas». Dado el interés del tema, reproducimos esta nota de opinión de Serguéi Savchuk, columnista de RIA Nóvosti. Creemos que cercana al punto de vista del gobierno ruso sobre el aprovisionamiento del litio y la importancia de ese mineral hoy. Pero AgendAR no sería AgendAR si no añadiéramos algún comentario final.

ooooo

«El cese de suministros es un evento realmente desagradable y puede tener tangibles y dolorosas consecuencias para nuestro país, potencialmente capaces de socavar una serie de industrias clave, donde Rusia ocupa una posición de liderazgo incondicional. Comencemos, como de costumbre, con el programa educativo más simple. En su desarrollo evolutivo, la humanidad ha estado indisolublemente ligada a la extracción y procesamiento de metales. Desde el banco de la escuela recordamos las épocas del cobre, el bronce y el hierro, cuya duración se medía en siglos. A lo largo de ellos, nuestros antepasados ​​​​lejanos se familiarizaron, estudiaron y procesaron cada vez más hábilmente los metales y aleaciones, promoviendo el progreso y mejorando simultáneamente la calidad de vida en general. Si extendemos la línea de analogías evolutivas, entonces el litio, sin duda, recibirá el título de metal del siglo XXI. Durante mucho tiempo, ese metal blando y maleable no tuvo mucha demanda, pero todo cambió con el cambio de milenio, cuando se descubrieron y probaron a escala industrial las propiedades termoeléctricas del litio. El sulfuro de litio, junto con el sulfuro de cobre, se ha convertido en una parte integral de la producción de semiconductores para convertidores termoeléctricos (termopares), así como para acumuladores químicos y fuentes de corriente. Es a partir del litio que se fabrican los ánodos para baterías de todo tipo y celdas galvánicas con un electrolito sólido. Sin él no son posibles las baterías alcalinas habituales, el hidróxido de litio permitió triplicar el recurso de su trabajo y aumentar la capacidad inicial en más de veinte por ciento.
No hace falta decir que cada uno de nosotros está rodeado de dispositivos modernos con baterías, sin los cuales no podemos imaginar nuestra vida moderna. Además, el litio está conquistando mercados cada vez más amplios, saliendo del marco de los teléfonos móviles y, por el momento, de los poco conocidos coches eléctricos, para convertirse en fuentes de energía para equipos tan exóticos como, digamos, cargadores de minas subterráneas, es decir, en lugares donde es fundamental eliminar incluso el riesgo teórico de chispas e incendios. Un área de aplicación poco conocida del litio es la farmacología. Durante más de medio siglo, este metal se ha utilizado para producir fármacos psicotrópicos que se utilizan para tratar trastornos maníacos y depresivos complejos. También tiene demanda en la industria pesada. El litio es necesario para la fundición y aleación de aluminio, lo que aumenta la ductilidad, la resistencia y la recuperación de los metales. Al mismo tiempo, existe una industria clave que es muy importante para la Rusia moderna, donde uno no puede prescindir del metal mencionado. Estamos hablando de energía nuclear, aquí el litio es la única fuente disponible de producción de tritio, y también se utiliza en la fabricación de barras de control para el sistema de protección del reactor. El isótopo líquido de litio-7 (aleado con sodio o cesio) captura perfectamente los neutrones térmicos y, con razón, se considera un excelente refrigerante.
Rusia depende críticamente de la importación de materias primas de litio. Baste decir que en 2019 el volumen de compras de este metal ascendió a más de 61 toneladas, de las cuales 41 toneladas provinieron de suministros desde Chile y otras 14 toneladas se sumaron por importaciones desde Argentina. En tercer lugar entre nuestros proveedores se encuentra China con una cifra sumamente modesta de seis toneladas. Es decir, como es fácil comprender, la gestión de los países latinoamericanos, que claramente están cumpliendo con los insistentes deseos de su vecino del norte, no sólo puede obstaculizar la expansión de la presencia rusa en el mercado nuclear global sino también, a medio plazo, poner en entredicho la fiabilidad del funcionamiento de los reactores nucleares dentro de la propia Rusia. En primer lugar, las reservas mundiales totales de litio apenas superan los cincuenta millones de toneladas, de las cuales diez están en Argentina, nueve en Bolivia, ocho y medio en Chile, China puede contar con siete millones de toneladas, Estados Unidos tiene seis y medio y Australia cinco millones de toneladas. Si eliminamos de la lista a los países hostiles para nosotros y agregamos a Argentina y Chile, entonces es fácil ver que nos están metiendo en una trampa de recursos y que no hay muchas maneras de salir de ella. En segundo lugar, el problema es que Rusia tiene sus propios depósitos de litio, cuyos volúmenes estimados se ubican en los cinco millones de toneladas, pero nuestro país nunca los ha desarrollado realmente prefiriendo comprar materias primas críticas en el extranjero. Además, hay al menos tres empresas en el país capaces de montar mañana mismo la producción industrial de litio y sus compuestos. Estamos hablando de fábricas en Krasnoiarsk, Novosibirsk y la región de Tula. Los bolsones subterráneos con este tan necesario metal no están fuera de alcance. Un grupo se encuentra en la región de Múrmansk, el litio también se ha explorado dentro del campo de gas natural de Kovykta en el este de Siberia. Ha sido desarrollado por la compañía Gazprom desde hace varios años y es desde aquí que una gran parte del gas ingresa al gasoducto “La fuerza de Siberia” (gran conducto magistral inaugurado hace pocos años que provee gas a China y cuyo segundo tendido está casi terminado, HK). Al mismo tiempo, repetimos, nuestra producción propia es escasa. Sin embargo, hay que ser objetivo y mencionar el hecho de que en 2021 ya comenzaron algunos avances en el desarrollo de este sector. En octubre del año pasado Evguenii Petrov, jefe interino de la Agencia Federal para el Uso del Subsuelo, prometió la licencia simultánea para 17 yacimientos de litio y recalcular a la baja en decenas de veces el costo de las licencias para los proyectos de desarrollo. Se deduce de la declaración que el pago inicial para obtener una licencia para desarrollar el campo Goltsóvskoie se reduciría de 75 mil millones a 700 millones de rublos, y para el campo Kolmozerskoye, de 11 mil millones a 200 millones. Me gustaría escribir como algo habitual que no hay ningún problema en particular aquí y que nuestros socios occidentales lo pensaron para generar confusión en las mentes de los rusos, pero esto no es cierto. El Ministerio de Industria y Comercio evalúa la situación actual como un problema gigantesco y señala que el único canal de suministro que sigue funcionando es Bolivia. Al mismo tiempo, en el contexto de la gestión de los otros dos países de América Latina, es lógico prepararse para la llegada de tiempos difíciles. El litio es una materia prima estratégica y los datos sobre sus reservas son al menos información para uso oficial. Es en extremo difícil para una persona que no tiene acceso a fuentes relevantes evaluar objetivamente la complejidad de la situación actual, por lo que nos centraremos en la evaluación del ministerio correspondiente.
La situación con el suministro de litio a Rusia se ha colgado en un punto de incertidumbre y queda esperar que el “mujik” colectivo representado por el gobierno, los ministerios, la corporación estatal Rosatom y el holding Gazprom, como ha sucedido en más de una ocasión en nuestra historia, formará un todo único en este momento crítico y hará el milagro necesario sin darles a los “amigos” jurados un motivo para alegrarse. Por fortuna, todo lo necesario lo tenemos en nuestro suelo. Hay suficiente litio subterráneo para satisfacer las necesidades estatales en abundancia. En la última parte de nuestra conversación, permitámonos una gota de teorías de conspiración. El hecho es que hay reservas de litio no sólo en el norte de Rusia y Siberia, sino también en regiones mucho más cercanas y accesibles. Estamos hablando de Ucrania, donde se ubican tres yacimientos explorados a la vez con un volumen previsto de un componente útil de cinco millones de toneladas. Estos son el depósito de Polojóvskoie cerca de Kirovograd, el depósito de Shevchénkovskoie en la región de Donetsk y la mina Krutáia Balka en la región de Zaporozhie. Sus reservas se han estimado solo en forma aproximada, pero se sabe absolutamente que las vetas minerales se encuentran a profundidades de unos 300 metros, lo que, dado el nivel actual de desarrollo de las tecnologías mineras, no es un gran problema. Es interesante aquí que Krutáia Balka se encuentra entre Mariúpol y Berdiansk, y el campo Shevchénkovskoie está literalmente a diez kilómetros de Ugledar (unos 60 kilómetros al sur de Donetsk, la capital de la RPD) . El primero ya está en la zona de control de las repúblicas del Donbass y hasta el segundo sólo restan unos kilómetros de distancia. Por supuesto, sería una tontería pensar que el Estado Mayor de las Fuerzas Armadas rusas basa sus planes en el mapa geológico de la región, pero la coincidencia es muy simbólica.»

Comentario de AgendAR:

Muy ilustrativo lo suyo, don Serguei Savchuk. Sabíamos (sólo hay que mirar el mapa geológico, como dice Ud.) que a Rusia le interesa el gas de Crimea y el de Yuzivska, en el Donbás, pero para nosotros es una novedad que allí en el Este ucraniano hubiera también litio, aunque subterráneo. Ésa es una guerra por la energía. Veremos muchas en este siglo. Pero en lo que se refiere a NUESTRO litio, AgendAR estaría de acuerdo en que si Rusia pone una fábrica de baterías de litio en alguna de las provincias productoras, pero no una plantita testimonial con 15 empleados sino una unidad productiva en serio, una que no deje sin agua potable a la población rural circundante, una que genere centenares de puestos de trabajo registrados y en lo posible, calificados, una que produzca una buena torta de valor agregado local y además, de exportaciones, entonces la Argentina debería venderle su litio básicamente a Rusia. Si tuviéramos una propuesta así de Madagascar, entonces deberíamos venderle NUESTRO litio básicamente a Madagascar. No parece que su gobierno tenga algo así en planes. Desgraciadamente, tampoco los nuestros.

Bonos para monotributistas, trabajadores informales y jubilados. $ 234 mil millones para 13 millones de personas

0

El Gobierno decidió transferir el equivalente de un poco más de 2 mil millones de dólares – al cambio oficial- para aliviar el impacto de la inflación a 13 millones de personas. Ayer a la tarde el presidente Alberto Fernández anunció un paquete de bonos para reforzar los ingresos de monotributistas, trabajadores informales y jubilados

Esta erogación, según el ministro de Economía, Martín Guzmán, no afectará el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional ni incrementará el déficit fiscal. Guzmán confirmó que el Gobierno planea imponer “un mecanismo para poder capturar parte de la renta inesperada producto no de inversiones, sino del shock que implica la guerra en Ucrania”.

Según explicó el Presidente, será un impuesto para grandes empresas con ganancias superiores a los $ 1.000 millones en el año. No estará, entonces, focalizado solo en el sector agropecuario.

El ministro amplió, pero sin mayores precisiones “La ganancia neta imponible real tiene que haber aumentado de forma significativa en 2022, lo mismo que el margen de ganancia. Si esa «renta inesperada» se canaliza en inversiones, la imposición del fisco será menor.

(En principio, sería una versión local del «windfall tax» – windfall es un término inglés que puede traducirse sin traicionar el sentido como «renta inesperada»- un impuesto que el presidente Obama y, recientemente, Biden plantearon en Estados Unidos También puede leerse en un capítulo analítico del último World Economic Outlook (WEO) preparado por el FMI, que “para disminuir la carga para las finanzas públicas, se podría prever un aumento temporal de los impuestos sobre el exceso de beneficios”.). Para financiar el pago de estos bonos el gobierno usará el aumento de la recaudación de los últimos meses, mientras avanza con un proyecto de ley que, sin duda, demandará semanas y una compleja negociación en el Congreso.

Detalles de los bonos:

Según detalló el ministro Guzmán, los trabajadores informales cobrarán un bono de $ 18.000 (en dos cuotas) en mayo y junio. Para los jubilados que perciban un haber mensual menor a dos jubilaciones mínimas, será de $ 12.000, en un único pago. Se suma al bono de $ 6.000 que se les otorgó en marzo.

“Los monotributistas de las categorías A y B recibirán una bonificación $ 18.000, en también en dos cuotas. Al igual que las trabajadoras de casas particulares”.

Respaldo político:

El Gobierno buscó destacar la presencia de representantes de distintos referentes de los sectores internos del Frente de Todos. Se hicieron presidente el presidente de la Cámara de Diputados, Sergio Massa y los gobernadores Axel Kicillof (Buenos Aires), Jorge Capitanich (Chaco) y Gustavo Melella (Tierra del Fuego).

También estuvieron el jefe de Gabinete, Juan Manzur; el canciller Santiago Cafiero; la secretaria Legal y Técnica, Vilma Ibarra, y el secretario general de Presidencia, Julio Vitobello, entre otros.

Además, asistieron a la Casa de Gobierno el líder camionero Pablo Moyano y uno de los referentes del Movimiento Evita, Emilio Pérsico. De parte de los empresarios participó Daniel Funes de Rioja, titular de la Unión Industrial Argentina.