La inflación de enero fue del 3,9%, el valor más alto desde abril
La inflación de enero de 2022 fue del 3,9%, el valor más alto desde abril último. En los últimos 12 meses acumula un incremento del 50,7%.
De acuerdo con los datos publicados por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), nuevamente el rubro “Alimentos y bebidas no alcohólicas” fue el de mayor incidencia en el índice general, con un incremento del 4,9% en enero. Según el organismo, el rubro “fue el de mayor incidencia en todas las regiones”, y la suba se explicó principalmente por los aumentos en el tomate, la lechuga, la papa y la cebolla, entre otras. También se destacaron las subas en las categorías de “Comunicación” (7,5%), impulsada por el aumento en telefonía e internet, y en “Restaurantes y hoteles” (5,7%), en la que se destacó el incremento de los servicios de alojamiento durante la temporada de vacaciones. Por otra parte, las dos categorías de menor variación en enero fueron “Educación” (0,8%) y “Vivienda, agua, electricidad y otros combustibles” (1,8%). El aumento del 3,9% de enero representa el mayor aumento mensual desde abril, cuando se había registrado un incremento del 4,1%. En la variación interanual, a enero la inflación aumentó un 50,7%, con subas del 66,3% en el rubro de Vestimenta; 65,8% en Hoteles y restaurantes; 56,4% en Educación y 50,5% en Alimentos.Comienzan a dar forma al nuevo satélite Arsat-3 que construirá INVAP
Observaciones extensas de AgendAR:
El dato de la propulsión «full electric» (a través de paneles solares) del nuevo satélite merece más que una mirada al paso. Ante todo: de haberse no haberse ignorado en 2016 la ley satelital 27.208/15, deberíamos estar construyendo un nuevo ARSAT cada 2 años desde 2015. En una Argentina ideal donde las leyes valen más que las matufias, en 2021 habríamos empezado a construir el ARSAT 5 en lugar del 3… y habríamos hecho una transición lenta y gradual desde la propulsión 100% química de los satélites 1 y 2 a la mixta de los satélites 3 y 4. La interrupción de la serie obligó a Argentina a saltar directamente al punto de llegada previsto para 2021, un satélite liviano con todos sus motores eléctricos. Eso implica ante todo al motor principal, o de apogeo. Este debe llevar al satélite en sucesivos giros desde A a B. El punto A es donde lo dejó el cohete satelizador, una órbita excéntrica de hipogeo, perfectamente inútil. El punto B es una órbita perfectamente circular y muy alta, de 57.786 km. sobre un punto fijo del cinturón ecuatorial. Con un motor químico común, llegar a B es un viaje de muchas órbitas sucesivas y varios disparos de motor de apogeo. El trayecto todo suma como 400.000 km. (la distancia a la Luna) y toma casi una semana. Semana en la que en la sala de navegación, nadie logra pegar un ojo, porque las posibilidades de error de comandos son de malas a peores. Como ya puestos en B parecen fijos en un punto del cielo, y eso para que las antenas emisoras y receptoras terrestres no deban seguir su trayectoria, estos satélites se llaman geoestacionarios. Y por la importancia y duración descomunales de la maniobra de apogeo, que no siempre sale bien, en realidad son más espacionaves que satélites. Pero la denominación «full electric» para un satélite geo implica también los otros motores, los diminutos «thrusters» de apuntamiento y mantenimiento de posición orbital. En este país, una mafia pestilencial de políticos vendidos y de empresas satelitales estadounidenses y españolas le ganó fácilmente la pulseada a una ley nacional aprobada y promulgada, y la dejó pintada en la pared. En una Argentina mejor, habrían existido los ARSAT 3 y 4 y habrían sido de propulsión mixta. Esto significa que hubieran tenido un cohete químico de lo más convencional, con propelentes líquidos, como motor principal, y thrusters eléctricos más experimentales para «la motricidad fina». La rugosa realidad, como la llamó Rimbaud, nos hizo saltar del ARSAT 2 al 5, y éste que va tomando contorno en la sala limpia de la constructora-diseñadora INVAP, ahora tiene el nombre de 3. Pero es el 5. Quede claro. Los dos antecesores sencillamente no se construyeron. Por magia del entonces Ministro de Telecomunicaciones, Dr. Oscar Aguad, y de sus acólitos, fueron sustituídos por 26 satélites extranjeros con derechos de servicio unilaterales y por ende ilegales: ellos pueden cobrarle a la Argentina, pero no viceversa. Increíblemente, la estatal rionegrina de tecnología INVAP logró sobrevivir a esta cancelación: tenía metida en la construcción de los ARSAT la mitad del capital humano y monetario de la empresa. Pero logró salir a flote con ayuda del estado. Del estado neerlandés, que en 2018 le otorgó por fin (y por segunda vez) el triunfo en la licitación de un reactor nuclear de irradiación, el reemplazo del Pallas, en Petten, el segundo más potente del mundo. Por su parte el estado argentino, tras no poco escándalo de prensa, consintió en pagarle a INVAP varios años de deuda por suministro de radares militares, de aeronavegación y meteorológicos. En pesos, pero peor era nada. El resultado tecnológico de esta historia política más bien sórdida empieza a ser un satélite que pesa la mitad que los dos primeros ARSAT (cuya masa andaba por las 3 toneladas cada uno). Es tanto más liviano porque sencillamente éste no carga con 1,7 toneladas de propelentes líquidos. Sólo usará unas decenas de kilos de algún gas noble, probablemente argón, y unas placas fotovoltaicas tal vez del tamaño de una cancha de paddle. La idea del motor eléctrico es simple: con electricidad solar de las placas fotovoltaicas, se ionizan átomos de argón y se los expele. Es muy poca masa la que se expele, pero mucha su velocidad. Con los motores eléctricos no hay llamas de combustión oxidante, ni esa aceleración trepidante, poderosa y brutal de los cohetes químicos. Toda acción y reacción es pausada, como en cámara lenta. Pero la escasa fuerza de un motor eléctrico en un medio de alto vacío, sin resistencia aerodinámica, y con una fuerza gravitatoria muy disminuída, logra cosas sensacionales, Por ejemplo, para el motor de apogeo, llevar un satélite desde 1500 km. de altura a casi 36.000 para estacionarlo ahí. Pero ese camino ya no insume una semana, sino varias, y un trayecto más largo pero menos peligroso. Luego de estacionado el satélite en su posición de trabajo, los thrusters sirven para dejarlo fijo ahí, en un punto del cielo y bien apuntado hacia sus antenas terrestres. Y eso los thrusters lo logran haciendo mínimas correcciones toda vez que las fuerzas aleatorias de la gravedad lunar, la del sol, y la presión de las partículas del viento solar tratan de sacar al satélite de su posición y apuntamiento. Es una larga lucha contra esas fuerzas cósmicas que debe durar al menos 15 años. Que coinciden con el período de degradación programada del satélite debido a los daños de la radiación solar en su electrónica y placas fotovoltaicas. Todas las partes del satélite deben morir a la vez, por motivos de economía, para que fenezca recaudando hasta el último cuac, somo también dijo Rimbaud. El canto del cisne del ARSAT 3 será disparar por última vez el motor de apogeo, con sus últimos suspiros de argón, para desocupar su lugar en la órbita geoestacionaria. Que será llenado por algún sucesor, espero que argentino, el ARSAT «ya perdí la cuenta». Con un soplo terminal de argón, el ARSAT 3 ascenderá hasta la llamada «órbita cementerio», unos 200 km. más arriba de la geoestacionaria. El ARSAT 3 debe lograr todo esto con unas decenas de kilos de argón y mucha electricidad, en lugar de 1,7 toneladas de líquidos propelentes. Pero como poner un kilogramo de carga útil a 35.786 km. de altura sobre el ecuador vale fortunas, aprovecha esa economía de peso para tener equipos de comunicaciones más grandotes y potentes, y mayor ancho de banda para vender. Si los ARSAT 1 Y 2 ganan plata (al menos U$ 30 millones/año cada uno) pese a que el 75% del peso del satélite al momento de disparo era de combustibles, con los motores eléctricos las expectativas de ganancia se vuelven más jugosas. También las de control soberano de la información del estado. Sí, los satélites geo no sólo transmiten partidos de fútbol y recitales de South of Eden, sino comunicaciones diplomáticas y militares. Por eso conviene tener propios. No por nada nos han querido bajar de la órbita geoestacionaria de un hondazo en más de una ocasión, y diversos y sucesivos gobiernos «NATO friendly» lograron que la Argentina perdiera, por falta de ocupación, sus posiciones en ese cinturón hasta quedarse sólo con dos. Eso de salir a la órbita geo con un satélite tan, pero tan eléctrico, ¿es a riesgo? Sin duda: mayores y más potentes placas fotovoltaicas implican más posibilidades de cortocircuitos durante los equinoccios. Esos suelen suceder cuando los satélites geoestacionarios entran brevemente en eclipse respecto de la luz solar. La enfermedad es tan típica y letal como para merecer un nombre: «shock térmico». Al quedarse algunas horas a oscuras, el frío del espacio profundo (casi 270 grados bajo cero) a veces resquebraja las vainas aislantes del cableado. Cuando el satélite sale del cono de sombra terrestre y vuelve a ser iluminado, si hay dos cables pelados contiguos, los chispazos resultantes pueden quemar una placa. O las dos. Y un satélite sin potencia eléctrica está funcionalmente muerto. Y si además eso le saca el mantenimiento de altura y apuntamiento, se vuelve un objeto a la deriva, peligroso para otros satélites vecinos. Lo interesante es que, atraído por el éxito técnico de los ARSAT 1 y 2 y los resultados de INVAP como diseñador-constructor de todos los satélites ópticos y de radar de la Comisión Nacional de Actividades Espaciales, pintó otro constructor importante, Turkish Aerospace Industries (TAI), sin experiencia geoestacionaria, pero con chequera. TAI podría asociarse al proyecto argentino para competir por el mercado geoestacionario mundial con los aproximadamente 20 empresas que representan a 7 grandes constructores. Obviamente, ninguna de estas dos partes ha dicho «esta boca es mía». Desde 2014, hemos sido los últimos en sentarse a esa mesa chica, y entre 2016 y 2020 nos robaron la silla y nos sacaron la comida, pero ARSAT e INVAP son un dúo insistente. Y si pinta un socio forrado y ambicioso, bienvenido. Con o sin él, mantendremos nuestro lugar en la mesa a codazos si hace falta, sustituiremos importaciones de servicios satelitales y ganaremos seguridad, prestigio y plata. La posición 81o Oeste permite dar servicios a las Tres Américas, desde el Norte canadiense hasta la Península Antártica. Es tan única y bien ubicada que es de tasación difícil. Resulta como esas viejas mansiones del siglo XIX que sobreviven travestidas de embajadas, asomadas a la Avda. Libertador, y que son tan valiosas que no tienen precio referencial de mercado. ¿Y quién se quedaba con la posición 81o Oeste si la Argentina no la llenaba a tiempo con el ARSAT 2? El Reino Unido, que la tiene pedida ante la Unión Internacional de Telecomunicaciones. El único país del mundo con el que tenemos hipótesis de conflicto no deja de complotar un segundo por obtenerla. ARSAT se creó en 2006, compatriotas, para impedir eso. ¿Esto significa que la interrupción de la serie ARSAT podría lograr que esta posición quede libre para Inglaterra, en 2030, cuando el ARSAT 2 lance su último «cuac»? Incluso para Whitehall, la cancillería británica, es un tiro demasiado largo. Puede ser que en 2030 haya tecnologías de telecomunicaciones espaciales superiores a las geoestacionarias, basadas en constelaciones inmensas satélites de órbita baja y muy baja. Las órbitas muy bajas, de 240 kilómetros sobre la superficie, como las que eligió Elon Musk para algunos trenes de satélites de su constelación Starlink, no es un refugio seguro contra colisiones. La semana pasada una eyección coronal del sol recalentó e infló la termósfera, y la mayor resistencia aerodinámica le frenó, derribó e incineró en la atmósfera casi medio centenar de satélites a don Elon. Un pequeño eructo de rayos ultravioletas del sol, que ni siquiera está en su año de actividad máxima, y 100 millones de dólares de satélites se vuelven estelas de luz y humo en la mesósfera. También puede ser que pese a sus ventajas (comunicaciones instantáneas, sin «latencia» o «delay»), estos proyectos de órbita baja generen resistencia internacional. Los astrónomos ópticos los odian, porque interfieren con las observaciones. Pero pueden interferir otras cosas. Con miles de satélites circulando a velocidades cercanas a los 27.000 km/hora en un volumen espacial relativamente reducido, no es imposible que por el llamado «síndrome de Kessler», que ya opera pero muy lentamente, empiecen a suceder escaladas incontrolables de basura espacial debidas a colisiones, y que millones de esquirlas destruyan a satélites de terceros inocentes, y que el tema se judicialice. Incluso en el actual mundo telecomunicacional, dominado más por la fibra óptica submarina que por las comunicaciones espaciales, no es imposible que los altísimos satélites geo en 2030 sigan siendo, aún más que hoy, una tecnología de nicho, un reducto de poco ancho de banda y alta latencia, pero bastante seguro y muy de élite. Hubo un apuro notable por liquidar el ARSAT 3 en el suelo, antes de iniciarse su construcción, al toque de que el ing. Mauricio Macri asumiera el gobierno. Su administración, que no hacía nada gratis, apretó los dientes y asumió el costo político, que fue enorme. Y se puede hablar horas sobre los pergaminos técnicos y políticos de un ministro que, como Oscar Aguad, llegó a Telecomunicaciones sin saber cómo se mandaba un mensaje por Whatsapp, y cuyo paso posterior por Defensa en 2017 quedó marcado por el hundimiento de nuestro único submarino operativo, el ARA San Juan. De todos modos, no miren tan fijamente a la pobre reina Isabel, nacida en 1926, cuando los satélites geo no eran ni siquiera un planteo teórico. Quizás es sospechar del monarca equivocado. Los beneficiarios de que la Argentina se caiga de la órbita geoestacionaria son todos los que la explotan, 7 países más con un total de 20 empresas, los que llegaron antes y la fueron ocuparon a sus anchas. Y entre ellos, el más activo denostador de los ARSAT 1 y 2 en su prensa ha sido… sorpresa, España. El progresista diario «El País» en 2014 y 2015 destilaba cianuro contra ARSAT. Pero además ese reino ha sido el más hábil operador tras bambalinas, y con más agentes en el estado argentino para capturar todo el control posible de las telecomunicaciones sobre el Cono Sur. Tal vez estamos culpando a los Windsor de pecados de los Borbones. ¿Alguien dejó caer el nombre Hispasat? Lectores, nuestros dos primeros humildes satélites de telecomunicaciones fueron deliberadamente conservadores en lo tecnológico, dos verdaderos Rastrojeros, pesados y resistentes como primer deber. Y eso porque no estaba políticamente permitido que fallaran, ¿se entiende? Pero esos aparatos enormes resulta que no sólo dan buen servicio sino que ganan plata. Y por ello, han despertado los odios coloniales de un país al que echamos a patadas del país para poder tener un país en primer lugar, y de paso también sacamos a los tiros de Chile y del Perú. Hasta que un tal Carlos Menem, presidente, los trajo de increíble regreso, o por recidiva, y como patrones de estancia. Nuestra pulseada por seguir con el programa geoestacionario será larga y llena de puñaladas por la espalda, y -como quizás habría dicho don José de San Martín- con puñales godos. Si no queremos perder esa lucha secreta de nuevo, compatriotas, sepamos que existe, que no sea secreta. TAI, como socio potencial, se las trae. Turquía hoy esta entre los mayores fabricantes mundiales de drones militares y duales. Es un campo en el que el gobierno anterior fue letal: junto con los satélites de ARSAT, eliminó de un plumazo el proyecto SARA (Sistema Robótico Aéreo Argentino), que liderado por INVAP, en 2015 empezaba a ensayar su primer MET, o Modelo de Demostración. La situación hoy es paradójica: el intento de eliminar a la Argentina del mercado geoestacionario la obliga a volver al mismo más agresivamente, muy jugada al menos en lo tecnológico. Es como si la Fábrica Argentina de Aviones (FAdeA) amaneciera mañana con un nuevo proyecto y un nuevo socio capaces de morderle un trozo del mercado de transporte a la Boeing o Airbus y Bombardier. Pero amigos, eso no es una fantasía: ya sucedió antes. En julio de 1990, la entonces llamada Fábrica Militar de Aviones presentó al mundo, en alianza con Embraer de Brasil, el CBA 123 Vector, un avión biturbohélice para 19 pasajeros. Era bellísimo. Pese a ser un biturbohélice, o «turboprop», alcanzaba casi la velocidad de un jet: 596 km/h de máxima, con un techo de 11.000 metros. Pero por su aerodinámica aflechada, sus extraños motores en la cola y con hélices en posición «pusher», soplando hacia atrás de sus góndolas, y aquellas alas finitas y supercríticas, volaba con menos ruido, más rápido, más alto, a menor costo en combustible y con más seguridad que cualquier turboprop de cabotaje liviano. CBA son las siglas de «Cooperación Brasil-Argentina», pero como le dirán con naturalidad en la Facultad de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales de Córdoba: «es la abreviación de Córdoba, culeau». En 1991 y 1992, esta máquina levantó, sobre todo por lo veloz y por su aviónica completamente digital (entonces una novedad enorme), centenares de pedidos de informes en las ferias aeronáuticas de Fairnbourough y Le Bourget. Costaba U$ 5 millones, 1 millón más que la competencia, toscos biturbos que le envidiaban todo: pinta, rapidez y alcance. En su milonga, el segmento biturbo, el CBA era Gardel. O como se jactaba entonces la propaganda del televisor Grundig, «caro pero el mejor». Se necesitaron dos presidentes como Carlos Menem y Fernando Collor de Melo, y un Ministro como Domingo Cavallo para matar y enterrar este proyecto Mercosur, que venía remándola desde 1986 y ya había costado U$ 300 millones en investigación y desarrollo. Como a Collor de Melo sus compatriotas le dieron el raje rápido a cambio de un presidente menos vendepatria, Embraer logró aprovechar la espectacular célula y la aviónica del CBA 123: le cambió los motores turboprop por turbofanes comunes y lo relanzó como el ERJ 145. Ése fue el primer peldaño de un camino que llevó a la constructora brasileña a adueñarse en las dos décadas siguientes y con sus gráciles jets, del mercado de cabotaje de la Unión Europea y de EEUU. En cambio, aquí Menem le regaló la FMA a Lockheed Martin. Y pagando. Lectores, tras demasiadas historias similares, cuando se puso en órbita el ARSAT-1, esta joven empresa pública se volvió un ícono. Si la gente a cargo del tendido de la Red Federal de Fibra Óptica paraba por combustible con nuestas camionetas (grandes logotipos ARSAT en las puertas), esto era lo que sucedía en todas las estaciones de servicio del país: los estacioneros se llamaban unos a otros a gritos, dejaban los surtidores y corrían a tomarse «selfies» con nuestra gente. Entre los laburantes de ARSAT, los que no nos sentíamos Maradonas nos sentíamos Messis. Pero era todo un país el que por fin volvía a hacer goles. Esos son los antecedentes. El ARSAT 3 SG1, amigos lectores, es mucho más de lo que parece. Es una pulseada geopolítica. Y es un renacimiento.Daniel E. Arias

NA-SA desarrollará en Embalse la ingeniería de la 5° central nuclear argentina
Nucleoeléctrica Argentina anunció que la ingeniería para el desarrollo de la quinta central nuclear, de tecnología CANDÚ, se realizará en el complejo de Embalse. Pero la ubicación de la planta no será Córdoba.
El presidente de la empresa Nucleoeléctrica Argentina (NA-SA), José Luis Antúnez, anunció que la ingeniería para el desarrollo de la quinta central nuclear argentina, que usará uranio natural, se realizará en el complejo de Embalse. La obra demandará un millón de horas hombre y permitirá despachar las primeras órdenes a la industria local hacia fines de 2023. En la entrevista, el Ing. Antúnez reseñó que la cuarta y la quinta central proyectadas en el programa nuclear están cumpliendo con los plazos previstos, de acuerdo a las posibilidades financieras, a lo que se suman otras obras de relevancia para el sector como la extensión de vida útil de Atucha I y la construcción del almacenamiento de combustibles. Según Antúnez, la previsión de la empresa es para 2026 contar con cuatro centrales nucleares de potencia en funcionamiento. «El diseño de la central Candú se va a hacer en Embalse, donde esta la central existente. No se va a emplazar allí, pero sí se va a diseñar en Córdoba y vamos a llevar un millón de horas de ingeniería al centro del país«, subrayó. Remarcó Antúnez que «hay muchos profesionales que trabajaron en la extensión de vida de Embalse, muchos de ellos desempeñados en la zona, que los vamos a volver a ocupar«. Antúnez resaltó los efectos de la construcción y operación de centrales nucleares en cuanto al progreso tecnológico científico: «Vamos a seguir el camino que se emprendió con Atucha I y que lleva 48 años funcionando«.Preparando la licitación del espectro para 5G. Telecom, Claro, ¿Huawei? Estiman unos U$S 1.000 millones
- Banda de 1500 MHz: 1427 – 1518 MHz
- Banda AWS-3: 1770 – 1780 MHz / 2170 – 2200 MHz
- Banda de 2300 MHz: 2300 – 2400 MHz
- Banda de 3500 MHz: 3300 – 3600 MHz
- Banda de 26 GHz: 24,25 – 25,75 GHz
- Banda de 38 GHz: 37 – 43,5 GHz
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«En medio de las suspicacias que generó la foto del presidente Alberto Fernández en el Centro Tecnológico Huawei por el fantasma de que el Gobierno pudiera favorecer a la firma china en la futura licitación de 5G en contra de los deseos de la embajada de los Estados Unidos, lo cierto es que desde el Ente Nacional de Comunicaciones (Enacom) pisaron el acelerador y hablan de que en seis meses podrían estar los pliegos para licitar el espectro de la quinta generación de tecnologías de telefonía móvil. Según fuentes allegadas, el gobierno apunta a recaudar US$ 1.000 millones, más otros US$ 800 millones por el remanente que quedó de 4G, licitado en 2014. Más allá de esta decisión, en las empresas no estarían tan ansiosas de invertir por el contexto económico del país y la guerra judicial en la que se encuentran por el DNU 690/2020, que declaró a las telecomunicaciones servicio público y estableció que los precios serían fijados por el Estado. El titular del Enacom, Claudio Ambrosini, le puso un nuevo plazo a cuándo se lanzaría la subasta de espectro y habló de unos seis meses. “Está el trabajo de sacar a los que están en las bandas que nosotros designamos para 5G y migrarlos a otras y hay que aprobar el reglamento. Y, una vez que esté todo eso, tenemos que sentarnos a terminar de evaluar con Jefatura de Gabinete y el presidente cuánto valen las bandas y cuál va a ser la estrategia comercial de esta licitación: si va a prevalecer un mayor despliegue o el precio”. En este sentido, dijo que, a nivel regional, en la subasta de Chile se pagó un precio caro por el espectro (US$ 453 millones) y en Brasil uno barato (US$ 8.400 millones). En el caso brasileño se privilegió que parte de la inversión se destine a despliegue. “Aunque parezca caro, en Brasil hablamos de 212 millones de habitantes y, en Chile, de 19 millones. En Chile es inmensa la cantidad que tienen que pagar las empresas cuando el volumen de negocio de Brasil es infinitamente mayor. Así que eso también tenemos que terminar de determinarlo y después solo queda la decisión política”, continuó. Las empresas no estarían desesperadas por participar. Fuentes del mercado dijeron que hablar de 5G cuando todavía queda pendiente continuar con el despliegue de 4G es “poner el carro delante de los caballos” y que la vía para achicar la brecha digital es 4G y no 5G que está más pensado para usos industriales. “Las empresas no están apuradas en invertir millones por el contexto macroeconómico, a lo que hay que sumarle la disputa por el DNU 690. Este es un escenario distinto al de la licitación de 4G en la que el Estado recaudó US$ 2.200 millones porque los operadores estaban colapsados y tenían que sí o sí hacer el up grade. Hoy todavía no hay casos claros de negocios con 5G y en donde menos relevante va ser es en la telefonía celular. No cambia el panorama como sí lo hace en otros usos como los industriales”, detalló el especialista Enrique Carrier. En otras palabras, las empresas tendrían que hacer la inversión, pero no podrían cobrar más caro, ni crecerían de a millones de clientes como hace 10 años. En el Enacom dicen que por lo menos dos de las compañías –Telecom y Claro– manifestaron su intención de participar en una eventual subasta y que lo judicial no es un escollo. “La situación actual no es un impedimento para avanzar en la licitación y ellos lo saben porque se trata del mismo proceso que se viene dando a nivel regional y mundial y las compañías quieren acompañar”, afirmó el director general de Asuntos Jurídicos y Regulatorios del Enacom, Diego Leiva.En cuanto a cómo continúa el proceso de desjudicialización del DNU 690 planteado por el vicejefe de gabinete, Jorge Neme, Ambrosini dijo que están en una instancia de diálogo y que las empresas acercarán sus propuestas para flexibilizar la situación actual. “Lo que es real es que las telecomunicaciones no van a dejar de ser servicio público porque eso lo ancló el 690, pero necesitamos avanzar para tener previsibilidad de lo que va a ser el esquema a transitar este año con las diferentes variaciones de precios debido a los diferentes índices de inflación que tengamos”, apuntó.
Consultado por la selección de proveedores de infraestructura para 5G por el caso Huawei, Ambrosini dijo que el Gobierno permite que las compañías elijan con quienes desean trabajar independientemente de los problemas geopolíticos que se plantean hoy en el mundo con la situación de China y los Estados Unidos. “La regulación es sobre las compañías que brindan telefonía. Después veremos si se comprueban ciertas afirmaciones, pero, por ahora, damos libertad plena para que utilicen la tecnología que les sea más favorable”, cerró.
En el caso de Telecom, vienen trabajando con Huawei y la finlandesa Nokia y Movistar lo hace con la sueca Ericsson. Claro no tiene aún definido su proveedor.»
Cuarta dosis: empieza el debate sobre cuando, y si, debería aplicarse
En solo una semana, las autoridades sanitarias de la provincia de Mendoza anunciaron que aplicarían una 4° dosis de la vacuna contra el Covid y también tuvieron que salir a aclarar que, para eso, todavía falta. Argumentaron que la prioridad en este momento debe ser acelerar el ritmo con el primer refuerzo, sobre todo por el comienzo de las clases.
Hasta ahora, uno de cada tres argentinos con el esquema inicial completo recibió esa tercera dosis y aún queda poner al día con un refuerzo la vacunación de los mayores de 50 inmunizados inicialmente con Sinopharm y de la población inmunocomprometida, que necesitan una dosis adicional. “No hay definición aún en los lineamientos de la Nación sobre la cuarta dosis. Además, todavía se está colocando la tercera dosis y hay que esperar”, respondieron desde el Ministerio de Salud mendocino ante la consulta sobre si el anunciado nuevo refuerzo sería una dosis anual, como la de la vacuna antigripal. Desde el Ministerio de Salud de la Nación indicaron que ese segundo refuerzo “no está en el horizonte” porque “es un escenario muy dinámico el de la pandemia como para adelantar” la decisión. Sobre el primer refuerzo para los dos grupos con un esquema inicial de tres (dosis adicional), como se definió en la guía técnica de noviembre pasado, dijeron que se coordinará entre los distritos en próximas reuniones de los ministros de Salud. Hay países como Israel, Chile o Dinamarca que ya decidieron avanzar con un segundo refuerzo en ciertos grupos o ampliarlo a la población comprendida en sus campañas de vacunación. Pero desde el mes pasado el equipo técnico asesor en vacunas de la Organización Mundial de la Salud (OMS), reguladores como la Agencia Europea de Medicamentos (EMA, en inglés) y referentes del campo de la inmunología empezaron a poner bajo la lupa una estrategia de refuerzos frecuentes. En algo coinciden todos: se necesitan más datos para conocer cómo sigue respondiendo el sistema de defensa del organismo más allá del primer refuerzo y poder tomar decisiones. El viernes 4 de este mes, la titular de la cartera sanitaria mendocina, Ana María Nadal, había adelantado la decisión del distrito de aplicar este año una nueva dosis extra y que se estaba analizando la fecha para implementarlo. Para justificar la postura, Nadal se había referido al pedido de la OMS a los laboratorios productores para que actualicen sus vacunas de acuerdo con las variantes en circulación. “Todo lleva a que la pandemia se convierta en los próximos meses en endemia y que se tenga que convivir con ella como se hace con la gripe”, había dicho la funcionaria. Ahora, ante una consulta específica, aclaró que la provincia adhiere a esa nueva aplicación –este es un punto que se viene analizando en las reuniones del Consejo Federal de Salud (Cofesa)–, aunque no se sabe cuándo. Seguridad y efectividad, en duda El debate sobre qué hacer con las vacunas anticovid una vez completado el esquema inicial y el primer refuerzo está abierto en el mundo. Se volvió público a fines del año pasado, cuando el director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, se refirió a “los programas de refuerzo generalizados” mientras ómicron se desplazaba por el mundo. Dijo que tenían más probabilidad de prolongar la pandemia que de terminarla “al desviar el suministro [de vacunas]” a países con una buena cobertura, “lo que da al virus más oportunidades de propagarse y mutar”. Jorge Geffner, referente local en inmunología e investigador principal del Conicet/UBA, resume la discusión sobre la cuarta dosis en dos argumentos: por un lado, el de la OMS, de las diferencias entre países en la disponibilidad de vacunas y la logística para aplicarlas. Por el otro, el que tiene que ver con poder responder una pregunta: ¿es necesaria realmente una cuarta dosis? “La evidencia en este momento nos dice que sería necesaria para una fracción importante de pacientes con inmunodeficiencias: primarias, que son muy poco frecuentes y son con las que una persona nace, y secundarias asociadas a infecciones (por ejemplo, VIH) o a tratamientos (por ejemplo, los pacientes oncológicos). En estos casos, sabemos que una primera, segunda y hasta una tercera dosis pueden generar una respuesta inmunológica defectuosa y otro refuerzo, a los cuatro meses, aumentaría su protección”. Otro grupo en el que se está investigando si sería conveniente dar un segundo refuerzo son los mayores de 70 años. “No hay resultados taxativos aún, pero está en estudio darles una mayor cobertura. La tendencia probablemente sea protegerlos más en un mundo que está liberando las restricciones”, dijo Geffner. La aparición o no de una nueva variante de preocupación, después de ómicron, también es parte de todos estos análisis. Desde la Organización Panamericana de la Salud (OPS) precisaron: “A la fecha, la OMS no tiene evidencia suficiente sobre la seguridad o efectividad de una cuarta dosis de vacuna contra Covid-19. A medida que se desarrolle esa evidencia, la OMS la integrará en sus recomendaciones que son las que seguimos en la OPS”. A la vez, señalaron que la información disponible demuestra que “una serie primaria de dos dosis de vacuna más una dosis de refuerzo son altamente eficaces para minimizar el riesgo de enfermedad grave, hospitalización y muerte hasta seis meses después de la administración de la tercera dosis. Este resultado es válido para todos grupos poblacionales, a pesar de la variante en circulación”. A mediados de enero, un funcionario de la EMA dijo en conferencia de prensa: “Aún no hemos visto datos con respecto a una cuarta dosis y nos gustaría verlos antes de poder hacer cualquier recomendación, pero al mismo tiempo estamos bastante preocupados por una estrategia que implica la vacunación repetida en el corto plazo”, dijo Marco Cavaleri, responsable del área de vacunas de la agencia europea, que considera más “razonable” segmentar la necesidad de los refuerzos por grupos y de acuerdo con el nivel de protección alcanzado.La nueva meta regional es que todos los países tengan al 70% de su población inmunizada ya con el primer refuerzo en junioEn este contexto, seguir hablando de la población cubierta recién con la primera dosis describe cómo realmente un país avanzó con su cobertura: en la Argentina, hay 4,3 millones de personas en esa situación. Es decir que uno de cada 10 de los habitantes que iniciaron su esquema no volvieron a tener contacto con el sistema sanitario para completarlo. “La prioridad global es lograr la protección total de los grupos de mayor prioridad en todos los países con series primarias y una dosis de refuerzo, y avanzar hacia los grupos de menor prioridad a medida que aumenta la oferta. Un refuerzo tras otro en un pequeño número de países no pondrá fin a una pandemia”, acotaron desde la OPS.
Descubren un planeta similar a la Tierra orbitando a Proxima Centauri, la estrella más cercana
Astrónomos europeos han descubierto un tercer planeta que orbita Próxima Centauri, la estrella más cercana al Sol (4,3 años luz). Llamado Proxima Centauri d, el mundo recién descubierto es probablemente más pequeño que la Tierra y podría tener océanos de agua líquida.
«Está demostrando que la estrella más cercana probablemente tenga un sistema planetario muy rico», dice Guillem Anglada-Escudé, astrónomo del Instituto de Ciencias del Espacio en Barcelona, España, quien dirigió el equipo que, en 2016, descubrió el primer planeta en ser visto orbitando Proxima Centauri. Un planeta del tamaño de la Tierra alrededor de una estrella cercana es un sueño astronómico hecho realidad. El astrónomo João Faria y sus colaboradores detectaron Proxima Centauri d midiendo pequeños cambios en el espectro de luz de la estrella a medida que la gravedad del planeta la atraía durante su órbita. El equipo utilizó un instrumento de última generación llamado Echelle Spectrograph for Rocky Exoplanets and Stable Spectroscopic Observations (ESPRESSO) en el Very Large Telescope, un sistema de cuatro telescopios de 8,2 metros en el Observatorio Europeo Austral en Cerro Paranal, Chile. Los resultados se publicaron el 10 de febrero en Astronomy & Astrophysics. Esta técnica de «bamboleo» busca cambios en el movimiento de la estrella a lo largo de la línea de visión desde la Tierra; ESPRESSO puede detectar variaciones de tan solo 10 centímetros por segundo. El efecto total de la órbita del planeta, que dura solo 5 días, es de unos 40 centímetros por segundo, dice Faria, del Instituto de Astrofísica y Ciencias del Espacio de la Universidad de Oporto en Portugal. «Sabía que ESPRESSO podía hacer esto, pero aun así me sorprendió verlo aparecer». Para encontrar la oscilación, el equipo realizó más de 100 observaciones del espectro de Próxima Centauri durante poco más de 2 años. ESPRESSO se guarda en una sala especial en el observatorio, dentro de un tanque que mantiene su presión y temperatura constantes. Esto asegura que sus mediciones sean consistentes y repetibles a lo largo de los años. ESPRESSO puede medir la longitud de onda de las líneas espectrales con una precisión de 10−5 ångströms, o una diezmilésima parte del diámetro de un átomo de hidrógeno, dice Faria. Planeta provisional Hasta ahora, los investigadores consideran a Proxima Centauri d solo como un «candidato a planeta»: los astrónomos esperan habitualmente una confirmación independiente antes de introducir un nuevo mundo en sus catálogos. Pero el equipo de ESPRESSO tiene mucha confianza en la detección, dice Faria. A partir de sus efectos en el espectro de la estrella, el equipo estima que el planeta es probablemente más pequeño que la Tierra, pero no menos del 26 % de la masa de nuestro planeta. ESPRESSO se construyó principalmente para buscar planetas extrasolares, así como para estudiar la luz de objetos extremadamente brillantes pero distantes llamados cuásares. Lo más emocionante del último descubrimiento es que muestra que el instrumento funciona como se anuncia, dice Anglada-Escudé. “ESPRESSO es el nuevo instrumento que todos quieren usar y jugar”, dice. Proxima Centauri tiene un lugar especial en los corazones de los astrónomos, agrega. “Siempre tiene un poco de mística, siendo el más cercano”. “Es fascinante saber que el vecino estelar más cercano de nuestro Sol es el anfitrión de tres pequeños planetas”, dice Elisa Quintana, astrofísica del Centro de Vuelo Espacial Goddard de la NASA en Greenbelt, Maryland. «Su proximidad hace que este sea un sistema principal para un mayor estudio, para comprender su naturaleza y cómo probablemente se formaron». Faria admite que a pesar de que los viajes interestelares todavía pertenecen al ámbito de la ciencia ficción, el sueño de que la gente pueda visitar algún día nuestra estrella más cercana lo motiva a buscar allí planetas similares a la Tierra. “Te hace preguntarte”, dice.Argentina y su política multipolar en vacunas: de Rusia, de Inglaterra, de EE.UU., de China. Pero faltan las nacionales
“Para todos los que se preocuparon tanto, al día de hoy, la vacuna más comprada por Argentina es Pfizer”, manifestó el presidente Alberto Fernández en una conferencia de prensa por zoom durante su reciente gira.
De vacunas argentinas no dijo nada, por lo que AgendAR sigue preocupándose. De esta forma el primer mandatario confirmó la nueva estrategia de vacunación contra el covid que en la actualidad lleva adelante nuestro país, donde se destaca la aplicación de vacunas ARN mensajero (de los laboratorios Pfizer y Moderna) como dosis de refuerzo o tercera dosis, seguida por AstraZeneca y Sputnik V. Así como el coronavirus SARS-CoV-2 cambia y muta en nuevas variantes más mortales como Delta o más contagiosas como Ómicron, también cambian las estrategias que llevan adelante los países para enfrentar la actual pandemia por COVID-19, de acuerdo al acceso que tengan de las vacunas, y fundamentalmente en relación al tipo de dosis requeridas para completar los refuerzos. Desde el 2 de noviembre, el Ministerio de Salud en Argentina recomendó la aplicación de una tercera dosis de la vacuna contra el coronavirus, siguiendo las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y de otros organismos sanitarios internacionales. “La evidencia muestra que se puede avanzar en las personas inmunocomprometidas, que tengan las defensas bajas por cualquier motivo, mayores de 3 años que hayan recibido cualquier esquema de vacunación. Vamos a trabajar en la planificación y distribución con cada una de las provincias”, explicó a comienzos de noviembre último la ministra de Salud de la Nación, Carla Vizzotti, al hacer el anuncio. Hoy esas dosis de refuerzo ya se ampliaron a toda la población en general, gracias al gran stock de vacunas recibidas en los últimos meses. Este 9 de febrero, el país alcanzó un total de más de 107,5 millones de vacunas de todos los laboratorios proveedores. “Un nuevo cargamento con 803.790 vacunas de Pfizer contra el virus SARS-CoV-2 arribó al Aeropuerto Internacional de Ezeiza. Con este embarque, el país alcanzó las 107.520.675 dosis recibidas desde el inicio del Plan Estratégico de Vacunación contra la COVID-19 que impulsa en todo el territorio el Gobierno nacional”, comunicó el Ministerio de Salud. “Del total de vacunas recibidas, 18.474.300 corresponden a Pfizer; 14.683.210 a Sputnik V (10.490.055 dosis del componente 1, y 4.193.155 del componente 2), y 6.296.125 a Sputnik V producidas en la Argentina por Laboratorios Richmond (1.634.875 del primer componente, y 4.661.250 del segundo). En tanto, 31.672.800 corresponden a Sinopharm; 28.546.900 a AstraZeneca; 6.143.340 a Moderna; y 1.704.000 a CanSino”, detalla el informe. Que no es cierto en un punto clave, al menos para AgendAR: las Sputnik-V de Richmond no son producidas aquí, sólo fraccionadas y envasadas. Claramente, la mayor cantidad de vacunas recibidas corresponden a Sinopharm AstraZeneca y Sputnik, vacunas contra el COVID-19 que encabezaron la estrategia inicial del gobierno nacional para vacunar a la población para su primera y segunda dosis. Pero para la aplicación de las terceras dosis o dosis de refuerzo, Argentina cambió su estrategia vacunatoria, incrementado la compra de dosis a los laboratorios Pfizer y Moderna, apoyada en gran medida en los exitosos ensayos de combinación de vacunas que tuvieron lugar en el país y en varios países del mundo en el segundo semestre del año pasado. Según datos aportados por los expertos en datos Jorge Aliaga y Martín Barrionuevo, que analizaron la información del Ministerio de Salud, Pfizer encabeza hoy las dosis disponibles para aplicar en Argentina (6,9 millones). Le siguen Sinopharm (4,3 millones), Cansino (1,2 millones) Sinopharm como segunda dosis (702.000) y Sputnik V (443.000). Las vacunas de plataforma ARN Mensajero como Pfizer y Moderna son entre ambas las vacunas de refuerzo más utilizadas en el país hasta este viernes 11 de febrero. Pfizer contabilizaba 2,8 millones de aplicaciones hasta ayer, seguida por AstraZeneca (1,8 millones), Moderna (900.000), Sputnik 685.574) y Cansino (94.552). Además, AstraZeneca suma 1,3 millones de dosis adicionales o terceras y le siguen Pfizer (252.157), Sputnik V (76.693), Moderna (32.679, Sinopharm (5375) y Cansino (5055).»ooooo
Observaciones de AgendAR:
Hoy Argentina alcanza el 88% de su gente vacunada, con un 78% que completó el esquema de dos dosis y avanza con sus dosis de refuerzo. Ha sido un camino azaroso el que nos llevó hasta aquí: para una pandemia que recién entra en su 3° año, es una historia larga. Le pedimos a Daniel Arias que la vuelva a contar. Porque falta un protagonista. Nos aburre repetirlo, pero es necesario: desde 2020 hay propuestas de vacunas argentinas esperando autorización del MinSal y de la ANMAT para entrar en ensayos clínicos. Promediando 2021 ya eran cinco, con las de la Universidad Nacional de San Martín (UNSAM) y las de la Fundación Instituto Leloir con mayor avance preclínico, y sigue la lista con las de las Universidades Nacionales de La Plata y del Litoral, más una del INTA Bariloche. El sistema científico argentino trabajó a enorme velocidad y bajo presión, muy conciente de que el feroz pico de muertes de argentinos entre la primavera de 2020 y el invierno de 2021 se debió, básicamente, a que faltaban vacunas. ¿Por qué faltaban? Es el elefante en la habitación del que nadie habla. El ex ministro Ginés González García ideó una estrategia rarísima: fabricar bajo licencia la fórmula de AstraZeneca en mAbxience SA, de Garín, provincia de Buenos Aires, y exportarla a granel a México para su fraccionamiento, envasado y posterior regreso a la Argentina de la cuotaparte comprada nuestro país. El «filtering-filling» se podría haber hecho en Biogénesis-Bagó, también en Garín y copropiedad del mismo grupo multinacional de mAbxience (Insud, de Hugo Sigman). Son 400 metros de distancia de un portón al otro. Lo que firmó González García es un disparate logístico y terminó en un fracaso sanitario: esas dosis exportadas en barriles térmicos no volvieron. Sigman, en nombre del derecho privado, se opuso a que se expropiaran y fraccionaran en Argentina las dosis compradas, y el gobierno no dijo «esta boca es mía». Lo cual añade un disparate legal, otro político, y quizás nos costó más muertos que El Proceso. Lo del no retorno era previsible: en México, donde los datos sociales y la capacidades sanitarias del estado son peores que en Argentina, el Covid-19 fue un incendio cuya medición de daños sigue dudosa o imposible. ¿Nos iban a devolver a tiempo las 22,4 millones de dosis que nos correspondían y teníamos pagadas? Respuesta en caliche chilango: Órale, carnal, no mames. Por ende la campaña vacunatoria aquí empezó muy tarde y con dos planes B, que resultaron clínicamente superiores al plan A en respuesta inmunológica. Apreciamos la rapidez, el coraje y el tino de la Dra. Vizzotti en comprar de apuro las fórmulas Sinopharm y Sputnik-V. Pero esos fabricantes noveles a fines de 2020 todavía no tenían capacidad industrial de gran escala, y la llegada de sus dosis a Ezeiza, tan con cuentagotas, se pagó con una mortalidad inatajable durante meses terribles. Hoy la situación argentina «flipó»: sólo queda un 7,1% de compatriotas sin su primera dosis, de los cuales sólo un 2% se cree es «antivacunas». El 5,1% restante es geográfica o socialmente poco accesible, y como estos argentinos no logran ir hacia las vacunas, éstas deben ir hacia ellos, lo que está en curso. El MinSal y las provincias hicieron esfuerzos notables. A fecha de hoy, el 88,2% de los argentinos vacunables tienen una dosis, 78,7% dos y 33,1% tres. Estamos entre los 3 países mejor vacunados de la región y los 20 «top» del mundo. Pero eso no resucita a los compatriotas que, por edad y estado clínico o por ocupación, murieron entre 2020 y 2021 porque no nos llegaban vacunas fabricadas aquí. Y el SARS CoV2 ha mostrado una perpleja capacidad de generar variedades más contagiosas, o de peor pronóstico, o ambas cosas. En los países más pobres, más incendiados y peor vacunados, este virus mostró suficiente deriva genética como para seguir sacando ases de la manga. Y es lo que hizo el último año en la India y en Sudáfrica, con las variantes Delta y Ómicron. Por ende, no es imposible que en otras geografías donde sobra pobreza y falta estado (África, Medio Oriente, el Cáucaso y Asia Central y Sudeste… y Brasil, sin ir más lejos), aparezcan cepas muy resistentes a las vacunas más habituales. La pregunta no es si esto va a ocurrir, sino adónde y cuándo y en qué medida. ¿O alguien cree seriamente que esta pandemia ya está por volverse tan banal como una gripe estacional, pero de ésas flojitas, que no suscitan titulares? Parecería que sí. Por lo que dice la Ministra, en todo 2022 sólo se usarán vacunas importadas, lo que lleva a preguntas inevitables. ¿Son gratis las vacunas importadas? No, ni ahí. ¿Está asegurado su abastecimiento? Ahora, sí. ¿Son buenas las vacunas que importamos? Sí. Por ahora. ¿Son malas las nacionales? No hay modo de saberlo si no se las autoriza de una vez por todas a ser testeadas en personas. ¿Se debió o pudo hacer esto antes? Sí, al menos desde fines de 2020. ¿Por qué no se hizo? Lo ignoramos. Con 3 premios Nobel en ciencias biomédicas y lo que ello implica en calidad de recursos humanos en investigación y en capacidad instalada de fabricación, somos una potencia biotecnológica. Pero una que no se asume. De haber atravesado victoriosa el proceso de licenciamiento, al menos una de las vacunas nacionales con mejor recorrido preclínico (probablemente la de la UNSAM) ya podría estar en fabricación. Por su sencillez técnica, conceptualmente parecida a la de las vacunas contra la hepatitis B y el virus del papiloma humano, probablemente la dosis del inoculante de UNSAM costará U$ 8 dólares, contra los U$ 12,5 de las vacunas estadounidenses, y esa plata no sale del país. Ése es un dato. Ahí va otro: tras más de dos años de pandemia la experiencia muestra mayor efectividad contra enfermedad severa y muerte cuando para refuerzo se mezclan dosis de distintos fabricantes. Sumando ambos datos, 2022 en nuestro país debería ser un año con vacunas estadounidenses, rusas Y ARGENTINAS. Y también de planificación de exportaciones. La pandemia no se termina hasta que tenga doble vacuna al menos el 80% de la población planetaria. Pero entre dosis que no llegan nunca o que son demasiado caras, la mitad de los humanos sigue sin vacunar.Daniel E. Arias
El Instituto Argentino de Petróleo y Gas critica el freno a la exploración offshore. El gobierno apelará el fallo
El Instituto Argentino de Petróleo y Gas (IAPG) criticó este sábado el fallo de la justicia federal marplatense que suspendió el proyecto de exploración de recursos hidrocarburíferos en el Mar Argentino y aseguró que “ningún procedimiento ni acto requerido por las regulaciones para la aprobación de un permiso exploratorio fue salteado, minimizado ni dejado de lado”.
“En el fallo, se hace mención a la falta de consulta previa, estudios de impacto ambiental incompletos y falta de publicidad sobre los términos, lo cual demuestra un preocupante desconocimiento de los procedimientos por parte de quienes decidieron la prohibición”, indicaron en un comunicado. El estudio desarrollado por la Consultora Serman & Asoc. S.A. para la Compañía Equinor Argentina implica un Registro Sísmico 3D en el Mar Argentino, más específicamente en las Áreas CAN_100, CAN_108 y CAN_114, ubicadas en la Cuenca Argentina Norte de la Plataforma Continental Argentina. Además, calificaron la resolución judicial como “una injusticia tanto con nuestra industria, como con las decenas de instituciones técnicas, científicas, académicas, cuyos profesionales de gran prestigio trabajaron en el permiso durante meses”. También aclararon que el permiso para explorar tres áreas de la Cuenca Argentina Norte “siguió puntillosamente cada uno de los pasos que exigen las nuevas regulaciones argentinas, consideradas entre las más estrictas del mundo” y cuestionaron que el Municipio de General Pueyrredón, que conduce el dirigente del PRO, Guillermo Montenegro, haya rechazado participar. “El Municipio de General Pueyrredón, cuya capital es Mar del Plata, no lo hizo por decisión propia. Nadie impidió su participación ni tampoco puede aducir que no estaba enterado (¿Cómo se enteraron, entonces, cientos de personas e instituciones que sí participaron?)”, explicaron. El IAPG, que reúne a 700 empresas de hidrocarburos, remarcó que los permisos otorgados para la exploración “no son un simple trámite, sino un trabajo científico técnico integral, que aborda el tema desde un sinnúmero de aspectos e involucra gran cantidad de profesionales de numerosas disciplinas. Requiere de meses –a veces años- de trabajo”. “Por otra parte, la ciudad de Mar del Plata no puede pretender sentirse dueña de decidir sobre un recurso que pertenece a todos los argentinos; que, de existir, se encuentra a más de 300 kilómetros de distancia, y en una jurisdicción que no le corresponde”, agrega el comunicado. “Estamos convencidos de que la exploración de los recursos offshore hacen a nuestra soberanía y constituyen una oportunidad única y auspiciosa para un país al que hoy no le sobran oportunidades de este tipo y, por el contrario, debe lidiar con un sinfín de carencias”, concluyeron. El Gobierno nacional anunció ayer por la noche que apelará el fallo de la justicia marplatense. El secretario de Energía Darío Martínez expresó que el Gobierno es «respetuoso de la Justicia, pero esto no es cosa juzgada», y se manifestó «convencido que la exploración y la producción offshore es segura, no contamina, no perjudica la fauna Marina». «Por el contrario, genera recursos para el país y trabajo genuino y actividad económica para las localidades desde donde se opere el desarrollo de esta actividad», afirmó Martínez en declaraciones difundidas por su Secretaría. El titular de la cartera energética, adelantó que en consecuencia «se apelará la medida y que los abogados del Ministerio de Ambiente, del Ministerio de Energía y la Procuración, están analizando el fallo, y preparando la presentación judicial correspondiente».La licenciatura de Datos debuta en la Universidad Nacional de San Martín
La UNSAM comenzará este cuatrimestre a dictar la Licenciatura en Ciencia de Datos, una carrera que busca formar a profesionales de un área con creciente demanda laboral y también producir conocimientos científicos a partir de la riqueza de los grandes volúmenes de información.
Con una duración de cuatro años y modalidad híbrida (presencial y virtual), la carrera debutará con más de 150 personas inscriptas, de las cuales el 41% son mujeres, y en el marco de un proyecto de Inteligencia Artificial que lanzó esa universidad. “Esta disciplina provee herramientas de matemática, computación y análisis de datos para que quienes se gradúen tengan una fuerte base formal acerca de las herramientas propias de la ciencia de datos”, detalla Rodrigo Díaz, director de la flamante carrera. También destacó que esta Licenciatura cuenta con un “programa innovador que no solo va a formar personas con las herramientas necesarias, sino también con un espíritu crítico acerca de los datos y sus capacidades, y las va a entrenar para trabajar en equipo y comunicar sus resultados”. Junto a la UBA, que lanzó la carrera en el 2020, la UNSAM también apuesta a formar científicos y científicas de datos, como universidad nacional y en el marco de la educación pública y gratuita.La carrera
“Proporciona cientos de horas de trabajo práctico, obteniendo, acondicionando y analizando datos”, describió Díaz, y dijo que desde la primera materia, los estudiantes “van a estar en contacto con los datos, trabajando con la computadora para aprender a obtenerlos, a entenderlos y sacarles todo el jugo posible”. . Al principio, estarán las herramientas básicas y luego aparecerán aquellas más sofisticadas y potentes, desde modelos estadísticos simples hasta los modelos predictivos de punta como los de “Machine Learning” (aprendizaje automático). . “Además, a lo largo de la carrera, y sobre todo a partir de la segunda mitad, vamos a proponer una gran cantidad de materias optativas, para que cada uno/una pueda encontrar el perfil que más le interese. La idea es que una parte de estas materias puedan hacerse como prácticas profesionales, ya sea en un empresa, en un laboratorio o en el ámbito público”, remarcó el directivo. El puesto de Científico/a de Datos (Data Scientists) es uno de los “perfiles más buscados”, en el mercado laboral, según datos recientes de la Cámara de la Industria Argentina del Software (CESSI). Esa entidad reportó que quedan “15 mil puestos sin cubrir” en el país, de los cuales “5.000 a 10.000 corresponden a compañías del sector IT”. Entre los perfiles más buscados se destacan científicos/as de datos, programadores para automatización de testing, diseñadores de aplicaciones mobile y especialistas en machine learning y en robotización en general.
Dónde puede trabajar un/a científico/a de Datos
“Hay muchísimas empresas de nivel internacionaal que explotan grandes cantidades de datos, desde Amazon, Google y Facebook a las locales, como Mercado Libre, todas tienen un importante equipo de data scientists”, comentó Díaz. Pero agregó que también “empresas pequeñas e incluso start-ups” comenzaron a formar equipos con estos perfiles. . “Creemos que las personas que se gradúen de la carrera de Unsam serán muy requeridas por el mundo privado, por la formación y experiencia con la que contarán al terminar la carrera”, indicó el directivo. Más allá de eso, señaló que esperan que “algunos de los graduados se queden en la universidad para hacer investigación”. “También queremos involucrar a las empresas como parte constitutiva de la carrera. Queremos hacer acuerdos para que puedan proponer pasantías que sirvan como materias optativas, pero también que participen en la actualización del contenido académico”,. Díaz remarcó que “se espera que, a nivel mundial, la explotación de los datos y el uso de tecnologías disruptivas como la Inteligencia Artificial, genere ganancias de billones de dólares (millones de millones)”. “Argentina, por su alto nivel de formación académica, tiene la posibilidad de ser un actor clave y conseguir generar mucha riqueza en base a estas tecnologías”.Un 55% de mujeres y niñas en el mundo experimentaron situaciones de acoso o riesgo en Internet
El 55% de las mujeres adolescentes y adultas experimentaron situaciones de riesgo en internet asociadas a sentimientos de dolor y preocupación, según la nueva edición del Índice de Civilidad Digital (ICD) elaborado desde 2016 por Microsoft, que también mostró que para los jóvenes la falta de respeto en línea ya forma parte de la «nueva normalidad».
Según este relevamiento, difundido con motivo del Día Internacional por una Internet Segura -que se conmemora el 8 de febrero- las mujeres experimentaron mayores riesgos online que los hombres y, entre las preocupaciones más comunes, se destacan la falta de confianza en los demás y el acoso en línea. Así, las mujeres obtuvieron un mayor porcentaje en las siguientes categorías: «Me volví menos confiado/a con las demás personas en línea» (48% mujeres y 32% hombres), «Me preocupa que alguna interacción no deseada vuelva a ocurrir» (34% mujeres y 30% hombres). Si bien a nivel global, la investigación elaborada por Microsoft obtuvo los resultados más positivos desde su primera edición en 2016, las percepciones sobre el estado general de las buenas prácticas en línea empeoraron para la Argentina. En este sentido, el 30% de los encuestados manifestó que la civilidad en línea -es decir, las buenas prácticas de convivencia online- empeoró durante 2021. De hecho, se incrementó un 9% el número de personas expuesta a información falsa o engañosa en internet y un 6% aquellos que se sienten solos y asustados en el espacio digital. Asimismo, el estudio demostró una notable disminución de las tendencias positivas de civilidad en línea asociadas a la solidaridad y al sentido de comunidad, dado que se registró un 14% más de incidentes con haters e internautas extremistas; decreció en un 9% el sentido de comunidad en la red; se incrementaron en un 6% los ataques personales o comentarios negativos. Por otro lado, el estudio mostró que las generaciones Z (13 a 24 años) y Millennials (25 a 39 años) están más acostumbradas a las malas prácticas en internet, producto de una mayor exposición. En este sentido, el 55% de los encuestados pertenecientes a esta población afirmó enojarse menos que en el pasado cuando se encuentra con comentarios fuera de lugar, situaciones de acoso o insultos. El 48% afirmó que se encuentra expuesto a actitudes incivilizadas casi todas las veces que navega por internet, las cuales, según el 59% de los encuestados, ocurren en las redes sociales. Con respecto a las prácticas que pueden contribuir a mejorar la experiencia digital de las personas, los encuestados resaltaron tres aspectos: el 91% cree que es necesario seguir educando en buenas prácticas, el 77% se pronunció a favor de una mayor moderación de los discursos agresivos en línea por parte de las empresas de redes sociales, y el 75% opinó que no se debe permitir la publicación de comentarios dañinos desde el anonimato.El Directorio de NA-SA responde a los ataques de Apud y Guadagni a la central nuclear Atucha III
EL FUTURO DE LA ENERGÍA NUCLEAR EN ARGENTINA: HABLAR POCO Y HACER MUCHO
La decisión de construir un reactor Hualong como Atucha III está respaldada por más de una década de trabajo y se enmarca dentro de la tradición de excelencia nuclear argentina, en línea con la tendencia mundial de apostar a la energía nuclear como fuente de energía limpia y segura para combatir el cambio climático. A comienzos de febrero, Nucleoeléctrica Argentina S.A. y la Corporación Nuclear Nacional China (CNNC) suscribieron el contrato para la construcción de Atucha III, un proyecto que permitirá fortalecer la industria nuclear nacional y producir energía limpia y segura. Esta decisión está respaldada por más de una década de análisis y trabajo, y se enmarca dentro de la tradición de excelencia de más de 70 años de desarrollo nuclear nacional. De esta manera, Argentina se consolida en el grupo de naciones que lleva adelante la construcción de 52 reactores alrededor del mundo, entre los que se encuentran países experimentados como Brasil, Corea del Sur, China, Eslovaquia, Estados Unidos, Finlandia, Francia, India, Irán, Japón, Pakistán, Reino Unido, Rusia y Ucrania, y otros que incursionan en la energía nuclear por primera vez, como Bangladesh, Bielorrusia, Emiratos Árabes y Turquía. Luego de la realización del 5° Mecanismo del Diálogo Estratégico para la Cooperación y la Coordinación Económica entre la República Argentina y la República Popular China el pasado 6 de febrero, la cuarta central nuclear fue incluida en el listado de los diez proyectos prioritarios para la cooperación en el desarrollo de infraestructura. Esta negociación se enmarca en el Acuerdo Marco sobre Cooperación Económica y en Inversiones celebrado entre ambos Gobiernos, firmado en el año 2014 y ratificado por el Congreso de la Nación en 2015. Este listado fue convalidado por el ministro de Relaciones Exteriores, Comercio Internacional y Culto argentino en reunión con la Comisión Nacional de Desarrollo y Reforma de China, en el marco de la reciente visita presidencial. Un poco de historia. La decisión de continuar promoviendo la incorporación de centrales nucleares al sistema eléctrico argentino forma parte de la planificación energética nacional desde que se decidió incursionar en el desarrollo de estas capacidades, como resultado de la contratación de la Central Nuclear Atucha I “Juan D. Perón”. En 1965, de acuerdo a lo consignado por la Memoria de la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA), el Poder Ejecutivo Nacional por Decreto N° 485 dio su aval a la iniciativa referente a la instalación en el país de un reactor de potencia. Pese a que la historia de la actividad nuclear con fines pacíficos había comenzado 15 años antes, con la creación de la CNEA, allí comenzaba la historia de la producción de energía eléctrica a partir de la energía nuclear. De ahí en adelante, lo que sabemos: a la Central Nuclear Atucha I, le siguió Embalse en Córdoba y luego Atucha II “Néstor C. Kirchner”. Por entonces, nuestro país había comenzado a consolidar sus capacidades no solo en la construcción de reactores de investigación de despliegue local o internacional, así como de centrales nucleares destinadas a la producción de energía. Había también consolidado paulatinamente las capacidades científicas, tecnológicas e industriales necesarias para darle soporte a semejantes emprendimientos. A propósito de las recientes declaraciones de un grupo de ex funcionarios de la Secretaría de Energía, no resulta extraño que sus dichos coincidan con lo que hicieron cuando ejercieron esas funciones. Fue precisamente durante sus gestiones que el Plan Nuclear Argentino perdió su vigor e impulso, casi al borde de su abandono definitivo. Quienes conocemos la historia del sector, que hoy emplea a más de diez mil personas de forma directa, sabemos bien quiénes son. Incluso se han escrito libros sobre los deficientes resultados de su gestión. Sobre improvisaciones Conviene recordar que, en el marco de la Reunión de Ministros de Energía del G-20 celebrada en junio de 2016, el entonces ministro de Energía y Minería de la Nación suscribió un Memorando de Entendimiento con la Administración Nacional de Energía de China en donde ratificaba todas las gestiones realizadas hasta entonces y los compromisos asumidos con anterioridad, y afirmaba que el Plan Nucleoeléctrico de la Argentina consistía en construir dos centrales nucleares de potencia, una tipo CANDU y otra tipo Hualong. La construcción de dos centrales nucleares se correspondía con una estrategia que se había planificado a lo largo de la década del 70’, se había comenzado a diseñar a partir de la reactivación del Plan Nuclear en 2006 y se puso en ejecución cuando la finalización de Atucha II empezaba a hacerse realidad. Como si fuera poco, en los Escenarios Energéticos 2030 publicados por la cartera de Energía en diciembre de 2017 y noviembre de 2019, la generación de energía a partir de centrales nucleares formaba parte esencial de la prospectiva y la planificación de la matriz energética. ¿Habíamos hecho todo mal? ¿Qué negociaron durante 4 años? ¿De qué sirve escribir planes que no se van a cumplir?
El entonces ministro de Energía y Minería firmó en Beijing un Memorándum de Entendimiento con el director dela Administración Nacional de Energía China para construir dos centrales nucleares en el país con financiamiento de bancos chinos. Fuente: MINEM (junio, 2016).
En lo que a improvisación se refiere, cabe destacar la decisión de esa misma gestión de anunciar la construcción de una central nuclear Hualong en Rio Negro en el año 2017, iniciativa que, a tres meses de su lanzamiento, fracasó y tuvo como resultado que la provincia prohibiera el proyecto por Ley N° 5227 y obtuviera la ratificación de esa decisión a través de un fallo del Supremo Tribunal de Justicia provincial en 2018. Ese mismo año, los ex secretarios apoyaron la decisión de cancelar la construcción de nuevas centrales incluidas en el Plan Estratégico 2015-2024 de Nucleoeléctrica, sin poner reparos en aquella abrupta e irresponsable decisión. Finalmente, no se avanzó en ninguno de los dos proyectos y se enviaron a pérdida más de 470 millones de dólares, el equivalente a los recursos necesarios para extender la vida útil de Atucha I. Las contradicciones. Quienes apoyaron la cancelación del proyecto nacional tipo CANDU que utilizaría uranio natural y agua pesada son los que hoy se escandalizan por la transición hacia un ciclo de combustible de uranio enriquecido y agua liviana, alegando que no producimos el primero de estos dos insumos. Son los mismos que en el año 1995 decidieron dejar de producir el uranio natural de forma local para pasar a comprarlo en el exterior y que en 2017 soslayaron el cierre de la Planta Industrial de Agua Pesada (PIAP) de la CNEA, obligando al país a importar este insumo que requiere en la actualidad para continuar operando sus tres centrales en funcionamiento. Por otro lado, resulta oportuno considerar que la Argentina comenzó a transitar el desarrollo de capacidades en el mismo ciclo de combustible que utilizará la central nuclear tipo Hualong cuando, a mediados de la década del 80’, la CNEA presentó el Proyecto CAREM, prototipo del primer reactor de potencia de diseño argentino. Este reactor que se presenta como una gran oportunidad para consolidar al país como exportador de tecnología nuclear en el segmento de reactores pequeños y medianos se encuentra en construcción desde febrero de 2014 con el apoyo de Nucleoeléctrica. Hemos dicho más de una vez, no existe contradicción entre la construcción de centrales nucleares pequeñas y grandes, siempre y cuando estemos pensando en darle continuidad a la energía nuclear en la matriz energética local. La Ley 26.566 que establece el marco jurídico para la construcción de centrales nucleares sigue vigente y de acuerdo a los Lineamientos para un Plan de Transición Energética al 2030 publicado por la Secretaría de Energía el pasado noviembre, la energía nuclear forma parte esencial de la estrategia argentina para poder acompañar el cumplimiento de los compromisos nacionales en materia de mitigación del cambio climático. De acuerdo a lo informado por Nucleoeléctrica a propósito de la firma del contrato con CNNC por Atucha III, éste fue el primer paso en un proceso que requerirá dar cumplimiento con la normativa nacional vigente, situación que se impone como obligatoria para poder comenzar con la obra: la justificación del proyecto en el marco de la Ley 27.122; el estudio de impacto ambiental; el financiamiento; los contratos de suministro y transferencia de tecnología para los combustibles y las licencias de la Autoridad Regulatoria Nuclear, entre otros requisitos, son mandatorios. Además del Proyecto Atucha III, en cumplimiento del Plan Estratégico 2021-2030 de Nucleoeléctrica, aprobado por el Poder Ejecutivo Nacional el 23 de junio de 2021, también estamos trabajando en la recuperación del Proyecto Nacional tipo CANDU (V Central Nuclear), así como en la Extensión de Vida de la Central Nuclear Atucha I. En Nucleoeléctrica creemos firmemente que lo mejor es hablar poco y hacer mucho.Directorio de Nucleoeléctrica Argentina S.A.
Ing. José Luis Antúnez – Presidente Lic. Jorge Sidelnik – Vicepresidente y Director Ejecutivo Dr. Gabriel Barceló – Director Lic. Isidro Baschar – Director Ing. Alejandro Estévez – Director
Al 12 de febrero en Argentina se vacunó contra el covid a 40 millones de personas, al menos con 1 dosis
Este sábado 12 de febrero se llegó en nuestro país a la cifra de 40.021.069 personas que recibieron, al menos, una dosis de alguna de las distintas vacunas para combatir el coronavirus.
Pasaron más de 400 días desde que la Argentina comenzó a aplicar vacunas contra el Covid-19. Y según los datos actualizados en la mañana de ayer en el Monitor Público de Vacunación, se ve que las dosis de las vacunas distribuidas entre las distintas jurisdicciones alcanzan a 97.696.023 y las administradas a 90.742.298. En la Argentina 40.021.069 personas comenzaron su esquema de vacunación. De ese total, 35.700.019 completaron el proceso de vacunación y 15.021.210 recibieron un refuerzo o tercera dosis. Si se tiene en cuenta el porcentaje de población, significa que 88,2% tienen una dosis, 78,7% dos y 33,1% tres.Para llegar a esos porcentajes se toma como parámetro la proyección del Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (Indec), que estima que en 2020 en el país había 45.376.763 de personas, de las cuales 43.118.564 estaban en condiciones de ser vacunadas y 2.258.199 son menores de tres años, por lo que no deben recibir ninguna dosis.
De esta forma, solo 3.097.495 personas en condiciones de vacunarse no comenzaron su esquema, lo que representa el 7,1% de las personas en condiciones de vacunarse.
Las mujeres son las que más accedieron a vacunarse y representan más del 52% del total de los que comenzaron o completaron el proceso de inmunización.
La comparación con otros países:
Si se compara a la Argentina con el resto del mundo, en el indicador que está mejor rankeada es el que mide cuántas personas recibieron una dosis: está entre los 20 primeros países del planeta. Si se mira la aplicación de segundas dosis, la Argentina cae unos puestos, y un retroceso mayor lo tiene en los refuerzos o terceras dosis: está por debajo del lugar 40.
En América del Sur se sitúa en el tercer lugar: con una y dos dosis, detrás de Chile y Ecuador; con tres dosis, detrás de Chile y Uruguay.
ARSAT amplía la capacidad de conexión a internet en todo el territorio nacional
La empresa estatal Arsat anunció la finalización del proceso de instalación de 28 nodos de la Red Federal de Fibra Óptica, que mejorarán sustancialmente el tráfico de internet en distintas regiones de la Argentina.
Francia confirma su apuesta a la energía nuclear: propone construir 14 nuevos reactores
El presidente de Francia, Emmanuel Macron, refirmó este jueves su apuesta por la energía nuclear como vía para convertir a su país en una de las primeras grandes naciones en lograr la independencia de las energías fósiles sin debilitar para ello su economía. Anunció que Francia construirá seis reactores nucleares de nueva generación (EPR2) y estudiará la posibilidad de erigir otros ocho más en los próximos años. Además, el mandatario quiere que se prolongue la vida de todos los reactores existentes más allá de los 50 años, siempre y cuando no supongan un riesgo para la seguridad.
«Lo que tenemos que construir hoy, porque es el buen momento (…), es el renacimiento de la industria nuclear francesa», aseguró Macron desde Belfort, en el noreste de Francia, tras reconocer las dudas surgidas la década pasada tras la catástrofe de Fukushima (Japón) en 2011. Su plan pasa por encargar al gigante energético francés EDF, de mayoría estatal, la construcción de seis reactores EPR2 para 2050 y estudiar la posibilidad de ocho adicionales, así como por prolongar la vida del mayor número posible de reactores en funcionamiento. Este última decisión implica un cambio de rumbo respecto a 2018 cuando, también bajo la presidencia de Macron, se fijó el objetivo de cerrar una docena, en este país que se destaca en Occidente por su apuesta clara por la energía nuclear civil. Alemania, por ejemplo, cerrará sus últimas centrales en 2022. Impulsada durante las presidencias de Charles de Gaulle (1959-1969) y Georges Pompidou (1969-1974), la energía nuclear generó en 2020 el 70,6% de la electricidad en Francia, según la Organización Internacional de la Energía Atómica (OIEA). En Estados Unidos representó casi el 20%.«Necesitamos retomar el hilo de la gran aventura de la energía nuclear civil en Francia»«Necesitamos retomar el hilo de la gran aventura de la energía nuclear civil en Francia», subrayó Macron, quien en octubre ya anunció la inversión de 1.000 millones de euros (1.114 millones de dólares) en reactores modulares pequeños (SMRs), en su plan para reindustrializar su país. Su anuncio tuvo lugar en una fábrica de turbinas Arabelle, claves para equipar los reactores EPR, EPR2 y SMR, perteneciente a la estadounidense GE Steam Power, pero que se incluyen en el acuerdo de exclusividad anunciado el jueves por EDF para adquirir actividades nucleares de esta compañía. Francia recupera así esta estratégica fábrica para el sector nuclear que Emmanuel Macron, entonces ministro de Economía del presidente socialista François Hollande, había vendido en 2015 a General Electric. «Era esto o el cese» de la actividad, defendió este jueves. Desde entonces, una pandemia de covid-19, que paralizó temporalmente las cadenas de suministro mundiales, sacó a relucir la dependencia de Francia de las industrias extranjeras y, a nivel europeo, se adoptó un plan de recuperación que pasa por la transición ecológica y digital. Aunque, entre la clase política francesa, existe un cierto consenso a favor de la energía nuclear, la inclusión de esta última por parte de la Comisión Europea como inversión «verde», para facilitar la llegada de dinero, dividió a los países de la Unión Europea (UE). Esta propuesta del ejecutivo comunitario, defendida por Francia y que todavía debe debatir la Eurocámara, generó el rechazo de Alemania, Luxemburgo y Austria, que anunció incluso un recurso ante la justicia europea, así como de las oenegés y grupos ecologistas. Macron «está condenando a Francia a un siglo de [ energía] nuclear», aseguró antes de su anuncio el candidato ecologista a la presidencial de abril Yannick Jadot, quien recordó los 17.000 millones de euros de sobrecostos y el retraso en la construcción del EPR de Flamanville (oeste). Esta no es la única polémica. EDF anunció en los últimos meses la suspensión de la actividad de varios reactores por problemas de corrosión en sistemas de seguridad o para realizar controles, un hecho que para Macron muestra la «seguridad» del sector en Francia. Los nuevos reactores anunciados serán del tipo EPR, y que se consideran más simples y menos caros de construir, ya que se beneficia del efecto serie –construcción por parejas– y de la prefabricación en fábrica o modularización. Pero ante el tiempo de fabricación de los nuevos EPR2 y la urgencia climática, los planes de Francia pasan también por duplicar la producción de electricidad de fuentes renovables para 2030, impulsando la solar y construyendo 50 parques eólicos en el mar. «No hay producción industrial estable si no hay energía estable a los precios más competitivos», subrayó Macron durante su discurso, en el que también destacó los beneficios para la «transición energética y climática», para la «soberanía» y el «poder adquisitivo». Con esta última referencia, el mandatario, que todavía no anunció su esperada candidatura a la reelección en la presidencial de abril, hizo un guiño a la principal preocupación de los franceses, en un contexto de aumento de los precios de la energía a nivel mundial.
EE.UU. y Gran Bretaña piden a sus ciudadanos abandonar Ucrania «cuanto antes». Rusia dice «Histeria»
Estados Unidos ha dado ayer viernes un plazo de 48 horas a sus ciudadanos residentes en Ucrania para que abandonen el país ante una inminente invasión rusa.
También advirtió que no pondrá a sus soldados en «una zona de guerra» para rescatar a estadounidenses que decidan permanecer en territorio ucraniano. Por su parte, el gobierno del Reino Unido urgió también este viernes 11 de febrero a los ciudadanos británicos en Ucrania a abandonar el país lo antes posible, mientras todavía haya medios «comerciales» disponibles para hacerlo. Desde el Kremlin, la portavoz del Ministerio de Exteriores de Rusia, María Zajárova, señaló en las redes sociales «La histeria de la Casa Blanca es más reveladora que nunca. Los anglosajones quieren guerra a toda costa». Ayer los líderes europeos y Estados Unidos participaron en un encuentro virtual para analizar la situación en la frontera de Ucrania, donde decenas de miles de soldados rusos se encuentran estacionados, haciendo pensar en una invasión inminente. Observación de AgendAR: Resulta evidente que lo que pase, o no pase, en los próximos días -tal vez en este fin de semana- influirá sobre el escenario internacional. Donde, no nos olvidemos, también está Argentina, aunque enfrascada en sus propios problemas.En 2021 las centrales nucleares Atucha I, Atucha II y Embalse generaron más de 10 millones de megavatios
«Nucleoeléctrica Argentina alcanzó durante 2021 una nueva marca histórica de generación eléctrica neta anual: las centrales nucleares Atucha I, Atucha II y Embalse generaron 10.169.694 MWh, con un factor de carga total de 71,50%.
La generación del último año ubica a la empresa operadora de las centrales nucleares argentinas en el sexto lugar dentro del podio de grupos empresarios generadores de energía de la Argentina y representa el 7,17% del total producido a nivel nacional. También, en julio de 2021 Nucleoeléctrica logró el récord histórico de generación eléctrica mensual, ya que las centrales generaron 1.101.359 MWh. Las centrales nucleares en nuestro país vienen batiendo récords año tras año. En 2020 la empresa también cerró el año con índices de excelencia que superó durante 2021 con un incremento aún más alto de su producción. Energía limpia y segura La generación neta de las centrales nucleares argentinas durante el último año último permitió el ahorro de 4.7 millones de toneladas de CO2. Esta cifra equivale a abastecer el consumo de energía residencial de más de 7 millones de personas. Las centrales nucleares no dependen de factores estacionales ni climáticos para su funcionamiento y son claves en la lucha contra el cambio climático y en el camino hacia la transición energética, porque no generan gases ni partículas causantes del efecto invernadero, uno de los responsables del calentamiento global. Así la energía nuclear se constituye como un sector clave para la reconstrucción argentina: genera empleo, desarrollo tecnológico y electricidad de forma segura y confiable para el país. En este sendero, además de operar Atucha I, II y Embalse, Nucleoeléctrica avanza en el desarrollo de Atucha III, la cuarta central nuclear que se construirá en Argentina y que contará con una potencia eléctrica bruta de 1200 MWe. Asimismo, la empresa lleva adelante el Proyecto de Extensión de Vida de Atucha I que permitirá ampliar su operación por 24 años a plena potencia.»Observación de AgendAR:
71% de factor de carga promedio para un parque nucleoeléctrico bastante añoso como el de Argentina no está nada mal. Las tres centrales, ambas Atuchas 1 y 2 y Embalse, arrancaron obra en 1968, 1974 y 1981 respectivamente, y sus vidas útiles fueron estimadas entonces en 30 años. Atucha I, que tuvo problemas de disponibilidad en 1988 por ser un prototipo, fue reparada, repotenciada de sus 320 MW originales a sus actuales 364, y está por empezar una extensión de vida útil para 24 años más de servicios. Embalse tuvo una primer vida útil con una disponibilidad del 88%, y terminado su retubado en 2018 tiene un 7% más de potencia, mayor seguridad, una disponibilidad del 91% y 28 años más de operaciones. Un 71% de factor de carga significa que en 2021 las tres máquinas sumaron entre todas 260 días efectivos de trabajo al 100% de potencia. No hay otras fuentes de electricidad en el país que se acerquen siquiera a esa confiabilidad.La F.D.A. de Estados Unidos posterga la autorización de la vacuna de Pfizer para menores de 5 años
Modificando una resolución previa, la F.D.A. (el organismo estadounidense que controla los medicamentos) decidió ayer viernes esperar más datos sobre la vacuna de Pfizer antes de decidir si la autoriza para niños menores de 5 años.
Se había programado que expertos externos se reunieran la próxima semana y hicieran una recomendación sobre si autorizar dos dosis de la vacuna en niños pequeños. Los resultados del ensayo clínico de Pfizer fueron mixtos, lo que llevó a algunos expertos a argumentar que la evidencia que mostraba el beneficio de dos inyecciones no era convincente. (Noticia en desarrollo).La medida cautelar de un juez dispone frenar la exploración petrolera a 300 km. de la costa
MAR DEL PLATA.- El juez federal Santiago Martín hizo lugar a una medida cautelar y suspendió la exploración petrolera off shore frente a las costas de esta ciudad, autorizada en diciembre pasado por el Ministerio de Medio Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Nación.
El fallo, firmado hoy a la mañana, ordena que la empresa Equinor Argentina se abstenga “de iniciar las tareas de exploración” hasta tanto “se dicte sentencia definitiva” en la causa, que reúne una serie de presentaciones realizadas por distintas organizaciones ambientalistas, un particular y el intendente de Mar del Plat, Guillermo Montenegro
En este mismo sentido (por la suspensión de las actividades) había dictaminado en enero la fiscal Laura Mazzaferri.
La medida responde en principio al expediente promovido por el particular Rubén Oscar Godoy, que pidió que se suspendieran “en forma inmediata” los efectos del Decreto 900/2021 -que autoriza la prospección- hasta tanto se conociera de manera “fehaciente” el impacto sanitario, ambiental económico y social que la actividad provocará en todo el partido de General Pueyrredón.
El magistrado fundamentó su decisión en al menos tres elementos planteados por los distintos amparistas: el cumplimiento defectuoso de los estándares en materia de información y participación establecidos por la legislación vigente -en particular, el Acuerdo de Escazú (Ley 27.566)-, la falta de una instancia de consulta al Municipio de General Pueyrredón en el proceso de toma de decisión (?!) y, por último, falencias del Estudio de Impacto Ambiental derivadas de la insuficiente proyección sobre los impactos acumulativos de las exploraciones a realizarse en el Mar Argentino.
El juez destacó que “la exposición al sonido irradiado por una campaña sísmica puede resultar significativo” para los invertebrados marinos, los peces, los mamíferos marinos, las tortugas marinas y aves marinas”. “Para los peces e invertebrados los daños pueden ser físicos y/o fisiológicos, pueden conducir a un deterioro en la audición que reduzca su aptitud de supervivencia”.
El juez determinó entonces que “frente a la eventualidad de un perjuicio irreparable derivado de la ejecución de las tareas de exploración” corresponde suspender las actividades hasta el dictado de un fallo de fondo.
Los promotores del amparo:
A la presentación de Godoy, le siguió otra de la Organización de Ambientalistas Autoconvocados, primero presentada como habeas corpus y luego como amparo ambiental. Esta ONG puso el foco en la situación de “riesgo de daño inminente” al que quedarían expuestas las ballenas francas australes y los cetáceos en general frente a las explosiones sonoras derivadas de la exploración sísmica. “Le pueden provocar daño grave e irreparable e inclusive hasta la muerte”.
Luego fue el intendente Montenegro quien sumó su recurso de amparo en representación de los habitantes del partido de General Pueyrredón. Reclamó que no se avanzara con la exploración petrolera frente a estas costas hasta tanto se evaluara con mayor precisión el riesgo ambiental y sus alcances. El intendente cuestionó que se hubiera tomado esta medida desde el gobierno nacional sin haber dado la debida información y participación a la comunidad local “en los términos del art. 7° del Acuerdo de Escazú, aprobado por Ley 27.566″.
Por último, ingresó otro amparo ambiental solicitado por Fundación Greenpeace Argentina junto a Surfrider Argentina, Asociación de Surf Argentina, Fundación Patagonia Austral y Asociación Civil Medio Ambiente Responsable.

