Las campañas de desinformación son centro de debate en todo el mundo -y también en Argentina, por supuesto- en tiempos electorales. El escándalo de Cambridge Analytica, las sospechas por la supuesta intromisión de Rusia en las elecciones que llevaron a Donald Trump a la Casa Blanca y las denuncias contra Bolsonaro por montar una campaña en contra del PT en las elecciones de Brasil son los ejemplos que ocupan la agenda de especialistas en derecho constitucional, periodistas y por supuesto, los medios.
En AgendAR consideramos que las «fake news» -bah, las mentiras- han sido desde siempre un arma política de los inescrupulosos. Las herramientas modernas de comunicación -en particular las redes sociales- consiguen que su difusión sea más fácil y más rápida. Y desde la larga experiencia de algunos de nosotros en comunicación, estamos seguros que los inescrupulosos seguirán aprovechándolas. La respuesta más eficaz para una institución o una fuerza política es entrenar a sus colaboradores en el manejo de esas herramientas.
Pero eso no significa que se puede ignorar la situación legar. Y adaptar las leyes a este nuevo desafío. Reproducimos este reportaje que el periodista Xavier Ibarreche de Ámbito hace a Phillipe Derosier, profesor de Derecho Constitucional de la Universidad de Lille y consultor en materia electoral, especializado en la lucha contra la desinformación.
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«Periodista: ¿Qué se considera una fake news?
Jean-Philippe Derosier: Es difícil definir qué es una noticia falsa. Se debe hacer la distinción entre una opinión que podría ser parcial, no totalmente verdadera o que se revela como falsa, y una noticia que es engañosa y que tiene como objetivo influenciar un voto. Para que una noticia sea declarada efectivamente como falsa se necesitan investigaciones o análisis profundos para determinar si no es completa. La frontera entre las dos distinciones no siempre es fácil de determinar. Las fake news entendida desde el punto de vista de la legislación es una noticia que tiene el objetivo de influenciar negativamente sobre una votación. Pero no es suficiente para definirla por lo que necesitamos otro criterio que es el de ser una noticia que se puede propagar fácil y efectivamente.
P.: ¿Por qué las fake news están en el centro del debate en los procesos electorales de todo el mundo?
J.P.D.: El problema al que nos enfrentamos es la facilidad con la que se puede propagar noticias. Hoy es muy fácil difundir noticias ya sean verdaderas o falsas. En otros tiempos ese era el trabajo de los periodistas, hoy cualquier persona lo puede hacer. Esa facilidad permite la difusión de noticias falsas. A eso hay que sumarle el hecho de que hay gente de otros países que quieren tener una influencia de las elecciones de un país para controlarlo: ya sea para decir que puede influenciar en el voto o ya sea para controlar quién será la persona que gobierna.
P.: ¿En Argentina se están tomando cartas en el asunto?
J.P.D.: Todos los medios para garantizar una información pluralista y objetiva son buenos. Es necesario encontrar el equilibrio entre una regulación necesaria para garantizar esta pluralidad y objetiva y la menor regulación posible para no controlar la información. Lo que he podido observar en Argentina me parece bien porque es necesario introducir un control. Destaco las medidas de la Cámara Nacional Electoral, sobre todo en lo que tiene que ver con el apoyo y el sostén en lo referido a la educación cívica. Es necesario brindarle herramientas a los electores para que puedan distinguir lo que es verdadero de lo que se presenta con dudas. Además, un compromiso de buenas prácticas introduce transparencia porque se identifican los problemas.
P.: ¿Cuáles son los puntos centrales de la ley para combatir la desinformación que se promulgó hace unas semanas en Francia?
J.P.D.: Una de las reglamentaciones determina que la ley se aplicará a las plataformas que tienen más de cuatro millones de conexiones únicas por mes en un período de un año, que serían Facebook o Twitter. En particular hay un artículo que da la definición de la noticia falsa como engañosa, incompleta que tiene como objetivo influenciar un escrutinio. Desde los tres meses previos a las elecciones, las plataformas que publican contenido esponsoreado deben definir quién hace la publicidad y cuánto pago por ella. Durante ese periodo cualquier elector puede introducir un recurso de emergencia a un juez, que será el único que atienda a estos temas, para denunciar una noticia falsa.
P.: ¿Un solo juez deberá atender a todas las denuncias que podrían presentarse en el país?
J.P.D.: Exactamente. Un juez civil puede tomar decisiones consideradas de emergencias como cancelar la noticia falsa ordenando a un medio darla de baja o bien ordenar dar de baja una cuenta en redes sociales. El juez tiene 48 horas para determinar si la noticia es falsa o verdadera y tomar la decisión. La ley precisa que una noticia falsa no es una noticia satírica, una noticia que es difundida como falsa pero sabiendo que es falsa y es una noticia que se puede de manera objetiva determinar como falsa.
P.: ¿Detecta peligros en esta nueva norma para combatir la desinformación?
J.P.D.: Soy muy crítico de la ley porque ya tenemos disposiciones legislativas que permiten controlar las noticias falsas. Se trata de una ley de 1881 que prohíbe a los periodistas difundir noticias falsas sabiendo que son falsas, obligándolos a hacer las verificaciones que son parte de su trabajo. En el código electoral hay una ley que refiere al período electoral que no concierne ya sólo a los periodistas, sino a todas las personas, y que no pueden difundir noticias falsas con el objetivo de influenciar el voto. Eso ya lo tenemos y son legislaciones penales por lo que pueden ser condenados por el juez penal. Lo peligroso es la conducción a establecer una verdad de Estado porque es el juez que determina lo que es verdadero y lo que no es. Claro, en modo objetivo. Pero siempre es el Estado con todas las consecuencias en 48 horas.
P.: ¿La posibilidad de que un juez determine bajar un contenido produce un cercenamiento a la libertad de expresión?
J.P.D.: La libertad de expresión es fundamental en la democracia al igual que la libertad de voto. Si a causa de la libertad de expresión hay influencia sobre la libertad de voto es malo. Por eso el Consejo Constitucional permitió la ley en la limitación objetiva.
P.: Eso nos lleva al debate sobre los criterios de las propias plataformas a la hora de bajar contenidos o suspender cuentas. ¿Considera que deberían transparentar los criterios por los cuáles las empresas toman esas decisiones?
J.P.D.: La ley establece criterios sobre lo que se debe publicar y cuáles son las razones por las cuales se deben bajar contenidos. Luego, no se puede hacer sin el apoyo de las redes sociales porque si no tenemos el problema reverso: no sólo tendremos una verdad de Estado, sino una policía del pensamiento. Las plataformas han publicado el procedimiento de cómo van a controlar. Es decir, contamos con esa transparencia. Gracias a esa transparencia me parece que encontramos un equilibrio entre la libertad de expresión, la libertad de las empresas y el conocimiento de los usuarios que sabe lo que puede decir y lo que no puede decir de acuerdo a las reglas de las plataformas».
Es difícil determinar qué fue lo que le «dobló el brazo» al gobierno de Macri. Si el factor principal fue la furia de la comunidad científica argentina, expresada en un año largo de protestas y en la rara unanimidad de los directores de institutos del Conicet, expresada en un documento, el «Llamamiento a la Ciudadanía – ¡Salvemos la Ciencia Argentina!».
O la escalada mediática que comenzó con la investigadora Marina Simian en un programa de preguntas en TV para recaudar fondos y mantener su laboratorio, que consiguió que muchos argentinos se enterasen por primera vez del ahogo a la investigación.
Probablemente, fue la combinación de ambas cosas lo que logró que el Poder Ejecutivo oficializara la designación de Alberto Kornblihtt y Mario Pecheny como miembros del directorio del Conicet. Se trata de dos reconocidos científicos que habían sido votados por su pares a mediados de 2018 aunque su designación se demoró más de un año. Según aseveró el físico Juan Pablo Paz, «nos pone contentos que se encaminen estas designaciones pero hubo una demora en el nombramiento sólo explicable por motivos políticos». Y agregó que «esta movida se da en el contexto de un ajuste de la investigación en los principales organismos del sector».
El doctor Pecheny declaró que «nos informaron que asumiremos en el directorio el próximo 12 de junio. Es posible también que en esos días se jubile el actual presidente, Alejandro Ceccatto y asuma la doctora Mirtha Flawiá como nueva presidenta«. Según Pecheny «pensamos impulsar cambios hacia adentro de la estructura para que el directorio participe en forma efectiva resolviendo reclamos de científicos y becarios. Y hacia afuera haremos acciones concretas como pedirles a los candidatos que muestren su compromiso apoyando ya mismo la firma de la Ley de Financiamiento de la Ciencia que tiene media sanción».
El
miércoles pasado representantes de la comunidad científica
realizaron una presentación exponiendo datos reales de las
asignaciones presupuestarias a organismos de CyT en los últimos
años.
Según detalló el físico Jorge Aliaga en 2015 el porcentaje del PBI dedicado al sector ciencia y tecnología rondaba el 0,35%. En 2018 ese porcentaje había caído al 0,25%. “Eso significa que faltarían sumar al menos $18.000 millones solo para igualar el presupuesto 2015. Agregó que la función dedicada a la ciencia y técnica en los presupuestos anuales cayó, desde el 2015 hasta ahora, alrededor del 33%. Midiendo el dinero asignado por presupuesto, en millones de pesos ajustados por inflación, a los organismos del sistema científico, las tasas de reducción presupuestaria son mayores. Entre 2015 y 2019, la CNEA sufrió una reducción del 31%; el INTA del 35%, el INTI del 42%, la CONAE del 38% y el Conicet del 20%”.
Destacando
que «no sólo queremos expresar críticas”, también
adelantaron que «ya solicitamos trabajar con las actuales
autoridades de la Secretaría de Ciencia para discutir soluciones
para este problema». La próxima reunión se realizará el
martes 28 de mayo.
El economista Sergio Ariel Chouza, docente e investigador de la Universidad de Buenos Aires y la Universidad Nacional de Avellaneda, ha calculado, a partir de las cifras del Banco Central, que en el primer cuatrimestre de 2019 se pagó en intereses al exterior un 42,5% más que en el mismo período del aña pasado.
?? [DEUDA] En 2019, los intereses pagados al exterior más altos en 16 años. Por el proceso de endeudamiento acelerado emprendido en los últimos años, cada vez se pagan más intereses de deuda. Al 1º cuatrimestre, la salida de dólares por intereses aumentó 42% en relación a 2018. pic.twitter.com/bEPHw7VG1p
— Sergio Ariel Chouza (@SergioChouza) May 24, 2019
La ANSeS decidió adelantar los pagos previstos para el próximo miércoles 29 de mayo debido al anuncio del paro de la CGT. El organismo que dirige Emilio Basavilbaso informó que los jubilados y pensionados que tenían asignada esa fecha de pago tendrán depositados sus haberes el martes 28, conjuntamente con aquellos que ya tenían previsto en esa fecha.
Cronograma de cobro:
Los jubilados cuyos haberes no superan los $ 11,832 ya cobraron. La ANSeS debe todavía pagarles a algunos de los que cobran más que esa cifra. Las fechas previstas para este mes son las siguientes, según el último número del DNI:
Documentos terminados en 0 y 1: 23 de mayo
Documentos terminados en 2 y 3: 24 de mayo
Documentos terminados en 4 y 5: 27 de mayo
Documentos terminados en 6 y 7: 28 de mayo
Documentos terminados en 8 y 9: 29 de mayo (cobrarán el 28)
El “Atlantic Conveyor”, una containera
reconvertida. Fue “el tercer portaaviones” de la Task Force hasta que el 25 de
Mayo le dieron dos misiles Exocet. Se hundió con helicópteros y equipos
críticos para la logística de las tropas británicas desembarcadas. Atrasó 2
semanas nuestra rendición.
Este artículo va para el ingeniero electrónico y capitán de fragata Julio Pérez, el hombre que en 1982, a sus 46 años y a fuerza de conocimiento e imaginación, le costó a la Royal Navy más pérdidas que las que le causaron los acorazados alemanes Graff Spee y Bismarck durante la 2da Guerra. Sumando barcos hundidos (19.350 toneladas) y puestos fuera de servicio (26.800 toneladas), AgendAR reclama 46.150 toneladas para el poco mentado Pérez y sus dos acólitos civiles, los técnicos Luis Torelli y Antonio Shugt.
Examinando sólo hundimientos en ataques aéreos, entre la Fuerza Aérea (FAA) y el Comando de la Aviación Naval (COAN) mandaron al fondo 29.172 toneladas de naves británicas. Señoras y señores: 19.350 de ésas son de Pérez, Torrelli y Shugt. Y sin pérdidas de pilotos o de aviones argentinos.
¿Qué hicieron los mencionados? Dos cosas: primero, “maridaron” en secreto el radar de tiro Agave del avión Super Étendard con su computadora de vuelo UAT-40 y a éstos dos sistemas con el procesador de guiado inercial del misil aire-mar AM39 Exocet, lo que lo volvió funcional. Los ingenieros en misiles de Aérospatiale, forzados por el presidente Francois Mitterrand y el artículo 5to de la OTAN, habían dejado ese trabajo sin terminar, y la inteligencia británica juzgó que aquí no habría personal capacitado para hacerlo. Los esperaba una sorpresa.
Después de eso, Pérez, Torrelli y Shugt transformaron también en secreto la misilera mar-mar MM 38 Exocet del viejo destructor argentino ARA Seguí en la famosa “Instalación de Tiro Berreta” o ITB, artillería de tierra. Otra sorpresa más.
Los resultados de ambas acciones crearon caos en la Task Force: al fondo se fue el destructor HMS Sheffield tras ser impactado el 4 de mayo, el 25 lo siguió el mercante Atlantic Conveyor (por lejos el golpe más duro para la campaña británica), y quedaron fuera de combate hasta el término de la guerra el portaaviones HMS Invincible el 30, y el crucero HMS Glamorgan el 12 de junio, 2 días antes de nuestra rendición.
La
estrambótica ITB, bautizada inmediatamente como “El Catafalco”
por la tropa, en camino hacia su despliegue secreto en Hook Point, en
las afueras del aeropuerto.
La pérdida del Conveyor fue mediáticamente opacada por el ataque con Skyhawks con bombas convencionales al destructor HMS Coventry y su fragata HMS Broadsword, unos 15 minutos antes y 140 km hacia el Sudoeste. Fue un episodio escalofriante y azaroso, altísimo en adrenalina y bravura para atacantes y atacados. Pero en perspectiva, las batallas se ganan más con logística y astucia que con coraje y gloria.
Visto por los medios no sólo argentinos sino británicos, el misileo, incendio y hundimiento del Conveyor fue mucho menos épico. Los Exocet son, después de todo, robots voladores: pueden suscitar terror pero no admiración. Dos detalles, empero, hacen de este el hecho más notable de la guerra aeronaval de 1982: el capitán Ian North del Conveyor fue obligado a presentar el flanco y sacrificar así su barco para atraer el radar de los misiles y salvar al portaaviones HMS Hermes, hacia el cual volaban inicialmente los Exocet. Ése es el primero. El episodio se narra más en detalle en la segunda parte de este artículo.
El segundo es que el incendio del Conveyor tuvo consecuencias terribles para la infantería británica: ésta se quedó con un único helicóptero super-pesado Chinook, el Bravo November. A fecha del 25 de Mayo era el único había logrado despegar del mercante. Al menos 10 días antes la containera ya había colocado sus 14 Harrier en los portaaviones HMS Hermes e Invincible, y pasado de ser “el tercer portaaviones” a oficiar de portahelicópteros: se hundió con 11 de ellos. El mítico Bravo November se salvó porque estaba en vuelo, lejos, acarreando equipos y personal entre los portaaviones y los barcos logísticos, cuando el cielo ya oscuro escupió aquellos dos misilazos refulgiendo desde el sitio más imprevisto, el Noreste.
Para dar idea de capacidades logísticas perdidas en aquel hecho, el Bravo November, ese único helicóptero sobreviviente luego llegó a transportar simultáneamente 81 paracaidistas y un cañón de 105 mm desde Goose Green hasta Bluff Cove. Cuando terminó aquella guerra, con su capacidad de levantar casi 11 toneladas de carga, había traído y llevado 1500 hombres, 95 heridos, 600 prisioneros argentinos y 550 toneladas baterías antiaéreas, combustible y raciones. Luego luchó en Irak y Afganistán y hoy sigue volando. El único activo nacional británico de mayor duración viene siendo la reina Isabel II.
Bien, 5 de estas maravillas de la Bell (hablo de helicópteros, no de reinas) se fueron al fondo con el Conveyor, junto con 6 helicópteros pesados Wessex (carga máxima: 16 infantes armados) y un Lynx de ataque. También terminaron a 130 metros de profundidad las tiendas de campaña, las unidades para calefaccionarlas, las plantas de desalinización de agua y las placas de aluminio y equipos eléctricos que habrían servido para montar un aeródromo decente para los cazas Harrier en la ría de San Carlos, el área de desembarco. Y decenas de containers llenos de cohetes antitanque y otros atiborrados de barriles de combustible JP-1 de aviación.
Cuando el brigadier Julian Thompson, a cargo de las operaciones terrestres desde el desembarco el 21 de Mayo, leyó el inventario de los equipos que alguien muy imbécil había abarrotado en una sola nave, habiendo 54 otros mercantes requisados en toda la Task Force, comentó secamente: “Están todos locos”.
La consecuencia de este desastre logístico fue que los Harrier, de suyo cortos en autonomía (200 km. de radio de ataque a plena carga de municiones), prácticamente no pudieron operar desde tierra sino desde los portaviones. Estos, a su vez, debían mantenerse en general muy al Noreste de la isla Soledad, fuera del alcance de los aviones argentinos con base en el continente. El que más debió cuidarse fue el Hermes, 6000 toneladas mayor que el Invincible y nave insignia. La supremacía aérea de los Harrier fue, por ende, suficiente pero precaria.
Thompson a su vez tuvo que cambiar totalmente su plan de batalla. Aún con 55 Wessex a su disposición, sin los Chinook un helidesembarco masivo directo contra la Base Aérea Militar Malvinas, a 15 kilómetros de Puerto Argentino, era impensable. La tentación de Thompson era enorme: habría sido empezar la batalla por la victoria misma.
En cambio sus infantes debieron sumar 100 barrosos kilómetros “a pata”, como soldados romanos, hasta las batallas de Goose Green y desde ahí hasta los cerros que anillan Puerto Argentino, tomando agua contaminada de arroyos y durmiendo bajo la lluvia todo el camino. Eso llenó a los Royal Marines, los Paras, los Gurkhas y los Scot Guards de bajas por diarreas deshidratantes y “trench foot”, congelamiento de dedos en los pies.
Peor aún, para poder atacar Puerto Argentino también desde el Este y con tropas menos exhaustas, la Task Force tuvo que crear una segunda cabecera de playa para los Welsh Guards en Port Pleasant. En eso se demoraban los Brits cuando el 8 de junio la FAA tomó de sorpresa a los buques logísticos RFA Sir Galahad y Sir Tristam.
El primero, todavía lleno de explosivos, combustible y tropas, se volvió en segundos un incinerador flotante (por poco tiempo). La cifra oficial británica es de 48 muertos. Aún dando por buenas tales cuentas -o cuentos-, aquel día sigue siendo el de peores pérdidas de personal para las fuerzas armadas británicas desde la 2da. Guerra Mundial, y así sigue desde entonces. Ésa es más o menos la cadena de causas y consecuencias derivada del hundimiento del Conveyor. Un historiador, ahí.
Una mirada educativa e industrialista
Torelli y Shugt, en 1982 dos pibes “nerd” electrónicos en Puerto Belgrano, entre los cajones de los Exocet MM38. A derecha, ya con más galones y años, su jefe, el contralmirante Julio Pérez.
Nuestra recordación de Pérez, Torelli y Shugt no supone menoscabo alguno de la debida a los pilotos de ataque argentinos. Es que en AgendAR somos patrióticos, pero de la variedad industrialista. Conmemoramos algunas fechas, aunque a nuestro modo.
Y algunas las discutimos. El 1ro de Mayo la FAA (Fuerza Aérea Argentina) celebra oficialmente su bautismo de fuego en Malvinas, y el 4 lo hace el COAN (Comando Aéreo Naval), día en que atacó y destruyó con dos Exocet el HMS Sheffield (uno pegó y el otro perdió el rumbo y cayó al mar). La realidad histórica es que las dos armas entraron en combate por vez primera mucho antes, el 16 de junio de 1955 en Plaza de Mayo y contra civiles argentinos desarmados. Eso no da para celebrar nada.
Podríamos vivar el valor en combate mostrado por nuestros aviadores desde el 1ro de Mayo hasta el 14 de junio de 1982, destacar que volaban aviones diseñados en los ’50, de 2da e incluso 3ra mano, mayormente desprovistos de radares, aparatos que como arma principal antibuque empleaban viejas bombas de gravedad de la 2da Guerra Mundial. Y añadir que atacaban a una fuerza defendida por sucesivas cortinas de Harriers armados con aquel el misil casi infalible, el Sidewinder 9L, que derribó 20 aviones argentinos, y para llegar a los núcleos de flota, con portaaviones y barcos logísticos, todavía debían perforar más y más capas de artillería antiaérea misilística y de tubo de larga, media y corta distancia, y que en ello murió casi la mitad de nuestros pilotos de ataque. Pero todo eso ya lo dijeron otros, y mejor. Más aún, lo dijeron los británicos.
Como argentinos, no encontramos motivo de celebración en haber tenido que compensar con coraje lo que faltó en tecnología. Podríamos añadir que CITEFA (Centro de Investigación y Desarrollo de las Fuerzas Armadas), en previsión de una posible guerra con Chile, venía testeando desde los años ’60 un misil antibuque radioguiado, el Martín Pescador, parecido al Bullpup estadounidense. El “Martín” era bastante menos capaz en alcance, carga y guiado que un Exocet… Pero era nacional. Podríamos haber tenido no 5, sino centenares.
Testeado en más de 60 disparos, fue abandonado primero por la FAA, que “se bajó” del proyecto aduciendo que atacar barcos era asunto exclusivo de la Armada (¡!), y luego por ésta, que consideró que su alcance era insuficiente. Según la página de CITEFA, organismo interfuerzas, pegaba a 17 kms, lo que en 1982 lo volvía temible. Sin embargo, según el comandante Carlos Castro Fox, héroe indiscutido de la aviación naval y el hombre que más lo testeó, eran sólo 6 kms, lo que lo volvía inefectivo para atacar buques muy artillados. El hecho es que en Malvinas el “Martín” no estuvo y fuimos a la guerra con sólo 5 sorprendentes Exocet. Pero no es casualidad que quien logró hacerlos funcionar fuera Pérez. En parte, gracias a sus muchos años de experiencia en investigación y desarrollo del Martín Pescador en CITEFA.
El
Martín Pescador bajo el ala de un Pucará de la FAA en 1984.
Demasiado tarde para la guerra contra el Reino Unido… pero cómo
ayudó a mantener la paz con Chile.
Tras la derrota de Malvinas, momento de máxima tentación para Chile de hacer leña de aquel árbol caído que era la Argentina, la Armada reconsideró que el Martín Pescador después de todo no era tan malo, y la FAA consideró que quizás atacar buques no resultaba tan ajeno a su “métier”. CITEFA construyó 150 unidades, y se homologó en los aviones “biposto” y helicópteros de ambas fuerzas. Con guiado remoto manual-visual, el copiloto oficia de artillero y dirige el arma hasta el blanco mientras el piloto intenta volar, esquivar y sobrevivir. Asunto que –le damos razón a Castro Fox- puede resultar difícil si es una fragata armada de misiles Seawolf. Durante el gobierno de Raúl Alfonsín, quien tuvo que convivir todo su gobierno con el general Augusto Pinochet como mal vecino, este sistema lo llevaron bajo el ala de estribor hasta los Pucará. A falta de pan…
CITEFA (hoy CITEDEF) fue durante las décadas de preguerra un lugar donde las tres fuerzas encerraban a sus “tecnólogos locos” para que jugaran a construir sistemas de armas y no jodieran. Cuando sin embargo los “Illuminati” proponían un fierro interesante, los altos mandos se encargaban de darle presupuesto con cuentagotas para que la novedad fuera envejeciendo en aprontes, cosa de que no se desarrollara, homologara, produjera, desplegara o –¡cruz diablo!- exportara, lo que habría creado irritación en el State Department, y ni te cuento en Whitehall. Luego de garantizar la obsolescencia temprana del producto Nac&Pop, compraban algo parecido “pero mejor” a la OTAN, asunto que siempre supuso viajes y regalos.
Como la derrota y el miedo son grandes maestros, tras entregar 150 Martín Pescador, a CITEDEF debe haberle parecido que nuestras cúpulas militares habían recuperado algo de su nacionalismo tecnológico de los ’40 y ’50. Entonces desarrollaron el AS-25K, un misil antibuque y antitanque de dos etapas derivado del “Martín”, cuyo alcance, carga y múltiples sistemas de lanzamiento y guiado lo podrían haber vuelto bastante peligroso: oficialmente, pega a 25 kilómetros con 60 kg. de hexolita. El proyecto languideció en los ’90, fue homologado por el Ejército en 2014, y hoy parece morir típicamente de abandono: no figura en el inventario de arsenales del arma. Eso, tras 34 años de gobierno civil. Hay cosas que no cambian.
La educación pública que llenó el país de técnicos e ingenieros fue la madre de las fábricas de defensa. Y éstas, en el caso de Fabricaciones Militares (FM) de modo sostenido, y más breve pero espectacularmente en el caso del Instituto Aerotécnico, fueron a su vez los padres de buena parte de la industria pesada y de centenares de PyMES proveedoras calificadas.
Este “combo” de recursos humanos y materiales le dio un carácter regionalmente raro a la economía argentina. Éramos bastante más que lo que El Proceso y su ministro José Martínez de Hoz quiso que fuéramos: un país vendedor de naturaleza cruda, comprador de manufacturas y entregado a manos de timberos industricidas de la City. Pero Martínez de Hoz no se atrevió a privatizar o cerrar las industrias militares. Sí lo hizo, en tiempos del presidente Carlos Menem, Domingo Cavallo.
En aquel 1982, poniendo las cosas en perspectiva, el entonces capitán de fragata Julio Pérez no era un marciano bajado de un plato volador. Era un producto educativo casi inevitable del único país de la región con suficiente ingeniería como para haberse dotado entre los ’50 y los ’80 de una industria electrónica exportadora. ¿Se acuerda de los equipos de sonido Audinac y Holimar? Todavía son de culto, se venden por fortunas en Mercado Libre y sorprendentemente, muchos aún funcionan. No hace falta que nos crea, véalo y escúchelo en este aviso de Mercado Libre.
¿Recuerda las calculadoras Cifra, de FATE Electrónica? A partir del modelo 311, sorprendentemente bello por diseño, entre 1969 y 1980 “se viralizaron”: dominaron entre el 50% y el 30% de todos los mercados latinoamericanos (salvo Brasil) desde Argentina hasta la frontera de México con EEUU. Prácticamente desalojaron a IBM y Olivetti, arrinconaron a las marcas estadounidenses Hewlett Packard, Remington y Victor, y atajaron 5 años a los “imparables” japoneses de Sharp, Toshiba, Casio y Citizen.
En 1975, y ya sin protección aduanera, Argentina gracias a tales empresas seguía en el “Top Ten” de los fabricantes de calculadoras de mano y de oficina. Pero algunos de los ejecutivos de FATE Electrónica (“manga de moishes y montos”, los llamaba la dirigencia empresarial más tilinga) empezaban a sufrir amenazas y un atentado de la Triple A. Sin embargo, los tipos persistían. En 1979, FATE Electrónica peleaba contra la invasión japonesa escapándose hacia el futuro: armaba una de las dos primeras computadoras de escritorio del mundo, capaz de competir con una IBM «mainframe» del tamaño de un ropero. La otra computadora de escritorio la integraron dos hippies en un garage de Palo Alto, California, y parecía tener menos “banca” para conquistar mercados: era la Apple I.
El “dumping” electrónico de Japón y la hostilidad del ministro Martínez de Hoz contra Fate Electrónica finalmente ganaron, y para proteger ALUAR y FATE Neumáticos, los Madanes cerraron su planta más genial y ofensiva en 1980. La compró una firma japonesa, para desmantelarla. El Silicon Valley argentino pudo haber sido San Fernando, provincia de Buenos Aires.
La fabricación de armamento complejo propio es más vieja. Tuvo debut oficial en 1927, cuando el presidente Torcuato Alvear fundó la Fábrica Militar de Aviones. Y desde 1941 hasta 1970, con Fabricaciones Militares (FM) y los Astilleros Río Santiago, ésta industria de defensa fue la más avanzada de Sudamérica, y tuvo una tracción descomunal sobre la industria civil. Sin Fabricaciones Militares, la Argentina no habría producido siquiera cables eléctricos, o ácido sulfúrico.
La rareza de Pérez, en todo caso, fue pertenecer a un arma muy técnica, como la Armada, pero especialmente adversa al equipamiento nacional. Los números definen. Una revisión del catálogo Histarmar de buques de la Armada entre 1900 y 2013 arroja un total acumulado de 318 naves de todo tipo, de las cuales 56 fueron construidas en la Argentina.
Si estrechamos el campo a “diseñadas y construidas” en Argentina, para dejar afuera las ensambladas bajo licencia, quedan 47 naves realmente Nac & Pop, entre las cuales hay únicamente 12 de combate. Pero si el título es “Naves de combate diseñadas y construidas en Argentina”, nos quedamos con 10 barcos chicos: 8 rastreadores y 2 patrulleros chatarreados hace ya mucho. 10 sobre 318 unidades.
Las fechas de alta de esas naves de guerra totalmente locales son significativas: entran en servicio entre 1937 y 1946. Europa y EEUU no vendían nada, por estar en guerra o preparándose para ella. Tuvimos que arreglárnoslas solos no sólo con el armamento, sino con los repuestos y componentes de los tractores, máquinas herramienta, locomotoras, automóviles e incluso aviones. Y a diferencia del resto de la región, como consecuencia de 70 años de educación pública de excelencia, éramos un país lleno de ingenieros y técnicos. La industria argentina no nació de un repollo.
Preferimos recordar las veces que el país usó en guerra su mejor capital en la paz: la investigación, el desarrollo de recursos humanos de punta, y la creatividad tecnológica. Porque logró mucho más, y con cero bajas argentinas.
Por eso, esta nota va para Pérez, Torelli y Shugt.
El Dr. César Augusto Lerena, ex Secretario de Estado, y experto en Atlántico Sur y Pesca, ha publicado otras veces en AgendAR -por ejemplo, aquí y aquí– sobre temas de su especialidad. En esta ocasión hace una denuncia con nombres sobre las responsabilidades de la lamentable situación de la actividad pesquera en Argentina, y creemos que su trayectoria obliga a tomar conocimiento.
«EL GOBIERNO FEDERAL DEBE DEJAR DE DEPREDAR LOS RECURSOS ORIGINARIOS DE LAS PROVINCIAS
La incapacidad o propensión del Subsecretario de Pesca Juan Bosch es francamente lamentable y, las políticas que baja “el técnico” Oscar Fortunato al Consejo Federal Pesquero, en representación del Poder Ejecutivo, dejan de manifiesto el desprecio que el gobierno federal tiene respecto a la administración de la explotación pesquera, en relación a las Provincias, las verdaderas dueñas del recurso.
El subsecretario ha dicho que, habría que renovar o reconstruirse 170 buques pesqueros, sobre un total de 500 más que deberían seguir igual camino, y no ha hecho gestión alguna para que el gobierno federal genere las herramientas financieras que hagan viables estas operaciones sin enajenar el recurso pesquero del Estado.
Además de ello, los puertos están inoperables o son insuficientes para las necesidades operativas de la flota pesquera; los buques extranjeros diezman la Z.E.E., Zona Económica Exclusiva Argentina, y las especies que migran desde esta a Alta Mar; en Montevideo, está a punto radicarse un puerto de capitales chinos que dará asiento a los buques ilegales que pescan en el Atlántico Sur, entre ellos los que pescan en Malvinas y, el gobierno federal nada ha hecho al respecto.
Además, los costos operativos de la actividad se incrementan con las devaluaciones de la moneda; las empresas radicadas en el país deben competir con las flotas extranjeras subsidiadas; y el consumo interno de productos pesqueros es de los más bajos del mundo.
En esta gestión se habrían efectuado unas 150 reformulaciones de buques -en estos días serían unas siete- que promueven la desaparición de las pequeñas embarcaciones y la concentración en pocas manos de la pesca, a las que el proyecto Pinedo-DNU pretende -además- asignarles un 10% de aumento de captura sobre especies no excedentarias, sin opinión del INIDEP y, sin quedar sujetas a una restricción individual en el caso de disminución de la Captura Máxima Permisible.
Jamás, este funcionario, en su calidad de presidente del CFP, Consejo Federal Pesquero, ha tratado en este Cuerpo, el referido DNU 145/19; ni tampoco las licitaciones de explotación -sin estudios previos ambientales- de petróleo offshore, que podrían poner en peligro el medio marino y la explotación pesquera que sostiene todos los pueblos del litoral marítimo; ni ha sentado su posición en la OMC respecto a los subsidios pesqueros y, tampoco las políticas que afectan al sector, llevadas a cabo por la Cancillería, respecto a la investigación conjunta de los recursos pesqueros con el Reino Unido, la ampliación de los vuelos aéreos a, y desde Malvinas, que facilitarán la estrategia y la logística pesquera del archipiélago.
Pero a todo ello se agrega, lo que Karina Fernández de la Revista Puerto el pasado 22 de mayo respecto a la “temporada de langostino en el Norte” nos informa y nos colma el vaso: “dos informes del INIDEP revelan un manejo irresponsable del recurso y de su fauna acompañante, la merluza hubbsi.
Se aumentó un 74% el esfuerzo en un área reproductiva de langostino, se detectó un 52% de hembras maduras y se advirtió sobre los efectos negativos. La Subsecretaría de Pesca y el Consejo Federal tuvieron oculta información biológica relevante. Cuando comenzaron a operar los barcos en aguas nacionales, al norte de la Veda de Merluza, se supo a partir de los datos de un observador que había un 59% de pesca acompañante (bycatch) de merluza hubbsi; pero no se ordenó el cierre del área ni el desplazamiento de la flota para evitar la depredación. El stock norte de merluza se encuentra en riesgo desde hace más de 20 años.
Por otra parte, desde el INIDEP giraron a las autoridades un informe del Programa Langostino advirtiendo que “el adelanto de las actividades de pesca comercial en aguas nacionales al norte del paralelo 42º S observado durante la presente temporada, puede tener implicaciones negativas sobre el potencial reproductivo. Las acciones de las autoridades no son solo otra muestra del manejo irresponsable de la pesquería de langostino sino también de la de merluza, que no logra llegar a los valores mínimos de referencia, habiendo sido una importante pesquería, fuente de ingresos de miles de familias durante décadas.
El manejo irresponsable que implica no observar las recomendaciones biológicas suma otra pésima propaganda para el sector, que por estas horas libra batallas en varios frentes.
Esto se llama depredación desde lo más alto de la administración de la pesca y, la palabra «depredación» ya está tan usada, que algún día habrá de ocurrir lo de la fábula de Esopo del pastorcito mentiroso, porque las autoridades le han perdido el respeto, pero, la depredación, rompe la interacción en el ecosistema y además de producir un desequilibrio en la naturaleza, el siguiente paso será romper la sustentabilidad biológica y económica del caladero y, como consecuencia de ello, quitarle rentabilidad a las empresas y empobrecer a la gente.
Este MODELO DEPREDADOR, CONCENTRADO Y CENTRALIZADO, que se apropia del recurso, quiebra la armonía del ecosistema y el equilibrio entre los actores ESTÁ AGOTADO y, cuando el administrador (el subsecretario y presidente del CFP) admite, tolera o genera depredación, incumple con sus obligaciones, atenta contra el interés general y el medio ambiente. Ya es grave, pero más aún (si puede serlo más), cuando se mal administra un recurso que no le ha sido delegado, como lo son, los recursos originarios de las Provincias, empobreciendo las economías regionales, sus pueblos, sus empresas, los trabajadores y sus familias.
Un NUEVO MODELO se debe gestar, que devuelva a sus orígenes los recursos, que haga sustentable la actividad para el conjunto de los actores y de mayor certeza al futuro de las inversiones, el bienestar de las familias trabajadoras y los proveedores del sector».
Los expertos de la Comisión Internacional de Estratigrafía votaron 29 a 4 a favor de reconocer el inicio del Antropoceno, una nueva época geológica asociada con la actividad humana. La decisión se anunciará oficialmente en los próximos dos años, según la página web de la Comisión.
La Comisión Internacional de Estratigrafía (o International Commission on Stratigraphy, ICS) es un importante subcomité científico de la Unión Internacional de Ciencias Geológicas (IUGS) que se ocupa de la estratigrafía, geología y geocronología a escala mundial. Es esencialmente una subcomisión que trabaja permanentemente y que se reúne con bastante regularidad.
Veintinueve miembros de la Comisión, además de apoyar la denominación Antropoceno, votaron a favor de establecer el inicio de la nueva época a mediados del siglo XX, cuando una población humana en rápido crecimiento aceleró el ritmo de la producción industrial, el uso de productos químicos agrícolas y otras actividades. Al mismo tiempo, los primeros ataques y ensayos nucleares «dejaron residuos radiactivos que se incrustaron en los sedimentos y el hielo glacial, convirtiéndose en parte del registro geológico», indica la revista científica Nature.
Hace unos 12.000 años, después de la última glaciación, la Tierra entró en una época geológica conocida como Holoceno, en la que oficialmente vivimos nosotros. Los cambios climáticos ocurridos hace 12 milenios provocaron un ascenso del nivel del mar. Esto hizo, entre otras cosas, que Indonesia, Japón y Taiwán se separaran de Asia; Gran Bretaña, de la Europa continental; y Nueva Guinea y Tasmania, de Australia.
La única especie humana que ha vivido en esta época ha sido el ‘Homo sapiens’, que durante estos últimos milenios ha desarrollado la agricultura y la civilización, ocasionando importantes cambios en el medio ambiente.
La decisión de los científicos de la ICS, que proceden de 121 países de todos los continentes, estipula que alrededor de 1950 la Tierra superó el Holoceno y entró en una nueva época geológica, el Antropoceno, en la que la actividad del hombre ha alterado radicalmente la faz, la fauna y la atmósfera de la Tierra.
Uno de estos impactos es el aumento de los niveles de radionúclidos. En 2016, la Comisión comenzó a considerar la propuesta de reconocer que el Holoceno había llegado a su fin. Su terminación a mediados del siglo XX está asociada con el inicio de las pruebas nucleares y el impacto que tuvieron sobre el planeta.
Ahora el Grupo de Trabajo sobre el Antropoceno (GTA) debe acordar un límite claro entre el Holoceno y el Antropoceno. Para hacerlo, deben encontrar un marcador claro, como un cambio brusco en el número de radioisótopos o un aumento en la proporción de ciertas moléculas en las rocas.
(La Tierra, y el ser humano, son lo que son, y las divisiones y etapas que podemos establecer ayudan a entender, pero no debemos olvidar que son arbitrarias. Aquí ofrecemos, resumida en un video de un minuto y medio, la imaginación de un artista, Stanley Kubrick, sobre la trayectoria humana)
La pregunta es vieja y difícil: ¿la realidad existe por fuera de las sensaciones que se tienen de ella? Se dice mucho de los efectos materiales de la crisis económica, pero, ¿le damos un lugar a la percepción? El Observatorio de la Deuda Social de la UCA, sí. Con su tradicional enfoque multidimensional, difundió un informe estadístico que se centra en las consecuencias cualitativas de la crisis argentina.
En 2018 más personas que en 2017 dijeron sentirse deprimidas e infelices. Y a más bajo estrato socioeconómico, las cifras empeoran.
El trabajo abarca la serie 2010-2018 y se titula “La mirada en la persona como eje del desarrollo humano y la integración social”. Entre el comienzo y el final del período tomado se advirtió una duplicación en el número de personas que dijeron tener una percepción negativa de su estado de salud; esto es, las dimensiones física, biológica y psicológica. Entonces, mientras en 2010 el 7,5% de los consultados había mostrado una percepción negativa en ese sentido, en 2018 la cifra se alzó al 15,7%.
La felicidad también fue considerada y registró un cambio de tendencia: mientras de 2014 a 2017 el nivel de infelicidad venía bajando, en 2018 retornó el malestar registrado al comienzo de la década, con un 13,6% de personas que se consideraron “poco o nada” felices.
Solange Rodríguez Espínola, doctora en psicología, investigadora del Observatorio de la UCA y coordinadora del proyecto que emitió este documento estadístico, explicó que “el malestar psicológico se midió a partir de un test de sintomatología ansiosa y depresiva. Las variables cognitivas, al estilo del afrontamiento evitativo o negativo de los problemas, también salió de una escala breve. Así se construyó una puntuación a partir de varios ítems y se vio el déficit”.
Para arrimar un
marco teórico es útil el aporte de Mario Pecheny, politólogo e
investigador del Instituto Gino Germani: “Desde hace muchos años
se considera que existe una sinergia entre salud y derechos. O sea
que cuanto mejor salud se tiene, mejor se ejercen los derechos. Si
los derechos, como podrían ser el empleo o la educación, se ven
vulnerados, los indicadores de salud se ven resentidos”.
¿Por qué la autopercepción sirve para medir esto? “Porque la salud no es sólo lo que diagnostican los médicos. Hace mucho tiempo la Organización Mundial de la Salud habla de padecimiento en términos de sentirse bien o mal: el bienestar físico, espiritual y social”, explicó el politólogo.
Con cifras
crecientes de inflación y desempleo, los datos abultados de
infelicidad parecen obvios. Sin embargo, las cifras a la luz de la
brecha socioeconómica son bastante dramáticas. Mientras el 4,4% de
los argentinos de clase media-alta dijo sentirse infeliz en 2017, y
el 6,7% se autoproclamó así en 2018, el 18,9% de quienes pertenecen
al sector muy pobre se sintió infeliz en el primer año, y el año
pasado, nada menos que el 22,4%.
Agustín Salvia, director del Observatorio de la Deuda Social de la UCA, puso el acento en la panorámica: “El empeoramiento de estos porcentajes está asociado a la crisis económica y a la falta de estabilidad, pero en especial a la falta de proyección política de soluciones de la crisis económica. Se generan situaciones de estrés, ansiedad, depresión, falta de horizontes, falta de proyectos, que para los sectores vulnerables, sobre todo para los más pobres, significa la ausencia de un horizonte de salida”.
En AgendAR hemos informado sobre el conflicto que enfrenta los intereses -y probablemente a largo plazo los proyectos- de Estados Unidos y de China. Es inevitable: es el dato central de la primera parte de este siglo.
También hemos dicho que, hasta ahora, ambas partes han sido cuidadosas en no traspasar ciertos límites. Pero… la sombra de Tucídides flota sobre este tiempo. Como un toque risueño, y también ominoso, acercamos esta canción que la agencia Russia Today subió a Twitter. Si cliquean encima, pueden escucharla.
? Guerra comercial ? No tenemos miedo al indignante desafío ? Si el culpable quiere luchar, le daremos una paliza pic.twitter.com/MfxryTXWAB
La planta compacta de potencia nuclear del Otto Hahn, de 38 MW eléctricos, a punto de ser embarcada en el carguero homónimo. Con su primer núcleo, la nave cruzó 463.000 km. de mares propulsada únicamente con 22 kg. de uranio 235.
El Otto Hahn, un carguero granelero de la República Federal Alemana llamado por la prensa marítima “un éxito irrelevante”. Perdía plata, porque tras agotadoras gestiones, sólo podía recalar en unos pocos puertos (33) de 22 países, y los EEUU le negaban paso por el canal de Panamá. En 1979, agotado su tercer núcleo, había hecho 1,2 millones de km con 66 kg de uranio 235. Luego navegó un tiempo más con una propulsión térmica de lo más relevante hasta su desguace en 2007 con el nombre de Nave Madre y bandera liberiana.
Hace 35 años, cuando el CAREM se presentó en un congreso sudamericano de energía nuclear en Perú, era sólo una idea. Era una adaptación terrestre muy simplificada y mejorada de la planta de potencia de 38 MW de un barco mercante experimental alemán, el Otto Hahn, cuya bitácora se resume en los epígrafes de las fotos precedentes.
Bajar esta idea naval “a tierra” y mejorarla conceptualmente le dio por primera vez en su historia a la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) un proyecto nucleoeléctrico de construcción 100% nacional. Pero donde el proyecto caló más fuerte no fue en la CNEA sino en INVAP.
Ya plantada como empresa exportadora, y a sabiendas de que si no vendía cosas afuera moría, INVAP vio al CAREM como una solución en busca de problemas: desalinización de agua en desiertos costeros, minería en cordilleras remotas, iluminación de islas superpobladas, como algunas de Indonesia… Parecía fácil de exportar sin socios externos a decenas de nichos de mercado, países con redes eléctricas subdesarrolladas o con necesidades de “oasis eléctricos” fuera de red. Empezando por nosotros, inevitablemente. En parte, porque la Argentina, 8vo país de la Tierra por extensión, en 1984 adolecía de un tendido eléctrico precario y discontinuo. Y fundamentalmente porque si el mundo no ve una idea nueva funcionando bien en su país de origen, no compra.
Pero la sensatez y credibilidad del proyecto le ganaron enemigos inmediatos: por un lado, parte de los reactoristas de la Dirección de Centrales Nucleares de la CNEA creían sinceramente –persuasión común en los ’80- que el camino para bajar el costo de la electricidad nuclear pasaba por el gigantismo: unidades de más de 1000 MW, mínimo. Los ingenieros de la empresa mixta con SIEMENS de la CNEA, llamada ENACE, pensaban que era imposible sentarse siquiera a vender algo que no tuviera al menos 360 MW y luchaban desesperadamente por lograr algún avance de obra de Atucha II en una CNEA cuyos fondos se habían reducido en un 50% de un año para otro. Sin dudar, todos archivaron el minúsculo CAREM, de 25 MW, en el cajón de las estupideces interesantes.
Con más visión de futuro, el Department of Energy (DOE) y el State Department, organismos federales de los EEUU, decidieron que el CAREM no debía construirse jamás, el menos en Argentina. Discretamente fueron buscando empresas que pudieran copiar la idea. Sobraban, porque desde 1981, las centrales estadounidenses se habían vuelto tan gigantes y complejas que eran invendibles incluso dentro del mercado interno, y el mercado nuclear yanqui civil pasó de inaugurar una central (gigante) nueva cada 21 días al congelamiento. Tras el accidente de Three Mile Island, sin consecuencias radiológicas pero con la pérdida total de la inversión, ese extraño mundo eléctrico estadounidense propulsado por “utilities” privadas no puso un centavo más en el átomo. Pero copiar el diseño argentino, muy difícil de proteger con patentes, les resultó fácil. Una máquina chica de «de seguridad inherente» bien podía servir para un renacimiento de la industria, ¿por qué no?
Hoy en EEUU, propulsado por la constructora FLUOR con otras casi 70 empresas, con «siting» en las frías estepas del Idaho National Lab y la electricidad a generarse ya pre-contratada por una cooperativa eléctrica, UAMPS, Utah Associated Municipal Power Systems, avanza a toda máquina el NuScale, una especie de «super CAREM» de 12 módulos de 60 MW cada uno. Obstáculo aún a vencer: la autoridad regulatoria, la Nuclear Regulatory Commission (NRC), por ahora aprobó únicamente el diseño. La idea de que, para ahorrar en personal, sólo 3 «managers» por turno puedan manejar semejante planta de 720 MW desde una sala con decenas de pantallas, va contra la cultura de seguridad preexistente.
El DOE y el State Department son burocracias permanentes, muy profesionales. Casi no se enteran de los cambios de presidente en los EEUU, y ante casos como el del CAREM saben ser tenaces, efectivas, silenciosas y cuentan con muchos operadores al Sur del Río Grande, su “backyard”. Tienen políticos, funcionarios, activistas antinproliferación y ecologistas de alto vuelo (literal, viajan en business), amén de economistas y periodistas al uso.
Pero su mayor poder de fuego en Argentina son los caciques del sector “Oil & Gas” ascendidos a la función pública con no poca ayuda de La Embajada. Para ellos, 1000 MW nucleares implican 1.600 millones de m3/año de gas natural no explotados, transportados ni quemados. Motivados por el órgano más sensible del ser humano, el bolsillo, los caciques petroleros van mucho más allá del “que parezca un accidente”. Directamente eliminan el cuerpo del delito. No hay telegramas de despido ni movilizaciones, y el público no se indigna. ¿Cómo podría hacerlo por un proyecto muerto en planos?
Sepultado el proyecto CAREM por ajenos y propios, pasaron 15 años de penas y olvido salvo para un pequeño núcleo de juramentados dispersos en la CNEA y concentrados en INVAP: Conrado Varotto, Héctor Otheguy, Roberto Radicella, Dan Beninson, el economista Aldo Ferrer, y siguen los nombres. Gracias a todos ellos, y en insólita oposición al modelo económico y energético de entonces, en 1999 el Poder Legislativo aprobó y el Ejecutivo promulgó la ley 25.160 que atribuyó fondos (132 millones de pesos-dólares) para construir el CAREM. Daba para un prototipo de 25 MW de una sencillez espartana, la propuesta inicial de INVAP. La noticia no tuvo difusión.
Debido a ello, la ley fue incumplida a rajatablas por el multiministro serial Domingo Cavallo: pisó los fondos sin explicaciones, y de inventarlas se encargó el ex secretario de Energía (o de apagones) de Raúl Alfonsín, el Dr. Jorge Lapeña, nombrado presidente y director de la CNEA. Gasífero de cuño, administró los asuntos atómicos como el zorro un gallinero.
Lapeña demoró el inicio del CAREM pidiendo primero un estudio de factibilidad (le salió mal, es decir aplaudía el proyecto). Entonces encargó otro (y vino con otra felicitación, pucha), de modo que finalmente pidió un tercero. Este también salió horrible, es decir “proyecto muy vendible, etc”, etc. Pero a esa altura del défault público, 132 millones de pesos no se conseguían, pero además no valían nada y ya no pagaban ni los aprontes de obra. Misión cumplida.
En medio de una pobreza nuclear que se fue agravando en la CNEA desde 1983 hasta 2006, el CAREM, había sobrevivido en las catacumbas barilochenses de INVAP como el cristianismo primitivo: ganando adeptos a una velocidad sólo ligeramente mayor a la de la fuga de cerebros nucleares al exterior. Los dudosos que se quedaban en la CNEA se convencían, a fuerza de miserias, de que una central chica pero escalable podía ser el salvavidas de todo el Programa Nuclear Argentino. El CAREM fue ayudado enormemente durante toda esta etapa sombría por los excelentes laboratorios de combustibles y los científicos de materiales del Centro Atómico Constituyentes de la CNEA. Diseñaron los combustibles, un “loop” de alta presión y hasta construyeron un reactorcito de potencia cero, el RA-8, en el Centro Tecnológico Pilcaniyeu, para testearlos.
Bajo ese paraguas, la centralita fue hasta 2006 el proyecto madre de INVAP. Esta SE o Sociedad del Estado rionegrina, un “off-shoot” de la CNEA, lograba perdurar al desmantelamiento del resto. Con el Programa Nuclear siempre en la cornisa, INVAP se iba especializando en reactores de investigación y/o de irradiación, plantas totalmente distintas de las que producen electricidad, y hacía sus primeros pasos en ingeniería satelital. Toda vez que INVAP estaba a punto de quebrar, ganaba la licitación de un reactor en el extranjero y se salvaba 6 años más.
Entre 1998 y 2002 INVAP y un embajador tan raro como la propia INVAP estuvieron a punto de quebrar aquel karma. El CAREM se volvió por un tiempo un proyecto binacional con la TAEK, la Comisión de Energía Atómica de Turquía, e INVAP. Terrible entusiasmo alrededor de este asunto, pero todo del lado turco. Fui personalmente a aquel país a ver el milagro del Parlamento turco votando ¡por unanimidad! la creación de una sociedad mixta binacional para hacer dos prototipos, uno en Turquía, otro en Argentina. Pero mi país ni se enteraba, hipnotizado como estaba en otra espiral de hiperinflación, apagones eléctricos y manifiesta acefalía. Escribí un artículo al respecto en la página de opinión de Clarín: “Turcos fuera de la neblina”. ¿Resultados prácticos? Ninguno.
La operación fue minuciosamente tejida en Ankara por nuestro embajador en aquel país, el tucumano Adolfo Saracho, pero fácilmente saboteada en Buenos Aires por la Cancillería del ministro Guido Di Tella y el entonces director de la CNEA, Manuel Mondino. Expeditivamente, quitó a INVAP del medio y obligó a los turcos a negociar con él. La TAEK, harta de que aquí no aparecieran las firmas, los fondos para integrar la sociedad binacional o ni siquiera la maldita voluntad de construir un prototipo, se “bajó” a Buenos Aires para anoticiarse en Núñez, Buenos Aires, y a puertas cerradas, de que debía pagar precios demenciales y se fue con un portazo. Los “multimedia” argentinos, que ya ganaban plata dejando pasar robos para la corona, no silenciaron este escándalo: sencillamente lo ignoraron. Qué eficacia, el State Department.
Nuevos y muy inesperados gobiernos nacionales le hicieron resucitación cardiopulmonar al Programa Nuclear desde 2006, nuevas leyes y nuevos decretos destrabaron el CAREM, y el proyecto regresó de INVAP a la CNEA, que se dotó de una gerencia nueva ad-hoc. Hoy es el alma viviente de la casa. La Dra. Norma Boero justificó así la movida: “Sin un proyecto aglutinador, la CNEA se me desarma”. Boero sin duda tenía razón. ¿Pero y el CAREM?
Nada se hace rápido en CNEA porque, a diferencia de INVAP, que vive a velocidad de multinacional de bolsillo, la institución madre no pasa la vida colgada del acantilado. La gente se ha acostumbrado a proyectos que no avanzan y salarios miserables, pero a fin de mes, cobra. Cuando cunden vacas demasiado flacas, como ahora, INVAP muere, mientras la CNEA se limita a entrar en coma.
Cachazuda pero talentosa, la CNEA invirtió años en rediseñar lo diseñado y y mejorarlo, especialmente con nuevos generadores de vapor y una deslumbrante robótica para testearlos y repararlos. El CAREM que se está construyendo hoy no tiene 25 MW eléctricos sino 32, debido a dichas mejoras. Sin duda es mejor y más vistoso que el austero proyecto de INVAP, con una salvedad: el de INVAP probablemente ya estaría funcionando.
Entre muchos “y ya que estamos” se perdió tiempo que no se tenía, ante la inminencia de 19 proyectos competidores en el Hemisferio Norte y de la probable irrupción de un nuevo gobierno antiindustrial, antinuclear y anticientífico en la Argentina. Así las cosas, la primera excavación de cimientos se inició en 2011.
Midiendo desde esa fecha, en 2017, según usos y costumbres de la industria, el CAREM debió estar licenciado, terminado y funcionando. Pero además de nuevos atrasos por mejoras y rediseños en 2016 su avance se frenó en seco un año, en revisiones de lo revisado. Luego la obra arrancó de nuevo, rengamente, entre sucesivos recortes del presupuesto nuclear, a las que se sumaron decisiones drásticas del mejor ministro de Energía de la Shell, el ingeniero Juan José Aranguren: la construcción ya no la dirige NA-SA, una sociedad anónima del estado, sino Techint.
Y a eso siguieron aún más ajustes tomados por la Subsecretaría de Energía Nuclear, cuando Energía perdió el rango ministerial. No fue un cambio de filosofía: el organismo responde más a la república gasífera independiente de Vaca Muerta que a la nación (o al menos, a esta nación), y su objetivo de máxima sigue pareciendo el desguace del Programa Nuclear Argentino.
Ha ido desmontándolo con razonable pericia. Ya logró desactivar, en un silencio mediático sepulcral, sus dos plantas más críticas para la autonomía nuclear criolla: la PIAP, la industrial de agua pesada, en Arroyito, Neuquén, y la experimental de enriquecimiento de uranio en Pilcaniyeu, Río Negro.
Son dos balazos, uno al corazón y otro a la cabeza: el cierre de la PIAP deja sin su insumo principal a las centrales CANDU de uranio natural, como Embalse, que se pueden construir para el mercado interno con tecnología nacional y en pesos. Lo sabemos porque entre 2015 y 2018 NA-SA hizo algo mucho más difícil que construir una CANDU nueva: prolongó en 30 años la vida útil de la existente en Embalse, Córdoba, y la repotenció en un 6% con la colaboración de unas 100 empresas argentinas, entre ellas algunas verdaderamente grandes, con contratos vigentes y no pocos abogados. En 2018 Aranguren pagó, con 250 despidos en NASA y la eliminación de Atucha III, otra CANDU mayormente nacional y con una financiación china «de regalo», el pecado de esa patriada.
El cierre de “Pilca”, la planta de enriquecimiento en Pilcaniyeu, en cambio, ocurrió al toque de la creación de la Subsecretaría, en 2016. Enjabona el palo al que deberá trepar el CAREM para subir de prototipo a artículo fabricable y exportable en serie. Bien puede ser que sea en ese momento cuando se quede sin combustible. ¿O no nos sucedió en 1978? China proveerá, me dicen algunos esperanzados. ¿O no nos está vendiendo una majestuosa central Hualong-1 de 1180 MW con uranio enriquecido?
¿Nos ayudará, por ende, con el CAREM? ¿Seguro? ¿A qué precio? En marzo de este año anunció oficialmente su propio proyecto de SMR, el ACP 100, una centralita compacta anunciada en marzo de este año, a construirse en Chanjiang, provincia de Heinan.
La actividad económica se derrumbó 6,8% en marzo en forma interanual, acumuló su undécima caída mensual consecutiva y cerró el primer trimestre del año con una contracción del 5,7%, según informó el miércoles el INDEC.
Las cifras del Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE), en marzo último respecto de febrero registran una caída del 1,3%, con lo que volvió así a tener una variación negativa contra el mes anterior, después de tres meses de leves recuperaciones. Los once meses de caída consecutiva de la actividad contradicen los pronóstico de Hacienda, que por los indicadores positivos desestacionalizados en febrero afirmó que la economía habría registrado el piso de caída en noviembre pasado.
En abril. como ya informamos en AgendAR profundizaron la caída de la producción de bienes y servicios la intermediación financiera, el comercio minorista y mayorista la industria y la construcción. El campo creció en marzo 10,8%, la enseñanza mejoró 1%, y los servicios de salud, que subieron 0,2%. El resto de los sectores arrojaron variaciones negativas.
La intermediación financiera se desplomó un 13,9% la mayor caída en los últimos tres años, mientras que la contracción en consumo del comercio minorista y mayorista, que cae un 14,6%, es también el mayor indicador negativo desde el 2016.
Presentaron bajas: la industria manufacturera un 13,2%, la actividad de la construcción un 7,1%, pesca un 4,4% y la utilización del agua, gas y energía eléctrica una del 6,1%. Los servicios del transporte y comunicaciones y la actividad inmobiliaria se contrajeron un 3,6%.
También mostraron bajas menores los servicios comunitarios con un 1,7% de contracción, la actividad en hoteles y restaurantes cayó en marzo un 1,5, y la explotación de minas y canteras bajó 1,8%, mientras que la administración pública cayó un 0,3%.
La antena radar SAR -un radar de Apertura Sintética (que procesa mediante algoritmos la información capturada)- del satélite SAOCOM 1B está terminada. Ayer jueves fue presentada en el Laboratorio de Integración y Ensayos del Centro Espacial Teófilo Tabanera, en Córdoba.
En el paraje Falda del Cañete, a 32 kilómetros de la ciudad de Córdoba, se le dieron los últimos ajustes a esa parte clave del satélite de observación Saocom B1, que será lanzado al espacio a fines de este año o comienzos del próximo, desde la mítica estación de Cabo Cañaveral, en Estados Unidos.
Es un gemelo del satélite Saocom 1A, que se puso en órbita en octubre del año pasado, y que representó un hito para la ciencia y la tecnología de Argentina.
Los dos satélites argentinos están para observar a la Tierra. Generarán mapas diarios de humedad de suelo, identificarán áreas de riesgo de inundaciones, detectarán suelos secos con propensión de incendios y elaborarán mapas de riesgo de enfermedades en los cultivos, entre otras aplicaciones prácticas. De las funciones de los satélites SAOCOM, ampliamos aquí.
La etapa cordobesa de este segundo proyecto termina esta semana. En los primeros días de la próxima, la antena radar comenzará su viaje hacia Bariloche donde será ensamblada, en la empresa estatal INVAP, con las demás partes del satélite para las pruebas previas a su lanzamiento.
El hidrógeno está asociado en el imaginario popular como el combustible del futuro. A modo de validación, Japón ya anticipó que para los Juegos Olímpicos que el año próximo tendrán lugar en Tokio todo el transporte de atletas y visitantes será con autos y buses a hidrógeno, al igual que el abastecimiento de energía, agua y calor para la villa olímpica.
Pero la mayoría de los argentinos se asombraría al saber que en un páramo semidesértico de la Patagonia, en las afueras de Comodoro Rivadavia (Chubut), funciona desde hace más de 10 años una planta de producción de hidrógeno limpio que se encuentra entre las más avanzadas en su tipo a nivel mundial.
Y sin embargo, para sorpresa de casi todos, es así. En ese territorio eminentemente hidrocaburífero –allí se descubrió el petróleo en 1907–, la empresa Hychico, subsidiaria de un grupo local con activos energéticos en la región, posee una planta de producción industrial de hidrógeno a partir de energías renovables. Es lo que se conoce en la jerga como hidrógeno limpio, a diferencia del producido en las refinerías de derivados del petróleo.
Hychico comenzó a explorar en el 2000 la posibilidad de producir hidrógeno como vector energético, para almacenar y transportar energía, a partir de la experiencia que se venía desarrollando en Europa y tomando como base el potencial de generación renovable existente en la Argentina. Con apenas un 11% de la superficie de Santa Cruz y Chubut –explica uno de los ejecutivos que está a cargo del proyecto– se podrían instalar parques eólicos por unos 540.000 MW; el equivalente a toda la potencia eólica construida en el mundo a fines de 2017.
El objetivo de Hychico es la exportación en el largo plazo y apuesta a estar en condiciones de afrontar la demanda creciente que surja a medida que crezca el parque de autos eléctricos en los países desarrollados. Países nórdicos como Noruega ya anunciaron que dentro de 10 años dejarán de utilizar vehículos particulares a combustión fósil.
El hidrógeno limpio juega un papel central en esa ecuación. Por su capacidad para almacenar energía muy superior al que ofrecen las baterías de litio utilizadas por los autos eléctricos–, la mayoría de los especialistas coincide en que el mercado de hidrógeno limpio crecerá a buen ritmo hacia 2030.
«El hidrógeno limpio competirá a futuro en el mercado automotor con las naftas, que hoy tienen un precio que oscila entre los u$s 30 y los u$s 40 por millón de BTU. El hidrógeno hoy es más caro pero, a medida que se avance con la tecnología y se bajen los costos, será más competitivo», afirman desde la empresa. «Pero si queremos estar en condiciones de pelear por los mercados de exportación de Japón y los países nórdicos en 2030, tenemos que empezar a dar pasos concretos a partir de ahora con desiciones a largo plazo».
Hychico nació en 2006 para generar energía eléctrica a partir de fuentes renovables y producir hidrógeno y oxígeno. El primer paso fue montar el Parque Eólico Diadema de 6,3 MW de potencia, y luego se avanzó con la planta de producción de hidrógeno, que cuenta con dos electrolizadores con una capacidad total de 120 Nm /h de hidrógeno y 60 Nm /h de oxígeno. La planta se inauguró en diciembre de 2008 y está ubicada aproximadamente a 20 kilómetros de la ciudad de Comodoro Rivadavia. Para poner en blanco sobre negro lasituación: hoy sólo Alemania posee una planta de hidrógeno limpio en operación más grande que la de Hychico en Chubut.
Japón, los países de Europa, Corea, China y EE.UU. estiman que para 2030 van a tener 2,7 millones de autos particulares eléctricos a hidrógeno.
En Hychico están
convencidos de que Argentina puede ser competitiva en la producción
de hidrógeno, y para tratar de demostrarlo la empresa está por
realizar un trabajo con un gobierno europeo para precisar cuál sería
el costo de provisión de hidrógeno limpio. Ese análisis, que
incluirá también los costos logísticos y de transporte para llegar
a los mercados de consumo, permitiría precisar si efectivamente se
puede ser competitivo.
Miles de jóvenes de entre 16 y 18 años protagonizaron esta semana una controversia electoral sorpresiva. Muchos descubrieron que no habían sido incluidos en el padrón y por lo tanto no iban a poder votar en las elecciones a menos que presentaran un reclamo ante la Justicia Electoral. Hubo versiones cruzadas sobre los motivos de las ausencias.
El resultado es que este jueves se informó que los jóvenes que no figuraban en el padrón serán sumados «de oficio” por la Justicia Electoral y podrán votar en las próximas elecciones presidenciales sin necesidad de presentar una queja formal.
Fuentes judiciales revelaron que cerca de 400 mil electores no habían sido incluidos en el padrón y que el 90% de ellos eran jóvenes de entre 16 y 18 años. Todos ellos ya fueron identificados e serán incorporados al padrón a medida que sus datos vayan llegando desde el Registro Nacional de las Personas (RENAPER) a la Cámara Nacional Electoral (CNE).
El desenlace llegó luego que Juan José D’Amico, director del RENAPER, se reuniera con los jueces de la CNE con el fin de agilizar los trámites para subsanar el error.
Vale recordar que los jueces Santiago Corcuera y Alberto Dalla Vía informaron hace unos días que detectaron varios casos de jóvenes que no habían sido incluidos en la lista remitida por el RENAPER y decidieron extender el plazo para verificar los datos en el padrón provisorio.
A través de una acordada, los magistrados exigieron al organismo encargado de enviar la información para actualizar los padrones que apresure esa remisión para que nuevos electores figuren en el padrón. Lo cierto es que la ausencia de votantes en los padrones no es una novedad en el ecosistema electoral argentino.
El Renaper vienen desatendiendo los reclamos por votantes rechazados desde al menos 2017. En esta oportunidad, el organismo reconoció que no envió el aviso para incluir a unos 130.000 votantes en el nuevo padrón y que otros 300.000 electores figuraban como rechazados, por lo que tampoco habían sido remitidos a la Justicia Electoral.
En ese contexto, el RENAPER indicó a través de un comunicado que «es importante que en este período de revisión los ciudadanos verifiquen sus datos, y de ser necesario realicen el reclamo dentro del plazo establecido». La Justicia Electoral realizó un corte el 30 de abril pasado, por lo que los cambios de domicilio que se hicieron hasta esa fecha deberían verse reflejados en el padrón y de no ser así, se podrá realizar el reclamo y corregir el error.
El 12 de julio se publicará el padrón definitivo para las PASO y el 27 de julio se darán a conocer los lugares y mesas de votación. En tanto, el padrón definitivo para las elecciones generales será publicado el 27 de septiembre, y los lugares y mesas de votación serán difundidos el 12 de octubre.
Finalmente no funcionó el comunicado gubernamental que buscaba apaciguar, al menos en parte, el sostenido período de inquietud que atraviesa la ciencia en la Argentina. Pese a que hace menos de 48 horas el gobierno anunció un refuerzo presupuestario para el sector de $ 1000 millones de pesos. Igualmente ayer se realizó -con gran asistencia- un Cabildo Abierto en forma simultánea en CABA y en una docena de ciudades de todo el país.
Con la presencia de docenas de directores de institutos de investigación del principal órgano de la ciencia Argentina, el Conicet, un grupo de científicos destacados presentó un documento donde sintetizaron una serie de cifras oficiales que demuestran el creciente deterioro de todos los indicadores CyT de los últimos años en Argentina.
Dicho deterioro incluye desde disminuciones significativas del presupuesto para el sector científico hasta un muy considerable atraso en el poder adquisitivo de los salarios de los investigadores y becarios, debido al proceso inflacionario de los últimos tiempos que no fue cubierto con aumentos.
Del Cabildo Abierto y de la conferencia de prensa participaron algunos de los más destacados científicos del país, como Ana Franchi, Andrea Gamarnik, Gabriel Rabinovich, Marcelo Rubinstein, Alejandro Schinder, Dora Barrancos, Marina Simian, Sebastián Uchitel y Roberto Rivarola, además de Alberto Kornblihtt y Mario Pecheny.
A modo de ejemplo, el físico Jorge Aliaga -qué sigue en detalle este tema desde hace años- explicó, durante la conferencia realizada en el Museo de Ciencias Bernardino Rivadavia de CABA- algunas cifras: en el 2015 el porcentaje del PBI dedicado al sector ciencia y tecnología rondaba el 0,35%. Sin embargo, en el 2018, ese mismo porcentaje había caído hasta un 0,25%. “Eso significa que faltarían sumar al menos $18.000 millones si se quisiera ya no crecer, sino apenas volver a igualar los porcentajes que teníamos en 2015 del PBI”.
Aliaga también destacó otros datos: “concluimos que que la “función dedicada a la ciencia y técnica de los presupuestos anuales en promedio cayó, desde el 2015 hasta ahora, el 33%. Y si medimos el dinero asignado por presupuesto, en millones de pesos (ajustados por inflación) a los principales organismos que forman el sistema científico argentino, las tasas de caída son mayores. A modo de ejemplo entre 2015 y 2019, la CNEA sufrió una reducción del 31%; el INTA del 35%, el INTI del 42%, la CONAE del 38% y el Conicet el 20%”.
Y los investigadores también destacaron que algunos de los refuerzos presupuestarios ya anunciados por las autoridades, todavía no fueron ejecutados, pese a que ya fueron hechas las reasignaciones presupuestarias y firmadas las correspondientes decisiones administrativas.
Otro de los organizadores y voceros del Cabildo Abierto de protesta científica, el doctor en física Juan Pablo Paz, afirmó que algunos de los anuncios realizados sobre reasignaciones presupuestarias son hechos en base a decisiones de 2017 y contra créditos asignados por organismos internacionales. “Por lo tanto es mentira que cumplan con el compromiso financiero de reforzar al sector. O, en el mejor de los casos, es un caso de contabilidad creativa”.
Destacando que no sólo “expresan críticas”, también explicaron que ya solicitaron reuniones con las actuales autoridades de la Secretaría de Ciencia para poder discutir en detalle la problemática. Y se fijó la próxima reunión para el martes 28 de mayo.
A primera hora de esta mañana, finalmente, el gobierno cumplió con uno de los puntos largamente reclamados por los científicos: nombrar en el directorio del Conicet a dos integrantes elegidos por la comunidad científica y que habían sido votados hace ya más de un año, pero cuyo nombramiento se demoraba en forma inexplicable y que hacía pensar en una atraso decidido por temas políticos. Hoy salió publicado el nombramiento de los doctores Alberto Kornblihtt y Mario Pecheny en el directorio del organismo. Pero aun así, se presume que este es apenas un nuevo capítulo de una saga conflictiva que seguirá dando tristes nuevos episodios.
El silencioso cierre de la planta experimental de enriquecimiento de uranio de Pilcaniyeu, en junio de 2016, fue una movida en profundidad contra el proyecto nucleoeléctrico “de bandera” de la Argentina, la central compacta modular CAREM. Y esa jugada, potencialmente muy dañina, se hará efectiva sólo cuando esta última máquina esté construida, operativa y tratando de reclutar clientes o socios.
“Pilca”, como la llaman los del ambiente, es una unidad de demostración y de primera generación: tecnología de difusión gaseosa típica de los ’60, muy costosa en la correlación electricidad/producto. Es chica, además, garantiza 20.000 UTS, o Unidades Técnicas de Separación. En castellano, eso significa que funcionando a pleno (y sin romperse) quedaría algo debajo de la demanda de uranio enriquecido al 3,1% del CAREM hoy en construcción. Y eso pese a que éste es un prototipo minúsculo de 32 MW (el consumo de una ciudad de 20.000 habitantes). Pilca jamás podría satisfacer la demanda de esta central en sus futuros modelos comerciales, sean de 120, 240, 360 o 480 MW, según el número de módulos. Y menos aún las de la flota de reactores multipropósito que lleva exportados nuestro país a Perú, Argelia, Egipto, Australia, Arabia Saudita y Holanda.
Sin embargo, chiquita y obsoleta como es, Pilca cumple una función clave desde 1983: con tal de que no la modernicemos o ampliemos, el club, cartel, lobby o mafia mundial del enriquecimiento, es decir el combo EEUU, Unión Europea y Rusia, nos venden el uranio enriquecido que pidan nuestras máquinas, sean reactores y centrales en suelo propio o exportadas. Prefieren que les comamos mercado a perder el monopolio sobre los combustibles.
No es una teoría. Cuando no teníamos Pilca, en 1978, EEUU nos sometió a boicot al minuto de haber tenido la CNEA el atrevimiento de exportar dos reactores a Perú, el RP-0 y el RP-10. Sudamérica, en la visión del Departamento de Estado, “is their backyard”, su patio trasero. Y nosotros, unos okupas.
Hubo que rediseñar de apuro aquellas dos plantas plantas y además todas las nacionales –en aquel entonces usaban enriquecido al 90%- para funcionar con un combustible menos potente, enriquecido al 20%. Y entre tanto salir a adquirir este uranio “grado reactor” en la URSS, único oferente no extorsionable por Washington. Se perdió plata pero se ganó una lección. Pilca se tuvo que hacer en secreto, en medio de la estepa rionegrina, a 16 kilómetros de un pueblo que en 1980 tenía 400 habitantes y una estación de tren. Por eso la planta es tan chica. Pero por algo se la construyó.
Sin Pilca, no tendríamos el RA-3 de Ezeiza, tampoco el segundo mayor desarrollo del Hemisferio Sur en medicina nuclear oncológica y cardíaca. Australia tiene el primero, gracias al OPAL, reactor vendido por INVAP, de Bariloche, Río Negro, Argentina. Sin Pilca, menos que menos tendríamos autosuficiencia y exportaciones a la región en radiofármacos.
Mayo de 2019. El “liner”, revestimiento interno de acero del blindaje de contención de la central nuclear CAREM, levantado por una grúa para su instalación en la planta, atrás y a la izquierda.
Sin Pilca no estaríamos construyendo el RA-10 para suplantar el RA-3 y apoderarnos del 20% del mercado mundial del principal radioisótopo de diagnóstico por imagen. Más aún, sin Pilca no seríamos el primer y más respetado exportador de reactores multipropósito del mundo, porque lo primero que exige el comprador de una planta nuclear argentina (visto lo que le pasó al Perú), es que el vendedor lo proteja contra un boicot de combustible enriquecido de los que perdieron la licitación, especialmente uno que derrotamos tantas veces que ya ni compite. En tecnología nuclear, si la Argentina vende un caballo, debe garantizar el pasto.
Se cae de lógico que sin Pilca se vuelve conjetural el “scale up” del CAREM y su exportación a decenas de países. Eso privaría a nuestro SMR (Small Modular Reactor) de su objetivo principal: fabricarse de a decenas de unidades por año en grandes líneas de montaje, como los jets de pasajeros, exportarse en unidades que quepan en trenes, barcos y camiones, y que puedan ensamblarse en centenares de destinos, aquí y en las antípodas del planeta, sea para crear “oasis eléctricos” en parajes remotos fuera de red, o para desalinizar agua de mar. Junto con las patentes biotecnológicas y el software, el CAREM está destinado a ser la tercera pata de las exportaciones de know-how argentino durante el siglo XXI.
No será un recorrido fácil. Presentado por primera vez en 1984 en un congreso nuclear en Perú, el CAREM entonces no tenía ningún proyecto competitivo en otros países. Hoy, ya suma 19. Y en su tierra, donde nadie es profeta, viene teniendo más opositores ocultos que partidarios a la vista: recién 27 años más tarde se empezaron a cavar sus cimientos.
Parado totalmente el CAREM en 2016, la obra se reinició a media máquina hasta que en 2019 se quedó oficialmente sin presupuesto. Ahora logra seguir de a trancos porque le quitó su dinero a otro proyecto estratégico, el mencionado RA-10. ¿Qué mano prefiere perder, estimada CNEA, la derecha o la izquierda? Pregunta hecha por la Secretaría de Energía, tras cortarle un pie.
Eso le sucede hoy al CAREM, un proyecto que podría relanzar nuevamente a la Argentina como país industrial y avanzado. Eso no sucederá si Pilca se cierra definitivamente. Por algo este gobierno la cerró.
Científicos de La Plata hallaron que alguna sustancias de este árbol originario repelen al 100% de los insectos vectores de la enfermedad.
El paraíso, un árbol originario del Himalaya que integra el arbolado urbano de muchas ciudades de la Argentina, podría albergar un arma efectiva contra la vinchuca que transmite la enfermedad de Chagas.
Así lo revelaron científicos de La Plata en la revista “Frontiers in Veterinary Science”, quienes determinaron que un extracto del árbol tiene una capacidad repelente del 100% para esos vectores y también puede ejercer una actividad insecticida específica.
“En la naturaleza se pueden encontrar sustancias bioactivas que pueden convertirse en excelentes alternativas para el control de insectos, plagas, parásitos, bacterias que comprometen la vida y el bienestar de las personas”, señaló a la Agencia CyTA-Leloir la directora del estudio, la doctora Nora Mestorino, profesora a cargo de la Cátedra de Farmacología y Toxicología de la Facultad de Ciencias Veterinarias de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP).
“Lo importante es estudiar esas sustancias con metodologías validadas y respaldadas científicamente”, añadió la jefa del Laboratorio de Estudios Farmacológicos y Toxicológicos (LEFyT) de esa casa de estudios.
La expectativa de
los investigadores es que los compuestos del paraíso puedan
transformarse en una alternativa a los plaguicidas químicos basados
en piretroides, cuyo uso indiscriminado ha generado resistencia en
parte de la población de vinchucas.
En el estudio experimental, Mestorino y sus colegas prepararon dos extractos a partir de los frutos del paraíso, cuyo nombre científico es Melia azedarach. Y comprobaron que tenían una potente acción repelente y hasta insecticida en algunos estadios evolutivos de las vinchucas.
En una próxima
etapa, los investigadores apuntarán a estandarizar diferentes
variables para ver si factores tales como las condiciones climáticas
o el estado de maduración de los frutos incide o no sobre su
actividad. “Es importante conocer estos aspectos a los fines de
obtener un producto estable y de alta potencia”, concluyó
Mestorino.
El paraíso es un árbol ampliamente distribuido en nuestro país que se planta por su sombra, por su protección contra el viento y por su comprobada acción repelente de insectos. En la Ciudad de Buenos Aires es la tercera especie más plantada en las calles, después del fresno y del plátano.
Del estudio también participaron Martín Dadé, Pedro Zeinsteger y Facundo Bozzolo, quienes integran el laboratorio de Mestorino.
Hoy jueves 23 a las 9 productores agrarios se concentran en la Plaza Mansilla de Paraná para protestar contra el dictamen del Superior Tribunal de Justicia que ratificó la nulidad parcial del decreto que reducía las distancias de las fumigaciones. “Este fallo es exagerado”, dice el vicepresidente de la Federación Agraria Argentina, Elvio Guía.
«Será una manifestación en la plaza frente al Palacio de Justicia. Se entregará un petitorio”, precisó el dirigente de la FAA. Además “los productores se pondrán a disposición de los jueces para que recorran el campo, para ver cómo hacen el trabajo los productores y así entiendan que este fallo es exagerado”. «Se pueden hacer las cosas muy bien sin ningún problema para la población” y dijo que “los hijos de los productores van a las mismas escuelas que están en litigio”.
Luego cuestionó que se hable de “terratenientes”. “Dicen eso cuando quieren engañar a la gente. Acá hay familias que tienen la producción como forma de vida, no como un gran negocio. Y hoy están en riesgo porque no saber cómo hacer para seguir adelante. Son tamberos, citrícolas, ganaderos pequeños, que hoy no están pudiendo producir porque no se puede aplicar ningún tipo de fitosanitario”.
Mientras tanto, el jueves pasado la Legislatura de la provincia de Chubut aprobó por unanimidad la prohibición para la fabricación, comercialización y uso del glifosato en todas sus variantes. Pero… se asegura que el gobernador Mario Arcioni vetará la medida.
Nos resulta evidente que es necesaria una política nacional, que defienda la salud pública y que también contemple la situación de los pequeños productores agrarios. Y creemos que el talento de los científicos y técnicos argentinos puede y debe volcarse a este problema.
Auth0, una empresa argentina que provee una plataforma de autenticación y autorización (se usa al momento de registrarse) para aplicaciones web, móviles y legales, se convirtió en un nuevo unicornio argentino al llegar a la valuación de US$ 1000 millones, tras una ronda de inversión en Estados Unidos en la que sumaron US$ 103 millones.
Los unicornios, en el ámbito de los negocios, son empresasemergentes, de base tecnológica, que en muy poco tiempo llegan a tener una cotización mayor a los mil millones de dólares.
Son unicornios Facebook, Twitter, Airbnb, Snapchat, Uber, We Work y Dropbox, entre otros. Pero Latinoamérica no se queda afuera de este fenómeno corporativo porque tiene al menos diez empresas unicornio, y ahora cinco son argentinas: Globant, MercadoLibre, Despegar, OLX y Auth0.
«Estas cosas no son de un día para el otro, sino que se preparan con tiempo y ayuda el marco de crecimiento que estamos teniendo. La industria del software empuja un montón a estas empresas. Hace menos de un año levantamos US$60 millones y teníamos una valuación de US$500 millones, con lo cual duplicamos nuestro valor», contó Matías Woloski, CTO y co-fundador de Auth0.
Y la expectativa es seguir creciendo en clientes (actualmente tienen 7000 corporativos) y continuar duplicando año a año la facturación con oficinas en Japón, Londres, Sidney Matías Woloski, CTO de Auth0, y Eugenio Pace, CEO de la compañía
«La autenticación es un problema que toda empresa tiene que resolver, con lo cual nuestra solución tiene un potencial ilimitado, porque se aplica a todo el mundo, a todas las empresas y a todos los rubros», agregó.
Según contó, él y
su socio Eugenio Pace, el CEO de la compañía, comenzaron a pensar
en el negocio de la autenticación en 2008, cuando empezó a asomar a
gran escala la posibilidad de hackear empresas para hacerse de las
cuentas de los consumidores.
″Vimos que había una necesidad de simplificar el problema: con los productos que había en ese entonces, el programador tenía que ser un experto en criptografía y protocolos para resolver el tema de la autenticación, mientras que nosotros le podíamos dar una librería para poner su aplicación en cualquier plataforma», explicó. Pero a los programadores no les gusta pagar por cosas así que apuntaron a las compañías, y en 2013 consiguieron su primer cliente importante: un contrato de cientos de miles de dólares. A fines de ese año les ofrecieron US$2 millones por su compañía, oferta que rechazaron.
En 2014, tuvieron su
primera ronda de inversión y recibieron fondos de NXTP Labs y BVP
Partners. En 2015, nuevamente recibieron inversiones y empezaron a
pensar en crecer en escala, es decir, no solo con el producto, sino
también en el servicio asociado, la posventa y el marketing.
«Tenemos un montón de desarrollo para hacer en el sentido de la autenticación. Los passwords son una solución vieja. Estamos en una posición en que podemos darles a los programadores una plataforma que funcione, que pueda leer más variables del entorno, como la huella digital o la cara, para no pedir el password todo tiempo», contó, y agregó que esto ayudará a hacer más segura internet. «Hoy hay bases de datos con un millón de passwords y cualquier hacker va atacando distintos sitios hasta entrar en la cuenta de alguien, robársela y revenderla. Eso, a escala de todas las suscripciones que hoy existen», concluyó.
En una semana que ofreció varias movidas políticas originales, aún para la rica tradición argentina, ayer fuimos testigos de otra. Cuando el sábado a eso de las 7 de la mañana Cristina Kirchner anunció en un video que iba a ser candidata a la vicepresidencia y le ofreció la candidatura presidencial a Alberto Fernández, nos sorprendió por la audacia y por la novedad.
Pero en sólo 4 días tuvimos otro estreno. Impulsado, creemos, por el inesperado cristinazo del sábado.
Frente a diferencias aparentemente irresolubles con el economista Roberto Lavagna, uno de los posibles presidenciables de Alternativa Federal, el gobernador de Córdoba Juan Schiaretti invitó ayer al ex gobernador de Buenos Aires Daniel Scioli, al conductor y productor de TV Marcelo Tinelli y a otras personalidades, a través de un video de 38 segundos que reproducimos abajo, a sumarse al espacio para dirimir en las PASO el candidato presidencial.
Y todavía falta para completar la semana. En los mentideros (una vieja y apropiada palabra española) de la Capital, se dice que el viernes se baja el presidente Macri y anuncian la fórmula Vidal-Lousteau. No lo creemos.