El periodista Matías Ortega relata en Ámbito una anécdota que esta vez -no sucede siempre- refleja una realidad que se extiende en buena parte de los jóvenes pertenecientes a los sectores medios profesionales o técnicos: «Hace poco más de un año, una joven pareja de argentinos, ambos profesionales y con varios años de carrera, tuvo la oportunidad de estudiar en el Reino Unido. El plan original era volver cuando terminaran. Por estos días volvieron a Buenos Aires a ver a sus familias y amigos y les comunicaron la novedad: consiguieron empleo y se quedarán al menos algunos meses más fuera del país. “Íbamos a volver ahora, pero nos salió un trabajo, y como están las cosas acá preferimos seguir allá”.
El testimonio, con las variantes propias de cada historia personal, varía pero se repite entre miles de migrantes que dejan el país en busca de nuevas oportunidades. Es parte de la sangría de talentos que enciende alertas en el mundo profesional.
No hay estadísticas precisas al respecto, pero quienes estudian el fenómeno migratorio estiman que hay entre 150.000 y 180.000 profesionales argentinos viviendo fuera de nuestras fronteras. Un reciente relevamiento de la reclutadora PageGroup reveló que “por el deterioro de los salarios ejecutivos, como consecuencia de los desequilibrios macroeconómicos, y un mayor interés por completar la formación con una experiencia”, casi un 40% de los profesionales argentinos está dispuesto a emigrar. En concreto, el 37% de los consultados expresó que aceptaría una propuesta laboral proveniente del exterior; dentro de este grupo, un 40% dijo que su principal motivación sería percibir ingresos en monedas más estables o confiables, mientras que el otro 60% manifestó que su principal interés sería completar su formación académica.
En estas semanas, las grandes empresas dan a conocer sus reportes trimestrales, y dado que es la recta final del año, permiten tener una idea de cómo han funcionado -y cuál es el estado del negocio del entretenimiento y la comunicación- de cara al futuro. Queda cada vez más claro que los verdaderos protagonistas en cada campo del entretenimiento son muy pocos, y que en música la delantera la lleva Spotify a pesar de la enorme competencia que representa Itunes.
El balance de la empresa sueca indica que alcanzó los 87 millones de usuarios pagos, y proyectan terminar el año con entre 93 y 96 millones de suscriptores.
Lo interesante no es tanto la cifra sino que implica un 40% más de usuarios pagos respecto del trimestre anterior. Los usuarios registrados totales son 191 millones, lo que implica un crecimiento del 28%. Si parece haber una diferencia rara entre nuevas suscripciones pagas y el total se debe a que muchos de los usuarios gratuitos se pasaron a pagos, lo que prueba que la estrategia de Ek -quien había anunciado en 2017 que ese era el horizonte- está dando resultados.
Spotify lanzó nuevos planes pagos más económicos para estudiantes y familias; el primero tiene un precio menor y el segundo, mayor cantidad de dispositivos que pueden acceder desde la misma cuenta. Este fue el motor básico del crecimiento en las utilidades de la empresa. Además, invirtió en el gigante chino Tencent, lo que le permitió en esta tercera parte del año obtener por primera vez números negros, aunque dado el tamaño de la inversión realizada en los últimos tiempos se estima que aún permanecerá con pérdidas cuando termine el presente año fiscal.
Es probable que la mayoría de los lectores de AgendAR ya estén informados. O bien lejos de este incordio. Pero, sólo en caso, tendrán estos datos, lo más actualizados posible, en su celular.
Transporte público
COLECTIVOS: Recorridos limitados entre: Av. Independencia, Av. Callao, Av. Las Heras y Av. Sarmiento, entre las 21 hs del jueves 29/11 hasta las 0 hs del domingo 2/12.
ECOBICI: Afectación en algunas estaciones cercanas a las inmediaciones donde se apliquen restricciones de seguridad, desde el jueves 29/11 hasta el domingo 2/12.
Jueves 29
SUBTES: Servicio limitado entre las 15 hs hasta medianoche:
Línea B: No funcionan las estaciones Florida y Alem (el resto funciona con normalidad)
Línea H: No funcionan las estaciones Las Heras y Facultad de Derecho (el resto funciona con normalidad)
TRENES: Todas las líneas funcionan con normalidad
Viernes 30 y Sábado 1
SUBTES: Sin servicio para todas las líneas
TRENES: Sin servicio para todas las líneas
Domingo 2
SUBTES: Servicio normal entre cabeceras
TRENES: Servicio normal, a excepción del la Línea Mitre que retomará sus servicios a partir de las 00 hs. del lunes 3/12
Cierre y desvíos de calles y autopistas
Illia, Lugones y Cantilo estarán cerradas entre Av. 9 de Julio y La Pampa, según el siguiente detalle:
Mano a CABA: del jueves 29/11 a las 15 hs. hasta el sábado 1/12 a las 22 hs
Mano a Provincia: del jueves 29/11 a las 21 hs. hasta el sábado 1/12 a las 22 hs. (aproximadamente); desde el jueves 29/11 a las 15 hs. se cerrarán las bajadas Sarmiento y La Pampa
La doble mano de Av. Del Libertador (contracarril): Funcionará del jueves 29/11 a las 00 hs. hasta el lunes 3/12 a las 00 hs
Metrobus
Metrobus del Bajo: cortado a partir de las 15 hs. del jueves 29/11 hasta las 22 hs. del sábado 1/12
Metrobus 9 de Julio: cortado a partir de las 21 hs. del jueves 29/11 hasta las 22 hs. del sábado 1/12.
Metrobus 25 de mayo: cortado entre las 5 hs del jueves 29/11 hasta las 00 hs. del viernes 30/11.
Zonas de la ciudad en las que habrá afectaciones: áreas vedadas, restringidas y afectadas
Costanera NorteArea vedada para vehículos y peatones salvo acreditación
Entre Calle 12, AU Illia, Av.Lugones, Guillermo Udaondo, Av. Costanera Rafael Obligado
Período: del jueves 29/11 al sábado 1/12
Area con afectaciones al tránsito momentáneas
Entre Av. Antártida Argentina, San Martín, av. Del Libertador, Suipacha, Juncal, Guido, Junín, Av. del Libertador, Av. Pres. Figueroa Alcorta, La Pampa y Av. Lugones
Período: del jueves 29/11 al domingo 2/12
Av. 9 de Julio y MicrocentroArea vedada para vehículos y peatones salvo residentes
Entre Lavalle, Talcahuano, av. Córdoba, Cerrito, Marcelo T. de Alvear, Carlos Pellegrini.
Período: viernes 30/11
Area restringida salvo residentes o usos frentistas, de forma peatonal
Entre av. Corrientes, Uruguay, Paraguay, Libertad, Av. Del Libertador, Carlos Pellegrini, Av. Santa Fe y Suipacha.
Período: viernes 30/11.
Area restringida con acceso peatonal para residentes o usos frentistas
Entre: Bouchard, Tte. Gral. Perón, Av. Leandro N. Alem y Av. Corrientes.
Período: jueves 29/11
Area con afectaciones al tránsito momentáneas
Entre Av. Independencia, Av. Entre Ríos/Av. Callao, Av. Córdoba, Uruguay, Av. Santa Fe, Suipacha, Av. Córdoba, Av. Eduardo Madero/Av. Huergo.
Período: del jueves 29/11 al sábado 1/12
PalermoArea restringida salvo residentes o usos frentistas, de forma peatonal
Entre: Av. Figueroa Alcorta, Jerónimo Salguero, Martín Coronado y San Martín de Tours.
Período: sábado 1/12
Area con afectaciones al tránsito momentáneas
Entre: Castex, Cavia, Chonino, Juez Tedín y Ortiz de Ocampo.
Período: del jueves 29/11 al sábado 1/12
Puerto MaderoArea con afectaciones al tránsito momentáneas
Entre: Av. Alicia Moreau de Justo, Cecilia Grierson, Av. Int. Giralt/Av. Dr. Achaval y Av. Elvira Rawson de Dellepiane.
Período: del jueves 29/11 al sábado 1/12
Una Gamesa española quebrada en Cerro Chenque, Comodoro Rivadavia, en octubre de 2018.En este 2° capítulo (el 1°, aquí) se muestra que los componentes de cualquier generador eólico -molino de viento- son gigantescos. Y que los subsidios, también.
Como se vio, un modo de definir a RenovAr es que no le dio chance a ningún fabricante nacional: IMPSA, NRG e INVAP estuvieron pintados en la pared. La Unión Europea y EEUU pasaron el trapo. Pero hasta la mentalidad más compradora o más vendida encuentra límites. En este caso, en la física.
Una turbina está hecha de miles de componentes resumibles en tres piezas: la torre, la góndola, las palas. Dado su tamaño y peso, casi todos los oferentes de RenovAr prefirieron comprar las torres, “el componente bobo”, aquí.
Ahora Vestas y a Nórdex descubrieron que los números logísticos les cierran mejor si las góndolas llegan a la Argentina despiezadas y se ensamblan localmente. ¿Y las palas? Una de las 3 que gasta una V-150 mide 77,30 m. y pesa al menos 15 toneladas: no quiera ver cómo colapsa un puerto o se trancan las rutas, en este país ya sin trenes, cuando entran 300 aspas para algún parque de 100 turbinas en Loma del Peludo. Y RenovAr creó 63 parques. ¿No estamos un poco cortos de puertos y rutas –ni hablemos de trenes- para tales traslados? Abajo, una muestra de a qué me refiero.
Uruguay: % de cada fuente de energía ¿Alguien dijo renovables?
Lo lógico es que los parques estén lejos de sitios poblados. La emisión sónica de una V-150, según Vestas, está en 104.9 dB (decibeles). Es más ruido que el producido por un jet de pasajeros DC-8 despegando a 300 metros del oyente. Para tener casa a tiro de un parque de 50 o 100 turbinas grandes, conviene ser muy ecologista y/o totalmente sordo o ambas cosas.
¿Distancia conveniente entre su casa y el parque? Tomando en cuenta los carámbanos que se forman en las aspas en inviernos crudos en zonas frías, y su costumbre de desprenderse y salir volando, más incendios, derrumbes y eventuales desprendimientos de una pala, al menos 1,5 kilómetros. Y en lo posible, a barlovento. Las municipalidades deben establecer sus zonas de exclusión, o dejar que se las dibujen a puertas cerradas.
Con tanto parque en construcción y la pesadilla logística de nuestro sistema de transporte, otros fabricantes harán lo mismo que Vestas o que Nordex-Acciona: buscarán generar armaderos locales en fábricas duchas en electromecánica y metalúrgica, y sin duda los encontrarán fácil por el colapso de la industria automotriz y naval domésticas. “Yours for the taking”, como dicen los gringos cuando un negocio es regalado. Pero el gigantismo fuerza a los proveedores eólicos al “outsourcing” no sólo aquí sino en todo el mundo.
Dado que las licitaciones suelen estar organizadas por el estado comprador, sólo los países técnica y/o políticamente idiotas no aprovechan la volada para obligar a los proveedores externos a un 100% de fabricación local, y de yapa, a una transferencia de tecnología exhaustiva y obligatoria. Es lo que hace el estado de Ceará, Brasil, con 2 de los mayores oferentes mundiales, Vestas y Enercon.
Ceará, sin ser un estado nacional, es más soberano que Argentina. Como botón de muestra, el MATER, o “Mercado a Término”, tiene acuerdos discutibles. YPF-Luz, es decir el estado nacional, en 2022 se habrá transformado en el tercer proveedor eléctrico del país, para ello habrá invertido U$ 2000 millones en renovables, y ha contratado parques eólicos enteros de turbinas General Electric “llave en mano”. Ni un cupo mínimo de “compre nacional”. ¿Las empresas del estado argentino, entonces, fueron hechas para crear trabajo en EEUU? Aldo Ferrer, uno de nuestros mejores ministros de Economía y un humorista corrosivo solía decir que hay que nacionalizar las empresas nacionales.
Uruguay, donde este año casi el 40% de la electricidad consumida fue eólica, no tiene metalúrgicas capaces de aportar las torres. Pero en su esfuerzo por elevar como sea del 20 al 30% la participación charrúa en los últimos de sus 28 parques en construcción, el Pepe Mugica le taladró la cabeza a los fabricantes europeos para que sus turbinas usen torres hechas de cilindros huecos de hormigón “made in Uruguay”. ¡Vamos La Celeste!
Y los tipos aceptaron esta ingeniería poco ortodoxa sin pestañear, en parte porque en 2008, debido a la crisis de Lehman Brothers, la UE empezaba a quitarles subsidios domésticos y tenían que salir a ganarse el mango (el euro, bah) afuera. Pero la garra negociadora del “paisito” viene de otra causa. La firma estatal de electricidad, UTE, jamás privatizada, tiene casi un siglo de historia y cero défaults, aunque vivió importando fueloil.
En cuanto a la población oriental, vive puteando porque el despliegue eólico disparado en 2008 (que continúa) no logró bajar nada la horrorosa tarifa domiciliaria. El precio del MW/h residencial en Uruguay es de U$ 302 (el brasileño promedio, U$ 206, el argentino promedio, U$ 144). “Nos dolarizaron el viento”, rechinan los orientales. Sin embargo, al enojado yorugua de a pie se le escapa que la opción a estas tarifas aniquiladoras eran los apagones estivales, al estilo Argentina 1988/9. Fatal para un país turístico.
Uruguay antes de los ’80 era térmico y comprador, sin un barril de petróleo o un metro cúbico de gas propios. Pero desde los ’80 se alumbra con hidroelectricidad generada por tres embalses (el mayor es Salto Grande, compartido miti-miti con Argentina). Sin embargo, los ríos Uruguay y Negro le van quedando chicos al paisito y el cambio climático viene con sequías fuertes, como la de 2011/2 o la de 2017/18. Cuando ocurren en la alta cuenca del río que le da nombre al país, y agua turbinable a Salto Grande, Uruguay entra en “brown out” prolongado.
Y aquí entra a tallar el viento. En la sequía de 2011/12, Uruguay tuvo que comprarnos electricidad a nosotros y a Brasil a entre U$ 350 y U$ 400 el MW/h. Pero en la de este año, ya se las arregló solo. Y es que en ese país chico, de relieve modesto y con frentes marítimos hacia el Sur y el Este, a 100 metros de altura hay viento de al menos 8 m/s en casi todo el territorio, llueva, truene o brille el sol. A fuerza de negociar bien y con su foja de buen pagador, el costo del MW/h eólico mayorista bajó de U$ 83 a U$ 63 el MW/h. ¿Qué no harían los yoruguas si tuvieran nuestra industria?
¿Qué harían si tuvieran la industria de la provincia de Buenos Aires, que eólicamente hablando es bastante parecida al Uruguay?
En suma, otro ángulo de la noticia es éste: vamos pasando de importador bobo a país-armadero, pero para ser Brasil, nos falta autorrespeto por nuestros industriales metalúrgicos y metalmecánicos, y para ser Uruguay, nos sobran industria y población consumidora.
Que RenovAr haya transado precios uruguayos con una matriz energética como la Argentina, a la que no le falta ningún recurso, y en un país que sabe diseñar desde centrales y reactores nucleares a aviones, y de yapa dueño de una industria dotada desde enormes astilleros para hacer aspas y torres a una automotriz que en 2012 fabricaba (y vendía) 1 millón de automóviles… Eso es de escándalo.
Lo malo es que desde el rebote industrial de 2003 pudimos ser fabricantes de turbinas por derecho y diseño propio, como España con Gamesa, la India con Suzlon y China con Goldwind. No lo logramos por los traspiés técnicos de IMPSA en su país y también en Brasil, y por una grave perrada política contra INVAP en 2006, amén de un desinterés inmemorial del estado por fogonear a sus fabricantes “hacia el viento” que duró hasta 2016.
Así perdimos decenas de oportunidades de ser competidores mundiales, no compradores. Las multis europeas que se llevaron puesto RenovAr son el fruto de casi 4 décadas de promoción y protección de los estados donde nacieron. En cambio aquí hoy IMPSA está en quiebra y concursada y NRG quedó fuera. Mientras INVAP viva, vive la esperanza, pero la firma barilochense viene peleando sola desde 1987 por inventar el mercado local.
El programa RenovAr no es ningún camino hacia la autonomía eólica. Si Ud. juntara 5 CEOs petroleros y 5 banqueros y les pidiera un plan eólico, saldría RenovAr: tarifas altas, apalancamiento puro de multinacionales, plata a cobrar del estado durante 20 años con garantías del Banco Mundial y tribunales extranjeros en caso de quiebra. Y de transferencia de tecnología ni hablar, no se nos vayan a asustar los comensales.
RenovAr garantiza en cambio que a los que se adjudicaron parques eólicos se les compre el 100% de la producción a precio “premium”, aunque CAMMESA, la administradora del mercado “spot”, detecte que haya MWh más baratos en la oferta instantánea, o incluso que no haya demanda. Si sopla, cobran. Eso se llama “feed in tariffs” y se inventaron en Europa. Brasil las otorgó, pero a cambio de fabricación 100% local y con transferencia. El Vestas V-150 del cual aquí se arma la góndola, en Brasil se fabrica hasta el último tornillo.
Para pagarle a los ganadores se creó un fondo llamado FODER: lo juramos, se llama así (un traductor allí, y que por una vez sepa algo de castellano). FODER está fiduciado por el estado y les paga sí o sí a los productores, con tarifas de entre U$ 60 y U$ 70 el MWh, más una actualización anual del 1,7%.
“Sí o sí” se refiere no a incendios de turbinas, sino de país. Los productores y distribuidores de electricidad que afligen mes a mes al consumidor argentino de electricidad con su combo de apagones y facturas dibujadas, con RenovAr quedaron apalancados contra su pesadilla perfecta: una baja del precio del crudo y el gas (Vaca Muerta pasaría a llamarse Re-Muerta) en conjunción con un crack financiero del estado. En realidad, como musita en voz baja el Banco Mundial, lo primero podría suceder si se desata una nueva recesión pandémica, y como dijo AgendAr, lo segundo técnicamente ya sucedió. Sólo que al gobierno y al FMI por ahora les conviene ignorar ese detalle contable: es un problema para el próximo gobierno.
El tercer elemento de la pesadilla es el más improbable, un cisne negro: que ese presidente no defienda el derecho a superganancias. Jurídicamente previsor, el plan RenovAr viene a ser como un bono nacional a 20 años pero muy a prueba de défault. Además, añade imagen ecologista a tenedores que, por prontuario, no lo son en absoluto, y también produce algo de energía: lejos del 48% yorugua, un 2,4% de la que consume el país, 20 veces menos en proporción. Y re-cara, eso sí.
No son molinos, Sancho: son bicicletas.
La Unión Industrial Argentina le presentará al Gobierno un documento con 35 medidas de corto y mediano plazo para que las pymes en emergencia puedan sortear la crisis y evitar más achiques y cierres de fábricas. El texto incluye reclamos para ser implementados en forma urgente: reducción de la presión impositiva, reinstalación de la línea de créditos Licip, eliminación del scoring aplicado por la AFIP, exención de retenciones a pymes exportadoras y bonificaciones de tarifas para las fábricas electrointensivas.
Las propuestas -dice la UIA- «son producto del diálogo permanente con las entidades socias sectoriales y regionales y cuentan con 6 ejes de trabajo»: la actual Ley PyME, que tiene puntos pendientes de reglamentación; reformas tributarias; más y mejores instrumentos de financiamiento para las PyMEs; la promoción de la producción y el consumo nacional a través de iniciativas tales como «Compras Públicas» y «Políticas de Góndola»; el diseño de estrategias para fomentar las exportaciones; e iniciativas que amortigüen el impacto del actual esquema tarifario en los sectores productivos.
Es decir, medidas que las doctrinas económicas a las que adhieren economistas que Macri escucha considerarían «prebendarias» o, al menos, una interferencia con el libre juego de los mercados. Pero la recesión que se profundiza cada vez más ha desvalorizado esas ortodoxias. Ante el Gobierno y ante la UIA.
El director de Departamentos Técnicos de la UIA, Gabriel Vienni, confirmó que el paquete de medidas propuesto busca dar soluciones a corto y mediano plazo para las pymes industriales, que «serán presentadas al Gobierno en un plazo de diez días, luego de que sean unificadas las nuevas propuestas con la revisión del Comité Ejecutivo».
«Habrá un eje tributario, que incluye el pedido de reponer algunos beneficios, como el decreto 814, que es central para las industrias de las provincias. Esa medida, si bien tiene costo fiscal, en este marco de preocupación por la actividad reviste en beneficios por producción. Si no tiene respuesta positiva, se pedirá adelantar algunos beneficios de la reforma fiscal».
Vienni explicó que la UIA también pedirá que se «elimine» el scoring que impuso la AFIP para ingresar a planes de pago por atrasos. Si bien en la entidad hubo un apoyo a la medida meses atrás, el contexto recesivo generó «rezagados».
La alta tasa de interés de referencia impuesta por el Banco Central generó un ahogo financiero para las pymes. Por eso, la UIA pedirá que se reinstalen las líneas de crédito para inversión productiva (LICIP) que obliga a los bancos a utilizar parte de sus depósitos para fondear préstamos con tasas subsidiadas. «No tiene costo fiscal para el Estado y sería muy importante para las pymes que no tienen acceso al financiamiento para capital de trabajo y bienes de capital», destacó Vienni.
Estas medidas son necesarias, y es posible que al menos algunas sean implementadas. Los técnicos de la UIA trabajan en contacto con las segundas líneas del gobierno. Pero nos sentimos obligados a hacer dos observaciones:
Para la mayoría de las pymes industriales y de servicios, que no son exportadoras, es imprescindible reactivar el mercado interno. Y eso no puede hacerse en el marco de las políticas centrales de este gobierno. Ni sin renegociar el acuerdo con el FMI.
No sólo las pymes industriales están en problemas. También las grandes empresas. De las que a su vez dependen las pymes, como proveedoras, clientes o contratistas.
Cuando volcamos las noticias de la plaza financiera argentina, tenemos una sensación parecida a lo que debían sentir los cronistas de la guerra de trincheras del 1914-18: una tragedia monótona y repetida. Siempre se usan los mismos titulares…
Es una imagen engañosa. En realidad, en nuestro país las cosas transcurren mucho más rápido. Pero es cierto que los titulares se repiten.
El precio del dólar ha sido contenido muy cerca del techo sicológico de los $ 40. Se ha desvanecido la ilusión que las altas tasas lo contendrían indefinidamente, pero tampoco se vive con la alarma que se sintió en abril y mayo. Dujovne dice que sube suavemente, y que no hay porqué preocuparse.
El índice de «riesgo país», sí se reconoce como preocupante. En la práctica, significa que no el país no tiene crédito; sólo puede recurrir a capitales especulativos, que como vienen se van. Y al auxilio del FMI, su prestamista de última instancia.
Hay un factor nuevo, que ha golpeado -todavía más- el precio de las acciones en la bolsa local y el de los ADR argentinos en la bolsa de Nueva York: Paolo Rocca, el CEO de Techint, la empresa más grande en Argentina, y de Tenaris, nave insignia de los valores bursátiles, ha sido procesado en la causa de las coimas por el juez Bonadío. Nunca falta un roto para un descosido, decía la vieja sabiduría popular.
La empresa tecnológica estatal rionegrina INVAP entregó este jueves 22 al parlamento provincial un informe sobre sus actividades que había sido solicitado. Como sabemos que los lectores de AgendAR se interesan en esta emblemática empresa argentina, les acercamos un resumen. El título podría ser «Todavía cantamos…«.
En una primera parte, se detallan los 18 proyectos vinculados al Estado nacional que se encuentran en ejecución actualmente, y los 3 que se han suspendido.
Entre los primeros se encuentran:
– Dos proyectos contratados a través de la CONAE (Comisión Nacional de Actividades Espaciales), que se detallan como Satélites SAOCOM 1, A/ B y Proyecto Satelital SABlA-MAR.
– Tres proyectos vinculados a la Fuerza Aérea Argentina: Modernización Sistemas de Radar W430-TPS43; Segunda Serie Radares 3D y Radar RAM 2.
– Un desarrollo para la Subsecretaría de Recursos Hídricos: RMAS – Proyecto Serie 10 Radares Meteorológicos.
– Un Sistema para la Administración Nacional de la Aviación Civil / Sistema GBAS-SINAL.
– Nueve proyectos con la CNEA (Comisión Nacional de Energía Atómica): el Reactor CAREM; el Reactor RA-10; Convenio ALFA; Laboratorio LASIE; 5 centros de radioterapia (Rio Gallegos, Bariloche, CABA, Santa Rosa y Comodoro Rivadavia).
– Un proyecto para Argentina ARSAT S.A. vinculados a la televisión digital.
– Un proyecto con Nucleoeléctrica Argentina S.A. para el Plan de Extensión de Vida de la central nuclear Embalse, ubicada al sur de la ciudad de Córdoba.
El informe indica que los proyectos actualmente suspendidos son el satélite ARSAT 3 (convenido con ARSAT SA), el satélite SARE (con la empresa VENG SA) y los SARA-UAV (contratados por el ministerio de Defensa de la Nación).
Estos últimos se encuentran en proceso de reformulación de sus alcances, lo cual implicaría una readecuación de los contratos o, en su caso, la cancelación de los mismos. Las fechas de reducción / suspensión del ritmo de los trabajos fueron: Proy. SARE: mayo 2016, Proy. SARA-UAV: agosto 2017 y Proy. Arsat III: diciembre 2017.
La segunda parte del informe contabiliza y detalla la deuda del Estado nacional con la firma rionegrina, que es de algo más de 659 millones de pesos. 511 millones ya vencidos y 148 por vencer.
La empresa también indica que el Estado nacional no mantiene deuda con INVAP en materia salarial, atento a que los salarios del personal se sustentan con el producido de los negocios de la firma rionegrina.
Agrega el informe presentado que a la fecha no se mantienen atrasos por salarios, aunque en ciertos periodos, por razones estrictamente financieras, debieron abonarse en dos cuotas, generalmente y en particular para el personal no gerencial, dentro del plazo legal.
Además, sostiene el documento presentado por INVAP, por los contratos que están en revisión mencionados anteriormente, se mantienen conversaciones con los comitentes para hacer un seguimiento de distintas alternativas que permitan establecer cuál es el nuevo alcance pretendido, qué previsión de presupuesto podría lograrse y con qué cronograma de inversiones.
Finalmente, se describe el estado actual de los proyectos de los que se requiere información detallada:
1- Proyecto reactor CAREM: continúan las tareas de ingeniería de detalle de los principales sistemas de seguridad del reactor. Se avanza en la fabricación del segundo sistema de protección y su instrumentación neutrónica.
2- Proyecto SAOCOM 1A/1B: El SAOCOM 1A ha sido lanzado con total éxito el pasado 7 de octubre, transformándose en un nuevo hito para nuestro país. Respecto al SAOCOM 1B, se continúa trabajando en la etapa final de fabricación e integración.
3- Proyecto Lanzador Tronador ll: se ha finalizado en junio de 2017.
4- Proyecto SARE: actualmente suspendido.
5- Proyecto ARSAT 3: actualmente suspendido.
6- Proyecto SABIA-MAR: se está completando la ingeniería y las compras especificas a fin de dar inicio a la fabricación de sus partes y componentes principales.
7- Proyectos correspondientes al Plan de Radarización:
1era. Serie 6 Radares 3D: los mismos se encuentran fabricados y solo resta la instalación y puesta en marcha de los últimos dos.
2da. Serie 6 Radares 3D: se continúa con la fabricación de la serie a un ritmo de un radar por año, estimándose su finalización para el 2023.
Radar RAM 2: se ha finalizado su fabricación y ya se encuentra entregado al cliente listo para su operación. Modernización TPS 43: se ha finalizado la misma y ya se ha entregado al cliente.
Serie 10 Radares Meteorológicos: se ha finalizado la etapa de construcción y se estima la entrega final de los tres últimos para fines de este año.
SARA: actualmente suspendido.
Cuando se buscaba desarrollar drogas efectivas contra las enfermedades mediante los procedimientos tradicionales, el éxito podía llegar hasta 20 años después. Con el uso de los más modernos robots, los logros se pueden alcanzar mucho antes. «El siglo XXI es de la biotecnología: ya estamos usando la información que aportó la decodificación del genoma humano con máquinas que aprenden y harían que el desarrollo de terapias más precisas se acelere para beneficiar la vida de millones de pacientes», dijo Sebastián Sorsaburu, director médico regional de la empresa AmGen para América Latina, Canadá, Turquía, Medio Oriente y África.
Desde los años ochenta, la biomedicina integró a los robots en las prácticas en los laboratorios. Se les asignaba principalmente el rol de procesar muestras. Pero los recientes avances en robótica y automatización, incluyendo los campos de la inteligencia artificial y machine learning (o aprendizaje automatizado, en español) están transformando el modo de descubrir y desarrollar terapias para la humanidad. «Estamos sólo en el comienzo de un gran cambio para la salud humana. Habrá una explosión de la biotecnología en los próximos cincuenta años», estimó Sorsaburu, que estudió en la Universidad de Buenos Aires, y hoy es uno de los ejecutivos líderes de AmGen (Genética Molecular Aplicada Inc.), la empresa estadounidense que se fundó en 1980 y abrió ahora formalmente una filial en la Argentina, aunque ya venía realizando ensayos clínicos en el país.
-¿Cómo usan a los robots en el descubrimiento de drogas hoy?
-El avance ha sido inmenso. Antes sólo se usaban robots para facilitar la medición de muestras de tejidos. Ahora, en cambio, todo creció en la multiplicidad de usos. Se hacen procesos que superan la capacidad humana en el manejo de muestras de tejidos. A través de los robots, se empieza a combinar el uso de bases genéticas con los registros de características de la población relacionadas con el ambiente y eso posibilitará el desarrollo de futuras terapias. Se hará un uso más inteligente de la robótica para identificar variantes genéticas que pueden ser blancos para desarrollar nuevas moléculas.
-En Islandia, se empezó a trabajar con la decodificación del genoma de la población para identificar mutaciones asociadas a enfermedades en 1999. ¿Ese tipo de acciones aumentarán en el futuro?
-Sí. El caso de Islandia impulsó un gran cambio en la historia de la biomedicina. Ya 150.000 personas de ese país tienen decodificado su genoma, a través de una iniciativa de la empresa DeCode, que en el año 2012 fue adquirida por AmGen para colaborar en la identificación y la validación de genes para desarrollar más terapias. Permitió combinar los registros históricos de salud pública, que aportan las características fenotípicas, con la identificación de genes asociados a enfermedades. Además, de la identificación de genes, ahora los robots pueden colaborar para hacer más rápida la validación de blancos terapéuticos hacia los cuales podrían apuntar las futuras terapias.
-¿Cómo serán las terapias futuras?
-El desarrollo de la biotecnología permitirá que la medicina deje de ser sólo curativa, y pasar a ser también predictiva y preventiva. Por ejemplo, ya se han identificado genes asociados al riesgo de desarrollar la enfermedad de Alzheimer. Se está llevando a cabo un ensayo clínico con pacientes tienen un mayor riesgo de desarrollar Alzheimer, pero no desarrollaron los síntomas. En esos pacientes, se evalúa una terapia para prevenir el desarrollo de la enfermedad.
-Cuando las personas puedan saber su riesgo aumentado de enfermedad, ¿qué le indicarán para curar el trastorno?
-Es una gran cuestión. Pero saber qué genes son predictivos de Alzheimer nos acerca cada vez más a terapias más eficaces. La idea es contar con la posibilidad de una terapia que actúe antes de que se desarrollen los síntomas.
-Ahora tenemos la posibilidad de trabajar en el desarrollo de las terapias para cáncer, enfermedades cardiovasculares, neurodegenerativas, a través de una caja con varias herramientas biotecnológicas. Una de esas herramientas son los «anticuerpos biespecíficos», que posibilitan apuntar a dos blancos moleculares para el control de una enfermedad compleja, y la construcción de anticuerpos BITE que operan para que el sistema inmune del cuerpo humano trabaje para controlar el cáncer. Ya la autoridad sanitaria de los Estados Unidos, la FDA, aprobó en 2014 uno de esos anticuerpos, cuyo nombre genérico es blinatumomab, para el tratamiento de un tipo de leucemia.
-Además de una mayor batería de terapias, ¿qué otros cambios habrá en el futura?
-La interacción crecerá. Así como la robótica, la bioinformática, la ciencia de datos, y otras disciplinas ya están trabajando en conjunto, también será necesaria la interacción entre los diferentes actores del ecosistema de la salud, como las empresas que se dedican a investigación y desarrollo, el sector de los seguros médicos, las autoridades sanitarias, y las asociaciones de pacientes. El ecosistema trabajará en colaboración para aumentar el acceso a los diagnósticos y a los tratamientos, y para cambiar el modo en que hasta el momento ha funcionado. Hasta ahora el sistema de salud estaba diseñado para «arreglar lo roto». Esto significó que se buscaba sólo solucionar los problemas de salud de la población. Hoy sabemos que el gasto en salud es alto a nivel mundial, y que no se ven los resultados esperados. Por eso, el sistema tiende a ir hacia el cuidado de la salud basado en valores, por el cual se tendrán más en cuenta los resultados de la atención médica, con una mejor organización de los procesos. La utopía es conseguir que la medicina tienda a ser más proactiva, al controlar mejor los factores de riesgo, y que sea predictiva y preventiva de las enfermedades, como los líderes del proyecto genoma humano soñaron.
Usando su vía regular de comunicación, Twitter, el presidente Donald Trump amenazó ayer con cortar todas las subvenciones a General Motors después de que la empresa automovilística anunciara un recorte de miles de trabajos.“Muy decepcionado con General Motors y su presidenta, Mary Barra, por cerrar las plantas de Ohio, Michigan y Maryland”, tuiteó Trump en un primer avance en la red social, al que siguió la siguiente advertencia: “Estamos estudiando cortar todos los subsidios @GM, incluidos los de los coches eléctricos. General Motors apostó a lo grande por China hace años cuando construyeron plantas allí (y en México), no creo que esa apuesta la vayan a amortizar. ¡Estoy aquí para proteger a los trabajadores americanos!”.
También como de costumbre, Trump no ha sido preciso en su amenaza: qué subsidios se refería. Por ejemplo, los vehículos eléctricos de la firma pueden optar a un crédito fiscal de 7,500 dólares según la ley federal, pero no está claro cómo el gobierno podría restringirlos.
El hecho es que, según informa CNN, las acciones de la compañía cayeron en bolsa hasta un 3,8% debido a los tuits. General Motors cerraba con un 2,6% menos, perdiendo un pedazo importante de las ganancias del lunes.
Poco después de que esto sucediera, el diario The Washington Post colgaba en su portal web una entrevista realizada ayer al presidente -una duración de 20 minutos- en la que Trump culpa a la Reserva Federal tanto de las recientes caídas en la bolsa como de los cierres anunciados por General Motors.
La compañía ESET, especializada en seguridad digital, elaboró un informe que evidencia que en 2018 el ransomware logró ataques masivos que causaron perdidas millonarias.
El informe titulado “RANSOMWARE: an enterprise perspective” advierte que son tres los principales vectores de ataques de ransomware: el acceso remoto, correo, y cadena de suministro.
“Entender cuál es el actual estado de los ataques de ransomware, así como la evolución de varias áreas que también preocupan, es clave para mantener los activos de las compañías a salvo. Si bien hay un crecimiento en las detecciones de mineros de criptomonedas, no quiere decir que el ransomware forma parte del pasado, ya que sigue siendo una amenaza muy seria para las organizaciones.”, comentó Camilo Gutierrez, Jefe del Laboratorio de Investigación de ESET Latinoamérica.
ESET recomienda que junto a las acciones de capacitación, las organizaciones cuenten con políticas de seguridad que sean fácilmente aplicables y controladas.
La cadena de hostels Selina nació en Panamá por inspiración de dos israelíes que viajaban por el mundo. A ellos se les ocurrió implementar un sistema de hospedaje acorde con las necesidades de los viajeros jóvenes, también conocidos como millennials (nacidos entre 1980 y 2000).
La cadena llegó a la Argentina y prevé la apertura de su primer primer establecimiento en el barrio de Palermo Soho.
El formato del negocio es el de ofrecer alojamiento tanto en habitaciones compartidas (hasta 14 camas) como también en cuartos privados de lujo, al estilo de los hoteles boutique. Ambas posibilidades se unen al uso de áreas comunes que pretenden enriquecer «la experiencia» de los huéspedes nómadas.
«Buscamos oportunidades de hoteles para reconvertir. Lo hacemos en un lapso de 90 o 120 días», explica Fernando Bigio, gerente de Argentina y Brasil, de la cadena. «Les ofrecemos alquilarlos e invertimos entre 500 mil y un millón de dólares en cada uno, para adaptarlo, haciendo foco en los espacios comunes y el diseño», cuenta. De hecho, convocamos a artistas locales para que pinten murales en todos los cuartos», cuenta el directivo. La firma opera todos los servicios del hostel, en una proporción que le genera ingresos similares de los del hospedaje.
La cadena tiene hasta ahora 31 propiedades en 9 países y otros 38 inmuebles en reforma.
En Argentina, la primera apertura de Selina será -a mediados en diciembre- en el barrio porteño de Palermo Soho, donde hasta ahora existía el ex Hotel Esplendor- La propiedad tiene cerca de 3.000 m2 y ofrecerá unas 200 camas, por las que los viajeros pagarán desde 12 o US$15, hasta US$ 150 el cuarto de lujo.
La cadena tiene cerrada otra operación en Córdoba. «En los próximos 4 años esperamos abrir entre 13 y 15 hoteles en los destinos turísticos más destacados del país incluyendo otra apertura en Buenos Aires y en ciudades como Mendoza, Salta, Rosario, Mar del Plata, El Calafate, Ushuaia, Bariloche, Iguazú; con una inversión aproximada de US$15 millones».
Del ventilador Atma a la turbina Vestas hubo algo más que un salto de escala para Newsan. Si se está preguntando por la protuberancia a sotavento de la góndola, es un enorme radiador.Un error habitual de simplificadores es ver al gobierno de Mauricio Macri como «ajustador» serial, uno que suprime subsidios en nombre de una «racionalidad económica». No es así. El gobierno actual subsidia aún más que el anterior. Lo que han cambiado es que los beneficiarios son menos, y son otros (salvo en algunos casos afortunados).El rubro más notorio, y costoso, es el de la energía. En particular, petróleo (de Vaca Muerta), gas (ídem), y energías renovables, en cualquier lugar. Éste no es el uso de fondos públicos menos productivo que hace este gobierno, por cierto, y las repetidas quejas de AgendAR, han sido porque todos los insumos eran importados. El asunto muestra algunos ligeros cambios, y pensamos oportuno que Daniel Arias haciera, como en otros rubros, una investigación a fondo.Resultó larga. Y jugosa. La publicaremos en capítulos, durante varios días.
«Forzado por la recesión del consumo y atraído por los privilegios de los productores de energía en Argentina, Newsan, fabricante de los electrodomésticos Noblex, Siam, Atma y Pioneer, acaba de reconvertir su planta de Campana para armar las góndolas de turbinas eólicas. Viaje sin escalas desde el ventilador Atma al molino Vestas V150, el mayor del mundo para ubicaciones terrestres.
Dos salvedades: una turbina es lo opuesto de un ventilador: transforma viento en electricidad. La otra es que estas góndolas no son botes venecianos sino gabinetes metálicos del tamaño de un ómnibus urbano, que se llenarán con 75 toneladas de maquinaria electromecánica compleja. Son 2500 piezas importadas que se ensamblarán aquí, y ésa es, en suma, la noticia real.
Hasta la semana pasada, en materia eólica el programa RenovAr sólo fue importación desenfrenada, endeudamiento, dolarización del viento y un probable pagadios futuro, con a lo sumo dos componentes argentinos: la torre, que es barata, y el viento, que es gratis.
Ahora, al parecer, la Argentina entra en una fase de integración nacional de los llamados “trenes de transmisión”. Ya hay otro caso más: Nórdex-Acciona, consorcio germano-español, se asienta en la Fábrica Argentina de Aviones (FAdeA) de Córdoba, donde además de góndolas hará torres.
Para poner las cosas en su marco: en sus sucesivas rondas, RenovAr logró que el precio promedio de la electricidad de fuentes renovables bajara de US$/MWh 61,41 en la primera, pasando por 54,02 en la segunda, o 1.5 hasta alcanzar 51,49 en la última. El descenso fue interesante en los parques fotovoltaicos: pasaron de 59 US$/MWh en la Ronda 1 a 40,44 US$/MWh en la Ronda 2. La eólica varió su mínimo de 49 a 37 US$/MWh, pero fueron las 2 primeras rondas las que fijaron los contratos de los 63 parques. Algunos ya están construidos y en línea, y los precios andan entre 50 y 60 U$/MWh.
RenovAr lleva a la fecha 147 proyectos adjudicados en 21 provincias por un total de 4.466,5 MW instalados. Esto sucedió en 3 rondas licitatorias, a la que se sumó una última llamada “MiniRen” con 400 MW ofertados y pocos licitantes. Resultado total: proyectos en avance o terminados de 41 parques solares, 34 eólicos, 18 de biomasa, 14 minicentrales “hidro”, 36 plantas de biogás en emprendimientos rurales, y 4 en rellenos sanitarios.
Que empiece a aparecer un poco de industria argentina en el lado eólico de RenovAr, en algo que hasta el mes pasado fue coto exclusivo de fabricantes externos, es buena noticia. Pero hay que mirar toda la película. Pese a ser una canonjía financiera muy blindada contra la realidad, “planeta RenovAr” es parte de la economía argentina: cuando se hunde un barco, no es imposible que se ahoguen incluso los trepados a los mástiles. Lo seguro es que ya no se embarca más nadie. Eso quizás explica que MiniRen pasara desapercibida.
Lo que sigue, entonces, podría ser crecimiento casi vegetativo, como el de las uñas o la barba de un hombre muerto. Ojalá estemos equivocados. Como decía Niels Bohr, es difícil hacer pronósticos, especialmente acerca del futuro.
Una grúa gigante (todo es gigante en el rubro eólico) instala un tren en una góndola (gigante).
Los “trenes de transmisión” como los que armará Newsan en Campana son maquinarias llenas de sensores y mecanismos de control y autoprotección. Pero básicamente, fungen de cajas multiplicadoras. En el caso de la V-150, transforman el hipnótico, lento giro del cubo de una hélice de 150 metros de diámetro en las 1800 RPM necesarias para generar electricidad en una dínamo. Pero adentro de una góndola suceden muchas más operaciones, y muy sofisticadas.
Como bestia inteligente y deseosa de autopreservarse, la turbina trata de mantener constante la velocidad de giro de la hélice pese a los cambios instantáneos del viento, más o menos arrachado según las regiones. De otro modo, entre aceleradas y frenadas, la hélice terminaría luchando contra la inercia de los enormes engranajes de la transmisión y algo se rompería.
La turbina logra mantener las RPM de su cubo de un modo muy naval: así como un velero mueve de modos complejos sus velas para tomar el viento en el ángulo óptimo y avanzar, la turbina ajusta reactivamente no sólo su dirección acimutal para “enfacharse” contra el viento en los 360º del compás. También ajusta los ángulos de paso de las palas.
En criollo no naval, eso es alterar el chanfle con que el borde de ataque de las aspas intercepta el viento. Cuando lo toma “de frente” en cero grados, como el ala de un avión, la superficie convexa (o extradós) de la pala genera baja presión dinámica de aire, y por lo tanto vacío y fuerza (llamada “sustentación”) en esa dirección: desde el intradós (la parte cóncava del aspa) al extradós (la convexa). Esa fuerza es lateral respecto del plano de la hélice. Y la hace girar en sentido horario.
Eso es una victoria danesa sobre los alemanes de Tvind, un consorcio de profesores y estudiantes, en las épocas casi hippies de la energía eólica, los ’70. Sus turbinas giraban en sentido antihorario. En 1973 Europa Occidental se quedó sin petróleo por haber apoyado a Israel en la guerra de Iom Kippur. Los daneses ya venían haciendo molinos desde 1891, de modo que vieron mercado sustitutivo, le pasaron por encima a los alemanes, e impusieron en el mundo ese diseño de un fuste alto y largo, una góndola y una hélice de 3 palas. Lo copiaron de la NASA, la National Science Foundation de los EEUU y de la Boeing, y el mundo lo bautizó “danés”.
Sí, las aspas las diseñan ingenieros aeronáuticos y no funcionan como las aletas chatas de un ventilador. Son realmente como alas de avión. El extradós de un ala genera vacío y éste “chupa” el avión hacia arriba. Vuela por eso. Un aspa eólica es un ala, pero con un extremo cautivo en el cubo de la hélice: en suma, un ala rotativa. Y dado que es preferible que nada salga volando, la sustentación se ejerce como una fuerza lateral.
Por eso, con una pequeña variación del “paso” las aspas pueden tomar el viento en ángulos crecientemente cabreados, y como consecuencia girar cada vez con menos fuerza hasta eventualmente “entrar en pérdida”, como un avión que levantó demasiado la nariz y está a punto de caerse.
En pérdida, la hélice de una turbina se va frenando. Esta es una medida de autoprotección contra rachas instantáneas pero también contra tempestades sostenidas. Se llama “frenado aerodinámico”, requiere de ajustes constantes decididos por computadora, y sirve para que la hélice no se embale. Si lo hiciera, además de romperse el tren de transmisión, podría salir volando una pala de casi 80 metros de largo. Pero también hay desastres más serios.
El movimiento de regulación de paso de la pala respecto de su inserción en el cubo se parece al de la muñeca de un criollo que le está haciendo a Ud. el signo “más o menos” con la mano. Pero es un movimiento más lento: para no desafiar la inercia y la fricción, todo es muuuy lento con estos componentes gigantes. Y sin embargo el alabeo en su recorrido total puede girar una pala sobre su eje longitudinal alrededor de 100º de arco, hasta dejarla perfilada “en bandera”: mínima resistencia al viento, cero empuje, inmóvil.
Aún con vientos nada peligrosos, de entre 4 y 12 m/s, la fricción de los engranajes multiplicadores del “tren” puede ser brutal y desprende tanto calor que a veces derrota a los sistemas de enfriamiento. ¿Cuáles? Ver el majestuoso radiador de la V-150, con un señor libre de vértigo trepado encima. Y adentro hay más sistemas de enfriamiento.
Si el calor en la góndola sobrepasa cierto umbral, el aparato puede incendiarse. Tal cual. Pasa en las mejores marcas. La góndola, bien mirada, está atiborrada de lubricantes y cables con aislaciones plásticas sumamente combustibles. Paradójicamente, este desastre particular lo pueden causar los frenos neumáticos, no muy distintos de los de una motocicleta, con que el aparato trata de protegerse de incendios o engranes de caja cuando para no embalarse ya no alcanza con el frenado aerodinámico.
Las frenadas de apuro ponen los discos al rojo y un chispazo inoportuno puede volver la góndola una antorcha inapagable. En 2013, tras una seguidilla de accidentes por fuego en Europa que involucraron a casi todas las marcas grandes y mataron al menos a dos mecánicos en Holanda, el Imperial College de Londres calculó un total de 117 incendios anuales en una industria que entonces tenía menos de 240.000 molinos desplegados en el mundo.
El estudio inglés añadió que los fabricantes, para proteger su imagen, declaraban públicamente a lo sumo el 10% de los siniestros, aunque son localmente imposibles de disimular. En AgendAr les damos la razón: hemos agotado Internet buscando imágenes del único accidente fatal de una turbina en Argentina, en 2006. Textos hay algunos, pero alguien se encargó con todo éxito de que no hubiera fotos publicables.
Otro accidente posible es que el tren de multiplicación se “engrane” (quede atascado). Si esto sucede, la fuerza del viento, al no poder generar rotación, tal vez derribe la torre. Le pasó a IMPSA en 2006 con su primer gran turbina argentina en Cerro Arenales, Comodoro Rivadavia (2 heridos, un muerto) y le acaba ocurrir lo mismo en Octubre de este año a una turbina española Gamesa largamente inactiva instalada en el Cerro Chenque, dentro del casco urbano de la misma ciudad. El colapso esta vez no dejó víctimas.
Holanda, 2013, incendio de una Vestas V-66 de 1,75 MW. Dos mecánicos quedan atrapados en la góndola, a 80 metros de altura. El fuego y el derrumbe de la torre son los accidentes más temibles.
En Comodoro, donde están paradas por falta de mantenimiento casi todas (y a veces todas) las 26 turbinas del parque eólico Antonio Morán, entendieron que la idea de juntar tejido urbano y molinos gigantes es mala. También que en un país dado a brotes hiperinflacionarios, es imposible que molinos 100% importados cumplan sus 20 años de vida programada: los repuestos y los mantenimientos cuestan dólares. Van entendiendo también que una turbina permanentemente inmóvil en medio de una ciudad de vientos potentes y arrachados es más un problema de seguridad que un show de ecologismo.
Aunque a la vista del desinformado público los molinos parezcan simples hasta la bobera, como puede ver, son animales complicados. Si sirve de consuelo, no todos los países tienen ingenieros y técnicos capacitados para armar góndolas, incluso con planos y componentes 100% importados. Y diseñar turbinas argentinas, competitivas y buenas, señoras y señores, eso es ingeniería de la brava. Por ahora, eso lo logró sólo NRG, integrando piezas “off the shelf”. No es poco mérito. (Continuará)
Se podría titular esta nota con los versos de Troilo «dicen que me fui… si siempre estoy llegando«. Porque el «salto» que pegó hoy el precio del dólar en pesos –cerró a $ 39,94– ya había sido insinuado el viernes, cuando el peso argentino fue la moneda más devaluada del día, y no se trata de un fenómeno nuevo. No es el comienzo de una nueva corrida cambiaria. Es la continuidad del síntoma del desequilibrio que se empezó a manifestar abiertamente en abril.
Ese desequilibrio fue contenido gracias al apoyo sin precedentes del F.M.I. Que se manifestó en dos oportunidades en este año. Recordarán que el primer acuerdo, de junio, fue incumplido -el entonces presidente del Central, Caputo, pagó con su cabeza- y fue renegociado tres meses después, en septiembre. La decisión del Fondo, de su directora gerente Christine Lagarde, se mantiene: hoy anunció que alista un nuevo desembolso de 7.600 millones para Argentina. Y confirma que vendrá a la reunión del G20.
Mientras se mantenga, es previsible que el gobierno de Macri pueda cumplir con los acreedores externos. Hasta, y si, en el Directorio del Fondo -los países acreedores, en particular los EE.UU.- se decida que es hora de cerrar la canilla.
Los intereses que paga el Banco Central -es decir, los contribuyentes argentinos, en la instancia final- no son factores relevantes, aunque en un acto reflejo decidiera elevarlos nuevamente. Es cierto que fondos de riesgo y especuladores son tentados por esas tasas, pero sus ganancias las cuentan en dólares, por supuesto. Más temprano que tarde, deciden convertir esos papelitos con muchas letras -LECER, LECAP,…- en moneda dura, en dólares.
Crece la convicción en el empresariado y en la gerencia local de las transnacionales -el sector que miró con más aprobación al comienzo del gobierno de Macri el nuevo intento de «integrarnos al mundo»- que este esquema y este equipo han fracasado. También lo cree la mayor parte de la difusa dirigencia argentina, aunque está aislada, por ahora, de las consecuencias más dolorosas de ese fracaso (No hablamos de los votantes: octubre ’19 queda lejos).
Muy lentamente -en la práctica, forzado por la realidad, como sucedió con la traumática salida de la Convertibilidad- se formará un consenso sobre las medidas necesarias en la contingencia. Un esbozo ha sido propuesto desde la oposición. Claro, tampoco será fácil decidir quién las llevará adelante.
Septiembre fue el peor mes -hasta ahora- para shoppings y supermercados. La devaluación de más de 30% que se registró en los primeros días del mes (el alza del precio del dólar que arrancó a fines de agosto) pegó en los precios. El «pass through» que el Gobierno suponía superado.
Según los datos publicados ayer por el INDEC, los supermercados sufrieron una caída real de 7,9% en su facturación, los mayoristas una de 15,4% y los shoppings una contracción de 15,1% en sus ventas.
Además los supermercados volvieron a registrar destrucción de puestos de trabajo, que ya venían en franco retroceso. Durante septiembre el empleo del sector cayó 2,4% en relación a un año atrás.
Septiembre registró una inflación de 6,5% , la más alta desde 2002. Esa suba en los precios al consumidor pegó naturalmente en los bolsillos. El Índice de Salarios del Indec se va a publicar recién el jueves y ahí se calculará la variación del salario real, pero promete ser dura. Sólo en agosto los salarios perdieron 1% real contra los niveles de julio y 9,4% interanual, según los datos oficiales.
Y esta dinámica no se detiene: rápidos de reflejos, a las pocas horas del alza del dólar de ayer, varios empresarios de la alimentación comenzaron a informar a cadenas de hipermercados, supermercados provinciales, autoservicios, almacenes y centros mayoristas que -en principio- el aceite, la harina y el arroz subirán el 5% en las próximas horas, ya que están «atados» a la cotización de la divisa estadounidense.
En octubre, la Formación de Activos Externos (FAE), como la denominan los informes del Banco Central, o «fuga de capitales», como se la conoce popularmente, fue de u$s 1.163 millones. Las altísimas tasas que paga el B.C.R.A. para retenerlos pueden haberla moderado. Pero por cierto no la detuvieron. En el año la fuga llegó a u$s 25.959 millones y es récord histórico.
Esta salida de fondos -su retiro de la circulación local- es, junto con el rojo de cuenta corriente, la principal explicación para la crisis vía balance de pagos que sufrió la economía local durante el 2018. Si no hubiera sido por los adelantos del F.M.I., el default habría sido una distinta posibilidad.
Conocida como la tecnología que permite el cultivo de plantas sin el uso del suelo, la hidroponia asegura una alta producción por metro cuadrado, con gran eficiencia en el uso de los recursos, en especial del agua. Estas características la posicionan como una buena oportunidad para el desarrollo de huertas urbanas y periurbanas, sobre todo en regiones áridas o semiáridas. Por esto, técnicos del INTA evalúan su adopción en la Patagonia argentina para garantizar la producción de hortalizas frescas durante todo el año.
“Por las características de nuestro clima –bajas temperaturas y vientos intensos–, la producción de verduras frescas al aire libre se ve limitada a los meses más templados –de septiembre a marzo–, por lo que no podemos acceder a verduras frescas durante una parte importante del año”, afirmó Jorge Birgi, especialista en producción hidropónica del INTA Santa Cruz.
“La huerta hidropónica en invernadero representa una muy buena alternativa de producción para los agricultores familiares de la región, ya que no sólo atenúa los efectos del clima, sino que minimiza factores de riesgo y facilita las labores necesarias para producir”, apuntó Birgi.
De acuerdo con Birgi, las particularidades de los agricultores de la zona los impulsaron a evaluar distintas especies hortícolas con técnicas hidropónicas en NFT (Nutrient Film Technique) bajo cubierta para desarrollar un paquete tecnológico adaptado a las necesidades locales.
Si bien se requiere una inversión inicial, Birgi afirmó que “el costo operativo es bajo”. En este sentido, economistas de la Estación Experimental Agropecuaria Santa Cruz del INTA analizaron el ciclo productivo de acelga, albahaca y dos variedades de lechuga, y evaluaron la infraestructura, los equipos, la puesta en marcha y el acondicionamiento del sistema. “Con un buen manejo, el resultado operativo de la actividad se mantiene siempre positivo”, destacó el técnico del INTA.
“Una de las principales ventajas de las producciones hidropónicas periurbanas es que se hacen muy cerca de donde se consume el producto final”, indicó Birgi y destacó: “Esto no sólo reduce las distancias del transporte y los costos, sino que, además, permite sostener la producción de verduras frescas durante todo el año aún bajo condiciones climáticas adversas”.
Parte de la propuesta tecnológica desarrollada por el INTA Santa Cruz, incluye la construcción de invernaderos con perfiles galvanizados y recubrimiento de policarbonato alveolar. Además, recomienda un sistema automático de bombeo y conducción de soluciones nutritivas, uno de calefacción por aire caliente y otro de iluminación para garantizar el óptimo crecimiento de las plantas.
En la ciudad de Río Gallegos, más del 60 % de las explotaciones familiares se dedican a la producción de hortalizas. Los cultivos de acelga y lechuga son los más difundidos en la provincia, no sólo por su rusticidad y capacidad de soportar temperaturas bajas, sino también por su fácil comercialización.
En la Universidad Nacional de la Patagonia Austral (UNPA) se encuentra instalado un invernadero con tecnología hidropónica en NFT. Allí, se evaluó la factibilidad técnica de producción de los cultivos más relevantes a escala local.
A los 63 días de la siembra, comenzó la cosecha de la acelga. De acuerdo con los primeros resultados, las plantas tenían un peso, altura de hoja y color óptimos, según los requerimientos del mercado.
En cuanto a las lechugas, se evaluaron dos variedades, una de borde crespo y otra de borde liso, que en el sistema NFT, respondieron con un rápido crecimiento y óptimo desarrollo, evidenciándose un producto de primera calidad.
“La rapidez en el crecimiento de las hortalizas es un aspecto importante porque permite acortar los ciclos de cultivo (en comparación con cultivos convencionales) e incrementar el número de cosechas en el año, obteniendo así un mayor rédito económico”, destacó Birgi.
También se obtuvo información sobre rendimientos y calidad de albahaca de hoja ancha bajo el mismo sistema. Con buen vigor de las plantas y desarrollo de sus hojas, “la albahaca es una buena alternativa, ya que las plantas tuvieron un buen rendimiento y, comparadas con otras hortícolas de hoja, pueden implantarse en mayor densidad aprovechando mejor el espacio productivo”, expresó Birgi.
“Para nosotros es importante poner énfasis en la calidad y cantidad de productos hortícolas obtenidos con la tecnología hidropónica”, señaló Birgi quien destacó el buen estado sanitario de los cultivos y la terneza de las verduras de hoja, algo que no es usual en las producciones locales que se desarrollan al aire libre, debido a que las inclemencias climáticas endurecen las hojas y cambian su textura.
En Bariloche, el clima limita la producción –y el acceso– de verduras frescas durante todo el año. Caracterizados por la lluvia en otoño, la nieve en el invierno y el frío de la primavera, los agricultores locales solo cuentan con los tres meses del verano para enfocarse en la producción de hortalizas.
Flavia Bordato, es ingeniera agrónoma y desde hace cinco años se dedica a la producción hidropónica. “Iniciamos este desafío con la idea de producir vegetales frescos y sanos, respetando y cuidando el ambiente”, señaló.
Ubicado en la zona de Lago Gutiérrez (San Carlos de Bariloche, Río Negro), Bordato fundó la empresa familiar Hidroponia Andina. Allí, comenzó con un pequeño invernadero experimental con capacidad para 1200 plantas. Cinco años después, logró quintuplicar su producción y, hoy con más de 6000 plantas, abastece a diversas verdulerías, hoteles, restaurantes y casas particulares, brindando un producto de calidad, fresco, sustentable, y con una excelente relación precio/calidad.
“El invernadero te permite controlar y regular las condiciones climáticas, donde el viento y el frío suelen atentar contra la producción agropecuaria”, indicó Bordato y agregó: “Las plantas son limpias, sanas y están resguardadas de plagas y enfermedades y esto reduce el uso de fitosanitarios”.
La noticia sobre el primer auto eléctrico argentino “made in” Córdoba tuvo -en parte para nuestra sorpresa- numerosos visitantes. Parece que todavía hay muchos compatriotas que no se sienten atraídos por el desaliento.
Por cierto, el vehículo “VOLTe1” es un desarrollo interesante de la tecnología y el trabajo nacional. Y se nos ocurrió una idea: proponer que la primera ruta eléctrica del país (la que se inauguró en -no es sorprendente- San Luis, de la que también informamos en AgendAR) contemple el uso no sólo de Kangoos eléctricas, sino de los autitos cordobeses.
Después de todo, en esas dos provincias no acostumbran a esperar que todo se solucione desde la Capital. Y hacen bien.
El empresario y ex presidente de la Unión Industrial Argentina (UIA) -por tres períodos- Héctor Méndez, declaró que se siente«totalmente decepcionado por este Gobierno. Social, política, económica, administrativa y judicialmente».
«La gente esperó tres años a ver si algo cambiaba y lo que cambió fue poco y nada. Me afectó patrimonialmente muy mal la crisis. He pagado el precio de perder acciones y empresas con el gobierno anterior. Pensé que este Gobierno iba a tener más éxito, pero veo que pasa el tiempo y eso no ocurre».
«Esto no es la administración de un club de fútbol. tampoco una municipalidad. Goles son amores y acá goles no hay. Vos no podes decir que tenés el mejor equipo en 50 años y tenés jugando un equipo de la B».
«Es irracional que piensen que pueden tener alguna chance (de reelección) cuando hacen las cosas tan mal. Yo no creo que Cristina pueda volver a ser presidenta. Pero puede ser. Esa perspectiva igual para mí sigue siendo dramática».
«Hay mucha mala praxis. Es mala praxis no haber pensado que podía pasar esto. Cuando hay tanta mala praxis uno no sabe qué va a pasar a futuro. Empresarios muy serios me dicen: ‘Estamos lisa y llanamente sin conducción'».
Héctor Méndez fue muy crítico del gobierno kirchnerista. En febrero de 2011 renunció a la presidencia de la UIA para «preservar la integridad de la institución». Entonces aclaró que nadie lo «apretó del Gobierno» para presentar su renuncia al cargo, aunque estimó que «eso no quiere decir que no estén contentos con la dimisión».
En enero de este año quebró su empresa autopartista ITEC, que había comprado en 2015, y perdieron sus puestos 359 obreros. Esa firma había sido por 31 años proveedora de Peugeot.
Con la modestia que cabe a una publicación digital, corresponde decir que AgendAR fue el primer medio no especializado que se esforzó en hacer conocer el tema, el 4 de abril de este año. Y desde entonces hemos insistido en la importancia, económica, tecnológica y geopolítica del asunto, como pueden comprobar usando el Buscador (la lupa, arriba a la derecha). Resumimos nuestra posición aquí: 4° central nuclear argentina: arrancar perdiendo : no objetamos que se compre a China, pero sí la cancelación de la compra previa de una central tipo CANDU, factible de una construcción casi íntegramente nacional, que en la central Hualong-1 la Argentina no use «de movida» elementos combustibles de fabricación local, y por último que la máquina se compre «llave en mano», sin lugar para los técnicos y las empresas tecnológicas argentinas.Recientemente Infobae publicó una nota de Martín Dinatale, que enfatiza el aspecto geopolítico del asunto. Y hoy lo incluye Clarín en su edición de la fecha. Se ha despertado el interés, en muchos lugares.
«Energía está alistando el contrato para que China construya la cuarta central nuclear, obra estimada en alrededor de US$ 7500 millones para la que se empleará la tecnología de uranio enriquecido, diferente a la que utilizó el país hasta el momento. Esta decisión, que consolidaría al país asiático como un socio de fuste, podría ser anunciada formalmente en la inminente de visita del presidente chino, Xi Jiping, a Buenos Aires en el marco de la cumbre del G20 y promete animar un fuerte debate sobre sus implicancias científicas y económicas.
La intención de Javier Iguacel es que en ese evento se firme la carta de intención entre los dos gobiernos, iniciativa que lleva semanas de gestiones febriles en esta Capital y en Beijing, con avances concretos pero aún sin consenso cerrado dentro del propio ministerio de Hacienda.
Nicolás Dujovne necesita tener certeza de que la singular fórmula prevista para el financiamiento no comprometa el déficit 0.
Cristina Fernández de Kirchner había rubricado con aquel país un convenio marco que sólo oficiaba de paraguas inicial en el rubro. Luego, las conversaciones apuntaron a contratar bajo el sistema de llave en mano dos centrales por un monto total aproximado de US$14.500 millones. Una se construiría utilizando la tecnología CANDU, sobre la base del uranio natural, recurso que el país dispone. La segunda, en cambio, emplearía uranio enriquecido, insumo más costoso del que China es uno de los pocos proveedores mundiales, junto con Rusia y Estados Unidos.
El criterio para aquella doble contratación mixta fue que comprándoles a los chinos la tecnología que ellos quieren vender sería más sencillo conseguir financiamiento para la otra a través de créditos concesionales por el 85% del valor total del emprendimiento, con desembolsos “pari pasu” en relación con los que haga Argentina por el 15% restante. Pero las restricciones fiscales, entre otras, limitaron la contratación a sólo una.
En los primeros tramos de su gestión, el Gobierno puso énfasis en revisar en detalle los pactos suscriptos por sus antecesores con China y no tuvo apuro por cerrar ninguno. Así se abrió una instancia de frialdad aparente en el vínculo bilateral que, sin embargo, ahora la Casa Rosada tiene necesidad e interés en alimentar.
Si las avanzadas conversaciones se plasman en papel, la central a emplazar en territorio bonaerense sería contratada a la China National Nuclear Corporation (CNNC), firma estatal de primer orden, cuyo presidente es dirigente de alto rango del Partido Comunista. Sería financiada por un consorcio bancario liderado por el ICBC y el Eximbank, que aportará unos US$ 6500 millones a repagar en veinte años, con ocho de gracia y 4,5% por ciento de interés anual.
Otras condiciones sustantivas ya consensuadas son que el 40% de la obra será de integración local —entre obra civil, montaje y componentes— y que se reforzó el nivel de responsabilidad de la contratista china que, según un esquema preliminar de obligaciones, era difusa y acotada sólo al 1% del valor de contrato.
Pero el punto medular es que el préstamo se devolverá con la energía que genere la central. La obra estará a cargo de la estatal Nucleoeléctrica Argentina Sociedad Anónima, que tomará la deuda (con el aval del Tesoro) y la cancelará con la venta de la electricidad de la propia usina.
La deudora es NA-SA y al repago aportarán los usuarios de electricidad mediante la tarifa y no todos los contribuyentes como ocurriría si el préstamo hubiese sido otorgado a la Nación. Un cambio de esquema clave respecto al modelo de acuerdo que se había empezado a discutir con el gobierno anterior y que incidirá en los cuadros tarifarios eléctricos, pero dentro de al menos dos mandatos presidenciales.
Para la culminación de Atucha II y la prolongación de la vida útil de Embalse ya se instrumentó una modalidad de contratación diferente a la que prevé la obra pública convencional: NA-SA asume la ingeniería del proyecto y dispone de mayor libertad para elegir a sus proveedores, actuando como sociedad anónima.
Estas usinas utilizan como combustible al uranio natural y al agua pesada. Virar al uranio enriquecido implica abandonar parte del capital que Argentina consolidó con esa experiencia. Pero a decir de los militantes nucleares del Gobierno, no sólo alinea al país con la tendencia mundial más firme sino que ayudaría a desarrollar la tecnología del Carem25, un reactor de menor porte que el país está fabricando con miras a exportar a partir del 2022, cuando esté alistado el prototipo, y en el que se invierten $ 2.500 millones por año, según presupuesto.
Un ex funcionario del área nuclear aseguró que la tecnología china tiene atributos superadores respecto a la de otros países líderes, según coincidieron varios estudios que se hicieron en la órbita pública. Con la construcción de veintiocho centrales,Beijing se consolida como potencia y parece un proveedor confiable.
La nueva central con reactor Hualong One aportaría 1200 megas más al sistema eléctrico local, casi el doble que otra en base a uranio natural. Las dudas surgen en torno a cómo amortizar el alto costo que siempre tienen estos emprendimientos.
Para sus defensores, esa electricidad costaría alrededor de 70 dólares el mega, muy cerca del precio promedio mayorista actual. Pero a ese número sólo se arriba si se hiciera un cálculo de todos los costos e ingresos del sector nuclear en el que hay tres usinas ya amortizadas: es muy caro construir una usina, pero relativamente económico generar luego.
Más allá de la decisión oficial de erradicar subsidios y darles protagonismo a los privados en el rubro, el gobierno de Mauricio Macri descuenta que este es un renglón de inversiones que sólo puede ejecutar el Estado por su magnitud. Este concepto, así como la elección de un proveedor chino, establece un punto de contacto fuerte con la visión del kirchnerismo, que tuvo como prioridad estratégica tender un puente con el país asiático, segundo socio comercial y buen proveedor de financiamiento para infraestructura. Cancillería debería saber a cambio de qué».
Algunas aclaraciones: 40% de participación nacional en la construcción de la Hualong es «llave en mano». Significa que nos toca PARTE de la obra civil (hormigón y ladrillos), que normalmente significa el 50% del costo de la central. Con esa cifra, queda claro que la obra específicamente nuclear se la reserva China. Clarín debería conocer esos «detalles».
Clarín supone asimismo un respaldo unánime de las autoridades nucleares a la suspensión de la compra de una CANDU de uranio natural, moderada por agua pesada. Eso es exclusivo de la dirigencia de la Subsecretaría de Energía Nuclear implantada entre las reparticiones y empresas nucleares públicas y privadas, y el secretario de energía, Javier Iguacel. Los sectores históricos de la CNEA, NA-SA y más de 140 empresas privadas que completaron Atucha II en 2014 y «retubaron» Embalse entre 2015 y 2018, no han renunciado a que, después de este gobierno y con la Hualong-1 en inicios de construcción, la Argentina trate de retomar la construcción de otra central CANDU. Lo que no creen es que encuentren una oferta tan buena como la que CNNC nos hacía hasta mayo de este año, cuando prácticamente nos regalaba la financiación de la CANDU con tal de que dos años después iniciáramos la obra de la Hualong-1.
Asombra la liviandad con que esta dirigencia transitoria condenó la decisión estratégica tomada en 1967 por el uranio natural y trata de imponer el enriquecido, como si fuera una cuestión de moda. Sabemos, sin embargo, que eso no será sostenible. Las centrales CANDU, como dijo Agustín Arbor Gómez, dirigente del empresariado metalúrgico privado del sector nuclear, son:
Las que podemos hacer sin dependencia tecnológica. Las conocemos al dedillo. Las que permiten una participación de hasta el 100% de proveedores nacionales,
Las que nos permiten mantener la Planta Industrial de Agua Pesada de Arroyito, Neuquén, en funcionamiento y ser primeros proveedores mundiales de este insumo,
Las que no requieren importar uranio enriquecido ni ampliar la pequeña planta de enriquecimiento de Pilcaniyeu (asunto caro y diplomáticamente ripioso).
Las CANDU son una tecnología probada, relativamente barata y segura. Suman 47 centrales activas en Canadá, Argentina, Corea, China, la India y Rumania y tienen una foja impecable en materia de accidentes nucleares. Aunque la Subsecretaría de Energía nuclear insiste en compararlas con el robusto pero «demodé» Ford Falcon, Canadá, Corea y Argentina han hecho procesos de «extensión de vida útil» de sus CANDU para usarlas 30 años más, China tiene hecho desde 2014 el proceso de aprobación regulatoria de 2 CANDU de un modelo nuevo de 1000 MW, el ACR (capaz de usar como combustible los residuos nucleares de su enorme flota de uranio enriquecido), y la India está en vías de construir 12 CANDU nuevas. Por alguna causa que la Subsecretaría no atina a comprender, los canadienses, coreanos, chinos e indios le tienen fe al CANDU.
Ningún dirigente consultado logra entender por qué abandonar el uranio natural nos permitiría construir o exportar mejor la central compacta CAREM argentina, cuya obra empezó en 2011 «a bolsillo propio» y debería haberse terminado en 6 años. Más bien creen que si todavía no está en línea y entregando potencia, es por los bandazos políticos y recortes presupuestarios que afligen al área nuclear desde que el gobierno del ingeniero Macri la puso bajo dirección petrolera.
Los países que no son Grandes Potencias -evidentemente la Argentina es uno de ellos- tienden a considerar que la existencia de organismos, de espacios multilaterales es más favorable para sus intereses que la lógica desnuda del poder.
Y es cierto, sin duda. Pero… eso no los libra de la necesidad de ejercer una vigilancia lúcida y constante de las discusiones y de los acuerdos que se dan en ellos. Porque los países más fuertes lo hacen -por eso han llegado a serlo- y esos organismos o reuniones son otro lugar donde imponen sus intereses.
En estos días, la ex subsecretaria de Comercio Exterior, Paula Español, contó su experiencia en un medio local: “Participé en reuniones del G20. En los espacios de negociación multilateral se limitan las herramientas de políticas productivas industriales que los países hoy desarrollados utilizaron para desarrollarse en su momento. Los lineamientos apuntan a cómo tener una mayor apertura de la economía, como si eso fuera a generar desarrollo”.
El economista coreano Ha-Joon Chang recreó un concepto interesante al respecto, en su libro “Qué fue del buen samaritano”, en el que se dedicó a reseñar las políticas proteccionistas que llevaron a Gran Bretaña, Estados Unidos, Japón, Corea, entre otros, al desarrollo. El concepto es el de “patear la escalera”.
Chang lo explicó así: “Al mismo tiempo que imponían el libre comercio a naciones más débiles, los países ricos mantenían aranceles altos, especialmente aranceles industriales. Ya en 1841, un economista alemán, Friedrich List, criticó a Gran Bretaña por predicar el libre comercio a otros países, pese a que había conseguido su supremacía económica por medio de aranceles altos y subvenciones considerables. Acusó a los británicos de ‘patear la escalera’ por la que habían subido para alcanzar la posición más alta de la economía mundial. Hoy las naciones ricas predican el libre mercado y el libre comercio a las naciones pobres con la finalidad de capturar porciones más grandes de los mercados y evitar la aparición de posibles competidores”.