Como ayer se cumplió un siglo del armisticio que puso fin a la 1ª Guerra Mundial, esta nota podría titularse «Sin novedad en el frente financiero«.
Así lo refleja el informe monetario del Banco Central: «los mejores rendimientos propiciaron que los depósitos a plazo pasaran de un crecimiento nominal promedio mensual de 3,5% en el trimestre julio-septiembre a 10,5% en octubre».
«Parte de este crecimiento estuvo nutrido por los fondos liberados de la renovación parcial de las Lebac y también por parte de las colocaciones que antes estaban a la vista».
Por su parte, los préstamos en pesos al sector privado «continuaron con la tendencia descendente que vienen mostrando desde mediados de año». En términos reales y ajustados por estacionalidad, los préstamos cayeron 5,3% en octubre, «con una disminución generalizada en todas las líneas de crédito».
También informa que durante octubre «se cumplió con la meta establecida: el saldo promedio mensual de la base monetaria resultó $1,252 billones, 1,5% por debajo de septiembre».
Este descenso en los préstamos a las empresas, exceptuadas las agropecuarias, «tuvo como correlato el desarme de parte de su posición en divisas». Así, discretamente, se hace mención de lo que algunos llamaron el Plan Canuto: que los que tenían dólares guardados tuvieran que venderlos para cubrir gastos.
Puede decirse que ha tenido éxito. El precio del dólar está hoy muy cerca de la banda inferior acordada con el FMI. Aunque, seguramente, el factor decisivo fueron las altísimas tasas que hicieron tentador «quedarse» en pesos.
Como sea, el frente financiero está quieto. Pero el frente productivo, con muy pocas excepciones, está destruido. La pregunta que surge es ¿Cuánto tiempo tolera la economía argentina está situación?
El titular de la Fuerza Aérea Argentina, brigadier general Enrique Amrein ordenó suspender todos los vuelos de los aviones IA-63 Pampa. La decisión, que abarca a todos los jet basados en la IV Brigada Aérea de Mendoza y a los 3 aparatos asignados a la VI Brigada Aérea de Tandil, responde a que se sobrepasó en 4 años el plazo de vida útil del tren inicial de explosivos que produce la voladura y expulsión de la cúpula de la cabina al momento de la eyección del piloto.
Esas aeronaves se utilizan para la formación de los pilotos de caza y también en tareas de control del espacio aéreo en el operativo Fronteras que dispuso el Gobierno nacional.
El frente interno de la fuerza recibió mal la noticia en momentos que se clama por acceder al puñado de horas de vuelo remanentes de este año.
Según distintas versiones, la nota del contratista Aerospace System, proveedor del explosivo iniciador, fechada el 2 de septiembre de 2014, fue «descubierta» en oficinas del Comandante de Adiestramiento y Alistamiento, brigadier mayor Alejandro Amorós, en instalaciones de la Fábrica Argentina de Aviones (FAdeA), constructora del Pampa o en el grupo Técnico de la IV Brigada Aérea de Mendoza.
El texto firmado en 2014 por Aerospace establecía que la vida útil del tren inicial de explosivos provistos para la cúpula de los Pampa vencía en 3 años. El plazo dado por el proveedor se excedió en 4 años sin que a la fecha se hayan renovado esos elementos esenciales para salvaguardar la vida de los tripulantes.
La Fuerza Aérea sostiene en documentación propia que el lapso de vida útil es de 8 años. El representante local de Aerospace Systems, Juan Lamb ha ratificado que el vencimiento opera en 3 años.
El diario Ámbito señala que esta situación echa sombra sobre el plan de entregar los tres Pampa serie III producidos por FadeA, que AgendAR informó recientemente. Tambíén afirma que parece un calco de otra grave omisión en el plan de mantenimiento revelada en junio pasado, cuando se excedió en dos años el programa de overhaul de vida útil del tren de aterrizaje de los aviones Saab que la fuerza tiene asignados a los vuelos de fomento de LADE. A la fecha sólo uno de los tres de dotación está cumpliendo la frecuencia entre ciudades patagónicas.
Es cierto que cronistas veteranos de la guerra de Malvinas cuentan que la FAA volaba rutinariamente sus A4 con asientos de eyección que habían pasado largamente su fecha de inspección y cambio de repuestos. ¿Hay un hábito en la fuerza de menospreciar el riesgo a sus pilotos?
El presidente del Consejo de Empresarios Nacionales, Pablo Challú, sostuvo esta semana que las empresas argentinas están en una situación «muy grave». Señaló que hay dos problemas, «el de la economía real y el de las confusiones que tiene el Gobierno».
En declaraciones radiales, el ex secretario de Comercio Interior se refirió a la inflación y explicó que «mes a mes puede haber oscilaciones, pero no es solo la que vemos, tenemos una inflación reprimida».
«Ese es el problema que tiene el Banco Central con la deuda de cortísimo plazo. En algún momento va a sumarse a la base monetaria y va a construir una tasa de inflación aún mayor. Ahí hay una inflación reprimida».
En este marco, detalló que «a las empresas se las pone en situación muy difícil de manejar, con una suba de costos que si la trasladan a precios se encuentran con un mercado totalmente recesivo, y ven que bajan sus ventas todavía más».
«Ya tenemos situaciones como la que estamos viendo de Acindar, Canale, y de muchas empresas más que han cerrado sus plantas, despidieron empleados. Otras grandes y medianas están recurriendo al proceso preventivo de crisis, para evitar su cierre, y ni hablar de la situación de las Pymes».
«Si a la tendencia recesiva, le agregamos el aumento cero de cantidad de dinero en circulación, cuando tenemos 30 o 40 por ciento de inflación inercial de costos, eso va a llevar a un impacto recesivo mucho más fuerte», destacó el ex secretario de Comercio al tiempo que concluyó: «Secaron la plaza de dinero pero habría que ver de dónde va a sacar plata el Tesoro Nacional para honrar sus deudas».
La facilidad para hacer negocios en América Latina mejoró en los últimos 15 años, al reducir a la mitad la cantidad de días que toma crear una empresa a un poco más de un mes en promedio, indicó un informe del Banco Mundial.
A contramano, la Argentina empeoró levemente con relación al ranking anterior.
La Argentina se ubica en el puesto 119, dos por debajo del que ocupó el año pasado. El informe marca una mala performance en los tiempos para iniciar una empresa y la demora en obtener permisos de construcción y accesos a los servicios energéticos.
Sin embargo, el «Doing Business» remarca que la Argentina está haciendo reformas para facilitar los negocios, como la eliminación de trabas burocráticas y la reducción de impuestos.
De la región el país mejor evaluado fue México en el puesto 54, seguido por Chile en el número 56. Después en la lista sobre facilidad para hacer negocios se ubicaron Perú, en el puesto 68, Uruguay en el 95, y Brasil en el 109.
El deterioro salarial y la menor capacidad de ahorro provocados por el combo de devaluación con aceleración inflacionaria. se reflejó en una caída en los tres últimos meses del flujo de dinero enviado al exterior por los inmigrantes, y aumentó el ingreso de fondos que remiten argentinos que viven afuera para ayudar a sus familiares a enfrentar la crisis económica.
«Esos giros provienen de Estados Unidos y España, y en menor medida, de México, Italia, y países limítrofes como Perú, Chile, y Uruguay”, indicó Maximiliano Babino, el vicepresidente y gerente general de Western Union en América del Sur, una de las principales empresas de envío y recepción de dinero internacional, y que desde 2006 también es dueña de Pago Fácil.
El empresario señaló que “de agosto hasta acá, somos más receptores que «enviadores» de dinero. Crece más la cantidad de plata entrante al país que la que sale”. Al respecto, precisó: “hoy el flujo es 60% entrante, 40% saliente, por efecto dólar, pero si se toma el acumulado enero-octubre, la proporción es inversa”.
Las remesas que ingresan al país “están cerca de 300 dólares en promedio, mientras que los inmigrantes de acá están mandado alrededor de 200 dólares”.
A pesar de la nueva ley que fue sancionada por la Legislatura porteña, y que impone penas más duras para los chóferes de Uber, los conductores que trabajan a través de la aplicación salieron a la calle. Al mismo tiempo, la empresa continúa con su campaña publicitaria.
«No sé si como todos los días. Me da la sensación de que hay menos coches trabajando. Parece que muchos se asustaron y no salieron. Es lógico, si ahora el gobierno dice que nos va a cobrar una multa de 178.000 pesos y nos quita la licencia por un mes», dice enojado Ricardo, que tiene 57 años y trabaja nueve horas por día.
Cuando su empleo como diseñador de muebles y placares comenzó a caer, hace dos años y medio, decidió probar suerte con Uber en el momento que la aplicación recién desembarcaba en la Ciudad. Sigue, al igual que el día que fue descubierto en infracción y le labraron una multa de 22.000 pesos por «servicio de transporte no autorizado».
Ricardo llamó a la empresa para saber cómo se iban a manejar en este nuevo escenario. «Nos dicen que van a seguir, y que tienen un compromiso con nosotros que no van a abandonar. Pero yo me siento como un rehén. Y lo que más me indigna es que ahora vienen contra nosotros, que somos laburantes».
No es la primera vez que la empresa, con sede en Holanda, encuentra obstáculos desde su llegada al país. Sin embargo, ninguno de los fallos judiciales en su contra logró que diera un paso al costado. En parte, esa resistencia se hace fuerte en el éxito logrado entre los usuarios, sobre todo entre los porteños.
La Agencia Nacional de Promoción Científica y Tecnológica (ANPCyT) y la empresa Sinergium Biotech —conformada por los laboratorios argentinos ELEA y Biogénesis Bagó—financian el desarrollo de vacunas biotecnológicas en el marco de los Proyectos Concertados con Empresas (PCE).
«Chikungunya» es una palabra del idioma Kimakonde que significa «doblarse», porque los enfermos a veces se doblan de dolor. El cuadro se caracteriza por una fiebre alta y rápida, generalmente acompañada de dolores articulares muy fuertes. Otros signos y síntomas frecuentes son: dolores musculares y de articulaciones, también de cabeza, náuseas, cansancio y erupciones cutáneas. Los dolores desaparecen en pocos días, aunque a veces también pueden durar semanas o meses, según la enfermedad se desarrolle en forma subaguda, aguda o crónica.
En las formas cronificadas persisten años. Hay casos raros con complicaciones oculares, neurológicas y cardíacas y gastrointestinales, y aunque es infrecuente, un chikungunya en ancianos, niños menores de un año y embarazadas puede complicarse en forma letal. Es una enfermedad sin cura (se cura sola… o no), y necesita una vacuna.
Uno de los cuatro proyectos aprobados por «La Agencia» es liderado por los investigadores del CONICET en el Instituto de Investigaciones Biotecnológicas (IIB) de la Universidad Nacional de San Martín, Diego Álvarez, especialista en virología, y Juan Ugalde, especialista en desarrollo de vacunas y detección de enfermedades y decano del Instituto. Oscar Taboga y Victoria Alfonso, especialistas en báculovirus del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), completan la dirección de este equipo interdisciplinario que obtuvo 6 millones de pesos para el “desarrollo y prueba de eficacia de vacunas contra el virus chikungunya” durante los próximos tres años.
“Este financiamiento es importante por varias razones: representa un impulso económico para nuestras investigaciones; nos vincula con una empresa líder del sector farmacéutico; promueve la colaboración con colegas de otra institución; y permite que nuestros conocimientos impacten en la sociedad en forma directa”, asegura Álvarez.
“Hacemos ciencia motivados por la satisfacción intelectual de comprender procesos muy complejos y porque nos parece relevante desentrañar procesos biológicos básicos. Pero creo que el sueño último es que eso tenga un impacto en la sociedad”, indica Ugalde, quien cuenta: “Tenemos experiencias exitosas en el desarrollo de vacunas contra bacterias como la Brucella. En este caso, la vacuna a desarrollar es contra un virus, pero la experiencia previa es de gran ayuda”.
Las investigaciones de Álvarez sobre el dengue —iniciadas hace una década— aportaron principios biotecnológicos para el diagnóstico de dicha enfermedad mediante tiras reactivas. Ese mismo desarrollo será transferido a la empresa de base tecnológica Chemtest, de la que Ugalde es socio fundador.
Acerca de la vacuna que desarrollarán, Álvarez explica que “cubre un área de vacancia en todo el mundo y podría beneficiar a millones de personas”. “El virus chikungunya llegó a América en 2013 y se diseminó desde el Caribe llegando a infectar a 1 millón de personas en toda la región”, amplía Álvarez, quien comenzó a estudiar la biología básica del virus tras el brote ocurrido en 2016 en la Argentina.
Imgen gentileza UNSAMUna vacuna basada en báculovirus híbridos
La vacuna es un virus «híbrido», emparentado con el Chikungunya pero sin su agresividad, que se cultiva en células de insectos. Este virus híbrido ha sido recombinado, y expresa algunos antígenos (proteínas que desatan una reacción inmune) del Chikungunya verdadero. Los expertos dicen: «está decorado como un Chikingunya».
“Son báculovirus híbridos capaces de generar inmunidad en el organismo humano contra el virus”, explican Ugalde y Álvarez. “El sistema inmune está entrenado para diferenciar lo propio de lo no propio, lo que es interno de lo que es externo al organismo. Cuando el sistema reconoce un virus, un parásito o una bacteria como no propio dispara una respuesta y lo elimina”, detalla Álvarez.
“El concepto de esta vacuna es exponer al paciente a un conjunto reducido de proteínas del chikungunya que no causará la enfermedad, pero que el sistema inmune reconocerá como no propio generando anticuerpos y una memoria inmune contra el virus”, añade Ugalde. “Para alcanzar este resultado recurrimos a los báculovirus, que son muy seguros para los seres humanos. A diferencia del virus chikungunya, se trata de virus que no causa la enfermedad —no es infectivo—, pero que activa nuestro sistema inmune”, completa Álvarez.
El virus chikungunya
La fiebre chikungunya se transmite al hombre por la picadura de mosquitos de la especie Aedes, que son los mismos que transmiten el virus del dengue y se reconocen con facilidad por sus rayas blancas en las patas. Son mosquitos que vinieron desde África en barco, durante los siglos que duró la trata de esclavos. Los mosquitos, muy domésticos y de volar distancias cortas, se infectan con el virus cuando pican a una persona enferma. De este modo el virus se multiplica en el mosquito y el ciclo de transmisión de la infección se reinicia cuando el insecto pica a una persona sana.
Los síntomas aparecen tras cuatro u ocho días de incubación. No hay una terapéutica del chikungunya: sólo atención sintomática hasta que el paciente se cure solo y quede inmunizado por haber desarrollado la enfermedad. La reinfección no existe o no se la detectó jamás, pero sí la cronificación de los dolores artículomusculares.
Marco Marzo, representante de Brasil en la Secretaría General de la Agencia Brasileño-Argentina de Contabilidad y Control de Materiales Nucleares (ABACC), dio en estos días un reportaje al periodista Mariano Roca, en el que destacó la importancia de este organismo bilateral único a nivel internacional.Ahora, los diplomáticos brasileños, formados en la escuela de Itamaraty, no hablan con el periodismo porque tienen ganas de charlar. En Brasilia hay un nuevo presidente, que llegó como un «outsider» -aunque en el fondo no lo sea. En Buenos Aires está Mauricio Macri, surfeando una crisis que puede o no debilitarlo de forma terminal. Y el escenario global … está complicado, como siempre. Pero algo más que en los últimos 30 años.Creemos entonces que este reportaje es además un mensaje de prudencia que algunos sectores experimentados de la dirigencia brasileña transmiten al nuevo presidente y a la Argentina que hoy gobierna Mauricio Macri. A nosotros, en particular, nos dicen, pienso, que nos abstengamos de jugadas unilaterrales de seguidismo servil y no hagamos como Menem en 1995 que se «cortó solo» e hizo que Argentina firmara el Tratado de No Proliferación Nuclear -sin siquiera avisar a Brasil-, que se vio obligado a hacerlo también, a pesar que la existencia de la ABACC era una garantía suficiente de ambos países. Ese hecho dejó una estela de desconfianza y evitó que Brasil y Argentina colaborasen en algunos importantes proyectos.
A. B. F.
Argentina y Brasil, un compromiso nuclear conjunto único en el mundo
«Con más de 35 años de experiencia en el ámbito de las salvaguardias y la seguridad nucleares, Marco Marzo es, desde 2016, representante de Brasil en la Secretaría General de la ABACC, cargo que comparte con su par argentina Elena Maceiras.
En su vasta trayectoria internacional, Marzo fue, entre otros cargos, director de la División de Operaciones A del Departamento de Salvaguardias del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA). Antes tuvo a su cargo la Dirección de Salvaguardias de la Comisión Nacional de Energía Nuclear (CNEN) de su país y fue negociador del acuerdo bilateral argentino-brasileño que dio vida a la ABACC en 1991.
Entusiasta defensor del modelo de integración y control mutuo de los materiales nucleares que los dos mayores socios del Mercosur han construido en forma exitosa en los últimos 26 años, defiende la «seriedad del trabajo desarrollado» y asegura que «ha sido muy importante el apoyo político, técnico y financiero de los dos países». No oculta su orgullo y defiende la «confianza mutua» que existe en el sector nuclear argentino-brasileño, un caso pionero y único en el mundo.
–¿Qué representa la ABACC para Argentina y Brasil?
-ABACC es, en primer lugar, la única agencia bilateral que existe en el mundo en temas de vinculación nuclear. Fue la primera en su tipo y, después de más de 25 años, continúa siendo un ejemplo a nivel internacional. Es una institución emblemática y un símbolo de la proximidad entre los dos países. La agencia permitió traducir en la práctica una confianza mutua entre Argentina y Brasil. Comenzó sus operaciones en abril de 1992, poco tiempo después de la ratificación del acuerdo bilateral para el uso exclusivamente pacífico de la energía nuclear firmado en julio de 1991 en Guadalajara, México. ABACC es la agencia responsable de la aplicación de un «sistema común de contabilidad y control de materiales nucleares», lo que internacionalmente se conoce como «salvaguardias». Se trata de un conjunto de criterios y procedimientos que se aplican para verificar que todos los materiales nucleares son utilizados exclusivamente para fines pacíficos. O, hablando técnicamente, ABACC aplica su sistema de verificación para confirmar que no existan desvíos de materiales nucleares para fines bélicos, como sería la construcción de un arma nuclear.
–¿Cuál es el papel que asume la ABACC frente al Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA)?
-El acuerdo de salvaguardias internacional que se firmó con el OIEA fue negociado sobre la base del acuerdo bilateral entre Argentina y Brasil. Ese es también un caso muy raro en el mundo. Normalmente, un país firma el Tratado de No Proliferación (TNP) e inmediatamente es obligado, dentro de los 180 días, a firmar un acuerdo de salvaguardias. Nosotros seguimos un proceso inverso: en primer lugar, firmamos un acuerdo bilateral en julio de 1991; después, ratificamos un así llamado «acuerdo cuatripartito», en diciembre de 1991, entre Argentina, Brasil, la ABACC y el OIEA. Y años más tarde, los dos países firmaron el TNP, Argentina adhirió en 1995 y Brasil lo hizo en 1998. Fue una demostración para todo el mundo, primero, de la importancia de los dos países. Y fue también una muestra de transparencia, siempre resguardando nuestra capacidad regional para permitir el desarrollo tecnológico. Nosotros somos transparentes; estamos en contra de la proliferación, pero queremos y necesitamos desarrollar la tecnología nuclear.
–¿Cómo se forman los recursos humanos de la ABACC?
-Normalmente, los países designan como inspectores a expertos o especialistas que cuentan con mucha experiencia en sus respectivas áreas. Entonces, ABACC puede profundizar en el uso de algún instrumento o en algún procedimiento en particular, pero el inspector no llega a la ABACC para aprender.
El trabajo en los laboratorios de la ABACC
–¿Ha habido algún tipo de consulta de parte de otros países que se hayan interesado en el modelo de la ABACC para replicarlo?
-En los años 90, después de la consolidación de ABACC como un organismo serio y creíble, yo me desempeñé como oficial de planificación y evaluación. Alrededor de 1996 y 1998, me invitaron a Israel, Egipto, Corea del Sur y luego a EE. UU., donde participé de un encuentro entre India y Pakistán, donde hablé del modelo ABACC. Obviamente es prácticamente imposible trasplantarlo a otras regiones, pero existen algunos elementos que podrían ser utilizados en otros países del mundo. Siempre existe interés en este modelo porque es único. Yo recuerdo cuando viajé a Israel, donde el presidente de la comisión atómica estaba entusiasmado con el hecho de que ABACC tuviera inspectores argentinos que inspeccionaban instalaciones brasileñas y viceversa. La diferencia con otros países es que nosotros, argentinos y brasileños, nunca fuimos enemigos y compartimos los mismos valores culturales. Además, con el regreso de la democracia, se afianzó la relación.
–Argentina y Brasil forman parte, además, del Grupo de Proveedores Nucleares (NSG), que los ha exceptuado, por el momento, de la firma del «Protocolo Adicional» exigido por el OIEA para que puedan realizar transacciones con otros socios del NSG. ¿En qué estado se encuentra el debate sobre la necesidad o no de la firma de ese instrumento?
-Existe una diferencia de concepto fundamental entre el acuerdo bilateral entre Argentina y Brasil y la eventual aplicación del Protocolo Adicional. Cuando el OIEA implementó este instrumento, partió del presupuesto de la desconfianza mutua. Es decir, el OIEA verifica, recoge información y busca acceder a las instalaciones del país firmante para probar que no existen materiales ni actividades no declaradas. Es complemente diferente del acuerdo bilateral: nosotros partimos del presupuesto de la honestidad y la confianza mutua. Si existiese alguna duda, la ABACC se comunica directamente con la autoridad nacional y entabla un diálogo abierto y transparente. Entonces, cuando el Grupo de Proveedores Nucleares (NSG) aprobó temporariamente que, de cierta manera, el acuerdo bilateral sustituía el Protocolo Adicional, en el fondo está admitiendo que nosotros llegamos al mismo resultado sin necesidad de que exista esa desconfianza. Aun admitiendo como hipótesis una futura firma del Protocolo Adicional por parte de ambos países, el acuerdo bilateral seguirá intacto y ABACC continuará aplicándolo.
–Debemos comenzar a discutir ahora las salvaguardias del futuro submarino nuclear brasileño ¿Qué medidas adicionales de salvaguardias exige el proyecto de submarino nuclear que está desarrollando Brasil en la actualidad?
-Primero, hay que aclarar que tanto en el acuerdo bilateral como en el cuatripartito la actividad de propulsión nuclear no se encuentra prohibida. Ahora bien, no es nada trivial desarrollar procedimientos especiales para monitorear la salida de ese combustible del marco de las salvaguardias por un cierto tiempo y que regrese luego de haber sido utilizado en el submarino. Hoy es muy difícil hablar de cuáles serían esos procedimientos especiales porque mucho va a depender de qué es lo que cada país considera confidencial. Una vez definido cuál es el secreto y la confidencialidad que se pretende proteger, se puede desarrollar un enfoque de salvaguardias. Cabe esperar que la negociación de los procedimientos especiales insuma, por lo menos, cinco años o más. Si bien es cierto que posiblemente el submarino recién estará pronto de aquí a diez años, debemos empezamos a discutir ahora las salvaguardias».
La del título es una afirmación que los argentinos hemos escuchado muchas veces, con variaciones en la fecha. Pero esta vez la pronunció el jefe de la misión en Argentina del FMI.
Ayer sábado por la mañana el italiano Roberto Caldarelli, junto al representante permanente en Argentina, el jamaiquino Trevor Alleyne, tuvieron un encuentro con un grupo de periodistas. A continuación, un resumen de lo dicho allí.
El mensaje central fue transmitir la satisfacción de los hombres del FMI con la marcha del nuevo programa económico: «Estamos bastante conformes con los últimos eventos en términos de estabilidad en los mercados financieros», dijo Caldarelli.
«Los nuevos marcos de la política monetaria están funcionando en términos de estabilizar el valor del peso», continuó diciendo el encargado de auditar las cuentas argentinas.
Anticipó que el actual trimestre será «el peor». Si bien, reconoció que existen «muchos riesgos», confió en que la economía argentina comenzará a recuperarse, de manera sostenida, en el segundo trimestre del año próximo.
«Hemos visto una apreciación (del peso) que es más o menos lo que el nuevo programa tenía como objetivo». Caldarelli reconoció que «es claramente una política monetaria más restrictiva» la que está siguiendo el Banco Central, pero dijo que se logró el «inicio una declinación de las expectativas inflacionarias de acuerdo a la última encuesta del Banco Central».
También remarcó que, desde el punto de vista fiscal, se ha logrado la sanción del presupuesto en Diputados. Y agregó que «esperamos la aprobación del Senado, y después será una cuestión de lograr las metas que el presupuesto se ha fijado».
Ante una consulta sobre la recesión, sostuvo que «le prestamos mucha atención a la actividad económica, que es una importante área para nosotros y para las autoridades argentinas».
Afirmó que las autoridades nacionales están trabajando de manera conjunta con el Fondo y sostuvo que «no veo muchas cuestiones controversiales». Según él, la cuestión es «seguir implementando y esperar una reducción en las expectativas de inflación más contundente en las próximas semanas».
Precisó que es responsabilidad de las autoridades argentinas decidir «si la política monetaria actual es la más apropiada para lograr los objetivos que el Banco Central tiene, que es fundamentalmente la prioridad de reducir la inflación».
Al respecto, explicó que, según la letra del acuerdo con el Fondo, «si la política monetaria se vuelve demasiado restrictiva, que se puede ver con una apreciación muy fuerte del tipo de cambio, las autoridades tienen la opción de comprar (dólares) e inyectar pesos en la economía para relajar la política monetaria».
Por el contrario, si el tipo de cambio «se deprecia mucho, es un indicador que la política monetaria es demasiado laxa y las autoridades tienen la posibilidad de hacerla más restrictiva vendiendo dólares y reduciendo la cantidad de pesos de la economía».
«Hay márgenes, cláusulas de salvaguarda en ambas direcciones, por encima y por debajo, como para evaluar un régimen de política monetaria adecuado», pero puntualizó que «ésta es la decisión que el Banco Central tiene que tomar».
Ante la insistencia en la recesión, la profunda caída en la actividad económica, Cardarelli respondió «claro que estamos preocupados. La política fiscal y monetaria actual es de estabilización macro económica y tiene un costo». Pero «nosotros esperamos y creemos que la recesión no va a durar mucho, dos, tres trimestres. Ya en el segundo trimestre del año próximo vamos a ver una recuperación en la actividad económica, con el campo que se recupera y con una reducción de la tasa de interés, porque la inflación va bajando y un efecto de confianza».
Como se ve, el Fondo y sus economistas no han variado la receta. Ni tampoco los funcionarios de esta administración, aunque haya diferencia y hasta peleas por la forma de implementarla. Hay que ajustar y subir la tasa de interés para disminuir la inflación. Cuando se logre -si se logra- el hada buena de la confianza tocará con su varita a los inversores y estos pondrán sus capitales en actividades que nos enriquecerán a todos. Sí, lo hemos escuchado antes.
Estados Unidos ya anunció esta semana que revisará las sanciones contra el biodiésel argentino. Tras una investigación pedida por productores norteamericanos, el producto había quedado afuera de ese mercado con la imposición de aranceles que llegan al 150% entre tasas antidumping y antisubsidios.
Ahora, la industria espera que en la reunión entre Donald Trump y Mauricio Macri en el marco del G20 se avance en un «gesto político» que permita volver a exportar pronto. En 2016 se hicieron ventas por US$ 1200 millones.
Esto explica que, a pesar de los duros reclamos que Miguel Acevedo, como presidente de la UIA, debe transmitir, el complejo agroexportador basado en el Gran Rosario -el más importante del mundo- no rompe lanzas con el gobierno. El mercado estadounidense -como diría Enrique de Navarra- bien vale una misa.